Columnas de opinión de México: 19 de agosto 2023 (SÓLO TEXTO)

 NOTA 01

Violencia en carreteras

María Elena Morera


Ya es historia cuando las familias mexicanas solían salir el domingo a carretera, detenerse en un lugar abierto para hacer un picnic, organizar una cascarita de fútbol y pasar un día divertido. O cuando se veían camiones de carga orillados en la carretera con los choferes descansando debajo de un árbol. Esos tiempos terminaron. Las carreteras que corren a lo largo y ancho de México se han convertido en puntos peligrosos al transitar por ellos, ya no es opción detenerse.


El ritual para salir a las carreteras inicia con revisar los grupos en redes sociales que están enviando información sobre seguridad. Un mensaje de alerta, un comentario de alguien que escuchó una balacera, un camión quemado en tal kilómetro, o el comentario de padres y madres con una pregunta cada vez más común: entonces ¿puedo salir de viaje con mis hijos?


Los grupos criminales crecen en número, se especializan e intensifican su crueldad ya que conocen la ineficacia de la Guardia Nacional encargada de resguardar los caminos. A partir de 2021, se registró una tendencia creciente en la cantidad de robos no solo a transportistas, también a vehículos particulares. La consultora Business Alliance for Seccure Comerce (BAsC) afirma que el 87% de los robos a nivel nacional involucran un alto nivel de violencia.


Los transportistas relatan una y otra vez en redes sociales que grupos de civiles armados cierran el paso a los conductores. Los llevan a lugares escondidos donde los mantienen cautivos y algunos son asesinados. Se habla de “hoyos negros” a lo largo de la carretera 57, en particular al salir de San Luis Potosí. El aumento en el robo de carga es preocupante, según la consultora AI27 mientras en 2020 se reportaba un robo de carga en carreteras cada cinco minutos, el año pasado el promedio fue de uno cada dos minutos. También han aumentado los asaltos a familias para quitarles su auto mientras las mantienen secuestradas y con terror por horas.


Otra especialidad, en la misma carretera 57 pero en la ruta de Matehuala, SLP, a Saltillo, Coahuila, es conocida como "el tramo del terror" debido a los constantes crímenes contra migrantes que son secuestrados y por quienes piden dinero para su rescate. Este fenómeno por supuesto no aparece en ninguna estadística del gobierno.


Y uno más son los asaltos relacionados con el fenómeno de desaparición forzada. Como sucede en las carreteras de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Un sitio frecuente es en la carretera 85D, el tramo Monterrey-Nuevo Laredo, nombrado como la “carretera de la muerte”. Igual sucede en la autopista Michoacán-Jalisco, conocido como el “corredor del peligro”.


Durante el primer semestre del año, en el EdoMex, Puebla, Michoacán, San Luis Potosí y Oaxaca fue donde más robos se registraron, pero también aumentaron en Guanajuato, Veracruz, Jalisco, Morelos, Sonora y Chihuahua.


Es decir, la inseguridad en las carreteras es una constante en prácticamente todo el país.


Las empresas de transportistas contratan seguridad privada y seguros, pero ¿qué pasa con las familias que viajan en sus autos o los “hombres-camión” (el chofer es el dueño del vehículo)? Los primeros han optado por no salir o ir en compañía de otras familias. Mientras que los segundos han optado por la autoprotección. Este mes surgió el primer colectivo de autodefensas de transportistas del EdoMex denominado ACME. Quienes ha declarado que procederán a hacer justicia por mano propia ante la claudicación de los gobiernos federal y locales.


El recuento de las violencias en carreteras se vuelve interminable a medida que pasa el sexenio, bajo el silencio de los gobernadores y la mirada cínica del presidente, que lo sabe, pero prefiere burlarse.


Colaboró Fernando Escobar Ayala


NOTA 02

Ciro, su incertidumbre, y la carnicería de Jalisco

Juan Pablo Becerra-Acosta M.


Esta semana se cumplieron ocho meses del atentado que sufrió mi querido amigo y colega Ciro Gómez Leyva. En ese entonces, 17 de diciembre, escribí:


“Más allá de los hijos del sicariato, pienso en quién o quiénes los contrataron… y no sé qué pensar. Hoy, carezco de certezas. Ciro, también.”


Han pasado 247 días desde que la Fiscalía General de Justicia de Ciudad de México inició las pesquisas y seguimos igual: no sabemos nada sobre las motivaciones del atentado. Ciro, con sobriedad y estoicismo, se ha negado a especular durante todo este tiempo. Ha hecho muy bien: los periodistas no especulamos, reporteamos; buscamos información, la documentamos, la verificamos. Y si no la hallamos, no mentimos, no volamos, aceptamos que no la encontramos. Lo que podemos constatar hasta ahora es que hay trece detenidos y un prófugo, pero del fondo del asunto, del móvil, de la autoría intelectual, no se sabe nada. ¿Incapacidad de la Fiscalía? ¿Encubrimiento? ¿Algo más?


Pregunto de esa manera porque no hay más información disponible. Ciro agradece que haya detenidos pero ha decidido solicitar la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR), que ya atrajo el caso.


“Mi incertidumbre sobre quién quiso matarme es total. Tengo que confiar en las instituciones y FGR es la otra institución a la que puedo acudir. Todo, para reducir la incertidumbre que me rodea: alguien quiso matarme o alguien quiso enviarme un mensaje.”


La incertidumbre que padece Ciro es terrible porque procede de un hecho (“No sé por qué atentaron contra mí”) y termina con una pregunta durísima, escalofriante:


“Como no sé qué motivó el ataque, ¿podrían volver a atentar contra mí?”


Ocho meses y nada. Por eso la incertidumbre de Ciro también es la mía y la de cada uno de los periodistas críticos que habitan este país (dije periodistas, no propagandistas ni seudoperiodistas), porque si Ciro es vulnerable, todos somos vulnerables.


Hoy sólo tenemos preguntas sin respuesta y eso inevitablemente atañe a nuestro oficio. ¿Quién y por qué contrató a los sicarios para que atacaran a Ciro? ¿Quién o quiénes ordenaron esa infamia y por qué lo hicieron? ¿Por qué quisieron matar o aterrorizar a Ciro? ¿O nos van a inventar que se trataba de una célula criminal durmiente que estaba ociosa y nomás se le ocurrió salir a balear a Ciro, como quien dice “vamos a echar una cascarita para desentumirnos”?


Aquí no hay tirador solitario y no especulo, pero ya va siendo hora de preguntar: ¿fue por algo que Ciro transmitió acerca del crimen organizado? ¿Fue para inhibir sus críticas políticas? ¿O fue un atentado con el sello del antiguo régimen para desestabilizar el ambiente político del país?


Ciro dice que no tiene enemigos ni deudas, que tampoco se trata de un asunto pasional, así que a la Fiscalía capitalina no le quedaban muchas líneas de investigación: de una u otra forma, todo parece circunscribirse a la actividad periodística de mi colega. En una grabación telefónica interceptada por la Fiscalía, uno de los sujetos que participó en la trama del atentado se refiere así a Ciro y a su caso:


“Como es periodista y es re chismoso, el hijo de su puta madre”, no le dan carpetazo.


Perdón, fiscales, pero ahí no vemos la neutralidad del sicario lumpen, el anonimato desinformado de un asesino que sólo va a jalar el gatillo sin que le importe un comino la identidad de su víctima ni las razones para ejecutarla. Esas palabras denotan una animadversión hacia el personaje agredido, producto del adoctrinamiento criminal que le inoculó quien lo haya reclutado, quien lo haya contratado.


A ver si la FGR demuestra voluntad y eficacia para resolver el caso de Ciro, porque la impunidad de los criminales es lo que genera sus inauditos niveles de insolencia y maldad, como vimos en el espantoso caso de los jóvenes de Lagos de Moreno.


BAJO FONDO

He visto que a los sicarios de ese espantoso episodio del terror nacional ocurrido en la región de Los Altos de Jalisco les llaman bestias. No, las bestias no se comportan como ellos. Jamás. He visto que les dicen animales. No, los animales no cometen atrocidades como las que ellos perpetran. Los depredadores matan y despedazan para alimentarse. Un león derrota a otro león y lo expulsa de la manada y de su territorio. Eso es todo. Salvo los perros y gallos de pelea (y los ejemplos que los lectores quieran agregar en sus comentarios); salvo perros y gallos de pelea, que son adiestrados por hombres para que no se detengan hasta que maten a sus contrincantes, los animales no matan por matar.


Los sicarios mexicanos no son bestias ni animales. Por trivializar su condición y su esencia es que no entendemos de lo que son capaces. Creemos que ya han cometido sus barbaridades más atroces y…¡zaz!, otra nueva escena infernal nos conmociona. Así llevamos desde el sexenio de Vicente Fox, brincando de una masacre a otra, narrándolas, y luego olvidándolas hasta que surge una nueva brutalidad que nos vuelve a conmocionar.


¿Tratamos de entender a estos seres malévolos? No. Culpamos a todos los gobiernos y creemos, quién sabe aferrados a qué hilo negro de tertulias sofisticadas, que van a desaparecer por arte y magia de las peroratas de algunos estudiosos que no salen de sus cubículos. Al mal que engendra terror hay que mirarlo a la cara o nunca lo podremos comprender para contenerlo y enfrentarlo. Los sicarios mexicanos son entes malignos, desalmados, carentes de misericordia, de piedad y les vale madres lo que pasaba en Colombia, Italia o Sudáfrica.


Los sicarios mexicanos como los de Lagos de Moreno no están locos, saben perfectamente lo que hacen. Son perversos, malos y compiten por ser peores, año tras año, sexenio tras sexenio, o más bien, cada semana. Son monstruos de la destrucción sin emociones más allá de la ira producto de su machismo que los corroe hasta la columna vertebral y jamás dejarán de desaparecer a seres humanos. Son máquinas destructivas.


¿Qué tienes que tener en el alma, en el corazón, en la cabeza para secuestrar a cinco jóvenes entre 19 y 22 años y despersonalizarlos hasta el punto de volverlos perros de pelea que lanzan patadas, puñetazos y piedras a sus amigos más queridos? ¿Qué clase de seres obligan a un jovencito a cortarle el cuello a su amiguito?


Qué clase de monstruos ha engendrado el crimen organizado mexicano que luego de su nueva y aterradora matanza, la de los Altos de Jalisco, la de Lagos de Moreno, sus sicarios son capaces de escribir en la pared de la mazmorra, esto…


A slaugthering is the Best Medicine.


Una carnicería es la Mejor Medicina.


Ahí estamos, hasta aquí hemos llegado.


NOTA 03


El juego de Marcelo y la respuesta de AMLO

Salvador García Soto


Esta semana Marcelo Ebrard cimbró a la clase política de la 4T, al denunciar que el proceso interno de Morena ha estado plagado de irregularidades y hasta de delitos electorales que involucran el uso abierto y descarado de recursos públicos al utilizar, según el dicho del aspirante morenista, brigadas de la Secretaría del Bienestar y recursos del gobierno de la CDMX en la promoción de una de las participantes en la elección interna del partido gobernante. Lo interesante, además de la estrategia que Ebrard puso en marcha con esas estridentes denuncias, fueron las respuestas al excanciller por parte de sus contrincantes, de la dirigencia nacional morenista y del jefe político, el presidente López Obrador.


Desde la negación del desvío de recursos públicos y el acarreo a sus eventos que hizo Claudia Sheinbaum, quien pretendió no alterarse ni engancharse con la declaración de guerra que le lanzó Ebrard, hasta la falta de respeto que reclamó Adán Augusto porque lo desaparezcan de la competencia o el respaldo tibio que le dio Ricardo Monreal a su aliado el excanciller, para concluir con las puyas y airados reclamos del diputado Fernández Noroña. Pero la respuesta más interesante y la que más buscaba Marcelo, fue la del presidente López Obrador que pasó primero de calificar de falsas las acusaciones contra su gobierno de “falsas”, a lanzar una frase dirigida a su extitular de Relaciones Exteriores: “En este movimiento no caben los ambiciosos vulgares”, algo que ya le había dicho AMLO a Monreal cuando rompió públicamente con él y lo congeló, literalmente, por 2 años.


Aunque analistas, observadores y medios interpretaron el lance de Marcelo como una “amenaza de ruptura” y la posibilidad de que dejara Morena para buscar cabida en Movimiento Ciudadano, en el círculo más cercano de Ebrard explican que su candidato no va a romper con la 4T ni buscará la postulación al 2024 por otras fuerzas políticas, ni siquiera negociar posiciones políticas para el próximo sexenio. El objetivo de haber sacudido a la clase gobernante con sus denuncias, según explican sus estrategas, era tratar de frenar una manipulación abierta y descarada de las encuestas que levantará Morena para elegir a su candidato y frenar cualquier intento de la nomenklatura morenista, que ha estado apoyando y financiado a Sheinbaum en contra de las reglas, de meter las manos y sesgar el resultado de la encuesta movilizando sus estructuras y recursos millonarios para ello.


Marcelo cree que si la encuesta es limpia y no hay manipulación, el resultado tenderá a cerrarse entre él y Claudia, con lo que tendría aún posibilidad de pelear la candidatura si no se copta o coacciona a quienes levantarán la encuesta y a los que participarán en ella. Y en cuanto a su denuncia de uso de recursos y brigadistas del Bienestar y de la CDMX, el equipo marcelista le entregó al presidente del Consejo Nacional un documento de 128 hojas en el que documentan con fotos, datos precisos y ligas de video la presunta participación de los funcionarios de la secretaría federal y la utilización de recursos de la administración capitalina para impulsar la campaña de la ex Jefa de Gobierno.


Veremos qué tanto le resulta a Marcelo Ebrard su estrategia de acusar, señalar y denunciar a la que él considera su única rival en esta competencia. Puede ser que con su estrategia logre inhibir fenómenos como la “cargada” o la intervención subrepticia de los gobernadores que, aún contra las reglas, siguieron apoyando a la corcholata favorita y movilizando recursos para promoverla en sus estados; quizá eso logre emparejar un poco el último tramo y evite manipulaciones burdas de las encuestas que comenzarán a levantarse la próxima semana en el partido gobernante.


Donde no está claro si le funcionará al excanciller su última carta, es con el presidente López Obrador que, para nadie es secreto, sigue y seguirá siendo el “gran elector” de este proceso. Fuentes de Palacio Nacional nos dicen que al mandatario no le gustó nada el tono ni las acusaciones y amagos de Ebrard, porque siente que le sigue cobrando aquella declinación con la que le dio paso a la candidatura presidencial de 2012. Pero además, en la lógica de Palacio Nacional, “el Presidente le dio todo lo que quiso Marcelo en la definición de las reglas, que prácticamente son las que él propuso, y si las aceptó, ahora no puede quejarse y acusar que no hay piso parejo”, nos dijo un colaborador cercano de Palacio.


Y si López Obrador está molesto con la actitud del canciller, es muy probable que eso tenga consecuencias que se verán en su momento. Por lo pronto, aunque eso no lo dicen los allegados de Marcelo, su estrategia, si no busca la ruptura y postularse por otro partido a las elecciones presidenciales de 2024, lo que sí podría lograr si es que no rompe con la 4T, es que la negociación política que necesariamente vendrá tras conocerse el nombre del ganador o ganadora de las encuestas sea mucho más favorable y jugosa para el equipo ebrardista, que bien podría terminar dirigiendo el Senado de la República.


Pareciera al final que Marcelo está reviviendo la experiencia de su mentor político, Manuel Camacho Solís, quien al no haber sido nominado candidato por Carlos Salinas de Gortari en 1993, empezó un movimiento de inconformidad que se basaba en el reclamo de que Salinas no valoraba lo que él había hecho por él durante su sexenio ni cumplía compromisos de lealtad que había entre ambos. Hoy Ebrard le reclama lo mismo a López Obrador: que él se hizo a un lado en 2012 (aunque también en su lógica le habría correspondido ser candidato en 2018), y que el trato que está recibiendo a cambio, con los favoritismos y apoyos federales a su contrincante, es injusto e inmerecido.


Mientras tanto, en lo que las aguas del proceso morenista se enturbian cada vez más, el que aparece como el principal beneficiario de la polarización y enfrentamiento entre Claudia y Marcelo, es Adán Augusto López. El exsecretario de Gobernación siempre fue en este proceso “la carta de reserva” del Presidente y un tercero en discordia natural que puede ser la opción con la que López Obrador resuelva el riesgo de fractura y termine por sacrificar a su hija política y corcholata favorita, para dar paso a su “hermano” tabasqueño que transitaría mucho mejor con Marcelo Ebrard en caso de una negociación y le evitaría a su antiguo Jefe un rompimiento que pondría en riesgo la continuidad de su movimiento en el poder. ¿Y entonces?, más que rupturas habrá sorpresas en el resultado de las encuestas.


NOTAS INDISCRETAS…

Ayer en Guatemala, el expresidente Felipe Calderón festejó su cumpleaños número 61 y lo hizo rodeado de familia y amigos que viajaron desde México para celebrarlo. Calderón viajó desde Madrid, donde radica y trabaja para la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, y eligió el país guatemalteco para festejarse por su cercanía con México y para reunir a sus familiares y amigos en su fiesta de cumpleaños. No nos dan más detalles del festejo, pero sí nos dicen que, en medio de tantos señalamientos y ataques en su contra, el nuevo “villano favorito” de este sexenio se dio tiempo de brindar y festejar un año más de vida, aunque sea desde el autoexilio…Y hablado de brindis y de bebidas, parece que a Xóchitl Gálvez se le empiezan a acabar las ideas o al menos se le cruzan las propuestas. Porque eso que dijo en el foro de Seguridad del Frente Amplio por México en Durango, de “eliminar las micheladas” como una forma de disminuir la violencia y los problemas de inseguridad no sólo parece una tontería, sino que además raya en un absurdo prohibicionismo que ya ha demostrado ser nulo a la hora de bajar los índices delictivos o incluso el consumo de bebidas alcohólicas. La propuesta de Xóchitl, que ayer se volvió tendencia en Twitter con mayoría de comentarios negativos, habla de que a sus estrategas y a ella misma les están faltando las propuestas serias y de impacto para los mexicanos. Porque quizás tenga razón la senadora Gálvez en la relación que existe entre el consumo de bebidas alcohólicas y los hechos de violencia en una colonia en particular como la que ella mencionó de Santa Julia, en la alcaldía Miguel Hidalgo, pero el problema no son las “micheladas”, sino su venta ilegal, clandestina y en lugares no autorizados ni regulados por la autoridad. Si a eso se quiso referir Xóchitl, el planteamiento no es malo, pero su formulación fue claramente equivocada. Prohibir las micheladas a nivel nacional, como propuesta de campaña, haría que el llamado “fenómeno” político y mediático que lanzó a la senadora hidalguense a los primeros lugares de las encuestas de la oposición, se desinflara en un par de días y se le devolviera a su dimensión original. El asunto puede parecer anecdótico o un lapsus de la aspirante panista, pero debiera encender los focos rojos para los que manejan la campaña de Xóchitl y para ella misma. Porque con esos errores, difícilmente podrá enfrentar al morenismo con toda su estructura política y clientelar a nivel nacional…Se baten los dados. Escalera Doble. Semana de altibajos.



NOTA 04

Fracaso de la estrategia de seguridad

Santiago Corcuera


El 21 de diciembre de 2010, la Asamblea General de la ONU declaró al 30 de agosto como el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. Lo hizo, con motivo de la entrada en vigor de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, de la que México es parte.


Dicha Convención creó el Comité contra las Desapariciones Forzadas, como el órgano encargado de supervisar y vigilar el cumplimiento de la Convención por los Estados partes. México ha comparecido en dos ocasiones ante dicho Comité (2015 y 2018), y está por volver a hacerlo antes de que concluya este sexenio. Además, el Comité realizó una misión oficial a México en 2021.


Antes del Comité, México fue objeto de otra visita (2011), pero del otro órgano de Naciones Unidas encargado de evaluar la situación de las desapariciones a nivel global; el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias. El Grupo de Trabajo había recibido, desde su creación en 1980, reportes sobre desapariciones en México, derivadas de la persecución política/contrainsurgente durante la llamada “guerra sucia”, pero después de eso, salvo algunas desapariciones perpetradas durante la guerra de baja intensidad emprendida por el gobierno de Zedillo contra el EZLN, (incluyendo las masacres ocurridas en ese contexto, como Acteal y otras), ya no se recibían reportes de desapariciones en México durante el sexenio 2000-2006.


El Grupo de Trabajo solicitó visitar México en 2011, porque comenzó a recibir múltiples reportes de desapariciones “nuevas”, durante el sexenio de Calderón. El Grupo de Trabajo reportó en su informe que “organizaciones civiles reportaron que —de acuerdo con sus estimaciones— más de 3 mil personas habían sido desaparecidas desde 2006”. El gobierno de Calderón ocultó al Grupo de Trabajo la verdadera dimensión del problema, pues antes de su conclusión, en 2012, The Washington Post informó que tenía una lista, elaborada por la entonces PGR, con más de 25 mil personas registradas como desaparecidas. Recién iniciado el sexenio de Peña Nieto, la entonces subsecretaria de derechos humanos de SEGOB, Lía Limón, confirmó la existencia de dicha lista. Al día de hoy, el Registro Nacional de Personas Desparecidas muestra la espeluznante cifra de casi 111 mil personas desaparecidas (a pesar de la intención de rasurarlo con el “censo casa por casa”).


Es evidente que la tragedia humanitaria en la que está revolcado el país se deriva de la fallida estrategia de “seguridad” emprendida por Calderón, mediante el uso indebido de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública. La causa material, por supuesto, es el crimen organizado, que también estaba presente durante el sexenio anterior; pero la causa eficiente de la tragedia fue, y sigue siendo, la participación de las Fuerzas Armadas en labores que no deberían de realizar. Tanto el Grupo de Trabajo, respecto del gobierno de FCH, como el Comité, respecto del de AMLO, fueron contundentes en señalar el error de usar a las Fuerzas Armadas para la persecución del crimen (llamado equivocadamente “combate”) y recomiendan el abandono de esa estrategia militarizada.


Los sucesos recientes en Poza Rica y Lagos de Moreno son aterradores y ponen en evidencia la lenta, pero constante, putrefacción social y el deterioro del bien común, a causa del rotundo fracaso de la “estrategia de seguridad” de FCH, EPN y AMLO. Aunque este gobierno diga que no es la misma estrategia militarizada, la evidencia empírica y los verdaderos datos, demuestran que lo es, pero reloded, por lo que el próximo gobierno debe abandonarla paulatinamente, hasta lograr que la función de seguridad pública esté a cargo de corporaciones policiales verdaderamente civiles y civilizadas (no militarizadas).


NOTA 05


Prevén sanciones por citar mal al Presidente

Bajo Reserva


Nos cuentan que en el INE hay preocupación por el error que cometió la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral, al citar de manera imprecisa parte de las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre Xóchitl Gálvez en sus conferencias mañaneras. Nos cuentan que la Secretaría Ejecutiva recibió la orden de hacer una investigación del tema y dar un informe detallado a los consejeros. La Presidencia de la República, nos recuerdan, tramitó un recurso de revisión que, nos dice, podría derivar hasta en responsabilidades y sanciones para quien tuvo el descuido. Nos hacen ver que para imponer medidas cautelares era suficiente con citar correctamente lo que sí dijo el mandatario y ahora el caso se puede caer por la errata.


Ebrard le hace fuchi a MC y deja su rebelión en amago

La rebelión de Marcelo Ebrard frente a lo que señala como un proceso interno cargado a favor de Claudia Sheinbaum con uso de recursos públicos, se quedó en amago. Después de que diputados afines al excanciller anunciaron denuncias penales y quejas al INE, don Marcelo citó a los medios en la sede del instituto electoral, pero en lugar de llevar el primer recurso formal, dijo que iba a pagar una multa y afirmó que no se va de su partido. La judicialización significaba un paso que ponía en entredicho al gobierno mismo del presidente López Obrador, pero, nos hacen ver, no fue más que una finta. La aspirante señalada no tuvo ni que despeinarse para responder. Y don Marcelo hasta le hizo el feo a Movimiento Ciudadano, el partido que podría postularlo fuera de Morena. Ni 24 horas duró la revuelta.


Olvida Adán Augusto las despensas que denunciaba

Nos cuentan que Adán Augusto López andaba ayer muy conciliador, pidiéndole a Marcelo Ebrard que en aras de la unidad deje de denunciar los excesos en la contienda interna, como el uso de brigadas de la Secretaría del Bienestar para hacer campaña. Dijo que no se vale abonar a la división por "intereses personales". Nos recuerdan que apenas el 3 de julio, don Adán denunció el mismo modus operandi en Tamaulipas y señaló al director general de Bienestar Social de Reynosa, Luis Miguel Iglesias Elizondo, a quien acusó de repartir despensas para evitar que la gente acudiera a su mitin. ¿Será que ya se le olvidó a don Adán o habrán llegado también despensas para sus reuniones?


Le zumban los oídos a Alejandro Armenta

La conferencia mañanera del presidente López Obrador provocó que le zumbaran los oídos a más de un representante o funcionario morenista. Nos cuentan que el mandatario dijo que le daría pena subirse a un automóvil lujoso. "Yo no tengo nada contra quienes tienen un carro último modelo, a mí me daría pena subirme, nunca me he subido a un carro así extravagante, en una de esas me confunden", expresó. Nos hacen ver que la pedrada llegó hasta Puebla y le dio al senador y aspirante al gobierno estatal Alejandro Armenta, porque hace unas semanas su jefe de asesores tuvo que devolver su carrito nuevo cuando lo cacharon: estaba valuado en 3 millones de pesos.



NOTA 06


La puerta semiabierta

Detective

Diego Enrique Osorno

Ciudad de México / 19.08.2023 03:32:00


Luis De Tavira evoca a los pasajes de la Biblia para resaltar el poder de la ficción, la cual describe como: el poder de entrar a lo inefable; alude a Aristóteles para definir qué es verídico y los creadores de la primera poiesis la palabra verdad no existe 


Después del Diluvio, Noé liberó algunas aves del Arca para investigar si el mundo había sido destruido por completo. Varias se fueron y perdieron hasta que una paloma regresó con una pequeña hoja de olivo en el pico, señal inequívoca para Noé de que aún existía la vida. Luis de Tavira, con su torrente de sabiduría evocadora, cuenta este pasaje de la Biblia para resaltar el poder de la ficción.


“Es el poder de entrar en lo inefable, en lo invisible y de poderlo sacar a la luz, por eso el concepto de verdad en los griegos, concretamente en Aristóteles y en los creadores de la primera poiesis, la palabra verdad no existe. Vero véritas es latino, no es igual que aletheia, que es lo que dicen los griegos.


Vero véritas es la adecuación de un juicio a una cosa. Yo digo: “Esto es una taza”, y esto no es una taza, es una jarra, entonces, mi juicio no es cierto, es falso, porque mi juicio no es adecuado al objeto. Eso es véritas.


Y aletheia aclara más la búsqueda de lo que hacemos en la ficción. Quiere decir revelación, quiere decir desocultamiento, quiere decir desvelamiento de la esencia oculta de lo que algo es. Como decía Saint Exupéry, “lo esencial es invisible”, y a eso tenemos acceso solo a partir de la ficción.


La ficción es aletheia, más que véritas, por lo tanto, el concepto de verosimilitud entraría en cuestión, porque pareciera ser un requisito estético de los realismos el resultar verosímil.


—¿Y cómo entender entonces ahora el problema de lo verosímil?


—Hay que entender que es una palabra centauro. Está compuesta de algo vero y de algo símil, es decir, la creación de un símil. Hay algo que crear, que es capaz de transparentar aquello que no es, por eso es su símil. La creación ficticia es la imagen y una imagen, diríamos, es una cosa que transparenta –sino no es imagen–, que transparenta otra. Al hacerse transparente esa imagen podemos ver la otra, aquella a la que refiere y resulta inaccesible si no es través de la imagen.


Por eso la ficción es construcción de imágenes y la construcción de imágenes tiene que ver con la posibilidad de imaginar, y la posibilidad de imaginar solo puede darse en la ausencia. Este libro que tengo aquí, no me lo puedo imaginar, porque lo estoy viendo, pero me lo podría imaginar si lo oculto, entonces, para volverlo a poner ahí, necesito imaginarlo, es decir, solo imagino lo que se ha ausentado.


De ahí, la vocación del creador de ficción que ha visto, que ha percibido, que ha intuido, que está buscando la verdad, y la verdad que está buscando topa con lo improbable, con lo indemostrable, pero el espíritu no se va a satisfacer solamente con lo que puede demostrar que es, que es lo de menos, sino simplemente lo que se adivina.


Aquí está el poder seductor, porque es seductora, la ficción.


—¿Cómo podríamos representar esa capacidad de seducción que tiene la ficción?


—Una de las acotaciones teatrales más provocadoras es la de “La vida es sueño”, de Calderón de la Barca, que, al estar hablando de que hay ahí una torre en un valle, de pronto dice, antes de que arranque la obra, que en la base de la torre donde se escucha a alguien gritar hay una puerta semiabierta…


¡Qué prodigio! La ficción es una puerta semiabierta y una puerta semiabierta siempre es una tentación. Produce atracción y temor al mismo tiempo. Nos pide decidirnos: la cerramos o entramos. Frente al asomo, el principio del conocimiento es el asombro. Aprendemos a pensar porque nos asombramos, pero, ¿qué es asombro? El asombro es justamente el que algo salga de la sombra, por eso el asombro no depende de mí, el asombro depende de que eso que es y que está ahí oculto, de pronto me asalta y entonces me asombra… Ese es el tesoro de la ficción: provocarnos el asombro, que quiere decir, hacer salir de la sombra a lo que nos asalta y nos asombra en todos los sentidos, agradables o desagradables.


El dramaturgo posa sentando en la cama mientras sostiene un libro. Claudia Becerril

Entonces, hay algo que está en la sombra, que también es eso que Freud analiza en la infancia: la atracción de lo siniestro. ¿Por qué? Porque hay, si nos fijamos en los cuentos que fascinan a los niños, dimensiones de lo siniestro, una intuición de lo siniestro, de un origen incestuoso y terrible, pero al mismo tiempo tentador y seductor, por lo que implica el presentir aquello que late en la sombra.


***


Hacemos un corte de la entrevista para cambiar baterías de la cámara y hacer ajustes técnicos.


Antes de volver a filmar platicamos sobre el proceso de creación artística y la relación que tienen la memoria y la imaginación, si es que no son lo mismo.


¿Qué tanto Thomas Harris creó a Hannibal Lecter a partir de su memoria periodística y que tanto otro es resultado de su imaginación literaria?, ¿o acaso la memoria es un acto imaginativo y la imaginación es un acto memorioso?


De Tavira toma un gran sorbo de un vaso de agua y toma aliento.


Volvemos a grabar.


—Como tú dices, la memoria es pura imaginación, pero yo le añadiría un poco más. Eso que llamamos la vida, esa dimensión de lo que nos sentimos el protagonista, y por lo cual hablamos de ‘mi vida’, ‘te cuento mi vida’, eso que llamamos la vida, es un invento de la memoria,  de lo que ya fue, entonces, la memoria es inventar que eso fue, y la consciencia de la vida que tenemos es pura imaginación.


Esto tiene también su base que incluso podemos aproximarnos científicamente. Yo digo que la sustancia con la que trabajamos los creadores de ficción, seamos escritores o actores, no son los datos. Un artista no trabaja con datos. Con los actores es muy claro para que nos sirven los datos, pero yo digo que trabajamos con impresiones. Nuestra materia prima son las impresiones.


¿Y qué es una impresión? Como el nombre lo dice, algo que quedó impreso, es decir, es la huella de la vida. Así como los pasos en la playa, que en la arena van dejando una huella, a veces duradera, a veces muy leve y llega una ola y la borra, pero hay huellas que van siendo más profundas, al grado de ser, como diría Freud, traumas.


Los traumas son heridas que dejan cicatrices o que no cierran, entonces, la construcción de la conciencia personal, de lo que funda nuestra identidad, es lo que llamas la huella anémica. La huella mnémica es lo que la vida, lo que la realidad de la vida, al tocarnos, nos deja como huella, por eso, de pronto podemos decir la palabra ‘limón con chile piquín’ y conseguir salivar, aunque no haya ni limón ni chile piquín. Es decir, esto es algo que se suscita porque está impreso en la huella anémica.


Ese es el capital de trabajo de un actor o de un artista. Su propia memoria en el sentido de las impresiones que están en su tejido nervioso, no en otro lado….


NOTA 07

Lagos de Moreno, oídos sordos

Jorge Triana


El drama que representa el caso de los 5 jóvenes secuestrados, torturados y asesinados en Lagos de Moreno, mantiene indignado al país.


Tuvieron que pasar 6 días a partir de la desaparición de estos jóvenes, para que el presidente se decidiera a hablar del tema, aunque lo hizo presionado bajo el maremoto de críticas por el chiste que contó sobre (un señor que no quería escuchar lo que le decían y sólo escuchaba lo que le convenía) al final de su conferencia matutina, mientras los reporteros pedían su opinión sobre lo ocurrido en Jalisco.


Furioso, López Obrador aseguró que jamás se burlaría de un tema así, que jamás escuchó cuando le preguntaban sobre los desaparecidos y que la tragedia ha sido aprovechada por sus adversarios para dañar su imagen.


Como siempre, se martiriza. Las víctimas ya no son los jóvenes, la víctima es él porque lo atacan y malinterpretan. Por cierto, López Obrador sigue sin mostrar la más mínima señal de empatía, ni siquiera ha dado condolencias a los familiares de los jóvenes ultimados.


Suponiendo sin conceder que la versión del presidente sea verídica, eso no lo exculpa de la enorme insensibilidad que ha mostrado frente a este drama.


Días antes del mal chiste del presidente, ya circulaban imágenes donde se aprecia a los 5 jóvenes hincados, golpeados, amordazados y atados; luego circuló un video brutal que muestra la tortura que sufrieron, donde se ve como uno de ellos es obligado a matar a sus amigos.


Este caso de abominable violencia extrema no fue suficiente para que el presidente lo abordara sin necesidad de que le preguntaran los reporteros, esta tragedia no mereció que de inmediato se solidariza con las víctimas y atendiera a los familiares de los jóvenes.


López Obrador respondió decenas de preguntas, habló de temas irrelevantes, lanzó ataques, recibió elogios… pero no dijo una sola palabra de los jóvenes asesinados, aun cuando era el tema prioritario en la agenda pública.


Frente a una tragedia de semejante tamaño, frente un hecho de interés nacional que genera indignación, el presidente evita hablar del tema; y peor aún, se permite contar desafortunados chistes con una sonrisa de oreja a oreja.


El Presidente está desconectado de la realidad del país, piensa que lo que no se ve en su mañanera no existe; por eso evade el escándalo, para que no lo afecte política y electoralmente.


Si López Obrador conoció los hechos y optó por hacer como que no pasaba nada y no tocar el tema, su actitud está mal; pero si no se enteró de la tragedia, su actitud está aún peor.


Cierto es, que en este caso existe una responsabilidad compartida entre el gobierno federal y el gobierno de Jalisco de Enrique Alfaro, quien irresponsablemente, también demoró 5 días en hablar del caso; pero López Obrador es un jefe de Estado, y su actitud resulta más que condenable y repudiable.


La negativa del Presidente a responder preguntas de los medios sobre un tema tan delicado, y su insensible comportamiento de reírse y contar chistes machistas en momentos de tragedia, sólo agrava la indignación de un país en busca de respuestas y soluciones ante la espiral de violencia que lo azota.


Por si fuera poco, este nuevo arranque de indolencia del Presidente, llega cuando en Veracruz hay otro frente de violencia extrema, cuando se encontraron dos casas de seguridad del crimen organizado en Poza Rica con refrigeradores llenos de restos humanos. En este tema, López Obrador también prefiere ser 'dueño de su silencio'.


México requiere urgentemente de un liderazgo responsable, empático y firme para superar sus desafíos y construir un futuro más seguro y justo, es decir, requiere todo lo contrato a lo que representa Andrés Manuel López Obrador.


NOTA 08

ACCESO LIBRE

México descuartizado

Son dos de los casos que parecen ya no sorprender a los mexicanos

Carlos Zúñiga

CARLOS ZÚÑIGA

OPINIÓN


·

19/8/2023 · 00:03 HS

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Carlos Zúñiga / Acceso Libre / Opinión El Heraldo de México

Carlos Zúñiga / Acceso Libre / Opinión El Heraldo de México

Créditos: FOTO: Especial


Son dos de los casos que parecen ya no sorprender a los mexicanos. El hallazgo de partes humanas congeladas en Poza Rica, Veracruz y un video muy cruel grabado en Jalisco, donde se ve a cinco jóvenes de Lagos de Moreno, siendo asesinados. Dos pruebas de que la estrategia en materia de seguridad de este gobierno tristemente fracasó. Aquí no hubo cuarta transformación. 


Los “abrazos, no balazos” resultaron una falacia. Mientras haya mexicanos que se sientan con la superioridad de tomar la vida de otro mexicano, bajo cualquier circunstancia, de la forma cruel en la que quedó registrado en video, no se puede hablar de cualquier tipo de transformación. 


Hasta el día de hoy, la estrategia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha costado 163 mil 384 víctimas de homicidio doloso, el sexenio más sangriento de la historia moderna, superando con creces al del villano favorito, Felipe Calderón. 


Más datos: durante este sexenio ha desaparecido una persona cada hora. Desde el inicio de la actual administración, se tiene el registro de 42 mil 029 personas no localizadas en todo el país, a un ritmo de 25 personas por día.  


México es el país donde se desaparece y se mata a los jóvenes. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en total hay 110 mil 891 personas desaparecidas y no localizadas. De estos, el 43.1 por ciento son jóvenes entre los 10 y 29 años de edad. 


Para muestra, el video deshumanizante que el crimen organizado grabó y difundió con el triste destino cinco muchachos de Lagos de Moreno. ¿Cuál fue la intención? Enviar un mensaje muy claro: ellos, el crimen, gobiernan y hacen ley; pueden andar a sus anchas por todo el país y pasar por encima de las fuerzas de seguridad; pueden desaparecer personas, extorsionar, secuestrar, asesinar y al final del día, no obtendrán su castigo. La impunidad es su recompensa. 


Y qué decir los estados donde se dan estas atrocidades: Jalisco y Veracruz se llevan de calle a cualquier entidad respecto a inseguridad y masacres; sus gobernadores, Enrique Alfaro y Cuitláhuac García, no han podido contener la ola del terror, ya sea por incapacidad o desinterés. En Jalisco, de enero de 2019 a julio de este año, se han registrado 115 masacres, además del fenómeno de los desaparecidos. En Veracruz, de acuerdo con la Sedena, 70 por ciento de su territorio está controlado por el crimen organizado.  


Ni hablar de lo que pasa en Michoacán, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Chihuahua, Nuevo León, Chiapas, Guerrero, Guanajuato… tanto territorio perdido. 


En estos tiempos, una generación nacida en la época en la que comenzó la fallida guerra contra el narcotráfico está llegando a la mayoría de edad. Son jóvenes que toda su vida han escuchado hablar de la violencia, si no es que la han padecido o incluso protagonizado. 


Una pena que no se haya roto ese ciclo y que ahora, vean en sus teléfonos celulares cómo descuartizan a sus contemporáneos. Un sexenio más perdido. 


POR CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ 


COLABORADOR


NOTA 09

Nicaragua: a pesar de todo, la esperanza

Luis Arriaga


En 1979, con amplio respaldo nacional e internacional, el Frente Sandinista de Liberación Nacional puso fin a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle. Desde su triunfo, en ese año, los sandinistas encabezaron un gobierno que tuvo algunos logros significativos para la sociedad nicaragüense. Tuvo también episodios que dieron cuenta del difícil escenario internacional, así como de la persistencia de las estructuras de poder y de los mecanismos de dominación. Tras haber perdido las elecciones de 1990, el sandinismo —en la versión de Daniel Ortega— retornó en 2007. Y parece que esta vez la historia se repite como farsa.


Apenas hace un par de días, el gobierno nicaragüense decidió incautar los bienes muebles e inmuebles de la Universidad Centroamericana (UCA), la universidad jesuita de Managua. A decir del tribunal que emitió la orden, la UCA es un “centro de terrorismo”. Previamente, otras organizaciones ligadas a la Iglesia Católica en Nicaragua también fueron perseguidas. Entre ellas, destacan varios medios de comunicación críticos con la política de seguridad del régimen.


En febrero, el Obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, fue condenado a 26 años de cárcel al tiempo que el gobierno de Ortega lo despojó de la nacionalidad nicaragüense. Lo mismo ha sucedido con un amplio número de escritores e intelectuales de renombre mundial como Sergio Ramírez y Gioconda Belli, quienes también han perdido el pasaporte nicaragüense por alzar la voz. Defensoras de derechos humanos como Vilma Núñez han sufrido una suerte similar. Ajeno al criterio que obliga a los Estados a respetar la disidencia, a lo largo de los últimos años el régimen no ha dudado en usar la fuerza letal para reprimir a sus opositores en las calles de Managua y otras ciudades nicaragüenses.


Como defensor de derechos humanos y como jesuita, todo lo anterior me inquieta y duele profundamente. Decía Ignacio Ellacuría que, en sociedades asediadas por la violencia, el saber universitario no puede ni debe ser un saber cualquiera. Debe ser un saber organizado que permita conocer las realidades de una nación: sus luces, pero también sus sombras. “Si se quiere cambiar una estructura social irracional e injusta, es menester conocerla a fondo. No es esta tarea fácil, sino resultado de muchos saberes y de mucho trabajo intelectual”, apuntó en 1985, apenas cuatro años antes de ser asesinado por un comando militar en la sede de la Universidad Centroamericana en San Salvador. Pensar de manera independiente era entonces una actividad letal que podía pagarse con la vida misma.


Los muchos saberes que, para bien de la sociedad nicaragüense, fueron cultivados hasta hace unos días por la UCA en Managua hoy se encuentran aparentemente silenciados. Sin embargo, sería un error creer que la vida de una comunidad universitaria se reduce a lo realizado en sus aulas. Ese quehacer no podrá ser silenciado por una decisión arbitraria que atenta contra el derecho a la educación y la libertad de pensamiento. Quizá no abundan, pero son notables los arduos trabajos de quienes en medio de circunstancias adversas, en diversos lugares, han sido capaces de ejercer la crítica frente a los abusos del poder, ante la cotidianidad de los mecanismos de dominación y ante la barbarie institucionalizada.


En un acto solidario, el pasado 16 de agosto la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL), que actualmente presido, dio a conocer un comunicado en el que condenó enérgicamente la toma de la UCA. De este modo, AUSJAL se sumó a la Compañía de Jesús para reconocer el valor civil y la congruencia ética de la comunidad universitaria de la UCA. Al mismo tiempo, exhortó a la comunidad internacional y a las organizaciones defensoras de derechos humanos a unirse en pro de la democracia en Nicaragua. Un día después, el Superior General de los Jesuitas, Arturo Sosa, S. J., dirigió una carta a la Curia Provincial de Centroamérica para recordar que el servicio de la UCA siempre ha estado en consonancia con la causa de la justicia y la verdad al promover “el derecho al pensamiento y a una educación abierta, democrática y libre”.


Frente a esta coyuntura, el desafío que tenemos por delante es mayúsculo: trabajar por el restablecimiento de un sistema de gobierno que haga posible la libre participación ciudadana en la vida pública de dicho país y el respeto de los derechos de todas y todos sus ciudadanos. Son numerosas las personas que en Centroamérica han resistido y se han opuesto a toda forma de dominación, sea de izquierdas o de derechas, ultras o moderadas.


NOTA 10

Argentina y Milei, una visión desde lo global

Mauricio Meschoulam


“Se entiende mejor lo que sucedió el domingo y lo que está sucediendo en este ciclo en la Argentina si uno recuerda que hace 22 años hubo un colapso en la relación entre la ciudadanía y la política”, escribe Carlos Pagni en La Nación. “Una crisis de representación donde los representados no se ven en el representante, como si fueran actores que actúan mal el personaje”. Lo interesante es que no se trata de un fenómeno exclusivamente local. Lo que ha ocurrido en Argentina hace unos días tiene muchas vertientes para el análisis, por supuesto. Las encuestas previas a las elecciones primarias en ese país otorgaban a Javier Milei entre 19 y 20% de intención de voto. En cambio, Milei resultó el candidato más votado con 30% de preferencias. Estamos hablando de un candidato autodefinido como anarco-libertario, cuya propuesta se centra en transformar de fondo el sistema y despedir a “la casta”, la clase política “parásita, criminal e inútil”. Dejo a las personas que son expertas en asuntos internos de ese país o en asuntos latinoamericanos la revisión de esos temas. Me interesa el ángulo de lo global, porque estamos ante factores que se están repitiendo en infinidad de sitios y que, por tanto, nos hablan no solo de una parte del sistema, sino del sistema en su conjunto.


Las condiciones económicas (en ese y en cualquier país) importan. Sin duda. Es imposible entender la situación argentina sin considerar el costo que tienen que pagar las personas por una inflación del 115%, toda vez que esa es su experiencia inmediata relacionada con las decisiones y políticas públicas de su gobierno. El supermercado, las cuentas, el bolsillo, el no poder llegar al final de la quincena cuando todo sube. Si además de ello consideramos el rol que juegan el deterioro en otras variables como la desigualdad o la pobreza, el coctel es explosivo. Pero eso explica apenas una parte de la situación. Quizás una parte de la alta desaprobación del gobierno de Alberto Fernández (70%) o la percepción de ineficacia que de él se tiene. Pero hay más. Un sector importante del electorado considera que esta no es solo una ineficacia del peronismo o del último gobierno, sino en general, de la clase política, de “la casta”, lo que nos regresa a lo que decía Pagni arriba y nos traslada hacia otros factores.


No se trata solamente del desgaste o de la desigualdad socioeconómica a nivel material. Hay que incluir en el panorama un nivel emocional, es decir, el de la desigualdad percibida. El sentimiento de coraje y frustración que se produce cuando un sector de la sociedad concluye que la crisis no golpea de manera pareja a todas las personas, y que la clase política no solo es incapaz de detener la debacle, sino que evade sus consecuencias. Esto, que se repite en tantos sitios del globo, ocasiona que un discurso de alguien que viene de “fuera” de ese mundo institucional, termine resonando entre tanta gente. Hacer más chico a un gobierno torpe e ineficaz tiene, para ese sector, absoluto sentido. Bajarles el sueldo, por supuesto que también. Correrlos o “sacarlos a patadas” por “inútiles, criminales y parásitos”, aún más.


Como dije, se trata de fenómenos globales. Según el barómetro de confianza Edelman 2023, en la mayor parte del mundo existe una altísima desconfianza en instituciones como gobiernos o medios de comunicación tradicionales. “Los gobiernos y los medios alimentan un ciclo de desconfianza”, dice el reporte, “y son vistos como fuentes de información desorientadora”. A nivel global, solo cuatro de cada 10 personas confían en los líderes


gubernamentales. Y sí, dice el barómetro, la desigualdad de ingresos genera “dos realidades de confianza”. En otras palabras, la desconfianza crece cuando la brecha entre quienes más y menos tienen se incrementa. A su vez, la desconfianza alimenta la polarización y, en un círculo vicioso, la polarización también contribuye a alimentar la desconfianza (64% de argentinos, por ejemplo, considera que su país está más dividido hoy que en el pasado). En cambio, en esa muestra global, muchas más personas confían en empresas y en el sector privado o en organizaciones sociales que en gobiernos o medios. En el caso concreto de Argentina, solo el 20% de personas confía en el gobierno y solo cuatro de cada diez confían en los medios de comunicación tradicionales. Mucha más gente confía en el sector privado.


Es ahí en donde, nuevamente, un discurso que propone cortar de tajo pedazos enteros del aparato gubernamental y “volverlo más eficiente”, discurso emitido por un exprofesor de economía que no solo sabe de cuestiones técnicas, sino que entiende cómo leer y vincularse con estas emociones, termina por encontrar el sentido en ese sector de la población. Lo que dice suena prudente, y conecta no con la verdad, sino con lo que la gente siente que es verdad.


Esto nos lleva a un siguiente tema, el pesimismo y el miedo. Siguiendo la lectura del barómetro de confianza Edelman, el planeta está plagado de ansiedades por la economía o por la violencia. El reporte muestra que, en el caso argentino, seis de cada diez personas sienten que su situación va para peor; 68% reporta tener miedo por la violencia en las calles, y seis de cada 10 temen por el desarrollo del país.


Es en este contexto que debemos entender un análisis que podría aplicarse a esa sociedad en concreto, pero también a muchas más. Existe, en la percepción de un sector de la ciudadanía, una clase política que es tan ineficaz como corrupta o hasta criminal, la cual se encuentra absolutamente desconectada de la realidad que se vive en las calles, que no tiene la capacidad de “entender lo que vivimos”, y que no resulta igualmente afectada como la mayor parte de la sociedad (ni esa clase política, ni tampoco todos aquellos otros sectores sociales que se benefician del sistema). Mientras más cercano es percibido algún personaje o partido a ese sistema (partidos de oposición incluidos), más de esas emociones activa.


En cambio, viene una persona percibida como ajena al mundo de la política tradicional, quien mediante un lenguaje disruptivo muestra que comprende y empatiza con la ira, la frustración y el hartazgo, y comunica propuestas simples, fáciles de asimilar, que parecen tener sentido, y como resultado, logra respaldos impactantes. La frase “al carajo con la casta” enciende y resuena. Eliminar toda clase de ministerios, también resuena. Dolarizar para terminar con esa inflación que corroe todos los días el bolsillo, conecta. Eliminar al “ineficiente” Banco Central también.


Ahora bien, de ese discurso a la implementación real de esas propuestas hay un amplio trecho. Falta una primera y segunda vueltas electorales, y faltará entender la composición del Congreso para ver con qué respaldos contaría o no contaría un presidente como él y en todo caso, faltará ver cómo se comportaría ya en el poder. Pero las lecciones, desde un ángulo global, son muchas.


Si la desconfianza en la política tradicional, en las instituciones como los gobiernos, o como los medios de comunicación tradicionales, o el sentimiento de que esos gobiernos son


corruptos e ineficientes, se encuentra presente en siete de cada diez países del mundo, entonces, ¿cómo se reconstruye (o construye) esa confianza en macro y microentornos como los que hoy se viven en el planeta? ¿Cómo se restablecen las relaciones entre política y sociedad? ¿Cómo se trabaja con las ansiedades económicas? ¿Cómo se comunica una verdad basada en ciencia, en datos, de maneras más eficaces? ¿Qué es lo que provocan las empresas que sí genera esa confianza que la mayor parte del sector público no genera? ¿Existen propuestas alternativas que sean viables y que, a la vez, muestren que existe empatía y entendimiento de emociones como el hartazgo o la frustración, y que se puede lidiar con ellas sin tener que mandar “al carajo” a todo el mundo, incluidos ministerios o instituciones como un banco central?


En fin. Hay mucho que pensar al respecto.


Instagram: @mauriciomesch


TW: @maurimm


NOTA 11

Los demócratas y sus problemas

Antonio Rosas-Landa


Chicago, Illinois. – Mis críticas frecuentes a la sumisión de los republicanos a un autócrata, demagogo y corrupto como Donald Trump podrían dar la apariencia de que mi inclinación política es con los demócratas. Nada más lejos de la realidad, porque si bien veo con desprecio la abdicación de los republicanos para ganar la batalla de las ideas que incluya a las minorías, también hay que hablar de los problemas que alejan a sus adversarios políticos de la simpatía del estadounidense promedio.


El presidente Joe Biden celebró hace unos días el primer aniversario de la ley para la Reducción de la Inflación, una medida que a pesar de su nombre tiene muy poco que ver con bajar los precios. La legislación inyecta $740,000 millones de dólares para acelerar la adopción de nuevas tecnologías que reduzcan las emisiones de carbono.


Si bien es un esfuerzo sin precedente, esta legislación como la reforma al acceso a cuidados de salud Obamacare, son caballos de Troya que dicen tener un enfoque para, en realidad, perseguir objetivos distintos a cómo “venden” sus atributos.


La ley para la Reducción de la Inflación tiene un componente muy relevante de reforma fiscal que incrementa la recaudación a costa de las corporaciones, así como medidas para reducir los costos de los medicamentos. Es un fenómeno común de la izquierda estadounidense, sus propuestas son ética y moralmente irreprochables, pero no dimensionan los efectos de sus medidas.


A la inyección de cientos de miles de millones de la iniciativa contra la inflación, se suman los 1.2 billones de dólares de la ley de infraestructura para renovar carreteras, puentes, y ofrecer acceso al internet en comunidades pobres. El resultado de estas inversiones emprendidas ha mantenido una vitalidad artificial en la economía, con mucho circulante hemos experimentado una inflación pertinaz que llevó al banco central a aumentar la tasa de interés a niveles no vistos en décadas.


Este dinamismo inducido en la economía tiene la virtud de haber retrasado una recesión que no parece que llegará este año, pero entrega cuantiosos recursos no solo a las grandes prioridades progresistas, y también entrega fondos a miles de proyectos pequeños (pet projects) con inversiones directas en distritos electorales donde se “compró” el apoyo del político local. Es la “manteca” que lubrica la maquinaria de la “justicia social”.


Finalmente, quizá lo que aleja más al ciudadano promedio de los demócratas es la creciente influencia del progresismo que destaca las medidas que ofrecen “justicia social” sin reconocer el perímetro fiscal necesario para financiar los sueños reivindicadores —frecuentemente excesivos en el uso de recursos que espolvorean a aliados, amigos y luchadores sociales.


Y no hay que olvidar el radicalismo del movimiento “woke,” que comenzó como un repudio justo a la discriminación racial para convertirse en demandas absurdas de conducción política correcta que más bien son imposiciones de cómo, cuándo y dónde la gente puede conducirse y vivir sus vidas. Quienes se revelen a los designios de los hipersensibles woke son “cancelados”, imponiendo una visión sectaria y maniquea de la realidad, o ser dilapidados en la plaza pública por las hordas de guerreros cibernéticos que arruinan vidas y carreras.


Estados Unidos es un país multicultural que requiere reconocer al centro político habitado por las clases medias como el terreno de batalla para ganar elecciones. Esta realidad debe ser reconocida por demócratas y republicanos si en verdad aspiran llevar la voz de la sociedad en el poder. Y los periodistas no debemos ser títeres del poder ni voceros de intereses, nuestra labor es señalar los errores e injusticias sin importar quiénes sean sus perpetradores.


NOTA 12

Antes de la lucha (por el futuro de México)

"Hay mucho que cambiar. No podemos normalizar la violencia. Basta ver por unos segundos el aterrorizante video de los muchachos de Lagos de Moreno para darse cuenta de que ese no es el México que queremos".

OPINIÓN

JORGE RAMOS

Inmigrante, periodista y presentador de Noticiero Univision, Al Punto y Real America with Jorge Ramos.


"Sea quien sea, el próximo presidente o presidenta tendrá que presentar un plan muy concreto para que no sigan matando a tantos mexicanos". Crédito: Pool/Getty Images

El video es brutal. Uno de los cinco jóvenes, vestido con shorts y sudadera negra, es ordenado a golpear la cabeza de uno de sus amigos con piedras y un tabique. Luego le acercan lo que parece ser un machete para que lo mate. Los cinco jóvenes maniatados, inmovilizados y con señales de golpes -que habían quedado de ir juntos a la feria y que más tarde los reportaron como secuestrados- fueron identificados por sus familiares en el video. Hasta el momento, no hay señales de que ninguno de ellos sobrevivió.


Esto es México 2023.


Cuando varios periodistas, a gritos y sin micrófono, le preguntaron al presidente Andrés Manuel López Obrador, al final de su conferencia de prensa el miércoles, qué pensaba sobre la masacre de los jóvenes en Lagos de Moreno, Jalisco, él contó un chiste y se fue. Aparentemente él no había oído las preguntas. Las críticas llovieron en las redes sociales durante un ciclo noticioso de 24 horas. “No escuché nada”, explicó al día siguiente, “por eso conté el chiste”.


Entendido. A todos nos puede pasar. Pero el problema es que AMLO frecuentemente ha tratado de minimizar el problema de la violencia en México dándonos “otros datos”. Cuando hay vacíos de poder, lo llenan los carteles. Y eso está pasando en muchos lugares del país.


Ahora que el presidente está pensando en su legado, pasará a la historia por tener el gobierno con más asesinatos en la historia moderna de México. (Ya van más de 151,000 homicidios dolosos, según cifras oficiales). Para ser justos, también será recordado por disminuir la desigualdad y el número de pobres. Pero el más grave problema de México -el crimen- no lo pudo resolver y es la asignatura pendiente para el próximo presidente.


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Estamos a solo unos días de saber quiénes serán los dos principales candidatos a la presidencia para las elecciones del 2 de junio del 2024. La oposición tendrá que escoger entre la senadora, Xóchitl Gálvez; el diputado panista, Santiago Creel y la exlíder priista Beatriz Paredes. Mientras que el partido en el poder, MORENA, lo hará entre los tres aspirantes o “corcholatas” más cercanos al presidente: Claudia Sheinbaum, exjefa de gobierno de la Ciudad de México; el excanciller, Marcelo Ebrard; y el exsecretario de gobernación, Adán Augusto.


Los métodos para escoger a ese candidato único, tanto del partido oficial como de la oposición, no son muy transparentes. Ni están sujetos a auditorías independientes. Y ciertamente están ocurriendo cosas que no están permitidas o no son parejas. En una reciente visita a la Ciudad de México me tocó ver mantas, muros y anuncios espectaculares sobre las principales calles promoviendo a los tres candidatos oficiales. Es Claudia, decían unos. Mejor Marcelo, vi en otros. Y Camino Seguro o El Hombre Fuerte De La 4T , junto a la foto sin sonreír de Adán. Y eso que la campaña por la presidencia, oficialmente, no ha comenzado. Imagínense el bombardeo que nos espera.


Sea quien sea, el próximo presidente o presidenta tendrá que presentar un plan muy concreto para que no sigan matando a tantos mexicanos. Las “corcholatas” no se han atrevido a criticar el terrible fracaso de la política de seguridad de AMLO. Su fallida política de “Abrazos, No Balazos” ha resultado en matanzas como la ocurrida recientemente en Jalisco. Un ejemplo: en junio, en promedio, mataron a 81 mexicanos cada día. Eso tiene que parar.


Pero los candidatos oficiales están con la boca cerrada. Ninguno se atreve a hacerle la menor crítica al jefe máximo, a pesar de que es evidente que hay muchas cosas que no están funcionando bien, desde la militarización del país y la apabullante violencia hasta la temerosa política migratoria -que ha convertido a México en el muro de Estados Unidos- y la vergonzosa protección a la dictadura cubana.


Lo que está en juego en el 2024 es el futuro de México. Estuve tentado a titular esta columna Antes De La Guerra. Pero soy muy optimista sobre el futuro del país. Y no creo que será una guerra. Creo que AMLO entregará el poder, como dice la ley y como lo ha prometido muchas veces, y que los mexicanos seguiremos viviendo en democracia. Eso no significa que no haya abusos de poder ni que estemos de acuerdo en todo. Las diferencias de los morenistas y de la oposición son abismales y las hojas de ruta totalmente distintas.


Será, sin embargo, una lucha. Una gran lucha. Será la búsqueda de continuidad frente a la necesidad urgente de ponerle alto a los muertos, a los militares y a las tentaciones autoritarias. Aunque el presidente parece estar dispuesto a usar todas sus plataformas y su enorme poder de convocatoria para proteger su agenda y a los suyos, espero que no sea una lucha muy desigual.


México, históricamente, ha sido un país de presidentes fuertes. Por siete décadas el mandatario en turno escogía a su sucesor. Ya no. La democracia le ha costado tanto a los mexicanos que no van a dejar que se les desvanezca entre las manos.


Hay mucho que cambiar. No podemos normalizar la violencia. Basta ver por unos segundos el aterrorizante video de los muchachos de Lagos de Moreno para darse cuenta de que ese no es el México que queremos


NOTA 13


“Vestigios del pasado” le amargan evento a Rubén Rocha

Kiosko


El que aplica “que no quede huella, que no, que no” en Sinaloa, nos cuentan, es el gobernador Rubén Rocha Moya (Morena), pues no quiere ni un vestigio del gobierno de su antecesor y hoy embajador en España, Quirino Ordaz Coppel (expriista y hoy independiente), incluso ha afirmado que no quiere ver más el anterior emblema oficial: “Puro Sinaloa”. Y como el destino es irónico, nos relatan que hace unos días, don Rubén acudió a un plantel escolar a la donación de uniformes y artículos escolares, pero se llevó “un chasco” cuando algunos estudiantes portaban ropa del anterior régimen con el eslogan que tanto desprecia, por lo que no le quedó más que mirar para otro lado. Bien dicen que “lo que más odias ver, en tu casa lo has de tener”. ¡Zas!


Diputados “remojan sus barbas”

Como dicen que “cuando veas las barbas de su vecino cortar, pon las tuyas a remojar”, nos platican que, en Morelos, con la detención del fiscal Uriel Carmona Gándara, más de un legislador se puso a temblar. Nos explican que al menos cuatro diputados opositores al gobierno estatal mantenían cercanía con don Uriel y lo cobijaron presuntamente por carpetas de investigación que hay contra familiares y amigos; otros son legisladores que formaron parte de la comisión especial por el caso de la joven Ariadna Fernanda, quienes reconocen que sólo se formó para quitarle presión a don Uriel y algunos son optimistas y creen que saldrá bien librado en septiembre. El que nada debe, nada teme.


Busca PRI a su escasa militancia

Aunque varios dicen “a qué le tiras cuando sueñas, mexicano”, nos comentan que en Chihuahua el dirigente estatal del PRI, Alejandro Domínguez Domínguez, se puso creativo para colgarse de la alianza con el PAN y PRD, tratar de “revivir” a su partido en el estado y activar a la militancia. Nos indican que don Alejandro quiere que el tricolor sea “como en los viejos tiempos” y para eso trató de aprovechar el Foro Diálogos Ciudadanos del Frente Amplio por México, para involucrar a la militancia chihuahuense y analizar el contenido, pero la convocatoria fue poca, casi nula, por lo que ahora “el plan B” de don Alejandro es salir a varios municipios con personajes priistas a ver si así jala o por lo menos ¡la paseada quién se la quita!


NOTA 14

En primera fila

Marcelo Ebrard, ¿candidato de oposición?

Atzayaelh Torres considera que el excanciller está decidido a aparecer en la boleta de la elección presidencial de 2024 a como dé lugar.






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Atzayaelh Torres

agosto 19, 2023 | 0:12 am hrs

Desde un principio se supo que la estrategia de Marcelo sería diferente. Se adelantó a sus contrincantes de partido a renunciar a su cargo como Canciller, para volcarse 24/7 en armar su campaña política rumbo a las urnas. Desde ese momento, Ebrard se convirtió en la corcholata incómoda.


Las siguientes semanas no han sido más amables. El primer embate de Ebrard se dio cuando corrigió que fue a él, de la mano del Presidente López Obrador, como Jefe de Gobierno, quien impulsó la moderna estrategia de seguridad en la Ciudad de México, y no bajo la administración de Sheinbaum. La segunda vino poco después, al momento en que advirtió de “chicanadas” que pudieran hacerle en el proceso de elección, dando ya claros signos de inconformidad, y amenazando con romper con el partido.


Sin embargo, al haber declarado que se destinan recursos públicos a la pre-pre campaña de Claudia Sheinbaum a la súper encuesta de Morena por la candidatura presidencial, Marcelo Ebrard ya rompió con el morenismo. Esta semana cerró con una escisión, difícil de zurcir con el tiempo de la encuesta encima. El objetivo de Marcelo está en aparecer en las boletas en 2024 a como dé lugar. Ya no hay compañeros de partido, la fraternidad quedó a un lado.


¿Qué pasará ahora? Es posible que las declaraciones de Marcelo sean la antesala de su salida de Morena, y a pesar de que lo niegue, como ayer lo hizo, cuando fue a pagar una multa al INE, es probable también que como indicó Noroña, él ya tenga un pie dentro de Movimiento Ciudadano. La duda sería si anunciará su decisión antes o después de que se haga la súper encuesta, que a priori, ya descalificó.


Más de uno desde la oposición me ha comentado que Ebrard sería el candidato perfecto, de no ser porque está en Morena. Romper con el partido oficial le atraería muchas simpatías del otro lado de la política, con quienes nunca tronó, y quienes le reconocen como el hábil y capacitado político que es.


Marcelo nunca ha gozado por completo de las simpatías de las bases duras de Morena, y como he comentado en textos anteriores, no lo ven como el sucesor del movimiento que se está materializando en el gobierno del Presidente López Obrador, pero sin duda en él podría estar depositada la conciliación que el país tanto necesita, en estos duros momentos de polarización; sin mencionar que su visión más integral del país y sus problemas, ofrece una interesante hoja de ruta para los siguientes años.


Ni Madero se atrevió a tanto

Con base en sus propios testimonios, me atrevo a decir que casi todos los aspirantes a la candidatura presidencial tuvieron ese objetivo en su mente desde hace mucho, y se prepararon para ello, menos Xóchitl Gálvez.


En una entrevista concedida a Grupo Imagen a finales de julio, la originaria de Hidalgo afirma que caminando por un cerro le consultó a su madre, ya fallecida, quien le confirmó, a través de una mariposa que se posó sobre su mano, que debía contender por encabezar el Poder Ejecutivo en México.


Esta visión, que nos recuerda a Nicolás Maduro con aquel pajarillo chavista, nos da mucho qué pensar sobre cómo se tomarían las decisiones en este país, en el remoto caso de que gane las elecciones. La capacidad debe anteponerse, y más para quien lleva el destino de un país sobre sus hombros.


NOTA 15


Se comenta

Se comenta

Editoriales

Ciudad de México / 19.08.2023 02:44:51


Que a pesar de las polémicas recientes en la carrera por la Coordinación de Defensa de la Cuarta Transformación, como se denomina a la candidatura presidencial morenista, las actividades no detienen su marcha, y menos en la recta final con pronóstico reservado.


Que las corcholatas punteras han puesto especial atención en situar su agenda en tierras mexiquenses. Hoy, por ejemplo, la Doctora Claudia Sheinbaum estará en Texcoco, en enclave morenista de moda. Además, tendrá dos eventos en Toluca, destacando especialmente uno en San Pablo Autopan, epicentro de los pueblos originarios de la capital. Y es que es una bandera nada despreciable que también está en boga.


Que las últimas cifras del Coneval pintan un escenario en blanco y negro para el morenismo que tomará las riendas muy pronto en Edomex, y hay que atender los puntos que particularmente son delicados: de 2016 a 2022 la carencia por acceso a los servicios de salud prácticamente se triplicó en la entidad, sin duda herencia de sexenios anteriores. El déficit pasó de 15.5 a 44.2 por ciento, es decir, al menos 4 de cada 10 mexiquenses no cuenta con adscripción o afiliación a instituciones públicas de seguridad social.


Por si fuera poco, aquí se reporta un ligero incremento en casos de ocupación hospitalaria en camas generales para pacientes con covid-19, se ha llegado a 13, pero porcentualmente es un foco amarillo: de 2.6 llegó a 5.06 por ciento.


Que en el tema educativo, otro tema controversial, cobra nuevos bríos en la entidad: el Frente Nacional por la Familia señala que recolectó ya alrededor de 45 mil firmas de padres y madres de familia, en desacuerdo con los libros de texto gratuitos del nivel básico para el ciclo escolar 2023-2024. Así el crispado escenario.


FIN

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