Periódico El país 17 de Noviembre 2023 (Sólo texto)
www.elpais.com E L P E R I Ó D I C O G L O B A L VIERNES 17 DE NOVIEMBRE DE 2023 | Año XLVIII | Número 16.916 | EDICIÓN NACIONAL | Precio: 2,00 euros
SALUD El fármaco contra el dolor
del que abusan los españoles P28
José Luis Rodríguez Zapatero P13
Pedro Sánchez ganó ayer la investidura como presidente del Gobierno con un apoyo más amplio y trasversal que el que tenía hasta ahora. Obtuvo 179 votos del Congreso, mayoría absoluta, frente a 171 de PP, Vox y UPN. Los ocho partidos que optaron por el sí suman 12,6 millones de votos, al incorporar a Junts a la mayoría del Gobierno anterior, y los tres del no son 11,3 millones, una polarización que ilustra el inicio de una legislatura que se espera de alta tensión. Alberto Núñez Feijóo felicitó a Sánchez brevemente tras la votación, aunque también le dijo que esta investidura “es una equivocación”. El presidente prometerá hoy su cargo ante el Rey.
En la segunda sesión en el Congreso, Sánchez se mostró dispuesto a afrontar en esta legislatura el debate sobre la revisión del modelo territorial que le reclamaron los nacionalistas vascos. La Constitución, señaló, “debe interpretarse con arreglo al espíritu del tiem-
po vigente”. PÁGINAS 16 A 26
EDITORIAL EN LA PÁGINA 12
Durante la investidura, Pedro Sánchez ha mostrado de forma alternativa todos los rostros que envuelven una figura que sigue siendo enigmática, las mil caras de un
jugador de fortuna. PÁGINA 19
EL CONGRESO NOMBRA AL PRESIDENTE POR 179 VOTOS A FAVOR Y 171 EN CONTRA
Investidura
y democracia
Josep Borrell, alto representante de la UE para la Política Exterior y Seguridad, advirtió ayer en Israel contra la muerte de “civiles inocentes, incluidos miles de niños”, en el mensaje más crítico desde las instituciones europeas a la respuesta israelí a los ataques de Hamás del 7 de octubre. “Un horror no justifica otro”, declaró tras visitar el kibutz Beeri, donde fueron asesinadas o secuestradas decenas de personas. “Entiendo vuestra rabia. Pero dejadme pediros que no os consuma la ira. Creo que es lo que os pueden decir los mejores amigos de Israel”, dijo en presencia del ministro israelí de
Exteriores, Eli Cohen. PÁGINAS 2 A 4
LIBROS Stephen Graham Jones: “Al escribir terror estoy haciendo política” P31 El jefe de la diplomacia de la UE visita Israel y advierte de la muerte de civiles
Borrell: “Un horror
no justifica otro”
El líder socialista muestra distintas caras
en la investidura
Sánchez o la costumbre de ganar
El líder socialista ensancha sus apoyos en su tercera elección Pedro Sánchez, aplaudido tras confirmarse su elección, mientras Alberto Núñez Feijóo se acerca a él para felicitarlo. / CLAUDIO ÁLVAREZ
Feijóo felicita al ganador
pero le dice: “Esto esunaequi vocaci ón”
Mayoría absoluta para Sánchez
El presidente promete hoy ante el Rey y formará Gobierno en breve
Artículos de: Fernando Vallespín, Elvira Lindo, Jordi Gracia, Ignacio Peyró, Víctor Lapuente, Estefanía Molina, José Andrés Rojo, Najat El Hachmi y Javier Casqueiro.
ANTONIO PITA, Magen (Israel)
C. E. CUÉ / J. MARCOS, Madrid
PABLO ORDAZ, Madrid
Apuesta por interpretar la Constitución con arreglo al “tiempo vigente”
2ELPAÍ S Vi ernes17denovi embrede2023
INTERNACIONAL
El hospital Al Shifa, el mayor de Gaza, sigue bajo control del ejército de Israel y sin poder ser evacuado, pese a albergar aún a miles de refugiados y pacientes, según las autoridades sanitarias de la Franja. Día y medio después de su ocupación, los militares registraron ayer las instalaciones en busca de evidencias que prueben que el centro médico esconde en unos túneles el mando de operaciones de Hamás, como insisten las autoridades israelíes desde hace semanas. Hasta el momento han mostrado apenas un puñado de armas supuestamente encontradas en el registro del complejo y aseguran haber hallado la entrada de uno de esos túneles.
Además, el ejército israelí encontró ayer el cadáver de Judith Weiss, una rehén de 65 años que estaba en manos de Hamás y que padecía cáncer. Las Fuerzas de Defensa israelíes informaron de que encontraron su cuerpo en una estructura adyacente al hospital Al Shifa. El cadáver ya ha sido trasladado a territorio israelí. En un comunicado publicado en su canal de Telegram, el ejército afirmó que en la estructura en la que se localizó el cadáver también se encontró equipamiento militar, incluyendo kaláshnikov y lanzacohetes. Mientras, en Cisjordania, un ataque reivindicado por el brazo armado de Hamás, las brigadas de Ezedín al Qasam, provocó la muerte de un soldado y cinco heridos en Jerusalén.
El director de Al Shifa, Mohamed Abu Salmiya, dijo en la cadena de televisión catarí Al Jazeera que los militares israelíes se han llevado los cadáveres y están cavando zanjas para rodear las instalaciones. Las operaciones de los soldados, además de en el servicio de urgencias, se centran en radiología, neonatos y el ala de quemados, añadió. Salmiya calcula que aún quedan, además de unos 5.000 refugiados, 500 miembros del personal médico y unos 650 pacientes, entre ellos 36 bebés prematuros. Ya son más de 11.400 las víctimas mortales de la operación israelí en Gaza —según las autoridades de la Franja, de Hamás— en respuesta al ataque de Hamás del 7 de octubre, que provocó unos 1.200 muertos y, durante el que la milicia islamista secuestró a 240 personas.
Los tanques israelíes atacaron ayer el hospital Al Ahli, pero su personal sanitario no puede moverse para atender a los heridos, según denunció la Media Luna Roja Palestina a través de la red social X (antes Twitter). El aparcamiento del Al Ahli ya fue escenario de una explosión en la que murieron entre 100 y 300 personas el 17 de octubre tras el impacto de un proyectil que, según el Gobierno de Israel, fue lanzado desde dentro de la propia Gaza.
El alto comisario de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, reclamó ayer a las partes que acepten de forma “inmediata” las pausas humanitarias aprobadas por el Consejo de Seguridad y exigió que se lleve a cabo una investigación internacional. “Las gravísimas denuncias de múltiples y graves violaciones del derecho internacional humanitario, independientemente de quiénes las hayan cometido, exigen una investigación rigurosa y rendición de cuentas”, dijo Türk ante los periodistas en Ginebra.
Türk ha hecho balance de su reciente viaje a la región, que le llevó, entre otros lugares, hasta el paso de Rafah, en el lado Egipcio de la frontera con Gaza. El responsable de la ONU no pudo, sin embargo, visitar ni Israel ni la Palestina ocupada por la falta de respuesta por parte de las autoridades israelíes. Más allá de la Franja, el alto comisario mostró su preocupación por “la intensificación de la violencia y la grave discriminación contra los palestinos en la Cisjordania ocupada, lo que
incluye también Jerusalén Este”.
Sin zonas seguras
Por otro lado, los responsables de varias agencias de Naciones Unidas y de organizaciones humanitarias internacionales, entre ellos el propio Türk, han anunciado en un comunicado conjunto que no apoyarán la declaración de ninguna “zona segura” que no sea acordada por las partes en conflicto. “No participaremos en el establecimiento de ninguna zona segura en Gaza que se establezca sin el acuerdo de todas las partes y a menos que se den las condiciones fundamentales para garantizar que se satisfagan la seguridad y otras necesidades esenciales”, señalan en el texto los responsables de una veintena de agencias de la ONU y ONG internacionales, entre las que se encuentran Unicef, la Organización Mundial de la Salud, el Programa Mundial de alimentos o Save The Children.
El 18 de octubre, tras forzar a más de un millón de habitantes del norte de la Franja a desplazarse hacia el sur, el ejército israelí dirigió a la población hacia Al Mawasi, una zona costera al oeste de Jan Yunis que calificó de “zona humanitaria”, donde se iba a organizar el reparto de ayuda. Gran parte de los desplazados que huían de los bombardeos se refugiaron tanto en Jan Yunis como en Rafah, ciudades que, sin embargo, también están siendo atacadas por Israel.
El viento sopla cada vez más en contra del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. Su supervivencia política está cada vez más en entredicho tras el fracaso que supuso el ataque de Hamás. Por un lado, cientos de familiares de los secuestrados en Gaza avanzan en una marcha de protesta de cinco días a pie desde Tel Aviv a Jerusalén para llegar mañana por la tarde a la residencia del jefe del Gobierno. Por otro, el centrista Yair Lapid, efímero primer ministro el año pasado, cree que es hora de sacar a Netanyahu del cargo. Afirma en su cuenta de X que una mayoría
del Parlamento respaldaría un nuevoGobi ernodecoal i ci ón.
Israel prolonga la ocupación del
hospital Al Shifa, el mayor de Gaza
El ejército asegura haber encontrado en el centro la entrada a un túnel de Hamás
LUIS DE VEGA, Jerusalén ENVIADO ESPECIAL
Palestinos heridos por un ataque israelí eran atendidos ayer en el suelo del hospital Indonesio, en el norte de la franja de Gaza. / FADI ALWHIDI (REUTERS)
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
La operación
militar se desarrolla en quirófanos y el servicio de urgencias Las brigadas Ezedín al Qasam matan a un soldado en Jerusalén Una marcha
ciudadana contra Netanyahu se dirige a su residencia
Z
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 3
INTERNACIONAL
Josep Borrell ofreció ayer en Israel el mensaje más crítico expresado hasta ahora por un representante de la Unión Europea contra la respuesta dada al ataque de Hamás del 7 de octubre. “Gaza no está lejos de aquí. Un horror no justifica otro”, alertó el jefe de la diplomacia europea en una declaración ante la prensa junto al ministro israelí de Exteriores, Eli Cohen, con quien acababa de recorrer el kibutz Beeri, cercano a la Franja, en el que milicianos palestinos mataron o secuestraron aquel día a decenas de personas.
“Entiendo vuestros miedos y dolor”, dijo. “Entiendo vuestra rabia. Pero déjame pediros que no os consuma la ira. Creo que es lo que os pueden decir los mejores amigos de Israel, porque lo que diferencia a una sociedad civilizada de un grupo terrorista es el respeto por la vida humana. Todas las vidas valen lo mismo”, abundó el alto representante para Política Exterior y Seguridad de la UE. A su lado, Cohen, que escuchaba serio, venía justo de señalar a Hamás como “único responsable” tanto de los 1.200 muertos de su ataque como de los más de 11.000 que han causado en Gaza los bombardeos israelíes en respuesta a ese episodio.
El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores tiene una conexión personal con el lugar (y con los propios kibutz) que subrayó al principio de su intervención. “Sé lo que un kibutz significa para los israelíes”, aseguró antes de recordar que, en 1969, pasó un verano trabajando como voluntario en uno por el deseo de “contribuir al espíritu de esperanza, paz y solidaridad” que representan. “Así que entiendo lo que la familia de los kibutz siente cuando sus hijos, padres o hijas son secuestrados”, argumentó sobre los alrededor de 240 rehenes en Gaza, principalmente en manos de Hamás. Esa vivencia propia le sirvió para dejar claro el lugar desde el que exhortó a Israel a, en primer lugar, poner en marcha “pausas” humanitarias (como pide la UE y acaba de hacerlo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas) y, “en un determinado momento”, a poner fin definitivamente a las hostilidades.
Los kibutz, granjas cooperativas surgidas en el marco del movimiento sionista, estaban inspiradas en el socialismo y, por ese motivo, atraían hace medio siglo a voluntarios de otras partes del mundo. Allí se casó por primera vez, contó Borrell tras señalar su orgullo por cómo habla hebreo uno de sus hijos.
Con estos ingredientes personales, Borrell insistió en que “nada justifica lo que hicieron los terroristas de Hamás”, en el derecho de Israel a defenderse y en que Hamás “debe ser derrotado”. Pero también matizó que “Hamás no representa al pueblo palestino” y recordó que Israel debe actuar “en línea con el derecho internacional y, en particular, el derecho internacional humanitario” y que han muerto en las últimas semanas “civiles inocentes, incluidos miles de niños”. “Una cosa es defender a Israel y otra, cuidar de la gente que lo necesita. Y, por eso, la Unión Europea, además de apoyar el derecho de Israel a defenderse, también está pidiendo [que Israel permita la entrada en Gaza de] ayuda humanitaria, comida, agua, combustible, protección”.
Para defender la necesidad de un acuerdo de paz con los palestinos, una de sus principales propuestas para aliviar el conflicto, Borrell también aludió a cómo ni siquiera la fortaleza militar israelí y la barrera en torno a Gaza, en la que Israel invirtió más de 2.000 millones de euros, pudieron impedir el ataque sorpresa de Hamás.
“Hemos visto cómo los muros, la tecnología y los soldados no bastan para hacer a Israel seguro La seguridad solo puede venir de la paz”, apuntó Borrell, que escuchó con atención en el kibutz los relatos de israelíes que vivieron el ataque del 7 de octubre. Cohen también le mostró fotografías de cadáveres.
La visita del alto representante tiene dos elementos simbólicos. El primero, producirse. Es su primer viaje a Israel desde que asumió el cargo en 2019. La diplomacia israelí vetaba extraoficialmente a Borrell al acusarle de parcialidad en el conflicto con los palestinos y, en plena polémica por la reforma judicial del Gobierno de Benjamín Netanyahu, también de “interferir en los asuntos internos”. En mayo, una reunión en persona en Bruselas con Cohen suavizó el ambiente, y se llegó a fijar una fecha para la visita, que la guerra obligó a anular.
El segundo aspecto de peso es que el viaje incluye la ciudad cisjordana de Ramala, donde se reunirá hoy con el presidente palestino, Mahmud Abbas; su primer ministro, Mohamed Shtaye; y el titular de Exteriores, Riad Al Malki. Será el primer representante de la UE en pisar Cisjordania desde el día del ataque. No lo hicieron ni la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von
Der Leyen, ni la del Parlamento Europeo,RobertaMetsol a.
Borrell: “Un
horror no justifica otro; no dejéis que
la ira os consuma”
El alto representante de la UE para Política Exterior subraya en Israel que “todas las vidas valen lo mismo” Natalia Abu Jarad tiene 26 años, es profesora de Ciencias y vivía en el centro de Gaza. Una semana después del ataque de Hamás contra Israel, el 7 de octubre, el ejército israelí lanzó octavillas sobre su barrio en las que advertía a sus habitantes de que debían emigrar hacia el sur de la Franja porque la zona iba a ser bombardeada. Junto a su padre, que se había refugiado en su casa, emprendió la huida. Un vecino que pasó por su calle días después le contó que el edificio donde residía está en ruinas.
Ella, al menos, pudo hacer el camino en coche porque, debido a las explosiones, la carretera está destruida y ahora hay que cubrir buena parte del trayecto a pie, sorteando tanques, controles y socavones. Tras semanas de angustia, sin comida, electricidad, ni medicinas, consiguió finalmente salir de la Franja. La madre de Natalia era española y, por eso, ella y su marido fueron incluidos en la lista de hispanopalestinos cuya evacuación negoció el Ministerio de Asuntos Exteriores con Israel y Egipto. Ambos aterrizaron ayer a las seis de la tarde en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) en un Airbus 330 del Ejército del Aire que fue a recogerlos a El Cairo. Como todos sus compañeros, Natalia siente una mezcla de alivio, agradecimiento y tristeza.
Los ministros de Asuntos Exteriores y Defensa, José Manuel Albares y Margarita Robles, respectivamente, han acudido a recibir a 139 hispanopalestinos (85 con pasaporte español y 54 familiares) que han abandonado Gaza. Entre ellos había tres bebés, 64 menores de 18 años, 39 mujeres adultas y 33 varones. De los 143 evacuados de Gaza entre el lunes y el miércoles en tres tandas, cinco optaron por quedarse en El Cairo, donde se sumó al grupo una mujer que ya estaba en Egipto. Tras agradecer el trabajo de las embajadas españolas en Tel Aviv y El Cairo y el Consulado General en Jerusalén, Albares ha reiterado la necesidad de un alto el fuego humanitario.
“Yo no he venido, yo me he escapado”, explica Nafez, padre de Natalia. “España no es mi segunda patria, es la primera”, asegura este profesor de Economía, de 65 años, que se casó con una española e hizo la mili en el ejército español en 1981. Aun así, no pensaba que volvería en estas condiciones, dejando atrás “a 20 o 30 parientes y amigos que no sé si están bajo tierra”. Por su parte, Riad El Aila, doctor en Ciencias Políticas, explica que la mayoría de los extranjeros, incluidos los españoles, estaban ya en el sur de la Franja desde hace un mes, pero que Israel demoró el permiso de salida, postergándolos respecto a los nacionales de otros países, “por la postura de España contraria a las ma-
tanzas de Israel”.
JosepBorrel lvi si tabaayerconEl iCohenelki butzBeeri ./ÁLVAROGARCÍ A Un hispanopalestino evacuado:
“Yo no he venido, me he escapado”
José Manuel Albares y Margarita Robles reciben a los últimos desalojados de Gaza a su llegada a la base aérea de Torrejón
ANTONIO PITA, Magen (Israel)
MIGUEL GONZÁLEZ, Madrid
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ El jefe de la
diplomacia recuerda las muertes de
“miles de niños” Se trata de su
primer viaje al país desde que asumió el cargo en 2019 Hoy se reune con el presidente
palestino, Mahmud Abbas, en Ramala
4 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
INTERNACIONAL
“Moriré de un disparo, pero no de hambre”, afirma Fayza, mientras separa las aceitunas de las hojas, sentada en el suelo. Tiene 62 años y se dedica desde pequeña a la cosecha de la aceituna en la población cisjordana de Salfit, en la zona con mayor producción de aceite de oliva de Palestina. Fayza y otros nueve miembros de su familia son los únicos de los alrededores que trabajan en los olivares en plena temporada de recolección. Todo apunta a que serán los últimos. Desde el 7 de octubre, cuando Hamás atacó Israel, las agresiones contra agricultores se han multiplicado por toda Cisjordania, impidiendo a los palestinos acceder a sus tierras y recoger la aceituna, e incluso matándolos si se acercan demasiado a sus campos.
En Salfit no ha habido muertos, pero sí acoso y robo del producto. Lo cuenta Jamal Mustafá Abu Salimé, propietario de un olivar, que se considera “afortunado”. Él al menos puede cultivar este campo, el único de los cinco que posee. Ha renunciado ya a intentarlo en los otros —unas 200 hectáreas en el área C, controlada exclusivamente por Israel—, repartidos en las inmediaciones de la ciudad, debido al acoso de los colonos de Rosh, un asentamiento israelí cercano. A finales de octubre, lo intentó por última vez. Acudió antes de la hora habitual, a las cuatro de la madrugada, para sortear el acoso, pero no funcionó. En cuanto los 12 trabajadores de su cuadrilla empezaron a descargar los aperos, un dron los sobrevoló a muy poca distancia. Huyeron.
“Si veis el dron, bajad la cabeza”, avisa, señalando en dirección al asentamiento. También alerta de que es frecuente que les apunten con luces láser, pero eso no le preocupa. El asentamiento no es visible desde el olivar, a unos 700 metros de distancia. Por eso llevan cuatro días pudiendo ir a trabajar. Aun así, este 6 de noviembre han traído más máquinas para acelerar el proceso. “Es solo cuestión de tiempo que también vengan a por nosotros, así que tenemos que ir rápido”, asegura uno de los trabajadores, Mohamed Saed Al Hasan. Cuenta que cuando empezaron los ataques en otros campos, la familia se reunió y decidió no ponerse en riesgo acudiendo a recolectar, pero pasados unos días su padre cambió de opinión. “Somos 12 en la familia y no podemos renunciar a los 2.000 dólares (1.840 euros) que obtenemos del aceite”, explica. El propietario no les paga un salario, sino que comparte un porcentaje del beneficio y para ellos es su único ingreso. “Los colonos intentan quitarnos la comida que ponemos en la mesa para después quedarse nuestras tierras”, dice.
Fayza, sin embargo, se niega a trabajar contra reloj. “Por supuesto que temo por mi vida, pero no pienso quedarme dentro de mi casa y cerrar la puerta, que es lo que buscan. Cada día, cuando vengo aquí y veo que ha habido otro ataque leo versos del Corán para protegernos, porque solo Alá determina cuándo es el momento en que vamos a morir”, dice. La mujer eleva la mirada al cielo, hastiada, cuando se le pregunta qué ataques ha sufrido. El día anterior, dice, seis soldados del ejército israelí les cortaron el paso cuando salían del campo en dirección a casa. Les interrogaron y registraron. Aún tiene fresco cómo en unas tierras vecinas, a mayor altitud que estas, hace solo 12 días, el ejército entró con excavadoras para arrasar los cultivos. O cómo prácticamente cada noche brigadas de soldados entran en la ciudad para realizar redadas y detenciones. Justo en la entrada del olivar puede verse lo que queda de un poblado beduino arrasado, en el que vivían 40 personas que huyeron a mediados de octubre, después de que el ejército destruyera
sus casas.
“Estamos solos”
Todos coinciden en que la recolección de la aceituna en Salfit transcurría con relativa normalidad antes del 7 de octubre. “Desde que los israelíes empezaron a atacarnos, la Autoridad Nacional Palestina no ha hecho nada. Estamos solos en esto”, denuncia Salimé. En otras zonas de Cisjordania, la convivencia antes del ataque de Hamás no era tan tranquila. En lugares como Qusra, al suroeste de Nablús, los olivareros tenían que avisar al ejército israelí de que querían cosechar sus tierras y ellos les indicaban cuándo hacerlo: eran los soldados los que les protegían de los colonos. Pero con el estallido de la guerra, el ejército no solo ha dejado de protegerlos, sino que se ha unido a los ataques, según denuncia el alcalde, Mohamed Jabe. El resultado es que nadie en Qusra ha podido recolectar una sola aceituna.
Ese punto de inflexión también se ha sentido en Salfit. Fayza dice que estaban acostumbrados a temer a los colonos de Rosh, pero ahora ya ni siquiera están seguros de cuándo los ataques proceden de ellos y cuándo del ejército. “Los del asentamiento se visten con ropa militar, intento distinguirlos por la kipá”, dice. Salimé explica que en realidad la situación ha empeorado en los dos últimos años, desde que se creó este asentamiento. Rosh es pequeño, perteneciente a una sola familia dedicada a la ganadería de ovejas. “No es posible que una familia de 10 o 15 miembros sea la responsables de que no podamos cosechar hectáreas y hectá-
reas de olivos. No están solos”, pr ot es t a.
E
n la guerra en Gaza vemos dos tipos de contención: la que se agradece y la que da vergüenza. La primera sería, por ejemplo, la cautela antes de señalar a los responsables de una matanza. Por ejemplo, la del hospital Al Ahli, tras una explosión el 17 de octubre. Murieron familias enteras palestinas que se habían refugiado en el aparcamiento. Durante días solo hubo ruido, sesgos, propaganda a favor de Israel y de Hamás. Muchos medios se precipitaron y señalaron sin pruebas. Después de incriminar primero al ejército israelí y luego desdecirse, The New York Times concluyó que un proyectil se lanzó desde territorio israelí, pero que no se podía afirmar quién lo hizo. La misma confusión se dio con los proyectiles que impactaron contra el complejo sanitario Al Shifa, que Israel atribuyó a Hamás, pero que el equipo de verificación de ese diario demostró el miércoles que al menos eran israelíes.
El temple que se valora en los expertos es exasperante en el caso de las instituciones. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha tardado 40 días en aprobar una resolución que ni siquiera exige a Israel un alto el fuego en la Franja, sino un sucedáneo: pausas humanitarias. En este tiempo han muerto más de 11.000 palestinos. Previamente 1.200 israelíes habían sido asesinados y más de 200, secuestrados por Hamás. Pero mientras los tanques arrasaban Gaza y se terminaba el combustible y los médicos operaban sin anestesia, el máximo órgano de la ONU tenía las manos atadas por el veto de sus cinco miembros permanentes. Por eso es importante que al fin se haya adoptado una resolución vinculante y que EE UU la haya facilitado con su abstención. Otra cosa es que Israel vaya a cumplirla; basta ir a la hemeroteca para comprobar que no sería la primera vez que se niega a hacerlo.
La UE también arrastra los pies. Tampoco le pide al Gobierno de Netanyahu un alto el fuego, sino la misma versión licuada que el Consejo de la ONU: corredores y pausas humanitarias. Los Veintisiete están de acuerdo en apoyar a los palestinos, pero no en cuánto. El consenso es exigirle a Israel que respete el derecho internacional humanitario, que prohíbe atacar a los hospitales y a los civiles dentro de ellos, y al mismo tiempo, denunciar a Hamás si utiliza a los ciudadanos o las instalaciones médicas como escudos humanos.
Si se demuestra que debajo del hospital de Al Shifa no existen túneles de Hamás, algo que Israel lleva años afirmando, y que incluso medios israelíes empiezan a cuestionar, a las instituciones internacionales les será complicado justificar su tibieza con Israel. Atacar un hospital, aunque se probara que hubiese miembros de Hamás dentro, es ilegal. La voluntad de equilibrio puede convertirse en una embarazosa dejación de funciones. Sin agua ni medicinas, bajo bombardeos constantes, más gente va a morir en Gaza. Muchos serán niños. Un alto al fuego inmediato humanitario, como pide el secretario general de la ONU,
António Guterres, es inaplazable. @anafuentesf
Las agresiones de colonos israelíes contra agricultores se multiplican en localidades cisjordanas como Salfit o Qusra Los últimos olivareros resisten en Palestina
OPINIÓN / ANA FUENTES
La contención necesaria y la lamentable
BÁRBARA AYUSO, Salfit ENVIADA ESPECIAL
Olivareros en Salfit, en Cisjordania central, el día 6. / ÁLVARO GARCÍA
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
El ejército arrasa los campos
con excavadoras y efectúa detenciones “Tratan de
quitarnos la comida sobre la mesa”,
dice un recolector
Viernes 17 de noviembre de 2023 EL PAÍS 5
6 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023 INTERNACIONAL
Taiwán, el “asunto potencialmente más peligroso en la relación”, según Xi Jinping, fue el más obvio durante la cumbre con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Según explicó un alto cargo estadounidense en una charla con periodistas en Filoli, el líder chino insistió en su conversación con Biden en que prefiere la unificación pacífica y su país no tiene planes, hoy por hoy, de tomar la isla por la fuerza. Pero “pasó inmediatamente a las condiciones en las cuales se podría utilizar la fuerza”. Unas condiciones que la Casa Blanca no ha querido precisar. El comunicado del Ministerio de Exteriores chino indica que Xi subrayó a Biden que la unificación entre China y Taiwán es “inevitable” y reclamó que Estados Unidos deje de proporcionar armamento a la isla.
Por su parte, el presidente estadounidense planteó a su homólogo quejas acerca del historial de China en el respeto a los derechos humanos, prácticas económicas y comerciales contrarias a la economía de mercado y el apoyo de Pekín a Rusia. Que la desconfianza entre los dos gobiernos no se ha disipado, quedó claro apenas minutos después de concluir la reunión en las afueras de San Francisco. “Me fío, pero verifico”, declaró Biden en su rueda de prensa, preguntado por si la cumbre había aumentado su confianza en su interlocutor. Y al concluir su comparecencia, se volvió a contestar una pregunta, expresada a gritos, sobre si seguía considerando a Xi como un dictador, tal y como le había calificado a comienzos de este año. “Sí, lo es”, apuntó tajante.
Horas después de la cumbre, Xi participaba en una cena con empresarios estadounidenses, en la que los asistentes aplaudieron con entusiasmo la declaración del presidente chino de que su país estaba “abierto a los negocios”.
El presidente de EE UU, Joe Biden, cerró la cumbre del miércoles con su homólogo chino, Xi Jinping —la primera entre ambos líderes en un año—, “muy satisfecho”, según la Casa Blanca. Las conversaciones de cuatro horas en una mansión en las afueras de San Francisco cumplieron los objetivos: Biden se llevaba el plácet chino para restablecer algunas comunicaciones militares —no todas—, combatir el tráfico de fentanilo y establecer un grupo de trabajo sobre inteligencia artificial en el ámbito de la defensa.
Pero, sobre todo, se había conseguido la gran meta: ambos habían acordado proteger la relación bilateral para evitar crisis indeseadas en vísperas de un año electoral clave (2024) para los dos países. Ambos deberán demostrar esa buena voluntad a partir de ahora: sus comunicados divergentes dejan claro que las diferencias son aún abismales en áreas como Taiwán.
La reunión más esperada del año en el ámbito geopolítico global permitió crear un cortafuegos en la “relación bilateral más importante del mundo” —como la describió el propio Xi Jinping— y suavizar las tensiones entre los dos colosos después de un año en el que los lazos cayeron a su nivel más bajo. “Hemos acordado que cada uno de nosotros podrá agarrar el teléfono y llamar directamente”, apuntaba Biden en la rueda de prensa que ofreció, en solitario, al término del encuentro.
“Errores de cálculo por parte de cualquiera de los dos pueden causar verdaderos problemas”.
Lograrlo ahora era fundamental. China, que vive momentos de economía alicaída, necesita las inversiones de los empresarios estadounidenses. Estados Unidos, preocupado por las guerras en Oriente Próximo y Ucrania, busca estabilidad en el Pacífico. El año próximo es clave para ambos países. En enero se celebran elecciones en Taiwán, la isla de régimen democrático que China considera parte de su territorio, y Pekín teme un triunfo, por tercer mandato consecutivo, del Partido Demócrata Progresista (PDP), partidario de la distancia con el otro lado del estrecho. Y en noviembre llegarán los comicios presidenciales estadounidenses. La campaña electoral estadounidense entrará en pleno fragor a partir de enero; Biden, que se juega la permanencia en la Casa Blanca, estará centrado en sus actividades de campaña, y no viajará al exterior.
“Era la última oportunidad” para suavizar asperezas entre los dos gigantes, apuntaba ayer Denis Wilder, de la Universidad de Georgetown, en una videoconferencia. “No hay ninguna posibilidad de que el año próximo Biden viaje a Asia, ni de que acepte una invitación para viajar a Pekín, o que se invite a Xi a venir a Washington. Si se iba a poner un cortafuegos en la relación, había que hacerlo ya”.
Por el momento, se ha logrado. “Al subrayar las áreas de cooperación, e insistir en la comunicación, Xi y Biden definen cuáles son los límites en la competición entre Estados Unidos y China”, apunta la consultora Trivium, con sede en Pekín, en una nota. Esas áreas de cooperación han quedado claras. Ambos países firmaron un acuerdo para acelerar las renovables y reducir el consumo de combustibles fósiles, justo a tiempo para la reunión de la COP-28 dentro de tres semanas
en Dubái.
IA y fentanilo
También acordaron, según Estados Unidos, que China tomará medidas contra las empresas fabricantes de sustancias con las que se elabora el fentanilo, el opiáceo que cada año mata a cerca de 100.000 estadounidenses, la mayoría jóvenes. A cambio, Estados Unidos ha levantado las sanciones sobre un laboratorio chino.
La lista de resultados incluye también un pacto, aunque vago, para el establecimiento de un grupo de trabajo sobre la inteligencia artificial en el ámbito nuclear y de la defensa. Un acuerdo que se queda corto con respecto a la prohibición absoluta que había barajado Estados Unidos antes de la reunión, y que algunos expertos han acogido con escepticismo. “Creo que quieren colaborar en un grupo porque quieren hacerse una idea de lo avanzados que estamos en inteligencia artificial y militarización. Creo que es más una operación de recolección de inteligencia por parte del lado chino más que un intento real de establecer el proceso de la inteligencia artificial en defensa”, apunta Wilder, antiguo alto cargo del
Consejo de Seguridad Nacional del aCasaBl anca.
Taiwán y el comercio separan a Biden
y a Xi, pese a la buena sintonía Los comunicados posteriores a la conversación evidencian abismales diferencias Sin planes para tomar
la isla por la fuerza
MACARENA VIDAL LIY
San Francisco Ambos acuerdan proteger la relación
bilateral en vísperas
de un año electoral
Washington y Pekín
reanudan algunas
comunicaciones
militares
Joe Biden y Xi Jinping, el miércoles en la mansión Filoli en Woodside (California). / KEVIN LAMARQUE (REUTERS)
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 7
INTERNACIONAL
Finlandia cerrará mañana otra puerta en el muro que separa cada vez más a Rusia y la Unión Europea. El Gobierno del país nórdico anunció el bloqueo de cuatro de sus nueve pasos fronterizos con su vecino del este, todos ellos en la zona sur, la región donde se concentra casi toda la población finlandesa. Helsinki toma esta medida tras acusar a Moscú de intentar provocar una crisis migratoria con el traslado de personas de otros países sin papeles a su territorio. Este cierre parcial de la frontera implica una dificultad más para el desplazamiento de los rusos a la UE: el veto aéreo del bloque a Rusia por la invasión de Ucrania ha restringido los vuelos solo a quienes pueden permitirse pagar un oneroso billete a través de Turquía u Oriente Próximo.
Los puntos fronterizos dejarán de permitir el paso a partir de la medianoche de hoy a mañana hasta el 18 de febrero de 2024, aunque el primer ministro finlandés, Petteri Orpo, advirtió ayer de que su Gobierno está preparado para adoptar más medidas que garanticen la seguridad de sus fronteras. Un día antes, el presidente del país, Sauli Niinistö, acusó al Kremlin de permitir el paso de personas sin visados válidos: “No veo otra manera de acabar con este flujo en la frontera que con una acción por parte de Finlandia muy clara”, manifestó.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, insinuó que la decisión finlandesa tendrá una respuesta del Kremlin y criticó que fuera adoptada sin consultar a Moscú. “Son nuevas líneas divisorias en Europa, que no resuelven problemas, y plantean cuestiones nuevas”, manifestó la representante del Kremlin.
Orpo, del conservador Partido de Coalición Nacional, lidera un Gobierno en el que hay más formaciones, incluido el ultraderechista Partido de los Finlandeses, euroescéptico y antiinmigración. Según el primer ministro finlandés, desde hace varias semanas reciben cada día decenas de inmigrantes de otros países que solicitan asilo, cuando lo habitual era un caso diario. Según sus cifras, solo el lunes se presentaron unos 60 solicitantes de asilo sin documentos de países como Siria, Somalia e Irak, frente a los 91 registrados entre el 1 de agosto y el 12 de noviembre. Desde septiembre, 280 personas han cruzado la frontera, según Helsinki. “Está claro que esta gente está siendo ayudada, e incluso escoltada y transportada hasta la frontera, por los guardas fronterizos rusos”, denunció esta semana Orpo.
No es la primera vez que la inmigración ilegal se utiliza como arma política. Finlandia recuerda la crisis de finales de 2015, cuando llegaron cientos de solicitantes de asilo a sus dos puestos fronterizos más septentrionales. La entrada de sirios, afganos e iraquíes a la Laponia finlandesa se cortó de raíz en marzo del siguiente año tras el acuerdo en Moscú entre Niinistö y el presidente ruso, Vladímir Putin, por el que esos dos cruces fronterizos solo podrían ser utilizados durante seis meses por ciudadanos finlandeses y rusos. Finlandia se convirtió en el miembro número 31 de la Alianza Atlántica en abril. Esta adhesión, a diferencia de lo que supondría la entrada de Ucrania en el club militar, no es vista por el presidente Putin como “una amenaza inmediata”, pese a su cercanía a la segunda mayor ciudad de Rusia, San Petersburgo, y el disputado Ártico.
Noruega, otro miembro de la OTAN, también recuerda otra explosión súbita en la llegada de inmigrantes sin papeles en 2015 a través del círculo polar, donde comparte frontera con Rusia. “Cerraremos la frontera si es necesario”, advirtió la ministra de Justicia noruega, Emilie Enger Mehl, en declaraciones a la agencia NTB. La situación actual en la frontera finlandesa guarda paralelismos con la crisis migratoria desatada por Bielorrusia en 2021, cuando el régimen de Aleksandr Lukashenko envió centenares de personas sin documentos traídas de Oriente Próximo a los bordes de Polonia y los países bálticos. Aquella acción obligó a estos miembros de la OTAN a reforzar sus fronteras con tropas, lo que
derivó en una escalada militar conMi ns k.
L
a guerra es incierta por definición. Puede cambiar de rumbo súbitamente, por factores que escapan a quienes las dirigen y más todavía a quienes pretenden comprender lo que sucede en los campos de batalla. Es un tópico de la doctrina militar que no hay ni un solo plan que resista la entrada en combate.
Ahora, la guerra de Gaza ha proporcionado a Putin la oportunidad de ganar en Oriente Próximo lo que ya ha perdido en Ucrania. Su guerra y sus atrocidades se ven eclipsadas por las atrocidades de Hamás y del Gobierno de extrema derecha israelí en la atención de los medios de comunicación y de los gobiernos e instituciones internacionales.
La escalada del horror, estimulada por la guerra digital, se ha convertido en una subasta, en la que cada parte pretende neutralizar las perversidades propias con la exhibición de las ajenas. Entre las bárbaras imágenes de la entrada de los terroristas de Hamás en Israel y el asalto de las tropas israelíes al complejo hospitalario de Al Shifa, han arrumbado a un segundo plano las estampas bestiales de Bucha e Irpin.
La nueva guerra no tiene solo efectos propagandísticos, sino que afecta a los suministros de artillería, fundamentales en la guerra de desgaste, en perjuicio del ejército ucranio, cada vez más corto de munición. Israel ha entrado a competir con Ucrania en la demanda de proyectiles, mientras que Rusia ha conseguido en estos dos años poner a punto su industria de guerra. Hay ahora dos mercados mundiales: el occidental con enormes dificultades para atender la demanda y precios al alza y el oriental con una producción suficiente, incrementada por la oferta de Corea del Norte y de Irán.
Los efectos divisivos de la guerra de Gaza son una bendición para Putin. No tan solo afectan al suministro de armas, en el que Estados Unidos da preferencia a las demandas de Israel. La fractura se ha trasladado al interior de las opiniones públicas, las instituciones democráticas, los gobiernos y las organizaciones internacionales. A diferencia de la guerra de Ucrania, que suscitaba reacciones pacifistas o de indiferencia, especialmente en el llamado sur global, la de Gaza está provocando un aislamiento de Israel y de sus aliados más próximos y un enorme desgarro en los países occidentales, donde el cambio generacional y el peso de la población de origen árabe o musulmán dificulta la comprensión de la solidaridad prácticamente incondicional de sus gobiernos con el Gobierno de Netanyahu.
Putin está estancado en Ucrania, fiando el curso de la guerra al caos en las filas de su enemigo designado, ese Occidente colectivo que dentro de un año puede tener a Donald Trump como líder. El único éxito de Ucrania estos días es la propuesta de apertura de negociaciones de adhesión a la Unión Europea. Aunque está cargada de simbolismo, también contiene una advertencia sobre la urgencia de la paz ante
la posibilidad de una guerra sin fin o inclusodeunal ent aderrot aporcansanci o.
Finlandia cierra cuatro pasos
fronterizos con Rusia Helsinki acusa a Moscú de tratar de generar una crisis en el país nórdico con el envío de inmigrantes irregulares
ANÁLISIS / LLUÍS BASSETS
Ucrania sufre en Gaza
La medida
dificulta aún más el desplazamiento de los rusos a la UE El Kremlin afirma que responderá y critica que se adopte
sin consultarles
JAVIER G. CUESTA, Moscú
Guardias fronterizos inspeccionaban ayer un vehículo en el paso fronterizo de Nuijamaa, entre Rusia y Finlandia. / VESA MOILANEN (AFP) GUERRA EN EUROPA
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INTERNACIONAL
“Alimentaremos a vuestros hijos con huesos”. Las tropas rusas pintaron este mensaje en letras grandes y oscuras en la Casa de la Cultura de Novii Bikiv, una localidad en el norte de Ucrania. El invasor ocupó el municipio entre febrero y abril de 2022. A 450 kilómetros de allí hacia el este, en una aldea de la provincia de Járkov, otro soldado ruso escribió en una pared la siguiente reflexión: “No es un crimen de guerra si lo disfrutaste”. En las regiones ucranias ocupadas por las tropas del Kremlin es frecuente encontrar grafitis que sirven para amedrentar a la población o para dejar constancia de su paso en la guerra, pero también pueden ser pruebas de posibles crímenes. Mizhvukhamy, una institución cultural ucrania, ha creado el proyecto Wall Evidence para documentar el rastro de estos testimonios escritos, por su valor académico e histórico, pero también legal.
Los mensajes para la posteridad de los ejércitos son tan antiguos como la guerra misma. En el muro de Adriano, entre lo que es hoy Inglaterra y Escocia, soldados de la 20ª legión romana Valeria Victrix inscribieron sus nombres mientras levantaban en el siglo III la muralla y sus fuertes; los fascistas italianos dejaron pintadas en España durante la Guerra Civil con vivas a Franco y a Mussolini. Las tropas del Kremlin no son la excepción: la diferencia es que el uso masivo de la telefonía móvil permite llevar un registro exhaustivo de estos macabros testimonios.
En el mapa de Wall Evidence hay compilados unos 400 escritos, repartidos por las provincias ocupadas por Rusia y liberadas por Kiev entre febrero y noviembre de 2022. El proyecto se alimenta de las imágenes que envían ciudadanos o que han sido publicadas en medios de comunicación y en las redes sociales. Pocas proceden de territorios todavía en manos rusas por el riesgo a que las autoridades identifiquen quién ha enviado las imágenes, según explica Anastasiia Oleksii, responsable de la gestión de Wall Evidence. De Mariupol se incluye una oficina de correos en la que se ha pintado la palabra “morgue”, indicación de que, durante el asedio de esta ciudad en 2022, el invasor utilizó aquellas dependencias para amontonar cadáveres de civiles. En la aldea de Basan, en la provincia de Zaporiyia, en las pizarras de las escuelas, con tiza, unidades invasoras escribieron varios mensajes pidiendo perdón. Hay un 10% de los escritos registrados en Wall Evidence en los que el autor se excusa por el daño ocasionado. “En la visión rusa del mundo no existen los conceptos de crimen y arrepentimiento, aunque saben de las atrocidades que cometen, por eso a veces piden perdón, pero nunca son sinceros”, escribe Pavlo Haidai, fundador de Mizhvukhamy. Haidai no disimula su odio y considera que los rusos “no son humanos”. “Hemos aprendido que viven en un entorno animal hostil en el que es necesario marcar su territorio”, añade.
Lo cierto es que muchos de los mensajes de arrepentimiento, por su lenguaje, delatan también burla. En una escuela de Trostianets, en el norte de Ucrania, los soldados rusos, añadiendo dibujos de banderas y caras sonrientes, apuntaron: “Tampoco nosotros necesitamos esta guerra. Nos han enviado. Perdón. Seguimos órdenes. Gloria a Rusia. Lo hemos dejado todo un poco patas arriba. Pero los americanos os ayudarán a limpiarlo”. En Katiuzhanka, de camino a Hostómel, Bucha e Irpin, donde la ONU ha documentado crímenes de guerra rusos, un soldado dejó una carta en el domicilio en el que residió: “Muchas gracias por la comodidad de vuestra casa. Perdonad por la puerta y el jardín. Gracias por la comida. Que Dios os bendiga. Con amor desde Rusia,
paz para vuestro hogar”.
Señales militares
Wall Evidence clasifica las inscripciones en nueve grupos: la mayoría son señales de la Administración militar, desde las famosas letras V y Z, símbolo de las unidades rusas, a las advertencias de paso prohibido, so pena de recibir un tiro, o indicaciones de que determinada sala está destinada a interrogatorios; también hay mensajes nacionalistas y amenazas a la población ucrania; grafitis que despotrican de Occidente, otros que se encomiendan a su fe y los que evocan las victorias soviéticas de la II Guerra Mundial.
Anna Samchuk, socióloga de Wall Evidence, recuerda que “un grafiti es una huella del estado de su autor en el momento de escribirlo, su proyección de la realidad”. Según la documentación, Samchuk detecta tres denominadores comunes: por un lado, pese a la propaganda rusa que inculca que Ucrania es parte de la gran Rusia, los soldados dejan mensajes en los que “asumen que vienen de un país extranjero”; por otro lado, estos militares, según dice, “inconscientemente saben que los pueden matar” y “este miedo a morir lo proyectan con el deseo de dejar algo, sus inscripciones”. Finalmente, esta socióloga concluye que las amenazas y el hecho de dejar claro que quieren dominar son pruebas de la cultura del invasor: “Porque la dominación y la subyugación son típicos de la cultura rusa y de su manera de interactuar socialmente”.
Los soldados identifican en contados casos los regimientos en los que sirven, o incluso sus nombres, pero si esto sucede, las autoridades ucranias lo rastrean para esclarecer qué lugares ocuparon y qué crímenes cometieron. Así se identificó a un soldado ruso involucrado en la masacre de Bucha, según Oleksii.
En Kozacha Lopan, norte de Járkov, los ocupantes establecieron un centro de torturas en los sótanos de la estación de tren. A 600 metros, en una casa, alguien escribió uno de los lemas que identifican al grupo de mercenarios Wagner: “Nos levantaremos sobre las ruinas de las ciudades caídas y escribiremos vuestros nombres en el libro de los muertos”. Oleksii añade otra inscripción de Wagner en una aldea ocupada de Chernihiv: “Dejemos que los que dudan de nuestra paz se
ahoguen en sangre. Porque nuestra gracia será despiadada”.
La iniciativa Wall Evidence recoge más de 400 grafitis y mensajes de las tropas
rusas en Ucrania en un intento de probar que ha habido crímenes de guerra “Alimentaremos a vuestros hijos
con huesos”
Casa en el frente de Izium marcada con la Z rusa. / L. DE V.
CRISTIAN SEGURA, Kiev ENVIADO ESPECIAL
Inscripciónde las tropas rusas en una escuela ucrania de Novii Bikiv en la que se puede leer:“Alimentaremos avuestros hijos con huesos”. /A.F.(GETTY)
GUERRA EN EUROPA
El proyecto incluye fotos enviadas
por ciudadanos o publicadas en prensa Solo un 10% de
los escritos son de disculpa por el daño ocasionado
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INTERNACIONAL
Javier Milei, el candidato presidencial de la ultraderecha argentina, ha puesto patas arriba los consensos que desde hace 40 años mantienen a flote la democracia en el país. Pretende terminar con la educación y la salud públicas, quitar financiación a universidades y se opone a las leyes del aborto y el matrimonio igualitario. Parte de esa guerra cultural, como la llama, supone una relectura condescendiente con la última dictadura (1976-1983) y el terrorismo de Estado.
Al frente de este negacionismo está su candidata a vicepresidenta, Victoria Villarruel, una nieta, hija y sobrina de militares que pide una “memoria completa” que incluya a las víctimas de las guerrillas de los setenta y ponga fin a las causas abiertas por delitos de lesa humanidad. Su discurso, sin embargo, no tiene el predicamento esperado en los cuarteles. Las nuevas generaciones de militares, algunos ya nacidos en democracia y todos educados en ella, consideran que poner el tema de la represión en la agenda atenta contra años de esfuerzos por limpiar su imagen.
Las Fuerzas Armadas controlaron la política argentina durante más de 50 años. En 1930 iniciaron con el primer golpe de Estado una larga serie que intentó reprimir, primero, al primer partido de masas de América Latina, la Unión Cívica Radical (UCR), y luego, a partir de 1955, al peronismo. Cuando entregaron el poder en 1983 habían sacado por la fuerza de la Casa Rosada a cinco gobiernos democráticos, sin contar los cambios de mando de palacio. El presidente de la transición, el radical Raúl Alfonsín, juzgó a los jerarcas de la dictadura en 1985. En 1991, un peronista, Carlos Menem, los indultó. Con el menemismo, sin embargo, se inició también un proceso de desfinanciación de las Fuerzas Armadas y el repliegue de las tropas a los cuarteles. Hoy los militares argentinos no quieren saber nada sobre política. Y el consenso democrático alrededor del “nunca más” neutralizó cualquier intento de reescritura de la historia o glorificación política del terrorismo de Estado. Hasta ahora.
Cuando Javier Milei fue interpelado sobre la dictadura en el primer debate de candidatos, repitió las palabras del almirante Emilio Massera durante el juicio a las juntas militares. Dijo que en los setenta hubo “una guerra” en la que se cometieron “excesos”, pero nunca un plan sistemático de exterminio. Era el primer aspirante a la Casa Rosada que se animaba a tanto y el primero que no perdió votos por ello. Villarruel va más allá. Pretende terminar con los juicios por delitos de lesa humanidad, convertir el Museo de la Memoria que funciona en el mayor centro de detención y torturas de la dictadura, la ESMA, en una escuela “para disfrute de todos” y depurar el programa de pensiones que reciben las víctimas. Durante esta semana, defendió públicamente a un militar que celebró en redes que en el maletero de un ford falcón verde, como los usados para secuestrar militantes, cabían siete personas “aunque un poco incómodas”. Dice, además, que los desaparecidos no fueron 30.000, como sostienen los organismos de derechos humanos, sino “solo” los 8.961 que registró la comisión de la verdad, Conadep, que instaló Al-
fonsín en el inicio de su Gobierno.
Influir en la agenda
El discurso de Villarruel cala entre los militares retirados, con cargos durante la dictadura y muchos de ellos condenados o con procesos abiertos por delitos de lesa humanidad. Pero no en los actuales, formados ya en democracia. “Somos otra generación y estamos molestos”, aclara una fuente de la Armada en estricta reserva porque están impedidos por reglamento de expresar cualquier opinión política. “Los que estuvieron en esa época [la dictadura] ya pagaron, fueron condenados ¿Para qué volver atrás con un discurso que te sigue jugando en contra después de 40 años?”.
La misma pregunta se hace la politóloga argentina Victoria Murillo, directora del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia. “Partidos como el Frente Nacional en Francia [de Marine Le Pen] buscaban en el inicio influir en la agenda de políticas públicas. Una vez que la agenda de políticas públicas cambia, es para ellos más fácil acumular votos. Cuando un tema se vuelve normal, el partido extremo resulta menos extremo”, explica.
Villarruel, de hecho, ha traspasado varias líneas rojas, como la de proponer que las Fuerzas Armadas argentinas se sumen a las tareas de seguridad interior, a la par de la policía o la gendarmería. Hoy lo tienen prohibido por una ley de Alfonsín que garantizó la sumisión de los militares al poder civil. “Las Fuerzas Armadas , después de la dictadura, no quieren meterse en ese juego, que nos hizo perder credibilidad, fondos, propiedades”, dice la misma fuente militar. Desde el Gobierno también consideran que los militares actuales no quieren saber nada con involucrarse en el combate contra el narcotráfico o la delincuencia común. “Hay mucha renovación, con camadas de jóvenes profesionales. Nadie se quiere involucrar en cuestiones de seguridad nacional, porque lo consideran un problema y saben que no están preparados para eso”, dice una fuente oficial conocedora del sector. Para Villarruel, las reticencias tienen sentido, porque en los casos en los que el ejército se ha metido en la seguridad interior “creció la corrupción”.
¿Y quiénes son los militares que apoyan públicamente a Villarruel? “Son retirados antes de tiempo que no cobran beneficios por su retiro, casos individuales con poca ascendencia interna”, responden desde el Gobierno. Todas estas reticencias no impiden que muchos de ellos voten, finalmente, por Milei. La candidata a vicepresidenta les ha prometido una importante subida del presupuesto en caso de llegar a la Casa Rosada. Está por ver si eso será suficiente para sumar apoyos en los cuarteles.
Los militares formados en democracia
toman distancia de las reivindicaciones de esa etapa que promueve Milei
El negacionismo de la dictadura argentina no cala
en los cuarteles
FEDERICO RIVAS MOLINA Buenos Aires
Simpatizantes de Sergio Massa sostenían carteles ante a un retrato de Javier Milei en Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires, el miércoles. / L. ROBAYO (AFP)
JOSÉ ALBERTO
MARTÍNEZ ZOMEÑO
Falleció a los 90 años en Valencia
Descanse en paz.
Los trabajadores de Ediciones EL PAÍS lamentan tan sensible pérdida y se unen al dolor de nuestro compañero Jan Martínez Ahrens, familiares y amigos.
El ultraderechista dinamita 40 años de consenso sobre los golpes de Estado Un miembro de la Armada: “Somos otra generación, estamos molestos” La candidata
a vicepresidenta rechaza los juicios por lesa humanidad
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OPINIÓN
Ley de amnistía
para el “bien común” Creo en las medidas de gracia, en la desjudicialización del conflicto político y en el encaje constitucional de la ley. Lo indignante es que los máximos responsables de su articulado son los que parecen no creer en ella. Hasta la misma noche electoral, el PSOE no la había defendido en campaña ni durante la legislatura y negaba incluso su constitucionalidad. En cuanto a Junts, a juzgar por su actitud y sus declaraciones, no parece creer en solución alguna que no pase por la imposición total de su ideario, postulados y exigencias. Y es este mutuo y clamoroso descreimiento de las partes lo verdaderamente censurable, pues resulta que esta ley se ha llevado al Parlamento no por la convicción de que venga a mejorar las cosas, sino por pura y simple conveniencia. Con todo, quizá lo más irritante sea la desfachatez de intentar presentárnosla como una elección moral en busca
del bien común.
David Barbas García
Pamplona
Triste país
Viendo el debate de investidura en el Congreso, a uno solo le queda la pena de constatar que así no es posible coger el carro de un nuevo mundo en donde el entendimiento político es básico para hacer los cambios profundos derivados de la tecnología y la globalización. Es triste ver una derecha sin ninguna idea que ofrecer más que la palabra España. Es penoso que a tanta gente que cobra el SMI le valga esa palabra para enfrentarse a una realidad que nada
tiene que ver con ello.
César Moya Villasante
Madrid
Versos útiles
Leer a Antonio Machado siempre resulta revelador. No leerlo, también, como vimos a propósito del “Hoy es siempre todavía” erróneamente rectificado el miércoles por Alberto Núñez Feijóo. Aunque, metidos afortunadamente en harina poética, yo me fijaría en otro proverbio machadiano, que dice así: “Busca a tu complementario / que marcha siempre contigo / y suele ser tu contrario”. Quizá por ahí podamos vislumbrar algún indicio sobre el cambio de criterio del recién elegido presidente Sánchez en esos asuntos políticos tan de actualidad y sobre las contradicciones y dificultades
que tal cambio conlleva.
Julio Flórez García Gi j ó n
P
edro Sánchez ya es presidente del Gobierno. Contra los pronósticos anteriores a las elecciones del 23 de julio, precedidas por la debacle socialista en las autonómicas y municipales del 28 de mayo; contra las dificultades planteadas por la amalgama de partidos que debía apoyarlo en virtud del resultado de las generales; contra la presión de la derecha en las calles y en las instituciones; contra sus propias palabras sobre la amnistía y con 171 diputados en contra —como nunca antes—, Pedro Sánchez ha conseguido revalidar su condición de séptimo presidente de la democracia del 78. En un proceso escrupulosamente democrático y constitucional, España acaba con una interinidad que de facto empezó en primavera y un nuevo Gobierno de coalición progresista en plenitud de funciones se pone al frente del país, un país de 47 millones de personas con problemas, retos y desafíos similares a los del resto de los europeos.
Comienza, pues, una legislatura que no será fácil. Tampoco lo fue la anterior —atravesada por la pandemia y la guerra de Ucrania— ni lo será la gestión de lo público en un tiempo de profundas transformaciones tanto en el orden mundial como en la economía o las relaciones laborales y humanas, muy determinadas en lo negativo por la crisis climática y la desigualdad y, en lo positivo, por la pujanza del feminismo.
La capacidad de adaptación de Pedro Sánchez a esta realidad va a darle al PSOE la oportunidad de gobernar en este momento de convulsión geopolítica y geoeconómica. El discurso que el presidente articuló en su investidura sienta las bases de la socialdemocracia del siglo XXI frente a la falta de ideas de futuro del conservadurismo económico y político, ausente en España de estos debates si no es para aplicar, como hace Vox, una sola receta: el negacionismo.
En el ámbito doméstico, la legislatura tampoco será fácil, como demuestra la necesidad de convivir con 11 comunidades autónomas gobernadas por el PP y como se demostró ayer y anteayer en el Congreso. A nivel parlamentario, pivotará sobre varias disputas en el seno de la mayoría afín al Gobierno, empezando por la que enfrenta a Podemos con Sumar. La que enfrenta a ERC con Junts, con el horizonte de las elecciones catalanas, es sin duda la más delicada porque está por ver que el independentismo haya aprendido de errores que se niega siquiera a reconocer. Lo ilustró bien la dureza con la que la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, se dirigió el miércoles al candidato al que apoyó el jueves.
A esta tensión entre nacionalistas hay que añadir además la que viven, con otros comicios autonómicos a la vista, PNV y Bildu, que comparten la agenda territorial, pero discrepan en la social. Con todo, lo que se ha revelado como el pegamento de la mayoría de investidura (179 escaños) es otra competición: la que mantienen el PP y Vox, que ha alimentado un clima desestabilizador que, probablemente, se prolongará hasta, al menos, las elecciones europeas de junio.
Ante este panorama, compete al líder socialista armar un Gobierno con solvencia técnica, visión política y capacidad de tejer alianzas y acuerdos. También un Ejecutivo capaz de explicar mejor sus proyectos para tranquilizar a los moderados que no le votan y conjurar el fantasma de la ruptura social alimentada por la oposición a la amnistía. Sería bueno, así mismo, que estableciera una mejor interlocución con el universo, tradicionalmente conservador, de los altos funciona-
rios del Estado, llamados at aplicar desde la Admi-
nistración las políticas públicas impulsadas por
los poderes Legislativo y Ejecutivo. Comienza, en f i n , l at r e ad eg o b e rp n o d s .
L
a imagen de Joe Biden y Xi Jinping paseando por los jardines de una mansión de California puede ser lo único tangible que salga del encuentro entre los líderes de las dos grandes potencias rivales mundiales. La liturgia diplomática no es, sin embargo, un logro menor en un momento en que se acumulan meses de tensión entre Pekín y Washington que amenazaban con desembocar en un choque con consecuencias para todo el planeta. El encuentro se produjo en el marco de la cumbre de la organización de países del Sudeste asiático (ASEAN) en San Francisco, cita que quedó opacada por una imagen que, en el actual contexto geopolítico, recuerda a las cumbres que escenificaban el diálogo entre superpotencias de la Guerra Fría.
Biden y Xi se conocen personalmente desde que ambos eran vicepresidentes hace una década. Como presidentes, habían tenido otro encuentro bilateral en la cumbre del G-7, el año pasado en Bali. El miércoles se vieron durante cuatro horas. Entre los avances, China se comprometió a colaborar en el control de sustancias precursoras del fentanilo, la droga sintética que asola EE UU y prometió colaboración para controlar la inteligencia artificial. En el aspecto comercial, EE UU y China se presentaron como competidores interesados en mantener la paz a través de una relación de respeto. Según la Casa Blanca, Biden y Xi tuvieron un diálogo “franco y constructivo” en el que dejaron claras sus diferencias sobre los principales vectores de desconfianza que agrian la relación: la competición por la supremacía tecnológica, la tensión comercial que desemboca en vetos y aranceles, y, sobre todo, las diferencias sobre el estatus del enclave democrático de Taiwán, una línea roja para ambos países. En este asunto se limitaron a la exposición de las diferencias con un compromiso genérico a mantener un statu quo cada vez más frágil. El contexto de guerra en Ucrania y Gaza no es ajeno al interés mutuo por rebajar la tensión y evitar nuevos focos de enfrentamiento. Por eso el avance más relevante de la cumbre fue el anuncio del restablecimiento de comunicaciones militares de alto nivel, imprescindible para evitar episodios como la crisis de los globos aerostáticos el pasado febrero.
La cortesía y el milimetrado lenguaje diplomático saltaron por los aires cuando un periodista preguntó a Biden si consideraba a Xi un dictador, término que indigna a Pekín. “Lo es”, contestó. La delegación china calificó el comentario de “irresponsable”. La rivalidad entre EE UU y China es el principal eje de choque geopolítico en el siglo XXI. El detalle muestra hasta qué punto cada palabra cuenta, incluso si es defendible desde Occidente. Las consecuencias no ya de una ofensa sino de un malentendido, serían globales. Es en ese contexto en el que hay que valorar el po-
der de una imagen, por simbólica que sea.
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Aceptar la democracia
Hay policías en las calles habitualmente cuando se celebran partidos de fútbol de alto riesgo y esta semana, policías en las calles para blindar el Congreso. Que hubiera 1.600 agentes para proteger la Cámara baja durante el debate de investidura de Pedro Sánchez demuestra que en este país aún no han calado bien las reglas de la democracia. Se acusa a Sánchez de corrupto, de traidor, de mentiroso, de presidente trampa y de no sé cuántas cosas más, pero todo eso es falso. Ha cambiado de opinión en lo que respecta a la amnistía, pero ¿qué político no ha cambiado alguna vez de opinión por su interés o por el interés del país? Sánchez recibió del Rey el encargo de formar Gobierno y ha cumplido con su misión. PP y Vox, por sus ansias de poder, piden de nuevo elecciones. Feijóo no supera la decepción de haber fracasado en el debate de su investidura y pretende ganar en la calle lo que perdió en el Congreso. No aceptar la derrota es otra lacra que mancha la democracia. ¿Por qué no se dan cuenta?
Antonio Nadal Pería. Zaragoza
MI QUELBARCELÓ
Biden y Xi, una foto necesaria
CARTAS A LA DIRECTORA
Legislatura de equilibrios Las tensiones dentro de la mayoría de la investidura condicionarán a Pedro Sánchez, reelegido presidente
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Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 13 OPINIÓN
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asta en nueve ocasiones aparece en nuestra Constitución la referencia a la “confianza” parlamentaria, el vínculo jurídico-político que une a los representantes de los ciudadanos en el Congreso de los Diputados con el Gobierno. Como es sabido, no en todos los países que poseen una forma de gobierno como la nuestra se requiere esta expresa, solemne, manifestación de apoyo a quien comparece en la Cámara para solicitarlo, en su caso obtenerlo, y liderar el Ejecutivo. Y, por exigencia del Reglamento del Congreso, desde 1982, tras un debate completo, exigente para el candidato y en el que todos los grupos tienen la posibilidad de explicar y de contrastar su posición.
Una investidura que la Constitución obviamente propicia, desde la propuesta del candidato por el Rey hasta la previsión de las dos posibles votaciones sucesivas, siendo suficiente en la segunda la mayoría relativa para designar al presidente. La Constitución quiere la investidura, no la repetición electoral, aunque tenga que dejar a salvo esta última por si los actores políticos fracasan en su cometido.
Y este salvoconducto democrático es tan poderoso en su escenificación, tan real, tan de verdad, que ahuyenta ante los ojos de todos cualquier duda sobre el significado de la legitimidad en un Estado constitucional. Lo acabamos de comprobar de nuevo, tal vez por ello resulte pertinente subrayarlo, en un contexto de circunstancias no habituales, como los que ya no son infrecuentes en las democracias. Pero la nuestra ha exhibido su consistencia, tanto para amparar la más amplia libertad de crítica y de manifestación como para haber desplegado con plena normalidad institucional el propio procedimiento de la investidura.
A mi juicio, tienen poco sentido las advertencias sobre una suerte de inconstitucionalidad sistémica futura, invocando insidiosas mutaciones constitucionales o apelando a expresiones como la de “cambiar la Constitución por la puerta de atrás”, que son de tal gran gravedad que debieran corresponderse, en la palabra o en la pluma de quienes las blanden, con una argumentación mínimamente rigurosa que las hiciera verosímiles. Se trata más bien, creo, de meros vaticinios, tan apocalípticos como apodícticos, y que conozco bien, permítaseme añadir, porque los padecí en mi etapa de gobierno.
Por el contrario, pienso que hay motivos de sobra para confiar en nuestras instituciones de control, y en quienes las sirven, empezando por los jueces y tribunales ordinarios y el Tribunal Constitucional, porque han sido formados en la cultura de la democracia y del Estado de derecho y se hacen responsables de las resoluciones que adoptan y de la motivación de las mismas. No hay puertas de atrás en nuestro Estado constitucional.
En estos días, me han vuelto a venir a la memoria las dos investiduras en las que tomé parte como candidato a la presidencia del Gobierno. Entonces, las cosas eran más fáciles. Empezaba siéndolo para el propio Rey, en su cometido constitucional de formular la propuesta del candidato: entonces, el líder de la fuerza más votada era el único (salvo, tal vez, en 1996) que podía resultar investido. Y luego había que entablar una negociación o un diálogo con otros grupos, pero ceñidos ambos a la mayor o menor oportunidad política de obtener el respaldo parlamentario en la primera votación, con mayoría absoluta, o en la segunda, con mayoría relativa.
Como todo el mundo recuerda, a partir de las elecciones de diciembre de 2015 se produce un reajuste en la representación política que debilita a las fuerzas mayoritarias y dificulta las investiduras. Y ahora la negociación y los acuerdos entre los grupos, y no solo entre los afines, devienen esenciales, imprescindibles. Seguramente, los padres de la Constitución no podían ignorar que con un sistema electoral proporcional, aunque corregido, este escenario fuera posible y hasta probable, y que en un periodo en el que se creía, con razón, en la fertilidad de los consensos, se anticipara de buen grado que estos fueran necesarios para designar al presidente del Gobierno como figura central de nuestro sistema político.
No puede sorprender, por ello, que la Ley Fundamental anude la confianza que se solicita del Congreso al deber del candidato de exponer el “programa político del Gobierno que pretenda formar”, un programa con un significado propio, en relación con los programas electorales con los que comparecieron los grupos que ahora se conciertan, para forjar, en este caso, un Gobierno de coalición que precisa, además, de apoyos externos. El programa, pues, del Gobierno posible, de acuerdo con la representación de la ciudadanía deparada por las elecciones generales, un programa de programas, por más que pivote en torno al de la fuerza mayoritaria, expuesto y suficientemente debatido antes de la votación. Un programa sobre el que me gustaría hacer solo dos referencias.
En primer lugar, el compromiso que incluye, tras haberse negociado entre diversos grupos de la Cámara, de facilitar la aprobación de una ley de amnistía. He indicado más arriba la pertinencia de diferenciar bien, con esta ley como con cualquier otra, los planos de la constitucionalidad y de la conveniencia política. Hace ya algunos días que anticipé con cierta rotundidad mi conformidad con ambas.
Por expresarlo en pocas palabras, la ley de amnistía goza, como todas las demás, y por mor del principio democrático, de la presunción de su constitucionalidad, otro de los recordatorios que parece necesario hacer en estos tiempos, y no hay en este caso argumentos suficientemente sólidos para quebrar esa presunción, aun siendo bien conscientes de que el legislador ha de justificar su excepcionalidad, que lo hace, en mi opinión, profusa y convincentemente.
En cuanto a su conveniencia, estoy convencido de que la mejor expresión de la política en democracia para resolver los conflictos más arduos, los que concitan posturas más distantes, es intentar el diálogo y la negociación, intentarlo sin descanso. Porque también los acuerdos entre posiciones difícilmente reconciliables son los que más valor añaden. Y antes o después, sin amnistía, ese camino sería imposible de recorrer.
Por eso, creo que la decisión tomada merece respeto y abre una expectativa alentadora. Y que un acuerdo de esta naturaleza sea asumido por el candidato a presidente de Gobierno en el momento de la investidura y de forma por completo transparente, pues el texto de la proposición de ley era ya conocido, pone de manifiesto la determinación y el ejercicio de liderazgo de Pedro Sánchez. Por la responsabilidad que comporta, por la responsabilidad que asume. Y también creo saber por experiencia que solo con ambas, con esa determinación y esa responsabilidad, se puede aspirar a alcanzar los logros que parezcan más inasequibles, pero que se inspiran en el designio de una convivencia justa y pacífica que alienta en una democracia avanzada como lo es la española.
Con todo, el núcleo del programa de gobierno con el que ha obtenido la investidura el presidente, el que conecta mejor y más ampliamente con el programa electoral que esgrimió el partido socialista y con la trayectoria del Gobierno de coalición de la anterior legislatura, es el conjunto de medidas de avance y modernización social anunciadas. Creo que el balance de lo conseguido estos últimos años avala la confianza de partida en el cumplimiento de estos nuevos compromisos.
Para concluir estas líneas, deseo referirme a lo que podríamos llamar la investidura de la oposición, pues ello está también en juego en el debate fundacional de la legislatura. Siempre he pensado que el tono general de un país no depende solo de su Gobierno, sino también de la oposición. E igualmente, por ello, esta ha de hacerse, como tal, acreedora de la confianza, así como estar los demás dispuestos a otorgársela.
En este sentido, es verdad que Alberto Núñez Feijóo desaprovechó la oportunidad de censurar con energía el acoso sostenido a las sedes del PSOE, pero él también reconoció expresamente, para que constara, la legitimidad de la nueva mayoría de gobierno. Me quedo con esto último. Y, por todo ello, con la fortaleza mostrada estos
días por la democracia española.
José Luis Rodríguez Zapatero fue presidente
del Gobierno entre abril de 2004 y diciembre de 201 1 .
Investidura y democracia JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO
EL ROTO
SR. GARCÍA
La mejor expresión de la política para resolver los conflictos más arduos es intentar sin descanso el diálogo y la negociación. Los acuerdos entre posiciones difícilmente reconciliables son los que más valor añaden
14 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023 OPI NI ÓN
N
uestro conservadurismo ha tenido siempre apego a la palabra “popular”. Ahí están la Alianza y el Partido, pero también la Cadena de Ondas Populares Españolas —Cope—, la Unión Social Popular o incluso esos Clásicos Populares estrenados por Suárez pero gestados por Arias Navarro. A esta querencia por lo “popular” le podemos buscar genealogías reveladoras, pero, más allá del deje paternalista, apelaba a esa “mayoría natural” de la nación que Fraga reclamaba conservadora y para la que se defendía “un verdadero populismo”. Por supuesto, en una democracia no hay mayorías naturales: hay valores compartidos y consensos básicos. En todo caso, aquella voluntad de hegemonía implícita en lo popular se ha visto desmentida no pocas veces por la realidad. En una novela barojiana, un personaje afirma que le es más simpática la anarquía que el socialismo, a lo que otro replica que no le extraña: también “es más simpático para un chico hacer novillos que ir a clase”. Análogamente, entre un partido liberal-conservador y uno progresista, el partido antipático suele ser el primero: su énfasis en la responsabilidad individual, por ejemplo, penaliza más que la promesa de renovación de la realidad propia de la izquierda. La lengua común ya castiga al conservadurismo: ¿quién quiere un amante conservador?, ¿una fiesta conservadora de cumpleaños?
En la competición entre el centroderecha y el progresismo español hay, sí, un problema de lenguaje —pienso ahora en el “cheque escolar”— que no favorece a la derecha. Hay otros problemas, como los errores no forzados en la elección de candidatos o las estrategias electorales, pero de estos tampoco se libra la izquierda. A la derecha también se la acusa de falta de ambición intelectual, a veces más bien una inhibición por la voluntad de ensamblar sensibilidades: algún peaje hay que pagar para que cuezan juntos tecnócratas y nacionalistas, liberales y conservadores. Y si el centroderecha ya viene penalizado de casa frente al progresismo, también debemos subrayar que, al contrario de lo que podía pasar al final del siglo XX, la cultura política de fondo no prima —ni en España ni fuera— la articulación liberalconservadora.
Con todo, si los populares no han sido tan populares como desea su nombre es porque se enfrentan a algo que, más que un partido, es una atmósfera moral: en nuestro país secularizado, el PSOE tomó el relevo del catolicismo a la hora de sancionar para la mayoría lo bueno y lo malo, lo que es deseable y lo que no. Resulta fácil caricaturizar el progresismo como religión secular: no promete la vida eterna, pero al menos te da la sanidad pública. No multiplica panes y peces, pero redistribuye los recursos. No te llevará al empíreo, pero promueve el empleo público. Y tampoco anuncia la liberación de los humildes, pero —en caso de necesidad— brinda apoyos sustantivos. El centroderecha, concedido, no aporta superioridad moral: ese es un incienso exclusivo de la izquierda. Y, a la vez, cabe recordar que no borraría ninguna de las medidas apuntadas: como bien saben sus críticos, nada más parecido a un partido socialdemócrata que uno democristiano.
Por eso hay que ir más allá y hablar del PSOE como la devoción o la superstición española preferida. Lo notamos cuando, al no confesarse uno progresista, nos miran como a un búho nival. Cuando vemos que el PSOE tiene a González y a Sánchez como en la Iglesia conviven curas guerrilleros y teólogos tridentinos. Cuando se pueden congelar pensiones y ser adalid de lo social. Cuando un traje de Milano monta más ruido que los ERE. Cuando prima la fe sobre las obras, sea al sentir el peligro electoral del 23-J, sea al aplaudir —como en la amnistía— lo que antes se rechazó. En la propia apelación de la derecha al “PSOE bueno” hay cierto candor devoto, aunque —como ocurre en todo culto— al propio PP le haya tocado, desde tiempos del Tinell, el papel de tabú. En fin, Sánchez mantiene una relación de contorsionista con su histórico de declaraciones, pero —si recordamos la campaña— el mentiroso fue Feijóo: por apurar el símil, nuestra relación con el PSOE es de una indulgencia plenaria.
La primacía progresista en España es de orden axiológico. Podemos especular con la inexistencia de fenómenos a la italiana como un catolicismo de izquierdas o una democracia cristiana tout court: como fuere, esa ventaja deriva de aquellos años ochenta en que el socialismo dominó nuestra democracia mientras el centroderecha, sin proyecto intelectual, quedaba a la intemperie. El PSOE repite desde Zapatero que es el partido más parecido a España: eso que en otras latitudes llaman “el partido de la nación”. Nada, cabe recordar, que no quiten los votos, y estos no han sido tan favorables: cuantos más pactos, menos proyecto propio. Formado el nuevo Gobierno, en todo caso, el imperativo para la derecha es no pasar ni una sola tarde en 1898: hay un filón en dar cauce al desencanto reformista de la generación perdida de Ciudadanos. Es un trabajo sisífeo de reconstrucción y reencuentro, que pensábamos —justamente— que ya no le iba a tocar a esta generación. Y es, también, un trabajo melancólico: ya recordaba Ferlosio que nada cambiará mientras no cambien nuestros dioses. Al menos, el centroderecha está
acostumbrado a no ser tan popular.
Ignacio Peyró es periodista y escritor. Su último libro es Un aire inglés (Fórcola).
L
o que se nos pidió el miércoles durante la investidura de Pedro Sánchez fue un acto de fe. Creer que la amnistía va a conseguir lo que promete la proposición de ley: “Garantizar la convivencia dentro del Estado de derecho, y generar un contexto social, político e institucional que fomente la estabilidad económica y el progreso cultural y social tanto de Cataluña como del conjunto de España, sirviendo al mismo tiempo para la superación de un conflicto político”. Resulta difícil estar en contra de una herramienta cuyo propósito es terminar, por fin, con un conflicto que ha dividido a Cataluña en dos, y que ha enfangado la vida política desde el mismo momento en que las fuerzas independentistas decidieron saltarse la ley. El problema es que nadie sabe a ciencia cierta si, tal como se han hecho las cosas, ese propósito va a conseguirse.
Así que crees o no crees. El partido socialista, a través de algunos de sus líderes más importantes, llevaba tiempo diciendo que la amnistía no cabía en nuestro ordenamiento jurídico y que no era partidario de concederla. Es lícito cambiar de opinión, y lo que fuerza que se produzcan cambios tan radicales de criterio suele tener que ver con una urgencia tan evidente como es la de conseguir apoyos para conservar el poder. Y de eso va la política, de ocupar el poder para, por ejemplo, y tal como explicó Sánchez, perseverar en implantar medidas progresistas ante el avance de las fuerzas reaccionarias. Un relato de los unos contra los otros: sin puentes, sin matices. En una iniciativa tan ambiciosa como conceder una amnistía hubiera tenido sentido intentar incluir al principal partido de la oposición, porque para pasar página de cuanto ocurrió durante el procés son necesarios acuerdos amplios y transversales. No ha sido así. En esa hipótesis del “reencuentro total” entre Cataluña y el resto de España, al que apuntó Pedro Sánchez, no cabe una fuerza que tuvo más de ocho millones de votos en las últimas elecciones. Y en lo que está ocurriendo ya hay demasiado ruido y furia, demasiadas hipérboles que apuntan a que España se rompe o que va a convertirse en una dictadura. Y la intolerable violencia que se ha manifestado en los asaltos a diferentes sedes socialistas.
Se esperaba que los socialistas explicaran por qué defienden ahora la amnistía. Lo poco que han contado en términos políticos se puede encontrar en lo que firmaron en el acuerdo con Junts, en el que lamentablemente comparten el relato independentista sobre el procés, consideran necesario un mediador internacional que esté encima de lo que vaya a hacerse en una mesa de negociación y hablan de lawfare. Sánchez no ha hecho pedagogía alguna sobre la amnistía, como si no tuviera otra opción que precipitarse y concederla.
En el Panchatantra —Kalila y Dimna (Acantilado)—, esa colección de narraciones en las que se trataba hace siglos en la India sobre lo divino y lo humano, se habla del rey Dazbelim, que descubrió el tesoro de una guía de 13 puntos para ser un buen rey. El quinto punto dice: “No te precipites nunca en los negocios. Antes de ejecutar cualquier empresa, hay que pensar y examinar en detalle la estrategia a seguir. Las cosas hechas con precipitación no suelen terminar bien. Se arrepiente en vano quien no recuerda lo que hizo mal”. En esas andamos, y el atolondramiento es tan
grande que cuanto pueda decirse queda vi ej oensegui da,superado.Ynocuent a.
¿A qué se enfrenta la derecha? IGNACIO PEYRÓ
JOSÉ ANDRÉS ROJO
La amnistía, cuestión de fe
RIKI BLANCO
Si los populares no lo han sido tanto como desea su nombre es porque se enfrentan a un PSOE que se ha convertido en una atmósfera moral que sanciona para la mayoría qué es deseable y qué no
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 15 OPI NI ÓN
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a agitación, los mensajes de la derecha y la extrema derecha llevan años tensando las redes y en los últimos días, con las negociaciones, la proposición de ley de amnistía y la sesión de investidura, la turba ha ido a más. “Sánchez presidente ilegal e ilegítimo”, “Que entre Tejero ya” o “Tiene que acabar como Kennedy” son mensajes vertidos en los grupos de Telegram de ultraderechistas esta semana. Las apelaciones a que se está dando un golpe de Estado estuvieron presentes también en el hemiciclo: Santiago Abascal lo citó en varias ocasiones, e incluso comparó a Sánchez con Hitler. Exactamente eso hizo el grupo ultracatólico Hazte Oír: paseó un autobús por las cercanías del Congreso con una foto del Führer en la que había pegado la cara del líder socialista. “¡Sánchez dictador!”, se leía en los laterales.
Durante estas jornadas, ha habido protestas minoritarias en las cercanías del Congreso. No han sido espontáneas, como algunos dicen ahora, sino instigadas en redes y canales de conversación ultras como los del agitador Alvise Pérez, Desokupa, Herqles, Junta Democrática o Vito Quiles. Los dos primeros publicaron el domingo una imagen de la Carrera de San Jerónimo en llamas en la que aparecen Pedro Sánchez con una cara dramática y las manos a la espalda conducido por antidisturbios, con Cándido Conde Pumpido y Fernando Grande-Marlaska también esposados. “Paraliza la dictadura. Paraliza España”, se lee en la imagen generada por IA.
Con la concentración del miércoles van 13 días de manifestaciones ante la sede del PSOE en Madrid. Vox anima a sus seguidores en las redes sociales a acudir a diario a estas protestas. También Javier Negre, que cuando se convocó el pleno de investidura publicó un vídeo de la manifestación con el mensaje: “Así está Ferraz. Me quito el sombrero por esta gente. El resto de España parece que está dormida con el golpe de Estado que hay en marcha. Después no me vengáis con lloros”.
Pero la provocación, el acoso, también se ha dirigido personalmente contra políticos. La derecha presionaba a Emiliano García- Page para que forzase el transfuguismo en sus filas; tras su negativa, el señalamiento se ha dirigido a los políticos. También en otros territorios. La periodista Rosa Roda fotografió numerosos carteles en los que se tacha de traidores a los diputados murcianos que han apoyado a Sánchez.
“Tanto hablar y nadie ha hecho nada, sois unos cobardes”, se leyó el miércoles en los grupos ultras. En la mañana de ayer, unos manifestantes increparon y lanzaron huevos a varios diputados socialistas. “No quiero, ni mucho menos, justificar esta agresión. Pero es lo que han sembrado. No pueden salir a la calle porque han traicionado al pueblo. No pueden pasear tranquilos porque la gente les desprecia por venderles al golpismo. No se lo perdonarán nunca”, dijo Vito Quiles, otro agitador que se dice periodista.
Pero quizá debamos dar gracias porque solo fueran huevazos, pues como cuenta Marcelino Madrigal, en los chats donde se vierten amenazas e insultos contra miembros del Ejecutivo también se cuelan anuncios de venta de armas. Y falta que uno se lo tome en serio para que suceda lo peor.
Se prevé una legislatura que puede ser dura y bronca en las redes, en las calles y en las Cámaras; solo hay que ver el tono incendiario del discurso de Abascal, la impunidad con la que Isabel Díaz Ayuso insultó a Sánchez en la tribuna de invitados y los mensajes que se vertieron en los chats ultras al acabar la votación de ayer. Una pequeña muestra: “Ya vivimos en una dictadura”, “Queda declarado el
estado de guerra” o “Alzamiento na c i o na l ” .
Y
o era una catalana ejemplar, una mora bien integrada hasta que llegó el procés y expresé mi escepticismo. Pensé que era mejor atender primero a las acuciantes necesidades sociales en los años de crisis y que una solución federalista podía ser más viable y eso me supuso ser expulsada a la tierra ahora tan poblada de los botiflers. No es un consuelo que incluso Puigdemont esté hoy en este lado de los catalanes traidores porque lo que hemos perdido por el camino ha sido mucho y algunos ya no volveremos a tener la misma visión que teníamos antes de que todo empezara. Supongo que en esto consiste hacerte mayor y madurar, pero a mí me sigue costando poner palabras a la herida todavía abierta en la sociedad a la que me incorporé desde pequeña y que es la mía a todos los efectos.
La herida profunda no está en la relación Cataluña-España sino en el cuerpo de la sociedad catalana misma, entre nosotros, los que aquí hemos estado siempre y aquí seguimos aunque la clase política haya sacudido la convivencia hasta límites peligrosos para la cohesión de una población compleja y diversa. Yo no volveré a ser la misma que antes del procés porque de repente descubrí una parte del catalanismo cuyas ideas podía compartir más o menos (protección y defensa de la lengua y la cultura) erigida en guardiana de esencialismos que creía desterrados. Me di de bruces con un nacionalismo supremacista que a los nuevos catalanes ya no solo nos pedía que habláramos la lengua y valoráramos los elementos culturales particulares sino que además para considerarnos integrados teníamos que ser independentistas. Esto es, que la ideología se convertía en identidad y si no defendíamos los valores del secesionismo caíamos automáticamente del lado de los extranjeros. Esto se difundió desde la derecha, pero también la supuesta izquierda desempolvó el viejo cliché del charnego ejemplar, ahora partidario de la Cataluña libre (y ahí sigue Rufián) y quiso ensanchar la base con una deriva comunitarista en la que no le hacía ascos a imanes salafistas y fichaba a mujeres con velo que predicaban en las mezquitas, con hombres y mujeres separados por sexos, las bondades de un país que, a diferencia de la malvada España, trataría mucho mejor a los inmigrantes.
Amnistiarán y pactarán y todo quedará olvidado pero a los ciudadanos nadie nos devolverá los amigos que perdimos por el camino del fanatismo identitario en el que nos metieron los políticos.
ANATOMÍA DE TWITTER / JOSÉ NICOLÁS
Un vistazo a las redes ultras
NAJAT EL HACHMI
Lo que no volverá
Los mensajes amenazantes pronostican una legislatura dura y bronca en las plataformas, las calles y las Cámaras
Partido entre España y Namibia en el Central de la Ciudad Universitaria, bajo una tormenta. (Madrid, noviembre de 2022).
EXPOSICIÓN / NACHO HERNÁNDEZ / ‘HIERBA’ (5/6)
16ELPAÍ S Vi ernes17denovi embrede2023
ESPAÑA
E
l debate de investidura puede resumirse en la siguiente frase que le espetó Rufián a la bancada popular: “Sánchez es presidente porque les tiene a ustedes enfrente”. Traducido quiere decir que el campo de la derecha representa el mal y eso nos permite, nos obliga incluso, a unirnos frente a ustedes. Ustedes, más que la sintonía ideológica, son el cemento que nos cohesiona, sin su existencia estaríamos privados de identidad. Sus muchas diferencias se disuelven en nombre de la existencia de un enemigo común. Y en el otro lado, en la derecha, otro tanto de lo mismo, la lucha agónica entre el bien y el mal.
Todo el hilo de la intervención de Sánchez se construyó sobre este presupuesto de la bondad de una izquierda social, feminista, ecologista y europeísta enfrentada a una derecha retrógrada y reaccionaria sin apenas diferencias entre ellas, la “extrema derecha y derecha extrema” son lo mismo. Y el combate frente a ella es la mayor obligación moral y el gran desafío político de nuestro tiempo. Sobre ese trasfondo épico es como al fin se abordó la cuestión de la amnistía. Para ello se valió de una justificación principal y otra subsidiaria. La principal, implícita, es que nada puede interponerse en el camino hacia un Gobierno de progreso, hay que evitar a toda costa la caída en la reacción. Y la subsidiaria es la ya conocida y explícita referencia a recuperar la convivencia y la paz social en Cataluña. En suma, la bondad de los fines justificaría de sobra
Le costó mucho tiempo lograr que lo tomaran en serio. Hace 10 años, cuando Pedro Sánchez decidió probar suerte en las primarias del PSOE, por entonces aún no convocadas, y se lo empezó a contar a su círculo, donde estaban amigos cercanos que ahora están en La Moncloa con él, como Óscar López y Antonio Hernando, él era el único que lo veía muy claro. Algunos íntimos se lo desaconsejaron. No era conocido, no tenía peso orgánico, parecía imposible que un diputado de base pudiera ser secretario general. Diez años después, con varios fracasos, caídas, recuperaciones, repeticiones electorales y éxitos inesperados por medio, Sánchez es uno de los hombres más poderosos de la historia del PSOE, según admiten incluso los veteranos más críticos. No tiene casi ninguna contestación interna y hoy tomará posesión por tercera vez como presidente del Gobierno después de haber logrado ganar una votación de investidura con más votos que las anteriores, 179, salvo en la moción de censura en la que logró con 180 apoyos, y con un amplio y transversal respaldo electoral detrás.
Si se suman todos los partidos que han optado por el sí (PSOE, Sumar, ERC, Junts, Bildu, PNV, BNG, CC) hay 12,6 millones de votos detrás de la nueva formación del Gobierno progresista. En la historia de la democracia española, solo José Luis Rodríguez Zapatero logró un respaldo en escaños en esta sesión clave del Congreso con más votos detrás: 13,5 millones, en 2004. Por otro lado, en medio de una marcada polarización política y al no haber abstenciones, es también la investidura que acumula más escaños en contra, con 171, con 11,3 millones de votos detrás, otro récord, lo que da señales de la legislatura de alta tensión que se avecina. Sánchez sigue añadiendo capítulos a su Manual de resistencia, el título de su hasta ahora único libro, y seguirá en La Moncloa.
Con una carrera política frenética, siempre al límite, con caídas estruendosas como la destitución de la secretaría general en 2016 porque se negaba a abstenerse para que gobernara Mariano Rajoy, y regresos épicos como el de las nuevas primarias de 2017, con derrotas electorales duras como las dos de 2016 y victorias claras como las dos de 2019, Sánchez ha ido ampliando poco a poco el respeto político que no tuvo al principio y que ahora, después de cinco años en el poder, ya nadie le niega. Ni siquiera Alberto Núñez Feijóo, que creyó que podría ganarle con facilidad navegando sobre el antisanchismo que había triunfado en las elecciones autonómicas de junio y se encontró de nuevo con un correoso Sánchez.
El socialista logró un millón de votos más que en 2019 y con eso dejó al líder del PP con la miel en los labios y condenado a la oposición, un escenario que nunca contempló cuando decidió dejar la presidencia de la Xunta para intentar llegar a La Moncloa.
Feijóo muestra a las claras su profundo rechazo a Sánchez, pero al menos admite en el Congreso que tiene “una mayoría legítima”, lo que es una forma indirecta de reconocer al presidente que lo logró, aunque sea a cambio de una amnistía que el PP rechaza de plano. El líder popular respetó los usos democráticos y felicitó a Sánchez brevemente tras la votación, aunque también le dijo que esta investidura “es una equivocación”. En ese apretón de manos está la foto que indica el inicio de la legislatura con un Gobierno y una oposición que se reconocen como tales. Santiago Abascal, líder de Vox, se marchó sin hacer ese gesto tan básico.
FERNANDO VALLESPÍN
Ángeles y demonios
Sánchez, presidente con más escaños y
votos que en sus anteriores investiduras El líder del PSOE obtiene por tercera vez el aval para gobernar, con 179 síes en la primera votación
Fuente: Fuente: Congreso de los Diputados. EL PAÍS
Los votos para la investidura de Pedro Sánchez
A favor
12.610.939 votos
51,1%
179 171
En contra 11.270.025 votos 45,7%
PSOE 121 7.821.718 31,7 Sumar 31 3.044.996 12,3 ERC 7 466.020 1,9 Junts 7 395.429 1,6 EH Bildu 6 335.129 1,4 PNV 5 277.289 1,1 BNG 1 153.995 0,6 CC 1 116.363 0,5 PP 137 8.160.837 33,1 Vox 33 3.057.000 12,4
UPN 1 52.188 0,2
Mayoría absoluta 176 escaños
Escaños Votos % voto Escaños Votos % voto
CARLOS E. CUÉ, Madrid
Vox es indigerible y para el PP lo urgente es dar con un método para ahuyentarles de su lado EL NUEVO GOBIERNO
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 17 ESPAÑA
PERIDIS
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o que evidenció de forma incluso reiterativa el debate de investidura fue la centralidad de la agenda social del Gobierno de coalición para los próximos años: la minuciosidad enumerativa de las políticas ya adoptadas y el detalle sobre los numerosos planes del futuro Gobierno eran la mejor manera de transmitir para qué van a servir los votos de los 179 diputados y el efecto real y práctico que tendrá impedir el acceso al poder de una coalición que incluiría necesariamente los votos de la ultraderecha, como sucede ya en comunidades y ayuntamientos. Resistirse a acordar una amnistía significaba el riesgo de ver subir un peldaño más institucional a una ultraderecha que está comiéndose por dentro la confianza de los conservadores en sus propias fuerzas (quizá incluso contra el perfil natural de la mayoría de sus votantes, al menos de fuera de Madrid). Volvió a acertar Aitor Esteban: el motor del PP está gripado por usar aceite Vox.
Fuera del alarmismo retórico y la insultante desfachatez de la ultraderecha, el debate de investidura ha tenido la virtud imprevista y seguramente programada de evidenciar dónde están puestos los objetivos de un Gobierno de izquierdas. Dicho de otro modo, las medidas socialdemócratas que desplegaron tanto Pedro Sánchez como Yolanda Díaz —es decir, los dos socios del futuro Gobierno— funcionaron como potente antídoto contra la alarma, el disgusto o la resistencia que causa el acuerdo de una ley de amnistía a numerosos votantes socialistas: solo la ejecutoria efectiva del Gobierno y la hondura de sus medidas podrán convencer a sus votantes de que valió la pena.
La investidura ratificó la lógica desplegada desde el inicio del debate en la mañana del miércoles: la condición de posibilidad para mantener y ampliar el rumbo del actual Gobierno de coalición ha sido una ley de amnistía en la que nadie pensaba hace tres meses, y ese precio ha sido considerado aceptable por 179 diputados, de los que hace tres meses casi ninguno pensaba en ella. La alternativa cruda era amnistía o repetición electoral. De esa “circunstancia” o “vicisitud”, como la llamó Sánchez, nace la determinación de aplicar el “perdón” (lo dijo Sánchez al menos tres veces) a cambio del compromiso de que Junts regrese a la institucionalidad constitucional sin apelar a otra cosa, desde la tribuna del Congreso, que al cumplimiento de los acuerdos pactados con el PSOE. Sin amnistía era imposible que un partido que saboteó a conciencia el sistema democrático en Cataluña regresase a él. Esa ha sido la condición de posibilidad para el nuevo Gobierno.
Es verdad que a buena parte de sus votantes el tiempo dedicado a justificar la amnistía les debió saber a poco. Posiblemente no basta la compensación efectiva de tener un Gobierno de izquierdas para justificar esa medida excepcional que afecta al corazón emocional de muchos españoles, incluidos también muchos catalanes. Está en la mano de Sánchez —una vez obtenida la investidura— argumentar de forma contundente que el precio de una amnistía no se justifica solo por la presidencia sino por una agenda social potente y el aplazamiento cuando menos indefinido del unilateralismo como práctica antidemocrática e ilegítima de Junts. Con más razón todavía cuando fue el propio presidente quien a última hora del miércoles recordó a Miriam Nogueras que no existe hoy partido en Cataluña, ni siquiera el que venció rotundamente el 23-J, es decir, el PSC, que pueda “monopolizar la voz de un solo pueblo”, entre otras cosas porque eso por fortuna no existe.
los medios necesarios para alcanzarlos.
El discurso de un Feijóo sólido y no excesivamente rocoso, versó, como era de esperar, sobre la crítica de los medios elegidos: la amnistía y la corte de diablos que acompañan a Satanás. “No tiene límites morales” sería aquí también la divisa, así como el mercadeo de concesiones para hacerse con el poder, el único fin verdadero. En cuanto la palabra pasó a sus propios demonios familiares debió verificar de nuevo qué explica su soledad parlamentaria. Vox es indigerible y, para el PP como un todo, lo urgente es dar con un método para ahuyentarles de su lado, algo cada vez más difícil porque la estrategia de Sánchez les acaba de reforzar.
Pero lo mismo cabe decir de la otra corte. La intervención de Junts de la noche les ahogó la fiesta. Oiga, que vamos en serio, no nos temblará la mano si es preciso dinamitar la legislatura. O sea, que eso de que han entrado por la senda constitucional, nada. Como tampoco Bildu al referirse al deep state que es preciso desmontar, que abarca también a sectores del poder judicial y la Corona. ¿Qué corte de los diablos respectivos es más indigerible? Esta es la cuestión que a partir de ahora marcará el futuro de la política española, de una España que, me temo, ya no sabemos lo que es. Su pluralismo se ha diluido en el binarismo de los bloques, por un lado, y el mosaico de nacionalismos, por otro. A la espera de la batalla judicial, por lo pronto y hasta nuevas elecciones, ha ganado Sánchez. Dejo a su criterio que lo califiquen como quieran, de arcángel o diablo. Yo solo puedo decirles que, visto lo visto, estoy muy preocupado.
JORDI GRACIA
Justificar una
medida excepcional
Sánchez, dicen los suyos, tiene una fe inquebrantable en su éxito. La tenía incluso en 2016, cuando después de un resultado muy malo, pero al menos sin el temido vuelco de Podemos, intentó una investidura con Ciudadanos que finalmente fracasó y llevó de nuevo a elecciones, con un resultado aún peor para la izquierda que abrió paso a un Gobierno débil de Mariano Rajoy gracias a la abstención del PSOE, ya sin Sánchez. La tenía también para presentar en 2018 una moción de censura que parecía casi imposible solo una semana después de que el PNV hubiera apoyado los Presupuestos de Rajoy, y resultó la primera exitosa de la democracia. La tenía cuando en 2019 estaba convencido de que lograría forzar a Pablo Iglesias que le dejara gobernar en solitario. Y también cuando, rotas las negociaciones con Unidas Podemos, repitió esas elecciones y creyó que podría arrasar gracias a una parte del voto de Ciudada-
nos, algo que nunca se produjo.
Todo o nada
De nuevo arriesgó tras ver el resultado electoral de la repetición, peor del esperado, y rápidamente optó por firmar la primera coalición desde los años treinta y buscar un acuerdo con ERC, aun con su líder, Oriol Junqueras, en la cárcel. “Nadie daba un duro por nosotros”, diría tiempo después, en una frase que suele usar con frecuencia. Los análisis dijeron que Sánchez duraría poco con esa mayoría tan limitada —salió elegido por la mínima, 167 a 165—, pero casi termina la legislatura, aprobó tres Presupuestos y más de 200 leyes. Y de nuevo, tras un mal resultado en las municipales, decidió jugársela a todo o nada convocando al día siguiente las generales para un 23 de julio, una fecha en teoría imposible.
La mayoría de las encuestas le dijeron que no tenía ninguna posibilidad de seguir en La Moncloa. Pero Sánchez apeló a la mayoría progresista del país para impedir un Gobierno del PP con Vox y Santiago Abascal como vicepresidente. Y esa mayoría volvió a acudir a las urnas con una fuerza mucho mayor de la esperada, lo que compensó la también extraordinaria movilización de la derecha, hasta dejar los dos bloques en un práctico empate —solo 300.000 votos a favor del PP-Vox frente al PSOE- Sumar— que han deshecho los votantes nacionalistas e independentistas, más de un millón y medio, cuyos representantes han optado por darle el poder de nuevo a Sánchez.
Por encima de cualquier otra cosa, Sánchez siempre lograr salir de todos los laberintos, incluido el más difícil de todos, porque dentro estaba Junts y su imprevisible líder, Carles Puigdemont, con el que parecía imposible un acuerdo que Sánchez y su equipo, con Félix Bolaños, Santos Cerdán y María Jesús Montero a la cabeza, han vuelto a conseguir.
Si todo va bien, Sánchez podrá estar cuatro años más en La Moncloa. Su equipo está convencido de que, de nuevo, romperán las previsiones y lograrán la estabilidad necesaria para terminar la legislatura con varios Presupuestos. Si lo logra, el líder del PSOE llegaría a estar al menos nueve años al frente del Gobierno, y con ello lograría ser el segundo hombre con mayor permanencia en La Moncloa, después de Felipe González, que llegó a los 14 años en una España muy diferente, con un bipartidismo casi perfecto y un PP muy débil. Serían así para Sánchez nueve años en el poder, o más, un hito impensable cuando un desconocido diputado empezó su aventura para llegar a la cúpula del PSOE hace 10 años. Pero que ahora, dada su trayectoria, ya casi nadie ve imposible.
Simancas (izquierda) y Esteban, ayer en el Congreso. / C. Á.
Alberto Núñez Feijóo felicitaba ayer a Pedro Sánchez
tras la votación de investidura. /JAIME GARCÍA (POOL)
EL NUEVO GOBIERNO
18 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
ESPAÑA
S
ánchez ha sido elegido presidente con un discurso inteligente, pero inmaduro. Hay mucho que alabar en sus propuestas (en salud mental, ciencia, cultura o transporte público), pero ha perdido una oportunidad única para justificar sus pactos. ¿Qué conllevará, para toda España, el pacto con Junts? ¿Y el cheque no en blanco que le ha concedido EHBildu?
Había un temor a que nos tratara como niños. Que evitara explicarnos su cambio de posición copernicano: cómo pasó de ser inflexible con Puigdemont a convertirlo en socio político. Se comprende el silencio autoimpuesto por los socialistas durante los meses de negociación. El PSOE ponía cara de póquer porque cualquier gesto podría elevar la apuesta, sobre todo de Junts que, desde Waterloo, detectaba cualquier leve movimiento sísmico como un terremoto.
Pero ahora tocaba exponer las causas y las consecuencias de sus acuerdos. Eso requería, primero, escapar del marco polarizador. Y Sánchez criticó la crispación, aunque ahondó en que sólo tenemos “dos caminos opuestos”. ¿Cómo vamos a enterrar la política de trincheras si definimos el juego como una lucha de buenos contra malos? La respuesta del PP no fue conciliadora, pero, con una mayoría sólida garantizada, es obligación del candidato proyectarse por encima de las divisiones.
Segundo, el médico que aplica un tratamiento duro (y dejo a juicio del lector si la amnistía es cirugía mayor o menor del orden legal) debe explicar los efectos secundarios al paciente. No se puede limitar a glosar las consecuencias balsámicas que la amnistía tendrá sobre el cuerpo político, en términos de concordia en Cataluña, sin mencionar sus costes. Hay dos obvios: olvidar ciertos delitos, como mínimo, tensiona (algunos dirán que viola flagrantemente) el principio de igualdad ante la ley. Y es una norma hecha por, y a medida de, sus beneficiarios. Aun así, quizás la amnistía vale la pena. Pero, al evitar discutir sus desventajas no podemos saber sus ventajas. El pueblo no puede dar un consentimiento informado a Sánchez porque no ha explicitado los problemas que su medicina puede provocar, hoy y en escenarios futuros: ¿es la amnistía una legislación excepcional o se repetirá si Puigdemont u otros vuelven a las andadas?
Sánchez no nos trató como niños, porque a los niños no los convences mencionándoles sólo las maravillas de un cambio (de colegio, casa o juguetes), sin reconocerles que también hay costes (como perder amigos). Fue peor: nos trató como padres. Cuando justificó la amnistía porque ha habido decenas en otros países (obviando que no constan intercambios tan visibles de amnistía por votos de investidura) sonó como el chico que pide el móvil de última generación porque “todos sus amigos lo tienen”. Quizás Feijóo, o sin duda Abascal, estuvieron peor. La tribuna no se quedó “pringada de cinismo”, como denunció el de Vox, sino de testosterona. Pero la vara de medir de un presidente no son los otros políticos, sino los estadistas. Y tal vez Sánchez firmará una legislatura sobresaliente, pero empieza con una asignatura pendiente.
Gabriel Rufián se dirigió a los escaños de la derecha adoptando el tono de una confesión incómoda. “¿Saben lo único que comparten los votantes de todos los partidos que vamos a votar juntos?”, preguntó el portavoz de ERC en el Congreso durante su intervención en el debate de investidura de Pedro Sánchez. Y se respondió él mismo: “Solo una cosa: el deseo de frenarlos a ustedes. ¡Solo eso!”. La mayoría de 179 escaños que ayer revalidó en la Cámara baja el mandato del líder socialista al frente el Gobierno constituye, en buena medida, lo que en
política se llama una “coalición negativa”, es decir, forjada fundamentalmente por un rechazo común. Lo admitió tácitamente el propio Sánchez en su discurso de investidura, en el que esgrimió como reclamo principal la necesidad de levantar un “muro” frente a la “derecha retrógrada”.
El simple rechazo a la alternativa puede parecer muy poco como argamasa para solidificar una mayoría en la que se agolpan ocho formaciones políticas distintas, algunas de ellas que rivalizan fuertemente entre sí. La anterior legislatura mostró que este hilo en apariencia tan leve podía resultar suficiente para sostener al Gobierno durante un mandato casi completo. Los aliados del Ejecutivo se quejaban todas las semanas de que los socialistas los presionasen para obtener su apoyo con el “chantaje de que viene la
ultraderecha”. Y, por una cosa u otra, casi siempre acababan sucumbiendo a la presión. Ese temor a lo que se cernía enfrente resultó decisivo para que la aventura de Sánchez no naufragase.
Tras las elecciones del 23-J, el escenario se ha complicado un poco más. Como se encargó de recordar también Rufián durante el debate, a Sánchez se le ha esfumado aquello que tanto gustaba en La Moncloa de la “geometría variable”, es decir, la posibilidad de tejer alianzas diversas según el momento. Los socialistas ya no disponen del comodín de Ciudadanos, que en el anterior mandato, aun en la oposición, los salvó de apuros en asuntos de tanta relevancia como los estados de alarma o la reforma laboral. A partir de ahora el presidente necesitará “todos los votos todo el tiempo”, en palabras del presidente del PNV, Andoni Ortuzar, que lo ilustró con la metáfora de la trainera: “Vamos todos juntos y tenemos que intentar que no choquen las palas”.
El eje discursivo de Sánchez en el debate de investidura fue trazar esa línea divisoria entre las “políticas reaccionarias de la derecha y la ultraderecha” y el “progresismo” que quiere encarnar su Gobierno. Pero el elemento fundamental de rechazo que ha contribuido a forjar su mayoría no tiene tanto que ver con la división derecha-izquierda como con el debate territorial. Lo que propicia que dos formaciones como PNV y Junts, tradicionalmente en la órbita del centroderecha, formen frente común con la izquierda es la oposición total al nacionalismo periférico que han levantado PP y Vox.
Si en los últimos cuatro años el debate territorial ya acaparó la atención, en la nueva legislatura todo apunta a que se va a intensificar. De una parte, por la incorporación al bloque de investidura de Junts, con toda la carga de radicalismo que ha cultivado durante el procés. Y de otra, porque, si bien Cataluña seguirá ocupando el centro de la discusión, los dos partidos vascos aliados de Sánchez quieren alzar la voz también en esta materia.
Una de las apuestas más llamativas de la estrategia de EH Bildu en Madrid ha consistido en relegar el discurso identitario en favor de su perfil izquierdista. La intervención en el debate de investidura de su portavoz, Mertxe Aizpurua, ya apuntó un cambio que se venía insinuando. Sin dejar de incidir en las cuestiones sociales y económicas, Aizpurua enarboló el “derecho a decidir” de los vascos y reclamó a Sánchez: “Esta tiene que ser la legislatura de la plurinacionalidad”. Una semana atrás, el PNV había evidenciado su interés en profundizar en la misma vía en el pacto que suscribió con el PSOE. En el acuerdo, ambas partes anuncian la apertura de negociaciones sobre el “reconocimiento nacional vasco”, con la vista puesta en un nuevo Estatuto, un asunto que la formación de Ortuzar tampoco había colocado entre sus principales reclamaciones de los últimos años.
La disputa por la hegemonía electoral en Euskadi entre PNV y Bildu vivirá un momento álgido en los comicios autonómicos de la próxima primavera, lo que deberá acentuar su predisposición reivindicativa. La competencia entre ambos, en todo caso, es bastante más discreta que la batalla a campo abierto que enfrenta a ERC y Junts, cuyo horizonte electoral, aunque un poco más largo que en el caso vasco —en teoría, hasta comienzos de 2024— aumentará con toda seguridad su carrera para arrancar concesiones a Sánchez.
El presidente quiere además desplegar una agenda social y económica en la que priman los contenidos izquierdistas. La que con toda probabilidad repetirá como vicepresidenta, Yolanda Díaz, líder de Sumar, ya se encargó de recordárselo durante el debate, con alusiones no solo al programa conjunto pactado con el PSOE sino a materias donde el socio minoritario presionará para ir más lejos, como la fiscalidad o la vivienda. En ese campo se barrunta otro de los obstáculos que la propia portavoz de Bildu puso ayer sobre la mesa. Aizpurua se preguntó cómo se van a compatibilizar esas políticas con la presencia dentro de la mayoría de partidos de “corte conservador” que “responden a intereses de ciertos sectores económicos y empresariales”, en transparente alusión a Junts y PNV.
Con Sumar, Sánchez tendrá dentro del Gobierno a un socio más discreto que Podemos, siempre presto a lanzarle pulsos en público. Y a pesar de todo, por ese flanco se adivina otro de los posibles factores de desestabilización. Podemos denuncia que lo quieren dejar fuera del Ejecutivo y está a punto de romper con Sumar, al que tacha de “izquierda dócil”. Ione Belarra, Irene Montero y el propio Pablo Iglesias, a través del canal de televisión que comanda, han intensificado la presión en los últimos días. Si esa fractura se consumase, otra potencial fuente de dolores de cabeza surgiría para Sánchez. Hasta el último voto resultará más decisivo que nunca esta legislatura y Podemos cuenta con cinco.
VÍCTOR LAPUENTE
Legislatura pendiente para Sánchez
La presión nacionalista y el calendario electoral complican los planes a Sánchez
Otra carrera de obstáculos con la agenda territorial
en primer plano
Mertxe Aizpurua intervenía ayer en la sesión de investidura en el Congreso. / C. Á
XOSÉ HERMIDA, Madrid
EL NUEVO GOBIERNO
La disputa entre Podemos y Sumar, otro posible factor de desestabilización PNV y EH Bildu vuelven a poner el acento en su discurso identitario
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 19
ESPAÑA
Hace ocho años justos, en noviembre de 2015, la revista Harper’s Bazaar quiso dedicar un número a la nueva generación de políticos españoles y diseñó una portada que emulara la que, en 1965, protagonizó el actor Steve McQueen, cuyo rostro aparecía sonriente, vestido de gala, con pajarita negra, acariciado por una mano de mujer. La revista planteó su idea a varios representantes de aquella generación de líderes jóvenes, prometedores y bien parecidos. Solo se atrevió uno. El mismo que, cuatro años después y ya en tono más formal —discreta sonrisa de medio lado, algunas canas, camisa sin abotonar— aparecía en la portada del libro que contaba sus primeros triunfos y que se vendía así: “El hombre que derribó los lugares comunes de la política española: nunca una moción de censura ha triunfado en España o es imposible ganarle unas primarias al aparato de un partido”. El único, en fin, que no solo ha visto derrumbarse una tras otra las carreras de aquellos jóvenes competidores, sino que acaba de convertirse de nuevo en presidente del Gobierno de España. A fuerza, eso sí, de una operación en la que no solo se jugaba su futuro, sino el de un partido con más de 100 años de historia. Durante las dos jornadas de la investidura, Pedro Sánchez mostró en la tribuna todos los rostros que envuelven una figura que sigue siendo enigmática, las mil caras de un jugador de fortuna.
Es miércoles, ya ha anochecido en la carrera de San Jerónimo y la primera jornada de la sesión de investidura enfila su recta final. El día ha sido intenso, más intenso que útil, porque el guion se ha ajustado a lo previsible. Un choque entre los líderes del PP y el PSOE, que no esconden el bajo concepto que tienen el uno del otro. Ahora es el turno de Gabriel Rufián, cuyo partido, ERC, ya ha pactado el apoyo a un Gobierno de izquierdas a cambio de la ley de amnistía. El político catalán, según su costumbre, se recuesta en la tribuna como si fuera a pedir una caña en el bar de abajo. Mira al líder socialista, y le advierte:
—Señor Sánchez, una última cosa, mire este hemiciclo, mírelo. ¿Ve aquí alguna alternativa a nosotros, a nosotras? ¿Ve aquí a Albert Rivera? ¿Ve aquí a Inés Arrimadas? No, ¿verdad? No se la juegue. Créame.
Sánchez asiste a la escena con gesto neutro. Minutos después, sube al estrado Miriam Nogueras, la portavoz de Junts. No se recuesta en la tribuna ni mira de soslayo a Sánchez. A ella no le hace falta. Lo suyo no es una advertencia disfrazada de consejo, sino una amenaza dicha en tono de amenaza, ese tipo de advertencia que lleva implícita una tonelada de desconfianza.
—Le doy un consejo: con nosotros, no intente tentar a la suerte, porque no le funcionará. Su discurso no ha sido un discurso valiente. Usted tenía que respetar y defender aquel acuerdo que han firmado.
Hasta ese momento, Pedro Sánchez ha exhibido un muestrario de gestos y de tonos ya conocidos. Pero ahora, al subir a la tribuna para responder sucesivamente a Rufián y a Nogueras, no es ni el de estadista en Bruselas, ni el de comandante al frente de la pandemia, ni el mitinero de los actos del partido, ni siquiera el de tipo enrollado que se sacó de la manga cuando, a la desesperada, adelantó por sorpresa la campaña de las generales y concedió entrevistas a diestro y siniestro —incluso a algunos muy siniestros— para frenar la marea conservadora que anunciaron las municipales. Y todo, otra vez, volvió a salirle bien. Pero ahora, el tono de Sánchez parece distinto. Toma nota de la advertencia, deja claro que firmará el pacto con los independentistas y la jornada concluye con la sensación de que los socios de investidura se las van a hacer pasar canutas. A la mañana siguiente, sin embargo, Sánchez vuelve a hacerse con la situación. Supera con tono sosegado el debate con los independentistas vascos y se entrega, junto a Patxi López, a la celebración por anticipado de la victoria. López y Sánchez no se parecen ni en el blanco de los ojos, pero el presidente sabe que, a partir de hoy, tendrá por delante otra batalla. La de tranquilizar a las bases socialistas, muchas inquietas por la arriesgada apuesta de la amnistía. Y, para eso, los viejos López del PSOE pueden ser la toma de tierra, la pedagogía que habrá que hacer cara a cara y agrupación por agrupación.
El sábado 15 de julio, a las nueve de la mañana, Sánchez tenía cara de sueño. El AVE de Madrid a Valencia acababa de partir desde la estación de Atocha. El PP ya había puesto en marcha la agitación del “sanchismo” y del “que te vote Txapote”, y se notaba que en el entorno del presidente en funciones —tanto político como de seguridad— tenían miedo de cualquier tropiezo. Le pregunté si esperaba que la campaña fuera tan bronca, si no le desgastaban personalmente tantos insultos. La respuesta sonó a declaración de guerra: “Fíjate. Echo la vista atrás y me doy cuenta de que yo gané dos primarias contra todo pronóstico, gané una moción de censura contra todo pronóstico, tuve que ganar cinco elecciones en 2019 también contra todo pronóstico… Lo que quiero decirte con esto es que nunca he tenido unas elecciones fáciles. A mí los pronósticos no me hacen mella; es más, me refuerzan en la determinación de que esta es la guía que el país tiene que seguir. Y, además, a mí me gustan las campañas electorales”. —¿Incluso esta?
—Sí, porque soy una persona muy competitiva. Me exijo mucho a mí mismo y al final incluso me lo paso bien.
Ese día, efectivamente, se lo pasó bien. Los militantes y los simpatizantes respondieron en Valencia, como luego sucedió en Barcelona o más tarde en San Sebastián. Al despedirnos, parecía otro.
—¿Te ha gustado el mitin? —A punto ha estado de convencerme.
—Jajajá. Bueno, pues lo seguiremos intentando.
Tras las elecciones —otra jugada arriesgada que le salió bien a Sánchez—, Pepe Caballos, un antiguo dirigente socialista sevillano, explicaba que los votantes del PSOE se parecen a los vietcong, que no se ven, que pueden parecer dormidos, pero que cuando hacen falta emergen, despiertan, se sacuden la apatía o la desconfianza, o el miedo a un Gobierno del PP con Vox. Esa puede ser una explicación, pero hay otra. Nada une más a un partido político —sea el que sea— que la victoria, y Sánchez ha vuelto a ganar.
La crispación que se ha vivido en los dos últimos días en el Congreso saltó a la calle. Cuatro diputados socialistas fueron increpados ayer a primera hora de la mañana cuando desayunaban en una cafetería cercana a la Cámara baja antes de acudir a la jornada de la investidura. Según detallan a EL PAÍS fuentes policiales, los parlamentarios sufrieron insultos y lanzamiento de huevos y café por parte de un grupo de siete personas. “Agacha la cabeza mientras que yo esté aquí, perro de mierda”, les espetó uno de los asaltantes, mientras otro les amenazaba: “Asquerosos, traidores, os tenían que matar”. Los afectados son los socialistas vascos Daniel Senderos Oraá y María Luisa García Gurrutxaga, el valenciano Vicent Sarrià Morell, y el aragonés Herminio Rufino Sancho.
Al menos tres de ellos, Senderos, García Gurrutxaga y Sancho, así como uno de los dos policías que acudió a protegerles, recibieron el impacto de huevos y salpicaduras del café. Siete presuntos agresores fueron identificados, pero no se produjo su detención. El PSOE interpondrá una denuncia. Todos los identificados son varones de entre 31 y 37 años y ocupan cargos directivos en empresas de sectores como el inmobiliario, el bancario, la informática o el juguetero, según constató este diario. Uno de ellos figura como caballero de una orden nobiliaria. El diputado Sancho relata a EL PAÍS que poco después de las 7.30 abandonó el hostal en el que había pernoctado y fue a desayunar a la cafetería-restaurante El Barógrafo, donde había quedado con los otros tres diputados. “En la calle, junto a la entrada del bar, había dos personas que, al pasar junto a ellos, hicieron varios comentarios que no entendí, pero que no me gustaron. Al llegar a la mesa, les dije a mis compañeros lo que había pasado y que la cosa podía complicarse”, recuerda. El diputado asegura que poco después entraron en la cafetería varios hombres vociferando, por lo que el diputado Senderos llamó a la Policía.
Según fuentes policiales, los agentes se desplazaron al lugar y, al llegar, observaron cómo un grupo de entre siete y ocho personas estaba insultando a los parlamentarios. Según destacan fuentes policiales, ninguno de ellos portaba simbología que los identificase con ninguna ideología. Sin embargo, ante la actitud agresiva y el temor de que se pudiera producir una agresión, los escoltas decidieron sacar a los diputados del local. Una vez fuera, el grupo continuó increpándoles y lanzaron huevos. Los insultos también fueron dirigidos contra los agentes, a los que les gritaban “perros del Estado”. Según estas fuentes, uno de los escoltas tuvo que frenar a uno de los hostigadores cuando se dirigía aparentemente a golpear a los parlamentarios. “Cuando estaba a punto de llegar a la Carrera de San Jerónimo, noté que algo me
golpeaba en la cara. Era un huevo”, recuerda Sancho.
Sánchez conserva el poder tras una
operación en la que no solo se jugaba su futuro, sino el de un partido centenario
Las mil caras de un jugador de fortuna
Cuatro diputados del PSOE sufren
insultos y lanzamiento de huevos Los asaltantes dijeron: “Asquerosos, traidores, os tenían que matar”
J. M. / O. L. F., Madrid
PABLO ORDAZ, Madrid EL NUEVO GOBIERNO “Los pronósticos no me hacen mella. Es más, me refuerzan”, ha llegado a decir Los votantes del PSOE son “como los ‘vietcong”, dice
un antiguo dirigente
SCIAMMARELLA
20 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
ESPAÑA
S
ánchez quiere pasar página de la amnistía. El presidente lo fía todo a que la agenda social de la futura coalición sepulte el malestar en España por la cuestión catalana. Demasiado optimismo. Ni los independentistas catalanes ni el PNV ni Bildu renunciarán a vender su relato: que el perdón al procés no es el final del camino, sino una oportunidad para culminar sus aspiraciones nacionales. Y la derecha se frota las manos porque podrá avivar la agitación social al grito de “corrupción política” unos cuantos años.
Así que Sánchez le plantea a la izquierda la tesis del mal menor —“o la ultraderecha o mis pactos con el independentismo”—, pero la realidad es que está sitiado por quienes quieren poner el foco solo en la amnistía, o no solo en la transición ecológica y la jornada de 37,5 horas. Por mucho que Sumar o el PSOE creyeran que la citada ley era el pago para centrarse en las políticas progresistas, esta legislatura está atravesada por su carácter plurinacional. Si quieren los votos del Frankenstein, no se podrán quedar en el plano folclórico de las lenguas cooficiales en el Congreso. Vienen las elecciones vascas y catalanas. El PNV aspira a suculentas cesiones competenciales en virtud del Estatuto de Gernika. Bildu sueña con la construcción de la “república vasca”. ERC fantasea que, tras la salvación judicial o la cesión de Rodalies y la financiación, toque el referéndum pactado.
Y quizás Sánchez juega con la hipótesis de que la amnistía acabará siendo más beneficiosa que perjudicial, como los indultos. Causaron un enorme revuelo, pero fue una decisión en seco, que incluso dejó al poco tiempo la estampa de una Cataluña pacificada. Sin embargo, el calendario ahora no le acompaña. La amnistía se aboca a un largo periplo judicial de goteo de casos y recursos. Es más, Puigdemont podría aterrizar pronto en España. Previo a ello, lucirá con grandilocuencia sus mesas de diálogo en el extranjero —lo único que tiene para diferenciarlas de las de Oriol Junqueras—, haciendo las delicias de la derecha.
Los propios altavoces del PP y Vox trabajan incansables. De los creadores del “Gobierno ilegítimo” o de los “socios ilegítimos”, ni el Congreso parece ya legítimo para un Abascal que se marchó a saludar a los manifestantes en las calles. Ciertas voces de ultraderecha incluso han decidido que el Constitucional tampoco es legítimo. No esperan al veredicto sobre la amnistía y ya están deslegitimando a su presidente, Cándido Conde-Pumpido, para que la ciudadanía dude hasta de lo que se decida.
A Sánchez le perseguirá la amnistía, sí, pero no quiere decir que logre derribarle. Todavía el Frankenstein se sustenta sobre el interés mutuo: que no gobiernen el PP y Vox y sacar tajada. Aunque si el 23-J dejó una lección es que las apariencias engañan. Por mucho que unos digan que las cesiones competenciales y los indultos o la amnistía rompen España, el hecho es que el independentismo catalán se hundió el 23-J. Por más agitación social o en las calles que haya, debe recordar la derecha que también creían que arrasaría en los pasados comicios y al final no lo logró.
ESTEFANÍA MOLINA
La amnistía le perseguirá
La relación de Pedro Sánchez con los partidos nacionalistas vascos es un remanso de paz en comparación con el alto voltaje de la competencia feroz entre sus socios catalanes: Junts y ERC. La amnistía y la pugna dentro del independentismo catalán por atribuirse el mérito de haberla forzado acaparan desde hace semanas el debate, pero eso no quiere decir que al futuro Gobierno no se le acumulen los frentes en otras partes. Los nacionalistas vascos dejaron claro ayer, en la segunda jornada del debate de investidura, que una de sus prioridades es la revisión del modelo territorial para abrir las puertas a una España “plurinacional”. El candidato a la reelección se mostró dispuesto a afrontar ese debate en esta legislatura, partiendo de una premisa: la Constitución, dijo, “debe interpretarse con arreglo al espíritu del tiempo vigente”.
El Gobierno ya consideró “muy legítima”, aunque no la compartiese, la propuesta que el lehendakari, Iñigo Urkullu (PNV) lanzó en agosto: un pacto entre el Estado y las “nacionalidades históricas”, País Vasco, Cataluña y Galicia, para cambiar el modelo territorial. El ministro de la Presidencia en funciones, Félix Bolaños, valoró las contribuciones a un “debate constructivo” y la búsqueda de consensos “entre diferentes”.
Sánchez mantuvo ayer esa línea. Después de que la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, le reclamase que esta sea la legislatura que dé paso a la España “plurinacional”, el líder socialista afirmó: “Nuestra Constitución dispone de los resortes necesarios para abordar debates como el que usted plantea. Y las normas, en consecuencia, deben interpretarse con arreglo al espíritu del tiempo vigente en cada momento. Y una de las grandes virtudes, a mi juicio, de la Constitución de 1978 es su capacidad de adaptación a una realidad que el constituyente supo que sería mutable, cambiante con el paso del tiempo”. Sánchez añadió que en ese marco puede “profundizarse” en la “singularidad” y la “identidad” del País Vasco, lo que EH Bildu celebró al entender que se comprometió a “abrir un debate sobre el modelo territorial”.
Aizpurua consideró que la mayoría parlamentaria que apoya a Sánchez, “un bloque histórico antiautoritario, plurinacional y de carácter progresista”, debe permitir “abrir nuevos caminos que otros Estados como el Reino Unido y naciones como Escocia ya están recorriendo: el de la democracia”. “Sin prisas ni ansiedades, con visión y paciencia estratégica”, abundó, reclamando así un referéndum de independencia pactado. La misma vía que defiende ahora ERC y que, sin embargo, el Constitucional ha dicho reiteradamente que no es posible. Sánchez le respondió: “Es en el marco de la Constitución donde debe ser el debate. [...] La Constitución dispone de los resortes necesarios para abordar debates como el que usted plantea”. Más adelante, en su réplica al portavoz del PNV, Aitor Esteban, el candidato socialista añadió: “El PP usó la confrontación territorial sobre lo que es un legítimo debate en nuestro país. [...] El PSOE y el PP nos diferenciamos en que nosotros creemos que la igualdad no es uniformidad, es otra cosa”.
El debate entre Sánchez y los portavoces de los partidos nacionalistas vascos fue diferente que el que había tenido en la víspera con los de ERC y Junts. No solo no hubo reproches cruzados, sino que el PNV incluso aprovechó la ocasión para criticar a Alberto Núñez Feijóo por sus pactos con la extrema derecha. El día anterior, el líder del PP había dicho que el PNV “cambia el tractor por la hoz y el martillo”, y Esteban le respondió ayer con un verso: “A ver si lo entiende con una rima consonante y otra asonante: ‘Alberto, tu tractor tiene gripado el motor por usar aceite Vox”. El peneuvista dejó, además, un recado: “Algún día igual contaré lo que nos llegaron a ofrecer hace un par de meses”, dijo, en alusión al intento del PP de ganar los votos del PNV en la investidura fallida de Feijóo.
Esteban definió como un “buen acuerdo” el pacto con el PSOE, al tiempo que reclamaba una interlocución más fluida que la de la pasada legislatura. “Veo el vaso lleno; ahora, no derramemos el agua, señor candidato”, avisó. “Lo digo claramente para no llamarnos a engaño: si alguna formación que sea parte del Gobierno piensa que, una vez pasada la investidura, lo único importante es repartirse los ministerios y luego hacer lo que quieran, se equivo-
ca de plano”.
“Patada adelante”
El portavoz llegó a hacer un símil con la afición de Sánchez por el baloncesto: “Nadie le negará que suele tener la habilidad de encestar el inesperado triple decisivo en el último segundo, sobre la bocina, aunque haya ido a remolque todo el partido”, ironizó, antes de recalcar que él es más de rugby: “Voy a hacer lo que cualquier medio de melé o apertura medianamente apañado haría: patada adelante y seguimos jugando. Pero no de cualquier manera. Va a ser una patada para que el balón suba muy alto y dé tiempo a intentar recogerlo cuando vuelva a caer. Una para dar una oportunidad a la legislatura”.
Frente a las reconvenciones del PNV y la imprevisibilidad de ERC y, sobre todo, de Junts, EH Bildu se ha erigido en estos meses como el socio más fiable y previsible del Gobierno. El pasado 13 de octubre su portavoz ya le anticipó a Sánchez en persona que podía contar con el respaldo de sus seis diputados en la investidura. “Cumplimos con la palabra dada. Sin juegos. Sin especulaciones. Sin amagos ni advertencias. Cumplimos con nuestro pueblo y su mandato democrático y popular”, señaló Aizpurua, quien reivindicó la contribución clave de los independentistas y soberanistas de Euskadi, Cataluña y Galicia: “Somos nosotros quienes impedimos
hoy que el bloque reaccionario lleguealpoder.Quenadi el ool vi de”.
Sánchez aboga por interpretar la Constitución “con arreglo
al espíritu del tiempo vigente”
Los portavoces del PNV y EH Bildu reclaman que esta
legislatura abra las puertas a la España “plurinacional”
JOSÉ MARCOS, Madrid
Pedro Sánchez posaba ayer tras obtener la confianza del Congreso de los Diputados. / CLAUDIO ÁLVAREZ
EL NUEVO GOBIERNO
Aizpurua pide abrir “nuevos caminos que otros Estados ya están recorriendo” El socialista dice que la Ley Fundamental tiene “capacidad de adaptación”
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 21
ESPAÑA
Pasada la investidura de Pedro Sánchez, las negociaciones para configurar el próximo Gobierno de coalición se precipitan. La última conversación la tendrán el secretario general del PSOE y Yolanda Díaz, líder de Sumar, previsiblemente entre hoy y mañana, según fuentes gubernamentales. Además del reparto de carteras, hay muchos detalles, relativos a la estructura de cada departamento (secretarías de Estado, direcciones generales...) aún por cerrar. Todas las fuentes apuntan a que los anuncios se harán este fin de semana.
Yolanda Díaz tiene claro el perfil de los futuros responsables de cada ministerio y, según fuentes de su entorno, ha tratado de combinar la experiencia de gestión con su representatividad en un espacio político en plena configuración, que alberga 16 partidos y tiene aún pendiente celebrar su primera asamblea. La integración orgánica de los partidos que concurrieron en la plataforma electoral el 23-J depende también de estas primeras negociaciones y de cómo Díaz consiga conjugar los equilibrios en el reparto. El núcleo duro de Podemos, que da por hecho que no estará en el Ejecutivo, ha recrudecido su estrategia contra la vicepresidenta segunda.
Los escenarios son múltiples y el dibujo ha cambiado varias veces. Pero la líder de Sumar parte de la premisa de que su grupo asumirá cinco carteras, el mismo número que la pasada legislatura. Si Sánchez confirma esa cifra, la coalición de Díaz revalidará la vicepresidencia de Trabajo y el Ministerio de Derechos Sociales. Y, en lugar de Igualdad, Universidades y Consumo —las otras tres carteras que ocupaba hasta ahora—, asumirá previsiblemente Sanidad, Cultura y una cartera de nueva creación: Infancia y Juventud. Fuentes de los partidos que forman Sumar dan por seguro que la ministra de Sanidad será Mónica García, anestesista de profesión y actual portavoz de Más Madrid; y que el Ministerio de Cultura lo dirigirá Ernest Urtasun, eurodiputado de Catalunya en Comú y portavoz de Sumar.
El equipo de la vicepresidenta no oculta que repetirá en Trabajo y tanto Más Madrid como otros partidos de Sumar dan por hecha la marcha de Mónica García para encabezar el Ministerio de Sanidad. El PSOE recuperará previsiblemente el Ministerio de Igualdad, dirigido hasta ahora por Irene Montero, y a cambio Sumar se hará con la cartera de Cultura, que ahora ocupaba el socialista Miquel Iceta. Ernest Urtasun es la persona elegida para el puesto, según confirman fuentes de Catalunya en Comú.
Sumar conservará, previsiblemente, la cartera de Derechos Sociales, desde la que ha impulsado estos años un plan de choque en el sistema de dependencia y en la que aspira a profundizar en una atención más personalizada. El nombre para su titular no está cerrado, aunque el actual secretario de Estado del ministerio, Nacho Álvarez, también responsable económico de Podemos, es uno de los perfiles que más encajan en el cargo, según las fuentes consultadas. El papel reservado a Podemos, que en los últimos dos días ha vuelto a cargar contra Díaz, amagando con actuar por su cuenta en el Congreso, todavía está por definir. “Aún hay tiempo de rectificar y de que se corrija ese posible veto a Podemos en el Gobierno”, pidió Belarra en el patio del Congreso el jueves.
De confirmarse el esquema de cinco departamentos para Sumar, el quinto será previsiblemente el nuevo Ministerio de Infancia y Juventud, en el que la coalición estudia integrar las competencias en Consumo. La formación de Díaz ha dirigido buena parte de su discurso desde su nacimiento al sector de la población más joven, y el miércoles, durante el debate de investidura, la vicepresidenta dedicó a los problemas de este sector una parte notable de su intervención.
Yolanda Díaz trata de encajar sus piezas
en el nuevo Ejecutivo Sumar aspira a cinco carteras. Mónica García se perfila en Sanidad y Urtasun en Cultura
P. CHOUZA / J. J. MATEO, Madrid
Yolanda Díaz y Pedro Sánchez, ayer en el Congreso. /SAMUEL SÁNCHEZ
EL NUEVO GOBIERNO
22 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
ESPAÑA
Hubo un momento muy divertido en la votación de la sesión de investidura de ayer —en realidad hubo varios, porque esas votaciones nos retrotraen al colegio, cuando nos tocaba leer en alto y al terminar mirábamos al de al lado en plan “guau”— que ocurrió cuando Isaura Leal pronunció el nombre de Redondo Cárdenas, Gonzalo y no contestó nadie. Y era, para colmo, socialista, o sea que no es de extrañar que tuvieran órdenes de decir “sí” antes de que se terminase de decir su nombre para evitar sobresaltos. Pues bien: Redondo Cárdenas, Gonzalo, olvidó que se llamaba así durante dos segundos, o tiene alma de guionista de thriller, o estaba en internet buscando cómo iba la votación, que eso pasa a veces: quieres saber cómo va tu equipo y la mandas fuera.
Redondo Cárdenas, Gonzalo, repitió Isaura Leal a punto de fingir su voz como Javier Maroto en la falsa boda de Estela Reynolds (“sí, sí quiero”). Y saltó ya el diputado, apuradísimo —se notaba en la sonrisa, cuando uno llega tarde riendo es porque está a punto de llorar—, para decir que sí, que él con Pedro Sánchez. Ione Belarra e Irene Montero no se aguantaban las ganas de decir “sí”, aunque antes José Zaragoza votó a favor de Sánchez haciendo un movimiento rarísimo con los dedos de la mano, como La Mesías de los Javis: dedos para arriba y para abajo a toda hostia como si estuviese recibiendo instrucciones divinas para dejarnos caer que Dios hablaba a través de él, que es lo que le faltaba ya a Pedro Sánchez: competencia. No era más, informó después el Grupo Socialista, que el “sí” en lengua de signos.
Nada más conocerse el resultado, y salir elegido presidente Sánchez, empezó la coreografía del aplauso. El aplauso tiene su razón de ser en el Congreso de los Diputados y las bancadas de todos los partidos lo ejercitan de forma muy similar: al tuntún.
El aplauso en el hemiciclo es incontinente y responde al silencio: si el orador después de decir una frase se calla (porque coge aire, bebe agua o simplemente está cansado), su grada interpreta que quiere aplauso, así haya dicho el orador la cifra de mujeres asesinadas: aplauso al canto. Es como
esos futbolistas
que se retiran,
se emocionan y
los propios periodistas se ponen a aplaudir:
debe de responder a un estímulo animal.
Cuando fue oficial la victoria de Pedro
Sánchez, todos
los socialistas
aplaudieron al
mismo tiempo y
con el mismo ritmo, y cuando se rompió la disciplina (la única disciplina que se rompe en el Congreso de los Diputados, cuando todos pueden aplaudir al líder como quieran) cada uno empezó a aplaudir a su bola. María Jesús Montero, por ejemplo, estira muchísimo los dedos y golpea las palmas al unísono, ejerciendo la misma fuerza en una mano y otra: parece que está tocando los platillos. Sánchez hace el aplauso canónico que hacen los que están recibiendo la ovación, pero quiere a su vez darles las gracias con su aplauso: una mano fija, rígida, y la otra golpeándola sin muchos alardes, no se vaya a escuchar más tu aplauso que el aplauso que te dirigen. Luego está el aplauso sordo: mueves las manos, las llegas a chocar, pero en silencio, sin contribuir al ruido; es el aplauso para la galería de quien quiere seguir siendo diputado, pero no está de acuerdo en dos o tres cosillas que no se hicieron bien.
No diremos aquí los nombres de esos diputados del aplauso sordo (homenaje sin duda al grito sordo de Ignatius Farray) y eso, no decir los nombres, pero dar a conocer que están en poder de este periódico, lo llamaremos hacer un Aitor Esteban, convertido este jueves
en pistolero del
Eclipse, aquellos estudiantes
de Mutxamiel a
los que en época de exámenes
les paró la Guardia Civil por no
sé qué de unas
bolsitas y amenazaron con sacar los apuntes
de debajo de la
rueda de repuesto del maletero.
“Los apuntes cuando se sacan son para estudiar, el que los saca para enseñarlos es un parguela”, dijo El Tomate. “Algún día contaré lo que nos llegaron a ofrecer”, dijo Aitor Esteban, del PNV, sobre el Partido Popular y la negociación para que Feijóo fuese presidente. Y así se fue echando la mañana histórica en el Congreso de los Diputados. Cómo estará, por cierto, ese Congreso que en un lugar en el que usan pinganillos, donde las lenguas del Estado están representadas y uno puede hacer uso de ellas, hubo que llamar de urgencia el miér-
coles a los lectores de labios de guardia.
Nada más conocerse el resultado, y
salir elegido presidente Sánchez, empezó la coreografía del aplauso
Hasta que
digas sí
Esas votaciones nos retrotraen al colegio, cuando tocaba leer en alto
Las palmas tienen su razón de ser en el Congreso de los Diputados
LA CONTRACRÓNICA
Pedro Sánchez, aplaudido ayer tras la votación de investidura en el Congreso. / SUSANA VERA (REUTERS)
MANUEL JABOIS, Madrid
EL NUEVO GOBIERNO
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 23
ESPAÑA
P
or comenzar con una apreciación positiva: la palabra España está colándose en los discursos políticos y va adquiriendo el tono de normalidad que jamás debería haber perdido, porque lo único que se consiguió sustituyendo el nombre de nuestro país por el antipático término “Estado” fue conseguir que otros se apropiaran de lo que es patrimonio común e hicieran un catálogo rancio de sus esencias. España y los españoles, sin necesidad de estar diciendo a cada momento españoles y españolas, un tiquismiquismo que ralentiza los discursos sin llegar a sumar igualdad a la igualdad. Así que volvamos a situarnos en la España machadiana, aquella en la que caben todas las Españas, por volver al poeta que tan humorísticamente fue citado el miércoles en las Cortes. Hay que reconocerle a los cantautores que en un país en el que casi nadie cita a los poetas de memoria hayan conseguido que algo de la letrilla se nos haya quedado gracias a la música. La cultura googlelesca, como pudimos ver en la tribuna del Congreso, nos informa de los versos muchísimo peor.
España no se ha roto, ni se romperá. Yo diría que, si existe algo parecido al carácter nacional, los españoles nos movemos de un lado a otro del mapa entre la cordialidad y la aspereza, entre la franqueza y la chulería, entre la sinceridad y la mala educación. Y esa mezcla de virtudes y defectos siempre en liza se ha escenificado con literalidad en una sesión de investidura en la que no ha faltado lo bronco y lo grosero, el insulto y la mala baba, pero también la sinceridad de confesar, por parte del ya presidente del Gobierno, que no cabe otra en España que negociar con todas las Españas, como por otra parte han hecho y harán todos, como así hará el PP si en algún momento consigue desencadenarse de su versión fanática y opta por volver a los apretones de manos con aquellos con los que, por razones económicas, comparte más terreno en su defensa de las clases privilegiadas.
De alguna manera, Pedro Sánchez ha conseguido que sus votantes se traguen el sapo de asistir a un espectáculo irritante en el que quien recibía una medida de gracia, además de no sentirse agradecido, exigía y exige que la historia se cuente a su manera y amenaza con romper el trato en cuanto se le cruce el cable. Puede que, sin pretenderlo, Sánchez haya allanado el camino para que un Feijóo futuro e hipotético logre ser presidente con el apoyo de Junts sin tener que hacer frente a esas hordas de Ferraz que ondean símbolos franquistas con el fin de salvar a España de la dictadura democrática. Todo muy loco, oiga. Lejos de mí la intención de dar consejos al líder popular, pero sería más inteligente hacer una oposición menos macarra y desde la barrera observar cómo se las arreglan quienes dicen apoyar una investidura poniendo por delante tantas condiciones que suenan a advertencias severas.
Será una legislatura difícil, dicen los expertos. Las que no somos expertas no solo tememos una dificultad que impida la aprobación de leyes, sino que el enconamiento político lo invada todo, columnas, tertulias, información, hasta el punto de que tal vez, en algún momento, se cuele en nuestra convivencia y la ensucie. Esa furia ya se ha desatado. A cien metros de mi casa, en la misma acera, hay un grafiti que reza “Sánchez rata”, siguiendo el estilo del “hijo de puta” que susurró Ayuso en el Congreso, o el de tantos insultos que han atufado el aire de Ferraz todos estos días pasados. Si la única manera de hacer oposición del PP va a ser deslegitimar en su discurso al presidente, estamos apañados; si entre los partidos que apoyan al Gobierno se impone el guirigay, vamos listos; si son incapaces entre unos y otros de darle un poco de sosiego al país, de darnos una tregua, conseguirán que (como pasó en Cataluña) guardemos silencio en Navidad por miedo a enemistarnos con la familia y en vez de doce uvas nos traguemos doce sapos.
ELVIRA LINDO
Doce uvas o doce sapos
Un manifestante solo, ayer cerca
del Congreso. / S. SÁNCHEZ
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ESPAÑA
No fue una anécdota. El primer intercambio entre Alberto Núñez Feijóo, convertido ya en líder de la oposición, y Pedro Sánchez, recién elegido presidente del Gobierno, no se limitó al habitual saludo institucional de perdedor a ganador. Cuando Feijóo se acercó a estrecharle la mano a Sánchez, nada más prosperar la votación del candidato, le lanzó un grave reproche. “Esto es una equivocación”, le dijo, mirándole a los ojos, sobre la investidura. Sánchez sonreía sin soltarle la mano, en una escena cargada de tensión.
La frase de Feijóo es toda una declaración de intenciones. Aunque durante el debate asumió que el presidente socialista ha sido elegido por una “mayoría parlamentaria legítima”, el líder del PP no cree que eche a andar una legislatura normal. Feijóo concede la máxima gravedad a los acuerdos con los partidos independentistas en los que se sustentará el próximo Gobierno, así que afronta la nueva etapa con las “alertas democráticas encendidas”, como dijo nada más salir del hemiciclo. Se prepara para una oposición a cara de perro, lo que aleja la posibilidad de pactos de Estado con los progresistas.
Feijóo cerró ayer definitivamente un ciclo. El que abrió hace un año y siete meses en Sevilla, cuando asumió de forma repentina el liderazgo del PP tras la defenestración de Pablo Casado. En abril de 2022, llegó al trono del PP requerido por los barones para evitar el naufragio del partido, y pronto enderezó el rumbo del barco y creó expectativas de gobernar. La meta estuvo cerca tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo, en las que los populares arrasaron con el poder territorial de los socialistas. Pero Sánchez, un político audaz, todo lo contrario a Feijóo, un conservador en el sentido amplio de la palabra, echó un órdago y lo ganó.
La noche del 23 de julio, el líder socialista evitó una mayoría absoluta de PP y Vox que habría puesto al político gallego en La Moncloa. Tras el golpe, el líder del PP no tiró la toalla, y forzó una investidura antes que la del PSOE para intentar que una combinación imposible de Vox y el PNV le llevara al poder. Hasta hoy.
Que el PP hizo todo lo posible para que prosperara la investidura fallida de Feijóo lo puso en evidencia el choque de ayer con el PNV en el Congreso. “Algún día contaré lo que nos ofrecieron hace un par de meses”, dijo el portavoz peneuvista, Aitor Esteban, desde la tribuna. Poco después, El Diario Vasco publicó que el PP les había ofrecido entrar en su Gobierno ocupando el Ministerio de Industria. El PP niega esta información, que sin embargo encaja en el cortejo por tierra, mar y aire que Feijóo lanzó en septiembre al PNV. Tras su diálogo fallido, y con el horizonte de unas elecciones en el País Vasco en 2024, la relación entre ambos partidos es ahora de máxima hostilidad.
Tras la votación que convirtió a Sánchez en presidente, Feijóo salió del hemiciclo y le bautizó como “un presidente intervenido por el independentismo”. Empezaba así su oposición sin cuartel. El líder del PP se mostró “preocupado” por la situación en la que gobernará Sánchez, “sometido a un contrato mensual que ha de suscribir el independentismo”. “Creo honradamente que el hecho de que el próximo miércoles el Parlamento Europeo debata sobre el fundamento de esta investidura, que es una ley de amnistía al independentismo, es la peor forma de empezar una legislatura. Afecta a nuestra reputación internacional y, sin ninguna duda, a nuestra democracia”.
En realidad, ha sido el PP quien ha forzado ese debate sobre la amnistía en el Parlamento Europeo, porque los populares
van a hacer también oposición al Gobi er nodes deBr us as .
A
lgunos analistas se precipitaron ayer a valorar el buen encaje y las maneras institucionales, moderadas y democráticas de Alberto Núñez Feijóo porque observaron que tras la votación de investidura, cuando Pedro Sánchez aún disfrutaba de uno de los pocos minutos de gloria que probablemente tendrá en toda la legislatura, el líder del PP se acercaba hasta su escaño y le estrechaba la mano. Es una tradición de buenas normas de educación y parlamentarias. No lo hizo Santiago Abascal. Pero sí lo hizo hasta Mariano Rajoy, en junio de 2018, cuando fue desalojado del poder con una moción de censura. Pero Feijóo tardó unos minutos en salir al pasillo y contar a los periodistas lo que le había soltado a Sánchez en ese breve intercambio protocolario. Le advirtió de que estaba cometiendo una grave equivocación que sería de su exclusiva responsabilidad. En ese juego, Feijóo enseñó su doble cara. Como hizo el miércoles en su duelo con el presidente, con un discurso atronador y casi ultra, para terminar admitiendo la legitimidad de las aspiraciones y aliados de Sánchez.
Ante los periodistas también rotuló la siguiente fecha de su estrategia de acoso a Sánchez en todos los frentes. Y fue cuando miró para Bruselas y confirmó que tiene grandes esperanzas en el debate sobre la ley de amnistía que se celebrará el miércoles en el Parlamento Europeo. Sabe que tendrá muy complicado colocar esa discusión en el Congreso, donde el PP está en minoría en la Mesa de la Cámara, pero piensa que le podrían hacer más caso en Europa. A los pocos minutos empezaron a gotear como una catarata de varapalos inagotables en las redes sociales las felicitaciones a Pedro Sánchez por renovar su presidencia de todo tipo de mandatarios europeos.
Durante sus 13 años como presidente de la Xunta, Feijóo se acostumbró a que todo lo que pensaba, planteaba, ideaba o pretendía le salía casi por generación espontánea, sin grandes contratiempos ni oposición. No ha sido así desde que aterrizó en Madrid. Durante lustros, Feijóo usó su condición de poderoso barón autonómico para cortejar su perfil de dirigente del PP moderado, transversal, con voz propia frente a Génova 13, que podía entenderse con los estertores de la antigua CiU y, sobre todo, con el lehendakari, Iñigo Urkullu, con el que pactaba cuándo se presentaban a sus respectivas elecciones. En verano, cuando comprendió los escaños que le faltaban para llegar a La Moncloa, telefoneó al PNV y también a Junts y no encontró receptividad. Al contrario. Le propinaron otro portazo por llegar con el lastre de Vox. Se llevó tal chasco que comenzó a radicalizar su discurso, especialmente frente a los nacionalistas vascos.
El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, ya se lo aclaró en su debate de investidura, el 29 de septiembre, cuando evidenció que llevados al paredón entre Vox y la amnistía elegirían rápido esta segunda opción. Ayer, Esteban informó de que la cúpula del PP, cuando llamó este verano para negociar, les había ofrecido en su desesperación algunas cosas que vistas ahora les sonrojarían. Fuentes del PNV precisaron más tarde que Feijóo había puesto a su disposición el Ministerio de Industria y algo más. Feijóo lo negó, pero Esteban no es un portavoz que se recree en los faroles. También tentaron al Junts de Puigdemont para presumir de que había renunciado a sus votos y Sánchez casi se trocea de las carcajadas ante esa presunción.
No fue el único contratiempo de Feijóo en el debate. Tampoco tuvo éxito a corto plazo con las citas. Quiso completar para corregir una de Antonio Machado del presidente y le rectificó en minutos el cantautor Ismael Serrano. Uno de esos analistas de tuit rápido se empeñó en concluir, al final de estas sesiones, que Feijóo es un buen orador y que había quedado ya definitivamente asentado en
su liderazgo en el PP. Tras 20 meses, Fei j óoesyaalf i nelj ef edel aoposi ci ón.
Feijóo anticipa una oposición a cara de perro: “Esto es
una equivocación”
El PP se enzarza con el PNV y niega haberle ofrecido Industria a cambio de su apoyo
JAVIER CASQUEIRO
El doble juego
Feijóo, ayer durante el debate de investidura. / ALEJANDRO MARTÍNEZ (EP)
El popular llama a Sánchez “presidente intervenido por el independentismo” La relación con los nacionalistas vascos es de
máxima hostilidad
ELSA GARCÍA DE BLAS, Madrid
EL NUEVO GOBIERNO
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 25
ESPAÑA
La batería de medidas anunciadas por Pedro Sánchez en su discurso de investidura se enfrentará a un muro de contención territorial del PP, dispuesto a plantear una oposición férrea. Porque muchas de las promesas afectan directamente a competencias autonómicas, y necesitarán del consiguiente desarrollo en cada comunidad. Será la primera vez que un presidente tenga que lidiar con tantos máximos responsables autonómicos del partido contrario —11 en concreto y del PP—, inmersos en una contienda sin cuartel contra La Moncloa.
“Soy consciente de que esta competencia está en menos de las comunidades autónomas, pero nosotros no podemos quedarnos de brazos cruzados”, apuntó el presidente sobre las listas de espera en Sanidad. “Por eso vamos a poner en marcha, con los gobiernos autonómicos que lo deseen, un plan para lograr una reducción drástica”, añadió.
Los mandatarios populares disparan ya desde todo los flancos. Varios barones han formalizado durante los últimos días una petición para convocar una conferencia de presidentes urgente y han promovido declaraciones institucionales contra la futura ley de amnistía desde sus propios Consejos de Gobierno. Y, con la investidura ya materializada, se han apresurado en lanzar dardos contra Sánchez. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha augurado una legislatura “convulsa” y “complicadísima”; para el presidente de Aragón, Jorge Azcón, el nuevo Ejecutivo “destroza el Estado de Derecho y queda en manos de los enemigos de España”, y la madrileña Isabel Díaz Ayuso se ha reafirmado en que llamó “hijo de puta” a Sánchez desde la tribuna de invitados del Congreso el miércoles.
En su discurso de investidura Sánchez desgranó compromisos focalizados en la colaboración con las administraciones autonómicas, con un objetivo: el refuerzo de los servicios públicos —según el presidente—. La gratuidad de todo el transporte público colectivo (desde trenes a autobuses) para menores, jóvenes y desempleados a partir del 1 de enero fue, a falta de conocer detalles, el principal anuncio. Pero se trata de una medida que el Gobierno deberá implementar en cooperación con las comunidades.
La lista de compromisos del presidente también contempla un fuerte desembolso en sanidad pública que pondrá a prueba a las comunidades del PP y hasta dónde quieren llegar en la confrontación con La Moncloa. “Es inadmisible que un ciudadano tenga que esperar más de tres meses para tener una primera consulta con un médico especialista o 200 días para operarse de una hernia que le impide levantarse de la cama”, expuso Sánchez antes de reafirmar su plan de reducción en las listas de espera. Los cargos socialistas consultados entienden que los presidentes autonómicos del PP difícilmente podrían justificar la renuncia a esos recursos si contribuye a la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de sus territorios. “Antepondrían sus intereses partidistas”, razona un ministro.
Desde la dirección del Partido Popular aseguran que no se darán instrucciones a los barones para actuar en un frente común. Mientras, los territorios miran con recelo las promesas aunque sin rechazarlas del todo, según varios gabinetes consultados. “Primero, que las escriba. Luego, ya veremos. Todo suena a lo de sí es sí”, sostienen en el equipo de Ayuso. “El Gobierno regional lo que exige es que el gasto de las medidas propagandísticas que anunció en el debate que son competencia autonómica vayan acompañadas de financiación. Si no, quedará en eso, en anuncios vacíos de cara a la galería”, añaden fuentes del entorno del presidente de Murcia, Fernando López Miras.
Las promesas de Sánchez se enfrentan al gran
poder territorial del PP Muchos compromisos anunciados son de competencia autonómica en un mapa con 11 comunidades gobernadas por los populares
J. M. / VIRGINIA MARTÍNEZ, Madrid
Desde la izquierda, los presidentes regionales Fernando López Miras, Isabel Díaz Ayuso, Alfonso Rueda y Alfonso Fernández Mañueco, anteayer. / C. Á.
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26 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
ESPAÑA
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha admitido a trámite la solicitud de amparo solicitada por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón por las manifestaciones realizadas contra él por el secretario de Estado de Justicia, Tontxu Rodríguez, y por la portavoz de la Generalitat de Cataluña, Patricia Plaja, tras su decisión de imputar al expresident Carles Puigdemont y a la dirigente de ERC Marta Rovira en el caso Tsunami Democràtic, en el que se investigan supuestos delitos de terrorismo. García-Castellón denunció ante el órgano de gobierno de los jueces que de las declaraciones de ambos políticos cabe inferir que trataban de influir en el procedimiento judicial, así como “inquietarle” o “perturbarle” en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales. La comisión permanente del CGPJ da 10 días de plazo a Rodríguez y Plaja para que presenten alegaciones.
La decisión del órgano de gobierno de los jueces se ha tomado por mayoría, con los votos a favor del presidente suplente, el vocal Vicente Guilarte, y de los vocales conservadores José Antonio Ballestero, Ángeles Carmona y Carmen Llombart, y la progresista Roser Bach. Las vocales Mar Cabrejas y Pilar Sepúlveda, ambas del sector progresista, han votado en contra. El asunto vuelve a tensar la relación entre el CGPJ, cuyo mandato caducó hace casi cinco años, y responsables políticos vinculados al Gobierno o a sus socios parlamentarios.
García-Castellón solicitó el lunes el amparo después de que el miércoles de la semana pasada el secretario de Estado de Justicia, en una entrevista a Radio Popular-Herri Irratia, le acusara de querer “influir” en la negociación entre PSOE y Junts para la investidura de Pedro Sánchez al señalar en la investigación a Puigdemont e imputar a Rovira en la causa por terrorismo sobre Tsunami Democràtic. “Yo no tengo ni idea de si tiene una razón o no, pero qué casualidad que tiene que ser en este día, oye. Mira que podía haber sido un año y medio antes o un año y medio después, pues no. Tiene que ser justo en medio de las negociaciones. Si eso no es influir, que venga Dios y lo vea...”, afirmó Tontxu Rodríguez. Las afirmaciones de Plaja fueron durante una rueda de prensa, en la que la portavoz de la Generalitat apuntó que a quienes les toca impartir justicia, “algunos, no todos, buscan no solo condicionar negociaciones políticas, sino castigarlas, prevaricando”.
La posibilidad de los jueces de solicitar amparo ante el CGPJ cuando se sientan “inquietados o perturbados en su independencia” la recoge el artículo 14 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, pero es una vía con escasos efectos prácticos, más allá de una posible llamada de atención a los responsables de la conducta denunciada. El procedimiento está desarrollado en el Reglamento de la Carrera Judicial, de 2011, que establece que se considerarán actuaciones inquietantes o perturbadoras, entre otras, “las declaraciones o manifestaciones hechas en público y recogidas en medios de comunicación que objetivamente supongan un ataque a la independencia judicial y sean susceptibles de influir en la libre capacidad de resolución del juez o magistrado”. Según el reglamento, el CGPJ puede “requerir a la persona, entidad o asociación el cese de la actuación que motivó la solicitud de amparo”, y “adoptar o promover la adopción de las medidas que resulten necesarias para restaurar la independencia judicial dañada”.
García-Castellón alega que las declaraciones de Rodríguez suponen una “perturbación” en su “independencia” al provenir de un “órgano”, la secretaría de Estado de Justicia, al que corresponden, “entre otras funciones, las de apoyo y cooperación con la Administración de Justicia o la participación en las relaciones del ministerio con los órganos de gobierno del CGPJ”. Respecto a las de Plaja, el juez considera que pueden implicar un delito de calumnia con publicidad, “susceptible de perseguirse de oficio al imputar abiertamente a una autoridad” la comisión de
un delito de prevaricación.
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha dirigido una carta a todos los miembros del ministerio público indicándoles que eviten “cualquier posicionamiento” sobre la amnistía hasta que la ley esté aprobada de forma “definitiva”. La misiva apela a la necesidad de que la Fiscalía actúe siempre con arreglo al “principio de imparcialidad”. La indicación se produce después de que distintos colectivos y asociaciones profesionales del ámbito de la justicia se hayan pronunciado en los últimos días en contra de la amnistía o del contenido del acuerdo político entre el PSOE y Junts, en el que hay una alusión al término lawfare o guerra judicial. Los cuatro fiscales que dirigieron la acusación en el juicio contra varios líderes del procés en 2019 habían reclamado el martes al fiscal general una “respuesta inmediata” en defensa de su labor y un reconocimiento a su “imparcialidad” frente a ese “ataque a la institución”. Pero García considera que la
Fiscalía no debe entrar en ese debate. / J. M. BRUNET
El fiscal general evita hablar
aún de la
amnistía
El Poder Judicial tramitará la solicitud
de amparo del juez García-Castellón
El número dos de Justicia y la portavoz de la Generalitat acusaron al magistrado de intentar influir en la negociación de la investidura con sus decisiones en el ‘caso Tsunami’ EL NUEVO GOBIERNO
REYES RINCÓN, Madrid
Manuel García-Castellón, en 2019 en la Audiencia Nacional. / MARISCAL (EFE)
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Vi ernes17denovi embrede2023 ELPAÍ S27
COMUNIDADES
Luis llegó a la barriada de Los Asperones, al norte de Málaga, con apenas siete años. A finales de los ochenta, las administraciones construyeron esta barriada de manera temporal como solución a familias que, como la suya, vivían en chabolas en distintos puntos de la ciudad. Era un plan temporal que se ha convertido en crónico: nadie ha dado aún una solución a una zona en la que ya viven un millar de personas, la mayoría en situación de extrema pobreza. “Nos han metido aquí sin que lo hayamos elegido. Somos fruto de lo que alguien decidió por nosotros”, explica el vecino, hoy con 42 años y 12 hermanos. En una conversación entre chabolas y calles de tierra, explica que fuera de su barrio los bebés nacen con un pan debajo del brazo y, dentro, “con un trozo de cárcel”. Las metáforas que relata son ya parte del informe Voces que no(s) cuentan, dirigido por la Universidad de Málaga y premiado por la fundación Foessa, impulsada por Cáritas. El estudio se nutre de las entrevistas de un grupo de investigadores a 40 residentes de este rincón olvidado, quienes han dado así a conocer su realidad. Ese día a día en el que, aseguran, se ahogan.
En Los Asperones no hay asfalto. Tampoco señales, tiendas con escaparates, bares o papeleras. La suciedad se acumula en el arroyo cercano, cuyo mal olor se mezcla con el procedente del vertedero limítrofe y el desguace cercano. A veces cae una fina lluvia de las cenizas del cementerio municipal de Málaga, a poca distancia. En este lugar las personas residen “en circunstancias calamitosas, sin un alojamiento adecuado y sin acceso a los servicios públicos”, como denunció en 2020 el entonces relator de la ONU, Philip Alston, tras su paso por España. Es la cara oscura de la ciudad de moda. Tres años antes, en 2017, otro estudio había puesto datos a esa situación: el 97% de las personas viven en extrema pobreza, el desempleo roza el 93% de su población activa y solo hay dos jóvenes con título universitario. Allí, apenas el 6,3% tiene problemas con la justicia, a pesar del estigma de criminalización que recae sobre su población. “Somos un pedacito del Tercer Mundo”, afirma Pachi Velasco, director del colegio público María de la O, incrustado en el corazón del barrio y al que acuden a diario 105 menores.
El docente, que conoce personalmente a cada vecino de Los Asperones, sostiene que aquellos datos han sido ahora traducidos a sentimientos, emociones o dolor a través de las metáforas. “Queríamos que fuesen escuchados porque sus voces nunca cuentan”, añade Cristóbal Ruiz, profesor de Pedagogía Social de la UMA, que dirige el grupo de investigación que ha realizado en el estudio. “Las vivencias y las emociones de la gente deben darnos un puñetazo en la tripa y movilizarnos como ciudadanos. Las administraciones tienen que hacer cosas, pero debemos ser nosotros los que lo reclamemos”, insiste Raúl Flores, secretario técnico de la fundación Foessa. Las administraciones, que llevan 35 años sin dar solución, tampoco la ofrecen ahora. “No es que estemos en ello, pero sí hay voluntad de acometer esta realidad. Espero que más pronto que tarde”, asegura María Dolores Aurioles, directora general de Derechos Sociales, Igualdad, Accesibilidad y Políticas Inclusivas en el Ayuntamiento de Málaga, que también incluye a la Junta de Andalucía en la inacción.
Voces que no(s) cuentan se presentó públicamente el miércoles, pero durante la tarde del martes los propios protagonistas tuvieron un adelanto en las instalaciones del centro educativo de su barrio. Comprobaron entonces cómo aquellas palabras que dijeron a los investigadores han quedado plasmadas en un estudio de 152 páginas del que todos son coautores. Luis alucinaba con que aquella idea que dibujó junto a Velasco en el polvo del capó de un coche sea una de las ilustraciones
que acompaña el trabajo.
Rotonda sin salida
Otro vecino, conocido como El Rata, recordaba su aportación. Contó que si algunos residentes se habían referido a su vida en Los Asperones como una rotonda sin salida o un hámster que corre en una noria de forma infinita, él lo tenía aún peor. “Yo no tengo ni furgoneta para salir de aquí: me siento en un boquete”, explicaba. Algunos más hablaron de arenas movedizas o que nadan a contracorriente. “Es la sensación que tienen de hacer esfuerzos por salir de aquí y no conseguirlo”, explica Ruiz. Son pensamientos que ya expresó el siglo pasado el filósofo Michael Foucault. “Las palabras de los vecinos sostienen las de teóricos como él y, a través de las metáforas, son incluso más fáciles de entender”, añade Lorena Molina, profesora universitaria con 14 años de experiencia laboral en Los Asperones.
Entre los testimonios recogidos en el informe hay uno muy llamativo. Es el de un niño de 11 años que dice que todavía no sabe a qué quiere dedicarse, pero sí a lo que no: ser chatarrero. Se contrapone con la voz de un adulto que recuerda que a esa edad ya sabía lo que esperaba en su vida de adulto. “Esas palabras explican mejor la cronificación de la pobreza que cualquier término técnico o científico. Hablan de cómo esa pobreza se hereda, marca la identidad personal, limita las expectativas, mutila la esperanza”, insiste Ruiz. Entre los términos más repetidos por los vecinos están condena o cárcel. Es lo que para muchos residentes significa nacer aquí. “Yo nací preso”, insiste otro vecino. La sensación de asfixia también se repite, como la de sentirse un estorbo o los problemas de salud mental. “¿Para qué enseñar a un pájaro a volar si está en una jaula?”, se pregunta uno más. Los propios profesionales tienen su metáfora. “Somos como la orquesta del Titanic. Este barco —este barrio— se hunde, pero nosotros seguimos impulsando muchos proyectos desde el colegio”, añade Pachi Velasco desde el patio de un centro educativo que los habitantes definen como el alma del barrio —un lugar para respirar del día a día— o la abuela del vecindario: lo consideran un lugar de acogida que todos sienten como suyo.
Residentes y profesionales tienen otro punto en común: la sensación de abandono. “Ojalá este informe sirviera para que la Administración fuese más empática y alguna de las demandas sean escuchadas”, explica Pachi Velasco, que insiste en la necesidad de un plan integral de vivienda, edu-
cación, formación y trabajo para el barrio.
40 vecinos de Los Asperones, el barrio más pobre de Málaga, relatan su situación mediante metáforas recogidas en un estudio impulsado por la universidad
“Yo nací preso”
Cristóbal Ruiz, a la derecha, mostraba el martes el libro publicado a un
vecino de Los Asperones (Málaga). / G.-S.
NACHO SÁNCHEZ, Málaga
Dos vecinas de la barriada de Los Asperones (Málaga), el martes. / GARCÍA-SANTOS
“Sus voces nunca cuentan”, critica el director
de la investigación “No tengo furgoneta para salir: me siento en un boquete”,
se queja un residente
28ELPAÍ S Vi ernes17denovi embrede2023
SOCIEDAD
El manejo del dolor es uno de los grandes retos de la medicina. Cada vez más personas viven con malestar crónico, pese a que cada vez se consumen más medicamentos para aliviarlo. Uno de los problemas, más allá de los efectos secundarios, es que el organismo suele acostumbrarse a ellos, y cada vez necesita más dosis. En Estados Unidos, la apuesta de parte de la industria farmacéutica y de algunos médicos por terminar de un plumazo con estas molestias mediante opiáceos ha generado una ingente crisis de salud pública. En España, fármacos como el fentanilo están mucho más controlados, pero hay otros (menos potentes y dañinos, pero no exentos de riesgos), que se prescriben muy por encima de lo necesario: uno de los que crece con fuerza es la familia de los gabapentinoides.
Sus ventas se han incrementado un 50% en cuatro años, según estadísticas de la consultora HMR. Las farmacias vendieron en octubre más de un millón de cajas de las dos moléculas de esta familia: gabapentina y pregabalina. Y un estudio reciente publicado en Gaceta Sanitaria, la revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública, asegura que la mitad de quienes los consumen lo hacen fuera de las indicaciones para las que están aprobados: ciertos tipos de dolores neurológicos. Aunque la investigación se restringe a Navarra, las conclusiones son perfectamente extrapolables al resto del país, asegura Amaya Echeverría, una de sus autoras. De hecho, van en la misma línea que un informe publicado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en 2017, si bien entonces el consumo de estos fármacos era considerablemente menor.
El abuso de estos fármacos no es exclusivo de España. La Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) publicó una alerta el año pasado: “Nuestra evaluación muestra que las prescripciones de estos medicamentos han crecido, así como su mal uso y abuso. Los gabapentinoides se combinan habitualmente con depresores del sistema nervioso central, lo que incrementa el riesgo de depresión respiratoria”. Otros efectos secundarios asociados a estos fármacos son sedación, mareos y depresión. La mitad de los consumidores de estos fármacos tienen más de 65 años, y pueden sufrir caídas que a menudo tienen consecuencias graves para la salud de los pacientes —junto a los atragantamientos, van camino de convertirse en la primera causa de muerte no natural en España—.
Los fármacos de la familia de los gabapentinoides, que pueden ser útiles para algunos pacientes, tienen ya de por sí efectos “modestos” —en palabras de Echeverría— en los usos para los que sí están específicamente indicados. Para los dolores neuropáticos (daños en los nervios) han tenido mejores resultados que el placebo, si bien la mayoría de los pacientes que las toman ni siquiera sienten mejorías, según los estudios recopilados en una guía editada por el Gobierno de Navarra.
Pero estos medicamentos no solo se recetan para estos trastornos. Son muy frecuentes en otros que no están incluidos en la ficha técnica aprobada por la AEMPS, y para los que no ha mostrado eficacia alguna, como fibromialgia, dolores lumbares, migraña o síndrome de piernas inquietas. Por esta razón, el artículo publicado en Gaceta Sanitaria propone llevar a cabo un plan de desprescripción, para que solo los tomen aquellos pacientes que realmente los necesiten. Pero sus autoras y otros expertos consultados reconocen que no es tarea sencilla. Según Echeverría, su expansión (sin poder equipararse en magnitud ni gravedad) tiene una raíz es similar al caso de los opiáceos en Estados Unidos: “Ha habido un gran marketing de las farmacéuticas, que han maximizado la comunicación de sus beneficios y minimizado la de sus efectos adversos”, explica.
Esto se mezcla con la gran dificultad que tienen los médicos para tratar el dolor. Cuando los pacientes entran en la consulta con una molestia que les angustia, que condiciona sus vidas, quieren salir de ella con alguna receta, algo a lo que agarrarse, y esto lleva a algunos profesionales a recomendar tratamientos que tienen poca o nin-
guna evidencia de su eficacia.
Falta de alternativas
Francisca González, experta en farmacovigilancia de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), explica que se han empezado a usar más fuera de ficha técnica por las cada vez mayores restricciones a otros fármacos como benzodiacepinas y opiáceos. “Cuando quitas de un lado, normalmente se desvía a otro. Y muchas veces, ante la persistencia de los dolores, están combinando varios, lo que puede dar lugar a más problemas”, señala González. En España también se combinan a menudo con depresores del sistema nervioso central, lo que puede dar lugar a problemas muy graves, incluso la muerte en personas con patologías respiratorias, como asma o EPOC.
En la falta de resultados y de alternativas incide Ancor Serrano, coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Neuropático de la Sociedad Española del Dolor: “No nos preocupa tanto el abuso, sino que no haya fármacos eficaces contra el dolor. En España no va a pasar lo que vemos en Estados Unidos con los opiáceos porque aquí está el mercado mucho más controlado. Allí puedes ir a 10 médicos distintos a que te receten. Y los gabapentinoides tienen la ventaja, además, de que no crean adicción, aunque sí generan muchos efectos secundarios”.
Los médicos consultados para la elaboración de este reportaje coinciden en señalar que los pacientes suelen buscar soluciones rápidas para sus molestias y que incluso para las que se podrían cambiar con mejores hábitos de vida reclaman fármacos para su tratamiento. Otro recurso que se ha demostrado eficaz contra el dolor crónico es la psicoterapia, ya que por su propia definición se trata de un malestar que tiene impacto físico y emocional. Pero la escasez de psicólogos clínicos en la sanidad pública hace que sea prácticamente impensable derivar a los pacientes que lo necesiten a es-
tos especialistas.
Ancor Serrano, coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Neuropático de la Sociedad Española del Dolor opina que habría que declarar el dolor “enfermedad huérfana” para dar ventajas fiscales a las farmacéuticas que investigasen en nuevos remedios. Se queja de que el último medicamento para estas dolencias (el parche de capsaicina) saliera en 2010, y que ni siquiera sea realmente novedoso, ya que antes se ponía en pomada; es simplemente una distinta concentración del mismo principio activo. Para el siguiente medicamento (el tapentadol) hay que remontarse hasta hace más de 15 años, y para el anterior, la pregabalina, casi dos décadas.
“Los pacientes tienen dolor y los fármacos que tenemos no son buenos. La eficacia es baja. Para el dolor neuropático, con los mejores, necesitas tratar a tres o cuatro pacientes para que uno mejore”, explica este especialista, que está preparando una tesis sobre medicamentos fuera de ficha para tratar los dolores neuropáticos: algo parecido a lo que sucede con los gabapentinoides, que están destinados a estas dolencias y se usan para otras, pero al revés. Porque el uso excesivo de analgésicos está generalizado con casi cualquier fármaco.
Preocupación por el abuso de un
fármaco contra el dolor neuropático Los especialistas alertan sobre la creciente receta de gabapentinoides, indicados para molestias por daños en el sistema nervioso, para otros casos sin evidencia de su eficacia Investigar remedios para una “enfermedad huérfana”
Su consumo
ha subido un 50% en cuatro años, según un estudio Se prescriben para la fibromialgia o las migrañas sin estar
en su ficha técnica
PABLO LINDE, Madrid
Medicamentos de la familia de los gabapentinoides. / CLAUDIO ÁLVAREZ
Una mujer se toma una pastilla. / GETTY
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 29
SOCIEDAD
La controversia que gira desde hace años en torno al glifosato, el herbicida más usado en Europa, pero a la vez uno de los más polémicos por las múltiples dudas y sospechas sobre sus efectos nocivos en la salud y el medio ambiente, quedó de nuevo patente ayer en Bruselas: los Veintisiete debían votar, por segunda vez en poco más de un mes, si prolongaban o no una década más el uso de la polémica sustancia. Pero los Estados han vuelto a quedar en tablas, por lo que la decisión final recala ahora en la Comisión Europea, que ya ha adelantado su intención de validar la extensión del uso del glifosato, eso sí, con varias “condiciones y restricciones” nuevas, extremo que sin embargo no calma las profundas reservas de organizaciones civiles, políticos y hasta de aquellos países que pedían el fin del permiso.
Ante la falta, nuevamente, de una mayoría cualificada (el 55% de los miembros de la UE que representen al menos el 65% de la población total del bloque) para “renovar o rechazar” la prolongación de la utilización del glifosato, la Comisión “procederá ahora a la renovación de la aprobación del glifosato por un periodo de 10 años, sujeto a determinadas nuevas condiciones y restricciones”, anunció Bruselas en un comunicado, en el que subrayó la “obligación legal” que tiene el Ejecutivo comunitario de tomar una decisión antes del 15 de diciembre, fecha en la que expira la actual normativa sobre el glifosato.
La decisión fue rápidamente denunciada por organizaciones medioambientales como Greenpeace, que criticaron a la Unión Europea por “ignorar la ciencia y fallar a los ciudadanos”, o Ecologistas en Acción, que considera “totalitario” el gesto de Bruselas y acusa a la Comisión de “tomar abiertamente partido a favor de la industria química sin sonrojarse”.
Bruselas es más que consciente de la controversia que gira en torno a esta sustancia, que es precisamente lo que ha provocado el punto muerto en las votaciones, tanto la celebrada el 13 de octubre en el Comité Permanente de Vegetales, Animales, Alimentos y Piensos (Scopaff) —que asiste a la Comisión en la elaboración de las medidas relativas a los alimentos y en el que están representados todos los Estados miembros—, como en el Comité de apelación convocado ayer para intentar destrabar la votación a puerta cerrada. Países como Alemania o Francia, que habían manifestado abiertamente sus reservas desde la primera votación, se abstuvieron por segunda vez, igual que Italia; mientras que España votó nuevamente a favor de la prolongación.
Bruselas subraya a cambio que la prolongación del uso del glifosato no será total. Para empezar, se prohibirá su uso como desecante antes de la cosecha. Además, destaca la necesidad de aplicar “ciertas medidas” para proteger a los organismos no objetivo del herbicida, como el requisito de que los Estados miembros deberán prestar una “atención particular a aspectos específicos” a la hora de realizar análisis de riesgo (como la protección de mamíferos herbívoros pequeños como el ratón de campo y plantas no objetivo como las flores silvestres) o de implementar medidas de mitigación
de riesgo.
Restricciones nacionales La Comisión recordó también que los Estados miembros pueden actuar de manera más estricta, ya que son los responsables de autorizar en su territorio los productos de protección de plantas (PPPs) que contienen glifosato, por lo que “seguirán pudiendo restringir su uso a nivel nacional y regional si lo consideran necesario”. Es lo que hace por ejemplo ya Francia, donde el uso del glifosato se ha reducido en un 27% desde que se implementaron prohibiciones como su utilización por parte de particulares. Pero a París no le parece suficiente y, por ello, había pedido más restricciones a nivel europeo, así como un periodo de prolongación menor. En un comunicado, el Ministerio de Agricultura galo dijo “lamentar” que Bruselas haya hecho oídos sordos a sus demandas. Una queja que comparten las múltiples organizaciones de la sociedad civil que, ya en vísperas de la votación de ayer, volvieron a pedir a la Comisión que reconsiderara la decisión de prolongar el uso del glifosato.
“El dosier sobre este herbicida acumula escándalo tras escándalo. Desde estudios de la industria que, según los científicos, no son 100% fiables; a las reglas de la Comisión para la autorización de pesticidas que, también según los científicos, no tienen en cuenta todo el daño medioambiental y para la salud humana porque no tienen en cuenta la toxicidad a largo plazo”, resume Eva Corral, responsable de la campaña contra el glifosato de Greenpeace. Aunque saluda las nuevas medidas de restricción, la activista advierte de que estas “no pueden garantizar una protección adecuada” respecto a un producto que podría seguir siendo utilizado aún otra década. “Hablamos de 10 años más de efectos tóxicos para el medio ambiente y la salud humana”, subraya.
Bruselas insiste en que su decisión está “basada en amplias evaluaciones de seguridad” realizadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EF- SA, por sus siglas en inglés) y la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA). “Hemos analizado masivos estudios científicos y llegamos a la conclusión de proponer renovar el glifosato”, aseveró ayer un portavoz comunitario. La Comisión, que afirma además que el plazo de 10 años es “equilibrado” (el máximo son 15), asegura que se han analizado más de 16.000 estudios publicados sobre el tema. Pero no es tanto la cantidad como la cantidad, replican las
ONG.
El debate sobre la seguridad del glifosato viene de largo. En 2015, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud clasificó esta sustancia como “probablemente cancerígena para los humanos”, categoría en la que también se incluye a las carnes rojas. Pero el año pasado, el comité de evaluación de riesgos de la agencia europea ECHA rechazó cambiar la clasificación actual del glifosato, que se considera causante de “daño ocular” y “tóxico para la vida acuática”, pero no cancerígeno, al considerar que ese extremo “no está
justificado” en el caso del herbicida. Una sustancia
“probablemente cancerígena” La UE ampliará el uso del glifosato
ante la discordia
de los Veintisiete Pese a las dudas sobre el polémico herbicida, la Comisión prolongará su utilización 10
años más al no haber acuerdo entre países
SILVIA AYUSO, Bruselas
Apicultores holandeses protestaban el miércoles en La Haya por el efecto para sus colmenas del uso del glifosato por parte de los agricultores. / GETTY
30 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
SOCIEDAD
Los países del denominado sur global —en vías de desarrollo— se enfrentan a una disyuntiva para los próximos años: seguir atrapados en su dependencia de los combustibles fósiles y convertirse en el futuro vertedero mundial de los coches de combustión o apostar decididamente por los vehículos eléctricos. Esa transición tiene un coste, pero también ofrece una gran oportunidad: una docena de países en vías de desarrollo —los más pujantes económicamente— podrían ahorrar unos 92.000 millones de euros al año con la electrificación del transporte, según un informe del grupo de investigación Carbon Tracker, que tiene en cuenta variables como la reducción de importaciones de petróleo y la creación de infraestructuras e industrias para eléctricos.
La Unión Europea, Reino Unido, Canadá y siete estados de EE UU prevén prohibir los coches de combustión en 2035 (EE UU y Canadá permitirán los híbridos enchufables), una regulación —compartida por otros territorios— que supone un impulso a la cada vez más pujante industria del vehículo eléctrico, un elemento clave en la descarbonización del transporte. Sin embargo, los países en desarrollo no están tomando medidas similares y eso genera un riesgo: que la industria automovilística, situada en el norte, continúe vendiendo vehículos de combustión para exportarlos al sur muchos años después de que entren en vigor las prohibiciones en sus territorios.
“Los países del sur global corren el riesgo de quedarse atrapados en la dependencia de los combustibles fósiles, lo cual supone seguir dependiendo de otros para los combustibles de transporte. La importación de combustible para el transporte supone una importante pérdida de capital y de divisas”, explica por correo Ben Scott, autor del informe.
El documento analiza la situación en 12 países emergentes (Brasil, Argentina, México, India, Indonesia, Sudáfrica, Uganda, Nigeria, Marruecos, Kenia, Egipto y Argelia) que abarcan algunas de las economías en desarrollo más pujantes, que además tienen grandes parques de vehículos. Esos estados gastan miles de millones al año en importar combustibles para el transporte; en muchos casos, además, no cuentan con capacidad suficiente para refinarlo, lo que empeora su balanza comercial. Aunque Argelia y la India son exportadores netos de este tipo de productos refinados (suman 44.000 millones en exportaciones), la combinación de estos 12 países supuso una dependencia del combustible importado de 13.300 millones de dólares (12.200 millones de euros) en
2021. En cualquier caso, el posible ahorro con la nueva movilidad va mucho más allá. El trabajo señala que los vehículos 100% eléctricos (denominados BEV) tienen un coste de repostaje mucho más bajo que sus homólogos de combustible. Esto es así porque el combustible hay que comprarlo y transportarlo, mientras que la energía eléctrica se puede obtener a precios mucho más baratos, sobre todo si entran en juego las renovables. “Una flota de coches eléctricos puede cargarse utilizando energía renovable nacional, con un coste muy inferior al de los repostajes convencionales”, apunta Scott.
Según la estimación de Carbon Tracker, cambiar las flotas de coches de combustión en los 12 estados analizados por BEV ahorraría un 50% de los costes del transporte, es decir, unos 92.000 millones al año. Además, crearía nuevos puestos de trabajo en las industrias del futuro, con oportunidades en toda la cadena de valor, incluyendo la extracción de minerales, la fabricación y la creación de infraestructuras de apoyo a los vehículos eléctricos.
El cambio no es sencillo. “A día de hoy, es poco probable que los coches eléctricos lleguen al sur global a gran escala debido a la falta de ventas de coches nuevos, e incluso es posible que los eléctricos usados se queden en el norte global para ser reciclados o readaptados. Frente a esta tendencia, el sur global necesita políticas ambientales que favorezcan la movilidad eléctrica, incluyendo la retirada progresiva de los vehículos de combustión”, apunta el experto.
Sin embargo, es probable que a medida que los eléctricos lleguen a los países más desarrollados vaya disminuyendo la oferta de vehículos de combustión disponibles para exportar, con lo que la calidad disminuirá y los precios aumentarán. Para adecuarse al Acuerdo de París —que pretende que la temperatura global no supere los 1,5 grados respecto al periodo preindustrial—, el 64% de las ventas de la industria en 2030 debería ser de eléctricos; sin embargo, las previsiones para esa fecha de las principales marcas europeas (como Renault, Stellantis, Volkswagen
o Mercedes) rondan el 40%.
Producción y ensamble En este contexto, los países del sur pueden convertirse en un vertedero mundial de coches de combustión, dado que la mayoría de los fabricantes pretenden seguir vendiendo sus vehículos contaminantes más allá de 2035 en los lugares en que se permita. Frente a ello, la apuesta por desarrollar industria local eléctrica podría suponer un contrapeso. “Los países del sur global podrían aliarse con fabricantes de automóviles del norte y de China para llevar la venta de vehículos a un mercado importante y en crecimiento, especialmente a medida que la población en la región aumenta. Impulsar la producción y el ensamble locales de vehículos electrificados en el sur global reducirá los costes y permitirá la venta nacional de eléctricos en estos mercados”, explica Scott.
El documento concluye que aprovechar ahora las mejoras tecnológicas de los BEV traería muchos beneficios económicos para estos países, así como una reducción de costes para los consumidores, tanto en precios de los vehículos como en costes de explotación. En cambio, retrasar estas políticas podría suponer una oportunidad perdida.
Si somos lo que comemos, más nos valdría ser un puñado de nueces y un aguacate. Consumir este tipo de productos, en lugar de otros de origen animal, reduce los riesgos de muerte y problemas de salud como enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Es la conclusión de una revisión sistemática, publicada en la revista BMC Medicine, que ha analizado los hallazgos de 37 publicaciones, subrayando la importancia de sustituir una dieta con más presencia de alimentos animales hacia una con más protagonismo de lo vegetal. “Esto no significa necesariamente eliminar todos los productos animales de la dieta”, matiza Sabrina Schlesinger, autora del estudio. No se trata de hacerse vegano, sino de limitar el consumo animal, especialmente de carne roja y procesada.
El equipo de Schlesinger comprobó que la incidencia general de enfermedades cardiovasculares se redujo en un 27% cuando las personas sustituyeron 50 gramos de carne procesada (como embutidos, hamburguesas o salchichas) por entre 28 y 50 gramos de nueces al día. Cambiarla por legumbres también se asoció con una reducción de las enfermedades cardiovasculares, aunque en menor medida, en un 23%. En los últimos años, se ha puesto en entredicho el consumo de carnes procesadas. En 2015, la Organización Mundial de la Salud consideró que este tipo de alimentos era “carcinógeno para los humanos” y lo incluyó en el grupo de sustancias más peligrosas para la salud. La decisión fue muy controvertida, pero desde entonces la evidencia científica ha ido poniendo en entredicho el abuso del consumo de este tipo de productos.
El actual estudio habla, en general, de productos de origen animal, pero al bajar a la letra pequeña, se comprueba que no todos tienen los mismos efectos. Reemplazar las aves, el pescado o los mariscos con nueces o legumbres no demostró reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular de forma evidente.
Hace unos años la Asociación Estadounidense del Corazón hizo un ranking de las mejores dietas para el corazón y efectivamente, la mediterránea estaba en el podio, solo después de la dieta DASH (baja en sal y alta en frutas, vegetales, granos integrales, lácteos bajos en grasas y proteínas magras). Las seguían la pescetariana, en la que la proteína solo procede de pescados y mariscos, y la vegetariana, que admite huevos y lácteos. Todas estas dietas sanas tienen en común la abundancia de frutas y verduras
y cereales integrales, aunque no sean estrictamente veganas.
Sustituir embutidos, hamburguesas o
salchichas por nueces en la dieta reduce un 27% los riesgos cardiovasculares
Cambiar la carne procesada por frutos
secos para vivir más
El sur global se enfrenta a la disyuntiva entre el coste de la transición y el ahorro de electrificación del transporte
Apuesta eléctrica o vertedero de coches de combustión
ENRIQUE ALPAÑÉS, Madrid
Coches eléctricos fabricados por la compañía india Mahindira Electric, en la ciudad de Bangalore. / AP
MIGUEL ÁNGEL MEDINA, Madrid
Los países en
desarrollo podrían ahorrar 92.000 millones de euros La UE y parte de EE UU prohibirán los vehículos de gasolina en 2035
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CULTURA
Hay una historia que el escritor de terror Stephen Graham Jones no puede sacarse de la cabeza. La escuchó en una charla de Joseph M. Marshall III, máxima autoridad de la memoria india estadounidense. Un coche circula de madrugada por una solitaria carretera de las grandes llanuras de Dakota. Sus faros dibujan en una curva la silueta de cuatro jinetes indios cabalgando con sus pinturas de guerra. La fantasmagórica visión, salida del pasado o del futuro, quién sabe, atraviesa el asfalto sin pisarlo y continúa su travesía hacia la noche. Este, que podría ser uno de esos cuentos narrados al calor de una hoguera, se traduce a los ojos de Jones en un relato inconcluso: “El nuestro, el de los indios, en este instante y este lugar llamado por el momento Estados Unidos. Significa que nuestra historia aún no se ha completado y este sitio puede volver a ser nuestro. Tomaron todas estas tierras, pero ¿qué hay de esos territorios en la oscuridad que quedan ocultos al ojo blanco? De eso los indios podemos enseñar un par de cosas”, escribe en el prefacio de Never Whistle at Night, la antología aún por traducirse al castellano sobre ficción oscura nativa que recoge algunas de las voces más vibrantes de la escritura india norteamericana actual.
En esa escena reina Stephen Graham Jones (Midland, Texas, 51 años). Autor de unos 30 libros, alcanzó notoriedad gracias a El único indio bueno (2020). En ella, el horror encarnado por el espíritu vengativo de una mujer con cabeza de ciervo no ensombrece los otros horrores reales que afrontan los protagonistas, cuatro piesnegros a los que la sociedad estadounidense actual relega a un lugar marginal. Hoy, es uno de los escritores de terror más aclamados a nivel mundial. Va a recibir un galardón más, el Sheridan Le Fanu, en el decimoquinto aniversario del festival Sui Generis, que se celebra desde hoy hasta el domingo en Matadero, en Madrid, con la presencia de otras eminencias del género como Paul Tremblay o S. T. Joshi, biógrafo de Lovecraft.
La novela que acude a presentar, Mi corazón es una motosierra, se ha hecho con los premios Bram Stoker, Shirley Jackson y Locus. Como se intuye desde el título, es un homenaje al slasher, ese subgénero fílmico con un psicópata sangriento y jóvenes destinados a convertirse en picadillo como principales ingredientes que, en los años recientes, ha ganado en reconocimiento. Como él mismo reflexiona por teléfono desde su casa en Colorado, “está sucediendo con todo el terror en general. Posiblemente desde la película Déjame salir (2017), de Jordan Peele, y la novela La balada de Tom el Negro (2016), de Victor LaValle, hemos demostrado que desde el género sabemos dialogar con problemas que afrontamos como sociedad. Ya no estamos mirando desde la barrera, hemos saltado al terreno de juego. El problema es que se diluya nuestra identidad y nuestros ideales solo porque nos hayan invitado a la mesa, porque nos empeñemos en guardar los modales. De momento no ha pasado, crucemos los dedos”.
Con Mi corazón es una motosierra puede estar tranquilo. La protagonista, mitad india, mitad blanca, es una adolescente que se protege de un mundo hostil mirando la vida a través de la máscara de Jason Voorhees, el psicópata de Viernes 13… hasta que su pequeño pueblo en peligro de gentrificación acaba convertido en un festival de sangre. Por el camino, subvierte tópicos como el de la chica final, la superviviente de la matanza que confronta al asesino, habitualmente más parecida a, pongamos, la guapa blanca Neve Campbell (de la icónica Scream) que a la heroína de esta novela. “La falta de inclusividad es uno de los aspectos más lamentables y dañinos del slasher. Me gustaría pensar que con esto abro la puerta a que cada vez más gente le ponga solución”. El poder literario de Jones reside, precisamente, en su habilidad para trascender el género. Tras su colección de sustos asoma una crítica mordaz hacia la situación que vive el pueblo indio en Estados Unidos hoy. En los años recientes, el movimiento de reparación por el genocidio y el desplazamiento indígena ha tomado cuerpo en la literatura y el cine de terror. Películas como Quantum de sangre (2019), de Jeff Barnaby, en la que solo se libra del contagio zombi la población india, o escritores como Shane Hawk, Nick Medina o Darcie Little Badger toman las riendas de un relato que tradicionalmente ha pertenecido al hom-
bre blanco.
Cautiverio
Como recuerda la profesora Kali Simmons, autora de la monografía The Savage Screen: Indigeneity in Modern American Horror Film (La pantalla salvaje: lo indígena en el cine de terror estadounidense moderno), “vivir bajo las condiciones del colonialismo, como persona indígena, es existir dentro de una estructura aterradora de desposesión y violencia. Y, sin embargo, el cine estadounidense ha tendido a imaginar lo contrario, presentando a los colonos blancos y al Estado colonial como víctimas de indios terroríficos que buscan venganza violenta”.
El tropo del indio asesino se gestó en las narrativas del cautiverio difundidas a lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX por los colonos europeos donde, esencialmente, se retrataban a sí mismos como personas asediadas y raptadas por los salvajes aborígenes. El profesor Roy Harvey Pearce, que recogió muchos de estos testimonios escritos en su estudio El significado de las narrativas del cautiverio (1947), concluyó que, aunque todas parecen surgir de experiencias reales, “fueron evolucionando hacia patrones que se reproducían una y otra vez, derivando en algo terrible y extraño, adoptando el lenguaje de un gacetillero enloquecido más propio de un thriller pulp”.
El primer flechazo literario de Stephen Graham Jones, a los 11 años, fue un escritor de novelillas de indios y vaqueros, Louis L’Amour, que vio la mitad de sus 85 obras adaptadas al cine o la televisión. Una pieza perfecta del engranaje propagandístico del american way of life que Jones aprendió a desmontar con los años. “Esos westerns pulp, para bien o para mal, ahora son parte de mi ADN como escritor. Solo de adulto he sabido rechazar su visión de esa América deshabitada, libre para ser tomada; de que eso llamado ‘progreso’ era inevitable; de que toda la violencia ejercida forma parte de lo que cuesta ‘domesticar una tierra’; de que los indios americanos existen en el pasado, no en el presente”.
A falta de mayor justicia, voces como la de Jones se alzan desde un género sanguinolento para denunciar una atroz realidad perpetuada en el tiempo. “Al escribir estoy haciendo política, no puedo evitarlo. Tengo muchas hachas por afilar, y las novelas son las mejores piedras para sacarles filo. La exageración que admite el terror me permite cortar con ellas las cabezas que quiero. Cuando la gente dice que la ficción es catártica puede que no se refiera a cortar cabezas. Pero esa es mi
catarsis. Y me sienta muy bien”, asesta.
El escritor Stephen Graham Jones, que recibe un premio en Madrid, usa el género paradenunciarlaviolenciasufridaporsupueblo.“Micatarsisescortarcabezas”,dice
La literatura de terror como
arma de los indios americanos
BORJA BAS, Madrid
Stephen Graham Jones, en una imagen facilitada por el escritor.
Su última novela, ‘Mi corazón es una motosierra’, es un homenaje al ‘slasher’ “Al escribir estoy haciendo política, no puedo evitarlo”, confiesa el autor “Desde el fantástico sabemos dialogar con los problemas de la sociedad”
32 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
CULTURA
La 24ª gala de los Premios Grammy Latinos habló con acento andaluz a los 100 millones de personas de todo el mundo que siguieron anoche su retransmisión, en la primera vez en su historia que se celebraba fuera de EE UU. Y es que Sevilla fue, con permiso de la música y sus estrellas, la gran protagonista de esta edición. “Tenemos una gran cultura y es maravilloso poder compartirla”, señalaba la cantante malagueña Ana Mena. En el siglo XVII, la ciudad hispalense fue la capital económica y política de Europa, puerta de América gracias a su relación comercial con el nuevo continente, y anoche revalidó esta posición de privilegio gracias a la música.
Pero ya antes de la ceremonia ofrecida por Univisión y RTVE —no había entradas para público general y la televisión quedaba como único consuelo—, la ciudad andaluza se había erigido en capital de los Grammy Latinos en otras plataformas alternativas, como Instagram y TikTok. Horas previas en las que se viralizaban vídeos como la espontánea (nunca lo sabremos del todo) canción a dúo que regalaron a sus fans el andaluz Manuel Carrasco y el colombiano Camilo a las puertas del céntrico hotel en el que se alojaban —las bullas, un concepto muy sevillano, en las puertas de los hoteles han sido una constante en los últimos días—.
Muchas imágenes para el recuerdo, como la de Rosalía firmando autógrafos en estampitas de la virgen de la Macarena o la de Ozuna visitando iglesias, se han sucedido por las calles del casco histórico. En cambio, en el Palacio de Exposiciones y Congresos FIBES, donde se celebró la gran ceremonia, las altísimas medidas de seguridad apenas daban para una contemplación a vista de pájaro de lo que podría estar ocurriendo allí dentro.
Con más de 50 minutos de retraso, a las 19.00 (hora local) dio comienzo la première, una gala previa no televisada en la que se entregaron la mayoría de los premios (46 de las 56 categorías que existen en total). Los presentadores fueron la cantante brasileña Giulia Be y el actor español Miguel Ángel Muñoz, que ya ejerció de maestro de ceremonias de ese mismo evento paralelo en la pasada edición. En este bloque, grandes nombres de la música en español como Carlos Vives (mejor álbum de vallenato), Bizarrap con el español Quevedo (mejor canción urbana con Quédate), Nathy Peluso (vídeo versión corta), Natalia Lafourcade con dos galardones, el compositor Edgar Barrera con otros dos y los mexicanos Molotov (mejor álbum de rock) le pusieron el brillo a la ceremonia pre-
via.
Entender el flamenco El gran número con los cinco nominados al mejor álbum flamenco anunciado desde hace una semana para abrir la gala televisada en homenaje a este género en Sevilla quedó, sin embargo, relegado a la actuación de apertura de la première, que no pudieron retransmitir las cámaras de TVE.
El cantaor toledano Israel Fernández y la gaditana Niña Pastori fueron los dos primeros artistas en aparecer sobre el majestuoso escenario construido en el interior del Palacio de Congresos. Un cante puro, de fragua, acompañado por la sencillez de un yunque, dio paso a la fusión de Omar Montes, Juande Pérez y Diego Carrasco que quisieron dejar constancia, igualmente, de que la gala tenía lugar en Sevilla, capital mundial del flamenco, justo en la jornada en la que el mundo celebraba el Día Internacional del Flamenco (como cada 16 de noviembre desde 2010).
La cantante cordobesa India Martínez, vestida con una taleguilla transparente, reconocía que el flamenco es complicado de asimilar, pero que “poco a poco nos van entendiendo”.
A la actuación de los cinco nominados en esa categoría le siguieron las de los artistas también nominados Majo Aguilar, Paula Arenas, Mike Bahía, la malagueña Vanesa Martín, Elena Rose, Thiaguinho y Julieta Venegas. A partir de ahí, lo más esperado sucedió en el segundo tramo de la velada, el espectáculo global, con la entrega de los 10 premios más destacados, que al cierre de esta edición, a las 22.00, no había comenzado.
Con la mirada puesta en su retransmisión internacional, estaban programados hasta treinta números musicales protagonizados por Shakira y Bizarrap, Alejandro Sanz, Rauw Alejandro con Juanes, Pablo Alborán y María Becerra…. Y, cómo no, la española Rosalía, en una de las actuaciones más esperadas de la noche.
Hace 500 años la huella americana se dejó sentir en la ciudad y esta semana ha sido Sevilla la que ha dejado una huella entre los músicos latinoamericanos. “Cada vez se acercan más los estilos, por la globalización y las redes, pero cada cultura tiene su esencia y su sonido”, reconocía Spreadlof, productor español que ha compuesto para Rauw Alejandro, Shakira o Sebastián Yatra. Y es que la capital andaluza no ha querido ser una convidada de piedra en los Grammy, que culminaron anoche tras una larguísima agenda de eventos propios y paralelos —conciertos privados organizados por las casas discográficas— que llenó la ciudad de regueros de coches con lunas tintadas, nubes de móviles cazando instantáneas al vuelo y una estética festiva que se trasladó también a bares de tapas —muchos se han hecho más famosos gracias a las ilustres visitas de artistas internacionales que los han inmortalizado en sus cuentas de redes sociales— y espacios patrimoniales como la Casa de Pilatos, el Real Alcázar y la Plaza de España, donde hoy, como si fueran los bises de los Grammy, todo terminará con un concierto del cantante español Antonio Orozco.
En el FIBES se veían carreras y miradas de tensión, pero la sensación era de control, la tranquilidad que da la experiencia: este mismo espacio ha acogido ya otros grandes eventos musicales y culturales, como los MTV Music Awards en 2019 o dos galas de los Premios Goya. Sevilla se ha acostumbrado a ser un escaparate cultural internacional y en esta oca-
sión volvió a superar la prueba con nota.
Las estrellas de la música en español
se dan cita en la primera gala celebrada fuera de Estados Unidos Sevilla, puerta de Ámerica con los
Grammy Latinos
Quevedo y Bizarrap, con el premio a mejor canción urbana, ayer en la gala de los Grammy Latinos en Sevilla. Debajo, Karol G, en la
alfombra roja. CARLOS ÁLVAREZ (GETTY) PACO PUENTES
EVA SAIZ / AMALIA BULNES, Sevilla
Rosalía, ayer en Sevilla en la gala de los Grammy Latinos. / PACO PUENTES
“Cada cultura tiene su esencia y
su sonido”, dice el productor Spreadlof Shakira, Bizarrap, Rauw Alejandro y Rosalía, entre los asistentes
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 33
CULTURA
EL VIEJO ROBLE
Dirección: Ken Loach.
Intérpretes: Dave Turner, Ebla Mari, Claire Rodgerson, Trevor Fox. Género: drama. Reino Unido, 2023.
Duración: 110 minutos.
Existió un dilatado tiempo en el que acudir religiosamente a ver el cine que hacía un individuo tan inteligente como concienciado llamado Ken Loach ofrecía certificado de izquierdismo, y disponía de un cuantioso y adicto público. Loach hablaba permanentemente de injusticias sociales, de gente machacada por el implacable estado de las cosas, de lo mal que lo pasan ancestralmente los de abajo, de supervivencias que están a punto de ser asfixiadas, de verdugos legitimados por las guerras (incluida la de España en Tierra y libertad), de víctimas en progresivo desastre. A veces, su mensaje, y la narración correspondiente, ha sido luminoso, conmovedor, lúcido, corrosivo y profundamente humano. En otras puede llegar al panfleto irritante, al naufragio artístico de las buenas intenciones, desprovistas estas de talento o de la necesaria complejidad.
El ya anciano Loach, con graves problemas de visión, ha informado de que probablemente El viejo roble sea su despedida de los largometrajes. Y es una noticia triste. A mí me ha provocado tensión, implicado, emocionado con un número suficiente de buenas películas como para lamentar su retirada. La última vez en que me sentí profundamente implicado con su indignación y su compasión fue con la muy desoladora Yo, Daniel Blake, la historia de un hombre viejo, legal y muy enfermo al que la kafkiana burocracia y su desconocimiento de la tecnología le exigen requisitos que no puede solucionar para cobrar una pensión por invalidez o un subsidio por desempleo. Era todo de verdad. Y doloroso. Ya que este desvalido también intentaba ayudar a una mujer con dos críos que ya conocían el desfallecimiento que provoca el hambre.
El guionista Paul Laverty, habitual colaborador en el cine de este director desde hace mogollón de años y tengo serias dudas de que en algunos casos haya sido para bien, y el propio Loach han encontrado una nueva causa social en El viejo roble. La protagonizan refugiados sirios que han encontrado un lugar para sobrevivir como puedan (o les dejen) en un pueblo minero del norte de Inglaterra. Todo allí ya es abandono y ruina. Hace mucho tiempo que cerraron las minas y los currantes que se quedaron en el pueblo lo tienen crudo. Y existe la solidaridad por parte de algunos hacia los inmigrantes forzosos.
Pero la pobreza es terreno abonado para que crezca la xenofobia de los que tienen la vida cruda hacia los nuevos y desamparados vecinos. Hay división entre los nativos que en épocas difíciles se sintieron laboral y fraternalmente unidos. Casi todo este drama se desarrolla en un bar ruinoso que alguna vez fue el símbolo de la calidez y de la camaradería entre sus parroquianos. Ahora predomina el mal rollo. El dueño y otra gente intentan no solo comprender, sino también echar una mano a esas familias sirias que perdieron casi todo. Y sus antiguos colegas les reprochan que sean tan comprensivos con esos intrusos que además son extranjeros.
Lo que cuenta Loach es penoso y real. Pero lo transmite de forma lamentablemente didáctica, con el aroma a panfleto bienintencionado de algunas de sus películas, con falta de matices y nulo magnetismo. En mi caso, no existe ningún momento en el que me sienta implicado emocionalmente con lo que veo y escucho. Todo me resulta previsible y chato. Los buenos sentimientos no garantizan que estén descritos con arte. La obra de Ken Loach merecía que la despedida estuviera habitada por la calidad.
El año pasado por estas mismas fechas, una película atípica en nuestro cine, singular por su huida del realismo reinante, y valiente por su falta de cordura comercial, terminó por redondear unos 12 meses formidables del cine español. Aquella obra era No mires a los ojos, dirigida por Félix Viscarret y basada en la novela de Juan José Millás Desde la sombra. A pesar de que la vieron solo 52.000 personas (o nada menos que 52.000, según se mire), abrió una brecha hacia un universo libre, procaz y misterioso, en el que ahora se integra la también estupenda Que nadie duerma, de Antonio Méndez Esparza.
Ese universo extraordinario, que puede gustar más o menos en la vertiente literaria y que le sienta como bendito aire fresco al cine español porque redondea una necesaria diversidad de tonos, estilos y géneros, el del veterano novelista y articulista Millás, siempre apegado a la tragicomedia a pie de calle, aunque con acciones, giros y acontecimientos poco o nada verosímiles que, pese a su aparente extravagancia, se presentan como plenos de sentido psicológico, social y moral.
Que nadie duerma narra la odisea laboral, amistosa y sentimental de una mujer que pierde su trabajo como informática tras más de 20 años en una cadena de clínicas odontológicas acusada de fraude, y que de buenas a primeras se reinventa como conductora de taxis mientras intenta ayudar en los cuidados de su padre anciano. El arrebato, la delicadeza, la simpatía, el amor, la ternura, la venganza, el delirio, el legado, el arte, la demencia y la creación dentro de la creación van apareciendo sin orden aunque con excelente concierto en una historia en la que el personaje femenino arrasa por una cuestión no demasiado habitual en nuestra sociedad contemporánea: la dignidad. Un rol luminoso y con una preciosa energía que, por las revueltas de la existencia y por los azares impuestos por Millás y Esparza, parece finalmente condenado a la desolación, y que borda Malena Alterio con un poderoso despliegue de registros cómicos y dramáticos.
La película se apoya asimismo en la magnífica banda sonora de Zeltia Montes, invasiva para bien, que ya desde los estéticos títulos de crédito iniciales impone su vehemencia y sus cuerdas hirientes para ilustrar el enigmático desgarro de vivir.
La búsqueda de lo “auténtico” es uno de los hilos que mueve La imatge permanent, la ópera prima con la que Laura Ferrés logró la Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid, la primera para una cineasta española. Uno de sus personajes, la introvertida Carmen, trabaja para una agencia de publicidad cazando con su cámara rostros “auténticos”. En su camino hacia esa verdad fisionómica se topa con Antonia, una vendedora ambulante de perfumes con la que establece una amistad que cabría definir como extraña. “Auténtico” y “extraño” son dos atributos que emparentan este filme con esa nueva corriente del cine español que con desigual fortuna vincula el realismo etnográfico con un cine que persigue lo inclasificable, de Destello bravío, de Ainhoa Rodríguez, a la mucho más inspirada Espíritu sagrado, de Chema García Ibarra.
En ese movimiento, donde predominan los personajes hieráticos y cierto surrealismo ambiental, la película de Ferrés aporta pinceladas interesantes, como el baile en un bar a ritmo de palmas y el traqueteo de un tren o casi todos los momentos musicales de una película que, tras un arranque muy sugerente, se encamina a un realismo feísta a lo Ulrich Seidl que no acaba de cuajar. La búsqueda de los misterios de lo cotidiano y de lo auténtico a través de la disfuncionalidad de intérpretes naturales se queda en un lugar demasiado común.
En el primer bloque del filme conocemos a Antonia de adolescente. A través de una fotografía, adivinamos la sombra de su padre desaparecido y el rostro de su madre. Antonia es andaluza, tuvo una hija demasiado joven y vive en la pobreza. La segunda parte está dedicada al encuentro, medio siglo después, entre Carmen y Antonia en el Prat de Llobregat, un sitio en el extrarradio de Barcelona que expresa la condición de fuera de lugar de las dos mujeres. Es ahí donde Ferrés —que en 2017 fue premiada en la Semana de la Crítica de Cannes por el cortometraje Los desheredados—, invoca uno de los temas de la película: los fantasmas del pasado y la identidad perdida de los emigrantes andaluces que llegaron a Cataluña. Ferrés habla de los que se sienten diferentes y desubicados, de los que nacieron pobres y ahí siguen, o de las mujeres y sus canciones como única patria. Es una pena que el juego de espejos entre Carmen y Antonia, su secreto
vínculo, resulte tan críptico y forzado.
Lo auténtico,
ese lugar común
LA PELÍCULA DE LA SEMANA / CARLOS BOYERO
La tibia despedida de Ken Loach
Brillante adaptación
de Millás
QUE NADIE DUERMA
Dirección: Antonio Méndez Esparza. Intérpretes: Malena Alterio, Aitana Sánchez-Gijón. Género: drama. España, 2023.
Duración: 122 minutos.
LA IMATGE PERMANENT Dirección: Laura Ferrés.
Intérpretes: María Luengo, Rosario Ortega, Saraida Llamas.
Género: drama. España, 2023. Duración: 93 minutos.
Rosario Ortega y María Luengo, en La imatge permanent. ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS
CINE
JAVIER OCAÑA
Un momento de El viejo roble.
34ELPAÍ S Vi ernes17denovi embrede2023
DEPORTES
Todo funciona en esta España de Luis de la Fuente, juegue quien juegue, y contra el rival que sea. No baja la tensión ni con la trampa que podría suponer la debilidad de Chipre, ni con el billete para la Eurocopa de Alemania ya certificado, ni regresando al país donde se produjo uno de los mayores petardazos de la selección. En Chipre terminó hace 25 años la carrera de Javier Clemente en el banquillo de la Roja, después de una derrota (3-2) difícil de digerir. España aún se encontró restos de esa catástrofe: Chipre alistó a tres hijos y un sobrino de aquellos jugadores.
El batacazo sucedió en Lárnaca, unos 60 kilómetros al este de Limasol, donde De la Fuente siguió reforzando el armazón que construye desde hace un año, y en el que funciona de manera instantánea cualquier pieza que introduzca. Una España con varios estrenos —Grimaldo, Riquelme, Aleix García— arrolló a Chipre en la penúltima estación hacia la Eurocopa del próximo verano y se acercó mucho a sellar el primer puesto del grupo. Solo una derrota el domingo contra Georgia en Valladolid (20.45, La1) podría apearla de ahí. Aunque necesitará una victoria para asegurarse estar en el bombo 1 del sorteo del calendario del torneo el 2 de diciembre en Hamburgo.
El técnico riojano aprovechó para dar tiempo en la portería a David Raya, que no jugaba desde antes del último Mundial, en un amistoso contra Jordania. Dejó fuera a su primera opción, Unai Simón, como lo hizo con la brújula: Rodri ni siquiera tuvo dorsal para el partido. El poco fuste del rival invitaba a levantar ciertas precauciones que han resultado esenciales hasta ahora. El descanso del mediocentro del Manchester City dio oportunidad a Zubimendi, en todas las listas de De la Fuente, pero con solo 19 minutos en su contador. Manejó el ritmo y sostuvo el esqueleto como si siempre hubiera estado allí. Hasta se animó con un registro en el que no se prodiga: disparó al palo desde fuera del área.
Para entonces la Roja ya llevaba ventaja. Se puso por delante enseguida, después de su jugada más elaborada en esta fase de clasificación: 22 pases, según las cuentas de Opta, que terminaron con Lamine Yamal exhibiendo una calma pasmosa dentro del área. Recortó al portero, después a Laifis, y entonces ya envió la pelota a la red. Era su segundo gol con la selección en los tres partidos que lleva todavía con 16 años. Contaba el gol, y también que hubiera aparecido en el campo. Cuando sume cuatro internacionalidades, su camino quedará ligado ya de manera definitiva a España, sin opciones ya para Marruecos, el país de su padre, que también le desea.
La selección movía y movía el balón de un lado a otro bordeando la acumulación de futbolistas con la que trataba de protegerse Chipre: una línea de cinco y otra de cuatro por delante, con Pittas, el delantero, flotando a solas un poco más arriba, a la espera de que le cayera algo. Porque España tocaba y tocaba, pero no solo: empezó defendiendo muy arriba, con intensidad y un Joselu muy vivo que robaba con facilidad. La poca tensión que se podía temer en España parecía haberse trasladado a los defensas chipriotas, con un punto menos de atención, o de fuerza.
Así estuvo a punto de llegar el segundo. El delantero del Real Madrid cedió su captura a Merino, que vio bloqueado su tiro. El 0-2 nació de uno de los debutantes, el lateral izquierdo del Bayer Leverkusen, Álex Grimaldo, el defensa con más peligro de Europa, con ocho goles y seis asistencias. Encontró un resquicio en la acumulación defensiva chipriota y filtró un pase a su espalda a la carrera de Oyarzabal, que colocó la pelota con delicadeza entre las piernas del portero. Fue el instante feliz del atacante de la Real Sociedad, que fue a parar poco después en la enfermería. Se estiró para alcanzar un centro de Joselu, que ya había vuelto a marcar. Remató al cuerpo del portero, pero en la extensión sintió un crac en el muslo izquierdo, y se quedó sentado esperando a los médicos. Al volver a España dejará la concentración y se someterá a pruebas médicas. En su lugar, entró Rodrigo Riquelme a debutar. El futbolista del Atlético se mostró como uno de los grandes agitadores del segundo tiempo, cuando ya le bajaba el pulso al equipo.
El acelerón inicial, 0-3 en menos de media hora, fue perdiendo gas a medida que avanzaba el cronómetro. Chipre encontró salida de cuando en cuando. Y en una de esas contras, Pileas marcó al aprovechar un estupendo pase en profundidad.
Fuera de peligro, la Roja parecía notar cada vez más la falta de alicientes, un reto con poca exigencia. Con menos pulsaciones de los de De la Fuente, el partido se fue adormeciendo, poco a poco con menos picante. Chipre seguía donde sabía, fuera de la Eurocopa, y España había hecho aquello a lo que había volado a la isla: ganar para mantener muy vivas sus opciones de meterse en el bombo 1 del sorteo, a falta del partido contra Georgia.
CHI PRE 1
Esta España siempre cumple
La selección derrota con un buen primer tiempo a una débil Chipre y se acerca
a ser cabeza de serie en el sorteo de la Eurocopa del próximo verano en Alemania
Chipre: Mall; Andreou, Karo (Kousoluos, m. 66), Gogic, Laifis, Ioannou; Kyriakou (Charalampous, m. 46), Kyprianou (Spoljaric, m. 46), Kastanos, Anderson Correia (Pileas, m. 46); y Pittas (Kakoullis, m. 60).
España: David Raya; Jesús Navas (Carvajal, m. 66), Le Normand (David García, m. 46), Pau Torres, Grimaldo; Gavi, Zubimendi, Merino (Aleix García, m. 46); Yamal (Ferran, m. 73), Joselu y Oyarzabal (Riquelme, m. 40).
Goles: 0-1. M. 5. Yamal. 0-2. M. 22. Oyarzabal. 0-3. M. 28. Joselu. 1-3. M. 75. Pileas.
Árbitros: Mykola Balakin. Amonestó a Anderson, Karo, Kousoulos, Spoljaric y Riquelme. VAR: Kateryna Monzul. Alphamega Stadium. 11.000 espectadores.
Lamine Yamal celebra su gol con España, el segundo que marca en tres partidos con la selección a los 16 años. / CHARA SAVVIDES (EFE)
Se estrenaron Grimaldo,
Riquelme
y Aleix García Oyarzabal, que marcó el segundo, se lesionó y deja la concentración
ESPAÑA 3
19 DE NOVIEMBRE(20.45) 19 DE NOVIEMBRE(20.45)
Escocia Noruega
España Georgia PRÓXIMA JORNADA 3 2
1 2 España Escocia
Chipre
Georgia
| |
GRUPO A
PT J G E P F C
España Escocia Noruega Georgia
Chipre
18 16 10 8
0
7 7 7 7 8 6 5 3 2 0 0 1 1 2 0 1 1 3 3 8 22 14 11 11 3
4
5
9
15
28
1 2 3 4
5
Clasificación Euro 2024 J9
DAVID ÁLVAREZ
CLASIFICACIÓN EUROCOPA 2024
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 35 DEPORTES
H
ace unos días, en uno de esos eventos que hoy en día se organizan para “conmemorar” 10, 20 o 40 años de un evento que ayer fue grande y hoy es historia, pequeña, minúscula pero historia, un compañero mío me escuchaba hablar de la idea del juego, de la filosofía del Athletic, de las conexiones del futbol con la sociedad y, sobre todo, con las capas más bajas de esa sociedad y tras tantas palabras me espetó: “Andoni, dato gana a relato”. Reconozco que no me lo esperaba, la charla era más de tipo ligero y amable que de debate en el Congreso, lo que me hizo preguntar a qué se estaba refiriendo. Mi amigo me habló del big data y de su capacidad de encontrar los agujeros de los relatos de los entrenadores tras los partidos, cómo esos datos ayudaban a corregir las sensaciones que un partido había dejado en nuestra mente, bien positiva por ganar, bien negativa por la derrota, para encontrar el lunes la auténtica verdad cuando los datos revelaban justo lo contrario de lo que el resultado final indicaba, tal vez una buena noticia cuando has perdido porque te da esperanza, pero difícil de gestionar cuando los datos concluían derrota, el lunes nuestros seguidores seguían felices por esa victoria del fin de semana y mañana tengo rueda de prensa en la que me van a preguntar sobre la marcha del equipo.
Mi amigo, que es un máquina en eso de los números, los algoritmos, las zonas de calor y los espacios a la sombra de la defensa me iba poniendo ejemplos de acciones, momentos, recuperaciones y expectativas de gol para demostrarme cómo el relato del final del partido en la sala de prensa es muchas veces contradictorio con lo que las cifras decían, y que si teníamos un elemento aleatorio como el relato, siempre subjetivo, y lo comparábamos con uno neutral y certero como los datos, la conclusión era sencilla: “Andoni, no te engañes (creo que quería decir no engañes, pero no me atreví a preguntar), dato gana a relato”.
Y justo donde para mi amigo se acababan las preguntas para mi comenzaban a germinar algunas nuevas ligadas a cuestiones como las cuestiones lineales del juego, la lectura a largo plazo de esos datos y de si se compensaban en el tiempo o si permanecían siempre tan aleatorios, tan dispersos aunque tan certeros en su dispersión, tan poco vinculados con todo aquello que era asociativo y que si generaba datos también en la continuidad del juego más allá de la situación puntual analizada o la información momentánea generada, no sé, qué sé yo, si además de saber si el portero rival jugaba el balón corto o largo, a la derecha o a la izquierda, a mí me interesaba conocer si los defensas se sentían seguros pasando el balón a su guardameta o si este se hacía un lío cuando recibía la pelota en su pierna menos hábil o si el público local contenía la respiración cuando el balón viajaba hacia el pie del portero y nadie sabía cómo iba a acabar esa aventura.
Vamos, mi amigo me hizo entender que en este fútbol en el que los mínimos y casuales instantes son decisivos y no su continuidad, donde cada fotograma, ahora frame, es decisivo y no la película que los engloba, donde cada secuencia es definitiva y no su totalidad, ese es el mundo ideal en el que cualquier aficionado, jugador, entrenador o presidente se sienta legitimado para que cada línea, cada repetición, cada imagen ralentizada o no, de espaldas o de frente, reúna todos los elementos necesarios y suficientes para confirmar todas las conspiraciones posibles, todos los mundos oscuros conspiranoicos probables, donde todas las mil sombras de los mundos oscuros sean evidentes y tangibles más allá de lo que la realidad, antes se decía verdad, nos diga.
Como le dije a mi amigo : “No Patxi, lo que pasa es que, ahora, el relato del dato gana”.
PAISAJES / ANDONI ZUBIZARRETA
Dato gana a relato
El puzle del caso Rubiales continúa completándose, lejos ya de la intensa atención mediática que rodeó la investigación judicial tras estallar el escándalo. Dos nuevos testigos declararon ayer en la Audiencia Nacional sobre las supuestas coacciones desplegadas en el seno de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para intentar que Jenni Hermoso saliera en público a justificar el beso que Luis Rubiales le dio tras la victoria del Mundial. Y ambos pusieron sobre la mesa una versión que contradice las tesis exculpatorias que el expresidente de la federación y el antiguo entrenador de la selección femenina, Jorge Vilda, expusieron al juez Francisco de Jorge.
Según detallan fuentes jurídicas, Rafael del Amo, presidente del Comité Nacional del Fútbol Femenino, aseguró ayer que no presenció en primera persona ningún tipo de coacción, pero que sí vio cómo Rubiales le decía a Vilda que fuera a hablar con el hermano de Hermoso durante el vuelo de regreso a España desde Sídney (Australia). Por su parte, Vitoriano Martín, un amigo de la jugadora que se sentaba en el avión junto al hermano, ha corroborado el testimonio del familiar de la futbolista, que aseguró que el entrenador la presionó en esa conversación y le dijo que pensara en las “consecuencias personales y profesionales” que podía sufrir la deportista.
Estas palabras contradicen las declaraciones de Rubiales y Vilda. Ambos negaron cualquier tipo de presión. Además, los dos aseveraron que el técnico se dirigió por iniciativa propia al hermano, y añadieron que no seguía directrices del presidente de la RFEF. “Yo no sabía ni que el hermano venía en el avión. Me enteré después porque Jorge Vilda, que venía sentado detrás de mí, me dijo: ‘Vengo de hablar con el hermano de Jenni, que es un tío razonable y tal, y va a hablar con ella”, manifestó Rubiales al magistrado Francisco de Jorge. Vilda añadió que simplemente fue a hablar con este familiar para ayudar a Hermoso a quitarle “presión mediática”.
Ese relato se opone a la versión de los otros protagonistas. La futbolista contó así a la Fiscalía esa conversación bajo sospecha: “A mi hermano le dejaron caer que, si yo le ayudaba, me iría bien. Le decían a mi familia que yo había sido muy importante, que me lo merecía y que me intentaran convencer para que ayudase a que se restara importancia al acto. ¿Si se utilizó a mi familia para convencerme? Claro. Ahí había 100 o 200 familiares, no sé por qué se paró con la mía”.
El hermano de la futbolista apuntó en la misma línea: “Subimos al avión, despegamos y yo me dormí bastante tiempo. Al despertarme, Vitoriano me dijo que Jorge Vilda había venido dos veces a buscarme. Estaba ya despierto y vino [una tercera vez]. Y me dijo: ‘¿Habéis visto la que se está liando en España con el tema del beso?’. Y le dije: ‘Pues sí. Somos conscientes de lo que ha pasado’. Hicimos como un corrillo en medio del avión y me dijo Jorge, textualmente: ‘Me manda el presi para hablar contigo para que convenzas a tu hermana de que, antes de llegar a Doha, salga con él a hacer un comunicado’. En un primer momento, su tono era de quitarle hierro al asunto: ‘Esto ha sido un beso que no tiene importancia, que no pasa nada...’. Y lo primero que me dijo fue que las hijas [de Rubiales] estaban llorando y que estaba preocupado porque le estaban metiendo mucha caña desde España, le estaban presionando mucho y que tenía miedo a perder su puesto de trabajo. Antes de acabar la conversación con Vilda, me dijo estas palabras textuales: ‘Si esto se puede aclarar fácilmente diciendo que no ha pasado nada y ha sido consentido... Piensa las consecuencias que esto puede tener, tanto personal como profesionalmente para tu hermana’. Ya en ese momento el tono era distinto. Yo sentí una amenaza, coacción o presión”.
Ayer debía celebrarse la declaración de Laia Codina, jugadora del Arsenal y compañera de selección de Hermoso, pero la cita se suspendió por problemas técnicos, según fuentes jurídicas. Codina, que será llamada otro día, fue una de las futbolistas que explicó en público cómo se vivió el escándalo. En una entrevista en Catalunya Ràdio, preguntada por el beso de Rubiales, dijo: “En el vestuario empezamos a ver noticias, pero cuando realmente empezamos a ser conscientes de los hechos, también del gesto de Rubiales junto a la Reina, fue en el autobús. Es cuando realmente somos conscientes de ello, cuando una de las veteranas nos dice: ‘Cuidado, chicas, eso que ha pasado es muy serio, es inaceptable y debemos condenarlo porque, al final, no deja de ser un abuso de poder del jefe hacia una jugadora, que podría haber sido cualquiera de nosotras”.
Citadas por el juez Francisco De Jorge, otras tres compañeras de la selección femenina (Alexia Putellas, Irene Paredes y Misa Rodríguez) ya respaldaron en octubre la versión de Hermoso sobre el beso “no consentido” del expresidente de la RFEF y las supues-
tas presiones desplegadas en los dí aspost eri ores.
Dos testigos contradicen
a Rubiales y a Vilda
El presidente del comité femenino de la federación y un amigo de Jenni Hermoso relatan presiones al entorno de la jugadora El entrenador habló en el avión con el hermano de la internacional Putellas, Paredes y Misa ya respaldaron la versión de
su compañera
Rafael el Amo, ayer antes de declarar en la Audiencia
Nacional. / JUAN BARBOSA (EUROPA PRESS)
J. J. GÁLVEZ, Madrid
Xabi Alonso repasa datos en el banquillo del Bayer, durante
un partido. / JÜRGEN FROMME (GETTY IMAGES)
36 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
DEPORTES
Aquellos que paseaban el pasado día 6 por la Plaza de las Flores de Murcia se encontraron con una sorpresa. Ahí sentado, al aire libre y frente a un tablero de ajedrez, el segundo mejor tenista del mundo y campeón de Wimbledon discurría y movía reyes, reinas, alfiles, peones y torres, y se medía con Rocío, Bartolomé y José, los tres miembros del club Thader Chess. En realidad, la imagen respondía a un anuncio grabado por la firma deportiva que viste a Carlos Alcaraz, aunque la ficción no lo era del todo. Al deportista, de 20 años y citado hoy (14.30, Movistar+) con el ruso Daniil Medvedev en busca del pase a las semifinales de la Copa de Maestros de Turín, le entusiasma este juego desde que su abuelo Carlos se lo enseñara cuando era pequeño y, de hecho, suele practicarlo con asiduidad.
Dice Alcaraz que el ajedrez le ayuda a administrar los sentimientos y las emociones, y que en el fondo guarda varios paralelismos con el tenis porque en ambos la estrategia y la anticipación son fundamentales. “Mi abuelo me aficionó, y mis hermanos y mi padre también juegan en casa. En mi equipo también juegan muy bien Juan Carlos [Ferrero, su técnico], Albert [Molina, su agente] y Juanjo [Moreno, su fisio], así que solemos divertirnos jugando”, contesta a este periódico. “Creo que te ayuda en muchas cosas, porque es muy de intuir qué va a hacer el otro y pensar varios movimientos por delante; el tenis también va por ahí, de intuir los movimientos y los golpes. Además, la concentración te ayuda a estar más enfocado en la pista”.
Considera el murciano que su afición —unida a otras como el golf o los paseos en bicicleta— refuerza su agilidad mental y también su sentido táctico. “No te permite despistarte”, remarca en una impresión que seguramente comparte su rival en la tercera y definitiva jornada de la fase de grupos. Medvedev, de 27 años, también es un devoto del ajedrez. “Me sé las reglas, y a veces eso me basta para ganar a los amigos, pero sé que no destaco y que no tengo el potencial para ser ajedrecista profesional. Me motiva jugar contra amigos, leo libros y suelo mirar vídeos para tratar de mejorar; trato de mejorar mi tiempo de reacción”, exponía el de Moscú hace dos años en una conversación con este periódico.
Reconocido como uno de los jugadores más estratégicos, Medvedev representa siempre un reto mayor, por su capacidad para rehacerse e ir planteando trampas a lo largo de los partidos. Alcaraz y él se encontrarán por cuarta vez esta temporada, y aun así, el equipo del español desconfía del abanico del ruso, capaz de ir por un lado y rectificar inmediatamente hacia el otro. Siempre desde esa trinchera infinita. “Daniil es uno de los mejores, porque te exige ser paciente y a la vez agresivo; esperar tu oportunidad, correr, meter cinco o seis bolas para ganarte una opción, y aun así puede que no llegues... En el partido del US Open [semifinales, en septiembre], me fui mentalmente bastante tiempo y eso no puede pasar contra él. Sé cómo va a jugar él y plantearemos nuestra estrategia”, decía el español tras imponerse a Andrey Rublev el miércoles, y recuperar así las opciones de progresar en este Masters pese a la derrota inicial del lunes contra Alexander Zverev. Ahora, la casuística señala que existen siete escenarios ante el desenlace de esta noche, pero uno ilumina el camino de Alcaraz y despeja cualquier tipo de cábala o rebote: ganar, ya sea en dos o tres sets. Por el contrario, en el caso de que perdiera hoy frente al moscovita, el de El Palmar sería eliminado si en el turno nocturno entre Zverev y Rublev, vence el primero. Es decir, los seis restantes le beneficiarían, por lo que sus opciones de desembarcar en las semifinales son del 85,7%.
“Contra Carlos debes jugar a tu mejor nivel, y tienes que sacar bien; aquí existe la oportunidad, a diferencia de Indian Wells... [donde cedió contra el murciano en la final]. Hay que hacer lo que hizo Sascha [Zverev], tengo que jugar rápido y que hacer ganadores antes de que él los haga”, se autoreceta Medvedev, inferior en dos de los tres enfrentamientos entre ambos en este 2023.
Turín aguarda esta tarde a una excitante partida de aje-
drez.
Ayer: Novak Djokovic, 7-6(1), 4-6 y 6-1; Jannik Sinner-Holger Rune (partido sin acabar al
cierre de esta edición).
Hoy: Carlos Alcaraz-Daniil Medvedev (14.30, Movistar+) y Alexander Zverev-Andrey Ru-
blev (a las 21.30, Movistar+).
Grupo Verde: 1. Djokovic. 2.
Sinner. 3. Rune. 4. Hurkacz.
Grupo Rojo: 1. Medvedev, 2.
Zverev. 3. Alcaraz. 4. Rublev.
Formato: los dos primeros de cada bloque pasan a las semifinales. Final: domingo, 18.00.
Alcaraz y Medvedev, entre
torres, alfiles y peones
El español se juega hoy el acceso a las semifinales de Turín con el ruso, en un estratégico duelo entre dos practicantes de ajedrez
Así va el torneo de los maestros
ALEJANDRO CIRIZA, Turín
Alcaraz jugaba al ajedrez en la Plaza de las Flores el día 6, en una foto distribuida por la Región de Murcia.
Un n po od dc ca as st t
0 em mi is si io on ne es s
Es sc cú úc ch ha al lo o
Es sc cu uc ch ha a có óm mo o su ue en na a la a nu ue ev va a mo ov vi il li id da ad d en n es st te e es sp pa ac ci io o co on nd du uc ci id do o po or r Al li ic ci ia a So or rn no os sa a y si ig gu ue e el l mu un nd do o de el l mo ot to or r ca ad da a lu un ne es s en n la a we eb b y en n la as s pr ri in nc ci ip pa al le es s pl la at ta af fo or rm ma as s de e po od dc ca as st ts s. .
COPA DE MAESTROS
Viernes 17 de noviembre de 2023 EL PAÍS 37
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38 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023
DEPORTES
Como si se tratara de la velada previa al combate de boxeo más esperado del año, la organización del Mundial de MotoGP situó a los dos candidatos al título cara a cara en la rueda de prensa previa al GP de Qatar. Este fin de semana, Jorge Martín y Pecco Bagnaia protagonizan el penúltimo asalto al campeonato, con el madrileño persiguiendo al vigente campeón del mundo en la clasificación. Solo 14 puntos les separan con 74 en juego, y es el español quien reconoce que ha llegado el momento de pasar al ataque bajo las luces que iluminan las carreras nocturnas programadas en Lusail.
“Ahora voy a asumir todos los riesgos para ser primero. Quizás me la voy a jugar para conseguirlo”, avisa el piloto de San Sebastián de los Reyes, de 25 años. A su lado, el número uno del certamen, también puntal del proyecto de Ducati, escucha atento con una media sonrisa y su posado reflexivo habitual. “No considero este fin de semana como un punto de partido”, afirma el turinés de 26 años. “Necesito sacarle 23 puntos y considero que son demasiados viendo lo bien que está trabajando Jorge en este tramo final”, añade, dejando claro que tiene bien estudiados los números de este apretado final. “Yo no me sé las matemáticas, pero sí sé que necesito recuperar puntos”, incide Martín.
A pesar de su relación cordial, la tensión subyacente se masca en los gestos nerviosos de Martín con las manos y la cabeza gacha mientras ambos escuchan la batería de preguntas centradas única y exclusivamente en esta explosiva resolución del certamen entre dos pilotos que llevan exactamente la misma maquinaria. La última vez que se enfrentaron en Qatar, les recuerdan, en el mes de marzo de 2022, Bagnaia se llevó puesto a Martín mientras luchaban por la octava posición de una carrera que ganó, entonces con Gresini, Enea Bastianini, ahora compañero del italiano y posible convidado de piedra en la resolución del certamen tras su renacimiento en Malasia la semana pasada.
“Vamos a llevar el título a Valencia”, promete Martín. “Siento que hay mucha presión, todos lo sabemos. Es un fin de semana complicado, importante, porque sé que no puedo cometer ningún error”, reconoce el aspirante del Pramac. El madrileño necesita conseguir al menos 15 puntos este fin de semana para mantener opciones matemáticas, aunque él ambiciona un doblete para seguir dependiendo de sí mismo y no de los resultados de su gran rival. Con cuatro victorias en las carreras que restan, el español se llevaría el título por dos puntos, aunque Bagnaia quedara siempre segundo por detrás.
Ganar este sábado es la vía más fácil para evitar que el turinés tenga opciones de revalidar su corona este mismo domingo en Qatar. “Existe una pequeña posibilidad, pero es difícil que ocurra. Para que se diese, Jorge debería tener un problema. Con el nivel al que estamos es imposible que se dé sin un error”, subraya el campeón. Bagnaia parece cargar toda la responsabilidad de ataque en Martín. Excompañeros en 2015 en las filas del Aspar en Moto3, ambos reconocen que se respetan, pero no son amigos, un hecho que facilita sus duelos sobre el asfalto.
En Malasia, ambos contendientes ya protagonizaron una lucha al límite en los compases iniciales de la carrera del domingo, con Bagnaia llevándose el asalto en Sepang con un podio con sabor a victoria tras un brutal adelantamiento por el exterior en la curva más rápida del trazado. Una sanción tras la carrera, sin embargo, le quitó un comodín importante con el que esperaba jugar. Ambos candidatos han sido advertidos ya por haber rodado más del 50% de una carrera larga por debajo de la presión mínima establecida por el proveedor de neumáticos del Mundial.
Esta nueva normativa implica que un nuevo incumplimiento acarrearía una sanción automática de tres segundos y un vuelco más que probable en el resultado y la clasificación final del Mundial. “Espero que el título no se decida en una oficina”, desea Martín. Tanto él como Bagnaia han sido críticos en el pasado con esta novedad del reglamento que, eso sí, ahora les amenaza a ambos por igual.
30-20 23-19 27-11 11-23
Y ya son 19 victorias seguidas esta temporada, todo lo que ha jugado. El Madrid continúa intratable en el escenario que sea (ocho triunfos en la Euroliga, nueve en la ACB y dos en la Supercopa) y ante el rival que se le ponga por delante, el último un Mónaco que se presentó en el WiZink con el cartel de semifinalista de la Euroliga y se marchó desfigurado, zarandeado por la batuta de Campazzo, los puntos de Musa (21) y el mazo de Tavares.
El Madrid amaneció con Causeur en el quinteto inicial para esposar a Mike James y Loyd, la amenaza exterior. El Mónaco se giró hacia dentro y Motiejunas ejerció un clásico de la pizarra, el intento de sacar a Tavares de la cueva. En la dirección contraria, el pívot era la diana de los pases de Campazzo y el foco del ataque local. El Mónaco intentaba dormir el partido, evitar que el Madrid acelerara las agujas del reloj. Apenas lo consiguió unos instantes. Pronto el equipo de Chus Mateo empezó a quemar zapatilla. Tavares ponía el candado bajo su red, reboteaba y asistía casi en la misma jugando, lanzando el balón como si fuera un beisbolista. Los madridistas corrían y Musa no paraba de encestar. El conjunto de Sasa Obradovic solo se refugiaba en acciones individuales (23-10). El mecano blanco funcionaba tan bien que Chus Mateo apenas cambió de piezas (30-20).
La dinamita de Musa la heredó Llull en el segundo cuarto con tres triples maestros. El Madrid seguía en modo correcaminos, exhibiendo el arsenal que tiene por plantilla. Sergio Rodríguez relevó a Campazzo, Rudy completó el trío de veteranos y el Mónaco, desquiciado por momentos, solo reaccionó en los instantes finales para seguir con un hilo de vida (53-39) en el descanso. Se divertían los blancos aunque cambiaran los peones. El Mónaco era una caricatura.
Campazzo regresó al volante. El argentino es un entrenador en la pista y el mejor director de orquesta. El base paró y aceleró, anotó y asistió. A su lado emergió de nuevo Tavares en otro arranque de furia para hundir a James y machacar el aro (70-47). El Madrid controlaba las distancias sin excesivos sudores, muy superior en cada esquina. Ni siquiera la cuarta falta de Tavares alteró el panorama. Musa vivía una de esas noches en trance y en defensa no se regalaba ni una migaja.
El Madrid entró en el último cuarto con 30 de renta (80-50). La diferencia era tan abismal que pasó cinco minutos sin anotar ni un punto, frustrado en el triple. Pero el Mónaco estaba rendido y cayeron los minutos hasta la 19ª victoria seguida.
J G P PF PC
Euroliga JORNADA 9
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10 11 12 13 14 15 16 17 18 Real Madrid
Barça
Virtus Segafredo
Valencia Basket Maccabi
AS Monaco Olympiacos Fenerbahce
Panathinaikos
Baskonia
Anadolu Efes Partizan
Zalgiris Kaunas Bayern Munich Estrella Roja EA7 Milan
ASVEL Villeurbanne Alba Berlin
8 8 8 8 8 9 9 9 8 8 9 8 8 8 9 9 8 8 8 6 6 5 5 5 5 5 4 4 4 3 3 3 3 3 2 1 0 2 2 3 3 4 4 4 4 4 5 5 5 5 6 6 6 7 695 659 674 586 656 706 673 702 632 652 697 678 644 605 734 704 623 614 591 596 640 584 667 699 669 702 617 663 767 683 653 640 705 686 695 677
Fenerbahce Estrella Roja Anadolu Efes AS Monaco
Bayern Munich
Baskonia
Virtus Segafredo
Valencia Basket Alba Berlin
Maccabi Olympiacos
EA7 Milan
Real Madrid
Zalgiris Kaunas ASVEL Villeurbanne
Panathinaikos
Barça
Partizan
73 83 76 73
78 88 92 91
VIERNES 17
19:00 20:00 20:15 20:30 20:45
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JUAN MORENILLA, Madrid MUNDIAL DE MOTO GP
Martín y Bagnaia se retan
bajo las luces de Qatar
El aspirante español avisa que irá a por todas en Lusail cuando quedan dos grandes premios y cuatro carreras
4º CUARTO
GUILLE ÁLVAREZ
Francesco Bagnaia (derecha) y Jorge Martin, en la conferencia de prensa celebrada ayer en Qatar. / M. LAZZARI (GETTY)
REAL MADRID 91
3º CUARTO 2ºCUARTO
EUROLIGA
El Madrid sigue
intratable
El conjunto blanco logra ante el Mónaco su 19ª victoria seguida esta temporada
1º CUARTO
Walter Tavares, ayer. / JUANJO MARTÍN (EFE)
Real Madrid: Campazzo (12), Causeur (7), Musa (21), Deck (7) y Tavares (12) —equipo inicial—; Rudy (3), Llull (14), Hezonja (0), Sergio Rodríguez (0), Yabusele 3(), Poirier (12).
Mónaco: Mike James (15), Loyd (2), Blossomgame (4), Brown III (9), Motiejunas (14) —equipo inicial—; Okobo (6), Diallo (4), Cornelie (8), Walker (2), Tarpey (3), Hall (8).
Árbitros: Javor, Silva y Tsaroucha. Wizink Center. Unos 7.000 espectadores.
MÓNACO 73
“Voy a asumir todos los riesgos para ser primero. Me la voy a jugar”, dice Martín
Vi ernes17denovi embrede2023 ELPAÍ S39
ECONOMÍA Y TRABAJO
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha detectado cuales son las actividades con mejores perspectivas de crecimiento del empleo y que, además, contarán con una mayor necesidad de reposición en el corto plazo debido a la fuerte presencia de trabajadores de más de 60 años. Estas profesiones vienen recogidas en la publicación Tendencias del mercado laboral de 2023, que elabora el Observatorio de las ocupaciones del SEPE, dependiente del Ministerio de Trabajo. Este documento aborda también la polémica cuestión de si existe o no falta de mano de obra en España. En el texto —que incluye “el primer estudio de campo” sobre el tema, para el que se ha preguntado a más de 300 organizaciones de todas las provincias— los responsables ministeriales reconocen que la encuesta laboral anual “refleja que la falta de disponibilidad de mano de obra se produce tanto en perfiles cualificados, como no cualificados”.
Los técnicos del SEPE han detectado que las profesiones “con mejores perspectivas [laborales]” y más envejecidas (con más de un 9% de mayores de 60 años) son, según las cifras de afiliación a la Seguridad Social y por este orden, los servicios sociales sin alojamiento (atención a personas mayores y centros de día), con alrededor de un 14% de afiliados con más de 60 años; las actividades inmobiliarias, las societarias, el transporte terrestre y por tubería (en torno a un 10% o 11% de mayores); y la recogida y tratamiento de residuos, actividades auxiliares a servicios financieros y de seguros, empleos jurídicos y de contabilidad y residencias de mayores (con un 10%).
Hay tres categorías profesionales en las que casi se duplicó el peso de los mayores de 60 años de 2021 a 2022. En el grupo de los oficiales de 1ª y 2ª pasaron del 7,4% al 18%; entre los ingenieros y licenciados que trabajan en las actividades más dinámicas pasaron del 7,5% al 13,4%; y los ocupados mayores sin ningún tipo de cualificación eran el 8,3% y han aumentado hasta el 13,3%.
El SEPE apunta que las vacantes con mayor dificultad de cobertura son las relacionadas con las tecnologías de la información y las comunicaciones —sobre todo en profesionales STEM (graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés)—, así como con las energías renovables, la sanidad, la hostelería, la construcción, la pesca y las reparaciones metálicas. También otras de menor cualificación en el transporte, la agricultura y la pesca.
Sin embargo, aseguran que el mayor problema hoy es la escasez de personal de cualificación media con titulaciones de Formación Profesional de Grado Medio y Superior. En cambio, hay un exceso de mano de obra de baja cualificación (alrededor del 40%).
En España murieron 524 personas de enero a septiembre en el trabajo. Es una cifra terrible, pero puesta en perspectiva ofrece una lectura positiva: son 99 menos que en el mismo periodo de 2022. Es una caída muy sustancial, del 16%, inédita en la estadística del Ministerio de Trabajo. Además, es la cifra más baja desde 2017, a pesar de que ahora trabajan muchas más personas que en los seis años previos. Por ejemplo, en 2018 había 1,7 millones de ocupados menos, pero hubo casi los mismos accidentes mortales.
Las noticias son aún mejores en términos relativos. Cruzando el número de trabajadores con el de accidentes mortales, los números indican que la incidencia mensual ha caído a un 0,242. Es el menor guarismo de al menos los últimos cuatro años, cuando empiezan los registros para el periodo enero-septiembre.
Cabe destacar que España registra un récord de ocupados, así que, de mantenerse la siniestralidad en términos similares a los del año pasado, también debería haber crecido el número de accidentes. El dato del año pasado fue muy negativo, el récord de la serie hasta ahora, impulsado por el naufragio del buque Villa de Pitanxo en febrero de 2022, que costó la vida a 21 marineros.
Sin esa distorsión, la cifra mejora también respecto al año pasado. “Es un dato positivo, se ve un descenso, pero 524 muertes sigue siendo una cifra escandalosa e inasumible. No se entiende que tantos trabajadores pierdan la vida donde van a ganársela”, lamenta el coordinador de la secretaría confederal de Salud Laboral de UGT, José de las Morenas. Su homólogo de CC OO, Mariano Sanz, coincide: “Hay un descenso, pero la cifra sigue siendo muy alta”.
El experto en Salud Laboral de CC OO cree que la mejora en las cifras tiene que ver con la estabilización del empleo. “La reforma laboral está ayudando. El hecho de que haya menos temporalidad [ha caído del 25% previo a la reforma al 17% ahora], que el trabajador esté más tiempo en su puesto para formarse mejor, que haya menos rotación, todo tiene mucho que ver en estas cifras”, dice De las Morenas. “Siempre lo decimos: la precariedad mata”, añade.
Mientras la estabilización del empleo tiende a mejorar las cifras, el envejecimiento de la fuerza laboral arrastra en la otra dirección. Los expertos asociaban el empeoramiento de las cifras el año pasado y en otros ejercicios a este fenómeno: cuanto mayores son los empleados, más posible es que mueran en su jornada laboral. Hoy los empleados mayores de 50 años son el 34%, cuando hace dos décadas eran el 19%.
Con todo, España no puede presumir demasiado respecto a sus vecinos europeos. La incidencia de los accidentes mortales en la Unión Europea es de 1,76 por cada 100.000 trabajadores, mientras que en España se sitúa en 1,93. Está en una posición mucho mejor que la de Letonia (4,29), Lituania (3,75), Malta (3,34) o Francia (3,32), los países con peores datos, pero queda lejísimos de los que menos siniestralidad sufren: Países Bajos (0,33), Grecia (0,58), Suiza (0,75) o Finlandia (0,75. Estas cifras de Eurostat corresponden a 2021, así que no captan la incidencia de la reforma laboral.
“En otros países europeos hay una cultura preventiva mucho mayor, de lo que adolecemos nosotros [...] Tenemos una buena ley de prevención de riesgos laborales, pero debemos actualizarla”, añade De las Morenas, que reclama más inspectores que controlen a las empresas. Los sindicatos de Inspección de Trabajo indican que en España hay un inspector o subinspector por cada 15.000 trabajadores, mientras que la media de la Unión Europea y lo que recomienda la Organización Internacional del Trabajo es cada 10.000.
Los grandes sectores más peligrosos son el agrario y la construcción. El primero se anota una incidencia mensual de siniestralidad de 0,915 y el segundo 0,742, muy por encima de la media (0,242). También supera el promedio la industria (0,368) y quedan por debajo los servicios (0,147). Lo positivo es que todos los sectores mejoran respecto al año pasado. De enero a septiembre hubo cuatro muertes de empleados en educación, igual que en actividades financieras. En ese periodo fallecieron 99 empleados de la construcción, 92 de transporte y almacenamiento, 67 en el campo y 66 en la industria manufacturera.
Aunque los trabajadores mayores de 50 años son en torno a un tercio del total, son el 59% de los que mueren en el trabajo. Los menores de 30 años son solo el 7,4%. Por sexos también hay un desfase importante: mueren muchísimos más hombres (481, el 91,8%) que mujeres (43, el 8,2%). Ellos son mayoría en los sectores con más riesgo de accidentes.
Respecto a las razones del deceso, la mayor proporción se relaciona con causas naturales como infartos y derrames cerebrales. Representan un 38,6% del total, por encima del 36,1% de 2022. Esto parece positivo, dado que hay menos muertes atribuibles a la inseguridad en el trabajo, pero el experto del sindicato CC OO apunta que muchas de ellas pueden estar vinculadas con el estrés laboral. Los accidentes de tráfico causan el 28,1% de las muertes, seguidos de los empleados que quedan atrapados, aplastados o sufren
una amputación (12%) y los que f al l ecenporunacaí da(11, 5%).
El SEPE alerta del fuerte aumento
de personal a punto de jubilarse El organismo de Trabajo reconoce la falta de mano de obra
Las muertes en el trabajo caen el 16%
en España respecto al año pasado
Los expertos creen que la reforma laboral explica en parte esta reducción
Trabajadores de la construcción, ayer en Leioa (Bizkaia). / FERNANDO DOMINGO-ALDAMA
Fuente: Ministerio de Trabajo. EL PAÍS
Accidentes mortales De enero a septiembre
200
0
400 600
2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023 434
466 474 472
526 535 543 527
623
524
EMILIO SÁNCHEZ HIDALGO, Madrid
RAQUEL PASCUAL, Madrid
40 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023 ECONOMÍA Y TRABAJO
Asalariados y autónomos recuperaron en 2021 los ingresos que tenían antes de la pandemia. Declararon al fisco, de media, rentas netas anuales de 22.377 y 17.032 euros, respectivamente. Estos importes también superan en más de 3.000 euros, en ambos casos, las rentas previas al estallido de la burbuja inmobiliaria. No han tenido la misma evolución los ingresos de los llamados moduleros, los trabajadores por cuenta propia que tributan en régimen de módulos. Aunque en 2021 recuperaran el terreno perdido durante la covid, siguen declarando hasta 1.000 euros menos de lo que hacían en 2007, antes del pinchazo de la burbuja: 10.511 euros frente a los 13.525 euros de 2007.
Así lo refleja la última Estadística de rendimientos de actividades económicas de la Agencia Tributaria, relativa al ejercicio 2021. Estos datos reflejan como los ingresos de todas las categorías de trabajadores se desplomaron en 2020, al igual que la economía. Los rendimientos netos de los asalariados fueron los que mejor aguantaron gracias a las medidas públicas, como los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Cayeron un 1,5% y al año siguiente repuntaron un 4,2%, hasta superar la cifra registrada en 2019 (21.800).
El número de asalariados también avanzó hasta alcanzar un récord de 18,1 millones. Esta tendencia se ha ido consolidando en los ejercicios siguientes, en los que el mercado laboral ha demostrado una fortaleza inédita y el número de trabajadores ha roto la barrera de los 20 millones de trabajadores.
Los autónomos que tributan en estimación directa —es decir, que declaran en función de sus ingresos— también recuperaron el terreno que habían perdido en el año más duro de la crisis sanitaria, cuando sus rendimientos netos anuales se hundieron casi lo mismo que el PIB, un 9,6% de acuerdo con los datos de Hacienda, hasta los 13.941 euros. El golpe fue quizás más acusado que los asalariados por las mayores dificultades que denunciaron para acceder a las ayudas durante la covid. Pero aún más fuerte fue el rebote en 2021: los trabajadores de esta categoría declararon por primera vez más de 17.032 euros al año, un 22% más que en 2020 y un 10,5% más comparado con 2019.
Por paradójico que pueda parecer, también en esta recuperación tan destacada puede haber influido la pandemia. El acceso a las ayudas obligaba a los profesionales a tener su documentación y obligaciones fiscales en regla. Además, el cambio de hábitos de los consumidores, que empezaron a privilegiar los pagos electrónicos, tanto por precaución como por obligación en los confinamientos, es otro de los elementos que puede haber marcado el aumento de las rentas declaradas a la Agencia Tributaria en 2021. El número de autónomos que tributan en estimación directa también creció, pero con menor intensidad: un 4,1%, hasta los 1,9 millones
El colectivo de autónomos en régimen de módulos, en cambio, no batió récord ni en cuanto a número de trabajadores (348.569) ni en cuanto a rendimientos obtenidos. Declararon ingresos netos por 10.511 euros, el doble que en 2020 —sufrieron el peor golpe, de más del 50%— y un 5% más que en 2019, pero lejos de los 11.567 euros que decían percibir en 2007. Este grupo no declara según lo que ingresa por su actividad, sino en función de determinadas características de su negocio, como los metros cuadrados del local o el número de empleados. Desde la crisis financiera hasta ahora, han sido más los años en los que han declarado ganar menos que el anterior.
El régimen de módulos es constantemente acusado de conformar una bolsa de fraude, y desde hace años se le pone una fecha de finalización que nunca llega, aunque en 2021 el número de trabajadores acogidos a este sistema se redujo a la mitad comparado
con 2007.
Los 3,14 millones de empresarios y profesionales registrados en 2021 en España tributaron a un tipo efectivo del 21,7%, 1,3 puntos más que al año anterior, aunque con grandes disparidades según el colectivo. Los trabajadores en régimen de módulos pagaron un 9,7%, frente al 23,9% de los autónomos en estimación directa. Los profesionales en estimación objetiva del sector agrícola lo hicieron al 11,8%. También hay diferencias entre territorios. Los autónomos de Madrid son los que soportan el tipo más alto si se considera el conjunto del colectivo: el 26,1%. En el otro extremo está Castilla-
La Mancha, con un 16,8%.
La presión fiscal de España se redujo durante el año pasado: pasó del 38,6% del PIB en 2021 al 38,3%, debido a que la riqueza real del país, considerando la inflación, creció más que los ingresos tributarios, según datos de la oficina estadística comunitaria, Eurostat. Mientras tanto, la recaudación de los países de la eurozona en proporción de su riqueza se mantuvo estable durante el año pasado en el 41,9% del PIB. Eso explica que la distancia entre la presión fiscal de España y la de los países de la moneda común volviera a ampliarse en 2022, tras haberse reducido en los últimos años.
El concepto de presión fiscal no es más que la relación entre los ingresos públicos procedentes de impuestos (incluidas las cotizaciones sociales netas) en relación con el peso de la economía de un país. Los economistas recurren con frecuencia a esta tasa para medir cómo evoluciona la recaudación de un país. La estadística no refleja en todos los ámbitos la estructura tributaria, pero es la más utilizada debido a su fácil cálculo y permite clasificar rápidamente la situación fiscal de distintos países.
La fundación de estudios de economía aplicada (Fedea), uno de los principales centros de expertos del país, presentó ayer un análisis sobre la presión fiscal de España y su evolución. Concluye que desde la pandemia “la evolución de los ingresos por impuestos y cotizaciones ha sido bastante superior en España [respecto a Europa], con un crecimiento de 2,9 puntos sobre PIB en el periodo comprendido entre 2019 y 2022”. Miguel Ángel García, autor del estudio, remarca que la distancia entre la presión fiscal de España y el resto de países europeos de la UE se redujo significativamente desde 2018 hasta situarse en los 2,9 puntos porcentuales. El investigador de Fedea y profesor de la Univesidad Rey Juan Carlos añade que la brecha se amplía hasta los 3,6 puntos si se compara con los países de la eurozona. No obstante, los datos de Eurostat revelan que en 2022, conforme la economía se recuperaba tras la pandemia, la presión fiscal española volvió a alejarse de la europea.
¿Por qué aumenta esta brecha? El año pasado la cosecha de impuestos marcó un récord de 255.000 millones, un 14% sin contar con el avance de las cotizaciones sociales que también crecieron a doble dígito. La explicación de este fuerte tirón se encuentra en el dinamismo de la actividad y, sobre todo, en la inflación, calificada por algunos economistas como un impuesto silencioso. El año pasado los precios crecieron un 8,4%. Si suben los precios, los productos y servicios son más caros y con el mismo porcentaje de gravamen se recauda más. También tiene un efecto arrastre sobre los salarios, que suben para evitar que los trabajadores pierdan demasiado poder adquisitivo, y con las pensiones, que están referenciadas al IPC. Pero la economía, incluida la inflación, creció aún más, lo que propició una reducción de la presión fiscal en 2022.
La economía española ha mantenido históricamente una gran diferencia de presión fiscal con el resto de países de nuestro entorno por varios motivos. En primer lugar, España tenía cierto retraso y necesitaba tener menos trabas fiscales para acelerar la convergencia con el resto de Europa. Además, la estructura productiva de la economía española, con mucha pequeña empresa, autónomo y pocas grandes y medianas empresas y un elevado nivel de desempleo, ha perjudicado la recaudación. Por último, los estudios situaban a España como uno de los países europeos con más economía su-
mergida lo que perjudica a los ingresos indirectos como el IVA.
Un tipo efectivo del 9,7%
La presión fiscal española se aleja de
la de la eurozona
Pasa del 38,6% al 38,3% del PIB. La distancia se había rebajado notablemente desde 2018
Evolución de la presión {#7f}scal en la UE
Fuente: Eurostat. EL PAÍS
UE 41,2 41,5 Eurozona 41,9 41,9 Francia 47 48 Italia 42,8 42,9 Alemania 42,1 42,3 España 38,3 38,6 Portugal 37,4 38 Irlanda 21,6 21,7
2022 2021
20% 25 30 35 40 45 50 Recaudación de impuestos, en % del PIB.
Los autónomos en módulos
declaran menos que en 2007
El resto de los trabajadores por cuenta propia disparó
sus rendimientos netos en 2021, tras el bache de la pandemia
J. S. G., Madrid
LAURA DELLE FEMMINE, Madrid
Puesto de frutas y verduras en el mercado de la Encarnación de Sevilla, en junio. / PACO PUENTES
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 41 ECONOMÍA Y TRABAJO
La segunda petrolera española, Cepsa, cerró los nueve primeros meses del año con una pérdida neta de 116 millones de euros, frente al boyante beneficio de 982 millones —récord histórico— obtenido en el mismo periodo del año anterior. La empresa, no obstante, reduce sustancialmente sus números rojos en el tercer trimestre: entre enero y junio, las pérdidas —que achacan al impuesto extraordinario sobre las energéticas— rondaban los 393 millones. Podría, incluso, cerrar el ejercicio cerca del umbral de rentabilidad.
Los resultados se ven muy influidos por la venta de la mitad de sus activos de exploración y producción a principios de año, un movimiento que ha reducido sus volúmenes de negocio y que la compañía enmarca en su transición acelerada hacia las renovables. Los márgenes de refino (el proceso de conversión del crudo en gasóleos, gasolina o queroseno) “han seguido siendo elevados”, según reconoce la propia compañía dirigida por Maarten Wetselaar.
Pese al peor resultado neto, la deuda de Cepsa continuó su paulatino descenso, al pasar de los 2.790 millones de octubre del año pasado a los 2.488 actuales. La liquidez (caja y líneas de crédito) ronda los 4.200 millones, con lo que la petrolera propiedad de Mubadala, el fondo soberano de Abu Dabi, y del vehículo estadounidense de inversión privada Carlyle podría hacer frente a más de cuatro años de repagos sin necesidad de acudir al mercado para refinanciarse.
La mejora de los resultados en el tercer trimestre radica, sobre todo, en la buena marcha de su negocio de Energía. Esta división logró un resultado bruto de explotación de 335 millones, frente a los 114 del segundo trimestre, gracias a los citados márgenes en el refino, que se duplicaron. Química cayó ligeramente respecto a los tres meses precedentes, y Exploración y Producción logró un “aumento significativo”, una vez descontada la venta del negocio en Emiratos Árabes Unidos, que sí reduce sustancialmente sus métricas financieras.
Cepsa reduce sus pérdidas
por los mayores márgenes
La energía sigue cara en comparación histórica, pero observa ya por el retrovisor los vertiginosos picos del año pasado. Sin embargo, ese paulatino regreso a la normalidad, todavía a medio camino, no está haciendo tanta mella como cabría esperar en la cuenta de resultados de las principales empresas del sector.
Las cuatro mayores energéticas españolas ganaron 7.365 millones de euros en los nueve primeros de 2023, un 17,8% menos que en el mismo periodo del año anterior pero aún en zona de máximos históricos: los logrados en 2022. En ese cómputo no está incluida la mayor gasista y tercera eléctrica, Naturgy, que en febrero anunció que dejaría de presentar resultados trimestrales pero que acaba de revisar claramente al alza su previsión de beneficio para el conjunto del año.
Gran parte de esa capacidad de resistencia conjunta del sector tiene que ver con la buena marcha de Iberdrola. La mayor eléctrica española —y una de las mayores de Europa— se anotó un beneficio neto de 3.637 millones de euros entre enero y octubre, un 17,2% más que en el mismo periodo del año anterior. Y ha revisado sustancialmente al alza su previsión de beneficio para todo el año: “Crecerá a doble dígito”, ha prometido la dirección de la compañía a sus inversores.
Su principal competidora, Endesa, vio reducido en cambio su resultado neto en casi un 36%: de 1.651 a 1.059 millones. Esa caída responde, en parte, a la subida de tipos de interés, que le hace particular daño por su elevada deuda. La empresa que dirige José Bogas, sin embargo, ha aumentado sustancialmente su ganancia en el mercado libre de la luz tanto por la normalización de las condiciones de comercialización —con unos precios finales de venta sustancialmente más altos que antes de la crisis energética— como por el “mayor margen renovable”.
Entre las petroleras, Repsol ganó 2.785 millones entre enero y octubre, un 13,6% menos que un año antes pero la segunda mejor cifra de su historia solo por detrás de 2022. Cepsa, entretanto, pone la nota discordante: pese a la sustancial mejora de su cuenta de resultados en el tercer trimestre, los números rojos (-161 millones) contrastan con el abultado beneficio (982 millones, máximo histórico) cosechado en los nueve primeros meses de 2022.
Como Naturgy ha optado por no publicar resultados trimestrales, lo más lógico para completar el repóker es remitirse a la última financiera detallada que remitió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en julio, que arrojaba un importante aumento de sus ganancias netas en la primera mitad del año: 1.045 millones, un 88% más interanual. Hace tres semanas, además, la empresa que preside Francisco Reynés remitió una sintética nota en la que revisaba claramente al alza su proyección de beneficio bruto de explotación (ebitda) para el conjunto de 2023 hasta los 5.400 millones de euros, 400 más de lo previsto hasta ahora, “en base al escenario energético actual”.
Algo similar ocurre con Acciona Energía, que no publica resultados trimestrales pero que en la primera mitad del año aumentó en un 4% su beneficio neto, hasta los 405 millones de euros, pese a la caída en la cotización de la luz respecto al 2022 de récord. Este jueves, la compañía especializada en programas bilaterales de suministro de energía a largo plazo (PPA, en la jerga sectorial) se ha limitado a ratificar su previsión de entre 1.200 y 1.300 millones de euros de ebitda en todo 2023.
La creciente internacionalización de los grandes nombres del sector —salvo Endesa, que hace casi una década vendió el negocio en América Latina a su matriz italiana Enel, y Cepsa, que acaba de vender gran parte de su negocio de exploración y producción en Oriente Próximo— hace que una parte no menor del resultado del sector —con Iberdrola y Repsol a la cabeza— provenga del exterior. En los últimos años, la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán no ha dejado de ganar tamaño en EE UU, Brasil o el Reino Unido, aunque España sigue siendo su mayor mercado de generación y venta de energía. También uno de los que mejor ha evolucionado en 2023.
En el caso de Repsol, la apuesta por EE UU es cada vez más clara; tanto, que no descarta sacar a cotizar en Wall Street su filial de extracción de crudo y gas en 2026. Aunque su negocio en España sigue siendo mayoritario, la petrolera ha cargado con particular dureza contra el reciente impuesto extraordinario sobre el sector, que tilda de “ilegal” e “inconstitucional” y que, argumenta, “condiciona” sus “inversiones futuras en España”.
Las energéticas ganaron menos hasta
octubre pero siguen cerca de máximos
Iberdrola y Naturgy acabarán 2023 con mejores datos que en el 2022 de la crisis de precios
La sede de Cepsa en Madrid. / AITOR MARTÍN (EFE)
IGNACIO FARIZA, Madrid El paulatino regreso a la normalidad en
los mercados no está
haciendo tanta mella
Una parte notable
del resultado del
sector proviene
del extranjero
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TRANS-ROCAMAR,
S.L.U. (Sociedad Absorbente) FRÍO ALQUERÍA, S.L.
(Sociedad Absorbida) ANUNCIO DE FUSIÓN
POR ABSORCIÓN
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 43 de la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles (“LME”), se hace público que, en fecha 27 de septiembre de 2023, el socio único de TRANS-ROCAMAR, S.L.U. (la “Sociedad Absorbente”) y la junta general de socios de FRÍO ALQUERÍA, S.L. (la “Sociedad Absorbida”) han aprobado por unanimidad, en calidad de Sociedad
Absorbente y Sociedad Absorbida (las “So-
ciedades a Fusionar”), respectivamente, la fusión por absorción de la segunda por parte de la primera en los términos establecidos en el proyecto común de fusión depositado con fecha 25 de julio de 2023 en el Registro Mercantil de Valencia.
La fusión implica la transmisión en bloque del patrimonio de la Sociedad Absorbida a la Sociedad Absorbente y la disolución sin liquidación de la Sociedad Absorbida, circunstancia que conllevará la extinción de la misma.
Se hace constar el derecho que asiste a los socios y acreedores de cada una de las Sociedades a Fusionar de obtener el texto íntegro de los acuerdos de fusión adoptados, así como los respectivos balances de fusión. Se hace constar igualmente el derecho que asiste a los acreedores de las Sociedades a Fusionar de oponerse a la misma en el plazo y en los términos previstos en el artículo 44 LME.
En Valencia, a 16 de octubre de 2023. Administradores mancomunados de ambas sociedades a fusionar Pedro Jesús Campillo López y Borja del Olmo Saavedra
42 ELPAÍS Viernes 17 de noviembre de 2023 ECONOMÍA Y TRABAJO
A trato por año, la mayor petrolera española —Repsol— y la mayor fortuna del país —Amancio Ortega— empiezan a ser viejos conocidos. La energética comunicó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la venta del 49% de una cartera renovable de 618 megavatios (MW) a Pontegadea, la sociedad patrimonial del fundador y primer accionista de Inditex (59%) a cambio de 363 millones de euros. La transacción valora el conjunto en 740 millones y es la mayor operación de la patrimonial de Ortega en el campo de las energías verdes.
Los activos comprenden una docena de parques eólicos en Aragón (Huesca, Zaragoza y Teruel) y Castilla y León (Valladolid) que suman 398 MW, y dos plantas fotovoltaicas en Castilla-La Mancha (Albacete) y Andalucía (Cádiz), 220 MW. También proyectos con potencial de hibridación (la combinación de dos tecnologías de generación o la inclusión de soluciones de almacenamiento) que agregan otros 280 MW.
“El acuerdo consolida así la alianza entre ambas compañías y refuerza la estrategia de Repsol de dar entrada a socios o inversores en algunos negocios para acelerar la consecución de objetivos y maximizar el retorno de las operaciones del grupo”, apunta la petrolera
en un comunicado.
Mismo esquema
Es la tercera vez en que Repsol y Pontegadea unen sus caminos, siempre con el mismo esquema. En noviembre de 2021, la sociedad patrimonial de Ortega se hizo con una fracción idéntica —49%— en el parque eólico de Delta (Zaragoza) por 245 millones. Ocho meses después, en julio de 2022, pagó a la energética 27 millones por esa misma participación en la planta fotovoltaica de Kappa (Ciudad Real).
Al margen de los tratos con el fundador de la mayor textil europea, en los últimos años Repsol ha dado entrada a The Renewables Infrastructure Group (TRIG) en el accionariado de la planta fotovoltaica de Valdesolar (Badajoz) y ha forjado una alianza con Credit Agricole Assurances y EIP en el negocio de generación renovable para potenciar su crecimiento.
La estrategia de venta parcial de activos renovables seguida por Repsol no es única. Iberdrola también ha hecho lo mismo con varias carteras en los últimos meses, dando entrada a inversores estables y garantizándose el control de los proyectos de marras a través de una participación mayoritaria.
El presidente de Mercadona, Juan Roig, se pronunció ayer sobre la situación política en España. En el mismo día en que Pedro Sánchez era reelegido presidente del Gobierno, tras un agrio debate de investidura y varios días de protestas en la calle, el empresario valenciano remarcó los potenciales efectos negativos de la tensión política. “Se está medio consiguiendo una división entre los españoles que no es nada buena ni para la economía ni para España”, apuntó. “Si el problema de España lo tuviéramos en Portugal [mercado en el que el grupo de supermercados se está expandiendo], ralentizaríamos las inversiones”, señaló.
Antes de su intervención en Ifema (Madrid) en un foro sobre el Corredor del Mediterráneo —en concreto, la parte de la conexión ferroviaria que une el litoral oriental de España con Francia—, Roig subrayó que se necesita de los políticos “tranquilidad, un ritmo a seguir y, sobre todo, que no nos pongan palos en las ruedas”. El directivo defendió que los empresarios y los trabajadores son los que generan “riqueza y puestos de trabajo”, y añadió que “últimamente lo que estamos viendo es un enfrentamiento” político que “genera enfrentamiento entre los españoles”. “Si nos enfrentan a los españoles, a todo el mundo nos va a ir peor”, zanjó.
Roig señaló que puede haber compañías que decidan rebajar sus planes de crecer en España. “Si este mismo problema que tenemos en España lo tuviéramos en Portugal, en donde Mercadona está en plena expansión, ralentizaríamos las inversiones, y eso no puede ser”. Y reclamó volver a un clima menos tenso. “Necesitamos un marco de estabilidad para todo el país”, concluyó.
Ante este ambiente de tensión, el presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios, Vicente Boluda, se mostró en el mismo foro “preocupado” con los pactos que ha acordado Sánchez para seguir en La Moncloa. Denunció que el Gobierno está llevando a la ciudadanía al enfrentamiento y a la lucha entre empresarios y trabajadores. Además, pidió un referéndum a nivel nacional que determine el futuro de Cataluña.
Grandes, medianos y pequeños empresarios de diferentes sectores de la Comunidad Valenciana y miembros de la patronal como Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, acudieron al acto para respaldar la necesidad de que se inaugure el Corredor de Mediterráneo como la principal vía para fortalecer el comercio y el mercado en el continente. “Es una infraestructura determinante en muchos ámbitos: lo es para la economía y empleo, lo es para la cohesión territorial y social y también para la sostenibilidad medioambiental. Tener o no tener este proyecto finalizado hace que nos juguemos el futuro”, advirtió Boluda.
Este movimiento de los empresarios y la patronal ya lleva siete años reclamando lo que pretende ser un proyecto transformador en el comercio europeo. El objetivo sigue siendo unir el sur de la península Ibérica con Francia, pero los problemas en las obras, principalmente en la zona de la Comunidad Valenciana, complican que el corredor se estrene en el corto plazo.
También asistió a la jornada el que fuera ministro de Fomento desde 2009 a 2011, José Blanco, quien se mostró optimista con la finalización de las obras a medio plazo, aunque es “un deseo, pero también una inversión muy costosa”. El exdirigente socialista valoró este proyecto como una oportunidad única para cumplir con los objetivos sostenibles europeos.
En ausencia de la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, el secretario de Estado, David Lucas, intervino en la conferencia para actualizar las últimas novedades que está llevando a cabo el Gobierno. Lucas, quien fue recibido por los empresarios con silbidos al felicitar a Pedro Sánchez, no ha asegurado que en esta nueva legislatura se pueda finalizar el proyecto, pero sí que la idea es reforzar las infraestructuras ferroviarias de Murcia y en la Comunidad Valenciana. Además, añadió que el Gobierno presentará antes de que acabe el año el informe para finalizar el tramo de Almería-Granada.
El secretario de Estado aseguró que el corredor es prioritario para el Gobierno, pero para ello reclamó la colaboración públicoprivada para terminar el proyecto cuanto antes. No obstante, aclaró que las infraestructuras en Francia están algo atrasadas, por lo que desde el Gobierno han pedido a la Comisión Europea que controle que Francia avance al mismo ritmo que España.
La multinacional alemana Siemens ha ganado 8.529 millones de euros en su ejercicio de 2023, que comprende desde el 1 de octubre de 2022 hasta el pasado 30 de septiembre. El beneficio prácticamente duplica el logrado el pasado año, cuando obtuvo 4.400 millones lastrada por el mal comportamiento de Siemens Energy. Pese a que dicha filial, de la que posee el 25,1%, continúa siendo fuente de problemas —el Gobierno alemán acaba de rescatarla con avales por sus fuertes pérdidas, derivadas sobre todo de la española Gamesa—, la recuperación se ha materializado en los últimos 12 meses, en parte gracias a la fuerte diversificación de la compañía, con tentáculos en negocios como el de los electrodomésticos, las soluciones informáticas, las infraestructuras o la salud, entre otros.
Las cuentas del grupo han batido las previsiones de los analistas, y sus acciones se revalorizaban un 5% al comienzo de la sesión bursátil, con lo que acumulan una subida de más del 20% en 12 meses. A ello ha contribuido otro anuncio: la firma con sede en Múnich propondrá a la junta de accionistas un aumento del dividendo anual de más de un 10%, desde los 4,25 euros actuales hasta los 4,70 euros. “El año fiscal 2023 fue un año de múltiples récords: en nuestro negocio industrial, las ganancias y el margen de beneficio alcanzaron los niveles más altos jamás registrados, y casi duplicamos nuestro beneficio neto a un máximo histórico”, ha apuntado Roland Busch, presidente y consejero delegado de Siemens. El negocio digital fue el que más aportó al beneficio (4.833 millones antes de impuestos), seguido de la división de infraestructuras inteligentes (3.074 millones), la pata de salud (2.527 millones), y la de movilidad (882 millones).
Las buenas noticias lo son menos cuando se mira al futuro. Las previsiones de Siemens para 2024 hablan de ralentización en un contexto de incertidumbre para la economía china, un destino clave de su producción. Siemens sitúa el rango de aumento
de ingresos para el siguiente curso entre el 4 y el 8%.
Repsol vende a Amancio
Ortega la mitad
de una cartera renovables
Juan Roig: “Si el problema de España fuera en Portugal,
ralentizaríamos la inversión”
El presidente de Mercadona alerta del enfrentamiento político
Siemens gana el doble que un año antes, pero
teme una ralentización La compañía alemana lográ un beneficio de 8.529 millones en su ejercicio de 2023
I. F., Madrid
Juan Roig, el martes en un partido del Valencia Basket. / GETTY
GUILLERMO CALVO, Madrid
“La división daña la economía”, dijo en un acto del Corredor Mediterráneo
El número dos de Transportes fue silbado al felicitar
a Pedro Sánchez
ÁLVARO SÁNCHEZ, Madrid
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 43
ECONOMÍA Y TRABAJO
Acciona 132,05 0,45 0,34 131,3 133,05 -29,96 -23,44 Acciona Energía 27,76 -0,22 -0,79 27,52 28 -27,21 -22,58 Acerinox 9,97 -0,008 -0,08 9,946 10,105 5,32 7,96 ACS 35,56 0,37 1,05 35 35,59 34,26 31,45 Aena 151,6 0,7 0,46 150,3 152,25 23,59 28,64 Amadeus 61,54 -0,14 -0,23 61,44 62 20,56 27,04 ArcelorMittal 21,48 -0,265 -1,22 21,48 21,785 -13,12 -11,57 Banco Sabadell 1,268 = = 1,264 1,293 51,4 43,9 Banco Santander 3,69 0,02 0,54 3,672 3,73 42,5 30,95 Bankinter 6,186 -0,08 -1,28 6,186 6,296 9,35 -0,03 BBVA 8,168 -0,054 -0,66 8,166 8,26 53,34 45,94 CaixaBank 4,038 0,027 0,67 4,017 4,085 22,25 9,23 Cellnex 32,88 0,78 2,43 32,06 32,98 -6,25 3,82 Colonial 5,8 -0,035 -0,6 5,79 5,925 2,37 -2,91 Enagás 16,04 0,1 0,63 15,97 16,13 -8,15 2,67 Endesa 19,13 0,165 0,87 18,97 19,21 2,46 7,54 Ferrovial 29,8 -0,1 -0,33 29,8 30,01 20,81 22,19 Fluidra 18,79 -0,06 -0,32 18,76 19,07 34,07 29,82 Grifols 12,71 -0,015 -0,12 12,62 12,855 28,33 18,15 IAG 1,826 -0,015 -0,81 1,802 1,851 21,16 32,4 Iberdrola 11,005 0,23 2,13 10,795 11,045 2,77 -1,42 Inditex 35,11 -0,23 -0,65 35,02 35,5 48,11 42,21 Indra 13,92 -0,02 -0,14 13,91 14,24 49,89 30,89 Logista 22,8 -0,2 -0,87 22,8 23,1 6,09 -2,54 Mapfre 2,02 -0,004 -0,2 2,014 2,034 10,84 11,82 Meliá 5,57 -0,055 -0,98 5,545 5,65 12,73 22,87 Merlin 8,695 -0,055 -0,63 8,695 8,815 -2,13 -0,28 Naturgy 26,8 0,28 1,06 26,72 27,04 -0,79 9,09 Red Eléctrica 15,12 0,22 1,48 14,935 15,165 -14,05 -8,36 Repsol 13,59 -0,325 -2,34 13,565 13,925 -1,31 -6,3 Rovi 49,96 -0,54 -1,07 49,96 50,65 29,02 40,04 Sacyr 2,956 -0,044 -1,47 2,946 3,014 18,95 15,38 Solaria 16,1 0,225 1,42 15,82 16,215 -7,38 -7,27 Telefónica 3,72 0,009 0,24 3,715 3,743 6,42 9,63 Unicaja 1,005 -0,004 -0,4 1,005 1,016 5,82 -2,13
Índice
En el día
En el año
IBEX 35 9.667,40
+0,28%
+17,48%
EURO STOXX 50 4.302,45
–0,30%
+13,41%
FTSE 100 7.410,97
–1,01%
–0,55%
DAX
15.786,61
+0,24%
+13,38%
DOW JONES 34.945,47
–0,13%
+5,42%
NIKKEI 33.424,41
–0,28% +28,09%
El fabricante de trenes español Talgo informó ayer de que “un grupo empresarial húngaro” está estudiando hacer una oferta pública de adquisición (opa) por todo su capital “a un precio de cinco euros por acción”, lo que equivale valorar el 100% de la compañía en 617 millones de euros, según confirmó la firma española a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) antes de la apertura del mercado bursátil.
“La sociedad informa de que ha recibido una manifestación preliminar de potencial interés en la formulación de una oferta pública de adquisición (opa) sobre la totalidad de las acciones de la sociedad por parte de un grupo empresarial húngaro, a un precio de cinco euros por acción”, indica Talgo en relación a la noticia adelantada por La Información. Talgo añade que “hasta donde la sociedad conoce, no existe ningún tipo de decisión por parte de dicho inversor en relación con la posible opa, ni certeza de que este vaya a seguir analizando la operación”.
Tras conocerse la noticia, la CNMV suspendió la cotización, que fue levantada a las 10 de la mañana. Los títulos de Talgo cerraron ayer con un alza del 11,88%, hasta los 4,38 euros. De materializarse la oferta, su importe ascendería a 617,2 millones. Los accionistas tendrían una prima del 27,5%, ya que la cotización de Talgo cerró el miércoles en los 3,915 euros. Los títulos se han revalorizado en lo que va de año un 15,8% y un 32% en los últimos 12 meses.
La posibilidad de que Talgo sea comprada por otro competidor o algún inversor se viene especulando desde hace años, debido a que Trilantic, el fondo que es principal accionista desde 2006 y acumula fuertes plusvalías, no esconde su deseo de vender para materializar esas ganancias.
Trilantic controla Talgo de forma indirecta a través de la sociedad Pegaso Transportation International SCA, que es titular del 40,03% del capital de la compañía. La familia Torrente Blasco maneja otro 5,03% del capital a través de su firma de inversión Torrblas; la aseguradora Santa Lucía rebajó su participación en febrero de este año a un 2,86%, y el resto está en manos de miembros del Consejo de Administración e inversores minoritarios como Amundi (2,05%), Santander Asset Management (1,86%) o Norges Bank (1%). El free float (porcentaje del capital negociado en el mercado) asciende al 51,47%.
Talgo comunicó esta semana unos resultados muy positivos, con unos ingresos de 470,3 millones de euros en los nueve primeros meses de 2023, un 33,5% más sobre el mismo periodo del año anterior, impulsados por las extensiones de contratos con operadores ferroviarios europeos en Alemania (Deutsche Bahn) y Dinamarca (DSB), y el proyecto de fabricación de locomotoras y de remodelación de trenes para Renfe en España para la alta velocidad, que constituirá la serie 107. La compañía está también comprometida con la entrega de los Avril de la serie 106 que Renfe espera recibir antes de que finalice 2023, con un retraso de más de dos años.
Esta mejora, junto a un importante incremento de los márgenes, que crecen 2,1 puntos hasta el 13%, tuvo su reflejo en un beneficio bruto de explotación (ebitda) que aumentó un 68% hasta los 64,5 millones. Además, la cartera de pedidos escaló hasta un récord de 4.200 millones de euros, impulsada por los más de 1.900 millones en nuevas adjudicaciones alcanzadas en los primeros nueve meses. Por eso, Talgo ha mejorado sus previsiones para 2023.
El fabricante español de trenes firmó el pasado mayo con Deutsche Bahn el mayor pedido de su historia: un encargo de 56 trenes que se fabricarán en la planta de Rivabellosa (Álava) por un valor aproximado de 1.400 millones de euros. Este nuevo pedido forma parte del contrato marco firmado en 2019 por un máximo de 100 trenes, que ya se tradujo en un primer encargo de 23 trenes que se están produciendo en la fábrica alavesa. Además, puja por otro macrocontrato en Dinamarca. La actividad de fabricación supuso el 61% de los ingresos de Talgo en 2022; el resto es mantenimiento y remodelación.
La firma posee tres grandes fábricas. En Las Matas (Madrid), donde se realizan las cabezas motrices de los trenes de alta velocidad (AV); Rivabellosa (Álava), donde se fabrican los coches de pasajeros, y en Milwaukee (EE UU), con proyectos de ensamblaje.
LAS BOLSAS
Un grupo húngaro estudia presentar una opa por Talgo
por 617 millones de euros
La CNMV suspende la cotización del fabricante ferroviario español
BOLSA ESPAÑOLA CONTRATACIÓN EN EUROS
TÍTULO
ÚLTIMA VARIACIÓN DIARIA AYER VARIACIÓN AÑO %
COTIZACIÓN EUROS % MIN. MÁX. ANTERIOR ACTUAL
IBEX 35
Petronor firmó el miércoles en Duisburgo (Alemania) el Memorando de Entendimiento (MoU) para crear un corredor de hidrógeno verde y sus derivados entre los puertos de Bilbao, Ámsterdam (Holanda) y Duisburgo. El objetivo de este corredor, según informó el Puerto de Bilbao, es la exportación del hidrógeno verde y sus derivados que Petronor prevé producir en Bizkaia, aunque la empresa de Repsol ha declarado que deja en suspenso las inversiones para los proyectos del electrolizador de 100 MW y la gran planta de carburantes sintéticos debido al mantenimiento del impuesto temporal a las energéticas.
Pese a ello, ayer Petronor firmó, junto a los puertos de Bilbao, Ámsterdam y Duisburgo, el EVE, y las empresas Evos y Zenith Energy Terminals, un Memorando de Entendimiento para explorar el desarrollo de un corredor para el hidrógeno renovable que conecte Bizkaia, Países Bajos y Alemania.
Con la incorporación del puerto interior de Duisburgo, el corredor podrá ampliarse, transformándose el puerto de Ámsterdam en la puerta de entrada al mercado alemán para suministrar hidrógeno vasco a los compradores de la región Rin- Ruhr. El acuerdo se firmó en presencia del rey Guillermo de los Países Bajos; los secretarios de Estado de Energía y Cambio Climático de Alemania y Holan-
da, y el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia.
La empresa ingresó hasta septiembre 470 millones, un 33,5% más que en 2022 La alemana Deutsche Bahn le ha encargado
56 trenes, el mayor pedido de su historia
Petronor firma el acuerdo para exportar hidrógeno verde
a Holanda y Alemania
El corredor unirá los puertos de Bilbao,
Ámsterdam y Duisburgo
RAMÓN MUÑOZ, Madrid
Un tren Talgo Avril, listo para su comercialización en julio de 2016. / EP
EFE, Bilbao
44ELPAÍ S Vi ernes17denovi embrede2023
GENTE Y ESTILO DE VIDA
Horizontales. 1. Lo fueron las cuentas del Gran Capitán / 2. Adorna la iglesia ortodoxa. Descarga la nube / 3. Rodados. Un tweet en español / 4. Está sin terminar. ¡“—” pocos y parió la abuela! En fórmulas oxigenadas / 5. Múltiplo de X. De él se obtiene el cicatrizante acíbar. Capacitadas / 6. Un clarín anuncia su salida. Bah, insignificantes / 7. Centro de moda. Excelsos poetas o aves. Para admirarse o
sorprenderse / 8. De cuidarla se ocupa el estilista. Italiana en el país del Plata /
9. Dejó sin efecto. Garantía por escrito. En coches belgas / 10. La quinta del Buitre. ¡Lánzate a la piscina! Ese canto exige un extraordinario virtuosismo / 11. La parte oculta del árbol. Dividida en dos / 12. Puede ser nupcial o sindical. Hallarse en
posesión / 13. Con una música así se encienden los ánimos.
Verticales. 1. Quizá se refiera a un temible puñetazo. Yo a lo mío, y el que venga detrás que… / 2. Precedieron a los euros. Dios o ponedero, según se mire. Ana de
Inglaterra / 3. No le sondees porque no piensa “—” prenda. Cercena un miembro /
4. Ramona ha perdido la memoria. Encontrar, hallar / 5. Espectáculo del Lejano Oeste. Cierto eslavo con rigor. Un compact disc / 6. Abre brecha. Ourense para el orensano. Ponga en tierra al viajero / 7. Heroína de Casablanca. Congénita. Cabeza de chorlito / 8. Talio. Tome pecho. ¡Hombre, cuánto tiempo sin…! / 9. Más de una es de peaje. Los anglosajones abrevian de ese modo a sus Eduardos / 10. Prestigiosa universidad vasca. Blanquecino de piel y pelo / 11. Impuesto de abajo arriba. Se
cuecen, se… Merengue paulista / 12. Cercos vivos. Pegará la hebra. SOLUCIÓN AL ANTERIOR
Horizontales: 1. Insostenible / 2. Naide. Burros / 3. Tolerar. Seat / 4. Isis.
Pómez. I / 5. M. Caer. Álamo / 6. Oye. Poncela / 7. So. Sabéis. rS / 8. Editora. Acá / 9. Asoma. Uses. T / 10. H. Mirad. Taba / 11. Útil. Pagaron / 12. Menaje. Apoya /
13. Azerbaiyanas. Verticales: 1. Íntimos. Ahúma / 2. Naos. Yoes. Tez / 3. Sílice. Dómine / 4. Odesa. Similar / 5. SER. Epatar. JB / 6. T. Aprobó. Apea / 7. Ebro. Neruda. I / 8. Nú. Macías. Gay / 9. Írseles. Etapa / 10. Brezal. Asaron / 11. Loa. Marc. Boya / 12. Estío. Satanás.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
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CRUCIGRAMA
Sepúlveda, 38-40. Barcelona
Precio: Menú desgustación, 220 euros por persona.
“elBulli soy yo, mi hermano Ferran es pura leyenda”, responde Albert Adrià cuando alguien le comenta que el menú de su restaurante Enigma, en Barcelona, recuerda a los que se servían en el mítico enclave de Cala Montjoi, en Rosas (Girona). Igual que entonces, en sus propuestas hay pensamiento, esencialidad, minimalismo, inconformismo, ruptura, trampantojos y alusiones a Japón.
Más de 30 preparaciones distribuidas en tres bloques —bocados efímeros (aperitivos), platos principales y postres— configuran un menú en el que casi todos los pases podrían ser intercambiables. La suave lámina de fuagrás que se cura y se impregna de matices yodados durante pocos minutos cubriéndola de sal de anchoa a la vista de los comensales, que figura entre los entrantes, podría ocupar el puesto del flan de
fuagrás con salsa
de liebre. Y la sopa
fría china de tomate con holoturia
que milita en los
aperitivos, alternar
con el delicado falso arroz de semillas de calabacín
con caldo de pollo
y cresta de gallo incluido entre los
principales. Bocados que surgen de
una despensa en rotación, sensible a las fluctuaciones del mercado, con la que Albert Adrià profundiza en la cara escondida de productos cotidianos. Su cocina juega con la tradición y la innovación para, a partir de pocos ingredientes, componer recetas ligeras que descubren armonías que permanecen en la memoria. El matrimonio entre la anchoa del Cantábrico y la lámina translúcida de calamar, que aparenta tocino de papada, constituye un trampantojo tan sutil como el hongo a la salsa de níscalos cuyo sombrero va unido a un pie de berenjena que no lo aparenta.
El menú alberga bocados de una ligereza inverosímil del estilo de la empanadilla de piel de agua elaborada con espuma de maíz dulce, polvo de chile y piel de lima. Y otros tan adictivos como el símil de huevo frito a partir de clara frita y crujiente con caviar, yema curada y crema agria. Tampoco los postres, que no lo parecen, se desvinculan de las sensaciones que trasmiten los platos salados. El punto final lo aportan los pastelitos de sobremesa —petit fours— que dejan al descubierto la vigencia de bocados creados en elBulli: pan con aceite y chocolate (1999); timbal de chocolate y ganache de romero (1997); choco-air (2007); cacahuetes miméticos de chocolate blanco y negro (2010) y bombón de vinagre (1995). La historia de un sueño y de un paradigma que cambió la cocina moderna y que revive en Enigma.
Juan Ruiz Henestrosa (41 años, Rota, Cádiz) es premio Nacional de Gastronomía, Mejor Sumiller de Europa y tres veces Mejor Profesional de Sala. Pero en su tierra siempre será Juanito. Así que cuando, en plena pandemia, decidió dejar su puesto como director de sala de Aponiente para perseguir al fin el sueño adolescente de crear un diner americano, el nombre estaba cantado: Little John. “Si volvía a casa, debía ser así”, tercia. Pero el nombre ocultaba un guiño aún más valioso, es el apodo de la mano derecha de Robin Hood. “Robamos elementos a la alta gastronomía para repartirlos entre todo el mundo”, añade.
De la cocina sale un aroma a guisoteo de tomate frito de la abuela y en sala aguardan más de 150 referencias de los mejores vinos. Es lugar para tener el alumbramiento —casi obligatorio— de descubrir cómo de bien puede armonizar una hamburguesa de vaca frisona asturiana entre panes gourmet con un corpulento palo cortado de 12 años. “Pero también es un sitio para que te traigas a tu cuñado, el de las cervezas, o a tu madre, que es más de blancos”, matiza el hostelero.
Tras estudiar en la Escuela de Hostelería de Cádiz, crecer junto al chef Santi Santamaría y al metre Abel Valverde, trabajar en Aponiente y acumular premios, en 2019 decidió lanzarse a por su sueño. Corría un viernes de marzo de 2020, cuando invirtió el 80% de sus ahorros en pagar a decoradores, contratistas y la señal del local. “Al día siguiente nos confinaron. Todos me decían que era un valiente y yo me castigaba pensando que realmente había huido”, cuenta el sumiller con los ojos humedecidos.
Entre pensamientos intrusivos y el vértigo del vacío económico a Ruiz solo le quedaba “tirar para adelante”. Esa encrucijada a medio camino está hoy presente en cada centímetro del local. Ya no solo por poder comer unos nachos realizados con totopos seleccionados, huevos fritos de campo, mozzarella italiana y tomate casero acompañados con un amontillado Maestro Sierra. Sino porque, en la decoración, las maderas nuevas conviven con las viejas, el cemento es el acabado final de las paredes y el muro donde luce el logo está a medio alicatar. “La idea es que el cliente dude de si esto está a medio hacer o a me-
dio deshacer”, explica.
‘Fast good’
El sumiller abrió su restaurante el 7 de julio de 2020, y no se queja de cómo le ha ido. Para Ruiz, lo que ocurre en Little John es “la democratización de la gastronomía, aunque todo ese fenómeno ocurre con platos que tienen “más de fast good que de fast food”, como añade el sumiller. En el restaurante presumen de no tener congelador, ni mesas calientes, ni salsas de bote. El pan, consistente, sabroso y hecho expresamente para ellos.
Para servir sus patatas probaron hasta 15 variedades. Para conseguir el mejor tomate, testearon hasta ocho variedades. El resultado gusta tanto que no faltan americanos de la base de Rota, que se mezclan con gaditanos que disfrutan de un menú medio que va de los 18 a los 22 euros. Llegan atraídos por platos estrella como La Emilita —un pan pretzel con carne de vacuno, parmiggiano reggiano o cebolla caramelizada en vino Cream que fue segundo premio nacional en Burguer Combat 2022— o La Fuahhh!!! —segunda mejor hamburguesa de Andalucía en BestBurguerSpain 2022.
Al local de Rota, se sumará próximamente otro en Jerez. Allí, volverá a fusionar su idea con la gastronomía e idiosincrasia local. Eso sí, siempre huyendo del planteamiento de la franquicia. “El día que eso pase, yo me quitaré de en medio, quizás me pierda en mitad
del campo”, vaticina entre risas.
Pan: 8
Café: 8
Bodega: 9 Ambiente: 9 Aseos: 9,5 Servicio: 9 Cocina: 10 Postres: 9,5
Enigma
Puntuación: 9,5
Cep con berenjena en escabeche de níscalos.
Revive la esencia
de elBulli
El sumiller Juan Ruiz Henestrosa materializa su sueño de divulgar la gastronomía de calidad en un local de Rota
Hamburguesas para democratizar la alta cocina
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TARKUS
JOSÉ CARLOS CAPEL
CRÍTICA GASTRONÓMICA
Juan Ruiz en su local de Rota, en una imagen del establecimiento.
JESÚS A. CAÑAS, Rota
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 45
PASATIEMPOS TIEMPO INDICADORES MEDIOAMBIENTALES
Combinación ganadora del jueves: 8-9-14-17-21-47 (C 29, R 4)
33805 SERIE 041
© 2023 Conceptis Puzzles.
LOTERÍA PRIMITIVA
BONO LOTO
Complete el tablero de 81 casillas (dispuestas en nueve filas y columnas) rellenando las celdas vacías con los números del 1 al 9, de modo que no se repita ninguna cifra en cada fila ni en cada columna, ni en cada
cuadrado.
SOLUCIÓN AL ANTERIOR
CUPÓN DE LA ONCE
Blancas: M. Andersen (2.612, Dinamarca). Negras: Jaime Santos (2.635, España). Defensa Francesa (C02). Europeo de Naciones (3ª partida). Budva (Montenegro), 13-11-2023. Hace 15 meses, Jaime Santos saltó al 59º del mundo con 2.680 puntos a los 26 años, y todo indicaba que David Antón o él sucederían a Paco Vallejo como el mejor español. Pero ahora cae en picado, ya no está entre los cien primeros, su juego es errático y nadie sabe por qué. Salvo excepciones, como esta victoria
y su remate: 1 e4 e6 2 d4 d5 3 e5 c5 4 c3 Cc6 5 Cf3 Db6 6 a3 Ad7 7 b4 c҂d4 8 c҂d4 Tc8 9 Ae3
Ch6 10 Ad3 Cg4 11 Cbd2 C҂e3 12 f҂e3 Cd8 (novedad; mayor espacio de las blancas contra el par de alfiles) 13 De2 Tc3 14 Rf2 Dc7?! (era más
urgente 14... Ae7) 15 Cb1! Tc1 16 T҂c1 D҂c1
17 Ta2 Aa4 18 b5! Ae7 19 Dd2 Dc7 20 Dc3?! (la manera de aprovechar la ventaja de desarrollo y la situación del alfil en a4 era 20 Tb2!, para seguir con Cc3, lo que probablemente hubiera obligado a entregar un peón con 20... a6) 20... Dd7! 21 Da5 Ad1! 22 D҂a7 A҂f3 23 g҂f3 f6! (la diferencia con la idea del paréntesis anterior es que ahora Jaime Santos tiene contrajuego, sobre todo por las casillas negras) 24 Tc2 0-0 25 Cd2 Cf7 26 e҂f6 A҂f6 27 Rg2?! (era urgente 27 Dc5!, para Dc7) 27... e5! 28 Dc5? (había que jugar 28 d҂e5 C҂e5 29 Ae2 Df5 30 e4 d҂e4 31 f҂e4 Dg5+ 32 Rh1, con una posición muy tensa) 28... Cg5 (era muy fuerte 28... e҂d4, con la idea 29 e҂d4? Cg5 30 Rh1 Ce6, con ventaja decisiva) 29 Rh1? (29 d҂e5!) 29... e҂d4 (a partir de aquí, Jaime Santos será implacable y brillante) 30 e4 Ch3! 31 Af1 Cf2+ 32 Rg1 (diagrama) 32... d3! 33 Ta2 d҂e4! 34 Dc4+ Rh8 35 R҂f2 Ad4+ 36 Re1 Tc8 37 f҂e4 (hay que entregar la dama ante el jaque en c1) 37... T҂c4 38 C҂c4 Ac3+, y Andersen abandonó
porque 39 Cd2 Df7 sería una masacre.
SUPER ONCE
SUDOKU
¿Qué le pasa a Jaime Santos?
Combinación ganadora del jueves: 5-10-23-26-33-40 (C 8, R 3) JOKER 8047502
Alicante
Murcia
Valencia
Castellón Tarragona
Barcelona
Girona
Lleida
Huesca
Pamplona
San Sebastián Bilbao Oviedo
León
A Coruña
Lugo
Ourense
Pontevedra
Zamora
Salamanca
Cáceres
Lisboa
Oporto
Coimbra
Faro
Ciudad Real
Albacete
Ceuta Melilla Málaga
Cádiz
S.C. de Tenerife
Las Palmas de G. C.
Granada
Almería
Sevilla
Huelva
Jaén
Córdoba
Cuenca
Toledo
Badajoz
Madrid
Ávila
Guadalajara
Segovia
Soria
Logroño
Valladolid Palencia
Santander Vitoria
Burgos
Zaragoza
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Madrid
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Partes por millón (ppm) en la atmósfera
Fuente: NOAA-ESRL CONSULTE MÁS CIUDADES https://elpais.com/especiales/ranking-de-temperaturas/
Fuente: World Air Quality Index
Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica
Año actual Media 10 años DUERO
Año actual Media 10 años TAJO
Año actual Media 10 años GUADIANA
Año actual Media 10 años GUADALQUIVIR Año actual Media 10 años SEGURA
Año actual Media 10 años JÚCAR
Año actual Media 10 años
EBRO
MAÑANA TARDE NOCHE MÁLAGA BARCELONA BILBAO MADRID SEVILLA VALENCIA
BARCELONA BILBAO MADRID MÁLAGA SEVILLA VALENCIA Promedios desde 1926 Desde 1947 Desde 1920 Desde 1942 Desde 1951 Desde 1937
Mala Aceptable Buena
Promedio mínimas
Promedio máximas Mínima Máxima
Nivel seguro Hace 10 años Hace un año
La semana pasada
350
Europa
Ámsterdam Atenas
Berlín
Bruselas Budapest Dublín
Estambul Estocolmo Fráncfort Ginebra Londres Moscú
Oslo
París
Praga
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La Habana Lima
México
Miami
Nueva York Pekín
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Río de Janeiro Tokio
San Francisco Sant. de Chile
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Encontrará soluciones, pistas y juegos
para ordenador en www.sudoku.com
Hay un anticiclón que se extiende desde el suroeste de Portugal hasta el centro de Francia manteniendo la estabilidad atmosférica en la mayor parte de la Península y favoreciendo un ligero, pero casi generalizado ascenso de las temperaturas diurnas. Por lo tanto, hoy la nubosidad más abundante, con cielos nubosos, corresponderá al Pirineo oriental, el norte de Baleares y, con algún aguacero, al noreste de Cataluña. La nubosidad más escasa corresponderá a Murcia, Valencia, Andalucía, sureste de La Mancha, Ceuta y en Melilla. Predominio de los cielos parcialmente nubosos en las islas y en el resto de la Península, pero con formación de bancos de niebla, que en algunas comarcas serán intensas, sobre todo en zonas de Extremadura; centro, norte y oeste de La Mancha; sur y este de Castilla y León, interior de Galicia, y la cuenca del Ebro, donde podrán mantener el cielo invisible parte de la jornada. Habrá viento del este en el área del Estrecho y rachas fuertes
del norte en Girona.
TRÍPLEX DE LA ONCE: 155
AJEDREZ / EUROPEO DE NACIONES
Subida generalizada de temperaturas diurnas.
Bancos de niebla
Posición tras 32 Rg1.
Combinación ganadora del jueves: 4-12-13-16-17-18-19-20-21-23-32-
34-39-44-56-60-62-69-79-84 SORTEOS
DIFÍCIL
LEONTXO GARCÍA
Más pasatiempos en juegos.elpais.com
8 7 6 5 4 3 2 1 a b c d e f g h
46ELPAÍ S Vi ernes17denovi embrede2023 PANTALLAS
La radio como faro en el siglo XXI, como el elemento que mantiene informada y firme a la sociedad, como principal generador de contenidos y como fuente de talento. Con esta idea se celebró ayer en Madrid, con motivo de la presidencia española del Consejo de la Unión Europea, la jornada La radio, una gran industria cultural y creativa, en colaboración con el Ministerio de Cultura y Deporte. El presidente ejecutivo de Prisa Media, grupo editor de EL PAÍS, Carlos Núñez, destacó que la radio es “el gran espacio de diálogo donde se escuchan todas las voces y donde todas las voces se escuchan entre sí. Donde los hechos se presentan desnudos, se analizan desde distintos puntos de vista y se contrastan las opiniones dispares”.
La jornada no solo abordó la dimensión técnica de la radio, sino también su compromiso como medio de comunicación y su función social, en tanto que proporciona un acceso universal y gratuito a la información, el entretenimiento, el deporte, la cultura y la música, y es un compañero diario para millones de personas. Además, se destacó su contribución a la sostenibilidad de-
mocrática.
31 millones
Núñez destacó que 31 millones de españoles escuchan la radio todos los meses. En concreto, la radio generalista alcanzó su mejor registro en dos décadas: 18,5 millones de oyentes mensuales. Otro dato relevante es que el consumo digital se ha duplicado en cuatro años. Y aún más si consideramos los productos de audio bajo demanda (podcasts).
A esto hay que sumarle su eficacia como soporte publicitario y su capacidad para hacer compañía “en casa, en el transporte público y en el trabajo, en el coche y cuando hacemos deporte”. “Nos informa, nos entretiene, nos escucha”. añadió Núñez, que puso énfasis en la industria radiofónica como generadora de contenido cultural. “Piensen, si no, en la contribución que ha hecho la Cadena SER al mercado de creatividad audiovisual con su apuesta por voces como las de Buenafuente, David Broncano o Manuel Burque, por poner solo algunos ejemplos contemporáneos. O el papel determinante que ha tenido la radio musical, con Los40 como líder indiscutible, en la conformación de un mercado discográfico sólido en España. O las decenas de programas de radio que se convierten en podcast, y los podcast que acaban llenan-
do teatros por toda la geograf í aes pañol a” ,señal óNúñez.
L
a cosa viene de hace meses. Seis para ser precisos. Porque fue a mediados de mayo cuando Alejandro Salem, nombrado consejero delegado de Mediaset, declaró: “Ana Rosa no hará política en las tardes de Telecinco”. La hemeroteca tiene estas cosas, que se lo digan a Pedro Sánchez. O a lo mejor es que ha habido que hacer de la necesidad virtud, quién sabe.
Pero el caso es que a mediados de noviembre tenemos a la política judicializada, a la judicatura politizada y ahora también al entretenimiento ideologizado. Un poco más a un lado que a otro, la verdad. “Es un paso que requiere valor”, dijo Pedro Sánchez acerca de la amnistía en el primer día de la sesión de su investidura. Y valor es lo que hace falta para adentrarse en los magacines de estos días, algunos de Mediaset y otros de Atresmedia, en los que nada es lo que parece porque la amnistía ocupa su buen minutaje. Menos mal que nos queda el divorcio de Chenoa, la jarana del hijo de Conde-Pumpido y las fotos de Genoveva Casanova con el heredero de Dinamarca. El oxígeno que necesitamos.
Dicen los que saben que este artículo debe arrancar con la tarde del lunes, día 13, en la que Ana Rosa Quintana decidió cambiar su “mesa VIP” (sic) y arrancarse por soleares. “Empezamos de forma un poco especial. Como comprenderán ustedes, con lo que está pasando en nuestro país, tenemos que hablar de esas cosas que pueden cambiar el futuro de los españoles”, dijo la periodista. A partir de ahí dijo cosas que sorprenden a un total de cero personas porque no es la primera vez ni la última en la que demuestra que le gusta la política tanto como el Atlético de Madrid. Se nota, se siente, Quintana disidente. No le gusta la amnistía, aboga por manifestarse de forma pacífica y apela a los socialistas de bien.
Pero antes de ese segundo lunes de mes, este país tan formidable, que diría Sánchez, había dado muestras de grandeza en otros formatos audiovisuales. Nos había permitido ver a Gonzalo Miró discutiendo con Susanna Griso tras la firma del acuerdo de PSOE y Junts en Más Espejo, la parte de variedades de Espejo público. Miró, una criatura mediática que lo mismo te vale para una pasarela, para hablar de salseo, comentar un partido o abogar por el Estado de bienestar, decidió justificar la necesidad del acuerdo. Minuto de oro, magia pura, cuando dice: “Yo no creo que dentro del socialismo todo el mundo lo interprete como que se rompe España…”. “Ya está quebrada, Gonzalo”, le interrumpe, con voz de Arias Navarro, Mariló Montero.
Y nos había permitido también ver un vídeo en redes sociales de Arévalo, el de los chistes de gangosos. “No me importa el político que sea, me da igual, España es lo primero. Incluso me atrevo a decirle a nuestro rey que no firme el acuerdo, por favor, que se mantenga en su puesto”, afirma. Luego hace una alusión a Franco, pero este texto merece dar hueco a otros protagonistas. Ana Obregón y Miguel Bosé también han salido en sus redes llamando “traidor” y “vendepatrias” a Sánchez. Todo alegrías.
Volvamos al lunes. El Hormiguero vuelve a ser el programa más visto del día con la visita del periodista deportivo Josep Pedrerol. “Te quiero hacer una pregunta como catalán”, avanza Pablo Motos. Este cebo es interesante, si lo piensan. Hacer preguntas como lo que uno es, manchego, Libra o ambidiestro. La pregunta va por la amnistía, claro. Pedrerol mira a cámara sin necesidad de preguntar cuál es la suya y habla para España entera: “No me quiero creer que sea verdad lo que están diciendo que va a pasar. No puedo creer que alguien mercadee por siete votos”. Aplausos del público que hacen venirse arriba al entrevistado. Opta por apelar a la conciencia de los diputados socialistas de cualquier provincia de España que no sea catalana.
“¿Votarán en contra de su pueblo?”, pregunta. “Pedro, tienes tiempo si me estás viendo —y no soy nadie—, tienes tiempo para pensar lo que vas a hacer”. Pausa dramática que cierra Motos con una frase lanzada como si hubiera dado un pase de pecho: “Ahí queda eso”.
Martes, día 14. En Espejo público comentan que hay unas cuantas influencers que se han manifestado políticamente en contra de la amnistía. María Pombo y Rocío Osorno, por ejemplo. Veamos. Han pasado cosas extraordinarias en Instagram estos días, como que gente que ha destilado ideología desde el primero de sus stories, quiera sentar un precedente. “Sabéis que no me gusta hablar de política, pero tal y como están las cosas…”, dicen. Qué precio tan alto pagáis por ser políticamente incorrectas, amigas.
En las tardes de Telecinco, nos cuentan que Daniel Sancho sigue sin ser juzgado y que los jóvenes no pueden ahorrar, así que como para comprarse una casa. Ana Rosa le pide a Pedro Sánchez que, por favor, haga más viviendas sociales. Hablan del caso Dani Alves y cuando conectan con la periodista que lo cubre, Mayka Navarro, residente en Barcelona, esta se queja del viento. “Ya lo sabes, la culpa es de Puigdemont”, bromea Quintana. Un rato después, comentan el despliegue policial ante la sesión de investidura. “Los ánimos de los españoles si-
guen crispados”, dice.
“Una vergüenza” Esa noche, en El Hormiguero, tras anunciar la separación de Andy y Lucas, llega la tertulia de actualidad. Formada por Motos, Juan del Val, Miguel Lago, María Dabán y Rubén Amón. “Me parece una vergüenza”, “síntomas de Estado bananero”, a uno de ellos no le gusta el titular de portada de EL PAÍS, vaya por Dios. Ninguno defiende mínimamente la postura del Gobierno. Habla Motos. “Hay un montón de catalanes que no tienen nada que ver con esto y que no les gustan los nacionalistas”. Ajá. “Que la gente se ponga de acuerdo en algo es muy difícil. Y que se ponga de acuerdo en algo tan incómodo cuando sabes que en este momento por alzar la voz y dar una opinión que no sea la del Gobierno el precio que se paga es alto…”. Muy alto, la verdad.
Más tarde se cita a Vicente Vallés y se reproducen los greatest hits de políticos socialistas que dijeron barbaridades de la amnistía y que se emitieron en el informativo de las nueve, porque en esto, como en tantas cosas, el PSOE está quedando regular tirando a fatal.
Tarde del miércoles, día 15. Telecinco se carga Así es la vida y enlaza con el Congreso. Un poco antes de las seis hay programa especial de TardeAR con mesa política. Todo mujeres. Susana Díaz, Cristina Cifuentes, Estefanía Molina y María Claver. La moderadora sale con todo. “Discurso frentista de casi dos horas”, “es presidente solo de una parte de los españoles, los que le han votado”, “yo o el caos, yo y la amnistía o la ultraderecha”. Después dice que recurrir a lo de hacer de la necesidad virtud es “maquiavélico”, que “lo de Ferraz está movido de otra manera” y que no entiende “la deriva
de Vox”. Ahí queda eso, que diría Motos.
Carlos Núñez define la radio como “el gran espacio
de diálogo”
ANÁLISIS / ÁNGELES CABALLERO
Entretenimiento politizado
EL PAÍS, Madrid
Pablo Motos y Josep Pedrerol, el lunes en El Hormiguero.
Ana Rosa Quintana, en TardeAr.
“Pedro, tienes tiempo para pensarlo”, rogó Josep Pedrerol
en ‘El Hormiguero’ Ana Obregón, Arévalo o Miguel Bosé
criticaron a Sánchez y la amnistía
Viernes 17 de noviembre de 2023 ELPAÍS 47
PANTALLAS
Doce de los participantes en el concurso musical La Voz están en la Zona Roja del programa y tendrán que defender su plaza en la última fase con una actuación individual en el escenario. Esta noche, será el público quien elegirá a un concursante de cada equipo para pasar a la siguiente fase. Lola Índigo, Abraham Mateo, Nathy Peluso y Cali & El Dandee seguirán aconsejando a los líderes de cada grupo.
Cientos de horas perdidas en las salas de cine se compensan con la existencia de La vida de Brian.
Los miembros de Monty Python alcanzan su cima y combinan inteligencia y gamberrismo, ironía e irreverencia en una brutal sátira religiosa y política. Una obra maestra absoluta, tan subversiva como delirante.
Un descacharrante wéstern en el que Álex de la Iglesia muestra de nuevo el poderío de su mirada cinematográfica. 800 balas, agigantada por un descomunal trabajo de Sancho Gracia, combina comedia y acción en un filme que hace alarde de descaro
y que homenajea a los viejos especi al i s t asdelmundodelci ne.
A
Elizabeth Zott, la protagonista de Comida con química, le daría un parraque leyendo medidas como “pizca” o “lo que pida”, tan comunes en los recetarios españoles. Para ella, que se refiere al vinagre por su fórmula química, la cocina es una ciencia exacta y el espacio físico al que la relega el ninguneo de sus colegas químicos por ser mujer. No es un personaje real, pero podría serlo. La historia rebosa nombres de científicas cuyos logros han sido invisibilizados; es tan común que tiene nombre: efecto Matilda. Todavía hay trabajos en los que la presencia femenina resulta sospechosa, algunos tan absurdos como salvar el mundo en mallas. Lo sabe bien Brie Larson, ingrediente principal de la exquisita serie de Apple TV+, víctima en la vida real de la misoginia más cobarde, oculta tras el anonimato, por su papel de Capitana Marvel.
Se preguntaba Stephen King hace días a qué venía tanto regodeo con la escasa taquilla de The Marvels. No tardó en responderse: “Es el odio adolescente de los fanboys. Ya sabéis: “¡Puaj! ¡Chicas!”. La nueva aventura de Larson recibió andanadas de desprecio incluso antes de rodarse. Igual que She Hulk, Ms. Marvel, la Cazafantasmas de 2016, las últimas entregas de Star Wars y cualquier producto de géneros tradicionalmente masculinos en los que se incluyan protagonistas femeninas. No es casualidad que Siete mujeres sea el wéstern más infravalorado de John Ford y Caravana de mujeres se considere un Wellman menor. La explicación es sencilla: ¡Puaj! ¡Chicas!
The Marvels no merece tamaño escarnio. Es ligera, divertida, entretenida y, sorpresa agradable, breve. Todo lo que se le pide a una película de superhéroes. Al menos para los masculinos, siempre ha si-
do suficiente.
‘La vida de Brian’ y
Be Mad, 17.15
Entretenida Interesante Buena y Cinéfilos
Llega el Asalto
Final a ‘La Voz’
Antena 3, 22.10
‘800 balas’ La 2, 22.00
PROGRAMACIÓN
EN ANTENA EVA GÜIMIL ¡Puaj!
¡Chicas!
Miguel Ángel Palomo
España, 2002 (120 m.). Dir.: Álex de la Iglesia. Int.: Sancho Gracia, Ángel de Andrés, Carmen Maura.
RECOMENDACIONES
Life of Brian. EE UU, 1979 (94 m.). Dir.: Terry Jones. Int.: Graham Champan, John Cleese, Michael Palin.
momentos muy emotivos y muy divertidos entre bandurrias y pandeiros. (SS).
11.35 La Resistencia . Presentando por David Broncano. 15.20 Martínez y hermanos. ‘Manuel turizo, Javier Calvo Javier Ambrossi’. (SS).
14.15 Nitto ATP Finals 2023. ‘Previa’. (SS).
14.15 Nitto ATP Finals 2023. ‘C. Alcaraz – D. Medvedev’. (SS).
22.30 Cine. ‘Super Mario Bros: la película’. Los hermanos fontaneros Mario y Luigi han decidido iniciar su propio negocio y no han escatimado en gastos: desde anuncios en televisión hasta guantes blancos para demostrar que son fontaneros con clase. (SS).
0.05 That’s My Jam España. ‘Edurne y Joaquín Reyes vs Dani Fernández y Pilar Rubio’.
música contemporánea durante cuatro décadas. Ha convertido la música ‘underground’ en una cultura de masas con videoclips muy mediáticos y ha sido un referente de éxito para las mujeres de la industria. (SS). 10.35 El camerino. ‘Rozalén, Tanxugueiras, Izaro’. Rozalén, Tanxugueiras e Izaro reflexionan con Litus y Pablo Novoa sobre el folk nacional y crean
6.20 Tesoros ocultos con Bettany Hughes. ‘Gibraltar’ y ‘Islas del Mediterráneo’. (SS).
8.05 The Movies. ‘Los Sesenta’. En este capítulo, la serie documental repasa la historia del cine durante la década de los sesenta a través de sus películas más icónicas. (SS).
9.30 Documental. ‘Madona: La reina del pop’. Madonna, la rei-
na del pop, ha dado forma a la
16.45 Cine. ‘Misión Imposible: Protocolo Fantasma’. Ethan Hunt y su equipo tienen que detener a Hendricks, un peligroso terrorista que posee los códigos para lanzar un arma nuclear rusa. 19.30 Ilustres ignorantes. (12). 19.30 InfoDeportePlus+ . (SS). 20.10 Euroliga de baloncesto. ‘Previa’. (SS).
20.30 Euroliga de baloncesto.
‘Barcelona-Valencia Basket’. Ba ar rc ce el lo on na a-V Va al le en nc ci ia a. .
Movistar Plus+
6.00 Telediario matinal. (SS). 8.00 La hora de la 1. ‘La hora de la actualidad’. Magazine, presentado por Marc Sala y Silvia Intxaurrondo, en el que se abordarán contenidos variados. (SS).
10.40 Mañaneros. (16). 14.00 Informativo territorial. 14.10 Ahora o nunca. Magacín presentado por Mónica López. 15.00 Telediario . (SS).
15.50 Informativo territorial. 16.15 El tiempo TVE . (SS). 16.30 Salón de té La Moderna. Comienzan a sucederse las primeras detenciones por lo del cine con Raimundo. Mientras, Antonia sigue teniendo problemas financieros. (12). 17.30 La promesa. (12).
18.30 El comodín de La 1. Concurso de cultura general presentado por Aitor Albizua. 19.30 El cazador. Conducido por Rodrigo Vázquez. (SS).
20.30 Aquí la Tierra. Presentado por Jacob Petrus. (SS). 21.00 Telediario . (SS).
21.50 La suerte en tus manos. 22.05 Cine. (SS).
23.45 Cine. ‘Black Box’. ¿Qué pasó a bordo del vuelo Dubai-París antes de que se estrellara en los Alpes? ¿Error del piloto? ¿Fallo técnico? ¿Acto terrorista?. (7).
1.45 Victoria. ‘Especial Navidad’. (SS).
6.00 En lengua de signos. (SS). 6.30 That’s English. (SS). 7.00 Inglés online TVE. (SS). 7.25 Para todos La 2. (SS). 8.00 Grandes viajes ferroviarios continentales. (SS). 8.55 Cuaderno de campo. (SS). 9.30 Aquí hay trabajo. (SS). 9.55 UNED. (SS).
10.55 Enrique VIII y la corte del rey. ‘El rey ausente’. (16). 11.40 Espiando en la manada. 12.35 Cine. ‘La cólera del viento’. (12).
14.15 Viajar en tren. (SS). 14.40 Grandes viajes ferroviarios continentales. (SS). 15.45 Saber y ganar. (SS). 16.30 El blanco invierno, estación en el borde alpino. (SS). 17.18 Las islas Frisias, islas en movimiento. (SS).
18.10 El escarabajo verde. (SS). 18.40 Viajar en tren. (SS). 19.05 Las recetas de Julie. (SS). 20.00 Atención Obras. (SS). 20.30 Días de cine. (12).
21.30 Plano general. ‘Mariló Montero’. Mariló Montero afirma: el feminismo tiene un único significado, es igualdad para todos y todas. (12).
22.00 Historia de nuestro cine. ‘Almería, tierra de cine’. Incluye la película ‘800 balas’, un ‘Coloquio’ sobre la misma y la película ‘El pájaro de la felicidad’. (16). 2.25 Las noches del Monumental. (SS).
6.00 Remescar cosmética al instante. (12).
6.15 Las noticias de la mañana. 8.55 Espejo Público. Magacín matinal presentado por Susanna Griso que incluye reportajes, entrevistas y debates relacionados con los temas de actualidad de mayor interés para la audiencia. (16).
13.20 Cocina abierta de Karlos Arguiñano. (SS).
13.45 La ruleta de la suerte. 15.00 Noticias Antena 3. (SS). 15.30 Deportes Antena 3. (SS). 15.35 Tu tiempo con Roberto Brasero. (SS).
15.45 Amar es para siempre. Pelayo se enfada con Marcelino por descuidar el bar a causa de su creciente fama. (7). 17.00 Pecado original. (12). 18.00 Y ahora, Sonsoles. Magacín que busca entretener desde la actualidad, con Sonsoles Ónega al frente de un amplio elenco de colaboradores. (16).
20.00 Pasapalabra. Presentado por Roberto Leal. Concurso en el que los participantes deberán superar varias pruebas de habilidad lingüística para acumular segundos. (SS). 21.00 Noticias Antena 3. (SS). 21.45 Deportes Antena 3. (SS). 21.55 La previsión de las 9. (SS). 22.10 La voz. (SS).
2.30 Live Casino. v (18). 3.15 Play Uzu Nights. (18).
7.00 ¡Toma salami!. (SS). 7.30 Mejor llama a Kiko. (SS). 8.00 Heldt. ‘Bocum innovador’ y ‘Investigación interna’. (12). 9.40 Alerta Cobra. ‘Daños de pintura’ y ‘Indefensa’. (12). 12.30 En boca de todos. Programa de actualidad, presentado por Diego Losada, que acerca a los espectadores las noticias más relevantes sobre política y sociedad. (12).
14.55 Eldesmarque Cuatro . (7). 15.15 El Tiempo Cuatro . (SS). 15.30 Todo es mentira. Programa de humor presentado por Risto Mejide. (7).
18.00 Cuatro al día. ‘1ª edición’. Mónica Sanz, Verónica Dulanto y Fernando Díaz de la Guardia presentan la última hora y el análisis de la actualidad. (SS). 20.00 Cuatro al día. ‘2ª edición’. (SS).
20.40 Eldesmarque Cuatro . 20.55 El Tiempo Cuatro . (SS). 21.05 First Dates. Presentado por Carlos Sobera. (12).
22.00 Cine. ‘El precio de la venganza’. C uando su hija es cruelmente asesinada y la policía parece incapaz de hacerse cargo de la situación, William Duncan pasará a la acción en busca de calmar su sed de venganza. (SS).
0.10 Cine. ‘Moneda de cambio’. 1.45 The Game Show. (18). 2.30 En el punto de mira. (SS).
7.00 Informativos Telecinco matinal. (SS).
8.55 La mirada crítica. Ana Terradillos y Antonio Teixeira ofrecen lo más destacado de la actualidad política, económica y social en el panorama nacional e internacional. (16).
10.30 Vamos a ver. Magacín presentado por Joaquín Prat, Adriana Dorronsoro y Patricia Pardo que centra su atención en los grandes temas de interés social y en la última hora del mundo del corazón. (16). 15.00 Informativos Telecinco. 15.30 Eldesmarque Telecinco . 15.40 El Tiempo Telecinco . 15.50 Así es la vida. Magacín diario de actualidad, con Sandra Barneda al frente y César Muñoz como copresentador. 17.00 TardeAR. (16).
20.00 Reacción en cadena. Concurso presentado por Ion Aramendi. (SS).
21.05 Informativos Telecinco. Presenta Pedro Piqueras. (SS). 21.35 Eldesmarque Telecinco . 21.45 El Tiempo Telecinco .
22.00 Cine. ‘Green Book’. Tony Lip es un latinoamericano del Bronx que se convierte en el conductor de un pianista afroamericano durante una gira por el sur de Estados Unidos en la década de los 60. (12). 0.40 Cine. ‘Tres anuncios en las afueras’. (16).
6.00 Minutos musicales. (SS). 6.30 Remescar cosmética al instante. (12).
7.00 Previo Aruser@s. (7). 9.00 Aruser@s. Presentado por Alfonso Arús. Programa que ofrece la información del día con humor e ironía. (16). 11.00 Al rojo vivo. Presentado por Antonio García Ferreras. Programa de información de la actualidad, con entrevistas y un debate plural. (16).
14.30 Noticias La Sexta. (SS). 14.55 Jugones. Presenta Josep Pedrerol. (SS).
15.20 La Sexta Meteo . (SS). 15.45 Zapeando. Programa presentado por Dani Mateo que junto a su grupo de colaboradores. (7).
17.15 Más vale tarde. Presentan Cristina Pardo e Iñaki López. 20.00 Noticias La Sexta. (SS). 21.00 La Sexta Clave. (SS). 21.30 La sexta columna. ‘Amnistía: yo te perdono en el nombre de Pedro’. En la semana de la investidura de Pedro Sánchez. (SS).
22.30 Equipo de investigación. ‘La estafa de los famosos’. Internet está lleno de falsas noticias en las que conocidos comunicadores como Alberto Chicote, el Gran Wyoming o Iñaki López, confiesan el secreto de sus fortunas. (7).
2.50 Pokerstars Casino. (SS).
La 1 La 2 Antena 3 Cuatro Telecinco La Sexta
Z
E j e m
p l a r i m
p r e s o
e n
p a p e l d e
o r i g e n
s o s t e n i b l e
John Chweya (Kisumu, Kenia, 33 años) se va directamente después de esta entrevista a la sede de la ONU, con las mismas botas y el mismo mono de trabajo rojo con los que ha pasado la mañana en Dandora, el principal vertedero de Nairobi, que ocupa más de 12 hectáreas y en el que trabajan 8.000 personas. Tras días de lluvia, los cerdos olisquean el barro y los recicladores buscan plástico, latas y cristal que revender, a veces sin botas, siempre sin guantes, porque, explica uno, entorpecen la búsqueda. Aunque quisieran usarlos, tampoco tienen.
Chweya, que trabaja en el vertedero de su ciudad natal desde que tenía 12 años y hoy lidera la asociación de recicladores de Kenia (con 40.000 socios), no cree en disfraces para mezclarse con legisladores en los pasillos de la ONU en Nairobi donde esta semana la comunidad internacional debate un gran tratado mundial contra los plásticos. Como él, unos 20 millones de personas trabajan en todo el mundo con residuos, la mayoría sin garantías de seguridad ni de ganar lo suficiente para comer. “Tenemos que sentarnos a la mesa en las negociaciones”, reivindica delante de una pila enor-
me de botellas usadas.
Pregunta. ¿Cómo recuerda sus comienzos trabajando con ba-
sura?
Respuesta. Mi familia vivía del comercio de ropa de segunda mano. Un día, el mercado donde mi madre vendía ardió y lo perdimos todo. Habíamos pedido créditos para pagar la mercancía, así que no
podíamos permitirnos ni dos comidas al día. Mis seis
hermanos y yo tuvimos que buscar-
nos la vida.
P. ¿Y cómo es el día a día de un
reciclador hoy?
R. Yo me levanto a las cinco, salgo de mi casa a las
seis y dejo a mi hija en la escuela.
De ahí, rápido a
trabajar. Cuanto más temprano empiezas, más posibilidades tienes de encontrar material reciclable, y cuantas más horas, más kilos de plástico y más dinero. Yo recojo la basura en casas. Otros recicladores trabajan en la calle, y otros aquí, en vertederos. Lo más complicado para todos es que los intermediarios, que venden a las empresas de reciclaje, imponen precios que cambian cada día, así que estamos intentando organizarnos para hacer nego-
ciaciones colectivas.
P. ¿Qué esperan los reciclado-
res de este tratado de plásticos?
R. Tiene que reconocer el papel vital de los recicladores en arreglar el problema
de la contaminación por plásticos
en el mundo. El
sistema de responsabilidad extendida [por el que el
productor de envases se responsabiliza del impacto
medioambiental y
social de los
desechos] debería
absorber a los recicladores, y recibiríamos un pago por nuestro tra-
bajo.
P. ¿Cómo se siente usted en esos pasillos de la ONU estos
días?
R. Es una sensación devastadora. Encuentro a delegados debatiendo políticas que afectan a mis colegas sin conocer nuestras realidades. La mayoría no han estado
aquí [señala el vertedero].
P. Ustedes son la cara invisible
del plástico.
R. Aún sufrimos mucho estigma social. Y los gobiernos no nos reconocen y ni apoyan lo suficiente. Somos como fantasmas, pero
hacemos un trabajo vital.
P. ¿Cree que la conversación sobre medio ambiente y cambio
climático es elitista?
R. Sí, en alguna medida. Por eso los legisladores tienen que venir al vertedero. Además, estos debates tienen que estar guiados por el conocimiento. Y los recicladores tenemos ese conocimiento. Trabajamos con plástico, lo conocemos, sentimos sus efectos. Lite-
ralmente, vivimos entre plásticos.
P. ¿Qué peticiones concretas
tienen?
R. Primero, que los recicladores reciban un pago por su trabajo en vez de tener que vender de forma individual. También garantizar la seguridad y la salud. Hay enfermedades respiratorias, de cáncer, nos cortamos con cristal, con jeringuillas... Para estos 8.000 recicladores de Dandora, por ejemplo, tenemos apenas 500 equipos de protección.
“Los legisladores
deberían venir al vertedero”
E
n el metro, a mi lado, iba sentada una muñeca hinchable a la que pedí perdón, en nombre de España y de la humanidad.
—Eso no fue nada —dijo—, no puede usted imaginarse las aberraciones que cometen con nosotras los mismos que nos empalaron para mostrarnos en alto, completamente desnudas, en la manifestación aquella, o lo que fuera.
Traté de explicarle que no todos los seres humanos éramos así, pero no me creyó. Debía de haber pasado por experiencias muy traumáticas. La había abandonado en el suelo del vagón uno de los manifestantes, de vuelta a casa, y un alma caritativa la había colocado en el asiento.
—En mi mundo —continuó—, también tenemos problemas políticos, pero a ninguna muñeca ni a ningún grupo de muñecas se nos ocurriría presentarnos ante el Parlamento portando hombres de verdad, con un palo metido por el culo, a modo de bandera.
—Supongo que no —admití—. Por eso me escandalicé tanto el otro día, al ver aquellas imágenes por la tele.
—No nos basta con la solicitud de perdón de usted o de sus amigos. Toda la sociedad, todos los medios de comunicación, todas las instituciones decentes deberían disculparse, no solo por la escena del pasado martes o del pasado miércoles, ya ni me acuerdo, sino por el hecho de habernos inventado. Nuestra invención debería darles vergüenza. ¡Crearnos para eso, para ensuciarse en nosotras y para meternos luego, hasta la siguiente deposición, en un armario fétido! Los tipos a los que gustamos no son muy limpios. Tienen la casa más guarra que la mente, suponiendo que se pueda llamar mente a aquello que dirige sus vidas.
Permanecimos en un silencio incómodo hasta Gran Vía, donde me pidió que la desinflara y la echara a un contenedor de plásticos. —¡A ver si me reciclan convertida el algo digno! —exclamó
mientras perdía aire—. Ojalá, pensé.
Ȝ
CONVERSACIONES A LA CONTRA JOHN CHWEYA Líder de los recicladores de Kenia
John Chweya, en el vertedero de Dandora (Nairobi) el martes. / JONAH NJOROGE
JUAN JOSÉ MILLÁS Ojalá, pensé
“Los recicladores de plástico somos como fantasmas, pero hacemos un trabajo vital”
“En la ONU, los delegados debaten políticas que nos afectan sin saber la realidad”
RAQUEL SECO, Nairobi
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