Periódico El país 05 de Noviembre 2023 (Sólo texto)
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DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 | Año XLVIII | Número 16.904 | EDICIÓN COMUNIDAD VALENCIANA | Precio: 3,00 euros
CLAMOR POR EL ALTO EL FUEGO EN GAZA. Decenas de miles de personas salieron ayer a la calles de Londres, París, Berlín, Washington y otras capitales del mundo para pedir “el fin de la masacre” en Gaza, donde Israel ha matado a 9.400 personas, según Hamás, tras el brutal
ataque del grupo islamista del 7 de octubre. En la imagen, manifestantes en la capital británica. / CARL COURT (GETTY IMAGES) P9
SOCIEDAD El auge de las estrellas
artificiales cambia el cielo P32
La posible ley de amnistía ha disparado la tensión en la derecha. Consciente del malestar de sus bases con el pacto entre socialistas e independentistas, presionado por el sector más duro, personificado en Aznar, y sin dejar de mirar a Vox, el PP se prepara para responder a la medida “jugando fuerte”, aseguran en la cúpula. Los dirigentes más moderados temen que la si-
tuación se descontrole. PÁGINA 23
El PP toca a rebato ante la cercanía de la investidura
Los ataques se ceban con los niños: “Mi hija me pide que
le cubra las orejas para oír menos las bombas” P4
EL PAÍS SEMANAL Billie Jean King, la
deportista que abrió el camino
La propiedad intelectual se enfrenta hoy a una extraordinaria amenaza que un legislador no habría imaginado hace nada. Se llama inteligencia artificial y, como denuncian cada vez más artistas, absorbe sin su autorización sus obras para entrenarse y ser capaz de imitarlos. ¿Está robando creaciones protegidas? ¿Se está produciendo una sustracción masiva de ideas? La Unión Europea prepara un re-
glamento para hacer frente a estedesafí o. PÁGI NAS38Y39
La Franja que saldrá de la guerra
Estados Unidos urge a Israel a considerar el futuro de Gaza cuando acaben los combates. El debate ya está abierto
El PSOE y Junts rozan el pacto para hacer presidente a Pedro Sánchez en medio de una enorme presión contra la ley de amnistía para los encausados por el procés.
Horas después de que encallara la negociación, ayer avanzaron en la discusión técnica en la que están enredados. Junts quiere blindar la norma para evitar que los jueces puedan hallar resquicios para no aplicar la amnistía.
La presión contra el acuerdo se ha intensificado en el último tramo de la negociación. Las protestas llegan de la derecha, pero también del sector más conservador de la judicatura y de grupos radicales minoritarios pero activos, que se manifiestan ante sedes socialistas. Con todo, tanto el PSOE como Junts son optimistas y confían en cerrar el pacto en cuestión de horas o días. La inves-
tidura podría aún celebrarse la próxima semana. PÁGINAS 20 y 21
La Autoridad Palestina pierde apoyo en la calle frente a Hamás P6 Los actos antisemitas
se multiplican en Europa P7
La inteligencia artificial choca con el derecho de autor
La Iglesia teme pagos millonarios por los abusos
en España P34 Y 35
El asalto interminable
Mario Vargas Llosa P17
ELSAGARCÍ ADEBLAS,Vi t or i a
PSOE y Junts rozan el pacto
en medio de una fuerte presión
Los negociadores confían en que la investidura de Sánchez se cierre en
cuestión de horas o de días mientras negocian detalles de la amnistía
CARLOS E. CUÉ / ÁNGELS PIÑOL Madrid /Barcelona
TOMMASO KOCH / CAIO RUVENAL Madrid
INTERNACIONAL
Una expresión se escucha estos días con frecuencia en Israel: “Cuando venzamos”. Sirve para postergar un trámite o imaginar una vida mejor cuando el país acabe la misión que se ha marcado públicamente: acabar con Hamás en Gaza. Aunque la formulación es vaga y los expertos discrepan sobre su realismo, es un objetivo claro, aquel por el que bombardea sin cesar (los muertos superan los 9.000) y rodea con blindados la capital de Gaza. Pero, ¿y después? ¿Quién gobernará la Franja, una vez depuesto el partido-milicia islamista que lo hace desde 2007? La pregunta que plantean en privado a Israel estos días Washington y las cancillerías árabes y europeas, preocupadas por las posibles repercusiones, como una crisis de refugiados.
La pasada semana, el asesor de seguridad nacional, Tsaji Hanegbi, respondía a la defensiva (“¿El día después de qué?”) en una rueda de prensa, para subrayar que la preocupación actual de Israel es liberar a los más de 200 rehenes y acabar con Hamás. “Cuando estemos cerca del objetivo, podemos empezar a pensar en el día después”, subraya el portavoz del Ministerio israelí de Exteriores, Lior Haiat.
Estados Unidos, sin embargo, apremia a su aliado, al que ayuda económica y militarmente, a pensar a medio-largo plazo. El secretario de Estado, Antony Blinken, abordó el tema en una rueda de prensa en Tel Aviv el viernes, en su tercera visita a Israel desde que comenzó la guerra el día 7: “Todo el mundo está de acuerdo en que no se puede volver al statu quo” en el que “Hamás siga teniendo responsabilidades de Gobierno y seguridad”. “Pero”, añadió, “también sabemos que Israel no puede reasumir”, ni “tiene la intención”, de reasentarse permanentemente en Gaza, de la que retiró sus colonos y soldados en 2005, pero técnicamente ha seguido ocupando. Con esos mimbres, añadió, Estados Unidos mantiene conversaciones con sus socios regionales e internacionales de las que han salido “varias posibilidades” que es “prematuro” detallar.
El debate, sin embargo, domina ya los círculos académicos y de seguridad. “No es demasiado pronto para que la Administración Biden empiece a hablar del tema”, señalaba este jueves en una videoconferencia Gerald M. Feierstein, exdiplomático y experto en Oriente Próximo del centro de análisis estadounidense sobre la región Middle East Institute.
Feierstein criticaba que todo el debate “sea siempre solo sobre Gaza”. “Hay que reconocer que este es un asunto israelí-palestino, no de Israel y Gaza, y que la solución es política, no militar”.
Las conversaciones esbozan ya un plan. Una vez que el Ejército israelí destruya las capacidades ejecutivas y militares de Hamás, establecería una zona de seguridad de tres kilómetros. “El que empieza una guerra con Israel debe perder territorio”, adelantaba ya antes de la invasión terrestre Gideon Saar, ministro sin cartera en el Gobierno de emergencia. Luego permanecería unos meses con muchas menos tropas en el terreno, optando por incursiones frecuentes para sofocar la previsible insurgencia.
En paralelo, se articularía una fuerza multinacional, previsiblemente con un rol importante de la parte del mundo árabe-musulmán que reconoce a Israel, como Egipto, Jordania, Turquía o Marruecos. La gestión del día a día de Gaza volvería a manos de la Autoridad Nacional Palestina, igual que antes del golpe de mano de Hamás en 2007. Todo ello iría acompañado de los sellos de legitimidad de Naciones Unidas y la Liga Árabe, una lluvia de millones para la reconstrucción y un nuevo impulso para resolver definitivamente el conflicto, con la
creación de un Estado palestino.
Muchas preocupaciones Además de sus muchos desiderátums, uno de los principales problemas del arreglo es que responde a muchas preocupaciones de Israel —que ni quiere volver a gestionar la vida de 2,3 millones de palestinos ni ver de nuevo morir indefensos a cientos de sus ciudadanos—, pero no a las de otros actores, cuya participación les reporta dudosos beneficios, pero se está dando casi por sentada.
El primer ministro de la ANP, Mohamed Shtaye, ya ha salido a puntualizar que no entrarán en escena “a bordo de un F-16 o un tanque israelí”, sin “una solución política para Cisjordania” y “un horizonte global de paz” que per-
mita vincular Gaza al marco de unasoluciónde dos Estados.Tam-
Estados Unidos apremia a Israel a pensar ya en escenarios tras la derrota de Hamás. Los expertos señalan los puntos débiles del plan de futuro que comienza a tomar forma La Franja que saldrá de los escombros
Manifestación contra Netanyahu cerca de su residencia. / ÁLVARO GARCÍA
ANTONIO PITA, Jerusalén
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
Z
INTERNACIONAL
El secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, rechazó ayer en Amán la petición de alto el fuego inmediato en Gaza que le han planteado varios países árabes de forma conjunta. Blinken argumentó que un cese de hostilidades beneficiaría a Hamás, al permitirle reagrupar sus fuerzas en la Franja para seguir atacando a Israel. En contrapartida, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos defendió en la capital jordana el establecimiento de pausas humanitarias puntuales —que Israel sigue sin aceptar— para permitir la entrada de ayuda humanitaria destinada a la población civil del enclave.
En su segunda gira regional desde el estallido de la guerra en Gaza el 7 de octubre, tras el ataque de Hamás contra territorio israelí, en el que murieron 1.400 personas y otras 240 fueron secuestradas, Blinken advirtió de que un alto el fuego permitiría a la milicia islamista repetir una incursión letal contra Israel. “Ningún país puede aceptar esto”, aseguró el secretario de Estado, citado por Reuters. “Por ello es importante reafirmar el derecho de Israel a la autodefensa (...) al tiempo que debe respetar las leyes humanitarias de la guerra y garantizar que los civiles no sufren daño”, apostilló Blinken, quien recordó que gracias a la mediación de Washington cruzaron ayer el paso de Rafah desde Egipto más de 100 camiones (una quinta parte de lo habitual antes de la contienda) con suministros básicos para la población gazatí.
Tras la muerte de más de 9.000 personas en cuatro semanas de ataques israelíes, según fuentes sanitarias del territorio palestino controlado por Hamás desde 2007, y de destrucción masiva de viviendas, infraestructuras y centros sanitarios, países como Jordania y Egipto han señalado que esas acciones “inaceptables” no se pueden justificar por el derecho a la autodefensa.
Tanto el ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri, como su homólogo jordano, Ayman Safadi, insistieron en que la prioridad es ahora el cese de hostilidades para poder proteger a la población civil. Ambos consideraron que las discusiones planteadas por EE UU e Israel sobre el futuro de la franja de Gaza sin la presencia de Hamás deben quedar para más adelante. “Los países árabes pedimos un inmediato alto el fuego, y frenar esta guerra y el asesinato de civiles inocentes, agregó el ministro jordano en una conferencia de prensa conjunta con Shukri y Blinken.
En Amán se dieron cita además los ministros de Exteriores de Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, así como representantes diplomáticos de la Autoridad Nacional Palestina, y el primer ministro en funciones de Líbano, Nayib Mikati. Los países árabes han expresado su preocupación ante el riesgo de que el conflicto entre Israel y Hamás se extienda por la región. Los ataques contra territorio israelí de grupos chiíes aliados de Irán desde Líbano (partido-milicia Hezbolá) y Yemen (rebeldes Huthi) amenazan con propagar la escalada.
Israel se opone frontalmente a un alto el fuego en Gaza y rechaza también las pausas humanitarias para la distribución de ayuda mientras no sean liberados todos los rehenes capturados por Hamás. Los responsables israelíes alegan que la milicia islamista puede aprovechar las interrupciones de las hostilidades para desviar parte de los suministros humanitarios hacia sus milicias.
El enviado de EE UU para asuntos humanitarios en Oriente Próximo, David Satterfield, aseguró también en Amán que Israel debe garantizar que no atacará los puntos de recepción de ayuda humanitaria ni las rutas de suministro. Satterfield precisó que entre 350.000 y 400.000 civiles palestinos siguen cercados en el norte de Gaza por el avance de las tropas israelíes, que han intensificado las operaciones terrestres y aéreas contra Hamás.
El ejército de Israel ofreció la apertura de un pasillo humanitario de tres horas para que los civiles pudieran abandonar la zona sitiada y dirigirse hacia el sur. En medio de los intensos ataques registrados en los últimos días, los habitantes del norte prefirieron seguir ocultos en sus casas o en refugios como los recintos de instalaciones de la ONU.
La agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA) confirmó que la escuela de la ONU Al Fajura, en el campo de refugiados del Yabalia había sido atacada por Israel, algo que el ejército niega. En un movimiento inusual, las Fuerzas Armadas de Israel lanzaron ayer una operación puntual en el sur de la Franja, si bien el grueso de las operaciones se centraron en el norte, con el objetivo aparente de despejar el paso para un próximo avance masivo de tropas.
bién se baraja traer de Dubai al gazatí Mohamed Dahlan, el controvertido exjefe de seguridad de la ANP que Israel ve con buenos ojos. Él se ha descartado.
Los Estados árabes, por su parte, “nunca han querido hacerse responsables de Gaza”, recordaba recientemente Nathan J. Brown, profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad George Washington. “Y es probable que ahora aún menos, y no quieran gestionar un problema que sienten que ha causado la imprudencia de otros”.
Tampoco Ghassan Jatib, exministro palestino, tiene claro que unos y otros acepten la patata caliente. “Israel no se retiró de Gaza para volver, y creo que los países árabes no tienen interés alguno en desempeñar un papel en gestionar Gaza. Tampoco creo que la ANP quiera”, asegura.
Uno de los favoritos de Occidente, Salam Fayad, primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina entre 2007 y 2013 tras pasar por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, lanzó dos advertencias la pasada semana en la revista Foreign Affairs: No se puede “imponer a los palestinos un acuerdo”, ni pretender que la débil y desprestigiada ANP retome la gestión de Gaza con su estructura actual. Fayad propone reconfigurarla, junto con la Organización para la Liberación de Palestina —representante legal del pueblo palestino—, de forma que “reflejen todo el espectro de puntos de vista palestinos”.
Jack Joury, comentarista de asuntos árabes del diario israelí Haaretz, advertía el martes de que “sin rehabilitar la ANP y las instituciones del pueblo palestino, Mogadiscio y Beirut durante sus respectivos guerras civiles parecerán un paraíso en comparación con lo que se desarrollará entre Yabalia y Jan Yunis”, en el nor-
te y sur de Gaza.
Antiguo amigo
Israel trata estos días a la ANP como a un antiguo amigo al que ignora desde hace años y llama de repente para pedirle un favor. El Gobierno de Benjamín Netanyahu lleva años promoviendo el cisma entre Gaza y Cisjordania y debilitando a la ANP sin ofrecerle un horizonte de diálogo que la legitime frente a Hamás. Para la ultraderecha es, además, el enemigo, como describió el hoy ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich: “La ANP es una carga y Hamás, un activo”, porque “nadie lo reconocerá, ni dará estatus en [el Tribunal Penal Internacional] ni le permitirá presentar una resolución en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.
Daniel Wajner es profesor asistente del Departamento de Relaciones Internacionales y de Foro Europeo de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Descarta tres opciones: que Israel retome la gestión civil de Gaza, que lo haga la ANP (“aunque quisiera, está muy deslegitimizada”) y un mandato internacional. Propone una cuarta: implicar a “países centrales del mundo árabe-islámico”, por lo menos Jordania, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.
Otro de los problemas reside en la vaguedad del concepto “eliminar a Hamás”, un movimiento que administra Gaza y emplea a decenas de miles de funcionarios. ¿Hasta qué nivel jerárquico serán arrestados o eliminados? Una propuesta francesa, que comenta el diario Haaretz, pasa por sustituir a los funcionarios nombrados por Hamás por empleados de la ANP.
Israel tampoco tiene fácil acordar qué quiere. El fiasco del día 7 ha sentenciado el futuro político de Netanyahu y el Gobierno de emergencia formado para la guerra alberga sensibilidades que van desde los partidarios de reforzar a la ANP, que hace un mes integraban la oposición, hasta quienes ven una oportunidad para quedarse en Gaza. Un filtrado documento de trabajo del Ministerio de Inteligencia propone, por ejemplo, expulsar a la población de Gaza, por la fuerza y para siempre, al Sinaí egipcio.
“La pregunta: ‘¿cómo debe ser gobernada Gaza cuando acabe la guerra?’ puede que ni siquiera sea un buen punto de partida”, resumía el experto Brown, en un artículo publicado el viernes. “Convendría más bien preguntar: ¿qué significa echar del poder a un partido como Hamás cuando domina todos los niveles de Gobierno en Gaza? Un movimiento social con un brazo militar que también supervisa la seguridad pública, la Administración y otras funciones gubernamentales. ¿Qué significa la victoria? ¿Qué logrará Israel? ¿Y cómo sabrá alguien que la guerra
ha terminado?”.
Bl i nkensal udaalmi ni strocatarídeexteri ores,al Thani ,ayerenAmán./J ONATHANERNST( AFP) EE UU rechaza el alto el fuego
que piden los países árabes Blinken ofrece a cambio pausas humanitarias puntuales
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
JUAN CARLOS SANZ, Jerusalén
Varios palestinos buscan
entre los escombros generados por los ata-
ques de Israel en Jan Yunis. / A. HASABALLA (GETTY)
400.000 civiles
continúan cercados en el norte de la Franja
Israel redobló y diversificó los ataques en la jornada de ayer
INTERNACIONAL
“Estoy despierta porque mi hijo Mohamed, de 15 años, no logra dormir. Hace un rato, mi hija Salma me pidió que le cubriera las orejas con mis manos para escuchar menos las bombas y sentirse más segura. Y mi pequeña, Sara, de 12 años, ha perdido totalmente el apetito. Lo poco que come lo vomita”. Son las dos de la madrugada en Gaza. Najwa tiene finalmente un poco de conexión a internet. Esta palestina, empleada de una organización humanitaria internacional, de 51 años, no quiere dar su apellido y responde a este diario por WhatsApp desde su casa en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de la Franja. Es una zona en la que el ejército israelí pidió que se concentraran los civiles porque estarían seguros, pero los bombardeos son constantes.
Najwa vive con su marido y tres de sus cinco hijos y ha dado cobijo en las últimas semanas en su vivienda a tres familias más, con siete niños de entre 1 y 10 años. “Como madre, me duele no poder transmitirles seguridad. Me dicen que tienen hambre y no puedo darles siempre un plato de comida caliente, tienen miedo por la noche y no puedo encender la luz para tranquilizarlos, porque no hay electricidad y vivimos en la oscuridad”, explica.
Un niño muere en la guerra en Gaza cada 10 minutos, según cálculos de la ONG Save The Children. La mayoría de los casi 4.000 menores fallecidos, sobre un total de más de 9.000 víctimas palestinas, no tiene nombre ni historia. Son cadáveres extraídos de los escombros; cuerpos menudos inertes transportados en brazos por padres desesperados a hospitales que ya no están prácticamente operativos; o pequeños bultos en bolsas de plástico blancas a la espera de ser identificados y enterrados. “¿Cuántos camiones hace falta que entren a Gaza para transportar más de 3.300 ataúdes para niños?”, se preguntaba la ONG esta semana. Desde entonces, el número de víctimas ha aumentado.
Más de 7.000 niños están heridos tras los bombardeos y algunos de ellos han tenido que ser operados o amputados con una leve sedación porque ya no queda anestesia. Además, hay más de 1.000 desaparecidos, probablemente bajo las ruinas del lugar en el que se protegían, según cifras palestinas. El resto de los menores de Gaza, que representan casi la mitad de sus más de dos millones de habitantes, están refugiados en sus hogares o en casas ajenas, escuelas u hospitales. No hay vivienda sin niños en Gaza. Pero en este momento es muy difícil acceder a ellos o a sus padres a distancia, en una Franja sin electricidad y con pocas conexiones telefónicas y donde no entran periodistas extranjeros y los reporteros locales trabajan a destajo poniendo en peligro sus vidas. Al menos 36 de ellos han muerto bajo las bombas, según los cálculos del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).
“¿Estoy vivo?”, pregunta insistentemente un niño ensangrentado de unos siete años al doctor que le atiende después de resultar herido en un bombardeo. “Claro que sí, estás vivo”, responde el médico. La imagen resume la crueldad de estos bombardeos. La grabó Belal Mortaja, un camarógrafo palestino que lleva días documentando lo que pasa en Gaza, centrándose especialmente en
el sufrimiento de los niños.
Esperanza de ser evacuados Los niños también tienen hambre y sed. En la familia Hamdan, refugiada en Rafah, al sur de la Franja, con la esperanza de ser evacuados, ya que todos tienen nacionalidad española, hay tres pequeños de entre tres meses y tres años. Hace dos semanas, salieron en pocos minutos de su hogar, prácticamente con lo puesto, huyendo de un bombardeo que destrozó su vivienda. “Mi hermana está desesperada. No hay agua en condiciones para hacer los biberones y el bebé no está comiendo como debería. Tampoco van a encontrar un médico. Por si fuera poco, está comenzando a hacer frío en Gaza y los niños no tienen ropa de abrigo”, explica por teléfono Ahmed Hamdan, tío de los bebés, que está en España.
La mayor preocupación de Najwa también es el agua. Ella y su marido se ponen en marcha hacia las 5 de la mañana para ver dónde ir a comprarla o conseguir bidones para hacer leche, té y cocinar. “No nos bañamos, por supuesto, y eso mina la moral. La de los niños también”, recalca.
“Son críos adorables, inteligentes... Les gusta vivir, divertirse, bailar y cantar. Se merecen mucho más que esta vida, en la que solo nos preocupamos por sobrevivir. Me destroza el corazón ver cómo se desvanecen los sueños de mis hijos”, dice Najwa, mientras recita como en una letanía: Salma quería ser abogada, “pero ahora ha perdido el interés por todo”, Sara sueña con aprender a tocar el piano y Mohamed explica que en este momento solo quiere “sobrevivir y salir de Gaza”.
“Es horrible que estén viviendo esto, pero a nadie le importan los derechos humanos, la ley humanitaria, la democracia... Todo es mentira. Nuestros hijos están siendo masacrados delante de este puñetero mundo”, lanza, sintiéndose, pese a todo, afortunada. “Me da escalofríos pensar en familias como la nuestra, bajo los escombros, muertas...”.
Desde Jan Yunis, también al sur de la Franja, Kayan envía un par de fotografías de lo que será su comida del día. La madera que recuperan de la calle se convierte en leña y sobre una oxidada reja de hierro colocan una cazuela con tomates y berenjenas. “No tenemos gas, hemos vuelto a las cavernas”, dice esta profesora, madre de cuatro niños de entre 5 y 15 años, refugiada en casa de un familiar con 40 personas, casi la mitad de ellos menores de edad. “Los padres nos activamos al alba para coger número y turno en alguna panadería que esté funcionando. O en varias. Nos dan 15 raciones de pan y no nos basta para tanta gente. Necesitamos ir a al menos dos panaderías, con los riesgos que eso supone, porque están siendo bombardeadas. Salimos de casa mi marido o yo, por si pasa algo para que uno de los dos esté a salvo”, detalla.
La mujer explica también que tras las bombas sienten una especie de gas que “quema los ojos, la nariz y la garganta” y afecta especialmente a los más pequeños. “Los días se hacen eternos. Se me hace duro jugar con ellos, no tengo moral”, admite, explicando que su hija menor, Manal, no se puede quedar sola un instante del miedo que siente y la llama a gritos cuando no la tiene a la vista.
Antes de esta ofensiva, el psiquiatra palestino Yasser Abu Jamei, director del único centro gazatí de salud mental centrado en niños, ya alertaba del deterioro psicológico que sufren los menores en Gaza, del miedo que les invade cuando están lejos de sus padres, de trastornos importantes en su comportamiento o del aumento de los sentimientos suicidas. En 2022, Save The Children advirtió en un informe que cuatro de cada cinco niños de Gaza vivían con depresión, miedos y duelo y que las cifras empeoraban.
“Pienso en el día que podré volver a clase. ¿Cómo podré ponerme delante de mis alumnos y transmitirles la vida con nuestras almas llenas de muerte?”, se preguntaba en una conversación con
este diario el profesor gazatí, Talal Abu Shawish.
4.000 de los 9.000 palestinos muertos
son menores de edad, según un cálculo de la ONG Save the Children “Mi hija me pide que le cubra las orejas para oír menos las bombas”
Unos niños encendían velas ayer, durante un acto conmemorativo en el hospital Al Shifa. / SALEED JARAS (DPA)
Dos niños, el miércoles en el sur de la Franja. / AHMAD HASABALLAH (GETTY)
BEATRIZ LECUMBERRI, Madrid
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
Cuatro de cada cinco niños ya
tenían síntomas de depresión en 2022 “No hay agua en condiciones para hacer los biberones”, lamenta una mujer
INTERNACIONAL
“Estoy desesperado. No sé cómo vamos a salir de esta guerra”, musitaba Gideon Bor, de 79 años, arquetipo de la élite ashkenazi (judíos de origen europeo) que forjó el Estado de Israel, la tarde del jueves en la plaza del Museo de Arte Contemporáneo de Tel Aviv. “Las imágenes que llegan desde Gaza son terribles”, admite este ingeniero civil y constructor jubilado que combatió en anteriores conflictos, “pero ¿qué otra cosa podemos hacer después de la carnicería cometida por Hamás el 7 de octubre?”, argumenta apesadumbrado un mantra que salmodia la mayoría de los israelíes ante matanzas de civiles como la del hospital gazatí Al Shifa, esta misma semana.
Entre sus manos sostiene un cartel con la imagen de Mondar Yamai, cuñada de su hijo, de 40 años —“una mujer alegre, creativa”, recuerda—, que había acudido a vender las joyas artesanales que diseña al festival musical Supernova, cerca de la frontera de la Franja palestina, donde fue secuestrada junto con decenas de civiles israelíes. “No sabemos qué hacer”, resume el sentimiento de una generación, que combatió contra países árabes vecinos en las guerras de los Seis Días (1967) y Yom Kipur (1973) y soñó con hacer la paz con los palestinos en los Acuerdos de Oslo (1993). Después de haber perdido la fe en el Gobierno y participar en las marchas de protesta contra el primer ministro, Benjamín Netanyahu, durante los últimos meses, dice haber perdido también la fe en el ejército. “Lo único que está claro es que hay que acabar con Hamás para siempre”, sentencia.
Como el resto de los israelíes, Bor ha visto su vida cotidiana —de jubilado habituado a las salidas con hijos y nietos, a las aficiones compartidas con amigos—, suspendida en el tiempo con la contienda en Gaza. Ahora se moviliza cada tarde con lazos amarillos junto con otras familias de rehenes —nada saben de ellos desde hace cuatro semanas— capturados por la milicia islamista. Como se han movilizado más de 350.000 hombres y mujeres de entre 21 y 40 años como reservistas del Ejército, enviados al frente de la Franja, o de Líbano, a Cisjordania, desde sus puestos en fábricas y comercios, en el campo y en las aulas de los colegios.
Israel era un país de ciudades fantasma en los primeros días del conflicto. Ahora intenta retomar el pulso anterior al 7 de octubre. Desde finales del mes pasado, los alumnos han vuelto a escuelas e institutos, siempre que exista un refugio antiaéreo a mano, lo que no ocurre en un 20% de los centros. “Mis dos nietos mayores se han integrado en un colegio y un jardín de infancia de Jerusalén. El bebé está con sus padres”, relata Meir Margalit, de 71 años, historiador israelí alineado con la izquierda pacifista.
“Mi hijo fue evacuado de la ciudad de Ashkelon [a unos 15 kilómetros de la frontera de Gaza, donde caen a menudo cohetes de Hamás]. Los cinco miembros de su familia viven ahora en una habitación de mi casa”, explica. “No es demasiado dramático si se compara con lo que están viviendo miles de familias palestinas”, aclara Margalit, quien admite que ya no quiere seguir las noticias: “El dolor me supera y hago todo lo posible por evadirme de los relatos desgarradores de los supervivientes del ataque asesino del 7 de octubre, pero el esfuerzo es infructuoso”.
Ante la carencia de docentes, la mayoría de los alumnos estudia en Israel a caballo entre el modelo presencial y el de enseñanza virtual, salvo en las áreas próximas a Gaza y Líbano, donde han sido evacuadas más de 200.000 personas y los colegios permanecen cerrados. Muchos padres han tenido que dejar sus empleos para poder cuidar de sus hijos.
Casi todos los universitarios judíos se han marchado al frente. Los árabes israelíes (un 20% de la población) no están obligados a cumplir el servicio militar, pero las aulas siguen cerradas. El inicio del curso académico, que previsiblemente se prolongará varias semanas durante el próximo verano, ha quedado aplazado hasta el 3 de diciembre, como pronto, en la Universidad Hebrea de Jerusalén, según el portal digital informativo Times of Israel.
El Banco de Israel trabaja con el escenario de que la guerra no acabará hasta mediados o finales de diciembre. La economía se está viendo duramente golpeada por la contienda en Gaza, que ha recortado del 3% al 2,3% la previsión de crecimiento para este año y ha depreciado ya cerca de un 10% el shéquel frente al dólar y el euro. El gobernador del Banco de Israel, Amir Yaron, asegura, sin embargo, que la economía sigue siendo estable y resiliente. “Ya se recuperó con rapidez en el pasado tras atravesar tiempos más difíciles”, ha recordado al diario Ye-
diot Ajrhonot.
Recobrado bullicio
El ingeniero de origen argentino Ricardo Grichener, de 56 años, ha despedido a los 500 palestinos que estaban empleados en las obras que dirige en Jerusalén y otros puntos de Israel. “Ya no tenemos que ver nada con ellos. No veo posible una solución política después de lo que ha pasado”. Los 140.000 palestinos de Cisjordania y los más de 18.000 de Gaza con permiso de trabajo en Israel no pueden acudir a sus puestos. Su sobrino Omer Wonked, de 22 años, jefe de sala en un restaurante de Tel Aviv, también fue secuestrado en el festival Supernova.
“Sabemos que está vivo, aparece maniatado en una imagen de las redes sociales de Hamás”, advierte. “Nuestras tropas tienen que seguir avanzando en Gaza y acabar con los terroristas hasta liberar a Omer. Lo que hizo Hamás fue una exaltación loca de la muerte, como los nazis”, sostiene Grichener ante la biblioteca pública central de Tel Aviv, donde familiares de secuestrados en Gaza se concentran a diario. A pocos centenares de metros, en la gran avenida dedicada a Ibn Gabirol, el filósofo y poeta judío nacido hace un milenio en Málaga, todas las mesas del restaurante Benz están ocupadas en la tarde del jueves. “La mitad de los camareros están ahora en el Ejército, hemos tenido que recurrir a familiares para no cerrar”, explica Maya Benz, responsable del local, en medio del recobrado bullicio.
En Jerusalén, a unos 85 kilómetros de la Ciudad de Gaza, el ulular de las sirenas es esporádico. La noche del jueves se vuelve a llenar también de actividad en la céntrica calle Jaffa. En la cafetería Newman, abarrotada, los clientes hacen cola ante cuatro dependientes para comprar burekas, empanadas de carne o queso, y café para llevar.
Daniel Kupervaser, economista de 77 años, reconoce que la palabra “frustración” es la que mejor refleja sus sentimientos desde el inicio de la guerra. “La preocupación por los seres queridos, la impotencia ante una posible tragedia incontrolable, acompañan día y noche”, reflexiona en un intercambio de mensajes de texto desde Herzliya, al norte de Tel Aviv. En su casa acoge a familiares del kibutz Or Haner, en la frontera norte de la Franja. “El resto de mi familia sigue en sus viviendas, con periódicas carreras hacia los refugios”, detalla. “Toda la rutina está alterada y condicionada. El trabajo está muy afectado por la situación, y las escuelas para mis nietos retoman las activida-
des en forma gradual, según la disponibilidad de refugios”.
Los ciudadanos de Tel Aviv y Jerusalén intentan reanudar su actividad diaria entre sirenas y refugios antiaéreos
La guerra deja en suspenso
la vida cotidiana de Israel
Una joven armada caminaba el sábado por una calle de Jerusalén. / ÁLVARO GARCÍA
J. C. S., Jerusalén La mayoría de los universitarios
se han marchado
al frente
Las escuelas e
institutos abren si
cuentan con un
refugio a mano
“Toda la rutina se ha
alterado, el trabajo
está muy afectado”,
dice un economista
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
INTERNACIONAL
Seis de la tarde del martes 31 de octubre en la plaza central de Ramala. La noche ya se ha echado sobre la capital administrativa de Cisjordania y centro de poder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Como todos los días, hay manifestación en solidaridad con las víctimas de Gaza. Flamean banderas amarillas de Fatah, partido que lidera la ANP, que gobierna Cisjordania; otras verdes de Hamás, movimiento islamista que gobierna en la Franja, y algunas palestinas. De repente, se produce un pequeño tumulto. Varios de los presentes tratan de evitar que los seguidores de Hamás, minoritarios fuera de Gaza, se hagan notar. El incidente no va más allá de un forcejeo. Lo ocurrido explica bien, sin embargo, la olla a presión en la que vive la política palestina. La ANP ya estaba cuestionada con anterioridad a la actual coyuntura bélica. Ahora, tras el ataque de la milicia fundamentalista islámica en territorio israelí el 7 de octubre, más todavía.
Solo una de las personas que hablan en este reportaje ha criticado a Hamás por haber matado a civiles. Se trata de Aarab Barguti, de 33 años y uno de los hijos del preso palestino más famoso, Marwan Barguti. Pieza fundamental de Fatah y eterno candidato a presidente, cumple cinco cadenas perpetuas en una prisión israelí. “No defiendo matar a civiles. Es un error, pero cuando la gente pierde la cabeza, ve morir a civiles, a niños… […] Sí creo que se puede matar y secuestrar soldados”, afirma Aarab en su casa de Ramala, desde donde critica al actual liderazgo de la ANP porque no lucha por el “sueño de la independencia”.
En la capital cisjordana, el sentir general es que esa matanza ha hecho subir como la espuma la popularidad de Hamás (acrónimo en árabe de Movimiento Islámico de Resistencia). En todo caso, frente a un posible tsunami islamista impulsado por los bombardeos indiscriminados de Israel en el enclave palestino, la idea transmitida es que las diferentes facciones y grupos políticos de Cisjordania y Gaza han de cerrar filas y unirse. Fatah nació a mediados del siglo XX y Hamás en 1987, con el comienzo de la primera Intifada. Los islamistas, que defienden la lucha armada contra Israel, ganaron en 2006 las elecciones y desplazaron a Fatah del gobierno de la Franja, que controlan desde 2007. En la sorpresiva incursión desde ese enclave de hace cuatro semanas, mataron a 1.400 personas en territorio israelí y secuestraron a otras 240. La reacción de Israel, con la aviación, la artillería y la invasión militar por tierra, ha matado ya a más de 9.000 habitantes de Gaza, según fuentes sanitarias locales.
Ghassan Khatib, profesor de la Universidad de Bir Zeit y exministro de Trabajo y exministro de Desarrollo en el Gobierno de Palestina, explica a través del teléfono: “Hay un aumento en la esfera pública del apoyo a Hamás y, en paralelo, un descenso de Fatah y la ANP. Los últimos acontecimientos han traído una mayor radicalización de la opinión pública”. Además, añade, Benjamín Netanyahu pretende “absorber” los territorios palestinos, especialmente Cisjordania, mediante una política de “expandir los asentamientos y dar más poder a los colonos”, que son ya en torno al medio millón.
Los medios occidentales ven en el ataque de Hamás “una matanza”, pero no lo entienden así los palestinos en la calle, que “sienten una especie de liberación y comprueban que Hamás ha conseguido golpear a Israel como nunca antes”, señala un analista palestino que prefiere no ser citado. Cree que unas elecciones hoy en día darían la victoria al movimiento islamista frente a los laicos de Fatah.
El papel del presidente Mahmud Abbas, de 87 años, ya estaba en entredicho antes de la presente guerra. El líder de Fatah va camino de las dos décadas sin someterse al escrutinio de las urnas. Ahora, “se encuentra bajo la presión de dos frentes. Por un lado, la comunidad internacional e Israel. Por otro, la calle palestina, que lo presiona en sentido contrario”, opina Ghassan Khatib. El presidente “podría hacer más. Más en la esfera diplomática y, además, ser más activo a nivel internacional para tratar de lograr un alto el fuego y mejorar la situación humanitaria de Gaza”, considera. “Mi generación y yo, los que crecimos en la segunda Intifada, hemos sufrido una falta de liderazgo y nos sentimos traicionados”, comenta Aarab Barguti.
Ghassan Khatib no cree que dentro del Gobierno palestino haya surgido una fractura tras el ataque de Hamás, aunque sí puede haber “diferencias de carácter menor”. Un prominente miembro del comité central de Fatah, Abbas Zaki, aplaudió durante una intervención televisiva el ataque de Hamás. Sus palabras fueron desautorizadas por la agencia ofi-
cial palestina.
Unidad de fuerzas
Zaki, de 81 años, recibe a EL PAÍS en su oficina de Ramala y no esconde que, para él, lo ocurrido el 7 de octubre fue una “reacción normal” ante la ocupación, que sirvió para “demostrar la debilidad de Israel, de su ejército y de su inteligencia; y mostró el camino de la lucha de los palestinos”. Por eso, su “popularidad es mayor ahora”, aunque eso no significa, a su entender, que los islamistas vayan a ser capaces de hacerse con las riendas del Gobierno en Cisjordania. El veterano político, en Fatah desde 1962, insiste, en todo caso, en que “el futuro pasa por la unidad de las diferentes fuerzas palestinas”.
Israel anunció esta semana por medio del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, un ultraderechista que niega la existencia del Estado palestino, que iba a congelar la transferencia de fondos que corresponden por derechos de aduanas a la ANP por apoyar a Hamás. Israel, en guerra con Hamás, tampoco opta por la ANP como alternativa para llevar las riendas en la Franja. Es, sin embargo, la solución menos mala que defiende su principal aliado, Estados Unidos. En la protesta del martes en Ramala, los gritos a favor de la lucha armada se imponen a los que defienden la unidad entre facciones.
Aarab Barguti recuerda que solo vivió hasta los 11 años con su padre, encarcelado desde hace 22. Hace uno que no les permiten visitarlo. No milita en ninguna fuerza política, pero no rehúye la pregunta de si ve a su padre como candidato a la presidencia. “Con unas elecciones presidenciales democráticas, sí lo veo. Llevamos mucho tiempo esperando elecciones presidenciales. Mi padre está preparado. Me gustaría que pudiéramos llevar una vida normal”. Aarab Barguti defiende la unidad como camino para tratar de fortalecer el papel institucional de Palestina pese a que en el ideario de Hamás figura el acabar con el Estado de Israel. Él se muestra convencido de que “Hamás firmaría volver a las fronteras de 1967 y una solución de dos Estados” si Israel lo permitiera.
“No creo que Israel pueda acabar con Hamás. Puede debilitarlo, pero Hamás es una idea que va a salir reforzada de esta guerra”, pronostica el profesor Khatib refiriéndose al componente religioso, pero también de resistencia frente a la ocupación del movimiento. “Su capacidad militar puede ser reedificada”, opina al tiempo que incide en que centrarse en la seguridad sin comprender las raíces del problema como son la ocupación o el fallido proceso de paz no va a servir para nada a Israel. “No tenemos otra cosa que la violencia, era lo único que nos quedaba. ¿Qué esperaban de nosotros? Por supuesto que la opresión lleva al
extremismo”, justifica Aarab.
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La Autoridad Palestina pierde apoyo en la calle
frente a Hamás El partido laico ya era cuestionado antes de los ataques del movimiento islamista
LUIS DE VEGA, Ramala
ENVIADO ESPECIAL La ANP no lucha por el “sueño de la
independencia”, dice el hijo de un preso
El ataque del 7 de
octubre “mostró la
debilidad de Israel”,
explica un político
El presidente palestino, Mahmud Abbas, en el centro, el 28 de octubre en Ramala. /THAER GHANAIM (AFP)
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
INTERNACIONAL
La guerra en Oriente Próximo ha desatado una ola de actos antisemitas en Europa, donde hace ocho décadas fueron exterminados unos seis millones de judíos. Ninguno ha sido mortal, pero la inquietud recorre las comunidades judías del continente.
El goteo es diario. Una mujer de 30 años y de confesión judía fue apuñalada ayer en su domicilio en la ciudad francesa de Lyon, según el diario local Le Progrès. Su vida no corre peligro. El agresor dejó en la puerta una inscripción con la cruz gamada.
Si se confirma la pista antisemita, habrá sido el más grave de los actos y gestos hostiles hacia los judíos europeos cometidos en estas semanas. La lista es larga. Una sinagoga atacada con cócteles molotov en Alemania y edificios donde residen judíos pintados con esvásticas. Atentados contra la propiedad en el Reino Unido y odio en las redes sociales. Un incendio en la antesala del salón de ceremonias del sector judío del cementerio de Viena. Imágenes virales de cánticos antisemitas en el metro de París.
La ola antisemita empezó el 7 de octubre, cuando Hamás mató
en Israel a 1.400 personas y secuestró a más de 200. Y se ha acelerado con la repuesta israelí, que ya ha causado más de 9.000 muertos en Gaza, según las autoridades palestinas. En Francia, se registraron en octubre 857 sucesos antisemitas, según el Gobierno francés, el doble que en todo 2022. En Alemania, la Asociación Federal de Investigación e Información sobre Antisemitismo registra un crecimiento del 240% en los incidentes de este tipo. Solo en Viena, el aumento ha sido del 300%, según la comunidad judía de la capital de Austria. En la primera quincena de octubre se registraron en Londres 218 crímenes de odio contra los judíos, lo que multiplica por más de 13 la cifra del mismo periodo en el año pasado. La Policía Metropolitana de la capital británica y otras fuerzas de seguridad han desplegado más de 1.000 agentes para proteger sinagogas y centros judíos.
“Desde el 7 de octubre, la palabra antisemita se ha liberado”, dice con preocupación el escritor Pierre Assouline, autor de Regreso a Sefarad y sefardí con nacionalidad francesa y española. “La atmósfera es difícil, triste, tensa”.
Cuenta la rabina Delphine Horvilleur que el antisemitismo no es nuevo en Francia y no es necesario remontarse al colaboracionismo durante la II Guerra Mundial. Hay un ciclo que se abrió a principios del siglo XXI, coincidiendo con la Segunda Intifada. Horvilleur, autora, entre otros, de Vivir con nuestros muertos, recuerda el secuestro, torturas y asesinato del joven Ilan Halimi en 2006, la matanza en una escuela judía de Toulouse en 2012 y el atentado contra el supermercado judío Hyper Cacher, en enero de 2015.
“Hace años que en mi sinagoga hemos adoptado costumbres de seguridad anormales, pero se han convertido en norma”, dice la rabina, una de las principales figuras del judaísmo progresista en Francia. Y relata una anécdota con su propia hija. Hace unos años, la niña construía un edificio con las piezas de Lego. Era una sinagoga. Cuando eligió figuritas, en vez de un rabino o los fieles, puso a un policía en la puerta.
“Así se educa a los niños judíos hoy, los padres lo cuentan”, añade. “Bajan la voz cuando hablan de judaísmo o cuando pronuncian la palabra Israel en público”.
El temor de las autoridades es que el conflicto entre israelíes y palestinos se traslade a Francia. Philippe Bernard, editorialista de Le Monde, se preguntaba en una columna: “¿Es posible recordar que los judíos de Francia no son responsables de las acciones violentas cometidas por un Gobierno de extrema derecha o que los árabes de Francia no lo son del terrorismo de Hamás?”.
El agresor de ayer en Lyon llamó a la puerta de su víctima hacia la una de la tarde y, cuando la mujer abrió, le asestó dos puñaladas, según Le Progrès. Después huyó. Los investigadores, según el mismo medio, dan prioridad a la pista antisemita.
El antisemitismo se ha transformado en Francia y Europa. “La vieja extrema derecha sigue existiendo: entre buenos franceses, grandes burgueses, aristócratas católicos sigue habiendo un fondo antijudío”, dice Assouline. “Pero la presencia masiva de musulmanes ha cambiado las cosas”. El escritor responsabiliza también a Mélenchon, que se negó a calificar a Hamás de terrorista. En un mensaje por vídeo, el vicecanciller alemán y figura destacada de Los Verdes, Robert Habeck, alertó sobre el nuevo antisemitismo islamista: “Quien viva aquí, vive acorde con las reglas de este país”. También apuntó a lo que llamó “una parte de la izquierda”, a la que avisó: “No se puede permitir que el anticolonialismo conduzca al antisemitismo”.
Para el país responsable del Holocausto, la seguridad de Israel es “razón de Estado”, reiteró el canciller, el socialdemócrata Olaf Scholz. Alemania, como Francia, impidió en un principio la celebración de manifestaciones propalestinas por considerarlas una incitación al antisemitismo.
En un comunicado, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, deploró ayer el “aumento agudo del odio global, incluido el antisemitismo y la islamofobia”. También manifestó su preocupación por las restricciones a las protestas.
En el Reino Unido, donde viven poco más de 300.000 judíos y más de cuatro millones de musulmanes, las protestas propalestinas y contra el bombardeo de Gaza han congregado a decenas de miles de personas.
Pero la expresión más controvertida de antisemitismo en épocas recientes se ha producido en este país en el Partido Laborista. Durante los años en los que Jeremy Corbyn lideró la formación, fueron muchos los diputados y afiliados judíos que expresaron sus protestas ante comentarios, actitudes y gestos de la dirección, algo que una comisión independiente describió como “acoso y discriminación” hacia esa comunidad. El rechazo de Corbyn a las conclusiones de la comisión derivó en su expulsión del partido, a manos de su sucesor, Keir Starmer.
Cada país tiene su sociología y su historia, pero la inquietud es común desde el 7 de octubre. La rabina Horvilleur explica que sus abuelos, supervivientes de la Shoah, le decían: “Vigila, todo puede volver a empezar”. Ella no lo creía. “Pero para muchos de nosotros, el 7 de octubre reabre plenamente esta caja de Pandora que intentábamos mantener herméticamente cerrada”. Assouline añade: “Todo el mundo dice que el 7 de octubre es como el 11 de septiembre de 2001, pero es peor”, afirma. “Supone una ruptura antropológica, porque antes se decía: ‘Israel nos protege. Si tenemos un problema, vamos a Israel’. Pero ahora Israel se ha convertido en el país más peligroso
para los judíos”.
Con información de Elena G. Se-
villano, Rafa de Miguel. y Sara Velert.
La guerra en Oriente Próximo reaviva el sentimiento de inseguridad de los judíos en Francia y Alemania
Los actos antisemitas se multiplican en Europa
En Londres, se han desplegado más de 1.000 agentes en las sinagogas “El 7 de octubre se abrió la caja de Pandora”, apunta
una rabina
La policía aseguraba el 22 de octubre una sinagoga en la ciudad alemana de Dessau Rosslau. / HENDRIK SCHMIDT (REUTERS)
Protesta en Londres contra el auge del antisemitismo. / S.IRELAND (REUTERS)
MARC BASSETS, París
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
INTERNACIONAL
António Guterres (Lisboa, 74 años) es un hombre de causas, como bien sabe Bill Clinton. En pleno conflicto en Timor Oriental, ocupado por Indonesia, uno de esos aliados a los que EE UU permitía caprichos nada democráticos, el entonces primer ministro de Portugal telefoneó al presidente estadounidense para decirle dos cosas fuertes con voz suave. Que Clinton no estaba eligiendo entre Indonesia y Timor, sino entre Indonesia y Portugal, fundador de la OTAN. Y que si EE UU no apoyaba el envío de una fuerza internacional a Timor, Portugal retiraría a sus soldados de Kosovo. Se salió con la suya y Bill Clinton terminó acudiendo a la ceremonia de la independencia del pequeño país asiático en 2002.
De alguna manera, este episodio, que se relata en la biografía O Mundo Não Tem de Ser Assim (El mundo no tiene que ser así), publicada en Portugal en 2021 y escrita por Pedro Latoeiro y Filipe Domingues, puede considerarse la primera misión en que Guterres trabajó para la ONU aunque faltasen todavía tres lustros para que fuese elegido secretario general en 2017. Ahora, tras seis años en el cargo, es probable que el político portugués comparta la visión del laborista noruego Trygve Halvdan Lie, nombrado primer secretario general de la organización en 1946. “El trabajo más difícil del mundo”, dijo el nórdico cuando le traspasó la abultada carpeta de problemas territoriales a su sucesor.
Israel todavía no era un estado cuando el noruego estrenó la ONU, pero ya era una causa que el mundo necesitaba reparar tras descubrir la exterminación industrial que habían sufrido los judíos a manos del aparato nazi durante la II Guerra Mundial. Han pasado 75 años desde la declaración de independencia de Israel y la carpeta de resoluciones internacionales sobre aquella zona de Oriente Próximo ha engordado con guerras, intifadas, ataques terroristas, colonias ilegales y muros. Desde hace décadas es la gran causa pendiente del mundo y el gran agujero negro de los líderes de la ONU.
Tras los ataques de octubre del grupo islamista Hamás que causaron 1.400 muertos y el secuestro de 230 personas en Israel, António Guterres intervino en el Consejo de Seguridad. Condenó lo ocurrido y recordó la historia. Lo que dijo fue esto: “Los ataques de Hamás no han salido de la nada. Los palestinos viven una ocupación sofocante desde hace 56 años, su tierra ha sido devorada poco a poco por asentamientos, y sus esperanzas de una solución política se han desvanecido, pero sus reivindicaciones no pueden justificar los ataques de Hamás ni el castigo colectivo a la población palestina”. Sus palabras soliviantaron tanto a Israel que exigieron su dimisión y anunciaron que denegarían visados al personal de la organización como represalia.
Decir cosas fuertes con voz suave se está convirtiendo en una especialidad del portugués, que cada año se aleja más de la figura del secretario general paralizado por la política que se cocina entre bastidores. Su papel fue crucial para alcanzar un acuerdo con Rusia, Ucrania y Turquía para permitir la exportación de cereales a pesar de la guerra. Sus intervenciones sobre los riesgos climáticos le acercan más a la oratoria apocalíptica de los activistas que a la contención diplomática de la ONU. “La humanidad ha abierto las puertas al infierno”, alertó el pasado septiembre. Tampoco evita los ataques directos al mentón de grandes corporaciones a las que acusa de usar dinero e influencia para “retrasar, distraer y engañar” en la transición hacia la descarbonización.
“Es una de las pocas voces morales que se escucha en el mundo junto a la de Francisco. Dice lo que muchos ciudadanos piensan”, sostiene Pilar del Río, periodista y presidenta de la Fundación José Saramago. Guterres, entonces primer ministro, acudió al aeropuerto de Lisboa a recibir en 1998 al escritor tras anunciarse su Nobel de Literatura, el primero de las letras en portugués. Del Río cree que encaja en la reflexión que una vez realizó Saramago sobre sí mismo: “Cuando más viejo, más sabio; cuanto más sabio, más radical”. “Yo se la aplicaría en el sentido de que es más libre. Conoce la miseria y el dolor de los refugiados, si no eres un cínico no te puedes quedar igual después de pasar por eso”, recuerda en alusión a la década de Guterres como Alto Comisario de Naciones Unidas para los Refugiados (2005-2015).
Timor y Palestina no son la misma causa, pero atraviesan la epidermis emotiva portuguesa de una forma parecida. Tras las palabras de António Guterres, la ex directora del diario Público, Bárbara Reis, observa “una larga tradición de la política portuguesa de ‘todo por Palestina, nada contra Israel”. “En estos 50 años hubo 29 gobiernos, más a la izquierda, más al centro y más a la derecha, apoyados por comunistas, bloquistas o centristas, pero la posición de Portugal se mantuvo inalterada. En esencia es esta: defender y considerar como legítimos los derechos del pueblo palestino a tener un Estado, condenar la ocupación de Israel de los territorios árabes y defender la existencia del Estado de Israel”.
No solo la tradición política de su país explica a António Guterres. Es un hombre de causas desde joven. Aunque no se metió en política hasta que cayó la dictadura en 1974, participó como estudiante en grupos católicos con inquietudes sociales y se implicó en campañas de voluntariado en barrios chabolistas. La primera causa conocida que le movilizó fueron las inundaciones que destruyeron 20.000 viviendas y provocaron cerca de 700 muertes en 1967 en la región de Lisboa, que el régimen de Salazar trató de ocultar. En su etapa como primer ministro su bandera fue la educación y la moralización de la vida pública. No jobs for the boys (“No hay cargos para los nuestros”), recuerdan sus biógrafos que dijo a los militantes socialistas que aspiraban a ocupar cargos.
Era el alumno más brillante de Ingeniería Electrotécnica cuando fundó con el alumno más brillante de Derecho, Marcelo Rebelo de Sousa, el Grupo de la Luz, que concentraba a cristianos encandilados con la ruptura del Concilio Vaticano II. Hacían eucaristías domésticas, querían cambiar la sociedad y la política desde dentro del régimen. Ambos amigos llegarían lejos. Uno en el Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) y otro en el Partido Socialista. Cuando António Guterres fue primer ministro de Portugal entre 1995 y 2002, Marcelo Rebelo de Sousa era líder de la oposición.
Al mismo tiempo que Guterres se afiliaba al PS, lo hacía también João Soares, ex alcalde de Lisboa e hijo de los fundadores del partido, Mário Soares y Maria Barroso. João Soares hizo campaña por Guterres cuando le disputó el liderazgo del partido a Jorge Sampaio, que entonces presidía la Cámara Municipal de Lisboa con Soares de número dos. “Me reuní con Sampaio y le expliqué por qué apoyaría a Guterres. Tenía fantásticas cualidades, conocía todo el país y se llevaba bien con todo el mundo. Es un socialdemócrata clásico, culto, inteligente, con una oratoria brillante y decente. Nunca se metió en nego-
cios como ocurrió con otros”, describe por teléfono.
El secretario general de la ONU se
ha convertido en una voz contundente contra las agresiones internacionales António Guterres, el ‘casco azul’
que irrita a Israel
António Guterres, el viernes en la localidad inglesa de Bletchley Park. / TOLGA AKMEN (EFE)
TEREIXA CONSTENLA, Lisboa
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
“Los ataques de
Hamás no han salido de la nada”, dijo
tras los atentados Llegó a la política portuguesa desde el activismo católico del Grupo de la Luz “Es inteligente, culto, un socialdemócrata clásico”, señala el exalcalde de Lisboa
INTERNACIONAL
Las repercusiones de la guerra en Gaza se extienden por todo el mundo, en muchas ocasiones en forma de protestas contra los bombardeos de Israel sobre la Franja como las que reunieron ayer a decenas de miles de personas, especialmente en Europa, pero también en Washington y varias ciudades asiáticas.
En Londres, alrededor de 30.000 manifestantes, según la policía, se concentraron en Trafalgar Square, exigiendo un “alto el fuego inmediato” y el “fin de la masacre". Hace dos semanas, la ministra del Interior británica, Suella Braverman, había reclamado a la policía una respuesta más dura frente a las protestas. “No puede haber lugar para la incitación al odio o la violencia”, dijo entonces un portavoz de la ministra. El apoyo absoluto del primer ministro, Rishi Sunak, al Gobierno de Israel en su lucha contra Hamás —“hoy, mañana y siempre”, prometía el británico— tuvo una contrapartida en las calles de Londres y de otras capitales británicas, donde decenas de miles de ciudadanos llevan ya cuatro fines de semana consecutivos expresando su apoyo a la causa palestina.
En París se concentraron 19.000 personas, según fuentes policiales, en una de las primeras marchas permitidas por el Gobierno, que en un principio no las autorizó al considerarlas como un posible campo para el antisemitismo. En la manifestación se vieron carteles que reclamaban una “Palestina libre”. “Hemos venido a mostrar el apoyo del pueblo francés a los palestinos. Queremos paz y una solución con dos estados”, resumió Antoine Guerreiro, uno de los manifestantes.
En Alemania, que al igual que Francia no dio luz verde las manifestaciones en los primeros días tras el inicio de la guerra, la policía cifró los asistentes en Berlín en más de 3.500. Al igual que en el resto de ciudades europeas, los carteles que portaban los protestantes pedían “detener el genocidio”. En todas las marchas repartidas por el continente proliferaron las banderas de Palestina y otros signos identificados con la lucha
de su pueblo.
“Manos manchadas”
Miles de manifestantes marcharon también por las calles de Washington. Algunos cargaron contra el presidente Joe Biden (al que incluso alguna pancarta calificaba como “Joe el genocida”) por su apoyo a Israel y le acusaban de tener “las manos mancha-
das de sangre”, informa María
Antonia Sánchez-Vallejo desde Nueva York. Los asistentes a la protesta se congregaron en la Plaza de la Libertad, a pocos pasos de la Casa Blanca. Algunos juraron que no apoyarán la candidatura de Biden a la reelección el año que viene. “Somos tan seres humanos como los ucranianos”, gritaban algunos.
Las protestas en apoyo a Palestina han tenido lugar también en otros países como Pakistán, Senegal o Irán, donde los manifestan-
tes cargaron especialmente cont raI sraelyEEUU.
Decenas de miles de personas marchan
para pedir el cese de los ataques a Gaza Las manifestaciones se extienden por Londres, París, Berlín y Washington
Manifestación de Francia Insumisa a favor de Palestina y contra la guerra, ayer en París. / TERESA. SUÁREZ (EFE)
EL PAÍS, Madrid
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
INTERNACIONAL
La primera fractura pública entre los dos líderes más importantes de Ucrania, el presidente, Volodímir Zelenski, y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Valeri Zaluzhni, se retransmitió ayer en directo. Zaluzhni concedió el miércoles una entrevista en The Economist que ha supuesto un terremoto en la sociedad ucrania. El general confirmaba en la revista británica que la guerra está estancada y que “muy probablemente” no hay opciones de progresos significativos en por lo menos un año. Zelenski desacreditó en una rueda de prensa al comandante en jefe al negar que el frente esté en tablas: “No hay un estancamiento. Hay dificultades y diferentes opiniones, pero no tenemos derecho a abandonar porque, ¿cuál es la alternativa? ¿Ceder una tercera parte de nuestro Estado? Nada cambiará, sabemos lo que significa un conflicto congelado”.
Zelenski se refería a la guerra en Donbás (2014-2022), cuando las hostilidades entre el ejército ucranio y los separatistas apoyados por Rusia se mantuvieron durante años en un frente congelado que forzó a Kiev a firmar los acuerdos de Minsk, asumiendo la pérdida de parte de las provincias de Donbás. “Lo diré claro, no estamos en una situación de estancamiento, no es nada nuevo”, insistió Zelenski durante una conferencia de prensa conjunta con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de visita en Kiev para tratar el proceso ucranio de adhesión a la UE.
La sexta visita de Von de leyen a Kiev se produce en vísperas de que la Comisión publique el informe sobre el progreso de los países candidatos, entre ellos, Ucrania, en el cumplimiento de las reformas para ingresar en el club comunitario. En el caso de Kiev, que el texto sea positivo sobre sus avances —y lo será, según varias fuentes de Bruselas— se convertirá en un aval para que los Estados den luz verde a abrir negociacio-
nes de adhesión en diciembre.
Aliados
Con su visita, la presidenta de la Comisión quiere asegurar a Zelenski que Ucrania no caerá en el olvido —cuando gran parte del foco ahora está en la guerra de Israel en Gaza— y que seguirá recibiendo apoyo. Von der Leyen elogió los progresos realizados por Ucrania en sus reformas y ha recordado que el país recibirá 50.000 millones más de los fondos europeos. “Frente a vuestra valentía, solo hay una cosa que el resto de Europa puede hacer, y es estar al lado de Ucrania el tiempo que sea necesario”, dijo la presidenta de la Comisión en un discurso ante el parlamento ucranio. Sus palabras son también un mensaje de apoyo nítido frente al bloqueo que está aplicando la mayoría del Partido Republicano en el Congreso de EE UU.
“Nadie cree en nuestra victoria como yo, nadie”, aseguró Zelenski en una entrevista que concedió el 30 de octubre en la revista Time. Esta entrevista también causó un revuelo en Ucrania porque el texto era pesimista sobre el cansancio que el mandatario admitía detectar en la comunidad internacional: “El cansancio con la guerra progresa. Lo ves en EE UU, en Europa”. Rechazaba cualquier negociación de alto el fuego porque esto solo supondría “dejar una herida abierta para las futuras generaciones”.
Zelenski incidió en la idea del cansancio ayer pero, en esta ocasión, fue para reconocer que el cansancio también está creciendo a nivel nacional. “La gente está cansada, todo el mundo está cansado, al margen de su posición, y es comprensible”, afirmó el presidente, en otra crítica velada a Zaluzhni. El presidente resaltó que Ucrania, a diferencia de Rusia, sigue una estrategia militar que busca evitar bajas entre sus filas. En verano se sucedieron en los medios estadounidenses críticas por parte de altos mandos del Pentágono contra Kiev porque consideraban que el celo por preservar las vidas de sus soldados limitaba la posibilidad de progresar en la ofensiva. La contraofensiva ucrania ha durado cinco meses y solo ha avanzado 10 kilómetros.
Samuel Ramani, experto del RUSI, el principal centro de estudios de defensa del Reino Unido, ha resumido en un mensaje en sus redes sociales la diferencia de fondo entre el discurso de Zelenski y de Zaluzhni: “Zelenski asegura que el poder aéreo será decisivo y que un avance como el de Járkov todavía es posible. Lo que hay es una disonancia narrativa entre Zelenski y Zaluzhni”.
Zelenski desautoriza al
jefe del ejército ucranio Valeri Zaluzhni dijo en una entrevista que la guerra está estancada. Ursula von der Leyen viaja a Kiev para garantizar la ayuda europea Zelenski rechaza
hoy cualquier
negociación de alto
el fuego con Rusia
La presidenta de la
Comisión visita la
capital por sexta vez desdelainvasión
L
a cumbre internacional celebrada en el Bletchley Park de Londres sobre IA es bien expresiva de la inmensa capacidad tecnológica alcanzada por el ser humano. Es tan poderosa que nos asusta y nos obliga a intervenir antes de que pueda llegar a revertir en contra de su creador. Es lo que se llama el “síndrome de Frankenstein”, nuestro temor a que el desarrollo tecnológico pueda devenir en lo contrario, que sea éste quien acabe sometiéndonos a su poder. El éxito alcanzado es, pues, ambivalente: puede contribuir a introducir inmensas mejoras, pero contiene a la vez grandes peligros. Por lo leído en la prensa, lo que preocupaba sobre todo es su efecto sobre la privacidad, la desinformación, la discriminación y la seguridad. Y no deja de inquietar que se diga que el 70% de sus efectos están siendo predominantemente positivos. ¿Qué pasa con ese 30% restante?
Cambiamos de página del periódico y nos detenemos de nuevo ante la descripción de los horrores de la guerra de Ucrania o de la más reciente de Israel y Gaza. Es inevitable no pensar entonces en la enorme asimetría existente entre nuestra capacidad tecnológica, el potencial de nuestra inteligencia, y el primitivismo de nuestras pasiones e impulsos más primarios. Unas páginas más allá nos enteramos de que se han descubierto en el País Vasco evidencias de la hasta ahora más antigua batalla celebrada durante el neolítico. Según dicha información, llevamos 5.000 años matándonos, aunque seguramente venga de mucho más atrás. Entonces era con arcaicas flechas, palos y piedras, ahora es con misiles teledirigidos o drones, pero puede llegar a serlo con armamento nuclear. De hecho, una buena parte de nuestros avances científicos y tecnológicos se los debemos a investigaciones llevadas a cabo con fines militares, basta con pensar en internet, por ejemplo. La eficiencia en la guerra también estimula el cerebro.
El texto inaugural de nuestra cultura, La Ilíada, es una narración de la épica de la guerra a la vez que un lamento por las desdichas que acarrea. En su análisis de este texto, Simone Weil recuerda cómo “el verdadero héroe de La Ilíada es la fuerza, la fuerza que usan los humanos, la fuerza que los esclaviza. La fuerza ante la que la carne de los humanos perece”. Los reduce a ser una mera cosa: “en un sentido literal, te convierte en un cadáver: una carcasa”. Y el otro gran texto originario, La Biblia, ubica el nacimiento de las sociedades a partir del parricidio de Caín —“fundador de ciudades”— a Abel, algo similar, como nos recuerda San Agustín, a lo que ocurre con la fundación de Roma por parte de Rómulo, otro parricida.
Lo más aterrador, sin embargo, es que seguimos en lo mismo, que nuestro progreso en nuestra condición moral ha sido limitado, y que sería de necios imaginar que no seguirá investigándose la IA como instrumento bélico, algo que no consta que se haya discutido en Londres. Más aún teniendo en cuenta que los dos países más avanzados en esta tecnología, Estados Unidos y China, se encuentran en plena disputa por la hegemonía mundial. Más que desarrollar la tecnología deberíamos dotar de prioridad a potenciar la política, otra política, pero aquí los avances que habíamos logrado parecen estar difuminándose. Vuelve el “realismo”; es decir, la fuerza.
OPINIÓN / FERNANDO VALLESPÍN De la inteligencia
artificial al neolítico
C. SEGURA
M. R. SAHUQUILLO, Kiev / Bruselas
Ursula von der Leyen y Volodímir Zelenski, ayer en Kiev. / AFP
Buena parte de los avances tecnológicos se los debemos a la investigación militar
Z
INTERNACIONAL
Hace seis meses que Keith La- Mar, preso desde 1995 en el corredor de la muerte, no ve el cielo. Le está permitido salir cada día a un patio no muy grande, cerrado con hormigón por los cuatro costados y con agujeros en el techo, por donde entra todo el aire fresco al que está autorizado. Llueva o haga sol, los guardias de la Penitenciaría Estatal de Ohio a veces tardan en acordarse de volver a buscarlo. La última vez, no sabe bien por qué, pidió salir seis días seguidos. En ocasiones, se culpa por no hacerlo más a menudo.
LaMar lleva 25 años en una de las prisiones de máxima seguridad más temibles de Estados Unidos. Cumple su pena en un régimen extraordinario de aislamiento como castigo extra por un delito que asegura que no cometió: su participación en el asesinato de cinco internos durante las primeras horas de los 11 días que duró el motín de la cárcel de Lucasville, el más largo de la historia de EE UU. En 1998, lo trasladaron a este presidio, entonces recién construido. Pasa 22 horas al día en una celda sin ventanas, de 5,5 metros cuadrados; el resto del tiempo lo sacan a una estancia más grande por la que pasea, sube y baja escaleras y hace flexiones y dominadas. Ese rato tampoco lo comparte con nadie.
Le permiten hablar por teléfono durante ocho horas al día y, desde hace unos meses, enviar mensajes de texto. También recibir visitas. A mediados de octubre aceptó la de EL PAÍS. Una entrevista que duró cuatro horas.
Llegó escoltado por dos funcionarios, con esposas en las manos, que le quitaron, y grilletes en los pies. A sus 54 años, es un hombre corpulento, de 1,90 metros de estatura, y está en forma. Al ir y volver los guardas lo someten a un humillante examen corporal. “Esos tipos siempre buscan despojarte de tu dignidad”, comentó.
A los visitantes les obligan a dejar la chaqueta fuera; solo está permitido entrar con una identificación y una tarjeta de crédito con la que poder gastar en las caras máquinas de comida basura para que el gran negocio de la encarcelación masiva en Estados Unidos (que mueve 180.000 millones de dólares al año) no decaiga. Debido a esas reglas, la charla no pudo ser grabada, y hubo que tomar notas en un trozo de papel. Después, la entrevista se completó el viernes por teléfono. Ohio también prohíbe entrar a fotógrafos al corredor de la muerte, pero sí está permitido que un funcionario saque una foto del encuentro.
El día de la visita faltaba algo menos de un mes para la fecha en la que Ohio había programado su ejecución, prevista para el próximo 16 de noviembre. El gobernador republicano, Mike DeWine, le concedió en julio un aplazamiento hasta enero de 2027. LaMar lo define como su “tiempo prestado”. “Aquí dentro somos seres empujados al abismo, pero no estoy listo para morir”, dijo en la entrevista, durante la que desplegó un discurso articulado, salpicado de referencias a pensadores, activistas negros y poetas, de Primo Levi a Malcolm X.
La prórroga no es (o no solo es) un acto de clemencia. Hace cinco años que Ohio, uno de los 27 Estados en los que se aplica la pena capital, no mata a ninguno de los 130 presos en el corredor de la muerte porque las empresas farmacéuticas se niegan a vender a las autoridades los fármacos para la inyección letal. A LaMar le llegó hace poco una carta oficial en la que le pedían que escogiera su alternativa: silla eléctrica, horca, pelotón de fusilamiento, guillotina o cámara de gas. En nuestra charla, a la pregunta de si contestó aquella carta y qué preferiría llegado el caso, respondió: “No quiero participar en ese juego macabro. Preferiría morir mientras duermo o, mejor, en la cama con una mujer”.
Para celebrar el “triunfo de seguir con vida”, el preso publicará el día en el que Ohio tenía previsto asesinarlo una canción junto al pianista catalán de jazz Albert Marquès, un tema titulado The Journey (El viaje), grabado con algunos de los mejores improvisadores de la escena de Nueva York. La letra cuenta la historia de cómo el músico, de 37 años, y el reo empezaron a colaborar durante la pandemia, poco después del asesinato de George Floyd, en un proyecto llamado Freedom First, en el que LaMar recita por teléfono desde el corredor de la muerte textos propios y ajenos a los que las tonalidades del jazz contemporáneo sientan bien.
El año pasado grabaron un disco, que han presentado en directo en decenas de escenarios a ambos lados del Atlántico. Además, Marquès acaba de publicar un libro, El jazz suena en el corredor de la muerte (Crítica), en el que cuenta la relación forjada entre ambos a través de la música. Es un original ensayo, mezcla de biografía de LaMar, memoria personal del pianista y radiografía del sistema carcelario estadounidense.
El pianista, que lleva una década viviendo en Nueva York y se definió días después como “activista” en una videoconferencia desde la escuela de Brooklyn en la que da clases a niños, explicó que los contratiempos como ese son habituales, y que ya aprendió a gestionarlas sin perder los nervios en directo. Conoció el caso gracias a un reportaje de una revista que al principio de la pandemia pidió a varios presos del corredor de la muerte recomendaciones para sobrellevar el confinamiento; LaMar habló de jazz y de cómo el saxofonista John Coltrane le había salvado la vida. “Dejé el instituto a los 16 años, pero estar aquí ha sido una valiosa educación para mí. Gracias a la música y la literatura”, recordó el preso en la entrevista con EL PAÍS, “ya no sentía que cumplía condena esperando a que el tiempo pasara, sino que por primera vez lo aprovechaba; vivía mi vida. La literatura y la escritura se convirtieron en el modo en el que he podido mantener la cordura”.
LaMar lleva entre rejas desde los 19. Entonces era traficante en Cleveland, en plena edad de oro del crack, y un día mató a un adicto, amigo de la infancia, cuando fue a su apartamento a darle un palo. “Yo no lo sabía, pero no era feliz, aunque manejara dinero y condujera un mercedes. Estaba perdido. Vivía en otra forma de prisión”, recuerda. Le cayeron de 18 años a cadena perpetua. Lo mandaron a la cárcel de Lucasville, al sur de Ohio. Superpoblada y extremadamente violenta, era un polvorín a punto de estallar.
Acabó saltando por los aires cuatro años después, en 1993, cuando el alcaide quiso obligar a los presos musulmanes a someterse a una prueba de tuberculosis, que incluía la inyección de un suero que, denunciaron, contenía alcohol, incompatible con sus creencias. Aquello fue la chispa. El Domingo Santo estalló un motín al que, en una extraña alianza, se sumaron dos de las facciones que dominaban la cárcel: los neonazis de la Hermandad Aria y los Black Gangster Disciples. Se hicieron con el control del módulo L-6, en el que estaba la celda de LaMar, al que la algarada sorprendió en el patio. Según su relato, el gran error fue empeñarse en ir a buscar sus pocas pertenencias para ponerlas a salvo. En su celda habían encerrado a un tipo acusado de “chivato”, así que, dice, desistió de su misión. Cuando la policía intervino, estaba de vuelta en el patio y lo llevaron junto a centena-
El preso, que lleva casi tres décadas esperando su ejecución en EE UU por unos delitos que dice no cometió, detalla su proyecto musical con el pianista Albert Marquès
En el corredor de la muerte con Keith LaMar: “No estoy listo para morir”
Keith LaMar, en una imagen cedida desde el corredor de la muerte.
IKER SEISDEDOS, Youngstown
Han presentado su disco en directo en decenas
de escenarios Le adjudican cinco asesinatos durante el motín de Lucasville en 1993 Le dieron a escoger entre silla eléctrica, horca, fusilamiento, guillotina o gas
Z
INTERNACIONAL
res de otros presos al módulo de al lado, donde los desnudaron y acabaron encerrando hacinados, de 10 en 10, en las celdas. En la de LaMar, la tensión creció: al día siguiente un tipo mató a otro.
Ese es uno de los cinco asesinatos que le adjudicaron, no como autor del estrangulamiento, sino como su instigador. También lo acusaron de liderar un “escuadrón de la muerte” que, sostuvo la Fiscalía en el juicio, asesinó en las primeras horas del motín a otros cuatro “soplones”. Los sublevados, que hicieron rehenes a ocho guardias, retuvieron el control del bloque L-6 durante 11 días, retransmitidos por televisión a todo el país. Murieron 10 personas, entre ellas, el funcionario de prisiones Robert Vallandingham. Al final, se rindieron con el compromiso de que no habría represalias.
La revuelta causó tal impresión en la opinión pública que las autoridades quisieron encontrar rápidamente a los culpables para administrarles un castigo ejemplar. Enviaron al corredor de la muerte a cinco personas, cuatro presos que estuvieron amotinados todo el tiempo, miembros destacados de las tres facciones implicadas (musulmanes, neonazis y negros), y a LaMar. Los bautizaron “los cinco de Lucasville”. “Alguien tenía que pagar por aquello, y me tocó a mí”, dice 30 años después. “Necesitaban una revuelta para justificar una inversión de 50 millones en una cárcel de máxima seguridad, esta. Como dice Noam Chomsky, si quieres entender lo que pasó, tienes que mirar los resultados que produjo”. La Penitenciaría Estatal de Ohio es donde encierran en régimen de aislamiento a los presos más peligrosos. Tiene capacidad para 500, pero solo Lamar y los demás de Lucasville están condenados a muerte.
Está en Youngstown, una de esas pequeñas ciudades estadounidenses en medio de la nada donde el futuro parece una cosa del pasado. Con una tasa de pobreza del 35%, vive en gran parte de la cárcel, la empleadora más generosa de la zona. Es algo así como el salvavidas que Ohio lanzó a los vecinos de la zona tras la desaparición de la industria del acero.
La noche anterior a la cita en la cárcel, una espeluznante mole chata sin apenas ventanas, Amy Gordiejew, profesora de inglés para niños migrantes e impulsora desde hace más de una década de Justicia para Keith LaMar, aclaró en un restaurante de las afueras: “No es que crea que Keith es inocente, es que no me queda absolutamente ninguna duda de ello”. Con más motivo, añadió, tras la publicación de la segunda temporada del popular podcast de true crime The Real Killer, que repasa los puntos ciegos del juicio.
“Se recogieron 22.000 pruebas de la escena del crimen y ninguna de ellas pudo vincularse con él”, recordó Gordiejew, que añadió que los fiscales ocultaron “montañas de evidencias exculpatorias”. En EE UU, la Fiscalía está obligada a compartir con la defensa una información de ese tipo en virtud de la llamada doctrina Brady, fijada en los sesenta por una sentencia del Tribunal Supremo.
El caso se construyó basándose en los testimonios de presos a los que les ofrecieron beneficios. A LaMar, dice, lo tentaron, pero no quiso entrar en ese juego. Le recomendaron que se declarara culpable; de haberlo hecho, no lo habrían condenado a muerte y lo más probable es que, por su buen comportamiento, hace tiempo que estaría en la calle. Tampoco aceptó. “No me arrepiento”, aclara. “Eso me habría convertido en un asesino de masas confeso. Habría tenido que vivir con ello el resto de mi vida, del mismo modo que vivo con el hecho de haber
matado a un hombre”, añade.
Pena máxima
Finalmente, un juzgado íntegramente blanco lo condenó y el juez le aplicó la pena máxima. LaMar dice que fue víctima de un sistema en el que el 90% de los presos acaba entre rejas tras declararse culpables, lo sean o no: “El trabajo de aquellos fiscales era conseguir un veredicto de culpabilidad, no hacer justicia”.
Seth Tieger, uno de los fiscales que lo envió en 1995 a prisión, declaró el año pasado a The New York Times que aún considera a LaMar “extremadamente culpable”. “Está donde le corresponde: en el corredor de la muerte”. En estas casi tres décadas, el reo ha agotado todas las instancias de apelación y en todas han confirmado las conclusiones de Tieger.
LaMar detalla ese viacrucis judicial en Condenado, el libro de memorias que sacó en 2014 recurriendo a la autopublicación y que los defensores de su inocencia han traducido a tres lenguas, el español entre ellas. Lo escribió con ayuda de Gordiejew, a la que cada mañana al alba le dictó durante meses el texto por teléfono.
El preso tiene un ejemplar en la pequeña biblioteca de su celda. No siempre fue así. Como parte del castigo ejemplar, no solo le decretaron aislamiento, también le prohibieron tener discos o libros. Tampoco le dejaban tener contacto físico con sus familiares en las visitas, derecho que acabó ganando con huelgas de hambre.
El proyecto llamó la atención de un famoso abogado, Keegan Stephan, que fue a Nueva York a uno de los conciertos de Freedom Project. Se implicó en la defensa, a la que en los últimos meses se ha sumado un potente bufete que trabaja desinteresadamente. Aunque agotó todos los recursos posibles, LaMar está esperanzado con que el caso se pueda reabrir. “Es la primera vez en 30 años que juego con todas las cartas”. Los abogados de oficio que lo defendieron en los noventa apenas cobraban 100 dólares la hora. Pagar a los que le están ayudando ahora costaría cientos de miles.
Uno de los conciertos de Albert Marquès con
Keith LaMar. Debajo, la Guardia Nacional de EE UU en el correccional de
Ohio. / RALFFINN HESTOFT (GETTY)
INTERNACIONAL
Venezuela es desde hace años un país inclasificable. En un lugar donde hay presos políticos y el control del chavismo alcanza a todas las instituciones del Estado, el 22 de octubre dos millones de venezolanos salieron a
las calles de todo el país a votar por un líder opositor con el que plantarle cara a Nicolás Maduro en unas elecciones presidenciales. Y no cualquier líder. Más del 90% eligió a María Corina Machado, la representante del ala radical de la oposición, como candidata a las elecciones de 2024. El resultado fue inesperado para todos. Para la propia Machado (Caracas, 1967), cuya figura languideció durante años opacada por otros líderes opositores. Ella, que atiende a este diario desde su oficina en Caracas, sabe que este es solo el principio de un camino incierto. El chavismo mantiene sobre ella una inhabilitación con poco fondo judicial, pero que en la forma le impide participar en las elecciones. No es ningún secreto que Maduro no quiere enfrentarse a ella en las urnas en las presidenciales que el Gobierno y la oposición acordaron celebrar en 2024, en
unas negociaciones que se aca-
ban de retomar en Barbados.
Pregunta. ¿Por qué cree que la gente salió a votar en las prima-
rias, a usted concretamente?
Respuesta. Los números triplicaron los estimados. La emoción que se dio fue absolutamente transversal. A las 13.00 se estaban acabando las boletas en zonas típicamente asociadas al chavismo, y eso ocurrió en pueblos, ciudades, en lugares de clase media y populares. Fue muy impresionante. Siento que esto implica el cierre de un ciclo y la demostración de que la sociedad venezolana está unida en una aspiración de cambio que se sintió con enorme fuer-
za en toda Venezuela.
P. ¿La movilización de las primarias tomó por sorpresa al cha-
vismo?
R. Nos tomó a todos por sorpresa. En un país donde no hay combustible ni transporte público y la censura de los medios fue total había la preocupación de cómo se iba a enterar la gente si no tiene luz, no tiene internet y no hay medios. Pero al final la gente se enteró. Recibimos una enorme lección de que hay que confiar en la
sociedad.
P. ¿Ha sentido el apoyo de toda
la oposición?
R. Sí, es muy emocionante porque no lo recibí solamente de los partidos que están en la Plataforma [Unitaria de Venezuela] y los que se vincularon a la primaria, sino también de algunas organizaciones políticas regionales y locales que después de lo que ocurrió se han conmovido. Hay una necesidad de construir un gran acuerdo nacional con unos consensos fundamentales que hay que asentar y avanzar. Esto es el principio del fin, pero quedan muchos desa-
fíos por delante…
P. ¿Cuál es la estrategia que
hay que seguir ahora?
R. No hay que subestimar la estrategia del régimen que enfrentamos, y entender que ellos, Maduro y su entorno, han sido muy explícitos al respecto de que no están dispuestos a dejar el poder bajo ningún concepto. Hay que hacer que el movimiento social que ya arrancó se consolide, se posicione y se amplíe para poder hablarle a los venezolanos que pueden tener miedo del cambio que nosotros representamos. En segundo lugar, hay algunos actores que por diversas razones se podrían sentir cercanos a Maduro, pero que al final tienen incentivos para que este proceso avance y se dé una transición ordenada y sostenida. Me refiero a algunos gobiernos de América Latina, como Colombia, Brasil, Chile,
México.
P. Maduro puso como línea roja a la negociación que usted se pueda presentar a las elecciones presidenciales. ¿Confía en que al
final le levante la inhabilitación?
R. He conocido muchas líneas rojas, por ejemplo las primarias, se decía que no se iban a celebrar jamás. Y que jamás permitirían que yo compitiera y menos que las ganara. Esa sanción mía no es jurídica, es política, y estaba antes de la primaria. Tenía el mensaje de que la gente no votara por mí. Y eso no les funcionó, fue todo lo contrario. Generó un desafío al sistema. ¿Qué viene ahora? El avance de un proceso muy complejo con muchas dimensiones. El chavismo está entendiendo que ha perdido la base social y ha perdido en alguna medida la capacidad represiva. Las bases de las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad también tienen la sen-
sación de que está pasando algo.
P. ¿Piensa que tiene que haber un plan b por si acaso esa habilita-
ción no se produce?
R. Tenemos que concentrarnos en respetar el mandato. Un plan b es desconocer el 22 de octubre [fecha en la que se celebró la primaria]. Lo que hay que hacer es que Maduro entienda que por su propio interés tiene que cumplir con la palabra empeñada en Barbados. Porque ese plan b, expuesto de esa manera, incluiría la
violación de ese acuerdo.
P. Si no se levanta la inhabilitación, ¿habría que buscar la fórmula de concurrir a las elecciones o defender el mandato del 22
de octubre?
R. Esas no son las únicas dos opciones. Defender el mandato del 22 no significa salir de un proceso electoral, todo lo contrario. El mandato es construir la fuerza y diseñar la estrategia para tener elecciones y que los venezolanos puedan elegir a la persona que vo-
taron en las primarias.
P. Pero si luego le impiden ins-
cribirse como candidata...
R. Faltan 12 meses. Hemos ido creando condiciones para que esa situación se revierta. Es un elemento de orden político que al final va a depender del equilibrio de las fuerzas políticas. Y de hecho, esto puede ocurrir mucho antes dada la necesidad de cumplir los hitos que la negociación de Bar-
bados establece.
P. Si finalmente usted está inhabilitada, ¿daría un paso al lado y dejaría presentarse a otro can-
didato?
R. Esa opción no existe. Vamos a construir la fuerza para lograr que las elecciones sean limpias y libres y eso pasa por respetar el acuerdo de Barbados, donde se recoge que el candidato ganador de las primarias puede inscribir-
se en las elecciones.
P. Estos últimos movimientos del chavismo contra las primarias, ¿qué sig-
nifican?
R. La posición dentro del chavismo no es homogénea. Hay un sector que, por lo que ocurrió el 22 y las ondas expansivas que esto está teniendo, piensa que hay que avanzar hacia una transición ordenada y aceptar que serán oposición por un tiempo y luego pretender volver, algo parecido a lo que ocurrió en Brasil con el PT. Han empezado a hablar al respecto. Hay otro sector dentro del chavismo que cree que con el control que tiene del sistema electoral podrían de-
rrotarnos en las elecciones.
P. ¿Está convencida de que el
proceso de Barbados continuará?
R. No puedo estar convencida, solamente creo que es muy pronto para llegar a una conclusión. Esas tensiones dentro del chavismo existen y dependerá de cuál
de los sectores se impone.
P. ¿Se va a negociar una transición democrática con el chavis-
mo?
R. Eso ya está en marcha. Hay otros muchos aspectos que deben ser objeto de una negociación que no están incluidos en el acuerdo, sin lugar a dudas. Creo que parte del problema que tenemos en la oposición es una crisis de representatividad desde hace muchos años, y la primaria lo resolvió. Tenemos una fuerza mucho mayor de cara a un proceso de
negociación a partir de ahora.
P. ¿Qué tipo de proceso de transición estaría dispuesta a
hacer?
R. Una negociación implica dar incentivos y lograr que el costo de permanencia en el poder
sea mayor que el costo de aceptar la salida en una transición.
MARÍA CORINA MACHADO Líder de la oposición en Venezuela “El chavismo entiende que
ha perdido la base social”
Maria Corina Machado, el viernes en Caracas. / GABY ORAA
I. SANTAEULALIA / J. D. QUESADA Caracas
La ganadora
de las primarias está inhabilitada por el régimen “Construiremos la fuerza para lograr que las elecciones sean limpias”
“Hay un sector del Gobierno que cree en una transición ordenada”
OPINIÓN
La nueva canción
de los Beatles
Acabo de leer en la prensa que la nueva canción de los Beatles ha salido a la luz gracias a la intrigante inteligencia artificial, y digo intrigante por no decir inquietante, ya que me provoca más curiosidad que miedo las posibilidades que nos va a deparar esta inteligencia, la cual ha conseguido revivir a una banda que llevaba más de 53 años separada y con algunos de sus miembros muertos desde hace bastante tiempo. No sé si está regulado o no, pero tienen mi permiso para sacar una canción que dé beneficios a mis descendientes una vez haya
dejado este mundo.
Daniel Hernández Gracia
Zaragoza
¿En qué quedamos? Los grandes bancos y las más importantes empresas energéticas no se cansan de enviarnos mensajes del tipo: “Pensando en ti”, “Contigo más que nunca”, “Estamos aquí para ayudarte”, etcétera, mensajes que, además, se parecen mucho. Puesto que hemos sabido que durante este año estas entidades han seguido obteniendo beneficios extraordinarios, yo esperaba que no tuvieran inconvenientes en echarnos una mano, como aseguran en sus eslóganes. Por eso, cuando el Gobierno ha prorrogado el impuesto que grava esos beneficios extraordinarios para financiar la mejora de los servicios públicos, pensé que lo verían con buenos ojos, ya que su objetivo principal es ayudarnos. Sin embargo, se han lanzado en tromba contra la decisión gubernamental, proclamando previsiones apocalípticas. ¿En qué queda-
mos?
Enrique Chicote Serna
Arganda del Rey (Madrid)
Savater banaliza
la pederastia
Me ha molestado mucho que un filósofo, al que en su momento admiré, banalice de tal forma en su columna —Hipocresía— un tema tan escandaloso como el de la pederastia en la Iglesia católica española y acabe, sin venir a cuento, con temas como los transgénero o la amnistía. Entiendo que un periódico debe dar cabida a diferentes opiniones, pero me pregunto qué aporta
en este momento.
Nacho Etchegaray Pa mp l o na
L
a guerra entre Israel y Hamás está teniendo un peligroso efecto en numerosos países de todo el mundo, donde el conflicto palestino-israelí, más allá de lo que sucede sobre el terreno, se ha incorporado a la discusión local. La brutalidad del ataque de Hamás el pasado 7 de octubre y la despiadada respuesta israelí que se prolonga hasta el día de hoy han llegado —gracias principalmente a las redes sociales— con total crudeza a grandes audiencias, exacerbando los ánimos y sirviendo de caldo de cultivo para que los extremismos hagan crecer dos intolerables fenómenos de odio: el antisemitismo y la islamofobia.
Durante estas semanas numerosas sociedades están asistiendo a delitos de este tipo cometidos a rebufo de las reacciones que provocan los hechos ocurridos en Oriente Próximo. Resulta alarmante que los ejemplos sean numerosos y sigan creciendo. En Estados Unidos, el 14 de octubre, Wadea Al Fayoumi, un niño de seis años de origen palestino, fue apuñalado 26 veces por el casero de la vivienda en la que habitaba. El asesino, de 71 años, declaró haberlo hecho como reacción a la guerra entre Israel y Hamás. En Francia, ciudadanos de religión judía han sido agredidos, varios cementerios han sido vandalizados y diversas viviendas han aparecido marcadas con la estrella de David, hecho este último que se ha repetido en Alemania, donde una sinagoga ha sido atacada con cócteles molotov, con las desgraciadas connotaciones históricas que esto tiene en ese país.
Las agresiones contra la comunidad judía se cuentan por cientos, también las que sufren las comunidades islámicas. En Austria fue incendiado un sector del cementerio judío y en São Paulo un centro de refugiados de religión musulmana tuvo que ser protegido después de que fuera rodeado al grito de “terroristas”. En Londres los episodios islamófobos han aumentado un 140% desde el 7 de octubre mientras que en todo el Reino Unido los ataques antisemitas han alcanzado su cifra más alta desde 1984, cuando comenzaron a registrarse. En España, la sinagoga de Melilla sufrió un intento de asalto el 18 de octubre y un hotel de Barcelona fue ocupado por el hecho de que su propietario es un ciudadano israelí. Son solo algunos ejemplos.
En este contexto resulta imprescindible una decidida acción política que impida que la creciente polarización desemboque en acciones antisemitas o islamófobas. Acierta pues el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, al anunciar estos días la primera ley contra la islamofobia en la historia de su país, que ha justificado con un principio inapelable: la democracia es incompatible con el odio. Del mismo modo, acierta el vicecanciller germano, Robert Habeck, perteneciente a la izquierda ecologista, al lanzar a través de las redes sociales un mensaje en el que proclama una total intolerancia con el antisemitismo y advertir de que no lo permitirá en suelo alemán.
Ninguna causa, por justa que parezca a quien la defiende, puede servir de excusa para atentar contra grupos étnicos o religiosos. En estos momentos, la lucha contra el odio a los judíos y a los musulmanes precisa de un posicionamiento contundente por parte de los responsables públicos que evite un clima descontrolado. La guerra entre Israel y Hamás está creando ya demasiado sufrimiento como para
fomentar o permitir que el extremismo se ext i e nd aa lr e s t od e lmund o .
C
hile intenta, por segunda vez en solo cuatro años, reemplazar su Constitución. Y nuevamente la amenaza de un fracaso ronda una iniciativa que debería suscitar el mayor de los consensos. La realidad es que el texto presentado esta semana, y que será sometido a referéndum el próximo 17 de diciembre, es un espejo de la fractura que sufre el país. Tanto su votación final en el Consejo Constitucional (con 33 votos de la derecha a favor y 17 de la izquierda en contra) como su contenido, con un fuerte sesgo conservador, han convertido el proyecto en un catalizador de la división y en otro fiasco para el Gobierno de Gabriel Boric, que buscaba una Constitución nacida en democracia.
La actual Ley Fundamental, que tiene su origen en la dictadura de Augusto Pinochet, ha sido reformada unas 60 veces desde 1989. Las transformaciones de mayor calado se produjeron en 2005, durante el Gobierno del socialista Ricardo Lagos, por lo que el articulado actual lleva su firma. El texto necesita cambios evidentes, un reto incapaz de culminar hasta ahora por la clase política, con el consiguiente hartazgo social. Durante el estallido social de 2019, el Gobierno conservador de Sebastián Piñera y la mayoría de las fuerzas políticas con representación en el Congreso ofrecieron a la ciudadanía un camino constituyente para reconducir el conflicto por la vía institucional. El primer proceso fracasó en septiembre pasado, cuando un 62% del censo rechazó un proyecto redactado por una Convención Constitucional dominada por grupos independientes, pero de una izquierda identitaria y radical que apostaba por reformar la institucionalidad chilena según sus postulados. Este segundo intento ha tenido características diametralmente diferentes. Para evitar el fiasco anterior, los partidos y el Congreso han tenido un papel protagonista desde el principio. Pero nadie contaba con que el Partido Republicano de extrema derecha, liderado por José Antonio Kast, obtendría 22 de los 50 escaños del Consejo Constitucional en las elecciones de mayo pasado. Unido a la derecha tradicional, que alcanzó 11 consejeros, es el partido que ha liderado el proceso. La izquierda, con 17 puestos, se quedó sin derecho a veto y con pocas posibilidades de influir en el resultado final.
Tras cuatro meses de trabajo, ni unos ni otros han logrado acordar un texto que interprete las nuevas demandas de la sociedad chilena. El próximo 17 de diciembre, 15 millones de electores, de forma obligatoria, acudirán de nuevo a las urnas. Pese a ciertos avances en torno a la modernización del Estado, a la descentralización y al sistema electoral, el nuevo texto es un retrato demasiado tradicional de una sociedad cada vez más liberal, sobre todo respecto a los derechos de la mujer. El resultado está abierto, aunque con ventaja para el no. Sea cual sea la opción ganadora, mostrará un Chile dividido y sin consenso en
torno a las reglas básicas de convivencia.
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estas colaboraciones. CartasDirectora@elpais.es
¿Cómo se vive bajo un bombardeo? Cuando escuchas caer un misil, los latidos del corazón se aceleran. El sonido de un misil antes de caer es más aterrador que el de la explosión. Lo más difícil en esos momentos es ocultar el miedo a los niños y evitar que lo tengan. No es nada fácil. Son momentos de total impotencia. Si el bombardeo es con proyectiles o artillería y tu casa tiene dos plantas, quizá estés relativamente seguro si te pilla en la primera planta, pues el proyectil impactará en el piso superior. Si se trata de un ataque aéreo, ningún lugar te protegerá. Quizá una trinchera o un túnel subterráneo. En Siria nos bombardearon con misiles de vacío que, al penetrar en una casa, sacan todo el aire presente provocando que se caiga. La primera vez que descubrí que la imagen era más rápida que el sonido fue cuando unos barriles explosivos cayeron a unos 300 metros de mí. Al principio se levantó humo, y a los pocos segundos se produjo la explosión. Cuando el bombardeo sea tan violento como el que está sufriendo Gaza ahora, tienes que estar preparado en cualquier momento. Te dirás a ti mismo que el próximo misil caerá sobre ti. Además, en total oscuridad.
Okba Mohammad. Madrid
MI QUELBARCELÓ
Chile, lejos del consenso
CARTAS A LA DIRECTORA
Antisemitismo e islamofobia La irresponsable mezcla entre polarización y guerra está multiplicando los delitos de odio en todo el mundo
OPINIÓN
L
a guerra entre Israel y Hamás no tiene perspectiva de acabar nunca. Para que haya una paz fructuosa entre israelíes y palestinos, tendría, antes, que explicarse y aceptarse algo que para los palestinos es incomprensible: que en medio de esas tierras surgiera una entidad israelí de la noche a la mañana, por una decisión de las Naciones Unidas que no fue consultada con el pueblo palestino. Una decisión que fue, por supuesto, el resultado de décadas de lucha por parte del movimiento sionista surgido a finales del siglo XIX como resultado, en parte, de los terribles pogromos sufridos por los judíos en Rusia y Europa central y oriental, y, en última instancia, de un movimiento de solidaridad internacional tras la tragedia del Holocausto. Pero que afectaba directamente a una población establecida allí desde hacía mucho tiempo, pasando por las épocas del Imperio Otomano y, luego, el Mandato británico, para la cual el nacimiento de Israel significó el desplazamiento forzado de cientos de miles de personas.
De otro lado, está presidiendo el Gobierno israelí un personaje, Benjamín Netanyahu, que tiene en la mira a todos los palestinos y está dispuesto, en el mejor de los casos, a expulsarlos de los territorios ocupados y, en el peor, a aniquilar a todos los que pueda porque para él no existe diferencia entre Hamás y quienes viven bajo ese régimen fundamentalista. Batalló desde el primer día, no lo olvidemos, contra los Acuerdos de Oslo que abrieron en los años noventa la posibilidad de una paz duradera, ha hecho lo posible por volver inviable un Estado palestino en los territorios ocupados y ha favorecido a Hamás en contra de la Autoridad Palestina creyendo que dividirlos y reducir a las autoridades de Cisjordania a la impotencia era la mejor forma de impedir que estas últimas pudieran convertirse en el embrión de un Estado palestino. Mientras no haya una solución intermedia que compatibilice la existencia de judíos y palestinos, los asaltos, como el presente, no tendrán fin.
Quizás haría falta que la ONU imponga una solución a través de la fuerza, pero necesitaría la aceptación y el concurso de las grandes potencias, empezando por EE UU. Y aún así no habría una paz sino momentánea, hasta que israelíes y palestinos aceptaran la convivencia definitiva. Esto no va a ocurrir y las soluciones serán siempre precarias, mientras el fondo del problema subsista y juegue con la victoria de unos y otros. El problema es muy arduo, y la prueba es que no se ha encontrado hasta ahora una solución definitiva al asunto. Mientras tanto, el conflicto surgirá periódicamente, con su ración de víctimas interminables.
Las cosas se han complicado extraordinariamente mediante la provocación de Hamás, que perpetró una salvaje matanza de 1.300 civiles israelíes y secuestró a cientos de personas. Una acción terrorista que Netanyahu intenta contrarrestar, desde el 7 de octubre, mediante un castigo colectivo al que pocos palestinos sobrevivirán (ya suman más de 9.000 los muertos, incluyendo muchos niños, y son incontables los heridos) si las cosas continúan como van. Netanyahu y los ministros extremistas que lo acompañan (uno con varias sentencias judiciales a cuestas) son capaces de acabar con todas las brigadas palestinas en nombre de la justicia de su nación, sin importarles los miles de víctimas que nada tienen que ver con Hamás ni grupos terroristas y que son hijos o nietos de la limpieza étnica de 1948.
Hay otras situaciones de esta naturaleza por el mundo. Una es la decisión de Vladimir Putin de apoderarse de Ucrania, con el cuento de que en el remoto pasado Ucrania perteneció a la URSS, aunque los ucranianos hayan considerado esa característica como no habida en la conformación del Estado ucraniano. También allí hay miles de víctimas civiles que no tienen la culpa de nada. Ucrania ha mostrado, gracias a un líder excepcional, que está dispuesta a resistir y lo está logrando gracias a que la mayor parte de sus armas y municiones son suministradas por EE UU y Europa. El problema es semejante al que separa a israelíes de palestinos. Me refiero al peligro de una escalada que desemboque en un conflicto nuclear. Rusia tiene una mayoría de armamentos que, al otro lado, sólo es posible contrarrestar gracias a la ayuda occidental, en un juego peligroso en el que las armas atómicas sobreviven bajo guarda, pero podría venir un desliz que las ponga en movimiento y sería el acabose. Lo insensato es que nadie parece entender que esas armas pueden pasar a desempeñar un papel principal y acabar con el mundo.
En lo inmediato, la urgencia más grave, sin ninguna duda, es parar la guerra en la Franja de Gaza y sus proximidades. Netanyahu sabe bien que los cientos de miles de palestinos a los que ha expulsado de sus hogares (destruidos por los bombardeos) no tienen dónde huir, y cada vez menos qué comer y beber. Y no ignora que en un momento dado eso puede provocar el ingreso a la guerra de otros países y por tanto derivar en un conflicto que ponga las armas nucleares en movimiento.
Muchos conflictos aparentemente locales o circunscritos a ciertas jurisdicciones tienen vasos comunicantes con potencias superiores que cuentan con armas nucleares o que, como el caso de Irán, están muy próximas a conseguirlas. Me refiero a conflictos, por ejemplo, en algunos lugares de África o en otras partes de Oriente Próximo, como Yemen.
Los palestinos se preguntan, mientras tanto: ¿hasta cuándo vamos a soportar esta soberanía que viene amparada por las poderosas fuerzas armadas israelíes y que nos tiene en condiciones infrahumanas desde hace tanto tiempo? Mientras no haya armas atómicas de por medio, la situación es “sostenible”, aunque haya miles de muertos y heridos en las regiones palestinas. Pero todo puede cambiar si deciden intervenir otros países a los que ya no será tan fácil someter como a los palestinos encerrados en Gaza. En el momento en que aparezcan las poderosas armas hay que pedir solución a los dioses si no queremos que todo estalle en pedazos. La verdad es que, desde la crisis de los cohetes en 1962, nunca la situación había sido tan grave como esta vez, con dos conflictos que amenazan con extenderse o provocar verdaderas masacres. Tanto, que la población palestina podría desaparecer enteramente asaltada por las fuerzas militares israelíes y sin vías de escape, aunque la posibilidad de que los aliados de los palestinos también tengan armas potentes con capacidad de ser empleadas en cualquier momento sea una realidad que debe ser sopesada.
Insisto en que es extraordinario que nadie en posiciones de responsabilidad parezca pensar en que, en el peligro incierto de una victoria total, puede venir escondido un paquete de proyecciones que conducen, potencialmente, a la extinción de la vida humana. Mientras tanto, los analistas se plantean quién puede ganar esa guerra, qué otros actores pueden entrar, etcétera, sin tener en cuenta, en el frío análisis, la desaparición misma de la humanidad.
Vivimos una paradoja extraordinaria. Por una parte, progresamos de manera inaudita y los milagros de la inteligencia artificial ocupan nuestra atención todos los días, y al mismo tiempo corremos el riesgo de un estallido atómico que nos regresaría a los albores de la humanidad, cuando el hombre desaparecía en la confrontación con el simio. Vivimos el siglo XXI y potencialmente la era de la caverna, todo al mismo tiempo.
Y allí dejo el análisis, con la pregunta del millón: ¿cuándo se nos irá la mano y estallaremos como si fuéramos pompas de jabón por la insensatez y la barbarie de políticos fanáticos y oscurantistas que desprecian la vida humana? Esta fue la pregunta que, hace varias décadas, se atrevió a lanzar un cineasta. Hoy la retomo sin la
amenaza de ser atendido.
© Mario Vargas Llosa, 2023. Derechos de prensa en lengua española en España y en América Latina reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2023. Derechos de prensa en lengua española para otros territorios y para otras lenguas, reservados
para Mario Vargas Llosa c/o Agencia Literaria Car menBal cel l s,S. A.
El asalto interminable MARIO VARGAS LLOSA — PIEDRA DE TOQUE
EL ROTO
SR.GARCÍA
Desde la crisis de los misiles en 1962 entre EE UU y la URSS, nunca la situación internacional había sido tan grave como ahora, con dos conflictos bélicos, en Ucrania y Gaza, que amenazan con extenderse
L
a nueva Ruta de la Seda afronta la próxima década apostando por las mismas líneas estratégicas que concibieron la iniciativa, aunque la experiencia de estos 10 años, y la diplomacia ya desplegada, guiarán la priorización de proyectos y regiones en esta nueva etapa que comienza. Habrá desarrollo de infraestructuras, pero de menor envergadura, aunque el principal foco de interés seguirá siendo expandir y fortalecer entornos de cooperación geopolíticos, atrayendo a los países del Sur Global hacia las múltiples dimensiones que componen la iniciativa. La lista de asistentes al tercer Foro de la Ruta de la Seda, celebrado el mes pasado, permite esbozar la relación de países que seguirán jugando un papel destacado en la configuración de alianzas, reflejo de cómo la diplomacia del gasto en infraestructuras ha asentado un modelo de relación de múltiples dimensiones. La intensificación de la relación comercial es una de las principales palancas de transformación, desplazando en muchos casos a EE UU como principal socio comercial. Es el caso de los países del África subsahariana en los últimos 10 años.
La componente digital es otra de las dimensiones, siguiendo los estándares chinos en tecnología 5G y energías renovables el mismo esquema de despliegue que la nueva Ruta de la Seda, configurándose la transición digital y energética como los nuevos focos de interés en detrimento de las infraestructuras. Asimismo, acuerdos de asociación estratégica integral, como el firmado con las Islas Salomón el pasado julio, que ampliaba el ámbito del acuerdo de seguridad y defensa suscrito apenas un año antes, podrían ampliarse en esta nueva etapa como otra palanca de gran impacto geopolítico. Diez años han permitido a China extender la nueva Ruta de la Seda por 149 países, el 75% de los países del mundo. Y aunque la asistencia al tercer foro haya sido menor, 23 jefes de Estado respecto a los 29 y 37 del primer y segundo encuentro, respectivamente, la iniciativa no pierde intensidad. Después de Asia, Europa y América Latina, es el Sur Global y Oriente Próximo las regiones que acaparan el interés de la agenda estratégica.
De aquí que proyectos de construcción de gaseoductos, de energías renovables y de tecnología de última generación situaran a Arabia Saudí como el segundo mayor receptor de inversión bajo el paraguas de la iniciativa china durante 2022, solamente por detrás de la planta de baterías de CATL en Hungría, la mayor de Europa. Asimismo, el restablecimiento de relaciones entre Irán y Arabia Saudí, bajo la mediación de China, muestra las diferentes dimensiones de una iniciativa con la que el gigante asiático ha invertido un billón de dólares en más de 3.000 proyectos en la última década. En este mismo periodo, el Grupo del Banco Mundial aprobó el financiamiento de 800.000 millones de dólares.
El foco en proyectos más pequeños y verdes permitirá a China limitar la exposición de la iniciativa a las dificultades mostradas por ciertos países en devolver la deuda, alejándose incluso del impacto de las trampas de deuda presente en estos 10 años. El peso de una lenta recuperación económica global afecta al nivel de deuda entre muchos países, lo que ha llevado a la iniciativa a renegociar o cancelar préstamos por valor de 76.800 millones de dólares entre 2020 y 2022. Por eso, compaginar la recuperación de la economía china y el impulso de la nueva Ruta de la Seda repercute en los niveles de financiación de la iniciativa, que contará con 47.900 millones de dólares proporcionados por el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportación e Importación de China. El cambio de prioridades hacia una inversión más verde, más tecnológica, más selectiva y de menor coste seguirá aumentando el nivel de comercio entre los socios, que ya genera 2,9 billones de dólares y representa el 45% del comercio exterior de China. Diplomacia del gasto que sirve, en definitiva, de palanca para desplegar influencia global mientras los socios de la iniciativa hacen prevalecer los desarrollos que impulsan sus economías frente a las deudas adquiridas. Siendo máximo el interés de varios países por el desarrollo de infraestructuras básicas, la adopción de energías verdes y la conexión digital, ni la iniciativa estadounidense Build Back Better lanzada desde el G-7 ni la estrategia europea Global Gateway han conseguido posicionarse como competencia a la iniciativa china, mientras el recién anunciado Corredor Económico India-Oriente Próximo-Europa es víctima del conflicto entre Israel y Gaza. China, por su parte, afronta la próxima década de la iniciativa desde una sólida base de conexiones terrestres, digitales, económicas, pero,
sobre todo, geoestratégicas.
Águeda Parra Pérez es analista del entorno geopolítico y tecnológico de China. Fundadora y editora de #ChinaGeoTech y colaboradora de Agenda Pública.
China pinta de verde la nueva Ruta de la Seda
N
o subestimemos jamás lo que pueda hacer o decir un niño. Una niña. Aunque sea por esa vieja creencia que reza que en sus labios siempre está la verdad, aunque ocurra que no poseen el lenguaje necesario para expresarla. Sucedió con la Greta Thunberg de 15 años, que nadie podía creer que una adolescente tuviera un discurso suficientemente articulado como denunciar la emergencia climática. Aquella célebre frase (que popularizo Chirac en 2002) pronunciada por ella, “nuestra casa está en llamas”, fue tan singular, tan verdadera y dramática que provocó un formidable impacto en el universo juvenil que aún no había encontrado cuál era la causa a la que entregar su descontento. La otra noche, en una magnífica entrevista televisiva realizada por Gonzo, pudimos conocer la voz sosegada de Greta, más allá del gesto serio que suele adoptar cuando se encuentra tras la pancarta ante una cumbre del clima o cuando se colocaba de niña frente a la puerta del colegio. Greta ya es mayor de edad y gracias a ella hemos aprendido algunas lecciones que no debemos olvidar: se suele criticar a los adolescentes por esa entrega inagotable a su ego, pero cuando observamos a una chavala salir a la calle para luchar por un futuro habitable, optamos por señalarla y hacer mofa de ella; sabemos que aquellos que tan jocosamente se burlan de la niña Greta son o bien negacionistas del cambio climático o bien ese tipo de individuos que jamás movería un dedo por una causa colectiva; estamos seguros de que los que dicen sentir pena por una criatura que padece un trastorno y culpan a los padres de permitir que se exponga de esa manera, ni tan siquiera se plantean que el asperger sea un síndrome que no anula la legítima voluntad de quien lo posee; leemos a individuos afirmando que alguien susurra al oído de Greta lo que ha de decir en público, dado que consideran imposible que una niña, ahora joven, haga tal acopio de inteligencia y valentía como para sostener un discurso radical, sin olvidar tampoco a aquellos que pretenden anularla como líder del movimiento ecologista difundiendo que cobra de empresas verdes, que es la hija secreta de George Soros, que los padres están haciendo una fortuna con ella o que recibe dinero de productores alimenticios que la usan en su publicidad como gancho para vender.
En toda la respuesta mundial que ha recibido la joven activista se contienen grandes enseñanzas: los mismos que compadecen a Greta por estar perdiendo su juventud con asuntos de mayores, a un tiempo la temen por decir verdades incómodas y procuran anularla ridiculizando su manera de estar en el mundo. La lección que nos ha dado Thunberg es que sus protestas no eran el resultado de una indignación fugaz, porque ahí sigue, pragmática y sincera, trufando su discurso con toques de un peculiar sentido del humor, que procede precisamente de su incapacidad para mentir. Cuando la activista sueca nos confiesa que el asperger ha jugado a su favor, nos está señalando la honestidad visceral de su discurso, que no admite atajos, dobles sentidos ni medias verdades. Con sus palabras literales, Thunberg ha inspirado a jóvenes de este planeta en estado de emergencia, y se ha granjeado el respecto de activistas que llevan toda una vida entregados a la causa. Es muy difícil ser Greta porque su personalidad rechaza la mentira y se arriesga hasta el punto de ser cuestionada, víctima de mofa, amenazada o detenida.
Esta joven admirable puede colgarse además una gran medalla, la de haber sido objeto de desprecio de los tipos más chulescos y peligrosos del universo mundo: para la historia quedan las burlas crueles de Trump y de Bolsonaro, y aquellas palabrillas de Aznar, siempre tan humorístico, que la mandó a la escuela. ¡A la escuela! Tan autosatisfecho está nuestro ex que no percibe que nuestra ya insustituible Greta lleva toda la vida aprendiendo a detectar a un embustero. Esa es su arma, y no de destrucción masiva.
ELVIRA LINDO
Y Aznar mandó a Greta a la escuela
RIKI BLANCO
Pekín prioriza la transición energética en detrimento de las infraestructuras en su expansión geoestratégica AGUEDA PARRA
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esde el final de la guerra fría, Estados Unidos ha pretendido tener todo a punto para librar y ganar dos guerras a la vez en territorios distantes. De pronto, con Joe Biden ha aparecido una nueva necesidad, sin doctrina militar que la acompañe, y es que la primera superpotencia debe evitar a la vez que las dos guerras devastadoras actualmente en marcha se conviertan en conflictos desbordados en los que incluso el uso del arma nuclear pueda llegar a estar en juego.
El veterano político que es Joe Biden se ha revelado hasta un manitas en este ejercicio tan comprometido, en el que hay que combinar la solidaridad con los amigos y aliados, incluyendo el suministro de armas y la movilización de soldados, buques y aviones, con la prudencia y la retención para evitar que las contiendas localizadas se descontrolen y desencadenen el peligroso mecanismo que caracteriza a la guerra clásica, como es la escalada o ascenso a los extremos, cuando cada parte va sube la apuesta sin importarle el precio en vidas y destrucción.
En los dos casos hay armas nucleares de por medio. Las tiene reconocidas abiertamente y las esgrime Rusia y las tiene también Israel, que se acoge a una deliberada ambigüedad para conseguir el efecto disuasivo de su posesión sin reconocerlo. Ambas guerras, la de Ucrania y la de Gaza, tan distintas en casi todo, tienen en común que la superioridad militar de uno de los contendientes cuenta con un paraguas nuclear que ya no es protector sino ofensivo.
Ahí radica el peligro extremo de la escalada, que en el caso de Gaza podría implicar a un régimen como el de Irán que, como Hamás y Hezbolá, tiene como principio programático la destrucción de Israel. Se entiende que Israel prefiera que el arma nuclear nunca llegue a estar a disposición de los ayatolás y, para evitarlo, se dedique a obstaculizarlo con asesinatos de científicos, ataques cibernéticos e incluso planes de bombardeo de las instalaciones.
El rompecabezas estratégico es de difícil resolución para Biden. Sin dejar de apoyar a sus aliados, debe evitar sendos conflictos armados de dimensión internacional en las dos regiones, justo cuando Estados Unidos se disponía a centrar todos sus esfuerzos militares, diplomáticos y económicos en atender al expansionismo de China. Solo faltaría ahora que Xi Jinping aprovechara la oportunidad para atacar a Taiwán. El gradualismo y la discreción son fundamentales para Washington. Se ha comprobado en la paulatina, pero siempre positiva respuesta positiva a las demandas de armas por parte de Kyiv y en la presión apenas perceptible sobre el gobierno israelí para conseguir pausas humanitarias y evitar una invasión a gran escala de Gaza. El reto en el largo plazo es conseguir la paz y que sea duradera, pero la tarea actual de Biden se concentra en evitar que las dos guerras esca-
len y se desborden. De momento, p o rf t una , l oe t ác o ns i g ui nd o .
S
e ha cumplido el escenario más plausible. La madrugada del 23 de julio nuestra prensa conservadora, tan ecuánime, acertó a la hora de elegir el titular que mejor interpretaba unos resultados que invalidaban sus pronósticos. Vale, habían perdido, pero la investidura del peligro Sánchez iba a estar en manos del enemigo Puigdemont. Lo que de entrada no se sabía era si el expresident seguiría enrocado en el discurso de la confrontación que ha defendido con éxito descriptible o si, por el contrario, daría señales de su predisposición para iniciar una negociación que implicaría la ineluctable rectificación de su estrategia. Tardó unos días en redactar el tuit. Aunque su retórica trol no era muy distinta a la habitual, entre líneas podía interpretarse que no se cerraba en banda. No sabemos cuándo se iniciaron las conversaciones, pero, conociendo la conducta política del personaje, no era difícil intuir que usaría el control del tempo para tensar la cuerda hasta que fuera a deshilacharse. Durante semanas ese fue el guion y tuvo su mejor escenificación en la conferencia que a principios de septiembre pronunció en Bruselas. En el cartel que servía de telón estaba escrita una palabra que no dejaba duda: “President”. Él y nadie más. Había reconquistado el máximo protagonismo, volvía a presentarse de nuevo como el líder del independentismo.
Lo que no entraba en ese guion es lo que ocurrió la tarde del jueves en Barcelona. El impávido Félix Bolaños suscribía en público un acuerdo que Oriol Junqueras defendió con orgullo. No es que dicho acuerdo no fuese esperado. Al contrario. Como ocurrió en el arranque de la legislatura anterior, el apoyo de Esquerra Republicana a la investidura del candidato socialista se daba por descontado. Y porque se daba por supuesto, se creía que lo pactado iba a ser poco más que nada. Ese es el estereotipo que ha ido calando a lo largo del último año, desde que Junts salió del Gobierno de la Generalitat y Salvador Illa consolidaba su posición como figura central de la política en Cataluña. Este tópico interesado, repetido desde las terminales mediáticas del purismo independentista más pueril, era que en solitario Esquerra gestionaba el autogobierno con el culo y además había negociado pésimamente con el Gobierno central, como demostraba el penoso resultado de su carcomida Mesa de Diálogo. Ni sabían ni sabrán. Eran los otros, en cambio, quienes sí dominaban los códigos del poder, como habían demostrado en el pasado y ahora lo volverían a hacer.
El inesperado giro de guion del jueves es que Esquerra, cuyo equipo negociador no se ha hecho público, ha suscrito un acuerdo con el PSOE que, por primera vez, avala la estrategia que Junqueras ha seguido desde que ERC dejó de mentir a la base social del independentismo e inició así una rectificación para actuar con un cierto realismo. Naturalmente, además de malos negociadores y pésimos gestores, por ello también se les ha colgado el sambenito de traidores a la causa. El precio electoral que el partido del president Aragonès ha pagado por este cambio ha sido muy considerable, como sufrió en las municipales y en las generales, pero le ha permitido fijar una agenda de intereses y huir de un maximalismo que poco tiene que ver con las demandas mayoritarias de la sociedad catalana. Dar con una fórmula para asumir la gobernanza de los trenes de cercanías lo ejemplifica, de la misma manera que la condonación de parte de la deuda de la Generalitat con el FLA evidencia su propósito de presentarse como partido de gobierno responsable. Y además se han avanzado a la hora de capitalizar el acuerdo para la amnistía y, con un nuevo bizantinismo (mediador incluido), han logrado instituir una mesa de diálogo 2.0 ahora entre partidos.
Este acuerdo no formaba parte del escenario previsible y ahora Carles Puigdemont ha perdido la centralidad que él y su partido necesitaba seguir teniendo. Tensará la cuerda. Todavía más. Esta inesperada coyuntura, que nos retorna al momento de la suicida competencia independentista de 2017, tal vez sea hoy el principal escollo para que Pedro Sánchez sea investido de nuevo presidente.
LLUÍS BASSETS
Evitar dos escaladas a la vez
JORDI AMAT
El suspense de la investidura
L
a culpa puede convertirse en un mero gesto sentimental que ensombrece nuestra mirada sobre el futuro. Pensé en esta idea de Hannah Arendt al ver las declaraciones del vicecanciller alemán, Robert Habeck, en alusión a la barbarie cometida por Hamás, en las que decía que, tras el Holocausto, la fundación de Israel “fue una promesa de protección a los judíos, y Alemania está obligada a garantizar que se cumpla”. La responsabilidad especial con Israel, añadía, “surge de nuestra responsabilidad histórica”. Curiosamente, sus palabras sonaban más a culpa que a responsabilidad, algo de lo que Arendt sabía bastante. La responsabilidad nos proyecta hacia el futuro mientras que el lamento de Habeck participa de ese lenguaje de la inculpación tan proclive al ensimismamiento y la actitud defensiva, ese que nos impide pensar en términos políticos sobre lo que debemos cambiar para que la historia no se repita. La culpa tiene un regusto religioso: busca purgar un castigo y provoca más resentimiento que el hacernos cargo de una situación, pues acaba alumbrando esa moral esclava que permea la cultura occidental.
El problema de asumir las razones de Alemania o Europa y aceptar nuestra relación especial con Israel desde la idea de la culpa es que abandonamos el imperativo de la responsabilidad política con el presente y con el futuro. La forma en que normalizamos los crímenes de guerra, volviéndolos corrientes y asumibles (en definitiva, más “pensables”), es una expresión de aquella banalidad del mal que Arendt denunciaba en su célebre ensayo sobre Eichmann, donde, por cierto, criticaba que Israel utilizara el juicio para legitimar su autoridad moral y sus aspiraciones nacionales, denunciando lo problemático que resultaba que enjuiciara a Eichmann en nombre de su propia población. El exterminio nazi se extendió a grupos sociales que también incluían a gitanos, homosexuales o discapacitados, así que sus crímenes no atentaban solo contra ellos sino contra la humanidad. De ahí que establecer el tribunal en Israel fuese problemático desde la moral universal que habita en el pensamiento de Arendt, contraria a la forma en que Ben Gurión utilizó el juicio para “fortalecer la conciencia judía” en un Estado que debía “desarrollarse forzosamente en unas circunstancias de pluralidad política e histórica”. La valentía de Arendt incluyó la crítica al súbito interés alemán en enjuiciar en su propio territorio al llamado “comando Eichmann” apenas siete meses después de la llegada del jerarca nazi a Jerusalén.
Estos episodios de la memoria europea dificultan abandonar el fango de la culpa mientras banalizamos el mal al normalizar la vulneración del derecho humanitario internacional a manos de Israel. Asumir nuestra responsabilidad política no solo implica condenar y trabajar para frenar las matanzas, sino velar por el mantenimiento de la legitimidad de las instituciones internacionales que fueron pensadas para evitar que la historia se repitiera. Mientras Europa se flagela por los errores del pasado y pierde su menguante autoridad moral, ¿cómo mantendremos con vida a la ONU? ¿Cómo abordaremos su adaptación a los nuevos equilibrios globales? ¿Hay alguien preocupado por esto?
MÁRIAM MARTÍNEZ BASCUÑÁN
Europa, Israel y la culpa
Tras el acuerdo de ERC y PSOE, Puigdemont ha perdido la centralidad que necesitaba seguir
teniendo. Tensará la cuerda. Todavía más
DEL HAMBRE
Solo faltaría ahora que Xi Jinping aprovechara la
oportunidad de las dos guerras en marcha para atacar a Taiwán
ESPAÑA
LA CRÓNICA
PERIDIS
Los socialistas y Puigdemont aceleran el acuerdo para sortear la presión contra la amnistía
El fantasma del 26 de octubre de 2017, el día en el que Carles Puigdemont cambió de opinión a última hora y en vez de convocar elecciones autonómicas decidió declarar la independencia, ha recorrido la política española en los últimos días. Muchos de los dirigentes consultados en estos días, de distintos sectores, han recordado aquel momento. Casi todo lo que vino después empieza en esa marcha atrás, que el líder de Junts siempre ha defendido alegando que no logró “suficientes garantías” por parte de Mariano Rajoy de que no aplicaría el 155 si él convocaba elecciones. Las garantías y las “precauciones”, de nuevo, según confirmó el último tuit del expresident, vuelven a estar en el corazón del problema. El acuerdo entre el PSOE y Junts para la investidura de Pedro Sánchez está prácticamente hecho, pero Puigdemont —que se marchó a Bélgica en 2017 para evitar ser juzgado— quiere más certezas técnicas de que la amnistía beneficiará a todos los dirigentes de su entorno.
Sin embargo, las fuentes más implicadas en la negociación insisten en que ese escenario de 2017 no está encima de la mesa. La marcha atrás esta vez no parece una opción real, señalan. No hay peligro de que el pacto se rompa en el último minuto. Al contrario, tanto el PSOE como Junts insisten en que el acuerdo está muy cercano: horas o, como mucho, días. Junts insiste en que no tiene prisa, pero todos los protagonistas son conscientes del ambiente de presión que se está generando contra la amnistía y saben que, cuanto más tiempo pase, más difícil se hará soportarlo. Distintos dirigentes territoriales socialistas cuentan la presión sobre sus sedes, las pintadas, los insultos a dirigentes, por partes de grupos ultra no muy grandes pero sí muy activos estos días. Estas fuentes aseguran que en las últimas horas las posiciones se han acercado mucho y que el problema no es insalvable porque no se trata de una discrepancia de fondo sino de una discusión para garantizar que en la amnistía entren todos los implicados en el procés, también algunas personas cercanas a Puigdemont que, según temen los juristas de Junts, podrían quedarse fuera en función de la interpretación que hagan los jueces que tienen que aplicar el perdón.
Pese a los rumores de los últimos días, varias fuentes coinciden en que Junts no ha pedido la amnistía ni para la familia Pujol ni para Laura Borrás, la ex presidenta del Parlament, ni para Gonzalo Boye, abogado de Puigdemont. Los dos primeros están procesados o condenados por delitos de corrupción; Boye, procesado por blanqueo. Ninguna de esas causas tiene nada que ver con el procés, y por tanto estarían fuera de la amnistía.
La discusión de los últimos días, cuando ya todo parecía casi cerrado, se mueve en una línea muy fina de debate jurídico. Los independentistas tienen muy presente la experiencia reciente del cambio del Código Penal del año pasado que pactaron con el Gobierno para rebajar el castigo penal a los encausados el procés y que quedó prácticamente en papel mojado. El Tribunal Supremo interpretó que los cambios que se habían hecho, sustituir la sedición por un nuevo delito de desórdenes públicos agravados y
El PSOE y Junts acarician el pacto
Los dos partidos quieren afinar la redacción para que los jueces
no puedan rebajar su aplicación
Desde la izquierda, Pedro Rollán, presidente del Senado; Francina Armengol, presidenta de la Cámara baja, y Pedro Sánchez, el martes en el Congreso. / JAIME VILLANUEVA
El ‘expresident’ exige que dirigentes de su entorno queden cubiertos por la medida de gracia
CARLOS E. CUÉ / ÀNGELS PIÑOL Madrid / Barcelona
EL CAMINO HACIA LA INVESTIDURA
ESPAÑA
suavizar la pena de la malversación cuando no hay ánimo de lucro, no se podían aplicar a los líderes independentistas.
Es un hecho contrastado, que se puede además comprobar con la durísima nota de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), que un sector mayoritario de la justicia está muy en contra de la amnistía. La APM, la asociación más importante, de tendencia conservadora, ha llegado a decir que la amnistía es “el principio del fin” de la democracia. Y, en ese contexto, en Junts creen que existe el riesgo de que algunos jueces busquen recovecos legales para no aplicarla.
Para evitar esta posibilidad, se ha hecho una ley muy medida que no debería dejar prácticamente margen a la interpretación de los jueces, porque incluye todos los acontecimientos relacionados con el procés durante una década, desde el 1 de enero de 2013 a noviembre de 2023. Esa redacción está ya pactada entre el PSOE y ERC, que la ve suficiente, sobre todo porque incluye tanto a los CDR acusados de terrorismo como el caso Tsunami, algo que reclamaban los republicanos. Pero los juristas de Junts tienen más dudas, y ahí está el corazón de la negociación
de las últimas horas.
Indulto general
Una de las opciones sería la que propusieron los independentistas en la ley de amnistía que registraron en 2021, esto es, la de enumerar expresamente en la norma las causas judiciales que quedarían incluidas en la amnistía. Pero los juristas consultados por el Gobierno descartaron esta opción porque entendían que entonces sí podría interpretarse que se trata de un indulto general, algo expresamente prohibido por la Constitución. Por tanto, no está previsto que estén los casos concretos, y ahora el PSOE y Junts intentan hilar muy fino en las definiciones de qué delitos y en qué circunstancias son amnistiables para evitar que algunos queden fuera.
El PSOE tiene un límite muy claro: Pedro Sánchez y toda su cúpula han asegurado que la ley será constitucional. Durante años, el presidente y sus ministros insistieron en que la amnistía no era posible porque no era ni deseable ni constitucional. Ahora, cuando se han visto forzados a aprobarla porque necesitan los votos de los partidos independentistas, han cambiado el discurso y aseguran que esta norma sí puede encajar en la Constitución en función de su redacción y de su argumentación.
Los socialistas, por tanto, tienen que afinar el texto porque bajo ningún concepto se pueden permitir que el Tribunal Constitucional, en el que acabará en breve la ley de amnistía con total seguridad —si no la llevan los jueces la llevará el PP—, tumbe esta norma. Por eso, la discusión entre Junts y el PSOE se ha complicado, porque todos tienen límites claros y debates sobre interpretaciones jurídicas muy complejas.
Aún así, las dos partes son optimistas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo e incluso de mantener el plan inicial de convocar la investidura de Pedro Sánchez esta misma semana. Aún hay tiempo, porque si se registrara la ley de amnistía el lunes se podría convocar el pleno el mismo martes o el miércoles, o incluso jueves o viernes, ya que se han habilitado los fines de semana y se podría continuar el sábado. Lo más importante para los dos partidos implicados es que sea cuanto antes, porque la tensión crece y las consecuencias de esa presión son impredecibles.
En un mismo día, el viernes, se produjeron dos decisiones clave: la Audiencia Nacional envió a juicio el caso de los CDR por terrorismo, precisamente uno de los amnistiables, y la Guardia Civil concluyó su informe sobre el caso
Tsunami. Esas dos noticias judiciales en el mismo día fueron interpretadas rápidamente por los socialistas e independentistas como movimientos contra la amnistía. Algunos dirigentes recordaron entonces que el 3 de enero de 2020, en pleno descanso navideño y cuatro días antes de votarse la investidura de Sánchez, la Junta Electoral Central se reunió de urgencia para inhabilitar al entonces president Quim Torra e impedir que Oriol Junqueras tomara posesión de su escaño como eurodiputado. Esta decisión hizo tambalearse a ERC, que finalmente aguantó la presión y se abstuvo para que Sánchez fuera presidente.
Ahora el ambiente es aún más duro que entonces. La amnistía ha provocado un profundo rechazo en amplios sectores, sobre todo conservadores, y ya se han vivido incluso protestas no muy grandes a las puertas de algunas sedes del PSOE, mientras la tensión arrecia en las redes sociales. El tono va subiendo —Alberto Núñez Feijóo dijo ayer que la amnistía es “corrupción”— y el portavoz del PSOE, Patxi López, resumió la situación con un tono muy dramático: “Ante la amnistía, una decisión valiente, encontramos una campaña brutal de la derecha, que considera a todos los que no pensamos como ellos como enemigos de España y deshumaniza al adversario. Y luego acabamos con las casas del pueblo atacadas, con pintadas, con los dirigentes socialistas amenazados, insultados en las calles, los militantes socialistas señalados, en el más puro estilo nazi. Hay cosas que son muy peligrosas porque no sabemos cómo acaban”.
Diversos dirigentes territoriales del PSOE señalan que el partido aguantará la presión y que una enorme mayoría apoya la amnistía para lograr un Gobierno progresista, aunque ayer por ejemplo, la alcaldesa de Palencia, la socialista Miriam Andrés, dejó claro su rechazo al perdón, que ya han explicitado los presidentes de Castilla-La Mancha y Aragón. “No estoy de acuerdo con la amnistía. La igualdad tiene que seguir siendo inherente a nues-
tras siglas”, señaló la regidora.
“Tiempo al tiempo”
Mientras la tensión es fuerte en buena parte de España, en Barcelona hay más calma después de que algunos sectores duros del independentismo, como los CDR o la ANC, rechazaran la amnistía y el pacto del PSOE y ERC. El mismo Salvador Illa, primer secretario del PSC, quiso ayer quitar presión a Junts para no entorpecer el acuerdo. “Démosle tiempo al tiempo”, afirmó.
Junts encaró el fin de semana apuntando que, posiblemente, el acuerdo se produciría mañana lunes, pero las negociaciones parecieron acelerarse ayer. Un grupo de miembros del partido, entre ellos el exconsejero Josep Rull y también Toni Comín, acudieron a Perpiñán (Francia) para participar en la Diada de la Cataluña Norte. Rull insistió en que su formación solo suscribirá “un buen pacto”. “Que la gente tenga confianza”, dijo. “Si finalmente Junts llega a un acuerdo, cuando el president Puigdemont lo explique, se entenderá que es un buen pacto; pero si no lo es, no lo haremos”.
Mientras la incertidumbre y el suspense envuelven a Junts, ERC celebró ayer que su acuerdo ha sido bendecido por cerca del 90% de la militancia en una consulta exprés que apenas duró un día. Los afiliados han aceptado su propuesta de amnistía y el traspaso de Rodalies, la condonación del 20% de la deuda, la continuación de la mesa de diálogo con un apéndice y una mesa de partidos catalanes que tantas veces ha pedido al president Pere Aragonès.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, la consejera Ester Capella (ERC), de Territorio, rebatió a Junts y negó que la amnistía esté concebida solo para VIPs. “Una buena ley de amnistía no incluye nombres”, subrayó, apuntando que ERC ha actuado con el mismo ánimo que con los indultos y que su aspiración ha sido la de beneficiar a todo el mundo.
La competencia entre ambos grupos independentistas está complicando mucho el remate de la negociación. Junts se molestó porque vio en el acuerdo con ERC párrafos enteros que el PSOE había negociado con ellos. Los socialistas les han explicado que se trata de una negociación a dos bandas en realidad sobre el mismo asunto, el procés y sus consecuencias judiciales, y por tanto es muy difícil que los dos acuerdos no tengan puntos similares. Junts, sin embargo, está convencida de que cuando se conozca su acuerdo se verá que ellos han logrado llegar más lejos que ERC. Para Puigdemont esto es decisivo, porque siempre ha defendido que los republicanos han sido muy blandos en el diálogo con los socialistas.
La competencia entre los dos grupos secesionistas complica mucho rematar la negociación
“La derecha considera a todos los que no pensamos como ellos enemigos de España”, dice López
EL CAMINO HACIA LA INVESTIDURA
Santos Cerdán, Carles Puigdemont y Jordi Turull, el lunes en Bruselas, en una captura de un vídeo. Abajo, concentración contra la amnistía frente a la sede del PSOE ayer en Madrid, con Esperanza Aguirre en pri-
mer plano. SAMUEL SÁNCHEZ
ESPAÑA
Carles Puigdemont apura los plazos de la negociación para la investidura de Pedro Sánchez mientras hace equilibrios para mantener abierta la ventana de oportunidad que le dio el resultado electoral del 23-J. En la recta final de esa negociación, el expresidente catalán, que se marchó a Bélgica en 2017 para evitar ser juzgado, trata de arañar protagonismo y contrarrestar los logros que ya ha alcanzado Esquerra Republicana (ERC) en materia de financiación o con el traspaso de los trenes de la red de Rodalies. Puigdemont ha puntualizado que se deben ensanchar los términos de la amnistía y meter bajo el paraguas del carpetazo judicial a personas de su círculo de confianza, pero lo hace moderando el tono para no hacer descarrilar un pacto que puede abrir una sucesión de puertas en cadena. Si hay apretón de manos con el PSOE, al expresident se le allana el camino para regresar a España, se revitaliza su figura como negociador, y su partido gana oxígeno en un momento en el que tiene escasas cuotas de poder. Las elecciones autonómicas en Cataluña están previstas para febrero de 2025.
A finales de enero de 2018, unas cámaras de televisión en Lovaina (Bélgica) lograron grabar una retahíla de mensajes que el exconsejero de Sanidad catalán Toni Comín, también en Bélgica para evitar ser juzgazdo por el Tribunal Supremo, leía en la pantalla de su móvil. Era una reflexión, escrita con marcado tono pesimista, que le enviaba Puigdemont. El expresident lamentaba que sus propios compañeros independentistas lo hubieran “sacrificado” y daba el procés por sentenciado. Casi seis años después, Puigdemont ha pilotado la negociación de Junts per Catalunya para investir a Sánchez y ha querido dilatar el acuerdo con el PSOE, alegando que la amnistía no puede comportar sacrificios dentro del independentismo. “No dejaremos a ningún soldado tirado. No haremos una amnistía para vips”, aseguraba el viernes Jordi Turull, secretario general de Junts, en un mensaje a la ejecutiva del partido.
Puigdemont defiende que en ningún caso antepone una “solución personal”, pero actúa condicionado por las causas que penden sobre personas muy próximas a él. Es el caso de su asesor Josep Lluís Alay, acusado de malversación, o los del exconsejero de Interior Miquel Buch y el agente de los Mossos que ha prestado servicios de escolta al expresident en Bélgica. Los dos últimos fueron condenados a penas de cuatro años de cárcel por prevaricación y malversación.
Puigdemont ha trasladado a su entorno que sería conveniente exonerar a su abogado Gonzalo Boye y a la presidenta de Junts, Laura Borràs. Sus expedientes judiciales son claramente ajenos al procés: el primero, por blanqueo de capitales en un caso de narcotráfico, y Borràs, por delitos de corrupción al fraccionar contratos públicos para beneficiar a un amigo. Pero Junts alega que son casos de lawfare, es decir, uso torticero de la justicia para perseguir a alguien por sus ideas políticas.
Tensar la cuerda sobre la que pende la investidura le sirve a Puigdemont para acaparar atenciones y protagonismo, pero con tiento para no arruinar un acuerdo que no contempla un segundo asalto. “Siempre hemos dicho que para tratar con el sistema político español todas las precauciones son pocas”, tuiteó el viernes, cuando la actualidad la copaba el acuerdo cerrado entre el PSOE y ERC: una investidura para Sánchez a cambio de una mejor financiación para Cataluña y el traspaso a la Generalitat de Rodalies.
Junts reaccionó menospreciando el botín alcanzado por los republicanos. Tras sentar, el lunes, a Santos Cerdán, el negociador del PSOE, Puigdemont recibió el agasajo de la parte del independentismo que se ufana con los gestos que tratan de exhibir desafío contra cualquier símbolo que represente al Estado. Una medalla no menor para Puigdemont, una semana después de que el expresident ignorara a los afiliados a su Consell de la República, que votaron por bloquear la investidura, y diera argumentos a aquellos que lo acusan de haber aparcado su versión más contestataria para convertirse en aliado de Sánchez.
El expresident ha impuesto un sólido hermetismo dentro de Junts mientras negocia la investidura. Apenas ha informado a un reducido grupo de cargos del partido para evitar las filtraciones y para apagar las discrepancias internas que pudiera generar un acercamiento al PSOE, después de que Junts haya sido uno de los principales altavoces de las consignas anti Sánchez y un recurrente emisor de la idea que culpa a los socialistas de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña en 2017, tras el 1-O.
“Nosotros no somos unos pagafantas, como Esquerra”, manifestaba el mismo viernes una persona cercana a la dirección de Junts. “Ahora van a sufrir”, añadía la misma fuente. Desde Junts, y también desde Esquerra, se ha abundado en la teoría de que el PSOE no podía dar marcha atrás en la negociación, tras haber dado luz verde a la amnistía. Los independentistas han jugado la baza de que una repetición de elecciones sería letal para las aspiraciones socialistas. Pero Puigdemont ha dispuesto una escenografía muy parecida. Tras desacatar el mandato del Consell de la República, y desoír las voces más excitadas del independentismo, tendría una madeja a sus pies si ahora pretendiera
recoger cable.
Sin espacios de poder Junts se reivindica como el partido que mejor encarna la esencia del independentismo catalán, pero apenas tiene espacios de poder. No manda en la Generalitat desde hace algo más de un año, porque las propias bases del partido votaron a favor de romper la coalición con ERC, y sufrió una fuerte sacudida en las elecciones municipales: no gobierna en ninguna de las cuatro capitales catalanas y solo controla la Diputación de Girona. Las elecciones catalanas están fijadas para principios de 2025, pero los apoyos de Pere Aragonès son muy escasos y las demandas de anticipo electoral son permanentes.
El liderazgo de Junts es borroso: Puigdemont manda sin figurar en ningún cargo, la presidenta —Borràs— está condenada y el secretario general —Turull— inhabilitado, a la espera de la amnistía. Para el partido ha sido clave saber jugar la influencia que le concedió el 23-J: con solo siete escaños ha tenido en su mano
decantar una mayoría de 350 diputados.
El ‘expresident’ y líder de Junts tiene muy complicado dar marcha atrás en la negociación con el PSOE
Un pacto capital para
Puigdemont y su partido
Carles Puigdemont, el viernes a su salida del Parlamento Europeo en Bruselas. / EP
MARC ROVIRA, Barcelona
EL CAMINO HACIA LA INVESTIDURA
Tras desacatar el mandato del Consell ahora resulta difícil recoger cable
El político defiende que en ningún caso antepone una
“solución personal” Tensar la cuerda le sirve para
acaparar atenciones y protagonismo
ESPAÑA
El ambiente crispado por la negociación entre el PSOE y los partidos independentistas se contagió ayer al congreso del PP del País Vasco, donde la intención de los populares era trasladar una imagen de moderación para competir con el PNV. Con la elección, como nuevo líder en esa comunidad, del periodista Javier de Andrés, ex delegado del Gobierno en el País Vasco entre 2016 y 2018, que cosechó el 97,39% de los votos, el PP pretende un regreso a la línea moderada que abandonó cuando el expresidente popular Pablo Casado sustituyó, por discrepancias políticas, a Alfonso Alonso por Carlos Iturgaiz, en febrero de 2020.
Ahora los populares quieren trasladar a Euskadi el modelo del PP galleguista de Feijóo, para captar electorado del PNV, al que atribuyen desgaste de gestión. Reconocen, no obstante, que va a ser muy difícil conseguir hueco si se polarizan mucho las elecciones entre los peneuvistas y Bildu, porque se activará voto útil hacia el PNV de quienes teman el acceso al poder de los abertzales.
Pero el PNV es el objetivo a batir del PP, y Feijóo y el recién elegido líder del PP vasco dirigieron ayer contra los peneuvistas todas sus invectivas en clave autonómica. “Somos la alternativa de gestión al PNV. Renunciar a ser determinante en la política española para ser una comparsa del sanchismo ha sido un error que los vascos no le van a perdonar”, clamó Feijóo, en alusión a la negociación que mantiene el partido de Andoni Ortuzar con el PSOE para apoyar la investidura de Pedro Sánchez. Ese acuerdo aún no está cerrado, pero los peneuvistas han dejado claro que su intención es alcanzarlo. “El PNV es un satélite más de la órbita sanchista”, insistió Javier de Andrés.
El PP es la quinta fuerza en el Parlamento vasco. En las elecciones autonómicas de 2020, en las que concurrió junto a Ciudadanos, obtuvo 60.650 votos, la mitad de los que tenía hace una década.
La derecha ha entrado en combustión. Desde que se hizo público, el jueves, el acuerdo del PSOE con ERC para la investidura de Pedro Sánchez, que incluye la aprobación de una amnistía a los encausados del procés y en torno a 15.000 millones de condonación de la deuda de Cataluña, la tensión se ha disparado en el mundo conservador. En los corrillos de dirigentes durante el congreso del PP vasco celebrado ayer en Vitoria muchos contaban que no paran de recibir mensajes en sus teléfonos móviles de simpatizantes instándoles a impedir ese pacto. “¿No se puede hacer nada más? ¡Haced algo!”, les interpelan, según explican estos dirigentes con sensación de impotencia, porque no está en sus manos detenerlo. Pero el PP es consciente de la exaltación de sus bases y va a responder en consecuencia. La dirección popular va a ir “con todo, hasta el final” para oponerse a la amnistía, y “jugando fuerte”, apuntan fuentes de la cúpula. Presionado por ese ambiente, que agitan además los halcones de la derecha como José María Aznar, y sin dejar de mirar por el retrovisor a Vox, Alberto Núñez Feijóo ordena zafarrancho de combate.
Aznar fue el primero en tocar a rebato. El expresidente del Gobierno quiere seguir influyendo, para disgusto de los más moderados del PP, y aprovechó un acto público junto a Feijóo el jueves para lanzar una llamada de alerta: “Hay que actuar”, reclamó. “Lo digo con toda claridad. El candidato Sánchez es un peligro para la democracia constitucional española”, añadió Aznar con dramatismo, sentado junto a Feijóo. “Y los españoles nos tenemos que dar cuenta de esto. Porque se han puesto la Constitución y el Estado de derecho al servicio de los que lo quieren romper. Esta es la situación que tenemos. Y, por lo tanto, hay que actuar. El que pueda hacer, que haga. El que pueda aportar, que aporte. Y el que se pueda mover, que se mueva”.
La derecha es una olla a presión, en todos los ámbitos. En el mundo judicial, el bloque conservador del Consejo General del Poder Judicial ha maniobrado para forzar un pleno extraordinario en el que el órgano —que lleva casi cinco años con el mandato caducado— se pronuncie contra la amnistía. Una medida que “supone la degradación, cuando no la abolición, del Estado de derecho en España”, sostienen ocho vocales del CGPJ. La asociación mayoritaria de jueces, la conservadora APM, considera la medida de gracia como “el principio del fin” de la democracia.
Y en paralelo, el viernes, poco después de que se anunciara que la ley de amnistía incluirá a los miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) acusados de terrorismo y el caso Tsunami Democràtic, llegaron dos decisiones judiciales con relación directa: la Audiencia Nacional dictó la apertura de juicio a una docena de CDR procesados por terrorismo y la Guardia Civil entregó el informe definitivo sobre el caso Tsunami, que concluye que Marta Rovira, secretaria general de ERC, huida en Suiza, fue una de las cabecillas.
El mundo policial no está menos agitado. Interior estudia acciones legales contra la asociación mayoritaria de la Guardia Civil, Jucil, por un tuit en el que tildó de “felonía” la amnistía. La crispación también ha saltado a la calle y el viernes una concentración a las puertas de la sede del PSOE en la calle Ferraz reunió a varios centenares de personas contra los pactos. La protesta fue convocada por redes sociales y apoyada por Vox. Ayer hubo otra similar, con unos 300 asistentes.
En medio del alboroto, Feijóo, que siempre se ha reivindicado como un político institucional, ha autorizado esta semana una maniobra de filibusterismo parlamentario en el Senado. El PP, aprovechando su mayoría absoluta en la Cámara alta, modificará el reglamento para retrasar dos meses la aprobación del proyecto de ley de amnistía. Fuentes de la dirección del PP alegan que el PSOE también está forzando las costuras parlamentarias para sacar adelante la norma.
Los dirigentes más moderados del PP temen que la cosa se descontrole. “Nosotros no somos los CDR ni Vox, sería un error llegar al punto, por ejemplo, de que se rodeara el Congreso como se hizo en la investidura de Mariano Rajoy”, apunta uno de ellos, que lamenta que va a ser difícil contener la tensión. “La gente está muy caliente”, confesaba en Vitoria un diputado, que reconocía el problema que afronta el partido por la frustración de sus bases. “Si les estamos diciendo que esto es inconstitucional, que no se puede hacer… ¿cómo les decimos que no
podemos impedirlo?”.
“Votos por impunidad” El problema que enfrenta también el PP es que su discurso inflamado choca con sus posibilidades reales de frustrar el pacto del PSOE con los partidos independentistas. En Vitoria, Feijóo subió otro escalón ayer en sus invectivas al PSOE acusándole de “corrupción” por sus acuerdos. “Cambiar votos por impunidad es corrupción, y comprar con el dinero de los ciudadanos la presidencia del Gobierno de España es corrupción”, percutió.
Los populares sí pueden hacer ruido en las instituciones, aprovechando su bastión del Senado y sus 11 presidentes autonómicos, como también en la justicia, en Europa y en la calle. Celebran actos contra la amnistía cada domingo y asistirán a cualquier manifestación convocada contra la medida, como la del día 18 en Madrid, a la que también irá Vox. La extrema derecha está moviendo, además, la convocatoria de una huelga general, que el PP tampoco desdeña pero ve improbable. “Hablaremos con los sindicatos”, dicen en la cúpula popular. Feijóo se ha activado, aunque su entorno sostiene que no se pasará de frenada:
“No podemos cometer errores, es lo que están esperando”.
Críticas al PNV: “Es una comparsa del sanchismo”
Los populares se preparan para forzar las costuras en su oposición a la amnistía, en un ambiente de máxima tensión la derecha
El PP toca a rebato
Aznar, que quiere seguir influyendo, fue el primero en pedir una reacción “La gente está muy caliente”, confiesa un diputado de la formación
ELSA GARCÍA DE BLAS, Vitoria
EL CAMINO HACIA LA INVESTIDURA
Alberto Núñez Feijóo (izquierda), y el nuevo presidente del PP vasco, Javier de Andrés, ayer en Álava./ I. BERASALUCE (EP)
ESPAÑA
En la casa del pueblo de la agrupación Centro —la mayor del PSOE de Sevilla y a la que pertenecen Alfonso Guerra, María Jesús Montero o el líder socialista andaluz, Juan Espadas— apenas había ayer trasiego. Un tercio de sus 300 afiliados ya había votado telemáticamente, y, de los que fueron a hacerlo en urna y hablaron con este periódico, todos votaron a favor. “Este país necesita estabilidad y que se siga trabajando en defensa de la clase trabajadora”, sostenía Salvador Fernández, de 57 años. Sobre la amnistía, también era claro: “Cataluña se merece superar un periodo en el que ha habido demasiadas tiranteces”. Fernández es consciente de que el PP utilizará esos pactos con los partidos independentistas como munición política contra el PSOE andaluz: “Tendremos que hacer una labor pedagógica”.
La consolidación de los derechos sociales es la razón por la que Alicia Vañó votó a favor. También está de acuerdo con la amnistía: “Es la mejor solución, facilita la convivencia”. Héctor González cree que el acuerdo con Sumar “es positivo”, pero reconoce que “el resto tiene elementos más complicados”. Aun así, considera que, “conforme pasen los meses y España no se rompa, se calmarán los ánimos”.
En la agrupación de Jaén, el sentir general era igualmente de apoyo a los acuerdos de investidura. José Sánchez, de 53 años, afirmaba: “Merece la pena renovar un Gobierno progresista que asume que la situación en Cataluña se resuelve con medidas políticas y no solo represoras”.
Pero también hay militantes críticos con la política decidida por Ferraz. El catedrático de Economía Zenón Ridruejo, de 76 años, un histórico del PSOE de Valladolid, ha decidido darse de baja después de cuatro décadas militando. “No puede ser que en tres meses se haga justo lo contrario de lo que se dijo sobre la amnistía”, afirma. Ridruejo, que se define como “socialdemócrata, defensor de la enseñanza y sanidad pública, la ley de dependencia, la vivienda social”, remarca: “Yo no he cambiado de actitud. Una cosa es la amnistía y otra la política social”. Él solo apoyaría el perdón legal al procés si “la parte beneficiada diera alguna contrapartida”, como renunciar a la unilateralidad y aceptar la Constitución.
Una opinión muy similar tiene el alcalde de Ágreda (Soria), Jesús Manuel Alonso, de 57 años: “La amnistía es una imposición de alguien que técnicamente es un delincuente [Carles Puigdemont]”, señala. Y augura una legislatura infernal: “Podemos estar sometidos permanentemente
al chantaje”. / EVA SAIZ GINÉS DONAIRE / JUAN NAVARRO
La militancia del PSOE, con un 87,1% de los votos, ha ratificado el pacto de gobierno con Sumar y ha apoyado la negociación con los partidos nacionalistas e independentistas para hacer posible la investidura de Pedro Sánchez, según confirmaron ayer fuentes de la dirección socialista. El 11,9% ha votado en contra. La participación en la consulta desarrollada durante la última semana ha sido del 63,4%. El censo de militantes con derecho a voto era de 172.600 e incluye a los afiliados del PSOE, el PSC y las juventudes de ambas formaciones.
“¿Apoyas el acuerdo para formar un Gobierno con Sumar y lograr el apoyo de otras formaciones políticas para alcanzar la mayoría necesaria?”. Esa era la pregunta que debían responder las bases, en la que no se pedía expresamente opinión sobre la amnistía a los encausados del procés, la principal exigencia de los partidos independentistas y que la dirección del PSOE, después de rechazarla hasta las elecciones de julio, acepta ahora. La participación en la consulta de noviembre de 2019 sobre el preacuerdo con Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición progresista fue del 63,01% y obtuvo un respaldo del 92%. El grado de abstención en esta nueva consulta, según señalaban en los últimos días líderes territoriales, secretarios provinciales, alcaldes y cuadros medios socialistas, iba a ser el termómetro del rechazo que provoca la amnistía. Nadie auguraba un voto en contra significativo.
El resultado de la consulta, que se abrió el lunes y duró seis días —los cinco primeros por vía telemática y ayer de forma presencial—, es vinculante. Tras su defensa de la amnistía en el comité federal del PSOE de hace una semana, con el argumento de que se hace “por el interés de España”, Sánchez mandó una carta a los militantes y les pidió que votasen “con altura de miras”. Otros cargos del partido, como los ministros Félix Bolaños, Pilar Alegría y Miquel Iceta, el portavoz en el Congreso, Patxi López, o el primer secretario del PSC, Salvador Illa, votaron en persona y animaron a apoyar “un Gobierno progresista los próximos cuatro años”. El PSOE quiere que la investidura se celebre la próxima semana, aunque para lograrlo tendrá primero que desencallar las negociaciones con Carles Puigdemont, el líder de Junts prófugo en Bruselas.
Los militantes más rezagados desfilaron ayer por las casas del pueblo para votar a la antigua usanza: en urna y en persona. Poco después de las diez de la mañana llegaban los primeros afiliados a la agrupación de San Fernando de Henares (Madrid). “He votado a favor porque confío en el presidente. A mi alrededor preocupan más las políticas sociales que la amnistía, que ayudará a mejorar la relación entre los españoles”, afirmaba Sebastián Gómez, técnico logístico, de 45 años. “La alternativa es un Gobierno del PP y Vox, y ya hemos visto a lo que se dedican”, asentía María Teresa
Polo, jubilada de 69 años.
Críticas
El pulso era similar a unos 20 kilómetros, en Alcalá de Henares. “Voto por un proyecto progresista y estable, eso quiere decir que voy a tener la certeza de que voy a seguir cobrando la pensión y que no van a tocar mis derechos”, explicaba Andrés Poza, pensionista de 74 años. “No hay que ser un Séneca para saber que la amnistía, como los indultos, contribuirán a la normalización en Cataluña”, apostillaba. “La amnistía es controvertida, pero necesaria”, coincidía Santiago Alonso, estudiante de Derecho y Políticas, de 21 años.
En Castilla-La Mancha, cuyo presidente, Emiliano García-Page, se ha erigido en público como el principal crítico con la amnistía, el sentir general seguía siendo a favor de apoyar el pacto pero no costaba encontrar militantes en contra. “Es muy fácil: he votado no. Suscribo totalmente las palabras de Page”, decía Victoria Pontón, comercial inmobiliaria de 63 años, en la agrupación de Guadalajara. Pontón mostraba su malestar por la formulación de la pregunta, que recogía el pacto con Sumar pero no la amnistía. “Estoy en contra de muchas situaciones que se están dando, no solo por la amnistía”, coincidía Aurelio Luna, jubilado de 69 años. En cambio, Eva Cezón, trabajadora de hospital de 54 años, remarcaba su “apoyo incondicional a Pedro”. “He votado sí porque la amnistía nos preocupa a todos pero a mí me preocupa más la censura cultural”, intervenía Sergio Jaraba, administrativo, de 29 años.
En la misma provincia, en Azuqueca de Henares, Susana Torres, de 63 años y en paro, se abstuvo: “La pregunta no se ha formulado bien, estoy de acuerdo con los acuerdos con Sumar y en que España es diversa y plural, pero me generan mucha desconfianza todas las condiciones que exigen los independentistas”, afirmaba. “Amnistía o no, lo que importa a los ciudadanos es el Estado del bienestar y lo vamos a mejorar. La amnistía no me preocupa, sí que haya servicios públicos de calidad”, esgrimía José Sánchez, camionero jubilado, de 79 años. Su esposa, Rosi Muñoz, de 76 años, reflexionaba: “Hay que seguir avanzando.
Si queremos una España mejor hay que ceder un poquito”.
“Cuando España no se rompa, se calmarán los ánimos”
Las bases del PSOE avalan
la estrategia de Sánchez
El 87% de los militantes vota a favor del pacto de gobierno con
Sumar y de la negociación con los partidos independentistas
Militantes socialistas votaban ayer en la agrupación de San Fernando de Henares (Madrid). / SANTI BURGOS
“Me preocupan más las políticas sociales que la amnistía”, dice un afiliado Una militante critica que no se preguntara por la
medida de gracia
JOSÉ MARCOS, Madrid
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ESPAÑA
Tras semanas de discusión con la militancia, Podemos culminó ayer la redefinición de su estrategia política para distanciarse de Sumar, en un acto en el que volvió a desplegar el discurso más duro contra la plataforma que lidera Yolanda Díaz y a reivindicar la figura de la ministra en funciones Irene Montero. Con la aprobación de la nueva hoja de ruta para esta legislatura —refrendada por el 86% de los militantes en una consulta telemática—, el partido se reafirma en su apuesta por remarcar su autonomía frente a Sumar.
El texto ha recibido el respaldo del 86,59% de los votantes, con una participación de 30.883 inscritos. Podemos no facilita el censo total, así que no hay forma de saber el porcentaje de participación. El pasado junio, en la consulta para aprobar la coalición electoral con Sumar, se pronunciaron cerca de 52.000 militantes, y antes de las elecciones autonómicas y municipales de mayo, más de
35.000. En un discurso breve y muy duro, la secretaria general del partido, Ione Belarra, criticó abiertamente el proceso para conformar Sumar. “Gracias a los que habéis visto claro que teníamos que frenar en seco la operación en marcha estos dos últimos años. Una operación que tenía por objetivo sustituir a Podemos por una izquierda servil al régimen. No somos ese tipo de proyecto político y, ante todo, no lo queremos ser”, elevó el tono Belarra contra Díaz. La ministra de Derechos Sociales en funciones explicitó también los objetivos de la nueva etapa. “Decimos alto y claro que Podemos tiene que fortalecerse como formación política autónoma y que solo vamos a participar de acuerdos preelectorales cuando sea útil y sobre todo cuando haya respeto a Podemos. Con primarias y sin vetos. Basta de faltarle el respeto a Podemos”, clamó.
La responsable de Derechos Sociales afirmó que las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez mandan una señal “preocupante” —“El PSOE está dispuesto a conformar un Gobierno en el que solo mande Sánchez”, dijo— y se deshizo en halagos a Irene Montero, ovacionada y reconocida por todos los intervinientes.
En un discurso el doble de largo que el de la líder de Podemos y que se centró en buena medida en el contexto político internacional, con denuncias al “genocidio” de Israel en Gaza y a la complicidad de la Unión Europea y Estados Unidos, Irene Montero puso en valor la forma de hacer política del partido. “El silencio es lo contrario a la política. El silencio legitima las injusticias. Le dice a quien sufre que no podemos hacer nada por evitar esa vulneración de derechos. El silencio siembra antipolítica. Sin embargo, levantarse, ponerse en pie y hacer mucho ruido, esa es la semilla de la esperanza”, proclamó la ministra de Igualdad.
El documento final que marca la hoja de ruta de Podemos, después de un proceso en el que los inscritos han hecho llegar 2.255 enmiendas, explicita que el partido ha de tener “voz propia”, y pone negro sobre blanco que “en ningún caso se disolverá en otro partido”, un rechazo claro a la integración futura en Sumar. Después de que la formación se desmarcase del acuerdo de Gobierno sellado entre el PSOE y la plataforma de Yolanda Díaz la semana pasada, el documento advierte de que los votos de sus representantes en las instituciones “se deben negociar y nunca se regalan”.
Pese a reclamar su autonomía, el escrito aboga por no renunciar “a ningún espacio”, lo que parece alejar el fantasma de la ruptura entre Podemos y el resto del grupo de Sumar en el Congreso. También redobla las críticas por el trato a Podemos en las elecciones generales o el resultado de los comicios, y ensalza la figura de Montero como “referente”, independientemente de que siga siendo o no ministra.
La relación entre Podemos y Sumar se ha enconado desde la noche electoral del 23-J. Podemos ha avanzado en su oposición interna a Díaz después de que la dirección de Sumar evitara concederles portavoces o cederles la palabra en el Congreso.
Las bases de
Podemos apoyan un perfil autónomo
frente a Sumar Belarra tacha la plataforma de Yolanda Díaz de “izquierda servil al régimen”
Ione Belarra (izquierda) e Irene Montero, en el acto de ayer en Madrid. / S. BURGOS
PAULA CHOUZA, Madrid
EL CAMINO HACIA LA INVESTIDURA
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Miles de personas —70.000, según el Ayuntamiento— se manifestaron ayer por las calles de Bilbao para protestar contra la “euskerafobia” de los jueces y la “ofensiva” que, en opinión de los convocantes —la plataforma Euskalgintzaren Kontseilua—, ha emprendido el poder judicial contra la lengua vasca. Los partidos y sectores sociales nacionalistas están indignados por las últimas sentencias contra distintas normativas vascas que regulan el uso del euskera en los ayuntamientos. Los jueces han dictaminado que no puede exigirse el conocimiento del euskera por encima de lo permitido legalmente en concursos públicos, y tampoco favorecerse el uso de esta lengua sobre el castellano en la atención a los ciudadanos.
La irritación en las filas nacionalistas pudo percibirse en un acto oficial el 23 de octubre. El lehendakari, Iñigo Urkullu, no suele enfadarse en público. Pero ese día se molestó cuando, nada más empezar a hablar en euskera durante una conferencia ante el Instituto de Empresa Familiar (IEF), escuchó murmullos y carraspeos. Paró su intervención y lamentó la “falta de respeto” de algunos empresarios asistentes, algunos de los cuales se disculparon al día siguiente. El mandatario vasco, que siempre alterna el euskera y el castellano en sus intervenciones, recordó que “los ciudadanos de Euskadi tienen derecho a ser atendidos en los dos idiomas”.
Los jueces han anulado en varias sentencias —una decena desde 2021, según el recuento de Kontseilua, 13 según el Gobierno vasco— medidas concretas aprobadas por el Ejecutivo autónomo y por varios ayuntamientos que exigían el conocimiento del euskera para trabajar en las administraciones públicas o contratar con estas. Esa sucesión de resoluciones de distintas instancias —desde juzgados de lo contencioso hasta el Tribunal Superior del País Vasco— ha ido rechazando convocatorias de empleo público en las que se pedía un nivel de euskera que supera el recogido en la propia normativa autonómica.
Así, fue anulada la exigencia del euskera que estableció el Ayuntamiento de Irun (Gipuzkoa) para sus policías municipales, el requisito fijado por el de Erandio (Bizkaia) para sus agentes o el reclamado a los trabajadores de las residencias de la fundación guipuzcoana Uliazpi. Los jueces no dejaron pasar tampoco la exigencia de euskera que el Ayuntamiento de Barakaldo (Bizkaia) estableció para contratar a una empresa de servicios culturales, y tumbaron los requisitos lingüísticos impuestos a los trabajadores de una empresa de autobuses escolares de Ondarroa (Bizkaia). Además, un juzgado de Vitoria obligó a readmitir a una funcionaria interina que fue despedida en Llodio (Álava) por no acreditar el perfil lingüístico.
Pero el principal varapalo judicial llegó en julio. El Tribunal Constitucional anuló el artículo 6.2 de la Ley 2/2016 de instituciones locales del País Vasco, que promueve el uso “preferente” del euskera frente al castellano. Ese artículo exigía a los ediles y trabajadores que quisieran ser tratados en castellano en sus ayuntamientos que acreditasen primero que desconocían el euskera. Dicha exigencia, remarcó el tribunal, “quiebra el equilibrio lingüístico entre las dos lenguas cooficiales al condicionarse el uso del castellano al desconocimiento del euskera”.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), acogiéndose a esta resolución del Constitucional y a otras del Supremo, estimó en dos sentencias conocidas en octubre sendos recursos de Vox y el PP y anuló varios artículos del decreto del Gobierno vasco de 2019 referido al uso institucional y administrativo de las lenguas oficiales en los municipios. Ha quedado sin efecto, por ejemplo, el precepto que obligaba al personal de los ayuntamientos a dirigirse a los ciudadanos inicialmente en euskera. El TSJPV considera que el plan de normalización no puede privilegiar al euskera frente al castellano, porque eso vulnera la Constitución.
Kontseilua sostiene que estas actuaciones judiciales suponen “una injerencia de los tribunales” y entorpecen la revitalización del euskera. Es de esta opinión el profesor de Derecho Administrativo Iñigo Urrutia: “El euskera se encuentra en situación de inferioridad con respecto al castellano. Se está poniendo límite a las administraciones en el proceso de normalizar el uso de las lenguas sin trabas”, protesta. La académica de Euskaltzaindia Sagrario Aleman sostiene que “el uso del castellano está plenamente garantizado en el País Vasco y Navarra, algo que no ocurre con el euskera”.
Urkullu ha levantado también la voz contra lo que considera una “falta de sensibilidad” de los jueces. “Han judicializado una cuestión que estaba resuelta en el ámbito político. El euskera y el castellano no están en igualdad de condiciones. En el plano judicial falta mucha sensibilidad para abordar esta cuestión”, lamentó
recientemente en el Parlamento.
Referencias a ETA
El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco Alberto López Basaguren, vascoparlante, cree, sin embargo, que “se está produciendo un salto al vacío en la exigencia del euskera en el ámbito público” que sobrepasa los límites que establecen las leyes. “Hay una campaña por parte de quienes defienden un espacio de impunidad para todo aquello que se hace en nombre del euskera, excluyéndolo del control judicial, y eso es inaceptable en un sistema democrático”, subraya.
El volumen de críticas a las resoluciones judiciales llevó al expresidente del Tribunal Superior vasco Juan Luis Ibarra a dar un golpe sobre la mesa y salir en defensa del gremio. En una conferencia organizada por la Fundación Buesa sobre el terrorismo de ETA, Ibarra afirmó que en esas críticas a los jueces “se detecta el eco sostenido y específico del discurso de deslegitimación social que la cultura de la violencia política dirigió durante más de una década contra la judicatura ejerciente en el País Vasco”. Urkullu tachó estas opiniones de “impresentables” por vincular “el euskera con lo que ha sufrido el pueblo vasco” cuando ETA mataba.
El PNV, EH Bildu y Sumar, al igual que la mayoría de los sindicatos —salvo UGT y CC OO—, se adhirieron a la protesta de ayer en Bilbao. Ni el lehendakari ni ningún miembro del Gobierno vasco (una coalición PNV-PSE) asistieron. El Ejecutivo autónomo, que recurrirá las resoluciones judiciales ante el Supremo, está dividido en esta cuestión. El ala nacionalista ha apoyado desde el primer momento la protesta en la calle, mientras que los socialistas se han desmarcado de plano.
Esta división se hizo visible el jueves en el Parlamento. El PNV y EH Bildu unieron sus votos para aprobar una iniciativa que se opone “con firmeza” a las sentencias “que atentan no solo contra la revitalización del euskera, sino también contra un amplio consenso social”. Las resoluciones suponen “un ataque al autogobierno”, dijo el peneuvista Aitor Urrutia. Jasone Agirre, de Bildu, empleó el término “fascismo” para atacar a los jueces. Los socialistas, en cambio, pidieron respeto para los tribunales y advirtieron de que la lengua
vasca “no es monopolio de los abertzales”.
Los tribunales han anulado en sucesivas sentencias varias normas municipales y autonómicas que daban un trato preferente a la lengua vasca sobre el castellano
Choque entre el nacionalismo
y los jueces por el euskera
Manifestación ayer en Bilbao en favor del euskera. / LUIS TEJIDO (EFE)
Miles de personas se manifiestan en Bilbao contra la “ofensiva judicial” Urkullu critica la “falta de
sensibilidad” de la judicatura Un catedrático
replica que ninguna ley puede escapar al control de los jueces
M. ORMAZABAL, San Sebastián
ESPAÑA
El tráfico de drogas es hoy un elemento más del día a día en la ciudad de Marbella (Málaga, 150.725 habitantes). Sede de decenas de organizaciones criminales, los narcos más importantes la eligen para vivir y controlar de cerca sus operaciones mientras gastan, blanquean y disfrutan de los ingentes beneficios de su actividad ilegal. El Gobierno creó en la primavera de 2022 el cargo de fiscal delegado en Marbella de la Fiscalía Especial Antidroga y convirtió así a Málaga en la única provincia, junto a Cádiz, con dos fiscales especializados. Carlos Tejada Bañales, nacido en Portugalete (Bizkaia) hace 57 años, obtuvo la plaza de ese nuevo cargo en concurso público. Tras dos años como juez en Girona y ocho en la Fiscalía de Menores de Barcelona, Tejada llegó en 2006 a una Marbella entonces absorbida por la corrupción urbanística. Cuenta que el trabajo se le acumula, que las instalaciones son pequeñas y antiguas y que sus archivos se inun-
dan cuando llueve de más.
Pregunta. En su experiencia de casi 20 años en esta ciudad, ¿qué cree que pasó para que el crimen organizado enraizase
aquí de manera tan profunda?
Respuesta. Son muchos motivos. En los años de corrupción inmobiliaria el trabajo se atascaba en los juzgados y los malos lo aprovechaban. Apuestan por el sector inmobiliario para blanquear su dinero. La zona ofrece facilidades para esconderse entre las urbanizaciones de la costa y hay buenas comunicaciones: es fácil salir o entrar. Aquí el lujo es único. Los narcotraficantes se gastan el dinero tranquilamente en Marbella sin que llame la atención. Cuando vean que no pueden disfrutar del dinero, se irán a
otro sitio.
P. ¿La plaza se creó para con-
seguirlo?
R. Era una necesidad. Marbella es un lugar con gran trasiego de drogas y asuntos derivados. Tras el refuerzo policial en Campo de Gibraltar, muchos narcotraficantes se desplazaron hacia esta costa. A ello se suman los ajustes de cuentas. El trabajo policial se ha ido reforzando, pero hacía
falta un puesto como este.
P. ¿Qué es lo que más le ha
sorprendido en este año?
R. La cantidad de dinero que mueven los narcotraficantes y lo fácil que es gastarlo en Marbella sin llamar la atención. También su peligrosidad y la juventud de los delincuentes. Son personas jóvenes que manejan un dineral y no van a renunciar a ese modo de vida de villas exclusivas, coches de lujo y todo tipo de caprichos. Harán todo lo posible por mantenerse ahí. Si tienen que llevarse por delante a cualquiera, no pestañean. Es básico perseguir los alijos, pero sobre todo el dinero y en lo que se convierte: vehículos, casas, embarcaciones. Es donde les duele, porque un alijo es susti-
tuible por otro, pero el dinero, no. P. ¿Tanto dinero mueven?
R. Son cantidades inimaginables. No hay mercancía que suba tanto los costes desde el origen al mercado. Y la competencia genera criminalidad, como los ajustes
de cuentas.
P. Son frecuentes en la Costa
del Sol.
R. Sí. Cuando una operativa de drogas les sale mal, buscan la venganza, siempre entre ellos. También hay vuelcos [robos de droga entre delincuentes] y al final alguien lo suele pagar. O por la competición para quedarse con una mayor cuota de mercado, tanto en el tráfico de hachís y derivados del cannabis como en la cocaína, las dos grandes actividades de la zona. La droga mueve muchísimo dinero y la gente por esas cantidades hace cualquier cosa, co-
mo matar.
P. La policía denuncia que las armas son cada vez más habitua-
les. ¿Es así?
R. No se incautan tantas, y creo que se utilizan más como defensa, aunque a veces tienen silenciador y eso significa ya otra cosa. Es muy peligroso, porque muchas de estas personas son muy jóvenes y muestran una temeridad que antes no se
veía.
P. ¿Ello genera inseguridad?
R. A nivel de calle, la verdad,
se vive muy tranquilo.
P. ¿Se puede acabar con el nar-
cotráfico?
R. Es muy difícil. En un alijo de drogas hay muchas personas implicadas: desde los organizadores, que a veces viven en Dubái, al escalón más bajo, los que descargan fardos de hachís. El tráfico de drogas mueve tanto dinero que siempre va a haber gente dispuesta a asumir el riesgo. Sí que creo que poco a poco se está haciendo más presión, hay más grupos policiales especializados, pero hoy por hoy es muy difícil. Mientras haya demanda, habrá oferta. La solución es que los narcotraficantes tengan la convicción de que no son bienveni-
dos en Marbella.
P. ¿Cómo se puede conse-
guir?
R. Hay que potenciar las unidades policiales y de la Fiscalía, y proporcionar muchos de los bienes incautados a la policía, para que sea más efectiva: vehículos, embarcaciones, sistemas de telecomunicaciones… Los narcos disponen de todo ti-
po de recursos. Es increíble.
P. Los agentes suelen quejar-
se de que la justicia es lenta.
R. Las causas con organizaciones criminales son muy complejas. Algunas tienen hasta 90 personas investigadas, cada una con mucho dinero para gastar en buenos abogados. La ley es hipergarantista y permite recurrir cada decisión en varias ocasiones, dilatando los procedimientos. Los juicios tardan en
llegar.
P. ¿Faltan recursos a nivel ju-
dicial?
R. Esta plaza me gusta mucho, pero me encargo de Marbella y Estepona, con 70 kilómetros de costa entre ambos municipios. También Ronda, pero ahí tengo el apoyo de una fiscal. Haría falta como mínimo una persona más. Drogas, ajustes de cuentas, blanqueo... Es mucha carga. Y los juzgados de Estepona son mixtos: de Instrucción y de Primera Instancia. Lo mismo llega una operación compleja de narcotráfico que la reclamación de una comunidad de vecinos. Eso dificulta muchísimo. Aquí en Marbella ya está separado, pero hay juzgados colapsados. Estaría bien crear juzgados especializados, con jueces y fiscales centrados solo en tráfico de drogas. Habría que ver el encaje le-
gal, pero sería estupendo.
P. ¿Jueces especializados en
narcotráfico?
R. Es una idea que aparece en la Memoria de la Fiscalía. En Francia tienen jurisdicciones especializadas, donde no solo hay fiscales, también jueces que se dedican en exclusiva a causas de
tráfico de drogas.
P. ¿Hacia dónde se encamina
la lucha contra el narcotráfico?
R. No se ve, pero ahora en Marbella hay policías de muchos países trabajando. El año pasado acogimos una reunión con representantes policiales de toda Europa. Ahora los grandes cargamentos de drogas están participados por integrantes de distintos países, que pactan qué parte se queda cada uno. El futuro de la lucha contra el narcotráfico es la colaboración internacional, tanto a nivel policial como judicial.
CARLOS TEJADA BAÑALES Fiscal antidroga de Marbella “Hay que perseguir los alijos de droga, pero
sobre todo el dinero”
“Muchas de estas personas muestran una temeridad que antes no se veía” “Estaría bien
crear juzgados especializados en
tráfico de drogas”
Carlos Tejada Bañales, en las instalaciones de la Fiscalía en Marbella el 13 de octubre. / GARCÍA-SANTOS
NACHO SÁNCHEZ, Marbella
ESPAÑA
Fátima acaba de regresar de visitar a su marido en la cárcel de Mohammedia, a 20 kilómetros de Casablanca. Sus hijas, de cinco y tres años, creen que han visitado a su padre en su puesto de trabajo, una especie de fábrica u oficina con la fachada pintada de rosa. “Les he dicho que ha tenido que irse fuera a trabajar”, cuenta la mujer. La mentira no tiene que ver con la vergüenza por el delito cometido, sino con la necesidad de proteger a las pequeñas de situaciones que, tal vez, no pueden asimilar. Zouhir Ainaaissa, ciudadano español nacido en Marruecos, cumple una pena de dos años de cárcel por compartir noticias y vídeos en Facebook sobre las protestas del Rif en 2017. Lleva ya 14 meses entre rejas y ha pedido, por ahora sin éxito, cumplir la pena en España.
Zouhir, de 35 años, vive desde que era niño en Cataluña. Sus padres abandonaron la región del Rif, de la que son originarios, y se instalaron en Montesquiu (Barcelona), un pueblo de unos 1.000 habitantes de la Cataluña interior. Cuando conoció a Fátima, la atrajo al pueblo, donde se ganaban la vida y formaron una familia. Los dos trabajaban en la misma empresa: ella sigue con su puesto de administrativa, él era técnico frigorista. Pese a su encarcelamiento, el puesto de trabajo “le estará esperando”, según le ha prometido el jefe a Fátima.
La empatía del empresario es una muestra del cariño que los vecinos de Montesquiu sienten por Zouhir y su familia. Sus padres habían participado en las llamadas “parejas lingüísticas”, que permitían a locales y recién llegados mantener encuentros para fomentar el aprendizaje de la lengua catalana.
El alcalde, Carles Colomo, recuerda también la implicación de los Ainaaissa en las fiestas del pueblo. El Ayuntamiento ha aprobado por unanimidad una moción para pedir su liberación y su regreso a casa y denuncia que ha sido víctima de un ataque a la libertad de expresión.
La apacible vida familiar se rompió durante las vacaciones de 2022. “Estábamos pensando dónde ir, si quedarnos por aquí o viajar a Marruecos. Llevábamos mucho tiempo sin ir. Al final, nos decidimos”, explica Fátima. Viajaron hasta el sur de la Península y se desplazaron en ferri con las dos niñas. Cuando desembarcaron en Nador, el 8 de agosto, la policía se llevó detenido a Zouhir sin explicarle por qué. No lo sabía (no podía saberlo), pero las autoridades habían dictado contra él una orden de busca y captura por hechos ocurridos cuatro años antes.
En la primavera de 2017, estallaron intensas protestas en el Rif (norte de Marruecos), protagonizadas por jóvenes hartos de la falta de oportunidades. Las movilizaciones fueron duramente reprimidas por la monarquía alauí, pero los vídeos de lo acontecido en ciudades como Alhucemas se difundieron en redes sociales. Desde su domicilio en Montesquiu, Zouhir compartió en su perfil de Facebook (ya en 2018) algunos de esos vídeos y noticias. El celo de Marruecos ante cualquier movimiento de tintes autonomistas o separatistas es extremo. El caso de Zouhir demuestra que el régimen monitoriza con eficacia las redes sociales, incluso de ciudadanos que viven desde hace décadas en el extranjero. “Zouhir compartió esos vídeos en España, pero el Código Penal marroquí permite perseguir hechos delictivos cometidos fuera del país bajo una única fórmula, la de la amenaza a la seguridad nacional”, cuenta Marc Serra, abogado de la familia que, con muchas dificultades, está tratando de que el hombre cumpla lo que le resta de pena en España.
Zouhir fue condenado a dos años y al pago de una multa de 10.000 dirhams (unos 1.000 euros) por un delito de injurias a la bandera y los símbolos del Reino e instigación a cometer esos actos a través de medios electrónicos. En los hechos probados de la sentencia, se recoge únicamente que difundió los vídeos de la protesta del Rif. Nada más, ni siquiera dejaba comentarios. “Cuando amainaron las protestas, dejó de compartir publicaciones, su Facebook estaba inactivo”, cuenta Fátima. El hombre fue condenado en primera instancia y en apelación con mucha celeridad. Lleva ya 14 meses en prisión porque, en Marruecos, las penas se cumplen casi en su integridad.
El abogado está tratando de que la familia vuelva a reunirse lo más pronto posible. En febrero se abrió un expediente para que, como español, pueda cumplir la pena en una cárcel catalana. La petición no ha sido todavía resuelta; mientras, pasa el tiempo y se acercan los dos años de prisión.
La comunicación no es fácil y siempre es indirecta, a través del Consulado o la Embajada española. “Desconocemos por completo el estado del procedimiento. Cumple los requisitos, porque tiene nacionalidad española y ha pagado la multa. Pero parece que la Fiscalía tiene que pronunciarse aún. No avanzamos”, lamenta el abogado. En paralelo, Zouhir ha solicitado también su puesta en libertad provisional.
Desde su celda de una prisión pintada de color de rosa y donde las medidas de seguridad son más laxas, Zouhir apenas puede comunicarse con los suyos. Cuenta con el apoyo de un hermano que vive en Marruecos. Pero no puede recibir cartas de su mujer o dibujos de sus hijas. Fátima ha podido ir a verle este año en tres ocasiones; la última, esta misma semana. “Le he visto bien. Aguantando, pero bien”.
Las visitas son cortas y algo decepcionantes porque, a diferencia de España, no hay salas de vis a vis, solo un recinto enorme donde están el resto de presos: para las niñas, los compañeros de trabajo de un papá que ya lleva demasiado tiempo fuera de casa y al que tienen, cuenta Fátima, muchas ganas de tener de vuelta en casa.
Nueva noche trágica en la ruta canaria. Salvamento Marítimo y la Guardia Civil rescataron entre la tarde del viernes y la mañana de ayer otros cuatro cayucos que navegaban en aguas próximas a Canarias con más de 500 personas a bordo, según los servicios de emergencia del Gobierno autonómico. Estas fuentes detallaron que en dos de las embarcaciones se encontraron cuatro cadáveres y fue necesario el traslado de una persona a un hospital. A bordo de los cayucos viajaban menores y algún bebé, según estás fuentes.
Los dos primeros cayucos llegados a El Hierro fueron avistados a las 18.12 del viernes por el avión Sasemar 101. Salió en su búsqueda la Guardamar Calliope, y sus 254 ocupantes desembarcaron pasada la medianoche en el puerto de La Restinga (El Hierro), todos en buen estado de salud. Paralelamente, la aeronave siguió detectando embarcaciones, algunas a la deriva, por lo que el centro de coordinación de Santa Cruz de Tenerife movilizó a la Salvamar Adhara y a la patrullera Río Tajo, de la Guardia Civil. La situación en estos dos cayucos era más crítica. El primero de ellos, con 238 migrantes, requirió dos traslados urgentes al hospital. Pero no se pudo hacer nada por salvar la vida a esas dos personas. En la segunda embarcación había dos cadáveres. No ha trascendido el número de personas que viajaban en esta última. El Gobierno de Canarias declaró el vier-
nes la alerta por fenómenos costerosporol asdehasta5, 5metros.
Un español lleva 14 meses preso en
Marruecos por difundir las protestas del Rif
Zouhir Ainaaissa, afincado en Montesquieu (Barcelona), fue detenido al desembarcar en Nador cuatro años después de compartir en Facebook vídeos de las manifestaciones
Rescatadas cerca de Canarias 500 personas
en cuatro cayucos
En las embarcaciones, con niños y bebés
a bordo, se encontraron cuatro cadáveres
Fátima, esposa de Zouhir Ainaaissa, el viernes en Montesquiu (Barcelona). / MASSIMILIANO MINOCRI
JESÚS GARCÍA, Barcelona
Llegada de un cayuco ayer a La Restinga, en El Hierro. / H. BILBAO (EP)
GUILLERMO VEGA Las Palmas de Gran Canaria ESPAÑA
Tras la borrasca profunda Ciarán, que afectó a España de miércoles a viernes, ayer le tocó el turno sin dar un respiro a otra, Domingos, más grande que la anterior y que hoy seguirá azotando a casi toda España y a buena parte de Europa Occidental. Las fuertes ráfagas de viento —que llegaron ayer hasta unos impresionantes 203 kilómetros por hora en Valdezcaray (La Rioja), a 162 en Estaca de Bares (A Coruña) y a 145 en La Covatilla (Salamanca)— provocaron tres heridos. Uno en Vigo, donde un operario quedó inconsciente al caerle un árbol encima mientras trabaja en una carretera. Otro en León, donde el vendaval provocó el desprendimiento de la luminaria navideña sobre un hombre de 47 años. Y el último en Oviedo, donde una rama de grandes dimensiones impactó sobre una mujer sin consecuencias graves.
Galicia, con 296 incidencias, fue la comunidad más afectada, con vuelos suspendidos, carreteras cortadas y ríos desbordados. Pero en todo el litoral cantábrico, en Castilla y León y en Madrid se sucedieron los incidentes relacionados con el temporal, del que solo se libraba Canarias.
A las 6.30, un operario que trabajaba en el kilómetro 3 de la carretera EP-2901 en Soutomaior (Pontevedra) tuvo que ser evacuado al hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo al quedar inconsciente tras caerle un árbol encima. Pontevedra fue la provincia gallega más castigada por el temporal con 168 incidencias hasta la tarde de ayer, según recoge Europa Press. La mayoría de los avisos registrados en el 112 en Galicia tuvieron que ver con ríos desbordados, carreteras inundadas u obstáculos, en general árboles caídos, en mitad de la calzada. Los servicios de emergencia tuvieron que intervenir en el término municipal de Nogueira (Ourense) para auxiliar a varias personas atrapadas en bolsas de agua con sus vehículos; y en Ferrol fueron los bomberos quienes rescataron a una persona que logró salir por la ventana de su coche cuando era arrastrado por el río Belelle.
Domingos también obligó ayer a cancelar o desviar vuelos en los aeropuertos de Santiago, Vigo y A Coruña. La línea ferroviaria del Miño entre Ourense y Vigo fue cortada. La mayoría de los municipios suspendieron todas las actividades deportivas al aire libre y cerraron los parques y los accesos a las playas. El litoral gallego estaba bajo aviso rojo, el máximo, por olas que pueden superar los 11 metros de altura. El ímpetu de la borrasca arrastró hasta la costa de Esteiro (A Coruña) los restos de un pesquero que naufragó hace tres días a 12 kilómetros.
La borrasca dejó casi 300 incidencias en Cantabria, también en el nivel máximo de alerta por mala mar, al igual que Asturias. En Oviedo, la rama de un árbol de grandes dimensiones cayó sobre una mujer en las inmediaciones de la Facultad de Geológicas. Su vida no corre peligro, según fuentes municipales. La mujer estaba consciente antes de ser trasladada al Hospital Universitario Central de Asturias. En la capital, las fuertes rachas de viento también provocaron el desprendimiento de parte de la terraza de un sexto piso, que se precipitó sobre la acera llevándose por delante parte de un árbol, pero sin herir a los transeúntes.
Quien sí resultó herido de carácter leve fue un hombre de 47 años al que le cayó encima la luminaria navideña, desprendida en León a causa del vendaval. En la comunidad castellanoleonesa se registraron, hasta las 19.00, 543 incidentes. Burgos es la provincia más afectada con 198 percances y en su capital se activó la agrupación de voluntarios de Protección Civil. En Palencia, se cerró el parque de los Jardincillos después de que se desplomara un árbol, según informó el Consistorio a través de X (antes Twitter).
Domingos también se cebó con Bilbao, donde a primera hora las fuertes rachas de viento desprendían parte del tejado de la estación de Abando, que quedó colgando hasta que los operarios de Adif la aseguraron. El aeropuerto de Loiu también canceló ocho vuelos. En Getxo (Bizkaia) un crucero tuvo que refugiarse en el puerto tras navegar con olas de hasta 10 metros. La mayoría de los avisos registrados en la Comunidad de Madrid, donde hubo 317, fueron por incidencias de escasa gravedad, mientras que en la capital los bomberos reali-
zaron 159 intervenciones.
“Mal estado de la mar” Hoy, los efectos de la borrasca serán menores, porque se alejará hacia el mar del Norte. “No obstante, continuará el muy mal estado de la mar en Galicia y en las comunidades cantábricas, especialmente de madrugada, y las rachas de viento todavía serán muy fuertes en el norte y este de la Península y en Baleares”, precisa el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo. Además, lloverá en Galicia y aledaños, el Cantábrico, Pirineos y zonas de montaña del interior, sin que se pueda descartar algo de agua en otros puntos.
La nieve aparecerá a partir de 1.400 metros en el norte. Bajarán las temperaturas en casi todo el país, lo que dejará las máximas por debajo de 15 ˚C en amplias zonas del interior. Pese a la mejoría, 13 comunidades seguirán en alerta. Asturias, Cantabria, Murcia y País Vasco tendrán aviso rojo por mala mar, mientras que el aviso es naranja en Andalucía y amarillo en Aragón, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia, La Rioja y Comunidad Valenciana.
La borrasca ‘Domingos’ sacude el
norte de España
El vendaval obliga a suspender vuelos
y cortar carreteras y vías ferroviarias
Varias personas frente al fuerte oleaje ayer en la costa de Muxía, en A Costa da Morte. / BRAIS LORENZO (EFE)
Un derrumbe cortaba ayer el corredor del Morrazo en Domaio (Pontevedra). / SXENICK (EFE)
EL PAÍS, Madrid
En La Rioja,
el viento llegó
a los 203 kilómetros por hora
Pontevedra fue la provincia gallega más castigada, con 168 incidencias
COMUNIDAD VALENCIANA
Pilar Dasí recuerda a la perfección el día que fue al cine con su marido y su hija a ver Las hermanas de la Magdalena (2002): “No podía hablar; horas y horas llorando”. La película narra el internamiento de tres jóvenes en uno de los asilos de las Lavanderías de la Magdalena en Irlanda. “Tenía una congoja, es lo que yo viví”, zanja. La cinta dirigida por Peter Mullan hizo aflorar el dolor de unos recuerdos que guardó bajo llave en un cajón silencioso de su memoria: “Esto ni se me había ocurrido que lo podía contar nunca. ¿Cómo lo cuentas? ¿Te van a creer?”.
Con “esto” se refiere al encierro contra su voluntad por transgredir la moralidad impuesta durante la dictadura franquista. No hubo juicio. No cometió ningún delito. Su conducta, entendida como un pecado, y una decisión materna bastaron para privarla de su libertad.
Tenía 19 años cuando fue internada en uno de los reformatorios del Patronato de Protección a la Mujer, una de las instituciones más longevas y desconocidas del franquismo. Fundada en 1941 para “la dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, para impedir su explotación y apartarlas del vicio”, se creó para perseguir y castigar aquellos comportamientos que cuestionaran las normas morales implantadas. En definitiva, para ejercer un férreo control patriarcal sobre aquellas muchachas que desafiaran el modelo de mujer que las obligaba a actuar como esposas, madres y cristianas ejemplares.
Pilar atiende a EL PAÍS en su casa, respaldada por su hermana Neli y su amiga Carmen Monzonís. Más allá de su círculo más cercano, jamás había pensado en compartir su experiencia. Hoy tiene claro que “lo que importa es el testimonio más que el testigo. Yo soy testigo; pero lo que pretendo que creáis es el testimonio, no a mí”. “Te maltrataban, había sadismo”. El Patronato, continúa, “hay que situarlo en su contexto como una extralimitación del franquismo, una salvajada”. El organismo, activo hasta 1985, sobrevivió a la muerte del dictador.
Pilar nació en 1951 en el seno de una familia represaliada. Comenzó a trabajar en una gestoría y, posteriormente, consiguió un empleo en Ascensores Carbonell como administrativa. Su adolescencia estuvo marcada por “muchas broncas” en el entorno familiar. Aquella joven absorta en “un mundo absolutamente cultural” y que “no cumplía ni una norma” topó con una madre obcecada en que volviera pronto a casa. “Yo lo que hacía era estudiar, leer e ir al cine; lo que ocurre es que yo era, voy a decir, salidora”, señala.
Con los años, ha llegado a la conclusión de que “en aquellos momentos la sexualidad de las hijas era inconcebible para las madres”. La historiadora de la Universitat de València Mélanie Ibáñez subraya que “el foco del pecado era el cuerpo de la mujer”. “Las madres se preocupaban por mantener la pureza de las hijas cuando llegaban a adolescentes. Había que tener cuidado, evitar la mirada y el acercamiento a
los hombres”, apunta.
Ovejas descarriadas
La madre de Pilar conoció la existencia del Patronato de Protección a la Mujer por una prima de Madrid, Aurorita, “que se arrogó el poder de salvar a las ovejas descarriadas”. Está segura de que su progenitora aceptó su encierro para “enderezarla” y “darle un escarmiento”. La investigadora Consuelo García del Cid, superviviente del Patronato, señala que “se sabía qué eran los reformatorios, pero era como un cuento”. El ingreso solía seguir el mismo patrón: “Cuando alguna adolescente generaba problemas, las familias daban con profesores, monjas, curas o médicos que les recomendaba acudir a la institución”.
Varios policías aparecieron una mañana en Ascensores Carbonell, esposaron a Pilar y la trasladaron a uno de los reformatorios del organismo en Valencia. “Vinieron a por mí, todo el mundo alucinó”, reconstruye. El 9 de octubre de 1970 fue internada en el Patronato de Protección a la Mujer con 19 años.
Pilar fue conducida hasta el convento Madre Sacramento de las religiosas Adoratrices. “A mí no me preguntaron nada ni me dijeron por qué estaba allí”, asevera. Décadas después, ignora el motivo —el pecado cometido— para su internamiento. Al autorizar su encierro, sus padres perdieron la patria potestad. García del Cid explica que el Patronato se convertía en “el dueño de las vidas de las jóvenes hasta los 25 años”. “Ya no eran hijas de sus padres, eran hijas del Estado; y el Estado era el Patronato”, clarifica.
A los cuatro días, fue trasladada a otro reformatorio de las Adoratrices en la avenida del Puerto, rehabilitado en la actualidad en un hotel. El establecimiento funcionaba como un Centro de Observación y Clasificación, donde se evaluaba si las jóvenes estaban “completamente limpias” o mostraban “comportamientos homosexuales u otras anomalías de orden mental”. Al escuchar este nombre, Pilar casi se marea: “Observación y vigilancia. Yo no tenía los significantes para nombrar lo que era aquello”.
Emplea las palabras “sórdida” y “oscura” cuando habla de la vida en los reformatorios: “El llanto y el miedo eran el pan de cada día”. Algunas internas “no hablaban con nadie”, otras rezaban, varias “estaban muy mal, sin salida”. Muchas pertenecían a la burguesía valenciana, “hijas de padres muy franquistas, que habían salido díscolas”. Vivían hacinadas en habitaciones compartidas; recibían duchas de agua fría; se alimentaban con una “comida monstruosa, sopa de agua, ajo, pimentón y pan”, y eran obligadas a rezar. “Todo muy tétrico, muy precario. No podías tener nada personal”, dibuja Pilar, que no olvida “el desprecio y la chulería” en el
trato de las monjas.
Salida del reformatorio Su salida del reformatorio sobrevino de manera inusual. Su “noviete”, más tarde su marido y padre de su hijo, puso al corriente del encierro a Alberto García Esteve, abogado valenciano dedicado a la defensa de personas represaliadas por la dictadura. “Montó en cólera, sabía que la ley era muy antigua y el uso que hacía el franquismo de ella al engañar a las familias”, cuenta. La intervención del letrado liberó a Pilar, tras cuatro meses encerrada.
Pilar todavía se reconcome al pensar que sus compañeras permanecieron encerradas: “Yo salí, pero las demás no salieron”. Impulsada por un sentimiento de culpa, experimentó una especie de “síndrome de Estocolmo” y visitó a las otras internas durante un año aunque reconoce que se sentía “muy impotente”. Poco a poco dejó de acudir al reformatorio, aunque mantuvo la idea de apoyar a mujeres que hubieran superado situaciones similares, lo que influyó en su elección de estudiar Psicología y psicoanálisis. A los 20 años se fue a vivir con su novio, se afilió al Partido Comunista y dedicó su tiempo a todos aquellos estudios a los que se le había negado acceder.
No ha podido borrar la huella que el Patronato dejó en ella. Cada vez que pasea frente al convento de la calle de Hernán Cortés recuerda sus meses de internamiento. Se enfada al pensar que “sigue ahí”, aunque aclara que en la dictadura “no era así”, pues ocupaba toda la manzana. Nunca ha vuelto a entrar. Cuenta que la familia de su marido tenía un chalet cerca del reformatorio que las Adoratrices inauguraron en 1973 en Torrent. Visitar a su suegro “era trágico porque, cada vez que iba, veía a la Madre Sacramento”. Pese a su colaboración con el organismo, las órdenes religiosas apenas han sido cuestionadas.
Algunos años atrás, Pilar y su hermana acudieron a visitar a la señora Manola, una mujer que las cuidaba durante su infancia. “Qué alegría que hayas venido, hija, porque yo te quería pedir perdón”, le dijo la anciana. “¿Perdón por qué?”, respondió. “Porque lo que te hicimos a ti no tiene nombre. Tú hacías entonces lo que ahora hacen mis nietos, solo que tú… Siempre estaba esperando volver a verte para decírtelo”, le
confesó. Pilar no pudo evitar emocionarse.
La psicoanalista valenciana Pilar Dasí cuenta cómo fue encerrada en el PatronatodeProtecciónalaMujercuandotenía19añossincometerningúndelito
“Había sadismo, fue una
salvajada del franquismo”
M. PALAU GALDÓN
M. GARCÍA CARBONELL, Valencia
Pilar Dasí, el 26 de octubre frente a la fachada actual del convento. / MÒNICA TORRES
La policía apareció en el trabajo de la hoy psicoanalista y la esposaron Al autorizar su
clausura, los padres perdían la patria potestad de las hijas
COMUNIDAD VALENCIANA
A
veces resulta complicado discernir el anzuelo de la espada; los une la sangre, el metal, el dolor. Punzan, hieren, desgarran. Sin embargo, hay una diferencia fundamental: uno te arrastra allí donde te despiezarán, y la otra te mata justo donde estás... o a donde te han conseguido empujar.
A la manera de un pescador paciente que disfruta del presagio del botín, al Consell le ha bastado con recauchutar el cebo de siempre —el odio al valenciano y el fantasma del catalanismo— para que (casi) todos nos lancemos a morder las múltiples declaraciones que han hecho en las últimas semanas. Son proclamas insultantes, borbotones de rencor e ignorancia que provocan malestar y vergüenza ajena. Y es justamente por ello que resulta difícil resistirse a contestarlas. Pero, con cada respuesta, nos clavamos un poquito más el arpón en el paladar. Pensamos que, si somos lo suficientemente ingeniosos o nuestra réplica es afilada y certera, nos desharemos del garfio metálico y podremos volver a nadar libres. No es así. Mientras andamos pergeñando estrategias para escapar de la trampa, empiezan las estocadas. Estas sí, diestras.
En los últimos días se ha hablado mucho de presupuestos. De algunas decisiones indignas, como las subvenciones a la Fundación Toro de Lidia, radicada en Madrid. De los salvajes recortes a entidades que trabajan por la cultura y también de la impúdica inyección de dinero a quienes sólo buscan llenar sus bolsillos a base de pseudociencia, mentiras y confrontación. En lo que nos hemos fijado menos, eso sí, es en el recorte del 33,9% en la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio.
El departamento que dirige Salomé Pradas es uno de los pilares de las políticas del nuevo Consell. Es una conselleria capaz de redefinir un país y, lo que es más importante aún, de hipotecarlo y lastrarlo durante décadas. Para ello —para lo importante— no hace falta presupuesto. Si el Consell de Mazón ha dado un bocado de tal magnitud al departamento ambiental es porque lo importante no es lo que éste haga:
es lo que permita que
otros hagan. Las competencias en evaluación ambiental, urbanismo y territorio son la llave que abre
la puerta al modelo devorador (en lo territorial,
económico y social) que
predica, de palabra y
obra, el Partido Popular.
Pradas ha expresado ya su voluntad de revisar
el PATIVEL, el plan valenciano de protección del litoral avalado por la justicia en 2022 y que paraliza la construcción de miles de viviendas en la costa. Ha anunciado que reabrirá la guerra del agua.
Ha defendido la anacrónica ampliación del Puerto
de Valencia, apéndice fósil de un modelo caduco.
Y, muy particularmente, ha insistido en numerosas ocasiones sobre la “necesidad” de “abrir” los parques naturales al “desarrollo”, calificándolos de “valiosas herramientas para luchar contra la despoblación y crear empleo verde”. Me pregunto qué pensarán de esto —y en particular de la cuestión demográfica y laboral— los habitantes de Calp, ciudad turística y turistificada, cuya renta por hogar es de las más bajas de toda España para municipios de más de 20.000 habitantes, y cuyo parque natural, el Penyal d'Ifac es el más visitado del País Valenciano, con más de 100.000 visitas al año. O el millón de vecinos de las urbes cuyos términos municipales conforman l'Albufera de València, espacio natural de importancia internacional disfrazado de parque temático; también de postal amarillenta tapizada de campos de cultivo, en la que se escuchan cada año miles de disparos entre restaurantes, carreteras y discotecas.
El anzuelo del Consell de Mazón no nos ha trasladado a unas nuevas coordenadas espaciales, sino temporales. Volvemos a 1995. Ellos saben perfectamente dónde están, pero ¿lo sabe la sociedad valenciana?
Vista del Peñón de Ifach, en
Calp (Alicante). / C. A. (GETTY)
OPINIÓN / ANDREU ESCRIVÀ De anzuelos
y estocadas
El incendio forestal declarado el jueves en Montitxelvo (Valencia) sigue activo tras haber quemado más de 2.500 hectáreas en un perímetro de 60 kilómetros, pero la mayoría de las cerca de 850 personas desalojados pudo ayer volver a sus casas. El fuego fue originado por “el factor humano”, aunque falta esclarecer si de forma intencionada o accidental, según la investigación preliminar que está llevando a cabo la Guardia Civil.
Las autoridades levantaron ayer por la tarde todas las restricciones en los municipios afectados por el fuego Castellonet y Terrateig y del núcleo de Llacuna de Villalonga, menos en Ador, Ermita de Ador, la Urbanización Montecorona y Corona, donde aún se mantienen. Además, los vecinos que estaban confinados por el intenso humo en los municipios de Ador, Potries y la Font d’en Carrós, que suman alrededor de 6.000 personas, ya pueden salir de sus casas. Eso sí, queda restringido el tránsito por el perímetro del incendio y zonas circundantes.
Estas decisiones se tomaron porque la situación del incendio “no es tan adversa” como la del viernes, según explicó ayer la consejera de Justicia e Interior, Elisa Núñez. La estimación de 2.580 hectáreas se dio el viernes por la noche.
Cinco medios aéreos se incorporaron por primera vez este sábado a las labores de extinción —durante dos días no habían podido trabajar por los fuertes vientos—, aunque dos de ellos tuvieron que ser desviados a primera hora de la tarde a otra localidad valenciana, Chiva, tras declararse allí otro incendio forestal, que ayer se pudo “estabilizar”.
Las condiciones meteorológicas durante la noche del viernes favorecieron la actuación en la zona, pues la humedad relativa fue más alta y los vientos han alcanzado rachas de menor intensidad. Se actuó sobre todo en la cabeza del incendio, cerca de la localidad de Ador, y en el flanco derecho, para evitar que las llamas salten a la provincia de
Alicante.
Toma de declaración
La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, confirmó que la Guardia Civil baraja el factor humano “intencionada o accidental”, como principal hipótesis del inicio del incendio forestal declarado el jueves de Montitxelvo (Valencia). En declaraciones a los medios ayer desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) del incendio, Bernabé señaló que los agentes han tomado ya declaración a diferentes testigos. La delegada apuntó que la investigación deberá determinar si el inicio del incendio “se ha tratado de una causa humana intencionada o accidental”, aunque sostuvo que, en todo caso, el factor humano parece estar detrás del inicio de las llamas.
Los efectivos seguían trabajando con maquinaria pesada y “se podría ver dificultada su actividad en la extinción”, y entre las tareas primordiales se encontraba el “repaso del perímetro del fuego para tratar de evitar reigniciones”.
Las restricciones se mantienen para Ador, la Urbanización Montecorona, la Corona y Ermita de Ador, cuyos vecinos tendrán que esperar a nuevas indicaciones, mientras que la Guardia Civil revisa esas zonas para evitar que le gente regrese antes de tiempo, con el peligro que eso conlleva.
Además, la delegada indicó que la Guardia Civil desplegó a 50 agentes en los municipios desalojados por el incendio para evitar robos o pillajes, e hizo un llamamiento a que se cumplan las normas y a que durante el fin de semana no se hagan excursiones a la zona del incendio.
Las autoridades han insistido en que se evite cualquier actividad en la zona relacionada con el senderismo, motociclismo, turismo de montaña y similares, dado que “puede resultar muy peligroso, ya que aún existen
puntos calientes” por el efecto del asl l amas.
La mayoría de desalojados por el fuego en el interior
de Valencia vuelve a su casa
El incendio, que sigue activo, se originó por “el factor humano”,
pero aún se desconoce si fue intencionado o accidental
EL PAÍS, Valencia
Un helicóptero lanzaba ayer agua sobre el incendio forestal de Montitxelvo (Valencia). / NATXO FRANCÉS (EFE)
Las llamas se han extendido en un perímetro de 60 kilómetros Se han quemado 2.500 hectáreas, si bien ayer se contuvo el avance
SOCIEDAD
Los astrónomos han catalogado un nuevo objeto entre los más brillantes del firmamento. No es una estrella ni un planeta: es BlueWalker 3, el prototipo de una nueva flota de docenas de satélites que darán conexión 5G desde el espacio. Alcanzar el reto tecnológico de poder estar conectados en cualquier punto del globo nos está llevando a cruzar otra frontera. Tras cambiar muchos paisajes y alterar el clima del planeta entero, la civilización humana está transformando también el aspecto del cielo nocturno.
A los ojos de cualquier persona, no solo de los astrónomos, mirar al cielo comenzó a ser algo radicalmente diferente en 2019. Entonces, la empresa SpaceX, de Elon Musk, empezó a desplegar Starlink, la mayor de las llamadas megaconstelaciones de satélites que están poniendo en órbita los nuevos operadores que ofrecen cobertura global de internet de alta velocidad. Ahora ese tipo de satélites han batido su récord de brillo, pues según un estudio publicado por la revista Nature, si considerásemos a BlueWalker 3 una estrella, estaría entre las 10 más brillantes.
Los autores del estudio alertan de que la actual proliferación sin control de estas estrellas artificiales es un riesgo para la ciencia: “Todas las ramas de la astronomía observacional pueden verse afectadas”, afirma Meredith Rawls, que participó en la investigación desde la Universidad de Washington (EE UU). Además, la comunidad astronómica está empezando a estudiar su impacto ambiental.
Para quienes se acercan a la astronomía, estos cambios en el firmamento son un elemento que lo hace más dinámico. El espectáculo que brinda un cielo bien oscuro ya no solo está protagonizado por estrellas y planetas que vemos quietos sobre la bóveda celeste. Ahora también vemos estos satélites que se mueven, y ese movimiento los distingue de los astros naturales. Tal y como explica el astrofísico Borja Tosar en sus charlas de iniciación a la astronomía, “los satélites no brillan porque tengan luz propia, sino porque reflejan la luz del Sol”.
Páginas como Heavens Above son utilizadas por aficionados y profesionales para saber cuándo van a verse, en cualquier ubicación del mundo, los pases de satélites. Esa información es muy útil para quien sale a cazar estas estrellas artificiales y para quien intenta evitarlas. Óscar Blanco interpreta ese doble papel. Enseña cómo identificarlas en el Centro Astronómico de Trevinca, que dirige en A Veiga (Orense). Y se las ingenia para evitar los arañazos que dejan los satélites en las astrofotografías. Estas imágenes necesitan al menos varios segundos de exposición, y eso hace que los puntos móviles de los satélites se conviertan en rayas que tachan el cielo. Es un buen símbolo de cómo interfieren las nuevas megaconstelaciones en la investigación astronómica.
Desde el desierto de Atacama (Chile), Jeremy Tregloan-Reed se dedica al estudio de exoplanetas. Es uno de los autores principales del artículo científico sobre el brillo de BlueWalker 3 y decidió investigarlo “porque se empezó a hablar de que supondría el principio del fin de la astronomía, cuando fue desplegado en noviembre de 2022. Pero también se dijo lo mismo cuando empezamos a ver los destellos de los satélites Iri-
dium, a finales del siglo XX”.
El fin de la astronomía Tregloan-Reed sostiene que en general, y por el momento, no parece un gran problema. Pero puede llegar a serlo, “si no se controla la proliferación y no se actúa para reducir la cantidad de luz solar que reflejan los satélites”. Y es que, según los resultados de su reciente investigación, BlueWalker 3 es 437 veces más brillante de lo recomendado.
Pero los expertos coinciden en que el problema no es este artefacto en concreto, sino que se espera que en 2030 haya más de medio millón de satélites lanzados por muchas compañías. BlueWalker 3 es solo un ensayo para la nueva red del operador AST SpaceMobile, que contará con cerca de 90 satélites hasta siete veces más grandes, denominados BlueBirds. Esto los haría al menos tan brillantes como Sirio, la estrella más reluciente del firmamento.
“El aspecto del cielo nocturno podría cambiar para siempre. Hay un riesgo de que esa vista esté dominada por los satélites en movimiento, en lugar de por estrellas”, explica Mike Peel, del Imperial College de Londres, y también participante en la investigación de Nature. “Para evitarlo está la recomendación general del límite de magnitud 7, que implica un brillo tan débil que no puede
verse a simple vista”, añade.
La capa de ozono
A esta problemática ha dedicado la Unión Astronómica Internacional (IAU, en inglés) un simposio celebrado en octubre en La Palma. El español David Galadí, miembro de la IAU, destaca que en la reunión científica de La Palma el impacto sobre el medio ambiente pasó a un primer plano.
Mantener esos enjambres de cientos de miles de satélites implicará que estarán cayendo con frecuencia y desintegrándose en su reentrada a la atmósfera, según Galadí. “Esto inyectará en las capas altas de la atmósfera cantidades de sustancias extrañas vaporizadas, como aluminio, a un ritmo hasta 10 veces superior al de la aportación natural de los meteoritos. Y la formación de óxidos de aluminio puede afectar a la capa de ozono”, explica el investigador.
Galadí señala la necesidad de más investigación para cuantificar el impacto. Y critica que a las empresas que lanzan las megaconstelaciones de satélites no les exijan esos estudios de impacto ambiental en las capas altas de la atmósfera, ante la falta de una normativa internacional que regule el uso de la órbita terrestre baja: “Es el lejano Oeste. Ocupan un territorio sin ley y pueden hacer lo que quieran”, añade.
Mientras que la investigación de ese nuevo riesgo ambiental aún está dando sus primeros pasos, sí que está mucho más estudiada la contaminación lumínica de esa proliferación de satélites. Aunque se respetasen los límites de brillo, aumentaría el resplandor de fondo del cielo hasta borrar del firmamento las estrellas más débiles que puede detectar el ojo humano, según un estudio de Salvador Bará, publicado en Nature Astronomy. Y ese efecto se notará más en los lugares que ahora tienen un cielo más oscuro, idóneo para contemplar las estrellas.
Para Meredith Rawls esta forma de contaminación lumínica es totalmente diferente de la habitual, de la cual podíamos huir yéndonos a una ubicación alejada de ciudades y pueblos. “Sin embargo, los satélites orbitan alrededor de todo el planeta. Cuando todas esas megaconstelaciones estén completas, ya no habrá ningún sitio en la Tierra al que escaparse a
observar un cielo nocturno oscuro y limpio”, lamenta Rawls.
En esta década se van a lanzar medio millón de satélites que alteran las observaciones astronómicas e inyectan contaminantes en la atmósfera
El auge de las estrellas artificiales cambia el cielo
Fuente: CeleStrak, Space-Trak (posición de los satélites) y NASA (imagen de la Tierra). J. A. ÁLVAREZ FUCO DOMÉNECH / EL PAÍS
Satélites activos en órbita terrestre baja
SpaceX comenzó a lanzar sus Starlink en 2019. A {#21}nales de 2020, su {#22}ota no superaba los 800 satélites La previsión es que en los próximos años su red supere los 42.000
Actualmente Starlink está a punto de alcanzar 5.000
satélites activos
Más de la mitad de los satélites en órbita terrestre baja pertenecen a SpaceX
Las órbitas y la Tierra se muestran a escala, el tamaño de los satélites no
El satélite BlueWalker 3 es uno de los puntos más brillantes del cielo nocturno
Estos patrones en línea recta reciben el nombre de trenes y se producen
cuando los satélites Starlink se dirigen a su ubicación de{#21}nitiva
Posición estimada de los satélites hoy a las 20.00 (hora peninsular española)
FRANCISCO DOMENECH, Madrid
‘BlueWalker 3’ es 437 veces más brillante de lo recomendado
“Es el lejano Oeste. Ocupan territorio sin ley”, señala un investigador
SOCIEDAD
Juan Carlos de los Santos repitió segundo de la ESO, y a mitad de tercero, cuando ya solo iba esporádicamente al instituto, parecía reunir todas las papeletas del fracaso escolar. “Estaba en la ruina. Básicamente, porque no hacía nada con mi vida. Y entrar en la FP Básica me dio como un vuelco mental. Pasé de estar desmotivado y no querer estudiar, a desear que llegase el día siguiente para ir a clase y seguir aprendiendo”. A De los Santos, 21 años, vecino de Los Palacios y Villafranca (Sevilla), siempre le había gustado montar y desmontar aparatos. Pero gracias al grado básico de Electricidad de un instituto público y a los profesores que encontró allí, descubrió “una pasión”. Completó los estudios, de dos años, que le dieron el título de la secundaria obligatoria. Se matriculó en un grado medio de FP de la misma rama, que completó con sobresaliente. Y, después, en un grado superior de FP, que está terminando y compatibiliza con el trabajo en su propia empresa —un pequeño negocio de reparación de teléfonos móviles que abrió en verano y le ha permitido independizarse con su novia—. Mientras, se prepara para presentarse en junio a la Selectividad de quienes proceden de FP para estudiar la carrera de Ingeniería robótica.
De los Santos es uno de los cerca de 23.000 alumnos que cada año terminan la FP Básica, un itinerario educativo que combina una parte académica y otra profesional, pensado para quienes parecen abocados a dejar de estudiar sin sacarse ni el título de la ESO. Se accede normalmente con 15 años. Y buena parte abandona: según los últimos datos del Ministerio de Educación, solo logra titularse, a los cuatro años de haberse matriculado, el 50,4%. Lejos del 64,3% que lo hace en el grado medio de FP, y del 75,3% del superior. A muchos, sin embargo, como a De los Santos y a los otros tres jóvenes entrevistados en este reportaje, les sirve para reengancharse y progresar con éxito en los estudios. Siete de cada diez alumnos del grado básico (que estudian, en total, 78.000) son chicos. La mayoría proviene de hogares de clase trabajadora (el padre de De los Santos es carpintero metálico, y su madre ama de casa y costurera). Y una parte ha vivido al borde o de lleno en la exclusión social, con situaciones familiares
y personales muy complicadas.
Malas experiencias
Juanjo Alcalá lleva 34 años dando clase en la enseñanza pública, casi siempre en institutos de Albacete, y 10 de ellos en FP Básica. “Por mi experiencia, es un alumnado que suele llegar con la autoestima muy baja, y eso es lo primero que hay que trabajar. Vienen de fracasar en la ESO porque, por unas circunstancias u otras, no han sabido adaptarse al sistema ni el sistema a ellos. En general han pasado por malas experiencias educativas, pueden haber tenido reiteradas expulsiones de clase o absentismo escolar. Normalmente, han sido estigmatizados como malos estudiantes. Y necesitan otros estímulos, otras metodologías, contenidos más prácticos e interactivos. En mi caso, son los alumnos con los que más satisfacción he tenido al trabajar”. Todavía más que en otros niveles, dice, con ellos tuvo que aprender a ser “un poco psicólogo y pedagogo, a dejar a veces los contenidos en segundo plano y actuar en otros campos”, explica. “Adquirí unas herramientas que mi formación académica no me había dado, y que me han servido para dar clase en otros niveles educativos”.
Una de sus alumnas fue Alba Calderón, de 21 años, que ahora está acabando el grado superior de Administración y Finanzas. Hija de un militar y una empleada del hogar, antes de llegar a Albacete con 10 años, ya había vivido en cuatro provincias. En segundo de la ESO suspendió nueve asignaturas, repitió, y se convenció de que no iba a poder acabar la secundaria. “Por entonces no me gustaba estudiar. Lo veía todo complicado. Me decía: ‘No voy a poder’. Y al empezar la FP Básica me encontré con unos profesores que te ayudaban, te motivaban, y al ser menos en clase, podían estar más pendientes de ti”, cuenta. En los grupos del grado básico hay, de media, 12,1 alumnos (frente a los 24,9 de la ESO), según los datos oficiales. Con grandes diferencias por comunidades, que van de los 8,2 en Extremadura a los 15,3 de Madrid. Calderón se tituló después, con matrícula de honor, en una FP de grado medio en el instituto Leonardo da Vinci de Albacete. Y, en marzo, empezará las prácticas de empresa del grado superior que está cursando.
La perspectiva de la FP Básica hace replantearse “qué es el éxito educativo”, dice Roberto García, coordinador de la Cooperativa Peñascal, una entidad sin ánimo de lucro surgida en los años ochenta en Euskadi en la que más de 500 alumnos estudian en esa etapa. “Muchos dicen que el éxito es ir a la universidad, pero antes que nada significa que una persona al-
cance la inclusión laboral y vital”.
Aprender de otra forma Christian Olfos, 23 años, criado en Otxarkoaga, uno de los barrios con menor renta de Bilbao, pasó por las aulas de la cooperativa. Sus padres, albañil y barrendera, se separaron cuando tenía cinco años, y de niño sufrió la violencia que otras parejas de su madre ejercieron contra ella. “Vi muchas cosas en casa... Estuve en un centro de menores, me fugué, y a los 15 años llegué a vivir en la calle. Agradezco mucho la ayuda de los profesores y familiares que me sacaron del pozo”, afirma. Olfos hizo una FP Básica y luego un grado medio de Soldadura. Mientras estudiaba, quedó quinto en un concurso de su especialidad organizado por Talgo y el CSIC entre centenares de alumnos y, poco después, lo contrataron. “Ahora tengo un contrato indefinido, una casa, pareja. Vivo feliz”, asegura.
Uno de los objetivos pendientes, dice Clara Sanz, secretaria general de FP, es que los grados básicos dejen de ser considerados estudios de segunda y pasen a verse como una vía “para estudiantes que aprenden de otra manera”. “Yo”, dice Olfos, que repitió en primaria y en la ESO, “me sentía incómodo estando tantas horas en una silla. Notaba que estaba hecho para cosas más prácticas”. E Ilyas Laktaoui, de 21 años, que llegó a España con sus padres desde Marruecos cuando tenía dos, y repitió en secundaria antes de cambiarse al grado básico en Albacete, añade: “En la ESO tenía asignaturas que pueden ser importantes, pero que se me hacían un mundo, como Biología o Historia. En cambio, al entrar en la FP de Informática me gustó enseguida”. Laktaoui (de padre mecánico y madre ama de casa) hizo después un grado medio, y ahora está terminando las prácticas del superior en una multinacional, donde cree que se quedará.
Reducir a niveles razonables el gran abandono del grado básico pasa, cree Rodrigo Plaza, que fue durante años responsable federal de FP en Comisiones Obreras, por rebajar más las ratios (que llegan a 25 alumnos), destinar a sus clases profesorado “muy especializado en este tipo de alumnado”, y aumentar y diversificar la oferta pública, en la que existen enormes contrastes territoriales. Con Cantabria, donde la básica puede estudiarse en la mayoría de institutos, en un extremo, y Cataluña, donde hay pocas plazas, en la otra. “En L’Hospitalet, por ejemplo, la segunda ciudad más poblada de Cataluña, solo hay dos FP Básicas, y además muy sesgadas por género. Una, en el instituto donde yo doy clase, de Metal, al que prácticamente solo van chicos, y otra, en otro insti-
tuto, de Peluquería, al que prácticamente solo van chicas”.
Cuatro alumnos cuentan cómo cambió su vida gracias a la FP Básica y destacan el papel que los profesores tuvieron en ello Una buena enseñanza para evitar el fracaso escolar
Christian Olfos, bilbaíno, de 23 años, es soldador. / F. DOMINGO-ALDAMA
IGNACIO ZAFRA, Valencia
Alba Calderón, 21 años, estudió un grado básico de FP y ahora cursa uno superior en Albacete. / LUIS VIZCAÍNO
“Yo estaba en la ruina, no hacía nada con mi vida”, cuenta un joven El itinerario sigue teniendo una
elevada tasa
de abandono Los docentes reclaman menos ratios y más variedad de plazas públicas
SOCIEDAD
Los obispos han rechazado participar en un fondo común para indemnizar a las víctimas de pederastia en la Iglesia, como propone el Defensor del Pueblo, al condicionarlo a que se incluya a todas las de abuso sexual a menores en España. El portavoz de la Conferencia Episcopal (CEE), César García-Magán, asegura que si no se acepta su exigencia, la Iglesia correrá con las indemnizaciones por su cuenta, “como está haciendo”. En realidad, nunca ha querido decir qué hacen. No ha explicado lo que harán, ni cómo. Está claro que, si asumen las indemnizaciones, afrontará una factura millonaria, porque ya admite más de un millar de casos. El despacho Cremades & Calvo-Sotelo ha avanzado que recomendará a los obispos indemnizar.
La Iglesia da datos contradictorios e incompletos, pero el presidente de la CEE, Juan José Omella, afirma que “aproximadamente” ya contabiliza 1.125 casos. En otros países católicos, las cifras van desde casi 6.000 euros que paga Bélgica de media a los 62.245 de Irlanda. Con esta horquilla, en España supondría pagos de 6,7 a 70 millones. Y eso considerando solo una víctima por agresor —suele haber más— y que el número de casos que salen a la luz crece. La Iglesia decía hace dos años que las denuncias eran “cero o muy pocas”. Por su parte, la base de datos de EL PAÍS registra 1.303 acusados y 2.495 víctimas. El informe del Defensor del Pueblo calcula que un 1,13% de la población ha sufrido abusos en ámbito religioso, equivalente a unas 440.000 personas.
Irlanda ha pagado 62.245 euros de media; Australia, 53.000; Francia, 37.000; Países Bajos, 32.221; Alemania, 22.000; y Bélgica, 5.916. Todos los datos están extraídos del informe del Defensor del Pueblo. La media resultante es de 35.397 euros.
A los obispos españoles les preocupa la factura de la pederastia, la quiebra de diócesis en Estados Unidos o la venta de patrimonio en Francia. “Están muy asustados con lo que se está pagando en otros países”, dice un alto cargo de una diócesis española.
La Iglesia paga indemnizaciones desde hace años, pero con gran secretismo. Un juez eclesiástico, desde el anonimato, afirma que en el pasado los obispos “utilizaban los fondos reservados de sus diócesis para pagar el silencio de las víctimas”, casos sin reflejo en la contabilidad interna. Tampoco las diócesis informan de los juicios eclesiásticos que instruyen, ni de las reparaciones que ordenan. García-Magán, preguntado en marzo, dijo que no le constaba que ninguna diócesis u orden religiosa haya pagado ninguna indemnización por pederastia en procedimientos canónicos. Y de entrada, los obispos se niegan a desembolsar compensaciones en los casos en que el agresor haya fallecido, que son la gran mayoría conocidos.
En la investigación del Defensor, solo cuatro diócesis han revelado compensaciones —Mallorca (30.000 euros), Tui-Vigo (44.000), Cartagena (47.000, 600 y 25.000) y Vitoria (5.000)—, de entre 600 y 47.000 euros, y otras tres no aclaran la cantidad. Resarcir a las víctimas depende de la sensibilidad y disposición de cada obispo o superior religioso, no hay ningún criterio común ni control. La CEE no ha emitido nunca una norma definitiva de obligado cumplimiento. Por esta razón el Defensor propone un organismo conjunto, con criterios claros, donde el Estado tutele el proceso.
Las asociaciones de afectados han solicitado que sea el Defensor el que fije los baremos e intervenga en los acuerdos de reparación. “Me ayudaría mucho que ese arbitraje, en busca de un acuerdo de reparación, que me ofrecen [los de la congregación], lo realizaseis vosotros, porque para mí sería más independiente y de confianza”, dice una víctima, cuyo testimonio está en el informe. Generalmente, las organizaciones proponen que, con lo que se entrega a la Iglesia de la recaudación del IR- PF, el Estado podría afrontar indemnizaciones. Debe ser el Estado, añaden, el que garantice que se hagan estas reparaciones.
Los únicos datos disponibles sobre reparaciones emergen de la base de datos de EL PAÍS, que recoge informaciones publicadas y resoluciones judiciales: las sentencias localizadas muestran que desde 1991 la Iglesia ha pagado, al menos 2,1 millones de euros a 230 víctimas de 53 pederastas. Es decir, un 9,2% de las que figuran en la base de este periódico. Las cuantías oscilan entre los 675 euros y los 73.000 por víctima. La media es de 10.000 euros. La gran mayoría de pagos han sido impuestos por un tribunal penal, y se desconoce si lo hizo el condenado de su bolsillo o lo aportó su orden o diócesis. Solo en cuatro casos la Iglesia figura en las sentencias como responsable civil subsidiaria.
Las indemnizaciones de los tribunales son bajas, y la referencia es el baremo de los accidentes de tráfico. A diferencia de Reino Unido, Irlanda, Canadá o Australia, no existe uno oficial para abusos de menores. Para las víctimas es
un anacronismo no aplicable a este tipo de delito.
Mientras en otros países el clero indemniza con 35.000 euros de media por víctima, la CEE no explica cómo lo hará
La Iglesia se resiste a pagos
millonarios por los abusos
El cardenal Juan José Omella presidía el lunes la Asamblea Plenaria extraordinaria de la Conferencia Episcopal para tratar el tema de la pederastia en la Iglesia. / CLAUDIO ÁLVAREZ
Fuente: datos de los Defensores del Pueblo, CEE y elaboración propia EL PAÍS
Indemnizaciones por pederastia en la Iglesia
Conferencia
Episcopal Española 1.125 1.125 35.397 b
Base de datos
de EL PAÍS 2.495 2.495 35.397 b
Sentencias en
España (EL PAIS) 230 230 675 73.000 10.000
Irlanda
Cálculo del coste para la Iglesia española
25.000 15.500 50.000
3.000
300.500 1.500.000
62.245
Australia a 25.000 10.600 53.000 Francia 6.500 190 60.000 37.000
Países Bajos 1.800 860 32.221
Alemania 3.677 1.809 75.000 5.000
5.000
100.000
22.000
Bélgica 628
-
440.000 c
-
- -330.000
20.000
-
507 2.500 25.000 5.916
Contabilizadas Estimadas Indemnizadas Mínimo
Víctimas Indemnizaciones (euros) Máximo Promedio
Total (millones)
0 500 1.000 (a) Investigación en todas las instituciones públicas.
(b) 35.397 euros es el promedio de indemnización en los países mencionados.
(c) 440.000 son las víctimas estimadas, según la encuesta del Defensor del Pueblo.
39,8
88,3 2,3
970,0
561,8
7,0
27,7
39,8
3,0
ÍÑIGO DOMÍNGUEZ/ JULIO NÚÑEZ Madrid
ABUSOS EN LA IGLESIA CATÓLICA
SOCIEDAD
Por otro lado, la vía civil se explora. Miguel Hurtado, que en 2019 desveló los abusos en Montserrat, reclamó a la abadía y al obispado de Sant Feliu de Llobregat una indemnización de 150.000 euros, como responsables subsidiarios. El monasterio había admitido los hechos y con ese reconocimiento Hurtado ha acudido al tribunal civil a pedir una compensación por el daño.
En cuanto a las órdenes, EL PAÍS desveló en 2019 que los jesuitas pagaron 72.000 euros en 2002 a una víctima de abusos en Salamanca. La víctima lo calculó de lo que se había gastado en terapia. Esa cantidad queda muy lejos de lo que esa orden están pagando: de 5.000 euros a 15.000 y se obliga a la víctima a firmar una cláusula de confidencialidad antes de negociar, una práctica prohibida por el Papa. A una víctima que protestó a los jesuitas por una suma que consideraba insultante, el general de la Compañía le respondió que la indemnización fue fijada “de acuerdo con distintas y recientes sentencias de los tribunales españoles para casos de abusos”. También los maristas están exigiendo silencio. Lo hicieron en 2020, cuando acordaron pagar 400.000 euros a 25 víctimas, según anunciaron a la prensa, aunque según la orden fueron 353.000. No obstante, había más de 70 víctimas, según la asociación de afectados, que se quedaron fuera por no aceptar la cláusula de silencio. En los últimos años los maristas han llegado a pagar 35.000 euros. Los salesianos también han comenzado a abonar cantidades similares en medio de un gran secretismo. Todo depende de con qué obispo o superior se encuentra la víctima.
En el informe del Defensor se recogen testimonios que constatan esta diversidad de trato. Por ejemplo, un afectado dice que reclamó una suma de 180.000 euros, aunque solo recibió 40.000. Otra medió con un despacho. Dice que tuvo que firmar un documento de confidencialidad que “incluye que no se podrá relatar el abuso ni las peculiaridades del proceso de reparación”.
Para las víctimas españolas, el baremo de referencia es el de Irlanda. En 2022, el Gobierno creó una Comisión de Reparación que instauró un criterio basado en la gravedad del abuso y sus secuelas. Los pagos van de los 50.000 euros a los 300.000. La comisión atendió a 15.594 víctimas y pagó 970 millones de euros.
En Australia el Gobierno estableció en 2018 un programa nacional vigente 10 años. Hasta enero de 2023, ha recibido 22.474 solicitudes y se han concedido compensaciones a más de 10.600 personas con el equivalente a 568 millones de euros, 53.000 de media. Su comisión investigó los abusos sexuales a menores en todas las
instituciones públicas.
Modelo alemán
En Francia, donde en 2021 se estimaron 330.000 víctimas en ámbito religioso, el informe encargado por los obispos estableció que debía asumir el coste de las reparaciones, no el Estado. Se creó el Fondo Selam para tramitar los pagos. En 2022, 1.133 personas solicitaron una reparación. Hasta este marzo ha tramitado 190 compensaciones, con 37.000 euros por víctima. La indemnización más alta ha sido de 60.000 euros.
En Países Bajos la Iglesia ya ha pagado 27,7 millones a 860 víctimas. De media, más de 32.221 euros. En Alemania, se estudia cada testimonio y luego un tribunal arbitral establece las cuantías, que llegan hasta los 50.000 euros. Está dirigido por una expresidenta del Tribunal Superior de Colonia. Entre 2021 y 2022, recibió 2.112 solicitudes, de las que 1.809 fueron aprobadas. Se pagó más de 40 millones, una media de 22.000 por víctima. Quienes sufrieron abusos graves recibieron unos 75.000 euros. El modelo alemán es el que ha tomado como referencia la auditoría encargada por la CEE al despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo. El informe plantea proponer este modelo a los obispos para aplicarlo en España, aunque sin precisar las cantidades. “Vamos a recomendarlo, una especie de ventanilla única y que organicen un sistema”, dijo en marzo a este periódico su presidente, Javier Cremades, que avanzó un cálculo de “miles de víctimas”. Por último, Bélgica es donde se han pagado importes más reducidos. El Parlamento estableció en 2011 un centro de arbitraje y la Iglesia aceptó participar y asumir los dos tercios del coste total. Se estableció un baremo, desde 2.500 euros a 25.000.
El centro abonó casi tres millones a 507 víctimas, casi 6.000 euros de media.
Un caso aparte es la Iglesia estadounidense que ha afrontado el problema con dos estrategias. Una es la de la diócesis de San Francisco, obligada a declararse en bancarrota para mantener su actividad económica y afrontar las demandas. Su ley de quiebras permite que la diócesis u orden acumule todas las demandas en un solo tribunal y pueda negociar un acuerdo general. La segunda estrategia es resolver las reparaciones con acuerdos extrajudiciales. Por ejemplo, la archidiócesis de Los Ángeles, pagó en 2007 unos 660 millones de dólares (554 millones de euros) a 500 víctimas, casi un millón de dólares a cada afectado. Las cantidades rebasan con creces los 320 millones de euros que, por ejemplo, percibieron este año las 70 diócesis españolas por la casilla de la Renta. A diferencia de EE UU, donde los delitos de pederastia son imprescriptibles en 21 de los 55 estados, en España la mayoría de los casos han prescrito, por lo que las víctimas no tienen posibilidad de reparación, salvo que la Iglesia lo haga voluntariamente.
Otra de las grandes incógnitas es cómo pagaría la Iglesia española estas reparaciones. La memoria anual de la CEE de 2021, la última disponible, cifra los ingresos finales en más de 49 millones. La mitad de los recursos que recibe son de aportaciones de fieles (más de 310 millones en 2020) y de la asignación tributaria (237 millones en 2020). Aportaciones que conllevan la voluntad expresa del donante de destinarlas a una finalidad concreta: los servicios pastorales de la Iglesia, el sostenimiento de sus trabajadores y su amplia labor social. Por lo que la institución no puede utilizar estos recursos para indemnizar.
Ante esta misma situación se ha enfrentado la Iglesia francesa. Tras publicar en 2021 el informe interno que estimaba en 330.000 las víctimas de abusos, planea vender patrimonio para afrontar las reparaciones. Esta puede ser otra acción que pueden emular los obispos españoles.
Cepillo para donativos en la fachada de la catedral de Barcelona. / MASSIMILIANO MINOCRI
Si conoce algún caso que no ha sido denunciado o no figura en esta información, puede hacérnoslo llegar a través del correo electrónico abusos@elpais.es.
Los obispos han rechazado participar en un fondo común con el Estado
La factura será millonaria porque ya admiten más de un millar de casos
Antes pagaban el silencio con los “fondos reservados” de las diócesis
ABUSOS EN LA IGLESIA CATÓLICA
SOCIEDAD
Tenía 39 años y se llamaba Carolina. Fue asesinada ayer a primera hora de la tarde en plena calle, en el barrio del Sector III del municipio madrileño de Getafe (183.000 habitantes). La policía busca a su pareja o expareja como presunto autor del crimen. La principal hipótesis es que se trata de un nuevo caso de violencia machista.
El asesinato, a puñaladas, se produjo en la avenida de Arcas del Agua a la altura del número 15. La primera llamada a Emergencias 112, en la que un vecino alertaba de una agresión en la vía pública, se registró a las 13.40, según detalló un portavoz. Cuando llegaron los facultativos del Summa, ya era tarde. La mujer tenía varias heridas mortales de arma blanca y estaba en parada cardiorrespiratoria. La policía no precisó si la víctima había presentado alguna denuncia por malos tratos. La alcaldesa de Getafe, la socialista Sara Hernández, condenó el crimen en sus redes sociales.
En caso de que se confirme como un crimen machista, Carolina sería la víctima 52 en lo que va de año en España, la 1.235 desde 2003, cuando comenzó la estadística oficial, a los que se suman dos casos más que están siendo investigados. Cuatro de estos 52 asesinatos machistas se han registrado en la Comunidad de Madrid. El último de la región fue en septiembre en la capital, cuando una mujer de 35 años fue asesinada por su expareja, al que había denunciado previamente por violencia de género.
La industria tabacalera ve cómo su negocio es cada vez menos rentable en Occidente, y busca alternativas. En España sus apuestas son el tabaco calentado, los vapeadores y otra incipiente: las bolsitas de nicotina o nicotine pouches. Aunque su consumo es muy marginal, la Comisión Europea acaba de mostrar su preocupación.
En una respuesta al europarlamentario Nicolás González Casares, la comisaria de Salud, Stella Kyriakides, expresó que “la creciente popularidad de las bolsitas plantea graves problemas de salud pública y representa un reto”. Pero reconoce que quedan fuera del ámbito de aplicación de la directiva sobre productos del tabaco. Estas bolsitas se inspiran en el snus, un derivado del tabaco muy popular en Suecia. Fuera son ilegales, así que lo que se comercializa en Europa no contiene tabaco. Se compra por internet, en estancos y podrían ofrecerla en otras tiendas, ya que no tiene restricciones legales. Una cajita con entre 15 y 25 bolsitas cuesta entre cuatro y cinco euros.
Su principal ingrediente son sales de nicotina sintéticas, y suele contener celulosa microcristalina, carbonato de sodio y otras sales de carbónico, ácido cítrico y aromas. Se colocan entre la encía y el labio no más de 30 minutos, no se ingieren, y la sensación, según una de las marcas es “una tormenta de nicotina”.
Están lejos de ser tan perjudiciales como el tabaco, pero se sabe poco de sus efectos para la salud a largo plazo. El Ministerio de Sanidad se apoya como guía en un informe del Instituto Alemán de Evaluación de Riesgos. Los estudios muestran que el cuerpo es capaz de absorber al menos la mitad de la nicotina de la bolsita, lo que puede provocar niveles en sangre semejantes a los que se alcanzan tras el consumo de cigarrillos convencionales. Estas cantidades pueden ser superadas “significativamente” en el caso de los pouches de alta dosificación.
“Estas bolsitas provocan un efecto estimulante y un aumento de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco, cuya intensidad depende de la dosis de nicotina. Los casos de toxicidad con dosis altas no suelen ser graves: náuseas y vómitos, diarrea, ralentización del ritmo cardíaco o convulsiones y depresión respiratoria. Por su parte, las nitrosaminas “son fuertes carcinógenos genotóxicos”.
En opinión de González Casares, la proliferación de productos alternativos al tabaco es un intento de la industria de “sortear la legislación y crear nuevos adictos”. En el caso de las bolsitas, lo hacen “con sabores atractivos para los más jóvenes” (cola, mora...) que, al no contener tabaco, “burlan la legislación” de los Estados. Bélgica y Países Bajos ya las han prohibido. En España se venden libremente. “Corresponderá al nuevo Gobierno decidir sobre otro marco normativo o incorporar aquellas normas que vengan de Europa al respecto”, responde el ministerio a EL PAÍS.
Para Rodrigo Córdoba, del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, la idea es “captar adictos” entre menores y primeros consumidores e impedir que otros dejen el hábito. “Las bolsitas no están extendidas, pero la industria va más rápido que la legislación”, advierte.
Estas nuevas bolsitas serían para Córdoba el ejemplo de lo que las tabacaleras buscan: crear consumidores de nicotina. Hace casi 80 años ya escondían sus efectos perjudiciales para la salud. “Piensen en el cigarrillo como un contenedor para proporcionar la ración diaria de nicotina”, decía el centro de investigación de Philip Morris en 1939. Esta compañía no comercializa las bolsitas en España, pero en 2022 compró por más de 13.000 millones de euros el 83% de Swedish Match, que vende snus en su país y bolsitas de nicotina sin tabaco fuera. Philip Morris estima que las pouches de sabores pueden crecer un 30% o 40% en el próximo lustro y que el resto de Europa puede superar en consumo a Escandinavia en menos de tres años.
“Nuestra apuesta por las alternativas libres de humo y la sustitución de los cigarrillos por estas es nuestro propósito de compañía. Cada día estamos más cerca. Para conseguir esto necesitamos un amplio abanico de productos que eliminan la combustión de la ecuación, donde se encuentran los dispositivos de calentamiento de tabaco, los cigarrillos electrónicos y también las bolsas de nicotina”, señalan fuentes de la empresa. Aunque admiten que no son productos “exentos de riesgo”. En Europa, el tabaquismo provoca 1,2 millones de muertes anuales.
Para ello se apoyan en la experiencia en Suecia, donde un estudio mostró que los consumidores de snus no tienen más probabilidades de empezar a fumar cigarrillos, mientras que los fumadores que empiezan a usar snus tienen más probabilidades de dejar los cigarrillos. Además, es el único país europeo donde el de pulmón no era la principal causa de mortalidad entre los hombres con cáncer, según un estudio de 2012. La industria insinúa que el consumo de snus puede estar detrás de este efecto y que las bolsitas pueden funcionar para la deshabituación tabáquica, algo no demostrado.
Esta estrategia la emplean las tabacaleras para los vapeadores, apoyándose en el reciente estudio Edades sobre consumo de drogas, que afirma que cerca del 45% de los usuarios de cigarrillos electrónicos los utilizan para sustituir el tabaco. Sin embargo, los datos muestran que, para la juventud, son una puerta de entrada al consumo de sustancias tóxicas. Los vapeadores atraen a adolescentes gracias a una regulación más laxa y a colores y sabores llamativos.
Las bolsitas de nicotina no calcan esa estrategia.
Asesinada una mujer de 39 años en plena calle en Getafe Pese a que su consumo es aún marginal, la Comisión Europea está preocupada
porque el producto “plantea graves problemas de salud pública” Las bolsitas de nicotina,
el nuevo negocio
Bolsitas de nicotina, conocidas como nicotine pouches. / MARIO BERMUDO
El 016 atiende a las víctimas de violencia machista las 24 horas y en 52 idiomas, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el 600 000 016. Los menores pueden dirigirse a la Fundación ANAR 900 20 20 10.
V. TORRES, Getafe
PABLO LINDE, Madrid
CULTURA
El cerebro humano nunca para de pensar. En la compra, un plazo de trabajo, un amor. El día a día de todos. Pero de vez en cuando, en alguna cabeza, se enciende una bombilla única. Hace años, la mente de George R. R. Martin concibió una historia de dragones, hielo y traiciones capaz de hechizar a millones de lectores. La de Pepe Larraz perfecciona un estilo aplaudido y cotizado de dibujar viñetas. Y la de Kelly McKernan inventa y pinta mujeres rodeadas de atmósferas oníricas. Se llama idea, arte, talento. Es decir, cultura. Y se considera tan importante para la sociedad que se protege con una disciplina ad hoc: el derecho de autor. Para reconocer a sus dueños. Y evitar, en teoría, que otros individuos roben o copien. Pero, en la práctica, la propiedad intelectual afronta hoy una potencial amenaza colosal que el legislador de antaño ni pudo imaginar: la inteligencia artificial (IA).
Tanto, que los tres artistas citados se han quejado —con denuncias públicas o en tribunales— de la sustracción masiva y no autorizada de su obra para que las máquinas se entrenen y sean capaces de imitarlos. Igual que el actor Stephen Fry compartió su indignado asombro ante un documental que empleaba su voz, con frases que él nunca había grabado. O Scarlett Johansson ha tomado acciones legales contra una aplicación que usó, sin pedirle permiso siquiera, su imagen y nombre para un anuncio. Resulta que el futuro, con sus oportunidades y sus nubarrones, ya está aquí: en uno de los pilares de la huelga de guionistas (finalizada) e intérpretes (aún en marcha) en Hollywood; en la primera conferencia de las Naciones Unidas sobre el impacto de la IA en el cine, celebrada hace dos semanas. Y en el reglamento de cumplimiento obligatorio para los Estados miembros que la UE prepara, con entrada en vigor prevista entre 2024 y 2025, para hacer más justa esta tecnología, incluido el ámbito creativo. Mientras, una pregunta sobrevuela cada vez más talleres, rodajes, parlamentos o despachos: ¿está la inteligencia artificial robándoles a los artistas sus obras?
La historia, de alguna manera, se repite. Antaño, la aparición de internet trajo como regalo para las artes decenas de millones de espectadores en todo el planeta y un mundo nuevo de oportunidades; pero, a la vez, al enemigo público número uno de las últimas décadas: la piratería. No se trata solo de cultura: los peligros para la privacidad, estabilidad o incluso salud de los ciudadanos parecen tales que el presidente de EE UU, Joe Biden, acaba de recurrir a una ley de los tiempos de la Guerra de Corea (1950-1953) para obligar a las tecnológicas a notificar al Gobierno cualquier avance que suponga un “riesgo grave para la seguridad nacional”. Los dilemas afectan desde a la Casa Blanca y su trascendental día a día hasta a la cotidianeidad de cualquier hogar, como el que planteó la guionista y actriz Berta Prieto en un artículo: ¿debería devolver una beca ganada gracias a esta tecnología? Asuntos inéditos tan solo ayer. Y ya recurrentes hoy. Tanto que preocupaciones y quejas en el ámbito del derecho de autor no paran
de multiplicarse.
Una autorización
José María Méndez, abogado de Baker McKenzie experto en el sector, explica: “No se puede calificar de robo. Los sistemas de IA generativa se nutren de textos e imágenes preexistentes para aprender a producir los suyos. Si están protegidos por derechos de propiedad intelectual, su uso puede requerir una autorización. Lo que denuncian los autores es que no la dieron”. Insiste, eso sí, en distinguir caso por caso, igual que David Fuentes Lahoz, letrado del departamento de Propiedad Intelectual e Industrial de Bird & Bird: “Lo correcto sería hablar de una potencial infracción de derechos de propiedad intelectual”. Y de un beneficio económico y comercial solo para las compañías propietarias de estos programas, sin que los artistas vean ni las migas. A lo que ambos expertos suman también otro riesgo posible: que las obras así generadas supongan un plagio.
De ahí que Iban García del Blanco, eurodiputado socialista implicado en la elaboración del reglamento de la UE, hable de “fraude de ley”. Aunque él mismo reconoce que es cuestión de interpretación. La directiva europea sobre copyright aprobada en 2019 permite la minería de datos y el uso de contenidos licenciados sin autorización para excepciones como la investigación y el desarrollo científico. García del Blanco denuncia que la IA generativa intenta ocultarse a menudo bajo este paraguas: “Estamos ante la explotación de derechos de titulares usando una norma que no estaba pensada para eso”. Tanto, que sugiere que la Comisión Europea emita una aclaración oficial al respecto o, incluso, modifique el artículo en cuestión.
A la vez, la futura normativa continental quiere registrar a las IA generativas y obligarles a la máxima transparencia: qué usan, cuánto y cómo. Para que los creadores puedan reclamar su trozo del pastel, incluido el que ya les comieron. Bruselas también se plantea un aviso explícito que acompañe cualquier obra no creada por humanos, para distinguirlas y evitar deepfakes (modificaciones realizadas por la IA a partir de algún vídeo o imagen real) tan creíbles que el famoso actor Keanu Reeves ya firma contratos donde veta que le realicen retoques digitales.
Hay, además, otro frente, quizás el más endiablado. Una vez entrenadas, las máquinas están listas para generar su propia oferta cultural. Y, por tanto, pelear justamente con esos artis-
tas a los que han engullido. Sustraerles sus creaciones. Y, luego,
Cada vez más artistas denuncian que la tecnología absorbe sin autorización sus obras para aprender a imitarlas, mientras la UE prepara un reglamento
La inteligencia artificial
choca con el derecho de autor
Exposición en el CCCB de Barcelona sobre posibilidades y retos creativos de la inteli-
gencia rrtificial. / G. BATTISTA
TOMMASO KOCH / CAIO RUVENAL Madrid
Protesta del Sindicato de Escritores de Hollywood, el 16 de octubre frente a la sede de Paramount Studios en Los Ángeles. / MARIO TAMA (GETTY)
CULTURA
su público. “Habrían podido utilizar millones de obras de dominio público, pero trabajan con las actuales. Es evidente que quieren competir en el mercado”, lo resume García del Blanco. Justo por eso el sindicato de guionistas de Hollywood consiguió que los estudios se comprometieran a limitar el rol de esta tecnología en la escritura de las películas. Y el parón de los intérpretes sigue exigiendo lo mismo. Aunque las empresas que quieran generar cultura a través de la IA también pueden encontrarse ante un problema específico, según el abogado Fuentes Lahoz: “Para calificar una creación como obra y, por tanto, hablar de derecho de autor, debe ser fruto de la intervención creativa de, al menos, una persona. Si dicha intervención proviniese sustancial o exclusivamente de un sistema de inteligencia artificial, difícilmente podría reconocerse la protección del derecho de autor. Y podría producirse la propagación de una suerte de creaciones que carecen de protección autoral”.
El escritor Lorenzo Silva sostiene: “Hay algo que les falta de manera clamorosa a los textos generados por IA que es el alma que nace de deseos, esperanza, dolor, violencia. La máquina no tiene nada de eso, le puedes enseñar peor o mejor a simularlos”. Así que a él, y otros muchos narradores, no les preocupa tanto competir con obras creadas por la IA que consideran “vacías”, sino el uso de sus libros para entrenarla. El novelista Javier Sierra agrega: “Tal vez sea más fácil copiar novelas de un género que siga una estructura como los policiales o los romances, pero, en general, los libros escritos por IA provocarán desazón en sus lectores por la sensación de estar leyendo lo de siempre”.
Suplantación de identidad, reemplazo profesional y precarización: los temores de otros sectores también sacuden a la cultura. Basta con ver la cantidad de campañas promocionales que ya se ahorran el encargo a un ilustrador, porque las máquinas dibujan gratis. Por si acaso, un movimiento entre fotógrafos está animando a toda la profesión a explicitar en cada imagen que prohíbe su uso para IA. Y cada vez más colectivos, de las artes plásticas a la entidad de gestión de derechos de autor del libro, Cedro, reclaman compensaciones.
Aunque, en realidad, las artes siempre beben de influencias pasadas. Cualquier narrador recomienda leer mucho antes de afrontar la página en blanco. Y no hay cineasta o músico que no haya mirado y escuchado, antes de grabar. ¿No es entonces la IA un discípulo como cualquier otro? “Se trata de máquinas que imitan mediante reproducción masiva un determinado estilo, y pueden replicarlo por 10.000 millones en pocos instantes. Además, el futuro escritor que pretenda inspirarse en George R. R. Martin por lo menos habrá tenido que comprar sus libros”, responde García del Blanco. “O al menos pedirán permiso para hacerlo”, sostiene Silva, quien asegura que escritores jóvenes le han consultado para “rendir homenaje” a
sus personajes en otras obras.
Creatividad humana
El abogado José María Méndez apunta: “A nivel legal, un libro o una película no se protegen de la misma manera que otros bienes porque los consideramos diferentes. Nos parece aceptable que un autor se nutra de las obras de sus precursores para generar las suyas porque es la única manera en que la creatividad humana puede desarrollarse. La ausencia del elemento humano es lo que nos lleva a un razonamiento diferente con la IA. Esto no es óbice para que ya existan voces que aboguen por la protección de las obras generadas por IA a través de derechos de propiedad intelectual”.
La IA generativa, que se viene desarrollando desde hace unos siete u ocho años, se alimenta con toda la información disponible en la web. A través del crawler (algoritmo usado para analizar el código de un sitio web en busca de informaciones), recoge desde las imágenes que sube un ilustrador a su página para promocionarse, hasta productos de dominio público. ”Se han alimentado de datos que estaban disponibles en internet, no los han robado ni han hackeado a ningún ordenador“, explica el investigador del Barcelona Supercomputing Center Jordi Torres.
¿Esto incluye también los datos colgados de forma ilegal? “No sabría decir si se revisa cada imagen o texto que se agrega a estas masivas bases de datos o si el uso que le quieren dar cumple con los términos de licencia de cada producto”, asegura Enzo Ferrante, doctor en Informática por la Université Paris-Saclay. Precisamente, en su denuncia George R.R. Martin reclamó que ChatGPT había obtenido su saga literaria Canción de hielo y fuego de bibliotecas ilegales online. EL PAÍS intentó comunicarse sin éxito con los desarrolladores de ChatGPT, OpenAI, y Stability —denunciado por Getty— para conocer el origen de la información con la que alimentan sus modelos.
No todo, eso sí, tienen por qué ser malas noticias. Por supuesto, la IA también ofrece un universo de posibilidades a todo el planeta, creadores incluidos. El propio García del Blanco es consciente: “Algunos historietistas me contaron que han dejado de perder tiempo en dibujar fondos repetitivos de viñetas para poder concentrarse en las partes creativas que les estimulan más y consideran esenciales. Lo mismo se puede aplicar desde el audiovisual hasta la música”. “En la historia de la humanidad, cuando ha surgido una herramienta nueva, nunca se ha desestimado”, afirma Torres.
Eso sí, aboga por su democratización a través de una legislación en la que participen todos. “Que no sean unos pocos que lo hagan por nosotros, tenemos que acercarnos, aprender de ello y no dejarlo en manos de unos cuantos políticos o ingenieros”, sentencia. García del Blanco coincide: “La IA viene a echarnos una mano. Pero hay que establecer controles”. Se trata de ponderar bien cómo, y cuáles. Por suerte, el ser humano nunca deja de pensar.
Participantes en la conferencia de las Naciones Unidas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el cine, en París, el 19 de octubre. / EDGAR SAPIÑA (EFE)
La IA aprovecha los resquicios de leyes aprobadas antes de su irrupción George R. Martin denuncia que la máquina usó copias piratas de sus libros Algunos actores firman ya contratos en los que prohíben los retoques digitales
CULTURA
Las fiestas podían llegar a ser extenuantes. Pero también, especialmente en los últimos tiempos, algo frustrantes. De modo que Silvio Berlusconi, fallecido el pasado junio, se recluía en su habitación y, como solía hacer en los viejos tiempos como vendedor inmobiliario, se refugiaba en la magia del teléfono a partir de las 22.30. Esta vez, sin embargo, acudía al aparato como comprador. O más bien como pujador compulsivo en subastas telefónicas de arte italiano. En programas de teletienda, en suma. En diciembre de 2019 sucedió por primera vez.
—Hola, sí… Ese cuadro me lo quedo yo.
—Buenas noches. ¿Es usted un cliente nuevo? ¿Cómo se llama?
—Soy Silvio Berlusconi. —Ya, claro. Adiós.
El napolitano Giuseppe De Gregorio tenía desde hacía tiempo un programa de teletienda de arte en el canal 129. Una suerte de subasta en directo en la que los televidentes pujaban por obras de arte de todo tipo, generalmente de un valor económico modesto y una escasa importancia. Aquella noche de diciembre recibió una llamada inesperada. El problema es que colgó el teléfono dos veces a quien consideró un bromista que se hacía pasar por el cuatro veces primer ministro para tomarle el pelo. “Llaman muchos graciosillos. A veces algunos dicen que son Napoleón Bonaparte. Pero aquel hombre volvió a llamar dos veces más. Y a la tercera me dijo: ‘Mire, anote este número, llame y pregunte ahí quién soy. Verá que no le miento’. Era la secretaria del presidente”, recuerda De
Gregorio al teléfono.
“Era impresionante”
Berlusconi, que entonces tenía ya 82 años, comenzó a llamar casi cada noche. No se perdía una puja de ninguno de los cuatro programas semanales de NewArt. Podría haber acordado todo directamente con el propietario, que estaba alucinado con lo que sucedía. Pero le gustaba todo aquel proceso. Llegó un momento en que el programa decidió ponerle una línea privada para él solo. Y él lo compraba todo. Había veces que De Gregorio había adquirido material para satisfacerle durante un mes, pero Il Cavaliere lo devoraba todo en una sola velada. “Era impresionante. Durante tres años estuvimos llevando cada mes dos o tres camiones enormes llenos de cuadros a su casa de Arcore. Nos hicimos muy amigos. Y me dijo que quería construir la colección de cuadros más grande de Italia. De modo que le proporcioné la mercancía. Cuando terminábamos nos preguntaba: ‘¿Cómo? ¿Ya habéis termina-
do?”, recuerda.
Escenas en Milán
El dueño de Mediaset comenzó a comprar también fuentes, esculturas, jarrones, centros de mesa. Pero, sobre todo, cuadros modestos, de 100 euros o 200. Llegó a adquirir a De Gregorio más de 7.000 obras. “Le gustaban mucho aquellas en las que aparecía París, porque él había vivido en Francia. Y también las de Venecia. También le mandé pintar por un artista cuadros con escenas en Milán muy bonitas. Compraba un poco de todo, pero también seleccionaba. Casi todo de artistas contemporáneos. No quería cosas caras ni importantes. Solo obras bonitas que expresaran algo”, explica De Gregorio. Para su cumpleaños, De Gregorio le regaló una estatua de tres metros de alto a imagen y semejanza del
magnate. Otra vez, le llevó 10 kilos de limones de la Costa Amalfitana. “Era muy humilde”.
El objetivo no era más que ser el mayor coleccionista del país. “El problema es que aquello no valía un pimiento. Se lo advertí miles de veces, intenté impedírselo otras tantas. Pero nunca me hizo caso. Creo que se consolaba así cuando terminaron las fiestas Bunga Bunga”, señala su amigo Vittorio Scarbi, prestigioso crítico de arte y actual secretario de Estado de Cultura. La realidad es que ahora los herederos del magnate no saben muy bien qué hacer con el contenido del enorme hangar que compró
junto a la mansión para almacenar más de 25.000 piezas.
El gusto de Berlusconi, recuerda también Sgarbi, se fue moldeando con los años. Pero podría decirse que partió de la base de la colección que encontró ya hecha cuando compró la villa San Martino en Arcore. La mansión había pertenecido al marqués de Casati Stampa, que en 1970 asesinó a su esposa y al amante de esta después de una serie de idas y venidas de juegos eróticos que había anotado cuidadosamente en su diario. La hija del asesino recibió una herencia que incluía aquella mansión del siglo XVIII y el tutor que le asignaron, Cesare Previti, le aconsejó vendérsela a un empresario entonces todavía poco conocido que le pagó una suma irrisoria. Ella, con tal de quitársela de encima, aceptó. El empresario, claro, era Berlusconi. Y Previti se convirtió luego en ministro de Defensa del Ejecutivo de Il Cavaliere.
Villa San Martino tiene una capilla con una pintura de Bonaccini. La casa albergaba también un tintoretto que originalmente había sido atribuido a otro artista, un autorretrato de Rembrandt, un tiziano, algunas piezas de la escuela veneciana y un plinio nomellini. Pero al Cavaliere le gustaba otro tipo de arte, más modesto, quizá menos profundo. “Era más algo de escenografía espectacular que un hecho cultural de relieve o conocimiento. No era un experto. No escuchaba a nadie, tampoco a mí. Le dije que era mejor 20 millones de euros comprando 100 cuadros que comprando 24.000. Le daba igual”, insiste Sgarbi. “Mira, una vez que dejas de llenar tus noches con las chicas, entonces las llenas con un televisor que te permite decir: “Mirad esa naturaleza muerta”.
La familia, que ya ha repartido la herencia del magnate, tiene que decidir ahora qué hacer con todas esas pinturas con una peliaguda salida en el mercado porque eran caprichos personales de ex primer ministro. Sgarbi, que representa al Estado en este tipo de asuntos, aporta una solución. “Yo haría una especie de parque de atracciones para ir a ver los cuadros de Berlusconi y contemplar los jardines de Arcore. Ya le digo que no vale la pena que los herederos se queden con esas obras. Pero sería divertido representar un fenómeno barroco, surrealista… Yo creo que se puede justificar desde el punto de vista de la aventura, de la locura. Y la locura siempre es bella”. Y en eso Berlusco-
ni, probablemente, habría estado de acuerdo.
El magnate compró compulsivamente en los tres últimos
años de vida unos 25.000 cuadros en programas de subastas televisivas, invirtiendo más de 20 millones
Berlusconi: noches de arte,
pasión y teletienda
Retrato y estatua de Berlusconi, en una imagen de Giuseppe de Gregorio.
Los herederos de Il Cavaliere
no saben qué hacer con la colección “Aquello no valía un pimiento, se lo advertí mil veces”,
cuenta un amigo
DANIEL VERDÚ, Roma
Silvio Berlusconi, en su almacén de cuadros, junto a Giuseppe de Gregorio, en una imagen cedida por este.
CULTURA
Hay una zona de este parque del centro Berlín que no tiene árboles, lo que facilita que el viento frío azote a los grupos de escolares, jóvenes, curiosos y turistas que caminan por su césped. Lo que hay son paneles con fotografías, vídeos y grabaciones sonoras que explican que estás en el Sitio Conmemorativo del Muro de Berlín, en la Bernauer Strasse, que separaba las dos Alemanias, la comunista y la occidental. El parque se extiende a lo largo de 1,4 kilómetros y conserva 220 metros de la antigua frontera (el muro llegó a tener 155 kilómetros) para recordar que ahí estuvo la división del mundo entre comunismo y el capitalismo. La plasmación más palmaria de lo que anunció Winston Churchill tras el final de la II Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría: “Ha caído sobre el continente un telón de acero”.
Cruzando la Bernauer Strasse se encuentra la sede principal de los cinco espacios de la Fundación Muro de Berlín, creada en 2009 por iniciativa ciudadana que, como explica su director, Axel Klausmeier, “investiga, documenta e interpreta la historia de esta división y del posterior proceso de unificación” a partir de la caída del muro, el 9 de noviembre de 1989. “En los meses siguientes, artistas de ambos lados pintaron las paredes de esta construcción y defendieron que ese legado no debía destruirse”. De ahí nació la East Side Gallery, 1,3 kilómetros con estas obras. “El memorial sirve para conmemorar a las víctimas de la dictadura comunista”, en especial, los 141 muertos del muro. También para concienciar, sobre todo a los jóvenes, “de lo importantes que son los valores de la democracia y que hay que luchar por mantenerla”.
La historia del muro, incluidos 20 de sus metros, ha llegado a Madrid para la exposición que abrirá al público el jueves, 9 de noviembre. Es la primera sede de una itinerancia europea de siete años, que terminará en 2029, a los 40 años del inicio de lo que se conoció como “muro de la vergüenza”.
La muestra, organizada por la empresa Musealia y la fundación (entidad que se financia por el Gobierno federal, el 52%, y el Estado de la ciudad de Berlín, el 48%) estará en la capital española al menos cuatro meses; cuánto siga dependerá del público que acuda. Con el título de El Muro de Berlín. Un mundo dividido, en la Sala Castellana 214 de la Fundación Canal, reúne unos 300 objetos. Además de los metros de muro, hay alambre de espino colocado en la etapa inicial, cuando se empezó a levantar el 13 de agosto de 1961; un carrito de bebé usado para contrabando, la parte superior de una de las torres de vigilancia que ocupaban las parejas de soldados: es un mamotreto de nueve toneladas, 3,3 metros de alto y 4,3 de diámetro; los uniformes grises de soldados de la República Democrática Alemana (RDA); una canoa que permitió escapar a través del río Spree, que en una parte de la ciudad era la frontera.
También fotografías, documentos, cartas... o los martillos y cinceles con los que los berlineses y foráneos arrancaron pequeños trozos del muro cuando el régimen comunista se desplomó como un castillo de naipes. Y una pieza de lo que se llamó con sarcasmo “el césped de Stalin”, que fue una gran alfombra de púas de acero colocada junto al muro para que los que querían dar el salto a la libertad se lo pensaran.
Más allá de este legado material, Klausmeier señala que el muro “es una imagen poderosa de la ausencia de comunicación”. “Cuando en una zona no hay paz, hay un muro. Es un fenómeno repetido en otras partes del mundo, hoy hay más muros que cuando este cayó”. El jefe del departamento de Investigación y Documentación de la fundación, Gerhard Säiter, comisario de la exposición, subraya que “el muro cayó de forma pacífica y que había una necesidad global de libertad, por eso simbolizó el fin de la Guerra Fría”. “Y fue el final, con las excepciones que hoy haya, del experimento de sociedad socialista”.
Sobre los que lograron escapar a la Alemania occidental, “una cifra imposible de calcular”, Klausmeier recuerda los casos más ingeniosos: “Una familia se fugó en un globo aerostático, otra usó una cuerda lanzada con un arco, que se convirtió en una especie de tirolina”. Una que le gusta mucho es la del grupo que contrató un pequeño barco turístico, emborracharon al capitán, le dejaron dormir la mona en un bote y pusieron rumbo al Oeste. Luego está el hombre que se escondió en el interior de una bovina gigante de cable eléctrico. Aunque la más estrambótica es la de la familia que se escondió dentro de una vaca de pega que habían construido. Klausmeier enseña un libro con la foto del falso bóvido, en el que parece que se hubieran inspirado los guionistas de la película Top Secret para una de las esce-
nas más desternillantes del filme.
Películas
Por seguir con películas, la favorita de Klausmeier sobre lo que fue todo aquello es, “sin duda, Uno, dos, tres”, la genial comedia de Billy Wilder, protagonizada por James Cagney. “Esta película se empezó a rodar en el verano de 1961, poco antes de que comenzara a levantarse el muro, pero tuvieron que hacer una parte con una réplica de la Puerta de Brandeburgo y en Múnich porque ya no podían rodar en el Este”.
De paseo por el parque, Säiter escoge los puntos informativos más destacados, como una foto de un hombre que espera sentado tranquilamente en la parada del autobús mientras a su espalda un grupo de soldados trabajan levantando el muro. Un espacio que sobrecoge es el panel con las fotos de los muertos. Hay que tragar saliva para ver las de los niños ahogados al cruzar el río.
En el suelo hay restos de los cimientos de los inmuebles que estaban pegados a la frontera. “Fueron expulsadas unas 1.200 personas en octubre de 1961”, agrega Säiter, que señala una fotografía de dos hombres asomados a una ventana: “Sus cabezas estaba en el Oeste, pero sus cuerpos en el Este”. Es el preludio de varios vídeos en los que se ve a personas saltando desde las ventanas de sus casas y arrojando sus bultos para huir del comunismo.
Un audio explica que las familias de fallecidos en esa zona los enterraban en el cementerio aledaño al muro porque era una forma de poder ver a sus familiares del otro lado. En el recorrido el terreno se eleva ligeramente donde unas placas en el suelo recuerdan que ahí se construyeron túneles para las huidas. “Tenían entre 80 y 100 metros de largo y sus ocupantes no podían ponerse de pie. Hubo unas 20 personas que pasaron ahí seis meses metidos”.
De vuelta a la exposición en Madrid, ¿con qué idea le gustaría a Klausmeier que se queden los visitantes? “Que fue un tiempo y un lugar en el que la gente podía juzgarte por tus decisiones personales porque todo era política, y
que fue más complejo que una historia del bien y el mal”.
La fundación que custodia el legado material, gráfico y sonoro
de la que fue la frontera más célebre presenta una exposición que viajará siete años por Europa con inicio en España
El muro de Berlín
reaparece en Madrid
Arriba, parte del muro de Berlín llegado para la exposición de Madrid. Jóvenes golpean el muro tras la caída de la Alemania comunista y carrito de bebé usado para el contrabando de alimentos en el paso
fronterizo. / COLECCIÓN STIFTUNG BERLINER MAUER / VERÓNICA DÁVILA / LUIS MAGÁN / COLECCIÓN MUSEO SCHLOSS MORITZBURG ZEITZ / MUSEALIA
MANUEL MORALES, Berlín
La muestra reúne 300 objetos, una torre de vigilancia y alambre de espino Una familia logró pasar a la Alemania occidental dentro de una vaca falsa
CULTURA
Ricardo Lezón (Zaragoza, 53 años) ha trabajado en una gasolinera, vendido casas, puesto copas, dado clases de tenis, montado un bar y una casa rural. Ha hecho casi de todo para ganarse la vida. No ha vivido de la música, pero sí gracias a ella. Hace 21 años montó en Getxo (Bizkaia) un grupo con unos amigos, McEnroe. Una banda que no llena estadios pero cuyos seguidores comparten una fiel devoción. Las letras de Lezón logran crear un universo propio reconocible tras la primera estrofa. El amor, el desamor, el dolor, la melancolía, la alegría y la tristeza discurren por canciones, a lo largo de seis álbumes con McEnroe y otros cuatro con otros proyectos, que parecen versos cantados. Que emocionan y desgarran. Después de tres libros de poemas y relatos, ahora ha publicado Lento y salvaje, una autobiografía que desde la honestidad más brutal explica cómo se vive durante más de dos décadas dentro de un grupo de música tan
improbable como el suyo. Pregunta. ¿Qué es McEnroe?
Respuesta. Es como una casa, la suerte de habernos conocido los cuatro miembros del grupo y de seguir juntos 20 años después. Es como ese caserío que se mantiene en pie aunque nadie sabe por qué. Y es mejor no preguntar
por ello por si se viene abajo.
P. Lleva media vida haciendo letras y música, y escribiendo poemas. Pero dice que no es ni músi-
co ni escritor.
R. Nunca he estudiado música. Yo cogí una guitarra y me puse a hacer canciones. Y es lo que sigo haciendo: canciones. También he escrito y publicado poe-
mas. Y, ahora, este libro. Solo eso.
P. Dice que nunca le ha gustado el mundo tal y como es y que para sobrevivir ha construido uno más pequeño. ¿Eso son sus
canciones?
R. Cuando te haces un mundo pequeño, lo confundes con el real. Te rodeas de las cosas que te gustan y las cuentas como te gustaría que fueran. Te las imaginas y te quedas ahí. Cuando alguien te dice que se identifica con lo que has escrito, es como si hubie-
ra entrado en tu mundo.
P. La ansiedad aparece en el libro como algo que ha atravesado su vida. Habla de terapias, de
ansiolíticos. ¿Qué ha supuesto?
R. Hay dos partes muy diferenciadas. La que viví hasta que me dijeron que tenía ansiedad, que es la que se vive solo y sin entender. Imaginándote lo peor. Sintiéndote muy distinto y lejano a todo lo que te rodea. Me privé de muchas cosas que tenía que haber vivido con más naturalidad. Y luego hay otra parte: cuando ya te dicen que tienes ansiedad. Enton-
ces se te pasa la mitad. P. ¿Cuántos años tenía?
R. Creo que 17. Tuve la suerte de hablar con mi padre, que era médico, y con un psiquiatra. La ansiedad me desbordaba muchas veces, inundó mucho tiempo de mi vida, pero cada vez menos. Cuando luchas contra algo con-
creto, todo cambia.
P. Por eso es importante que
se hable de ello, ¿no?
R. Es fundamental. Yo se lo decía a todo el mundo. Hice terapias bastante fuertes con gente que estaba mucho peor que yo, y me sirvieron para poner todo en su
sitio y perder el miedo a contarlo.
P. ¿Hasta qué punto ha determinado su vida y la relación con
la música?
R. Es algo que siempre está ahí, como una sombra. Y sabes que de alguna forma siempre va a estar. Escuchar música me ayudó mucho. Era un lugar en el que me encontraba mejor, en el que todo amainaba un poco. Tenía un poder de curación. Después empecé a tocar con amigos. Tocaba el bajo, muy mal. Luego empecé a hacer canciones y sentí una especie de calma. Encontré una forma de expresar cosas que no habría sabi-
do decir de otra manera.
P. Dice que siempre ha tenido miedo de dejar la ansiedad al descubierto. Pero en el libro se desnu-
da completamente.
R. Soy muy miedoso, pero cuando llegan momentos de verdad importantes, me tranquilizo. Como cuando salgo al escenario, que se me pasa todo. Lo mismo
ha sucedido al escribir el libro.
P. Habla también de la contradicción entre los muchos miedos que ha tenido y, a la vez, la dificul-
tad para no seguir sus impulsos.
R. Siempre ha sido así. La ansiedad puede quebrar mucho la confianza en ti mismo. Pero siempre queda una parte en la que de forma inconsciente sigues confiando en tus impulsos. El título
del libro viene un poco por ahí..
P. Muchos seguidores encuentran en la música y las letras de McEnroe un antídoto contra su propia ansiedad. Ángeles González Sinde cuenta que vuestra música le sirvió de refugio durante el duelo por la muerte de su hermano. Que vuestras canciones eran
la medicina que necesitaba.
R. Quizá porque hacer y escuchar canciones también ha sido una terapia para mí. Muchas veces cuando mis amigos se iban de fiesta yo me iba a la playa a caminar y a escuchar música. Me sentía acompañado incluso con letras en inglés que no entendía. Si hemos conseguido eso con nuestras canciones, hacer compañía y ofrecer un cierto consuelo, para
mí no hay éxito mayor.
P. Las canciones hablan de desesperanza, pero desde la espe-
ranza.
R. Incluso cuando estás más jodido, siempre hay pequeños brillos que hay que intentar mirar. Muchas veces es muy difícil, y te tienen que ayudar, pero eso también es un brillo, que alguien te quiera acompañar. Al final, ese brillo se va haciendo más grande y sientes otros nuevos, y dejas de gastar energía en cosas que no
aportan nada.
P. Sus canciones hablan casi siempre de amor: del que empie-
za, del que dura, del que acaba.
R. Ahora me gusta más hablar de los afectos en general. En el último disco para mí fue importante abordar el amor a los padres, el amor propio… porque yo tenía demasiado idealizado el amor romántico. Y eso tiene una parte muy mala. La idealización es el camino más corto hacia la decepción. Igual fue por lo que había vivido en mi casa. Mis padres se divorciaron y tuvieron una relación difícil, muy turbulenta. Frente a eso, yo decidí que iba a hacer del amor algo muy impor-
tante. Y quizá me pasé. P. ¿En qué sentido?
R. Lo coloqué en un lugar muy alto. No debería estar ahí. La primera vez que estuve con alguien fue por amor, y quería que fuese una historia impresionante. Así la viví. Pero tú no controlas el destino. Y cuando te dejan de querer, muchas veces tú también te dejas de querer. El desamor deja al descubierto muchas debilidades propias. P. El libro plantea también cómo la sensibilidad extrema pue-
de llevar a lugares muy oscuros.
R. La sensibilidad a veces te pasa por encima, como la ansiedad. Hanif Kureishi habla en Intimidad de algo que me interesa mucho: la importancia de la distancia correcta en la relación con las personas. Si estás muy lejos, se van. Pero si estás muy cerca, las aplastas. Con la sensibilidad es igual: tienes que encontrar el punto exacto para que te ayude a ser
feliz sin que te sobrepase.
P. Se fue a un pueblo de Soria de 15 habitantes “para pasar el invierno lejos del mundo y su deprimente ruido”. Montó un hotel rural y se quedó dos años. ¿Qué
aprendió?
R. Todo. Yo vivía en Marbella. Venía de una ruptura sentimental. No me vi en esa ciudad. Y mirando en Idealista vi el sitio este y me fui. Fue, de nuevo, el instinto. Allí me encontré, me perdoné y
me empecé a caer bien otra vez.
P. ¿Habría deseado vivir solo
de la música?
R. ¿Eso es el éxito? No lo sé. No necesariamente. Siempre he pensado que ahí había un salto que no quería dar. ¿Qué diferencia hay entre llenar la sala Vesta o el Wizink? ¿El dinero? Porque el éxito es algo que no se toca y que para cada uno es algo distinto. No quiero decir para nada que el que vive de la música se venda. Hay grupos maravillosos, mucho mejores que nosotros, que llenan salas inmensas, como The National. Pero nosotros estamos aquí y está bien. Y nos siguen pasando cosas. Nunca pude imaginar que íbamos a tocar en las Noches del Bo-
tánico y sucedió.
P. ¿Cómo cura esa belleza tan
presente en sus canciones?
R. Silenciosamente. El concepto de belleza es complicado. Cada uno tenemos el nuestro. Para mí está muy unida a la pureza y a la bondad. La bondad me impresiona y me emociona mucho. La gente que no usa el amor como true-
que, que simplemente da.
P. La tristeza también tiene su parte de belleza, dice en una de
sus canciones.
R. A mí no me sale escribir desde la tristeza. Tengo que hacerlo desde la alegría, o desde la calma. Pero muchas veces lo hago pensando en momentos chungos que he tenido, y que han llegado después de otros hermosos. Haber pasado por todo ello hace posible
que escriba ciertas canciones. La tristeza encierra esos brillos.
RICARDO LEZÓN Líder del grupo McEnroe
“Idealizar el amor romántico es el
camino más corto a la decepción”
Ricardo Lezón, en la sede de Penguin Random House en Madrid el pasado martes. / SAMUEL SÁNCHEZ
MÓNICA CEBERIO BELAZA, Madrid Después de tres poemarios, publica
‘Lento y salvaje’,
una autobiografía
“La ansiedad
siempre está ahí y
siempre va a estar.
La música ayuda”
“Incluso cuando
estás más jodido
siempre hay
pequeños brillos”
CULTURA
H
ace unos días hablaba con la escritora Mar García Puig sobre lo interesante de las estructuras fragmentarias. Quizás fue aquella rápida conversación que tuvo lugar en un contexto de celebración la excusa que, de alguna manera, he encontrado para mostrarme así en este texto, a trocitos, con el cuerpo cansado y la cabeza llena de una serie de pensamientos que se comportan con patetismo para ocupar el primer puesto. Pienso en el fin de semana robado a la rutina con mi sobrina de siete años que lleva flores a la tumba de la bisabuela y el caos de sentimientos que la experiencia ha generado, en las pinturas nuevas y cómo empiezo a ser capaz de ver a través del blanco, en el anhelo del abrazo de mi marido, en el próximo viaje (de nuevo a Pompeya), en los libros de Herta Müller que me esperan en la librería desde hace más de una semana y los mails del librero con la misma respuesta confirmando que de hoy no pasa que vaya a recogerlos, en la relectura de La buena letra y el corazón inflamado, en el mueble de planos que escapa a mi presupuesto, en la posible mudanza.
Todas las cosas buenas que parece que asomen a la vuelta de la esquina quedan salpicadas por un dolor terrible y cruel, lleno de violencia. La Piedad de Käthe Kollwitz me taladra el cerebro, aunque las flores de la tumba de la bisabuela o el color del pelo de mi sobrina, el olor del aguarrás, el placer del abrazo del marido, lleguen a mí amorosamente. La Piedad de Kollwitz me atormenta desde mucho antes de haber conversado con Mar García Puig sobre lo interesante de lo fragmentario y me escupe que a nada de lo que pueda escribir en esta página vale la pena dedicarle tiempo.
Parad, pensamientos. Y para, cuerpo, de imprimar cartones, de tensar y grapar telas, de limpiar las mesas de tinta, de cargar con maderas, de limpiar de nuevo todos los cristales del taller y de la galería, de observarte en el espejo y que te duela la arruga que habías decidido defender. Justo al año de haber perdido a su hijo Peter en la guerra, Käthe Kollwitz escribió: “Trabajo en una pequeña escultura que es el resultado de mis experimentos por retratar la edad adulta. Se ha convertido en una especie de Pietà. La madre está sentada, su hijo yace en sus rodillas”.
Salgo del pueblo, como cada mañana, y llego a Barcelona. Aparco, y antes de entrar en el taller pienso en ir a tomar un café rico para leer un poco, para ver si mi cerebro-taladro me da una tregua. Quizás escriba un texto sobre la belleza de la palabra matriz. Matriz de cobre, de madera, de aluminio, matriz que pulimos y desengrasamos, que trabajamos con materiales grasos y barnices, matriz que atacamos con ácidos y gubias y que después estampamos en papeles de alto gramaje. Pero me siento en el café y, antes de poder sonreír porque Joanna Walsh me retrata —como a tantas otras— en mi relación con los libros —”en tiempos tú también pensaste que la acumulación era un logro”—, miro el móvil y veo a una madre de rodillas abrazada a un niño amortajado con una tela blanca.
La violencia y gravedad de las imágenes que nos llegan desde Gaza me paraliza. Quiero gritar, pero siento que soy una hormiguita. Me planteo pintar la escena, pero sé que el dolor que puede llegar a sentir esa madre arrodillada está muy lejos de lo que yo haya podido sentir nunca y me pregunto si sería lícito apropiarme de ello, si serviría de algo o si se reduciría a un acto patético de paternalismo. El arte es el único lugar donde podemos permitirnos todas las licencias, pero este genocidio me obliga a separarlo por primera vez de la vida.
La madre mece al niño muerto, se balancea y lo acaricia a través de la tela blanca, le susurra al oído en medio del desastre. “5 de octubre de 1914. Carta de despedida de Peter. Como si volvieran a cortar el cordón umbilical que nos une al niño. La primera vez para vivir, la segunda para morir”.
OPINIÓN / PAULA BONET Piedad
Una imagen de la ‘Piedad’ de Käthe Kollwitz tomada en 1998.
La gravedad de las imágenes que nos llegan desde Gaza me paraliza. Quiero gritar
LAS COLECCIONES DE EL PAÍS
EL PAÍS lanza un pack de DVD y CD que reúne las voces de los artistas españoles más importantes de los sesenta y setenta: Todos juntos por el rock and roll. Este proyecto ofrece material inédito que hará viajar al pasado a los amantes de la música volviendo a escuchar a la generación que cambió la industria discográfica en España. El recopilatorio, que reúne actuaciones de más de 100 intérpretes versionando clásicos de la música española, esta disponible, por 29,95€ en la página web de Colecciones del diario (www.colecciones.elpais.com).
Todos juntos por el rock and roll es fruto de más de cuatro años de trabajo bajo la dirección musical del prestigioso productor Joaquín Torres. El proyecto buscaba reivindicar los principios musicales de una época, comprendida entre el inicio de los años sesenta y la mitad de los setenta, con la participación de los grandes protagonistas: los artistas.
Miguel Ríos, Micky, Manolo Pelayo, Pepe Barranco, Iñaki Egaña, Paco Pastor, Miguel Morales, Adolfo Rodríguez, Joe González, Juan Cánovas y Nito Pinilla, Helena Bianco, Andrea Bronston y María Lar son algunos de los participantes en esta propuesta. Los artistas interpretan temas como Popotitos, El baúl de los recuerdos, Tengo tu amor o Todo tiene su fin.
Torres ha trabajado con numerosos artistas a lo largo de su carrera, gracias a su labor como músico, productor y a su estudio de grabación, Torres Sonido. Al inicio de este proyecto el productor contó rápidamente con 24 artistas confirmados, pero, finalmente, debido a la amistad que le une a muchos de ellos y a su experiencia, acabó reuniendo a un centenar, entre músicos e intérpretes. “Contaba de antemano con que más de uno no se uniría a la aventura porque su vida había tomado otro rumbo o porque sus condiciones físicas no se lo permitirían ya; aun así, llamé a todos, pues tenía la suerte de conocerles y haber tenido una buena relación con ellos”, confiesa Torres en la presentación del DVD-CD.
Todos juntos por el rock and roll es una recopilación exclusiva con la que se puede disfrutar de la música de una época que todavía está presente. Los artistas se dividen en dúos para interpretar una colección de canciones que ya es historia de España y que abrió camino al pop-rock actual. Esta colección es un reconocimiento a todos estos músicos que, por mucho que pasen los años, siguen siendo valorados por las siguientes generaciones
de artistas.
Documentación gráfica El proyecto incluye información y documentación gráfica de cómo se ha gestado su producción. El DVD cuenta con videoclips de todos los temas que se incluyen en el CD. Además, el DVD tiene como extra una entrevista con el Dúo Dinámico y la participación del guitarrista de Los Teen Tops Jesús Martínez.
Un testimonio inédito que combina la amistad, con los recuerdos y la complicidad entre
los grandes músicos del rock and rol l .
EL PAÍS reúne a los cantantes más
icónicos de los sesenta y setenta ‘Todos juntos por el rock and roll’ recopila temas de más de 100 artistas entre los que destacan Miguel Ríos, Pepe Barranco, Paco Pastor, Andrea Bronston o María Lar
Miguel Ríos, Micky, Pelayo y Barranco, en un momento de la grabación de Todos juntos por el rock and roll.
EL PAÍS, Madrid
DEPORTES
Una jugada salvó un mal partido y el Barça no perdió sorprendentemente en el Real Arena. Ni siquiera empató sino que ganó en una última jugada rematada por la cabeza de Araujo después de un centro templado de Gündogan. La victoria fue un regalo para un equipo desfigurado, extraviado e inferior a la Real. La indefinición azulgrana contrastó con la personalidad del equipo de Imanol. No se explica cómo a los donostiarras se les escapó un encuentro con el que se recrearon futbolísticamente, solo reducidos por Ter Stegen, el único azulgrana que compareció en San Sebastián hasta que Araujo se convirtió en Lewandowski. El marcador es un alivio para los barcelonistas a efectos de la clasificación de la misma manera que la confusión en el juego obliga a mantener el debate abierto por la derrota del clásico en Montjuïc.
El partido empezó con un pim pam pum en el área de Ter Stegen. Tres remates en dos minutos a los que el portero respondió con acierto para suerte de los erráticos Gavi y Koundé. El meta rechazó los tiros de Barrenetxea y Oyarzabal y contempló como el cabezazo de Merino salía a su derecha ante la expectación de los aficionados que llenaban el Reale Arena. Jugaba la Real de memoria, de manera fácil y agradecida, artesana en la concepción del juego y laboriosa en la defensa de la pelota, siempre solidaria ante un Barcelona diseminado y perdido, sin hilo de juego y reiterativo en las pérdidas de balón, entregado a Ter Stegen, nuevamente exigido al cuarto de hora por Take Kubo.
No se sabe qué pretendía el Barça. Xavi fue consecuente con su particular lectura optimista del clásico y mantuvo la alineación con tres centrales —Koundé sustituyó a Christensen— y sin extremos naturales —las bandas son para João Cancelo y João Félix— mientras Lewandowski sustituía a Ferran. Los azulgrana necesitan los goles del Pichichi. El polaco, sin embargo, estaba desconectado del encuentro, igual que los dos portugueses, mientras Barrenetxea atacaba sin parar la banda defendida por Araujo y Balde. La debilidad barcelonista por los costados era tan evidente como su falta de fútbol interior por la permeabilidad de los tres volantes que el sábado mantuvieron a raya durante una hora al Madrid.
No cesa el debate en el banquillo y en el vestuario desde la arenga de Gündogan y en cambio el campo continuaba en silencio, vacío de fútbol, sin más consigna que la de resistir ante la superioridad de la Real. El alemán fue más elocuente en la tribuna de prensa que en la sala de máquinas de San Sebastián hasta la jugada del 0-1. La figura del medio centro ha perdido jerarquía en ausencia de De Jong. No se sabe quién manda en el Barça. No había pausa ni velocidad, y menos sincronización en un equipo volteado por un rival intenso, penalizado por su falta de pegada y el acierto de Ter Stegen. El volumen de juego de la Real se oponía al absentismo azulgrana personificado en Cancelo y João Félix.
Los barcelonistas no se sostenían, caían en las áreas, también en la de la Real. Así reclamaron un penalti a Lewandowski y a João Félix en la misma jugada, la primera y la última que protagonizaron antes de alcanzar el descanso y escuchar las correcciones de Xavi. Los cambios se retrasaron un rato, seguramente porque el Barça compareció un poco más enfadado, como si quisiera disputar el partido, mejor en la presión que en la elaboración, incapaz de chutar a la portería de Remiro. El técnico quitó entonces al todavía convaleciente Lewandowski y a Fermín para recurrir a Ferran y Pedri. Ausente por lesión desde el 24 de agosto, el tinerfeño tardó en entrar en juego ante el arreón de la Real.
Volvió a la carga el equipo de Imanol mientras el de Xavi se apiñaba para sufrir en el área de Ter Stegen. El sufrimiento encontró su recompensa en un tramo final de un par de minutos, cuando apareció la luz de Pedri —asistió a Gavi ante un gran Remiro—, la mirilla de Gündogan y el arrebato de Araujo, el central convertido en ariete, para alcanzar la victoria en una jugada validada por el Var ante el asombro de la hinchada del Real Arena.
El 0-1 vuelve a ser sinónimo de fortuna en el Barça, siempre a gusto en San Sebastián —cuatro victorias consecutivas—, un feudo en el que la Real no perdía desde febrero contra el Valladolid. Los resultados —a favor y en contra— no disimulan de todas maneras que al Barça está confundido, falto de juego y gol, sobrado de comentaristas y falto
de futbolistas.
Pedri no jugaba con el Barça desde el 20 de agosto, en la segunda jornada de Liga. Le marcó un gol al Cádiz y después sufrió las consecuencias de la lesión en el recto anterior de la pierna derecha. Se fue con los calores del verano y regresó en San Sebastián, en plena borrasca. Reapareció en el minuto 57, ocupando el lugar de Lewandowski. Un minuto antes del gol de Araujo le puso un balón a Gavi que podría haber acabado en la red, pero Remiro estuvo atento. Después comentaba que, “cuando has estado lesionado valoras mucho más volver a jugar. En un principio quiero disfrutar del fútbol y los partidos”. Para Pedri, “fue un partido complicado, pero lo hemos sabido sacar adelante”.
Real Sociedad: Remiro; Traoré (Elustondo, m. 63), Zubeldia, Le Normand, Aihen; Brais Méndez, Zubimendi, Merino; Kubo, Oyarzabal (Carlos Fernández, m. 84) y Barrenetxea (Ali Cho, m. 79).
Barcelona: Ter Stegen; Araujo, Koundé, Íñigo Martínez, Balde; Gavi, Gündogan; Fermín (Ferran Torres, m. 57); João Cancelo (Raphinha, m. 69); Lewandowski (Pedri, m. 57) y João Félix (Lamine Yamal, m. 69).
Gol: 0-1. M. 93. Araujo.
Árbitro: Alberola Rojas. Amonestó a Brais Méndez, João Félix, Íñigo Martínez, Zubeldia, Zubimendi y Gavi. VAR: Del Cerro Grande. Reale Arena. 37.555 espectadores.
Afortunado Barça
Un gol de Araujo en el tiempo añadido premia a los azulgrana, sostenidos por Ter Stegen, y condena a una Real Sociedad que fue mucho mejor Pedri reaparece tras dos meses y medio: “Quiero disfrutar”
R. SOCIEDAD 0
Araujo cabecea para marcar el gol de la victoria del Barcelona en Anoeta. / JUAN MANUEL SERRANO ARCE (GETTY)
BARCELONA 1
RAMON BESA
12ª JORNADA DE LIGA
DEPORTES
Puede estar más o menos fino con el balón, ser pragmático en el juego o retórico en la elaboración, mostrarse seguro o blandengue en la zaga, pero el Girona no está dispuesto a bajarse de lo más alto de la tabla. Allí aguarda, en solitario, a la espera de que el Real Madrid reciba hoy (a las 21.00, DAZN) al Rayo Vallecano. Titubeó, en cualquier caso, en Pamplona. Envalentonado por el siempre decisivo Budimir, Osasuna parecía que recuperaba la memoria, sobre todo después de remontar el 0-1 de Iván Martín. Nada de eso. En un partido eléctrico, en el que por momentos perdió el control del juego (nunca el balón), el Girona le enseñó toda su confianza a un dubitativo Osasuna. Y cuando El Sadar amagaba con volver a convertirse en un fortín, el cuadro catalán se lo llevó por delante. Esta vez, no fue vistoso. No le importó: la estrategia continúa en llamas. Y el Girona sigue de fiesta en la Liga.
La fiabilidad de Osasuna en la presión andaba de capa caída y Michel lo sabía. Sin esa fiereza para atorar a los rivales en campo rival, el Girona apostó por atacar por las bandas. Menos juego interior, más fútbol vertical para desarmar a un Osasuna con la intensidad en stand by, aunque siempre duro en defensa. La libreta de ideas de Michel parece infinita y su fórmula le funcionaba a la perfección. Al menos, lo hacía de entrada.
Osasuna prácticamente no olía el balón en El Sadar. Nada raro cuando enfrente comparece un equipo como el Girona. Tardó 10 minutos el cuadro rojillo en reaccionar y no fue hasta que Mojica tomó el mando para que Lucas Torró tuviera una doble ocasión. Ninguna, sin embargo, con premio. En cualquier caso, Arrasate encontró la grieta en la armadura de Michel: la defensa rojiblanca era menos fiable con Eric García en lugar de David López en la zaga con tres centrales que acostumbra a dibujar el técnico madrileño. Es justamente ese sistema táctico el que da al Girona su identidad camaleónica, normalmente, con Aleix García como eje de todo el juego, ayer con el foco puesto en Savinho.
Si el brasileño es uno de los futbolistas de la Liga, el Girona se consolida como una de las sorpresas de Europa. El conjunto de Michel se plantó antes del duelo ante Osasuna como uno de los cinco equipos que más goles había conseguido a partir de jugadas a balón parado: cuatro, por detrás del Leverkusen y el PSG (seis) y el Brighton (cinco). La quinta del Girona llegó para romper el cero en el marcador en El Sadar. Impasible para sacar el cuero desde atrás, Savinho aceleró cuando la pelota llegó a sus pies. Entonces, todo velocidad en el Girona. La jugada, preciosa por lo rápida y precisa, terminó con el 0-1 después de que Iván Martín empujara sin oposición el cuero a la red.
Todo era del Girona. Michel y compañía habían llegado a Pamplona dispuestos a que nadie los despertara de su sueño, mucho menos de lo más alto de la tabla. Pero Osasuna se rebeló. No estaba dispuesto a dejarse pasar por arriba, mucho menos en casa. Nadie mejor que Budimir para rescatar a Arrasate. El delantero se aprovechó en dos ocasiones de la pasividad de la zaga del Girona, irreconocible en El Sadar. Primero para pescar una segunda jugada, después para imponerse en soledad a sus cuatro marcadores y firmar la remontada: 1-2. Quería recuperar su esencia Osasuna, esta campaña extraviada, especialmente en casa: suma una victoria, un empate y cuatro derrotas. No pudo. No le dejó el Girona.
El despertador de Michel estaba en el banquillo: Tsygankov.
Por supuesto, el ucraniano contó con la ayuda de Dovbyk. Entre los dos delanteros fulminaron a Osasuna. Primero fue Dovbyk, que engañó a todos con un movimiento en el área para marcar de cabeza el 2-2. Después Tsygankov apareció para el 2-3. El Girona seguía con su plan de atacar por las bandas. El guion era el que Michel había ideado para la visita a El Sadar; la idea, la que persigue el técnico desde que se sentó en banquillo de Montilivi: controlar los partidos con el balón. Y para eso cuenta con Aleix García. Ayer menos presente con el balón, pero decisivo en la red. El volante, que suena para aparecer en la lista del próximo 10 de noviembre de Luis de la Fuente cerró la victoria con un golazo: una volea potente desde el vértice del área, que botó en el césped antes de colarse en la escuadra de la portería de Herrera.
Apareció Aleix García, también Dovbyk y Tsygankov. Por supuesto, Savinho. En definitiva, compareció el Girona en Pamplo-
na. Y parece que se acostumbra a eso liderar la Liga.
Tsygankov y Dovbyk fulminaron a
Osasuna con dos goles en 10 minutos El guion de Michel persigue controlar el partido con el balón y con Aleix García
OSASUNA 2
El Girona se agarra al liderato
En un partido tan cambiante como divertido, el conjunto de Michel se recupera
de los dos tantos de Osasuna para remontar y vencer en Pamplona
Aleix García celebra el cuarto tanto para el Girona en Pamplona. / JUAN MANUEL SERRANO ARCE (GETTY)
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Osasuna: Herrera; Areso, Catena, David García, Mojica; Torró (Moncayola, m. 89); Chimy Ávila (Rubén García, m. 76), Aimar (Raúl, m. 83), Moi Gómez (Pablo Ibáñez, m. 76), Peña (Barja, m. 83); Budimir.
Girona: Gazzaniga;Arnau, Eric, Blind, Miguel; Couto (Tsygankov, m. 70), Herrera, Aleix García, Iván Martín (Portu, m. 85), Savio: Dovbyk (Stuani, m. 85).
Goles: 0-1. M. 16. Iván Martín. 1-1. M. 25. Budimir. 2-1. M. 55. Budimir. 2-2. M. 71. Dovbyk. 2-3. M. 80. Tsygankov. 2-4. M. 90. Aleix García.
Árbitro: Munuera Montero. Mostró amarilla a Chimy Ávila, Catena, Budimir y Torró; también a Eric, Arnau, Stuani y Tsygankov.
Estadio El Sadar: 20.100 espectadores. JUAN I. IRIGOYEN
12ª JORNADA DE LIGA
GIRONA 4
DEPORTES
N
o quisiera dejar más tiempo tras la gala del Balón de Oro sin comentar la diferencia del papel que en ella tuvieron nuestro fútbol masculino y femenino. Y no hablo solo del Balón de Oro de Aitana Bonmatí, sino de lo que esta tenía detrás frente a la enflaquecida representación masculina. Aitana fue mascarón de proa de un grupo de seis nominadas por France Football en la lista de 30 elegibles. Cuatro entraron entre las 10 primeras tras la votación entre especialistas: cerca del oro de Aitana aparece el bronce de Salma Paralluelo y luego vienen Olga Carmona, sexta, y Patri Guijarro, octava; más allá aparecen Mapi León, 16ª, y Alba Redondo, 21ª.
Patri Guijarro y Mapi León no jugaron el Mundial, pertenecen al grupo de disidentes que no quiso participar, y aún siguen en eso. Es razonable pensar que de haber permanecido en la selección hubieran escalado puestos. Y no estuvo entre las elegibles Alexia Putellas, ganadora de las dos ediciones anteriores. La rotura de ligamento cruzado que sufrió le ha impedido recuperar la forma hasta muy recientemente. En otro caso, no hubiese faltado. Lo mismo ella que Aitana Bonmatí, Salma Paralluelo y las disidentes Patri Guijarro y Mapi León juegan en el Barça, campeón de dos de las tres últimas Champions. Y un dato más: este éxito llega en un país que no alcanza las 100.000 fichas femeninas, mientras Estados Unidos y Alemania pasan del millón, y otros tienen varios centenares de miles.
Un contraste con la lista masculina, donde solo entró un español, Rodri, la manija del multicampeón Manchester City de Guardiola. Uno en la lista de 30 elegibles, aunque al menos entró en un puesto de honor, pues fue quinto. ¿Merecíamos haber tenido más en la lista de 30?
Cada cual puede tirar algún nombre, pero si acaso para el final de la lista, e incluso así no muchos. Retirada ya casi al completo la generación gloriosa, de la que solo nos quedan los vestigios sevillistas de Sergio Ramos, Navas y, ya en la lejanía, Busquets y Jordi Alba, la inmediatamente posterior, ganadora de la Eurocopa sub-21 de Israel 2013, no dio de sí todo lo esperado. Ahora viene gente que promete, pero aún no está cuajada.
Así que hoy día la selección que nos encandila es la de ellas, no solo por su juego, también por su temple. Fueron al Mundial en condiciones extrañas, tras una revuelta que les hizo perder elementos importantes, descontentas con el ambiente de la federación. Digirieron como si nada el 4-0 de Japón y ganaron con brillantez. Luego, tras lo que pasó, afrontaron el siguiente partido, la visita a Suecia en esta Nations League que hace el papel de preolímpico, en unas condiciones inauditas. Días de bronca, de amenazas y comunicados, una paz de madrugada en Oliva, un viaje apresurado y sin preparación… Pero ganaron allí, como han ganado las otras dos salidas, a Suiza e Italia. Y todavía con la ausencia de Patri Guijarro y Mapi León, que siguen fuera del equipo.
Ese grupo está inundado de excelencia, como muestra la elección del Balón de Oro, pero también de algo más. Vista la forma en que acompañan su juego de rebeldía, me hacen pensar que ellas son la España de la rabia y de la idea que reclamaba Machado. Han ganado el Mundial, se encaminan hacia los Juegos Olímpicos, pero en ese camino han ido haciendo algo más: han construido sociedad. Cuando pase el tiempo, tendremos mucho que agradecerles, más allá de estas alegrías deportivas que nos están ofreciendo.
Radamel Falcao se despidió el miércoles de los jugadores del Lugones dándoles las gracias, uno por uno, después de marcarles dos tantos en la goleada por 0-6 del Rayo en la primera ronda de la Copa. “¿Por qué nos da las gracias? Se las tendríamos que dar nosotros a él”, cuenta al otro lado del teléfono Jaime, central del equipo asturiano de Primera Regional, el único de los locales que no pudo quedarse después del partido al pincheo, para celebrar el acontecimiento de enfrentarse a un Primera, porque entraba a trabajar a las 15.30 en una gran cadena de pizzas.
La amabilidad del delantero colombiano, de 37 años, el día de Todos los Santos en el estadio Santa Bárbara fue directamente proporcional a la caída en el olvido que ha venido sufriendo este 2023. Al inicio de su tercera temporada al sur de Madrid, no hay muchas noticias del Tigre más allá de que apenas juega. El encuentro copero de esta semana, ante un conjunto de la sexta categoría nacional, fue su única titularidad del curso y la mitad de los choques de Liga los ha visto enteros desde el banquillo (otros dos los siguió en la grada
por lesión). Uno de
los goleadores más
acreditados de los
últimos 15 años vive probablemente sus tardes finales, al menos en una Liga de élite, en la banda de Vallecas, en silencio, lejos de los grandes escaparates y sin muestras públicas de cabreo. Hoy vuelve al Bernabéu
(21.00, DAZN;
Güler entra en la
lista) tras muchos
meses de pérdida
de protagonismo.
Lastrado desde hace tiempo por
problemas físicos, sus números recientes
en Liga hablan de un
lento adiós:
no marca en jugada desde septiembre de 2022, en San Mamés, y desde entonces solo ha anotado dos penaltis (al Atlético el año pasado y al Mallorca en este). Esta temporada, únicamente ha disputado 40 minutos del campeonato en cuatro choques.
La llegada de Francisco ha resultado una continuación del descenso de peso que ya sufrió con Andoni Iraola. Poco después de que la competición regresara tras el Mundial, cayó a un tercer plano. “Lo de Falcao es cuestión de competencia pura y dura”, aclaró el técnico vasco el pasado marzo, cuando las suplencias del delantero empezaron a ser más habituales. Había pasado de jugar ratos muy a menudo, lo que le permitía su castigada carrocería, a ni eso en muchas ocasiones. La consecuencia fue que la temporada pasada estuvo los últimos cinco meses de Liga sin rematar a puerta. En todo el curso, solo lanzó en cinco ocasiones entre los tres palos. En este lleva dos: el gol al Mallorca y otro remate fallido al Betis.
En septiembre de 2021, Falcao cambió el Galatasaray por la orgullosa modestia del oxidado estadio de Vallecas. En Turquía tenía un contrato de unos cinco millones que su antiguo club ya no podía asumir, y tampoco su maltrecho físico animaba a grandes esfuerzos (venía de sufrir nueve lesiones). “Gracias por la humildad de venir al Rayo”, le dijo el presidente, Raúl Martín Presa.
Y la mudanza no le pudo sentar mejor. Con el dorsal tres (ahora lleva el nueve) como recuerdo a su padre y tras la cesión de Fran García, lo suyo fue un efecto champán. En el debut contra el Getafe, un tiro a puerta y gol (3-0). Siguió ante el Athletic: otro remate a puerta y gol (1-2). Y a los días, frente al Cádiz, titular, tres disparos y gol (3-1). Al mes, un tanto suyo derrotó al Barça (1-0). Y a las dos semanas, salió 12 minutos en el Bernabéu y un cabezazo suyo puso la grada a temblar (2-1). Pero hasta ahí. A El Tigre se le fue el gas en dos meses. Su siguiente diana tardaría medio
año, contra la Real. El inicio de su paso a la trastienda en el Rayo, donde termina contrato a final de campaña, y también con la selección, que no le ha llamado en las últimas tres ventanas. De nueve dianas en Liga, cinco fueron en los dos primeros meses.
Antes del duelo copero, de donde se fue escoltado por la Guardia Civil ante la aclamación local, en el WhatsApp del Lugones alguien publicó una foto suya junto a Messi y Cristiano, cuando era el tercer máximo anotador de la Liga. También recordaban cuando su Mónaco se cargó en Champions en 2017 al City de Guardiola con dos goles suyos en la ida. Los mejores tiempos de un ariete que consume su última etapa en la élite con una misión: convertirse en el máximo goleador colombiano. Lleva 344, a cuatro de Víctor Hu-
go Aristizábal.
Salma Paralluelo, antes de los premios./S. LECOCQ (REUTERS)
El ariete colombiano del Rayo, de 37 años, no marca en jugada en Li ga desde hace 14 meses y este curso sol o suma 40 mi nutos
Radamel Falcao
cae en el olvido
DE ÁREA A ÁREA / ALFREDO RELAÑO Balón de oro: ellas y él
Cinco de sus nueve dianas en el torneo llegaron en los dos primeros meses Desde septiembre de 2022 solo ha firmado dos redes, de penalti
y al Lugones
LORENZO CALONGE, Madrid
12ª JORNADA DE LIGA
Iván Marcano del FC Porto, el 29 de julio en
estadio de Dragao. PEDRO LOUREIRO (GETTY)
DEPORTES
Sensible, sonriente y resiliente. Pero no todo fue tan sencillo para él. “He sido poco feliz jugando al fútbol”, explica Bojan Krkic (Linyola, Lleida; 33 años) a EL PAÍS antes del estreno de su documental dirigido por Oriol Bosch y producido por Raül Llimós, NSN y Rakuten TV: Bojan Krkic: Más allá de la sonrisa. Aunque no siempre pudo mantenerla. “Muchos momentos me quitaban la sonrisa, y en muchas etapas he dejado de ser feliz”, asegura el exjugador del FC Barcelona. Fue un chaval precoz, una estrella meteórica con la presión mediática de ser “el nuevo Messi” dentro de un vestuario de grandes figuras, lleno de hostilidad y competitividad. Messi, Ronaldinho, Deco, Eto’o. Bojan tan solo era un niño de 17 años que se autoprotegía.
“Esa época era dura para los jugadores jóvenes, pero necesaria. El vestuario debe ser algo íntimo y que, cuando entres ahí, te sientas un privilegiado. No sé si los chicos ahora cuando suben al primer equipo se sienten así, y para mí hace que muchas cosas no se valoren”, confiesa Bojan. Él tenía el apoyo de la afición, de Frank Rijkaard y de algunos de sus compañeros. Pero la ansiedad por la fama repentina, las expectativas desbordantes, la soledad y el desasosiego de alguien que se fue de su hogar de forma prematura apabullaron al joven futbolista. Ahora es el coordinador del área de fútbol del club azulgrana donde hace un seguimiento de los jugadores cedidos. Les da confianza,
confort y consejos.
“Una virtud”
“Ser sensible es una virtud. Pero en aquel momento era demasiado, y me llegó a afectar por lo que estaba viviendo”, recuerda Bojan de su paso por el vestuario azulgrana. Llegó al primer equipo en 2007. La contradicción de un tipo sensible con la necesidad de un ambiente duro para forjar personalidad. El primer día que entró en el vestuario no se atrevió a levantarse a coger una botella de agua: “Tenía sed, pero estuve una hora sentado. Quizás es demasiado. Pero para mí levantarme y tener la libertad de moverme por allí era algo que no sentía”. Su timidez no debe confundirse con fragilidad: “Nunca fui frágil, porque no me rompí o detuve”. A Bojan le faltó un escudo allí dentro, aseguran sus excompañeros en el documental. “Era un niño en busca de protección. Cuando ves a los profesionales desde fuera, los idealizas. Pero a esos niveles hay mucha presión y competencia, y yo era un niño que generaba ilusión en un lugar que se estaba oscureciendo”.
Sin embargo, Bojan no cambiaría aquella experiencia. “Ese miedo te ayuda a crecer, a valorar el lugar en el que estás”, destaca el exjugador. Y recuerda una anécdota que ilustra la jerarquía de los vestuarios: “Eto’o nos explicó que Fernando Hierro, cuando subió al primer equipo, le pedía que fuese a buscarle la comida al bufé, y él lo hacía. Es demasiado, pero te hace sentir que realmente tienes que pelear”.
Ahora es diferente, destaca Bojan: “Todo ha evolucionado. Hay muchos jugadores precoces que están jugando en el primer equipo con 16 años. Estamos normalizando una situación que no deberíamos, porque son niños, aunque estén demostrando por su nivel que están preparados”. Y aquella tenaz categorización desapareció. “La jerarquía que había en el vestuario ya no existe. Antes entrabas y los veteranos te hacían sentir que tenías que ganarte el sitio”. Uno de los motivos es que los más jóvenes “están quemando etapas importantes en la edad formativa”: “Hay mucho talento, pero el jugador tiene que evolucionar y valorar las fases que llevan al primer equipo”. Por eso, Bojan inicia una nueva etapa en el Barcelona con un objetivo principal: ayudar a los más jóvenes. “A mí me faltaron muchas cosas, como a todos. Pero me focalizo en todo lo vivido y conseguido, y lo intento transmitir. Que Messi no es el ejemplo, y que jugadores como Sergio Canales, que se ha roto la rodilla tres veces, siguen compitiendo y afrontando la situación real del fútbol”, resume Bojan, que tiene la intención de inculcar que el deporte “no es solo ganar títulos, sino que hay muchos factores por los que sentirse orgulloso”.
“Los jóvenes no tienen miedo”, ha asegurado el entrenador Xavi Hernández en diversas ocasiones. Aunque, al igual que Bojan, pide paciencia. “Todos tenemos la responsabilidad de no querer demandar que un chico de 16 años ya esté jugando en el primer equipo. Mi principal objetivo con Lamine Yamal es que se saque cuarto de la ESO”, destaca el exjugador. Y recuerda también el caso de Ansu Fati, o el reciente de Marc Guiu que, tras marcar un gol con el primer equipo, pasó en 24 horas de 40.000 seguidores a casi un millón. “Cuando un chico joven está preparado para competir y así lo demuestra su talento, pero tiene una lesión o una mala época, todos tendemos rápido a olvidar y a querer destacar a otro”,
insiste Bojan.
Ansiedad y miedo
El exjugador azulgrana fue una de aquellas jóvenes promesas. Llegó con nueve años al Barcelona, y tras cuatro temporadas en el primer equipo se marchó cedido a la Roma, al Milan y al Ajax de Ámsterdam. Tenía ambición. Pero dio un paso más, y en 2014 rescindió su contrato con el Barcelona y tomó un avión dirección a su nuevo club: el Stoke City. Aunque sufrió un ataque de ansiedad y detuvo el vuelo. Todavía hoy sigue teniendo un problema con los aviones. Le cuesta volar solo. “Mi mente sintió que ese avión no tenía que despegar. Me levanté, hice lo que puede para intentar evitarlo”. Horas antes había firmado la rescisión de su contrato en las oficinas del Barcelona y había ido a casa a recoger sus maletas. “El Barça es mi vida y mi segunda casa. Coger un avión, que te aleja del club y de Barcelona, era como romper ese cordón umbilical”, reflexiona Bojan.
Pero siente que tomó la decisión correcta: “Debía dejarlo. Tenía que volar y construir mi carrera como jugador de fútbol. Mi cabeza decía que era la mejor opción; mis sentimientos, que me tenía que quedar”. Bojan pasó por tres continentes, nueve clubes y estuvo activo 16 temporadas. No siempre fue feliz: “Ha habido muchos momentos en los que me he sentido solo. De las 16 temporadas que he sido jugador profesional, 12 he estado viviendo solo. Es jodido vivir con esa soledad. Pero se tiene que experimentar, porque se aprende mucho”.
Años después, ya retirado del fútbol desde el pasado abril, aterriza de nuevo en casa. Con un cometido diferente. Y feliz. “Ser feliz para mí es la libertad de sentir, compartir y expresarme. Tengo esa libertad que me permitió tomar la decisión de dejar el fútbol. Y ahora iniciar otra etapa con mi gente”, explica. Su mensaje es claro: “Tenemos la responsabilidad, entre todos, de no normalizar esos cambios que la sociedad quiere de manera inmediata. Necesitamos una calma más global”. Y aún sensible, va más allá de su sonrisa —su “escudo protector” y lo que le
“define”— y enseña, sin tapujos, lo que ha vivido y sentido.
BOJAN KRKIC Exfutbol i sta
“Fui un niño que generaba ilusión
en un lugar que se oscurecía”
Bojan Krkic, exfutbolista y hoy coordinador de fútbol en el FC Barcelona. / QUIQUE GARCÍA (EFE)
IRENE GUEVARA, Barcelona
El primer día en el vestuario no se atrevió a coger
una botella de agua
“Antes los
veteranos te hacían sentir que tenías que ganarte el sitio”
“Hay muchos
jugadores precoces, lo normalizamos y no deberíamos”
DEPORTES
Si uno enciende el televisor y ve jugar estos días a Grigor Dimitrov, pensaría que los últimos seis años del búlgaro han sido tan solo un mal sueño, que todavía hay tiempo, que esa cantinela de Baby Federer no era justa —nada ni nadie se acerca al genio— pero escondía algo de verdad, porque si hay un tenista terrenal —de carne y hueso, no como el suizo— que sea un superclase ese es él, deseo prohibido, el artista descarriado que tantos y tantos sueños del aficionado frustró. Escribir de Dimitrov es escribir de desventura, de tormento, de mucho sufrimiento a escondidas y de aquellas comparaciones odiosas que no hacen ningún favor. A él se le observaba como el heredero, pero quedó en poco más que un suspiro, primero, y en un efímero amago, después. Sin embargo, ahí sigue, en pie, revolviéndose en busca de una última oportunidad y regalando caramelos en la pista de París-Bercy.
“He aprendido a no pensar en las oportunidades perdidas”, dice tras batir al griego Stefanos Tsitsipas (6-3, 6-7(1) y 7-6(3) y ganarse un hueco en el cartel definitivo de hoy, sonriente y feliz, de alguna forma liberado. “Ya no tengo que demostrarle nada a nadie, lo hago todo exclusivamente para mí. No puedo expresar lo que significa esto. No he vuelto, simplemente nunca me fui. Acepto todo lo que me ha sucedido y por todo aquello que he tenido que pasar, sin pensar en si he desperdiciado oportunidades”, agrega el búlgaro, que a sus 32 años ya compite por el mero hecho de disfrutar, y no por la obligación de responder a las enormes expectativas que generó en su acceso a la élite, o de aquellas más moderadas que suscitó en 2017, cuando elevó su primer y único Masters 1000, en Cincinnati, y también la Copa de Maestros.
Desde entonces, una profunda caída en un agujero anímico y una lesión tras otra, de crisis en crisis sin hallar remedio hasta que se reencontró con Daniel Vallverdú, el técnico que le reanimó aquella temporada. “Grigor cree de nuevo en él y en su juego. Su confianza el año pasado era baja [26 victorias, por las 24 del anterior, las 18 de 2020 y las 22 previas] y el progreso ha sido fantástico. Solo hay una cosa que pueda ayudarle a recuperarla: las victorias. Ha conseguido más de 40 este año [41], y eso es un gran impulso”, destaca el preparador, que de la mano del inglés Jamie Delgado han reanimado a un tenista traducido en una cuestión de fe, porque Dimitrov es eso: creer y creer, sabiendo que probablemente nunca vaya a suceder lo imaginado. “Mi sensación es que he dado un cambio mental en la gira asiática”, aduce, instalado en el 14º puesto mundial —llegó a ser el 78º en 2019— y habiendo rendido en el último mes a jugadores de la talla de Carlos Alcaraz y Daniil Medvedev, sin renunciar a nada en el choque de hoy (15.00, Movistar Deportes) contra Novak Djokovic, superior ayer al ruso Andrey Rublev (5-7, 7-6(3) y 7-5).
“Llevo todo el año jugando bien, pero allí [semifinales en Chengdú, cuartos en Pekín y semifinales en Shanghái] disfruté mucho. He vuelto a ser un tenista que busca las cosas con sus propias armas, no esperando los errores de los demás. Mi objetivo es ganar o perder por mí mismo; últimamente controlo mis emociones y he tenido la actitud correcta. Sé qué ha pasado en mi carrera, pero no siento lástima de mí mismo”, cierra el búlgaro.
Coronado campeón desde hace ya un mundo, Max Verstappen sigue con la tónica que impuso desde principio de temporada y pegado a ella seguirá hasta que el campeonato ponga el cerrojo en Ab Dabi, a finales de este mes. El holandés, que tiene a su alcance acumular un total de 19 victorias, un récord que sería complicado de igualar. Ganaba los domingos y desde hace un par de años pasó a hacerlo también los sábados, en ocasión de las carreras al sprint que se introdujeron en 2021.
Ayer, en Interlagos, el tricampeón del mundo se adjudicó su cuarta victoria en estas citas que sirven de aperitivo, esta vez más que nunca si tenemos en cuenta el alboroto que se formó por la altísima degradación de los neumáticos, que hizo estragos en la mayoría. Mad Max le ganó la primera curva a Lando Norris (segundo) gracias a una arrancada fulgurante —su tiempo de reacción a los semáforos fue de una décima y media—, mientras que Checo Pérez terminó el tercero. Carlos Sainz cruzó la meta el octavo, y Fernando Alonso, el undécimo, en una de las citas más movidas del calendario.
Con la entrada en escena del nuevo formato de fin de semana, los promotores del certamen intentaron sacudir un poco a la hinchada más fiel y atrapar a nuevas audiencias. Los tres eventos con prueba corta del primer ejercicio pasaron a ser seis con vistas al siguiente (2022) y a 2023, cuando, además, se retocó la agenda. Este curso, la jornada del sábado se centró por completo en las sprint, con una cronometrada específica por la mañana. Además, el resultado de por la tarde dejó de tener influencia el domingo, circunstancia que ha llevado a los corredores a tomar más riesgos, dado que los toques o eventuales accidentes penalizan mucho más que antes.
Los equipos, eso sí, lamentaron disponer de solo una sesión de ensayos libres, la primera del viernes, antes de la cronometrada larga, la de por la tarde, la que establece el orden de salida del domingo. Pero, sobre todo, sus quejas giraron alrededor de la prohibición de tocar los monoplazas después de esa primera toma de contacto, debido a la introducción de las condiciones de parque cerrado. Eso va a cambiar en 2024, con el pretexto de evitar la confusión de la hinchada, por más que las modificaciones todavía se encuentran en una mesa de debate con todas las partes implicadas.
El asunto ha ganado importancia durante los últimos días, a raíz de las descalificaciones de Lewis Hamilton y Charles Leclerc en Austin, por una irregularidad de sus monoplazas que los comisarios detectaron tras la carrera en el Circuito de las Américas. La tabla del fondo plano del Mercedes del británico y del Ferrari del monegasco no llegó al grosor mínimo, al parecer, debido a la degradación a la que fue sometido el suelo de sus coches. Los ingenieros consideran que ese incidente sería evitable con la relajación de esa limitación de tocar los bólidos. Una de las propuestas que se contempla es la de reprogramar al viernes el entrenamiento de clasificación para la sprint, y dejar la cronometrada convencional para el sábado, como se había celebrado toda la vida. Eso permitiría a los técnicos trabajar en los prototipos antes de ese entrenamiento, el más decisivo de todos.
“La idea de las sprint surgió por y para los seguidores. Desde un punto de vista técnico es un quebradero de cabeza porque el coche entra en el parque cerrado después de un solo entrenamiento. Y eso nos complica mucho”, comenta Tom McCullough, responsable de rendimiento de Aston Martin, desde Brasil. “Hemos estado hablando con Stefano [Domenicali, CEO de la F1]. Se podría hacer la cronometrada al sprint el viernes, y luego la segunda clasificación, para la carrera, el sábado a las dos, que es su horario de siempre. Eso, probablemente, crearía menos confusión”, convino Toto Wolff,
jefe de Mercedes, ante los micrófonos de Sky Sports.
FÓRMULA 1
La ley de Verstappen,
también en Interlagos
El holandés se adjudica el último ‘sprint’ en la última carrera corta antes de la modificación prevista para el próximo año
MASTERS DE PARÍS-BERCY Dimitrov, una simple
cuestión de fe
El búlgaro regresa a la final de un 1000 seis años después y reta a Djokovic ALEJANDRO CIRIZA, Madrid
Sainz cruzó la meta octavo y Alonso undécimo, en una cita muy movida Con las carreras cortas, los equipos lamentan tener solo
una sesión de libres
Dimitrov celebra la victoria contra Tsitsipas. / D. M. (GETTY)
ORIOL PUIGDEMONT
Verstappen festeja su triunfo al ‘sprint’ en el circuito de Interlagos. / MARK THOMPSON (GETTY)
DEPORTES
La leyenda del Tour se forjó en caminos empedrados, puertos descarnados, polvo, sudor y bicicletas toscas muy pesadas que visitaban la forja a la desesperada. Sea un guiño al pasado en blanco y negro o al presente y sus modas, la Grande Boucle ha anunciado una etapa en 2024 de caminos blancos, sterrato, grijo, gravilla o, en inglés, gravel. Y el anuncio coincide con el momento álgido de esta peculiar modalidad ciclista que prescinde del asfalto, pero también de los accidentados senderos de montaña para quedarse en pistas ciclables entre pastos, bosques de ensueño o viñedos. Aquí no hay coches asesinos ni raíces traicioneras, ni piedras colocadas a traición, ni descensos para suicidas. Solo piedrecitas.
La Rioja Alavesa es uno de los territorios españoles más adecuados para lanzarse al gravel: sus pistas parcelarias, reviradas, salpicadas de tramos llanos y picantes repechos, sus caminos entre grandes bodegas a la sombra de la Sierra de Cantabria son el escenario de la Orbea Wine and Gravel, una prueba que nació el año pasado y que este ya se ha visto superada por una avalancha de participantes. Se celebró el pasado fin de semana: frente a los 600 del 2022, este año se inscribieron un millar de personas y unas 200 se quedaron sin plaza. Para explicar el fenómeno, exciclistas y responsables de la industria debaten cerca de Laguardia sobre su pasado, presente y futuro.
“Es difícil señalar un origen, porque siempre ha habido curiosos que transitaban con todo tipo de bicis por senderos, o con bicis de ciclocross, pero es evidente que la actual explosión procede de Estados Unidos y se podría decir que allí el gravel ha despegado por pura necesidad: en muchas ciudades es tan peligroso circular en carretera que muchos han desistido y han empezado a moverse por la infinita red de pistas de gravilla que unen unos pueblos con otros”, señala Joseba Arizaga, gerente de producto de la firma guipuzcoana Orbea.
En 2021, 961 ciclistas murieron en la carretera en Estados Unidos atropellados por vehículos a motor, y desde 2010, este tipo de muertes se ha incrementado un 55%. La carretera da pavor. “Me atrevería a decir que no existe modalidad ciclista más inclusiva que el gravel, porque convence a los que no se atreven a salir por el asfalto y también a los que no tienen técnica y forma física suficiente para practicar bicicleta de montaña”, observa Arizaga.
La propia industria se ha visto forzada a correr tras una tendencia que crece a un ritmo desproporcionado. Si el gravel empezó a sonar hace una década, Shimano ofreció su primer juego de componentes específico solo en 2019, aunque este año ya ofrece tres tipos diferentes de desarrollos para satisfacer todas las tendencias bajo el paraguas del gravel. “Hicimos un largo viaje por Estados Unidos para entender el fenómeno, la filosofía peculiar de este tipo de ciclismo”, explica Arizaga.
Hay muchas formas de entender esta modalidad, y la última en llegar ha sido la competición. “Creo que la UCI ha olido que hay dinero en esto y se ha apresurado en hacerlo competitivo. Ya ha habido dos Mundiales en fechas bien pensadas para que acudan ídolos de la carretera como Van Aert o Van der Poel, y estoy seguro de que habrá una Copa del Mundo de la especialidad. De momento, ya va a nacer una Copa de España”, ilustra el exprofesional Samuel Sánchez, flamante campeón del mundo de gravel 2023 en la categoría de máster 45. Al asturiano se le ponen los pelos como escarpias cuando recuerda su primera experiencia: “Fue en la Bretaña francesa, en 2001, en una carrera llamada Tro Bro Leon: no sé cómo podíamos correr por esas pistas de barro, tierra y hierba con esas rudas finísimas de 23 milímetros (hoy son de 45) sin matarnos”. A Sánchez le cerraron de mala manera en el sprint y quedó segundo, pero más que el puesto evoca las sensaciones
vividas.
Familia heterogénea
En la Orbea Wine and Gravel, por mucho que se citen Abraham Olano o Haimar Zubeldia, el espíritu es más festivo que competitivo. Apenas una treintena de ciclistas se destaca de salida mientras el resto conversa, se anima en los repechos de piedra suelta, en los muros de hormigón, se avisa cuando llega el barro o los baches, se detiene cuando alguien pincha y se demora plácidamente en los avituallamientos. Es una fiesta con un momento surrealista: la prueba pasa por las tripas de una bodega, y todos entran con los ojos desorbitados y salen con una sonrisa... aunque sin poder coger un reserva al vuelo.
El gravel ha multiplicado el gusto por viajar en bicicleta, ha reactivado el mercado, regenerado la industria de las alforjas y bolsas especiales; ha cambiado la percepción de lo que significa observar el entorno desde el sillín. El exciclista Alberto Losada, dueño de una tienda en Barcelona, observa que muchos de sus clientes se aburren del asfalto, temen los accidentes y buscan la serenidad de las pistas perdidas: “Algunos se compran una gravel y dos juegos de ruedas para combinar asfalto y grijo”, explica. La oferta de los fabricantes empieza a ser de lo más extensa: esto ya no es solo un asunto de hípsters y soñadores, sino una familia heterogénea que crece rápidamente. Y cada cual concede al gravel el valor que le conviene: turista, viajero, bici urbana y para todo, competición, iniciación, evasión… “Es el segmento que más mujeres atrae”, recuerda Arizaga. Y estas bicicletas son sumamente divertidas, fáciles de llevar. Y más rápidas de lo que cabría esperar.
Pablo Ortega, de Shimano Iberia, recuerda cómo hace 10 años subía una pista en la Sierra de Madrid con su bici de enduro y le adelantó un tipo con una de ciclocross. “Pensé que era un colgado. El gravel partió de la experimentación, porque no existía una herramienta específica: los más atrevidos hacían mezclas con diferentes piezas de bicis de monte y carretera, y por poner un símil, se ha acabado creando un SUV: ni un coche normal, ni un todoterreno”. Ahora mismo, explica Arizaga, “no se sabe cuál es el futuro de esta disciplina”. Pero prevén el éxito: “En breve
se venderán más bicis de gravel que de carretera”.
El fenómeno de las bicis para pedalear
por pistas de grava, que ha explotado en Estados Unidos, no para de crecer
Si la carretera da miedo,
mejor el ‘gravel’
Haimar Zubeldia, de amarillo, durante la Orbea Wine and Gravel celebrada en Laguardia.
Los ciclistas hacen equilibrios entre viñedos durante la Orbea Wine and Gravel de la semana pasada, en una imagen cedida por la organización.
ÓSCAR GOGORZA La Rioja reúne a un millar de aficionados y se busca atraer
a figuras del pelotón
“En breve se venderá más este modelo que el de carretera”, asegura un experto
“Estoy seguro de que habrá una Copa del Mundo”, añade Samuel Sánchez
ECONOMÍA Y TRABAJO
Hay fronteras que recorren España y no aparecen en ningún mapa. Son líneas invisibles que parten el país por la mitad o separan una manzana de la colindante. “Aquí se encuentran alquileres por 25.000 euros al mes, es una locura”, zanja Virginia Barrantes, de 40 años, vecina de “toda la vida” de Pozuelo de Alarcón, el municipio con la renta media más alta. Y también uno de los más desiguales. Habla en la barra del restaurante La Americana. “¿Que si todos somos ricos? Para nada. ¡Si lo fuera no estaría aquí!”, dice an-
tes de romper a reír.
La brecha norte-sur. Una de las fronteras más visibles es la que divide el país entre un norte rico y un sur más humilde. De hecho, no hay ni un municipio de la mitad meridional entre los 100 con mayor renta —tomando en cuenta solo las localidades de más de 1.000 habitantes y la mediana de la unidad de consumo—. Jorge Onrubia, profesor en la Universidad Complutense de Madrid e investigador en Fedea, puntualiza. “Se parece más a una diagonal. Es como si partiésemos el país desde A Coruña pasando por Valladolid, Segovia, Madrid, hasta llegar a Valencia. Es el famoso triángulo de los años noventa, que se ha ensanchado”.
A la industria, que ha perdido fuelle, se han aparejado actividades de servicios de alto valor añadido, que atraen profesionales cualificados con sueldos elevados y se concentran sobre todo en las grandes ciudades, con Madrid a la cabeza. Si se consideran los 500 ayuntamientos con las medianas de renta equivalente más altas de España, el 70% está en las comunidades de Cataluña y País Vasco, seguidas por Madrid y Navarra; en este grupo solo se cuelan siete municipios de la parte sur, repartidos entre las provincias de Toledo, Sevilla, Cáceres y Las Palmas.
El extremo contrario, el de las localidades con menor renta —por debajo de 13.000 euros—, lo copan pueblos de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, con el 90% del total, una actividad enfocada a la agricultura y el turismo y niveles más elevados de paro. Entre ellos destaca la localidad pacense de Higuera de Vargas, de unos 2.000 habitantes: tiene la renta media más baja de España, de 11.850
euros, según Hacienda.
Del campo a la ciudad. “El campo ya no es rentable”, lamenta Pedro Bonafonte desde el mostrador de la bodega San Esteban, la única cooperativa vitivinícola que queda en Cenicientos. Este municipio en el extremo occidental de Madrid, con unos 2.000 habitantes censados, tiene la menor renta de la provincia, de 16.677 euros —aun así supera en unos 5.000 euros a la de Higuera de Vargas—. “En 2000 se recogieron 2,9 millones de kilos de uva. Este año, 370.000. Las viñas se abandonan porque la gente cobra la uva al precio de hace 30 años. No es sostenible”.
El pueblo, un reticulado de casas bajas incrustado en el medio de la naturaleza, ha visto debilitarse a medida que la agricultura ha perdido peso y la población más joven se va a centros más cercanos a la capital. “Hace 30 o 40 años había algo de industria, la agricultura era floreciente gracias al vino, teníamos un matadero que daba trabajo al menos a 20 o 30 familias”, enumera por teléfono el alcalde, Jerónimo López (PP). “Ahora la agricultura está en total decadencia, la ganadería ha caído mucho y la hostelería también, sobre todo porque no se encuentra mano de obra”.
Luis Castro, nacido en Cenicientos hace 56 años, recuperó un bar del pueblo que llevaba tiempo cerrado. Durante tres lustros había trabajado como fontanero y calefactor. “Son muchas horas de trabajo, pero prefiero esto que ir al paro”, asegura mientras sirve a los clientes en su local, La Esquina, muchos de ellos jubilados.
La tasa de paro en Cenicientos roza el 20%, el doble que en el resto de la comunidad, y casi un cuarto de su población está jubilada. Los grandes empleadores que quedan son una residencia de ancianos, el mismo ayuntamiento, y la empresa de autobuses que conecta el pueblo con Madrid a partir de las 4.45 de la mañana —con una frecuencia de 10 minutos en las horas punta—, uno de los grandes orgullos de los vecinos. El resto son pequeños negocios. “Durante la pandemia vino mucha gente, pero no se quedó. La comunicación con Madrid es buena, pero esto está muy retirado”, comenta Juan (nombre ficticio), el propietario de una de las tiendas del pueblo.
En las zonas rurales suelen predominar las rentas bajas y medio-bajas, a diferencia de las áreas urbanas, que concentran actividades de mayor valor añadido. Los números son elocuentes: casi el 50% de los hogares en las zonas metropolitanas perciben ingresos altos o medios-altos, frente al 21% de las zonas agrícolas, donde las familias de menor poder adquisitivo suponen más del 32% del total.
Esta brecha es mucho más marcada en la zona sur del país, donde el sector primario sigue siendo un importante motor para las economías regionales. El caso más extremo es el de Extremadura: el 78% de los hogares de las áreas rurales tiene bajos ingresos, frente al 29% de las zo-
nas urbanas.
La desigualdad dentro de las
provincias... y de las ciudades. Dentro de cada provincia se esconden brechas locales que suelen ser más grandes en las zonas con mayores rentas. Pozuelo de Alarcón y Cenicientos son un buen ejemplo: la distancia entre sus rentas medias disponibles supera los 40.000 euros y es la más amplia de España. “Normalmente, a mayor crecimiento de la renta va aparejada una mayor desigualdad, y también una mayor concentración en la parte alta de la distribución”, subraya Onrubia, de la Universidad Complutense.
Una forma de medir la desigualdad es el coeficiente de Gini, que da una medida de cómo de homogénea es la renta de los
En España hay diferencias entre el norte y el sur; el campo y la ciudad e, incluso, entre barrios. Las grandes urbes concentran riqueza y, a la vez, son más desiguales
Las brechas de renta: fronteras que no aparecen en los mapas
No hay un municipio de la mitad
meridional entre los 100 con mayor renta El otro extremo lo copan Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura
LAURA DELLE FEMMINE
BORJA ANDRINO, Madrid
Arriba, María Rosa Jiménez y Raquel Jiménez. Abajo, Pedro
Bonafonte. / J. V.
Mediana de la renta por unidad de consumo Por municipios
Más renta
Menos renta El 50% de municipios de menor renta destacan en la mitad sur del país
Vi ig go o
Ov vi ie ed do o Bi il lb ba ao o
Pa am mp pl lo on na a
Bu ur rg go os s
Za ar ra ag go oz za a Ba ar rc ce el lo on na a
Pa al lm ma a
Va al ll la ad do ol li id d Sa al la am ma an nc ca a
Ma ad dr ri id d To ol le ed do o
Có ór rd do ob ba a
Se ev vi il ll la a
Ba ad da aj jo oz z
Va al le en nc ci ia a
Al lb ba ac ce et te e
Al li ic ca an nt te e Mu ur rc ci ia a
Gr ra an na ad da a Má ál la ag ga a
Vigo
Oviedo Bilbao
Pamplona
Burgos
Zaragoza Barcelona
Palma
Valladolid Salamanca
Madrid Toledo
Córdoba
Sevilla
Badajoz
Valencia
Albacete
Alicante Murcia
Granada Málaga
Fuente: Atlas de distribución de renta de los hogares (INE).
ECONOMÍA Y TRABAJO
individuos u hogares de un territorio. Cuando la igualdad es total y todo el mundo cuenta con la misma renta, este índice se aproxima a cero; cuando la desigualdad es total, tiende a uno. La provincia de Madrid es la que mayor coeficiente de Gini tiene (0,35), solo superada por las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Entre las menos desiguales se encuentran zonas con menos dinamismo económico, como pueden ser Palencia y Teruel.
“En las ciudades más dinámicas se concentran los más ricos, pero también los más pobres, que tienen aspiraciones de mejorar su calidad de vida”, explica por videollamada Andrés Rodríguez-Pose, catedrático Princesa de Asturias y de Geografía Económica en la London School of Economics. “Es un fenómeno que existe desde siempre, pero se ha acelerado relativamente más en los últimos años en los países desarrollados, porque si ha habido alguien que ha perdido con el proceso de globalización han sido las clases medias en las zonas desarrolladas”.
Jorge Tamames, politólogo e investigador del Real Instituto Elcano, considera que a ello se añaden otros rasgos característicos de España: “Tenemos un mercado laboral con más temporalidad, que magnifica la desigualdad económica y un Estado del bienestar que redistribuye mal comparado con otros países del entorno”, desglosa.
Otra forma de visualizar esta brecha interna es calcular la distancia que separa hogares ricos y pobres. En Madrid, la provincia donde esta diferencia es mayor, un hogar de entre el 20% más rico tiene al menos 3,1 veces más renta que uno del 20% más pobre. En Granada, Málaga o Santa Cruz de Tenerife, esta ratio llega a 2,9.
No solo las provincias con mayores rentas medianas destacan entre las más desiguales; este fenómeno también se advierte dentro de las ciudades. Pozuelo de Alarcón, con una renta media disponible que se acerca a los 60.000 euros, es el tercer municipio más desigual de España. Miguel Hernández (30 años), camarero del restaurante La Americana, subraya que son unos cuantos vecinos muy ricos —“futbolistas, actores, políticos...”— los que disparan los ingresos de la ciudad hasta lo más alto de la lista. “Se trata de una media y eso no significa que todos los vecinos dispongan de rentas altas. Del mismo modo, Pozuelo se distingue por ser una de las ciudades con menos desempleo, matiza por correo electrónico su alcaldesa, Paloma Tejero (PP), quien destaca que “empresas de primer nivel como Fujitsu, Accenture o Microsoft” se han establecido en la localidad.
María, médica de 58 años, se mudó a Pozuelo hace 27. “Aquí están todas las clases sociales: las superaltas, en La Finca; la alta, que son las familias ricas de toda la vida, en Somosaguas; la clase media-alta en la Avenida de Europa, de profesionales liberales que viven de su sueldo; y Pozuelo Pueblo y Estación, más humildes”, cuenta en el recién estrenado LaFinca Grand Café, donde está paseando con su marido José, que trabaja en la banca, y en el que, efectivamente, los perros disponen de un baño solo para ellos.
Entre los municipios de más de 50.000 habitantes, el más desigual es Alcobendas: su coeficiente de Gini es de 0,41. Al igual que Pozuelo, cuenta con una zona donde se concentran rentas muy altas: La Moraleja. Le siguen Ceuta, Pozuelo de Alarcón y Melilla, aunque con una gran diferencia entre ellas: en Pozuelo de Alarcón el Gini es de más de 0,4, pero un hogar de entre el 20% más pobre tiene una renta equivalente de más de 30.000 euros, más del triple que un hogar del mismo grupo en Ceuta y Melilla. En las dos localidades madrileñas la desigualdad se debe a que hay grandes ricos y en Ceuta y Melilla a que hay una bolsa enorme de pobres. La capital está unos peldaños más abajo, en el quinto lugar, con un Gini de 0,38.
Cenicientos, en cambio, es mucho menos desigual: su Gini supera ligeramente el 0,27. “Madrid tiene muchísimas cosas, pero le falta la tranquilidad, la paz y la armonía que hay en los pueblos”, dice María Rosa Jiménez, jubilada de 60 años. Ha tomado un aperitivo después de la misa con su prima Raquel, de 50, que trabaja como auxiliar administrativa en el Hospital Virgen de la Poveda, en el vecino municipio de Villa del Prado. “Aquí se vive bien”, remata.
Efectivamente, los datos de la renta no reflejan el bienestar de la población. Cenicientos ha logrado mantener muchos servicios de los que no disponen otros pequeños pueblos rurales: un ambulatorio, un colegio, cajeros automáticos, una piscina municipal, un campo de fútbol... “Los datos de renta no tienen en cuenta el coste de la vida. Por ejemplo, no es lo mismo pagar un alquiler en Madrid que en Badajoz”, ejemplifica Luis Bauluz, profesor de Cunef y coordinador de las series de riqueza del Laboratorio Mundial de Desigualdad. Pero alerta: “Si dejamos que la gente de las zonas periféricas se quede atrás, existe el riesgo de que vote en contra de los partidos tradicionales,
como en Francia”.
¿Se reduce la brecha? En España, el índice Gini ha caído en todas las comunidades entre 2015 y 2021, aunque el ritmo de reducción está estancado. ¿Cómo impulsar el proceso? “Hay bastantes estudios que muestran que haber hecho políticas demasiado intervencionistas a veces no ha conseguido lo que se esperaba”, recuerda Bauluz.
Rodríguez-Pose explica que las desigualdades a nivel mundial se han reducido en las últimas tres décadas, gracias a que muchas naciones se han abierto a un sistema globalizado y ha habido una convergencia: “Países como China o Kazajistán, han cerrado la brecha de manera brutal. En la UE también hay convergencia, pero es sobre todo por el crecimiento muy alto de los socios que entraron después de 2004". Detalla que las desigualdades entre países representan el 15% del total en el bloque comunitario, otro 15% son desigualdades dentro de los países y el 70% dentro de las regiones, a nivel micro. “La desigualdad que hay en Madrid, París, Barcelona o Londres es mucho más grande de las que hay entre las regiones de un país o entre Madrid y el resto de la UE”.
El catedrático matiza que, aunque las desigualdades siguen enquistadas, también ha aumentado el nivel de vida. “Hoy en día vivimos mejor porque tenemos más renta, los niveles relativos de pobreza a nivel mundial se han reducido desde el año 2000, esa es la gran ventaja”, aclara. “La gran desventaja es la polarización”. Concentrar la actividad lleva a infrautilizar el potencial de otras zonas e impedir que mejore la calidad de vida de toda la población, y que este fenómeno acabe percibiéndose en detrimento del resto del país. “Todos queremos que las grandes ciudades vayan bien, pero lo que sabemos es que su riqueza no se difunde o lo hace muy poco”.
En Madrid se da la mayor distancia entre hogares ricos y pobres El coste de la vida juega un rol para calibrar el bienestar de la población
Desigualdad en grandes municipios
Coe{#7f}ciente Gini y mediana de renta por unidad de consumo en una sección del 20% más pobre y del 20% más rica del municipio
EL PAÍS
Alcobendas Madrid 15.050 33.250 Ceuta Ceuta 10.850 26.250 Poz. de Alarcón Madrid 30.450 38.850 Melilla Melilla 10.150 22.050 Madrid Madrid 14.350 29.750 La Línea de la C. Cádiz 9.030 15.050 Majadahonda Madrid 21.070 35.350 Fuengirola Málaga 12.250 14.350
*El INE acota las rentas más bajas en 6.650 euros y las más altas en 38.850.
Municipio Coe{#21}ciente Gini El 20% más pobre
El 20% más rico
0,42 0,41 0,40 0,40 0,38 0,37 0,37 0,37
Bajo estas líneas, Cenicientos (Madrid). Abajo, Pozuelo de
Alarcón. / JAIME VILLANUEVA
Arriba, Javier Pardo y Miguel
Hernández. Abajo, Virginia Barrantes. / J. V.
La pobreza
ha caído en todas las comunidades entre 2015 y 2021
“Hoy en día vivimos mejor porque
tenemos más renta”, dice un catedrático
ECONOMÍA Y TRABAJO
Es difícil saber si Mediapro sería el gigante audiovisual que es hoy sin la cantidad de tempestades que se ha atrevido a cruzar en sus casi 30 años de historia. Afrontó un temporal cuando se hizo con los derechos televisivos de fútbol del Real Madrid y del F. C. Barcelona pagando 1.000 millones de euros por cada uno de ellos y abriendo una de las guerras del fútbol que le llevó incluso a presentar un concurso de acreedores de forma preventiva. Volvió a tirar de chequera cuando arrebató los de la Fórmula 1 a Telecinco. Tampoco se amedrentó cuando hace tres años se plantó en París para birlarle a Canal+, talonario en mano, los partidos de la Liga Francesa Profesional de fútbol. La compañía siempre ha acompañado ese arrojo de una actitud que obvia las ideologías e incluso las supuestas contradicciones cuando se trata de negocios: es capaz de distribuir la señal televisiva del Congreso y a la vez montar el centro de prensa del referéndum independentista de Cataluña de 2017.
Pero no todas esas aventuras han acabado con un final feliz. Fracasó con el lanzamiento del diario Público a través de Medipubli. Su reciente apuesta futbolística en Francia acabó de forma abrupta cuando irrumpió la pandemia en el primer año de contrato. Tras unas agrias negociaciones y una fuerte polémica nacional precedidas del impago de lo acordado a unos clubes que amenazaban quiebra, Mediapro renunció a los derechos. Fue una de las grandes tormentas, con rayos y truenos, que cruzaba el conglomerado empresarial nacido en Barcelona, aunque no la primera. Una de las peores estalló en 2018, cuando tuvo que asumir el pago de 24 millones de dólares tras declararse culpable de haber sobornado a altos directivos caribeños para conseguir los derechos de los partidos clasificatorios de tres mundiales de futbol (desde 2014 a 2018).
Aquel caso, que dejó tocada su reputación, forzó la marcha, entre otros, de Gerard Romy, uno de los dos fundadores del grupo. El otro, Jaume Roures, protagonizó la semana pasada una atropellada salida, al abandonar sus cargos como presidente y consejero delegado a instancias de Southwind Media, el fondo que controla el 80%. Las discrepancias sobre su despedida han dejado tocada incluso su relación personal con Tatxo Benet, con quien compartía funciones y amistad desde hace décadas, y que ahora ha asumido las riendas.
Hasta que un jurado de Estados Unidos destapara el escándalo de los pagos indebidos, el tridente Roures-Romy-Tatxo dirigía la compañía. Un exempleado que exige anonimato señala que Benet era quien jugaba un perfil más corporativo, el que mantenía relaciones con los accionistas, antiguos como Televisa, y los actuales Southwind (80%) y WPP (9,5%). Esa capacidad, y la libertad de decidir en solitario, le dará ciertas ventajas, pero por la travesía ha perdido esa condición más operativa que quienes conocen la casa atribuyen a sus exsocios. Romy controlaba el área técnica y era parte imprescindible del engranaje de la compra y la comercialización de derechos internacionales; Roures era el hombre de los contactos en el mundo del futbol y los contenidos, sobre todo cinematográficos, de los que se ha mostrado orgulloso de haber trabajado con Woody Allen o haber producido algunos documentales, como Las cloacas de Interior, sobre la etapa de Jorge Fernández Díaz en su etapa como ministro. Siempre desacomplejado ante los medios de comunicación, demostraba recientemente esas relaciones hace unas semanas, cuando se le inquirió por sus ayudas económicas al Barcelona en la actual época de Joan Laporta. “También hemos hecho palancas con Florentino Pérez, de 6.000 millones de pesetas (36 millones de euros) en el año 2000", señalaba.
En todo caso, Tatxo Benet, que se sumó al proyecto poco tiempo después de que echara a andar en 1994, será el responsable de sacar a Mediapro de su último chaparrón. Queda ahora en sus manos un grupo que el pasado año ingresó 1.209 millones de euros y obtuvo un beneficio operativo bruto (ebitda) de 189 millones. Una empresa que arrastra una deuda de 435 millones y suma unos 7.100 empleados. Es también un grupo que en 2018 se acercó a un techo de 2.000 millones de facturación (según datos de Moody’s) que no ha podido recuperar tras el golpe de la pandemia y del que Fitch ha advertido de una excesiva dependencia de los derechos internacionales de la Liga de Futbol Profesional española. Según la agencia de calificación, representarán el 40% del ebitda este año y previsiblemente esa rentabilidad se irá reduciendo en los siguientes ejercicios: toca buscar alternati-
vas.
Derechos audiovisuales Mediapro logró renovar en mayo pasado el contrato con LaLiga, su mayor fuente de beneficios, hasta la temporada 2028-29. El nuevo contrato, sin embargo, apunta a no ser tan rentable como los anteriores, debido a que se han reducido las variables de remuneración y el mapa de difusión se ha recortado (ni Oriente Próximo, ni África del norte, ni Estados Unidos entran en el nuevo contrato).
Desde los orígenes de Mediapro, la explotación de los derechos audiovisuales ha sido el principal negocio de la compañía. En los últimos lustros ha buscado diversificar sus fuentes de ingresos con tres divisiones más: la producción, emisión y distribución de eventos; la producción y distribución de contenido para las diferentes plataformas de streaming y un área de innovación y nuevos negocios en el que se incluyen los eSports. “Los derechos siempre han sido una cosa de la casa y siempre tienen ese grado de incertidumbre de cuando se acaban, pero el negocio cada vez está más equilibrado”, indican fuentes de la compañía, que evitan ofrecer la distribución de los ingresos. Fitch subrayaba en su informe que a largo plazo Mediapro puede tener que vérselas con nuevos operadores como Amazon que le hagan la competencia en el segmento de los derechos deportivos, pero también en la producción cinematográfica y de series, como ya lo son el resto de plataformas de contenidos. La empresa catalana ha producido filmes de Woody Allen y Oliver Stone y tiene en su catálogo documentales y películas como El buen patrón.
Tanto Benet como Roures meditaban hace seis años salir a Bolsa, unos planes que parecen hoy aplazados. Las fuentes consultadas de Mediapro también descartan la posible venta por parte de Orient Hontai (propietario de Southwind) de su participación publicada recientemente por Reuters. El fondo chino ha alcanzado el 80% del capital en dos operaciones: en 2018 pagaron 1.016 millones por el 53,5% de las acciones. Tres años después, amplió hasta la posición actual tras una inyección de 620 millones que básicamente buscaba amortizar deuda y facilitar un acuerdo de refinanciación con sus acreedores que diera aire a la empresa, que tiene afrontar unos 50 millones de euros solo en intereses cada año. La cuestión es ahora saber quién adquirirá el 5% de las acciones de Roures, que ya ha
anunciado que quiere vender.
Tatxo Benet, en Barcelona en enero. / CESC MAYMO (GETTY)
Tatxo Benet coge las riendas de una
compañía que ha perdido en cinco años a sus dos fundadores
La última tormenta sobre
Mediapro
El árbitro Antonio Mateu Lahoz, antes de un partido entre la SD Huesca y la Real Sociedad el 1 de mayo de 2021 en Huesca. / ALEX CAPARROS (GETTY)
DANI CORDERO, Madrid
ECONOMÍA Y TRABAJO
El viento y el agua dan un nuevo respiro a la tercera parte de los hogares españoles, los que han optado por la tarifa regulada de la luz o PVPC. El precio de la electricidad en el mercado mayorista, del que se nutren estos ocho millones de consumidores, seguirá hoy la tendencia de las jornadas anteriores, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE), y promediará poco más de cinco euros por megavatio hora (MWh), con toda la madrugada, la mañana y las primeras horas de la tarde a precio cero. Solo a partir de las 17.00, el precio de la luz dejará atrás la zona cero.
El hito de los precios cero durante buena parte de la jornada no es ni mucho menos habitual. Pero tampoco es un récord: hace algo más de diez años, el 29 de marzo y el 1 de abril de 2013, la electricidad promedió cero durante toda la jornada. Entonces, como ahora, los aerogeneradores operaron casi a plena capacidad y propiciaron una drástica caída en la cotización de la electricidad. La máxima es clara: cuantas más renovables hay en el sistema, más barata es la factura que paga un buen número de hogares y más baja es, también, la inflación. Es la invisible línea de puntos que une la meteorología y la macroeconomía.
El mercado eléctrico español encadena, así, dos jornadas de precios bajo mínimos: ayer, el promedio diario —aún más bajo: 1,51 euros por megavatio hora (MWh)— fue el menor desde finales de enero de 2021. La semana que está a punto de terminar es, también, la más barata en el mercado mayorista (y, por tanto, también para el PVPC) desde mediados de febrero de 2021.
Este domingo, el tramo más barato de la jornada para quienes están en el citado PVPC será entre las nueve de la mañana y las cinco de la tarde, cuando pagarán menos de tres céntimos por kilovatio hora (KWh), la cuarta parte menos que justo una semana antes. Quienes no están pudiendo aprovechar esta secuencia de bajos precios son los más de 20 millones de clientes que están en el mercado libre y que no tienen una tarifa indexada: en su caso, el precio se acuerda con la compañía suministradora y no depende de lo que ocurra en el pool.
A partir de mañana, lunes, sin embargo, el cambio de condiciones meteorológicas, con menos viento, anticipa un encarecimiento de la luz. De ahí que lo más recomendable sea anticipar, si se puede, los consumos gestionables (lavadora, horno, lavavajillas, la carga del coche eléctrico...). Tanto por razones económicas —cargar al completo la batería de un vehículo ronda ahora los dos euros para un consumidor en el mercado regulado— como ambientales: los precios cero en el mercado mayorista son, también, sinónimo de desperdicio de energía, porque la generación es mayor que la suma de toda la demanda interna y de las exportaciones.
En estos valores no tiene ninguna incidencia la llamada excepción ibérica, que lleva inactiva desde finales de febrero por la fuerte bajada del precio del gas y la subida en los umbrales de activación tras la última prórroga aprobada por la Comisión Europea. Para que entre en vigor, la cotización del gas debe ser hoy igual o superior a 63,9 euros por megavatio hora (MWh); una cifra muy alejada de los actuales 34 euros en el mercado ibérico (Mibgas). El viento no solo está laminando los precios en España y Portugal: el resto del continente también está viviendo jornadas históricamente baratas. La caída, sin embargo, está siendo más acusada en la Península, cuyas interconexiones con el resto de Europa siguen muy por debajo de lo recomendable.
Las rachas de viento y el regreso del agua no solo están reduciendo drásticamente los precios y las emisiones del sistema eléctrico español, reduciendo a mínimos el consumo de gas natural. También están llevando a las centrales nucleares a reducir su potencia hasta cotas históricamente bajas: desde el jueves, En lo que va de año, las fuentes renovables han cubierto más de la mitad de la demanda de electricidad, tal como adelantó este diario a finales de octubre. Sumando la nuclear, que tampoco produce emisiones
de CO 2 , se supera el 70%.
El mercado mayorista español cierra su semana más barata en casi tres años gracias al viento y el agua Domingo con la luz a precio cero
IGNACIO FARIZA, Madrid
Líneas eléctricas cerca de Mejorada del Campo. / JAIME VILLANUEVA
GENTE Y ESTILO DE VIDA
Horizontales. 1. Canción de Nacha Pop compuesta por Antonio Vega (tres palabras, seguido del 12 vertical) / 2. Célebre cueva de Santillana del Mar. Un arte francés e inglés / 3. Paisanas de Erdogan. Gran felino de Bengala / 4. Compite con Vogue. Tronante hijo de Odín. Tramo de escalera / 5. El ya de los gallegos. ¡No tengo ni la menor…! La Thurman de Pulp Fiction / 6. Una aeronaval hay en Rota, Cádiz.
Hendidura / 7. Para sangrar textos. Primeros golpes de golf. Signo de debilidad / 8. Acaba en boda. El de las bíblicas lentejas. Estado indio provisto de dos eses /
9. Singular, propio. Precede a Wan Kenobi / 10. Estimulan la torería del diestro. ¡Maldita sea! / 11. Rumbo contrario a SO. Por él renunció al trono Eduardo VIII de Inglaterra. Rihanna, cariñosamente / 12. Casi nada. Es un pañuelo / 13. Recita
plegarias. Pasaban por encima.
Verticales. 1. Presente en modernos colchones. Obstruir / 2. ¡Soltaba alaridos! Gira a 33 rpm / 3. Esquinada tecla de PC. Lo más elemental, lo básico. Finales de ajedrez / 4. ¿Qué “—” ahí parados? Famosamente casta / 5. La señora de la casa. Evita muchos pinchazos. Son primas de mamá / 6. Obsequiaste, regalaste. Tenemos que hablar a gritos en un ambiente así / 7. Un par tiene el maderero. Legendaria espía a medias. Aterriza junto a Ryan. La 1 de la mañana / 8. Uno de los Madriles. ¡Qué tacañona es! De la misa, la mitad / 9. Romano. Cierto vasco de la frontera. De los cavas, el seco / 10. Efecto cómico de cine. Dictador italiano / 11. Pegar y azuzar a las caballerías. Toca un tema, lo… / 12. Véase el 1 horizontal. Algunos locales se
reservan este derecho.
SOLUCIÓN AL ANTERIOR. Horizontales: 1. Abad. Ejecuta / 2. Codear. Jo-
sep / 3. Edifica. Mojo… / 4. … picón. FBI. Ir / 5. T. Teos. Lagar / 6. Aro. Seca. Use /
7. Losa. Saudí. A / 8. Om. Flor. PNV / 9. Perista. Das / 10. Reloj. Estilo / 11. Idi.
Azrael. B / 12. Fogoso. Dalma / 13. Ares. Otomano. Verticales: 1. Acéptalo. Rifa /
2. Bodi. Rompedor / 3. Adictos. Elige / 4. Defoe. Afro. Os / 5. Ainos. Lijas / 6. ERC. Sesos. Zoo / 7. J. AF. Cárter. T / 8. Ej. Blau. Asado / 9. Comía. DP. Team / 10. Uso. Guindilla / 11. Tejías. Val. Mn / 12. Aporrea. Sobao.
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CRUCIGRAMA
“Nadie puede reinar después de morir. Aunque hay una tendencia a ello en muchos testamentos”, reflexiona José Miguel Carrillo de Albornoz y Muñoz de San Pedro, vizconde de Torre Hidalgo. El aristócrata es autor de Duquesas, un póker de damas en el siglo XX (La esfera de los libros), la historia de cuatro mujeres que heredaron en los cincuenta las casas ducales y las fortunas más importantes de España: Luisa Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia; Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, duquesa de Medinaceli; Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba; y Ángela María Téllez-Girón, duquesa de Osuna.
Durante más de medio siglo, estas aristócratas gestionaron sus ingentes patrimonios con mano de hierro en guante de seda. Para proteger su legado, crearon fundaciones y murieron creyendo que lo dejaban “atado y bien atado”. Isabel Medina Sidonia falleció en 2008; Victoria Eugenia Medinaceli, en 2013; Cayetana Alba, en 2014 y Ángela Osuna, en 2015. Hoy, sus descendientes siguen peleando por las herencias.
El palacio de los Guzmán, en Sanlúcar de Barrameda, residencia de los duques de Medina Sidonia desde 1517, tiene casi 15.000 metros cuadrados. La XXI duquesa de Medina Sidonia murió allí el 7 de marzo de 2008. Desde entonces, sus tres hijos, Leoncio, Pilar y Gabriel González de Gregorio y Álvarez de Toledo, batallan por su legado. En 1990, la matriarca creó la Fundación Casa Medina Sidonia para evitar que se disgregara su patrimonio. El palacio y su conjunto, archivo incluido, fueron declarados Bienes de Interés Cultural. En sus últimos años de vida, también traspasó bienes personales, perjudicando la herencia legítima de sus hijos. Antes de morir, contrajo nupcias in articulo mortis con su secretaria, Liliane Dahlmann, a quien nombró presidenta vitalicia de la fundación.
La parte legítima de la herencia que reclaman sus hijos es una fortuna: el patrimonio en su conjunto está valorado en unos 60 millones de euros y los documentos que contiene el archivo de la casa ducal, en otros 30.
Tras años de juicios, la justicia ha dado la razón a los hermanos, dando por probado que fueron desheredados por su madre y que deben ser compensados. Pilar González de Gregorio ya ha hecho efectiva la sentencia. “Soy dueña del 11,6% de la fundación”, explica la aristócrata. “Pero su situación legal es precaria”. La heredera desea que la Junta de Andalucía y el resto de los patronos públicos tomen cartas en el asunto, comprando su parte y la de sus hermanos o expropiando el archivo ducal. “La administración pública debería hacerse cargo de este archivo tan importante, que guarda casi 7.000 legajos, incluidos documentos de muchas expediciones a América”, apunta.
En la Casa de Pilatos, el palacio de la familia Medina en el centro histórico de Sevilla, tampoco reina la paz. Desde la muerte en 2013 de Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, XVIII duquesa de Medinaceli, sus descendientes están en pie de guerra. La aristócrata dejó palacios, castillos, pazos, hospitales y regios jardines a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, creada por ella en 1978. Traspasó bienes que formaban parte de la legítima hereditaria y designó gestor a su único hijo vivo, Ignacio Medina, duque de Segorbe.
Ahora, cinco nietos y bisnietos de la aristócrata están en juicio contra el duque por el reparto de la legítima. Entre los denunciantes están Victoria de Hohenlohe, actual duquesa de Medinaceli, y sus primos Rafael y Luis Medina. Segorbe, quien asegura que la fundación ha obrado correctamente, los ha expulsado del patronato de la entidad familiar, pero un juzgado de Sevilla ha dado la razón a los nobles insumisos y estimado parcialmente su demanda. En 2021, un juez ordenó a la fundación aportar bienes por valor de 20 millones a la masa hereditaria. La sentencia fue recurrida.
Cayetana Fitz-James Stuart, la duquesa más conocida de este póquer de damas, creó una fundación en 1975 para proteger el patrimonio de su familia, que incluye los palacios de Liria, Las Dueñas y Monterrey. En 2011, poco antes de la boda con su tercer marido, Alfonso Díez, la duquesa de Alba repartió entre sus seis hijos su patrimonio personal: fincas rústicas, propiedades agrícolas, cortijos y casas en Marbella, San Sebastián e Ibiza.
“Fui el artífice de toda esa operación, siguiendo el consejo del expresidente Felipe González”, explica Cayetano Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, duque de Arjona y conde de Salvatierra. “La gran ilusión de mi madre era casarse y disfrutar de sus últimos años de vida. La convencí entonces de repartiera la herencia legítima y ninguno de los hermanos protestó. Si no, hoy seguiríamos
peleando”, reconoce el duque.
Muchas casas, poco ‘cash’ La sucesión fue ejemplar, aunque Martínez de Irujo lamenta que no se hayan respetado todas las últimas voluntades de su madre. “Quería que todos siguiéramos involucrados en el funcionamiento de la Fundación Casa de Alba. Pero al morir ella, mi hermano mayor [Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba] nos sacó a todos, menos a Alfonso [duque de Híjar]”, señala. El duque de Arjona considera que la apertura de los palacios familiares al público también quebranta los deseos de su madre. “Debe estar espeluznada en el cielo viendo sus casas convertidas en museos”, exclama.
Las cuatro hijas de Ángela María Téllez-Girón, XVI duquesa de Osuna, fallecida en 2015, también afrontan desacuerdos por la partición del legado familiar. Pilar González de Gregorio, aclara: “Pasa en todos lados, pero lo particular de nuestras familias es que tienen mucho patrimonio y poco cash”. El vizconde de Torre Hidalgo coincide: “Cuando muere alguien, salen a la luz viejas rencillas, sentimientos guardados durante mucho tiempo… y entonces el dinero se convierte en una excusa. Recuerdo hace muchos años a una gente muy rica que se peleó por una silla. Comprendí entonces
que la silla era lo que menos les importaba”.
Cuatro de las dinastías nobiliarias más importantes de España mantienen largas batallas judiciales. En juego, el legado de unos ingentes y ansiados patrimonios
Las herencias nobles y malditas
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La familia de la duquesa de Alba la despedía en la catedral de Sevilla, en noviembre de 2014. / CRISTINA QUICLER (AFP)
MARTÍN BIANCHI, Madrid
Los Medina Sidonia luchan por una fortuna que supera los 90 millones “La muerte revive viejas rencillas y el dinero es la excusa”, asegura un vizconde
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Combinación ganadora del sábado: 13-18-35-37-40-44 (C 43, R 7)
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94244 SERIE 055
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BONO LOTO
Complete el tablero de 81 casillas (dispuestas en nueve filas y columnas) rellenando las celdas vacías con los números del 1 al 9, de modo que no se repita ninguna cifra en cada fila ni en cada columna, ni en cada
cuadrado.
SOLUCIÓN AL ANTERIOR
TRÍPLEX DE LA ONCE: 411
Blancas: P. Maghsoodloo (2.707, Irán). Negras: A. Sarana (2.682, Serbia).
Defensa Nimzo-India (E53). Gran Suizo FIDE (9ª ronda). Douglas, Isla de Man (Reino Unido), 3-11-2023. Esta impecable victoria —modélica en cuanto al aprovechamiento del par de alfiles—, situó al iraní Parham Maghsoodloo, de 23 años, como 13º del mundo (a 0,4 puntos del 11º) y entre los líderes del
Gran Suizo a falta de dos rondas: 1 d4 Cf6 2 c4 e6 3 Cc3 Ab4 4 e3 0-0 5 Ad3 d5 6 a3 A҂c3+ 7 b҂c3 d҂c4 8 A҂c4 c5 9 Cf3 Dc7 10 Ae2 b6 11 Ab2 Ab7
12 0-0 Cc6 13 c4 Tfd8 14 Tc1 Ce7 15 Ce5! (nove-
dad; 15 h3) 15... Cg6 16 C҂g6 h҂g6 17 Db3 Ac6 18 Tfd1 Db7 19 f3 Da6 20 Td2! (amenaza d5) 20... c҂d4 21 e҂d4 Da5 22 Ac3 Dg5 23 Dd1 Tac8
24 Af1 Ab7 25 a4 Tc7? (pasivo cuando la actividad
era imprescindible; la maniobra 25... Ce8!, para presionar sobre los peones colgantes con Cd6
hubiera otorgado la iniciativa a las negras, y su caballo sería tan fuerte como un alfil blanco)
26 a5! Aa6 27 a҂b6 a҂b6 28 Tdc2 Df4 29 De1 Df5 30 Ab2 Tdc8 31 De3 Dh5 32 Da3 Ab7 (sin nada espectacular, Maghsoodloo tiene una clara ventaja; su alfil de b2 es ahora claramente
superior al caballo) 33 Db3 Dg5 34 Te1 Cd7 35 Ac1 Df6 36 Ae3 Ta8 37 Ta2 Tcc8 38 Tea1 Dd8 39 Db4 T҂a2 40 T҂a2 Ta8 41 T҂a8 D҂a8 42 Dd6 Dc8 43 Af4 Ac6 44 h4 Da8 45 Rh2 Aa4
46 Ad2 Ac6 47 Dc7 Rh8 48 Rg3 Rg8 49 Ag5! f6 (debilidades en b6 y g6, además de los
peligrosos peones centrales blancos y la superioridad del alfil sobre el caballo) 50 Af4 Aa4
51 Ad3 Rf7 52 Ae4 Da5 (todo pierde ante el avance de los peones centrales) 53 c5! e5
(diagrama) 54 c6! e҂f4+ 55 Rh2 Dh5 56 D҂d7+ Rg8 57 De6+ Rh7 58 Dg4 D҂g4 59 f҂g4
Rg8 60 c7 Ad7 61 A҂g6 A҂g4 (si 61... Rf8 62 Af5, y se acabó) 62 d5, y Sarana se rindió en vista de 62... Rf8 63 d6 Ac8 64 Ae4 Ad7 65 Ac6, etcétera.
Combinación ganadora del sábado: 7-13-14-27-40-49 (C 32, R 8) JOKER 1946304
SUDOKU
Maghsoodloo se dispara
Alicante
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Castellón Tarragona
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San Sebastián Bilbao Oviedo
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A Coruña
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S.C. de Tenerife
Las Palmas de G. C.
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Partes por millón (ppm) en la atmósfera
Fuente: NOAA-ESRL CONSULTE MÁS CIUDADES https://elpais.com/especiales/ranking-de-temperaturas/
Fuente: World Air Quality Index
Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica
Año actual Media 10 años DUERO
Año actual Media 10 años TAJO
Año actual Media 10 años GUADIANA
Año actual Media 10 años GUADALQUIVIR Año actual Media 10 años SEGURA
Año actual Media 10 años JÚCAR
Año actual Media 10 años
EBRO
MAÑANA TARDE NOCHE MÁLAGA BARCELONA BILBAO MADRID SEVILLA VALENCIA
BARCELONA BILBAO MADRID MÁLAGA SEVILLA VALENCIA Promedios desde 1926 Desde 1947 Desde 1920 Desde 1942 Desde 1951 Desde 1937
Mala Aceptable Buena
Promedio mínimas
Promedio máximas Mínima Máxima
Nivel seguro Hace 10 años Hace un año
La semana pasada
350
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Ámsterdam Atenas
Berlín
Bruselas Budapest Dublín
Estambul Estocolmo Fráncfort Ginebra Londres Moscú
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Encontrará soluciones, pistas y juegos
para ordenador en www.sudoku.com
Una borrasca situada en el oeste de Dinamarca se extenderá por casi todo el continente, con un frente ocluido que alcanzará el litoral del Cantábrico. Hay un anticiclón al oeste de las Azores, pero tendiendo a desplazarse hacia el este, lo que afectará a la Península en los próximos días. Por lo tanto, hoy el cielo estará muy nuboso con algunos chubascos en el Cantábrico oriental, siendo más abundantes y persistentes en Galicia. Nuboso con algunas precipitaciones durante la primera mitad del día en zonas del norte y oeste de Castilla y León, sistema Central, norte del sistema Ibérico y Pirineo occidental. Cielo poco nuboso en el este de Cataluña, de Valencia, de Murcia, de Andalucía y Baleares. En el resto peninsular, cielo parcialmente nuboso con intervalos nubosos hacia el norte y oeste. Nubes y algún chubasco en el norte de Canarias. La cota de hielo y nieve se fijará sobre los 1.400-1.600 metros en la cordillera cántabro-pirenaica. Viento fuerte en Galicia, Cantábrico, Aragón, Cataluña y Castilla y León. Descenso térmico generalizado.
AJEDREZ
SUELDAZO DEL SÁBADO
Combinación ganadora del sábado: 13-14-19-20-21-28-31-35-37-40-53- 58-59-64-70-73-74-78-80-81
Precipitaciones en el Cantábrico occidental
y en Galicia
Posición tras 53… e5.
SORTEOS
MUY DIFÍCIL
LEONTXO GARCÍA
Más pasatiempos en juegos.elpais.com
8 7 6 5 4 3 2 1 a b c d e f g h
PANTALLAS
El 23 de junio, Sálvame echaba el cierre en Telecinco. Una hora antes de que terminara, y tras rumores varios, EL PAÍS adelantaba la noticia: el universo Sálvame se mudaba a Netflix con un reality que llevaría a ocho de sus colaboradores (Belén Esteban, Terelu Campos, Kiko Matamoros, Lydia Lozano, Chelo García Cortés, Víctor Sandoval, Kiko Hernández y María Patiño) a Miami y México en busca de nuevas oportunidades de trabajo. Era el resultado de varias semanas de conversaciones entre la productora La Fábrica de la Tele y la plataforma.
Ahora, Óscar Cornejo y Adrián Madrid, responsables de La Fábrica de la Tele, recuerdan aquel momento. “Cuatro días después de que se filtrara la noticia y dos después de que nos lo comunicaran a nosotros oficialmente, recibimos una llamada de Netflix, que nos dice que tenemos las puertas abiertas para lo que consideremos, cualquier proyecto relacionado o no con Sálvame. Llegó en un momento muy delicado para nosotros en muchos sentidos, sobre todo emocionalmente”, contaba el viernes Óscar Cornejo a EL PAÍS.
La idea de sacar a los colaboradores del entorno controlado del plató, fuera del ecosistema que les ha creado como personajes, les rondaba la cabeza desde hacía tiempo, pero no habían encontrado la forma de llevarlo a cabo. Hacerlo mientras buscaban trabajo fuera de España, en las circunstancias en las que estaban, surgió casi de forma natural. “Los sacamos del plató y del país que les adora o les detesta, que en términos televisivos para nosotros es lo mismo”, continúa Cornejo.
Netflix no fue la única plataforma que llamó a La Fábrica de la Tele. “Esa semana se produjeron varias llamadas sorprendentes, pero todas fueron esa semana, antes no. Tenemos la sensación de que desde fuera todo el mundo nos identificaba tanto con el grupo y el canal, y nos veían tan bien, que nadie veía la posibilidad de acercarse”, comenta Cornejo. “Y nosotros nunca hemos hecho el ejercicio de acercarnos, porque estábamos tan involucrados en la programación de Mediaset que estábamos muy focalizados ahí”, añade Adrián Madrid.
Los ocho protagonistas de ¡Sálvese quien pueda! —ese es el título del programa que salió de ese proceso y cuyos tres primeros episodios, que se desarrollan en Miami, se estrenan en Netflix el próximo viernes a las 21.00; otros tres episodios, en Ciudad de México, se reservan para principios de 2024— se apuntaron a esta nueva aventura sin apenas dudarlo. Cornejo y Madrid reconocen que algunos tuvieron miedo a enfrentarse al reto, especialmente María Patiño. “Ella tenía muchos prejuicios con el tema del reality, tenía temores de que desvirtuara su figura como presentadora”, cuenta Adrián Madrid.
Antes de hacer las maletas, ¡Sálvese quien pueda! supuso una gran cantidad de trabajo. Había que llevar preparado al milímetro el viaje desde España. Un equipo de producción buscó programas a los que pudieran acudir los colaboradores y personalidades con las que se pudieran encontrar allí. “Ahí empezamos a jugar a lo que siempre ha sido Sálvame, ver qué tramas les ponemos y cómo se enfrentan a esas situaciones”, continúa Cornejo. Porque aunque no hay un guion propiamente dicho, detrás del programa sí hay un equipo de redacción que provoca situaciones. “Que los colaboradores sean auténticos 100% no significa que lo que ocurre no haya sido preparado en parte por unos profesionales que nos dedicamos al entretenimiento. Lo que es real 100% son las reacciones de
ellos”, apunta el productor.
Un viaje de 11 días
Y así llegamos a finales de julio, cuando un equipo de 45 personas, más los ocho colaboradores, y un total de 86 bultos de equipaje pusieron rumbo a América para un rodaje de 11 días. En cuatro aviones y tres minibuses recorrieron más de 19.170 kilómetros. El equipo ocupó cuatro plantas de hoteles en Miami y México y, con planes de grabación de 14 horas diarias, rodaron en 40 localizaciones diferentes.
El resultado, según explican sus responsables, es un programa en el que los colaboradores se han liberado del corsé del plató. “Aquí el plató son las calles, la vida misma. Es María Patiño perdiendo siete veces en un día la llave del hotel. La vida te genera situaciones muy marcianas, como Terelu desesperada nada más arrancar el viaje, en el aeropuerto, cuando se da cuenta de que no había puesto en la maleta sus sobres de Cola Cao. Como en la cafetería del aeropuerto no le vendían los sobre sueltos, se gastó 35 euros para pedir todos los vasos de leche que correspondían para llevarse los sobres. Eso no te lo da un plató ni puede escribirlo un guionista, a nadie se le ocurre”, cuenta Óscar Cornejo. Son situaciones que no aparecen en el reality. A la vuelta, llegó el turno de seleccionar el material, ardua tarea. En esa fase, tuvieron muy presente la pregunta de a qué público se dirigían en Netflix y si era el mismo que el que les seguía en Sálvame.
“Es lo más genuino que ha dado el universo Sálvame desde aquel soplo de aire fresco que fue su llegada a la televisión hace 14 años. Es un canto a la libertad, a la amistad”, resume Cornejo. “Para ellos, fue un reconocimiento a todos estos años de trabajo, y en un momento muy delicado. Fue un salvavidas”, completa Adrián Madrid. “Netflix nos lo ha puesto muy fácil, no ha habido ningún tipo de condicionante”, añade Madrid. “La libertad con la que hemos trabajado nos recuerda a los mejores tiempos de Mediaset”, apostilla Cornejo.
Ahora que La Fábrica de la Tele y el universo Sálvame han saltado más allá de Mediaset, ¿continuará esta nueva aventura? “Para nosotros, [los colaboradores] son inagotables. Esto se acabará el día que ellos quieran o que los espectadores no nos quieran o que ninguna plataforma quiera ofrecerles un lugar. Si la respuesta era un sí o un no..., sí”, dice Cornejo. “Más que un trabajo, con este programa buscan una salida a su futuro profesional, y creo que aquí la han encontrado”, añade.
En ese plan de continuidad en el futuro, ¿podría tener cabida Jorge Javier Vázquez, presentador de Sálvame? Cornejo y Madrid callan durante cinco segun-
dos. “No nos vamos a pronunciar”, zanjan.
Óscar Cornejo y Adrián Madrid, responsables de La Fábrica de la Tele, cuentan cómo se fraguó el ‘ reality’ que recupera el universo del programa de Telecinco
Cómo Netflix rescató ‘Sálvame’
Óscar Cornejo (izquierda) y Adrián Madrid, en octubre en la sede de Netflix en Madrid. / CLAUDIO ÁLVAREZ
Un equipo de 45 personas acompaña a los colaboradores en EE UU y México Otras plataformas llamaron a la
productora tras
el final en Mediaset
Kiko Hernández, Lydia Lozano y María Patiño, en ¡Sálvese quien pueda! / FELIPE HERNÁNDEZ
NATALIA MARCOS, Madrid
PANTALLAS
El programa Salvados se adentra esta vez en la Legión para intentar arrojar luz sobre la muerte del legionario Alejandro Jiménez en unas maniobras en 2019. La versión oficial señaló que el joven falleció en un desafortunado accidente por el impacto de una bala rebotada. Sin embargo, ese relato no se ajusta a lo que declara uno de los testigos, compañero suyo durante las maniobras.
En su tercera película, Shyamalan acentuaba su estilo y buscaba de nuevo un insoportable clima de tensión con los mínimos elementos dramáticos. La presencia fuera de campo, durante buena parte del metraje, de una invasión alienígena, llena de suspense un relato que recupera el aroma del cine clásico.
Juan Diego, uno de los más grandes actores del teatro y el cine español, fallecido en abril de 2022, es la figura protagonista de Imprescindibles, el programa que se fija cada semana en un personaje destacado de la cultura contemporánea del país para trazar su semblanza biográfica y profesional. En su larga trayectoria profesional,
Juan Diego ganó tres premios GoyayunaConchadePl at a.
O
no me enteré o lo borré de mi memoria con una eficacia extrema. En septiembre de 1997, RTVE montó en Las Ventas la madre de todas las verbenas, con un elenco digno de la Nochevieja más casposa (de Los del Río a Julio Iglesias, pasando por Nacho Cano), para rendir un (ejem) homenaje a Miguel Ángel Blanco. De su asesinato sí me acuerdo, y mucho. Tenía edad para estremecerme y llorar como todos. Por suerte, para cuando la televisión pública armó ese belén, yo ya andaba distraído con otras cosas. Por lo que cuenta Juan Sanguino en su soberbio podcast Delirios de España (en Podium), debí de ser uno de los pocos españoles que no se enteraron.
Hay que escuchar con mucha atención los capítulos en los que Sanguino narra aquella noche, con un pulso narrativo y una elegancia ejemplares. No los pongan de fondo mientras conducen o cocinan si no quieren sufrir un accidente, pues sus emociones oscilarán del alucine al espanto, y habrá momentos en que no sabrán si la risa proviene de la vergüenza ajena o de la indignación. A mí me irritaron algunos de los perpetradores, que parecían orgullosos de aquel desastre en el que un Nacho Cano fuera de sí jaleó al público: “Más alto, que nos oiga Miguel Ángel”.
Descubrimos en Delirios de España que esa frase, viralizada en tiempos recientes, no fue lo peor de aquella enajenación mental colectiva que convirtió un funeral en una parranda de pueblo. Sanguino podría haber escogido el camino fácil de la superioridad moral, pero si Delirios de España merece la pena no es por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta, intentando comprender qué sucedió aquella noche y armándola de contexto. El resultado es mucho más desolador que una simple burla, pues acaba revelando algo muy serio de esa tragedia eterna que
algunos llamamos España.
‘Señales’ y
SyFy, 22.15
Entretenida Interesante Buena y Cinéfilos
‘Salvados’: muerte
de un legionario
La Sexta, 21.35
El actor Juan Diego
en ‘Imprescindibles’ La 2, 21.35
PROGRAMACIÓN
EN ANTENA SERGIO DEL MOLINO Delirios
Manuel Morales
6.00 Noticias 24h. (SS).
10.40 MasterChef Celebrity. En el primer reto de la noche, los siete aspirantes que mantienen sus puestos en las cocinas tendrán la oportunidad de conseguir el delantal dorado. 14.00 Viaje al centro de la tele. ‘Música de película, grandes éxitos’. (SS).
14.30 Corazón. (SS). 15.00 Telediario . (SS).
16.00 Cine. ‘Sweet Home Alabama’. Una joven neoyorquina dedicada al mundo de la moda está prometida con el hijo de la alcaldesa de la ciudad. (SS). 17.40 Cine. ‘Lotta y el eterno por qué’. David, el amigo de Lotta, regresa de la India y deciden ir a vivir juntos. (7).
19.10 Cine. ‘Katie Fforde: No me olvides’. Natalie es una joven investigadora de Nueva York que tiene que presentar en breve un trabajo de genética. (7).
20.30 Aquí la Tierra. (SS). 21.00 Telediario . (SS).
22.05 Cine. ‘Aguas oscuras’. Un abogado descubre el oscuro secreto que conecta un número creciente de muertes y enfermedades con una de las corporaciones más grandes del mundo. (7).
24.00 Cine. ‘Prisioneros’. (16). 2.20 Cine. ‘Reencuentros y desencuentros’. (SS).
6.00 La 2 Express. (SS). 6.10 That’s English. (SS). 6.40 UNED. (SS).
7.40 Animales con cámaras. 8.30 Los conciertos de La 2. 9.15 Shalom. (SS).
9.30 Medina en TVE. (SS). 9.45 Buenas noticias TV. (SS). 10.00 Últimas preguntas. (SS). 10.25 Testimonio. (SS).
10.30 El día del Señor. (SS). 11.30 Pueblo de Dios. (SS). 11.55 Ruralitas. (SS).
12.55 Flash moda. (SS).
13.45 Zoom Tendencias. (SS). 14.15 La 2 Express. (SS). 14.40 Escandimanía. (7). 15.30 Saber y ganar . (SS). 16.15 Invierno animal. (SS). 17.06 La vida secreta del ciervo rojo. (SS).
17.57 Paraísos ocultos de Escandinavia. (SS).
18.40 Espiando en la manada. 19.30 Cuaderno de campo. 20.00 Un país mágico. ‘Jerez de los Caballeros’. (SS).
21.05 De seda y hierro. ‘Con tu latido’. (SS).
21.35 Imprescindibles. ‘Juan Diego. El actor a compás’. (SS).
22.40 Versión española. ‘Ventajas de viajar en tren’. En el tren que la lleva de vuelta a casa tras ingresar a su marido en un hospital psiquiátrico, Helga conoce a Ángel Sanagustín, uno de los médicos del centro. (18). 0.55 Yo soy Alfred Hitchcock.
6.00 Minutos musicales. (SS). 6.30 Remescar cosmética al instante. (12).
7.00 Pelopicopata. (SS). 8.20 Los más... (SS).
10.10 Centímetros Cúbicos. 10.40 Los más... (SS).
11.30 The Floor. (SS).
12.50 Cocina abierta con Karlos Arguiñano. (SS).
13.50 La ruleta de la suerte. Presenta Jorge Fernández. 15.00 Noticias Antena 3. (SS). 15.45 Deportes Antena 3. (SS). 15.55 La previsión del tiempo . 16.00 Cine. ‘La verdad sobre mi padre’. Esta es la historia de Martin Macneill, un reputado médico y padre de familia numerosa. (16).
17.45 Cine. ‘Robada: La historia de Carlina White’. (7).
19.30 Cine. ‘Tiempo de amor’. Animada por su hija, una mujer que acaba de divorciarse se inscribe en la competición anual de barbacoas de la ciudad. (SS).
21.00 Noticias Antena 3. (SS). 21.45 Deportes Antena 3. (SS). 21.55 La previsión del tiempo .
22.10 Secretos de familia. Ilgaz y Eren descubren que la mano pertenece a Pars. Además, están preocupados por la nota que encontraron junto a la mano amenazando con matar a todos sus seres queridos. 3.00 Live Casino. (18).
7.00 Mejor llama a Kiko. (SS). 7.30 ¡Toma salami!. (SS). 8.25 Rediséñame. (12). 8.50 Iumiuky. (SS).
8.55 Volando voy. ‘A Estrada (Rapa das Bestas)’ y ‘Mariña Lucense (Galicia)’ y ‘A Coruña’. 12.05 Planes Gourmet. (SS). 12.10 Viajeros Cuatro. ‘A Coruña’ y ‘Ciudad del Cabo’. (16). 13.55 Cuatro al Día (Fin de Semana). ‘1ª edicion’. (7).
14.55 Eldesmarque Cuatro . (7). 15.25 El Tiempo Cuatro . (SS). 15.40 Cine. ‘En acto de servicio’. El agente de policía Frank Penny mata accidentalmente al sospechoso de secuestrar a la hija del sargento de la comisaría. (16).
17.30 Cine. ‘El vuelo del Fénix’. Una tormenta de arena provoca un accidente aéreo sobre el desierto del Gobi, en Mongolia. 19.45 Cuatro al Día (Fin de Semana). ‘2ª edicion’. (7).
20.45 Eldesmarque Cuatro . 21.05 El Tiempo Cuatro . (SS). 21.10 First Dates. Presenta Carlos Sobera. (12).
21.30 Cuarto Milenio. Iker Jiménez ahondará en la figura del ‘Ser de Atacama’, momia de un humanoide de 15 centímetros de alto y cabeza alargada encontrada en el desierto chilero de Atacama en 2003. (12). 24.00 Cuarto Milenio. (12). 2.30 The Game Show. (18).
6.40 Enphorma. (SS). 6.55 ¡Toma salami!. (SS). 7.25 Mejor llama a Kiko. (SS). 7.55 LOS40 Music Awards Santander 2023. La gala de música pop-rock nacional e internacional más relevante de nuestro país tiene como escenario el WiZink Center y otorga 27 galardones en su 18ª edición. 13.15 Socialitè. Informativo del corazón, conducido por María Patiño, que repasa de forma amena las noticias de la crónica social y toda la actualidad sobre las ‘celebrities’. (16). 15.00 Informativos Telecinco . 15.35 Eldesmarque Telecinco . 15.45 El Tiempo Telecinco .
16.00 ¡Fiesta!. Magacín presentado por Emma García en el que los fines de semana se convierten en una ‘Fiesta’ con encuentros y momentos inolvidables. (SS).
21.00 Informativos Telecinco . 21.35 Eldesmarque Telecinco . 21.45 El Tiempo Telecinco . 22.00 GH VIP. El debate. Ion Aramendi analiza las situaciones más destacadas que depara la ‘vida en directo’, a cargo de un grupo de analistas y expertos en el formato, y presenta nuevas dinámicas que los participantes protagonizarán en directo. (16).
1.55 Casino Gran Madrid Online Show. (18).
6.00 Remescar cosmética al instante. (12).
6.15 Bestial. (SS).
9.00 ¿Qué me pasa doctor?. Presenta Bartolomé Beltrán. 10.00 Zapeando. Programa presentado por Dani Mateo que, junto a su grupo de colaboradores, comenta la actualidad televisiva con humor e ironía. (7).
11.45 Equipo de investigación. Presentado por Gloria Serra. Espacio informativo centrado en reportajes de investigación periodística. (7).
14.00 Noticias La Sexta. (SS). 14.30 Deportes La Sexta. (SS). 15.00 La Sexta Meteo . (SS).
15.30 La Roca. El programa recibe la visita del cineasta David Trueba y de la actriz Carolina Yuste, para hablar de su última película. Además, contará con Ángel Antonio Herrera, Antonio Naranjo, Tania Sánchez y Fernando Garea como colaboradores para el análisis político de la actualidad. (SS).
20.00 Noticias La Sexta. (SS). 21.30 Salvados. ‘Salvados se adentra en La Legión’. (7). 0.45 Encarcelados. 2.500 españoles permancen encarcelados en prisiones extranjeras, muchos de ellos responsables de delitos vinculados con el tráfico de drogas. (16).
2.45 Pokerstars Casino. (18).
La 1 La 2 Antena 3 Cuatro Telecinco La Sexta
RECOMENDACIONES
Signs. EE UU, 2002 (108 m.). Director: M. Night Shyamalan. Int.: Mel Gibson, Joaquin Phoenix.
14.00 Ilustres Ignorantes. ‘Guateques’. (SS).
14.30 Leo talks. ‘Maldita Navidad’. (SS).
15.00 Torneo de París. ‘Final’. París acoge el último Masters 1000 de la temporada. Los dieciseis cabezas de serie son los dieciseis primeros clasificados del ranking mundial. (SS). 18.00 DeportePlus+ Domingo . (SS).
22.35 Leo talks. ‘Maldita Navidad’. Leo Talks es una parodia de las Charlas TED, llevada a cabo por el humorista Leo Harlem, con un objetivo totalmente contrario al tono positivo y motivacional. (SS).
23.00 DeportePlus+ con Juanma Castaño . (SS).
0.15 Martínez y hermanos. ‘Inma Cuesta, Vicky Martín Berrocal y Silvia Abril’. (SS).
cerebral, la oceanógrafa Abby Jackson deja su barco de investigación y vuelve a casa para cuidar de su madre, la persona que le transmitió el amor al océano. (SS).
10.40 Duran Duran. ‘Cuarenta años en concierto’. (SS). 11.55 DeportePlus+ con Lucía Villalón . (SS).
13.05 Documental. ‘Luz en la oscuridad: Daniela, Dulce y Bella’.
8.00 Documental. ‘El futuro del océano’. Los océanos atraviesan un momento crítico. Este documental, grabado en 2021 durante la crisis volcánica de La Palma, muestra el trabajo que hacen los científicos del Instituto Español de Oceanografía. (SS).
8.55 Cine. ‘Nadando en libertad’. Tras conocer que su madre ha sufrido una hemorragia 18.15 Liga Endesa. ‘Previa Joventut Badalona-Valencia Basket’. (SS).
18.30 Liga Endesa. ‘Joventut Badalona-Valencia Basket’. 20.25 DeportePlus+ Domingo . 21.00 Cine. ‘El inocente’. Después de la Segunda Guerra Mundial, un joven ingeniero es enviado a Berlín para espiar a los rusos. Allí se enamora de
una misteriosa mujer. (12). El l in no oc ce en nt te e. .
Movistar Plus+
E j e m
p l a r i m
p r e s o
e n
p a p e l d e
o r i g e n
s o s t e n i b l e
Nos conocimos hace 28 años, en 1995, un año redondo para la entrevistada. Le muestro el resultado de aquella primera entrevista: una portada de El País Semanal con una foto suya, de Jordi Socías, en la que luce esplendorosa con un pañuelo en la cabeza al modo de las divas italianas. Sonríe. Cla-
ro que la recordaba. Inolvidable.
¿Qué hay de nuevo, Aitana? Una mujer de 55 años, que ha caminado mucho y sigue caminando, que sigue teniendo vértigo
y quiere ser mejor actriz cada día.
A los 27 años, decía que empezaba a sentir el peso de la madu-
rez. ¿Siempre fue tan precoz?
Me da mucha ternura esa Aitana jovencita intentando dar imagen de madurez. Me he pasado media vida intentando demostrar
ser mejor actriz que chica mona.
Su amiga Maribel Verdú dice que ella, quizá, era la guapa del
pueblo, pero usted era la chic. Ya me hubiera gustado ser más del pueblo. Esa cosa mía supuestamente chic ha sido un poco hándicap y un poco putada. Me quité esa presión hace 15 años, cuando empecé a tener una carrera teatral sólida. Ahí nació la se-
gunda Aitana.
¿El teatro le quitó la presión? El teatro te da otra presión. En el escenario me siento en peligro de muerte: me quita la vida y me la da. Saca el bicho salvaje que llevo dentro. Yo, así, tan buena chi-
ca, tengo la venganza del teatro. Y de puertas adentro, ¿qué
hay de nuevo en su vida?
También hay mudanzas. Hace tres años me separé, mi hijo mayor se emancipó hace dos, con 20. Vivo con mi hija, de 19, casi como dos compañeras de piso, y es una etapa muy distinta. Las endorfinas del maternaje bajan; la menopausia, también, pero hay algo de
ahora que me toca a mí.
¿O sea, que ya vuela sola? Sí, pero aún doy golpecitos en el nido. Aún no he completado el duelo de una separación tras 22 años. Estoy mudando de piel, soy
una crisálida en metamorfosis.
¿Y le gusta esa tercera Aitana? Bueno, me gustaría tener un poco más de paz interior. Soy disfrutona, no de hacerme un ovillo en el sofá, entonces, no paro, y a
veces me olvido de respirar. ¿Qué se llevó puesto de actuar
mano a mano con Vargas Llosa?
Uf. Fue un privilegio. Él ganó el Nobel en medio de todo aquello. Tener a Mario al lado, de actor principiante, con esa humildad, cumpliendo un sueño, fue maravilloso. Ahora lo pienso y digo, joder, he tenido el cuajo de
corregir a un Nobel, jajajá.
Y usted, ¿se deja moldear? Del todo. Además, me he tenido que sacar las castañas del fuego muchas veces. Hay directores
que no saben dirigir actores.
Ahí, ahí, haciendo amigos. No digo todos, pero muchos, no tienen la sutileza ni la capacidad de dirigir actores, te lo ha-
brán dicho cientos de actores. No, igual son más diplomáti-
cos. Y a usted, ¿le tienta dirigir?
No podría, no tengo ese talento, no tengo mirada, no siento la necesidad de contar historias. Yo solo soy un instrumento de los demás, por eso trato de embarcar-
me en proyectos que remuevan.
Ahí fuera, ¿qué le remueve? Me indigna y me altera muchísimo la censura cultural que estamos volviendo a sufrir. Es una estupidez muy peligrosa. Ahí sí me
movilizo. Y por el feminismo.
¿Ha sufrido acoso sexual? En un festival fuera, un director me estuvo aporreando la puerta del hotel toda la noche y, al día siguiente, en el aeropuerto, me besó en la boca delante de todo el mundo, como para hacer ver: “Me la follé”, como un trofeo. Y un actor francés, en Acapulco, me hizo exactamente lo mismo. Les te-
nía que haber dado un bofetón
¿Y por qué no se lo pegó? Por no ponerlos en evidencia, era tan ridículo e infantil... Me parece fabuloso el #SeAcabó de las futbolistas. No creo que ya me pase, pero hoy les diría a esos tíos
que hacen el gilipollas.
¿Por qué dice que ahora no le
pasaría? ¿Se ha vuelto invisible?
Aunque vamos ganando espacios y personajes interesantes, el paso del tiempo sigue siendo más
cruel con las mujeres en cámara. El hecho de que usted anuncie
cremas de belleza da esperanza.
Sí, ni me he tocado la cara, ni me la voy a tocar. Hay una militancia en eso. No es fácil envejecer en pantalla. Es una presión fuerte, pero me gusta la persona ma-
dura en la que me he convertido. Es o sr t r o sq u ec u nc t a o s a .
E
l maestro le dijo: si en algún momento de tu vida has sido muy feliz, debes guardar esa sensación como un tesoro en tu memoria porque un día lo vas a necesitar. Cuando creas que el embozo del edredón, subido hasta la barbilla, es la última barricada que te queda y no encuentres un resquicio de luz al fondo del túnel por el que valga la pena levantarte de la cama; cuando pienses que no es necesario seguir viviendo porque ya lo has visto todo, lo has hecho todo, has conocido a todas las personas que te tocaba conocer, inteligentes e idiotas, y que la parte más bella y dulce de tu vida ha quedado atrás para siempre, entonces recuerda alguno de los momentos en que fuiste muy feliz y apoya tu memoria, como una palanca, en esa sensación para salir del túnel y seguir adelante sabiendo que a la vuelta de la esquina te espera un nuevo placer desconocido. Así hablaba el maestro. Te preguntarás para qué se tiene uno que levantar de la cama si fuera se está produciendo un espantoso genocidio, la muerte de inocentes servida como espectáculo con todo detalle. Al final esa masacre también destruirá tu alma. Te preguntarás si puedes perder un minuto de tu vida siguiendo los enredos de la política y participar en el odio y la irresponsabilidad que los políticos usan de argamasa en sus tratos. Solo aquellos días felices te servirán de consuelo. Piensa en La Primavera de Botticelli que viste en el primer viaje a Italia, sorbe una y otra vez algún verso de Garcilaso, de Keats o de Hölderlin como un licor, recuerda aquella sobremesa con los amigos en la cala de Ibiza, recupera el viento de sal que te daba en la cara cuando a los 20 años ibas en la motocicleta a la playa con aquella chica a la espalda. Sin duda el maestro ignoraba que la felicidad produce a veces una profunda desolación. El discípulo pensó en aquello que le decía el maestro y de
pronto comenzó a llorar.
QUE NADIE DUERMA. Es la película, basada en el líbro de Juan José Millás que Aitana Sánchez Gijón (Roma, 55 años cumplidos hoy) estrena junto a Malena Alterio. El año próximo, Aitana se meterá en la piel de La madre, de Florian Zeller, en el teatro. Las prácticas las lleva hechas.
“Estoy mudando de piel”
MANUEL VICENT La palanca
Aitana Sánchez Gijón Actriz
Aitana Sánchez
Gijón, en Madrid. BERNARDO PÉREZ
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En virtud de lo dispuesto en los artículos 8 y 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual, quedan expresamente prohibidas la reproducción, la distribución y la comunicación pública, incluida su modalidad de puesta a disposición, de la totalidad o parte de los contenidos en cualquier soporte y por cualquier medio técnico, sin la autorización de Ediciones EL PAÍS, SL”.
al cumplir los 90, una monumental obra de 1.752 páginas en la que pasa revista a la historia de la filosofía de los últimos 2.500 años, y del que ofrecemos un adelanto. Ȝ Textos de Fernando Vallespín y Jürgen Habermas
A L E X A N D R A
E S P A Ñ A
Habermas, el faro de
la filosofía
contemporánea
Nº 443
DOMINGO
5 DE NOVIEMBRE DE 2023
Sophie Baby, historiadora. “Estamos ante un cambio de orden: atrás queda la utopía de la democracia” PÁGINA 5
Insana obsesión. La falsa paz mental de los escáneres de cuerpo entero PÁGINA 7
Es de los pocos filósofos vivos que ha tenido la capacidad de superar las modas intelectuales. Comprometido con su tiempo, siempre se ha posicionado sobre los temas que sacuden a la opinión pública, de ahí que su fama se deba más a su papel como intelectual que al conocimiento de sus postulados filosóficos. Gran artífice de la teoría de la democracia deliberativa, a sus 94 años se publica ahora por fin en España el libro que presentó
E N P O R TA D A
ras religiones evolucionadas, provocó una mezcla de admiración e incredulidad. Desde entonces ya ha publicado un nuevo libro —Ein neuer Strukturwandel der Öffentlichkeit und die deliberative Politik, de 2022 (La nueva transformación del espacio público y la democracia deliberativa; sin edición en español)— y al parecer tiene otro a punto. Más madera para alimentar un mito que nació cuando con tan solo 24 años publicara su artículo “Pensar con Heidegger contra Heidegger” en el Frankfurter Allgemeinen Zeitung, que tuvo un impacto espectacular. Nadie podía imaginarse entonces que ese atrevido y punzante chaval iba a ser el sucesor del viejo cascarrabias de la Selva Negra en el canon de los grandes filósofos alemanes, que devendría en el “Hegel de la República Federal”.
Un teórico inquieto e hiperactivo
Habermas pasó su infancia en Gummersbach, cerca de Colonia, ciudad donde su padre dirigía la Cámara de Comercio e Industria y, por tanto, colaboró implícitamente con el régimen dominante, aunque era de convicciones liberales. Durante la guerra es alistado en las juventudes hitlerianas, si bien nunca llega a participar en la guerra. Esta y en general el totalitarismo nazi le dejará, sin embargo, una huella profunda que le inclina enseguida hacia un firme compromiso con la democracia y una enorme desconfianza hacia quienes se readaptaron sin purgar sus responsabilidades anteriores. Media vida estuvo asociado a la Escuela Crítica de Fráncfort, incorporándose a su Instituto de Investigación Social en 1955 a iniciativa de Adorno, aunque en realidad no duró en esa institución más de cuatro años. Enseguida tuvo desavenencias con su director, Max Horkheimer, quien lo consideraba demasiado izquierdista. Siempre se reconoció discípulo de Adorno, a quien admiraba profundamente, pero enseguida empezó a volar solo. Era demasiado libre e inquieto para adscribirse sin más a una escuela. De hecho, en su primer libro de impacto, Historia y crítica de la opinión pública (1962), ya comenzó a separarse de sus presuntos maestros al emprender una radical reinterpretación de la Ilustración. Lejos de darse por satisfecho con la crítica derrotista y sin salida de sus mayores, más inclinados a fijarse en las patologías de la modernidad, Habermas le dio un giro hacia una visión más optimista. La modernidad pasa a ser evaluada ahora como un “proyecto inacabado”, no como la culminación deformada de un proceso que pretendía emancipar al hombre y acabó deviniendo en su contrario: en una nueva forma de poder anónimo e inaprensible. Aun estando atento a sus distorsiones, Habermas se destapará enseguida como el gran defensor del proyecto ilustrado, incluso tras la espectacular aparición de la filosofía posestructuralista francesa.
Desde entonces su objetivo será acceder a criterios normativos a partir de los cuales poder fundamentar una teoría social crítica adaptada a las nuevas condiciones del “capitalismo tardío”, siendo bien consciente de que para ello no basta con apoyarse exclusivamente en la tradición de la filosofía y los análisis sociales neomarxistas; era preciso alimentarse también de las contribuciones de los diferentes ámbitos del saber especializado. Tuvo bien presente desde el principio que no es posible acceder a una nueva teoría de la racionalidad sin contar con la cooperación entre la filosofía y todas las ciencias sociales. Y ahí empieza una inquieta aventura marcada por una alquimia y flexibilidad intelectual que le permitió ir integrando en su teoría elementos de otras que pudieran servirle a estos fines. Emprende así una reapropiación crítica de la teoría y filosofía de la democracia liberal, reconstruyendo en particular los presupuestos institucionales y normativos necesarios que subyacen en la dimensión pública de la razón, tal y como fuera formulada inicialmente por Kant; formula una ética del discurso que elabora junto con K. O. Apel; y promueve una relectura de Weber, Parsons y Luhmann, así como del pragmatismo y del “giro lingüístico” que se emprendió en la filosofía contemporánea.
Todo ello mientras va asentándose académicamente. En 1964 accede a la cátedra de Filosofía Social que hasta entonces ocupaba Horkheimer, y en 1971 es nombrado director del Instituto Max Planck de “investigaciones para las condiciones de vida del mundo científico-técnico” hasta que en 1983 vuelve a su cátedra de Fráncfort, donde se jubila en 1993. Siempre le ha acompañado su fama de polemista, y no solo por las intervenciones periodísticas ya mencionadas, entre las que destacaría el “debate de los historiadores” sobre el pasado nazi alemán o el que tuvo con Sloterdijk sobre mani-
P O R F E R N A D O V A L E S P Í N
H
abermas (Düsseldorf,
Alemania, 1929) es de
los pocos filósofos vivos que han tenido la
capacidad de superar
las modas intelectuales
y hoy se mantiene tan presente en el espacio público como cuando apareció como joven teórico enragé en los movimientos estudiantiles de finales de los años sesenta. Con motivo de su 80 cumpleaños, el filósofo Ronald Dworkin dijo de él: “No solo es el filósofo vivo más famoso del mundo, sino que su propia fama es famosa”. O, diría yo, que su fama es muy superior al conocimiento de su compleja teoría. Su celebridad la debe más que nada a su incansable necesidad de pronunciarse sobre todo acontecimiento que en cada momento sacude a la opinión pública; es decir, más a su rol de intelectual que a su intricada filosofía. No me extrañaría que a sus 94 años nos sorprendiera con algún texto sobre la situación actual en Palestina, igual que hizo con la guerra de Ucrania y con todos los conflictos bélicos anteriores, con la relación entre filosofía y religión, con los debates sobre biotecnología, la defensa de la UE desde una perspectiva de integración federal o las cuestiones más propiamente alemanas sobre la reunificación o la gestión crítica del pasado nazi y el Holocausto. Y con tropecientos temas más.
En Alemania es un icono nacional tan sólido como la Puerta de Brandeburgo. Con motivo de su 90 cumpleaños en 2019 se organizó un auténtico homenaje colectivo a su figura, con un inusitado despliegue mediático. Es un país que ama a sus intelectuales, quizá porque ya van siendo una especie cada vez más escasa. Que dicho cumpleaños coincidiera con la presentación de un libro de 1.752 páginas donde pasa revista a toda la historia de la filosofía de los últimos 2.500 años, empezando por su preludio en la “era axial” (en palabras de Karl Jaspers), el momento en el que empiezan a consolidarse las prime-
El conversador de referencia en el siglo de la
democracia
Habermas pasará a la historia de la filosofía por su teoría de la acción comunicativa. Y ha labrado su fama universal llevándola a la práctica: debatiendo lo importante en público
Jürgen
Habermas da una
conferencia en la Universidad Técnica de
Dresde, el 9 de diciembre de 1998. MATTHIAS LÜDECKE (AKG / ÁLBUM)
“Discutir es más importante que comer”, le dijo a un alumno que quiso ir a almorzar en mitad de una discusión
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validez sobre hechos, normas, vivencias, que tratamos de justificar o validar acudiendo a argumentos que sometemos a la interacción de otros; las sometemos a la práctica de la “intersubjetividad”. Eso y no otra cosa es lo que hace Habermas en sus intervenciones públicas o en su actividad académica, tratar de diluir sus pronunciamientos en un diálogo que siempre aspira al entendimiento recíproco.
En Una historia de la filosofía (Trotta), el monumental libro cuyo primer volumen está ya disponible en castellano, la amplia galopada que emprende por toda la vida del espíritu no busca apabullarnos con su indudable erudición; el objetivo es dilucidar cuál pueda ser la tarea de la filosofía en unos momentos en los que la vis expansiva de la ciencia y la especialización continua amenazan con desviarnos de lo que debería ser su objetivo fundamental, orientarnos sobre el mundo en que vivimos, ilustrarnos sobre cómo enfrentar los desafíos del mundo contemporáneo y ayudarnos a “hacer un uso autónomo de la razón” para poder decidir quiénes y cómo deseamos ser. Estas han sido siempre las preguntas que han marcado la extraordinaria vida intelectual de Habermas.
Fernando Vallespín es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
POR J ÜRGEN HABERMAS
N
o quisiera pasar por alto un motivo que también me ha llevado en mi vejez a esta dedicación, ociosa y sostenida durante bastante tiempo, a la historia de la filosofía. Simplemente me ha divertido recuperar la lectura de muchos textos importantes que no había leído nunca y volver a leer otros muchos que, en contextos actuales, había consumido ya tan a menudo…, pero esta vez desde la perspectiva de un catedrático de Filosofía que se ha hecho mayor y que mira hacia atrás a su propia vida, a salvo de percances en comparación con otras. Por primera vez he trabajado y “utilizado” las obras no sólo sistemáticamente, sino que, en muchos casos, las he considerado también con cierto interés biográfico por las desafiantes circunstancias vitales de sus autores. Naturalmente, esto no justifica una empresa tan atrevida, en puridad poco seria, en la que era consciente, a cada página, de no poder ya, a mi edad, tener en cuenta bibliotecas de bibliografía secundaria.
Así pues, en este renovado recorrido por la historia de la filosofía occidental, no puede tratarse, en el mejor de los casos, más que de hacer plausible una lectura con la mirada puesta, como se suele decir hoy, en una pregunta metateorética: ¿cuál puede ser hoy todavía una adecuada comprensión de la tarea de la filosofía?
Originalmente el libro tenía que titularse Contribución a la genealogía del pensamiento posmetafísico. También una historia de la filosofía, siguiendo el hilo conductor del discurso sobre fe y saber. Las dudas de la editorial con respecto a tan barroca extravagancia no me habrían importunado, pero, antes de concluir el manuscrito, me decidí por la melancólica versión abreviada del título planeado, en alusión a un famoso ensayo de Johann Gottfried Herder. Pues, tras acabar la Tercera consideración intermedia, vi con claridad que sólo iba a poder esbozar a grandes rasgos, en la línea de la tradición de Kant y Hegel, el estadio temprano del pensamiento posmetafísico en torno a la mitad del siglo XIX.
La exposición de las ramificadas cadenas argumentativas que desde entonces se han diferenciado en la tradición de Hume y Bentham, por una parte, y de Kant, Schelling y Hegel, por otra, sobre todo un renovado recorrido analítico por las discusiones desatadas entre estos dos “campos” en torno a problemas centrales, habría tenido que involucrarme a fondo en los debates de la segunda mitad del siglo XX, o sea, de mi propio tiempo biográfico. Como espectador implicado, me llamó la atención en estas controversias que, en la competencia entre planteamientos, se reflejara una y otra vez la misma diferencia de presupuestos de fondo, ya sea en las teorías de la verdad, de la racionalidad o del lenguaje, ya en la lógica y metodología de las ciencias sociales, en los abordajes éticos, o, sobre todo, en las teorías de la moral, del derecho y de la política. Una parte emprende sus análisis en las representaciones e intenciones, modos de comportamiento y disposiciones de los sujetos individuales, mientras que la otra parte, en las mismas cuestiones, toma como punto de partida sistemas de símbolos y reglas, lenguajes, prácticas, formas de vida y tradiciones intersubjetivamente compartidos para, sólo después, mediante los correspondientes tipos de discurso, investigar las necesarias condiciones subjetivas para dominar estas estructuras y adquirir las competencias respectivas. Presentar esta situación de competencia hubiera exigido al menos otro libro y mis fuerzas ya no alcanzan para ello. De todos modos, he tratado ya en otro lugar los principales argumentos que, en mi opinión, son decisivos en estas controversias de relevancia paradigmática.
Jürgen Habermas (Düsselfdorf, Alemania, 1929) es filósofo y sociólogo. Este extracto es un adelanto de su libro ‘Una historia de la filosofía Vol. 1. La constelación occidental de fe y saber’, de editorial Trotta, que se publica mañana 6 de noviembre.
¿Por qué dedico, a mi edad, tantas horas a la
historia de la filosofía?
liberan. Al final, éste es el presupuesto, se acabaría imponiendo el mejor argumento. La comunicación política en nuestro espacio público está, salta a la vista, bien lejos de este ideal, algo que nuestro autor siempre venía denunciando. En estos momentos de posverdad, con la proliferación de fake news, epistemología tribal, emocionalización rampante y mil estrategias para condicionar la opinión, se habría producido ya un alejamiento total de dichos presupuestos normativos. Esto le condujo a escribir el que hasta ahora es su último libro, Ein neuer Strukturwandel der Öffentlichkeit... La razón pública, ese gran logro de la Ilustración, se ha disuelto detrás del ruido de las redes sociales y la manipulación.
Con todo, aporta al menos una plantilla normativa que nos permite evaluar la dimensión del desaguisado y puede ofrecernos un punto de apoyo a la crítica. Esta plantilla la fue tejiendo Habermas a lo largo de los años hasta que culminó en aquello por lo que pasará a la historia de la filosofía, su teoría de la acción comunicativa, apoyada sobre la centralidad del lenguaje como el medio natural de la comunicación y el entendimiento; pero que es también el de la ocultación, el engaño y los intereses del poder. Para acceder a una comunicación racional y eliminar las distorsiones señaladas basta con recurrir a un análisis de nuestras prácticas comunicativas habituales. En ellas elevamos continuamente pretensiones de
pulación genética o todos los que han versado en torno al papel de la UE. De sus debates públicos es de enfatizar el que tuvo con el todavía cardenal Ratzinger sobre razón, religión y secularismo, uno de los temas sobre los que se volcó con entusiasmo tras el atentado del 11-S. Y entre los académicos, sus disputas sobre positivismo, la teoría de sistemas de Luhmann o la filosofía posmoderna, aunque nunca perdía la oportunidad de comer con Michel Foucault cuando iba a París. Discutir fue siempre su modo de vida —“discutir es más importante que comer”, le dijo a un discípulo que quiso interrumpir una discusión de su paper con el maestro para ir a almorzar—.
El intelectual se nutre del filósofo
Su irreprimible impulso por hacerse presente en casi todos los debates públicos no es solo uno de los principales rasgos de su personalidad; es una extensión natural de sus premisas teóricas. No en vano es el gran artífice de la teoría de la democracia deliberativa, ese constante ejercicio de ilustración entre ciudadanos libres e iguales que disuelven sus diferencias con argumentos en un proceso de deliberación constante. Lo fundamental es que esta discusión esté orientada al entendimiento mutuo y tenga lugar bajo condiciones que aseguren una perfecta inclusión y simetría entre quienes de-
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cha israelí, sin que sus connotaciones genocidas y de limpieza étnica le produzcan ningún reparo.
Los judíos europeos sufrieron traslados masivos de población con arreglo a los planes maestros concebidos por Hitler y Stalin antes y después de la Segunda Guerra Mundial. Antes de emprender el genocidio de la “solución final”, el líder nazi buscó formas de expulsar a los judíos del territorio alemán. Entre otras medidas, en 1933, el movimiento sionista llegó a un acuerdo (denominado ha’avara en hebreo) con la Alemania nazi para trasladar a 50.000 judíos a Palestina. En 1940, Stalin deportó a más de 200.000 judíos polacos de la parte del país ocupada por la Unión Soviética a los gulags de Siberia. Hoy es Israel el que elabora propuestas para trasladar a los palestinos, que se encuentran en la misma situación que ocupaban los judíos europeos de hace casi un siglo. Por eso, la estrella de David amarilla que lucen el embajador israelí ante la ONU y su equipo es un doble insulto, contra la memoria de las víctimas judías de Hitler y Stalin y contra los palestinos de Gaza y la Cisjordania ocupada.
Es cierto que los sentimientos antisemitas están aumentando en todo el mundo, pero esa tendencia no es excusa para asignar a Israel la condición de víctima. El aumento del antisemitismo se debe, en parte, a un eficaz programa ideológico que vincula el sionismo y la identidad judía. Como las autoridades israelíes afirman que representan no solo a todos los israelíes (lo que dista mucho de ser verdad, sobre todo si pensamos en las protestas masivas organizadas recientemente contra el golpe de Estado que intenta llevar a cabo el Gobierno), sino también a todos los judíos del mundo, la indignación contra las políticas de apartheid — cuando no genocidas— del Estado se vuelca hacia los judíos que viven fuera de Israel. Sin embargo, si algo ha quedado extraordinariamente claro en estas tres semanas de guerra es la profunda división existente entre los judíos de la diáspora y quienes apoyan a las autoridades israelíes.
Además de las protestas masivas de judíos estadounidenses contra los bombardeos israelíes y el asedio de Gaza, otro momento esperanzador fue la liberación de varias rehenes de Hamás, entre ellas Yocheved Lifshitz, de 85 años. Puesta en libertad a última hora del lunes 23 de octubre, la señora Lifshitz se volvió hacia uno de sus captores. No podía verle el rostro, que llevaba cubierto con un pasamontañas negro. Se acercó al hombre, que empuñaba una pistola, le estrechó la mano y dijo “shalom”, “paz” en hebreo. Este gesto, capaz de desarmar literalmente a cualquiera, de una impotencia que le da poder, indica la manera de avanzar: romper el ciclo de traumatización y violencia, perdonar lo imperdonable, tender la mano a los enemigos, resolver los detalles de la coexistencia y compartir un pequeño trozo de tierra en el Mediterráneo oriental que está volviéndose cada vez más inhabitable, con guerras o sin ellas, por los efectos del catastrófico cambio climático.
Michael Marder (Moscú, 1980) es filósofo y profesor de investigación Ikerbasque (Fundación Vasca para la Ciencia y la Universidad del País Vasco).
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
P O R M I C H A E L M A R D E
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o primero que hay que condenar de forma inequívoca en este momento son los bombardeos indiscriminados del Ejército israelí (FDI) contra la Franja de Gaza. Gaza, el lugar con más densidad demográfica del planeta, alberga una población empobrecida y acostumbrada al sufrimiento, que está llevándose la peor parte de los ataques israelíes. El número de víctimas civiles es muy superior a las cifras que se pueden considerar daños colaterales en cualquier guerra, sobre todo teniendo en cuenta que el ataque lo lleva a cabo uno de los ejércitos mejor equipados de la Tierra contra un pueblo sin Estado, obligado desde hace décadas a vivir en inmensos campos de refugiados.
Los llamamientos de los líderes mundiales, que reafirman el derecho de Israel a defenderse respetando el derecho internacional, no son más que tímidos intentos de eximirse de toda responsabilidad y negar su complicidad con un comportamiento genocida. Al fin y al cabo, si Israel pretendía defenderse habría hecho un verdadero esfuerzo por proteger a la población civil israelí que vivía en la frontera con Gaza cuando llevaron a cabo su ataque los combatientes de Hamás. No haberlo hecho así el 7 de octubre es un tremendo fracaso del Estado de Israel que ahora ha dado paso a la pura venganza, ejercida fundamentalmente contra la población civil indefensa de Gaza, incluidos muchos niños.
En el plano ideológico, tampoco podemos dejar de abordar las confusiones creadas para ocultar las acciones del régimen neofascista de extrema derecha que gobierna Israel. Debemos denunciar con la máxima energía la masacre de las personas que asistían pacíficamente a un festival de música y los residentes en los kibutz situados junto a Gaza. También es comprensible que, con la experiencia histórica de la Shoah (el Holocausto), que llegó después de tantos pogromos [matanzas colectivas] y otros actos violentos cometidos durante siglos contra el pueblo judío, unos hechos así despierten un sentimiento de trauma colectivo. Lo que es inaceptable es que ese trauma se convierta en una herramienta para causar otro aún mayor a otro pueblo. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo con los bombardeos de Gaza, por no hablar de las décadas de ocupación, desposesión, desplazamientos y asesinatos cometidos por el Estado israelí y distintos grupos extremistas de colonos.
El comportamiento del cuerpo político israelí se puede resumir de forma bastante apropiada en la ceguera ante todo excepto el propio trauma y, sobre todo, la ceguera ante la traumatización constante del otro. Eso da pie a comparaciones completamente ridículas; por ejemplo, cuando el ex primer ministro Naftali Bennett equipara a Hamás con los nazis. La Alemania nazi fue una máquina estatal totalitaria muy bien organizada, que llevó a la práctica sus designios genocidas contra el pueblo judío (al que convirtió en apátrida) y contra el pueblo gitano, los homosexuales, las personas con discapacidad y otros. En cambio, los palestinos viven en un limbo, un Estado sin ejército regular, con el bloqueo de Gaza desde hace ya 16 años y bajo una ocupación continua en Cisjordania. Más bien al contrario: la comparación, muy forzada, debería invertirse.
A su vez, la orden del Ejército israelí a los gazatíes de que se desplacen a la parte sur de la franja está creando un problema de refugiados aún más exacerbado dentro de una comunidad de refugiados: el desplazamiento y el empobrecimiento de una población que ya vive desplazada. Dado que no hay ninguna parte de la Franja de Gaza que esté a salvo de los bombardeos y que, por tanto, no existen unas condiciones que permitan vivir, la orden es una estratagema que cobra sentido en el contexto de la “propuesta conceptual” redactada por el Gobierno israelí para trasladar a los 2,3 millones de habitantes de Gaza a la península egipcia del Sinaí. El “traslado” de los palestinos de Gaza y la Cisjordania ocupada
es una medida con la que sueña desde hace mucho t i empo l a ext rema dere-
El doble insulto de lucir hoy la estrella
amarilla
Manifestantes judíos piden frente al
Capitolio, en Washington (EE UU), el cese de los bombardeos de Israel
contra Gaza, el pasado 18 de octubre. ALEX WONG (GETTY IMAGES)
O R I E N T E P R Ó X I M O
La insignia que exhibieron
en la ONU
representantes de Israel es una afrenta contra la memoria de los judíos
víctimas de Stalin y Hitler y contra los palestinos
El comportamiento del cuerpo político
israelí se resume en la ceguera ante la traumatización constante del otro
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experta en las violencias de las masas y su memoria, prefirió alejarse de su entorno personal y poner el foco en otra de sus pasiones, España. En 2018 publicó en castellano El mito de la transición pacífica: Violencia y política en España (editorial Akal) y ahora prepara la salida en marzo de su nuevo libro (en francés) sobre el pasado franquista y su memoria en España en los últimos 40 años. De todo ello habló en un correcto español con este periódico en un encuentro en Dénia donde participó en el Festival de les Humanitats, si bien evitó entrar como historiadora en cuestiones de actualidad política como la amnistía al procés.
PREGUNTA. ¿Vivió como un trauma su historia familiar?
RESPUESTA. Es algo que siempre me ha preocupado, pero no lo he vivido como un trauma, sino como una historia heroica, algo positivo. Somos parte de ese mito de que todo francés luchó en la resistencia en la Segunda Guerra Mundial, un intento de reinventar la identidad nacional aunque no fuera así, como sabemos. Y luego estaba mi otro bisabuelo, más próximo al régimen de Vichy, mi bisabuela judía sin que nadie lo supiera. Y sus hijos, todos en la resistencia.
P. Un pasado que ha marcado su investigación.
R. Siempre me he preguntado cómo entras o no en movimientos de resistencia, cómo se soporta la violencia, cómo se actúa en situaciones extremas en las que hay que elegir qué hacer y cómo se vive en una sociedad donde no hay libertad y sí violencia.
P. ¿Se puede afirmar que la Transición en España fue violenta, pero se vendió como pacífica? En su libro registra 700 muertos, entre 1977 y 1982: 376 a causa de ETA, 178 de los cuerpos de seguridad y el resto de grupos de extrema izquierda y derecha.
R. Hubo un ciclo de violencia que empieza un poco antes de la muerte de Franco, que toma impulso con su muerte y baja después en los años ochenta. La violencia saltaba por todas partes. Pero el discurso hegemónico de la época era que se trataba de una transición ejemplar, consensuada y pacífica. Hubo violencia, pero también una voluntad de contenerla, de impedir que fuera una manera de hacer política. Fue un éxito, en pocos años se transformó una dictadura en una democracia similar a las europeas, pero no podemos decir que fuese pacífica. Tampoco fue una revolución como la portuguesa, donde los oficiales no quisieron participar en una empresa colonial, en un proceso que obedece casi a otra época, la de las utopías y revoluciones de los años sesenta. En España, no. España empieza la nueva era de las transiciones, la democrática, la ecológica… Es la muerte de la idea de la utopía de la revolución y se impone la idea de reforma frente a la ruptura.
P. ¿Y por qué aborda en su nueva obra la memoria histórica española?
R. El anterior trabajo lo preparé viviendo en España durante el auge del movimiento por la memoria histórica, entre 2000 y 2006. Antes de la Ley de la Memoria Histórica, de 2007, fui a un 20-N [día de la muerte de Franco] al Valle de los Caídos y me quedé muy impactada. ¿Cómo podía ser posible que en un país democrático no se considerara a Franco como a Hitler, Mussolini o Stalin? He investigado desde la Guerra Civil hasta hoy para intentar comprender el cambio global de paradigma, del olvido de la memoria a la lucha contra la impunidad. Y España tiene un papel específico en ese cambio. Ya en los años sesenta fue objeto de campañas proamnistía de los presos políticos, justo en ese momento nace Amnistía Internacional y se empieza a pensar de otra manera sobre qué hacer con los crímenes del pasado. Los países son permeables. Los exiliados españoles en Francia o Bélgica vuelven a España. Hay toda una pedagogía de la memoria que entra en España por Europa y a través de las experiencias latinoamericanas de búsqueda de justicia tras las juntas militares.
P. ¿Hay en otros países una reacción contraria a la memoria histórica al igual que en España?
R. Sí, pero menos. España tiene esa especificidad, que me impactó y ahora entiendo más. ¿Por qué hay tanta impunidad con el franquismo en España? Por muchas razones, pero creo que la derecha española no asumió nunca un discurso de responsabilidad. Se refiere a un pasado de violencia, pero habla de equidistancia para las víctimas y
de sufrimiento. Bajo
ese paradigma unificador de la violación
de los derechos humanos se ha llegado
a construir un relato con víctimas, pero
sin perpetradores,
sin criminales, creando cierto vacío ético.
Y luego se añaden las
víctimas de ETA. Todos somos víctimas,
pasemos a otra cosa.
P. ¿Hay en estos momentos una escalada en violencia
de masas que se está dando internacionalmente?
R. Hemos llegado a un momento de cambio de orden internacional, atrás queda la utopía de la democracia, la hegemonía de la utopía universalista occidental. Ahora es contestada por todas partes por el discurso poscolonial. Hay un cambio global de relaciones entre el Norte y el Sur global que deja espacios a muchos conflictos: Ucrania, Siria, Afganistán y ahora Israel y Palestina. Los métodos usados hasta ahora no funcionan, la supuesta superioridad militar occidental no ha impedido que las masacres se desatasen incluso en Occidente. También habíamos pensado que la justicia universal, con la Corte Penal Internacional, iba a impedir que los perpetradores siguieran cometiendo crímenes al ser encausados. Pero no. No soy apocalíptica, pero sí hay un tema esencial que tendría que ser el centro de todo: el futuro de nuestro planeta.
P. También hay una reacción internacional al cambio climático.
R. El negacionismo climático está acompañado de otro tipo de negaciones. En España, los negacionistas son los mismos que niegan que el franquismo fuera una dictadura; en EE UU son los que niegan las consecuencias de la esclavitud. Frente a las dificultades de aprehensión del mundo, en la sociedad surgen discursos neopopulistas, con respuestas maniqueístas. También hay una vuelta a las religiones. Y una crisis de la sociedad liberal. Las desigualdades no han dejado de crecer desde 2008, lo que ha desestabilizado al sistema democrático.
P O R F E R Á N B O N
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a dedicación de Sophie Baby parece marcada por eso que en Francia llaman egohistoria. Uno de sus bisabuelos, de origen judío, fue fusilado por los nazis tras montar un grupo de resistencia en los Alpes del sur; otro aceptó el régimen colaboracionista de Vichy. Desde niña, frecuentaba una casa familiar de montaña diseñada por André Jacob, el padre de Simone Veil, superviviente de Auschwitz y presidenta del primer Parlamento Europeo, y allí se empapaba de los relatos de la familia. Pero a la hora de investigar, esta profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Borgoña, de 46 años, Sophie Baby en el festival de les Humanitats de Dénia, el pasado 27 de octubre. MÓNICA TORRES
E N T R E V I S TA
Historiadora. La profesora francesa es experta en violencia de masas. Se quedó impactada con la actitud de España hacia el franquismo y ahora ultima un libro sobre memoria histórica
Sophie Baby. “Estamos ante un cambio de orden: atrás queda la
utopía de la democracia”
“¿Por qué
hay tanta
impunidad
con el franquismo?
Porque la
derecha no
asumió un
discurso de
responsabilidad”
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tados Unidos). Las que hagamos ahora sufrirán la misma suerte en 2073. Los lectores de dentro de cincuenta años se reirán con ganas de los intentos de mi bolígrafo-linterna por iluminar la oscuridad del futuro. “¡Qué optimismo más absurdo!”, tal vez exclamen en su refugio nuclear o su cueva del desierto; o “¡Qué pesimismo más absurdo!”, quizá digan en un Muskville o Zuckerdrome con una tecnología fabulosa. Entretanto, los veinteañeros de 2073 echarán en cara a los ancianos de la posgeneración del 89 las grandes cosas que estos perdieron o estropearon en su época, lo mismo que la posgeneración del 89 ha hecho con la mía hace poco.
Si se cumple alguna de las peores hipótesis posibles, desde una guerra entre Estados Unidos y China a propósito de Taiwán hasta el fracaso colectivo de impedir que el calentamiento global supere los dos grados por encima de la era preindustrial, entonces tal vez en esta década un nuevo Stefan Zweig se siente a escribir un lamento por “El mundo de ayer”, perdido sin remedio. Pero repito con énfasis que el fatalismo zweigiano no es el ánimo que se precisa en la actualidad.
Al contrario, necesitamos “el pesimismo de la inteligencia, el optimismo de la voluntad”, por emplear la magnífica consigna acuñada por el escritor francés Romain Rolland y popularizada por el pensador y activista marxista italiano Antonio Gramsci. El pesimismo intelectual puede ser algo positivo. El argumento más contundente a favor de la Unión Europea no se basa en un ingenuo optimismo panglosiano, sino en un pesimismo constructivo. De Europa valoramos las estructuras legales, la cooperación y la resolución pacífica de los conflictos precisamente porque conocemos su tendencia crónica a incurrir en sus malas costumbres. El pesimismo intelectual de los años setenta sentó
las bases del impulso ascendente de finales de los ochenta, que inauguró uno de los periodos más esperanzadores de la historia europea. El infundado optimismo intelectual del comienzo de los años 2000 allanó el camino al declive que se inició en la mitad de esa década.
La sabiduría de la consigna no es solo intelectual y política; es también psicológica. Como explicó Gramsci en 1929, en una carta que escribió a su hermano Carlo desde una cárcel fascista: “Mi estado de ánimo sintetiza estos dos sentimientos y los supera: soy pesimista con la inteligencia, pero optimista para la voluntad. En toda circunstancia pienso en la peor de las hipótesis para poner en movimiento todas las reservas de voluntad y ser capaz de vencer el obstáculo. Nunca me he hecho ilusiones y nunca tuve desilusiones”. En suma, es una receta para tener fuerza mental. Esperar lo peor, trabajar por lo mejor.
Al salir de una prisión comunista en los años ochenta, Václav Havel expresó un pensamiento parecido de forma un tanto distinta. “La esperanza no es un pronóstico —dijo—. Es una orientación del espíritu, una orientación del corazón”. La esperanza es “la capacidad de trabajar por algo porque es bueno, no solo porque exista la posibilidad de tener éxito. […] No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, con independencia de cuál sea el resultado”.
Pese a todos sus defectos, límites e hipocresías, pese a todos los contratiempos de los últimos años, la Europa de hoy sigue siendo mucho mejor que la que me dispuse a explorar a principios de los setenta, por no hablar del infierno que mi padre encontró en su juventud. Es asimismo mejor que las de los siglos anteriores, incluida la Europa de antes de 1914 idealizada por Stefan Zweig. De hecho, adaptando las famosas palabras de Churchill respecto a la democracia, podríamos decir que esta es la peor Europa posible, a excepción de todas las otras Europas que se han ensayado de vez en cuando. Tiene sentido defender, mejorar y ampliar una Europa libre. Es una causa en la que merece la pena depositar la esperanza.
Timothy Garton Ash (Londres, 1955) es historiador y analista político. Este extracto es un adelanto de su libro ‘Europa. Una historia personal’, de Taurus, que se ha publicado este 2 de noviembre.
G
uardo como un tesoro una fotografía de mi esposa, Danuta, susurrando una pregunta existencial al oído de una piedra antigua en las laderas del monte Parnaso un día soleado de 2018. Danuta está consultando el oráculo de Delfos. Una mitad de la gran piedra rectangular tiene tres orificios dispuestos en forma de triángulo, como para encajar las patas de un trípode, y la otra mitad tiene un agujero más grande que la atraviesa. Nuestro guía acababa de contarnos que, mientras la pitia, la mujer que era la voz del oráculo, estaba sentada en ese trípode, del agujero de mayor tamaño salían vapores embriagadores que le inspiraban palabras que, según se creía, procedían directamente de Apolo. Un sacerdote sentado cerca escribía e interpretaba esas frases pronunciadas en estado de trance. Dado que los sacerdotes de Delfos tenían una larga experiencia, con consultas tanto de particulares como de gobiernos de todo el mundo mediterráneo, sin duda el intérprete sacerdotal añadía parte de su sabiduría mundana al juicio final del oráculo. (…)
Según investigaciones más a fondo, resulta que los agujeros y surcos de la piedra a la que Danuta susurró su pregunta probablemente se habían hecho mucho después para convertirla en una prensa de aceite. Pero casi todo lo demás es cierto. Aunque nunca se han encontrado la base de trípode ni el orificio de vapor reales, estudios recientes muestran que la geología de la zona propiciaría que por las fisuras del lecho rocoso se filtraran algunos gases, y de hecho se han detectado rastros de etileno, un gas que puede inducir un estado similar al de trance. Así pues, es posible que la pitia estuviera colocada.
Durante los más de diez siglos en que se consultó el oráculo, la gente llenó el santuario de la ladera de regalos preciosos —altares, estatuas, vasos sagrados, templetes—, colocados a lo largo de la serpenteante Vía Sacra hasta el templo de Apolo, donde la pitia hablaba y los sacerdotes interpretaban. Contemplando las ruinas, impresionantes todavía contra el magnífico telón de fondo verde y gris del monte Parnaso, solo se necesita un poco de imaginación para recrear el escenario del antiguo Delfos. (…)
Frente al mundo desalentador de la década de 2020, quiero recordar las dos lecciones de Delfos: la primera, que no sabemos qué ocurrirá esta tarde, y mucho menos dentro de unos años; la segunda, que necesitamos conjeturas inteligentes de base histórica a fin de prepararnos para los retos a los que parece probable que nos enfrentemos. Cuando leáis estas líneas, ya habrá sucedido algo inesperado. El paso de las décadas vuelve necios a los visionarios más sagaces. Predicciones de gran
importancia formuladas en 1973 resultan graciosas en 2023. (Recordad: la Unión Soviética i ba a superar a Es-
No necesitamos oráculos:
defendamos una Europa libre
Pese a los
contratiempos recientes, el Viejo Continente sigue siendo mucho mejor que sus anteriores versiones, dice el historiador británico Timothy Garton Ash. Merece la pena depositar nuestra esperanza en ella
El oráculo (1880), de Camillo Miola. INCAMERASTOCK (ALAMY / CORDON PRESS)
L I B R O S
Cuando leáis estas líneas, ya habrá sucedido algo inesperado. El paso de las décadas vuelve necio al visionario más sagaz
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“Los cribados —rastrear una enfermedad en una persona sin síntomas a partir de parámetros como la edad o factores de riesgo— se hacen con una indicación clínica clara, cuando existen indicios sólidos de su eficacia y del equilibrio entre los costes, los beneficios y los riesgos”, explica la doctora Olga Monteagudo, de la Sociedad Española de Medicina Preventiva. “Estos programas se diseñan para beneficiar a la población como colectivo y no a individuos concretos, las estrategias de cribado oportunista no son factibles poblacionalmente por su alto coste y la baja probabilidad de encontrar tumores sin una indicación clínica concreta”, opina el doctor Rodrigo Sánchez-Varona, oncólogo en el Hospital 12 de Octubre. En España ocho agencias del Instituto Carlos III elaboran los informes oficiales sobre la conveniencia de incluir o no cribados en la cartera de servicios del sistema sanitario.
Preguntada Asunción Torregrosa, radióloga del Hospital La Fe de Valencia, sobre qué es lo que se puede ver en una resonancia magnética de cuerpo completo, lo primero que intenta es tranquilizar: esta resonancia no tiene radiación ionizante, ese riesgo no existe en el escáner de moda. Sin embargo, no le parece muy útil. “Una resonancia a cuerpo completo sin secuencias específicas por órganos tiene poca resolución, para detectar lesiones incipientes no es lo más eficaz. Una lesión visible en una imagen por resonancia magnética (IMR) de cuerpo completo probablemente ya esté dando síntomas, al menos en los casos de cáncer. Me parece más útil para detectar un aneurisma”, opina la doctora. Dice que ella podría hacerse una de estas resonancias para quedarse más tranquila con una lumbalgia que padece, pero prefiere no pasar por el trance: “Es una prueba larga, como mínimo 40 minutos en los que no te debes mover, las opciones de error son altas”.
Lo que viene tras encontrar una imagen dudosa es “una reacción en cadena de pruebas diagnósticas con poco valor, algunas invasivas, que generan ansiedad y sufrimiento”, dice la doctora Milagros Otero, radióloga del Hospital Universitario de Vigo. Un metaanálisis de 2019 que estudió a 5.000 personas sanas sometidas a esta prueba concluyó que un 16% de los diagnósticos eran falsos positivos. Solo al 32% de los pacientes se le detectó alguna “anomalía clínicamente relevante”.
Frustración mal gestionada
Otero se pregunta cada cuánto tiempo habría que realizarse esta prueba para mantener la paz mental. Una duda que comparte el doctor Carlos Álvarez Fernández, oncólogo médico del Hospital Universitario Central de Asturias: “¿Cuál sería la frecuencia para estar tranquilo: dos, tres, cinco o diez años?”, se pregunta. “Cualquier prueba, por muy sofisticada que sea, siempre tiene un límite, a partir de ahí no obtendremos más información y seguiremos igual. De eso debe ser consciente quien se mete en una máquina”. “No hay una protección extra con un IMR anual de cuerpo entero. He visto crecer tumores en tres meses”, reflexiona Otero, y zanja: “Me parece el enésimo fenómeno de consumismo. Se consumen pruebas médicas del mismo modo que se compran otras cosas innecesarias. Es una indicación social no clínica”.
En España el IMR de cuerpo completo está indicado para buscar metástasis a distancia en algunos tipos de cáncer y en las patologías musculares degenerativas que tienden a desarrollar lesiones malignas en el riñón y el páncreas, confirman desde la Sociedad Española de Radiología Médica.
Para una clase privilegiada la última frontera a conquistar es el control de la salud. Gente que venera a un solo dios, la tecnología, y le piden lo imposible: alargar la vida libre de enfermedad y, en última instancia, eliminar el envejecimiento. Cinthya Molina, psicooncóloga con consulta en Sha Wellness Clinic conoce bien un perfil de gente poderosa que gestiona mal la frustración. La posibilidad de hacer cada tanto un control exhaustivo del cuerpo es un “caramelo” para una de nuestras neurosis modernas, hacernos pruebas para intentar anticiparnos a lo inevitable, que algún día enfermaremos. “Lo patológico es querer controlar incluso lo incontrolable: cuándo nos vamos a morir y de qué”. Añade que hay un perfil de persona con recursos económicos a la que le es muy difícil ayudar cuando el médico le dice, ante una enfermedad, que no hay nada más que hacer. “Les cuesta aceptar que por una vez han perdido el control”.
El doctor Álvarez pone por delante que cada cual es libre de gastar su dinero como quiera, pero recuerda que una prueba de imagen tiene una intención. Se espera confirmar o descartar un diagnóstico del que se sospecha, y cita una frase que le enseñaron cuando era MIR: “El que no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra”. “Se le atribuye al fisiólogo francés Claude Bernard. Ha sido lo primero que me ha venido a la cabeza con esta historia”.
P O R K A R E L I A V Á Z Q U E Z
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os códigos del dinero y del estatus social cambian vertiginosamente en estos tiempos de tecnocapitalismo. La última vez que Kim Kardashian presumió en Instagram de acceder a una tecnología médica de élite fue para demostrar que su culo era real, sin colorantes ni conservantes. Pero el pasado agosto la empresaria publicó otro acontecimiento que le ha proporcionado mayor paz mental y toda la ilusión de control que necesitaba, al menos por un año. Con pantuflas y ropa gris de hospital, Kim posó frente a un aparato de resonancia magnética, un tubo dentro del que presumiblemente habría pasado una hora sin apenas moverse para pasar revista a cada uno de sus órganos, y concluir que, de momento, es una persona sin bultos en crecimiento desordenado que puedan darle un disgusto próximo.
El post, con cerca de 30.000 comentarios —sus publicaciones tienen entre 4.000 y 7.000—, provocó un auténtico caso de FOMO colectivo (siglas de Fear of Missing Out, que alude al miedo a estarse perdiendo algo, potenciado por la hiperestimulación de las redes sociales). Medio mundo parecía preguntarse: ¿necesito una resonancia magnética para adelantarme al futuro? ¿Tengo que pedir un crédito?
Kardashian pasó por el escáner ofrecido por entre 1.000 y 2.500 dólares de Prenuvo, con sede en Redwood, California, que promete avistar tumores, aneurismas cerebrales y enfermedades degenerativas como la esclerosis múltiple en un estadio muy precoz. La compañía es parte de una industria Una paciente se hace una resonancia magnética en Goiânia, Brasil. RICARDO FUNARI (BRAZIL PHOTOS /
LIGHTROCKET / GETTY IMAGES)
TENDENCIAS
La falsa paz mental de los escáneres de
cuerpo entero
Ricos y famosos buscan mediante una práctica
que los médicos desaconsejan la certeza de que no enfermarán en el futuro
“Se consumen pruebas médicas como se compran otras cosas innecesa-
rias”
Milagros Otero, radióloga
floreciente apoyada por fuertes inversores, pero también por los rebotados de la cada vez menos solvente industria del streaming. Ezra, Neko Health y SimonMed son otras empresas que venden resonancias a personas sanas.
Neko Health, creada por Daniel Ek, cofundador de Spotify, ha conseguido este año 65 millones de dólares en una ronda de financiación. Prenuvo levantó 70 millones en 2022, y entre sus accionistas están la exmodelo Cindy Crawford y el ex-CEO de Google Eric Schmidt. La compañía se beneficia de una alianza inédita entre la moda y la medicina: durante la Semana de la Moda de Nueva York, varios diseñadores y modelos alternaron en Instagram publicaciones de desfiles con resonancias magnéticas de cuerpo completo. Una fusión que puede explicar el hype — promoción extravagante e intensiva, según el diccionario de Oxford— que vive esta tecnología médica.
La demanda crece. Por un lado, están los llamados biohackers, profesionales tecnológicos muy bien pagados y convencidos de poder poner trampas a la biología, y por otro, y son la mayoría, personas que han tenido un mal diagnóstico de alguien cercano y deciden invertir en minimizar la incertidumbre. Neko Health registra 1.000 resonancias hechas y una lista de espera de 11.000 personas. Ezra reconoció al diario The New York Times un pico de solicitudes tras el post de Kardashian.
Los oncólogos y radiólogos consultados observan estas prácticas con una mezcla de incredulidad y escepticismo: ¿Por qué querría una persona sana pasar por un procedimiento largo y a veces desagradable sin una indicación clínica que lo justifique?
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PA N O R A M A
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spaña es una “democracia plena”, salió del grupo de “democracias defectuosas” hace un año y forma parte de las dos docenas de países más avanzados del mundo en este terreno. The Economist dixit. Coincide esta valoración con la de la organización intergubernamental Idea, con sede en Estocolmo (Europa domina los 20 primeros puestos de la clasificación mundial en cuanto a Estado de derecho), con Freedom House (cuyo indicador se basa en la extensión y protección de los derechos civiles y políticos, no en los sociales), que califica a España como “país libre”, o con otros observatorios internacionales de referencia (V-Dem) cuya apreciación de la democracia española se mantiene estable y con tendencia al alza. El Informe sobre la democracia en España (IDE), de la Fundación Alternativas, acaba de conceder a nuestro país una valoración del 6,4 sobre 10, la nota más alta que se le ha dado en los 15 años desde que existe este índice de calidad.
En la presentación del IDE en el Congreso de los Diputados, uno de los presentes preguntó por la diferencia de valoración sobre la calidad de la democracia entre los expertos y la calle: los ruidos del exterior. No hubo una conclusión determinante, aunque se vinculó a la existencia de intermediarios como los medios de comunicación, las redes sociales y una oposición política muy crispada. En el estudio de la Fundación Alternativas se afirma que sigue habiendo un amplio apoyo al sistema democrático español, que este dato es relevante en el contexto de evidentes retrocesos democráticos en países como Hungría y Polonia, que los expertos sitúan a España en el 10% de los países con mayor calidad democrática, pero que a ojos de la población la democracia suspende en la evaluación de su funcionamiento. Parte de esta insatisfacción se origina en las dificultades económicas atravesadas por el país. El punto crítico sobre el que el Gobierno y las instituciones deberían actuar para mejorar los niveles de satisfacción con la democracia en España es, sobre todo, el funcionamiento de la justicia, que recibe la peor evaluación.
Hace unos años, el politólogo norteamericano Philip Tetlock evaluó la opinión sobre los expertos, en general, en un libro titulado El juicio político de los expertos (Capitán Swing). En él se estudiaba por qué los pronósticos de los expertos son a manudo tan deficientes. Durante dos décadas, Tetlock llevó a cabo un registro que incluyó unos 82.000 pronósticos de 284 expertos; las predicciones fueron, en promedio, ligeramente más acertadas que las suposiciones al azar. Pero el mercado de las ideas no elimina a los malos expertos (véase lo sucedido en España con los sondeos) debido a que, en parte, no existe la rendición de cuentas que ellos exigen al mundo de la política.
En el IDE, varios centenares de expertos, muy transversales ideológicamente, auditan la democracia española estudiando 57 ítems y valorándolos de 0 a 10. Las cuatro mayores limitaciones de nuestro país tienen que ver con los problemas de gobernabilidad, especialmente las dificultades para formar Ejecutivo; los conflictos territoriales, con Cataluña al frente; la corrupción, que no acaba de desaparecer aunque mediáticamente haya pasado a segundo plano, al menos de modo coyuntural; y la plena protección de los derechos civiles, con referencias específicas a la continuidad de la ley mordaza. Los aspectos más positivos son la celebración de elecciones limpias, con libertad de voto; el respeto a la libertad religiosa y a la libertad de asociación (a partidos políticos y sindicatos); el ajuste a la legalidad de los funcionarios, y el cumplimiento de las obligaciones europeas del país.
La mayor parte de estos datos y análisis contrasta con el discurso tantas veces catastrofista de la oposición sobre la ilegalidad, el autoritarismo y la autocracia del Gobierno. Lo que no significa que no haya casos que tiren hacia abajo la calificación de la democracia española. Veremos qué sucede en la auditoría de 2023. Mientras tanto, se aprecia un clima de mutuas descalificaciones y una alta desconfianza en los líderes y en sus intermediarios.
E N S AY O S D E P E R S U A S I Ó N J O A Q U Í N E S T E FA N Í A
España como “democracia plena”
El juicio político de los expertos se distancia
de algunas proclamas d e l a c l e
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efine con una palabra tu adolescencia. La pregunta la lanzaba esta semana la cuenta @Freeda a su millón y medio de seguidores en Instagram. Y ha recibido 2.500 respuestas, la mayoría repetidas hasta la saciedad. “Depresión, infierno, ansiedad, inseguridad, TCA, incomprensión, autodestrucción, desorientación, complejos, frustración, llanto, soledad, bullying, caos, abandono, trauma, vacío…”. Por cada 20 palabras dolientes aparece algún “kalimotxo” despistado. También se cuela la palabra “libre” y muchas menos el adjetivo “feliz” entre las respuestas. Leerlas me ha recordado lo dolorosa que ha sido siempre la adolescencia, también cuando era analógica. Y me ha hecho reflexionar sobre cómo los adultos nos hemos convertido en expertos en sentenciar el gran problema de los adolescentes y hemos dimitido de la responsabilidad de acompañarlos en el padecimiento de sus dificultades.
El gran problema, claro, es el móvil. O internet o las redes sociales, como prefieran. Sobre eso existe un amplio consenso adulto. Es decir, la gran dificultad de los jóvenes es precisamente su cultura. ¿Y cuál es la solución que proponemos? Pues, básicamente, exigir que se desconecten, que no tengan dispositivos o limiten su uso. Y por el camino olvidamos que el problema de la adolescencia ha sido y sigue siendo el dolor. Y la solución que los adultos podemos (y debemos) ofrecer es el acompañamiento como forma de consuelo. Con esto no quiero decir que el móvil sea un dispositivo inocuo. Al contrario, lo vuelve todo más difícil. La relación con el propio cuerpo, con la comida, con la ropa, con el éxito, con el sexo, con el canon de belleza, con el deporte… Hasta estudiar es más complicado con una capacidad de atención mermada por culpa de la tecnología. Pero los adultos (sobre)protectores estamos tan agobiados con el cambio tecnológico que nos hemos olvidado de que la cultura, como la identidad, no se puede arrancar. Y que el origen del dolor no es otro que la propia vida.
Hace unos meses formé parte de un programa de la Fundación Manantial donde trabajamos la relación entre salud mental y tecnología con chavales de distintos institutos de la Comunidad de Madrid. En uno de los grupos, el del instituto público Menéndez Pelayo (Getafe), preguntamos al alumnado por sus miedos. Y a pesar de llevar varias jornadas formándose sobre los riesgos de la tecnología, resultó que sus terrores no pasaban por su smartphone. De nuevo, las respuestas se repetían.
“Miedo a hacer daño, a que
me hagan daño, a no sentirme suficiente, a no ser
feliz, a no gustar, a que me
ignoren, a no conseguirlo, a
perder la ilusión, a que me
dejen, a que me engañen, a
la Universidad, a sentirme
sola”, declararon. Estoy convencida de que si aquel día
hubiera metido en otra habitación a las madres y padres de ese mismo grupo y
les hubiera preguntado por los miedos que tenían sobre sus hijas e hijos, no habrían coincidido en nada.
Madres y padres presumimos de lo tarde que damos tal o cual dispositivo a nuestros retoños, pero aumentar el tiempo de presencia y escucha a los adolescentes expuestos a la tecnología no forma parte de la fallida terapia colectiva y coercitiva. Nuestros adolescentes están tristes, solos y a menudo en peligro. Pero nosotros, los analógicos, tampoco fuimos felices. Y ese dolor compartido nos acerca más de lo que nos aleja cualquier dispositivo. Decimos que son de cristal, pero olvidamos con frecuencia que están a punto de romperse. Por eso, si tiene alguno cerca, no juzgue, no compare, no piense que su adolescencia fue mejor y escúchelo.
L A C A S A D E E N F R E N T E
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Analógica o digital, la adolescencia duele
Joven en Madrid. C. ÁLVAREZ
8 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
(por ejemplo, las quitas de deuda autonómica necesitan mucha pedagogía), así como los insoportables agobios de última hora para único disfrute de un personaje tan repelente para los socialistas como Carles Puigdemont.
Sea como sea, antes de acudir a la investidura es imprescindible que los ciudadanos conozcan, clara e íntegramente, cuáles son los acuerdos que permitirán a Pedro Sánchez formar gobierno durante los
próximos cuatro años. Que el texto de la proposición de ley de Amnistía se conozca tan tarde no supone ninguna ventaja para los socialistas, no solo porque ha dejado espacio para multitud de especulaciones, sino porque, además, ha perjudicado su imagen, presentándolos como negociadores acorralados. Esa confusa negociación ya no tiene remedio, pero ahora el Partido Socialista está obligado no solo a ex-
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abrá que esperar. “En
el mundo de las noticias siempre hay que
esperar al sacramento de la confirmación”, decía Voltaire.
En el mundo de la política, también. Pero mientras la proposición de ley orgánica de Amnistía se presenta en el Congreso y el Tribunal Constitucional se pronuncia, se irán produciendo acontecimientos políticos que permitirán valorar lo pactado. La arriesgada maniobra de Pedro Sánchez saldrá bien si queda claro (como queda en el documento firmado con ERC) que los independentistas aceptan que no son posibles consultas sin acuerdo institucional previo, una manera de renunciar en los hechos a la unilateralidad; saldrá bien para Sánchez si el PSC sigue aumentando su voto, y para Alberto Núñez Feijóo si el PP termina encontrando otros posibles aliados. Saldrá bien si la batalla que plantean sectores judiciales conservadores no se desquicia y admiten que solo el Constitucional tiene competencia para pronunciarse sobre la ley orgánica de Amnistía.
Saldrá mal si, a la postre, sale reforzado el independentismo, si el PSC pierde voto en las próximas elecciones catalanas o si los portavoces independentistas pisan de nuevo las líneas rojas, digan lo que digan los documentos firmados.
Saldrá mal si todo esto empuja a Núñez Feijóo a manos de los sectores más duros de su partido y su líder no actúa en sentido contrario, alejando su mensaje del de Vox. Saldrá mal si el PP, arrastrado por quienes creen que las naciones se crearon en el Génesis, alimenta el ultranacionalismo español. Si no comprende que utilizar un lenguaje tan brutal como vienen usando aleja cualquier posible aproximación de sectores de la sociedad que pueden compartir la inquietud ante la política de Sánchez, pero que no soportan esa violencia verbal: “Asistimos a la abolición del Estado de derecho”, “se destruye el orden constitucional”, “el principio del fin de nuestra democracia”.
Se constata también que el actual equipo directivo del PSOE es un mal negociador. Es verdad que administran un gran caudal político sin ayuda, mejor dicho, con la antipatía de los mejores próceres del partido, pero también que no han sabido atraer a su proyecto a las mejores cabezas políticas del entorno socialista. También lo es que las negociaciones se llevan a cabo necesariamente con discreción. Sin embargo, en este caso no se ha tratado de discreción, sino de vacío. La discreción podía haber sido compatible con un potente y articulado mensaje político, que ha brillado por su ausencia. Ni el presidente en funciones ni sus portavoces han prestado la más mínima atención a sus electores. Esa falta de comunicación ha hecho todavía más difícil de comprender algunos de los acuerdos a que se ha llegado, no solo la polémica ley orgánica de Amnistía plicar el contenido de la amnistía, sino también el de todos los compromisos a que haya llegado en nombre del futuro Gobierno. Y hacerlo rápidamente y de pe a pa.
En el caso de la proposición de ley de Amnistía, y precisamente porque la amnistía solo puede ser consecuencia de una decisión del Congreso de los Diputados, no sería de recibo que se tramitara con lectura única ni tan siquiera con un procedimiento de urgencia. Es en ese foro donde los portavoces independentistas deben aceptar el debate y donde explicar sus objetivos y los procedimientos que consideran válidos para alcanzarlos. Y donde el PP debe explicar de una vez si aspira a gobernar solo con Vox como aliado. No bastará con lo que se diga en la sesión de investidura, importará lo que se hable, paso a paso, y sin tanta fanfarria, en el debate parlamentario.
P U N T O D E O B S E RVA C I Ó N S O L E D A D G A L L E G O D Í A Z
El sacramento de la confirmación
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a frase de la princesa Leonor fue esta: “Les pido que confíen en mí”. Muy bien, pero… ¿por qué? No la conocemos de nada y solo tiene 18 años. Lo poco que le hemos oído son discursos quizá escritos por otra persona. Si saliera mi vecino y dijera lo mismo estaríamos igual de perplejos, preguntándonos quién es ese señor que va a ser el jefe de Estado. No es lo único que causa extrañeza. Solo ver un rolls ya piensas: esto no es normal. Esa petición de confianza es la esencia del asunto, implica que promete portarse bien. Porque es una lotería, y solo queda rezar, como es tradición, para que no salga un rey golfo o un panoli. En realidad, también son una lotería los gobernantes que elegimos, por mucho que creamos conocerlos, pero esa es otra historia.
Una monarquía no tiene mucho que ver con la democracia, ellos lo saben, nosotros lo sabemos. Es raro. Todo lo que hacen es para hacérselo perdonar, y los demás ponemos de nuestra parte para disimular. En esto veo un gran esfuerzo de cortesía y urbanidad, que tiene algo enternecedor. Me gusta cuando la gente se esfuerza por ser educada. Se veía en el Congreso el otro día, no es posible que tantos adultos se crean realmente esa función, pero es como los ateos cuando van a un acto al Vaticano, ya que estás allí disfrutas de un espectáculo de otra época. Aunque es verdad que lo peor es ese ambiente de pelotas, tanta crónica tan poco sincera.
La parte de los ciudadanos, aparentar que esto es normal, es la que me parece más fácil. Es la vida de la familia real la que es trágica. Imagino que una princesa se indignará a veces, aún
más en la adolescencia, pensando por qué no puede ser veterinaria, o hacer parapente, o llegar borracha y sola a casa. Ni siquiera puede tener un rollo de una noche sin que sea cuestión de Estado y la obligan a hacer la mili. Son como de otro mundo, unos elfos que están entre nosotros, más guapos, más altos, más educados, mejor vestidos. En cuanto se percibe que tienen nuestros defectos nos preguntamos para qué están ahí, o incluso dónde, sobre todo si están en Botsuana cazando elefantes. Son, somos, prisioneros de una ficción que sigue en pie, de una
inercia histórica que a muchos les parece mal, pero que no tiene fácil solución, o a mí no se me ocurre, sin que se arme un lío tremendo. Rehuimos los dramas, salvo que sean ineludibles, y por ahora lo vamos eludiendo, porque además estas personas parecen simpáticas y están calladitas, esa es su salvación. Todo país tiene una parte irracional. No estoy en contra de todo lo anacrónico, yo mismo lo soy.
Ahora bien, todos nos lo creeríamos más si al menos resolviéramos otras cosas increíbles. En el mismo paquete cerrado de la Transición que hemos asumido hay cosas espantosas. Casualidad, hemos sabido algo de una terrible a los dos días de la jura de Leonor, gracias a dos periodistas de este diario: han encontrado al asesino del estudiante Arturo Ruiz, muerto a tiros en 1977 con 19 años, más o menos la edad de Leonor. Estaba escondido en Argentina. Escapó con ayuda de las fuerzas de seguridad y es difícil de creer que alguien en el aparato del Estado, ese en quien debemos confiar, no supiera dónde estaba. Esto es una gran vergüenza para España. La familia Ruiz, rota por aquel crimen, lleva medio siglo pidiendo respuestas y justicia. Pero luego nos tenemos que creer lo otro, el Toisón de Oro y san Pedro bendito. Un rolls también para esta familia y que alguien les reciba para darle explicaciones. Me gustaría poder
confiar en ello, incluso quitando el rolls.
Son, somos, prisioneros de una ficción, de una inercia histórica que a muchos les parece mal, pero que no tiene fácil solución Las negociaciones requieren discreción, pero Sánchez y sus portavoces han dejado a sus electores en un vacío
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Si una princesa te pide que confíes en ella
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EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 9
Rellene la cuadrícula de modo que todas las columnas, filas y cada recuadro de 3×3 contengan los números del 1 al 9. Los cuadros entrelazados le darán más pistas, a la vez que aumentan la dificultad.
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Horizontales: 1. Frase de Jean-Paul Sartre, influyente filósofo exis-
tencialista del siglo XX (siete palabras, seguido del 21 vertical) /
2. Remienda o compone lo que está roto. Tratamiento de respeto de los sirvientes indios a sus amos. Nuestro vecino del sur / 3. Quita a la fruta su cáscara. Grado superior en ciertas artes marciales. País asiático con capital en Katmandú. Casa semiesférica de hielo. Representación del conjunto de los números racionales / 4. Piedra consagrada, que suele contener reliquias de algún santo, que se pone sobre el altar. Operación de sustracción numérica. Perro. En golf, golpe magistral. Moneda en Bucarest / 5. El genealógico es descriptivo de parentescos. Trabaja el detective. Atentamente abreviado / 6. Cromo. Dañoso, perjudicial. Cinta de plástico adhesiva por uno de sus lados. Gorjea el ave / 7. Hábitos, costumbres. Islandia en internet. Adverbio de lugar. Ciudad surcoreana relacionada con el atrevimiento. El tío americano por excelencia / 8. Obstinado, terco o muy tenaz. Unidad de potencial eléctrico. Emblema tribal sagrado. El equivalente al diez en el sistema hexadecimal / 9. Uranio. “_”-hur, película protagonizada por Charlton Heston. Libero de dificultades económicas una empresa. Sustancia vital de los dioses griegos. Éxito o auge repentino, especialmente de un libro / 10. Ni eclesiásticos ni religiosos. Escudería del Cavallino Rampante.Sufijo de sustantivos que indica agente. Artículo neutro / 11. “_” déco, movimiento artístico. Riqueza extraordinaria. Frutas parecidas a la naranja, de cáscara muy fácil de separar y pulpa muy dulce / 12. Fe-
lina doméstica de Tailandia. Pruebo, degusto. Deporte con caddie.
Verticales: 1. Capa de agua subterránea. Bóvedas en forma de media esfera / 2. Practicarse una rinoplastia. Aristóteles Onassis entre amigos / 3. Tirar de un cabo. Trayectoria curva que cada astro forma en su traslación / 4. Cobertura córnea de los dedos. Filete de carne de vaca. Así empiezan las mañanas / 5. Antigua matrícula de los coches de Villalpando. Bebida alcohólica de caña de azúcar. Pobre, indigente / 6. Fuerza que afecta a pilotos. Cetáceo de notable inteligencia. Señal para solicitar rescate / 7. Cocinas en la parrilla. Las que se hallan cerca de ti. Tantalio / 8. Insecto cuya hembra suele comerse al macho. Me libro de un compromiso / 9. Exclamación de asombro. Alce. Lago escocés famoso por su mítica criatura / 10. Sin “n” indica afirmación. Regresaría a cierto lugar / 11. Conjunto de rudimentos de una ciencia. Alabanza de las cualidades y méritos de alguien. Vitamina presente en pescados, huevos y carnes / 12. Comienza el lunes. Matemático francés. El que tiene uno o más criados, respecto de ellos / 13. Enamorado oculto y prohibido. Disparar la carga de un arma de fuego / 14. El hipertenso evita su consumo. Rey legendario de Troya. El séptimo arte / 15. Dominio de Puerto Rico. Mes dedicado a Octavio Augusto. La primera de la escala / 16. Género de plantas cuyos integrantes son conocidos como brezos. La mayor arteria de las aves / 17. Da bramidos el león. Explosivo para demoliciones. Organización / 18. Pradería para vacas asturianas. Interjección militar. Intoxicado por el consumo de alcohol / 19. Dedicación a las ciencias ocultas. Común al lino y la lana / 20. Expresa negación. Volcán de Sicilia. Muñeco de nieve de Frozen / 21. Véase 1 horizontal.
En el killer se siguen las reglas del sudoku, pero en vez de colocarse algunos números iniciales se agrupan casillas por medio de una línea punteada y se da la suma de estas. El objetivo, como siempre, es completar los números del tablero. No se puede repetir un número dentro de las líneas punteadas.
Las reglas del juego son las siguientes: debe colocar los dígitos del 1 al 6, sin repetirse, en cada fila y cada columna del cuadrado. En este aparecen bloques remarcados por una línea gruesa, y en cada uno de ellos hay un número junto al símbolo de suma, resta, multiplicación o división. Este dígito es el resultado, en cada caso, de sumar, restar, multiplicar o dividir los números contenidos en el bloque. Averigüe el número de cada casilla.
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Horizontales: 1. Raro es que haya alguno en el desierto / 2. Se liga con aceite y ajo / 3. Hileras de caballerías / 4. Bastante líquido (pongamos por caso el arroz) / 5. Un amor sin fin / 6. La repetitiva señal del Sputnik. Tuberculosa / 7. Puedes contar con ellos. Eugenio “_” escribió Cartas a Tina / 8. Grupo de refuerzo. En la acelga y la lechuga / 9. Su regla es utilísima. Limpiar fondos de ríos, puertos y tal / 10. Larguísimo re-
sultó el de Troya. De esta suerte / 11. Ganó la batalla de Inglaterra /
12. De ella forma parte el grumete / 13. Entre esos metales figura el lantano. Químicamente inerte / 14. Rica, fértil, fecunda. En México,
chiles / 15. Herido o agraviado. Carentes de rango, los soldados.
Verticales: 1. Uno de los animados Simpson. Es un monstruo / 2. Antigua pobladora de la Península. O se come o se esnifa / 3. Untuosos preparados alimenticios. El formador de la pupila / 4. Destitución. Tirador / 5. Fue un estricto censor romano. Minoría religiosa de Oriente Próximo / 6. Elegante y astuto mosquetero de Dumas. Para elegir emi-
soras / 7. Los hay dominantes en nuestros genes. Deshonrar lo sagrado /
8. Gran metrópoli saudí. Resígnate, hazte a la… ¡Sírvase! / 9. Recio calzado. Vibrante ritmo cubano. Era sagrado en el antiguo Egipto / 10. Sur-
carlas significa navegar. Las del Estado las maneja Hacienda. Pintura /
11. Desprovisto de bucles. Vestido de Bollywood. Un Eliot intocable.
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. ar O . adas . OT I DLA MORE MAD b ar ap m á l /, ehcon, o j e lf er,l ats i rc: nar epsesar ba l apsaL“ on euq /,í ma /, so j os i mnoc nari meuq acr ec sar ac /, sa j er sa l ert ne adac il pud sar ba l apsa l edse l a i c i n i sa l et ne m l ac itr ev sad í eL.”og l a ne ori me moni s / oev e m . ati c aL: or a j o m oR . R :ri cednebed, sadadseno i c i n if edsa l nocsad i net bo
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SIGNO ZODIACAL CARLOS DE LA F1 ORG. INTER- NACIONAL SAMUEL, EN CASA
PROPIO DEL ASMA MADERA TONELERA SE DIRIGE AL CIELO
CIERTO ASIÁTICO PULMÓN DE LA RES PASAD DAR QUE SENTIR RAUDO GENEROSO FINIQUITAR ALABE
EL ARTE
DE TALIA SIN BRAVURA SALSA DE CALÇOTS ENTELAR SOFÁS MÁSTER EN NEGOCIOS ATLÉTICO USAIN
LA HAY DE AZÚCAR BEBIDA ESPUMOSA SIENTA MORRIÑA NÓMADA
DEL SÁHARA DESAFIADO BIRLAN, MANGAN, CHORICEAN LABRADA MECÁNI- CAMENTE POR SÍ MISMA
TENÍA DOTES
LA TARRACO ROMANA DE HOY
VÁZQUEZ DE LA FOTO ENTE
FUTBOLERO INSPIRACIÓN
MANDA AL OTRO MUNDO
REMOTO PLANETA ADMINIS- TRAR UN ANSIOLÍTICO
CUTIS OJEES TEXTOS PARA FRENAR CIUDAD DE PORTUGAL
DELACIÓN ADEUDAN
MONJES TIBETANOS SIGLO DE LAS LUCES CONGÉNITO NACIONAL- SOCIALISTA
INFUSIÓN DIGESTIVA ÚTIL DE NIVELAR GENIECILLO
PERSEGUIR ¡ATENTO!
ELUDE
LA MENCIÓN
QUITA BELLEZA ESTILO INGENUO ACAPAREN
COMO EL EJÉRCITO QUE FUNDÓ TROTSKI
DE HUESCA
ILUMINA Y APENAS GASTA MUSICAL DE LOS NOVENTA DIOSA, A LO POÉTICO
A. En la playa, reflujo del agua del mar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . B. Sentimiento causado en el ánimo por algo penoso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . C. Dicho del mar: que suena con el oleaje . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . D. Voluntad o arbitrio de alguien . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . E. Dicho de un animal: que se alimenta de toda clase de sustancias orgánicas (plural) . .
F. Señal o huella que deja algo en la tierra sobre la que ha estado por algún tiempo
(plural) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . G. Perla de forma irregular y, comúnmente, pequeña . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . H. Mover reiteradamente algo de un lado a otro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
I. Grupo reducido de personas que tiene poder e influencia en un determinado
sector social, económico y político (plural) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . J. Poéticamente, resplandor o brillo pronto y fugaz, como el del relámpago . . . . . . . . . K. Observasen, aguardasen cautelosamente con algún propósito . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . L. Emiten la palabra con vehemencia o de manera grave y solemne . . . . . . . . . . . . . . . . . . . M. Que no tienen dinero, bienes, etcétera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . N. Transgredir o quebrantar un precepto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
O. Atasen un pie con el otro de un animal muerto en la caza, para colgarlo por ellos . .
– – – – – – – – 26 79 8 120 38 44 92 12 – – – – – – – – – 62 106 11 98 78 30 112 86 20 – – – – – – – – – – – 34 18 45 115 71 102 84 5 55 23 63 – – – – – – 96 100 116 67 15 52
– – – – – – – – – 123 88 110 97 105 32 57 117 3
– – – – – – – – 31 65 72 89 59 25 2 94 – – – – – – – 76 48 64 111 28 39 9 – – – – – – – 69 113 103 73 50 37 16
– – – – – – – – – – – 93 6 21 122 53 82 77 46 109 60 13 – – – – – 29 10 114 47 91
– – – – – – – – – 68 19 27 75 36 42 108 54 87 – – – – – – 85 121 70 40 7 101
– – – – – – – – – 49 80 14 58 35 99 119 104 22 – – – – – – – – – 56 43 83 66 4 24 90 17 74 – – – – – – – – – 51 41 81 107 1 95 61 118 33
O F E N C I L A G J B A
I M D H N C
: K B I M C N F , A K G J B F E , O C M K H ,
A G L O K N A C I J G M
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PRIMIGENIA MUJER
BÍBLICA
PA S AT I E M P O S EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 11
A
parece por todas partes el lema publicitario Visit Correos promovido por la compañía de reparto postal, que va ampliando sus funciones como parte de una inteligente gestión directiva en busca de nuevos ingresos. Se trata de algo inusual en el sector público, cuyas empresas y trabajadores tienden a un inmovilismo en el que suelen triunfar dos ideas frente a cualquier cambio: “Esto nunca se había hecho” y “esto siempre se ha hecho así” .
Sin embargo, algunos benditos innovadores creen también que cuando hay que dejar claro el vanguardismo de un empeño no existe mejor camino que usar términos en inglés; en este caso, visit, verbo que significa lo mismo que el castellano “visitar”: “ir a ver a alguien en el lugar en que se halla” y también “ir a algún lugar, especialmente para conocerlo”.
El lema comercial pretende evocar recurrentes reclamos como “Visita Asturias”, “Visita Burgos”, “Visita Tulaguillas”; pero en este caso se imitan los que dirigimos desde algún lugar hispano a hipotéticos turistas anglohablantes. A lo mejor porque se busca que británicos o malteses, pongamos por caso, vengan a España para apreciar nuestro peculiar estilo al pasar la lengua por los sellos y pegarlos en el sobre.
La comunicación de Correos destinada a explicar esta campaña señala que pretende dar a conocer “todos los productos y servicios que se ofrecen en las oficinas de Correos como si fuera una campaña de turismo”. Una campaña en inglés, claro.
El anuncio (llamado spot en la comunicación de Correos, ya que estamos entendiéndonos en esa lengua) nos cuenta: “88 millones de visitas al año hacen de las oficinas de Correos uno de los destinos más visitados de España. Si millones de personas vienen cada año, será por algo”. Y ese “algo” se comunica ya por escrito en el vídeo, para ganar tiempo: Tarjeta Correos Prepago, Servicios DGT, Ingreso y retirada de efectivo, Telefonía e internet, Libros, Paq bicicleta [tal vez una bicicleta empaquetada], Pago de recibos y tributos, Venta de balizas, Cambio de divisas, Servicios de luz y gas, Venta de
entradas, Paq maleta [¿embalaje de maletas?], Correos Market [ojo, si ponen market eso significa que será más caro que si hubieran escrito “mercado”], Embalajes línea bosques [¿línea ecológica?], Registro electrónico, Tarjetas regalo… A continuación, las letras del vídeo empiezan a pasar tan deprisa que sólo pulsando la “pausa” se puede leer cómo se llaman los servicios. Tras detener las imágenes, hallo el denominado “Identificación para mascotas”; y otros más admirables aún, inauditos ya, como “Voto por correo”, “Sellos” y “Envíos de paquetería”. O sea, que las oficinas de Correos son lugares donde además se gestionan los envíos y la recepción de cartas y paquetes.
Ah, también se reseñan el Paq Peregrino, de nuevo con el peregrino vocablo paq y esa q viuda; y el Citypaq, que debe de ser algo parecido a un paquete urbano. Y no falta el Correos Cash, que incluye las transferencias y los giros postales de toda la vida.
En fin, que esa publicidad nos anima a que los españoles visitemos el extraño idioma de la compañía.
Ahora bien, el verbo “visitar” incorporó en el Diccionario de 2014 una acepción reciente: “Entrar en una página electrónica”; lo que sirve también para el inglés: (visit our web page equivale a “visite nuestra ciberpágina”). Habrá quien piense que tanto interés modernizador en que visitemos Correos se referirá al turismo de ordenador, a visitas sin moverse de la silla. Pero seguro que no. En ese caso, nos habrían presentado tan innovadora idea como computer tourist.
S É P T I M O D Í A
Algunos innovadores creen que para dejar claro el vanguardismo de un empeño hay que usar
palabras en inglés
L A P U N TA D E L A L E N G U A
Á L E X G R I J E L M O
Visit Correos
P O R M I G U E L J I M É N E Z
A
la senadora republicana Susan Collins, una periodista de la Fox le preguntó qué le parecía la nominación de Mike Johnson para nuevo presidente de la Cámara de Representantes. La senadora confesó que no le conocía y que lo iba a buscar en Google. El ascenso de Mike Johnson hasta convertirse en la tercera autoridad de EE UU fue tan precipitado e imprevisto que a su esposa no le dio tiempo a coger un avión desde Luisiana para verle coger el mazo de speaker por primera vez.
Los que le conocen —o los que han buscado en Google— saben que Johnson, de 51 años, es un cristiano evangélico ultraconservador, activista contra el aborto, con posiciones radicales contra los derechos LGTBI, defensor de recortes de prestaciones sociales y negacionista electoral trumpista que lideró los esfuerzos jurídicos de un nutrido grupo de congresistas republicanos por anular la victoria de Joe Biden en las presidenciales de 2020.
Nació en enero de 1972, en Shreveport, la tercera mayor ciudad de Luisiana. Era el mayor de cuatro hermanos, hijo del jefe adjunto de los bomberos que resultó herido e incapacitado en un incendio cuando él tenía 12 años. De niño, según dijo en su primer discurso, quería ser “jefe del Departamento de Bomberos de Shreveport”, pero acabó estudiando Derecho, con lo que se convirtió en el primer licenciado universitario de su familia. Antes de entrar en política, trabajó como abogado privado y al servicio de organizaciones conservadoras, desde donde apoyó la prohibición de los matrimonios entre personas del mismo sexo en su Estado y hasta defendió leyes que criminalizaban la homosexualidad. Impulsó una ley para permitir matrimonios en los que el divorcio fuera más difícil y él mismo se casó con esa misma fórmula en 1999. Los Johnson tienen dos hijos y dos hijas, pero también acogieron a un chico negro de 14 años que ahora es adulto.
Ha llegado a la presidencia de la Cámara en parte por descarte y en parte por agotamiento. Quizá también porque, como dijo la congresista Elise Stefanik al presentar su nominación, no tiene enemigos, al menos dentro de su partido. Bastaba con tener cinco compañeros de grupo parlamentario en contra para arruinar su elección, un requisito que no cumplían los preferidos por el grupo, empezando por el destituido Kevin McCarthy y siguiendo por Steve Scalise, Jim Jordan y Tom Emmer, que ganaron las votaciones internas antes que Johnson. Este último, educado, humilde y respetuoso, logró apagar el fuego republicano tras tres semanas de caos. Ha prometido buscar puntos de entendimiento con los demócratas, pero sus posiciones ultraconservadoras amenazan con incendiar la política estadounidense.
En su primer discurso como speaker atribuyó su elección a un designio divino. “Las Escrituras, la Biblia es muy clara en que Dios es el que alza a los que tienen autoridad”, dijo. Stefanik le había definido poco antes como “un hombre de profunda fe”. En enero, cuando la elección de McCarthy parecía en punto muerto, se arrodilló a rezar junto a otros congresistas republicanos en el hemiciclo para que la situación se desbloquease, como ocurrió ese mismo día. “Es un firme conservador, pero, por encima de todo, es un firme cristiano. No tiene miedo de buscar orientación en su fe”, sostiene el congresista Greg Steube, uno de los que se arrodillaron con él.
Su fe evangélica ha guiado su vida personal y política. Recién elegido dio una entrevista a la también ultraconservadora cadena Fox en la que dijo que para entender sus planteamientos políticos bastaba coger la Biblia de la estantería y leerla. Hace unos años, en un discurso en su Luisiana natal sostuvo que las facilidades para divorciarse, la “revolución sexual”, el “feminismo radical” y el aborto (al que se refiere como “holocausto” o “asesinato de los no nacidos”) han hecho de EE UU “una sociedad completamente amoral”. Y vinculó a todo eso los tiroteos en las escuelas: “¿Cómo puede un joven entrar en su colegio y abrir fuego contra sus compañeros? Hemos enseñado a toda una generación o dos de estadounidenses que no existe el bien y el mal”.
Desde 2022, tiene un podcast de política y religión con su esposa: La verdad sea dicha con Mike y Kelly Johnson. Acumula 69 episodios en los que ambos atacan al Gobierno “izquierdista” de Biden y al “asesinato de niños” (en referencia al aborto). Arremeten contra el progresismo, contra las personas trans y contra las compañías que incorporan criterios de diversidad e igualdad, atacan a Disney por “imponer una agenda woke radical” y una “programación abiertamente satánica”. Y describen al cristianismo como una religión acosada. Pero no es partidario de poner siempre la otra mejilla: “El reino de Dios permite la agresión”, dice en un capítulo. “Hay un tiempo para cada propósito bajo el cielo; hay un tiempo para la guerra. Hay un tiempo cuando debes levantarte y contender por la fe”.
Johnson representa a un distrito tan conservador que los demócratas ni siquiera presentaron candidato en las pasadas legislativas. Es congresista desde enero de 2017. Nunca antes alguien de tan corta trayectoria parlamentaria había llegado a presidir la Cámara de Representantes. No tiene grandes aliados en el Capitolio y ha prometido “descentralizar el poder” que le da su cargo. Aún es pronto para saber en qué se traduce eso.
Mike Johnson El nuevo presidente de la Cámara de Representantes en EE UU es antiaborto y antifeminista
LA CARA DE LA NOTICIA
Un desconocido ultra al frente del Congreso
Rezó arrodillado con otros congresistas republicanos para que la elección del
speaker se desbloquease
L U I S
G R A Ñ E N A
12 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
R I C A R D O
T O M
Á S
IAG. Iberia está pendiente de Air Europa y del precio del combustible
Bergé. Pone un lazo
bursátil a su filial de coches
Energía. La pesadilla de la calefacción
reaparece
PÁG. 7 PÁG. 11
Crecer menos para crecer mejor
Una corriente económica en auge sostiene que la obsesión por mejorar continuamente el PIB es insostenible y está detrás de fenómenos como el cambio climático
Nº 1.983
DOMINGO
5 DE NOVIEMBRE DE 2023
Empleo. Pistas para ser
controlador
aéreo
PÁG. 21
PÁG. 6
Decrecimiento: iconoclastas
contra la ‘tiranía’ del PIB Un grupo de economistas y antropólogos piden cambiar el modelo económico para garantizar un sistema más justo y sostenible
P R I M E R P L A N O
T I P O L O G Í A
Cuestionar el modelo.
Mariana Mazzucato, directora y fundadora del Instituto para la Innovación y el Propósito Público de la Universidad College de Londres, es otra de las economistas que se cuestionan el crecimiento. “La pregunta que debiéramos estar haciéndonos no es cuánto crecimiento podemos lograr, sino de qué
tipo”, afirmaba en un reciente artículo de opinión.
Pobreza en el mundo.
Según el Banco Mundial, actualmente hay 1.300 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza (con menos de 2,15 dólares al día). La economía mundial crece, pero esa riqueza se reparte mal.
1.300
L A C I F R A
Fuente: FMI. EL PAÍS
Economía española Variación del PIB, en % 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 23e 24e
3,9 2,9 2,8 1,9 1,2
6,5 5,1
1,3 2
–11,6
2 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
En su libro, Hickel plantea otro escenario inquietante: ¿qué pasa si lo logramos y conseguimos por fin desvincular el crecimiento económico de la contaminación energética usando fuentes 100% renovables? En su opinión, “a menos que cambiemos el funcionamiento de nuestra economía, vamos a seguir haciendo exactamente lo mismo que con los combustibles fósiles: emplearla para impulsar la extracción y producción constantes, a un ritmo cada vez mayor, y sometiendo cada vez a mayor presión al mundo viviente”.
Dentro del grupo del decrecimiento hay una corriente que se conforma con reorientar los procesos capitalistas para alinearlos con un nuevo conjunto de indicadores, donde la sostenibilidad medioambiental y social primen sobre la obtención de beneficios financieros. Un enfoque similar al del crecimiento verde y en el que sigue habiendo lugar para las empresas privadas con afán de lucro, siempre y cuando se las arreglen para obtener sus beneficios vendiendo productos y servicios que contribuyan al bienestar social y respeten los límites medioambientales.
Ese era el escenario que el profesor de desarrollo sostenible de la Universidad de Surrey Tim Jackson creía posible cuando en 2009 publicó la versión original inglesa de su libro Prosperidad sin crecimiento (Icaria Editores, 2011). Como explica durante una entrevista por videoconferencia, en aquella época aún pensaba que la búsqueda de beneficios financieros no era mala per se, mientras esos beneficios no fueran fruto de las rentas extractivas que se generan por la desigualdad en el reparto de las riquezas y no tuvieran prioridad sobre otros objetivos sociales (entre los que Jackson incluye el de la protección medioambiental).
Una década después, cuando salió su libro Poscrecimiento (Ned Ediciones, 2021), se había convencido de que eran dos condiciones demasiado difíciles de cumplir: “Entendí que sin crecimiento, el capitalismo se tambalea y empieza a buscar los rendimientos en activos no productivos, transformándose así en un sistema de rentas extractivas”.
A la misma conclusión se podía haber llegado por otro camino. Como dice a este periódico Giorgos Kallis, investigador en economía ecológica de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor del libro Degrowth (Agenda Publishing, 2018), las reformas que propone la teoría del decrecimiento “son tan radicales que el sistema resultante de su aplicación no podría describirse como un sistema capitalista, al menos tal y como lo conocemos ahora”.
Es verdad que son ambiciosas. Desde la posibilidad de dividir entre más trabajadores la jornada semanal que antes correspondía a un solo empleo (una fórmula que el profesor Victor incluyó en su simulación como una respuesta a la menor necesidad de horas trabajadas en economías que no aspiran a aumentar su PIB) hasta el establecimiento de salarios mínimos y rentas básicas para compensar posibles caídas en los ingresos y reducir la desigualdad. Pasando por el aumento de la responsabilidad del Estado como inversor y como financiador, así como por la expansión de organizaciones privadas que no se midan por el valor que aportan al accionista (el criterio actual de las empresas) sino por la consecución de objetivos sociales y medioambientales.
La pregunta obligada es cómo se paga eso. Además de gravar a los que más tienen, una medida que presumiblemente generaría la resistencia del sector afectado, Hickel sostiene la necesidad de aumentar la importancia relativa de la banca pública en la creación de dinero. No se refiere a un aumento en la emisión monetaria, una medida de riesgo inflacionario evidente, sino a trasladar a la banca pública una parte sustancial de la responsabilidad de dar créditos que hoy descansa principalmente en la privada.
“Los bancos privados dan crédito a las empresas capaces de
demostrar que van a tener benef i o s , d e mo o q u e s i p r o me -
P
ueden las economías crecer de manera indefinida? ¿O es un delirio creer en infinitos dentro de un sistema que no lo es? Comenzado en 1972, cuando el Massachusetts Institute of Technology (MIT) publicó el ensayo Los límites del crecimiento por encargo del Club de Roma, el debate sobre el decrecimiento ha vuelto a la actualidad de la mano de un grupo de economistas y antropólogos que alertan por un peligro existencial que corre la humanidad si las economías avanzadas no cambian de rumbo y ponen proa hacia un sistema económico
POR FRANCISCO DE ZÁRATE
Residuos textiles
en la playa de Accra (Ghana). A. CABALLERO-REYNOLDS (BLOOMBERG)
Pasa a la página 4
En 1972, el Club de
Roma ya encargó al MIT un informe sobre los límites de la economía De acuerdo con esta teoría, la ambición expansionista nos lleva al cambio climático
Hace 50 años, en España se tiraban menos
alimentos a la basura que en la actualidad Otro grupo de teóricos apuesta por el denominado
“crecimiento verde”
P R I M E R P L A N O
cumplido con creces: las emisiones de los 27 países que integran el bloque son hoy un 27% menores que en 1990, cuando sus economías (medidas por el PIB) eran mucho más pequeñas.
Uno de los defensores de la teoría del desacople sobre la que se sostiene el crecimiento verde es el investigador del MIT Andrew McAfee. En la revista Wired, el cofundador del MIT Initiative on the Digital Economy publicó un extenso artículo para expresar su desacuerdo con el criterio de Hickel de incluir materiales de construcción en el consumo de recursos naturales y defender la caída en los índices de contaminación atmosférica de Alemania (un país que no ha perdido su sector industrial) como ejemplo del desacople que se produce al llegar a ciertos niveles de desarrollo.
“Si incluimos la grava y la arena en el cálculo de los recursos consumidos no es porque sean materiales altamente contaminantes, sino porque su obtención requiere la destrucción de ecosistemas”, responde Hickel durante una entrevista por videoconferencia con EL PAÍS. “Solo hay que mirar el daño que esas minas provocan en los ríos y ecosistemas terrestres”.
Choque de teorías
¿Y sobre el desacople? La respuesta de Hickel, miembro de la Royal Society of Arts y profesor del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental en la Universidad de Barcelona, es que no hay ningún estudio serio que lo demuestre a gran escala, más allá de mejoras relativamente fáciles de obtener como la sustitución del carbón por combustibles menos contaminantes en la generación de energía. “Para demostrar su viabilidad, los defensores del crecimiento verde asumen niveles de mejoras radicalmente altos en la eficiencia, así como el uso de tecnologías que aún no han sido desplegadas a gran escala, y cuyo impacto sobre las personas y los ecosistemas del sur global podría ser altamente perjudicial”, dice.
Peter A. Victor, profesor emérito de la Universidad de York (Canadá) y fundador de la Sociedad Canadiense de Economía Ecológica, fue uno de los primeros en usar herramientas informáticas para simular modelos de decrecimiento. Según sus estimaciones, el llamado crecimiento verde es inviable. Si el PIB mundial aumentase a un ritmo anual de solo 2%, dice, la reducción en emisiones por dólar gastado tendría que ser de 10% al año para evitar un calentamiento superior a 1,5 grados. “Aparte de Rumania, ningún país de la OCDE ha logrado nunca esa reducción anual de emisiones, y lo que están diciendo los del crecimiento verde es que la vamos a lograr un año tras otro a partir de ahora y durante los próximos 28 años para evitar calentamientos superiores a 1,5 grados; es simplemente una fantasía”, explica.
donde la sostenibilidad medioambiental y la redistribución de la riqueza importen más que los números del PIB.
De acuerdo con la teoría del decrecimiento (poscrecimiento, en otra de sus acepciones), la obsesión por hacer cada vez más grande al PIB es la que nos ha metido de lleno en el cambio climático, la deforestación, el agotamiento de los suelos, la acidificación y sobreexplotación de los océanos, y ha causado una pérdida dramática de biodiversidad. Tenemos que abandonar el objetivo del crecimiento del PIB, dicen, si queremos evitar las varias crisis ecológicas que según las propias Naciones Unidas están poniendo en peligro nuestra comida, nuestra salud y la sostenibilidad económica.
Seleccionado por el periódico Financial Times como uno de los mejores ensayos de economía el año en que se publicó en inglés, el libro Menos es más (Capitán Swing, 2023) del antropólogo especializado en economía Jason Hickel es uno de los últimos en defender el argumento: las empresas de nuestro sistema capitalista, escribe Hickel, tienen en el ADN el imperativo de crecer, y eso implica necesariamente usar más recursos y seguir profundizando las crisis ecológicas.
¿Pero qué hay de las mejoras en eficiencia que el propio sistema capitalista genera? ¿Acaso no ha demostrado una y otra vez su capacidad de producir más con menos? Esas mejoras de eficiencia sí pueden producirse, admite Hickel en su libro, el problema es que se traducen en aumentos de la demanda (porque los bienes o servicios se han abaratado) y en redireccionamientos de la inversión privada, que en su insaciable búsqueda de beneficios nunca dejará de explotar nuevos sectores de crecimiento.
Por poner un ejemplo cercano, en la España de los años setenta terminaban menos alimentos en la basura que en la actualidad, cuando muchos ciudadanos podemos comprar comida de más porque el gasto en alimentación ha pasado a representar una proporción menor del presupuesto familiar (debido, en parte, a mejoras de eficiencia en su producción). ¿Y qué hemos hecho con el dinero que nos sobra? Cambiar el coche con cierta frecuencia, salir de vacaciones en avión, y acumular tanta ropa que ya ni nos cabe en el armario. Nuevos sectores que han crecido de forma exponencial y no son precisamente neutrales para el medio ambiente.
Ese es el principal argumento que separa a los defensores del decrecimiento de los que abogan por el crecimiento verde, la fórmula que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) han propuesto para enfrentar la crisis del calentamiento global sin que el PIB sufra por ello. Es posible seguir apostando al crecimiento, dicen, siempre y cuando se desvincule (desacople, en el argot de los economistas) de la emisión de gases de efecto invernadero. Un principio que en la UE se ha
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 3
tes que vas a fabricar más utilitarios deportivos o más artículos de moda rápida, te dan el dinero porque saben que es algo que genera beneficios, pero si les dices que vas a construir casas que la gente pueda pagar no te lo dan porque eso no da dinero”, explica. La finalidad de un banco público no sería maximizar el beneficio financiero, dice, sino cumplir con objetivos sociales y medioambientales democráticamente ratificados.
Técnicamente, es posible. Entre las varias medidas en debate, se menciona la posibilidad de aumentar el coeficiente de caja que tienen que guardar los bancos privados, algo que achicaría automáticamente la cantidad de dinero que crean por medio de los créditos. ¿Pero es también posible políticamente? Hace unos cinco años, el ex economista jefe del Banco Mundial Branko Milanovic y Hickel se cruzaron varios artículos en sus blogs respectivos durante una discusión pública sobre la viabilidad política de la estrategia de decrecimiento. Milanovic no ponía en duda la lógica de Hickel sino su ambición. “Es algo tan enorme, tan alejado de cualquier cosa que podamos pensar en implementar, que roza lo absurdo”, escribió. “Difícil hasta para una dictadura”.
Difícil, pero no imposible
Hickel concede la dificultad pero no la imposibilidad. Más democracia es lo que haría falta, escribió en un post de respuesta, y escuchar las preferencias de una ciudadanía que hace tiempo viene expresando su deseo de reorientar los objetivos, con Nueva Zelanda adoptando un tablero de indicadores que incorpora mediciones de bienestar social y Estados de Estados Unidos como Vermont y Maryland adoptando el Índice de Progreso Real (IPR). A diferencia del tan denostado PIB, el IPR sí incluye a las actividades no remuneradas (como las del hogar), tiene en cuenta el nivel de desigualdad, de deuda externa y de criminalidad, y excluye los costes derivados de la degradación ambiental o la pérdida de recursos naturales (al revés que en el PIB, donde un incendio puede ser una buena noticia si se traduce en tareas de reconstrucción).
Que el debate sobre el decrecimiento haya vuelto a estar sobre la mesa no se debe en exclusiva a los límites que el ecosistema terrestre parece estar poniéndonos. En las naciones avanzadas donde se discute tam-
bién tiene que ver con una doble
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Viene de la página 3
bajas se han quedado atrás incluso en épocas en las que crecía el PIB, ¿dónde se quedarán si se detiene o retrocede? Como dijo el economista Dietrich Vollrath, de la Universidad de Houston, no hay muchos precedentes de países que hicieran grandes redistribuciones de riqueza durante periodos de estancamiento. “Hay algún caso de épocas de posguerra, con la redistribución de tierras en lugares como Corea del Sur, pero para llegar a eso hizo falta una crisis gigantesca”.
En opinión de Vollrath, que algunas sociedades hayan llegado a un nivel de desarrollo en las que es posible pensar en repartir la riqueza sin tanto énfasis en el crecimiento “no significa necesariamente que vaya a ser fácil”. “Es algo que implicaría mucha resistencia, muchas discusiones y muchos golpes bajos… No es que hayamos llegado a un nivel de riqueza en el que todo va a ser perfecto y donde solo tendremos que ponernos tranquilamente de acuerdo para repartirla”.
¿Y qué pasa con los países que tienen pendiente alcanzar esa riqueza nacional? Los teóricos del decrecimiento los excluyen del mandato de parar el carro porque son las naciones menos responsables de la crisis ecológica, porque su consumo de recursos sigue por debajo de los límites del planeta, y porque todavía no han llegado a ese nivel de desarrollo que consideran suficiente.
Branko Milanovic critica la ambición de esta tesis: “Es difícil incluso para una dictadura”
Habría países que, por su nivel de rentas, se lo podrían permitir, pero ¿y los emergentes?
Los partidarios piden una banca pública que reoriente la concesión
de créditos
Una excavadora amplía una mina de carbón en Luetzerath (Alemania). A. RENTZ (GETTY)
xit, cuando las dos partes usaban el argumento del crecimiento económico para llevar agua a su molino. “En una ocasión, un economista de los que hacían campaña para quedarse en la UE dio todas las razones que explicaban el impacto devastador que en el PIB británico tendría una salida de la UE, hasta que una mujer del público se levantó y le dijo: ‘Eso será tu maldito PIB, no el nuestro”, recuerda.
Claro que al argumento se le puede dar la vuelta: si las personas en las escalas salariales más
La economía mundial, en cifras
Mundo Economías desarrolladas Países emergentes Economías desarrolladas Países emergentes
Fuente: FMI. EL PAÍS
Crecimiento Inflación Variación interanual del PIB, en %
2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023e 2024e
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2
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Variación interanual del IPC, en %
2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023e 2024e
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2
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8
10
Comercio mundial Variación internanual, en %
2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023e 2024e
−6 −8 −4 −2 0
2
4
6
8
10 12
Energía
Precio medio del petróleo, en dólares por barril
2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023e 2024e
0
10 20 30 40 50
60
70
80
90
4,3
2,9
10,9
3,5 50,91
68,53
96,36
79,92
0,3 4,8 7,8
3,0
3,4 2,3 1,4 2,9 4,0
sensación: que el nivel de desarrollo ya debería ser suficiente
(si se repartiera mejor), y que las
mejoras de las cifras macroeconómicas no están repercutiendo
en el bienestar de las personas
(por la desigualdad en el reparto de esas mejoras).
Según Tim Jackson, son los políticos los que siguen planteando sus carreras electorales
usando el argumento del crecimiento del PIB, a pesar de que
la opinión pública duda cada vez
más de sus virtudes. A modo de
ejemplo, cita los debates del Bre-
4 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
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S
egún la economista estadounidense Jennifer Hinton, entre el capitalismo desatado de Estados Unidos y la economía centralizada de la antigua Unión Soviética hay un modelo intermedio que incorpora las virtudes de los dos y neutraliza sus defectos. Un mundo que mantiene la iniciativa privada con una importante salvedad: su objetivo no puede ser la obtención de beneficios financieros.
Hinton, que tiene un posgrado en Economía y Sostenibilidad, da clases en la Universidad de Lund (Suecia) y lleva desde 2010 trabajando en modelos económicos poscrecimiento. En su opinión, el modelo ni siquiera hay que inventarlo. Basta con que las instituciones otorguen más facilidades a un tipo de entidad que ya conocemos: las organizaciones sin ánimo de lucro creadas dad de un modelo que trasciende al trauma de la Guerra Fría en la que el mundo se dividió entre economías centralizadas y economías capitalistas. Una economía de mercado sin ánimo de lucro es algo completamente diferente. Creo que puede ser algo muy potente si conseguimos convertir esta visión en algo concreto, deseable y posible para muchos movimientos sociales que quieren un cambio pero no saben cómo. También creo que el contexto ha cambiado mucho por la gravedad que han alcanzado nuestras crisis. La medioambiental y la social. La desigualdad está sacando a la gente de su zona de confort y con el cambio climático pasa lo mismo. Cuanto más salgan de su zona de confort, más abiertos estarán a pensar en otras formas de organizar las cosas.
P. ¿No sería más fácil controlar a las empresas con ánimo de lucro para que sus objetivos se alineen siempre con el bienestar social y medioambiental?
R. Eso suena muy bien en teoría, pero en cuanto escarbas un poco descubres que el beneficio termina viniendo de una explotación. Si no es a los trabajadores es a los consumidores, o a comunidades lejanas, o
a la naturaleza. La
única manera de
aumentar el beneficio es incrementando las ventas y
eso termina siendo
malo para la naturaleza, por mucho
que lo disfraces. El
otro tema es la desigualdad: cuanto
mayor sea la parte
del superávit que
le demos a los inversores privados,
peor va a ser la
desigualdad, dada su tendencia a acumularlo. Y cuanto más dinero vaya para ellos, menos irá a los trabajos sociales y medioambientales que son tan urgentes ahora. Estamos en una situación tan desesperada que todo lo que generemos tiene que reinvertirse para atender las necesidades de nuestra sociedad.
P. Las empresas que desarrollan vacunas, ¿acaso no contribuyen al bien social, por mucho que generen beneficios al hacerlo?
R. Depende de cómo sea ese desarrollo de vacunas. Lo que pasa en demasiadas ocasiones es que hay una explotación de la sociedad porque una parte importante del desarrollo científico ha sido llevado a cabo por investigadores en centros públicos financiados por todos, pero luego la sociedad tiene que pagar una compensación a los accionistas en el precio final de esas vacunas. Si pudiéramos imaginar toda una economía de mercado hecha por organizaciones sin ánimo de lucro, sería algo muy diferente porque todos los superávits se destinarían a los lugares donde fueran más necesitados. Desde ayudar a las personas más desvalidas hasta regenerar los ecosistemas.
La investigadora Jennifer Hinton. DORU OPRISAN
Economista. Hinton lleva 30 años trabajando en modelos económicos poscrecimiento y pide dar más protagonismo a las organizaciones sin ánimo de lucro creadas para fines sociales y medioambientales
Jennifer Hinton “Los cambios
solo llegarán con una movilización
ciudadana”
POR F. DE ZÁRATE
para perseguir fines sociales o medioambientales.
Desde cooperativas de consumo que reinvierten todo lo que generan en ampliar las energías renovables (como Som Energia), hasta fundaciones que reciclan ropa para venderla a un precio accesible y financiar proyectos de cooperación (como las tiendas de Humana), pasando por bancos éticos que priman los proyectos ligados a la economía social, la agricultura ecológica y la cooperación (como Fiare).
Descentralización en la toma de decisiones para evitar la acumulación de poder de modelos como el soviético, dice Hinton, y objetivos que no atentan contra el medio ambiente ni las personas desde el momento en que se elimina la búsqueda de beneficios financieros como objetivo.
“No pasa nada si estas organizaciones tienen beneficios, siempre y cuando esa diferencia entre lo que perciben y lo que gastan sea reinvertida para seguir contribuyendo al fin social o medioambiental”, explica. “Pueden ser desde cooperativas hasta fundaciones o asociaciones… Lo que tienen todas en común es que están a cargo de una entidad colectiva y que ninguna parte privada puede llevarse el dinero de la entidad”.
Pregunta. Si estas organizaciones tienen el respeto al medio ambiente y a las personas en sus principios, ¿no juegan con desventaja frente a algunas empresas que en su búsqueda de beneficios se saltan esas restricciones?
Respuesta. El tipo de marco institucional que tenemos ahora mismo incentiva un comportamiento más basado en la competencia y en la ambición, en consonancia con el modelo predominante de empresas con ánimo de lucro. Pero también podríamos tener un marco institucional más favorable a las estructuras sin ánimo de lucro, que incentive comportamientos con un mayor grado de conciencia social y medioambiental. Así que sí, habría que cambiar ese marco institucional, algo que por supuesto solo puede venir de una movilización social que exija a los responsables políticos esta transición. También podemos desarrollar políticas que eliminen las ventajas institucionales que hoy tienen las empresas con ánimo de lucro y dárselas a las organizaciones sin ánimo de lucro. Pero nada de eso va a pasar sin una gran movilización desde la ciudadanía. Los responsables políticos y los líderes empresariales no van a despertarse mañana y a decidir que tenemos que cambiar hacia una economía de mercado en la que el beneficio financiero no sea el criterio principal.
P. No son lo mismo pero muchas cooperativas llevan décadas buscando sin demasiado éxito una transformación institucional que las ayude a competir con las sociedades tradicionales, ¿por qué ahora sí iba a ser posible ese cambio institucional?
R. En mi opinión, esta es la primera vez que vemos la posibili-
Pero en un mundo globalizado, las decisiones de compra que se toman en el barrio de Salamanca pueden terminar afectando al sueldo de un trabajador bengalí en Daca. Dicho de otro modo, ¿qué pasa con las fábricas de ropa de Bangladés si los países ricos deciden, de acuerdo con las nuevas prioridades sociales y medioambientales, ponerle coto a la moda rápida?
Una posibilidad es que vuelquen la capacidad productiva que quedaría ociosa a sus propios mercados, dice Vollrath, no solo el mercado doméstico sino el de otros países en vías de desarrollo que pueden prosperar. Peter A. Victor comparte su opinión sobre la necesidad de un mayor intercambio entre el sur global, pero añade un matiz. “Yo soy originalmente de Inglaterra, que como España tiene un pasado imperial y una historia de colonización que nos permitió crecer y que, por decirlo de alguna manera, no fue 100% beneficiosa para los países que explotamos; creo que si lo que queremos ahora es ayudar a esos países tenemos la responsabilidad de encontrar maneras más imaginativas que comprarles un montón de ropa hecha con poliéster y otros materiales que terminarán en los vertederos, solo para que ellos puedan conseguir un poco de dinero y cobrar algunos impuestos”.
El desafío geopolítico
La geopolítica es tal vez el último desafío para los teóricos del decrecimiento, con las mejoras del PIB tradicionalmente ligadas a la carrera militar. El indicador permitió al Reino Unido hacer los cálculos necesarios para pagar el esfuerzo bélico contra Alemania durante la Segunda Guerra (con una importante contribución de John Maynard Keynes en la definición de las variables del PIB británico). Durante la Guerra Fría que le sucedió, también fue determinante para la competición económica entre la Unión Soviética y Estados Unidos.
Es cierto que la eliminación del crecimiento como objetivo prioritario terminaría con la búsqueda incesante de recursos que ha espoleado muchas guerras, ¿pero en qué posición militar quedaría un país o una región que se descuelgue de la carrera? Según Giorgos Kallis, la respuesta no es sencilla, pero hay que dividirla en dos partes, las posibilidades de defensa y las de agresión.
Por el lado de la defensa, dice, Europa y Estados Unidos no tienen un problema gracias al armamento nuclear. Las guerras de agresión son otra cosa. A Rusia, por ejemplo, le iría mucho mejor si tuviera una fuerza económico-militar mayor. “Es posible que unos Estados Unidos que entrasen en un proceso de decrecimiento no podrían lanzar una invasión en Irak o seguir haciendo lo que les da la gana en Oriente Medio, pero no veo por qué eso iba ser un escenario
peor”, concluye.
Cuando
escarbas
un poco
ves que
el beneficio de las
empresas
termina
viniendo
de una explotación
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 5
Aviones de Iberia y Air Europa en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. SUSANA VERA (REUTERS / CONTACTO)
das por este periódico confirman las buenas previsiones—, lo cierto es que IAG vale en Bolsa unos 6.000 millones menos que antes de la pandemia y que la euforia por los resultados no se traslada a los mercados, a juzgar por el comportamiento del valor. En los últimos tres meses ha perdido un 12% pese a que el consenso de analistas le da un poder de revalorización del 32%.
Un negocio muy cíclico
Hay varias razones que pueden explicarlo, empezando porque no reparte dividendo desde la pandemia. Desde Renta 4, Iván San Félix piensa que el entorno macroeconómico está penalizando a la compañía: “En esta temporada de presentación de resultados estamos viendo castigos importantes. En el caso de IAG se podría explicar porque es una compañía muy cíclica, pero ahora está en una posición financiera mucho mejor, ha hecho un esfuerzo en reducir la deuda y se tendría que reconocer”. Una de las incertidumbres está en el precio del combustible, muy importante teniendo en cuenta que esperan gastar 7.600 millones en llenar los tanques de sus aeronaves. El precio ha sido muy volátil, y el queroseno de aviación se acercó a máximos en septiembre. IAG tiene contratos de cobertura para asegurarse unos precios fijos. Son chalecos antibalas contra la inflación amplios (del 73% de los suministros contratados), pero limitados al cuarto trimestre y al primero de 2024. En atl Capital, su analista Ignacio Santos recuerda que el grupo tiene un histórico bastante razonable en la gestión de estas coberturas: “Normalmente ganan más dinero del que pierden y no hacen contratos por especulación”. Recuerda, sin embargo, que pueden ser un arma de doble filo, porque si el petróleo baja pueden llegar a pagar más por los suministros.
La situación geopolítica en Oriente Próximo también inquieta, aunque los vuelos a El Cairo, Ammán e Israel representan menos del 1% de los asientos totales. Gallego quiso tranquilizar a los inversores: “Es demasiado pronto para ver o concluir que vamos a tener implicaciones”. Pero al mismo tiempo admitió que a partir del segundo semestre no tienen grandes datos para anticipar qué va a suceder. Lo que sí esperan que suceda, a finales del año próximo, es la integración de Air Europa, una operación que pasa por el tamiz de competencia.
Desde IAG argumentan que para competir en el mercado global las compañías necesitan tener cierta dimensión (también para lograr los objetivos de descarbonización) y Gallego aseguró que no sabe a qué se refería hace un par de semanas el comisario belga Didier Reynders cuando mencionó que les podrían exigir otras condiciones, además de la reducción de slots (franjas horarias de despegue y aterrizaje). En cualquier caso, todavía es pronto para saber cómo casará la aerolínea azul en IAG, más allá de que la marca de la familia Hidalgo se mantendría bajo la gestión de Iberia. Pilar Aranda (Bankinter) opina que “tiene sentido estratégico ya que permitirá crear en Madrid un gran hub intercontinental entre Europa y Latinoamérica”.
En el tablero de juego de esa consolidación del sector hay ahora otra ficha que busca comprador: el 51% de la TAP, en manos del Estado portugués. Tras su rescate en la pandemia, el Gobierno de António Costa quiere desprenderse de la compañía, aunque se ha topado con la oposición del presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, que pide más garantías en el proceso. IAG tiene una liquidez de 13.600 millones de euros y de ellos, un efectivo (activos líquidos y depósitos remunerados) de 9.000 millones, lo que le da bastante flexibilidad para invertir.
Menos parecen importar a IAG las consecuencias del acuerdo de Gobierno entre PSOE y Sumar sobre la intención de prohibir los vuelos cortos cuando exista una alternativa en tren menor a dos horas y media. “Lo que es más importante es que el impacto en la reducción de CO2 es cercano a cero. Creo que el riesgo [del acuerdo] es que pueda dañar a la economía española y al empleo, más que de forma directa al sector de la aviación”, alertó Gallego. Otra batalla, esta perdida contra Aena (controlada por la pública Enaire), ha apartado a Iberia de los servicios de asistencia en tierra (handling) de los grandes aeródromos excepto en Madrid-Barajas. El
concurso está impugnado, pero e s t á p o r v e q u é r c o r i o t e n .
L
os crecientes precios de los billetes de avión no disuaden a los viajeros de las ganas de hacer turismo, y las aerolíneas lo están aprovechando para ofrecer a sus accionistas ganancias extraordinarias. Las norteamericanas American Airlines, Delta Air Lines y United Airlines consiguieron récords de ingresos hasta julio, y en Europa, a pesar de los cierres aéreos tras la invasión de Ucrania, compañías como EasyJet han aumentado varias veces sus previsiones de beneficios este año. IAG no ha sido menos.
La semana pasada Luis Gallego, el consejero delegado de la matriz de British Airways, Iberia y Vueling, presentaba unos muy notables resultados de los nueve primeros meses: más ganancias (2.151 millones de beneficio neto, un 18% más que antes de la pandemia), más ingresos (22.229, un 33% superiores a 2022) y menos deuda bruta (2.757 millones de reducción). La actividad total del grupo en comparación con 2019 ronda el 96% porque los viajes de empresa no se han recuperado del todo, pero las sensaciones son buenas debido a las reservas adelantadas de lo que queda de año. “Hemos obtenido un margen de beneficio
Luis Gallego, consejero delegado, minimiza el impacto del acuerdo entre el PSOE y Sumar
La empresa sigue la solución para TAP mientras se enfrenta a Aena por el handling
EMPRESAS Y SECTORES
IAG espera esquivar la zona de turbulencias El grupo aéreo, que logró hasta septiembre buenos resultados, aguarda el veredicto
de Bruselas por la compra de Air Europa y vigila la subida del coste del combustible
POR MARÍA FERNÁNDEZ operativo superior al 20%”, explicó Gallego en una conferencia con
inversores. Esas ganancias fueron
posibles gracias, sobre todo, a Iberia y Aer Lingus.
Como consecuencia, S&P elevó su nota a grado de inversión. El
director financiero, Nicholas Cadbury, afinó el argumento: “Un aumento significativo de la capacidad, junto con un fuerte aumento de los ingresos y una reducción
de los costes, hicieron que Iberia
lograra otro aumento récord y el
mayor del margen operativo de
todas nuestras aerolíneas, hasta un margen de beneficios del
23%”. La española aportó 449 millones de euros al beneficio operativo del último trimestre (que
fue en total de 1.745 millones). El
margen de beneficios de la aerolínea británica hermana de Iberia,
British Airways, fue significativamente menor (del 15%, 617 millones de euros en el trimestre). Un
éxito que para Javier Molina, de
eToro, se debe a varios factores,
como el aumento de un 17,9% en
los asientos por kilómetro disponibles gracias a la incorporación
de 20 aeronaves para cubrir, sobre todo, trayectos de vacaciones
en Europa.
Pero más allá de las alegrías que ha dado la cuenta de resultados —y los informes y análisis de
media docena de casas consulta-
6 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
timón de las filiales. Es una buena idea, pero en un momento complicado. La incertidumbre, dentro y fuera del país, puede aplazar la venta prevista para la primavera del próximo año, según admiten fuentes conocedoras de la operación. La oferta de acciones de Astara, en la que participa con un 25% Mitsubishi Corporation, no cambiará la relación de fuerzas ni en el grupo ni en la filial, según las mismas fuentes.
La salida a Bolsa, con Citi, Deutsche Bank y Santander como colocadores, pone en el escaparate una compañía que vende y/o alquila automóviles de 34 marcas de forma exclusiva en 19 mercados de Europa, América Latina y el sudeste asiático. Por sus registros han pasado muchos automóviles. Tres millones desde 1979. Es medio siglo vendiendo coches, lo que ha proporcionado una buena base de clientes y de datos. Ese material es oro molido para el negocio que quiere afianzar el grupo Bergé: la nueva movilidad, enfocada a un cliente que ha cambiado de hábitos y que no piensa ya en el automóvil como una inversión a largo plazo. Se trata de explotar modos de transporte compartido y servicios digitales que van más allá del transporte público convencional y de los automóviles de propiedad privada. La idea es convertir al gigante Astara —5.500 millones de facturación agregada en 2022, un 70% de los ingresos del grupo— en una palanca de modernización.
La valoración de la compañía se sitúa en torno a los 2.000 millones de euros. En números, la tarjeta de presentación de Astara es notable. Durante la última década la compañía ha registrado una tasa anual de crecimiento del 16%; tiene ingresos diversificados, un 52% procedentes de Europa y un 48% de América Latina, y su beneficio bruto ha crecido un 40% entre 2019 y 2022. El pasado año repartió 40 millones de dividendos. La compañía se ha comprometido también a lograr la neutralidad de carbono en 2027 con dos hitos: consumir 100% de energía renovable y la electrificación de su flota.
La salida a Bolsa, si el entorno lo permite, es todo un paso adelante de la antigua Bergé Auto, que ofrece servicios de distribución exclusivos a firmas asiáticas como Mitsubishi, Subaru y SsangYong. La gran apuesta son los automóviles a medida del cliente. Una oferta de coches del modelo y el tamaño que necesite el consumidor, durante el tiempo que lo necesite. Son soluciones a gusto del cliente que se sustancian en áreas concretas dentro de la empresa como Astara Store —antigua Trive—, una plataforma de gestión de vehículos nuevos, usados y de renting, y Astara Move, una plataforma de suscripción de vehículos a particulares y también a empresas. Astara cuenta ya con dos millones de usuarios y aspira a multiplicar la cifra por cinco en los próximos años.
El timonel pactado por las familias Bergé, Gorbeña y Enciso para adaptar el grupo a los cambios es Jaime Gorbeña Yllera (Santander, 1969), que cuenta con un perfil y una imagen muy alejada de las portadas. Gorbeña se formó desde los 15 años en colegios y universidades de élite del Reino Unido —Tonbridge School, London School of Economics— y Bélgica —Solvay Brussels School—. Trabajó en los almacenes Harrods —ventas de lujo—, en Toyota, en la naviera Kawasaki Kisen Kaisha y en Chrysler Corporation. El encargado de convertir los planes del grupo en realidad en Astara es Jorge Navea, un licenciado en Derecho Económico por la Universidad de Deusto que inició su carrera en el bufete Cuatrecasas y que ocupó diferentes puestos en Toyota y Kia en Europa. Navea llegó a Bergé Auto hace 20 años y es su consejero delegado desde 2007.
El movimiento del grupo Bergé de sacar a Bolsa su filial tiene fundamentos sólidos. La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) en su análisis Automoción 2020- 2040 adelantó las claves. Las cadenas de valor que controlaban los fabricantes de automóviles — Astara no fabrica, vende y alquila— han cambiado. Ya no son lineales. Han pasado a ser cadenas interconectadas, más complejas, que requieren de nuevos modelos de negocio y de la colaboración de otros agentes que no son los tradicionales. Las cifras que acompañan el cambio marean. Para hacer realidad este nuevo ecosistema de movilidad, los actores involucrados, entre los que están los fabricantes de vehículos, tendrán que invertir más de 54.000 millones, el 5% del PIB anual español. Es una cifra elevada, aunque con expectativas de un buen retorno.
Nueva movilidad
Es un nuevo ámbito de movilidad que, según los fabricantes, va a provocar cambios en la generación de valor en torno al vehículo. “Si se hacen bien las cosas en España”, sostiene Anfac, “en 2040, el mercado relacionado con el automóvil y los servicios de movilidad moverá un negocio valorado en más de 310.000 millones de euros de facturación”. En ese ecosistema, la fabricación de vehículos será una parte más, pero ganarán espacio los fabricantes de nuevos componentes de vehículos, de componentes de software, así como los negocios relacionados con la gestión de los datos, la conectividad y la movilidad a demanda. El espacio en el que se mueve Astara.
Con la venta parcial de Astara, el grupo Bergé trata de adaptarse a los nuevos tiempos. La empresa multifamiliar ha sobrevivido a dos guerras mundiales, una guerra civil, dos pandemias y dos graves crisis financieras. También ha esquivado un descalabro financiero y de gestión en el negocio de las renovables. A comienzos de siglo, Bergé emprendió una aventura fotovoltaica con la empresa Isofotón —salpimentada con su poco de especulación y su cucharadita de política— que estuvo a punto de hacer zozobrar el grupo. Bergé tuvo que asumir 360 millones de pérdidas inesperadas en la em-
presa en 2010, aunque logró remo n t a r .
B
ergé y Compañía, empresa vasca que nació en el XIX al calor de los inventos en la marina mercante, el motor de vapor, el hierro y el acero, planea vender en Bolsa hasta el 49% de su filial de automóviles Astara para financiar su expansión. Bergé manda en dos sectores económicos clave, la automoción y los servicios logísticos, y Astara es una máquina de hacer dinero. Las tres familias que controlan el grupo desde hace más de un siglo —Gorbeña, Enciso y Bergé— creen que ha llegado el momento de hacer caja. Otras compañías familiares como Prosegur Cash, de la familia Gut Revoredo o Acciona Energía, de los Entrecanales, también han acudido al mercado sin perder el
Expositor de Astara en la feria Automobile Barcelona, celebrada el pasado mes de mayo.
La operación, que no será fácil por el entorno de incertidumbre, se prevé para la primavera
Con 5.000 millones de facturación, la división vende o alquila coches
de 34 marcas en 19 países
E M P R E S A S Y S E C T O R E S
Bergé quiere hacer caja
con los automóviles El gigante logístico estudia sacar a Bolsa hasta el 49% de su filial Astara y obtener liquidez
para seguir con su proceso de expansión
POR SANTIAGO CARCAR
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falta de satisfacción sexual. De hecho, creen que su relación principal mejora algo, o incluso mucho, a raíz de sus aventuras.
Gleeden hace su propia estimación de costes. Un 26% de los infieles (el 80% hombres y el 20% mujeres) dice tener una cantidad asignada (el 16% contesta afirmativamente y un 10% dice que depende del mes) para gastar en atenciones con su amante, aunque no hacen grandes desembolsos, según una encuesta hecha por la empresa este mes de septiembre. La mayoría destina entre 50 y 150 euros al mes, y son pocos (el 4%) los que aportan más de 500 euros mensuales. Cuando se trata de pagar estancias o noches de hotel, la mayor parte de los infieles gasta entre 100 y 300 euros al mes.
Justificar la ausencia
Pero un fin de semana de sexo y desenfreno fuera de la ciudad no solo exige asumir el pago del hotel. Aunque parezca muy cinematográfico, hay una cantidad considerable de infieles que contrata coartadas a empresas. Estas arman pruebas que hacen verosímil que la ausencia del hogar familiar es por trabajo. La construcción de la coartada para un fin de semana clandestino cuesta entre 150 y 250 euros, según la complejidad del encargo. Todas las excusas se hacen a medida del cliente y son diferentes.
Según la empresa Coartada, agencia fundada hace 25 años en Alemania que aterrizó en España hace dos, “tenemos de media de uno a cinco clientes al día en España. Son muchos más en Alemania porque allí somos más conocidos”, señala Laura González. La compañía considera que las plataformas para tener sexo o ligar (Tinder, OnlyFans…) han ayudado al crecimiento de su negocio.
La empresa creadora de mentiras, fundada por Stefan Eiben, lleva más de dos décadas ofreciendo una doble vida “para que nuestros clientes puedan disfrutar de su aventura durante muchos años sin estrés. Para ello utilizamos empresas, que son socios nuestros, y actores reales”.
Los infieles contratan los servicios para un fin de semana erótico y festivo, pero también para una velada rápida o incluso para unas vacaciones con el amante. “La gente quiere satisfacer sus necesidades sexuales sin poner en peligro su matrimonio”, añade González. Porque es precisamente la falta de deseo sexual hacia la pareja oficial lo que impulsa el engaño. Las coartadas suelen funcionar. Pero en el caso de ser descubiertos, se podría salvar la situación recurriendo a un detector de mentiras, por ejemplo. “Los resultados son falsos”, desvela González.
Aunque el perfil del infiel que recurre a estas argucias es muy heterogéneo, la mayoría tiene entre 30 y 60 años. La mitad de los clientes son mujeres. “Hay amas de casa, policías, abogados, empresarios, predicadores, desempleados, celebridades y empleados”, concluyen en esta empresa, que simula parejas perfectas.
T
ener un amante sale a cuenta si se observa la cuestión desde un punto de vista meramente económico. Un divorcio cuesta 3,6 veces más que disfrutar de una aventura: mientras que el gasto medio anual de la separación ronda los 16.588 euros, mantener un amante sale por 4.657 euros, según los cálculos hechos en 2020 por Ashley Madison, una de las plataformas de citas para casados con mayor número de usuarios en el mundo: más de 80 millones de registros. Solo en España, su segundo mercado europeo, contabiliza 1,7 millones de infieles, por delante de países como Francia, Italia o Alemania. En el listado mundial, con más de 40 países, ocupa la séptima posición.
Así pues, hay un mercado en España, el de la infidelidad y los amantes, bastante seductor. Cientos de miles de personas gastan — unos más que otros; depende del interés, la generosidad y el bolsillo—una cantidad de dinero mensual en esa relación furtiva. Y no se trata solo de hombres. Cada vez más mujeres prueban lo prohibido y, de hecho, en todos los países donde opera Ashley Madison la infidelidad femenina va en au-El presupuesto medio anual estimado por Ashley Madison entre sus usuarios se distribuye en hoteles (1.944 euros), restaurantes (618 euros), regalos (tres al año, 408 euros), y gimnasio, ropa, productos de belleza y cuidado personal (600 euros). En esta lista de desembolsos, la compañía incluye dos partidas importantes: flores para la pareja principal (una vez al mes, 640 euros) y regalos especiales, también para el compañero oficial (dos al año, 351 euros). No hay que olvidar que una de las actitudes que más pistas dan sobre la posibilidad de que la pareja tenga una aventura es que se transforma en una persona más detallista. Tratan de aliviar la culpa tirando de tarjeta.
Aunque, según un estudio de Dylan Selterman, profesor asociado en el Departamento de Psicología de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (EE UU), los infieles no suelen sentir remordimientos ni se arrepienten de sus aventuras. Es más, la mayoría considera que la relación extramatrimonial ha sido positiva para la pareja. Según un estudio elaborado por Ashley E. Thompson, Delaney Wilder y Danica Kulibert (2021), la motivación de ser infiel no tiene nada que ver con una falta de amor romántico por la pareja principal, sino más bien con una
Un divorcio sale 3,6 veces más caro que disfrutar de una relación clandestina
Los obsequios más habituales son flores, bombones, lencería y
juguetes sexuales
E M P R E S A S Y S E C T O R E S
Los i nfi el es gast an 1. 944 euros al año en hot el es, según Ashl ey Madi son. PE TER CADE ( GE TTY I MAGE S )
El precio de tener un amante Los infieles que reservan un presupuesto para su aventura suelen gastar entre 50 y casi 400 euros al mes. El coste engorda
si se hacen viajes y se contrata a una empresa de coartadas
POR SANDRA LÓPEZ LETÓN mento. En esta plataforma la relación de usuarios activos que pagan
una suscripción en España es de
0,8 mujeres por hombre.
Es harto difícil hacer un escrutinio sobre cuántas personas tienen un amante (en la medida en
que estas relaciones son secretas
y poco pregonadas) y cuánto gastan en esa relación extraconyugal, pero algunas encuestas sirven para hacerse una idea. En
España, un 42% de los hombres
y un 31% de las mujeres han sido infieles alguna vez. Son los datos procedentes de una encuesta realizada en 2022 por Gleeden
(de glee, gozo en inglés, y eden,
paraíso), plataforma especializada en encuentros adúlteros, con
11 millones de usuarios en todo el
mundo, de los que un millón están en España, que se ofrece como un espacio privilegiado para
contactar con toda seguridad con
infieles del mundo entero: “Tanto
si buscas una aventura extraconyugal cerca de casa o un amante a miles de kilómetros durante
tus viajes”.
Más allá de cuestiones morales, tener un amante exige nervios de
acero, buena memoria, prudencia y reservar un presupuesto para viajes y regalos, sobre todo flores, bombones, lencería y juguetes
sexuales, los detalles a los que más
recurren los infieles.
8 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
COLECCIÓN JUAN CARLOS I
Nuestro país cambió para siempre el día que Juan Carlos se proclamó rey. El famoso historiador Paul Preston nos trae la biografía de un niño que llegó a España bajo el brazo de Franco para continuar con su legado y que tomó sus propias decisiones que cambiaron por completo el rumbo de nuestro país.
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EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 9
aprender y buscar clientes, decidimos adquirir una empresa que ya poseía todo eso”, explica. Una vez consolidado su negocio en España, explica el consejero delegado, tratarán de internacionalizar su actividad comenzando por Londres (Reino Unido).
La operación de compra de Celeritas se cerró el pasado mes de septiembre por un importe de 21 millones de euros que la empresa obtuvo a través de la emisión de deuda y de una ampliación de capital por parte de sus socios. No es la primera vez que Celeritas cambia de manos, de hecho, en 2012 fue adquirida por SGEL, una compañía dedicada a la distribución de prensa, y en 2015 pasó a manos de la firma de capital riesgo Springwater. Con la fusión, el consejero delegado de Citibox espera incrementar su facturación desde los 65 millones de 2022 hasta los 130 millones al cierre de 2023. Un salto que se apoya en el negocio de las devoluciones: “Intentamos optimizar el proceso haciendo que un mismo repartidor pueda depositar una entrega en un buzón y aprovechar el desplazamiento para recoger devoluciones”, afirma.
Última milla
La carrera ascendente de Citibox se explica, en parte, porque trata de dar soluciones a uno de los grandes retos del negocio de ventas por internet: la logística de última milla. Esto es, la entrega o recogida del paquete al destinatario final. Según los datos que maneja el sector, entre un 17% y un 20% de los paquetes que se envían no llegan a manos del comprador final a la primera, “con el consiguiente gasto para la empresa de reparto, el impacto medioambiental y el aumento del tráfico en las ciudades que eso conlleva”, explica el empresario.
Las compras por internet cada vez son más habituales. De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Deloitte, el denominado e-commerce creció un 20% en el año posterior a la pandemia y el 86% de las operaciones demandaban que el paquete se entregase en el domicilio y no en un punto de recogida. Por otro lado, según los datos publicados por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), el comercio electrónico superó en España los 72.000 millones de euros en 2022, con un aumento del 25% sobre los resultados del año anterior, siendo la compra de prendas de vestir la segunda rama con mayores ingresos por este medio, después de los operadores turísticos. Bernabeu añade que el buen comportamiento del sector, el avance de la compañía y las sugerencias de sus usuarios les han llevado a ampliar el negocio hacia el ámbito de las devoluciones.
Citibox cuenta con algo más de medio millón de usuarios en España desde que echó a andar en 2016, y sus 50.000 buzones están disponibles en 10.000 edificios de Madrid y Valencia. Sin embargo, el camino para integrarse en el negocio no fue sencillo: “En un primer momento me costó convencer a las distribuidoras, porque lo veían como un gasto adicional”. Bernabeu explica que para mostrar el valor añadido de su proyecto les propuso a las grandes empresas de reparto compartir parte del dinero que ellas se iban a ahorrar optimizando las entregas: “Les propuse que mi tarifa fuese la mitad de lo que ellos ahorrarían entregando un paquete a la primera, en vez de al segundo o tercer intento. Tras varios experimentos, conseguí convencerles”, argumenta. Así fue como pasó de una oficina con tres empleados en 2016 hasta su actual plantilla de 225 trabajadores.
Los ingresos de la compañía proceden de los contratos que tienen con las empresas de logística y distribución, por lo que el usuario final no debe pagar nada por el uso ni por la instalación de los buzones. “La gente nos pregunta dónde está el truco, pero cuando les cuento que nuestros clientes son otras empresas lo entienden”, cuenta. De hecho, define el avance de la compañía como un “progreso sostenido” y explica que la gente se va convenciendo a medida que comprueba que es un sistema cómodo y que no requiere de obras ni tarifas. “Solo instalamos unos buzones que se abren con el teléfono móvil y un sistema para que el repartidor pueda entrar en el portal”, concluye.
A medio plazo, su objetivo es crecer, y por eso se ha fijado en el Reino Unido. Bernabeu explica que, una vez “perfeccionado” su modelo de negocio en Madrid, darán el salto a Londres. “Allí se encuentra el mercado más grande de e-commerce en Europa”. De hecho, el 61% del comercio electrónico europeo está dominado por el Reino Unido, Alemania y Francia, una cifra que asciende hasta el 69% si se realiza una comparativa en el marco de la Unión Europea, según los datos de Ecommerce Europe. “Es un mercado enorme donde el comercio electrónico tiene mucha más penetra-
ción que en España, y vamos a p o r é l ” , c o n y e .
A
lgunas veces la solución al problema
está delante de nosotros”. Eso fue lo
que pensó David
Bernabeu cuando
tras una mala experiencia al recibir un paquete en su casa decidió poner en marcha Citibox, una empresa tecnológica que, a través de una red de buzones instalados en edificios residenciales y una aplicación móvil, permite a los usuarios recibir sus pedidos en el portal de casa, de forma gratuita y sin adaptar la agenda a los horarios del repartidor. “Todos hemos recibido cartas en casa y tenemos unas infraestructuras desde hace siglos que se llaman buzones. ¿Por qué no adaptarlos a las nuevas formas de comprar?”, explica el consejero delegado de la empresa.
Esta solución en forma de empresa emergente, que también ahorra a las empresas de distribución tener que hacer varios intentos en las entregas, ha facturado 65 millones de euros en el último ejercicio. Además, acaba de hacerse con Celeritas, una compañía dedicada a la logística inversa, con la intención de comenzar a gestionar las devoluciones desde casa. “En vez de empezar todo desde cero,
David
Bernabeu, fundador y consejero delegado de Citibox. JAIME VILLANUEVA
La compañía, que echó a andar en 2016, está ya en 10.000 edificios y emplea a 225 personas
Londres es su próximo destino. “Es el mercado de e-commerce más grande”, dice el fundador
EMPRESAS Y SECTORES
Buzones que son cofres
del tesoro Citibox prevé duplicar su facturación
en 2023 y situarla en 130 millones de euros tras la adquisición
de Celeritas
POR SELINA BÁRCENA
10 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
o si no colocan los repartidores en 2024, se les aplicará una penalización del 25% sobre todo el consumo de gas realizado desde que empezó a ser suministrado con la TUR. Aunque sean multados, “les ha salido mejor el haber aplicado el precio reducido más la sanción que haber estado en el mercado libre”, considera Media.
Los administradores de fincas estiman que “solo 400.000 viviendas eran las que tenían que plantearse si poner o no repartidores, ya que el resto de las que usaban gas ya los tenían instalados o estaban en el proceso. No más de un 20%, 80.000 viviendas, habrían colocado contadores para acogerse a la TUR en toda España”, calcula el tesorero de la patronal.
Diferentes son las estimaciones que hace Ista, una de las principales empresas de repartidores de costes. “Se han colocado repartidores en unos 4.000 edificios, aproximadamente 120.000 viviendas, aunque esperábamos que iban a ser muchos más”, dice Ignacio Abati, director general de Ista. En cualquier caso, el ahorro por colocar estos aparatos es superior al gasto. “La compra e instalación está entre 35 y 50 euros, así que la inversión en una comunidad de 150 vecinos ronda los 3.000 euros”, dice García. Aunque la mayoría de los pisos se ha decantado por el alquiler. “Por tres euros al mes, un vecino puede tener instalados los repartidores. Si se instalan además válvulas en los radiadores el coste mensual se incrementa a ocho euros, incluido el servicio de facturación y reparto de calefacción. El ahorro obtenido es de 18 euros al mes por vecino”, concluye Abati. Son 216 euros al año.
Restricciones
A la espera de ver si se prorroga la tarifa regulada, no pocas comunidades de vecinos han decidido mantener las restricciones del pasado año, ya sea recortando horas o retrasando el encendido hasta bien entrado noviembre o incluso diciembre. “El presupuesto de las comunidades está muy resentido y por esto muchas seguirán con las medidas de ahorro”, cuenta Pablo García. Hay fincas que solo pondrán la calefacción de 16 a 21 horas con el consiguiente desagrado de muchos vecinos que dicen pasar frío. La calefacción vuelve a ser un foco de disputas vecinales. Es algo que a los propietarios, con diferentes horarios y costumbres, les cuesta asumir.
Sin embargo, el mayor ahorro no está ahí, sino en dos actuaciones básicas. Una caldera eficiente proporciona un ahorro de entre un 20% y un 30% del consumo de energía. La otra es invertir para mejorar la eficiencia energética de los edificios. “Es un muy buen momento para acogerse a las ayudas de los Fondos Next Generation y aplicar métodos de calentamiento pasivos, como las fachadas ventiladas, que pueden ahorrar un 60% del consumo de calefacción en las comunidades”, indica Mendia.
más”, dice Peio Mendia, tesorero del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas (CGCAFE).
Si la TUR vecinal no se prorroga, a partir del 1 de enero las comunidades deberán dejar la tarifa regulada y acudir al mercado liberalizado, lo que puede agravar la economía de miles de hogares de cara al invierno. Las comunidades con tarifa regulada están pagando 4,5 céntimos el kilovatio por hora, cuando en el mercado libre está a 7,5 céntimos, si no sube. Es decir, un 66% más caro.
Cierto es que quedan lejos de los precios alcanzados al comienzo de la temporada de calefacción de 2022, cuando se alcanzaron los 15 y 20 céntimos el kilovatio por hora, pero aun así “dobla el coste de 2021 y la situación de inestabilidad en Oriente Próximo puede influir muy negativamente en los precios”, sostiene Mendia.
Los administradores de fincas han solicitado al Gobierno que prorrogue un año más la tarifa de último recurso vecinal o, en su defecto, que la regule. Hablan de “agravio comparativo” respecto a los consumidores con calefacción individual que sí pueden acogerse a las tarifas reguladas de gas.
El Colegio de Administradores de Fincas de Madrid calcula que una comunidad de 120 vecinos tendrá que pagar 25.000 euros más al año por temporada en el mercado libre. “Teniendo en cuenta el temor a una subida de los precios del gas derivada de la guerra de Ucrania y el conflicto de Oriente Próximo, muchos hogares con sistema de calefacción comunitario podrán sufrir pobreza energética durante este invierno”, cree Isabel Bajo, presidenta de ese colegio.
Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico indican que la vicepresidenta tercera Teresa Ribera es partidaria de extender los bonos sociales térmicos y eléctricos a 2024 y eso incluiría la TUR de comunidades de vecinos. Esta ampliación evitaría una fuerte y repentina subida del gas en enero, con el efecto correspondiente en la inflación. Sin embargo, habría que aprobar la medida por real decreto y las fuentes del ministerio consultadas aseguran que ahora mismo, con el precio del gas actual, no se justifica y más con un Gobierno en funciones.
Hay 6.700 contratos de suministro de la TUR de comunidades de vecinos, según datos del Ministerio de Transición Ecológica, si bien no disponen de información sobre el número de hogares cubiertos por esos contratos. Los administradores de fincas estiman que de los dos millones de viviendas con calefacción central que hay en España, en torno a 750.000 se acogieron a esta tarifa regulada. El resto no han cambiado al mercado regulado, ya sea por no tener gas o por no querer poner repartidores de costes.
Para poder pasar del mercado libre al regulado los propietarios tenían que cumplir algunos requisitos, como instalar esos contadores individuales de calefacción o repartidores de costes. En principio, debían hacerlo antes del 30 de septiembre de este año. No obstante, el plazo se ha ampliado y aquellas fincas que hayan comunicado dificultades técnicas o administrativas mediante declaración responsable a la comercializadora tendrán hasta el 30 de septiembre de 2024 para instalar los equipos y enviar el certificado de instalación. Es cierto que ha habido cuellos de botella para instalar estos aparatos. “Hubo problemas de abastecimiento”, indica Pablo García, asesor de Industria del Colegio de Administradores de Fincas
de Madrid. Si no han comunic a d o e s a d i f c u l t a e s t é c n i a s
E
l miedo al descontrol del precio del gas regresa a las comunidades de propietarios con calefacción central, que todavía no han olvidado cómo sus facturas se multiplicaron por tres y hasta por cuatro a causa de la invasión rusa en Ucrania y el recorte de la oferta de gas ruso.
Ahora, esperan con cierto temor el primer día de 2024, en el que deja de estar vigente la tarifa de último recurso (TUR) de gas natural para comunidades de vecinos con calefacción central que aprobó el Gobierno mediante un real decreto el 18 de octubre de 2022 ante el fuerte aumento de los precios del gas.
Las comunidades de vecinos acogidas a esta tarifa, con la que han ahorrado en torno al 40% en el gasto de calefacción, ven las orejas al lobo. “Empiezan a ver el problema que puede producirse con la energía y el aumento de sus precios. Se está vislumbrando la subida de precios que se puede producir en el petróleo, y tras este del gas, si Irán entra en el conflicto entre Israel y Ha-
Un técnico instala un contador individual en un radiador de una vivienda en Madrid. AITOR SOL
Se han firmado 6.700 contratos de suministro de la TUR para calderas comunitarias
Los administradores creen que muchos hogares podrán sufrir pobreza energética
El plazo para instalar repartidores se
amplía a 2024 si se han comunicado incidencias
I N M O B I L I A R I A Y D I S E Ñ O
La cuenta atrás de la calefacción que
desvela a los vecinos Si no se prorroga la tarifa regulada para comunidades de propietarios miles de ellas tendrán que pasar al
mercado libre a partir de enero
POR SANDR A LÓPEZ LETÓN
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 11
Situación: Comillas
(Cantabria)
Superficie: Parcela de 8.985 metros cuadrados y 809
construidos
Estado:
Bueno
Precio:
2,75 millones
de euros
Teléfono:
942 18 19 02
Situación: El Pardo
(Madrid)
Superficie: Parcela de 950 metros cuadrados y 880
construidos
Estado:
Bueno
Precio:
8,9 millones
de euros
Teléfono:
912 77 45 00
Ȝ Uno de los mejores reclamos de esta propie-
dad es su ubicación. La casa se encuentra sobre un promontorio en pleno casco urbano de la localidad cántabra de Comillas y eso le confiere vistas espectaculares. La propiedad, que se ha puesto a la venta por un precio de 2,75 millones de euros, está compuesta por un unifamiliar de dos plantas, que fue construido en los años setenta y en cuyo interior se distribuyen seis dormitorios que cuentan con sus respectivos baños, así como cocina, salón con chimenea, comedor y otras estancias. El segundo inmueble que forma parte de la finca es una casa de invitados que tiene muchas posibilidades. También hay un jardín escalonado de casi 9.000 metros cuadrados que se extiende hasta los edificios que integran la Universidad Pontificia de Comillas. La casa se sitúa a medio camino entre Santillana del Mar y San Vicente de la Barquera, a pocos minutos de la autovía del Cantábrico.
Palacete en El Pardo de 1899 que perteneció a unos duques Jardín pegado
a la Pontificia
Situación:
Torremenga
(Caceres)
Superficie: Parcela de 3.200 metros cuadrados y 1.100
construidos
Estado:
Bueno
Precio:
1,6 millones
de euros
Teléfono:
639 35 57 42
P O R S . L Ó P E Z L T Ó N
E
ste es un palacete emplazado frente al Palacio Real de El Pardo, una de las residencias de la familia real española que, en su origen, fue un pabellón de caza de los Austrias.
El palacete es un inmueble protegido que está en venta por 8,9 millones de euros. Fue mandado construir en 1899 por María del Carmen de Aragón-Azlor e Idiáquez, XV duquesa de Villahermosa, y su esposo, José Manuel Fernando Goyeneche y Gamio, conde de Guaqui, quienes tenían su residencia principal en Madrid en el Palacio de Villahermosa, actual museo Thyssen Bornemisza. El edificio histórico era la segunda residencia de los duques de Villahermosa, mecenas de las artes y amantes de la cultura.
La joya arquitectónica se caracteriza por sus líneas neoclásicas. Reciben dos jardines con diferentes estatuas, un cenador de hierro forjado con una escultura original y una escalera por la que se accede al palacete.
Sorprende el lujo de su interior, con piezas de mobiliario de distintas épocas: desde el Renacimiento hasta principios del siglo XX. Todas las estancias están divididas de forma temática y entre los elementos que incorporan sobresalen una chimenea, todavía en uso, numerosas obras de arte, tapicerías antiguas, frescos y una escalera en el recibidor principal en cuyo recorrido hay dos inmensos espejos.
Se disponen diversas estancias por el palacete: salones, salas de lectura, 14 dormitorios y ocho baños… Existe una galería de cristal, ideada en tiempos de Alfonso XIII, para poder tener privacidad sin perder la posibilidad de observar el exterior.
Ȝ A partir de un antiguo secadero de pimientos,
original de principios del siglo XX y tan característico de la comarca de la Vera, se ha construido esta propiedad que actualmente funciona como hotel rural, aunque se puede destinar a vivienda particular. El edificio, a cuatro kilómetros de Jaraíz de la Vera, dispone de dos plantas que alojan 11 dormitorios con baño a los que se accede por una escalera de roble y pasarelas de cristal. Destaca la altura de los techos del salón, a 10 metros, rematados por un lucernario que lo inunda todo de luz natural. Cuenta, además, con comedor y cocina equipada. También hay un apartamento privado con salón, cocina y dos dormitorios con baño. Un detalle importante es el patio interior al que se accede desde el salón y que cuenta con una alberca. En el exterior se sitúa la terraza que da acceso al jardín.
Casona en la capital
del pimentón
Todas las estancias de esta
propiedad de líneas
neoclásicas y 14 dormitorios están
divididas
de forma temática.
I N M O B I L I A R I A Y D I S E Ñ O 12 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
LABORATORIO de IDEAS
nard Keynes nos advirtió de que, más que los intereses, son las ideas las que son importantes, “tanto para bien como para mal”. Las malas ideas económicas son como las malas hierbas, nunca mueren y resurgen a las primeras de cambio. Volver a conducir la gobernanza económica europea mirando solo el retrovisor de la estabilidad financiera, olvidando el de la estabilidad social, es arriesgarse a provocar otra fase de dolor social insoportable. Hay que recordar que el populismo político autoritario no es resultado de la maldad innata de los dirigentes populistas, sino de políticas pretendidamente liberales que han provocado un dolor social insoportable y un creciente apoyo electoral a dirigentes autoritarios.
¿Cómo gobernar la economía europea en esta nueva era de incertidumbre? Tenemos que recobrar un principio económico olvidado en las décadas de certezas y confianza exageradas que hemos dejado atrás: el principio de los trade-off, o conflictos entre objetivos igualmente deseables pero que tienen relaciones de conflicto. Además del trade-off entre estabilidad financiera y crecimiento con empleo, nos enfrentamos a otros trade-off como el que existe entre descarbonización rápida versus seguridad económica, o entre digitalización orientada a sustituir empleo versus a mejorar la empleabilidad de los trabajadores.
Se estarán preguntado cómo se puede gobernar esta nueva economía de los trade-off. Más que recomendarles un manual de economía, les sugiero leer las Confesiones de San Agustín, una especie de autobiografía de Agustín de Hipona. En una de sus confesiones, dice San Agustín: “Señor, concédeme la castidad; pero, no ahora mismo”. Este gradualismo en la búsqueda de la castidad vale también como criterio pragmático para la búsqueda de la virtud de la estabilidad macroeconómica o la de la descarbonización. Hay que aspirar a ellas, pero hay que conciliarlas con la búsqueda de otros objetivos igualmente deseables y virtuosos como son la seguridad económica y el mantenimiento de la cohesión social.
En el ámbito de la gobernanza, este principio agustiniano de los trade-off se traduce en la necesidad de construir nuevos contratos sociales que den respuesta a una pregunta: ¿quién ha de responsabilizarse de qué? Volvamos al ejemplo de las reglas fiscales y el crecimiento inclusivo. Si la UE se dotase de una política fiscal propia podría responsabilizarse de la creación de bienes públicos europeos como serían un seguro de desempleo comunitario o grandes programas de inversiones públicas necesarias para abordar las transformaciones digital y verde, y lograr una autonomía industrial y tecnológica frente a las otras grandes potencias. En ese caso, podría imponer a los gobiernos nacionales reglas de disciplina fiscal más exigentes. Pero si la UE falla en esa responsabilidad en proveedor de bienes públicos europeos, entonces hay que dejar que los gobiernos nacionales puedan conciliar el objetivo de la estabilidad macroeconómica con el de la cohesión social.
Queda una última cuestión. ¿Qué tipo de gobernanza se necesita para dirigir esta economía agustiniana de los trade-off? No vale la de los gobiernos tecnocráticos. Ni tampoco la de los dictadores benevolentes. Ambos son modelos de gobernanza top-down, de arriba abajo, que no buscan el consentimiento de la sociedad (o de los empleados, en el caso de las empresas). Necesitamos una nueva aproximación a la gobernanza del tipo down-top, de abajo arriba; una gobernanza colaborativa y reiterada en el tiempo en la que el diálogo social entre todos los actores que participan en los ámbitos público y empresarial es el instrumento clave para lograr el consentimiento y la legitimidad para las políticas y reformas que necesita el progreso económico y social europeo.
Antón Costas es catedrático de Economía y presidente del Consejo Económico y Social de España.
forma rápida e innovadora, con medidas como el programa SURE de sostenimiento del empleo o los fondos NGUE de recuperación y reestructuración, financiados por primera vez con la emisión de deuda comunitaria. Esta comparación nos deja una enseñanza: cuando hay reglas justas de reparto de los costes de la crisis y un equilibrio de responsabilidades entre autoridades comunitarias y nacionales, las recesiones son cortas y relativamente indoloras, y la recuperación de la economía, el empleo y los ingresos públicos es rápida.
Pero ahora, a la gobernanza europea se le plantea un dilema existencial: ¿cómo diseñar una estrategia flexible que sea capaz de conciliar la deseable estabilidad macroeconómica con el necesario mantenimiento del crecimiento y del empleo? Les confieso mi temor a volver a las andadas. En la medida en que muchas de las innovaciones sociales y económicas introducidas en los últimos años son de carácter temporal, el riesgo ahora es que se reviertan las medidas del pilar social y se vuelva a la rigidez inerme de las viejas ideas de las reglas fiscales rígidas. No es un temor infundado, tal como señala un reciente informe del Consejo Económico y Social
de España (CES) sobre La gobernanza de la Unión E u r o p e a . L p r s i d n c i a p a ñ o l 2 0 3 . J o h n Ma y -
S
abrán las autoridades europeas gobernar la economía poscovid con la misma flexibilidad, acierto e innovación con que gobernaron la crisis pandémica, o volverán a caer en la torpe rigidez de la crisis de las reglas fiscales precovid? La respuesta será determinante para la prosperidad económica y social europea. Y, sin ánimo de dramatizar, también para la democracia y la propia UE. Mi recomendación para lograrlo es acudir a San Agustín. Permítanme explicarme.
Déjenme comenzar con una breve comparación entre las crisis de 2008 y de 2020. La gestión europea de la crisis financiera y de la deuda de 2008 fue un despropósito. Recuerden que a partir de 2009 solo la economía del euro permaneció en recesión. Algo se hizo realmente mal. Los hombres de negro —una especie de “santa inquisición” formada por la UE, el BCE y el FMI— impusieron recortes de gasto e inversión pública que hundieron a la economía del euro en el pozo de la recesión, provocando desempleo y pobreza prolongada. La receta de la “austeridad expansiva” fue como si el comandante de un avión al que se le gripa el motor del consumo privado en pleno vuelo decidiese, para mantenerse en el aire, apagar el motor del consumo público. Una negligencia profesional de juzgado de guardia.
¿Por qué las cosas han sido diferentes en la crisis pandémica? La respuesta es sencilla. La UE supo desprenderse del corsé de las rígidas normas fiscales de austeridad y dejó que los gobiernos nacionales tuvieran margen de maniobra para ayudar a las familias y a las empresas a permanecer a flote. La medidas fueron rápidas, eficaces y, en algunos casos, muy innovadoras, como los ERTE en España. También las autoridades europeas actuaron de
M A C R O E C O N O M Í A A N T Ó N C O S TA S
El riesgo ahora es que se reviertan las medidas sociales y se vuelva a la rigidez de las viejas reglas fiscales
T O M
Á S
O N D A R R A
Gobernanza europea
se gún San Agustín
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 13
E
l 31 de diciembre veremos cómo decae el paquete de ayudas puesto en marcha en marzo de 2022 para hacer frente a la crisis de precios generada por la invasión rusa de Ucrania. La evolución de la inflación a lo largo de 2023, aún lejos de los objetivos de política monetaria, apunta a una desaceleración de los precios, y el alza de los tipos de interés encarecerá en gran medida el recurso a la deuda pública, en un país que tiene como objetivo para 2024 situar su déficit público en el entorno del 3%, de acuerdo con el plan presupuestario enviado a Bruselas el 15 de octubre. En definitiva, España no tiene demasiado espacio fiscal para dar continuidad a las medidas de apoyo, y con una inflación en el entorno del 3,5%, alta pero no excesivamente dolorosa, podría decirse que las razones para mantener el apoyo fiscal a las familias se han diluido.
No obstante, las consecuencias sociales de la crisis de precios se han mantenido a lo largo de 2023, sobre todo en los impactos generados en las familias más vulnerables y en las más endeudadas, que han visto crecer notablemente el coste de su deuda, con un euríbor que se sitúa ya ampliamente por encima del 4%. En estas condiciones, cabe preguntarse si no sería deseable reconsiderar la decisión de retirar plenamente los apoyos fiscales.
En un estudio desarrollado por el Banco Central Europeo y el Centro de Investigaciones Conjuntas de la Comisión Europea, donde se ha evaluado el impacto de las medidas por deciles de renta, se señala que, en el caso de España, las medidas de protección tomadas fueron claramente insuficientes para sostener la pérdida de poder adquisitivo de las familias con mayor desventaja. Son, además, estas familias las que más han sufrido las consecuencias del alza de precios, con una pérdida de poder adquisitivo de cerca de un 15%. El impacto de las medidas de apoyo, en el caso de las familias más empobrecidas, solo consiguió mitigar parcialmente los efectos de la inflación, de manera que, tras la aplicación de las medidas, el empobrecimiento en términos reales se situaba por encima del 5% de la renta familiar disponible, el doble que la pérdida experimentada por las familias más adineradas, que también se beneficiaron de buena parte de las políticas puestas en marcha, como la rebaja del IVA o los subsidios a los combustibles.
En otras palabras, los efectos de las políticas puestas en marcha en España han mostrado un menor efecto redistributivo que el promedio de los países examinados en el estudio, de manera que lo que podemos esperar es que la inflación haya incidido en incrementar la desigualdad de la renta en uno de los países europeos que, pese a los avances de los últimos años, sigue manteniendo uno de los mayores niveles de desigualdad de renta y personas en riesgo de pobreza.
La caída de la inflación a niveles compatibles con la política monetaria del Banco Central Europeo no debe hacernos olvidar los negativos efectos distributivos que ha tenido esta crisis y la necesidad de seguir fortaleciendo los apoyos para las personas más vulnerables. De acuerdo con los análisis de Luis Ayala y Olga Cantó, de la Universidad de Alcalá de Henares, la historia reciente de nuestra economía muestra que la desigualdad crece rápidamente en las crisis y cae muy lentamente en las recuperaciones. La inflación ha castigado particularmente a los que se encontraban en peor situación y las medidas tomadas no han sido suficientes para mitigar ese efecto.
Siendo así, la nueva legislatura que está a punto de alzar el vuelo debería tener en cuenta la conveniencia de reexaminar la decisión de retirar todas las medidas de apoyo, y quizá sería apropiado mantener aquellas que más pueden hacer por reducir la desigualdad, reforzando así el apoyo público a los hogares que más están sufriendo las consecuencias de la inflación, donde, efectivamente, viene lloviendo sobre mojado desde la crisis de 2008. La situación fiscal no permite demasiados esfuerzos, pero tenemos, en el marco de la nueva andadura parlamentaria, el tiempo suficiente para avanzar en la reforma tributaria que España necesita para dotar al sector público de los recursos necesarios para desarrollar estas —y otras— políticas.
José Moisés Martín Carretero es economista y consultor.
anuales. Según el INE, más de un 67% de las empresas españolas tiene dificultades para contratar profesionales de perfil tecnológico: no hay suficientes expertos. En el entorno de la UE, uno de los principales objetivos fijados en el programa de política europea denominado Itinerario hacia la década digital, que cuenta con metas y objetivos concretos para 2030, es contar con 20 millones de especialistas en TIC.
Y es que la industria 5.0 está contribuyendo a incrementar la actual crisis de talento existente no sólo en nuestro país, sino en el ámbito global. Esta crisis de talento tiene impacto en dos colectivos. Por un lado, la falta de jóvenes TIC que se incorporan al mercado laboral y, por otro lado, la necesidad de formar a los profesionales en activo con las nuevas competencias.
Cuando hablamos de perfiles TIC no estamos hablando de niveles de formación universitarios, porque la empleabilidad no está vinculada tanto a la posesión de un título oficial, sino a las competencias adquiridas y su alineación con las necesidades del mercado. De hecho, España tiene un 18% más de población con estudios universitarios que la media en Europa, pero con una tasa de paro del doble.
Es cierto que el incremento de graduados en carreras relacionadas con las TIC en España ha crecido sustancialmente en los últimos años, pero no es menos cierto que son las carreras con una mayor tasa de abandono, en torno al 30%, el doble que el promedio de carreras universitarias.
Por todo ello, se hace cada vez más necesaria la aparición de nuevas formaciones, adaptadas a las necesidades reales de las empresas, ágiles y motivadoras para los jóvenes actuales, que se incorporan por primera vez al mercado laboral; y, también, para los profesionales en activo, que ven cómo las nuevas competencias son cada vez más necesarias y están muy alejadas de su formación de base.
Paloma García y Mónica Guardado son p r o f e s o r a e Af i E s c u e l a .
L
a industria 5.0 pretende potenciar la transformación del sector industrial en espacios inteligentes basados en el internet de las cosas (IoT) y en computación cognitiva. En lenguaje coloquial, se trata de unir máquinas y humanos: desarrollar la inteligencia artificial (IA) para que pueda realizar procesos similares a los que ejecuta el pensamiento humano. Aplicaciones como ChatGPT o Copilot están acercando la IA al usuario final, con un grado de penetración más rápido y robusto que cualquier tecnología disruptiva anterior, generando grandes brechas de conocimiento entre y dentro de las empresas e instituciones.
No obstante, la gran barrera para la implantación y el aprovechamiento de la tecnología está en el propio talento. En España se incorporan entre 35.000 y 40.000 nuevos perfiles de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) al mercado laboral cada año, mientras que se estima que de hoy a 2030 es necesario cubrir entre 70.000 y 90.000 puestos
M
A R A V I L L A S
D E L G A D O
Crisis 5.0
E M P L E O
PA L O M A G A R C Í A Y M Ó N I C A G U A R D A D O
Inflación y políticas sociales
D E S I G U A L D A D
J O S É M O I S É S M A R T Í N
L A B O R AT O R I O d e I D E A S
En España el efecto
redistributivo ha sido menor al promedio: las rentas bajas han perdido el doble
Las ayudas públicas han mitigado parcialmente el empobrecimiento de las familias por la crisis de precios
14 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
dos al IRS es una especie de recorte de impuestos. ¿No pueden plantear entonces un argumento similar? No, por varias razones.
En primer lugar, aunque uno crea (equivocadamente) que los impuestos bajos para los ricos impulsan fuertemente la iniciativa empresarial o algo por el estilo, permitir que un empresario haga trampas en sus impuestos probablemente no tenga el mismo efecto incentivador que reducir su tipo impositivo legal. Es más, permitir la evasión fiscal no ayuda a todas las empresas por igual; sesga la economía hacia actividades, a menudo improductivas, en las que el fraude fiscal es relativamente fácil, como la especulación inmobiliaria. ¿He mencionado que la Organización Trump ha sido condenada por fraude fiscal?
Y hacer que resulte más fácil defraudar impuestos privando de fondos a la policía fiscal probablemente tenga efectos secundarios que van más allá del efecto adverso directo para la aplicación de la ley. Cuanto más nos convirtamos en una sociedad que recompensa a las personas que evaden sus obligaciones fiscales, más probable será que los que no hacen trampas en sus impuestos tengan la sensación de ser unos pringados y unos perdedores. Si los estadounidenses empiezan a creer, como afirmaba Leona Helmsley, que “solo la gente de a pie paga impuestos”, el daño a nuestra sociedad será seguramente moral además de fiscal.
Sin embargo, privar de fondos al IRS ha sido durante mucho tiempo una prioridad de los republicanos; lo que es nuevo es la voluntad del partido de atender esa prioridad poniendo en peligro la seguridad nacional.
¿De dónde viene esta prioridad? No pretendo tener la respuesta definitiva. Señalaré que existe desde hace tiempo una estrecha relación entre las teorías conspiratorias de la derecha y los chanchullos financieros. Y ahora que los teóricos de la conspiración se han hecho efectivamente con el control del Partido Republicano, tiene sentido que una de sus principales prioridades políticas sea privar al Gobierno de los recursos que necesita para tomar medidas enérgicas contra los estafadores y el fraude financiero.
En cualquier caso, no desconfíen de las noticias que afirman que los republicanos están dispuestos a sacrificar intereses nacionales cruciales a menos que hagamos la vida más fácil a los defraudadores fiscales. De hecho, eso es exactamente lo que está ocurriendo.
Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2023.
Traducción de News Clips.
puestos a las rentas altas y convertir Medicare en un sistema de cupones infrafinanciado—, un grupo focal descubrió que los votantes simplemente no estaban dispuestos a creer que esa fuera la verdadera posición de Romney.
La última propuesta del Partido Republicano es, desde cualquier punto de vista razonable, incluso peor que estas iniciativas anteriores. En serio, ¿tomar la seguridad nacional como rehén a menos que hagamos que a los ricos les resulte más fácil saltarse la ley? ¿Quién haría eso?
No obstante, sospecho que la propuesta es tan atroz que su propia atrocidad puede protegerla del escrutinio, porque los votantes se mostrarán incrédulos ante las afirmaciones de que esta idea esté siquiera sobre el tapete. Aun así, supongo que debemos hablar de la esencia de la propuesta ante la remota posibilidad de que alguien pudiera estar prestando atención.
En primer lugar, la idea de que reducir el presupuesto del IRS contribuiría de alguna manera a pagar la ayuda a Israel es totalmente errónea. Estados Unidos registra una enorme brecha fiscal, impuestos legalmente debidos, pero no pagados. La mayor parte de esa brecha fiscal se debe seguramente a que los estadounidenses ricos no declaran todos sus ingresos, algo que pueden hacer porque el IRS carece de recursos para aplicar plenamente la ley.
Por consiguiente, recortar la financiación del IRS aumentaría de hecho el déficit al permitir una mayor evasión fiscal, una conclusión confirmada por la Oficina Presupuestaria del Congreso el miércoles en su puntuación de la propuesta de la Cámara.
Sin embargo, los republicanos afirman a menudo que las rebajas de impuestos hacen maravillas para la economía e incluso se pa-
gan solas. No hay la menor prueba que resp a l d e s a c r e n c i a . A u n a s í , p r i v a d f o n -
L
os historiadores de la propaganda están familiarizados con el concepto de la “gran mentira”, una afirmación tan extrema que muchas personas acaban aceptándola porque no pueden creer que las autoridades públicas inventen algo tan alejado de la realidad. Muchas veces me parece que también necesitamos un término para describir un fenómeno parecido en los debates políticos, que podríamos denominar la “gran estafa”. Me refiero a propuestas políticas tan corruptas, tan claramente diseñadas para beneficiar a unos pocos que no lo merecen a costa de todos los demás, que muchos votantes se resisten a la idea de que unos políticos aparentemente respetables defiendan realmente cosas así.
Un ejemplo que viene al caso es la actual exigencia de los republicanos en la Cámara de Representantes de que la financiación de Israel en esta época de crisis esté vinculada a recortes presupuestarios que socavarían la capacidad del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) para tomar medidas enérgicas contra los ricos que evaden impuestos. Esto debería ser un gran escándalo, pero sospecho que muchos votantes no van a aceptar la idea de que los líderes del Partido Republicano puedan hacer algo tan grotescamente ruin.
Un poco de historia: en 2001, después del 11-S, los republicanos de la Cámara de Representantes aprobaron un proyecto de ley para responder a la emergencia… recortando el impuesto de sociedades. En aquel momento, mis fuentes me contaron que cuando los asesores políticos intentaron describir el proyecto de ley a grupos de votantes, estos se negaron a creer que estuvieran exponiendo la ley fielmente.
Una década más tarde, cuando Mitt Romney apoyó el plan presupuestario de Paul Ryan —que proponía rebajar los im-
Sacrificar la seguridad para ayudar a los defraudadores
PA U L K R U G M A N
Sede del Servicio de Impuestos Internos en Washington. CHIP SOMODEVILLA ( GETTY )
L A B O R AT O R I O d e I D E A S
Existe una estrecha relación entre las teorías conspiratorias de la derecha y los chanchullos financieros
La idea de bajar el presupuesto del Servicio de Impuestos Internos para ayudar a Israel es totalmente errónea
a prueba no sólo las tecnologías, sino también los modelos de negocio y el mercado, las políticas y las regulaciones. Longship funciona con esa responsabilidad compartida, también en materia de inversión. Cada socio industrial es responsable de su propio proyecto, mientras que el Estado coordina y crea un marco para el papel de cada uno. El Ministerio del Petróleo y la Energía de Noruega, a través de la empresa pública Gassnova, impulsa, planifica y administra las políticas y los acuerdos de apoyo a las empresas; integra y optimiza la cadena de la CAC y difunde los resultados para garantizar que se cumplen esos objetivos.
El Gobierno lidera y coordina el programa global, aporta recursos económicos, establece la estructura de colaboración público-privada y lleva a cabo el seguimiento. Y las empresas se focalizan en cada uno de sus proyectos, según sus propios procedimientos y métodos, conservando la propiedad y la operación de sus instalaciones al final del recorrido. Al igual que sucede en los proyectos de movilidad sostenible y energía, en los de CAC son varias las cadenas de valor involucradas y necesarias para su éxito.
En España necesitamos unir esfuerzos públicos y privados, poniendo foco en las tecnologías, mercados y políticas necesarias, con estrategias decididas y coherentes en todos los niveles y áreas de nuestros gobiernos, con enfoque a largo plazo y los cambios normativos necesarios. Nuestra industria puede proporcionar las soluciones innovadoras para descarbonizar el mundo, creando riqueza y empleo. Debemos facilitar la colaboración con un cambio cultural que no demonice a las administraciones que trabajan con las empresas, siempre con garantías y transparencia. Facilitemos consorcios, concesiones, compra pública innovadora, pilotos que supongan un win-win y compensen a las empresas, y diseñemos proyectos estratégicos y tractores, involucremos a las pymes, los centros tecnológicos y las universidades. Como hacen los no-
ruegos, hemos de pensar juntos, en grande. Ne u s Ol e s i r e c t o r a d e Ae me s S ma r t .
L
ongship es un proyecto a gran escala del Gobierno de Noruega de captura, transporte y almacenamiento de carbono al que se han destinado 2,5 billones de euros —una tercera parte aportados por la industria—, con un horizonte a 10 años. La captura y almacenamiento de carbono (CAC) es clave para la reducción de las emisiones de industrias como la del carbón, el petróleo, el gas, el metal o el cemento. Con una gran área geológica natural con capacidad de almacenamiento de CO 2 bajo el mar del Norte, Noruega puede demostrar la CAC a gran escala, sin olvidar que un 20% de su PIB proviene del petróleo y, previsor, el país se enfoca a una estrategia de transformación industrial no sólo para ser sostenible, sino también para proveer de soluciones al resto del mundo. Gobierno, industria y mundo académico llevan años trabajando conjuntamente en ello.
Los de la CAC son proyectos público-privados que involucran a toda la cadena de valor, construyendo infraestructuras de CO 2 de acceso abierto, que pueden poner
Pensar juntos y a lo grande
E M I S I O N E S
N E U S O L E A
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 15
Fuente: A EL PAÍS yudas de Estado registradas por la Comisión Europea, Eurostat y Funcas
Las ayudas a las empresas se han
disparado en un contexto de policrisis Total de ayudas de Estado en la Unión Europea Porcentaje del total de ayudas de Estado autorizadas
por la UE
Alemania representa más de la mitad de las ayudas autorizadas por la Comisión
en 2022
Miles de millones de euros (eje izquierdo) % del PIB (eje derecho)
2015-2019 2022
0 1 2 3 4 5
0
100 200 300 400 500 600 700
0,8 0,8 0,9 0,9 1,0 2,4
672
320
53
24
7,7
2,5
12,8 135
2,3 4,2 0
10
20
30
40
50
60
2015 16 17 18 19 20 21 22 Alemania Francia Italia España Resto
La consecuencia es que estamos asistiendo a un aumento exponencial de las medidas de apoyo a los sectores más vulnerables o a los que se consideran como estratégicos. La Comisión aprobó en 2022 ayudas por un total cercano a 672.000 millones de euros, equivalente al 4,2% del PIB de la UE. Además, las ayudas se reparten de manera desigual: más de la mitad corresponden a Alemania, un país que dispone de recursos presupuestarios para proteger su tejido productivo. Otros, como España, no pueden permitírselo por la situación de la Hacienda pública. Nuestras ayudas alcanzan apenas al 2,5% del total.
La dilución del apoyo, y su asimetría entre países, tiene un doble inconveniente. En primer lugar, se distorsiona la competencia a favor de los países con más recursos. La prórroga de las excepciones europeas hasta finales de 2025 contradice el principio de transitoriedad de los subsidios. En segundo lugar, las medidas se dispersan entre sectores y empresas, con el resultado de reducir el impacto para el conjunto de la UE. Véase como ilustración el caso de la competencia entre Estados miembros para atraer industrias de semiconductores y de vehículos eléctricos.
En declaraciones recientes, algunos responsables comunitarios han alertado de estos riesgos. Ahora bien, una vuelta pura y simple a la ortodoxia anterior a la pandemia no parece viable en el actual entorno internacional, y nos abocaría a la dependencia tecnológica en áreas estratégicas. La solución pasa probablemente por un esfuerzo común, en torno a objetivos transversales como las transiciones digital y verde, huyendo de apoyos a empresas específicas o “campeones nacionales”. Una especie de Next Generation pilotado en común. Se trata de una tarea compleja, que conlleva un mayor protagonismo de la UE. Pero para que Europa pueda seguir aspirando a mejorar su bienestar en un entorno global disruptivo, la constitución de un pilar industrial común es más eficaz que el actual sálvese quien pueda.
Raymond Torres es director de coyuntura de Funcas. En X: @RaymondTorres_
E
l encadenamiento de calamidades de estos últimos años —pandemia, crisis energética, conflictos geopolíticos con una pugna feroz por el liderazgo mundial como telón de fondo— no solo explica el debilitamiento a corto plazo de las economías europeas. También marca una ruptura duradera de la política económica europea, con importantes implicaciones para España. Hasta hace poco, la estrategia se basaba en el libre comercio dentro y fuera de la Unión Europea. Es decir, cada país debía esforzarse por ganar competitividad mediante reformas pro-productividad y estímulos a la inversión productiva y en capital humano. Y no subvencionando su aparato productivo. La OMC estaba ahí para prevenir distorsiones a ese dogma entre bloques comerciales, y la Comisión Europea hacía lo propio en el seno de la UE.
Ante la magnitud de los desafíos y la marginalización progresiva del multilateralismo, el mantra del libre comercio, con sus más y sus menos, está dejando paso a una inflación de subsidios especialmente perjudicial para los países, como el nuestro, con un estrecho espacio fiscal. El caso de las ayudas de Estado es particularmente significativo. En principio los Estados miembros tienen prohibido subvencionar a sus empresas, ya que se considera que son una distorsión al mercado único europeo. Existen excepciones a esta regla, como cuando los subsidios son temporales y de interés general para la UE, caso de la crisis sanitaria. Pero las excepciones se han ido multiplicando tras la guerra en Ucrania, la crisis energética y el giro proteccionista de otros bloques comerciales. Desde marzo, las ayudas se pueden justificar con el objetivo de descarbonización industrial y de inversión en energías renovables, pudiendo extenderse hasta finales de 2025 —algo que pone fin a la idea de transitoriedad—. Asimismo, las ayudas pueden invocarse, y prolongarse durante dos años, cuando existe un riesgo de deslocalización, en alusión a las ayudas masivas del llamado Inflation Reduction Act de EE UU.
La dilución del apoyo y su desigualdad por países
es un lastre en un entorno geopolítico disruptivo
La empobrecedora
inflación de subvenciones
R AY M O N D T O R R E S
El mercado laboral se resiente de la desaceleración de la economía, pero aguanta. Pese a un entorno cada vez más hostil, la afiliación se incrementó en algo más de 5.000 personas en términos desestacionalizados. El paro registrado aumentó, pero menos de lo que es habitual para esta época del año. Entre los cambios estructurales, además del mayor protagonismo de las fórmulas estables de contratación, destaca el dinamismo del empleo de extranjeros: más del 30% del incremento de la afiliación desde el inicio del año proviene de este colectivo.
A F I L I A C I Ó N
C O Y U N T U R A N A C I O N A L
I N D I C A D O R E S D E C O Y U N T U R A D E L A E C O N O M Í A E S P A Ñ O L A
Ȝ Indicadores actualizados la última semana.
(1) Media del periodo para el que se dispone de datos. (2) Series corregidas de estacionalidad y calendario, a precios constantes. (3) Valor > 50 significa crecimiento
de la actividad y < 50, decrecimiento. (4) Ventas en el mercado interior declaradas por las grandes empresas a la AEAT (corregidas de estacionalidad y calendario).
(5) Corregido de los efectos temperatura y calendario. (6) Afiliados excluyendo cuidadores no profesionales de la Ley de Dependencia y empleados del hogar. (7) Cifras acumuladas desde el comienzo del año hasta el final del periodo de referencia. (8) Excluidas ayudas a inst. financieras. Suma móvil de los cuatro últimos trimestres. (9) Variación interanual del importe de las nuevas operaciones de préstamos y créditos a hogares e ISFLSH y a sociedades no financieras. (10) 31-12-89 = 3.000, datos de fin de periodo. Elaborado por la Dirección de Coyuntura y Estadística de la Fundación de Funcas.
Variación interanual en porcentaje, salvo indicación en contrario
Indicador Fuente 2022 2023 (1) Penúltimo dato
Último dato Periodo últ. dato
PIB Y COMPONENTES DE LA DEMANDA (2)
PIB INE 5,8 2,6 2,0 1,8 III T. 23 Demanda nacional (aportac. al crec. del PIB en pp) INE 2,9 1,7 2,2 1,7 III T. 23 Saldo exterior (aportac. al crec. del PIB en pp) INE 2,9 0,9 -0,2 0,1 III T. 23 Consumo de los hogares INE 4,7 1,9 2,2 1,1 III T. 23 Formación bruta de capital fijo (FBCF) INE 2,4 0,7 1,7 0,6 III T. 23 FBCF construcción INE 2,6 3,0 3,8 1,8 III T. 23 FBCF equipo y otros productos INE 2,2 -1,7 -0,6 -0,7 III T. 23 Exportaciones de bienes y servicios INE 15,2 1,8 -1,1 -2,4 III T. 23 Importaciones de bienes y servicios INE 7,0 -0,5 -0,5 -2,9 III T. 23 OTROS INDICADORES DE ACTIVIDAD Y DEMANDA
PMI compuesto (nivel, entre 0 y 100, c.v.e.) (3) S&P Global 51,8 53,3 48,6 50,1 Sep. 23 Ventas totales grandes empresas, deflactadas (4) AEAT 5,9 2,7 2,4 -0,8 Ago. 23 Índice producción industrial, filtrado calendario INE 2,9 -0,8 -2,2 -3,6 Ago. 23 Ȝ Consumo de energía eléctrica (5) REE -3,8 -3,2 -3,4 0,8 Oct. 23
Consumo aparente de cemento (ajustado de calendario) M. Industria -0,8 -1,6 -7,7 -9,0 Sep. 23 Ȝ Visados. Superficie a construir. Total (suma móvil 24 meses) M. Fomento 6,7 8,0 5,4 3,8 Ago. 23 Pernoctaciones en hoteles INE 85,4 8,4 1,1 5,8 Sep. 23 Ventas al por menor (ICM), deflact. y ajust. por días hábiles INE 0,9 6,6 6,9 6,2 Sep. 23 Ȝ Matriculaciones de automóviles ANFAC -5,4 18,5 2,3 18,1 Oct. 23 Ȝ Indicador de confianza del consumidor (nivel) Com. Eur. -26,5 -19,3 -20,3 -19,7 Oct. 23
Importaciones de bienes de capital, volumen M. Economía 13,0 5,7 5,7 -7,2 Ago. 23 EMPLEO Y PARO
Ocupados equiv. tiempo completo, según Cont. Nac. INE 3,7 3,0 3,1 3,5 III T. 23 Ocupados EPA INE 3,1 2,7 2,9 3,5 III T. 23 Población activa EPA INE 0,9 1,9 1,8 2,5 III T. 23 Tasa de paro EPA (% s/ población activa, datos c.v.e.) INE-Funcas 12,9 12,2 12,1 12,0 III T. 23 Ȝ Afiliados a la Seguridad Social (6) M. Empleo 4,0 2,7 2,7 2,7 Oct. 23 Ȝ Paro registrado (miles de personas, datos c.v.e.) M. Emp.-Funcas 2.962,8 2.776,0 2.764,5 2.743,7 Oct. 23 PRECIOS Y SALARIOS
Deflactor del PIB INE 4,1 6,3 6,5 6,1 III T. 23 Ȝ Precios de consumo (IPC). Total INE 8,4 3,6 3,5 3,5 Oct. 23 Ȝ Precios de consumo (IPC). Subyacente INE 5,2 6,4 5,8 5,2 Oct. 23 Ȝ Diferencial IPCA con zona euro (puntos porcent.) Eurostat -0,1 -2,6 -1,1 0,6 Oct. 23 Coste laboral por trabajador (ETCL) INE 4,2 6,0 6,2 5,8 II T. 23 Coste laboral por unidad producida (CNTR) INE 0,9 5,5 6,2 5,9 III T. 23 SECTOR EXTERIOR
Exportación mercancías en volumen M. Economía 3,9 -3,7 -4,3 -13,3 Ago. 23 Importación mercancías en volumen M. Economía 7,4 -5,7 -5,9 -9,7 Ago. 23 Ȝ B. Pagos, saldo bienes y serv.: mill. euros (7) BE 16.314 42.542 36.047 42.542 Ago. 23 Ȝ Variación interanual en mill. de euros 4.561 34.346 29.511 34.346 Ago. 23 Ȝ B. Pagos, saldo c/c y capital: mill. euros (7) BE 20.745 34.288 29.640 34.288 Ago. 23 Ȝ % del PIB 1,5 3,4 3,6 3,4 II T. 23 SECTOR PÚBLICO (8)
Saldo consolid. Adm. Central, CC AA, Seg. Soc.: millardos euros (7) IGAE -62,19 -31,51 -30,52 -31,51 Jul. 23
Variación interanual en millardos de euros 23,52 30,53 2,04 -4,71 Jul. 23 Saldo total AAPP (% del PIB) IGAE -4,7 -2,2 -0,1 -2,2 II T. 23 INDICADORES MONETARIOS Y FINANCIEROS
BCE, tipo principal mínimo de financiación BCE 0,73 3,78 4,50 4,50 Oct. 23 Ȝ Euríbor a 12 meses, % BE 1,09 3,87 4,15 4,16 Oct. 23 Ȝ Rendimiento deuda pública 10 años, % BE 2,18 3,50 3,71 3,95 Oct. 23 Ȝ Tipo interés crédito y préstamos empresas (nuevas operac.), % BE 1,91 4,43 4,91 4,97 Sep. 23 Ȝ Tipo interés prést. a hogares para vivienda (nuevas operac.), % BE 1,96 3,63 3,86 3,85 Sep. 23 Ȝ Tipo de cambio, dólares por euro BCE 1,054 1,081 1,068 1,056 Oct. 23 Ȝ Aportación española a M3 Eurozona (fin de periodo) BE 3,2 0,7 -0,6 0,7 Sep. 23 Ȝ Financiación a hogares y empresas (stock a fin de periodo) BE 0,3 -2,9 -3,0 -2,9 Sep. 23 Ȝ Créditos nuevos a empresas y familias (9) BE 16,5 -8,0 -16,6 0,2 Sep. 23 Ȝ Cotización acciones, IBEX 35 (10) Bolsa Madrid 8.229,1 9.017,3 9.428,0 9.017,3 Oct. 23
16 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
nas 2,8 millones de habitantes.
“Somos el primer país de Europa en expedición de licencias de banca digital”, destaca Diana Girdenyté, directora de Proyectos de Inversión en la agencia estatal Invest Lithuania. Este hito es posible, añade, gracias a que han logrado construir “el mayor hub de empresas fintech de los países miembros de la UE y el décimo mejor país para estas empresas en el ranking mundial elaborado por Global Fintech Index, con una cartera de clientes que supera los 25 millones de usuarios”.
La capital, Vilnius, ocupa el segundo lugar de ciudades de tamaño medio en atracción de inversión extranjera, según se refleja en el informe fDi’s European Cities of the Future 2022. Además del divorcio británico, el traslado masivo de empresas bielorrusas —aludiendo, sobre todo, a motivos de seguridad— a partir de 2020 y la estrategia de Lituania de posicionarse como la puerta de entrada al mercado europeo de las startups de origen estadounidense ha dado alas al conjunto del sector de la innovación. El país, que ya contaba con tres empresas valoradas en más de 1.000 millones de dólares o unicornios —Vinted, Nord Security y Baltic Classifieds Group— desde principios de este año, ha puesto todos los esfuerzos en liderar el sector de la innovación en Europa hasta convertirse en un auténtico referente mundial en el sector de la banca digital.
Una regulación muy flexible, junto a una infraestructura digital cada vez más vanguardista —el coste del acceso a banda ancha es uno de los más competitivos del mundo— y el prestigio en materia de ciberseguridad —ocupan la sexta posición en el Global Cyber Security Index— son algunos de los elementos que explican el crecimiento de las empresas emergentes del sector financiero en tierras lituanas. En 2016, el país apenas contaba con 82 compañías, que se han triplicado en tan solo seis años. De las 263 actuales, cerca de la mitad son de origen nacional, y en 2022 captaron financiación por valor de 67,9 millones de euros, multiplicando por cuatro las cifras obtenidas en 2020. El resto de fintech provienen en su mayoría del Reino Unido (33), Estados Unidos (16) y Estonia (8). El 34% de todas ellas se dedican principalmente al ámbito de los pagos.
La gran pregunta es si un país pequeño puede realmente llevar a cabo unos planes de crecimiento tan ambiciosos, en un continente como Europa con una competencia feroz —con colosos del tamaño prevista supera los 100 millones de euros, un capital “de origen 100% privado”, según cuenta Žakaitis. El objetivo es que a finales de 2024 la primera fase del proyecto ya esté terminada.
Hasta el momento, los números les son favorables: los principales indicadores muestran un crecimiento notable en los últimos años. De hecho, durante el último lustro, y a pesar de la irrupción de la pandemia, el tejido de innovación del país ha protagonizado un crecimiento sin precedentes. “El valor del sector tecnológico se ha multiplicado por 17 en apenas tres años”, relata a EL PAÍS la ministra de Economía e Innovación, Aušrinė Armonaitė, miembro del socioliberal Partido de la Libertad (Laisvės Partija). Esta pequeña república báltica —que junto a Polonia es el único país del mundo que tiene frontera tanto con Rusia como con Bielorrusia— cuenta ya con 1.000 start-ups tecnológicas, y presume de ser el segundo ecosistema de Europa en términos de crecimiento.
Biotecnología y salud
Además del sector financiero, el país también está centrando su estrategia en la biotecnología y las ciencias de la salud, dos sectores. Kilo Health es un ejemplo. Según detalla Ilona Bernotaité, directora de Personal, son “la segunda empresa de bienestar digital con mayor tasa de crecimiento en Europa”. Actualmente, ya superan los cinco millones de usuarios, han triplicado los empleados en menos de cuatro años hasta llegar a los 800 actuales y facturaron más de 230 millones de euros en 2022.
Pero es en el área de las TIC donde ha habido más casos de éxito. Según los datos de Eurostat, Lituania alcanzó en 2022 los 52.200 puestos de trabajo relacionados con el sector de las tecnologías de la información y la comunicación. La unidad de desarrollo de Wix (gestor de páginas web), el hub de ingeniería de la empresa de servicios en la nube Chronosphere, o la plataforma de soluciones digitales para restauración Raydiant son algunas de las historias de éxito más recientes.
Lituania quiere presentarse a Europa como la alternativa a Irlanda como plataforma digital. Sus ventajas se basan en unos precios mucho más competitivos, ligeras ventajas fiscales y una mano de obra más barata. El país ya ocupa el octavo lugar en la clasificación de competitividad fiscal dentro de la OCDE, según el International Tax Competitiveness Index 2022, y está tomando el relevo de Estonia, autodenominada como una “nación unicornio” y que hasta ahora había marcado el camino a seguir en materia de innovación en Europa del Este. Además de algunos escollos como la complejidad del idioma y su ubicación en el extremo oriental del continente, habrá que ver cómo acaban afectando al desarrollo del país factores externos como la guerra en Ucrania, cuya cercanía e imprevisibilidad auguran una amenaza
con consecuencias cada vez más d i f í c l e s d p r o n s t i c a r .
E
n octubre de 2022,
la compañía británica Revolut dejaba
el Reino Unido para
instalarse en Lituania,
a orillas del mar Báltico. La fintech —empresa digial de
servicios financieros— se trasladaba definitivamente a territorio de
la Unión Europea por la dificultad,
cada vez mayor, de dar servicio al
mercado del viejo continente como
consecuencia del Brexit. “Siempre
nos centramos en nuestros clientes
y entendemos que a nadie le gusta
lo desconocido”, declaró la portavoz de la empresa, Ieva Elvyra Kazakevičiūtė, poco antes de la salida. Junto a ella, ya son 263 las empresas que forman parte del sector
fintech, que emplea a más de 7.000
profesionales en un Estado de ape-
Centro financiero de Vilna, la capital de Lituania. AYTAC UNAL (ANADOLU / GETTY)
El Brexit y la situación política de Bielorrusia han atraído a muchas empresas
Mano de obra barata, fiscalidad amable y una regulación flexible son sus grandes bazas
E C O N O M Í A G L O B A L
Lituania es la tierra prometida
para las ‘fintech’ El país tiene el ecosistema de start-ups que más crece en Europa y acoge a 263
empresas financieras digitales
POR MARC SOLANES de París, Berlín o Estocolmo—, no solo en el sector financiero, sino
como hub de innovación internacional a todos los niveles. Las intenciones, al menos, apuntan en
esta dirección. Entre las novedades que se han presentado este
año está la Tech Zity, llamada a
convertirse, en palabras de su fundador y director, Darius Žakaitis,
en el “mayor hub de toda Europa”.
Lo que todavía hoy es una antigua
fábrica textil abandonada de la era
soviética, tendrá la capacidad de
albergar a cerca de 5.000 trabajadores de empresas dedicadas a la
innovación y el desarrollo tecnológico.
“El objetivo es, además del traslado de parte de las oficinas
de las empresas ya consolidadas
de nuestro país, atraer start-ups
del resto del país y, sobre todo, talento internacional”. La inversión
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 17
J
anus Henderson nació en 1934 para invertir el patrimonio del británico Alexander Henderson, primero en recibir el título de Barón de Faringdon, que se hizo inmensamente rico con el desarrollo de los ferrocarriles —fue el impulsor, entre otras, de la Algeciras Gibraltar Railway Company—. En la actualidad, la firma es una gestora de activos global que administra activos valorados en 322.000 millones de dólares, tiene sede en Londres, cotiza en las Bolsas de Nueva York y Australia, cuenta con oficinas en 24 países y emplea a 2.000 personas. Desde junio de 2022, el consejero delegado de este gigante de la inversión colectiva es Ali Dibadj (Nueva York, 48 años).
Pregunta. La primera parte del año fue muy buena para los mercados financieros, con subidas de doble dígito. Ahora, sin embargo, viven un momento de mayor incertidumbre. ¿Qué espera para los próximos meses?
Respuesta. Nuestra aproximación al mercado es botton-up [desde abajo hasta arriba], eso significa que analizamos las compañías de forma individual para seleccionar aquellas que nos parecen mejores. Por tanto, tenemos diferentes visiones macro dentro de la gestora. Pensamos que, actualmente, es muy difícil hacer predicciones porque nos encontramos en un mundo en transición que hace que vivamos en una nueva realidad. Si miramos cualquier variable, ya sea el PIB, la inflación o el desempleo, el rango de previsiones entre las más optimistas y las más pesimistas es amplísimo. Lo que sí podemos decir sin miedo a equivocarnos es que la economía se está desacelerando.
P. ¿Y cómo de intenso es ese frenazo?
R. Nunca habíamos visto subidas en los tipos de interés tan intensas, y eso se empieza a notar. He trabajado durante muchos años como analista del sector de consumo y me gusta fijarme en los hábitos de compra de los consumidores. Cuando ahora voy a una tienda lo que veo es que la gente empieza a comprar los productos más baratos. No creo que la desaceleración económica sea algo terrible, pero sí hay posibilidades de recesión. Nosotros, en cualquier caso, tenemos que estar preparados para lograr rendimientos en cualquier tipo de escenario.
P. ¿Cree que la inflación ya está bajo control? ¿Pararán definitivamente los bancos centrales con las subidas de tipos?
R. Podemos decir que la inflación está ya bajo control. Sin embargo, no es razonable pensar que los precios volverán a bajar a niveles próximos al 0%. Tampoco es realista pensar que los bancos centrales bajarán a corto plazo los tipos, porque aún hay tensiones sobre los precios. En cualquier caso, una inflación controlada, en la parte baja de un solo dígito, creo que es algo incluso saludable que puede soportar un crecimiento del PIB.
P. ¿Qué significan desde el punto de vista de un inversor estos niveles en los tipos de interés?
R. Tienen diferentes implicaciones. Por eso, los 350 analistas que tenemos por todo el mundo tratan de averiguar cómo lograr rentabilidades en este nuevo escenario. Como primera reflexión le diría que, después de mucho tiempo, la renta fija vuelve a ser un activo interesante, con rendimientos reales positivos. En el caso de la renta variable hay un cambio clave: el coste del capital. Durante más de 10 años, las empresas obtenían financiación casi gratis, con independencia de que fueran buenas o malas compañías. Eso ya no ocurre y cobra importancia algo en lo que nuestra firma lleva 89 años especializada: el análisis y selección de valores. Incluso podemos beneficiarnos de las malas compañías con nuestros hedge funds poniéndonos cortos [bajistas] en ellas. Otra consecuencia de esta nueva realidad de la que le hablo tiene que ver con los estilos de gestión. En los últimos años, un inversor podía subirse a un fondo pasivo referenciado a un índice con grandes probabilidades de obtener ganancias. Ahora los rendimientos habrá que ganárselos con una gestión mucho más activa.
P. ¿Cree entonces que la edad dorada de la gestión pasiva ha llegado a su fin?
R. No estoy diciendo que no vaya a volver a haber espacio para los fondos pasivos en la cartera, pero sí creo que ya no serán siempre la mejor opción, porque es el momento de aquellos gestores con habilidad para identificar dónde están las mejores oportunidades en cada momento del mercado.
P. ¿Cree que los bancos centrales han ido demasiado lejos y demasiado rápido con las restricciones de liquidez?
R. Es difícil generalizar, pero sí diría que algunos de ellos deberían haber empezado antes con las subidas de tipos para no tener que correr tanto después. Por ejemplo, si la Reserva Federal de EE UU hubiera cambiado antes su política monetaria, los problemas de los bancos regionales no habrían sido tan graves.
P. Lo que parece claro es que si hay una recesión en el corto plazo, los banqueros centrales apenas contarán con herramientas para combatirla, ¿no?
R. Esa reflexión es correcta, pero todo va a depender de cómo de intensa sea esa recesión.
P. Antes mencionaba que vivimos en un mundo de transiciones. ¿Cuáles son las que más le preocupan? ¿De qué manera se están preparando en la gestora para afrontarlas?
R. Identificamos tres grandes transiciones. La primera es la geopolítica. Lo queramos o no, las reglas están cambiando en el mundo. Vemos como algunos países o bloques tienen cada vez más poder, mientras hay una cierta retirada por parte de Estados Unidos del escenario internacional. Eso tiene múltiples impactos y uno de ellos es en las cadenas de suministro, que se están desglobalizando y fragmentando. La segunda gran transición está relacionada con los cambios demográficos: la población envejece en todo el mundo, ya no es algo que incumbe solo a Occidente. Incluso China envejece. El impacto de este cambio sobre el sector de la salud es evidente. El tercer gran movimiento está relacionado con el coste del capital y cómo afecta a las valoraciones de los diferentes activos.
P. ¿Ve oportunidades más allá de los mercados cotizados?
R. Sí, las hay, pero hay que ser selectivos también en los mercados privados. En la última década, las gestoras de capital riesgo compraban empresas y las apalancaban significativamente gracias a tener los tipos al 0%. Esa estrategia mejora los retornos para los fondos, pero no significa que mejore los negocios que compran. Ahora, al haber subido los tipos, el private equity deberá ser mucho más selectivo. Una de las razones para invertir en los mercados privados es tener exposición a las pequeñas y medianas compañías, pero eso también se puede obtener, sin la penalización de liquidez, con nuestros fondos que invierten en small y medium caps cotizadas.
Ali Dibadj, consejero delegado de Janus Henderson, en un hotel de Madrid. A. GARCÍA
“El coste del capital ha cambiado y eso
afecta a las valoraciones de las empresas”
“Es el momento de la gestión activa, de ser capaces de seleccionar las oportunidades”
D I N E R O
Consejero delegado de Janus Henderson. Dibadj cree que es difícil hacer predicciones económicas en un entorno tan cambiante, pero sí advierte de que hay posibilidades de tener una recesión
Ali Dibadj “No es realista
esperar bajadas de los tipos de interés
en el corto plazo”
POR DAVID FERNÁNDEZ
18 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
e hitos administrativos, y fallar en un trámite puede condenar al naufragio un proyecto millonario.
En primer lugar, la ley exige que cualquier planta eólica o solar debe estar operativa en cinco años desde que comienza su tramitación. Pero hay un problema: un tapón de solicitudes colapsa las oficinas públicas, que no dan abasto para dar luz verde al centenar de peticiones de licencia que se amontonan en sus oficinas. Según fuentes del sector energético, hasta 50.000 millones de euros podrían quedar varados por los retrasos de las administraciones nacionales y autonómicas.
Riesgo de ejecución
“La existencia de un volumen de proyectos tan elevado ha desbordado a todos los organismos que participan en alguna fase de su tramitación hasta el punto de que se está poniendo en riesgo su ejecución”, corrobora Miguel Cuesta Boothman, abogado socio especialista en energía Montero Aramburu, quien advierte de la existencia de “tensiones y cuellos de botella”. Los plazos son tan ajustados que los promotores temen no conseguir los sucesivos permisos administrativos a tiempo para iniciar las obras. Cuando obtienen las licencias comienza otra carrera a contrarreloj: construir la planta y echarla a rodar a tiempo. En términos generales, la ley exige cumplir cuatro grandes hitos burocráticos: conseguir un permiso de conexión a la red, una declaración de impacto ambiental favorable, la autorización para construir y, por último, la autorización de explotación definitiva. Y cada fase tiene un plazo.
Los promotores deben andarse con ojo. No cumplir con los sucesivos plazos legales se torna en pesadilla, pues puede producir un fallo en la cadena de contratos (bancos que no cobran, constructores que quedan varados, inversores en la estacada…). “La principal consecuencia es la caducidad del permiso de acceso y conexión a la red”, advierte el abogado Boothman. Lo que, llanamente, implica “el fin del proyecto en casi todos sus ámbitos”. Hay una fecha clave, el 25 de enero de 2024. Es el límite que tienen 1.000 parques eólicos y solares —el grueso de los proyectos de renovables que planean construirse— para conseguir la codiciada licencia de
L
a semana pasada, el grupo francés Cobra anunció la puesta a punto de un importante macroproyecto verde en España. La multinacional gala hizo público un contrato de inversión con Natixis CIB y el Banco Santander por una financiación de 700 millones de euros, destinados a la construcción de 21 plantas fotovoltaicas con capacidad de generar 1.231 megavatios (MW). Operaciones como esta no se cierran en una tarde. Requieren largas horas de estudio y negociaciones con potentes despachos de abogados. En el caso Natixis y Santander, los inversores han contado con los servicios de la división española del bufete Watson Farley & Williams, una firma especializada en operaciones energéticas.
Buscar consejo legal antes de invertir en una renovable es lo normal, pues en juego hay cifras estratosféricas, pero, sobre todo, los inversores saben que esta aventura implica adentrarse en una peligrosa telaraña burocrática y legal. Las leyes marcan un exigente calendario de plazos legales Antes de invertir en una planta, conviene pedir consejo legal. Ó. DEL POZO (AFP / GETTY IMAGES)
CLAVES
Una transición verde a trompicones
La transformación energética de España es una carrera a contrarreloj. Nuestro país mantiene varios compromisos con Bruselas bajo la batuta de la agenda verde para un cambio total en 10 años. Así, el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que comanda Teresa Ribera, tiene como objetivo que, para el año 2025, la producción de energía renovable en el territorio español suponga el 30% del total del país. Para 2030, el Gobierno quiere ampliar dicha promesa y que la penetración renovable en el consumo total de energía sea del 48%, mientras que la generación eléctrica total venga en un 81% de fuentes renovables. Así lo recoge el último borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que espera el visto bueno de la Unión.
L E G A L
La odisea de abrir
una planta
fotovoltaica El colapso en las oficinas públicas perjudica a los promotores, que se enfrentan a una gran burocracia
POR JOSÉ MIGUEL BARJOLA
obra. Rebasar el plazo supondría la caducidad de la autorización ambiental que ya tienen concedida. Por el momento, la pelota está en el tejado de la Administración. El plazo fue ampliado este verano por el Ministerio de Transición Ecológica por seis meses, motivado por las quejas del sector que denunciaba que el día se echaba encima y que no podrían cumplir con el papeleo.
Para María Pilar García Guijarro, socia directora del bufete Watson Farley & Williams en España, la ampliación de este margen legal fue un parche. “La extensión del plazo para obtener la autorización de construcción se ha traducido en la reducción del tiempo para construir la planta”, que antes era de dos años, y ahora debe materializarse en poco más de uno. El efecto dominó se agrava, pues el término para conseguir la autorización de explotación a tiempo, el último de los logros burocráticos, permanece inamovible: sigue siendo cinco años. Y las prisas provocan problemas coyunturales, como “una sobrecarga de trabajo de las
empresas constructoras”, señala García Guijarro, además de una repentina falta de suministros y el consiguiente incremento de los costes por una explosión de la demanda.
Para Andrés Jiménez Díaz, socio de derecho público de Eversheds Sutherland, una de las causas de los retrasos de la Administración es que la ley no distingue entre proyectos de gran envergadura y modestos. Todos están sujetos a los mismos plazos, “aun cuando la ejecución de los grandes proyectos puede presentar condicionantes técnicos o medioambientales especiales”, remarca Jiménez. Solo en el caso de plantas de energía hidráulica de bombeo, la ley concede siete años de margen para que la planta esté operativa.
Como añade el abogado, la propia Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha reconocido en varias ocasiones que la mayor parte de los hitos no dependen de la diligencia del promotor, “sino de la celeridad o tardanza de la Administración en resolver y conceder las autorizaciones”. La propia Administración reconoce que los promotores de los proyectos verdes tienen las manos atadas. Solo cabe esperar. Otro escollo, apunta Coral Yáñez, socia de Bird & Bird, radica en la falta de experiencia de los ayuntamientos a la hora de valorar los casos. “Algunos están familiarizados con este tipo de expedientes, pero para otros todavía es algo nuevo”, apunta la experta. Sobre todo, agrega, cuando quien abre el expediente son “ayuntamientos pequeños con recursos limitados y sin una normativa urbanística adaptada”,
lo que “puede dificultar el proceso”.
Según
fuentes del sector, hasta 50.000 millones de euros podrían quedar varados por los
retrasos
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os tres amigos y fundadores de Kream, Joan Faura, Borja Blasco y Jordi Martínez, compartían la misma crema solar, la que formulaban en el laboratorio familiar de uno de ellos. El producto, dice Faura, era bueno, pero la imagen era aburrida, ya que se dirigía a profesionales y no al consumidor final. Estos treintañeros se preguntaron, en el verano de 2020, por qué no crear una marca para la generación Z, “para esa generación que no se siente identificada con ninguna”, cuenta el cofundador por videollamada. Ese mismo año nació Kream, que facturó 200.000 euros en 2022.
“Fue un poco curioso, porque yo no tenía ni idea de cremas solares, ni de cosméticos, ni de estética ni nada parecido”, recuerda Faura. Cuando la idea ya tuvo forma, buscaron un director general, puesto que ocupó Álex Rodés. A finales de 2020, cuando vieron que iban a necesitar una inversión importante, llamaron a la puerta de conocidos y familiares para financiar su aventura: captaron 200.000 euros y entró un socio relacionado con el sector farmacéutico. “Era muy importante para nosotros con el tema de distribución y entrar en el mercado, porque, si no, no podíamos competir con las multinacionales”, recuerda Faura.
Se estrenaron en junio de 2021. “Hicimos una prueba
de mercado para saber lo
que opinaba la gente, salimos en redes sociales, y vimos si el proyecto tenía viabilidad para crecer”, cuenta Rodés. Kream tenía que
ganarse la confianza de los
consumidores con un diseño fresco y valores propios:
los envases son reciclables,
no hacen pruebas con animales y sus productos no
dejan partículas en el mar.
“Que se protejan del sol con
una marca que no conoce
nadie es un gran reto”, dice Faura. Comercializar los
productos en farmacias les
dio un empujón en esta dirección y cuentan con una gama importante de cremas solares, aceites bronceadores con protección o acondicionadores capilares. También su presencia en redes: “No era algo que anunciáramos a bombo y platillo. Fue más vía influencers. Veía que la gente lo probaba y le gustaba, y que es un producto que cogió inercia. El lifestyle que hay detrás también es joven y va un poco alineado”.
Actualmente, sus productos se encuentran en más de 1.500 farmacias en España, online, tanto en su web como en Amazon, y en puntos estratégicos, como chiringuitos de playa. Para el desarrollo contaron con el apoyo de los laboratorios del cofundador, aunque ya trabajan en formulaciones propias.
Kream, que cuenta con un equipo de 10 personas y que ha cerrado una ampliación de capital de 400.000 euros recientemente, se ha propuesto rondar el millón de facturación este año. Los tres fundadores siguen trabajando en sus empresas anteriores y en Kream realizan tareas relacionadas con la financiación o el control de fabricación. “Cualquier cosa que pase de 500.000 para nosotros es un crecimiento positivo y sano”, apunta Faura. Aseguran que ya son rentables y reinvierten sus beneficios.
Fran Marchena, fundador y consejero delegado de Hoff.
Dos modelos
de filtros solares de Kream.
E M P R E N D E D O R E S
con la idea de vender zapatillas cómodas, modernas, versátiles, con un diseño colorido y original, hacer caja desde el primer momento y apoyarse en un marketing potente. Llevan dos millones de pares vendidos.
“Nuestra clave ha sido la creatividad. Hemos conseguido desarrollar un código visual único, con combinaciones armónicas que la gente ya reconoce por la calle. Eso es muy difícil en tan poco tiempo”, declara el empresario, que añade: “Nos han copiado muchísimo, de hecho, ya hemos ganado un juicio por plagio”. Ese diseño, afina por correo electrónico Lucía Cuervo, directora de Producto, se basa en “líneas marcadas que proceden de una mezcla entre movimientos orgá-
F
ran Marchena, fundador y consejero delegado de Hoff, había cursado estudios de marketing en Estados Unidos y llevaba siete años de prometedora carrera en el Banco Santander cuando empezó a barruntar la salida de su zona de confort junto con su amigo y socio (hasta que le compró su 50%), Luis Miguel Botella, que se dedicaba a vender deportivas en Asia. “Esa fue una gran ventaja. Otra fue que los bancos nos prestaron desde el minuto uno”, cuenta Marchena. Habían pasado un año desarrollando la estrategia de lanzar sus zapatillas al mercado. Invirtieron 80.000 euros propios de entrada nicos y tensión controlada. El uso intensivo del color es uno de los atributos más distintivos de nuestra marca”. Sea lo que sea “tensión controlada”, el marketing, del que Marchena es un experto, aparece como otra de sus claves.
Desde el principio apostaron por asociar su imagen con influencers como Gala González, Ana Boyer o María Pombo, cosa que siguen haciendo con excelente resultado. “Somos muy intensos en el ámbito de la comunicación, creo que es muy importante hoy en día, que el mensaje llegue a cuanta más gente mejor, hacemos eventos, seguimos con los influencers, hacemos talleres de creatividad y colaboramos con artistas internacionales para la línea de algunos productos”, revela el empresario. Hoff fue una de las primeras marcas en lanzar deportivas con suelas serigrafiadas. “Se trataba de contar una historia más que de vender un tipo de modelo. Eso nos dio autenticidad, nos hizo distintos a lo que había y le dio originalidad a la marca”.
Negocio físico y digital
Su Instagram tiene 300.000 seguidores y, aunque empezaron con un 100% de venta online, Marchena siempre quiso mantener su presencia en tiendas multimarca. “La gente hace unos años se volcó en lo digital, pero nosotros apostamos también por las tiendas físicas y creo que esa es una de las claves porque son muy rentables. Hoy vendemos allí el 50% del producto”.
No han parado de doblar o triplicar ventas cada ejercicio, hasta los 42,5 millones del pasado año (6 millones de ebitda). Están presentes en 35 puntos de venta en España (17 tiendas propias y 16 corners en El Corte Inglés) y en 1.500 puntos en otros 40 países de América, Asia y Europa, entre tiendas multimarca, zapaterías y boutiques. En un año han pasado de tener 15 a 220 empleados. El primer mercado fuera estuvo en Países Bajos, y desde ahí, se extendieron a Corea, Japón, China y ahora van a por el resto de Asia. También están en casi toda Latinoamérica y Europa. “Es cuestión de tener buenos agentes y darle mucho al marketing”, dice Marchena. El precio de sus zapatillas oscila entre 70 y 130 euros.
En medio de tanto lavado de cara ecológico, en Hoff admiten que no pueden decir que sean una empresa sostenible: “Lo que sí podemos decir es que hacemos un poco más cada día”. De hecho, llevan un año puliendo su modelo de negocio para optar al certificado de sostenibilidad Bcorp, que también incluye el compromiso de ética laboral. Teniendo en cuenta que el trabajo insalubre y las condiciones infrahumanas son inherentes a esta industria y que Hoff produce en China, Vietnam e Indonesia, la pregunta es obligada. “Trabajamos en fábricas muy grandes, pero están todas superau ditadas, con certificados de que no emplean niños. Yo he estado en alguna de ellas y nuestro
equipo de verificación en todas, por eso estamos muy tranqui l os” .
Filtros solares
a la moda
Kream nació en la pandemia y ya factura 200.000 euros, con ganas de convertirse en la crema para la generación Z
Las zapatillas de diseño que
calza Ana Boyer La valenciana Hoff factura 42 millones, dobla sus números cada año y se expande gracias a calculadas campañas
de marketing
POR NATALIA OTERO
POR FEDERICO R. DE LOBERA
20 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
las plazas convocadas por Enaire, el primer generador de empleo del sector, a menos de dos centenares de personas en pequeños grupos de seis a doce alumnos. Ninguna de las academias garantiza empleo. Skyway imparte clases a 60 aspirantes este curso.
La Escuela de Control Aéreo de Senasa es la decana del mercado, la única de gestión pública y la única que existía hasta que en 2013 se liberalizó la formación del sector, explica su responsable, Toni Bonilla. Si bien sus cursos dejaron de ser gratuitos a partir de entonces, dice el representante del sindicato mayoritario USCA, algo que es único en Europa, añade Alonso, donde no sólo se cubre el coste de los programas, sino que en muchos países se proporciona
el asunto diciendo que ella considera el sueldo proporcional al esfuerzo, a la responsabilidad que supone trabajar con la seguridad de las personas y al coste de la preparación. Como la mayoría de los alumnos que ha superado las oposiciones de Enaire, se beneficia de un préstamo con dos años de carencia facilitado por la entidad para hacer frente a los 57.000 euros que cuesta la formación Full Rating (incluye tres especialidades: aeródromo, aproximación y ruta) en esta escuela privada.
“Siempre quise ser controlador aéreo. Aunque estudiase Administración y Dirección de Empresas y trabajase en hoteles en Londres”, afirma su compañero de clase Fernando Pardo, sevillano de 32 años. Ya en Madrid, hizo un máster de gestión aeroportuaria y en 2019 se presentó por primera vez a las pruebas de Enaire. No las sacó. Pero sí aprobó el primero de los tres cursos, el básico, que componen la formación Full Rating, el de aeródromo o torre (27.000 euros y seis meses) que ahora está completando con las otras dos imprescindibles para trabajar en Enaire, tras superar en julio la convocatoria 2022, que ofertaba 137 plazas.
Ellos van a trabajar como controladores en la empresa pública, que gestiona 21 de las 58 torres de control que existen en España (14 están en manos de Saerco y 8 de Skyway tras liberalizarse este servicio en 2010, y las restantes, en poder del Ejército) y cinco centros de control aéreo (Madrid, Barcelona, Sevilla, Palma y Gran Canaria), no privatizados. Estarán en superioridad de condiciones respecto a sus colegas de las empresas privadas. Aunque sus salarios ya no se acercarán a los 900.000 euros que alcanzaron algunos antes de que ese año se instaurase la doble escala salarial que rige hoy en la firma pública, según Francisco Martín, director de Skyway ATM Training Academy, su retribución de partida puede moverse entre 45.000 y 90.000 euros brutos anuales en función de la dependencia donde trabajen (el convenio colectivo de Enaire establece ocho grupos más los servicios centrales), según Antonio Alonso, secretario de formación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA). En las compañías privadas, el punto de partida son 25.000 euros, añade.
Existen unos 2.500 controladores aéreos en España (2.228 en la empresa pública), “un colectivo pequeño y con mucho poder”, según el responsable de Skyway. Este centro, con sede en Madrid y Sabadell (Barcelona), es una de las cinco escuelas que hay en España para formar anualmente, según un estipendio o un salario pequeño, como ocurría en España antes.
En Senasa el curso Full Rating sale por 58.850 euros. La escuela ha formado desde 1995 a 2.500 controladores nacionales y a otros 1.000 internacionales. En 2023 pasarán 63 personas por sus aulas. Además de profesionales de Cabo Verde, Angola y Macedonia porque tiene la infraestructura: “seis simuladores de torre y tres de ruta y aproximación”, presume Bonilla; “pues el tráfico aéreo internacional aumenta y no todos los países tienen capacidad para hacerlo”.
FTE Jerez también se ha enfocado en el mercado internacional. Ahora trabaja para Perú, Omán, Irlanda, Países Bajos, Macedonia y Georgia. Imparte toda su formación en inglés y en los últimos cinco años 40 de sus alumnos han accedido a los centros de Enaire, explica Miguel Caparrós, responsable de formación de control aéreo. La compañía, que también enseña a pilotos, cuenta con unas instalaciones de 45.000 metros cuadrados en Jerez de la Frontera, donde prepara a 90 alumnos cada año. El coste de su programa completo es de 59.500 euros.
Barrera de entrada
La barrera de entrada a las escuelas es muy alta: no todo el mundo puede costear un precio tan elevado, dice Alonso, y más aún si el centro no está en tu ciudad. Todas ellas hacen unas pruebas de selección porque se trata de un mercado de trabajo muy pequeño (“el privado es muy limitado”, dice Caparrós, y Enaire ha sacado de media 97 plazas al año entre 2019 y 2022, a las que se han presentado en los dos últimos 2.300 candidatos tras un crecimiento significativo, señala la entidad, desde los 1.600 aspirantes anteriores; pruebas que superan unos 150) y de un coste formativo elevado. Y casi todos los alumnos aprueban precisamente por ello, según Bonilla.
“Si se liberalizan las siete torres anunciadas por el Gobierno (Palma, Málaga, Gran Canaria, Tenerife Norte y Sur, Bilbao y Santiago), podrían hacer falta unos 300 controladores”, prevé Francisco Martín. Matthew John Cornwall, responsable de STC Training Center, la escuela de Saerco, la otra gestora privada de torres, recomienda cautela a los aspirantes; esperar a que la liberalización sea realidad antes de realizar el desembolso para el programa, que en su caso suma 64.000 euros. Esta escuela ha formado este año a 35 alumnos, la mayoría en cursos de torre (25.000 euros).
Ser controlador no exige un título universitario. Sí un buen nivel de inglés, un certificado médico y, por supuesto, unas habilidades específicas: atención, concentración, resistencia al estrés, decidir en momentos complejos, conciencia situacional, etcétera. Su formación es muy intensa y exigente. “Con al menos 30 instructores y asignaturas como navegación aérea o aeronaves explicadas por pilotos, meteorología impartida por la AEMET, factores huma-
nos, que dan psicólogos, o legislac i ó n ” , e j mp l i f c B o n i l a .
B
eatriz Juárez tiene 38 años, es ingeniera de Telecomunicaciones y durante 20 años fue azafata de vuelo. Ahora quiere dar un giro a su carrera y se está preparando para convertirse en controladora aérea en la academia Skyway. Una plaza le espera en el aeropuerto de Palma de Mallorca en enero después de aprobar las pruebas de “competencias técnicas y conductuales” de la empresa pública Enaire. Es la recta final de los 10 meses de formación que se necesitan para hacerse con la licencia de alumno controlador de tránsito aéreo de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Después, una vez en Palma, tendrá que sacar la habilitación en la unidad de destino, tras ejercitarse entre tres y seis meses ya con tráfico aéreo real, no con enormes simuladores y pseudopilotos hablándole en inglés y español en la habitación de al lado, como actualmente. Así se obtiene la licencia de controlador: en poco más de un año.
Cuando se le pregunta si el motivo para cambiar de profesión es el jugoso salario de estos profesionales (de 94.500 euros brutos de media en los últimos años, según fuentes de Enaire), Beatriz zanja
Beatriz Juárez, alumna de la escuela Skyway, en una de las aulas con el simulador de control aéreo y los equipos técnicos. INMA FLORES
Sin necesidad de
titulación universitaria, la formación se
prolonga por un año
El coste de las academias de
preparación se acerca a los 60.000 euros
C A R R E R A S Y C A P I TA L H U M A N O
Cómo hacerse controlador
aéreo y ganar 100.000 euros Más de 2.000 profesionales gestionan los cielos españoles
desde tres empresas. La pública es la que mejor paga
POR CARMEN SÁCHEZ-SILVA
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 21
Visitantes en la edición de Smart City celebrada en 2022.
del departamento de Ética Artificial de Google, estarán presentes en el recinto de la Fira de Barcelona gurús tecnológicos y personalidades de perfil tan disruptivo como Nathan Blecharczyk, cofundador de Airbnb; la exministra británica y experta en desarrollo sostenible Claire O’Neill; la abogada especializada en IA Micaela Mantegna; los responsables del programa de regeneración urbana de los alrededores del estadio del Fútbol Club Barcelona, o las máximas autoridades municipales de ciudades como París, Atenas, Rosario, Tallin, Dublín, Houston o Vancouver.
Todos coincidirán en una edición cuyo lema es La nueva era urbana y que el director del certamen, Ugo Valenti, presenta a priori como “la mejor de la historia”, con unas cifras que demuestran “que el ecosistema de innovación urbana vuelve a estar en plena forma”. Van a ser alrededor de 600 los expertos presentes y más de 1.000, en representación de 800 ciudades de todo el mundo, los expositores. En palabras de Valenti, una vez alcanzado el ecuador de la llamada “década de la acción” ha llegado el momento de acelerar en todo el mundo los procesos de transformación urbana que deben proporcionarnos “ciudades más sostenibles y eficientes”. Smart City Expo es la oportunidad de contribuir, con conocimiento y con ejemplos de éxito, a ese objetivo común.
Empresas como Microsoft, Nvidia, Axis, Dell, AWS, Siemens o Deloitte estarán representadas en esta plataforma de innovación que incluirá también una Demo Área, un escaparate al futuro inmediato en que van a tener cabida patinetes eléctricos dotados de inteligencia artificial, coches plegables, autobuses autónomos o papeleras inteligentes capaces de clasificar los residuos por sí solas.
El encuentro internacional de las metrópolis inteligentes vendrá acompañado este año de una serie de eventos complementarios, de Tomorrow.Mobility World Congress a Puzzle X, pasando por Tomorrow.Building o Tomorrow. Blue Economy. Es decir, cuatro citas sectoriales centradas, respectivamente, en estrategias sostenibles aplicadas a la movilidad urbana, las tecnologías que mayor impacto transformador van a tener en los próximos años (como el almacenamiento de datos de ADN y las interfaces cerebrales), el futuro de la industria de la construcción o las prometedoras
perspectivas que presenta la llama “ c o n mí a z u l ” .
D
e la estadounidense Margaret Mitchell, una de las científicas más influyentes del mundo
en opinión de la revista Time, ha llegado a decirse que es la principal pionera del “algoritmo justo”, un intento de aplicar criterios éticos a los procesos de autoaprendizaje de la inteligencia artificial para evitar que reproduzcan sesgos sexistas, étnicos u homofóbos. Mitchell va a ser una de las ponentes estrella de la próxima edición de Smart City Expo World Congress (SCEWC), que se celebra-
rá en Barcelona entre el 7 y el 9 de novi embre. Junt o a l a responsabl e
Repensar las
urbes del siglo XXI
Fira de Barcelona celebra una nueva edición de Smart City Expo World entre el 7 y el 9 de noviembre F E R I A S
“La innovación urbana está en plena forma”, dice Ugo Valenti,
director del certamen
POR MIQUEL ECHARRI
Atravesar las puertas de Garoña es viajar al pasado, hasta la época dorada de la energía nuclear. EL PAÍS ha visitado las instalaciones ante un desmantelamiento en el que se tendrán que gestionar miles de toneladas de residuos radiactivos.
Descúbrelo en este especial en nuestra web.
GAROÑA:
ASÍ SE DESMANTELA
UNA CENTRAL NUCLEAR
VER EL ESPECIAL
22 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023
‘ A F T E R W O R K ’
EL LIBRO DE LA SEMANA
Un viaje por la historia de la desigualdad
La Gran Recesión, fruto de los desvaríos crediticios en el sector inmobiliario, aceleró la desigualdad económica en la mayor parte del mundo y provocó que el debate sobre la brecha de rentas acaparara buena parte del foco académico y mediático. Sin embargo, la inequidad viene de muy lejos, aunque en cada época se ha manifestado de una forma distinta. El último libro de Branko Milanovic, Visions of Inequality (Harvard University Press), bucea en el pasado para identificar en seis periodos de la historia diferentes, que abarcan desde la Revolución Francesa al final de la Guerra Fría, las raíces de este mal. El economista serboestadounidense realiza una detallista labor de documentación para desentrañar qué significaba la desigualdad para algunos de los teóricos más destacados de este periodo: François Quesnay, Adam Smith, David Ricardo, Karl Marx, Vilfredo Pareto y Simon Kuznets. El autor sostiene que no se puede abordar la desigualdad como un concepto estático y general: toda aproximación debe tener en cuenta el
momento y las circunstancias en las que se produjo. D. F.
U n a mu j e r p a t i n c o n s u h i j o s e n D o r n ( P a í s e B a j o s ) . R V L O N K H U I J S E N ( A F P / C O N T A O )
L
a hucha con forma de cerdito es un clásico en muchos hogares para guardar el dinero de bolsillo que los menores suelen recibir cada semana por parte de sus padres. En Países Bajos, siguen siendo uno de los primeros regalos para los niños, pero las cosas están cambiando. Entre los ocho y nueve años, un 28% recibe ya su paga a través de una cuenta bancaria abierta a su nombre. Hace cinco años era un 15%, y la transferencia se efectúa de forma digital. El cerdito va perdiendo su entrañable presencia en las habitaciones infantiles a partir de esa edad, pero, a cambio, los pequeños aprenden a manejar mejor su capital. Pueden saber lo que ingresan y cuánto gastan sin necesidad de romper la hucha. El problema de este cambio en los hábitos de ahorro es la seguridad de los códigos secretos en manos inexpertas.
Los datos fueron publicados en octubre por el Instituto Nacional para la Información Presupuestaria (Nibud, en sus siglas neerlandesas), que ha investigado la forma en que los padres enseñan a sus hijos —entre 6 y 14 años— a manejarse con el dinero. La encuesta que apoya el trabajo fue llevada a cabo entre abril y mayo pasados en colaboración con el banco Rabobank. De los 1.468 padres consultados, un 87% considera una parte importante de su tarea enseñar un buen manejo monetario. Por otro lado, un 93% da una paga de forma regular, cuya cuantía ha aumentado desde 2018. Mientras los niños de siete años reciben entre 1,40 y 2,30 euros semanales (hace cinco años el máximo eran 2 euros), los de 11 años tienen entre 2,30 y 3,50 euros (antes no pasaban de los 2,30 euros). “El estudio muestra que los menores con dinero de bolsillo se preocupan más de asuntos financieros y desarrollan más habilidades en este terreno que los que no disponen de este tipo de dinero suelto”, según Nibud.
El peligro de este nuevo hábito es la posible falta de cuidado con que los menores manejan sus tarjetas bancarias y los números secretos de acceso. En 2018, un 72% de los progenitores estaba seguro de que su prole no dejaba que otras personas accedieran al código PIN. Ahora solo lo cree un 57%. Sin embargo, solo un 21% de los padres recalca a sus hijos que deben tener cuidado especial con estos datos. Y solo un 22% los alerta de la posibilidad de ser objeto de peticiones fraudulentas de dinero que tal vez no puedan ser descubiertas a tiempo. Unas ofertas no deseadas que, llegado el caso, pueden derivar incluso en transacciones fraudulentas a través de las cuentas de los menores. Estos reciben a cambio una suma, sin darse cuenta de que es una forma de ciberdelincuencia que podría convertirlos en las denominadas “mulas de dinero”. En este punto, el Nibud subraya la importancia “de explicar este tipo de peligros a los niños lo antes posible, porque ahora solo lo hace uno de cada cinco padres”.
Como montar en bici
El fenómeno de las cuentas bancarias desde la infancia no es nuevo en Países Bajos. Si antes solían abrirse a la edad de la escuela secundaria, en 2017 era ya visible la tendencia desde la primaria. “Los padres guardan cada vez menos dinero en efectivo en el hogar y dar una paga semanal de forma digital resulta muy cómodo”, explicó entonces Gabriëlla Bettonville, del propio Nibud, a la televisión pública holandesa (NOS). Es posible, sin embargo, que los titulares de la tarjeta bancaria sean demasiado pequeños para hacer cálculos o entender bien los recibos. Ya entonces, el propio Nibud —un organismo independiente— aconsejó que se enseñara a los menores, desde la educación básica, el uso y cuidados de una tarjeta. Lo compararon con ir en bici, un proceso gradual
de aprendizaje que no lanza al ciclista a la calle hasta que mantiene el equilibrio.
Réquiem por el cerdito en Países
Bajos. Los padres neerlandeses sustituyen la paga en efectivo por los ingresos digitales periódicos en las cuentas bancarias de sus hijos
POR ISABEL FERRER
C A RTA D E L C O R R E S P O N S A L El peligro de este
nuevo
hábito es la falta de cuidado con la
que los menores manejan sus tarjetas
¿Ha estado en algún Airbnb? No, siempre me han encantado
los hoteles.
¿Un buen plan de ocio? Soy ecléctico, me gusta mucho la ópera y el teatro, pero también el aire libre. Un buen fin de semana fuera, con excursión y cata
de vino, sería un plan perfecto.
¿Un sueño que no haya cum-
plido? De los típicos que se suelen decir, no he escrito un libro ni tengo niños, pero estoy muy contento con mi vida. Cada vez estoy más en disposición de poder ayudar, estoy trabajando con fundaciones o con gente que se interesa en el sector y que le pue-
do dar consejo profesional.
¿Qué consejo le hubiese gus-
tado recibir? Que no me pusiera límites. Durante un periodo en mi vida tiré por la vía segura
frente al riesgo.
¿Qué cualidades cree que tie-
ne? Soy optimista, me levanto listo para el siguiente asalto. Otra cosa importante es mirar-
se a uno mismo objetivamente.
¿Cómo lleva el estrés? Bastante bien. Soy de los que se duermen en los aviones. El fin de semana no me pongo el despertador. El estrés lo gestiono con deporte e
intentando focalizar la atención.
¿Cuánto tiempo es capaz de es-
tar sin el móvil? Si tengo el móvil delante no voy a negar que tengo mucha presión por ver el mensaje que acaba de llegar. Pero intento silenciarlo a partir de
cierta hora cuando llego a casa.
Dígame una película y una serie de las que más le han gusta-
do. Me han gustado Succession y O p e n h i me r .
N
acido en Badalona (48 años), Javier
Águila, presidente
para Europa, África y Oriente Próximo de la cadena de
hoteles Hyatt, encaja en la definición de empresario hecho a sí mismo. De orígenes humildes, sus padres eran pluriempleados y consiguieron mandar a Javier y a su hermano a la universidad. Luego él fue becado para estudiar un máster en Arizona y un MBA en Columbia (Nueva York). Después de trabajar en banca de inversión, creó una cadena de hoteles que fue adquirida por Hyatt,
donde se quedó trabajando.
Presupongo que tras una carrera como la suya tiene dinero como para no trabajar. ¿Por
qué lo hace? Te tiene que gustar lo que haces. Siempre me han llamado la atención los retos, no me hubiera quedado en Hyatt por la posición, sino por el proyec-
to que podemos llevar adelante.
¿Viaja a menudo? Me encanta viajar, esta semana vengo de Madrid, Zúrich y Praga. Ahora estoy en Dubái (la entrevista se realiza por videoconferencia). Cuando vuelva pasaré por Zúrich, Barcelona y luego Chicago.
Javier Águila
“Una excursión y luego una cata de vinos es el mejor plan”
M U Y P E R S O N A L
POR MARÍA FERNÁNDEZ
EL PAÍS, DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 23
Z
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