Periódico El país 25 de Noviembre 2023 (Sólo texto)
www.elpais.com E L P E R I Ó D I C O G L O B A L SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023 | Año XLVIII | Número 16.924 | EDICIÓN NACIONAL | Precio: 2,20 euros
25-N El feminismo vuelve a acudir
dividido a las manifestaciones P30 Y 31
La visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Israel, Palestina y Egipto, junto con el primer ministro belga, Alexander de Croo, terminó ayer en una crisis diplomática. El Ejecutivo israelí convocó a la embajadora española y al de Bélgica, y consideró que las declaraciones de Sánchez “dan apoyo al terrorismo”. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, citó a la embajadora israelí y señaló que las palabras de su Gobierno “son totalmente falsas e inaceptables”. Sánchez había dicho en Rafah, la ciudad egipcia fronteriza con Gaza: “La matanza indiscriminada de civiles inocentes, incluidos miles de niños y niñas, es completamente inaceptable”. Y abrió la puerta al reconocimiento por España del Estado palestino aunque no se produzca en el marco de la UE. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que esas afirmaciones “no ponen plena responsabilidad sobre Hamás por los crímenes contra la humanidad que ha perpetrado”. El PP acusó a Sánchez de ser un “imprudente en políti-
ca exterior”. PÁGINA 3
EDITORIAL EN LA PÁGINA 12
El alto el fuego entre Israel y Hamás entró en vigor ayer y fue respetado por las partes. Un total de 24 rehenes de Hamás fueron liberados: 13 israelíes, como se había acordado, todos ellos mujeres y niños, además de 10 tailandeses y un filipino que no forman parte del pacto pero también salieron de la Franja. En Cisjordania, las autoridades palestinas confirmaron que 39 prisioneros habían sido excarcelados. De ellos, 24 son mujeres y 15, menores. Algunos de estos presos fueron recibidos como héroes en ciudades como Betunia.
En Gaza, en el primer día sin ataques israelíes en 49 jornadas de conflicto, familias de desplazados por la guerra (un 80% de los 2,3 millones de habitantes) salieron a las calles de buena mañana a cargar enseres para regresar a sus hogares o buscar a sus seres queridos bajo los escombros. PÁGINAS 2 A 5 Iñigo Urkullu no será el candidato del PNV a las elecciones autonómicas vascas del año próximo. Fue la dirección del partido la que comunicó su decisión antes de que Urkullu se pronunciara sobre un cuarto mandato. La formación nacionalista busca una imagen de cambio y modernidad ante el ascenso de EH-Bildu. El lunes se pondrá en marcha el proceso para elegir candidato. PÁGINA 16 Alberto Fernández asegura que intenta quitar dramatismo al relevo en la presidencia de Argentina, que a partir del 10 de diciembre ocupará el ultraderechista Javier Milei. Sobre si se siente responsable de la derrota del peronismo, afirma: “Está claro que hubo algo que no supimos sintonizar con la
sociedad”. PÁGINA 10
BABELIA El lado oscuro del
matrimonio, según Justine Triet
CRISIS DIPLOMÁTICA TRAS LA VISITA DEL PRESIDENTE A LA REGIÓN Los obispos españoles anunciaron ayer que la Iglesia católica indemnizará a las víctimas de abusos sexuales, aunque el agresor haya fallecido, siempre que tenga la “convicción moral” de que el hecho sucedió. “Habrá que estudiar caso por caso”, declaró el secretario general de la Conferencia Episcopal, César García
Magán, tras la asamblea plenaria de la institución. PÁGINA 28
El día en que la Franja volvió a respirar
ALBERTO FERNÁNDEZ
Presidente saliente de Argentina
“Mi Gobierno no supo sintonizar con la sociedad
argentina”
Ansiedad e incertidumbre entre las familias de prisioneros en ambos lados La Iglesia
indemnizará
a víctimas
de abusos “caso por caso”
Hamás libera a 24 rehenes e Israel a
39 palestinos en el primer día de tregua
El alto el fuego se cumple por las dos partes y algunos gazatíes regresan a sus hogares
El PNV decide que Urkullu no repita como candidato a
lehendakari El partido busca otro perfil para
competir con Bildu
Una mujer y un niño israelíes son liberados por los milicianos y entregados a la Cruz Roja en Gaza, en un vídeo difundido por Hamás.
Israel carga contra Sánchez por
criticar las “matanzas” de civiles Netanyahu culpa a España y Bélgica de “dar apoyo al terrorismo” en Gaza y Albares responde que esas acusaciones son “falsas e inaceptables”
M. CENTENERA / F. RIVAS MOLINA
Buenos Aires
CARLOS E. CUÉ / ANTONIO PITA
El Cairo / Jerusalén
J. NÚÑEZ / I. DOMÍNGUEZ, Madrid
LUIS DE VEGA / A. P., Jerusalén
MIKEL ORMAZABAL, San Sebastián
INTERNACIONAL
El primer día del esperado alto el fuego en Gaza fue respetado ayer por ambas partes y transcurrió sin mayores incidentes. La tregua, cuya implementación se retrasó un día, incluía un canje de 50 rehenes israelíes, capturados en el ataque del 7 de octubre, por 150 presos palestinos en cárceles israelíes. Un primer grupo de 13 de esos rehenes fue liberado y está de vuelta en Israel, después de ser entregados en Gaza a la Cruz Roja. Todos son mujeres, cinco ancianas, y niños de entre dos y nueve años. En Cisjordania, los primeros 39 palestinos recluidos en prisiones israelíes fueron excarcelados. También se trata de mujeres y niños.
Un segundo grupo de cautivos en Gaza, 10 tailandeses y un filipino, cuya liberación se produjo fuera del marco del acuerdo entre Hamás e Israel, salieron también de la Franja.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó en un comunicado en vídeo la liberación de los 13 rehenes israelíes. “Todos y cada uno de ellos son un mundo entero”, declaró. Luego recordó que el objetivo final era conseguir la libertad del resto de secuestrados. “Les insisto a ustedes, las familias, y a ustedes, los ciudadanos de Israel: estamos comprometidos con el retorno de todos nuestros rehenes. Este es uno de los objetivos de la guerra y estamos comprometidos a lograr todos los objetivos de la guerra”.
Ayer por la noche, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó en rueda de prensa que había “posibilidades reales de que la tregua en Gaza se amplíe más de los cuatro días pactados. Lo de hoy es solo el comienzo, pero hasta ahora todo ha ido bien”.
La oficina de Netanyahu divulgó los nombres de los 13 liberados. Se trata, por ejemplo, de Doron Katz-Asher, de 34 años, con sus hijos Raz, de cuatro, y Aviv, de dos; de otras dos madres con sus hijos —de cinco y nueve años, respectivamente—, y de la abuela de uno de los niños, y de otras cinco mujeres de edad avanzada, la mayor de ellas Yaffa Adar. Esta anciana de 85 años aparecía en una foto de Hamás el 7 de octubre, con gesto resignado, mientras los fundamentalistas la transportaban en un cochecito como los que se usan en los campos de golf.
El ejército israelí anunció, antes de confirmar que ya estaban en su territorio, que los liberados iban a ser sometidos a un chequeo médico y que luego serían conducidos a un centro de rehabilitación. Las familias de estos 13 rehenes sabían que iban a ser puestos en liberadas. El resto espera noticias con angustia, más aún cuando los cuatro días de tregua y canje son prorrogables con la misma ratio: un rehén israelí por tres presos palestinos.
En Tel Aviv, la ahora bautizada como plaza de los Rehenes y los Desaparecidos, atrajo durante la jornada a miles de israelíes, que se acercaban a compartir su alegría por el acuerdo. Lo festejaron cantando canciones populares o de sabbat, con un piano en homenaje a uno de los rehenes. Particularmente al escuchar la noticia de que las 13 mujeres y niños israelíes estaban ya en territorio nacional.
La mesa de sabbat con 240 sillas vacías instaladas en la plaza hace mes y medio sigue como recordatorio de los que faltan. También sus fotos, a las que muchos se acercaban y se quedaban mirando con ojos vidriosos, con una mezcla de alegría por el pacto y preocupación por los que faltan, recordados con velas, fotos, pancartas y pintadas como “Traedlos a casa”, “Os esperamos” o “Nuestro corazón es-
tá preso en Gaza”.
Un herido en Cisjordania Mientras, en Cisjordania, Qadura Fares, el comisionado palestino para los prisioneros confirmó que 39 prisioneros fueron excarcelados. De ellos, 24 son mujeres y 15, niños. Cisjordania cantó victoria con la liberación de este primer grupo de palestinos. Laith Othman, de 17 años, regresó a la localidad de Betunia, donde se ubica la prisión de Ofer, donde fue recibido como un héroe. Lo hizo ondeando una bandera de Hamás para celebrar que acababa de salir de una cárcel israelí. En las tapias de alrededor, cientos de vecinos cantaban y ondeaban banderas de Palestina, de Hamás y de Fatah, la principal facción de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
Mentras, el ejército israelí lanzó octavillas en el sur de Gaza, donde hay más de un millón de desplazados a la fuerza de sus hogares, para advertirles de que no regresasen a sus casas en el norte porque “está prohibido y es peligroso” y la “pausa humanitaria tiene una duración delimitada”.
Israel se ha comprometido a detener estos cuatro días los ataques sobre la franja de Gaza y a suspender en parte las tareas de vigilancia aérea. La milicia de Hamás, a cesar sus —ya escasos en las últimas semanas— lanzamientos de proyectiles.
Ambas partes lo están cumpliendo, salvo incidentes menores, tras una guerra que ha dejado de momento 14.854 muertos en Gaza (de los que 6.150 son menores y unos 4.000, mujeres, según las autoridades de la Franja, controlada por Hamás), en respuesta al ataque masivo y por sorpresa en el que Hamás mató en Israel el 7 de octubre a unas 1.200 personas, sobre todo
civiles.
La primera mujer liberada en llegar al Ayuntamiento de Betunia, centro de la fiesta, fue Sarah Abdallah, de Nablus, que cumplía una condena de ocho años. “Hamás me liberó con el acuerdo y estoy extremadamente orgullosa y agradecida”, dijo alzando la voz en la escalera del consistorio. Abdallah pidió lanzar un mensaje a Yahia Sinwar y Mahamed Deif, los cerebros del ataque del 7 de octubre: “Estoy orgullosa de Sinwar y Deif porque son los únicos que estuvieron a nuestro lado”, añadió delante de un grupo de autoridades, entre los que había algunos representantes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Los 39 reclusos forman parte de una lista más amplia de 300 presos que potencialmente pueden ser liberados (si se prolonga el acuerdo, inicialmente de cuatro días) que publicó el miércoles el Ministerio israelí de Justicia.
Israel los define como terroristas, pero la mayoría está condenado por tribunales militares por delitos menores, como lanzar piedras a soldados y colonos y otras faltas de definición vaga. Más de la mitad de las 30 mujeres en la lista están, en cambio, en prisión acusadas de delitos como intento de asesinato. La ANP calcula el número de presos palestinos en cárceles israelíes en 8.000; tras la oleada de arrestos en Jerusalén Este y Cisjordania a raíz del ataque del 7 de octubre: unos 2.300.
En Gaza, familias de palestinos desplazados por la guerra (un 80% de los 2,3 millones) salieron a las calles de buena mañana a cargar enseres para regresar a sus hogares o buscar a sus seres queridos bajo los escombros. Muchos aprovecharon para pasear o buscar comida sin temor a los bombardeos que han marcado el conflicto desde el inicio de la guerra.
Algunos se acercaron incluso a la playa aprovechando este acuerdo momentáneo. Vídeos en redes sociales difundidos ayer mostraron cómo se estaban encontrando cadáveres antiguos en la carretera que conecta ambas puntas de Gaza y por la que huían de los bombardeos las familias desplazadas.
Una lista mayor de salidas si se prolonga el acuerdo
El primer día de tregua en Gaza
transcurre sin incidentes
Hamás libera a un grupo de 24 rehenes e Israel excarcela a 39 mujeres y niños palestinos
Prisioneros palestinos, ayer tras ser liberados. / AHMAD GHARABLI (AFP)
A. PITA / L. DE VEGA / T. DEIROS Tel Aviv / Betunia / Jerusalén
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
Ambas partes
cumplieron el pacto tras una guerra con miles de muertes En Tel Aviv la jornada se festejó con canciones populares
O
INTERNACIONAL
Israel ha desatado una crisis diplomática con España y Bélgica, actual y próximo presidentes de turno de la UE, tras la visita que ambos han realizado juntos a ese país, a territorios palestinos y a Egipto. Israel convocó a la embajadora española por las declaraciones de Pedro Sánchez en Rafah, la ciudad egipcia fronteriza con Gaza. Allí, el presidente subrayó: “Reitero el derecho de Israel a defenderse, pero dentro de los parámetros y limitaciones que impone el derecho internacional humanitario. Y no está siendo el caso. La matanza indiscriminada de civiles inocentes, incluidos miles de niños y niñas, es completamente inaceptable. La violencia solo conducirá a más violencia”. Las autoridades israelíes consideran que esas afirmaciones “dan apoyo al terrorismo”, una reacción que indignó al Gobierno español. También el primer ministro belga, Alexander de Croo, que compartió la visita con Sánchez, fue objeto de las mismas acusaciones por parte de Israel.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, calificó esas palabras como “totalmente falsas e inaceptables”. Y anunció anoche una entrevista en TVE que ha convocado a la embajadora israelí en España para que explique estas acusaciones, que calificó de “especialmente graves”.
El primer movimiento había llegado del Ministerio de Exteriores israelí, que tras la intervención de Sánchez emitió un comunicado en el que aseguraba que había convocado a la embajadora española para mantener una “dura conversación de reprimenda” a raíz de las “falsas afirmaciones” de Sánchez. El propio primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, cargó contra Sánchez y De Croo. En un comunicado, “condena con dureza” sus declaraciones porque “no ponen plena responsabilidad sobre Hamás por los crímenes contra la humanidad que ha perpetrado: masacrando civiles israelíes y usando palestinos como escudos humanos”.
Fuentes del Gobierno español consideraron intolerable la reacción israelí y argumentaron que el discurso de Sánchez de ayer no fue más duro que el del jueves ante Netanyahu, sin que se desencadenara esta reacción. Tras esa reunión, el Ayuntamiento de Barcelona acordó interrumpir ayer relaciones con Israel, informa Clara Blanchar.
El Partido Popular acusó a Sánchez de ser un “imprudente en política exterior”. Fuentes del PP señalaron que “ir invitado a casa de un aliado para ofenderle es la peor carta de presentación de España”, en referencia a la gira de Sánchez. Los populares interpretaron que el jefe del Ejecutivo buscó viajar a Israel “para que la ofensa a su anfitrión, Netanyahu, le resuelva un problema de falta de coherencia de su propio Gobierno y le ha creado un problema a España”, y apuntaron que la gira se ha convertido “en algo contraproducente no solo para los intereses de España, sino de Europa”.
Esta polémica pone fin al primer viaje internacional de Sánchez tras lograr por tercera vez una investidura. El jefe del Gobierno es el líder europeo que con más rotundidad ha criticado ante el propio Netanyahu el bombardeo de civiles en Gaza. Y en la última etapa del viaje, que culminó en Egipto, el presidente español transmitió un rotundo mensaje político al abrir la puerta a que España reconozca a Palestina como Estado, incluso si no lo hace toda la UE. “Ha llegado el momento para que la comunidad internacional, y especialmente la UE, tomen una decisión sobre el reconocimiento del Estado palestino. Valdría la pena, sería importante que muchos miembros de la UE lo hiciéramos juntos. Pero si eso no ocurre, España tomará sus propias decisiones”, deslizó en Rafah. Egipto fue la última etapa de un viaje lleno de gestos políticos en el que se mostró como el dirigente europeo más comprometido con la presión a Israel para que pacte un alto el fuego más duradero que el que empezaba ayer.
Sánchez, que ve cómo a su alrededor la ultraderecha obtiene victorias electorales —solo esta semana, Argentina y Países Bajos—, vuelve a España tras dos días intensos con un mensaje nítido en su política internacional: tiene claro que Israel es un aliado y que tiene derecho a defenderse, pero también quiere liderar en Europa la corriente que rechaza la política de Netanyahu de guerra sin cuartel en Gaza, con más de 14.000 muertos, 5.000 de ellos menores, según Hamás.
Esa posición, que lo llevó a decirle a Netanyahu que la cifra de palestinos muertos “es insoportable”, y a pedirle “frenar la catástrofe humanitaria”, provocó la reacción del primer ministro israelí, que sostiene que Hamás es “el nuevo Hitler” y no va a parar la guerra. Antes de la protesta diplomática, ese contraste se vio en público —Sánchez dijo que España sabe, por la experiencia de ETA, que “el terrorismo no puede erradicarse exclusivamente por la fuerza”, mientras Netanyahu dijo que “si no se lucha contra los bárbaros, vencerán”—, pero fue aún más fuerte en privado. El propio Sánchez, en una conversación informal en el avión con periodistas, admitió que la cita
fue “dura, muy dura”.
Sánchez y el primer ministro belga, Alexander de Croo, fueron también a Ramala para entender la visión palestina, pero no pudieron entrar en Gaza —Israel no autoriza a nadie a hacerlo, salvo incursiones muy restringidas y breves de la prensa internacional con el ejército israelí— para entender el sufrimiento de los palestinos atrapados en la Franja.
Sánchez y De Croo no consiguieron convencer a Benjamín Netanyahu de la idea de rebajar la tensión y pensar en una conferencia de paz. “Está en una posición bélica. Está en una guerra, aunque ahora hay expectativas con este alto el fuego. Tiene la cabeza en eso, no está pensando en ninguna conferencia de paz. Ellos quieren una solución que implique un mutuo reconocimiento”, insistió Sánchez.
La etapa final del viaje incluyó una reunión en El Cairo con Abdelfatá al Sisi, el mandatario egipcio, que está teniendo un papel importante en la crisis. Al Sisi agradeció mucho a Sánchez “sus posiciones sobre la situación en Gaza” y recordó que hay más de 50.000 viviendas destruidas en la Franja por los bombardeos. Al Sisi recordó que la comunidad internacional lleva 30 años hablando de la solución de los dos Estados y no ha conseguido ningún avance. Las posiciones del español, el belga y el egipcio parecían cercanas, sobre todo con la idea de reconocer el Estado palestino. Pero su tono pesimista muestra que será muy difícil llegar a esa solución. El mensaje del viaje es que España sigue siendo aliada de Israel, pero quiere liderar los esfuerzos para convencer a su Gobierno de que no podrá extirpar el terrorismo por la fuerza y de que su reacción está siendo desproporcionada.
Israel desata una crisis con España y Bélgica al acusarlos
de “apoyar el terrorismo” Sánchez juzga “inaceptable” la matanza “indiscriminada” de civiles en Gaza y abre la puerta a reconocer el Estado palestino “Netanyahu no quiere
una conferencia de paz”
Pedro Sánchez, y tras él Alexander de Croo, primer ministro belga, ayer a su llegada a Rafah. / NICOLAS MAETERLINKC (DPA / EP)
CARLOS E. CUÉ / A. P. Rafah / Jerusalén
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ Los embajadores de Madrid y Bruselas son convocados por el Gobierno israelí Exteriores tilda de “totalmente falsas” las afirmaciones israelíes
INTERNACIONAL
“Estamos disfrutando el olor de la libertad por vez primera en casi 50 días”, dice Karim, un vecino de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, donde ayer —el primero de los cuatro días de tregua entre Hamás e Israel— no se oían explosiones ni disparos. La escena que describe a través del teléfono es la de miles de personas que toman las calles con la tranquilidad de que no van a ser bombardeadas. “Caminan como los pájaros que están aprendiendo a volar sin miedo. Lo primero que tienen en mente muchos es visitar o confirmar el estado de familiares y amigos. Yo, es lo primero que he hecho al empezar el día. ¡Qué maravilla sentirse libre!”, señala Karim, empleado de una ONG que prefiere, por seguridad, que no se publiquen más datos sobre él.
Han pasado 49 días desde que Israel comenzó a bombardear Gaza como respuesta al ataque de Hamás del 7 de octubre, en el que murieron unas 1.200 personas. Desde entonces, dice Karim, los gazatíes, especialmente los niños, han vivido “momentos indescriptibles, oyendo bombas, disparos… Nadie se sentía seguro”. “Todos pensábamos que podíamos ser el siguiente objetivo y hoy estamos disfrutando el momento, felices por esta tregua temporal. Cualquier cosa nos viene bien, aunque sea ir a la tienda a aprovisionarnos, aunque apenas quedan cosas”, añade. De los 2,3 millones de habitantes que se hacinan en este pequeño territorio palestino de 365 kilómetros cuadrados —algo más de la mitad de la superficie de la ciudad de Madrid—, más de 14.800 no viven hoy para disfrutar de este parón en la guerra, según cifras de las autoridades locales de Hamás.
Karim no se engaña. Sabe que esta tregua es un paréntesis temporal de las hostilidades. Así lo ha reiterado el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, que ha dicho que no habrá un alto el fuego permanente. Pero se conforma de momento con salir a la calle sin bombardeos. “Solía pedalear con mi bicicleta sintiendo el miedo permanentemente. No andábamos por la calle más allá de las seis de la tarde, era muy peligroso, pero ahora la gente puede hacer lo que le apetezca, al menos durante estos cuatro días de tregua”. Ahora, con el optimismo que trae la ausencia de bombardeos, vuelve a hablar de su sueño de viajar a Barcelona para ver un partido de fútbol.
Israel y Hamás han pactado la posibilidad de añadir un día más a la pausa en la guerra por cada 10 rehenes adicionales que se liberen desde Gaza, además de los 50 que se prevé sean devueltos a Israel en estos cuatro días de cese de los bombardeos, a cambio de la libertad de 150 palestinos en cárceles israelíes.
En Rafah reina la calma, pero sus vecinos, dice este gazatí, no quitan ojo a lo que sucede unos kilómetros más al norte. Varias personas que trataban de regresar a sus casas en el norte de la Franja fueron tiroteadas este jueves por soldados israelíes a la altura del puesto de control que Israel ha situado en el centro de Gaza y que parte en dos mitades el territorio, señala por teléfono el periodista gazatí Mahmoud Assad.
Israel ha advertido de que el norte, de donde se ordenó a la población que saliera el 12 de octubre, es una “zona de guerra” en la que está prohibido penetrar. Los militares israelíes solo permiten los desplazamientos de norte a sur, a la denominada “zona segura”, donde, no obstante, hasta ayer no habían cesado los bombardeos.
Doaa Ulyan, de 33 años, es una de los 1,7 millones de gazatíes que se refugia en la región meridional del enclave palestino. Lo hace con sus hijos, de ocho y diez años, y su marido. Han tratado de hallar protección en un refugio en la localidad de Jan Yunis y siente que, “por fin”, van a poder “descansar un poco” tras tantos días y, sobre todo, tantas noches de pesadilla. “Mi marido ha ido al centro de la ONU para que le den harina y poder hacer pan para mis hijos”, explica. Si la tregua continúa, dice, su esposo intentará “conseguir ropa de invierno para los niños, ya que está empezando a hacer más frío”.
Por efímera que vaya a ser, esta tregua es un respiro para los gazatíes. Algunos incluso han ido a la playa a caminar por la arena o bañarse en el mar, según reflejan imágenes en las redes sociales. Ese alivio lo es sobre todo para los más pequeños. Al menos 6.150 menores, según datos del Gobierno local de Hamás, han muerto en la guerra. “Mis hijos están muy, muy felices”, dice Ulyan. Los niños “creen que la guerra ha terminado y me han preguntado cuándo podemos volver a casa. Aún no les hemos dicho que ya no tenemos casa a la que volver”, afirma esta madre. La mujer les ha explicado que la tregua solo durará cuatro días. Y concluye: “Les hemos dicho que
recen para que sea definitiva”.
Mercancías básicas
Azmi Keshawi, desplazado también con su familia desde la capital a Jan Yunis, dice que ya no tiene “adónde volver en el norte”, pero que esta tregua permitirá a muchos gazatíes “entender qué pasa” con sus familias. “Desde la distancia y con las comunicaciones cortadas, es casi imposible”, afirma. La pausa en la guerra, asegura, no solo les permite salir sin miedo a por alimentos. También prestarse dinero unos a otros para sobrevivir, lo que se ha acabado “convirtiendo en importante en el sur porque la comida escasea”. “Hay muy pocas cosas y muy caras”, añade.
Los gazatíes “carecen de todo”, confirma desde la misma ciudad Jalil Abu Shammaleh, exdirector de la ONG Addameer. Este trabajador humanitario de 53 años no se fía de los israelíes, “que pueden romper la tregua en cualquier momento”. Tampoco confía en que la entrada de más ayuda humanitaria durante los cuatro días de tregua que incluye el acuerdo entre Israel y Hamás sea suficiente para cubrir “las enormes necesidades” que han dejado tras de sí 48 días de bombardeos. Entre el 21 de octubre y el 23 de noviembre, víspera del inicio de la pausa de los combates, solo 1.723 camiones con suministros básicos entraron en Gaza a través de la frontera egipcia. Antes del día del ataque de Hamás y del inicio de las hostilidades, 10.000 camiones entraban mensualmente de media con ayuda humanitaria y mercancías básicas.
Los camiones con suministros entraron por el paso fronterizo con Egipto en Rafah. Egipto ha dicho que el convoy (de 137 camiones ayer) llevará, entre otros bienes, 130.000 litros diarios de diésel y cuatro vehículos de gas para cocinar. Solo para las operaciones humanitarias básicas, como el reparto de ayuda, se precisan 150.000 litros diarios de combustible, según la Agencia de la ONU pa-
ra los Refugiados palestinos (UNRWA).
Los residentes en la Franja aprovechan la tregua para buscar comida y averiguar si sus seres queridos siguen vivos
El olor a libertad
50 días después
Ciudadanos palestinos ante un tanque israelí en el distrito de Zeitoun, en las afueras de Gaza. / MAHMUD HAMS (AFP)
T. D. / L. D. V. / A. P., Jerusalén
“Los niños creen que la guerra ha terminado”, afirma una madre Los camiones con ayuda humanitaria comenzaron
a entrar ayer
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
INTERNACIONAL
El pacto entre Israel y Hamás que comenzó a aplicarse ayer contempla la liberación de 50 rehenes en Gaza y la excarcelación de 150 presos palestinos. Es casi todo lo que saben las familias de unos y otros, lo que deja a muchas —todas las que no han visto a sus familiares liberados en la primera tanda del canje— en la angustia y la incertidumbre. Primero porque las liberaciones son por fases, día por día, siempre y cuando un incumplimiento no dé con la tregua al traste. Y, segundo, porque hay más familias y niños afectados que los que marca el acuerdo. Israel ha difundido una lista de 300 potenciales excarcelables, pero solo saldrán todos si concluyen los cuatro días de acuerdo y se prolongan otros tantos. En cuanto a las familias israelíes, apenas 13 pudieron abrazar ayer a sus seres queridos (además de los allegados de los 10 tailandeses y el ciudadano filipino liberados). Al resto solo le quedaba esperar.
Paola Frishta, de 49 años, llevaba mes y medio intentando, sin mucho éxito, “estar tranquila”, pese a que su hermana Karina Engelbert, su cuñado, Ronen Engel, y dos de sus sobrinas, Mika, de 18 años, y Yuval, de 11, están secuestrados en Gaza. El anuncio el miércoles de un canje de mujeres y menores, en el que entran potencialmente su hermana y sobrinas, y el posterior retraso a ayer del inicio de su aplicación le sumergió en una mezcla de “esperanza” y “nerviosismo” que le impedía pegar ojo.
No estaban entre los primeros 13 liberados ayer, por lo que tendrá que ir lidiando día a día con la incertidumbre y el miedo a que la tregua salte por los aires en cualquier momento. O de que no se prorrogue pasados los cuatro días acordados y no estén entre el medio centenar que contempla. Ronen no saldrá seguro porque es un varón adulto y el pacto solo incluye mujeres y menores.
“No me puedo gestionar ni a mí misma desde el anuncio. Paso todo el día en la casa, encerrada como un león en una jaula. Trato de estar ocupada, hablar con gente. Nada me hace no estar preocupada en estos momentos, ni de día ni de noche. Estaba muy esperanzada de que a lo mejor [Karina] fuese a salir con las niñas, pero es muy duro esto”, asegura Frishta por teléfono desde Klahim, la comunidad agrícola cooperativa a unos 12 kilómetros de Gaza en la que reside y a la que no llegaron el 7 de octubre los hombres armados de Hamás. Sí lo hicieron al kibutz Nir Oz, escenario de una masacre y decenas de secuestros y donde su hermana se encerró con su familia en la denominada habitación segura mientras escuchaba disparos de fondo. “No quería llamarla mucho para que no sonase el teléfono y la descubriesen, pero una de las veces me dijo que estaba con las nenas y tenía miedo. Le pedí que no saliese. De repente, me dijo: ‘Te corto, están dentro de la casa’. Desde entonces no sé nada de ellas”.
El Ejército les confirmó más adelante que los cuatro están secuestrados en Gaza, donde marca su ubicación el GPS del teléfono móvil. Cree que su hermana no sabe que también lo está su marido, porque salió antes armado de la casa. Le preocupa la salud de su hermana: acababa de superar un cáncer y justo estaba aún recuperando el pelo que perdió en la quimioterapia. El 30 de octubre tenía que haber pasado
la revisión con motivo de un año.
Muchos rumores
A Paola, con doble nacionalidad argentina-israelí, le corroen también las preguntas: ¿estarán las tres juntas o separadas? ¿cómo estarán de salud? Para lidiar con ellos, se aferra a un pensamiento: “Karina es fuerte. Van a estar bien. Cuando vuelvan, los abrazaremos y cuidaremos”.
Amer Abu Mayaleh, de 21 años, cierra las puertas y las persianas para hablar de su primo Omar, de 15 años y uno de los 300 de la lista de potenciales presos palestinos excarcelados. No es por miedo. Más bien al revés: en Palestina, los reclusos son vistos como héroes de la causa contra Israel —sean por delitos de sangre o por llorar los muertos de Gaza en una publicación en Facebook—, además de que pocos clanes familiares no tienen o no han tenido alguien entre rejas. Es por precaución. Cuatro policías israelíes suben, encapuchados y armados con rifles, la calle que da a su humilde casa en Wadi Qadum, en la parte ocupada de Jerusalén y en la falda del Monte de los Olivos a la que no llegan los turistas. “Es algo normal aquí”, cuenta.
La lista tiene 300 nombres porque podrían acabar saliendo todos de prisión si se prorroga el acuerdo. Pero el pacto ahora mismo solo marca 150 excarcelaciones en cuatro días (los primeros 39 ya salieron ayer). “Por un lado, es una alegría, porque significa que puede que salga. Está en la lista. Pero por otro, estos días son difíciles porque no sabemos si lo hará o no. Y hay muchos rumores, que confunden. De forma oficial, nadie nos ha dicho si va a salir o no, así que no hemos preparado nada para festejar en privado porque no lo sabemos”, cuenta en el salón-cocina de su casa. Dice “en privado” porque la policía israelí impedirá las celebraciones: “Si hacemos algo, lo devuelven a la cárcel”. Omar ha cumplido ocho meses de una condena de cuatro años. En el listado difundido por el Ministerio de Justicia aparece acusado principalmente de apoyo al terrorismo, alteración del orden público y daños a la propiedad.
Amer, que cuenta que ha sido interrogado 13 veces, pero nunca encarcelado, sabe que toca armarse de paciencia. “Hemos llegado a esperar 15 horas a otros familiares. No en un canje, sino porque terminó su condena”. Y si, al final, no sale, resignarse. “Mira, aquí, en este país [Palestina], estamos acostum-
brados. Sabemos que uno u otro acabará en la cárcel”.
La incertidumbre y el miedo consumen a las familias de los 50 rehenes israelíes y los 150 presos palestinos que pueden ser liberados
“Solo sé que está en la lista”
Los movimientos son por fases, día a día, siempre que siga el pacto El acuerdo solo incluye a mujeres y a menores, no a
hombres adultos
Varias personas consultaban un móvil, ayer en Tel Aviv, para informarse de la liberación de rehenes. / ALEXEI J. ROSENFELD (GETTY)
Marah Bakir, a la derecha, una presa palestina liberada ayer. / MAHMOUD ILLEAN (AP / LA PRESSE)
A. P., Jerusalén
CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
INTERNACIONAL
Los ciudadanos de Irlanda, una isla que ha hecho siempre gala de ser país de acogida, se resisten a admitir que hasta sus orillas haya llegado la misma plaga ultra y xenófoba que recorre Europa. “Que les jodan. Estos matones lamentables no nos representan. Ni hablan en nuestro nombre ni queman autobuses por nosotros”, escribió ayer con rabia el analista Fintan O’Toole en las páginas de The Irish Times, después de una larga noche de violencia y fuego en el centro de Dublín, la capital del país. Muchos irlandeses prefieren identificarse con el trabajador brasileño de la empresa de reparto Deliveroo, que atacó con su casco al sospechoso de apuñalar a tres niños y una mujer a primera hora de la tarde, frente a un colegio de primaria, en lugar de con los centenares de vándalos que se lanzaron a incendiar las calles y proferir gritos contra los inmigrantes. La policía detuvo a 34 personas por los disturbios y saqueos en la ciudad. Las autoridades prevén nuevas protestas en los próximos días, por lo que se reforzará la presencia de agentes en las calles.
Fuentes policiales de la Garda Síochána (los Guardianes de la Paz, el término oficial en irlandés de las fuerzas de seguridad) informaron ayer de que los principales responsables de los disturbios eran “vándalos locales” de Dublín 1, el distrito en el margen norte del río dublinés donde se produjo el incidente. Esta zona de la ciudad se debate entre la prosperidad y la decadencia, con los mismos problemas acuciantes de falta de vivienda de toda la capital irlandesa. Admiten, sin embargo, que la agitación inicial partió de las redes sociales, de grupúsculos de ultraderecha surgidos en los últimos meses aprovechando el aumento de llegadas de inmigrantes a la isla.
“Resulta ya obvio para cualquiera que lo dudara que nuestra legislación contra delitos de odio no está a la altura de la era de las redes sociales”, reconoció el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, que se comprometió a llevar ante el Parlamento algunas propuestas en unos días. “Aprobaremos también nuevas leyes en las próximas semanas para que la Garda pueda hacer mejor uso de las imágenes grabadas ayer con las cámaras de seguridad de las calles”, aseguró Varadkar. La policía irlandesa desplegó, en respuesta a los disturbios, cinco unidades de emergencia, medio millar de agentes. Para este fin de semana, esa cifra se incrementará en tres unidades más. La combinación de previsión, refuerzo y presencia física en el centro lleva a confiar en que no se repetirán escenas como las del jueves, que registró los disturbios callejeros más violentos de los últimos años en Dublín. Las autoridades policiales, sin embargo, trabajan “bajo la presunción de que habrá nuevas protestas en el futuro”.
“Vamos a realizar una revisión completa de nuestras tácticas actuales de respuesta de orden público”, prometió el comisario jefe de la Garda, Drew Harris, que se sumó al respaldo absoluto de las principales fuerzas políticas irlandesas a la respuesta llevada a cabo por los agentes durante una tarde y noche largas e intensas. Durante varias horas se quemaron vehículos privados, coches de policía, autobuses y vagones del tranvía. También hubo saqueos en 13 comercios del centro. “Son escenas que no se habían visto desde hacía décadas. Está claro que la gente se ha radicalizado a través de las redes sociales”, dijo Harris.
La mayoría de partidos e instituciones respalda al Gobierno y a la policía, pero el Sinn Féin, el que fuera brazo político del IRA y que en 2020 fue la fuerza más votada, aunque no logró gobernar, emitió un mensaje de mayor dureza. “Los Gardai tienen mi apoyo absoluto, pero dados los catastróficos fallos operativos de la pasada noche, he perdido la confianza en la ministra de Justicia y en el comisario jefe”, expresó la presidenta del partido, Mary Lou McDonald, que reclamó la dimisión de ambos.
En las horas en las que ardieron las calles de Dublín, corrió en redes el hashtag #IrelandIsFull (Irlanda está completa). Es el nombre de un grupo marginal de extrema derecha que ha agitado el ambiente durante los últimos meses, junto a otras organizaciones ultra, como el Irish Freedom Party (Partido Irlandés de la Libertad). Esta última, durante los disturbios, escribió en X (antes Twitter): “La gente de todo el país está furiosa. Está harta de ser ignorada y demonizada por tener preocupaciones legítimas sobre la inmigración masiva en nuestro país”.
Irlanda refuerza el despliegue policial en Dublín tras la ola de
violentos disturbios Al menos 34 detenidos por las protestas contra la inmigración tras el apuñalamiento de cuatro personas en la capital
Los liberales de derecha (VVD), que han gobernado sin interrupciones en Países Bajos durante los últimos 13 años, no quieren participar en el próximo Ejecutivo. Quedaron en tercer lugar en las elecciones legislativas del pasado miércoles, ganadas por el ultraderechista Geert Wilders, y prefieren apoyar desde fuera al nuevo Gabinete que éste trata de formar. Dilan Yesilgöz, la líder liberal, confirmó su respaldo a “propuestas constructivas” de los ultras, pero para sorpresa de muchos, subrayó que lo hará “sin estar en el Gobierno”.
La decisión del VVD complica la formación de una coalición de Gobierno encabezada por Wilders. Además, otro de sus posibles socios, Nuevo Contrato Social, no ha sido claro en su apoyo, ya que su líder, el antiguo democristiano Pieter Omtzigt, ha afirmado que la situación es “muy difícil”, sin concretar si baraja entrar en una coalición con Wilders y su Partido por la Libertad (PVV). Ayer arrancaron las conversaciones con el nombramiento de la figura del intermediario, un senador encargado de sondear a los partidos para establecer si hay puntos en común.
Sobre el papel, el VVD no ha salido mal parado de los comicios: está en tercer lugar, por detrás de Wilders (37 escaños) y de la alianza de ecologistas y socialdemócratas (GroenLinks-PvdA), que suman 25. Visto más de cerca, los 24 votos en las manos de Yesilgöz suponen una pérdida de 10 diputados con respecto a las elecciones de 2021. Wilders, por el contrario, ha duplicado su fuerza, pues tenía solo 16 escaños hasta el miércoles. “No vamos a darle la espalda a nuestros electores, pero los grandes ganadores han sido Wilders y Omtzigt [con 20 escaños en sus primeras elecciones]”, afirmó la líder conservadora para explicar su postura, poco antes de la reunión convocada por la presidencia del Congreso con todos los partidos. “Hemos perdido casi un tercio de nuestros diputados; es una señal por parte del votante. Haremos posible un Gabinete de centroderecha, pero desde un papel distinto”, insistió Yesilgöz.
Tanto Wilders como Omtzigt, y también Caroline van der Plas, jefa del Movimiento Campesino- Ciudadano (BBB), se han quedado de una pieza con la decisión del VVD. Un acuerdo de estas cuatro formaciones permitiría crear una coalición con mayoría
parlamentaria, ya que juntos sumarí an88del os150escaños.
Los liberales holandeses rechazan participar
en un Ejecutivo con el ultra Wilders
Los conservadores del VVD apoyarán desde fuera al radical Partido por la Libertad
RAFA DE MIGUEL, Londres
Limpieza de las calles en Dublín tras el incendio de un autobús. / BRIAN LAWLESS (AP / LAPRESSE)
ISABEL FERRER, La Haya
Las autoridades prevén nuevos incidentes este fin de semana
La agitación nace de las redes sociales, de grupúsculos
de extrema derecha
INTERNACIONAL
L
a noche del miércoles se supo que el ultraderechista Geert Wilders había ganado las elecciones en Países Bajos. La noche del jueves, violentos disturbios estallaron en Dublín después de que un agresor con cuchillo hiriera a cinco personas, entre ellos tres niños. La policía irlandesa dice que detrás de los disturbios violentos está un “grupo completamente lunático y hooligan impulsado por ideología de ultraderecha”. La noche del domingo, fuera de Europa, se supo que Javier Milei había ganado rotundamente las presidenciales en Argentina. Tres noches muy oscuras y muy seguidas.
En el análisis del auge del populismo ultra conviene no olvidar que hay significativas diferencias en causas y planteamientos. Wilders corre a lomos de la xenofobia; Vox, de una cuestión territorial; el PiS plantea posiciones de sabor medieval en cuanto a derechos de mujeres y homosexuales mientras las ultraderechas nórdicas son mucho más moderadas en esto; Meloni es firmemente pro OTAN y apoya con firmeza a Ucrania, mientras Le Pen propone un desgaje de Francia de la Alianza, y Wilders recela de implicarse con Kiev. Estas diferencias deben ser debidamente diagnosticadas. Pero no excluyen que nos hallemos ante un fenómeno con rasgos comunes.
Tal vez sea especialmente significativa entre ellas una dinámica de contracción del concepto de nosotros que, con distintas modalidades, se detecta en esos proyectos políticos. Es una primera persona plural en la que solo caben los holandeses blancos; en la que no hay ganas de acoger plenamente a otras naciones europeas compartiendo competencias y beneficios; o en la que las mujeres pueden poner un pie, pero no ambos, con igualdad total; en la que inclinaciones sexuales minoritarias no son bienvenidas; en la que no se tolera quien plantea modelos diferentes (situación distinta es la de aquellos que vulneran las leyes, porque son ellos solos quienes se colocan fuera del nosotros); en la que no se contemplan los desfavorecidos que más sufren las consecuencias de un cambio climático provocado por el nosotros; y un largo etcétera hasta llegar al extremo mileista, una auténtica descomposición total de la primera persona del plural, en la que el Estado se desentiende de servicios sociales básicos, de la solidaridad más elemental, de la cohesión más primaria, aspirando a dejar a los individuos solos, en una fantasía de prosperidad que es en realidad la jungla, tal vez conectados solo por las redes básicas de familia o amistades.
Las victorias del Brexit, Trump, Bolsonaro, Meloni, Milei o Wilders son una gran sístole del nosotros, que expulsa a personas de un corazón que encoge.
Por supuesto, hay diástoles. En Polonia, el PiS acaba de perder el poder —como lo perdieron Trump y Bolsonaro—, confirmando un patrón por el que sus pésimas capacidades de gestión dificultan las reválidas. Pero nada impide que luego vuelvan, como ha evidenciado Robert Fico en Eslovaquia. En España, se ha evitado que Vox —formación con planteamientos que destacan por gruesos incluso en el poco fino universo ultraderechista— llegara al Gobierno de la mano del PP. Pero está por ver que el crudo trueque que ha permitido la permanencia de los progresistas en el poder, y que pretendidamente debería seguir desinflamando el nacionalismo catalán, no acabe más bien inflamando durante lustros un nacionalismo español bestial.
Si se mira en perspectiva, es evidente el terreno que, desde hace años, al margen de altibajos puntuales, va ganando la sístole. En términos políticos, con todos esos éxitos, y los probables venideros. No parece descabellado pensar que Trump ganará; que la próxima Eurocámara será menos europeísta; en Austria los ultras encabezan sondeos; en Alemania van como un tiro; en Italia no tienen ni rivales en la derecha ni oposición capaz de ganar; en Francia, cuando no pueda presentarse Macron, ¿será capaz un progresista de aglutinar lo suficiente frente a Le Pen? Pero el fenómeno es también metapolítico. El nosotros encoge, también en otros planos, con el debilitamiento de los sindicatos o de la Iglesia, con el avance de las pantallas que parecen ofrecernos redes de conexión, y tal vez solo nos hacen más solos, hipnotizándonos, con estilos de vida egoístas, me merezco la felicidad, mi placer lo primero. Sea por instinto de supervivencia, por preservación de privilegio o por superficialidad egocéntrica… yo, yo, yo —o un nosotros muy angosto y volátil— primero.
LA BRÚJULA EUROPEA / ANDREA RIZZI
La sístole del nosotros
El socialdemócrata Frans Timmermans saludaba a Geert Wilders, ayer en La Haya. / S. V. D. (EFE)
INTERNACIONAL
Las fuerzas especiales y los marines ucranios han conseguido superar lo que el genio militar prusiano Carl von Clausewitz escribió en 1832 que era el mejor aliado de la naturaleza para un ejército que defiende: avanzar contra un enemigo atrincherado en la orilla opuesta de un gran río. Pese a todas las adversidades, varios miles de los mejores soldados ucranios han conseguido establecerse a lo largo de 20 kilómetros de orilla oriental del río Dniéper, en la parte de la provincia de Jersón en manos rusas, en el frente sur de la guerra.
Las Fuerzas Armadas Ucranias han abierto, donde parecía más difícil lograrlo, un nuevo flanco contra el invasor. Es su mayor éxito en el frente de guerra en un año, desde la liberación de la mitad occidental de la provincia de Jersón, la que queda en el margen derecho del Dniéper. El otro éxito significativo de Kiev desde el verano han sido los ataques aéreos y con drones marinos contra la flota rusa en Crimea, haciendo retroceder a los buques de guerra enemigos en el mar Negro. Pero en tierra, Ucrania no ha ido sobrada de buenas noticias. La contraofensiva iniciada en verano en el sector de Zaporiyia no obtuvo resultados y Rusia está atacando en las provincias de Donetsk y Járkov, siendo superior en artillería, drones y en número de tropas. Pero esta superioridad ha sido a costa de dejar más vulnerable el flanco sur, el de Jersón, apostando por la dificultad orográfica que es superar el Dniéper y sus kilómetros de humedales.
Las Fuerzas Armadas Ucranias iniciaron en octubre con el máximo secreto una campaña de constante asalto con lanchas rápidas al otro lado del Dniéper. Pese a que en verano también se producían asaltos, el operativo a gran escala no se llevó a cabo antes porque la destrucción de la presa de Nova Kajovka el pasado junio inundó kilómetros de campos. El agua fue retrocediendo y con el paso de las semanas, los terrenos inundados se secaron. El resultado es que han conseguido establecer lo que en teórica militar se conoce como dos “cabezas de puente”: dos puntos asegurados por tropas a los que están llegando las embarcaciones a diario, para el relevo de los soldados e incluso para el transporte de blindados ligeros de infantería, según informa a EL PAÍS Vitali, comandante de una compañía de las fuerzas especiales, que pide no dar su apellido.
Las dos cabezas de puente están separadas por unos 20 kilómetros; una se encuentra a la altura de la ciudad de Jersón, en las inmediaciones del puente de Antonivka, combatiendo en el municipio de Oleshki; la otra, más al norte, en la localidad de Krinki. Más al sur de la ciudad de Jersón se está reproduciendo la misma estrategia, según el análisis militar semanal de Espreso, uno de los medios de referencia de Ucrania, del 15 de noviembre: se están intensificando los desembarcos en Hola Pristan, pueblo a siete kilómetros de la capital de provincia.
Roman Svitan, coronel retirado de las Fuerzas Armadas Ucranias y uno de los analistas más citados de la guerra, aseguró en el digital Oboz que esta tercera punta de lanza puede ser determinante para liberar el tramo final del Dniéper, hasta el cabo de Kinburn, porque puede forzar un retroceso de las tropas rusas hacia el municipio de Skadovsk, a las puertas de Crimea, para evitar ser aisladas. Esta situación permitiría también a Ucrania recuperar el control del golfo del Dniéper, una segura salida fluvial al mar Negro desde Jersón y Mikolaiv.
El Estado Mayor ucranio informa de que el objetivo inmediato es hacer retroceder al invasor a 20 kilómetros de distancia del río, para asegurar una recuperación de la vida civil y económica en los municipios en la orilla occidental. Esta distancia es la mínima para reducir la capacidad de acción de la artillería de origen soviético más común en el bando ruso. Una de las razones para las operaciones en el Dniéper es forzar un traslado de tropas rusas en los frentes de Donetsk, Járkov y Zaporiyia hacia el sur. Fuentes del Alto Mando para el Sur dan por hecho a este diario que un avance terrestre desde el Dniéper hacia Crimea, a unos 100 kilómetros de distancia, es por el momento imposible, por la inferioridad en recursos humanos y en artillería.
Si en algo coinciden los dos ejércitos es en restringir el acceso al Dniéper de los medios de comunicación. El Alto Mando ucranio para el frente sur niega este acceso y la posibilidad de entrevistar a militares en la retaguardia. En la contraofensiva de verano, en el frente de Zaporiyia, el secretismo también fue obsesivo. Representantes del Gobierno se quejaron públicamente de que los medios de comunicación y analistas recurrieran cada vez más a fuentes militares rusas para entender lo que ocurría en el campo de batalla. Lo mismo está sucediendo en Jersón. La BBC entrevistó este noviembre a militares rusos que han combatido en Krinki. Estos aseguraban que miembros de las fuerzas especiales ucranias habían asaltado sus posiciones vestidos con uniformes rusos, ataviados como bomberos o como personal de servicios de emergencia, algo que contraviene la Conven-
ción de Ginebra.
Los soldados rusos entrevistados por la BBC estimaban que ya habían desembarcado en Krinki 500 militares ucranios, aunque la cifra en toda la zona es muy superior, según subrayaron el 16 de noviembre fuentes militares occidentales a The Guardian. Según el rotativo británico, las Fuerzas Armadas ucranias habían conseguido establecer tres brigadas de marines en el lado oriental de Jersón, lo que equivaldría a 6.000 soldados. Si se tiene en cuenta que esta tropa combate en rotaciones de varios días, esto indica que puede haber por lo menos 3.000 militares operando en la orilla izquierda.
Los soldados rusos confirmaron a la BBC algo que han señalado analistas occidentales y rusos: primero son las fuerzas especiales las que toman posiciones enemigas y luego entra en acción el cuerpo de marines, la infantería naval ucrania. Se han reportado enfrentamientos entre ambos ejércitos a cuatro kilómetros de la orilla, pero Vitali, comandante de las fuerzas especiales, indica que sus hombres se infiltran mucho más allá entre las filas enemigas. El objetivo es localizar la artillería rusa y los pilotos de drones para que los obuses y los aparatos no tripulados ucranios los anulen. Esto es clave para asegurar el transporte en barcazas de blindados de
infantería como los estadounidenses Bradley. Localizar
a los pilotos de drones
Ucrania avanza al otro lado del río Dniéper, su mayor
logro en un año
Fuerzas especiales y ‘marines’ establecen varios puntos de desembarco a lo largo de
20 kilómetros de orilla bajo dominio ruso
CRISTIAN SEGURA, Jersón
ENVIADO ESPECIAL El otro gran éxito fueron los ataques
aéreos contra la
flota en Crimea
Ambos ejércitos
coinciden en
restringir el acceso
a la prensa
Marines de Ucrania navegando en el río Dniéper. / ALEX BABENKO (AP / LAPRESSE)
GUERRA EN EUROPA
INTERNACIONAL
El peronista Alberto Fernández (Buenos Aires, 64 años) entregará el 10 de diciembre el bastón de mando a su sucesor en la presidencia de Argentina, el ultra Javier Milei. Fernández ha estado al frente del país durante cuatro años convulsos, marcados por la covid, la ruptura con la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y una economía endeudada, sin reservas y con una inflación del 140%.
“Fue un momento muy difícil el que me tocó vivir”, asegura Fernández al hacer balance de su gestión, sin esquivar la responsabilidad de su Gobierno por no haber logrado “sintonizar con la sociedad argentina” y por abrir la puerta al ascenso de la ultraderecha. Le cuesta incluso encontrar un día feliz a lo largo de su mandato. Recibe en su despacho de la Casa Rosada, la sede del Gobierno argentino, donde ya ha comenzado la mudanza. Aún cuelgan de las paredes los cuadros de los grandes próceres del país sudamericano con los que reemplazó los de arte contemporáneo de su predecesor, el liberal Mauricio
Macri.
Pregunta. ¿Cómo fue la reu-
nión el martes con Javier Milei?
Respuesta. Fue una reunión institucional. Busqué sacarle dramatismo a una reunión institucional donde una fuerza política deja el poder y otra fuerza política se hace cargo. Fue una charla cordial, donde no pensamos igual,
pero pudimos escucharnos.
P. Milei propone medidas muy radicales. ¿Qué posibilida-
des tiene de llevarlas a cabo?
R. Básicamente entiende que todo el problema se concentra en el déficit fiscal, que hay que bajarlo drásticamente, que para eso hay que dejar de hacer obra pública, de invertir en educación y en salud y, si no alcanza el dinero, hay que vender las empresas del Estado. Esto es menemismo puro. Él reivindica mucho a Menem [1989-1999]. Ese tiempo ya lo hemos vivido y las consecuencias
no fueron buenas.
P. ¿Por qué tanta gente está dispuesta a dejar pasar la expe-
riencia menemista?
R. Hay motivos que tienen que ver con el presente. El proceso inflacionario lastima el bolsillo de la gente y enoja mucho. Puedo entender que muchos, en ese enojo, votasen lo contrario a lo que estaba sin entender qué signifi-
caba.
P. ¿Por qué están tan enojados
los argentinos?
R. Porque este presente es muy difícil. Argentina este año perdió 23.000 millones de dólares como consecuencia de la sequía. Los precios se vinculan al dólar y si faltan dólares eso se traslada a los precios de todos los bienes y servicios. El proceso in-
flacionario es muy nefasto.
P. ¿Podría haberse hecho algo
para evitar llegar a esto?
R. Faltándote 23.000 millones de dólares no se puede hacer nada. Es como si te quitaran de tu sueldo el 30%, es muy difícil po-
der hacer algo.
P. Había un lugar común en la política de Argentina que decía que el peronismo era una vacuna contra el surgimiento de figura disruptivas como Fujimori o Bolsonaro. La llegada de Milei parece decir que el peronismo ha per-
dido esa capacidad...
R. [Interrumpe] Son fenómenos pospandemia. La pandemia ha dejado efectos psicológicos muy difíciles. Hemos visto morir a 15 millones de personas y en ese momento tan trágico la derecha de todo el mundo se fortale-
ció, también en Argentina.
P. Pero en Argentina no fue la derecha tradicional la que se fortaleció, porque surgió un persona-
je distinto.
R. Acá la derecha se llama antiperonismo y el antiperonismo tiene casi el 40% de los votos. Esta
vez llegó a 55%.
P. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dijo que había que crear nuevas canciones para el peronismo. ¿Cuál sería esa nueva canción,
tras la derrota?
R. Me preguntaron si me sentía responsable de la derrota y lo que creo es que no hay que buscar un responsable. Está claro que el que gobierna tiene una responsabilidad en todo esto. Está claro que hubo algo que no supimos sintonizar con la sociedad. Tenemos que tener un sincero debate, que no es un debate contra nadie. Acá todo el mundo está pendiente si yo trato mal a Cristina [Fernández], si Cristina me tra-
ta mal a mí...
P. ¿Cuál es su hipótesis sobre
por qué fallaron?
R. Una primera hipótesis es que tuvimos demasiado debate público interno. También que el año de la sequía fue un año catastrófico para la economía. Dejemos claro que en 2021 y 2022, Argentina creció 16 puntos y los salarios empezaron a recuperarse, pero vino la sequía y nos arruinó todos los planes. En 2022 sobrecumplimos las metas con el FMI, pero en 2023 se nos hizo
imposible.
P. Argentina ya arrastraba
una crisis política previa a la sequía, al menos desde el rechazo del kirchnerismo al acuerdo que
se firmó con el FMI.
R. Eso es parte de los debates
internos.
P. Fueron más que debates,
hubo una ruptura interna.
R. No fue ruptura, porque siempre preservé la unidad y todos hicimos esfuerzos para pre-
servarla.
P. El expresidente Macri, como aliado de Milei, ha dicho que en la calle hay que enfrentarse a los orcos que se opongan a las medidas del nuevo Gobierno.
¿Qué piensa?
R. Verifica una vez más que es un caradura. Macri debería llamarse a silencio. Su honestidad en este mismo despacho la puedo poner en tela de juicio por muchas cosas y estoy esperando que responda ante la justicia por varias causas por las que la justicia
todavía no lo citó.
P. ¿Cree que habrá resisten-
cia?
R. Lo primero, y se lo dije a Milei, es que nosotros tenemos que bajar los decibeles de la confrontación interna, tenemos que recuperar la convivencia democrática, es decir, respetar que otro piense de otro modo. Eso no quiere decir que nos tengamos que quedar callados porque aho-
ra ganó el opositor.
P. ¿No teme los cuestionamientos de Milei a los consensos
democráticos?
R. ¿Por ejemplo?
P. Negacionismo de la dicta-
dura.
R. Ese es un grupo.
P. El de Victoria Villarruel, y
será vicepresidenta.
R. Veremos. Quiero creer que ella siendo vicepresidenta no seguirá teniendo una mirada negacionista de lo que fue la mayor tragedia argentina. Entiendo que viene de una familia militar y que debe haber vivido esa situación como una tragedia personal. Descubrir que se ha vivido entre torturadores, asesinos y desaparecedores de gente debe ser muy traumático para cualquiera, pero no
puede negarse semejante cosa.
P. ¿Cuál es el día que más va a
añorar de su presidencia?
R. La muerte de Maradona y el atentado contra Cristina fueron dos tremendos episodios que
me tocaron vivir.
P. ¿Lo que hereda su sucesor va a ser mejor de lo que usted
recibió?
R. Ustedes le hicieron un reportaje a Sergio Massa y le preguntaron qué diferencia habría entre el Massa ministro y el Massa presidente. Él contestó: “40.000 millones de dólares de diferencia. Los 40.000 millones que no tuve los tendrá el que
viene”.
P. ¿Y qué planes tiene para el
11 de diciembre?
R. Tengo algunas propuestas para irme a España a volver a dar clases. Me parece que está bien que tome distancia. Felipe González decía que los expresidentes somos floreros chinos, porque somos valiosos pero no
saben adonde meternos.
P. ¿Teme la deriva de la políti-
ca exterior argentina?
R. Sí, ya lo estoy sintiendo. Lo he hablado con Milei y le he ad-
vertido. Llamar a Lula comunista es cuanto menos llamativo.
ALBERTO FERNÁNDEZ Presidente saliente de Argentina
“Mi Gobierno no supo sintonizar
con la sociedad argentina”
MAR CENTENERA
F. RIVAS MOLINA, Buenos Aires
Alberto Fernández en su despacho de la Casa Rosada, en Buenos Aires, el miércoles. / ANITA POUCHARD SERRA
“El proceso de
inflación lastima el bolsillo de la gente y enoja mucho” “Le dije a Milei que tenemos que bajar los decibelios de la confrontación”
“Espero que cuando Villarruel sea
vicepresidenta no negará la dictadura” “Tengo algunas propuestas para irme a España a volver a dar clases”
O
OPINIÓN
Lo que vi, y veo
Hay quien no la ve, pero yo la vi, y la sigo viendo. Vi cómo una mujer fuerte, hecha a sí misma, se difuminaba en la nube negra de la violencia de género. Vi cómo su hija se convirtió en el ariete perfecto para percutir a aquella mujer valiente. Vi cómo esa mujer hecha a sí misma fue apartada de todo y de todos. Vi cómo una vez destruida, continuó exprimiendo sus ya múltiples debilidades, aprovechándose de todas las grietas abiertas en ella. Vi la destrucción y deshumanización de una persona, y después de muerta, lo sigo viendo, en él y en quienes conociendo todo, hoy sientan a su mesa a quien destrozó la vida de esa mujer fuerte, valiente y hecha a sí misma, a quien no quiero dejar de recordar ni un solo día, y menos, un día como hoy, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia
contra las Mujeres.
Javier Díaz Jorquera
Villacarrillo (Jaén)
¿Transporte público
adaptado?
Cuando los políticos de la Comunidad de Madrid animan a usar el transporte público y se les llena la boca diciendo que es uno de los mejores del mundo, debe de ser que no piensan en las personas con movilidad reducida, en las madres que van con el carrito de su bebé y en las personas que tienen que ir con muletas. Hay ascensores de varias líneas de metro que no funcionan y autobuses que dejan en tierra a madres con sus bebés en su carrito. ¿Cómo pretenden que puedan desplazarse estas personas en ese maravilloso transporte público que no se cansan
tanto de alabar?
Christine Anna Sanz Ahrens
Villaviciosa de Odón (Madrid)
Imagen de España Se me antoja tremendamente lesivo para la imagen de España el traslado a Bruselas del disparatado debate nacional en nuestras Cámaras. Exportar a Europa la perversa imagen de nuestro debate bicameral en casa es un despropósito. La puesta de costado del comisario Reynders, además de la nula atención parlamentaria despertada en Estrasburgo, debería hacer recapacitar a los organizadores. Es tal su enajenación política, que les resulta imperceptible el bochorno. Inconcebible en quienes la imagen de España asienta, o debería asentar, su
particular modo de obrar.
Enrique López de Turiso Vi t o r i a
E
l Gobierno español no apoya el terrorismo. Ni el que preside Pedro Sánchez ni ninguno desde la restauración de la democracia. La reacción de Benjamín Netanyahu de convocar a consultas —traducción diplomática para dar una reprimenda— a la embajadora española en Tel Aviv, Ana María Salomón Pérez, a raíz de las declaraciones del mandatario español reclamando a Israel que su ofensiva en Gaza se ajuste al derecho internacional humanitario es una sobreactuación injustificada y abre una innecesaria crisis diplomática.
En su viaje a Israel, Palestina y Egipto en su calidad de jefe del Ejecutivo español, que ostenta la presidencia de turno de la Unión Europea —le acompañó Alexander De Croo, primer ministro de Bélgica, el próximo país en presidir la Unión, y cuyo embajador también ha sido convocado—, Sánchez ha hecho algo que pocos de los mandatarios que se han reunido con Netanyahu desde el comienzo de esta guerra se decidieron a hacer. Se ha pronunciado con crudeza objetiva sobre la muerte de miles de palestinos civiles, algo atribuible únicamente a las acciones militares ordenadas por el primer ministro israelí.
El nivel de destrucción al que se ha sometido a la Franja, el desplazamiento de cientos de miles de personas que, literalmente, no tienen dónde cobijarse, el corte del suministro de elementos esenciales para la subsistencia como el agua, la electricidad, los alimentos y el combustible sobrepasan de largo las normas de cualquier enfrentamiento armado asumidas por la comunidad internacional.
Netanyahu pasa por alto que Sánchez ha condenado repetidamente el salvaje ataque que Hamás perpetró contra Israel el pasado 7 de octubre, en el que murieron 1.400 personas, entre ellas, dos ciudadanos españoles. El presidente del Gobierno se ha reunido con los familiares de los secuestrados israelíes, ha visto imágenes clasificadas de las atrocidades cometidas por Hamás y ha visitado uno de los kibutz devastados en la acción terrorista. También ha recalcado la comprensión de la sociedad española hacia la israelí ante estos hechos precisamente porque, durante décadas, España ha sido víctima del terrorismo. Ayer mismo, desde el paso de Rafah entre Egipto y Gaza, volvió a apoyar el derecho de Israel a la legítima defensa.
Para el mandatario israelí, sin embargo, nada que no sea un cheque en blanco a sus decisiones parece ser suficiente. Contestado masivamente en su país hasta el comienzo de la guerra y aun después, no ha tenido reparos en lanzar acusaciones de complicidad con el terrorismo islamista contra cualquiera que no suscriba sin fisuras su punto de vista, que ni es ni siquiera el de todos los israelíes. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ya pasó por ese trance. Por eso sorprende la actitud del Partido Popular, que ha preferido cerrar filas con Netanyahu para criticar al Gobierno español y hacer oposición en lugar de política de Estado.
Que Sánchez diga que “la matanza indiscriminada de civiles inocentes, incluidos miles de niños y niñas, es completamente inaceptable”, que “la violencia solo conducirá a más violencia” y que “tenemos que reemplazar la violencia por la esperanza y la paz” no es solo acertado sino obligado en las presentes circunstancias: 14.000 muertos según fuentes sanitarias de Gaza.
En vez de escuchar a sus ciudadanos y a la comunidad internacional, Netanyahu ha optado por el enfrentamiento diplomático con dos países de la Unión Europea comprometidos con tra-
bajar por la única salida sensata a la guerra en Ga z a : u n aq u es ap c í f i ayp o l í t i c a .
L
os colectivos feministas saldrán a las calles hoy —Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer— espoleadas por los éxitos de la lucha protagonizada por las jugadoras de la selección española de fútbol, campeonas del mundo en agosto pasado. El beso no consentido de Javier Rubiales, presidente de la Federación Española, a la futbolista Jenni Hermoso provocó una ola de indignación que ha cohesionado de nuevo al feminismo. La actuación de Rubiales y el apoyo que recibió de su entorno en un intento de convertir a la víctima en cómplice, descubrió hasta qué punto las estructuras del deporte están impregnadas de machismo.
Como el MeToo en movilizaciones anteriores, el Se acabó de las futbolistas volverá hoy a la calle como eslogan, elegido por el Ministerio de Igualdad junto al Ahora ya España es otra para este 25-N. Hay que celebrar que en la mayoría de las ciudades españolas las diversas sensibilidades del feminismo salgan juntas en manifestaciones unitarias. En Madrid, en cambio, las heridas abiertas por las diferencias en torno a la ley trans y a la gestión de la ley del solo sí es sí siguen sin cerrarse y de nuevo habrá dos marchas separadas: una convocada por la Comisión 8-M bajo el lema Se acabó, nuestra lucha es global —a la que ya ha anunciado que acudirá la exministra Irene Montero— y otra bajo el lema Unidad ciudadana y respuesta institucional, a la que acudirá la nueva titular de Igualdad, Ana Redondo, y convocada por la organización que lleva haciéndolo desde 1997, el Foro 25-N.
La batalla en torno a ese ministerio ha tenido momentos poco edificantes. Es deseable que Redondo encuentre la colaboración necesaria para propiciar el reencuentro de las diferentes corrientes del feminismo. La división no ayuda a la lucha contra la violencia machista ahora que se da un repunte de los feminicidios: en lo que llevamos de año, 52 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, dos más que en todo 2022.
La confrontación debilita al movimiento ante la reacción de un neomachismo que se crece justo cuando la extrema derecha se lanza a una guerra cultural cuyo objetivo es hacer retroceder las políticas de igualdad. La presión de Vox, del que dependen gobiernos del PP en comunidades y ayuntamientos, amenaza con revertir algunos de los logros conseguidos. Sería intolerable que se eliminaran ayudas y servicios, pero la normativa es de obligado cumplimiento para todas las autonomías. En ella figura la creación de los centros de crisis para ofrecer una atención integral a las víctimas de violencia machista. De momento solo hay cuatro en toda España, pero cada provincia debe tener uno antes de 2025. Entre las asignaturas pendientes figura también la formación en violencia de género de los profesionales que trabajan en servicios sociales, sanitarios y de se-
guridad. Este Se acabó no debe tener vuelta atrás.
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Virginia Woolf en el 25-N
Virginia Woolf argumenta en Una habitación propia sobre la importancia de que las mujeres tengamos un espacio propio para reflexionar, crear y ser nosotras mismas. Esta noción va más allá de la simple posesión de una habitación física; se trata de tener libertad y autonomía para expresarnos y existir en un entorno sin imposiciones externas. Esta ausencia de un espacio propio simboliza una negación de nuestra identidad y es una forma más sutil de violencia, igual de perjudicial. La violencia de género no se limita solo a la agresión física, sino que se manifiesta en la falta de espacios seguros y libres donde las mujeres podamos explorar nuestros pensamientos, ambiciones y reflexiones. La privación de este espacio propio es una privación de nuestra voz y poder. En este día crucial, debemos recordar que la lucha contra la violencia de género también implica garantizar que todas las mujeres tengamos el derecho a un espacio donde podamos reflexionar, crecer y ser dueñas de nuestras propias narrativas.
Helene Menayo Yeregui. Zumaia (Gipuzkoa)
MI QUELBARCELÓ
Un ‘se acabó’ sin vuelta atrás
CARTAS A LA DIRECTORA
Netanyahu no acepta la crítica
El Gobierno de Israel abre una crisis con España por la llamada de Pedro Sánchez a respetar el derecho humanitario
O
OPINIÓN
U
na parte de la belleza de una isla está en su nombre, en el que se conjugan la geografía y la literatura. Que una isla del Pacífico se llame Tuvalu ya es una promesa, sobre todo para quienes fuimos aficionados precoces a las novelas de expediciones y aventuras y a las anchas páginas de los atlas escolares. Niños de interior, en una época poco favorable a los viajes, solo habíamos visto el mar en las películas. Así que, cuando algunos lo vimos por primera vez de verdad, en una playa tranquila del Mediterráneo, nos pareció mucho menos novelesco, casi vecinal, con sus olas prudentes y sus lejanías accesibles. Nos gustaban los mares de resplandor esmeralda del cine, los de las tempestades suntuosas filmadas en estanques en hangares de Hollywood. Y por encima de todo nos gustaban las extensiones azules que llenaban páginas completas en los mapas del océano Pacífico, con islas de nombres exóticos en los que parecían contenerse las aventuras más incitantes de todas, las de los náufragos que se instalaban en ellas, algunos tan solitarios como Robinson Crusoe, otros en grupos de arrojo y fraternidad admirables. En la novela que he leído más veces en mi vida, La isla misteriosa, Julio Verne cuenta la historia de un naufragio no desde el mar, sino desde el aire, el de unos militares que escapan en globo de un campo de prisioneros sudista, en la guerra civil americana, y arrastrados por las tormentas llegan improbablemente a una isla desierta en el Pacífico Sur. Varias ensoñaciones simultáneas alimentaban la fascinación de la lectura: la del grupo de adolescentes unidos contra la adversidad, la de las aventuras marítimas, la de la isla como refugio contra la intemperie y como maqueta del mundo.
Como Verne era tan meticuloso, en la novela daba las coordenadas exactas de latitud y longitud de la isla, a la que los náufragos bautizan con el nombre de Lincoln. Niño fantasioso, pero también aplicado, yo encontré el lugar del mapa oceánico donde se situaba, y como no existía la dibujé como una mancha diminuta a bolígrafo.
A diferencia de la isla Lincoln, Tuvalu es una isla real, pero tan pequeña que no me habría sido posible localizarla en aquel atlas. Ahora, no sin una sensación de maravilla y de vértigo, la he encontrado en unos segundos en Google Earth, y me he ido acercando a ella como si viajara en una nave espacial. En las fotografías, en los vídeos, Tuvalu es una estampa de folleto de agencia de viajes, de novela gozosa de náufragos, de ese dañino ensueño europeo que empieza con los viajes de Cook y Bougainville en el siglo XVIII y se prolonga con la doble huida de Paul Gauguin y Robert Louis Stevenson en busca de una plenitud vital que la modernidad capitalista y tecnológica al parecer les negaba. En las islas de Oceanía, en Tahití y en Hawái, los ilustrados fantasiosos situaban un paraíso terrenal limpio de las coacciones eclesiásticas, habitado por seres inocentes que disfrutaban sin culpa de los placeres de la vida, en particular mujeres licenciosas y medio desnudas que se ofrecían sin apuro a los deseos de los navegantes, más enconados aún después de travesías tan largas. De los mares del Sur llegaron a Occidente la buganvilla, el hibiscus y la figura del Buen Salvaje; lo que llegó de Europa a las islas de los mares del Sur fue primero la sífilis, y después los misioneros y toda la brutalidad del colonialismo, también llamado la civilización, que consiste sobre todo, en las palabras de Joseph Conrad, “en arrebatarles la tierra a aquellos que tienen un color de piel distinto o narices ligeramente más aplastadas que las nuestras”.
Tuvalu es una isla alargada y sinuosa, con palmeras y playas de arena muy blanca, con arrecifes de coral. También es el cuarto país más pequeño del mundo. Tiene una extensión de apenas 26 kilómetros cuadrados y poco más de 11.000 habitantes. El blanco cegador de la arena está manchado de restos de basura de plástico que arrastran las corrientes marinas, como en muchas otras playas de Oceanía, y las raíces de las palmeras, igual que los tubérculos harinosos que se cultivan como alimentos en la isla, están empezando a pudrirse porque el agua del mar se infiltra en el subsuelo, y va desplazando la capa de agua dulce que antes las nutría. Mareas altas cada vez más poderosas inundan con frecuencia una isla tan plana que no tiene acantilados ni muros rocosos que la defiendan. En Tuvalu, el ascenso del nivel del mar a causa del calentamiento vaticinado desde hace mucho tiempo por los científicos no es una especulación teórica. La tierra firme ya está reduciéndose bajo los pies de sus habitantes, y es muy posible que hacia finales de este siglo la isla entera haya desaparecido bajo las aguas, borrada como una isla ilusoria dibujada a lápiz por un niño en un mapamundi.
El año pasado, en la bochornosa cumbre del clima en la que por no llegar no se llegó ni a mencionar expresamente la reducción en el consumo de combustibles fósiles, el primer ministro de Tuvalu exigió en vano, en nombre de su patria diminuta, un pacto internacional de verdad generoso, aunque sobre todo justo, para ayudar a los países más afectados por el cambio climático, que también son los más pobres. Ahora el Gobierno australiano se ha ofrecido a acoger cada año a 280 emigrantes de Tuvalu, con tantas precauciones y tanta letra pequeña que parece sobre todo un gesto barato de mezquindad envuelto en una campaña de relaciones públicas.
La cuarta parte de la población de Tuvalu vive por debajo del umbral de la pobreza. El 10% más próspero de la humanidad es responsable de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero causantes de las perturbaciones que están forzando ya la diáspora de los habitantes de la isla de Tuvalu, y de los fugitivos de la desertización y el colapso de la agricultura y la ganadería en los países del Sahel y en el cuerno de África, y los reducidos a la miseria y desplazados por las inundaciones que han cubierto este año la mitad de Pakistán. Aún quedan negacionistas cínicos que aseguran despectivamente que la alarma por el cambio climático es un capricho de privilegiados y elitistas. Ahora sabemos, lo acaba de explicar con su habitual contundencia Thomas Piketty, que la lucha por la justicia social y la igualdad ha de ser inseparable del activismo ecologista: si quienes más tienen, sea en el país que sea, producen con su despilfarro más contaminación de la tierra, del agua y del aire, son ellos los que han de cargar con el mayor peso de las medidas fiscales y las reglas de austeridad que deben imponerse con la máxima urgencia. No habrá otro modo de lograr una movilización mayoritaria y efectiva, ni de desmentir a los demagogos que ahora se fomentan con éxito el resentimiento y el oscurantismo anticientífico. Un oligarca ruso o un megalómano infantiloide del estilo de Elon Musk contribuye más al calentamiento global en unos pocos días con sus yates y sus aviones privados que la población entera de Tuvalu. El planeta entero es una ínfima isla azul en un océano ilimitado de negrura, un oasis de belleza y fertilidad en mitad de la nada absoluta. Los lectores de Julio Verne lo descubrimos en 1972, en la primera foto completa de la Tierra en el espacio, tomada por los astronautas del Apollo 12, los últimos que viajaron a la luna. Pero a nosotros no habrá quien nos acoja si nuestra Tuvalu se vuelve inhabitable.
Sabemos por Piketty que la lucha por la justicia social y la
igualdad ha de ser inseparable del activismo ecologista
Islas amenazadas ANTONIO MUÑOZ MOLINA — LAS OTRAS VIDAS
EL ROTO
FRAN PULIDO
En Tuvalu, como en otros lugares del planeta, el ascenso del nivel del mar a causa del calentamiento vaticinado desde hace mucho tiempo por los científicos no es una especulación teórica
S
i en las ciudades romanas las placas de los arcos conmemorativos y las inscripciones están escritas en mayúsculas, no es por elección, sino por necesidad: la vieja escritura latina no conocía la minúscula. La creación de la minúscula es, en el ámbito de la escritura alfabética, un logro similar a la invención de la rueda. Una vez que, a finales del siglo III después de Cristo, se creó la minúscula, nacía la jerarquía en el renglón; se fundaba el principio por el que se reservaba el texto en minúscula para lo común y la letra mayúscula para lo relevante. Las mayúsculas aprovechan un espacio tan convencional como el del renglón para dar mayor valor a unas determinadas palabras.
Desde su fundación en el siglo XVIII, los criterios ortográficos de la Real Academia Española han ido fijando el uso de mayúsculas para evitar la tendencia que tenemos a mayuscular cuanto creemos que es importante. Aunque muchas personas contraríen la norma, palabras como alcalde, concejal o rey van en minúscula en español según las disposiciones actuales, y está bien que sea así. Las reglas ortográficas son cambiantes entre lenguas: el español no mayuscula los idiomas (hablamos de árabe o de suajili) pero el inglés sí (Arabic, Swahili); el español pone en minúscula culturas y gentilicios (cultura persa, sevillano) que, en cambio, en la lengua inglesa van en mayúscula (Persian Culture, Sevillian).
Basándose en esa norma, en los años setenta del siglo pasado, en Estados Unidos se empezó a usar dentro de los colectivos de personas sordas la expresión Deaf Culture o Deaf Community para subrayar una reivindicación: la de que la sordera no es una discapacidad, la idea de que hay una cultura sorda, una manera de vivir de las personas sordas, que hay que respetar y no tratar de cambiar clínicamente. Hablamos de personas sordas, a menudo, sordos congénitos, con nula o poca audición, que tienen la lengua de signos como lengua materna, sordos que no quieren oír y que llaman “audismo” al prejuicio de quienes piensan que no oír al nivel común es una discapacidad. Esta cultura sorda reivindica su identidad y su lengua: los signos, las manos que hablan.
Quienes no tenemos falta de audición no solemos estar familiarizados con esta idea, que es respetable, pero distinta de las pretensiones de otro grupo de personas con sordera o hipoacusia, de nacimiento o adquirida por enfermedades, que quieren, a través de prótesis como implantes cocleares o audífonos, acceder a las lenguas habladas. Para esas personas, la lengua de signos es secundaria y es primaria la de su entorno, entendida a través de la lectura labial. Si para los primeros la meta es gestualista, para otros las aspiraciones son oralistas.
En inglés fueron más allá y empezaron a llamar sordos con mayúscula (Deaf) a unos y sordos con minúscula (deaf) a otros. Con mayúscula, Deaf se aplica al grupo de personas con falta de audición que se expresan con lengua de signos preferentemente. Esta doble categoría de letra encaja en las normas ortográficas del inglés, donde se mayusculan culturas y grupos humanos, pero en español funciona mal, porque en nuestra lengua no hablamos de los Salmantinos o de las Viudas. Entiendo el fetichismo que nos producen las mayúsculas, pero, con todo respeto, me pregunto si es conveniente aplicar esa jerarquía dentro de la comunidad sorda, si es beneficioso separar con la escritura sus diferencias. En lengua inglesa ya hace unos años que se plantea la necesidad de evitar la distinción s/S y lo que se debate ahora es cuál debe ser el término por defecto.
Los lectores se preguntarán por qué, en medio de tanta noticia política, elijo este tema hoy. Y quiero explicarme. Por visible y grande que sea la mayúscula, nada puede parar la necesidad de novedad de la voraz actualidad informativa y su tendencia a la fagocitación de lo recién ocurrido en busca de lo que va a ocurrir. Y hay dos cosas que la mayoría hemos olvidado y que han sucedido en este año 2023. La primera, afortunada, es que en julio se aprobó en España el reglamento que regula la utilización de la lengua de signos: sin duda, un logro para la comunidad sorda. La segunda, trágica, es que hace justo un mes se produjo el último tiroteo múltiple ocurrido en Estados Unidos, en Maine, con 18 muertos, 4 de ellos sordos.
Como las personas, las letras ocupan el espacio mensurable que les es asignado: los acontecimientos van en mayúsculas (“Matanza de Maine” se puede escribir así), igual que las disposiciones legales (“Reglamento de las condiciones de utilización de la lengua de signos española”). A la mitad del tamaño, en minúsculas, están los ciudadanos que viven estas circunstancias, trágicas o prometedoras, y a los que no salvan ni visibilizan las mayúsculas, sino la salud física y mental, el derecho, la educación y la democracia, que, curiosamente, van en mi-
núscula.
Lola Pons Rodríguez es historiadora de la lengua y catedrática en la Universidad de Sevilla.
D
el PSOE de Pedro Sánchez ya sabemos que poco puede esperar de la clase trabajadora, ni nadie que no reine en Marruecos o en un palacete de Waterloo. Hace décadas que se dice que el partido ha cambiado sus siglas. Que ya no es socialista, ni obrero, ni español solamente (pues americano también). Pero Sumar está recién aparecido y ya se dice de ellos que son “Sumar-ca blanca”. La versión Hacendado del PSOE, que calla precisamente sobre Mercadona y su “capitalismo despiadado”, que decía Ione Belarra. Y no es que sus cinco ministros sean mejores o peores, sino que el PSOE ha hecho un metódico trabajo de domesticación del espacio a su izquierda.
Comenzó en 2020, con el Gobierno de coalición junto a Podemos, cuando el PSOE se quedó con los ministerios de política material (de Economía a Exteriores) mientras cedía los ministerios más dados a la batalla cultural (Igualdad, Agenda 2030, Consumo y Universidades). Estos han sido los puestos favoritos de la izquierda entonces morada y ahora rosada, centrados en intentar cambiar la mentalidad y las entrañas de la gente, por no poder cambiar la mentalidad y las entrañas del sistema. Aquella estrategia culturalista se repite: Cultura para Ernest Urtasun, Agenda 2030 para Pablo Bustinduy, Juventud e Infancia para Sira Rego. Desde estos ministerios nos sermonearán sobre los peligros para el medioambiente de poner el aire acondicionado, que “la tortura no es cultura” o que Eurovisión será la tumba del fascismo. Y absorberán gustosamente el descontento popular, como hicieron Montero y Garzón con el solo sí es sí, los juguetes sexistas y los chuletones contaminantes. Mientras tanto, seguirán pasando desapercibidos Vivienda, Educación o Industria en manos de “socialistas” multipropietarios cuyos hijos van a la privada y que creen, como decía Solchaga, que la mejor política industrial es no tener ninguna.
La misma lógica neoliberal repetirá Sira Rego: que la mejor política migratoria es no tener ninguna. La dejarán hablar de los menas y les niñes, pero no sobre aquello que le correspondería por origen familiar: los más de 6.150 niños palestinos asesinados por el terrorismo de Estado de Israel. Tampoco permitirán a Bustinduy criticar la OTAN, sino que lo pondrán a las órdenes del otanismo sin fusiles que representa la Agenda 2030 o el Foro Davos. El PSOE los aparta de cualquier cargo de responsabilidad exterior, desactivándolos como hizo en la legislatura anterior con Yolanda Díaz y Alberto Garzón, los “peligrosos comunistas”, al darles ministerios capados con varias competencias descentralizadas a nivel autonómico. Lo mismo le hace ahora a Mónica García, con un Ministerio de Sanidad cuya gestión se está resquebrajando en taifas, con el beneplácito por cierto de la “izquierda plurinacional” a la que pertenece, que le quiere plantar cara a Ayuso pero no a lendacaries y puchdemonios.
Además, por si esta izquierda fuera poco, tendremos que soportar a una derecha más perdida que el barco del arroz, que seguirá sin enterarse de nada e intentando convencernos de que la Rego es de Hamás, Mónica García de la ETA y Bustinduy y Urtasun castro-chavistas. De que el problema de esta progresía bohemio-burguesa bruselo-washingtoniana es en realidad
su totalitarismo nacional-bolchevique moscovi t apeki nés.
Cosas grandes en letra pequeña LOLA PONS
ANA IRIS SIMÓN
El PSOE y su marca blanca
RIKI BLANCO
En Estados Unidos se refieren al colectivo sordo con mayúsculas, para reconocerlos como parte de una cultura. No hace falta señalar con la escritura la diferencia, sí celebrar sus avances
N
unca es agradable ver reaparecer el nombre del pederasta Gabriel Matzneff en las tendencias de X. El hombre que abusó de la escritora francesa Vanessa Springora, cuando esta tenía solo 14 años y él 50, aprovechando la complacencia ante la pedofilia de un ambiente intelectual y una sociedad burguesa enferma que confundía libertad sexual con agredir sexualmente a niños, como queda retratado en El consentimiento o en La familia grande de Camille Kouchner, vuelve a ser noticia. Acaba de ser acusado por otra mujer de haberla violado cuando era pequeña, en los años ochenta. El padre de esta mujer, un íntimo de Matzneff, cuya carrera y escritos veneraba, se la “ofreció”, literalmente. Los abusos tuvieron lugar en un palacete de la familia en el pijísimo séptimo distrito de París. Empezaron cuando ella tenía cuatro años y terminaron cuando cumplió 13.
Convertido hoy en lo que tendría que haber sido siempre, un paria de las letras —si es que las hazañas sexuales de un enfermo mental fueron algún día algo parecido a una obra literaria—, y obligado a sus 87 años a vivir casi recluido en un estudio de alquiler social de 30 m 2 en el barrio latino de París por miedo a ser linchado —sin duda hay parias que viven mucho peor—, Matzneff ha llevado la abominación a niveles difícilmente superables. Recuerdo la incomodidad que sentí al leer el testimonio de Springora. Por momentos tenía que cerrar el libro para encajar lo que describe. Hace poco sentí lo mismo con otra bomba literaria, Triste tigre, de Neige Sinno, abusada por su abuelo cuando era una niña, y no pude ir más allá de las 10 primeras páginas. Lo retomaré, pero lo que quiero decir es que no son lecturas agradables, y suelen dejarle a uno bastante tocado, a veces durante días. De hecho, en Francia, estos libros han marcado un antes y un después, y han permitido que la palabra se libere y que termine la impunidad de la que gozaron tantos años ilustres pederastas como Matzneff.
Por eso, me llamó la atención que unas semanas atrás, al poco de estrenarse la adaptación cinematográfica del libro en los cines franceses, se pusiera de moda en TikTok entre los adolescentes la frivolidad de filmarse a uno mismo antes y después de ver la película para, se supone, remarcar el impacto emocional que provoca el ver en pantalla a un pederasta abusar de su víctima. Los vídeos, a cual más ridículo y vacuo, son una especie de concurso de la aflicción impostada, con sus autores poniendo caritas y morritos o colocándose bien el pelo, más preocupados por salir guapos en cámara que por el mensaje de la obra.
El hashtag #LeConsentement fue compartido más de 30 millones de veces y, al cabo de una semana, el número de espectadores se triplicó, asegurando el éxito de la película. El productor de la cinta interpretó el fenómeno como “la prueba de que la juventud francesa también levanta el puño cuando se abordan temas que le concierne”, lo que me pareció completamente delirante: ¿será que no hemos visto los mismos vídeos? Entiendo que para un productor el tirón comercial es fundamental, pero de ahí a felicitarse de que un tema tan grave, puesto en palabras con tanta inteligencia y sutileza por Springora y que destruye cada año la vida de 160.000 niños en Francia, sea tratado desde la superficialidad más absoluta me parece una pena. Como también me entristece que muchos chavales ya solo dediquen el día a transformar cualquier cosa que viven en una herramienta de su comunicación personal, movidos por una necesidad casi patológica de protagonismo, incluso cuando disfrutan de una obra cultural. Con lo bonito que
es ir al cine y olvidarse de uno mi s moe l t i e mp od eu n ap e l í c u a .
T
odos guardamos un registro íntimo de errores. De cosas que habríamos evitado, que no habríamos dicho o que habríamos hecho de otra forma. Crecer incluye la conciencia de la equivocación. Sé que trasladar esto a la política es ciencia ficción, pues en el reconocimiento de la debilidad parece residir la fortaleza del contrario. El problema es cuando el empecinamiento te aísla de los tuyos sin necesitar siquiera a esos contrarios. Así te conviertes en tu peor enemigo.
Hablamos de Podemos, sí. La explosión de ilusiones y exigencias con que nació este partido se hizo un hueco merecido en un escenario adormecido por la inercia y estéril de respuestas ante las crisis que vivíamos. Podemos sacudió el tablero, obligó al PSOE a analizar su anquilosamiento y a explorar nuevos avances que llegaban alto y claro desde la calle. Frente a los temores extendidos por la derecha de que se avecinaba el bolivarianismo, unas causas judiciales que fueron quedando en nada y un acoso familiar inmisericorde, supo obligar al PSOE a estar atento a la izquierda y no solo a la ortodoxia.
El brillo que aportó, sin embargo, se apagó también por méritos propios. Las depuraciones internas, la autocombustión en la que entró Pablo Iglesias al abandonar la vicepresidencia para saltar a la Comunidad de Madrid y de ahí al vacío, el señalamiento a dedo de Yolanda Díaz como sucesora y, después, las zancadillas internas han hecho el resto. Pero acaso lo más determinante ha sido otra cosa. Una cuestión de actitud. En lugar del registro íntimo de errores que mencionaba, las representantes de Podemos en el Gobierno han hecho el de agravios. El empecinamiento tomó el poder y sustituyó lo que debió ser autocrítica. La ley del sí es sí aportó algo de gran relevancia como es el principio del consentimiento y esperemos que eso se convierta en piedra, pero la obstinación en el error y su atribución a los “jueces machistas” fijó el terreno para el suicidio político. La última entrega es la patética acusación de Irene Montero e Ione Belarra a Sánchez por echarlas del Gobierno. Se prescindió de ellas, sí, como antes de Carmen Calvo, perdedora en ese momento por su visión opuesta de la materia, o ahora Pilar Llop, quemada en la misma hoguera. Sin que se les haya notado. Podemos tiene muchos enemigos, pero el peor sigue dentro, y es la incapacidad de corregir errores. De comunicar qué habrían hecho de forma diferente si volvieran a empezar. ¿Se lo preguntarán, al menos?
ANATOMÍA DE TWITTER / CARLA MASCIA
Protagonistas a toda costa
BERNA GONZÁLEZ HARBOUR Si Podemos
volviera a empezar
En Francia se ha puesto de moda colgar en TikTok las reacciones de aflicción tras ver
la película ‘El consentimiento’
La terraza.
EXPOSICIÓN / SUSANA GALBIS / ‘SUNSET SUNRISE’ (6/6)
ESPAÑA
Q
ue Iñigo Urkullu no se presentaba por cuarta vez como candidato a lehendakari era una hipótesis que se manejaba en los medios nacionalistas vascos desde las elecciones municipales y forales de mayo y las generales de julio ante la importante caída de voto de los jeltzales —cerca de 100.000 papeletas— y el paralelo ascenso de EH- Bildu que, en ambos comicios, casi igualó al nacionalismo tradicional. Lo que ha sorprendido ha sido el adelanto de los acontecimientos con la notificación de la dirección del PNV al lehendakari de su relevo antes de que este se pronunciara. Una notificación vinculada a la percepción de la dirección del PNV de que el lehendakari no descartaba volver a presentarse por su notable despliegue político durante el verano. Una propuesta de calado como la celebración de una convención constitucional para reformar el modelo de Estado en la próxima legislatura del Gobierno de coalición PSOE- Sumar, publicada por este diario, sería impropia de quien se iba a ir en la primavera que es cuando se celebrarán los comicios vascos, previsiblemente en marzo.
La clave de este movimiento radica en la preocupación de la dirección del PNV por el desgaste que está sufriendo el Gobierno vasco, personificado en la figura del lehendakari. El Ejecutivo PNV-PSE ha mostrado en la última legislatura vasca un serio deterioro en los servicios públicos, particularmente en la antes prestigiosa sanidad pública, Osakidetza, unido a un fuerte acoso, especialmente de la central sindical, ELA-STV, de ideario nacionalista. La manifestación política de ese deterioro se ha mostrado con mucha celeridad. Así, en las anteriores elecciones vascas, las de 2020, el PNV superaba en 10 escaños a la segunda fuerza, EH-Bildu, 31 frente a 21 escaños. En tres años, EH-Bildu prácticamente ha igualado al PNV en votos en los comicios municipales, forales y generales y las encuestas para las elecciones vascas de la próxima primavera se aproximan a estos parámetros.
El PNV tiene, además, un serio problema no sólo con el voto juvenil, incluso con el de las edades medianas. Los dirigentes del PNV llevan tiempo especulando con la necesidad de relanzar una imagen de modernidad y juventud y no descartan que por primera vez su candidata a lehendakari sea una mujer, El primer obstáculo para una imagen de modernidad sería un lehendakari que aspirase por cuarta vez a presidir el Gobierno vasco. Ese sería el problema. No tanto la edad —Urkullu tiene 62 años— ni tampoco la orientación política. Nadie está pensando en las filas peneuvistas en regresar a la etapa del soberanismo unilateral del lehendakari Ibarretxe. La impronta que ha marcado Urkullu en el Gobierno vasco —acompañado hasta ahora del presidente del PNV, Andoni Ortuzar— ha venido para quedarse.
Urkullu fue elegido lehendakari pocos meses después del cese del terrorismo etarra. Le tocó lidiar con las consecuencias del terrorismo, que inició su antecesor en Ajuria Enea, el socialista Patxi López. Lideró con el apoyo del PNV y PSE el reconocimiento a las víctimas, el establecimiento de una paz con memoria, incluida la autocrítica por la pasada falta de empatía de las instituciones vascas. Colaboró en el desarme de ETA. Puso en primer plano las preocupaciones socio-económicas de la ciudadanía sobre las cuestiones identitarias y contribuyó a tranquilizar a una Euskadi hastiada por el terrorismo y la confrontación política.
ANÁLISIS / LUIS R. AIZPEOLEA
El presidente que dio un giro al partido
Iñigo Urkullu no será el candidato del PNV en las elecciones autonómicas vascas del año próximo, según adelantó ayer El Correo y confirmó este diario. La decisión ha cogido por sorpresa a los partidos vascos. No tanto por el hecho de que el lehendakari no vaya a intentar un cuarto mandato, pues se especulaba con la hipótesis de que renunciara a presentarse, sino por el procedimiento: ha sido la dirección del PNV la que ha comunicado su decisión a Urkullu antes de que este se pronunciara. El motivo de fondo, según fuentes del partido, es que el PNV pretende ofrecer una imagen de cambio y modernidad para frenar el ascenso de EH Bildu que detectan todas las encuestas y que quedó patente en las pasadas elecciones municipales y forales de mayo y en las generales de julio, cuando los peneuvistas perdieron cerca de 100.000 votos. Con el cambio de candidato, el PNV pretende buscar una mayor cercanía a la población vasca y una imagen de modernidad, pero eso no implicará un giro en la orientación política, según las mismas fuentes.
El PNV pondrá formalmente en marcha el lunes el proceso para decidir quiénes serán sus candidatos en las elecciones autonómicas del País Vasco, previstas para la primavera de 2024. Ese día se reunirá el Euzkadi Buru Batzar (EBB, el máximo órgano del partido entre congresos). Urkullu fue presidente del PNV de 2007 a 2012, el mismo año en que fue elegido presidente vasco, y desde entonces ha estado al frente del Ejecutivo.
La Ejecutiva nacional del PNV emitió ayer un comunicado, en el que, sin desmentir ni confirmar que el partido vaya a prescindir de Urkullu, subraya que está previsto que la dirección nacionalista “aborde este asunto en la reunión que celebrará el próximo lunes, 27 de noviembre”. “Hasta entonces, el EBB no entrará a valorar informaciones periodísticas. Fiel a su costumbre, el EBB informará oportuna y puntualmente del inicio del citado proceso”, añade la nota. Fuentes de la Lehendakaritza (sede de la Presidencia del Ejecutivo vasco en Vitoria) aseguran a este diario que Urkullu no les ha comunicado “nada” al respecto. “No sabemos nada. Es una decisión que compete al partido”, aseguran estas fuentes.
Las elecciones autonómicas aún no tienen fecha fijada, aunque los cuatro años de la actual legislatura finalizan en julio de 2024. Urkullu, que como presidente tiene la competencia exclusiva para decidir la fecha de los comicios, guarda en secreto sus planes: podría agotar el mandato, haciendo coincidir las elecciones con las europeas que se celebran en junio, o adelantar las vascas a marzo. Tras ser descartado Urkullu como cabeza de lista, la opción que cobra más fuerza para sustituirlo es la de la eurodiputada Izaskun Bilbao, expresidenta del Parlamento vasco y eurodiputada desde 2009. También se ha barajado como posible candidato al ex diputado general de Bizkaia Unai Rementeria.
El presidente peneuvista, Andoni Ortuzar, afirmó ayer que el relevo de Urkullu no estaba sobre la mesa en estos momentos, aunque reconoció que en la elaboración de las listas electorales del PNV estaba “todo abierto”. “Nosotros tenemos un procedimiento muy tasado. Primero tenemos que hablar con el
lehendakari. Se ha hecho siem-
El lehendakari Iñigo Urkullu, el jueves en un minuto de silencio en el Parlamento Vasco. / L. RICO (EFE)
El PNV comunica a Iñigo Urkullu
que no repetirá como lehendakari Los nacionalistas pretenden ofrecer una imagen de modernidad para frenar a EH Bildu Los peneuvistas
perdieron cerca de
100.000 votos en las
pasadas elecciones
La opción que cobra
más fuerza es la
de la eurodiputada
Izaskun Bilbao
MIKEL ORMAZABAL, San Sebastián
ESPAÑA
Distendió sus relaciones con el Gobierno central. Primero con Mariano Rajoy, al que apoyó sus últimos Presupuestos, y luego con Pedro Sánchez, tras respaldar su moción de censura a Rajoy por la condena al PP por corrupción. También trató de mediar entre el presidente Rajoy y el de la Generalitat, Carles Puigdemont, para evitar la intervención de la autonomía catalana por el Estado. Fracasó en su intento. Pero también marcó distancias con el procés catalán. Evitó que se contagiara en Euskadi, pese a los intentos de EH- Bildu. Fue muy claro al señalar: “En un mundo globalizado, la independencia es prácticamente imposible. Es un concepto del siglo XIX”. Sin Urkullu, el PNV se mantendrá en esos parámetros. Adelantó a EH-Bildu en pragmatismo político y ahora trata de competir en modernidad.
La relación entre el Partido Nacionalista Vasco y Junts per Catalunya florece en pleno otoño. Los dos partidos escenificaron ayer en Bilbao una alianza para articular un frente común de talante conservador en el Congreso de los Diputados, y mitigar la pinza con la que Esquerra Republicana y EH Bildu presionan al Gobierno desde el flanco izquierdo. La oficialización de la nueva sociedad JxCat-PNV implica echar sacos de tierra sobre la profunda grieta que mantenía distanciadas a ambas formaciones desde que en los días más agitados del procés Carles Puigdemont reprochó al lehendakari Iñigo Urkullu haber actuado con deslealtad hacia el independentismo catalán.
Ayer en Bilbao, Jordi Turull, secretario general de Junts, y Andoni Ortuzar, presidente del PNV, se reunieron durante dos horas para constatar la “mutua voluntad de mirar a un futuro de colaboración”, según manifestaron desde ambos lados. Los objetivos comunes consisten en reivindicar sus “respectivos proyectos nacionales”, mientras impulsan de manera coordinada “medidas legislativas, económicas y sociales que promuevan el bienestar de las ciudadanías de Euskadi y Cataluña”. La foto quedó eclipsada por el anuncio del PNV de apartar a Iñigo Urkullu de la carrera por la presidencia vasca.
Era la primera vez que Turull visitaba Sabin Etxea, la sede central del PNV en Bilbao, como secretario general de Junts. La reunión se celebró pocos días después de que tanto PNV como Junts suscribieran con el PSOE acuerdos “de alto contenido político”, subraya la delegación vasca, que deben empezar a desarrollarse e implementarse en las próximas semanas. Tras intensas negociaciones para condicionar la reelección de Sánchez, ambas formaciones comparten la necesidad de marcar desde el inicio de la legislatura una senda de cumplimiento de los compromisos que Pedro Sánchez y su Gobierno han adquirido con Euskadi y Cataluña. “Para ello, EAJ-PNV y Junts trabajarán en las Cortes de forma coordinada para el cumplimiento de los objetivos compartidos”, coincidieron.
La maniobra de Junts y PNV se sustenta sobre una doble ambición. De una parte, se trata de maximizar las ganancias que les pueda propiciar dar apoyo al frágil Ejecutivo del PSOE y Sumar, a la vez que se erosiona a los respectivos rivales locales. Cada tanto que se anoten Míriam Nogueras y Aitor Esteban, portavoces de Junts y PNV en la Cámara baja, impacta negativamente en el marcador de ERC y EH Bildu. No es un efecto menor, toda vez que en el horizonte aparecen las elecciones vascas, entre marzo y junio del año que viene, y las catalanas, previstas para principios de
2025. Esquerra y EH Bildu mantienen una buena sintonía desde hace tiempo, hasta el punto de llegar a pactar una lista conjunta para el Senado. En la campaña por el 23-J, Gabriel Rufián, acompañado de Oriol Junqueras, compartió mítines con Arnaldo Otegi. Republicanos y abertzales han apostado por una estrategia política pactista, y se han erigido en un socio fiable para el Gobierno de España, con quien comparten coincidencias progresistas. A su vez, Esquerra manda en solitario en la Generalitat y tiene siete escaños en el Congreso, los mismos que Junts. EH Bildu tiene seis diputados en la Cámara baja, uno más que el PNV, y la posibilidad que asalte el Gobierno vasco ha dejado de ser remota.
Ante semejante escenario, la sensibilidad más tradicional que encarnan Junts y el PNV busca no quedar desplazado del tablero político. Ambas formaciones han tenido un papel clave en las negociaciones del PSOE para poder formar Gobierno. Pese a que cada parte puso sus propias peticiones sobre la mesa de Pedro Sánchez, Junts y el PNV tienen reivindicaciones comunes, como la reclamación del “reconocimiento nacional” del País Vasco y Cataluña, y la reforma del modelo de Estado.
“La aritmética parlamentaria resultante de las elecciones generales del 23-J ha deparado que el voto de las diputadas y de los diputados de EAJ-PNV y de Junts sea necesario e imprescindible para la aprobación de leyes, presupuestos y todo tipo de iniciativas gubernamentales y parlamentarias”, afirmaron ambas formaciones, tras el encuentro de ayer. Era la tercera reunión pública conocida del máximo representante del PNV con Turull, desde que se reactivaran las relaciones entre ambas formaciones políticas, tras el período de distanciamiento que provocó el procés y el referéndum del 1-O.
En 2020, Urkullu desveló en unas notas que el 9 de octubre de 2017 Puigdemont le reconoció no tener ninguna intención de proclamar la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) en el Parlament de Cataluña. La afirmación contrarió al expresident, que siempre ha defendido que lo que generó el 1-O no fue ningún farol.
El volantazo estratégico que ha dado el propio Carles Puigdemont al rumbo de Junts, rubricado con un pacto con el PSOE que él mismo anunciaba como impensable, ha facilitado la reconstrucción de las relaciones con el PNV. Puigdemont se reunió con Ortuzar el 15 de septiembre y el 25 de
octubre en Waterloo y en Brusel as,respecti vamente.
Junts y PNV oficializan un frente común en el Congreso
ante la alianza de ERC y Bildu
Jordi Turull y Andoni Ortuzar se reúnen en Bilbao para concretar estrategias electorales conjuntas
pre así, es una conversación que tienen los presidentes de los consejos territoriales y el presidente de la ejecutiva con la persona que está en Ajuria Enea [residencia oficial del lehendakari] sobre cómo se ven las cosas, se hace un diagnóstico de situación y, a partir de ahí, esa comisión del partido habla con toda la ejecutiva y de ahí salen las decisiones”, indicó Ortuzar, tras opinar sobre la “excesiva ansiedad” que existe en Euskadi de cara a las próximas autonómicas. Todo se conocerá “en las próximas semanas”, aña-
dió.
Un valor seguro
Urkullu había sido hasta ahora un valor seguro en las elecciones. Ganó los comicios de 2012 que acabaron con la etapa del socialista Patxi López (2009-2012) y ganó después con holgura en 2016 y 2020. El PNV, sin embargo, ha dado muestras de desgaste en las elecciones municipales y generales celebradas este año, y ve muy cerca la amenaza de EH Bildu. Los abertzales, que no han decidido aún si presentarán a Arnaldo Otegi como candidato a lehendakari, se quedaron a solo 1.000 votos del PNV en las generales.
Urkullu (Alonsotegi, Bizkaia, 62 años), diplomado en Magisterio, ha sido un “hombre de partido” desde muy joven, según apuntan en su entorno. Milita en el PNV desde los 16 años y en diciembre de 2007 se convirtió en su presidente. Ha encadenado tres legislaturas consecutivas al frente del Gobierno vasco, siempre con el apoyo de los socialistas. Se ha distinguido por su talante moderado y dialogante. En su última etapa, ha tenido que hacer frente a una situación política complicada, con críticas constantes sobre la situación de la sanidad y la educación públicas. Tras la tramitación de la proposición de ley de amnistía en el Congreso para borrar los delitos de los encausados del procés independentista catalán, Urkullu afirmó que se abre una vía “para el reconocimiento de la realidad nacional vasca” y para la celebración de un referéndum acordado sobre el futuro político del País Vasco.
Ambos constatan la “voluntad de mirar a un futuro de colaboración” Las formaciones vivieron un
distanciamiento durante el ‘procés’
MARC ROVIRA / M. O. Barcelona / Bilbao
Las delegaciones del PNV y Junts encabezadas por el secretario general de Junts, Jordi Turull, segundo por la izquierda, y por el presidente del
PNV Andoni Ortuzar, segundo por la derecha, en la reunión con el partido nacionalista ayer en Bilbao. / LUIS TEJIDO (EFE)
ESPAÑA
PERIDIS A 10 días de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cumpla cinco años con el mandato caducado, el Gobierno ha empezado a agitar el árbol. Y en ese empeño se ha encontrado con un aliado, el presidente suplente del órgano de gobierno de los jueces, Vicente Guilarte, que ayer, utilizó esa misma expresión, “agitar el árbol”, para expresar que todo su esfuerzo está centrado en conseguir la renovación y que incluso aspira a lograrlo en lo que queda de año. Cómo se va a conseguir no está claro porque la renovación sigue precisando un acuerdo con el PP, que ayer invocó las referencias al lawfare contenidas en el acuerdo del PSOE con Junts para alejar la posibilidad de un pacto con los socialistas.
La mañana comenzó con Guilarte y el ministro de Justicia sentados hombro con hombro en un desayuno informativo en el Real Casino Gran Círculo de Madrid. Para entonces, entre los asistentes, ya había dos temas de conversación: las palabras pronunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el jueves en Israel, con las que descartó cambiar las mayorías parlamentarias para renovar el Poder Judicial y se mostró confiado en llegar a un acuerdo con el PP; y la querella por prevaricación de Sumar contra los 10 vocales conservadores del CGPJ, incluido el presidente.
Guilarte intentó restarle importancia a la querella —“si me
condenan tendré que cumplir”—, pero se mostró molesto porque, dijo, el movimiento va en la línea contraria a lo que él pretende, que es rebajar la tensión para favorecer la renovación. “Creo que estas actitudes no van a ningún sitio y es lo mismo que ha hecho desde el otro lado, con querellas y señalando. Si lo que estamos es intentando buscar todos fórmulas de pacificación y de renovación y de consensos, pues no empezamos bien, creo. No me gusta”. Bolaños se desmarcó de la iniciativa de Sumar. “Es una decisión que ha tomado una fuerza política” que “no es el PSOE”, aseguró, e insistió en que su objetivo es “tender puentes de entendimiento con el CGPJ”.
Terminado el desayuno, Guilarte y Bolaños se despidieron para encontrarse, de nuevo, minutos después. Esta vez, en la sede del CGPJ, donde se habían citado para su primera reunión oficial. Ambas partes quisieron encuadrar el encuentro dentro de la ronda de contactos que el ministro ha iniciado tras asumir la cartera de Justicia y explicaron que responde a la costumbre de que la primera visita institucional que realizan los nuevos titulares del cargo sea a la sede del Poder Judicial. Pero a nadie se le escapa que este día coincidían varias circunstancias que agrandaban el foco sobre esta cita. “Se ha abierto una nueva etapa después de la investidura. Estamos en una nueva etapa y un nuevo gobierno y un nuevo ministro de Justicia”, resumió Bolaños a la salida del Real Casino. Después de meses de parálisis absoluta, estas palabras, unidas a las pronunciadas por Sánchez en Israel, suponen siquiera un mínimo indicio de que algo puede mo-
verse.
Tono amistoso
La reunión transcurrió en tono amistoso, pero ninguno de los dos quiso hacer declaraciones cuando terminó. Eso sí, ambas instituciones enviaron sendas notas a los medios en las que destacan que coincidieron en la necesidad de renovar el Consejo. “Cuanto antes”, precisa el comunicado del ministerio, que hace también referencia a las palabras pronunciadas por Bolaños antes de la reunión, cuando aseguró que dedicará todo su esfuerzo a tender “puentes de entendimiento para que el Poder Judicial recupere la normalidad institucional”. Guilarte destacó la necesidad de buscar fórmulas alternativas que eviten “la situación de enquistamiento actual”.
Esas fórmulas por las que aboga el presidente suplente desde que llegó al cargo, en julio pasado, no son posibles reformas legales en la línea de la manejada por el PSOE hace dos años, sino cambios en los procedimientos de nombramientos discrecionales que realiza el órgano y que, en opinión de Guilarte, llevarían a que el CGPJ perdiera atractivo para los partidos. Estos nombramientos son los que están ahora suspendidos por un cambio legal aprobado en 2021 que veta estas designaciones mientras el CGPJ esté, como ahora, en funciones.
Aunque la renovación es solo cosa, en principio, del PSOE y el PP (y de otros grupos que puedan sumarse), el presidente suplente del órgano se ha ofrecido para hacer de mediador. Guilarte fue propuesto en 2013 como vocal por el PP, pero no pertenece al núcleo duro de vocales conservadores que hace un año se conjugaron para bloquear la renovación del Constitucional o que han liderado iniciativas para expresar su crítica a Sánchez. El actual presidente suplente lleva años abogando por la renovación y por hacer cambios que eviten futuros bloqueos.
El 4 de diciembre se da una efeméride insólita: el CGPJ cumple cinco años con el mandato caducado. El nuevo titular de Justicia ya dijo el día que tomó posesión que renovar el órgano de gobierno de los jueces no era una “opción”, sino una “obligación”. En esa misma línea se había expresado Sánchez el jueves, cuando dijo que volverían a intentar un pacto con el PP.
Los populares, de momento, no tienden la mano. Preguntada por las palabras de Sánchez, la portavoz parlamentaria popular Cuca Gamarra emplazó a los socialistas a “abandonar todas esas comisiones de investigación” pactadas con los partidos independentistas catalanes y que, según
ella, “solo tienen un objetivo: cumpl i rl aexi genci adesussoci os” .
El Gobierno se alía con el presidente
del CGPJ en busca de su renovación
El PP exige al PSOE abandonar las comisiones de investigación pactadas con Junts y ERC
REYES RINCÓN, Madrid
Vicente Guilarte y Félix Bolaños, durante la reunión de ayer, en una imagen de La Moncloa. / RAÚL SALGADO
Bolaños se desmarca de la querella de Sumar contra los 10 vocales Guilarte pide
fórmulas alternativas para evitar el
“enquistamiento”
ESPAÑA
El seguimiento de la huelga general convocada ayer en toda España por Solidaridad, el brazo sindical de Vox, en contra de la amnistía a los implicados en el procés y el Gobierno de Pedro Sánchez resultó imperceptible. Uno de los principales parámetros que se utilizan para medir el efecto de un paro sobre la actividad productiva, el consumo de electricidad, no experimentó cambios significativos. Según los datos de Red Eléctrica, el consumo eléctrico a las 8.00, las 12.00 y las 16.00 de ayer estaba ligeramente por encima del que se registró el pasado viernes y era similar al de hace un año.
El sindicato convocante no facilitó datos de seguimiento del paro por sectores o empresas y se limitó a difundir vídeos de los piquetes enviados para provocar ante las sedes del PSOE y la UGT en Madrid y de Comisiones Obreras en Cornellà (Barcelona), lo que generó situaciones de tensión y obligó a intervenir a la policía. Se da la circunstancia de que Vox ha sido el partido más duro con la acción de los piquetes y en el pasado ha pedido que se les persiguiera penalmente y no pudieran actuar fuera de los centros de trabajo ni en las jornadas de huelga.
Curándose en salud, el secretario general de Solidaridad y diputado de Vox, Rodrigo Alonso, aseguró el miércoles que liberados de CC OO y UGT estaban coaccionando a los trabajadores que querían ir a la huelga y amenazó con denunciarlos y “sentarlos en el banquillo”. No quiso mencionar, sin embargo, ninguna empresa donde estas coacciones se hubieran producido.
“El seguimiento de la huelga de Solidaridad es de cero personas”, indicó un portavoz de Renfe, donde los sindicatos desconvocaron el jueves por la tarde cinco jornadas de huelga para protestar por el traspaso de los trenes de Rodalies a la Generalitat de Cataluña, informa Efe. En la Administración General del Estado también tuvo un eco casi nulo, con solo dos trabajadores en huelga de los 4.782 del turno de noche.
La huelga tampoco logró incidencia en el sistema educativo, según coincidieron fuentes de la escuela pública, la enseñanza concertada, administraciones educativas autonómicas y federaciones de familias. En Andalucía, por ejemplo, la Consejería de Educación ha cifrado en 71 los docentes en huelga de casi 108.000 que tiene la enseñanza pública, es decir, el 0,07%.
Pedro Sánchez ha experimentado un claro cambio político ahora que ya ha pasado su investidura y se ve en La Moncloa durante cuatro años más. El presidente, aún conmocionado por la visita a un kibutz a tres kilómetros de la frontera con Gaza que fue atacado el 7 de octubre y en el que asesinaron o secuestraron a un centenar de personas, mantuvo en el avión una conversación informal con periodistas en la que se le vio muy confiado en que la amnistía no tendrá el desgaste para el PSOE que auguran algunos análisis.
Sánchez está convencido de que, con el tiempo, los ciudadanos verán que esta decisión ha servido para mejorar la situación política en Cataluña. De la misma manera, explica, que ocurrió después de hacer los indultos en 2021, cuando todo el mundo decía que eso tendría un coste enorme y, sin embargo, el PSOE sacó en julio un millón de votos más que en 2019. Sánchez parece tranquilo por ese lado y ya no está tan incómodo hablando de la amnistía como parecía antes de tener la investidura. Ahora viene la fase del desarrollo de los acuerdos, y el presidente está pendiente de concretar la primera reunión del PSOE y Junts en Ginebra con el verificador internacional, probablemente esta próxima semana.
Por primera vez, Sánchez habla con naturalidad de esa figura y sentencia que el verificador “puede ayudar” porque se trata de una relación entre dos partidos, los socialistas y los independentistas, “muy diferentes” y que tienen entre sí un “problema de desconfianza” después de años sin apenas relación, algo que empezó a romperse en marzo, cuando Santos Cerdán (PSOE) y Jordi Turull (Junts) se vieron en secreto en una comida. El presidente cree que con el tiempo se verán los beneficios de su política de distensión en Cataluña para todo el mundo, incluido el PP, que en algún momento querrá pactar con Junts, como sostiene que ya intentó en secreto este verano, y lo podrá hacer con más facilidad después de la amnistía.
Sánchez sí parece muy molesto con el nivel de crispación que ha alcanzado la política española, pero responsabiliza íntegramente al PP y a Vox. El presidente cree que el problema de fondo, como ha sucedido en otros países, es que la ultraderecha está comiendo el espacio a la derecha tradicional y la arrastra. El presidente habla de “polarización asimétrica” y recuerda los recientes episodios en los que Ayuso le llamó “hijo de puta” y después bromeó con ello con la idea de que en realidad había dicho “me gusta la fruta”; o las acusaciones de “dictador” o el apunte de Alberto Núñez Feijóo, hacia su posible “patología” por su ambición de poder.
Sánchez se ríe y cree que la solución es “keep calm and carry on (mantener la calma y seguir adelante)”, pero piensa que hay algo de fondo ahí. Y sostiene que, mientras el PSOE ha pasado de pactar con Podemos, en posiciones más extremas, a hacerlo con Sumar, lo que para él es una “evolución”, el PP ha pasado de acordar con Ciudadanos, con quien gobernó varias autonomías, a pactar con Vox, lo que para él es una “involución”.
El presidente asegura que aspira a tener una relación normalizada con Feijóo en esta legislatura. El presidente dice que está dispuesto a “tender puentes”, pero no aclara cómo, porque de momento no ha llamado al líder de la oposición y es conocido que su relación es pésima. Sánchez asegura que renovar el Consejo General del Poder Judicial “no es una opción”, e insiste en que lo volverán a intentar. ¿Y si el PP sigue sin querer renovar? Sánchez descarta de plano cambiar las mayorías para la renovación, algo que ya intentó una vez, pero reculó porque la Comisión Europea trasladó
su malestar.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, minimiza la polémica que se generó en las redes sociales por el gesto serio que tenía el rey Felipe VI en su toma de posesión. Sánchez dice que él no vio nada de eso, y sostiene que tiene una “relación extraordinaria” con el jefe del Estado. “Reconozco su labor y tiene mi aprecio”, insiste.
Sánchez no parece asimismo preocupado por la dimensión europea de la polémica de la amnistía. El socialista asegura que no detecta ninguna preocupación en la Comisión y que el debate que promovió el PP en el Parlamento Europeo fue un fracaso con muy poca presencia de eurodiputados y con el comisario Reynders diciendo que es un asunto interno español, aunque también dijo
que vigilarán a fondo el desarrollo de la ley. Fracaso del
PP en la Eurocámara
Pinchazo de la huelga contra la amnistía
de Solidaridad, el brazo sindical de Vox Los ultras no logran parar fábricas pero envían piquetes a las sedes de partidos
Sánchez: “Nosotros pasamos de pactar con Podemos a hacerlo
con Sumar, y el PP de CS a Vox”
El presidente descarta cambiar las mayorías para renovar
el Poder Judicial y confía en alcanzar acuerdos con los populares
MIGUEL GONZÁLEZ, Madrid
Pedro Sánchez, ayer durante una conferencia de prensa en El Cairo (Egipto). / KHALED ELFIQI (EFE)
CARLOS E. CUÉ, El Cairo
ESPAÑA
La remodelación en el equipo de Alberto Núñez Feijóo “en absoluto” hace temer una pérdida de influencia del PP andaluz en la dirección nacional. Así lo aseguró ayer el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, ante la próxima remodelación de la cúpula del partido, en la que no está claro si Elías Bendodo, persona de total confianza de Moreno, continuará de número tres como coordinador general del PP. Una indefinición que ha provocado la “incomodidad” de Bendodo, como avanzó ayer EL PAÍS.
“Núñez Feijóo tiene plena libertad para hacer el equipo que quiera”, aseguró el presidente andaluz, “y cualquier ajuste lo hará pensando en el interés general del partido y Andalucía estará magníficamente bien representada”. Moreno negó que Bendodo le hubiera comunicado a él “en ningún momento su interés por abandonar su carrera política en Madrid”. Y añadió: “Tiene toda la ilusión y ganas de seguir trabajando junto con Feijóo con el que tiene plena sintonía”.
La remodelación en la dirección nacional del PP, con los encajes que eso implica, es otra de las preocupaciones a las que se enfrenta Moreno tras el maratón de elecciones en el último año y medio (andaluzas, municipales y generales). Transcurrido un año de legislatura en su región, tras vencer por mayoría absoluta, las protestas sanitarias y educativas van en aumento, como la dedicación del presidente andaluz a la política nacional. La semana próxima el titular del Ejecutivo andaluz deberá rendir cuentas en el debate de la comunidad.
En los cinco años de mandato (se cumplirán en enero) Moreno ha seguido casi al pie de la letra el Manual de Gobierno que dejaron los socialistas cuando tuvieron que abandonar la Junta. Se trata de una especie de enciclopedia virtual compuesta por varios tomos, una guía certera (hasta cierto punto) de cómo gobernar una comunidad de mayor tamaño que seis países europeos y la más poblada de España, con 8,6 millones de habitantes. Los socialistas tardaron en escribirla casi 37 años. Casi los mismos que el PP permaneció en la oposición. Desde esa frustrante posición, en la que se acomodaron, los populares observaban cómo el PSOE andaluz iba cumpliendo años en el poder tanto por sus aciertos como por la falta de una alternativa creíble, como bien diagnosticó el hoy presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, cuando asumió la dirección del partido en la comunidad autónoma. Él y su equipo han estudiado muy bien ese manual y lo siguen al pie de la letra, con algunas oscilaciones y desviaciones. Los títulos de los 10 tomos
de la enciclopedia son:
Andalucía, ni más ni menos
que nadie. Acuñado por el primer presidente electo de la Junta, Rafael Escuredo, alude al papel equilibrador de Andalucía en el sistema autonómico de la que se considera garante de la igualdad en el conjunto de Espa-
ña.
Andalucistas, pero hasta cier-
to punto. En Andalucía no hay fuerzas nacionalistas (menos aún independentistas). El PSOE se encargó de absorber al Partido Andalucista, hasta dejarlo en los huesos, durante los inicios del proceso autonómico. Los andalucistas, que cometieron muchos errores, caían simpáticos, pero los andaluces no los votaban. Como partido murió. Curiosamente ha sido Moreno el que ha reivindicado su papel no se sabe si por convencimiento propio, pero es seguro que con la intención de rebajar el protagonismo de los socialistas en la construcción de la autonomía. Tanto socialistas como populares priorizan sentar a su líder
nacional en la Moncloa.
Proteger al presidente sobre
todas las cosas. El presidente más longevo de la Junta, Manuel Chaves, tuvo el acierto de rodearse de una guardia pretoriana impecable e implacable en todos los ámbitos: partido, gobierno y grupo parlamentario. Moreno no acaba de cuajar un equipo tan sólido —más aún desde la salida de Elías Bendondo— ni crítico, algo básico para sortear el ensimismamiento del peloteo. A su alrededor abundan los imitadores de Pierre de Coubertin que creen que el lema olímpico se inspiró en él: Citius, Altius, Fortius. Chaves siempre eludió dar explicaciones en primera persona de la mayor catástrofe medioambiental de An-
dalucía (la rotura de la balsa con lodos tóxicos de Aznalcó-
El presidente andaluz no teme la remodelación de Feijóo. Un año después de su victoria, afronta el debate de la comunidad
El modelo Moreno mide su peso en el PP
LOURDES LUCIO, Sevilla
No está claro si Elías Bendodo
seguirá de número tres de la formación Las protestas
sanitarias
y educativas van en aumento
Ha defendido sin escudos su polémica decisión de ampliar regadíos en Doñana
ESPAÑA
llar); Moreno ha defendido en solitario y sin escudos su polémica decisión de ampliar regadíos en el entorno de Doñana,
por ahora suspendida.
El ‘pionerismo’. Invento político autóctono que nació para adjetivar aquellas políticas sociales propias, diferentes y novedosas (el complemento con fondos propios de las pensiones no contributivas o la subasta de medicamentos, por ejemplo) para diferenciarse de las políticas de derechas y decir que eran pioneras. El Gobierno actual también usa esa expresión que ni ahora ni entonces sirvió para sacar a la comunidad de la cola de las regiones europeas con mayor
desempleo.
La confrontación. Este concepto surgió cuando Felipe González perdió las elecciones en 1996 y llegó José María Aznar. Este puso en marcha una política austera y agria con las demandas de Andalucía y los socialistas se dedicaron a culpar de cualquier traspié, propio o ajeno, al Gobierno central. Este tomo lo sigue el PP al pie de la letra: Pedro Sánchez es para el PP lo que Aznar fue para el
PSOE.
El muro de contención. Este tomo es un refrito del primero (‘Andalucía, ni más ni menos que nadie’), redactado para los momentos en los que se negocia el reparto del dinero del sistema de financiación de las comunidades autónomas o reformas estatutarias. Consiste en proclamar en voz muy alta que Andalucía será el parapeto que impedirá reivindicaciones nacionalistas que supongan privilegios y
desigualdades entre territorios.
La chistera-conejera. Instrumento muy útil para sorprender y romper la sensación de que el Gobierno está desaparecido porque en realidad está en otras cosas (mayormente en formidables peloteras nacionales del partido gobernante). Los conejos que salen de la chistera traen buenas noticias si se materializan (bonificación de las matrículas universitarias, compra de fincas para reforzar Doña-
na).
De cañerías, fontaneros y de-
puradoras. Estas herramientas tienen que estar siempre a pleno rendimiento para impedir que ocurran casos como el de los ERE. La Audiencia de Sevilla y el Tribunal Supremo condenaron a 15 ex altos cargos de la Junta (entre ellos dos expresidentes) por delitos de prevaricación y malversación por permitir, durante cerca de una década, un sistema fraudulento para distribuir ayudas sociolabora-
les.
La sucesión. Nunca hay que anunciarla antes de tiempo. Los delfinarios son el lugar más peligroso de los zoos políticos. Moreno ya ha dicho que en vez de dos legislaturas estará tres y que en Madrid no se le ha perdido nada.
Las mayorías absolutas no son eternas. Los latifundios electorales son pasajeros, aunque duren 37 años como en Andalucía. ¿Por qué duran 37 años? Por la gestión. Si obtener una cita en el médico de cabecera en menos de 48 horas no es posible, si acceder al especialista es escalar una montaña de 8.000 metros sin oxígeno ni la ayuda de sherpas, si se tarda más de ocho meses a conseguir una ayuda a la que se tiene derecho, si se cierran aulas y se apelotona a los niños o si se pertenece al 38,7% de la población en riesgo de exclusión la bandera de la igualdad se deshilacha. La misma sordera que invadió al PSOE antes de que los andaluces le abrieran la puerta de salida.
El coordinador general del PP, Elías Bendodo, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno,
en un desayuno informativo celebrado en Madrid el 17 de mayo. / CARLOS LUJÁN (EP)
ESPAÑA
La Audiencia de Barcelona ha condenado a siete años y medio de prisión, por delitos de atentado a la autoridad y lesiones, a un joven que lanzó pirotecnia y adoquines contra dos agentes de la Policía Nacional durante los disturbios de 2019 que se produjeron en Cataluña tras la sentencia del procés. El condenado, que se enfrentaba a una petición fiscal de 14 años, recibe así la pena más alta de las impuestas ahora en los juicios por esas protestas. Este caso, no obstante, estará previsiblemente entre los amnistiados por la ley presentada por el PSOE tras su pacto con Junts y que está en tramitación en el Congreso.
Los magistrados han impuesto un año de cárcel a otro de los acusados —para el que la Fiscalía solicitaba siete años y cuatro meses— y absuelve a un tercer procesado. A los tres se los exonera del delito de desórdenes públicos porque no se ha podido acreditar que actuaran de forma conjunta para alterar la paz pública. Los hechos ocurrieron el 18 de octubre, en el marco de los disturbios en protesta por la sentencia que condenaba a los líderes del procés. Según la Audiencia, un grupo de unas 300 personas lanzó esa noche maceteros, piedras, papeleras, adoquines y bolas de metal contra los agentes que estaban frente al edificio de Jefatura de la Policía Nacional, en la Via Laietana.
Los jueces han concluido que Oleksandr S. lanzó un artefacto pirotécnico a los pies de dos policías y les arrojó dos adoquines. Los agentes sufrieron varias lesiones, como pérdida auditiva, y golpes en la muñeca y el hombro. Por todo ello, los magistrados le condenan a cuatro años y seis meses por un delito de atentado a la autoridad y a otros tres años por uno de lesiones. Deberá pagar una indemnización a los agentes de 43.393 y 9.468 euros, respectivamente.
El juez Francisco de Jorge, instructor de la Audiencia Nacional, envió ayer a prisión provisional a uno de los hombres detenidos por el ataque a Alejo Vidal- Quadras, expresidente del PP de Cataluña y fundador de Vox, que recibió un disparo en la cara el día 9 en el barrio de Salamanca de Madrid. En la misma línea que la Fiscalía, el magistrado ordenó la reclusión de Naraya G., arrestado el lunes tras dos semanas de pesquisas. El ministerio público le atribuye un delito de “intento de asesinato terrorista”, al igual que a su pareja, la británica Sasha B., y al tercer sospechoso, Adrián R. B.; que quedaron en libertad tras declarar.
Tras escuchar a los tres a lo largo de ayer —que permanecieron incomunicados desde su captura y a los que se les ha asignado sendos abogados de oficio—, el ministerio público solicitó el ingreso en prisión sin fianza de los dos hombres, ante el riesgo de fuga. Sin embargo, el juez solo aprobó la iniciativa para uno: Naraya G., detenido en Lanjarón (Granada). El segundo quedó en libertad, aunque el magistrado le impuso medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir de España y comparecer cada 15 días en el juzgado. De Jorge decretó las mismas medidas cautelares para la mujer. El sumario sigue secreto.
EL PAÍS conversó con Adrián R. B. tras salir de la Audiencia Nacional. “A mí me han tangado”, se defendió el imputado, a quien la Policía señala como la persona con la que contactó Naraya G. (supuesto organizador) para que pusiera a su nombre la moto utilizada en el ataque por un presunto sicario. En chándal, cansado y nervioso, Adrián R. B. pudo hablar con su familia tras quedar libre y, según admitió, recibió 500 euros de otro de los implicados (aunque dice que, después, le quitaron una parte). Lo primero que buscó tras abandonar el edificio judicial fue un local donde comprar tabaco, mientras esperaba a que un amigo pasara a recogerle.
Tras permanecer dos semanas ingresado, los médicos del hospital Gregorio Marañón dieron el alta a Vidal-Quadras el jueves. Antes de abandonar el hospital, el expolítico difundió una
carta para acusar a Irán de “tramar y ejecutar” su atentado.
Condenado un hombre a siete años por
los disturbios
del ‘procés’
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido penas de entre 8 y 27 años de prisión para los 12 miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) procesados por delitos de terrorismo (a ocho de los cuales atribuye la fabricación de explosivos). El ministerio público ha presentado su escrito de acusación contra los procesados por impulsar supuestamente el llamado Equipo de Respuesta Táctica (ERT), una presunta “célula radical” creada dentro de estos grupúsculos surgidos en Cataluña para defender la secesión tras el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. Según el sumario, los sospechosos querían conseguir la “independencia” a cualquier precio, “empleando para ello la violencia en su máxima expresión”.
El pacto entre el PSOE y Junts para la investidura de Pedro Sánchez contempla que estos imputados por terrorismo sean exonerados por la futura ley de amnistía, que acaba de iniciar su tramitación en el Congreso. La proposición de ley incluye el terrorismo entre los delitos a amnistiar en algunos casos, siempre que estén vinculados al procés y que no exista una sentencia condenatoria firme, entre otros factores. Es improbable que la sentencia del caso de los CDR, aunque fuera condenatoria, se convierta en firme antes de que la ley se apruebe, por lo que los CDR resultarían previsiblemente amnistiados.
El fiscal que firma el escrito de acusación contra los 12 procesados, Miguel Ángel Carballo, es el mismo que ha descartado el delito de terrorismo en la causa abierta sobre el movimiento Tsunami Democràtic, otra investigación paralela donde se ha citado como imputados al expresident Carles Puigdemont y a la secretaria general de ERC, Marta Rovira.
En su escrito, la Fiscalía exige 27 años para ocho integrantes de los CDR: Eduardo Garzón, Esther García, Sonia Pascual, Queralt Casoliva, Germinal Tomás, Alexis Codina, Jordi Ros y Rafael Joaquín Delgado. El ministerio público atribuye tres delitos a todos ellos: pertenencia a organización terrorista; tenencia, depósito y fabricación de sustancias o aparatos explosivos e inflamables; y estragos de carácter terrorista en grado de tentativa. A los otros cuatro —Ferrán Jolis, Xavier Buigas, David Budria y Clara Borrero— solo les imputa un delito (pertenencia a organización terrorista), por lo que pide para ellos ocho años.
A lo largo de 61 páginas, el fiscal Carballo explica que los 12 acusados se “integraron” en el Equipo de Respuesta Táctica (ERT), un grupo formado por activistas procedentes de diferentes CDR. Los sospechosos impulsaron una “organización terrorista paralela, de carácter clandestino y estable, cuyo objetivo sería llevar a cabo acciones violentas o atentados con explosivos y sustancias incendiarias”. Entre sus planes estaba ocupar el Parlament, según las pesquisas.
No todos los miembros de los CDR podían sumarse al ERT, según el ministerio público. En esta célula desembarcó un “grupo reducido de individuos”, caracterizados por una “gran radicalidad”. “La creación de este equipo viene motivada por la necesidad de contar dentro de la estructura de los CDR con un grupo clandestino de la máxima confianza y que se muestran totalmente entregados a ‘la causa’, habiéndole sido encargada la realización de las acciones más sensibles”, detalla el escrito de acusación.
“Aprovechándose de los contactos propiciados en el seno de la militancia en los CDR, se constituyeron en una célula que elevaba la intensidad y la naturaleza de las acciones llevadas a cabo a un nivel superior”, incide el fiscal, que señala a Ferrán Jolis, “perteneciente al CDR de Santa Perpetua de la Mogoda y destacado miembro de la Comisión territorial del Vallés Occidental”, como “el iniciador del ERT”.
El sumario recoge indicios de que llegaron a crear “dos laboratorios clandestinos” —“en dos domicilios particulares”— para fabricar “explosivos o sustancias incendiarias”, con la intención de utilizarlos “contra objetivos previamente seleccionados”. Por ejemplo, según la instrucción, Eduardo Garzón era uno de los acusados encargados de “coordinar las labores de elaboración de la sustancia denominada Termita”, así como de la “obtención del material y la financiación necesaria para llevar a cabo las actividades de la organización”.
La causa, bautizada como Operación Judas, se dirigió en un principio contra 13 personas, pero se archivó contra una de ellas por enfermedad.
La Fiscalía pide de 8 a 27 años de cárcel para los 12 ‘cdr’ procesados
por terrorismo
Los acusados se verán beneficiados por la ley de amnistía, si esta prospera
El juez envía a prisión a uno de los
detenidos por el ataque a Vidal-Quadras
La Audiencia Nacional le atribuye un delito de “intento de asesinato terrorista”
Xavier Buigas, durante su declaración en la Audiencia Nacional.
EFE, Madrid
J. J. GÁLVEZ, Madrid
El sumario concluye que querían lograr la “independencia” a cualquier precio Entre sus planes estaba ocupar el Parlament,
según las pesquisas
J. J. G., Madrid
ESPAÑA
La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado cinco años de cárcel para el comisario jubilado José Manuel Villarejo y tres años de prisión para los periodistas Alberto Pozas y Luis Rendueles por su presunta implicación en el caso Dina. El ministerio público, que les atribuye delitos de descubrimiento y revelación de secretos, materializa así la acusación contra los tres procesados por esta derivada del caso Villarejo, en la que se ha investigado cómo el contenido del teléfono móvil de Dina Bousselham, una antigua asesora de Pablo Iglesias (ex secretario general de Podemos y exvicepresidente del Gobierno), acabó en poder de Villarejo después de que ella denunciara el robo a finales de 2015. Una parte de los archivos del dispositivo, además, se publicó en varios medios de comunicación.
El movimiento de las acusaciones se produce después de que, a principios de octubre, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional confirmase la propuesta del juez instructor Manuel García-Castellón de sentar a los tres en el banquillo. Pablo Iglesias y Dina Bousselham, personados como víctimas en la causa, han solicitado hasta cuatro años de cárcel para Villarejo, Pozas y Rendueles, a los que exigen también una indemnización por los “daños morales, perjuicios, molestias y sufrimientos causados”.
El inicio de la trama del caso Dina se remonta a noviembre de 2015, cuando Bousselham y su novio, Ricardo de Sa Ferreira, se encontraban en un centro comercial de Alcorcón (Madrid). En aquel momento, Iglesias acababa de dejar su cargo de eurodiputado, donde Bousselham trabajaba como su asesora. Según el relato de la pareja, mientras estaban de compras, alguien les robó un abrigo en el que, entre otros objetos, guardaban el móvil de ella. Posteriormente, a partir de mediados de 2016, varios medios de comunicación comenzaron a publicar parte del material que almacenaba en el teléfono. Y, tras el arresto de Villarejo a finales de 2017, la Unidad de Asuntos Internos de la Policía encontró en poder del agente corrupto un disco duro y dos memorias informáticas con copias
del contenido del móvil.
“Persona no identificada” “Uno o varios individuos se apoderaron subrepticiamente de los efectos personales de Bousselham y de su entonces pareja”, inciden los fiscales Miguel Serrano y César de Rivas. En su escrito de acusación, el ministerio público destaca cómo, apenas dos meses después, una “persona no identificada” entregó una tarjeta de almacenamiento —que contenía los archivos del móvil de la asesora— en la sede del grupo Zeta, editor de la extinta revista Interviú. Dos de sus periodistas (Pozas, director de la publicación, y Rendueles) examinaron el contenido, que comunicaron al presidente del grupo, Antonio Asensio, que decidió que no se publicaría nada.
Sin embargo, Alberto Pozas y Luis Rendueles “habían hecho una copia íntegra” del material, apostilla la acusación. Y, “en fechas posteriores no concretadas”, entregaron una copia a Villarejo, “al que habitualmente trataban como una de sus fuentes de información”. Durante la fase de instrucción judicial, los reporteros aseguraron que el comisario contactó con ellos y les “requirió” una copia, que ellos le dieron al entender que la petición “procedía de un alto cargo policial” y suponían que “el uso que se le daría sería un uso policial legítimo”.
“Pozas y Rendueles conocían que la tarjeta de almacenamiento que entregaron a Villarejo contenía archivos con documentos internos de Podemos, diversos datos bancarios, archivos de vídeo y audio, otros documentos con archivos de carácter íntimo y personal. Entre ellos, fotografías de Bousselham semidesnuda, y diversos grupos de chats de Telegram en el que estaban dados de alta otros miembros de la cúpula del citado partido político”, matiza Anticorrupción. Los fiscales añaden que, de seguido, Villarejo entregó todo ese material “a periodistas de su círculo de confianza para que estos elaboraran y publicaran diversas informaciones en descrédito de Podemos y del entonces secretario general, Pablo Iglesias”.
En el listado de noticias bajo sospecha, elaboradas presuntamente con información procedente de ese teléfono sustraído, el ministerio público enumera informaciones publicadas por la web Okdiario y por el periódico El Confidencial.
En sus escritos de acusación, Iglesias y Bousselham ya apuntaron que existen indicios de que Villarejo dirigía una “organización criminal”, que recibía encargos de diferentes “personas”, “entidades” y “partidos políticos” para realizar “actos de espionaje y campañas de desprestigio de tipo partidista”.
Anticorrupción pide cinco años de cárcel para Villarejo y
tres años para dos periodistas La Fiscalía señala a reporteros del “círculo de confianza” del comisario utilizados para desacreditar a Podemos y Pablo Iglesias
José Manuel Villarejo.
J. J. G., Madrid
COMUNIDADES
Cuentan que un joven y mujeriego Lope de Vega llevaba prendido en su sombrero un mechón de los cabellos de su amante Elena Osorio, a la que, despechado, dedicó unos insultantes versos por los que fue enviado al exilio de la Corte madrileña. Vivió entonces, a finales del siglo XVII, en la Valencia teatrera de Guillem de Castro, como atestigua una céntrica plaza de la ciudad, que lleva el nombre del “fénix de los ingenios”, según el epíteto que dedicó Cervantes el prolijo dramaturgo. Allí, ahora, se ha instalado una peculiar tienda que también tiene mucha historia, La Estrecha de Sombreros Albero.
Rafael Albero, su propietario, ha clavado una pica en el territorio de las franquicias, de la turistificación y la uniformización de la ciudad con un producto que no difiere del que ya ofrecían sus ancestros en 1820, cuando abrieron la primera sombrerería familiar muy cerca de la Lonja, donde continúa bajo el mando de una prima. “Me crié entre sombreros, salía del colegio y me iba a la tienda”, explica el empresario que siempre ha buscado instalarse en los centros históricos. Además de su otra tienda en Valencia, frente a la plaza de toros, el fabricante, distribuidor y vendedor de sombreros cuenta con una docena de establecimientos en ciudades como Zaragoza, Santander, Bilbao, Burgos, Vitoria o Córdoba. “Siempre hemos buscado sitios especiales y mantener la esencia del comercio, como Sombreros Dulin, de 1896, en Logroño, que nos la quedamos cuando se jubilaron sus dueños, y los vecinos y los políticos nos lo agradecieron”, explica.
La falta de relevo generacional, el incremento de los alquileres en los centros históricos y los cambios en los gustos y las necesidades, principalmente, se están llevando por delante muchos comercios tradicionales. En el último mes, el cierre del horno de San Nicolás, cuyo origen se remonta al siglo XIX, y de las guanterías Camps y Piqueras (ahora en liquidación) han sido objeto de atención en los medios de comunicación en Valencia. Las redes sociales también se han llenado de lamentos por la muerte de un pasado. Si muchos de los apenados hubieran comprado el pan en el horno del barrio o algunos regalos en “las tiendas de toda la vida” tal vez la extinción de estos comercios se habría contenido.
“Hay varias líneas de ayudas públicas para reformas, rehabilitación, modernización, digitalización, con el fin de mantener estos comercios tradicionales y, a veces, los propietarios no las conocen o se tramitan mal o la burocracia es muy lenta”, explica Julia Martínez, gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de València, que engloba 456 establecimientos, incluidos los del Ensanche y ahora Russafa. “Quizá tendríamos que plantearnos ayudas para formación, para aprendices, para asegurar que el negocio continúa con sus especificidades si no hay relevo generacional”, añade la responsable, que rechaza “el discurso derrotista” sobre el supuesto fin irremediable de estos comercios emblemáticos. “En Valencia llegamos más tarde que Barcelona o Madrid a la hora de proteger estos locales, que son también patrimonio, pero hoy contamos con herramientas, planes y experiencia” para evitar que todo se llene de franquicias iguales que las de otras ciudades del mundo y que pueden pagar los eleva-
dos alquileres, sostiene.
Relevo generacional
Rafael Albero se llama también el hijo del propietario de la sombrerería que parece asegurar el relevo generacional. Trabaja en la nueva tienda, foco de atención por su escaparate y por haber integrado el portal de la conocida como una de las fincas más estrechas del mundo (en realidad era la escalera) de 107 centímetros y atiende en inglés a unos clientes que acaban de entrar y miran una de las gorras modernas, algunas de ellas convertidas en objeto de culto. “Los turistas se han convertido ahora en nuestros principales clientes, aunque también sigue viniendo gente de siempre cuyos padres ya nos compraban. Ahora hay un resurgir del sombrero en verano, porque el sol aprieta y no olvidemos que un sombrero da sombra y aísla, pero claro, ha de transpirar y estar hecho de buenos materiales”, apunta el padre.
En este sentido, el Panamá de fibra vegetal (paja toquilla), obtenida de una palma tropical, es el sombrero estrella. Los de la tienda proceden de Ecuador, fabricante original, si bien tomó el nombre del famoso canal en cuya construcción participaron trabajadores del país de América del sur que lo portaban. Los ingenieros franceses volvieron a Europa con ellos y los popularizaron, según la versión sintética que relata Rafael Albero.
También en la misma plaza de Lope de Vega resiste los embates de las franquicias Abanicos Vibenca, que lleva 10 años en una esquina, ofreciendo un producto artesanal de fabricación propia. Vicente Benlloch representa a la tercera generación de su familia, radicada en Godella y dedicada al “palmito”, que pinta abanicos a mano. “Cada vez somos menos, claro. Cerraremos cuando mi mujer y yo nos jubilemos. Mi hijo quiere continuar con la tienda, pero es ingeniero de telecomunicaciones y esto es muy complicado de llevar si no estás aquí”, explica, mientras muestra el taller, ubicado en el interior de la tienda, abierto a la calle a través de una gran ventana.
“Esto no es un souvenir, es un complemento de calidad y un buen regalo para todo el año. Vienen clientes de toda la vida y muchos turistas, sobre todo de Francia, también de Italia, que saben apreciarlo. En fin, aquí estamos y aguantare-
mos hasta que nos retiremos”, concluye.
Albero abre su tercera tienda en el turístico centro de Valencia, un territorio donde apenas sobreviven los locales de toda la vida
Una sombrerería bicentenaria resiste en zona de franquicias
El taller de la tienda Abanicos Vibenca. A la derecha, en el interior, su propietario, Vicente Benlloch. / M. T.
FERRAN BONO, Valencia
Rafael Albero y su hijo, del mismo nombre, en la fachada de la nueva tienda de La Estrecha de Sombreros Albero. / MÒNICA TORRES
También se ha
instalado en Bilbao, Zaragoza, Vitoria o Santander
“Los turistas son nuestros mejores clientes”, sentencia el propietario
COMUNIDADES
El líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, el veterano político Ernest Maragall, anunció ayer por sorpresa, tras cuatro horas de pleno y al final de una proposición para recuperar la comisaría de vía Laietana como centro de memoria histórica, su intención de abandonar el consistorio en diciembre. “Tome nota de mi renuncia al acta de concejal”, pidió el republicano al alcalde, Jaume Collboni, que reaccionó sorprendido: “No sé qué se hace en estos casos. ¿Hay que abrir turno de intervenciones?”.
El anuncio llegó 13 días después de que la número dos de los republicanos, Elisenda Alamany, afirmara que Maragall no se quedaría los cuatro años de mandato en el consistorio y que ella sería su sucesora. Unas palabras que también resultaron una sorpresa, por más que el partido intentara asegurar que no era noticia la salida de su jefe de filas.
Maragall se marcha con 80 años, pese a que antes y después de las elecciones municipales de mayo mantenía que se quedaría todo el mandato en el Ayuntamiento, tanto si estaba en el gobierno como si participaba en la oposición. El adiós del veterano político de la vida institucional coincide con el momento en que, con la investidura de Pedro Sánchez ya materializada, el alcalde Collboni debe decidir si incorpora socios a su Gobierno o sigue capitaneando la ciudad solo, con solo 10 concejales de 41. Si acaba incorporando socios, el socialista apuesta preferiblemente por comunes y ERC, y la marcha de Maragall despejará la toma de decisiones del
grupo municipal.
Ex del PSC
El republicano, que también cuenta con una extensa trayectoria con las siglas del PSC (fue concejal en Barcelona y consejero del gobierno Tripartito), explicó que su decisión es “estrictamente personal, tomada a conciencia y voluntariamente, exponiendo una única razón de fondo: Barcelona”. Con ERC ha sido diputado, eurodiputado y también consejero del Govern, además de concejal en Barcelona.
Tras el anuncio de Maragall, su grupo municipal aseguró que “seguirá trabajando incansablemente para Barcelona desde una posición apartada de la primera línea política, como hacen la mayoría de ciudadanos”. La renuncia se formalizará en el pleno previsto para el 22 de diciembre. En su lugar entrará como concejal Rosa Suriñach, que ya fue edil durante los últimos meses del mandato pasado.
Corría el año 2006 y hacía casi dos años que la única población en la península Ibérica del helecho Christella dentata había desaparecido del gaditano Parque Natural de Los Alcornocales. Así que los técnicos del Laboratorio de Propagación Vegetal andaluz tuvieron una ingeniosa idea. “Cogimos una muestra de suelo del último lugar conocido en el que estuvo y lo pusimos a germinar. Salió de todo, incluido el helecho”, presume Laura Plaza, coordinadora del Laboratorio y de la Red Andaluza de
Jardines Botánicos
y Micológicos. Más
de 17 años después,
los deberes están
más que hechos y
difícilmente podría
volver a ocurrir lo
mismo: la planta
—catalogada en peligro de extinción—
está ya reintroducida en su hábitat,
sus semillas están a
buen recaudo, está
presente también
en los jardines y la
receta completa de
cómo volverla a germinar está bien documentada.
Andalucía tiene una suerte de arca
de Noé que guarda
con mimo el secreto de cómo proteger a especies como la Christella dentata de la extinción
y de potenciales desastres naturales, cada vez más comunes. Está en Jardín Botánico de El Castillejo, inserto en la localidad gaditana de El Bosque y en pleno Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Allí, a pocos kilómetros del lugar que más llueve de España (geoposicionado en la vecina localidad de Grazalema), trasladó hace un año la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul el Laboratorio de Propagación Vegetal, creado en 2003. “Nuestro trabajo es propagar las especies amenazadas. No busques en España nada igual que vele por la flora y la biodiversidad”, presume Antonio Rivas, técnico del Jardín de El Castillejo.
La singularidad de la que saca pecho Rivas va más mucho más allá del laboratorio y engloba a un despliegue que se ha ido perfeccionando, desde la creación en 2001 de la Red Andaluza de Jardines Botánicos, 11 instalaciones dispersas por la comunidad, en función de criterios ecológicos para abarcar de la forma más eficiente posible cada sector biogeográfico. “Cada uno se adapta a su zona”, apunta Plaza. Desde esos centros, el equipo técnico se despliega por su entorno de influencia en constantes trabajos de campo en los que analizan el estado, geoposicionan y recogen semillas de los más de 4.000 taxones —grupos de organismos emparentados— que componen la flora silvestre andaluza, el 60% de la biodiversidad vegetal ibérica. Ese despliegue se completa con el Banco de Germoplasma, ubicado en Córdoba, en el que se atesoran por tiempo indefinido semillas, bulbos, polen, esporas, como respaldo de la actividad de estudio y propagación que realiza el laboratorio gaditano y que vuelca en una aplicación que recoge toda la información descubierta.
Fuera es la mañana de un soleado lunes de noviembre a 18 grados, pero dentro de una de las cámaras de germinación del laboratorio está a punto de amanecer y hay 20 grados. “Reproducimos condiciones de un día de 16 horas de luz, ocho de oscuridad y temperatura constante”, explica Plaza. El Castillejo recibe las semillas procedentes de los distintos jardines, y las limpia, tamiza y pesa, antes de germinarlas, justo en el paso en el que se encuentran diversos helechos y un nenúfar procedente de Doñana. “Tenemos hasta 2.000 accesiones”, explica Plaza, en referencia a un repositorio de especies con sus correspondientes códigos de localización.
Decenas de plantones de Pinsapo —Abies pinsapo, endémico de la sierra de Cádiz y Málaga y en peligro de extinción— asoman sus puntas verdes oscuro en el vivero anexo al laboratorio bajo carteles en los que reza “Sierra Bermeja” y “Grazalema”. Coexisten con helechos —junto a los pinsapos protagonizan dos de los cuatro planes de recuperación y conservación de la Consejería—, nenúfares y plantas costeras de Málaga que se perdieron de su hábitat tras un temporal. “El jardín es una experiencia en el que puedes saber los problemas
que cada especie
puede requerir, además no amenazas”,
apunta Plaza. Y toda la información
sobre las semillas,
su germinación y
los primeros pasos
de los especímenes
acaba formando
parte de los protocolos de germinación, una suerte de
“receta completa
desde la planta hasta volverla a plantar otra vez”, como
añade Plaza.
Desastres
De ese manual tiran en el laboratorio cuando realizan
trabajos de campo
de restauración y
propagación de especies o cuando un
desastre natural asola esas localizaciones. Cuando en septiembre de 2021, el fuego devoró 10.000 hectáreas de Sierra Bermeja, Rivas casi sabía “a tiempo real” las especies que se estaban perdiendo, solo con saber la localización de las llamas. “Todas las teníamos aquí o en el banco de germoplasma. Tras un incendio comienza un largo trabajo con un equipo multidisciplinar”, añade el técnico. Las labores son arduas y exigen constantes readaptaciones a la nueva realidad resultante tras el desastre, que puede provocar el desplazamiento de las especies.
“El cambio climático y la falta de agua están haciendo estragos”, reconoce sin rodeos Plaza. Tanto es así que el propio laboratorio se acabó mudando hace un año desde el vivero sevillano de San Jerónimo a El Castillejo, donde las temperaturas y las lluvias son mucho más benignas para las especies. Pero aún queda margen para la esperanza. Fruto del trabajo de campo y de la colaboración con diversos investigadores, los hallazgos de nuevas especies en la región son tan periódicos que, desde que la red de jardines echó a andar, la biodiversidad conocida de la flora andaluza ya ha crecido a un catálogo de 4.500 taxones. “Y siguen describiéndose y localizándose”, asegura Plaza. “Hace un año fue la última y ya la tenemos en el jardín”, presume Rivas. El pequeño arbusto de la Euphorbia guadalhorcensis que, tras ser descubierto por científicos de la Universidad de Málaga, crece lustroso en una
de las bandejas del vivero da buena cuenta de ello.
Ernest Maragall abandona el Ayuntamiento
de Barcelona
El laboratorio de Propagación Vegetal
de El Bosque (Cádiz) vela por las 4.500 especies de la región Un arca de Noé para proteger la flora andaluza
CLARA BLANCHAR, Barcelona
Vivero de semillas en el jardín botánico de El Bosque. / PACO PUENTES
Una muestra de germinación de helechos. / P. P.
JESÚS A. CAÑAS, El Bosque
En las instalaciones se reproducen las condiciones de un día con 16 horas de sol “El cambio climático y la sequía están haciendo estragos”, dice la coordinadora
SOCIEDAD
Los obispos españoles afirman que indemnizarán a todas las víctimas de abusos, incluso en los casos en los que el agresor haya fallecido, cuando la Iglesia tenga la “convicción moral” de que el hecho sucedió. “Habrá que estudiar caso por caso. Y si se llega a esa conclusión moral, habrá esa reparación moral”, explicó ayer el portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), César García Magán, en la rueda de prensa tras la asamblea plenaria del episcopado español. Hasta ahora, en la guía de actuación que publicó en mayo la CEE, llamada Instrucción de la CEE sobre abusos sexuales, los obispos descartaban indemnizar a las víctimas cuyo victimario esté muerto, lo que ocurre en la mayoría de los casos. Este es uno de los puntos seguros que incorporará el futuro “plan de reparación integral de las víctimas” de la pederastia en la Iglesia que los obispos aprobaron por unanimidad para poner en marcha su desarrollo.
“Es un iter de trabajos que ha presentado el servicio de coordinación de las oficinas de atención a menores y tiene tres líneas fundamentales de orientación: la atención a las víctimas, la prevención y la reparación integral en todas las perspectivas, la psicológica, la social, la espiritual y también la económica”, explicó García Magán. El portavoz no especificó el plazo previsto para la aprobación del plan: “Se hará lo antes posible”. Tampoco precisó si los obispos tienen claro el baremo que piensan pagar a las víctimas, ni tampoco si planean vender patrimonio para hacer frente a las reparaciones. “En principio, lo tienen que pagar los victimarios, que son los que han hecho el delito y, en su caso, las instituciones implicadas. Por ejemplo, si el victimario ha fallecido, la institución. Si es una diócesis o si es un instituto de vida consagrada. En principio, la Conferencia Episcopal, pues no”, puntualizó.
Tras la rueda de prensa, los obispos publicaron un comunicado de cuatro páginas donde piden perdón a las víctimas, se comprometen “a rendir cuentas ante ellas” y a ser más transparentes en sus investigaciones y procesos de reparación. “Queremos expresar sin ambages el dolor, la vergüenza y la pesadumbre que causa en nosotros esta realidad”, dice el documento. Como es habitual, no se menciona el encubrimiento y silenciamiento que, durante décadas, ha practicado la Iglesia. En cambio, sí subrayan que la pederastia también es un problema social y que es injusto que se ponga en duda el trabajo de todos los sacerdotes y religiosos.
El anuncio de los obispos choca frontalmente con la auditoría sobre abusos a menores que hace más de año y medio encargaron al bufete Cremades & Calvo-Sotelo, uno de cuyos cometidos es precisamente elaborar una propuesta sobre cómo la Iglesia debe reparar a las víctimas. A pesar de que el despacho entregó el día 17 el informe casi completo a los obispos (a falta de unas aportaciones de asesores externos al bufete), los obispos afirman que solo han recibido cuatro documentos: un borrador sujeto a cambios, de unas 800 páginas, y tres anexos con un cuadro provisional de denuncias y unas tablas de prevención de las diócesis españolas y de las congregaciones. Lo único que ha avanzado el secretario general es que el índice del documento “no se corresponde con el origi-
nalmente aprobado”.
Relación tensa
La relación entre el despacho de Javier Cremades y la CEE ha sido tensa en los últimos meses, y la institución llegó a darle un ultimátum de 10 días, el mes pasado, para que entregara el informe. El bufete se negó a aceptarlo y anunció que lo presentaría en diciembre. Los obispos debían decidir en esta asamblea si dan por roto el contrato o admiten sus explicaciones. García Magán señaló que aún no han decidido.
La asamblea se celebra también en medio de la expectación por la visita al Papa que el próximo martes realizarán todos los obispos españoles en Roma, ante una insólita citación del Pontífice. El pretexto oficial es para analizar la inspección, también excepcional, que ha hecho el Vaticano de los seminarios españoles. No obstante, la convocatoria se anunció dos días después de que el presidente de la CEE, el cardenal Juan José Omella, hiciera su primera valoración del informe del Defensor, acusando a los periodistas de mentir sobre las cifras “con la intención de engañar”. Preguntado por esta reunión, García Magán explicó que la gestión del escándalo de la pederastia no está entre los puntos a tratar en Roma, pero que, en el caso de que el Papa les pregunte, le informarán de todo: “Si se abre el diálogo, lo haremos con gran interés”. Afirmó que no tenían ningún temor, aunque admitió que esta convocatoria “no es algo que ocurre todos los días”.
Durante la rueda de prensa, García Magán volvió a condicionar la participación de la Iglesia en la propuesta del Defensor del Pueblo a participar en un fondo estatal de reparación, a través de un organismo independiente, que las reconozca como tales y fije las reparaciones. “La Iglesia va a reparar siempre. Lo que sí digo es que esa gestión de indemnizaciones, si se crea un fondo para reparar a todas las víctimas, participaremos. Si es para reparar a las víctimas de la Iglesia, sea con sentencia judicial, sea sin sentencia judicial, o desde un punto de vista de una obligatoriedad de carácter moral o ético, entonces lo gestionaremos nosotros”, puntualizó.
Lo cierto es que la CEE nunca ha querido informar sobre las indemnizaciones que ha pagado hasta ahora. Tampoco lo hizo ayer. El secretario general de los obispos afirmó firmemente hace unos meses que no tenía constancia de que ninguna diócesis u orden religiosa haya pagado una indemnización por pederastia. No obstante, según un recuento de EL PAÍS de casos judicializados, la Iglesia ya ha abonado al menos 2,1 millones de euros a 230 víctimas que sufrieron abusos de 53 pederastas. Las cuantías oscilan entre los 675 euros y los 73.000 por víctima. De hecho, en el Informe del Defensor, siete diócesis admiten haberlas pagado en alguna ocasión (Cartagena, Mallorca, Tui-
Vigo, Vitoria, Barcelona, Bilbao y Madri d) .
La Iglesia española indemnizará
a todas las víctimas de abusos
Los obispos corrigen su postura de los últimos años y anuncian un plan para
compensar a los afectados que lo soliciten, aun cuando el acusado haya fallecido
Desde la publicación del informe del Defensor del Pueblo, los obispos españoles, liderados por su presidente, el cardenal Juan José Omella, lo han desacreditado públicamente. De hecho, Omella, ayer en el discurso de apertura de la plenaria, aseguró que los resultados del informe sobre pederastia en la Iglesia del Defensor del Pueblo no eran válidos y atacó la encuesta realizada por GAD3 sobre la estimación de víctimas en el ámbito religioso (un 1,13% de la población, es decir, más de 440.000 personas): “Expresamos nuestra intensa decepción por la citada extrapolación y por la dudosa fiabilidad de los resultados presentados de dicha encuesta. Hemos revisado la información sobre la referida encuesta que aporta el Defensor del Pueblo en su informe y, francamente, nos resulta imposible confiar en la veracidad y fiabilidad de tales resultados”, dijo el presidente de los obispos.
El también arzobispo de Barcelona volvió a acusar a los periodistas de “difamación” por hacer el cálculo del porcentaje (el Defensor no incluye cifras numéricas de estimaciones en su estudio), al que considera un dato “exorbitante”. Pero el jefe de los obispos no solo arremetió contra la encuesta de GAD3, sino contra los sondeos demoscópicos en general y puso en duda la credibilidad de la ciencia sociológica: “Las encuestas no son fiables porque no hay forma de confirmar la veracidad de la respuesta”.
Otro ataque al informe
del Defensor del Pueblo
El obispo auxiliar de Toledo, Francisco César García Magán (izquierda) ayer en Madrid. / DANIEL GONZÁLEZ (EFE)
JULIO NÚÑEZ / ÍÑIGO DOMÍNGUEZ
Madrid Si hay “convicción moral” de que se
produjo la agresión,
habrá reparación
Los pagos recaerán
en los victimarios
o las instituciones
implicadas
SOCIEDAD
El Parlamento vasco aprobó ayer por unanimidad un informe para la prevención y reparación en los casos de abusos sexuales a menores. Las víctimas lo celebraron como “un gran paso adelante” que pone fin a décadas de “vacío institucional y social que ha rodeado a esta violencia”. “Hemos dejado de ser invisibles”, afirmó Iñigo Zabala, que sufrió abusos de niño. El informe establece la necesidad de contar con una ley integral vasca de infancia y adolescencia que proteja a estas víctimas y configura un marco de actuaciones dirigidas a detectar y perseguir con más eficacia los casos.
El trabajo iniciado en mayo de 2019 en la comisión de Derechos Humanos e Igualdad de la Cámara de Vitoria, reunida en 32 ocasiones durante cuatro años, ha culminado con la aprobación de un estudio que pretende acabar con el “silencio impuesto” a los menores víctimas de abusos y reconoce “la verdad de lo padecido por todos ellos”. “Sabemos lo que ha supuesto para muchos tener que reabrir la herida una y otra vez, esperamos que con este informe y las propuestas y compromisos que vayan a emanar de él sientan una parte de la respuesta institucional que llevan tiempo esperando”, señala el acuerdo parlamentario tras recibir el testimonio de más de 60 víctimas, especialistas y juristas.
Solo el 10% de los casos denunciados en Euskadi llegan a enjuiciarse. El resto se archivan, normalmente por falta de pruebas porque el testimonio del menor no es concluyente.
Juan Cuatrecasas, padre de una víctima que siendo menor sufrió abusos sexuales de un profesor del colegio del Opus Dei de Bizkaia, afirma que “es necesario seguir luchando contra el silencio que muchas veces se ha impuesto por los pederastas y sus entornos”. El informe del Parlamento autónomo recomienda actualizar y mejorar los protocolos que atienden esta problemática con la implicación de todos los ámbitos de la Administración y se cita a la escuela, la sanidad, los servicios sociales, la Ertzaintza y la justicia.
En uno de sus apartados se hace referencia a las víctimas de la Iglesia, a la que se le solicita un “reconocimiento del daño ocasionado”. A las instituciones religiosas y seglares se les plantea que deberían analizar “la justicia restaurativa” y, en su caso, “la puesta en marcha de indemnizaciones” económicas. Precisamente, la CEE anunció ayer que indemnizará a todas las víctimas de abusos por parte de miembros de la Iglesia.
Euskadi se compromete a crear un registro de víctimas de abuso sexual en la infancia que recogerá “datos anonimizados”, como “el área de la que procede la notificación, el tipo de abuso sexual que se ha notificado, el territorio histórico en el que se ha dado a conocer, así como el estado en el que se encuentra y el nivel de intervención”.
También aboga por abrir juzgados de instrucción especializados en las tres capitales vascas e “impulsar estructuras judiciales y fiscales especializadas en violencia contra la infancia”. Y recomienda “establecer un sistema de acceso universal para un tratamiento terapéutico especializado” que atienda a niños, adolescentes y personas adultas que fueron víctimas.
El Perseverance, el vehículo autónomo de la NASA que deambula por Marte desde febrero de 2021, incluye el Mars Environmental Dynamics Analyzer (analizador de dinámicas ambientales de Marte, MEDA), un programa diseñado por un equipo de siete países y liderado por el Centro de Astrobiología español, que ha recopilado ya 2.500 imágenes y más de 10.000 horas de datos de presiones, temperaturas, vientos, humedad y composición, y comportamiento de la atmósfera. El equipo ha analizado en Sevilla, donde está la sede de la Agencia Espacial Española, los desafíos y amenazas de una misión fundamental para explorar el planeta, así como la información que muestra cómo es el tiempo en Marte. La revista Nature Geoscience publicó
en enero los resultados iniciales.
Polvo. José Antonio Rodríguez Manfredi, investigador principal del MEDA y director del Grupo de Instrumentación Espacial en el Centro de Astrobiología, explica que es “el elemento principal en la dinámica atmosférica” de Marte. Y también uno de los desafíos del MEDA. “Termina afectando a los equipos, pero teníamos previstos mecanismos para mitigar el impacto”, aclara. Protectores especiales y mecanismos de barrido
magnéticos son algunos de ellos.
Celdas. Se observan patrones globales de circulación atmosférica (celdas) que determinan el tiempo marciano —como en la Tierra, los sistemas convectivos que hacen circular el calor— y los comportamientos locales en el cráter Jezero, la gran cuenca que explora el Perseverance y que fue formada por un meteorito hace unos
3.500 millones de años.
Halos extraterrestres. El equipo liderado por España ha percibido también, por primera vez, un halo extraterrestre. El halo que se percibe en la Tierra lo causan las partículas de hielo en suspensión en la troposfera al refractar la luz y generar un espectro de colores
alrededor del Sol o la Luna.
Nubes. Daniel Toledo, investigador del equipo del instrumento MEDA en el Departamento de Cargas Útiles de INTA, explica que a pesar de la presencia de hielo y de movimientos de nubes, no se han detectado precipitaciones. “Las condiciones de bajas temperaturas (unos 50 grados bajo cero en la zona de Jezero) y presiones (6,1 milibares de media frente a los 1.013 de la Tierra) hacen que no pueda precipitar en forma de agua. Con condiciones muy concretas, esas nubes pueden precipi-
tar en forma de hielo”.
Hielo. Esa agua no es aprovechable por futuros asentamientos humanos. Es más fácil recurrir al hielo del subsuelo. Pero no al de los polos, donde, según explica el investigador principal del equipo, las condiciones de temperatura (hasta -140 grados) y radiación son tan extremas que hacen esas zonas inhabitables. El refugio para humanos en el futuro se encuentra en el ecuador del planeta, donde en verano se puede llegar a una máxima de entre dos y siete grados. No obstante, la tenue atmósfera (un 1% de la terrestre) no
protege de la radiación solar.
Estaciones. MEDA ha observado cuatro, con fenómenos que las
marcan, como las tormentas.
Tormentas. Hay algunas locales, que suelen durar hasta siete días, y otras globales, capaces de cubrir todo el planeta durante semanas. El efecto es parecido al de la calima saharaui que en ocasiones
cubre parte de España.
Viento. Se han registrado ráfagas de 25 y 30 metros por segundo (unos 100 kilómetros por hora). Pero Marte aporta una sorpresa: “Esa ráfaga de kilómetros por hora se percibiría como una pequeña brisa. La atmósfera es muy tenue y el aire es muy poco den-
so”, explica Rodríguez Manfredi.
Presión. El polvo determina la presión. Rodríguez Manfredi explica: “Si hay mucho, cuando el sol lo calienta, hace que la temperatura cambie y esa masa tiende a subir, como si estuvieran tirando de ella hacia arriba”. Es una de
las razones de los remolinos.
Remolinos. “Son más abundantes en Jezero y pueden ser muy grandes, superando los 100 metros de diámetro”, afirma Ricardo Hueso, profesor de la Escuela de Ingeniería de Bilbao.
La reunión de Sevilla ha servido también para analizar la estrategia futura. El éxito de la misión
depende de que se puedan recogerelrestodel asmuestras.
Euskadi acuerda un marco para prevenir los abusos sexuales
a menores
El Parlamento vasco plantea crear un registro de víctimas y abusadores El equipo del programa MEDA, liderado por España, reconstruyeelcomportamientodelaatmósferaenelplaneta
Marte, un planeta sin lluvias
y con remolinos gigantes
Se han recopilado más de 10.000 horas de datos y 2.500 imágenes Los datos recogen vientos que llegan hasta los 100
kilómetros por hora
Si conoce algún caso que no ha sido denunciado o no figura en esta información, puede hacérnoslo llegar a través
del correo electrónico abusos@elpais.es.
El Parlamento vasco, el jueves. / L. RICO (EFE)
MIKEL ORMAZABAL, San Sebastián
RAÚL LIMÓN, Sevilla
La superficie de Marte, en una imagen de la NASA.
SOCIEDAD
En Bruselas, las intensas negociaciones finales para sacar adelante la primera norma europea específica sobre la violencia contra la mujer se han topado con un obstáculo serio: el no de varios países, pero sobre todo de los pesos pesados Alemania y Francia, a aceptar el principio del “solo sí es sí”, es decir, que se considere a nivel europeo como violación un acto sexual sin consentimiento explícito.
En la UE sigue pendiente, la aprobación de la directiva sobre la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, que se encuentra en la fase final de negociaciones a tres bandas (entre Eurocámara, Estados y Comisión). La aprobación de un texto final consensuado sigue estancada sobre todo por una pelea clave: la tipificación penal de la violación basada en la falta de consentimiento que ya rige entre otros en la legislación española.
La propuesta de este delito figura en el texto original de la Comisión y ha sido defendida a capa y espada por la Eurocámara, bajo la premisa de que solo el criterio del consentimiento “logra la plena protección de la integridad sexual de las víctimas”. Es una posición que ha logrado el consenso entre la mayor parte de los partidos (salvo los de ultraderecha). Pese a ello, los Estados la han eliminado de su posición negociadora, ante la oposición de varios países —Polonia y Hungría, pero también, para sorpresa de muchos, Alemania y Francia— que alegan que no hay base legal en los tratados para acordar una definición tal de la violación a nivel europeo. Berlín dice además que se estaría sobrepasando las competencias legales de la UE, lo que podría convertirse en un “cuestionable precedente político”.
Este 25-N será el primer Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en el que el movimiento feminista marche por separado en Madrid. A qué manifestación irá la ya exministra de Igualdad, y a cuál la nueva en el cargo, serán dos de las imágenes de esa fractura que dura ya casi dos años. Ana Redondo estará en la de las 12.00; Irene Montero, en la de las 18.00. Ninguna acudirá, de acuerdo con lo que anunciaron sus equipos, a ambas convocatorias.
Esa ruptura se materializó el 8-M de 2022: por primera vez el feminismo español se dividió para salir a la calle en el Día Internacional de la Mujer. Volvió a ocurrir, aunque no de forma tan clara, en el día internacional contra la violencia machista del pasado año, cuando Montero acudió a la marcha de Vallecas —como lo había hecho otros años—, y en la marcha que recorrió el centro de Madrid hubo pancartas en la que se pedía su dimisión. Sucedió de nuevo este último 8 de marzo, y hoy pasará una vez más. Sucederá en un momento político y social en el que la reacción antifeminista y negacionista de la violencia machista se propaga no solo a través de discursos de partidos como Vox, sino también entre los más jóvenes.
En lo que va de año, 52 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas y 1.237 desde que se recogen cifras oficiales, en 2003; más dos casos en investigación. La violencia sexual, la económica, la psicológica, siguen perpetrándose cada día: a más de 4,8 millones de mujeres en España su pareja o expareja las ha humillado, pegado, violado o amenazado, según los datos españoles de la Encuesta Europea de Violencia de Género.
Con esos números y con cuestiones pendientes en la agenda feminista, como la ley de trata o el proxenetismo, se produce ese desgaje, que es visible cuando a uno y a otro lado de las marchas en ambos días están las mismas organizaciones. En el origen de lo que en realidad no es una división, sino una escisión de parte del movimiento estuvo la incorporación de la llamada agenda queer (las demandas de las identidades de género minoritarias) a la oficial, la del Ministerio de Igualdad que llevó Irene Montero, que se concretó en la libre autodeterminación de género incluida en la llamada ley trans, y que generó no solo un debate sino un cisma dentro de la coalición. Otros temas que dividen es la prostitución o los vientres de alquiler.
Y en el trasfondo de todo eso, estuvo la entrega del Ministerio de Igualdad —histórica bandera socialista— a Unidas Podemos por parte de Pedro Sánchez en 2020. Eso generó una confrontación dentro del Gobierno de coalición que en los dos últimos años, se ha definido alrededor de varias cuestiones, a las que se sumaron las consecuencias de la ley del so-
lo sí es sí.
Diferentes manifiestos Ese contexto es con el que el movimiento llega este 25-N y aunque no de forma obvia, se deja ver a través de los manifiestos de las convocatorias, las declaraciones de las portavoces de las dos marchas y también la razón añadida al porqué hay dos y no una sola.
Históricamente, el Foro 25-N es la organización que en la capital ha convocado la manifestación, lo lleva haciendo desde 1997. Por otro lado, la plataforma de asambleas de barrios y pueblos que están bajo el paraguas de la Comisión 8-M desplegaba acciones y marchas por este día de forma autónoma.
El Foro 25-N explica que pidió a Delegación de Gobierno hacer la manifestación “el 26 de octubre a las 00.02”, cuando el Consejo de las Mujeres de Madrid, órgano de participación y representación de las asociaciones de mujeres en el Ayuntamiento de Madrid, comunicó “por vía electrónica a la Delegación del Gobierno en Madrid su intención de celebrar la manifestación” de hoy, “por Gran Vía hasta la Plaza de España, entre las 18:00 y las 20:00 horas”.
El mismo día, por teléfono, la delegación les confirmó “que la comunicación para la manifestación del 25-N se había presentado en plazo y forma y que no había ninguna otra solicitud de igual horario y recorrido”. Y, “cuatro días más tarde”, la delegación les envió un escrito en el que aducía que “la Comisión 8-M había presentado una comunicación un minuto antes, y por ello no podría llevarse a cabo la manifestación solicitada en ese horario y recorrido”. Así, el Foro 25-N buscó otro recorrido y otro horario para su manifestación, y por eso, marcharán bajo el lema “Unidad ciudadana y respuesta institucional”.
Marta Cantabrana, del Foro, arguye que dentro de la organización son “muchísimas mujeres con una pluralidad amplia de pensamientos políticos” y que su convocatoria “es una clara llamada a la unidad de acción, y que ese llamamiento es a toda la sociedad civil y todas las instituciones, porque la unidad es la única vía para conseguir avances”. Por eso, añade, “no entiende” que este año se hayan encontrado con “una contramanifestación”.
Algo que, Iria González, de la Comisión 8-M, asegura que no se ha producido: “No buscamos contraprogramar, seguimos buscando tejer y llenar las calles, salir este 25-N y que salga la mayor cantidad posible de personas, interpelamos a todos los estratos, a la sociedad al completo porque queremos un cambio estructural”. En su convocatoria, apostilla González, “entran todas las mujeres: cis, trans, racializadas...”. En la manifestación de la mañana, estarán, entre otras organizaciones, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, contraria a la ley trans.
Cantabrana, cuestionada por esta división, responde que cuando es ella quien pregunta a la gente a su alrededor “no siente tanto una fractura, sino una divergencia de opiniones, ven diferencias: que unas se basan en una agenda feminista y otras en otros requerimientos que no se basan tanto en la agenda feminista”. Ella está convencida de que han hecho “lo que había que hacer, seguir convocando como todos los años”.
Desde la Comisión 8-M, consideranl omi smo.
Francia y Alemania traban la
‘ley del solo sí es sí’ en Bruselas Las discrepancias sobre el consentimiento frenan la norma en la UE
Dos manifestaciones distintas
recorren hoy Madrid en el día contra la violencia de género El feminismo también llega
dividido al 25-N
Manifestación del 25-N del año pasado, con Carolina Alonso, Irene Montero y Alejandro Jacinto en el centro de la cabecera. / TAMARA ROZAS
ISABEL VALDÉS, Madrid
Irene Montero no coincidirá con Ana Redondo, nueva ministra de Igualdad “No es una fractura, es una divergencia”, alega una de las
convocantes
SILVIA AYUSO, Bruselas
SOCIEDAD
Sibilina, sutil, intangible, traicionera. La violencia psicológica puede empezar con un silencio y terminar con gritos, insultos, amenazas, chantajes o humillaciones. Nada de esto deja marcas en el cuerpo, pero pueden sentirse como puñetazos y anteceder a otros ataques. Identificar estas agresiones como delitos y medir los daños es un proceso complejo tanto para las víctimas, que deben probarlo en un proceso judicial, como para los jueces, que deben proteger la presunción de inocencia. Sin embargo, detectar y juzgar a tiempo este delito, penado en el artículo 153 de Código Penal, es clave para evitar una escalada de la violencia que, a veces, llega al asesinato.
Marta (nombre ficticio), una exitosa artista, está a la espera de juicio tras denunciar a su expareja por violencia machista, sobre todo por maltrato psicológico: “Probablemente quede archivado, pero hay que romper la espiral del silencio de esta violencia que pasa de generación en generación”. Marta no tiene orden de alejamiento, pero sí protección policial.
Antes de atreverse a denunciar, tuvo que pasar un tiempo hasta reconocerse como víctima de maltrato e ir a la policía. El tiempo es, precisamente, una de las características en el delito de maltrato que se desprende de las sentencias de la Sala Segunda del Tribunal Supremo: “El retraso en denunciar no puede ser tenido en cuenta para minimizar la credibilidad de la declaración”. Estas sentencias también destacan la paralización de la víctima, “ya que no es consciente de que está siendo victimizada, porque la dominación y subyugación del autor del delito de maltrato permite conseguir que no pueda salir del ciclo de la violencia habitual”.
Para Marta, verse con una carpeta para presentarla en los juzgados es un hito en una relación en la que ha pasado por una década de manipulaciones entreveradas con declaraciones de amor, mentiras, buen sexo, control, abusos o que la echara de casa. “No sabía si me amaba o me odiaba”, recuerda. “Te sientes estafada”, “yo estaba muy enamorada”, “tenía miedo de hablarle porque todo podía generar un conflicto, luego pasábamos por algún ciclo bueno”, “me hizo creer que yo tenía una enfermedad mental”, “no vives, sobrevives”, son algunas de las frases que todavía pronuncia Marta.
La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón acumula más de 20 años de experiencia en casos de violencia de género: “La psicológica genera más daño que un bofetón. Queda una sensación de fracaso, de miedo, de inseguridad, de no valer nada”. Considera fundamental preparar y ordenar muy bien el contenido de la denuncia. “Y es muy importante un buen asesoramiento. Sin apoyo jurídico, la víctima no va a poder afrontar adecuadamente todo el procedimiento”.
En la primera vista, Marta aportó, entre otros, dos informes psicológicos privados, ingresos en urgencias por ansiedad, capturas de pantalla de amenazas y difamación, parte médico de baja por incapacidad laboral temporal y tratamiento farmacológico. “Es muy difícil preparar el dossier porque son eventos muy traumáticos”, reconoce Marta, que ha tenido que detener su carrera. “Te destruye internamente, también profesionalmente”, añade.
La historia de Marta se cruza en muchos puntos con la de Amparo (también nombre ficticio), una madre trabajadora en zona rural que veía muy complicado demostrar el sufrimiento que le generaban los gritos permanentes y los desprecios del padre de su hijo. Hasta que, por una grabación de una llamada de móvil en la que quedó registrada una amenaza, le otorgaron una orden de alejamiento. “O llevas pruebas o nada. Era mi palabra contra la suya, y se inventaba cosas”, explica.
Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, insiste en la importancia de contar con una declaración muy bien elaborada y añade otro tipo de posibles pruebas: “Los letrados de la Administración de Justicia cotejan mensajes de WhatsApp o redes sociales. También analizan si las mujeres tienen instaladas aplicaciones espías de geolocalización, que es muy habitual. Otras pruebas pueden ser los dictámenes periciales, tanto oficiales como de parte”. Pero no todas las mujeres pueden pagarlos, a veces por la dependencia económica que se tiene del hombre. Marta se ha sometido a uno privado que le ha costado
unos 2.500 euros.
Psicólogos
Lydia García, vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, reclama informes oficiales psicológicos antes de interponer la denuncia, cuando la mujer “está bloqueada por el miedo o la dependencia emocional”. “Y sería además una prueba más objetiva que de parte. Puede que la mujer se pase la denuncia entera llorando y solo cuente el último bofetón. Se nos escapa el maltrato habitual y psicológico de años y que un psicólogo podría detectar. Ellas no suelen identificarlo, es más difícil de probar y puede darse sin que haya alguien delante”, apunta. Remarca además la sensación de fracaso cuando el caso es sobreseído: “Se quedan sin protección, y tienen que enfrentarse al maltratador de nuevo. Después de la denuncia no se las apoya bien”.
Marta acudió a las Unidades de Atención a la Familia y la Mujer de la Policía Nacional (UFAM) y a través del Sistema de Seguimiento Integral en Casos de Violencia de Género (VioGén) se le otorgó un nivel de riesgo de 3 sobre 5. Se ha descargado la aplicación Alertcops, que la geolocaliza cada 10 minutos, y tiene adjudicado un agente protector donde reside. La inspectora jefa de la UFAM central, Elena Palacios, lleva 35 años trabajando en este ámbito, y destaca la importancia de la formación especializada en género de su equipo: “Nosotros hacemos la interpretación de tipo penal de su relato y pretendemos acreditar la habitualidad de los comportamientos violentos a través de testimonios, indicios circundantes y pruebas. A veces lo minimizan, por eso tenemos que ayudar a que confíen en nosotros”.
Palacios detecta que estos delitos ocurren a mujeres de todos los ámbitos socioeconómicos y que suelen ir in crescendo. “El agresor disfruta viendo sufrir a la víctima, es una relación de poder. Si ella reacciona, él responde con más violencia. No se conforma con la lágrima, quiere escuchar sus gritos de dolor”, detalla. Se muestra “muy preocupada” por el impacto en los adolescentes, fomentado por “la normalización de la pornografía” en los menores y apunta lo fundamental de implicar a toda la sociedad en la detec-
ción del maltrato.
Marta asegura que habría agradecido más “humanidad” en los juzgados, algo que no considera incompatible “con un trabajo impecable”. Ve “que hay una campaña política para que se denuncie”, pero también lagunas: “No te cuentan la realidad judicial de después. Van como 30 años por detrás. Entiendo perfectamente que los jueces tienen que estar muy seguros de la veracidad del delito, pero yo he sentido un cuestionamiento continuo. Ante la imposibilidad de obtener una orden de alejamiento o de que tu caso se archive y el maltratador se sienta impune, el mensaje que recibes es: ‘Cambia de ciudad, de trabajo, y reclúyete’. El argumento es que es muy difícil restringirle a una persona el derecho a moverse libremente, sin embargo, piden que lo restrinjas tú”.
Ángeles Carmona, del Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, lamenta que no todos los jueces respondan a los protocolos específicos sobre cómo tomar declaración a una víctima de violencia machista: “Hacemos mucho esfuerzo en la formación especializada. Este delito no es como cualquier otro, es fundamental que ella se sienta creída”, aclara.
“Aunque está siendo durísimo, volvería a denunciar”, declara Marta. “Cuando la gente te entiende, la reparación es más rápida. Es necesario un posicionamiento social hacia lo intolerable, hacia los delitos. Para mí, es cómplice quien no hace nada. La acción ciudadana es vital para frenar la violencia y parece que todavía no se entiende la dinámica del maltrato. Hay que romper el silencio, no es una tendencia, es una urgencia”.
Las víctimas de maltrato psicológico deben presentar pruebas de delitos que no dejan marcas visibles
El desafío de llevar a juicio
los puñetazos en la psique
“He sentido un
cuestionamiento continuo”
Varias mujeres participaban en un acto contra la violencia machista en una calle de Málaga el jueves. / JESÚS MÉRIDA (GETTY)
“Tenía miedo de hablarle, todo podía generar conflictos”, recuerda una mujer La violencia escala, explica una agente: “Él no se conforma
con la lágrima”
ÁNGELES LUCAS, Madrid
CULTURA
Con una mano empuñaban la pluma; con la otra el arma. Eran escritores, pero se soñaban guerreros; o mejor aún: héroes. Porque no temían a la muerte. Eran los últimos románticos. Y ahora, casi un siglo después, el escritor italiano Maurizio Serra los ha reunido a todos en El esteta armado (Fórcola), un ensayo que parece un álbum de cromos irrepetible de los poetas-guerreros que lucharon en la Europa de los años treinta. Eran hijos espirituales de D’Annunzio, Kipling, Marinetti, Junger, Croce, Lawrence de Arabia y otros letraheridos exaltados. Vivían fascinados por las utopías. Atraídos por la épica de la tragedia. Por edad, se habían quedado sin luchar en las trincheras de la Gran Guerra. Sentían la nostalgia de lo no vivido. De una aventura idealizada en tiempos de exaltación patriótica, una era de sobredosis ideológica y de fascinación por estandartes y banderas. Por eso se lanzaron a poetizar los fascismos, el comunismo y la guerra. Muchos acudieron al frente. Especialmente, a España.
Cuenta Maurizio Serra —biógrafo de Marinetti, de Malaparte y de Svevo— que la Guerra Civil constituye un hito indispensable para comprender la profunda dimensión que alcanzaron aquellos estetas armados. Para entender al escritor Antoine de Saint-Exupéry, ya cuarentón y harto de no poder arrimar su hombro por la patria, volando con la aviación francesa hasta matarse. Para comprender los poemas ebrios de honor del escritor británico W. H. Auden. Para meterse en la mente del poeta italiano Lauro de Bosis, el Ícaro antifascista capaz de escribir un texto titulado Historia de mi muerte poco antes de cumplir la llamada mística del sacrificio. Para penetrar en el alma comunista del novelista inglés Christopher Caudwell y su temprana muerte en el frente del Jarama con las Brigadas Internacionales. Para explicarse por qué Simone Weil desfilaba con la Columna Durruti en España. O por qué el escritor alemán Klaus Mann, espantado por el nazismo, se integró en el Frente Antisfascista en la guerra de España y luego se alistó como sargento del Ejército estadounidense en la Liberación de Italia.
El embrión de todas sus historias —y las de otros intelectuales como René Crevel, Christopher Isherwood, Stephen Spender, Stefan George, Ralph Fox, Iliá Ehrenburg, Davide Lajolo y muchos más cromos— hay que buscarlo en la Guerra Civil. Primero, dice Maurizio Serra, porque fue probablemente el último conflicto romántico de Europa. Luego, porque ese romanticismo les otorgó un papel destacado a los intelectuales, hasta el punto de bautizarla como la guerra de los intelectuales. Y, finalmente, porque el conflicto español acrisoló la necesidad de muchos escritores de pasar a la acción. De salir de las bibliotecas y de los cafés. De ir a enardecer plazas con su retórica o a combatir al frente. De abandonar la ambigüedad y las posturas críticas, más propias del intelectual y la razón. “España representó una encrucijada fundamental.
Un fenómeno sin equivalente en el siglo XX. Eso demuestra que España, ajena a las dos guerras mundiales, fue protagonista de la historia y la sensibilidad de nuestro tiempo”, explica el autor.
Resulta imposible resumir un libro de 500 páginas cuyo índice onomástico compila más de 800 nombres. Ecos de novelas, fragmentos de poemas, conexiones políticas, historias humanas; todos los hilos de una tela de araña intelectual donde muchos intelectuales iban quedando atrapados: muertes, suicidios, exilio, vidas truncadas. Este álbum de cromos cultural es el retrato coral de una generación perdida que inflamó a Europa. Unos jóvenes que echaron más leña a una hoguera voraz desde la cultura, jamás inocente y menos aún en los años treinta. Explica Maurizio Serra que, en aquella Europa maximalista, “la cultura despertaba pasiones que eran, a su vez, reflejo de su poder de ruptura. La cultura no conciliaba. No reconciliaba. Provocaba las reflexiones de unos y las contrarreflexiones de los otros. Pero acabó haciéndolo por medios inadecuados y con unos resultados desastrosos”.
La hecatombe no fue solo para una Europa cada vez más desgarrada. Fue calamitoso, también, para ellos. Para los poetas-condotiero. Todos compartían la repulsa por una vida sedentaria y burguesa. Tenían inflamada la vena mística. Querían demostrar que ellos también sabían luchar. Todo muy romántico. Sin embargo, la realidad los desmentía.
Contaba el escritor inglés Frank Jellinek cómo “Barcelona estaba abarrotada de intelectuales que no tenían la menor idea de lo que estaba ocurriendo y ninguna cualificación en absoluto ni con la ametralladora ni con la máquina de escribir”. El autor de El esteta armado se formula una pregunta similar: “España, la República, la libertad, la revolución, ¿realmente necesitaban su sangre, sus músculos a menudo débiles, su puntería a menudo incierta, su entusiasmo y su espíritu de sacrificio, raramente compensados por su escasa aptitud para la
disciplina militar y el combate?”.
Asesinados en España Tal vez su mayor contribución a la guerra no estuvo en las trincheras, sino en el legado de su testimonio. Una investigación ha calculado que los 2.300 combatientes británicos que lucharon en el conflicto español escribieron y publicaron, entre todos, 730 obras, en su mayoría diarios de guerra. Un libro por cada tres combatientes. Recuérdalo tú y recuérdalo a otros, en versión romántica. Otras veces, en versión más cruda. Menos extasiada.
Ese sentir realista quedó condensado en una frase que resumía el destino de aquella generación: “Where are the war poets? Killed in Spain” (¿Dónde están los poetas de la guerra? Asesinados en España). Eso recapitula el fracaso de los estetas armados. Sobre el terreno lo recogió Esmond Romilly, periodista antifascista y sobrino de Churchill: “Vine aquí porque me dijeron que había una revolución y, en vez de eso, ¡me he encontrado con una guerra en toda regla! Vine aquí para luchar contra los verdugos fascistas, no para que me convirtiesen en un imbécil vestido de militar”. Esmond sobrevivió a la batalla de Boadilla del Monte. En cambio, unos años más tarde murió en la II Guerra Mundial.
En opinión de Serra —miembro de la Academia Francesa y ganador del Goncourt de Biografía—, es imposible comparar el papel de los intelectuales en aquel tiempo con el actual, salteado también por guerras y ardores ideológicos. “Las comparaciones son siempre difíciles e incompletas. Pertenecen más a la sociología que a la historia de las ideas, que es mi campo. Hablar hoy de estetas armados no creo que tenga mucho sentido”.
¿Qué les llevaba a hacerlo? Virginia Woolf, que perdió en la guerra de España a su sobrino favorito —el poeta y crítico Julian Bell—, intentó responder a esa pregunta. ¿Por qué tantos intelectuales se jugaban la vida? “Creo que se trata de una fiebre en la sangre de los más jóvenes que no podemos entender”, dijo Woolf.
Fluía en las ideas y la emoción. En el ansia por una humanidad regenerada y su entrega absoluta a un fin que diera sentido a la vida. En eso no hubo derechas o izquierdas. La cultura no vacunó a aquellas plumas de los horrores abisales. Hubo poetas en los treinta que sucumbieron en el fango de la trinchera más prosaica. Bus-
caban el absoluto y lo perdieron todo. Su amargo verso final.
Un ensayo reconstruye la constelación de escritores-combatientes de los años treinta quevivieron,crearonylucharonenunaEuropainflamada.Muchos,enlaGuerraCivil
El último verso en la trinchera
Sobre estas líneas, Antoine de Saint-Exupéry (izquierda), en 1929, y, abajo, Simone Weil, en 1936 en la
guerra civil española. / ROGER VIOLLET (GETTY)
PACO CERDÁ
Algunos de esos
autores fueron Lauro de Boris, Simone Weil y Klaus Mann Su mayor
contribución
al conflicto fueron sus testimonios
CULTURA
En el pasillo que da entrada a su dormitorio, Alicia Aza (Madrid, 57 años) se para ante la única pieza de arte de su colección que persiguió hasta conseguir: Floral Dress, de William Kentridge, que conecta con su pasión por la música clásica. Durante un momento, siente algo de pudor. “Os voy a meter en mi cuarto, algo muy íntimo, vais a saber más cosas sobre mí”. También hay arte en dos de sus baños, en uno de sus salones, en los cuartos de sus dos hijos mayores... obras de Marina Abramovic, Ixone Sádaba, Francesca Woodman y Robert Mapplethorne, entre otros. “Decidí que mi colección se expusiera en mi casa. Así que adelante”.
Hace aproximadamente 10 años, Aza le pidió a su amigo Francisco Carpio, experto en arte, que comisariara su casa de Madrid. Le enseñó la vivienda, le dejó indagar en su colección, le presentó a su familia (está casada y tiene tres hijos) y le dio unas pocas premisas. El reto era adaptar un patrimonio artístico en el que gran parte de las obras de la abogada son vídeo y fotografía al día a día de una familia. Al entrar hay dos muñecas cuyas cabezas son dos pantallas, Homovidens. Las gemelas, de la pareja Fiumfoto. Frente a ellas, una pantalla proyecta Over the sea, de Sophie Whettnall. Hay que seguir las piernas de una mujer sobre la cornisa cantábrica para entender que no solo representan el paisaje, también le sirven a Aza para mostrar “cómo somos de exigentes las mujeres con nosotras en cuanto a nuestra imagen, las dificultades que encontramos en nuestro camino de desarrollo personal y profesional”. “Ha quedado un montaje sereno en el que arte da calidez a una casa bastante minimal en la decoración”, así describe su casa Aza.
La abogada comenzó a coleccionar pintura asturiana en 1992, pero no fue hasta 2006 cuando en una conversación alguien se refirió a ella como coleccionista. Entonces decidió asumir esa categoría. A partir de entonces, dotó a su colección de un sentido y una identidad en cuanto a los soportes y a los temas. “Siempre he sido muy sensible a los derechos de la mujer, pero no desde un punto de vista político ni feminista, sino que me interesa en su globalidad”, explica. A su espalda, la videoinstalación Lagoa de la brasileña Rosângela Rennó que sustituye a otra pieza similar que proyectaba distintas imágenes en loop. “La tuve que cambiar porque cuando nos sentábamos a charlar, nadie atendía a lo que se hablaba, sino a la pieza”, recuerda.
En España no hay datos concretos sobre coleccionismo porque no hay muchas personas que se dediquen a ello y, por tanto, tampoco hay instituciones que se ocupen de hacer estudios exhaustivos o, por lo menos, un seguimiento. Por eso se puede decir que Aza tiene el título oficioso de ser la única mujer en España en cuya colección hay más mujeres que hombres. “A esto se une que es muy difícil conseguir información de colecciones privadas y que los estudios de brecha de género en el mercado del arte son recientes”, desarrolla Julieta Rafecas, una de las especialistas en arte contemporáneo que han participado en el estudio En manos de mujeres, realizado por el Instituto de Arte Contemporáneo, que denuncia los problemas en la internalización del arte de las creadoras españolas.
Hay algunas aproximaciones, como la que hicieron en el Museo Lázaro Galdiano cuando en 2013 organizaron una muestra con parte de la colección de Aza. Entonces calcularon que en España el 13% de los coleccionistas son mujeres, el 40% son hombres y el resto, instituciones. La abogada no quiere que su colección acabe definida como “la única feminista de España” o “la colección de género de una mujer”. Todas sus obras las compra con su sueldo, es su colección, no la de un matrimonio donde se llega a consensos, aunque cuente con el beneplácito de su marido. “Pretendo crear un patrimonio donde haya una mirada femenina que es la mía. Tengo una identidad muy marcada como mujer y hoy que está tan de moda todas estas diferentes identidades, yo me siento muy mujer”, afirma.
Marca distancia con cualquier debate político actual. “No son mi tema”, zanja. “He aprendido a través de mi colección que hay unas desigualdades tremendas, que hacerse un hueco cuesta mucho, pero también creo que es una cuestión de tiempo. Y sin entrar en lo que veo ahora, que no me gusta nada, se pueden hacer las cosas de una manera mucho menos agresiva para de verdad llegar a esa igualdad que es defendida por muchísimos hombres”.
Esta reflexión la hace después de años de coleccionismo y de tratar de entenderse y entender un poco mejor a las mujeres. Aza también se define como testigo de su época. Por eso eligió el arte contemporáneo, “para poder entender qué está pasando en nuestro tiempo”. Pone de ejemplo dos poderosas fotografías de Ixone Sádaba que muestran a niñas soldado kurdas y que le ayudan a contextualizar qué está pasando en Palestina. Dos imágenes que tuvo que quitar del salón por petición de sus hijos. Una mujer kurda apuntando con un fusil no era la mejor estampa para cenar.
No hay modas en su colección. Asegura que no tiene asesor de compras ni un presupuesto fijo. Se impone una regla de oro: jamás endeudarse. Reconoce “una pasión impulsiva” y el deseo de poseer. “Un coleccionista es posesivo por naturaleza. Si no, no tendrías una colección”.
El marqués de la Ensenada, secretario de Hacienda, Guerra, Marina e Indias de Fernando VI, le dio una orden: era necesario espiar las nuevas técnicas navales inglesas. El estratégico Pacífico estaba en peligro. Y así fue como Jorge Juan y Santacilia (1713-1773) se convirtió en un afable míster Josues. En menos de una semana logró lo que el embajador español en Londres no había conseguido en años. Ahora, la trepidante vida de marino, ingeniero y científico de Novelda (Alicante) ha sido recuperada en la exposición Jorge Juan. El legado de un marino científico, que inauguró ayer el rey Felipe VI en Museo Naval en Madrid. La exposición reúne 113 piezas que proceden de 15 instituciones nacionales e internacionales.
Cuando en 1733 la Academia de Ciencias francesa decidió organizar dos expediciones —una a Laponia y otra a Ecuador— para determinar la verdadera forma de la tierra, los guardamarinas Jorge Juan y Antonio de Ulloa fueron designados por la Corona española para participar en una misión que permitió calcular el arco del meridiano con precisión sorprendente. Los resultados confirmaron que la Tierra era una esfera achatada en los polos.
En 1750, nada más terminar su misión de espionaje en tierras británicas, se le encomendó la construcción de los arsenales de Ferrol, Cartagena y Cádiz. Diseñó, además, un método de construcción conocido como Sistema Jorge Juan, que desarrollaba conocimientos en mecánica, teoría del buque y cálculo infinitesimal.
La Corona le requirió también para los más dispares proyectos, como mejorar el rendimiento de las minas de azogue de Almadén (Ciudad Real) o la recuperación de tres navíos hundidos en el puerto de La Habana.
Antes de fallecer, publicó Examen Maritimo Theorico Práctico, donde reunió todos sus conocimientos en construcción naval y navegación. Fue ampliamente reconocido por la comunidad científica internacional de su tiempo. “Su legado sigue con nosotros”, le recordó ayer el director del museo, Juan Escrigas, al rey Felipe VI cuando ayer acudió a la exposi-
ción vestido de uniforme marino de gala.
Alicia Aza es la única coleccionista
en España que tiene más obras de mujeres que de hombres Una casa llena de arte con
mirada femenina
El Museo Naval inaugura una exposición dedicada al militar que confirmó que la Tierra estaba achatada por los polos Jorge Juan, el marino que espió los astilleros de guerra ingleses
ANA MARCOS, Madrid
Alicia Aza, el 27 de octubre en su casa en Madrid. /INMA FLORES “Ha quedado
un montaje sereno
que da calidez
al hogar”, asegura
Rechaza que su
conjunto de piezas
sea calificado como
de género o feminista
Felipe VI, ayer en el Museo Naval en Madrid. / ZIPI (EFE)
VICENTE G. OLAYA, Madrid
CULTURA
H
ay cosas buenísimas en el Napoleón de Ridley Scott para los amantes del personaje y su historia, y otras que te dejan insatisfecho y hasta disgustado. He aquí una somera selección de pros y contras de una película que, al margen de sus valores cinematográficos, ofrece gran
espectáculo e invita al debate.
Lo mejor:
Josefina. La composición que brinda la actriz Vanessa Kirby es excelente. Convenientemente seductora e impúdica en sus primeras apariciones, pese a que la Josefina real trataba de sonreír poco para que no se le vieran los dientes rotos y negros a causa de la mucha caña de azúcar que había consumido en Martinica.
La película describe muy bien la relación con Napoleón. De supervivencia al inicio, con fascinación por el mito en ascenso, es la primera en ver las miserias del personaje. La cara de fastidio en algunas escenas de sexo
lo dice todo.
Destacar el papel del húsar Hippolyte Charles, amante de Jo-
sefina. Parecería cuestionable darle tanta cancha con tanto mariscal importante que se queda en el tintero. Pero el húsar tuvo un papel fundamental en la fijación de Napoleón por Josefina, desató sus celos y le causó problemas: involucrado en contratos fraudulentos con el Ejército, arrastró a Josefina, y salpicó la honestidad
de Bonaparte.
Mostrar la forma en que prac-
ticaba el sexo Napoleón. Aquí te pillo aquí te mato. Impaciente en el amor como en la guerra. Artillero. Una de sus amantes, Giusseppina Grassini (!) resumió: “El
asunto se acabó en tres minutos”.
El énfasis en los cañones. Scott ha entendido bien lo esenciales que fueron en la carrera de Napoleón. Pocas veces se ha visto en el cine un tronar de artillería
como en la película.
El duque de Wellington. El general británico parece hacer de alter ego de Scott con su visión escéptica, mordaz e irónica sobre Napoleón. La escena (inventada, Napoleón y Wellington nunca se encontraron) en la que conversan sirve para mostrar que el establishment británico no sucumbió
al carisma de Napoleón.
Lo peor:
La rapidez con que pasa por la
pantalla la vida de Napoleón. Es cierto que fue comparado con un astro fulgurante y que una de sus virtudes en la guerra era la velocidad, pero hay demasiados saltos y se renuncia a muchas cosas fundamentales. Su parte inte-
lectual, por ejemplo.
La ausencia de la guerra de Es-
paña. No es de recibo, aunque la haga un británico, que una película sobre Napoleón prescinda del decisivo escenario pe-
ninsular.
El hieratismo de Joaquin
Phoenix. Muestra pocos registros y atraviesa el metraje casi con la misma expresión de reconcentrada trascendencia. Se mue-
ve mejor en las escenas íntimas.
La carga de Napoleón en Wa-
terloo. Napoleón no encabezó ninguna carga de caballería en la batalla. Eso no quiere decir que no lo hiciera en otras ocasiones. Su valor quedó acreditado con episodios heroicos como los de Lodi
y Arcole.
La masacre en el hielo de Aus-
terlitz. La escena es una gran exageración (parece que estemos en la batalla del lago Peipus, en 1242, donde Nevski zurró a los Caballeros Teutónicos), aunque fun-
ciona cinematográficamente.
El disparo a las Pirámides. La batalla de las Pirámides tuvo lugar en realidad a tal distancia de esos monumentos que es imposible que una bala impactara. En cambio, la escena en que Napoleón acerca la oreja a la boca de una momia es muy acertada: Bonaparte inauguró nuestra curiosidad por el Antiguo Egipto, no lo bombardeó.
EL FARO DEL FIN DEL MUNDO / JACINTO ANTÓN
Lo mejor y peor del ‘Napoleón’ de Ridley Scott
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Joaquin Phoenix, en el centro, en una imagen de Napoleón.
Destacan Josefina y la artillería en lo bueno, y las prisas y las excesivas libertades, en lo malo “Acabó en tres minutos”, dice una de las amantes de Bonaparte sobre el sexo con él
CULTURA
La editorial De Conatus tenía preparada, para la campaña navideña, una edición de las obras de Jon Fosse en cuya cubierta se leía: “El eterno candidato al Nobel”. Pero el 5 de octubre, el portavoz de la Academia Sueca pronunció un nombre: Jon Fosse.
“Tuvimos que llamar rápidamente a la imprenta para hacer el cambio”, cuenta divertida Silvia Bardelás, directora de publicaciones de la editorial que dirige Beatriz González. En 2017 fundaron este pequeño sello dedicado a autores y lectores “únicos”, según reza su lema. Fosse, su autor fetiche, había pasado aquella mañana de “eterno candidato” a premiado efectivo y eso cambiaba la vida del escritor noruego, pero también la de esta pequeña editorial independiente que, de pronto, albergaba al escritor más importante del mundo.
En lo sucesivo, la actividad de la editorial experimentaría diferentes peripecias: mayor atención, un aumento en la demanda y diferentes relaciones con los dos grandes grupos editoriales españoles. A las pocas horas del fallo, Penguin Random House anunció que había comprado los derechos de las otras obras de Fosse, que llevaba negociando una temporada. Y esta misma semana, De Conatus ha anunciado una alianza con Seix Barral, del Grupo Planeta (la competencia de Penguin) para llevar al autor al continente americano.
Fosse llevaba en las listas de posibles premiados varios años y este ocupaba el segundo puesto en las encuestas, detrás de la china Can Xue. “Siempre hemos estado atentas, aunque sabíamos que hasta que Fosse no acabara de publicar su obra Septalogía no se lo iban a dar”, dice Bardelás. Este año ya se había cumplido esa condición; de todas formas, la editora no estaba demasiado atenta. Hasta que ganó.
Los primeros cambios son obvios: ese día el teléfono no para de sonar, copado por periodistas y simpatizantes. Pero hay otros más duraderos. Por ejemplo, tener que producir muchos más libros. Un premio, sobre todo el premio Nobel, da una alta probabilidad de aumento de ventas. Hasta entonces Fosse, autor de gran prestigio en su país, junto con otros muy vendidos como Jo Nesbø o Karl Ove Knausgård, no había vendido en España ni 500 ejemplares. Como se trata de un autor muy literario, que ha hecho innovaciones en el arte de la escritura, tal vez esta muestra de alta cultura no fuese apta para todos los paladares. Menos accesible, por ejemplo, que Annie Ernaux, la anterior ganadora. Por eso hubo quien pensó que, ni con el Nobel mediante, el noruego iba a conseguir vender. “Pero no es así”, asegura Bardelás, “ha quedado claro que se estaba subestimando a los lectores”.
Las cosas no habían sido fáciles. “Sacar a Fosse fue muy difícil, era muy literario, no tuvo gran apoyo”, recuerda la editora. Tuvieron que ir con el libro bajo el brazo a todas partes y recibir mucho rechazo, pocas ventas, la negativa de los críticos influyentes. “Era como predicar en el desierto”, dice la editora. Hasta el Nobel. “Se debe premiar el talento, sea de un autor consagrado o no”, explica Bardelás sobre la polémica del fin último de la Academia Sueca: ¿descubrir nuevas voces o consagrar las carreras exitosas?
Peripecias de una editorial
independiente con el Nobel El sello De Conatus, que publica a Jon Fosse, se alía con Seix Barral
González (izquierda) y Bardelás, el jueves en Madrid. / INMA FLORES
SERGIO G. FANJUL, Madrid
GENTE Y ESTILO DE VIDA
D
espués de la proyección en el Museo del Prado de Napoleón, la última hazaña fílmica de sir Ridley Scott (como fue presentado allí), el embajador de Francia compartió un comentario improvisado con algunos asistentes, entre los que me encontraba: “Me sorprende que no se haga mención alguna a la invasión de España y Portugal”. Un asombro compartido también por los historiadores franceses, que coinciden en calificar la película de demasiado inglesa. Y que ofrece un retrato lúgubre y cercano a la caricatura de un hombre siempre debatible, pero que se ofrece como el impulsor de la Francia moderna.
El preestreno fue una puesta en escena apoteósica y una batalla victoriosa del dúo de metiers de grandes ocasiones sociales llamados David Sánchez y Piti Alonso. Acudí en mi doble rol de invitado y reportero, que parece funcionar bien en mi nueva etapa televisiva en La Sexta. Desde ese privilegiado punto de vista oteé la orquestada coreografía del entrar y posar de una caballería de invitados rimbombantes, del propio sir Ridley Scott y del protagonista Joaquin Phoenix, que al verse rodeados de la magnificencia del Prado decidieron entrar en batalla. Dado que la película está justificada por las cartas que intercambiaron la power couple que eran Napoleón y Josefina, Scott apareció acompañado de su señora, nada más y nada menos que Giannina Facio.
No todos los presentes sabían quiénes eran Josefina y Giannina. Yo mismo se
lo expliqué al músico urbano Omar Montes, uno
de los convocados más
jóvenes y, quizás, más
en el lado de la Bastille
de los presentes. Faccio,
que tiene algo de Josefina, deslumbró a los periodistas al punto de dejar al director en la retaguardia. “Claro que hablo español. Soy costarricense”, empezó diciendo mientras mantenía
sus ojos en los míos con
buena puntería. “He vivido años en España y tengo maravillosos amigos
acá”. Asediada, los periodistas le recordaron
cuando era novia de Julio Iglesias, y Miguel
Bosé y ella se enamoraron mientras pernoctaban en la mansión miamera de Julio. “Amo a
Miguel. Vivimos una relación maravillosa, unos
años mágicos y siempre seremos amigos”, disparó, con su marido cada vez más asombrado del interés que despertaba su esposa y coproductora. Con otra escaramuza, Giannina acumuló más espacio en la historia sentimental de una generación al hacerse novia de Philippe Junot y dinamitar su matrimonio con Carolina de Mónaco. Batallas que vinculan el amor con la historia.
Napoleón tiene algo en común con Irene Montero: su terquedad. Bonaparte, capaz de asedios e invasiones, no daba nunca su brazo a torcer. Montero igual. Impulsaron leyes que los sobrevivirán. Ella traspasó su cartera ministerial con un discurso desafiante y casi napoleónico. “Ministra, te deseo que nunca te dejen sola y que tengas valentía para incomodar a los hombres amigos de 40 y 50 años del presidente del Gobierno”. Sus palabras fueron aplaudidas allí, pero de inmediato se creó el comentario de que existen, afortunadamente, muchos hombres disponibles de 60 años, y también de 30, a los que tratar.
Shakira es un ídolo musical que ahora sabe de hombres, de redes y de impuestos. Aunque las cifras de lo que tendrá que pagar al fisco son mareantes, el foco se puso en su elección de vestuario y el color, un rosa chicle inocente que, al parecer, reflejaba su necesidad de complacer el deseo de sus hijos de que vuelva a ser feliz. “Les he prometido que voy a ser esa mujer alegre que quieren”, declaró en los Grammy Latinos en Sevilla.
Rosa es el color de los flamencos en las costas de Miami, la ciudad donde Shakira vive ahora con sus hijos. Puedo pensar que, tras su pacto con la Hacienda española, la cantante se plantee no regresar jamás a nuestro litoral. En términos napoleónicos, Miami sería, al mismo tiempo, un Egipto para Shakira y un Waterloo para Piqué.
Cuando la galerista Juana de Aizpuru le hizo un hueco entre sendas exposiciones de Jaume Plensa y Cristina Iglesias, un joven Chus Burés, recién llegado de Barcelona a Madrid, no podía imaginarse que la ocasión de mostrar sus primeras joyas le llevaría en volandas hasta Louise Bourgeois o Carmen Herrera, dos artistas con las que empezó a colaborar enseguida. Corría 1985, aquellos felices ochenta, la época de explosión creativa de la capital y su Movida, y Burés, que entonces tenía 22 años, despuntaba como un talento inquieto, efervescente, que décadas después ha depurado su obra con la madurez, pero con idéntico inconformismo.
Coleccionistas de medio mundo, especialmente de Estados Unidos y Francia, tienen piezas suyas, y ahora, coincidiendo con una exposición en su estudio de Madrid de joyas creadas en colaboración con el arquitecto y profesor de Columbia Juan Herreros, exhibe su parte más creativa (“menos constreñida por los requisitos del mercado”, explica) en la Americas Society de Nueva York: es el primer artista español al que esta sociedad abre sus salas. La muestra neoyorquina se titula Arte como ornamento —hasta el próximo 18 de mayo de 2024—, y recoge la colaboración del diseñador con una docena de artistas latinoamericanos en las últimas décadas. La selección de joyas de Burés es el epílogo de una interesante exposición colectiva titulada Eldorado (Mitos de oro), con revisiones y reinterpretaciones de más de 70 artistas de América Latina sobre esa especie de grial del continente americano.
La relación de Burés con Estados Unidos data de mediados de los ochenta: el creador siempre ha sido precoz y pionero al tiempo. Expuestas en la biblioteca de la institución, como colofón de la visita a la muestra colectiva, las joyas de Burés repasan no solo su trayectoria, sino las principales tendencias del arte latinoamericano de las últimas décadas. De su colaboración con el artista cinético Jesús Rafael Soto a la consagrada Carmen Herrera, pasando por el cubano Kcho, con el que diseñó dos hermosas alegorías de las ansias de huir de la isla: una barca alada y una rama terminada en la pala de un remo. Otros artistas representados en Arte como ornamento son Antonio Asís, Tony Bechara, Carlos Cruz-Díez, Sérvulo Esmeraldo, Macaparana, Marie Orensanz, por citar solo algunos de la docena de colaboradores.
Tras cursar estudios de Interiorismo en Barcelona, su ciudad natal, y aprender el oficio de joyería en diversos talleres de la capital catalana y Madrid, Burés abrazó materiales desacostumbrados y poco convencionales, como desechos industriales, metales y objetos reciclables de diversas formas y procedencias. Pero la exposición en la galería de Juana de Aizpuru, una selección de obras de plata, le hizo abandonar la experimentación —aunque el estímulo de innovar no le haya abandonado nunca, él mismo se define como “escultor multimatérico”— y ese mismo año, 1985, el director Pedro Almodóvar le encargó la creación de la horquilla y arma asesina de su película Matador, una clave de sol en plata —inspirada en la reja andaluza— que le abrió las puertas del mercado internacional. Hasta hoy: su estudio en el barrio neoyorquino de Chelsea es una de esas direcciones secretas y apetecidas, que pasan de mano en mano de los íntimos.
Cinco años después, en 1990, Burés selló definitivamente su relación de amor con Nueva York, con su contribución al ajuar de boda de dos novios singulares: las nupcias de la Estatua de la Libertad y el Monumento a Colón de Barcelona, el proyecto del artista catalán Antoni Miralda en el pabellón de España en la 44ª Bienal de Arte de Venecia. Desde aquella boda, Burés parece un neoyorquino más, en nada diferente de los disfrutones y a la par afanosos urbanitas que dan vida a la Gran Manzana. Su última exposición en el corazón de Manhattan, que se añade a una docena de muestras previas, confirma que lo es.
Joaquin Phoenix, el lunes en el
Museo del Prado. / C. A. (GETTY)
LA PARADOJA Y EL ESTILO / BORIS IZAGUIRRE
Napoleón en Madrid
La Americas Society exhibe una colección de exclusivas piezas creadas por el catalán
Chus Burés enseña a Nueva
York sus joyas más especiales
M. A. SÁNCHEZ-VALLEJO
Nueva York La sociedad de la Gran Manzana abre por primera vez sus salas a un español “Muestra la parte más experimental de mi trabajo”,
asegura el artista
Chus Burés, en Nueva York en mayo. / PATRICK MCMULLAN (GETTY)
DEPORTES
En el grupo de WhatsApp de los jugadores del Barcelona se comparten las noticias publicadas, principalmente las negativas. Hasta aquí, nada extraordinario. El problema, según uno de los líderes del vestuario, es cuando el jugador busca aislarse. “Siempre hay alguien, un amigo, un familiar, muchas veces un periodista, que te las envía”, apunta el azulgrana. Es entonces cuando resulta imposible taparse los oídos ante el ruido del barcelonismo. Xavi Hernández tuvo que pedir, en su momento, que mermaran las críticas al capitán Sergi Roberto: “Es lo más injusto que he visto en mi carrera”. Ferran Torres, por ejemplo, cerró sus redes sociales y la mujer de Gündogan desmintió vía Instagram un aparente malestar del alemán. La semana pasada el foco se puso en Alejandro Balde y en una supuesta oferta para salir del Barcelona. “Se lo comentan al jugador y piensa que el club se lo quiere sacar de encima. Y es todo mentira”, se queja un miembro del staff azulgrana.
Al vestuario, en cualquier caso, también le incomodan las verdades. Después del duro golpe que se llevó el grupo azulgrana en la derrota ante el Shakhtar Donetsk en la fase de grupos de la Champions, el técnico se reunió con la plantilla en la Ciudad Deportiva con el objetivo de buscar soluciones para regatear el bajón por el que transita el equipo. La charla no tardó en aparecer en los medios de comunicación. Una filtración que no le gustó nada a Sergi Roberto como tampoco a Ronald Araujo. El capitán habló con el técnico, el uruguayo con un miembro del staff. Ambas conversaciones, según todas las partes, fueron positivas y la controversia se zanjó. No se solucionó, en cambio, el malestar del grupo por las críticas al juego del equipo, todavía errante en el último partido del Barcelona antes del parón por selecciones en Montjuïc: 2-1 frente al Alavés.
Todavía con el nervio en la boca, mientras saltaba de flash interview a flash interview, sin tiempo para reflexionar ni para hablar con sus asesores de comunicación, Xavi apuntó a la prensa tras la sufrida victoria ante el cuadro vasco. “El equipo no ha estado mal, sino que es fruto del nerviosismo que se genera desde fuera. Estaban tensos. Hay una crítica excesiva. Es injusto”, señaló el preparador catalán. Antes del duelo contra el Alavés, el técnico del Barcelona había decido borrar de su rutina a los medios de comunicación. Y eso que es un ferviente consumidor de la prensa deportiva: cada mañana repasa los cuatro periódicos principales. Una estrategia de protección que dejó atrás durante el parón de selecciones. Según los que lo conocen, Xavi ha regresado a su normalidad. “El año pasado también hubo momentos en los que había dejado de leer. Ahora está de moda hablar de salud mental, bueno, las críticas les afectan a todos”, recuerdan en la Ciudad Deportiva del Barcelona.
Ya más tranquilo, después de dedicar sus jornadas tanto a ver fútbol —“estoy siguiendo el Mundial sub-17, hay muchos jugadores nuestros”, comentó— como a buscar alternativas para mejorar el juego posicional del Barça, Xavi mantuvo el mismo análisis. “Dije lo que pensaba. En el descanso del día del Alavés me di cuenta de que hay jugadores que tienen mucha influencia externa”, contó el técnico en la previa del duelo de este sábado ante el Rayo en Vallecas (14.00, DAZN). “Como entrenador”, prosiguió, “intenté liberarlos. Les dije que para eso estaba yo. En ningún momento lo puse como excusa para el nivel de juego del equipo. Que quede clarísimo. Jugamos mal por culpa nuestra”. Sin embargo, el líder del vestuario azulgrana insistió: “¿Que afectan las críticas? Sin duda”.
Pero los azulgrana no solo se sienten vulnerables frente al juicio externo. Afectados por una plantilla corta, Xavi no logra limpiar la enfermería. Recuperó a Frenkie De Jong —este viernes recibió el alta médica—, pero ante el Rayo el técnico no podrá contar con Ter Stegen —problemas en la espalda—, ni por supuesto con Gavi, que se rompió la rodilla en el último partido de España. “Creo que una solución es que haya nueve meses de competiciones a nivel de clubes y que luego haya dos meses destinados a las selecciones, más un mes de vacaciones. Así se evitarían tantos viajes. Araújo (Uruguay) y Raphinha (Brasil) vienen de 13 o 14 horas de vuelo”, expuso Xavi. Desde el cuerpo técnico siguen con especial atención los descansos de los sudamericanos, tanto como el de Gündogan, el jugador de campo que más minutos de juego acumula (1.451).
“Estamos muy cansados”, se quejaba, durante la semana, uno de los pesos pesados del vestuario. “Y ahora, por si fuera poco, tenemos que ir a jugar un amistoso a Estados Unidos”. Para ayudar a las esqueléticas arcas del club, la directiva del Barcelona organizó un partido amistoso el próximo 22 de diciembre en Dallas. Para tentar a los jugadores hay premio: cerca de 100.000 euros para cada uno. “No es una cuestión de dinero, es el viaje, el jet-lag, días que supuestamente los tenemos para descansar con nuestras familias, los perdemos para promocionar un estadio que quieren usar en el Mundial de 2026”, insiste la misma fuente del grupo azulgrana.
El amistoso frente al América de México llegará después de una maratón de partidos: siete en los próximos 28 días. En los que el Barcelona se juega la clasificación para los octavos de final de la Champions frente al Oporto (28 de noviembre) y el Amberes (13 de diciembre) después de quedar fuera de la máxima competición europea los últimos dos años, además de los exigentes duelos en la Liga frente al Rayo (al que no ha ganado en los cuatro últimos enfrentamientos), el Atlético (3 de diciembre), Girona (10 de diciembre) y Valencia (16 de diciembre), que se cierran con el encuentro ante el actual colista, el Almería (20 de diciembre).
“Siempre nos jugamos mucho, somos el Barça. Son partidos trascendentes”, subrayó el técnico. Es curiosa la situación del Barcelona. En diciembre, en un mes en el que no se juegan nada, los azulgrana pueden perderlo todo: quedar fuera de la Champions y descolgarse de la lucha por el título de la Liga. Ante el ruido, Xavi pide calma. Y ya no quiere excusas. “Ante el Rayo se jugará a las dos de la tarde y habrá sol”, lo buscaron al técnico durante la rueda de prensa. Él se rio, seguramente incómodo. Y concluyó: “No será un problema. Qué gran pregunta.
¿Es tuya?”.
Xavi Hernández aseguró que no existe ningún tipo de problema entre la federación y el Barcelona por la lesión de Gavi (ligamentos), que se produjo en el último partido de la selección ante Georgia. “Tengo muy buena relación con [Luis] De la Fuente. Me llamó el martes y estuvimos hablando. No creo que sea un problema de gestión del entrenador, sino de calendario. Con la edad que tiene Gavi, acumula muchos minutos. A veces es cuestión de infortunio. Hablaré con Deco [director deportivo del Barça] a ver qué se puede hacer para reemplazarlo, pero todavía no hay nada que anunciar”, expuso el preparador azulgrana.
El técnico azulgrana también contó la conversación que mantuvo con Gavi, que el martes estuvo en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. He hablado con él, lógicamente. Tuve esa experiencia personal [se rompió la rodilla en 2005]. Eso me hizo mejor futbolista. Más maduro. Me hizo consciente de que tenía que cuidarme más. Cuidar los detalles. Eso es lo que aprendí y lo que le he transmitido. Que no se salte un día. Que se recupere lo mejor posible. Es una rodilla y siempre es difícil”, expuso. Y el preparador del Barcelona analizó la baja de Gavi: “Es una desgracia para nosotros. Es insustituible. El corazón, las ganas y el coraje que pone... tenemos que intentar sustituirlo, pero es difícil”.
Perder todo y no ganar nada
Pasada la tormenta, después de unos días de tranquilidad tras el parón, el Barça se enfrenta a un duro calendario al que se le suma un amistoso incómodo para el vestuario “¿Gavi? Tengo muy buena relación con De la Fuente”
Xavi, tras la rueda de prensa que dio ayer en la ciudad deportiva del Barcelona. / ENRIC FONTCUBERTA (EFE)
JUAN I. IRIGOYEN El técnico tuvo una reunión con los
capitanes por
las filtraciones
La plantilla no
desea viajar a
Estados Unidos
para un amistoso
DEPORTES
El mono quiere aprender. Hay mareas históricas que no dejan nada en pie. La de estos momentos es la tecnológica y el fútbol no está libre de su devastadora influencia. La IA (inteligencia artificial), con su gestión masiva de datos, intentará descomponer el fútbol en números. Lo primero que se me ocurre pensar, cuando me planteo este tema, es en un mono delante de una computadora. El animal salvaje, que es el fútbol, frente al símbolo de la modernidad, que es el ordenador. Lo segundo que me viene es un espanto: la IA terminando de desvelar todos los secretos del fútbol. Me imagino a los jugadores sin permiso ni para despeinarse, como buenos funcionarios, y a los hinchas yendo al fútbol como quien va a una notaría. El fútbol está en camino, con esos entrenamientos repetitivos de situaciones simuladas que se aprenden de memoria. Hasta aquí el artículo no invita al optimismo, pero denme otra oportu-
nidad.
El fútbol como sistema complejo. La tecnología empuja las fronteras de todas las cosas y el fútbol no tiene por qué quedar al margen. Como hay distintas maneras de entender la relación entre el fútbol y el conocimiento, yo estoy progresando y empiezo a entender que este juego entra de lleno en lo que la IA entiende como sistemas complejos. Ya no me resisto, como cuando deseaba que el fútbol saboteara a los recolectores de datos. Tenía ganas de que la pelota botara mal, de que el árbitro se equivocara, de que el lateral derecho pensara en su novia y se olvidara de cerrar en un centro. Pero ya no me preocupo. Me convencí de que el fútbol, y los jugadores, son analizables para descubrir patrones de comportamiento
que reflejan tendencias.
En ese punto se ha progresado mucho. Todos
los grandes clubes tienen
departamentos analíticos
que descomponen el juego del propio equipo y hacen espionaje industrial
con los equipos contra-
rios.
Los cuidadores del
misterio. Hay más métodos, pero también más
cuento: se emplean palabras nuevas para las cosas de siempre. Pero si dejé de preocuparme con
respecto al futuro del fútbol es porque creo que es
un misterio insondable.
Siempre habrá jugadores
que obedezcan con los
pies una orden imprevista que les llega al cerebro. Nadie sabe por qué, pero acabará de ocurrir algo que hará venir el estadio abajo. Un rapto de inspiración que el jugador posiblemente no sabrá explicar, pero que habrá sabido hacer. Incluso los defensas con un talento superior son capaces de adivinar. Les basta con mirar al delantero para saber sus secretos. Conocen la jugada que va a hacer desde que es un simple proyecto y quitan capa a capa todos los amagues que ocultan la verdad para quedarse con el balón.
¿Sabrá la IA interpretar estos misterios?
El mono feliz. Y aún no hablé del azar, que es un componente del juego del que hablamos poco e influye mucho. O de la incertidumbre, porque el resultado de un partido cambia de un minuto a otro y con ello cambia el escenario y el plan. Lo que creías instalado se convierte en algo nuevo que hay que volver a interpretar. Y hablo tanto de la mecánica del juego como del estado de ánimo. Hay golpes de ese tipo que cambian el humor de la afición y hacen entrar a un equipo entero en una especie de colapso emocional. Situaciones imprevisibles que no pueden entrenarse. Ni siquiera una acción tan simple como un penalti puede ensayarse, porque desafiar al portero es solo parte del problema. El problema entero es desafiar la tensión de un estadio febril que pide sangre. En fin, el mono puede seguir jugando con el ordenador y, lejos de sentirse amenazado, aprovechar su ayuda sin correr peligro.
Un técnico con un
iPad. / LARS RONBOG (GETTY)
Esta vez, Los Pacos marchan tristes del Martín Carpena. La nutrida comunidad de finlandeses que residen en un barrio de Fuengirola —unos 5.000, según el padrón municipal— recoge sus banderas, sus abalorios y sus bombos, y se dispone a retirarse a casa después de que sus chicos hayan sucumbido a la enorme dimensión de Australia, la segunda nación con más títulos de la Copa Davis (28) tras Estados Unidos (30). Cayó finalmente Finlandia, que de cenicienta nada. Bravo por los nórdicos, erguidos de inicio a fin en esta fase final. Los triunfos de Alexei Popyrin y Alex de Miñaur contra Otto Virtanen (7-6(5) y 6-2) y Emil Ruusuvuori (6-4 y 6-3) iluminan a la primera finalista.
“Han sido dos partidos de altísima calidad. Estoy muy orgulloso de mis jugadores”, describe a pie de pista el capitán oceánico, Lleyton Hewitt, que mantiene el mismo gesto que cuando era jugador y que mañana, otra vez, volverá a estar en una posición de privilegio. Si venciera a Italia o Serbia, citadas hoy (a partir de las 12.00, Movistar+) por la segunda plaza en la final, cerraría ese círculo todavía incompleto que perturba a un competidor tan hambriento como él, todo garra y todo furia como tenista, ganador de pura raza. Conquistó la Davis en dos ocasiones, 1999 y 2003, y ahora, veinte años después, puede rematar la obra perfecta: alzar la Ensaladera desde la capitanía.
“Quiero que estos chicos vivan lo que viví yo. Esta competición es muy importante para Australia. Somos un país con mucha historia en este torneo y es importante que nuestros jugadores lo sepan. Como jugador nunca tuve una sensación mejor que la de representar a nuestro país”, precisa Hewitt, que aprieta los puños y los dientes con el espíritu y la fogosidad del que todavía está en la pista. Él se retiró hace ya siete años, y desde entonces trata por todos los medios de recuperar la gloria que se le resiste a su país desde hace dos décadas, cuando él todavía hacía diabluras con la raqueta y rindió a España sobre la hierba de Melbourne Park. Formaba en aquella serie definitiva con Philippoussis, Arthurs y Todd Woodbridge.
Pudo lograrlo hace un año, también en Málaga, también en el Carpena y también bajo ese formato que nunca le ha gustado. Porque él, romántico por naturaleza, añora las eliminatorias caseras y la itinerancia, las batallas a cinco sets. En todo caso, Andalucía no se le da nada mal a su equipo, batido la anterior edición por Canadá y que ahora dispone de revancha. “La temporada pasada vinimos un poco a ciegas, era la primera vez aquí; ahora conocemos el lugar, la superficie y todas esas cosas. El año pasado nos trae muy buenos recuerdos, pero hemos vuelto con la determinación de ir más allá”, explica este hombre Davis al que no le falta currículo: son dos trofeos, más series disputadas que ningún otro australiano (43), más años jugados (19), más triunfos totales (59) e igualmente individuales (42).
“Tengo recuerdos de los últimos años, cuando jugaba con Rafter, Cash y todos esos tipos… Incluso me acuerdo del 2000, en el Sant Jordi; Rafa Nadal llevaba la bandera ante más de 20.000 personas y todos me abucheaban y gritaban todo el rato en mi contra”, rebobina el preparador, que desde el banquillo —a partir de 2016— condujo a los suyos dos veces hasta los octavos, una hasta los cuartos y otra más hasta las semifinales; en 2021, el tropiezo en la fase de grupos registró su peor resultado.
“No hay mejor sensación en el tenis que la de ganar la Copa Davis”, reitera Hewitt, satisfecho con sus chicos. “Probablemente sea el triunfo más importante de mi carrera”, refrenda Popyrin, residente en Marbella desde hace cinco años y que, al igual que sus compañeros, tratará de alcanzar ese ya lejano cénit de su capitán.
EL JUEGO INFINITO / JORGE VALDANO Fútbol e inteligencia
artificial
COPA DAVIS
El círculo incompleto
de Lleyton Hewitt
El exnúmero uno aspira a la Ensaladera como capitán de Australia, 20 años después de haberla alzado como jugador
El cuadro oceánico bate a Finlandia (2-0) y se jugará el título con Serbia o Italia El técnico busca el desquite tras perder el curso pasado la final contra Canadá
ALEJANDRO CIRIZA
Hewitt, durante la serie contra Finlandia en el Martín Carpena de Málaga. / CLIVE BRUNSKILL (GETTY)
DEPORTES
19-16 17-19 23-27 16-15
Jugó con fuego el Baskonia y se quemó. Al equipo de Ivanovic le costó mucho encontrar los caminos hacia la canasta del Mónaco. Andaban incómodos los vitorianos, jugando a regañadientes ante la tenacidad de los monegascos, seguros en el control de la pelota, minimizando los errores y convirtiendo en un bosque de manos impenetrable el acceso a su canasta, defendida con ferocidad por Brown.
A Moneke no le funcionaba su magia, ni a Howard la puntería. Sedekerskis, el chico para todo, subía y bajaba haciendo recados, pero sin beneficio. Ni la tranquilidad que le quería dar Miller-McIntyre al juego le rentaba al Baskonia, precipitado y atolondrado.
Pero el equipo de Ivanovic es así, y, pese a todos los problemas, cuando faltaban seis segundos apareció Howard para empatar y buscar la prórroga. Sin embargo, el partido no había acabado. Un lanzamiento de James en la última jugada golpeó en el aro, y Blossomgame voló como un obús, para machacar la canasta baskonista y ganar el partido cuando faltaban dos segundos.
BASKONIA 75
Valencia asiste al final de la relación más exitosa de la era moderna de MotoGP después de 11 años de vínculo y seis campeonatos del mundo.
“Será difícil controlar las emociones y concentrarse en la pista”, reconoce Marc Márquez. Carreras ha disputado muchas, pero esta será muy especial. “Más bien, extraña”, matiza el ocho veces campeón del mundo. Sus seis títulos en MotoGP llegaron vistiendo los colores del equipo Repsol Honda, una de las relaciones más simbióticas de la historia de la competición, la más prolífica en su era moderna. El de Valencia será, al menos por ahora, el último Gran Premio del binomio formado por la marca del ala dorada y el piloto de Cervera, que este martes se subirá por primera vez a la Ducati que montan este fin de semana los dos candidatos del título, Jorge Martín y Pecco Bagnaia, cara y cruz en un viernes de alta tensión.
Márquez se despide de HRC como el piloto con más victorias (59) y podios (101) de la fábrica que más motocicletas vende en el mundo. Ni él se imagina vestido con otros colores tras 169 grandes premios juntos. Han sido 11 años de relación que dejan una huella imborrable en el ámbito personal y colectivo: “Pase lo que pase, seré recordado por estos colores. Aquí es donde he logrado la mayoría de mis éxitos, mis títulos, y siempre será el equipo de mi vida”.
Un casco con diseño especial para este fin de semana condensa y conmemora los hitos de esta era que cierra el piloto catalán, aunque él no lo considera todavía como una despedida definitiva. El rojo, azul y blanco corporativos son protagonistas junto a seis fotos icónicas de sus coronas en la categoría reina. La séptima es su último podio, que llegó días antes de anunciar su marcha en Motegi, la carrera de casa. Atrás, en grande, destacan los caracteres japoneses de kansha, una versión más cálida, profunda y sincera de agradecimiento que el tradicional arigato. “Me han dicho que kansha significa gracias, pero por si acaso lo hemos puesto también en castellano”, bromea Márquez, con una sonrisa teñida también de melancolía por decir adiós a una moto que le hizo grande en uno de los momentos más complicados de su carrera.
La partida de Honda se le hace bola a Márquez y a gran parte del equipo que le ha acompañado desde su espectacular irrupción en la categoría en 2013, cuando se convirtió en el ganador y campeón más joven. “Ahí estalló la bomba, fue el año más bonito”, rememora. En su garaje él no ve a técnicos y mecánicos, sino a una familia que ha trascendido a las carreras. “Somos amigos, no somos compañeros de trabajo. Ahora no vamos a trabajar juntos, pero la amistad permanece”, explica el piloto catalán. Será difícil contener las lágrimas. “Buf, no puedo ni hablar, esto es muy emotivo”, balbucea Santi Hernández, jefe técnico y confidente que le acompaña desde sus tiempos en Moto2. “Para mí es alguien muy importante, es un gran amigo”, añade. Este sentimiento es compartido en todo el box.
Cuando José Luis Martínez, su ayudante y mejor amigo, apareció el jueves con el casco kansha entre las manos, más de un mecánico salió del garaje sobrecogido por la emoción. “Este Gran Premio no es uno más. Sí que delante de Marc todos estamos actuando con máxima normalidad, pero entre nosotros hay una vibración diferente de la habitual. Sin duda es un fin de semana muy especial”, comenta la mano derecha del español. El programa de esta despedida se asemeja a la tradición anual del grupo. Después de la gala de los campeones el domingo, el equipo celebrará la cena de final de temporada, y esta misma tarde Honda ha organizado un acto interno para despedir a su gran campeón.
Márquez, séptimo en la sesión práctica de ayer, no quiere hablar de un último podio, o una victoria de ensueño, a sabiendas de lo mucho que ha sufrido estos últimos años y también en este tramo final.
Después de arrasar en sus primeras siete temporadas, donde solo se le escapó el título en 2015, lleva cuatro sin coronarse campeón y más de dos sin ganar un Gran Premio. Su grave lesión en el brazo derecho en el GP de España de 2020 marcó el punto de inflexión en su relación, aunque ambas partes mantuvieron siempre un compromiso máximo durante su odisea de cuatro operaciones y constante dolor. Fue este curso, al que Márquez llegaba por fin plenamente recuperado, cuando la falta de rendimiento y el carácter indomable de la moto, con más caídas y nuevas lesiones de por medio, quebró definitivamente el matrimonio.
Al final, ni equipo ni piloto han escondido las dificultades que han desembocado en esta bifurcación de caminos, aunque en el circuito de Cheste todos están enfocados en celebrar los hitos de un vínculo que ha reescrito los libros de historia. “Lamentándolo mucho, Marc ha decidido cambiar de aires, pero él y Honda han formado una unión magnífica. Tanto Marc como la marca deben estar muy orgullosos de todo lo que han conseguido”, apunta Hernández. “Estoy seguro de que es uno de los grandes premios más especiales que correrá. Aquí tuvo la oportunidad de cumplir sus sueños y ser campeón con el mejor equipo de la historia en Moto- GP”, incide Martínez.
Su mejor amigo no tiene ninguna duda cuando observa el rostro del 93 justo antes de bajarse la visera y salir a rodar: “Lo veo con máxima concentración, más que en otros grandes premios. Quiere despedirse bien y darnos a todos un gran adiós”.
4º CUARTO 3º CUARTO
EUROLIGA
El Mónaco dice la última palabra ante
el Baskonia
JON RIVAS
2º CUARTO
Mar cMár quez,consuHonda,ayer ,enelci r cui t odeChest e./BI E LAL I ÑO( E F )
El ‘kansha’ de Marc Márquez
a Honda
El piloto llevará escrito un ‘gracias’
en japonés en el casco en Cheste 1º CUARTO
J G P PF PC
Euroliga JORNADA 10
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10 11 12 13 14 15 16 17 18 Real Madrid
Barça
Virtus Segafredo Panathinaikos Olympiacos AS Monaco
Maccabi
Baskonia
Fenerbahce
Valencia Basket Anadolu Efes
EA7 Milan
Partizan
Zalgiris Kaunas Bayern Munich Estrella Roja
ASVEL Villeurbanne Alba Berlin
9
10 10 10 10 10 9
10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 9 8 7 6 6 6 5 5 5 5 5 4 4 4 4 3 2 1 0 2 3 4 4 4 4 5 5 5 5 6 6 6 6 7 8 9 794 825 837 812 762 783 746 815 781 729 797 797 861 790 752 805 778 763 666 756 809 766 741 774 759 821 789 748 861 757 857 815 788 798 857 865
Bayern Munich Barça
Valencia Basket Fenerbahce
Alba Berlin Partizan
Zalgiris Kaunas EA7 Milan
AS Monaco
ASVEL Villeurbanne
Maccabi Panathinaikos
Virtus Segafredo
Real Madrid Anadolu Efes Olympiacos
Estrella Roja Baskonia 101 92 73 79 75 94 72 93 77
100 90 90 87 99 100 89 71
75 | | | | | | | | |
Baskonia: Miller-McIntyre (8), Marinkovic (15), Sedekerskis (13), Díez (2), Costello (8) —equipo inicial—, Howard (18), Raieste (0), Chiozza (5), Kotsar (2), Moneke (4).
Mónaco: James (28), Okobo (4), Cornelie (2), Motiejunas (6), Ouattara (6) —equipo inicial—, Blossomgame (4), Brown (8), Diallo (13), Walker (4), Hall (2).
Árbitros: Lottermoser, Hordov y Obrknezevic.
Fernando Buesa Arena de Vitoria.
GUILLE ÁLVAREZ, Cheste
“Pase lo que pase, seré recordado por estos colores”, se despide
Lleva cuatro años sin coronarse
campeón y más de dos sin ganar un GP
MÓNACO 77
DEPORTES
Armada con su tabla de surf, Laura Coviella (Tenerife, 24 años) se lanza al mar. Lleva varios días nerviosa y esta mañana siente que el corazón se le va a salir del pecho. Se concentra en el rugido de las olas y el movimiento de la marea. Con la mente aún en las nubes, un compañero le avisa de que ha llegado la hora. Es el momento de enfrentarse a uno de los mayores monstruos de la naturaleza. Sin poder pensarlo dos veces, se lanza. Son solo unos segundos, pero para ella es una eternidad. La vergüenza le impide lanzar un grito, pero por dentro es pura euforia. Lo ha conseguido. Por primera vez una española ha logrado domar la ola gigante de Nazaré, el templo del surf en la costa portuguesa, cuyo cañón submarino hace brotar las olas más grandes del mundo.
En 2020, el alemán Sebastian Steudtne logró el récord al surfear una ola de 26,21 metros de altura en la Praia do Norte, sobre el escollo del faro, una de las que rodean el pueblo costero. Para entonces, Coviella ya soñaba con desafiar algún día a estas gigantes del mar. “Han sido muchos años viendo vídeos de Nazaré y era un reto para mí. Es un paso muy importante, pero todavía no he encontrado mis límites. Y los voy a encontrar, eso seguro”, explica Coviella, que atiende a EL PAÍS por videollamada desde su casa en Lanzarote.
Logró dominar la ola hace apenas dos semanas, el 10 de noviembre, pero ya tiene ganas de regresar. “Me quedé con un poco de ganas de más. Ha sido una experiencia inolvidable, pero estaba muy nerviosa. Ahora estoy mucho más tranquila, ya conozco el sitio, sé que estoy preparada y puedo ir a más”, reflexiona.
Coviella describe el reto de enfrentarse a las olas gigantes de Nazaré como un doble desafío, ante la naturaleza y ante ella misma. “Casi me caigo como seis veces entre los nervios y los baches que tenía la ola por culpa del viento. Es una masa de agua enorme que tiene mucha potencia y mucha fuerza. Iba en la ola diciendo: ‘Por favor, no te caigas, no te caigas’. Luego cogí dos olas más, pero ninguna tan buena como la primera”.
Coviella ha superado un nuevo techo para las mujeres españolas en un deporte tradicionalmente masculino. “La realidad es que hay muchos más hombres que mujeres en este deporte”, apunta. Aunque matiza: “Pero la evolución del surfing femenino es imparable. Estoy muy contenta con cómo en los últimos años ha avanzado tanto y ver cada día a más niñas surfeando”.
La primera surfista española fue la cántabra Laura Revuelta en los años sesenta. En 2022, las mujeres representaron casi la mitad de las fichas federativas de este deporte en España (35.295 de 75.064), según datos del CSD.
Al contrario que muchos de los grandes surfistas, Coviella se inició en este deporte a una edad “tardía”, con 12 años, cuando sus padres le apuntaron a unas clases mientras estaban de vacaciones en El Médano (Tenerife). “Mi madre es abogada y mi padre es dentista. Mi hermano ha hecho una carrera y está trabajando en Madrid. O sea, yo era un poco la oveja negra de la familia. Me ha costado mis discusiones”, recuerda Coviella, que tras mucho esfuerzo ha conseguido cambiar las broncas por felicitaciones. Lo que no ha podido hacer es que sus padres pierdan el miedo. “El día de Nazaré, mi madre se tuvo que tomar un relajante. Todos están súper orgullosos, pero al mismo tiempo insisten en que tenga cuidado, que al final es un deporte de riesgo y puede pasar algo grave”, señala Coviella.
Para la deportista, el miedo es el mayor enemigo de un surfista y el único método para combatirlo es una buena preparación. “El surf es un deporte donde la preparación es más fundamental que en cualquier otro, porque es lo que te da la seguridad. Si no estás lista al 100%, pueden surgir las dudas, entras en pánico, y eso en el surf de grandes olas te puede llegar a matar”, reflexiona.
Coviella se vio obligada a superar ese miedo hace dos años, después de que una lesión en el maléolo, seguida de un mal diagnóstico, le dejó durante casi medio año fuera del agua. “Psicológicamente me costó bastante volver, me daban miedo muchas cosas. Estuve muchos meses rehabilitándome hasta que me vi totalmente preparada para coger olas grandes. No antes de
tiempo”, recalca.
El mito de Teahupo’o Superado ese miedo y logrado el objetivo de surfear en la mítica costa de Nazaré, Coviella no prioriza los campeonatos, sino que pone la vista ahora en practicar su pasión, el free surfing, en otros grandes templos del surf mundial como Maui, California o Tahití, en el Pacífico.
Precisamente en Tahití, en la Polinesia francesa, es donde se desarrollará la prueba de surf en los próximos Juegos Olímpicos de París 2024, en una localización que Coviella conoce bien. “He estado dos veces en Teahupo’o [el nombre por el que se conoce el arrecife que en polinesio significa “muro de calaveras, la ola en la que se disputarán entre el 27 y el 29 de julio próximos las pruebas de surf, deporte olímpico desde Tokio 2020] y es una ola que supone un reto. Es un tubo muy gordo, sin fondo. La verdad que es muy peligrosa. Me gustaría ganarme un nombre y hacer algo importante en esa ola”, apunta la tiner-
feña que, sin embargo, no participará en los Juegos.
La canaria, de 24 años, es la primera
española que doma la gran ola de Nazaré, en la costa portuguesa
Laura Coviella surfea sobre las
olas y el miedo
Laura Coviella, antes de lanzarse al agua. / R. B. (EP)
LUIS VILLAESCUSA, Madrid
Laura Coviella, a la derecha, cabalga en la ola de Nazaré. / RICARDO BRAVO (EP)
“Iba en la ola diciéndome: ‘Por favor, no te caigas, no te caigas”
“La evolución del surfing femenino es imparable. Cada día hay más niñas”
MOTOR
Ágiles, dinámicos y eléctricos. Así son los Peugeot E-208 y E-308 (en sus dos diferentes carrocerías) que resultan tan prácticos para el día a día en ciudad como resolutivos en carretera. El primero de ellos ya fue superventas en Europa el año pasado, en formatos eléctrico y de combustión, y ahora su nueva versión mejora lo conocido. El E-308, con carrocería compacta o familiar, combina la optimización del propulsor con comodidad de marcha para todos los pasajeros y espacio en el interior.
El primero de ellos es una reinvención de un clásico del segmento B que no defrauda. Si ya gustó el año pasado, su nuevo motor mejora mucho las expectativas del conductor. Equipa una mecánica eléctrica de 115 kW (156 CV) que, combinada con una batería de 51 kWh, homologa hasta 410 kilómetros de autonomía en el ciclo WLTP, que se reducen inevitablemente al salir a carretera.
En todo caso, lo que se presenta como un coche eminentemente urbano sorprende con un comportamiento muy dinámico en carretera, incluso en aquellas con muchas curvas. Buena respuesta de volante y una suspensión más que notable hacen del nuevo E-208 un turismo versátil y divertido de conducir.
El E-308 es más estable en la conducción, y su suspensión se aprecia verdaderamente cómoda, incluso pasando por resaltos y badenes. Pierde algo de dinamismo en comparación con su hermano pequeño, naturalmente, pero el confort sobresale.
También tiene los mismos tres modos de conducción, y un motor eléctrico de 115 kW (156 CV) y 260 Nm de par, lo que da una respuesta inmediata al tacto del pedal. La batería aumenta hasta los 54 kWh, algo más que en el E-208. En cuestión de tiempos de recarga, el E-308 comparte características con el E-208.
Con sus dos carrocerías, la compacta y la SW, se adapta perfectamente a diferentes perfiles de familia. El maletero del SW es más capaz y las plazas traseras son amplias. Todo el diseño interior está igualmente pensado para optimizar el espacio, con diferentes compartimentos repartidos por el salpicadero, debajo del panel de control y entre los asientos.
El controvertido sistema de instrumentación i-Cockpit, propio de Peugeot, está presente en ambos modelos. La pantalla central, con grandes posibilidades de conectividad, es de 10 pulgadas. En el E-308, los botones son de accionamiento digital para controlar las funciones del sistema de infoentretenimiento, mientras que en el E-208 las teclas tipo piano están ubicadas debajo de la pantalla.
Los precios del nuevo E-208 arrancan en 35.100 euros, mientras que la tarifa de los E-308 empieza en 42.950. Todos ellos se benefician de las ventajas del prolongado plan Moves III.
Ford se encuentra inmersa en el lanzamiento de una nueva generación de su comercial Tourneo Custom, una generación creada completamente desde cero. La marca lo define como un vehículo multiactividad, capaz de satisfacer variadas exigencias tanto en un uso profesional como personal. En ambos casos, la disponibilidad de hasta nueve plazas, modulables algunas de ellas, ofrece un sinfín de posibilidades para el aprovechamiento ideal del espacio interior.
Además, el Tourneo Custom se beneficia de un salto de calidad general con el que se posiciona más cerca de la categoría premium. Detalles como las puertas laterales automáticas y eléctricas, el volante reclinable que se convierte en una superficie de apoyo, el techo panorámico o los asientos desplazables sobre raíles llevan al vehículo a otro nivel.
La oferta mecánica se presenta como la más completa de la historia del modelo. La base siguen siendo los motores diésel EcoBlue con potencias de 136, 150 y 170 CV. Aunque la gran aportación en la gama es la presencia, por primera vez, de una propuesta híbrida enchufable que combina un propulsor de gasolina de 2,5 litros con otro eléctrico para alcanzar un rendimiento conjunto de 232 CV. Gracias a una batería de 11,8 kWh útiles, su autonomía sin emisiones es de 52 kilómetros, con lo que disfruta de todas las ventajas del etiquetado Cero de la DGT.
Tampoco faltará la versión completamente eléctrica del E-Tourneo Custom, que equipa una batería de 64 kWh para alimentar un motor de 160 kW (214 CV), con un alcance de hasta 337 kilómetros. Esta variante llegará a los concesionarios durante el verano del próximo año, poco después de que lo haga la opción PHEV a lo largo de la primavera.
La evolución en el nivel general del Tourneo Custom se aprecia también en el confort de marcha, la completa dotación de asistentes a la conducción y la conectividad.
Igualmente, por fuera la progresión es evidente. Un diseño mucho más atractivo y actual caracteriza a una carrocería más baja en su altura al suelo y en la total, quedándose por debajo de los dos metros. Además, se aprecia más ancho, una cualidad que apuntala la solidez de su estética y el poderío de un vehículo destinado a un uso intensivo.
La Vespa, el escúter por antonomasia, ha tenido un eterno rival directo pese a que nunca ha llegado a disfrutar de su mismo éxito: la Lambretta. Ahora, la competencia entre ambas marcas empieza otra era con la llegada de sus versiones eléctricas.
La Vespa Elettrica lleva cierta ventaja, pues se anunció en 2017 y ya se puede comprar desde 6.990 euros; pero ahora, con su modelo Elettra, Lambretta quiere recuperar ese tiempo perdido. Por el momento, se trata tan solo de un prototipo que, aunque todavía no tiene fecha de lanzamiento, debería acabar llegando al mercado en un formato similar al que se acaba de presentar.
La Elettra utiliza un motor síncrono de imanes permanentes que desarrolla 4 kW, pero puede llegar a picos de potencia máxima de hasta 11 kW. Gracias a ello, alcanza velocidades de hasta 110 km/h.
Su sistema está alimentado por una batería de litio de 4,6 kWh. La autonomía declarada por la marca varía en función de la velocidad media a la que se circule, siendo de hasta 127 kilómetros a 40 km/h y quedándose en menos de la mitad (unos 60 kilómetros) si la velocidad es de 80 km/h. En una toma de corriente doméstica de 220 voltios, tardará unas cinco horas y media en recargarse; en puntos de carga rápida, rellenará hasta el 80% de su capacidad en tan solo 36 minutos.
El diseño de la Elettra es retrofuturista, ya que combina el formato clásico de un escúter con elementos estéticos novedosos, como es el foco hexagonal, el diseño del manillar o la forma en la que se integra el asiento. Un sillín que se encuentra a 78 centímetros del suelo, lo que, sumado a un peso de 135 kilos, hace que sea un modelo manejable para pilotos de casi cualquier talla, además de una valiosa cuali-
dad para un vehículo urbano.
El sistema i-Cockpit propio de Peugeot.
Una fórmula convincente
Peugeot actualiza las variantes 100% eléctricas de los 208 y 308, con mejoras muy apreciables en todos los aspectos
Lambretta apunta
a la electrificación
El popular escúter se une a la tendencia y tendrá pronto una versión sin emisiones
Ford actualiza la
Tourneo Custom
El comercial para pasajeros avanza de
forma significativa en su nueva entrega
Pequeños detalles distinguen por fuera a los nuevos modelos, los cambios principales son técnicos.
El Tourneo Custom disfruta de una evolución muy apreciable.
RAÚL ROMOJARO, Madrid
ANDREA GIL, Tarragona
La Lambretta Elettra es fiel al concepto estructural de los escúteres.
MARIO HERRÁEZ, Madrid
L
a UE redescubrió en la batalla del Brexit su mercado interior: o sea, el viejo mercado común aumentado por la eliminación de trabas no arancelarias emprendida con el Acta Única de Jacques Delors y lord Cockfield (1995). Reaparecía como el gran pilar de la fortaleza —con minúsculas— común.
Con la pandemia y la guerra afloraron carencias de autonomía industrial: material sanitario, metales raros... Y peligros autogenerados: el aluvión de ayudas públicas, necesarias al inicio, pero distorsionadoras de la competencia en favor de los más prósperos... en un mismo mercado teórico.
Así, las ayudas de Estado pasaron de 102.500 millones de euros a 334.540 millones en 2021. Y entre mayo de 2022 y el último agosto llegaron a 733.000 millones. Por eso “el dilema europeo es preservar la fuerza del mercado interior mientras competimos con EE UU, China y otros”, resume en distintas intervenciones Enrico Letta, el ex primer italiano y presidente del Instituto Jacques Delors, a quien la Comisión y el Consejo han confiado elaborar un informe sobre cómo mejorar ese mercado.
Hay aún barreras al tamaño. “Cada operador telefónico chino tiene unos 440 millones de usuarios; los europeos, solo cinco” (LV, 20 noviembre). Eso sucede también en la banca o la energía, o con el diminuto mercado de capitales. Y con este análisis sintoniza Mario Draghi, el legendario expresidente del BCE, al que se ha confiado otro informe paralelo, centrado en la búsqueda de la competitividad.
“El modelo en que Europa se basó desde el fin de la II Guerra Mundial, confiando la defensa a EE UU, en China para el comercio y en Rusia para la energía ha desaparecido”, sintetiza (FT, 9 noviembre).
Ambos concluyen en una sonora alerta. “O hay una integración europea completa, o desapareceremos”, advierte Letta. “O Europa actúa como conjunto y se convierte en una unión más fuerte, o me temo que la EU no sobrevivirá más que como un mercado”, coincide Draghi.
Quedamos a la espera, pues, de sus recetas sobre las reformas a emprender, que seguramente incluirán algunas tareas inacabadas... que recomendó el también (y van tres) ex primer ministro italiano Mario Monti en 2010, en su informe Una nueva estrategia para el mercado único.
Mientras, el informe anual del BEI destaca una clave, invertir más: “Las economías europeas exhiben en el último decenio una distancia en inversión productiva de entre un 1,5 y dos puntos porcentuales del PIB respecto a EE UU”.
Pero también invertir mejor, más selectivamente. “Sería ingenuo pretender que la UE puede producir los más de 5.000 productos que actualmente importa del exterior. Debemos centrarnos en potenciar aquellos bienes y servicios en los que ya tenemos una ventaja competitiva o en los que podemos alcanzar la vanguardia tecnológica en los próximos años”, indica Diego Rubio, director de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia, y coordinador del muy sugestivo informe ResilientEU-2030 presentado a la cumbre de Granada.
XAVIER VIDAL-FOLCH
Por una Europa más competitiva
Los nuevos capítulos de gasto para que la UE siga apoyando a Ucrania, tenga fondos para migración y afronte la subida de los intereses pueden implicar un tijeretazo en algunos programas comunitarios. Los Veintisiete se han enzarzado en la batalla para cuadrar y ampliar el marco financiero plurianual, que revisa las bases de gasto. Es una lucha intensa entre quienes defienden que hay que desembolsar algo de dinero fresco y los frugales, que se niegan. España, que preside el Consejo de la UE este semestre, ha presentado a los socios una propuesta que plantea recortes en la reserva para el Brexit o el fondo para trabajadores desplazados, así como un tijeretazo lineal en otros programas para obtener hasta 23.100 millones que dedicar a otras prioridades, según el plan al que ha tenido acceso EL PAÍS. La propuesta evita tocar los fondos de cohesión y los destinados a la Política Agraria Común.
Esas partidas de apoyo a la agricultura y para las regiones más pobres (los mayores capítulos de las cuentas, alrededor de dos tercios) son una línea roja para Francia y para los socios del sur, que son sus beneficiaros mayoritarios. Mientras, Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Austria y Suecia han exigido en la última reunión que se englobe todo el Presupuesto comunitario (unos 160.000 millones de euros al año), también esas partidas, para evitar que pierdan volumen los programas de subvenciones de los que se benefician más los países ricos. Así, los llamados frugales ven la propuesta española de revisión del marco para el periodo 2024-2027 demasiado sureña y no están satisfechos.
La Comisión Europea propuso en junio un incremento de gastos de unos 100.000 millones a sumar a los dos billones —incluyendo el fondo de recuperación— del marco actual (2021-2024) para hacer frente a las nuevas necesidades de la UE: la situación pospandemia, la guerra de Rusia contra Ucrania, los desafíos migratorios o el aumento de los intereses. La derrama reclamada incluía 50.000 millones en créditos y subvenciones para Kiev, 15.000 millones para migración, y otros fondos para competitividad, flexibilidad presupuestaria y dinero para financiar el aumento de gastos corrientes para capear la inflación.
La propuesta de España se basa en tres escenarios y plantea esa combinación de recolocar cantidades de las partidas de la reserva para el Brexit, el fondo europeo de adaptación a la globalización de los trabajadores desplazados y redistribuir también 1.100 millones de recursos no asignados en programas de migración y asilo o el fondo interno de seguridad; además de un recorte lineal en los programas del marco financiero plurianual —exceptuando los fondos de cohesión y agrícolas— de un 3,4% (5.000 millones) en el primer escenario y hasta un 13,5% (20.000 millones) en el tercero. El objetivo es obtener entre
8.100 millones y 23.100 millones.
Desastres naturales
Además, el documento confidencial, que debatieron el jueves los representantes de los Estados miembros, planea aumentar la ayuda para responder a los desastres naturales, programas que, a la luz de la crisis climática, se han demostrado esenciales para algunos países, como Italia (para la que también es crucial aumentar el presupuesto para afrontar la inmigración) o Eslovenia.
El Ejecutivo comunitario, que había advertido de que, si no hay ampliación de fondos para las arcas comunes, programas como el popular Erasmus+, Europa digital, el programa espacial europeo o incluso la ayuda humanitaria, se llevarían un hachazo de hasta el 30%, quiere que los Veintisiete pongan dinero nuevo. Es reticente a recortar también en gastos corrientes y cree que los recortes lineales no son deseables.
Sin embargo, hay bastante consenso entre los Estados miembros —algunos más tajantes, como Alemania, Países Bajos o Dinamarca— en que lo mejor es que la Comisión se rasque los bolsillos y encuentre partidas que redistribuir. Además de la propuesta de España como presidencia de turno, otros socios como Dinamarca
y Suecia han planteado sus propi as l í neas de aust eri dad. Todos
España pide blindar los fondos
agrarios ante los ajustes en la UE
La presidencia busca salvar estas partidas y recolocar recursos para Ucrania e inmigración
MARÍA R. SAHUQUILLO, Bruselas
Cultivo del champiñón en la localidad riojana de Pradejón, el 5 de septiembre. / FERNANDO DÍAZ (EFE)
Plantea recortes para liberar hasta 23.100 millones que dedicar a otras prioridades La Comisión quiere en cambio que los Veintisiete pongan dinero nuevo
ECONOMÍA Y TRABAJO
Las notas a los planes presupuestarios que ha repartido Bruselas esta semana a los miembros de la zona euro han dejado una foto llamativa e impensable la década pasada, cuando más arreciaba la crisis financiera. Países como Grecia, Irlanda, Chipre o España, que precisaron de ayuda financiera de una forma u otra, vieron cómo la Comisión Europea decía que sus borradores de Presupuestos estaban “en línea” con sus recomendaciones, que es la forma con que se dan los aprobados. En cambio, los alumnos entonces aventajados, como Países Bajos, Alemania, Austria o Luxemburgo, ahora “no están totalmente en línea”. Francia, Bélgica o Finlandia tuvieron lo más parecido a un suspenso.
Durante la crisis financiera, se construyó en los mercados un acrónimo muy peyorativo con las primeras sílabas del nombre de los países (en inglés) que más problemas tuvieron: Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain). La palabra que surgía era PIGS (cerdos, en inglés). La foto del martes, en cambio, era muy distinta. Prácticamente el cuarteto completo aprobaba y el único que no, Portugal, recibe un claro reconocimiento en su informe de calificación cuando destaca que alcanza sin problemas su objetivo presupuestario de déficit a medio plazo. No en vano, el desfase es de solo un 0,5% del PIB y Lisboa acabará este año y el que viene con superávit y su deuda pública caerá a un nivel en torno al 100% del PIB en 2024.
Más problemas tiene, en cambio, uno de los miembros que se sumaron a aquel club, Italia. Como Portugal, está entre los que no han presentado un proyecto de Presupuestos completamente alineado. Pero en este caso, no hay contrapesos: previsiones de déficit bastante por encima del 4% del PIB este ejercicio y el próximo y una deuda pública en algo más del 140% de su PIB.
Aunque casi más que los aprobados, resulta bastante sorprendente la calificación a Alemania. Berlín, en principio, sí sigue las recomendaciones comunitarias sobre lo que debe aumentar el gasto público y cumple con el compromiso de mantener la inversión pública. Pero hay un punto en el que no sigue el dictado: no empieza a retirar todavía las ayudas por la crisis energética y, por tanto, no destina ese ahorro a reducir el déficit. No es grave y más teniendo en cuenta que su déficit está por debajo del 3% y su deuda se aproxima al 60%. Pero también es cierto que ese cachete llega en el peor momento posible para el Gobierno del semáforo, cuando su Tribunal Constitucional ha tumbado la decisión de reasignar 60.000 millones de deuda no gastados durante la pandemia a un fondo de ayudas para la
transición ecológica.
Preocupación
Con Francia, la otra gran economía de la eurozona, la calificación de Bruselas no es tan anecdótica. Su situación fiscal es bastante más precaria que la de Alemania. Sus cuentas cerrarán con unos números rojos que rondan el 4,5% del PIB y su deuda pública está estancada en una cifra equivalente al 109%. Esta situación está pesando en la postura de París en la negociación de la reforma de las reglas fiscales, pidiendo más flexibilidad.
La evaluación fiscal tiene un asterisco claro para países como España y Luxemburgo, en los que hasta hace poco ha habido gobiernos en funciones que no podían presentar un borrador de Presupuestos definitivo. Por eso, Bruselas ha reclamado a estos Estados que envíen “tan pronto como sea posible” los planes finales.
Será entonces cuando se sepa si se confirma el aprobado español y si el nuevo Ejecutivo convence a los economistas comunitarios, que no dejan de recordar que la situación fiscal española “es muy difícil”. Esta conclusión se asienta en los vaticinios sobre el déficit, del 3% para 2023 y 2024, y en que la deuda, que aunque seguirá cayendo, se mantendrá en un nivel alto (106,5% del PIB) y no descenderá a la velocidad con que lo ha hecho en los años anteriores.
Con la investidura de Pedro Sánchez todavía en el retrovisor, el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, que también fue ministro de Economía entre 2011 y 2018 con Mariano Rajoy, no ha querido hacer una valoración sobre el nuevo Ejecutivo. Pero sí se ha referido a uno de los puntos de los acuerdos que han hecho posible la investidura, y que toca uno de los mecanismos que se creó bajo su mandato: la condonación de la deuda de las comunidades autónomas asociadas al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). “A los mercados lo de la condonación de la deuda no les suele sonar bien. Hubiese sido mucho más inteligente hacer del FLA una deuda perpetua, con un tipo de interés reducido”, dijo en el XXVIII Encuentro de Economía en S’Agaró, en Castell-Platja d’Aro (Girona).
El acuerdo entre el PSOE y ERC para la investidura incluyó la condonación de 15.000 millones de la deuda que Cataluña tiene vinculada al FLA, y que asumirá la administración central. El acuerdo se hace extensible a todas las comunidades autónomas, que gracias a esto tendrán más aire y les permitirá acudir a los mercados para financiarse. El monto total de la deuda que se condonará oscila entre los 58.000 y los 88.000 millones de euros, según los técnicos de Hacienda (Gestha) y los del centro de estudios Fedea. Pero no todas las comunidades están en la misma situación: algunas recibieron más dinero y otras no lo necesitaron. “Hay que recordar el origen, una situación donde algunas comunidades, sobre todo Cataluña, tenían enormes dificultades para financiarse en los mercados”.
De Guindos explicó que el BCE, tras haber subido los tipos del 0% al 4,5% en poco más de un año, prevé mantener esta política “un tiempo dilatado y adecuado” para lograr reducir la inflación al 2%. Y advirtió de que aunque una parte de este endurecimiento ya se ha trasladado a familias y empresas, todavía hay una parte que “se va a seguir sintiendo”: “La política monetaria deja sentir sus efectos con un retraso de entre 12
y 18 meses, y ahí hay un elementodei ncerti dumbre”.
Guindos defiende la deuda perpetua
sin condonar el FLA
El vicepresidente del BCE avisa que el efecto de los tipos altos “se va a seguir sintiendo”
buscan fondos no asignados o para redistribuir bajo las alfombras.
La mayoría de los socios creen que la cantidad que propone Bruselas (en total, unos 66.000 millones nuevos) es demasiado alta y plantean que hay que recortar los topes planteados para algunas de las nuevas prioridades. En la última reunión de los Veintisiete, se habló de una reducción de al menos el 20% de la propuesta de la Comisión. Esto supondría rebajar unos 13.000 millones. Ahora se trata de ver dónde. España presentará una nueva hoja de ruta para la negociación previsible-
mente la próxima semana.
Poco margen
La negociación está siendo muy dura, describen fuentes comunitarias. Es un momento delicado en el que muchos afrontan la propia dificultad de cuadrar sus propios Presupuestos. Además, han surgido dos nubarrones que pueden descarrilar toda la negociación. El primero es Alemania. Berlín ya rechazaba poner un solo euro nuevo, excepto para la partida dedicada a Ucrania, pero ahora asegura que no tiene más margen de maniobra, tras la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que ha determinado que recolocar fondos de deuda no usada durante la pandemia en un fondo del clima es ilegal.
El segundo nubarrón es Hungría, que amenaza no solo toda la revisión del marco financiero plurianual, sino también la única partida en la que todos parecen mantener un consenso: el desembolso de nuevos fondos para Ucrania, a la que la UE trata de brindar compromisos de seguridad a largo plazo, asegurándole una garantía de desembolso a cuatro años para mantener a flote al país, que resiste ya durante más de 600 días la agresión de Rusia.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha reclamado al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que la UE revise su política sobre Ucrania. En una carta confidencial enviada esta semana a la que ha tenido acceso EL PAÍS, Orbán, que mantiene estrechos vínculos con el Kremlin, pide que se inicie una “discusión estratégica” y “franca” sobre Kiev. Budapest, que tiene congelados unos 25.000 millones por sus vulneraciones al Estado de derecho y que presiona a Bruselas para que se los descongele, incluye en ese replanteamiento las sanciones, los “programas de asistencia” e incluso las negociaciones de adhesión de Ucrania a la UE.
De momento, el jueves, la Comisión descongeló 900 millones del fondo de recuperación para el país del Este. Además, el lunes, Charles Michel, que ha estado en Ucrania esta semana, viajará a Budapest para conversar con Orbán. El presidente del Consejo Europeo trata así de destensar la previa de la cumbre del 14 y 15 de diciembre, que se prevé extremadamente difícil y tensa. Todavía más que la anterior, en octubre, cuando el canciller alemán, Olaf Scholz, afeó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la propuesta de cuentas que presentó. Una hoja con una tabla que el canciller tildó de historieta gráfica, de cómic, más
que de documento de revisión de l ascuentascomuni tari as.
La UE objeta las cuentas de Alemania y Francia, mientras
aprueba las de los viejos PIGS
La Comisión aguarda el borrador de Presupuestos español
JOSEP CATÀ, Castell-Platja d’Aro
El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen,
en St. John's (Canadá) el jueves. / ALEXIS AUBIN (AFP)
MANUEL V. GÓMEZ, Bruselas
ECONOMÍA Y TRABAJO
Un solar de 200 hectáreas, una inversión de 3.000 millones de euros, una planta para acoger a miles de trabajadores formados específicamente y la implantación de una tecnología innovadora son cuatro de las patas del proyecto de la gigafactoría de baterías que el grupo Volkswagen tiene para Sagunto (Valencia). La iniciativa se desarrolla a través de
una de sus filiales, PowerCo, que trasladó su sede social a Valencia y desde donde se ha empezado a montar la gigafactoría desde cero con el objetivo de que esté en marcha en 2026.
Hace justo un año, PowerCo firmó el contrato del primer empleado. Una decena de trabajadores de Seat, también del grupo Volkswagen, se trasladó a Valencia para la puesta en marcha de las oficinas. Una de ellas fue Paloma Ortega (45 años), ingeniera de telecomunicaciones, que tomó el mando cuando “ni las paredes estaban puestas”, tal como describe. “No había ni un aquí al que venir”, cuenta para evidenciar que el punto en el que empezaron. Comprar teléfonos y ordenadores para los recién llegados, marcar los puntos de luz y de conexión, diseñar los espacios para las mesas... “Hay muchas cosas que
hacer antes de empezar a producir”, asegura Ortega.
Quien ya llevaba meses trabajando en el proyecto, aunque sin oficina, era el jefe de recursos humanos de PowerCo, Alexander Dittrich, que también participó en la selección de Sagunto como localización para la gigafactoría. La logística, el potencial de la universidad, el sector industrial y la posibilidad de cambiarlo con una industria novedosa, además de la colaboración público-privada fueron los factores que empujaron para que el grupo alemán se decantara por el enclave valenciano, tal como recuerda Dittrich.
La tramitación, permisos y papeleos han ocupado buena parte de estos meses. Las obras para los trabajos preliminares comenzaron esta semana y, a partir del año que viene, se empezará a le-
vantar la estructura de la nave.
Selección y formación Pero, sobre todo, PowerCo destaca la dedicación en la selección y formación de empleados, que ya suman cerca de 70, con una edad media de 35 años. El veterano es Ralf Mayer, de 64, que ha creado centros de formación para Volkswagen en India y Eslovaquia, entre otros. Él se ocupó de visitar más de una docena de centros de FP para comprobar que podía haber una base de conocimiento para los futuros operarios que, en cualquier caso, precisarán de una formación específica. También deberá determinar quiénes la enseñan y que, a su vez, tendrán que haberla aprendido. La Universidad Politécnica es otro polo del que captar talento para un Campus Battery que se desarrollará junto a la futura fábrica y en el que también se instruirá sobre la cultura de la compañía, temas de seguridad o primeros auxilios. Natalia Lluch, de 24 años, es la más joven. Es de Sagunto, se formó en Finanzas y, después de la covid, comenzó a trabajar para Seat, en Barcelona. “Mi idea no era volver, pero es que era una gran compañía y en mi pueblo”, dice orgullosa. Algo parecido le pasó a María Calabuig, valenciana de 28 años, que trabajaba en el área de proyectos de una consultoría, en Madrid, y vio la posibilidad de “volver a casa” con el aliciente de empezar desde cero, con retos diarios.
No solo el jefe de Recursos Humanos destaca la importancia del proceso de formación en la compañía, también Javier Rivera, director financiero de la empresa, expone cómo se enfrentan a la búsqueda de perfiles “que a veces no existen”. Además, Rivera es optimista con la situación del sector, pese a la ralentización del mercado de los coches eléctricos. “Estamos en una fase de disrupción”, señala. “En un sector con 120 años de historia, nos encontramos en una fase inestable y compleja, pero es que estamos en plena transformación”, argumenta.
El grupo Volkswagen construye tres plantas de baterías: una en Alemania, otra en España y la tercera en Canadá. Junto a la sede de la matriz existe una línea piloto a la que acuden a formarse ciertos perfiles, pero muchos de los procesos están todavía por definir porque esta no es una planta estándar. Así, los equipos de las tres sedes intercambian información y modelos de solución de problemas que van surgiendo.
El atractivo del proyecto sirve además para recuperar talento que había abandonado España. Ejemplo de ello son dos exalumnos de la Universidad Politécnica de Valencia: Carlos Regalado (30 años), químico especialista en almacenaje de energía, es decir, en baterías, que ha trabajado en Francia y Japón, y Carla Furquet (36 años), ingeniera aeronáutica, que trabajaba para la industria aeroespacial alemana. “Pensé que nunca volvería”, asegura Furquet.
Ninguno de ellos cree que dos años sea un plazo largo para la puesta en marcha de un proyecto con un continente, la gran nave de producción ya en marcha, y el contenido, unos 3.000 empleados que deberán contar con la formación necesaria para la fabricación de las baterías.
Óscar Puente se ha estrenado como ministro de Transportes con la máxima prioridad de evitar un grave conflicto ferroviario. Una negociación de última hora ha frenado, al menos de momento, una huelga del colectivo de maquinistas de Renfe que amenazaba con bloquear el tráfico de trenes en toda España durante al menos cinco días, incluida la previa del puente de la Constitución, como protesta por el traspaso a la Generalitat del servicio de Rodalies, el servicio de cercanías en Cataluña. La primera jornada de parón estaba señalada para ayer, pero una negociación a contrarreloj se cerró el jueves por la noche con el compromiso del ministro de que nadie que no lo quiera se va a tener que quedar trabajando a las órdenes de la Generalitat.
“El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible manifiesta su firme compromiso con el mantenimiento de las condiciones socio laborales de la plantilla y especialmente, con la garantía de integridad del Grupo Renfe y Adif, manteniendo sus plantillas”, reza el texto del acuerdo alcanzado con los representantes de los trabajadores, y al que ha tenido acceso EL PAÍS. El Gobierno afirma que la cláusula pactada con los sindicatos no altera las condiciones del traspaso sellado con Esquerra Republicana durante la negociación por la investidura de Pedro Sánchez. “No vamos a cometer en la relación con nuestros socios ningún tipo de deslealtad. Yo llamé al president Aragonès, le expliqué lo que íbamos a hacer y recibí su visto bueno”, manifestó ayer el ministro. Desde la Generalitat se apunta que “dar seguridad y tranquilidad” a los trabajadores de Renfe es una prioridad.
El traspaso conlleva la creación de una nueva empresa mixta, participada por el Estado y con mayoría de la Generalitat, para asumir la gestión de Rodalies. Esta medida ha generado una fuerte oposición dentro de todo el personal de Renfe y Adif. La contestación más activa ha sido a cargo de los maquinistas, un colectivo que tiene un fuerte peso dentro de la plantilla de Renfe.
Son unos 5.500 profesionales prestando servicio para la compañía pública en toda España, con un sueldo medio de 60.000 euros anuales. En Cataluña, Renfe tiene 800 maquinistas. Se trata de un territorio con poca vocación para ingresar en los cursos de formación y muchos de los profesio-
nales llegan a Cataluña desde otras regiones de España.
El grupo Volkswagen compagina las obras de la fábrica de baterías en Sagunto con la formación de trabajadores
Así se monta una gigafactoría desde cero El Gobierno y la Generalitat salvan la crisis
en Rodalies al garantizar la movilidad El traspaso azuza el malestar de los maquinistas, el colectivo con un mayor peso en Renfe
De pie, de izquierda a derecha, el jefe de recursos humanos de PowerCo, Alexander Dittrich y Javier Rivera, director
financiero, junto a otros empleados. / MÓNICA TORRES
MARÍA FABRA, Valencia
PowerCo, filial de la marca alemana, ha contratado ya a
cerca de 70 personas El proyecto de la planta recupera talento que había
dejado España
MARC ROVIRA, Barcelona
ECONOMÍA Y TRABAJO
Desde ayer la economía se tiñe de negro. Si hace algunos años los grandes descuentos del Black Friday eran parte exclusiva de las grandes líneas de ropa y las cadenas de electrónica, ahora no hay negocio que se resista al lenguaje del descuento. Está presente en las promociones de los gimnasios, en las tarifas de las teleoperadoras, en los menús de los restaurantes, en los anuncios de clínicas dentales, en las ofertas de clases particulares e incluso en los trámites de extranjería.
Todo apunta, sin embargo, a que está siendo un viernes negro con grises. Los comercios se encontrarán con compradores más reflexivos. La inflación cada vez deja menos espacio para los gastos discrecionales —aquellos destinados al placer y al ocio—, señalan los expertos. Además, la industria de la segunda mano va ganando terreno. De hecho, un estudio de KPMG apunta a que casi la mitad de clientes acudirán a este mercado para hacer sus compras de Black Friday.
La narrativa va infiltrándose poco a poco en todos los sectores. Varios gimnasios ofrecen inscripción gratuita durante toda la semana, que ahora ha pasado a llamarse Black Week, y alguna casa de juegos en línea publicitaba “una apuesta gratuita de cinco euros” por registrarte este fin de semana. La empresa de estética Dorsia ofertaba cirugías con el 60% de rebaja en su página web.
Los clientes son cada vez más dependientes de la rebaja, explica José Luis Nueno, profesor de marketing en la IESE. “La mayoría de consumidores saben que, si se esperan un poco, pueden conseguir el mismo producto más barato”, explica.
La planificación cada vez se integra con más fuerza en esta fiesta de consumo que aterrizó hace casi una década. Es el caso de Begoña Saravia, quien recorría la calle más transitada de Madrid, la Gran Vía, con seis bolsas. Relata que ha esperado desde enero para este momento y que no ha puesto ojo en los precios. Varios artículos son para regalar, otros son para ella.
La fiebre también se ha colado entre vías. La empresa de transporte en tren de alta velocidad Iryo puso en oferta un millón de billetes a 11 euros y Oigo ofreció códigos promocionales que descuentan un 20% en la compra de pasajes para cualquier destino. Algo similar ha sucedido con las compañías aéreas como Iberia, Ryanair o Vueling. Esta última tuvo vuelos con destinos nacionales a 10,99 euros durante todo el día.
Para los vendedores también es una jornada de grandes números. En Valladolid, Manuel Marcos, director de la tienda de ropa Foogplan, prevé una facturación de 100.000 euros, cuando en una semana corriente suelen vender entre 5.000 y 10.000. “Se nota mucho que la gente está comprando para Navidad”, advierte. Fuentes del bufete Abogados España explican que su promoción para gestionar trámites de extranjería suele llamar la atención de muchos migrantes, que incluso puede pagar ahora y tramitar el siguiente año.
En lo que coinciden los gerentes de las tiendas y muchos de los dependientes es que los compradores tienen muy claro lo que van a comprar. “Llegan, muestran en su teléfono móvil el modelo de la prenda y se lo llevan”, comparte Inés Madrid, trabajadora de Uniqlo. Pese a todo, el profesor Nueno detalla que el Black Friday ha ido perdiendo fuelle por el Cyber Monday, así como una serie de fechas circundantes. Argumenta que los días de los grandes descuentos se han dilatado también porque los vendedores quieren reducir el riesgo que tiene que todas las compras se concentren en un solo día.
La tienda de cinco pisos de Primark en la Gran Vía era la fotografía más certera del día. En ella, Erick Galmarini, de una pequeña ciudad argentina, acababa de hacer una compra para sus sobrinos y se sorprendió al ver la euforia: “Pensé que solo sucedía en EE UU”. Hasta los vendedores de top manta se han tenido que ir de Gran Vía antes de hora porque, comentaban, no
sabían si podrían competir con los precios del Black Friday.
Una ola de comercios y empresas
de servicios se unen a la buena racha de ventas que trae esta fecha El Black Friday empapa la
economía
Un comercio en Sevilla, el jueves. / PACO PUENTES
GUILLERMO CALVO
LUIS ENRIQUE VELASCO, Madrid
ECONOMÍA Y TRABAJO
Acciona 123,85 -1,7 -1,35 123,2 125,75 -32,72 -26,96 Acciona Energía 26,06 -0,06 -0,23 26 26,36 -31,23 -27,73 Acerinox 10,15 -0,015 -0,15 10,095 10,215 8,88 9,99 ACS 36,23 0,23 0,64 35,89 36,29 32,3 34,48 Aena 156,6 0,7 0,45 155,35 157,5 26,34 32,91 Amadeus 62,86 0,1 0,16 62,58 63,14 22,53 29,27 Arcelor Mittal 22,355 0,015 0,07 22,155 22,5 -11,82 -9,15 Banco Sabadell 1,326 0,008 0,61 1,32 1,34 52,19 49,64 Banco Santander 3,768 0,008 0,2 3,756 3,777 35 34,18 Bankinter 6,456 0,036 0,56 6,442 6,52 1,9 2,43 BBVA 8,39 -0,054 -0,64 8,39 8,514 51,33 49,88 CaixaBank 4,153 -0,001 -0,02 4,148 4,18 16,98 13,13 Cellnex 34,21 0,4 1,18 33,39 34,27 -0,68 9,35 Colonial 5,9 0,01 0,17 5,845 5,92 -2,48 -2 Enagás 16,755 0,175 1,06 16,575 16,81 -7,22 6,8 Endesa 18,835 -0,02 -0,11 18,585 18,86 3,57 6,92 Ferrovial 31,03 0,19 0,62 30,87 31,11 19,81 26,03 Fluidra 19,08 0,06 0,32 18,86 19,15 30,9 30,99 Grifols 13,09 0,225 1,75 12,795 13,15 23,64 19,45 IAG 1,769 0,002 0,08 1,757 1,779 13,23 27,11 Iberdrola 11,19 0,06 0,54 11,1 11,255 3,15 1,83 Inditex 37,26 0,32 0,87 36,93 37,26 47,41 48,65 Indra 14,39 -0,13 -0,9 14,36 14,59 45,78 36,34 Logista 23,8 0,14 0,59 23,68 23,88 6,58 0,25 Mapfre 2,096 0,012 0,58 2,076 2,098 11,62 15,14 Meliá 5,705 -0,01 -0,17 5,68 5,725 12,28 24,84 Merlin 8,61 -0,21 -2,38 8,575 8,7 -3,92 0,51 Naturgy 27,38 0,18 0,66 27,2 27,42 -0,11 11,89 Red Eléctrica 15,165 0,075 0,5 15,06 15,185 -14,94 -7,2 Repsol 14,135 0,17 1,22 13,94 14,155 -3,39 -5,96 Rovi 55,1 1,25 2,32 54 55,2 41,71 49,33 Sacyr 3,032 0,008 0,26 3,02 3,054 17,94 16,31 Solaria 16,47 0,145 0,89 16,14 16,53 -5,91 -4,64 Telefónica 3,829 -0,009 -0,23 3,807 3,842 5,29 13,38 Unicaja 1,02 -0,008 -0,78 1,019 1,038 4 -0,29
Índice
En el día
En el año
IBEX 35 9.939,00
+0,34%
+20,78%
EURO STOXX 50 4.372,10
+0,25%
+15,25%
FTSE 100 7.488,20
+0,06%
+0,49%
DAX
16.029,49
+0,22%
+15,12%
DOW JONES A dos horas del cierre
35.390,15
+0,33%
+6,77%
NIKKEI 33.625,53
+0,52% +28,86%
El grupo de defensa español Escribano ha elevado su participación en Indra hasta alcanzar el 8%. La empresa, que ya era el segundo socio industrial de la multinacional tecnológica tras la compra del 3,4% de sus acciones el pasado mes de mayo, tenía la intención de seguir creciendo dentro de la cotizada. Incrementa así en un 4,6% adicional su posición.
“Se trata de una operación de inversión estratégica que tiene como finalidad consolidar su posición empresarial, fomentando la creación de nuevas tecnologías, el desarrollo de nuevas capacidades y la creación de empleo cualificado en toda la geografía española”, informó la compañía.
La compra del 4,6% del capital estaría valorada, a precios de mercado, en casi 118 millones de euros y su participación total, que le sitúa como el segundo accionista de referencia en Indra tras la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), tiene un precio de unos 205 millones.
En Escribano señalan que la operación contribuirá al desarrollo de los programas de defensa actuales y futuros en los que la compañía trabaja tanto para el mercado internacional como nacional. Es el caso de su reciente implantación en Córdoba, localidad en la que va a invertir 20 millones para la producción de nuevas tecnologías de munición inteligente y lanzacohetes con la consecuente creación de más de 200 nuevos puestos de trabajo directos de alta cualificación.
Esta misma semana, el Ministerio de Defensa ha anunciado la adjudicación a la unión temporal de empresas (UTE) Indra-Escribano DIAL un contrato de 10,9 millones para incorporar a las fragatas F-110 un sistema de láser defensivo, denominado Demostrador Instrumental de Arma Láser (DIAL).
Los títulos de Indra continúan con su senda alcista y esta semana han superado su precio máximo histórico. La acción cerró en la sesión del jueves a un precio de 14,53 euros que, una vez corregida la serie histórica por dividendos y ampliaciones, superaría el máximo histórico de 14,51 euros por acción alcanzado el 7 de noviembre de 2007. Los titulos acabaron la semana en 14,39 euros, tras perder un 0,90% ayer. Desde el inicio de año, las acciones de la compañía han experimentado un incremento del 35,12%.
El giro estratégico que llevó a cabo Indra con la llegada de Marc Murtra hace algo más de dos años y que supuso un impulso del negocio de defensa ha sido bien recibido por los inversores. Según indican los analistas de Bankinter tras la presentación de los últimos resultados, estos han confirmado la solidez de los fundamentales, que además se encuentran apoyados por el incremento del
gasto en defensa de los países de l aUEenl ospróxi mosaños.
Escribano eleva hasta el 8%
su participación en Indra El grupo es el segundo accionista de referencia tras la SEPI
BOLSA ESPAÑOLA CONTRATACIÓN EN EUROS
TÍTULO
ÚLTIMA VARIACIÓN DIARIA AYER VARIACIÓN AÑO %
COTIZACIÓN EUROS % MIN. MÁX. ANTERIOR ACTUAL
IBEX 35
LAS BOLSAS
Manuel Azuaga presentó ayer su renuncia como presidente de Unicaja, según informó el banco en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Azuaga dejará la entidad después de asegurar su gobernabilidad tras zanjar la guerra interna que había vivido el consejo en los últimos años. Esta renuncia tendrá efectos una vez obtenida la no objeción supervisora del Banco Central Europeo (BCE), y cuando se acuerde la designación de un nuevo presidente. De hecho, Unicaja detalla que ya ha activado el plan de sucesión, en el que contará con el apoyo de un consultor independiente para encontrar un candidato. Azuaga había sido reelegido como presidente en abril de 2022 para un mandato que finalizaría en
2025. La entidad ha vivido dos años de turbulencias. Tras la euforia por la fusión con Liberbank, el consejo se dividió en dos bandos. Por un lado, el frente asturiano, formado por consejeros cercanos al ex consejero delegado Manuel Menéndez y al expresidente de la Fundación Unicaja, Braulio Medel. Por otro, el malagueño, integrado por consejeros afines a Azuaga y al actual presidente de la Fundación Unicaja, José Manuel Domínguez. Con la salida de Azuaga, se completa la renovación y la entidad afronta una etapa que pilotada por Isidro Rubiales como consejero delegado.
El sector aéreo ha salido de la pandemia con fuerzas renovadas. Airbus, la empresa paneuropea que se disputa año tras año con la estadounidense Boeing el cetro de mayor fabricante de aviones del mundo, admitió ayer que ni ella ni el sector en su conjunto tienen capacidad de producción suficiente para satisfacer todas las necesidades del mercado. “Nuestro principal reto es que tenemos una demanda de aviones de tal calibre que, como sector, no estamos siendo capaces de satisfacerla”, subrayó el jefe de operaciones global del consorcio y presidente de Airbus España, Alberto Gutiérrez, en un encuentro con medios de comunicación. “Es, en todo caso, un buen problema: en el covid fue mucho peor. Pero nuestra prioridad es ser capaces de suministrar tantos aviones como demanda hay”.
El aumento de la demanda es especialmente importante en aviones de pasillo único, como el icónico A320, dirigidos a rutas de corto y medio radio. “En ese segmento ya estamos en valores hasta un 10% por encima de los de antes de la covid”, detalló. “En pasillo único, tenemos la cartera consumida [completa, sin capacidad para asumir nuevos pedidos] hasta 2029. En doble pasillo aún no hemos recuperado las cifras prepandemia, pero estamos muy cerca”. Son varios los factores detrás de este sustancial incremento en la demanda de aviones comerciales: “La clase media de algunos países, como India, está empezando a volar, las aerolíneas tienen necesidades de renovación
da la flota y algunas quieren ganarcuota”.
Azuaga renuncia como presidente de Unicaja tras zanjar la guerra
interna en el banco
La entidad inicia una etapa pilotada por
Isidro Rubiales como consejero delegado
R. M. , Madri d
Airbus admite que no tiene capacidad para
satisfacer la demanda
Sede de Indra en Madrid. / JESÚS HELLÍN (EP)
RICARDO SOBRINO (CINCO DIAS), Madrid
IGNACIO FARIZA, Madrid
OBITUARIOS
El jueves murió Emmanuel Le Roy Ladurie (Les Moutiers-en- Cinglais, Normandía, 94 años), un historiador libre. Un valiente. Pues en aquellos años setenta había que serlo, quizá tanto o más que ahora. Como otros miembros de la llamada Escuela de Annales, Le Roy Ladurie no se dejó arrastrar por el discurso obligatorio y el trazo grueso. Desertó del Partido Comunista, como de tantas ataduras que hoy consideramos totalitarias, pero que entonces parecían progresistas. Alejado de las modas académicas, de aquella herencia metodológica que solo entendía la Edad Media como un régimen de producción, este viejo historiador fue capaz de desentenderse de una concepción de la historia que, a la manera de un ferrocarril, solo podía circular en vía única, destrozando el paisaje.
Como su maestro Fernand Braudel, Le Roy Ladurie quiso ver el movimiento lento de la geografía, el batir de las olas sobre las mismas costas, el valor de lo pequeño, de lo desapercibido, de lo que muchos consideraron durante mucho tiempo irrelevante. La suya fue una historia del discurrir de la vida, de los restos evanescentes del pasado. Un año antes que Carlo Ginzburg publicara El queso y los gusanos, escribió un clásico moderno de título terrible: Montaillou, aldea occitana, de 1294 a 1324. Al contrario que ahora, en aquellos tiempos todavía había lectores de libros, incluso de libros gruesos. Después de todo, ¿a quién le podía importar la historia de una aldea remota de los Pirineos con 250 habitantes a comienzos del siglo XIV?
Lo cierto es que este libro de título tan oscuro llegó a interesar a mucha gente. Desde su aparición en 1975, Montaillou abrió el camino a una forma de hacer historia que, sirviéndose de la antropología y de la etnografía, buscaba reconstruir la vida cotidiana de seres insignificantes del pasado. El libro, además, se atrevía a discutir las tendencias historiográficas del momento, comenzando por el omnipresente materialismo histórico. En el primer caso, se requería imaginación y capacidad para poner carne en los huesos del registro, de modo que las cosas que ocurrían en Montaillou pudiera seguirse y contarse como una novela, que es así como se lee ese libro: como una novela. En segundo lugar, la imaginación debía ir acompañada de valentía, pues no se trataba tan solo de transformar el testimonio en relato, sino el relato en evidencia. La gota de agua debía servir para explicar o para remover el mar de los historiadores, para responder preguntas que, a día de hoy, siguen teniendo vigencia.
La circunstancia de que Le Roy Ladurie pudiera recuperar del archivo las vidas de los aldeanos solo viene a confirmar que todo se sabía en aquella pequeña aldea. El interés del libro no recaía entonces en la relación que lo público pudiera tener con lo privado, sino en la forma en que se gestionaban los secretos. Esa es la primera lección que nos dejó este maravilloso libro. Poco importa que los hechos expuestos hayan sido verbalizados a través de un proceso coercitivo y que el miedo funcione como acicate de la confesión, lo que realmente importa es el conocimiento exhaustivo que los vecinos de este extraño lugar poseen los unos de los otros. Es en el contexto de unas relaciones sociales sin secretos en el que cabe preguntarse si acaso el mayor logro de nuestro mundo contemporáneo, el aspecto sobre el cual debería haber un amplio consenso, no fue, según se nos ha explicado tantas veces, el surgimiento de la opinión pública, sino la circunstancia de que, por primera vez en Occidente, se comienza a demandar privacidad. El celo con el que comenzó a cultivarse en las cortes europeas a comienzos del siglo XV no existe en la aldea medieval. Al contrario, Le Roy Ladurie se sirvió de los resquicios de las paredes para dejar constancia de hasta qué punto los habitantes de Montaillou sabían casi todo de todos. Sus formas de sociabilidad dependían de esa tradición, hoy tristemente recuperada, en la que el relato se construye de boca en boca, a la manera de un triste ejercicio de impudicia.
Muchos años antes de que la historia de las emociones ocupara el espacio académico del que disfruta hoy en día, la obra de Le Roy Ladurie ya buscó comprender el carácter dramático de las pasiones humanas tanto como sus formas de intercambio. Las emociones no solo servían, a su juicio, para dar coloratura a la experiencia, sino para establecer vínculos sociales y disposiciones intelectuales. Al dirigir la mirada hacia el cenagal de lo minúsculo, la creencia no podía separarse de su origen ilegítimo, que no era sino una acción ritualizada que comenzaba muchas veces con un gesto. “En los gestos, en las lágrimas, en las sonrisas, en las posturas irónicas u obscenas subyace la emoción”, escribía. Podemos por supuesto ubicar los saberes en la esfera inmaculada del pensamiento, pero también podemos imbricarlos en el espacio material que los hacen posibles. Obsesionado con la descripción de la experiencia cotidiana, la obra de Le Roy Ladurie avanza desde las cosas a las creencias, a través de la reconstrucción de prácticas emocionales que nos son al mismo tiempo conocidas y ajenas. Desde el miedo al amor pasando por el asombro, la ira o el apego, su obra construye un relato de tiempo lento, en el que las fuerzas que rigen los destinos del pasado no han podido arrumbarse. Seguiremos leyéndolo, mien-
tras sigamos siendo medievales.
Javier Moscoso es investigador del CSIC y miembro de la Academia Euro-
pea de las Ciencias. Es autor de Histor i adelcol umpi o.
Le Roy Ladurie, el medievalista
que explicó las pasiones humanas
Autor del clásico ‘Montaillou, aldea occitana, de 1294 a 1324’, el experto francés perteneció a la Escuela de Annales, que transformó la forma de explicar la historia Con el fallecimiento de Ernesto Garzón Valdés, en su casa de Bonn el día 19 a los 96 años, perdemos a uno de esos raros imprescindibles. No solo por su muy relevante contribución en el ámbito de lo que conocemos como filosofía práctica, en la que deja un importante legado a lo largo de su extensa obra. También —diría que, sobre todo— por su decisiva labor de puente entre el mundo intelectual europeo, anglosajón y latinoamericano. Dan testimonio de ello destacados grupos de investigación de universidades españolas, italianas, alemanas, finlandesas, argentinas o mexicanas, que se beneficiaron de su magisterio y que consiguieron estrechar redes internacionales gracias a sus múltiples iniciativas: desde revistas como Doxa o Isonomía a proyectos editoriales como la colección Estudios alemanes, o la Biblioteca de ética, filosofía del derecho y política, y a seminarios permanentes de formación, entre los que destaca el García Máynez, creado en 1991, que impartió con periodicidad mensual durante más de 20 años en la Universitat Pompeu Fabra, o el que animó con la Fundación Coloquio Jurídico Europeo.
La biografía de Ernesto —de la que nos queda un testimonio tan valioso como autocrítico en su libro El velo de la ilusión— es imposible de resumir aquí. Nacido en Córdoba (Argentina), en 1927, fue un muy destacado representante de una escuela de teoría y filosofía del Derecho conformada, entre otros, por Ambrosio Lucas Gioja, Genaro Carrió, Carlos S. Nino, Carlos Alchourrón o Eugenio Bulygin. Conjugaba la metodología analítica con un amplísimo conocimiento de los clásicos del pensamiento filosófico, jurídico y político, una inverosímil capacidad de trabajo y una insaciable curiosidad intelectual. Gracias a sus iniciativas, centenares de profesores e investigadores universitarios establecieron contacto con otras tradiciones y crearon fuertes y perdurables lazos intelectuales. Gracias a él (también a Elías Díaz y Gregorio Peces-Barba), toda una generación de profesores de Filosofía del Derecho de universidades españolas, como la Pompeu Fabra, Alicante o Valencia, la Autónoma de Madrid, Zaragoza, Carlos III o Sevilla, pudimos salir del estrecho marco universitario dominante en nuestro país aún en los años setenta, y entrar en contacto con lo mejor de la filosofía jurídica europea, norteamericana y latinoamericana. Por ello recibió el doctorado honoris causa por un buen número de universidades.
Ernesto ha muerto antes de que se conociera la elección del ultra Javier Milei como presidente de Argentina. Estoy seguro de que él nos habría recordado, con su proverbial ironía y elegancia intelectual, que ha habido otros tiempos aún más difíciles y que se pueden superar. Él mismo lo hizo cuando fue represaliado por la dictadura de Videla, expulsado de la universidad y del cuerpo diplomático (había sido entre otras cosas embajador plenipotenciario en Bonn) y forzado al exilio en Alemania: Borges lamentó su expulsión en un memorable artículo titulado “Prescindir de los mejores”. En Alemania obtuvo la cátedra en la Universidad de Mainz, en la que se jubiló y desde la que llevó a cabo la ingente labor que he tratado de resumir.
‘ INMEMORIAM’ERNESTOGARZÓN VALDÉS Maestro intelectual y de vida
Ernesto Garzón Valdés.
JAVIER DE LUCAS
El historiador Emmanuel Le Roy Ladurie, en febrero de 2014 en París. / ULF ANDERSEN (GETTY)
JAVIER MOSCOSO
PASATIEMPOS
Horizontales. 1. Especie de panecillos de maíz sudamericanos. Popular estilo
de… / 2. … rock and roll. Duro cual piedra / 3. Se hace con el rapé. Decid plegarias /
4. Dos o más reyes lusos. Una inversión que solo da pérdidas / 5. Camisa a medio quitar. Amarren. Ilumina y apenas consume / 6. Carbono. Considera sagrada a Amritsar. Con Red, bebida energética. Su diseño es circular / 7. Para dar y tomar. Separar un líquido del poso / 8. De un disparo te pueden dejar así. Produce alucinaciones. Ciertas letras / 9. ¡Mantente lejos de la tsé-tsé! Trátala afectuosamente / 10. No te despistes, “—” atención. Llegue a su fin. Laurencio / 11. Tapone,
obstruya. Aquella dinastía reinó en Babilonia / 12. Emulad a Arguiñano. Infructuoso / 13. Tocante al hueso. Despedirás con cajas destempladas.
Verticales. 1. Los indianos fueron a hacerlas y triunfaron. Umbral, entre amigos /
2. Toros y vacas. ¡Lejanísimos! / 3. Tienen afinidades lingüísticas, raciales y culturales comunes. Permanece consciente / 4. Hay uno de Gales. ¡Vaya chiflados! Fue capital de Brasil / 5. ET de serie. Marchite. Van directos al suelo / 6. Acaba en tablas. Un arte francés e inglés. Sus miembros aplauden por defecto. En manuscritos de Albert Einstein / 7. Ensayos preliminares. Famosa banda australiana del estilo definido en el 1 y 2 horizontal / 8. Poco hecho. Cubría el agua. La muda / 9. Otra vez
por aquí: célebre colegio británico. En coches lituanos. Pescado parecido al bonito /
10. Atropellaba. Al generoso le gusta / 11. Puede abreviarse con V. A veces lo está la
crepe / 12. Enriquecido a base de yodo. Alegres eventos nocturnos. SOLUCIÓN AL ANTERIOR
Horizontales: 1. Asentamiento / 2. Mire. Neutrón / 3. Praguense. Ig / 4. LV. Olmo. Ras / 5. Ian. Tose. Nom / 6. Anakin. Magno / 7. D. Temático. C / 8. Acuna.
Atarla / 9. Sar. Rali. Ais / 10. Nao. Rara. Vi / 11. SU. Labrantín / 12. Elogios. Dudé /
13. Caballerosas. Verticales: 1. Ampliadas. Sec / 2. Sirvan. Cánula / 3. Era. Natura. Ob / 4. Negó. Ken. Olga / 5. T. Ultimar. aíL / 6. Anémona. Árbol / 7. Menos. Talarse / 8. Ius. Emitirá. R / 9. Éter. Acá. Ando / 10. Nr. Angora. Tus / 11. Toisón. Lívida / 12. ONG. Mocasines.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
1 a
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5 a a 6 a a a 7 a a 8 a a
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El wordoku funciona como el sudoku, pero con letras, es decir, en cada fila, columna y cuadrado de 9×9 debe colocar nueve letras diferentes, sin que se repita ninguna de ellas. Juegue con las letras hasta que logre descubrir la palabra buscada que aparecerá en las casillas coloreadas.
. sahc l oc sa l y oda l avol et na m l E“ eh ahc l oc anu ri b i rcsed o m óC¿ aC?seconoc euq ne i ug l ar op ahc ) o l r an i ga m i atsug e m ( adat nup ad -l a ed oñ i r ac ed e j asne m nu se . ”ac ifi ng i s ose: er e i uq et euq ne i ug El anagrama es un pasatiempo cuyo objetivo consiste en encontrar las palabras que se ajustan a las definiciones que se dan, teniendo en cuenta que cada una de las palabras numeradas que se reflejen en la cuadrícula deben tener una letra menos o, en su caso, una letra más que la anterior, aunque en diferente orden. Para resolverlo puede seguir el orden dado o empezar a jugar por la más palabra más fácil.
Rellene las casillas vacías con números del 1 al 9 de forma que la suma de los dígitos de cada fila equivalga al número sobre fondo oscuro que aparece en el lado izquierdo de la misma y la suma de los dígitos de cada columna corresponda al número ubicado en su parte superior. No puede haber dígitos repetidos en ninguna fila o columna.
El objetivo del juego es completar la cuadrícula con números consecutivos que estén en contacto horizontal, vertical o diagonalmente. El primer y último número del juego están rodeados por un círculo.
Tenga en cuenta que el juego sólo tiene una solución posible y se puede
resolver con un poco de lógica. No es necesario empezar por el primer número, a veces es mejor comenzar por el número final.
SE NO I CUL OS
or uka K
Partiendo de la sílaba destacada, y siguiendo los movimientos del caballo en el
ajedrez, trate de descifrar un fragmento de texto de El diario de Edith, de
P. Highsmith.
HIDATO KAKURO ukodr o W
SALTO DE CABALLO
CRUCIGRAMA
ot ad i H
ANAGRAMA WORDOKU
TARKUS
a m a r gan A
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1. Reuniría en una sola varias cantidades homogéneas. 2. Proporcionáis
a alguien armas o algo que pueda ser usado como un arma. 3. Decir misa.
4. Cavidad grande y muy profunda en la tierra. 5. De esta o de esa manera, de la forma que se acaba de mencionar o que se va a mencionar a continuación. 6. En algunos países árabes, jefe del Estado. 7. Ciudad más poblada de Francia y, a la vez, su capital. 8. Unidad monetaria de la India, Pakistán y otros países, en plural. 9. Tuviera noticia o conocimiento de algo.
PASATIEMPOS TIEMPO INDICADORES MEDIOAMBIENTALES
EUROMILLONES
Combinación ganadora del viernes: 4-6-14-29-36-44 (C 33, R 2)
Combinación principal
60816 Serie 008
Combinación ganadora del viernes:
Números Estrellas 15-20-29-39-48 7-1
EL MILLÓN VPQ14633
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SUPER ONCE
BONO LOTO
Complete el tablero de 81 casillas (dispuestas en nueve filas y columnas) rellenando las celdas vacías con los números del 1 al 9, de modo que no se repita ninguna cifra en cada fila ni en cada columna, ni en cada
cuadrado.
SOLUCIÓN AL ANTERIOR
Blancas: D. Macías (2.457, España). Negras: J. Seemann (2.417, Polonia).
Apertura Italiana (C54). Mundial sub 16 (10ª ronda). Montesilvano (Italia), 23-11-2023.
Diego Macías terminó 9º de 138 en el Mundial sub 16 tras lograr sólo medio punto en las dos últimas parti-
das. Pero tuvo ganada la penúltima, muy vibrante: 1 e4 e5 2 Cf3 Cc6 3 Ac4 Cf6 4 d3 Ac5 5 c3 d6 6 Ag5 h6 7 Ah4 g5 8 Ag3 De7 9 0-0 Ab6 10 Cbd2 Ag4 11 h3
Ad7 12 d4! (novedad) 12... 0-0-0 13 d҂e5? (13 a4! e҂d4 14 c҂d4 A҂d4 —si 14... C҂d4? 15 a5 C҂f3+ 16 D҂f3 Ac5 17 b4! A҂b4 18 a6 Ac6 19 Tfb1!, con ataque ganador— 15 C҂d4 C҂d4 16 a5!, con amplia
compensación) 13... C҂e5 14 C҂e5 d҂e5 15 a4 a6 16 De2 Ac6?! (16... h5!) 17 b4?! (17 Ab5!) 17... T҂d2! 18 D҂d2 Td8!? (18... C҂e4) 19 De2 C҂e4 20 b5
Rb8? (20... C҂g3 21 Dg4+ Ad7 22 D҂g3 a5, seguido de f5) 21 Rh2! Td2 22 De1! Dc5 23 A҂f7?! (diagrama) (Macías ganaba con 23 Ae2!, que añade la amenaza Af3; lo menos malo sería 23... C҂g3 —si 23... Ad5 24 Af3!, ganando material— 24 D҂d2 C҂f1+ 25 T҂f1 Dd5 26 D҂d5 A҂d5 27 b҂a6, con ventaja decisiva) 23... a҂b5 24 a҂b5 D҂b5 25 Ta2? (fallo perdedor; 25 Dc1!, con la amenaza principal Da3, 25... Ac5 26 Td1! Dd3 27 Ah5!, renovando la idea Af3, 27... C҂g3 28 T҂d2 Cf1+ 29 D҂f1 D҂d2 30 De2 Dd5 31 f3, y la compensación no parece suficiente) 25... C҂g3!? (mucho
mejor era 25... T҂a2 26 A҂a2 C҂c3 27 Af7 Ad4, con ventaja decisiva) 26 R҂g3 T҂a2 27 A҂a2 e4 28 Rh2 Db2 29 Ac4 e3! 30 f3? (había que buscar las tablas con 30 Da1) 30... Da3?! (30... Ab5!)
31 Dc1? (31 Da1!, y si 31... Dc5 32 Ae2 De5+ 33 Rh1 Ac5 ahora existe 34 Da2!, con las ideas Ta1 y Dg8+) 31... Dc5 32 Ae2 De5+ 33 Rh1 Ac5 34 Dc2 Ad6 35 f4 g҂f4 36 Af3 A҂f3 37 g҂f3 e2?
(37... Dd5!) 38 Te1 Dh5 39 Rg2 Dg5+ 40 Rf2 Ac5+ 41 R҂e2 Dg2+ 42 Rd3 D҂f3+ 43 Rc4 Ae3
44 Df5 Dc6+ 45 Rb3 b5. Tablas.
SUDOKU
CUPONAZO DE LA ONCE
TRÍPLEX DE LA ONCE: 963
Macías falla el gran golpe
Alicante
Murcia
Valencia
Castellón Tarragona
Barcelona
Girona
Lleida
Huesca
Pamplona
San Sebastián Bilbao Oviedo
León
A Coruña
Lugo
Ourense
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Oporto
Coimbra
Faro
Ciudad Real
Albacete
Ceuta Melilla Málaga
Cádiz
S.C. de Tenerife
Las Palmas de G. C.
Granada
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Jaén
Córdoba
Cuenca
Toledo
Badajoz
Madrid
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Segovia
Soria
Logroño
Valladolid Palencia
Santander Vitoria
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Partes por millón (ppm) en la atmósfera
Fuente: NOAA-ESRL CONSULTE MÁS CIUDADES https://elpais.com/especiales/ranking-de-temperaturas/
Fuente: World Air Quality Index
Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica
Año actual Media 10 años DUERO
Año actual Media 10 años TAJO
Año actual Media 10 años GUADIANA
Año actual Media 10 años GUADALQUIVIR Año actual Media 10 años SEGURA
Año actual Media 10 años JÚCAR
Año actual Media 10 años
EBRO
MAÑANA TARDE NOCHE MÁLAGA BARCELONA BILBAO MADRID SEVILLA VALENCIA
BARCELONA BILBAO MADRID MÁLAGA SEVILLA VALENCIA Promedios desde 1926 Desde 1947 Desde 1920 Desde 1942 Desde 1951 Desde 1937
Mala Aceptable Buena
Promedio mínimas
Promedio máximas Mínima Máxima
Nivel seguro Hace 10 años Hace un año
La semana pasada
350
Europa
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Berlín
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Estambul Estocolmo Fráncfort Ginebra Londres Moscú
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56,3 50,5 56,7 45,7 25,3 49,6 18,7 45,6 19,8 33,8 46,1 39,1 51,9 56,3 Última
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Combinación ganadora del viernes: 4-12-13-18-19-21-28-31-33-36-37-
38-47-49-56-59-64-74-79-85
Encontrará soluciones, pistas y juegos
para ordenador en www.sudoku.com
Hay un anticiclón situado sobre el Reino Unido extendiéndose por el suroeste del continente manteniendo la atmósfera estable en la mayor parte de la Península y en Baleares. Por tanto, hoy habrá intervalos nubosos por la mañana en el norte de Galicia y nuboso en el Cantábrico con alguna llovizna intermitente en su mitad oriental disminuyendo la nubosidad según avance la jornada con apertura de claros por la tarde. Nubes altas durante la primera mitad del día en Aragón, Cataluña y Baleares aumentando, con nubes medias, por la tarde quedando el cielo nuboso. En el resto peninsular predominio del cielo poco nuboso la mayor parte del día. Intervalos nubosos en el norte de Canarias con algunos chubascos. Bancos de niebla en comarcas de Extremadura, cuenca del Ebro, más intensos y persistentes en Galicia, Cantábrico y en Castilla y León. Viento fuerte del este en el norte de Galicia, del oeste en el Estrecho, del noroeste en el Ebro, con rachas muy fuertes en Girona. Sin grandes cambios térmicos.
AJEDREZ
Nubes en el Cantábrico por la tarde en Aragón,
Cataluña y Baleares
Posición tras 23 A҂f7?!
SORTEOS
DIFÍCIL
LEONTXO GARCÍA
Más pasatiempos en juegos.elpais.com
8 7 6 5 4 3 2 1 a b c d e f g h
PANTALLAS
Si se cuenta usted entre quienes jamás han oído hablar de Doctor Who, o lo ha hecho pero no ha alcanzado a entender nunca el porqué de su importancia, este es su artículo. Si, por el contrario, conoce a la perfección la condición de clásico en marcha, de obra única y de culto —la única obra de culto que sigue en antena, y producida, desde el principio, los lejanos años sesenta, por una cadena pública de la hoy prácticamente extinta televisión: la BBC—, de la serie en cuestión, también. Porque, por primera vez, el mundo al completo va a disfrutar a la vez —se acabaron las cintas de vídeo enviadas por correo, la persecución del DVD con subtítulos, y el goteo de episodios en plataformas de streaming— de la transformación de un doctor. Y, siendo así, no parece casual el guiño al pasado que espera a partir de este fin de semana en Disney+ a recién llegados y seguidores del único exhabitante de Gallifrey, ese señor del tiempo —exultantemente inteligente e ingenioso— que utiliza su poder —y su fabulosa Tardis, y su destornillador sónico— para el Bien.
Los tres episodios con los que el doctor por fin aterriza en España son tres episodios especiales que conmemoran el 60º aniversario de la serie —que fue creada en 1963 y, desapareció de antena en 1989 para regresar en 2005 bajo la batuta de Russell T. Davies (Years & Years) con una breve, y, según los seguidores, desastrosa incursión de Chris Chibnall (Broadchurch)— y lo hacen devolviendo a la vida momentáneamente al décimo doctor, David Tennant, el favorito de los seguidores, en un claro guiño al pasado con la intención de borrar el más inmediato presente. El inmediato presente es la temporada escrita y dirigida por Chibnall, que cometió el error de experimentar con la trama única, eliminando el episodio autoconclusivo y la cosa no cuajó. Además lo hizo, lamentablemente, con la única mujer que ha sido doctor en todos estos años, Jodie Whittaker, dejando una injustamente horrible sensación al respecto. El regreso de Tennant —y de su acompañante Donna Temple-Noble (Catherine Tate)— lo resetea, de alguna forma, todo.
Pero, ¿quién es ese doctor? ¿Y por qué viaja en una cabina de policía de las que, en 1963, estaban por todas partes en Londres, y que es en realidad una nave espacial, la famosa Tardis, que cruza tiempo y espacio, tiene una imprevisible vida propia, y es más grande por dentro que por fuera? ¿Es cierto que su sentido del humor y de la trama imposible ha formado a escritores tan dispares como Terry Pratchett y David Mitchell, y ha permitido a los creadores británicos, y también a los espectadores y lectores, no temerle a lo fantástico? La respuesta a esta última pregunta es un sí rotundo, que explica el éxito instantáneo de La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams —quien, por cierto, fue uno de los más ilustres guionistas de la primera época de Doctor Who—, y la forma en que la condición de culto de aquello que crecieron viendo ha borrado toda frontera en el Reino Unido entre lo fantástico y lo real: J. K. Rowling y sus lectores, descienden, de alguna manera, de Doctor Who.
El doctor es un Señor del Tiempo, el único de su especie. Viaja a la Tierra, donde siempre elige, o se topa, con una acompañante, que le echará una mano salvando una y otra vez el mundo. En realidad, la galaxia, o las galaxias, cualquier planeta del pasado o el presente que se vea amenazado. Por más ridículos que sean los peligros, o los baches en líneas temporales que amenazan, como la mariposa que bate sus alas en el otro extremo del planeta, con desencade-
nar el caos.
“¡Exterminar!”
Le persiguen los terribles y cómicos, Daleks, extraterrestres robot que repiten incesantemente una orden risible por el tono, pero terrorífica por el mensaje —“¡Exterminar!”— que ejemplifican muy bien el doble filo de la condición de un artefacto para todos los públicos perfecto: los niños se sienten ante un mundo desconocido que por momentos se vuelve siniestro, y los adultos basculan entre la maravilla y el absurdo, la sátira feroz y deliciosa que aúna un mundo —el de un ojalá aún pudiera creer— y otro —el de la realidad deformada—.
Su omnipresencia en la cultura popular —no se sorprendan si después de un visionado de cualquier capítulo empiezan a recordar la cantidad de guiños que existen dentro el género a Doctor Who: lleva aquí 60 años, y está, inevitablemente, en el ADN de casi toda ficción fantástica que se ha producido desde entonces porque no es solo que abriera el camino, es que no ha dejado de hacerlo— la explica su genialidad y su insistencia. Porque lo que empezó siendo una ocurrencia para dar salida a todo tipo de material sobrante —disfraces y atrezo delirante encontrado en las bambalinas de los estudios—, y buenísimas y descabelladas ideas, en una cadena pública que aún hoy sujeta la serie como se sujeta una especie de amuleto, se convirtió en algo indispensable, en ese tipo de ficción que se vuelve parte de la familia. ¿O no era con un capítulo especial el día de Navidad, siempre majestuosamente brillante, con lo que el doctor mutaba y era sustituido por otro actor, evidenciando cómo de importante era una ficción de género para la principal cadena pública?
Todo es posible en Doctor Who, y el tiempo ha pasado, pero el espíritu libre de la talentosa pirueta narrativa que hace que el personaje pueda seguir sin nombre —todo lo que contesta ante la pregunta es “soy el doctor”, y de ahí el título, “qué doctor” o “doctor quién”—, o cambiar de aspecto —y reírse de ello, cuando, por ejemplo, pasó de ser joven y atlético, a viejo y canoso: de Matt Smith a Peter Capaldi—. O solucionarlo todo con un papel en blanco o un destornillador que chisporrotea. Y esa libertad sirve para disparar a menudo contra todo sin que se note, o para ir tomando el pulso al momento. Que el 15º doctor sea Ncuti Gatwa (el flamante Eric de Sex Education), el primer doctor a la vez abiertamente queer y negro, es una buenísima noticia en ese sentido, como lo fue la de Whitakker. Todo debe cambiar para que nada cambie, como reza la máxima, o, mejor, todo debe hacerlo porque todo lo está haciendo, y sólo así, abierto y atento, puede un clásico seguir en marcha, quizá no acabarse nunca.
Todo debe cambiar para que nada cambie
David Tennant, en una de las cabinas de Doctor Who y, abajo, Ncuti Gatwa, el 15º Doctor Who.
SERIES ‘Doctor Who’
LAURA FERNÁNDEZ
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Fotografía de Daniel Ochoa de Olza
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PANTALLAS
La noche temática recuerda el 60º aniversario del asesinato de John Fitzgerald Kennedy a través de dos documentales. JFK: 24 horas que cambiaron el mundo sigue sus pasos desde su llegada el 21 de noviembre de 1963 a Dallas hasta el momento del atentado que acabó con su vida. Seguidamente, Los Kennedy: historia de una dinastía americana, repasa la historia del clan desde sus orígenes en Irlanda.
La película que consagró a Bogart gracias a su ardiente interpretación de un bandido que, como mandan los cánones, quiere retirarse con un último golpe. La mirada de Raoul Walsh crea un relato impregnado de desolación en torno a unos seres atormentados y desclasados que huyen de su destino, inevitablemente trágico.
El espacio Informe semanal abre sus contenidos con el reportaje La igualdad está en juego, que muestra cómo el machismo sigue presente en el deporte español. En los tres últimos Juegos Olímpicos las mujeres han liderado el medallero, pero de las 65 federaciones solo tres no están dirigidas por hombres. Más adelante, SOS Amazonas analiza el
deterioro de la selva húmeda t r opi calmásgr andedelmundo.
M
e empeño, en contra de mis principios o manías en abandonar al cabo de un rato las cosas que me aburren o me irritan, en ver completa la serie La Mesías. Los primeros capítulos me dejaron sensaciones raras, de desconcierto, de sentirme incómodo con su retorcimiento, su sofisticación y su crueldad. Pero también era transparente el talento de sus creadores. Mis prejuicios asociaban a Javier Ambrossi y Javier Calvo con los modernos. O sea: impostura, moda, tirarse el rollo. Pero aunque en ese universo abunden los tontos con pretensiones, existen personas muy listas, incluso inteligentes. Ellos lo son.
Hay bastantes momentos en La Mesías, en su concepción estética, en su originalidad argumental y narrativa, en sus alienados personajes, provistos de electricidad y desasosiego. Y cosas que me cargan. Logro llegar al capítulo final, que me parece malo. No me creo a esa comuna de gente que al ingerir pócimas esotéricas consigue expulsar al alien que ha corroído su existencia. Ni la peregrinación a la India para que el abrazo de una santa sanadora te cure el alma. Ni la integración de la adolescente que escapó de la secta familiar en el mundo real sin renunciar a su antigua fe. Ni la transformación de la grotesca y opusina tía que daba clase a los niños en un modelo de racionalidad.
Hay quien que no soporta esta serie y quien la adora. Al parecer, los jóvenes se identifican con ella. Era una producción de mucho riesgo. Me alegro de que mi amigo Domingo Corral y sus socios, productores de las excelentes Antidisturbios y La peste, sacaran adelante una apuesta complicada y que les haya dado juego y audiencia. Los Javis merecen que se les siga la pista. Son una especie exótica. En lo bueno y en lo desagradable. Como siempre, hablo de mis pro-
pios gustos.
‘El último refugio’ y
TCM, 15.45
Entretenida Interesante Buena y Cinéfilos
John F. Kennedy,
60 años después
La 2, 23.30
El machismo sigue
vivo en el deporte La 1, 21.30
PROGRAMACIÓN
EN ANTENA CARLOS BOYERO
Pasote
Miguel Ángel Palomo
La a se ec cc ci ió ón n ma ae es st tr ra a
Le eo on nt tx xo o Ga ar rc cí ía a no os s ac ce er rc ca a a lo o má ás s de es st ta ac ca ad do o de el l mu un nd do o de el l aj je ed dr re ez z: : lo os s an ná ál li is si is s de e la as s ju ug ga ad da as s, , el l re ep pa as so o a la as s pa ar rt ti id da as s hi is st tó ór ri ic ca as s, , lo os s pe er rs so on na aj je es s y lo os s me ej jo or re es s ví íd de eo os s. .
Ad de em má ás s, , po od dr rá ás s se eg gu ui ir r ca ad da a mo ov vi im mi ie en nt to o a tr ra av vé és s de e su u bo ol le et tí ín n se em ma an na al l ‘M Ma ar ra av vi il ll lo os sa a ju ug ga ad da a’ ’ y re ec co or rr re er r la as s gr ra an nd de es s an né éc cd do ot ta as s de e es st te e de ep po or rt te e en n la a se er ri ie e de e po od dc ca as st t ‘L La a vi id da a en n ja aq qu ue e’ ’. .
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RECOMENDACIONES
High Sierra. EE UU, 1941 (100 m.). Director: Raoul Walsh. Intérpretes: Humphrey Bogart, Ida Lupino.
12.20 El camerino. ‘José Mercé, La Húngara, Canijo de Jerez’. 13.20 That’s My Jam España. ‘Antonio Carmona y Lucía Fernanda vs Mala Rodríguez y Fran Perea’. (SS).
14.20 Martínez y hermanos. ‘Berto Romero, Aitana Sánchez Gijón y Pucho de Vetusta Morla’. (SS).
15.20 Ilustres Ignorantes. ‘Donaciones’. (SS).
20.25 DeportePlus+ Sábado . 20.55 LaLiga EA Sports. ‘At. Madrid – Mallorca’. El Atlético de Madrid va a por su decimosexta victoria seguida, un récord del club que le permitiría seguir cerca de la parte delantera de la clasificación. (SS).
23.00 DeportePlus+ con Lucía Villalón . (SS).
24.00 NBA. ‘Brooklyn Nets-Miami Heat’. (SS).
9.55 Cine. ‘Gru 3 – Mi villano favorito’. Su enfrentamiento con el villano Balthazar Pratt – antigua estrella infantil que ha convertido en real al personaje que encarnó en los 80 – lleva a Gru a ser despedido como agente secreto... aunque ésa no será la sorpresa más desagradable que le espere. (SS).
11.20 Documental. ‘El misterio del desierto de Nazca’. (SS).
6.30 Evolución. ‘250 años del Museo Nacional de Ciencias Naturales’. (SS).
7.30 Lo + de La Resistencia. ‘El robo de frases cuquis a Jorge Ponce’. (SS).
7.45 One Zoo Three. ‘Leyendas del zoo’, ‘ El día de los dinosaurios’ y ‘ Animales alfa’. (SS). 8.50 Documental. ‘David Attenborough y el mamut prehistórico’. (SS).
15.35 Cine. ‘La Patrulla Canina: La Película’. La Patrulla Canina más querida por los niños salta a la gran pantalla en esta divertida y educativa película basada en la serie de televisión creada por Keith Chapman. (SS). 17.00 Planeta Tierra III. ‘Agua dulce’. (SS).
18.00 DeportePlus+ Sábado . 18.25 LaLiga HyperMotion. ‘Al-
bacete-Zaragoza’. (SS). At t. . Ma ad dr ri id d-M Ma al ll lo or rc ca a. .
Movistar Plus+
6.00 Noticias 24h. (SS). 9.30 Saber vivir. (SS).
10.05 MasterChef Celebrity. Talent show de cocina en el que diez personajes famosos ponen a prueba sus habilidades entre fogones. (SS). 13.30 Audiencia abierta. (SS). 14.00 Viaje al centro de la tele (Expres). ‘Un paso al frente, grandes éxitos’. (SS).
14.30 Corazón. (SS). 15.00 Telediario . (SS).
16.00 Cine. ‘Abuelo en adopcion’. En confesión, el pequeño Liam cuenta al pastor Sonnleitner que estaba siendo maltratado por su hermano mayor. 17.30 Cine. ‘Un amor en Nueva York’. La exitosa corredora de bolsa Jessica Ashburn, pese a tener novio, decide casarse con el inmigrante ilegal Alejandro Méndez. (12).
19.00 Cine de Barrio. (SS). 19.23 Cine. ‘Don Erre que erre’. 21.00 Telediario . (SS).
21.30 Informe semanal. (SS).
22.05 Cine. ‘Nunca más’. Slim creía haber encontrado al hombre ideal, Mitch. Su vida juntos parece perfecta, pero tras el nacimiento de su hija, Slim descubre el lado siniestro de Mitch. (12).
23.50 Cine. ‘Amar peligrosamente’. (16).
1.40 Cine. ‘Una vida por delante’. (7).
6.00 Hogares increíbles con Dermot Bannon. ‘Sidney’. (SS). 6.05 Las recetas de Julie. (SS). 7.50 La 2 Express. (SS).
8.00 Los conciertos de La 2. 9.23 Los conciertos de La 2. 9.30 ¡Qué animal!. (SS). 10.00 Agrosfera. (SS). 10.35 Para todos La 2. (SS). 11.05 Objetivo Igualdad. (SS). 11.25 En lengua de signos. (SS). 11.55 Mi cole es rural. (SS). 12.20 350.000 paladas. (SS). 13.20 Jara y sedal. (SS). 13.55 Tendido Cero. (7). 14.40 El hombre y la tierra. 15.35 Saber y ganar . (SS). 16.20 Momentos mágicos. 17.10 Tierra de osos. (SS). 18.00 El bosque protector. 18.30 ¡Qué animal!. (SS). 19.00 Reduce tu huella. (SS). 19.55 Los Bolena. Una familia escandalosa. (12).
20.45 Cine. ‘Frankenstein 04155’.
21.55 El cine de La 2. ‘En su punto’. Charly, exitosa editora de una revista de moda en París, tiene su vida perfectamente controlada, pero todo cambia al morir su padre. (7).
23.30 La noche temática. ‘Los Kennedy, dolor y gloria’. Incluye los documentales ‘JFK: 24 horas que cambiaron el mundo’ y ‘The Kennedy – historia de una dinastía americana’. (SS). 1.25 Documentos TV. ‘Misoginia en la era digital’. (16).
6.00 Minutos musicales. (SS). 6.30 Remescar cosmética al instante. (12).
7.00 Pelopicopata. (SS). 8.30 La voz. Concurso musical en el que 130 candidatos iniciarán un camino que los llevará, acompañados por sus coaches, por distintas fases. (SS). 13.20 Cocina abierta con Karlos Arguiñano. (SS).
13.55 La ruleta de la suerte. Presenta Jorge Fernández. 15.00 Noticias Antena 3. (SS). 15.45 Deportes Antena 3. (SS). 15.55 La previsión del tiempo . 16.00 Cine. ‘Navidad compartida’. (SS).
17.50 Cine. ‘El amor puede esperar (AKA Pacto de Navidad)’. Dos amigos de la infancia descubren al crecer que ha surgido una fuerte atracción entre ambos. (SS).
19.20 Cine. ‘Dos Navidades para Eve’. Evelyn Wright es una organizadora de eventos que, se ve obligada a renunciar a sus vacaciones de Navidad con su novio. Pero el destino le tiene preparados una serie de contratiempos que darán un vuelco a su vida. (SS).
21.00 Noticias Antena 3. (SS). 21.45 Deportes Antena 3. (SS). 21.55 La previsión del tiempo . 22.10 Password. (SS).
2.50 Live Casino. (18). 3.35 Play Uzu Nights. (18).
7.00 Mejor llama a Kiko. (SS). 7.25 ¡Toma salami!. (SS). 8.45 Volando voy. ‘Comarcas Norte de Granada’ y ‘Cap de Creus (Girona)’. (7).
11.20 Viajeros Cuatro. ‘Valencia’. (16).
12.05 Planes Cuatro. (SS). 12.10 Viajeros Cuatro. ‘Valencia’ y ‘Medellín’. (16).
13.55 Cuatro al Día (Fin de Semana). ‘1ª edicion’. (7).
14.55 Eldesmarque Cuatro . (7). 15.25 El Tiempo Cuatro . (SS). 15.40 Cine. ‘La momia. La tumba del Emperador Dragón’. (7). 17.45 Cine. ‘Astérix y Obélix contra César’. La pequeña villa de Astérix y Obelix es el último lugar que no está bajo el control de Roma. (SS).
19.55 Cuatro al Día (Fin de Semana). ‘2ª edición’. (7).
20.25 Eldesmarque Cuatro . 20.35 El Tiempo Cuatro . (SS). 20.45 Final Kingdom Cup. Encuentro final de esta competición en la que la Kings League y la Queens League se unen en partidos mixtos. (SS).
22.10 Cine. ‘Hellboy’. En 517, la bruja inmortal Nimue fue derrotada por el rey Arturo. Muchos años después, en la actualidad, el hombre-demonio Hellboy trabaja para la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal. (16).
0.30 Cine. ‘Nekrotronic’. (SS).
6.20 GEN360. (SS). 6.25 Enphorma. (SS). 6.40 ¡Toma salami!. (SS). 7.10 Mejor llama a Kiko. (SS). 7.40 Got Talent España. (SS). 11.00 Más que coches. (SS). 12.10 Got Talent España. Momentazos. Resumen de los momentos más importantes vividos en el talent show, conducido por Santi Millán. (SS). 13.15 Socialitè. Informativo del corazón, conducido por María Patiño, que repasa de forma amena las noticias de la crónica social y toda la actualidad sobre las ‘celebrities’. (16). 15.00 Informativos Telecinco . 15.30 Eldesmarque Telecinco . 15.45 El Tiempo Telecinco . 16.00 ¡Fiesta!. Magacín presentado por Emma García en el que los fines de semana se convierten en una ‘Fiesta’. (SS). 21.00 Informativos Telecinco . 21.35 Eldesmarque Telecinco . 21.45 El Tiempo Telecinco .
22.00 Got Talent España. Novena edición del exitoso talent show que presenta Santi Millán, con Florentino Fernández como como nuevo miembro del jurado junto a Edurne, Paula Echevarría y Risto Mejide. 0.50 Got Talent España. Momentazos. (SS).
1.55 Casino Gran Madrid Online Show. (18).
2.20 ¡Toma salami!. (SS).
6.00 Remescar cosmética al instante. (12).
6.15 Bestial. (SS).
8.35 Crea lectura. (SS).
8.50 Zapeando. Programa presentado por Dani Mateo que, junto a su grupo de colaboradores, comenta la actualidad televisiva con humor e ironía. 10.20 Equipo de investigación. Presentado por Gloria Serra. Espacio informativo centrado en reportajes de investigación periodística. (7).
14.00 Noticias La Sexta. (SS).
15.30 Más Vale Sábado. Adela y Boris abrirán la mesa de actualidad con Verónica Guerrero y José María Benito, quienes tratarán las estafas que utilizan el nombre de personas famosas, como es el caso de nuestro compañero Iñaki López, quien contará su caso en primera persona. (16).
20.00 Noticias La Sexta. (SS). 21.15 Sábado clave. Espacio dirigido por Verónica Sanz. (12). 21.45 La Sexta Xplica!. Verónica Sanz analizará junto a Miguel Ángel Revilla los retos a los que se enfrenta España en esta nueva legislatura de alta tensión: el perfil del Gobierno, la táctica de la oposición, la ley de la amnistía y el futuro de Catalunya. (16).
1.45 Encarcelados. (16). 3.00 Pokerstars Casino. (SS).
La 1 La 2 Antena 3 Cuatro Telecinco La Sexta
E j e m
p l a r i m
p r e s o
e n
p a p e l d e
o r i g e n
s o s t e n i b l e
Miren Iza (Hondarribia, 44 años) es cantante, compositora, y también psiquiatra. Tiene siete discos con su grupo, Tulsa. Uno de ellos, la banda sonora de la película Los exiliados románticos, de Jonás Trueba. Ayer publicó su último proyecto, Amadora, que ha llevado al teatro de la mano de la dramaturga María Velasco y que habla de mujeres entregadas a los demás que ven cómo la vida pasa mientras sus sueños quedan atrás y que, entre dolores físicos y ansiedad, buscan el respeto que no siempre han recibido. Sin victimismo. Desde el humor y la
música.
Pregunta. ¿Qué aporta la psiquiatría a su música? ¿Y la músi-
ca a su ejercicio de la psiquiatría?
Respuesta. La música ha sido un santuario, mi terreno sagrado. Me ha ayudado a curar el espíritu, porque la escucha constante de testimonios duros a veces te deja extenuada. La psiquiatría me ha convertido en alguien más compasivo y capaz de mantener la mente abierta. Cada persona tiene una historia fascinante y me
interesa mucho escucharlas.
P. Amadora habla de los cuidados, del sacrificio, de la abnegación, del dolor. ¿Cuál es el origen
de este proyecto?
R. Surge de la necesidad de comprender un dolor que veía en muchas mujeres en mi trabajo como psiquiatra y que relacionaba con una sobrecarga en los cuidados de los demás. El cuerpo a veces se rompe cuando es sometido a una tarea repetida y no hay una expresión de
malestar en el len-
guaje.
P. ¿Las mujeres aún tenemos problemas para expresar el hartaz-
go?
R. Creo que gracias al feminismo
se puede identificar más dónde está el deseo de los
otros respecto al
deseo propio y,
una vez que te haces preguntas,
puedes cambiar las cosas. El dolor a veces también hace que esas preguntas aparezcan, actúa como
disparador.
P. ¿Qué pesa más en esos dolores? ¿Haber abandonado los sueños propios o la falta de reconoci-
miento social?
R. Una mezcla. En la obra hablamos de cómo muchas veces se trata a las señoras como algo de broma; no se reconoce la labor que han desempeñado y se las ex-
pulsa del espacio público.
P. ¿Qué impacto tiene en la sociedad que las mujeres ya no sean
mártires ni santas?
R. Creo que es muy sano, pero deja un vacío del
que se tiene que
encargar la política. ¿Cómo se cuida a los dependientes, quién se
encarga? Debería ser considerado
un trabajo remu-
nerado.
P. ¿Sigue habiendo en las mujeres una dependencia excesiva de sentirnos queri-
das y aceptadas?
R. Sí. Todavía
dependemos demasiado de la mirada de los otros, de si somos jóvenes, si somos guapas, si nos queda bien lo que sea, en lugar de ser sujetos que miran y deciden qué desean. Pero creo que al menos somos capaces de identificarlo. Yo, por ejemplo, tengo ya conciencia de haberme convertido en una señora y me he preguntado hasta qué punto está justificado seguir haciendo canciones, o conciertos. Pero también hay algo político en decir: “Pues sí, me gusta aún subirme a un escenario”. Y me gusta que estén ahí Patti Smith o Christina Rosenvinge. Hay que dignificar la palabra señora y quitarle la connotación negativa que la palabra
señor no tiene.
P. Amadora trata también de la complejidad de las relaciones
madre-hija.
R. Muchas veces no cumplimos con las expectativas de nuestras madres, y es lo mejor que podemos hacer para luego quererlas por lo que son y perdonarnos bilateralmente. Si no, hay una deuda perpetua que nunca acaba
de sanarse.
P. ¿Los sueños abandonados
son recuperables?
R. Sí. Es la tesis de la obra. He visto muchas mujeres, en la consulta y fuera de ella, que se han separado a los 70 años, que han empezado a tocar el piano… Esto son solo pequeños símbolos, pero el cambio siempre es posible, aunque dé miedo y ansiedad, centrándose en la mirada y el deseo propios y huyendo del juicio ajeno.
“Las mujeres aún dependemos demasiado
de la mirada de los otros”
E
n su momento hubo gran debate sobre si el cristianismo auténtico era el de Francisco de Asís o el del inquisidor Torquemada. También se discutió si la verdadera izquierda la representa Stalin o mejor Olof Palme. Polémicas a veces virulentas que han llevado a bastantes, entre los que me cuento, al escepticismo y a buscar al esquivo Dios o a la aún más esquiva justicia social fuera de jaulas doctrinales. El escepticismo previene del fanatismo pero no de la perplejidad o del malestar de la conciencia, que también incomodan, por lo que debemos respetar a quienes rebuscan en las dudosas ideologías en pos de terreno firme para edificar sus casas. Ahora, en España, los manejos fétidos y contradicciones flagrantes de la izquierda gobernante han logrado que las personas decentes y con estudios suelan abominar de ella. Muchos, sencillamente, aceptan cualquier asiento en la derecha como resguardo político, pero otros no se conforman y aspiran a una izquierda, pero una izquierda bien… por difícil que parezca.
Guillermo del Valle es un joven (envidiables 30 y pocos años) abogado laboralista, promotor del grupo político El Jacobino, que defiende un socialismo igualitario y laico, opuesto a la tómbola de privilegios de los nacionalismos identitarios. Acaba de publicar La izquierda traicionada (Península), un libro claro y directo en el que expone sus principios, que se parecen mucho a lo que se ha llamado siempre socialismo hasta que llegaron el posmoderno Sánchez y el bolivariano Iglesias. Una obra con muchas de cuyas ideas es difícil no simpatizar, no por izquierdismo recalcitrante sino por sentido común. Se puede complementar con Teorías cínicas (Pluckrose y Lindsay, Alianza), donde se repasan las deplorables modas sobre raza, género e identidad que han sustituido las metas progresistas clásicas. Claro que si se contentan con
Bolaños y Yolanda Díaz no lean nada. Total…
Ȝ
CONVERSACIONES A LA CONTRA MIREN IZA Música
Miren Iza, el lunes en el madrileño barrio de Lavapiés. / MOEH ATITAR
FERNANDO SAVATER
Izquierdas
“El cambio siempre es
posible, aunque dé miedo y
ansiedad”
“A veces se trata a las señoras como algo de broma y se las expulsa del espacio público”
El sorprendente universo de sabores de Ottolenghi, un
año en la maduración del queso Teyedu, el último pulpo
gallego, la historia de la chef colombiana Leo Espinosa, los secretos de la gilda, la receta del mejor cuscús de Marruecos y los protagonistas de la revolución del hojaldre. Y, además, una gran guía en la que los expertos de EL PAÍS SEMANAL y EL PAÍS Gastro revelan sus restaurantes, bares
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ATENCIÓN AL SUSCRIPTOR
Y PROMOCIONES: 914 400 135. Depósito legal: M-14951-1976. © Ediciones EL PAÍS, SL. Madrid, 2023.
En virtud de lo dispuesto en los artículos 8 y 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual, quedan expresamente prohibidas la reproducción, la distribución y la comunicación pública, incluida su modalidad de puesta a disposición, de la totalidad o parte de los contenidos en cualquier soporte y por cualquier medio técnico, sin la autorización de Ediciones EL PAÍS, SL.”
Nº 1.670
SÁBADO
25 DE NOVIEMBRE DE 2023
H A STA Q U E L A M U E RT E
N O S S E PA R E
Antisemitismo español. Paloma Díaz-Mas describe en
un riguroso ensayo esta constante histórica PÁGINA 10
Recuerdo de la madre. Una memoria literaria sobre
la pérdida y el luto, por Natalia Junquera PÁGINAS 8 Y 9
La directora francesa Justine Triet, fotografiada en París a mediados de noviembre. ED ALCOCK
Justine Triet, ganadora de la Palma de Oro en Cannes, reinventa con Anatomía de una caída el thriller judicial, se opone al estereotipo de la femme fatale y describe la pareja como espacio político
E N P O R T A D A
P O R Á L E X V I C E N T
E
s un interior desordenado,
lleno de cosas por todas
partes, prendas de ropa
esperando a ser plegadas,
restos del desayuno en la
mesa de la cocina, un pollo que alguien olvidó en el horno hace
tres días. La primera sensación es que
aquí vive un bebé, como resultará cierto. Justine Triet (Fécamp, Normandía,
1978) reside en un dúplex modesto situado en una calle estrecha de un barrio
de París que en otro tiempo fue obrero.
Su hija mayor, preadolescente, no ha ido
al colegio porque está enferma y baja
las escaleras reclamando algo que llevarse a la boca. Su compañero, Arthur
Harari, aparece por la puerta con una
baguette bajo el brazo pocos minutos
después, rematando una coreografía
familiar que parece retratar a una tribu excedida, desarreglada, humana.
Esta viñeta doméstica despierta cierta simpatía, por lo alejada que está de su imagen pública como nueva
pareja de moda del cine francés. Él,
por ser el director de aclamadas películas como Onoda, 10.000 noches en la
jungla, además de uno de los actores
más magnéticos de su generación. Y
ella, por haber ganado la Palma de Oro
en Cannes con Anatomía de una caída, lo que convirtió a Triet, que hasta
entonces había dirigido tres proyectos
interesantes pero irregulares, en uno
de los nombres clave del nuevo cine
de autor europeo. La película, que llega a los cines españoles el viernes que
viene, ha sido el fenómeno del otoño
francés (1,2 millones de espectadores)
e incluso aspira a conquistar alguna
nominación al Oscar. Su distribuidora
en Estados Unidos, Neon, hace campaña por la estatuilla en las categorías
principales, después de que la película de Triet fuera (inexplicablemente)
descartada por Francia para representar al país en la carrera por el Oscar,
en favor de una apuesta más conservadora: un drama culinario con Juliette
Binoche de protagonista.
La directora, de paso por París entre dos viajes transatlánticos, no lo
lleva especialmente bien. “No soy la
persona más sosegada del mundo. El
éxito, igual que el fracaso, no es algo
que me haya aportado serenidad”, dice. Anatomía de una caída, a la que ha
dedicado los últimos tres años de su vida, es la historia de una escritora acusada del asesinato de su marido, también autor, cuyo cadáver ha aparecido
sobre la nieve, como si alguien lo hubiera empujado desde el balcón de su
chalet en los Alpes franceses mientras
una canción de 50 Cent sonaba a todo
volumen. ¿Será culpable del crimen
esta mujer de aspecto gélido, bisexual
declarada, con un grueso acento extranjero y toda la pinta de ser poco
de fiar? La película parte de este fútil
comienzo para deconstruir el personaje de la femme fatale, tan clásico en
el cine de juicios. Aunque su película
acabe siendo, por encima de todo, la
autopsia de una pareja, una disección
de los turbios mecanismos que rigen
cualquier matrimonio.
“Cuando empiezo a trabajar en un proyecto, nunca sé de qué quiero hablar. Mis películas están hechas de líneas que se cruzan”, afirma Triet. Esta
vez, quiso dar una vuelta de tuerca al
subgénero judicial e inspeccionar la
institución matrimonial, a la que lleva prestando atención desde su primera película, La batalla de Solferino
(2012). Pero también sabía que sería La directora francesa Justine Triet, en el distrito IX de París a mediados de noviembre. ED ALCOCK
Justine Triet
“La pareja es un intento de democracia que casi siempre
termina en dictadura”
Ganadora de la Palma de Oro, la directora estrena Anatomía de una caída, autopsia
de un matrimonio que la convierte en nombre clave del nuevo cine de autor europeo
2 BABELIA EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023
“una película sobre la duda, y que esa duda lo impregnaría todo”. Y, por último, que su protagonista sería la alemana Sandra Hüller, la revelación de Toni Erdmann, que es lo que sería Cate Blanchett si hubiera nacido en Renania del Norte. Ya le propuso un pequeño papel en su anterior filme, El reflejo de Sibyl, que a ambas les supo a poco. “Sandra añadió cosas a esta película que no estaban en el guion. Para empezar, no la interpretó como una víctima, ni como una madre modélica, ni como una seductora. Su personaje no es un ángel. Más bien tiene una parte monstruosa”, apunta la directora. “Cada vez hay más películas en reacción al MeToo, hechas por hombres que se sienten culpables y que colocan a una mujer que salva el mundo en el centro de sus relatos. Yo no tengo esa visión”.
La cinta desprende una visión pesimista de la pareja. Triet la describe como un invento condenado a estropearse, como una de esas máquinas que la obsolescencia programada deja fuera de servicio en pocos años. “La imagen de la pareja en la película es más mediocre y vergonzosa de lo que tenía previsto”, admite la directora. “Y, a la vez, si reflejase mi auténtica opinión, hubiera sido todavía más horrible”. Puntualiza que Anatomía de una caída no habla de su vida, pese a que todo el mundo lo dé por hecho: la escribió a cuatro manos con Harari — con quien comparte el mismo oficio, como los protagonistas de la película— durante el confinamiento. “Mi vida diaria no es tan interesante, ni soy lo suficientemente narcisista para centrarme en ella. Antes de conocer a Arthur, a los 31 años, viví muchas historias de amor, igual que él. Hay muchas cosas en la película que vienen de mis relaciones pasadas, incluso en la escena de la pelea”, añade sobre una magistral secuencia de enfrentamiento en el que se resuelve, en parte, el misterio del filme. “Seamos sinceros: lo raro es que una pareja funcione. En la mayoría de los casos, es un infierno. Yo quise adentrarme en ese infierno”.
En la película, una foto de los protagonistas durante su juventud relata una historia que queda fuera de plano: ese momento, no tan lejano, en que todo iba bien. Hasta que, en cuestión de meses, las ilusiones que tenían a los 30 se convirtieron en el amargo desencanto propio de los 40. “Siempre hay un momento en que la vida de una pareja se convierte en una batalla. Quería recordar que hubo una época en que esa pareja se quiso, aunque siempre es difícil hacer eso en el cine. Una de las cosas que las películas reproducen peor son los momentos de alegría. El
dolor y el sufrimiento son mucho más f á c i l ” , a f i r ma .
P
ara Triet, la pareja es un espacio político, sometido a continuas mesas de diálogo, a los golpes bajos entre supuestos aliados, al peligro acuciante de un golpe de Estado emocional. “La pareja es una tentativa de democracia que casi siempre termina en dictadura”, sonríe Triet. Su película también es un comentario sobre la fiscalización de nuestra vida privada, como demuestra un largo proceso de la cinta. A falta de poder descubrir la verdad, el tribunal se contentará con practicar un juicio moral respecto a la protagonista. “Fui a ver decenas de juicios para documentarme y me di cuenta de que, en realidad, la verdad era algo accesorio. Un tribunal es, sobre todo, un lugar donde la sociedad se expresa moralmente”. En un momento dado, al personaje de Hüller le recriminan algo que ha escrito en un libro de inspiración autobiográfica, como si fuera una prueba flagrante de su culpabilidad. Triet se inspiró en lo sucedido en juicios franceses a escritores a quienes se les reprochó lo que habían escrito (por ejemplo, Édouard Louis, al que acusaron de mentir cuando se declaró víctima de agresión sexual aludiendo al carácter semificticio de sus libros). Triet parece insinuar así que hay que separar el hombre, o la mujer, y su obra. “No, yo creo que es muy difícil separar”, corrige Triet, involucrada en los colectivos por la igualdad en el cine francés. “Pero no
se puede usar un libro como instrumento en un juicio ni tomar la creación artística como un espejo que proporciona un reflejo idéntico”.
Como sus tres filmes anteriores, este vuelve a hablar de la dificultad de ser una mujer libre y emancipada en una sociedad que, pese a las apariencias, no siempre se lo pone fácil. Sus protagonistas son mujeres que pagan muy caro el precio de su libertad, que descubren que la igualdad era, en parte, una ilusión. Que los condicionantes biológicos siguen pesando y que serán castigadas por comportarse igual de bien o de mal que un hombre. Que las consideran culpables de haber emasculado a los varones que las rodean. Y que, en caso de conflicto, serán llamadas al orden y devueltas al lugar subalterno que siempre ocuparon. “Es cierto que hay un aspecto viril en mis protagonistas”, asiente
Triet. “Es una cuestión que no es consciente, pero que está en mi cine. Tuve dos modelos de mujer: el de mi abuela, que pese a venir de un entorno muy pobre —la Normandía rural de mediados del siglo XX— fue muy feminista, y el de mi madre, que, pese a haberlo tenido más fácil, acabó en casa encerrada con tres hijos, dos de los cuales no eran suyos sino de mi padre. Vivió una vida de privación, lo que nos recordaba a menudo. Por eso, cuando tuve hijos, me resultó impensable que mi compañero no se ocupara de ellos por lo menos la mitad del tiem-
po. No quise reproducir el modelo de mi ma d r e ” .
S
alimos a pasear por su barrio. Al bajar las escaleras, Arthur está instalando una sillita de bebé en la bicicleta de Justine. “Lo hace solo porque ha venido la prensa, para que crea que es un hombre sumiso”, se carcajea ella. “Eso es, escríbalo, por favor”, responde él. La experiencia de firmar el guion a cuatro manos les gustó, pero no repetirán la experiencia. Los dos dicen, por separado, que sintieron que sacudía los cimientos de su relación. “Y, a la vez, tuvo una utilidad: sin esta cinta aún llevaríamos estos temas dentro. Al darles una forma novelesca o estética, porque una película es un proceso de transformación estética, hemos logrado crear, a partir de estos asuntos turbios, una forma de belleza e incluso de nobleza”, afirma Hariri. ¿La sublimación freudiana de toda la vida? “Eso es. Creo mucho en eso”.
Triet nunca quiso hacer cine. En realidad, iba para pintora. “Siempre pinté mucho, era una niña muy callada, solitaria y tímida, en el límite del autismo. Pintar era mi manera de expresarme”, dice. Estudió en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de París, donde entendió que iba a morirse de hambre y se acabó especializando en montaje audiovisual. Creció al sur de París, en un barrio sin atributos donde su padre trabajaba como proyeccionista en un cine, mientras su madre oscilaba entre oficios como correctora, recepcionista y modelo. Su familia de clase media tenía una peculiaridad: eran budistas. “Cada verano, pasábamos las vacaciones en un templo con 300 personas de toda Europa”, recuerda. En realidad, Anatomía de una caída no era la película que debía rodar en 2022. Su idea inicial fue recordar su infancia en estas comunidades espirituales. “Pero es un tema demasiado cercano a mis padres, que siguen vivos, y lo descarté. No encontré la manera. En cualquier caso, lo rodaré algún día”. ¿Se considera budista? “No, soy la persona menos zen del mundo. Nunca he podido meditar, porque eso era algo que hacían mis padres”.
El triunfo de su filme, que la ha convertido en una de las tres directoras que tienen la Palma de Oro (junto con Jane Campion y Julia Ducournau), le da miedo. “Como espectadora, he visto a directores que tienen mucho éxito y que luego se dedican a hacer verdadera mierda. Hay que ir con cuidado”. Hace poco más de una década seguía rodando documentales sin un solo euro, con la ayuda de amigos. “Hasta los 30 años viví con la renta mínima de inserción”, recuerda. Un día descubrió que los profesionales del cine podían vivir de ello, gracias al beneficioso sistema francés para los trabajadores discontinuos del espectáculo. Por eso, cuando ganó el premio en Cannes, pronunció un violento discurso contra Macron, su reforma de las pensiones y el peligro de erosión de ese modelo único en Europa. La tildaron de desagradecida, como una niña mimada. “Lo viví como uno de los mayores momentos de libertad de mi vida. Y lo quise aprovechar. Lo pagué un poco caro, es cierto, pero no me arrepiento”. A imagen y semejanza de las mujeres que protagonizan sus películas.
‘ Anatomía de una caída’. Justine Triet. Estreno en cines el 1 de diciembre.
Los actores
Samuel Theis y Sandra Hüller, en la imagen del comienzo de su relación que aparece en Anatomía de una caída. La tomó Triet en el primer encuentro entre los dos en un restaurante chino de París.
F I L M O G R A F Í A
Mujeres liberadas, mujeres castigadas
La batalla de Solferino
(2012)
Debut en el largometraje de Justine Triet tras un par de cortos documentales de producción precaria inspirados por sus admirados Frederick Wiseman o Raymond Depardon, la película fue escogida entre los 10 mejores títulos del año por Cahiers du Cinema. Filmada durante la noche de la victoria electoral de François
Hollande, mezclaba con textura rugosa la celebración histérica de la gran familia socialista con la destrucción mutua de la
expareja protagonista.
Los casos de Victoria
(2016)
Primer acercamiento de Triet al subgénero judicial, la película retrataba a Victoria, abogada penalista y divorciada en pleno vacío sentimental, que defendía a un amigo acusado de intento de asesinato por su compañera. El único testigo de la escena era el perro de la víctima, como vuelve a suceder en Anatomía de una caída. Fue un primer ensayo menor e irregular, pero que anun-
ciaba su potencial.
El reflejo de Sibyl
(2019)
Sibyl (Virginie Efira, su actriz fetiche hasta la llegada de Sandra Hüller, que ya tuvo un pequeño papel en esta película) es una psicoterapeuta que decide dejarlo todo para dedicarse a la escritura. Hasta que, un día, aparece Margot (Adèle Exarchopoulos) en su consulta, una actriz en crisis a quien Sibyl utilizará para que inspire su novela. Fue el primer título de Triet en la competición de Cannes.
Las tres películas anteriores de Justine Triet están disponibles en Filmin.
E N P O R TA D A
“En un juicio la verdad
es algo accesorio. Un tribunal es, sobre todo, un lugar
donde la
sociedad se expresa moralmente”
“Seamos sinceros: lo raro es que una pareja funcione. En la mayoría de los casos, es un infierno. Yo quise meterme en ese infierno”
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P O R J A V I E R A P R I C O M A Y D E U
C
uesta creer que las virtudes narrativas de John Crow’s Devil (El diablo de los buitres, 2005), la ópera prima del autor que ganó en 2015 el Man Booker Prize con Breve historia de siete asesinatos, les pasaran inadvertidas a tantos editores, y que el autor encajase 78 rechazos de otras tantas editoriales, hasta el punto de contemplar cómo se tambaleaba su vocación.
¿Qué se atrevieron a publicar los editores independientes de Akashic en Brooklyn? Una novela sombría que relata la lucha de poder entre dos sacerdotes envilecidos en un sórdido villorrio que apenas si recuerda su pasado anónimo en aquel tiempo infausto de las plantaciones en Jamaica, y que atiende por el nombre de Gibbeah. A la dudosa autoridad del párroco Hector Bligh, santo bebedor sin leyenda al que llaman el Predicador del Ron, se enfrenta la fuerza demoniaca del Apóstol York, llegada un día de malos presagios en que una bandada de buitres negros —apodados John Crows— se estampó contra las vidrieras de la iglesia. Y avanza entonces el relato entre culpa y arrepentimiento, entre las veredas del espíritu y el mercadeo de la fe, a través de las condenas del pecado y del espectáculo del castigo.
Han querido ver algunos en la prosa de James vestigios del realismo mágico connatural a García Márquez, y es posible que a no pocos lectores les vengan a la memoria páginas de la claustrofobia emocional de Del amor y otros demonios, el motivo de “la horda de macacos luciferinos” que irrumpió “en la catedral ahogándose en espumarajos de sangre”, y la mezcolanza de culturas indígenas y criollas en el imaginario caribeño de la magia y la santería. Y se asoma la poesía del Nobel Derek Walcott, embebimo la hiedra en el muro. Habita la novela la mitología africana, de atmósfera esotérica y marcado carácter legendario, y una suerte de fantasía épica de nuevo cuño que persevera en el realismo mágico, se acerca en sus modos de narrar a Ciudad Victoria, de Salman Rushdie, y sirve de escenario para que en él se desenvuelvan personajes extravagantes encerrados, sin embargo, en una estricta lógica del discurso.
Llega ahora Bruja Luna, Rey Araña (2022), segunda entrega de esta trilogía que algunos han querido entroncar con Juego de tronos y que se sitúa en el África precolonial del espiritismo y de una cultura tribal envuelta en enigmas, hechicería y pavor. Adquiere protagonismo la bruja Sologon, que el lector conoce de Leopardo negro, lobo rojo y que cuenta ahora desde su perspectiva la historia del niño desaparecido a partir de la cual se desarrollaba el primer libro.
De la mano de una prosa polifónica y en ocasiones dialectal, Bruja Luna, Rey Araña da cuenta de cacerías de demonios y de cruentas rivalidades en el seno de un imperio prodigioso concebido contra la verosimilitud e inspirado tanto en la fantasía de El señor de los anillos, de Tolkien, como en el cómic de la serie X-Men, de Marvel, o la épica de Rashomon, de Kurosawa, y sus distintas versiones de la historia. Y ecos de la picaresca clásica de Fielding, del verbalismo prodigioso de Faulkner y de sus genealogías (y de sus mapas y su estilo grave), de Meridiano de sangre, de Cormac Mc- Carthy, y de la oralidad recluida en la narrativa de Toni Morrison. Años después de ganar el Man Booker, habiéndose alejado de la novela histórica y de crítica social para abrazar la fantasía, la imaginación desatada y la escritura febril de Marlon James crecen sin
tregua hasta convertirlo en una estrel a bri l ant e del f i rmament o narrati vo.
Fantasía de ángeles y demonios
Mientras la ópera prima de Marlon James ya ofrecía vestigios de un realismo mágico
caribeño, en la segunda obra de su ambiciosa trilogía abraza la mitología africana
El escritor
Marlon James, en 2018. Imagen por cortesía de
la editorial. MARK
SELIGER (SEIX BARRAL)
da de civilización afro y multiculturalismo. Novela oscura, complacida en su regodeo gore y su concupiscencia, de prosa sentenciosa y entreverada de frases bíblicas, proverbios evangélicos y versículos, como la de William Faulkner, inspirada en los himnos del góspel y con párrafos transcritos de la lengua vernácula africana hausa, o de las jergas jamaicanas que iluminan con el patois el inglés del autor. La voz de un narrador mesiánico convierte esta siniestra historia de Gibbeah y de su población de prostitutas, curas y prosélitos temerosos de un Dios inmisericorde en una crónica de los poderes del fundamentalismo en una tierra ilusoria en la que “el viento traía susurros de risas” y una turba de palomas sembraba ambigüedades.
El diablo de los buitres
Marlon James
Traducción de Antonio Jiménez Morato Libros del Kultrum, 2023
344 páginas. 22 euros
L I B R O S C R Í T I C A S
TRAMPANTOJO / POR MAX
EL LIBRO DE LA
SEMANA
Bruja Luna, Rey Araña
Marlon James
Traducción de Javier Calvo Seix Barral, 2023
863 páginas. 23,50 euros
En buena medida los mimbres de su estilo estaban ya presentes en El diablo de los buitres; se afianzaron en su segunda novela, El libro de las mujeres nocturnas (2009), y reaparecieron sofisticados en Breve historia de siete asesinatos (2015), una tragedia coral de artificiosa técnica con la que hurgó en el atentado contra Bob Marley en la oscuridad de la Guerra Fría y la deriva moral de Jamaica.
James publica entonces Leopardo negro, lobo rojo (2019), punto de inflexión y primer volumen de una trilogía de ambición exorbitante pero no desaforada porque la competencia narrativa del autor es mayúscula y se revela por igual en el dominio de los narradores y en el control de una trama exuberante que crece en la página co-
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C R Í T I C A S L I B R O S
mo un gusano invasor. Qué significancia histórica y política tienen los actos individuales y los hechos colectivos. Qué contornos tiene la épica minúscula: ciegos que hacen pintadas de “Abajo la dictadura” en paredes que no ven y mutilados que montan guardia en la esquina por si llega la policía y ellos no pueden correr. Es una meditación sobre la revolución romántica y el maoísmo prêt-à-porter de los setenta. Sobre la dificultad emocional de atreverse a saber y el dolor de las heridas que no cauterizan. Es un descenso a la historia de un país entero convertido en una inmensa prisión. De cómo hay jaulas construidas con mentiras y de cómo, pese a la angustia en el pecho y el miedo que nubla la vista, hay algo en la verdad que resulta tranquilizador.
Bianchini escribe que, sin relato, la historia se diluye. Sin rostro, también. El de Claudia es el rostro de aquella Argentina que nunca se fue. La escritura de Bianchini traslada lo inasible de aquella atmósfera opresiva y sanguinaria. Los centros de tortura en comisarías, barcos, fábricas y escuelas. La búsqueda de desaparecidos por hospitales, iglesias y psiquiátricos. La inyección de pentotal sódico, la somnolencia profunda, el avión, el vuelo antes de ser arrojados —semidesnudos e inconscientes— al mar. El olor a neumático quemado en el centro de tortura del olimpo para borrar esa pestilencia que deja la carne quemada. Los gritos. Su eco en la memoria.
El de Claudia no es un caso más. Fue la primera condena por robo de bebés a un militar argentino. El caso que permitió juzgar a los responsables del terrorismo de Estado. En los 17 años siguientes se condenó a 1.117 personas por crímenes de lesa humanidad. Pero todos esos datos palidecen ante el coro de vidas aquí narradas. Esa constelación de sufrimiento y lucha que rodea a Claudia engrandece esta historia, narrada como thriller y reflexionada como ensayo, pero sustentada en la crónica. No es el autobús, es el 126. No es Claudia Grumberg, sino Claudia Grumberg, la chica de la voz dulce. “Pero nadie, nada, nunca”, escribe Bianchini, sin miedo al estilo. Es un libro intenso. Con un magnífico arranque, bien estructurado, quizá con abundancia de comillas y un final abrupto. Y con dudas que elevan a la no ficción. Como esta: “¿Qué es, en un campo de concentración donde día y noche se escuchan gritos de tortura, la esperanza?”. Tal vez sea la única escapatoria para un mosquito.
NARRATIVA
El gusano de una dictadura
Tu nombre no es tu nombre
Federico Bianchini Libros del K.O., 2023 198 páginas. 18,90 euros
Las madres de la Plaza de Mayo protestan frente a una
iglesia en Bragado, Argentina, en 1988. RICARDO CEPPI (GETTY)
Federico Bianchini narra a ritmo de thriller el caso de Claudia Poblete Hlaczik, criada como Merceditas por sus secuestradores, un militar argentino y su esposa
POR P ACO CERDÀ
E
s una mañana de sábado. El jardín es modernista. Gatos, silencio, otoño. De repente, un mosquito se posa sobre la página 36. Lo aplasto —en defensa propia— contra el papel. Su carga de sangre explota y mancha el libro. Esa página habla de la Triple A argentina y su brutal cometido: secuestrar, torturar y asesinar a marxistas. En la página de al lado, un militante de los Montoneros dice al nuevo afiliado izquierdista: Si caés en manos del enemigo tenés que aguantar 24 horas sin delatar a nadie. La simbólica sangre del mosquito adquiere entonces el valor moral de las 30.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos, de la dictadura argentina (1976-1983). Todas esas víctimas son el trasfondo de este libro, un gran reportaje al más puro estilo de The New Yorker donde Federico Bianchini centra su mirada en un solo caso. La historia de una identidad robada. La vida de Claudia Poblete Hlaczik, criada como Merceditas Landa por un militar y su esposa hasta que descubrió que aquellos padres eran sus secuestradores y que sus progenitores reales habían sido dos revolucionarios desa parecidos.
Este libro es una investigación periodística, pero no solo. Es también la indagación reflexiva de cómo una dictadura es capaz de penetrar en lo más íntimo de una vida. Cómo se apropia de un cuerpo y de una biografía, co-
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POR MONIKA ZGUSTOVA
Ȝ Si hasta hace poco solo
conocíamos básicamente las experiencias masculinas tanto en el gulag soviético como en el campo de concentración nazi, el panorama ha empezado a cambiar cuando nos empezaron a llegar las voces femeninas. Hasta ahora, las memorias más remarcables sobre las mujeres en el gulag fueron las de Margarete Buber-Neumann —la autora cuenta sus vivencias en los campos de ambos totalitarismos, llegando a la conclusión de que el gulag fue aún peor que los campos nazis—; de Anna Lárina, esposa de Nikolái Bujarin, que durante su confinamiento en el gulag vio pasar por las instituciones penitenciarias una larga procesión de madres, esposas, hijas y hermanas de los bolcheviques que en su momento habían ayudado a poner en marcha los ideales de la revolución; y de Eugenia Ginzburg, que, tras 18 años de gulag, en sus memorias examina su
culpa por haber formado parte del aparato totalitario sin querer ver su verdadera naturaleza.
Cuando viajé a Moscú, años antes de la invasión rusa de Ucrania, a entrevistar a las pocas mujeres supervivientes del gulag estalinista
que todavía vivían, todos los que conocían el tema me recomendaron que me reuniera con Tamara Petkévich, cuyas memorias llamaron la atención en Rusia.
Al final no pude verla porque esa superviviente petersburguesa a sus 90 años no estaba bien de salud. Y por eso me alegré al ver que su libro de memorias se había publicado en España, y además por dos eminentes editoriales como Periférica y Errata Naturae, que han compartido la traducción y la publicación de las 700 páginas que ocupan sus Memorias de una actriz en el gulag.
Al igual que en el caso de los libros antes citados, también Petkévich pertenecía a una de esas familias que desde su afiliación al Partido Comunista ayudaron con entusiasmo a que en Rusia triunfara la revolución bolchevique. Y como en el caso de muchas otras prisioneras, su padre fue víctima de la Gran Purga estalinista del año 1937, cuando Tamara tenía 17 años. Como hija de un “enemigo del pueblo”, años más tarde Tamara es condenada en un fraudulento juicio a siete años de trabajos forzados. En una prosa clara, viva y perspicaz, la autora cuenta su viaje por los horrores del estalinismo: “Así pues, vuelta a luchar por mi ración, a la suciedad, a las obscenidades y el miedo. Por las noches soñaba con metros cúbicos de tierra y una pala abriéndose paso a través de las capas heladas”.
Sin embargo, la autora nunca estaba abatida por mucho tiempo. Por eso también su libro pasa rápidamente del horror a la acción, lo que hace que sus memorias se lean como una novela. Hasta en las condiciones más brutales, Tamara encontraba compañerismo y afinidad, y hasta amor. La amistad, la compasión y el enamoramiento es lo que más la ayudó a mantener el ánimo. Y convertirse en actriz fue decisivo. A pesar de que los espectáculos teatrales se movían en la línea de la ideología comunista, la cultura y la creación en el gulag devolvieron la humanidad a los que pudieron dedicarse a ellas. Hasta durante las horas más duras del trabajo, y en las condiciones más crueles en las barracas, los
prisioneros podían abstraerse de lo desalmado y crear su propio mundo. Tras salir del gulag, una vez muerto Stalin, a los 40 años Tamara se puso a estudiar en la Facultad de Teatro en Leningrado. Era su manera de mantenerse fiel a sí misma.
L I B R O S C R Í T I C A S
Ficha policial de Tamara Petkévich al ingresar en el gulag, en una fotografía incluida en su libro de memorias.
MEMORIAS
Una actriz en el gulag
Memorias de una actriz en el gulag
Tamara Petkévich
Traducción de Alexandra Rybalko Tokarenko
Periférica & Errata Naturae, 2023 704 páginas. 28 euros
POR CARLOS P ARDO
S
i hacemos caso a la nota con la que se cierra Yo que fui un perro, la novela tendría su origen en el encuentro azaroso, en 1991, de unas pocas octavillas escritas por un anónimo estudiante de Medicina. En ellas anotaba la vigilancia a la que sometía a su novia: sus celos enfermizos, su manipulación. Como ha comentado en alguna entrevista el propio Antonio Soler (Málaga, 1956), se habría valido de este material escaso para reconstruir, o mejor dicho inventar, un hipotético diario del estudiante: “Me llamo Carlos Cánovas Merchán. Soy estudiante de Medicina
NARRATIVA
Muerte del antihéroe
Antonio Soler recrea el diario de un acosador. Un relato de manipulación y celos enfermizos que oscila entre la agresividad y el victimismo
Yo que fui un perro
Antonio Soler
Galaxia Gutenberg, 2023 296 páginas. 22 euros
Antonio Soler, visto por Sciammarella.
y tengo una novia llamada Yolanda”, comienza la novela. Y el resultado es un libro demoledor; y una suma de dificilísimos equilibrios.
En primer lugar, casi 300 páginas de trabajado monólogo del acosador “autojustificado”; es decir, con todos los matices y tonos sutiles de la escritura a veces naif de un jovencísimo maltratador que se ve con el poder de armar en prosa su propia versión: la escritura de su diario íntimo. Los fragmentos de este diario que a veces el autor tacha, arrepentido, combinan el análisis de su distancia social (“mirando a los vivos como si fueran muertos”) con la falsificación embellecedora con que uno mira su propia vida; por ejemplo, cuando se compara con otro joven atractivo porque “caminaba solo, con todo a su espalda”. Asimismo, su perorata oscila entre la agresividad y el victimismo, la dominación y el cuidado: Carlos presiona y manipula a Yolanda hasta que puede compadecerse de ella, protegerla incluso de sí mismo. Es entonces cuando le concede “también el derecho a ser feliz y a tener placeres”. No obstante, el narrador no soporta la visión de este placer. Yoli podría pertenecer a otro: incluso a ese otro que es él mismo desdoblado cuando ella alcanza el orgasmo; y él por su parte, con arrepentimiento, ya se ha corrido sin que ella lo sepa. Carlos narra su escisión, empezando por su aislamiento de los demás, entendidos como cosas: “a veces pienso que la gente no existe si no la veo”, escribe. Y es esta fisura de la libertad del otro, acompañada de una arraigada vergüenza social (la culpa del pobre), lo que desencadena su resentimiento.
Pero no es esta una novela que funcione en una sola perspectiva. Soler construye un mundo más amplio. Porque en la escritura distorsionada del protagonista intuimos las tramas censuradas, no menos importantes: el reciente duelo de la madre de Carlos, la lenta liberación de Yolanda, las vidas de amigos del colegio o del barrio… Personajes a la vez arquetípicos y sutilmente encarnados. Es esta una sabiduría de grandísimo novelista: construir un mundo coral y complejo con la sola voz de un individuo encerrado en sí mismo. Y hay otra más: Yo que fui un perro narra acontecimientos de 1991 en una ciudad que podría ser Málaga, pero transcurre en cualquier rincón del mundo y en un presente que no puede contener mayor actualidad. Y lo hace con fuerza retrospectiva, también en un sentido puramente literario. Porque entre las lecturas que obsesionan a Carlos está El árbol de la ciencia, del que copia esta cita en su diario: “Lo que quería encontrar era una orientación, una verdad espiritual y práctica al mismo tiempo”. También prueba a leer a Knut Hamsun. Y es de suponer que su próxima lectura la protagonice otro médico: Pedro, de Tiempo de silencio. No es un hecho accidental, sino una peculiar inversión del mito del antihéroe de raíz existencialista de las primeras lecturas escolares, aquellas novelas de formación protagonizadas por seductores “hombres del subsuelo”. En su lectura, con un nuevo contexto despojado de todo romanticismo, Soler impugna una tradición literaria de enorme éxito y profunda violencia masculina. A su vez muestra la esencial falta de autenticidad de ese proyecto que llamamos juventud: la imitación y el solipsismo, la deformación de la perspectiva. Una novela prodigiosa.
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POR GUILLEM GISBERT
Ȝ Si Jarvis Cocker publicaba
unas memorias, no podían ser un mazacote nostálgico y autocomplaciente. El joven nerdy de Sheffield que, después de más de una década intentando hacer carrera en la música con su banda Pulp, finalmente alcanzó la fama a mediados de los noventa con discos como His ‘n’ Hers y Different Class, 30 años después sigue siendo un artista tenso y consistente. ¿Cómo podía adaptarse al formato un sofisticado
letrista de canciones que es alérgico a cualquier cursilería? En un desván de su casa de Londres encontró la solución.
Buen pop, mal pop. Un inventario es la crónica del cribado de ese
batiburrillo del desván. La memoria de una
vida es también una acumulación indiscriminada de objetos, que son aquí fotografiados y presentados al lector. Página tras página, lo aparentemente importante se sitúa al lado de lo que parecía desechable. Todo merece ser examinado con la misma consideración, la porquería tiene que ser respetada cuando lo que se explica es la formación de la sensibilidad de un artista pop. Cocker plantea un montaje saltarín, abrupto si es necesario, el único pecado es aburrir al público. El anecdotario de la infancia y la primera juventud se va trenzando con reflexiones sobre arte, influencias y su proceso creativo. El resultado es divertido, ameno, seductor… Pop.
Las historias de los grupos de música son todas iguales y todas distintas, Cocker lo sabe. La suya contiene un padre que se larga, una madre que sale adelante, una sensibilidad que se queda atrapada en las ondas que salen de la radio de la cocina… Pero es en la trenza entre vida y reflexión donde el autor puede proporcionar claves para comprender su obra. Hay un esfuerzo por explicarse, que ya mostró en la compilación de letras Madre, hermano, amante (Reservoir Books, 2012), donde revelaba secretos escondidos en sus canciones. Aquí se cuentan las bambalinas del truco en un sentido más amplio. Me refiero, por ejemplo, a las noches en The Limit, la discoteca presentada como el único rayo de luz en el Sheffield de los ochenta. En los años oscuros del thatcherismo, aprendió “lo que la música le hace al cuerpo humano”, o sea, el baile, y el songwriter en ciernes sumó nuevas facetas,
muy reconocibles en esos sintetizadores o esos
bombos sin complejos de Pulp. Y también me refiero al día en que Jarvis cayó desde una ventana y despertó del ensueño adolescente de pensar que los momentos decisivos de nuestras vidas se presentarán identificados con algún tipo de sello de calidad: estuvo a punto de morir, sí, pero el suceso no tuvo ninguna épica, simplemente pasó. Y, colgando del alféizar, Jarvis Cocker comprendió que debía redirigir su mirada y estar atento a las emociones que tenía a mano, porque nunca habría otras. No estuvo mal el trato: se rompió unos cuantos huesos, pero ganó una voz.
Buen pop, mal pop. Un inventario
Jarvis Cocker
Traducción de Eduardo Rabasa Blackie Books, 2023
376 páginas. 29,90 euros
MEMORIAS
El desván de Jarvis y las cosas de la vida
POR ANNA BALLBONA
E
l adicto a la heroína que se infectó del VIH al compartir jeringuillas cargaba en los años ochenta con un doble estigma: el del casi suicida que se “había buscado” una enfermedad tabú, un mal indecible propio de los marginados. La virulencia del sida, junto con la brutalidad de los estragos de la heroína, arrasó a los jóvenes de 40 años atrás. Sobre ellos y sus familias se cernió un telón de silencio, vergüenza y humillación, como si hubieran sido víctimas de una plaga bíblica. Este es el telón que descorre Anthony Passeron con una magnífica novela de debut, Los hijos dormidos, que parte de una historia familiar para trascender el relato y la reflexión.
Una pregunta al azar a su padre, laborioso carnicero que ha continuado el triunfante negocio familiar en un pueblo de la campiña cercana a Niza, abre la brecha. A partir de los retazos de memoria familiar, grabaciones de super 8 y susurros a media voz, el autor indaga en la historia del tío toxicómano que murió de sida. El tío y su familia encarnan a la gente normal, el sida no mediático, lejos de los focos, de los casos de Rock Hudson en Estados Unidos o Michel Foucault en Francia, lejos, también, de las coartadas artísticas o contraculturales. Los hijos dormidos (Asteroide, en castellano; L’Altra, en catalán) es un relato cautivador por muchas razones. Una de ellas es cómo mueve la mirilla y sitúa en el centro de la historia un margen olvidado, menos obvio, el de un pueblo y el de la gente trabajadora.
Désiré, el tío, es el hermano mayor, el primero de la familia que estudia, el que se coloca en una notaría, orgullo y niño mimado de una madre que negará hasta el final la evidencia del calvario del hijo. Lo negará tanto de puertas afuera como de puertas adentro lo cuidará, en una epopeya rebosante de ternura que se sobrepone a la enorme soledad, desconfianza y miedo de la época. En esta periferia del desamparo, periferia geográfica y también social, la epopeya se erige sobre otros cimientos, sobre la resistencia, la desesperación y el amor.
El avance de la autodestrucción de Désiré se entrelaza con los avances de la investigación científica sobre el sida, en Francia y en Estados Unidos. Los dos, el enfermo casi apestado y los científicos que persiguen un virus desconocido hasta entonces, van a tientas, se equivocan, luchan a destajo y sufren la ignorancia e incluso el desprecio del entorno. También hay lugar para ruedas de prensa imprudentes, que dan falsas esperanzas a los enfermos, y para la rivalidad científica entre Francia y Estados Unidos.
De lo personal a lo colectivo, híbrido de memoria, crónica, relato literario, qué más da, Passeron lo escribe con ritmo y contención, sin pizca de sentimentalismo barato ni redenciones a medida. Hace resonar cada pequeño detalle por todos los costados: la madre limpiando la sangre del hijo en el hospital, las enfermeras que evitan hacerle un análisis, el plomo de los ataúdes de los sidosos, la hermandad médica y familiar que se reencuentra en el entierro de una pequeña… No añade más de la cuenta ni sobra nada.
Una sensación de fatalidad, injusticia vital, vacío y miedo sobrevuela la novela: destapa cuán potente fue la onda expansiva de la heroína y del sida, para destruir a los enfermos y golpear y arrastrar a sus familias. No es un tópico decir que esta es una historia sobrecogedora que necesitaba ser contada. Es contándola y haciéndolo así que Passeron salta los silencios familiares y de una sociedad entera, que derriba el hermetismo asfixiante y los estigmas heredados y persistentes. Es así como se consigue comprender y que asome un rayo de luz que parecía imposible.
NARRATIVA
Luz sobre los estragos
cotidianos del sida
Anthony Passeron descorre el telón de silencio, vergüenza y humillación que sufrieron en los años ochenta los enfermos y sus familiares, como si hubieran sido víctimas de una plaga bíblica
Los hijos dormidos
Anthony Passeron
Traducción de Palmira Feixas Libros del Asteroide, 2023 232 páginas. 19,95 euros
El escritor francés Anthony Passeron, fotografiado en 2022. JOEL SAGET (AFP / GETTY IMAGES)
C R Í T I C A S L I B R O S
Una sensación de fatalidad y miedo sobrevuela la novela: destapa cuán potente fue la onda expansiva de la heroína
EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023 BABELIA 7
L I B R O S
POR NATALIA JUNQUERA
“A veces se me abre la boca y la risa de mi madre sale de repente, un truco de magia”
Kate Zambreno
Mi libro madre, mi libro monstruo E i c o n e L a U ñ r o t a , 2 0 1 7
C
umplo 42, la edad que tenía mi madre cuando murió. He pasado más tiempo sin ella (25 años) que con ella (17), pero sigue presente. En el maravilloso hombre que eligió, mi padre; en el mejor regalo que me hizo, mi hermano; en un lunar que compartimos, del tamaño de una lenteja, justo debajo del ombligo, y en otras herencias inexplicables, quizá, efectivamente, mágicas, como que ambas tengamos la misma letra —aunque no fue ella la que me enseñó a escribir— o la misma risa —aunque hayan transcurrido cinco lustros sin oírla—.
“Cuanto más veamos a nuestros padres enteramente, cuanto más los veamos como el mundo los ve, más posibilidades tendremos de ver el mundo tal cual es” (Entre ellos, Richard Ford, Editorial Anagrama).
“Mamá” es una de las pocas palabras que se dicen de manera muy parecida en “Chus Añón”: “Yo quería muchísimo a su madre. Se lo tienes que decir… Nos daba clases de Estadística en la escuela de Turismo. Nos hizo un examen, que a mí se salió regular, y recuerdo que me llamó por teléfono para explicármelo. Después, yo empecé a dar clase en la escuela, ella seguía siendo profesora y de alguna manera, me adoptó. Todo se lo preguntaba a ella. La adoraba… Un día la llevé a casa y esa noche le dio un ictus y se murió. Recuerdo ir al entierro y ver que tenía dos niños. Y recuerdo que nos dijeron: ‘Pues la hija de Chus va a estudiar periodismo’… y nunca más”.
Se lo reenvié a mi padre, que se sorprendió, porque mi madre, su mujer, tenía fama de profesora hueso, de las estrictas. 24 años después, seguimos conociéndola. Hace no mucho también descubrí, en una caja de madera donde ella guardaba sus pendientes y la gargantilla de un aniversario, las cartas que yo le escribía de pequeña cuando nos enfadábamos.
La pérdida ha sido providencial en la vocación literaria de muchos autores. Dice Ford: “No me habría convertido en escritor si mi padre no hubiera muerto”. Afirma Julian Barnes en Nada
Una persona contempla Mujer ante el espejo, óleo de un discípulo de Rafael, Giulio Romano, fechado hacia 1523-1524, en el Museo del Prado de Madrid en 2012. ULY MARTÍN
El duelo universal por la primera mujer a la que quisimos impresionar. Autores de todas las épocas y estilos han homenajeado a su madre. La periodista Natalia Junquera hace un emotivo repaso literario
cuando cumple la edad a la que la suya falleció
muchos idiomas, como constató el filólogo Roman Jakobson, que hablaba 15. Ellas son nuestro primer contacto con el mundo, las primeras personas a las que querremos impresionar, las primeras que nos harán reír y llorar, y encierran, para todos los hijos, un misterio: quiénes eran antes de nosotros. Todo eso las convierte en un tópico universal, material literario. Zambreno, novelista y profesora de escritura en la Universidad de Columbia, dedicó 13 años al libro sobre su madre, a tratar de conocerla, a intentar atraparla. Poco después de que muriera la suya, Richard Ford, Premio Princesa de Asturias de las Letras, publicó, en 1986, Mi madre, y 31 años más tarde, Entre ellos, donde incorpora la semblanza de su padre, fallecido mucho antes, en 1960. “Lo hice cuando tenía setenta y tantos y lo hice porque los echaba de menos. Ser mayor no alivia eso”, explicó en una charla el escritor esta do unidense. Ya cumplidos también los setenta, el director de cine japonés Kaneto Shindo escribió y rodó El árbol sin hojas, un homenaje a su madre, fallecida cuando él tenía 9 años. El actor Benicio del Toro, que perdió a la suya a la misma edad, le preguntó una vez si hacer la película había “cambiado algo de ese vacío”. El japonés le dijo que no. Tiempo después, el puertorriqueño explicó en una entrevista a este periódico: “La memoria está prendida siempre. Yo pienso en mi madre todos los días”.
Cuando muere alguien nuclear, se producen dos efectos inmediatos y aparentemente contradictorios; el primero lo describe W. H. Auden en su célebre poema ‘Funeral blues’, popularizado gracias a una escena de la película Cuatro bodas y un funeral (1994): es la sorpresa de ver que, aunque la tuya acabe de cambiar para siempre, la vida sigue y todo resulta ajeno porque nada volverá a ser igual. El segundo es descubrir el impacto que esa persona causaba en los demás, cuántos pierden contigo, más allá de la ortodoxa pena
por la vecina, profesora o mujer, más o menos conocida, que muere a los 42 años y deja marido y dos hijos. Pasa todavía. En Qatar, el lugar más parecido a otro planeta en el que he estado, recibí, en diciembre de 2022, 23 años después de su muerte y a 5.000 kilómetros de mi casa, un mensaje enviado desde la dimensión pública de mi madre. La hermana de un amigo mío había sido alumna suya, pero ninguno de los dos lo sabíamos. Cuando ella se dio cuenta, le envió un audio cargado de nuevos datos sobre
La madre es el patrón oro, es
un valor
compartido universalmente y la primera escuela de
comportamiento
8 BABELIA EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023
Chus Añón, en el segundo cumpleaños de su hija, Natalia Junquera, en 1983.
que temer (Anagrama, 2008): “Recordarme la mortalidad, o más sinceramente, que la mortalidad me recuerde su presencia, es un acicate necesario y útil (…) Por detrás de todos los escritos, en algún nivel, existe un deseo residual de gustar a tus padres”. La foto mental que yo tengo de mi madre es en el sofá de casa, leyendo EL PAÍS. Era su momento, el ratito en el que era ella, no mi madre, no la mujer de mi padre, no la profesora de sus alumnos… Chus. Y yo hice todo lo que pude para terminar escribiendo en esas páginas que la absorbían, para que pudiera leerme a mí. Por ejemplo, envié durante años y compulsivamente cartas al director de lo que entonces se apellidaba “El diario independiente de la mañana”. Nos fallaron los tiempos y ella no llegó a verlo, pero aquí estoy.
“Yo no supe lo que era la muerte hasta muchos años más tarde, y aún sigo descubriendo su huella lenta y singular. A cada edad esa herida se reabre de una manera y ahora pienso a menudo en todas las preguntas que no formulé” (Elvira Lindo, A corazón abierto, Seix Barral, 2020).
El dolor no se va, se domestica. El cerebro tiene trucos para eso. En También esto pasará (Anagrama, 2015), Milena Busquets cuenta uno de ellos: “Por un momento pienso, con cierta cursilería infantil, que lo has colocado tú allí, como una especie de señal…”. A mí también me pasa. Ella ya no está, pero creo que decide sobre mí, me envía a personas, me plantea retos... De alguna forma, sigue dirigiendo. Se puede jugar eternamente a ese juego y no hace falta creer en Dios para hacerlo; después de todo, la fe y la ingenuidad comparten naturaleza, nacen en el mismo sitio, de la misma necesidad.
Ese dolor aprendido, domesticado, ayuda también a relativizar los dolores que vendrán, a calibrarlos y digerirlos mejor, como una ventaja competitiva con quienes no han sufrido una pérdida de esa magnitud. Al tiempo, sirve como mecanismo empático, porque quien ha sufrido detecta el dolor ajeno antes que quien no lo ha hecho y maneja más herramientas de consuelo. Escribe Busquets en También esto pasará: “A partir de ahora supongo que cada funeral al que asista será el tuyo…”. Tiene razón.
Seremos más competitivos en la tarea de escuchar y entender el dolor. A cambio, estaremos siempre cojos. Nos faltará la mitad de una de las dos referencias más importantes de nuestra vida porque la madre es el patrón oro, un valor compartido universalmente y la primera escuela de comportamiento. Son los padres quienes nos enseñan la lección fundamental: cómo se quiere, un ejercicio que consiste, básicamente, en hacer que otro se sienta lo más importante del mundo.
Después de todo, somos y valemos eso: los afectos conquistados.
Gabriel García Márquez confesó una vez: “Escribo para que me quieran”. Las dos primeras palabras de sus memorias, Vivir para contarla (Mondadori, 2002), son: “Mi madre”. La vida le regaló el peculiar privilegio de poder recordar exactamente el día que la conoció porque el acontecimiento ocurrió años después del parto. A Gabito, el primero de 11 hijos, lo habían enviado a casa de sus abuelos, en Aracataca. Superado ese limbo de la infancia en el que no recordamos nada, llegó la presentación oficial. “Me decían: ‘Tu mamá vive en Barranquilla’. No había fotos. De pronto oí: ‘Llegó tu mamá’. Entré en una sala llena de mujeres, pero la reconocí enseguida. Vestía como los personajes de las películas de esos años. (…)
Era una relación que no tenía recuerdos”,
L I B R O S
explicó el escritor colombiano en una entrevista.
No tenían recuerdos, pero los fabricaron. Después de “mi mamá”, la primera línea de Vivir para contarla dice: “me pidió que la acompañara a vender la casa”. En el viaje descubrirá el nombre de una finca, Macondo, que elegirá para levantar un inmenso universo literario. El amor en los tiempos del cólera está inspirada en el noviazgo de sus padres, Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez, una mujer excéntrica, que tenía una vela encendida para que no dieran a su primogénito el Nobel porque se había convencido de que el que lo recibía se moría.
Ella falleció en 2002, a los 97 años. Su hijo, en 2014, a los 87. García Márquez no la alcanzó. Yo inauguro, en diciembre de 2023, esa ventaja: a partir de ahora seré más vieja que mi madre. Antes de conocerla, cuando solo podía imaginarla, él tuvo que trabajar sin fotos. Veinticuatro años después de perderla, yo aún puedo convocarla, ponerme los fotogramas mentales que guardo de ella, como esas películas que uno no se cansa de volver a ver: pinchando en el coche, en aquellos viajes interminables en los que escuchábamos a Sabina, Ana y Víctor Manuel y Los tres tenores a todo trapo; llevándome todas las semanas a la librería Lume a escoger un libro; comiéndose a besos a mi hermano después de que él le preguntara: “Mamá, ¿por qué eres tan suave?”; leyendo EL PAÍS… Y entonces, sonrío.
Ese dolor
aprendido,
domesticado, ayuda
también
a relativizar los que
vendrán, a
calibrarlos
y a digerirlos mejor
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POR CARMEN DOMINGO
Ȝ Empecemos con un ejercicio de sinceridad. Cuántas
veces hemos oído, y, seamos francos, hemos dicho, “yo soy muy especial”: en el trabajo, con amigos y, la guinda del pastel, con la pareja, o para querer conseguir una. A buen seguro prácticamente ninguno se ha librado, convencidos de que juega a nuestro favor. Recurramos ahora a una voz autorizada como Lipovetsky, y su ensayo La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo (1983), donde nos habla del individualismo, y lo defiende como argumento irrefutable que evidencia que hemos evolucionado a una sociedad democrática y avanzada, huyendo de una sociedad con reglas universales en la que las personas pensaban en el interés colectivo. Olvidó decir, me permito matizar al filósofo y sociólogo francés, que es el individualismo, la muerte de lo grupal y la defensa del hedonismo, el que nos deja en manos del capitalismo y el mercado sin referencias al pasado, a lo social y a un futuro colectivo más que deseable.
Y ahí es donde se cuela el ensayo de Alejandro Pérez Polo Tú no eres especial. Mascotas, ‘selfies’ y psicólogos. Sin concesión al nihilismo, al egocentrismo contemporáneo, a esa creencia frívola de que todos somos artistas de lo único, critica el individualismo con interesantes argumentos, porque, a su juicio, nos aboca a una sociedad que, al creer en el yo como única verdad fundamental, acabará por dejarnos solos. “Nos dicen que somos especiales, para generar la ilusión de ser un Yo diferente —y mejor— que el resto de los Yoes de por ahí”.
Ya el sociólogo Bauman, leemos en el prólogo de Pascual Serrano, “señalaba que las redes sociales habrían venido a ser las revistas del corazón donde el protagonista éramos nosotros. La gente sencilla no puede aspirar a ser portada del Hola, pero, mira por dónde, ha visto que puede ser la protagonista de su Facebook o su Instagram”. Pero no son solo las redes y sus selfis los que nos lanzan al cultivo del ego, también nos habla de la dictadura de las sonrisas. ¿Cuántas veces oímos la importancia de mostrar felicidad?, del vivir en el presente sin tiempo ni ganas de pensar en el futuro ni, por supuesto, hacer una concesión a la construcción colectiva. Cómo hacerlo, si cada uno está preocupado, como bien dice Polo, en contar su drama.
Nos da el autor variados argumentos que, ya lo anticipo, pueden levantar alguna ampolla. ¿Acaso no es esta moda del mascotismo una muestra de la ausencia de vínculos? “Donde antes había amigos, parejas, hijas, sobrinos, nietos, ahora hay mascotas, likes y seguidores. Todo son intentos de sustituir vínculos sólidos por vínculos líquidos y flexibles que quieren rellenar el vacío provocado por la ausencia del otro”. ¿No es la moda del tatuaje un signo que antes era de pertenencia a un colectivo y ahora algo que te distingue del resto? ¿Dónde quedan los relatos colectivos? “Esas grandes epopeyas que configuraban una forma de pertenencia histórica, que atraviesa siglos, que es memoria y tradición, pero también horizonte
de futuro, se han ido diluyendo hasta convertirse en relatos personales,
reducidos a la vida que uno tenga”. Una moda que afecta de modo transversal a derecha e izquierda y que es fruto del derrumbe de las ideologías: “El colapso de las utopías en el siglo XX (anarquismo, socialismo, comunismo) fue también el colapso de los relatos colectivos, de esas ideas que permitían forjar comunidades con horizontes de llegada a largo plazo”.
Quizás, para evitar todo lo anterior, deberíamos reflexionar y quedarnos con uno de los objetivos del libro, buscar soluciones “para recoser los lazos colectivos y recuperar existencias significantes”.
Tú no eres especial.
Mascotas, selfies y psicólogos
Alejandro Pérez Polo
Akal, 2023. 160 páginas. 15 euros
ENSAYO
Crítica a la era del individualismo
L I B R O S C R Í T I C A S
POR J UAN LUI S CEBRI ÁN
N
o hubiera podido imaginar la autora de esta Breve historia de los judíos en España que el libro saldría a la venta apenas unos días antes del conflicto bélico en Gaza desatado tras el brutal atentado terrorista de Hamás. Paloma Díaz-Mas es la especialista más reputada en el devenir del pueblo sefardí, de cuya lengua ha sido docente en la Universidad del País Vasco y en otras muchas de Estados Unidos. Creadora de un admirable universo de ficción, ha escrito también numerosos ensayos sobre su especialidad lingüística y publicó hace ya décadas una historia del pueblo sefardí y de su cultura. Esta nueva entrega relata las venturas, más bien las desventuras, del judaísmo en la península Ibérica a través de los siglos. Su divulgación, fiel al rigor científico, narra sucesos que resultan nuevamente de rabiosa actualidad. En Europa y América se viven momentos de una preocupante crecida del antisemitismo, alimentado paradójicamente por la respuesta armada del Gobierno israelí al salvaje atentado del pasado 7 de octubre.
Las generaciones actuales se han educado en un mundo en el que el conflicto árabe-israelí, o entre musulmanes y judíos, ha sido una constante durante prácticamente un siglo. Pero es solo una herencia tardía de la inicial confrontación entre la cristiandad y el autodenominado pueblo elegido. Díaz-Mas explica que los judíos han sido siempre una minoría en la península Ibérica, tanto durante la dominación árabe como en los reinos cristianos. Constituyeron inicialmente apenas un 5% de la población, y fueron en principio respetados por el califato omeya, que admiraba los conocimientos científicos y las capacidades financieras de los inmigrantes. La invasión de los almohades y almorávides acabó con esas prácticas tolerantes y muchos judíos decidieron instalarse en los vecinos reinos cristianos, donde disfrutaron de cierta protección real pues los judíos mismos formaban parte de las propiedades del soberano. En el resto de Europa fueron mucho más discriminados que en Aragón o Castilla, y las restricciones y prohibiciones de todo tipo que se les impusieron tras el Concilio de Letrán no se cumplieron en nuestra Península. Fue tras la fusión de los dos reinos, en lo que más o menos desde entonces se ha llamado España, cuando los Reyes Católicos decretaron su expulsión y comenzó la persecución inquisitorial contra ellos, por inconcebibles motivos que en el libro se relatan puntualmente. Quemaban vivos en lugares públicos a los condenados, aunque en ocasiones los verdugos se apiadaban de sus víctimas y los estrangulaban antes de arrojarlos a la hoguera. Antes, mucho antes, los judíos habían sido expulsados por los soberanos de Inglaterra, Francia y Alemania. Los reinos ibéricos se habían caracterizado en cambio “por la participación de burgueses judíos en la vida económica y el importante papel de algunos en la corte”. Por eso mismo, según Díaz-Mas, “la expulsión fue una decisión bastante inesperada” y supuso un cambio radical en la política seguida hasta entonces.
Solo tras el final de la Inquisición, bien avanzado el siglo XIX, comenzaron a repararse algunas de las injusticias del pasado, pero la población judía española continuó siendo muy minoritaria. La diáspora se refugió durante siglos en el imperio otomano y, desde allí, muchos emprendieron ca-
ENSAYO
El antisemitismo en España
Perseguidos a lo largo de siglos por su forma de vida religiosa, los judíos mantuvieron en la diáspora el uso de su lengua originalmente materna en la Península, el castellano
Breve historia de los judíos en España
Paloma Díaz-Mas
Catarata, 2023. 224 páginas. 18 euros
Los Reyes Católicos junto a Torquemada en La expulsión de los judíos de España, 1492 (hacia 1915), cuadro de Salomon Alexander Hart que ilustró la publicación Historia de las naciones, de Hutchinson & Co. PHOTO 12 / UNIVERSAL IMAGES / GETTY mino hacia América Latina. A lo largo de cientos de años estos perseguidos por sus creencias y forma de vida religiosa mantuvieron con empeño el uso de su lengua originalmente materna, el castellano. Plagado de innumerables préstamos lingüísticos dio pie al nacimiento del judeoespañol, cuya escritura se hacía con caracteres hebreos. El libro nos ayuda a comprender el origen y el destino de estos otrora compatriotas nuestros que ya durante la dictadura de Primo de Rivera pudieron optar por la nacionalidad española, como más recientemente ha sucedido también con las leyes de la democracia. Pero las patrias son las lenguas, y escritoras mexicanas como Sophie Goldberg o Myriam Moscona han recuperado, para la narrativa y la poesía, las palabras y sonidos del antiguo ladino, judeoespañol o como quiera llamarse.
Queda sin duda mucho por andar y renacen de continuo las políticas del odio, que recuerdan de nuevo la supuesta conspiración judeomasónica con la que la dictadura justificaba la represión de la disidencia. En 1940, el Gobierno decretó que para inscribir a los recién nacidos en el Registro Civil era obligatorio bautizarlos antes. Casi 20 años después, las leyes fundamentales franquistas establecían que la fe católica era “inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación”. El fundamentalismo religioso no es una exclusiva de la yihad islámica, y ni siquiera a ella se le debe semejante invención.
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fiende “una plasmación concreta en la representación propia de las mujeres”, “iconografías dispares de las de sus compañeros”, unas “ideas en femenino protagonizadas por dos o más mujeres cómplices”. La afirmación es de una manifiesta arrogancia cultural. Desde el punto de vista feminista, estas obras deberían entenderse no como una sublimación femenina, sino como la ejecución de nuevas realidades, promesas o posibilidades de pensamiento que aún quedan por decir.
El concepto sororidad inspira esta muestra, en oposición a “la representación de la figura aislada femenina, que es la más generalizada en la historia del arte y la autoría masculina”. Esta es una de las razones por las que esta hermandad femenina se nos hace tan repelentemente familiar, con sus falsas polaridades y tan alejada de las categorías que Nochlin ya cuestionaba en su ensayo de 1971, como la existencia de una esencia, sutileza y mirada propias del género femenino como verdadera o natural. Argumentaba que la falta de grandes mujeres artistas tenía que ver con factores socioculturales del hecho artístico. Por ejemplo, la imposibilidad de acceder al estudio de modelos desnudos, masculinos o femeninos, o al sistema patriarcal de educación y mecenazgo de las artes. Nochlin decide además que “estas obras no comparten ninguna característica visual especial debido a su autoría femenina”, por mucho que sus autoras, además de ser blancas, gozaran de éxito artístico, y económico, fueran cosmopolitas, enseñaran, se influyeran mutuamente y recibieran el apoyo de otras mecenas. “El arte no es una actividad libre y autónoma de un individuo superdotado, así que la categoría genio carece de todo rigor artístico”, opina Nochlin sobre los artistas dotados de la “pepita de oro”. “La historia del arte es en sí misma un modo genial de analizar el arte”.
Contrariamente, Maestras, que abarca desde el siglo XVII a los años treinta del siglo XX, plantea que existe un tipo de grandeza diferente a la de los hombres, una historia de las ideas o “estilo femenino”, y esta es la tesis que la comisaria irá pespuntando en cada capítulo sobre un total de un centenar de pinturas y esculturas de 80 artistas rastreadas entre decenas de museos europeos y de Estados Unidos. No se ha incluido la danza, el diseño o la fotografía, pese a que hubiera grandísimas fotógrafas durante las primeras décadas del XX.
Para ahorrarnos disgustos, conviene disfrutar de Maestras sin más revoltijos teóricos, dejarnos atraer por el poder plástico de muchas de las obras, ya desde las primeras salas dedicadas a Lavinia Fontana, Artemisia Gentileschi (con dos versiones de Susana y los viejos, de 1610 y 1637) o Elisabetta Sirani. La sección Botánicas reúne bodegones “llenos de sensualidad” (Clara Peeters, Fede Galizia) con algunas pequeñas criaturas vivas —esto es, insectos— que “refuerzan la unión y comunicación de las mujeres con la naturaleza”. En el capítulo dedicado a la Ilustración, las viajeras Angelica Kauffmann y Louise-Élisabeth Vigée-Le Brun pintan fascinadas por la belleza de Lady Hamilton y sus performances en las que daba vida a estatuas clásicas e imágenes mitológicas. En Orientalismo, las viajeras Rosa Bonheur y Mary Cassatt retratan con dignidad al otro o tratan el tema lejos del habitual erotismo ostentoso del harén, aunque no faltan las que exhiben prejuicios eurocéntricos (Louise Mouillon, Elisabeth Murray).
Los “elegantes y delicados” retratos de campesinos (Henriette Browne), la dignidad del trabajo femenino (Anna Elizabeth Klumpke, Marie Petiet), las diferentes maternidades (Anna Ancher, Suzanne Valadon), las complicidades entre mujeres (Berthe Morisot, Maruja Mallo) que expresan modelos con vestidos simultáneos (Sonia Delaunay) o enfrascadas en juegos lésbicos (Marie Laurencin), o varias odaliscas (Jacqueline Marval) y bañistas (Zinaïada Serebriakova) nos intentan contagiar la euforia de haber recapitulado la historia de los grandes logros de las artistas y darles un aire ejemplar. El sublime femenino.
‘Maestras’. Museo Thyssen-Bornemisza. Madri d. Hast a el 4 de f ebrero de 2024.
Sublimación femenina (y oportunista)
Una muestra en el Thyssen recorre la historia de la pintura hecha por mujeres. La ironía es que se enmarque en la visión
esencialista que
aspiraba a criticar P O R Á N G E L A M O L I N A
S
orprende el pánico cultural en el que viven los programadores de las industrias culturales, y sus equivalentes museísticos, a no estar a la altura de las transformaciones sociales. Hay urgencia, al menos en Occidente, por rescatar y dar espacio a quienes nunca fueron vistos, escuchados o leídos, y más específicamente a los logros de la mitad más desatendida de la población mundial: las mujeres.
El hecho de que el Museo Thyssen-Bornemisza exponga a la vez Picasso, lo sagrado y lo profano y Maestras es un ejemplo más de lo encallecido que está el arte, resuelto como siempre a querer dar en el clavo, bien celebrando a los grandes, bien removiendo ocasionalmente el canon para insertar alguna firma femenina en las colecciones (el llamado purplewashing). Por un lado, vemos al poseedor de la pepita dorada del genio, el “chamán con poderes sobrenaturales, intercesor entre pueblos y civilizaciones” (así anuncia el museo la muestra que conmemora los 50 años de la muerte de Picasso). Por otro, la historia formal de la pintura hecha por mujeres, muy cercana en contenido —no en enfoque— a su progenitora Women Artists, 1550-1950, inaugurada en Los Ángeles en 1976, que tenía como comisarias a Ann Sutherland Harris y Linda Nochlin, autora esta última del conocido ensayo ¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?
El término maestra proviene del latín magister, y significa “el que más sabe o destaca”. De ahí, la “obra maestra”, en alusión a la creación más sobresaliente de un artista. Es sabido que la hipérbole produce una atracción visceral en los muchos tipos de públicos asiduos al museo, que tienen que
escoger entre un montón de opciones. La ironía es que Maestras propone el tipo de visión esencialista que parece criticar y a ser posible destruir. Ya en el texto del catálogo, su comisaria, Rocío de la Villa —quien en 2011, en el mismo Thyssen, dirigió un ciclo de conferencias vinculado a la exposición Heroínas, otra hipérbole—, comienza por identificar a estas artistas con una noción de feminidad que de-
A R T E
Contra las tesis de Linda Nochlin, la exposición plantea que existe un tipo de grandeza diferente a la de los hombres
De arriba abajo, En el palco (1904-1907), de Helene Funke;
Confidencias crepusculares (1888), de Cecilia Beaux, y La zapatería (1911), de Elizabeth Sparhawk-Jones. PETER FUNKE ESTATE / GEORGIA MUSEUM OF ART / ART RESOURCE, NY
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a grabar y que, de no ser por su tozuda perseverancia, se habrían disipado para siempre entre toneladas de polvo y olvido.
La historia, tan emocionante como las de esos viejos galeones reflotados con tesoros valiosísimos en sus bodegas, cobra ahora cuerpo en forma de cofre de siete cedés, tapas duras y 50 páginas profusamente ilustradas. Lleva por título Written in Their Soul y no parece temerario señalarlo como la antología discográfica (o box set, en la terminología anglófona) más asombrosa de la temporada, tanto por la excelencia del contenido como por su valor documental, un inesperado complemento a la historia que hasta ahora conocíamos de un sello comprometido con el soul, el rhythm and blues, la cultura afroamericana y las transformaciones sociales de aquellos azarosos años sesenta. Cheryl Pawelski contabilizó hasta 665 maquetas “perfectamente publicables”, pero Written in Their Soul se conforma al final con solo 146 grabaciones. Los cuatro primeros discos recopilan 80 demos de piezas que sí acabarían llegando a los tocadiscos de los aficionados, casi siempre a través de artistas de la Stax pero también mediante préstamos a músicos que grababan para sellos como Atlantic, Hi! o Soul House. Se trata de un material pasmoso, sin duda, pero empalidece ante la certeza de que toda la música incluida en los tres discos siguientes, del quinto al séptimo, nunca había sido publicada ni difundida de ninguna manera ni circunstancia.
¿Material de desecho? ¿Filfa? ¿Morralla? Aparquen el escepticismo y súbanle el volumen a los auriculares: de entre esas cinco docenas largas de hallazgos absolutos, ocho o diez podrían haberse consagrado como clásicos del género e irrefutables éxitos a ambos lados del Atlántico.
Prodigios de otros tiempos, sin duda. Stax Records había echado a andar en Memphis (Tennessee) allá por 1957 con el propósito de convertirse en la gran catalizadora del soul sureño. Su fundador, Jim Stewart, era un violinista blanco más bien irrelevante, pero admiraba el modelo que Sam Phillips había sido capaz de implantar en Sun Records (Elvis Presley, B. B. King) y comprendió pronto que una parte mollar del negocio discográfico provenía de los derechos de autor y no tanto de los fonográficos. Por eso no tardó en fundar una compañía editorial, East Publishing (más tarde, East/Memphis Music), que agrupaba a cuantos compositores trabajaban a destajo para su escudería. De esa manera todo quedaba en casa: las interpretaciones y las autorías.
Los originales ahora desenterrados en este séptuple trabajo permiten descodificar los logros de Stax — la escudería en la que encontrarían acomodo Otis Redding, Sam and Dave, Isaac Hayes, The Staple Singers, Eddie Floyd y Carla and Rufus Thomas, entre otras luminarias— desde las entrañas. El mediocre violinista Stewart no escribía música, pero sus tres primeros empleados para el sello, Chips Moman, Steve Cropper y el afroamericano David Porter, eran compositores todoterreno. De ellos, Cropper se convertiría en piedra angular de Stax a través de Booker T. & The M.G.’s (los de ‘Green Onions’), aunque el aficionado medio lo recordará por sus apariciones en las películas de The Blues Brothers.
Una de las aportaciones más sobresalientes de Written in Their Soul la encontramos con el muy relevante papel de las mujeres en el elenco de compositores, un detalle sobre el que apenas se había incidido hasta ahora. Bettye Crutcher, firmante de varios éxitos para la familia Staples, abrió el camino en la factoría, aunque ella misma explica cómo tuvo que alternar las excelencias de sus canciones con la de sus espaguetis para granjearse la confianza de los intérpretes más recelosos. Continuó la saga Deanie Parker, que acabaría ostentando una vicepresidencia en la compañía. Y el caso más asombroso es el de Carla Thomas, a la que todos identificamos como cantante (‘B-A- B-Y’), pero que aquí acredita una solvencia abrumadora con un lápiz entre las manos.
En último extremo, Written in Their Soul permite escudriñar en las formulaciones originales de títulos que se harían inmensamente populares en sus versiones definitivas, desde ‘634-5789’ (Wilson Pickett) a aquel ‘Respect Yourself’ finísimo en las voces de The Staple Singers, pero de fiereza casi punk cuando salió de las manos de su firmante, Mack Rice.
Es muy divertido curiosear en esas interpretaciones frescas, descuidadas y primitivas, a veces tan cómicas como ese ‘Dy-no-mite’, luego famoso a través de The Green Brothers, en el que su autor imita con silbiditos las partes concebidas para los metales. Pero nada, insistimos, fascina tanto como las canciones rescatadas del agujero negro. Los autores del libreto, Deanie Parker y Robert Gordon, no dan crédito a que maravillas como ‘Everybody Is Talking Love’, de Bettye Crutcher, hubiesen sido desechadas y condenadas al ostracismo. Quizá ahora algunas de esas joyas ignotas se incorporen de
manera tardía al canon de la mejor músi ca estadouni dense.
Llevar el soul escrito
en el alma
Una antología de 146 canciones rescata las maquetas caseras de los compositores de Stax, el mítico sello de música negra. Casi la mitad nunca fueron grabadas en estudio
P O R F E N A D O N E I R A
H
ay trabajos hermosos
y los hay esforzados. El
de Cheryl Pawelski aúna los dos requisitos.
Esta experimentada y
prestigiosa productora discográfica, cofundadora del sello Omnivore (un término que la define como pocos) y con altas responsabilidades durante años en Rhino, Concord o EMI-Capitol, descubrió hacia el año 2010 un gigantesco e ignoto archivo documental con las grabaciones originales que los compositores de Stax —con seguridad la factoría de música negra, junto a Motown, más importante de la historia— realizaban de sus canciones para mostrárselas a las grandes estrellas de la compañía y que estas las interiorizasen, se las aprendieran y procedieran a inmortalizarlas en las grabaciones definitivas. El hallazgo se antojaba valiosísimo, pero casi inabordable por sus dimensiones ciclópeas: las estanterías albergaban unas 2.000 horas de música que, para poner las cosas más difíciles, casi nunca conservaban las más mínimas indicaciones sobre títulos, autores o año de gestación. Pero era evidente que en semejante plétora de material habrían de esconderse unos cuantos tesoros —bastantes— de evidente valor sonoro e histórico.
Pawelski, ganadora de tres Premios Grammy, no se arredró. Pensó que bucear en aquellas 1.300 casetes digitales de hora y media de duración cada una era solo cuestión de tiempo, paciencia, constancia y entusiasmo. Una década más tarde, tras finalizar la escucha y catalogación de aquel legado al que nadie había prestado atención, se sintió exhausta pero eufórica. En aquellas olvidadas cintas aparecían, ocultas entre toneladas de registros sin demasiado interés, varios centenares de canciones sencillamente gloriosas. Y aún más asombroso: en 66 de los casos eran títulos que ningún artista llegó
El cantante Roebuck Pops Staples, de The Staple Singers, en una fiesta de Stax en Memphis en 1969. DON PAULSEN (MICHAEL OCHS ARCHIVES / GETTY IMAGES)
El recopilatorio destaca el relevante papel de las mujeres en el elenco de compositores, sobre el que casi no se había incidido
C R Í T I C A S M Ú S I C A
VV. AA.
Written in Their
Soul: The Stax
Songwriter
Demos
Craft Recordings /
Music As Usual
EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023 BABELIA 13
Carlos
Hipólito, en Burro, con texto de Ál-
varo Tato. DAVI D RUI Z Hipólito,
‘Platero’ y tú
La comedia de Álvaro Tato pasa revista al retrato histórico, por lo general poco halagüeño, que la literatura escrita y la tradición oral ofrecen del burro
Una ‘Hedda Gabler’ descafeinada
POR RAQUEL VIDALES
Ȝ El director Àlex Rigola profundiza
en su búsqueda de “la verdad escénica” con un nuevo experimento dentro de la caja de madera que ya usó en su versión de Tío Vania, de Chéjov, hace seis años. Ahora mete en ese espacio a otro grandísimo personaje teatral, la Hedda Gabler, de Ibsen, paradigma del aburrimiento existencial, una mujer torturada por la futilidad de lo cotidiano y que se entretiene intoxicando su círculo social, envenenando sus amistades hasta llevarlas al suicidio. Ocurre en la alta sociedad burguesa del siglo XIX, pero Rigola lo aplica obviamente a la época contemporánea. La novedad es que no lo hace introduciendo referencias obvias del presente como suele verse en las actualizaciones de clásicos, sino descontextualizando y reduciendo la trama hasta dejarla en los huesos. Por eso nos mete en un espacio de 9 × 7 metros en el que apenas caben 70 espectadores: no hay contexto ni escenografía más allá de esa caja en la que estamos encerrados y que se convierte, de hecho, en la principal protagonista de la propuesta. Por encima de Hedda Gabler y de Ibsen. No solo por sus reducidas dimensiones —hay muchas salas pequeñas—, sino porque la puesta en escena subraya precisamente eso. La luz no se apaga, nos vemos todos las caras, los actores están a un palmo. Es una renuncia expresa a la ficción: el teatro no como espacio de evasión, sino como ágora para el encuentro y la reflexión colectiva.
Esa renuncia la señala también el tono de los intérpretes. Al principio se presentan con sus nombres reales y nos informan de qué personaje van a encarnar, manteniendo en todo momento la dualidad. Se requieren muy buenos actores para este ejercicio y estos lo son. De hecho, son el principal atractivo de la propuesta, a pesar de que Rigola, en otra renuncia, no les permite apenas gestos ni emociones. Todo es susurro, contención y naturalidad. Bajando a tierra. La grandilocuencia teatral está prohibida en beneficio de “la verdad escénica” y “la esencia de la obra”.
El espacio, la intimidad, los matices…, todo es estimulante y en el Vania funcionaba bien. Tal vez porque Chéjov se presta más al susurro. Pero en este caso la simplificación es tal que el resultado es más bien prosaico. Parece que nos estén explicando las conexiones de Ibsen con el momento actual. Pero eso ya lo sabemos. La hipoteca, el trabajo, la rutina. Precisamente vamos al teatro para no ser aplastados por el tedio. En busca de lo extraordinario. De lo que nos conecta con los dioses. Esto es lo contrario. Una Hedda Gabler descafeinada.
POR J AVI ER V ALLEJ O
E
l perro es el mejor amigo del hombre, pero el asno fue su mejor sirviente siempre. Más frugal, sufrido, longevo y económico que el caballo, más apto también para soportar los climas áridos, el burro fue desde su domesticación, hará 6.000 años, hasta bien entrado el siglo XX, la fuente de energía que más esfuerzos ahorró al ser humano. Mientras que el caballo era patrimonio de minorías, el jumento sirvió de animal de tiro, de carga y de labranza de los comunes: fue el esclavo de la clase esclavizada. Las fábulas de tradición oral recogidas por Esopo y Samaniego dan idea de la prevalencia de este animal en el imaginario colectivo: es una de las tres especies que más a menudo aparecen en ellas. Burro, es pec táculo estrenado recientemente en el teatro Calderón de Valladolid, pivota en torno a la fructífera pero abrupta relación entre el pollino y el ser humano.
Protagonizada por Carlos Hipólito, la función comienza con un despertar misterioso: al desperezarse, su anónimo protagonista equino se apercibe de que ha perdido su sombra. La apertura de Hipólito en esta partida de ajedrez entre especie explotadora y especie explotada es atractiva y resuelta. Como hace 22 años interpretó a Patizanco, personaje central de Historia de un caballo, el actor madrileño tenía ya el terreno abonado para encarnar con
viveza al pariente pobre del género Equus.
El espectáculo escrito por Álvaro Tato podría haber sido una fábula sobre la crueldad humana, tal y como
apuntan sus primeras escenas, en las
que se relata la era en la que los équidos vivían en libertad, su posterior
sometimiento y la recurrencia con la
que son apaleados, incluso después
de muertos, pues la piel de su panza
se usa para hacer panderetas. EO, de
Jerzy Skolimowski, película ganadora en 2022 del premio del jurado del
Festival de Cannes, muestra precisamente la brutalidad de la especie
que se considera a sí misma hecha a
imagen y semejanza de Dios, a través de la húmeda mirada de un pollino que solo en un circo encuentra
un trato acogedor. Robert Bresson
abordó idéntico tema con mirada
más estoica en Al azar de Baltasar,
filme de 1966.
No se corresponde el provecho obtenido del burro con la estigmatización de su casta, palpable en refranes, proverbios y dichos populares: sus explotadores le denigraron
de la misma manera que se denigró
a la mano de obra esclava, para justificar el maltrato que se le daba. Si el
burro era tan borrico, tan bestia, tan
asno, se merecía los palos recibidos.
El espectáculo dirigido por Yayo Cáceres, sin embargo, pronto se desvía
de lo que apuntaba, para entretenerse en cien digresiones. Al cabo, viene
a ser una antología de obras literarias
compuestas en torno a este animal a
lo largo de los tiempos: desde las fábulas de Esopo hasta Platero y yo, pasando por El asno de oro, de Apuleyo,
y la anónima Misa del asno medieval.
Burro, en definitiva, ofrece un paseo somero por la abundante literatura inspirada en este animal, sin
más hilo conductor que la dramatización del incendio que acecha a su
protagonista: es difícil justificar que
este evoque tranquilamente la historia completa de su especie cuando un fuego lo amenaza. Con mucho
oficio, Hipólito, entregado y bien
acompañado, saca adelante cuanto
se le encomienda.
T E AT R O C R Í T I C A S
Hedda Gabler
Texto: Henrik Ibsen. Dramaturgia y dirección: Àlex Rigola. Teatro Valle- Inclán. Madrid. Hasta el 30 de diciembre
Burro
Texto: Álvaro Tato. Dirección: Yayo Cáceres. Logroño, 25 de noviembre Gira: Langreo, Toledo, Móstoles, Murcia, Madrid (del 17 de enero al 18 de febrero), Barcelona (del 8 de mayo al 2 de junio)
‘Ink’: aquí pasa poca cosa
POR MERCEDES L. CABALLERO
Ȝ Dimitris Papaioannou (Atenas,
59 años) es bailarín y coreógrafo, pero en Ink no hay danza. Porque el creador griego también es artista plástico y esta faceta es primordial y fagocitadora de todas sus obras. Se concreta a través de espectaculares imágenes en lo que parece una búsqueda perpetua de lo sublime que el creador persigue a través de una liturgia propia, también fórmula: la que une la belleza de la Grecia más clásica, a través de cuerpos masculinos perfectos, con dispositivos escenográficos de gran espectacularidad, que en Ink (cristalizados a través del agua) saben a poco. Si recientemente todo esto se ha podido comprobar en The great tamer y Transverse orientation, montajes anteriores que han visitado España desde 2017, de mayor factura y siempre rodeados de expectación y con entradas agotadas, en mucha menor medida sucede con Ink, dúo interpretativo que acaba resultando un ejercicio de plasticidad escénica en el que pasa poca cosa. A pesar de la manipulación constante de objetos y juego de luces. Y a pesar de la impresión estética que se consigue en los primeros momentos, pero que se agota enseguida. La pieza acaba resultando una mera contemplación que no termina de cuajar, porque el hastío de lo vacuo, a pesar del encanto de algunos instantes, la atraviesa.
En escena, el propio Papaioannou, que llevaba varios años y trabajos sin pisarla (en la última década solo dirigía y coreografiaba), aparece como una especie de dios todopoderoso, casi mago, ilusionista, prestidigitador y domador, autor de una criatura perfecta y desnuda que comparte obra con él e interpreta el bailarín Šuka Horn. A partir de ahí, la relación entre ellos dos, que pasa por la violencia y la opresión, el juego y el intercambio, recuerda a clásicos de la literatura como el Frankenstein de Mary Shelly, pero en la versión cinematográfica de Coppola, con aquel Kenneth Branagh impostado en una exagerada teatralidad, y a mitos de la Grecia clásica como el narciso presuntuoso que acaba amamantando a su propia criatura (literal). Un pulpo (de ahí el título de la pieza, tinta en inglés), unas espigas y una pecera redonda, una bola de discoteca, una cuerda como cordón umbilical y agua, mucha agua que funciona como paisaje, sustento e incluso líquido amniótico, podrían ser la base de un ejercicio poético que acaba simplificado en el viaje esteticista de dos hombres, no exento de clichés, pero con la firma de uno de los coreógrafos de moda en la escena internacional.
Ink
Creación: Dimitris Papaioannou Teatros del Canal. Madrid Hasta el 25 de noviembre
14 BABELIA EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023
T
iene Clarice Lispector, la escritora brasileña, un cuento maravilloso llamado Feliz cumpleaños donde narra una reunión familiar en torno al aniversario del nacimiento de la abuela. Al gran acontecimiento van llegando los distintos miembros del clan, atravesados de un notable júbilo, pues la anciana cumple 89 años y, cuando se disponen a darle los parabienes entre arrumacos, quedan petrificados con la respuesta: la vieja escupe en el suelo. Con su maestría habitual para desvendar los entresijos del alma humana, Lispector sitúa la saliva en el centro, como el acto de habla más poderoso frente a la hipocresía de unos lazos forzados, a menudo entreverados de conflictos que se disimulan en fiestas de guardar o acaban explotando malamente. Recuerdo esta fábula brillante ahora que los últimos días de noviembre me traen ráfagas de Acción de Gracias, una fiesta cuya historia ha sido acusada de endulzar el colonialismo —los peregrinos ingleses supuestamente compartieron viandas con la comunidad indígena, hoy prácticamente exterminada— y cuyos coletazos horarios encajan con el Black Friday. A partir de la medianoche, los comercios abren las puertas, da comienzo oficialmente la campaña de Navidad, y una puede acudir a partirse la crisma con sus coterráneos a la caza de un televisor rebajado.
Entre la justificación ancestral y el consumismo, sin embargo, millones de personas se arremolinan en torno al simplón pavo hormonado, y despliegan cháchara y experiencias. Yo lo hice los años que viví en Estados Unidos; probé todas las salsas posibles con que se adereza el ave —incluso la de arándanos—, y alguna se me atragantó, hasta el punto de querer reproducir el esputo de la protagonista del cuento, cosa que nunca ocurrió porque la vida, bastante menos chisposa que la literatura, nos obliga a cierto decoro. Podría relatar la vez que, en casa de una amiga, coincidimos con un vasto grupo de señoras fervorosamente religiosas, quienes, sentadas a la mesa, impusieron en los comensales un silencio sepulcral mientras ellas convocaban a sus espíritus, muy afanados en contrarrestar las blasfemias de los más jóvenes, que no sabíamos que blasfemábamos. O la extraña ocasión en que acabamos juntándonos con varias familias tan conservadoras que la conversación se encontraba dividida por género: como la sección femenina no me gustaba, y se me vedaba la entrada a la masculina, terminé jugando con los más pequeños o fumando en el jardín. Pero, ¡ah!, aprendida la lección —y releída Clarice—, también hubo tiempo de reinventar las tradiciones y, lejos del gesto iconoclasta, construir los vínculos a medida.
La noche más especial fue la primera. Dentro de la minúscula casa alquilada no hacía falta calefacción porque el horno, encendido durante horas, caldeaba el ambiente tanto como el vino que rodaba por las gargantas. Mi marido —que entonces no lo era— había decidido cocinar para todos los estudiantes internacionales del departamento, en una muestra de generosidad destinada a suavizar la aclimatación a tierras lejanas. A los manjares por él preparados se sumarían las recetas que cada quien aportaba de su origen: platos mexicanos, coreanos, caribeños, y mi contribución española. Frente a las ataduras sanguíneas y la formalidad de las sonrisas falsas, un melting pot donde también se amalgamaban los idiomas, conformando una suerte de parentesco elegido, secularizado, dibujaba la alternativa a lo infumable de los compromisos no buscados. No puedo asegurar que me casara con él debido a aquella jarana improvisada —aunque sumó muchos puntos a mi enamoramiento—, pero sí que habíamos descubierto el remedio a la maldición lispectoriana de las convenciones que oprimen en vez de promover el disfrute. Años más tarde, repetimos la jugada en el hogar de una profesora, que fue invitando a cada persona de la universidad con quien se palpaba la afinidad intelectual. Aquelarre académico sui generis.
Ahora que se acercan las Navidades, a propósito de las cenas con los cuñaos que sueñan húmedamente derogar el sanchismo, al hilo de los regalos inútiles siempre prontos a ser devueltos o arrumbados en un cajón, al calor de un sin par número de reproches, mi cabeza escudriña las estirpes voluntarias y se acuerda de otro libro: El hijo de mil hombres, de Valter Hugo Mãe. Aquí, el literato portugués congrega una serie de personajes marginados por los habitantes de la aldea —debido a su orientación sexual, a alguna incapacidad física o a estigmas relacionados con la honra femenina— y los transforma milagrosamente en familia. Una madre muere, y alguien adopta sin mediación burocrática al hijo huérfano; a la solterona condenada al ostracismo le crecen, ya mayor, parejas heterodoxas; y así se va articulando el antídoto a la soledad a partir de afectos libres trabados en el anhelo de pertenecer sin cortapisas. ¡Qué necesidad hay de pasar fatigas si podemos hilarnos una tribu! Llena de amistades, vecinos, animales no humanos, o lo que queramos. Para mí, eso es lo más valioso de cualquier celebración: escoger la compañía más amable, el cariño que emerge del trato y rechaza los corsés con que muchas veces se nos fuerza a respirar el mismo aire que quien no nos aprecia. Sólo de esta manera conseguiremos evitar el escupitajo.
La gran fiesta del pavo hormonado
¡Qué necesidad hay de pasar fatigas si podemos hilarnos una tribu! Llena de amistades, vecinos, animales, o lo que
queramos
TRIBUNA LIBRE / AZAHARA PALOMEQUE
E
l material de la obra del artista de performance Abel Azcona (Madrid, 1988) no es otro que su propia biografía. Hijo de una prostituta toxicómana, ha sido censurado por la Iglesia y ha colaborado con Marina Abramovic. En la muestra Mis familias (1988-2024), abierta en La Panera de Lleida hasta el 28 de enero de
2024, escarba en la herida de su crianza malograda.
Su actual exposición gira en torno a la idea de la familia como constructo social y político.
¿Cómo influyó la suya en su trabajo? Al no haberse cumplido los deseos de mi madre, y los derechos de ambos de haber interrumpido el embarazo, nací con una vida impuesta. En esa imposición se incluyen las familias que abusaron de mí, maltrataron, adoptaron y moldearon. Así que no solo contaminan, sino que fundamentan toda
mi obra.
¿Cuándo supo que se dedicaría al arte? Soy un hijo de puta antes que artista, el arte surgió como arma y catarsis. Tiene algo de supervivencia, algo
de transformación y algo de venganza.
¿Qué obra de arte ajena le habría gustado
crear? Cualquiera de las pinturas negras de Goya
o alguna macarrada barroca de Caravaggio.
¿Cuál es el mayor halago que le han dicho sobre su trabajo? Que es obra de Satanás.
¿Y el más extravagante? Estoy vivo gracias a tu obra. Me siento cómodo en la hostilidad, detesto
la admiración.
¿Qué libro tiene abierto en la mesilla de noche? Mientras agonizo, de William Faulkner.
¿Uno que no pudo terminar? En la tierra somos
fugazmente grandiosos, de Ocean Vuong.
¿Cuál es la película que más veces ha visto? Un triple empate entre Los siete samuráis, de Kuro-
sawa; El club, de Larraín, y Spotlight.
¿La última serie que vio del tirón? Succession,
un Rey Lear moderno.
Si tuviese que usar una canción o una pieza mu-
sical como autorretrato, ¿cuál sería? Luka, de
Suzanne Vega.
¿Qué está socialmente sobrevalorado? El nacer
por encima de todo. El vivir por encima de todo.
¿Cuál es el suceso histórico que más admira? No admiro casi ninguno, porque están escritos por quien gana. En 2020, un grupo de indígenas piurek, del Cauca colombiano, derribó la estatua de Belalcázar. Aplaudo que tras esa acción se derri-
baron cientos de estatuas de genocidas y asesinos.
De no haber sido artista sería… Un cadáver.
E N P O C A S PA L A B R A S
Abel Azcona
“Me siento cómodo en la hostilidad, detesto la admiración”
O P I N I Ó N
L A C U RVA D E L A S E M A N A
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Kurt Cobain
La Fender
Mustang para
zurdos que el
cantante tocó en
la última gira de
Nirvana, vendida
por 1,5 millones
de dólares
EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023 BABELIA 15
Hacia la disrupción creativa
Las nuevas tecnologías digitales, lideradas por la inteligencia artificial, aumentan su protagonismo en el trabajo y el talento de las industrias culturales y artísticas, en especial la audiovisual
Retina Año Cero SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023
Imagen del evento Retina Año Cero celebrado en el espacio Casa Seat de Barcelona el pasado martes. MASSIMILIANO MINOCRI
Óscar Granados
L a tecnología, con la in-
teligencia artificial (IA) liderando la revuelta, transforma radicalmente el paisaje de la creatividad. Los algoritmos conquistan territorios inexplorados en la música, la arquitectura, el diseño y las artes visuales. Nadie está a salvo. En este nuevo escenario, el ordenador se erige como un lienzo dinámico y un pincel de última generación. Tal es su fuerza que ya es un instrumento que contiene un sinfín de melodías, un completo estudio de arte, una potente cámara de vídeo y una herramienta que nos empalaga con su magia. Sin embargo, está entrando en nuestras vidas como un elefante en una cacharrería, desestabilizando todo a su paso, poniéndonos frente al espejo de nuestros propios prejuicios. Pero también se ha convertido en un aliado más en nuestras mesas de trabajo, en un artilugio que nos lleva a explorar horizontes inimaginables.
Esta ha sido una de las grandes conclusiones que han dejado los expertos del diseño y de la industria audiovisual convocados por Retina durante el encuentro Año Cero: Disrupción creativa, celebrado en Barcelona el martes pasado. “Hay un punto de ruptura” , afirmó Jaime García Cantero, director de Retina, al inaugurar la cita que ha tenido como impulsor a Santander, como socio anual a NTT Data, como patrocinador institucional al Ayuntamiento de Barcelona y como entidad anfitriona Casa Seat. “Hay una manera diferente de hacer las cosas” , agregó. La inteligencia artificial no solo se está utilizando como una herramienta para abordar problemas complejos que superan las capacidades humanas. Véase en disciplinas como la medicina, donde contribuye a la detección precoz y diagnóstico de enfermedades. El potencial de esta tecnología se despliega en la creación de diseños innovadores, abarcando el espectro más am-
plio de conceptos.
Arte vertebrador
“El diseño es uno de los temas más vertebradores del mundo” , resaltó García Cantero. La disciplina, más allá de su importancia artística, está presente en la conformación de las políticas públicas, la creación de las ciudades, en la toma de decisiones tanto en los Gobiernos como en las empresas privadas. Hablamos de diseñar futuros. Hoy, se ha pasado del “¿Diseñas o trabajas?” (esa expresión célebre que se escuchaba a menudo entre la gente de Barcelona en los años 80 y 90) al “¿Diseñas o programas?” , por esta intersección que vivimos entre las dos tendencias. “Conceptualmente, estamos en un momento apasionante” , aseguró Pepa Romero, directora general de Chazz, firma de diseño integrada en NTT Data (gigante de tecnología). La IA, según la experta, está inundando los procesos creativos en todas las actividades, no solo en las artísticas.
“Se está democratizando la capacidad que tienen todas las personas que trabajan en cualquier ámbito de acceder a herramientas que les ayu-
dan a ser creativos” , subrayó. El moment o act ual , con mi l ones de persoPau Sol ani l a, comi si onado de promoci ón del Ayunt ami ent o de Barcel ona. M.
Los algoritmos saltan a los
escenarios
Las innovaciones tecnológicas,
encabezadas por la inteligencia
artificial, irrumpen en territorios
inexplorados de la música, la arquitectura, el diseño y las artes visuales
Retina Año Cero / Disrupción creativa
2 EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023
Ballet al ritmo de la digitalización
El ballet de San Francisco se llena de inteligencia artificial. El estudio Hamill Industries —especialista en la experimentación y mezcla de técnicas emergentes y tradicionales para crear nuevos formatos de comunicación visual— ha sido convocado por la dirección creativa de la institución estadounidense, a cargo de Tamara Rojo (bailarina española y primera mujer en ocupar este cargo), para crear el espectáculo de la nueva temporada, que estará basado en una nueva versión del mito griego de Pandora. “La obra habla de situación actual, con la gran disrupción de la inteligencia artificial, como elemento y proceso creativo, pero también cómo afecta a las relaciones laborales, sociales y económicas” , dijo Anna Díaz, que forma parte del estudio con sede en Barcelona. Hamill Industries ha trabajado de la mano de Sam Shepherd, productor musical y DJ (mejor conocido como Floating Points) y la coreógrafa Aszure Barton. “Nuestra participación está en el proceso de colaboración colectiva. Lo que planteamos fue un set design visual: trabajamos en la generación de contenido visual y en la generación de efectos lumínicos y una serie de efectos que pasan en el escenario” , mencionó durante el cierre de la segunda edición de Retina Año Cero. “Hemos trabajado mucho a nivel narrativo para que lo visual dialogue mucho con la coreografía, movemos pantallas en momentos específicos, se articula en el escenario casi una caja de Pandora, y trabajamos con la luz como lenguaje, como representación dramatúrgica y utilizando la música como inspiración muy fuerte” , recalcó.
Hamill Industries (fundada por Anna Díaz y Pablo Barquín) se han apoyado en la inteligencia artificial para crear la puesta en escena. “Usamos cosas muy distintas, algunas veces las bases de esas herramientas es la programación, por ejemplo. Con la IA y la disrupción de herramientas de generación de imágenes, nos pareció interesante integrar esas técnicas en la investigación de nuestro estudio” , afirmó. Es decir, que a partir de la imagen introducida en el ordenador, los diseñadores empiezan a explorar sus distintas formas. “Podíamos entrenar a un algoritmo para reproducir a un ser humano, pero qué pasa si en ese entrenamiento no lo termino y qué pasa si subo imágenes que no corresponden al ser humano. Buscamos errores y la representación imperfecta” , indicó. Y eso se muestra en la puesta en escena. “El ballet quiere hablar del momento disruptivo por el que estamos pasando. Pero en ningún caso inteligencia artificial sustituye a una persona en la obra” , aclaró. Los artistas llevan un año trabajando en este espectáculo, que verá la luz en 2024.
Anna Díaz, cofundadora y directora creativa del estudio Hamill Industries. M.M.
Desde la izquierda, Jaime García Cantero, director de Retina, conversa con María José Romero, directora general de Chazz, del grupo NTT Data; Esther Rizo, diseñadora e investigadora de nuevos medios; y Georgina Sala Gasol, head of Experience Desing de Zurich
Insurance. MASSIMILIANO MINOCRI
en nuevos medios, esta herramienta no sustituye a la mente humana, sino que le da más valor, la potencia, la pone a prueba. “Nunca nos hemos enfrentado a un reto más creativo que este, porque, por ejemplo, cada vez que se intenta generar una imagen con Midjourney o DALL-E se utilizan palabras, que básicamente significa crear una historia” . En este sentido, explicó Rizo, el hombre y el ordenador se complementan y no compiten entre sí. “Todo el mundo tiene miedo, porque nuestra creatividad y la de máquina se está poniendo en un juego de comparaciones” , comentó.
En esta suma de inteligencias, lo más rico es generar algo con un fin y un propósito positivo. “Gracias a la inteligencia artificial tenemos una hoja en blanco donde todo es posible, pero hay que poner a la persona en el centro y luego el algoritmo” , destacó Georgina Sala Gasol, head of Experience Design de Zurich Insurance. La experta dijo que si bien estamos en un momento donde una tecnología está anegando a la economía en su conjunto, solo aquellas empresas o personas que tengan una buena ejecución de la idea forjada, en conjunto con la IA, serán las que tendrán éxito. “Al final todos cocinamos, pero no todos lo hacemos igual. Hay gente que tiene estrellas Michelin porque han sabido hacer con un tomate y una gamba una cosa innovadora” , destacó. La creatividad, abundó Sala Gasol, es también poner los ingredientes correctos, los
Disrupción creativa / Retina Año Cero
Pasa a la página 4
nas utilizando algún tipo de IA (de acuerdo con IBM, un 35% de las empresas a nivel global están empleando esta tecnología en su negocio, mientras que un 42% la está explorando), es único y está teniendo impacto. “Es que ahora mismo, si teníamos un pensamiento divergente con 50 ideas, ahora tenemos 100 y una herramienta que nos ayuda a hacer de esas ideas las mejores, y quizás llevándonos a lugares u océanos que antes nunca hubiéramos explorado” , indicó la directora general de Chazz. “Estamos viviendo el año cero de utilizar de manera democrática una herramienta que hace que la creatividad sea exponencial en el ser humano. Hace que en los procesos de trabajo, las conversaciones sean mucho más ricas” . Además, se dedica menos tiempo a labores redundantes y repetitivas. “Lo que busca la IA es automatizar esas tareas que no aportan
valor añadido” , concluyó Romero.
Democracia vs autenticidad Si buscamos una comparación más sencilla, podríamos decir que la expansión de la IA está teniendo un impacto similar a cuando los muebles de Ikea se volvieron populares. Gracias a la empresa sueca “hoy somos un poco más decoradores, cuidamos lo que hacemos en nuestros hogares” , dijo Romero. Pero, ¿hasta dónde llega la creatividad de una persona que utiliza la IA? ¿Se está creando algo novedoso cuando se usa esta tecnología? Para Esther Rizo, diseñadora e investigadora
O
Retina Año Cero / Disrupción creativa
4 EL PAÍS, SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DE 2023
Óscar Granados
L a inteligencia artificial (IA) es
casi omnipresente. Está en el servicio de búsqueda en la web; en el feed de novedades de las redes sociales; en el mapa electrónico que usamos cuando nos perdemos por la calle; en la pantalla de la televisión al ver nuestra serie favorita y en la aplicación que usamos para escuchar música. Mientras esta tecnología nos ayuda a explorar nuestra creatividad, por otro lado, nos arrastra a un mundo en el que las recomendaciones, basadas casi siempre en nuestro historial, nos dejan muy poco espacio para descubrir otras formas de pensar. “El algoritmo reduce tu capacidad, es una caja de resonancia, no te cuestiona, te reafirma” , afirmó Jaume Ripoll, cofundador de Filmin, durante el encuentro Año Cero: disrupción creativa, organizado por Retina y celebrado en Barcelona el martes pasado.
“Y la consecuencia de esta recomendación algorítmica ha hecho que cierto tipo de audiovisual se parezca mucho. Hemos vivido en los últimos 10 años una sobreproducción” , subrayó el representante de esta empresa, fundada en 2007, que ofrece bajo demanda cine y series de televisión a través de suscripción. “Es verdad que algunos espectadores se están empezando a cansar de que todo se parezca tanto. Y en esta idea de clones, en una plataforma como la nuestra, encuentran su espacio” , dijo. El desafío para
esta compañía, como para otras que uti l i zan l a IA, es cómo consegui r
Cómo navegar en un océano de películas, series y música
El funcionamiento de las plataformas, aunque valioso en la prescripción, proyecta sombras
sobre el consumo y la producción de contenidos
cuales van desde la elección de un buen equipo, el uso de herramientas tecnológicas, la elaboración de ideas novedosas y el correcto conocimiento de las necesidades del cliente o usuario. “En el caso de Zurich Insurance, gracias a los datos y a la IA estamos consiguiendo ir a ciertos productos de prevención del siniestro” , agregó. “Creamos algoritmos, pero nuestro rol es combinar la parte humana con la tecnológica y el negocio. Somos una empresa que tenemos que tener unos resultados a final del año y no todo puede ser diversión” .
Sin embargo, esa ola de innovación, que avanza sin freno en las disciplinas artísticas y en el ámbito empresarial, aún no ha alcanzado al sector público. “Necesitamos disrupción creativa en las instituciones, estamos en un mundo en cambio, desconfigurado. Necesitamos construir nuevas coherencias y estamos haciendo las cosas muchas veces con los métodos del siglo XX y estructuras del siglo XIX” , explicó Pau Solanilla, comisionado de Promoción de Ciudad, en el Ayuntamiento de Barcelona. “Tenemos que abrir corredores para contaminar los centros de poder” , añadió durante su intervención. “Necesitamos un choque de modernidad para la elaboración de las políticas públicas. También una de las reflexiones que hay que hacer es cómo el diseño, la creatividad, es una herramienta indispensable para el diseño de nuevas
políticas públicas” .
Barcelona en la mira
El representante del Ayuntamiento confía en que Barcelona avance rápidamente hacia una mayor modernidad debido a la tradición histórica que tiene la ciudad de reinventarse y emprender. Además, resaltó la importancia de la industria creativa en la economía local, que representa el 14% de los empleos en esta metrópoli. “[El porcentaje] es mayor que el aporte del turismo” , aseguró. La atracción de ese talento, proveniente de distintas partes del mundo, según Solanilla, no solo se percibe como una oportunidad para la zona, sino también se visualiza como parte de la solución a diversos problemas relacionados con el cambio climático o las desigualdades. “Necesitamos activismo en el sector del diseño para construir nuevas coherencias como aliadas para caminar hacia la economía de la sostenibilidad” , señaló. Lo que es fundamental, dijo, son buenos contadores de historias que sepan interpretar lo que viene por delante: el futuro, que nos pisa los talones.
el espectador se sienta interpelado o seducido en un mar repleto de millones de contenidos.
Por un lado, mencionó Ripoll, los usuarios tendrían que cuestionarse más el modelo de consumo: “¿Qué veo? ¿Veo lo que me dicen que tengo que ver?” . Para este empresario, entrar en una plataforma es como visitar un museo: se puede ser el turista que sigue la guía sugerida, sin hacer el más mínimo esfuerzo, o puede ser aquella persona que va a la quinta planta del Louvre a descubrir que obras se exponen allí. “El espectador se mueve entre dos parámetros actualmente: la nostalgia y la novedad, ver aquello que te hace sentir cómodo, puede ser una serie o una peli, o ver eso que te dicen que tienes que ver. Entre estos dos polos hay un mundo enorme a ex-
plorar y no hay una solución única” .
Seducir al espectador
A pesar de ello, Ripoll sostuvo que la IA y el papel del prescriptor de contenido es relevante. “De lo contrario, es entrar en una plataforma y ponerse delante de muchos pósteres de los cuales se conoce solo un 5%… Claro que no voy a ver 100 tráilers, ni leer 100 sinopsis. ¿Cuál es el camino que me va a seducir como espectador? No hay una respuesta única. Ninguna de las plataformas, locales y globales, después de 10 años, han sido incapaces de dar respuesta a esa pregunta” . “El algoritmo claro que te marca” , secundó Sergio Caballero, artista multidisciplinar conocido por ser fundador y responsable de la identidad visual del festival Sónar. “Y a veces está bien, porque de una manera real puedes ver cuántas escuchas tiene [un grupo o un artista] en un país” , agregó.
A nivel creativo, añadió, se está viviendo “un momento supermágico” . Hoy, ser músico es mucho más sencillo que en el pasado, pues ya no se tiene que ir necesariamente a la escuela, explicó Caballero. La democratización de la tecnología ha contribuido a este fenómeno. “El problema es que todo mundo se copia, porque utilizan las mismas herramientas. Esto ya pasó con Photoshop y los filtros… Todos hacen lo mismo y se pierde la magia del autor” , recalcó. Y en ese sentido, al tener piezas casi idénticas, es un buen momento para incentivar a la imaginación y romper con lo que ya está escrito. “Hay que ser mucho más
creativo que antes” .
Desacelerar procesos
Para Bárbara Farré, directora de cine, la llegada de la inteligencia artificial ha contribuido en la industria a resolver problemas como crear un set de un mundo irreal con el mínimo presupuesto. Sin embargo, “mucha gente está utilizando la IA para escribir guiones, pero creo que nos estamos perdiendo muchas cosas, estamos perdiendo el valor del tiempo, el darle tiempo a las cosas” , destacó. Esto, según Farré —conocida por las series Todas las veces que nos enamoramos y Selftape—, responde a que hay un apetito feroz en las plataformas por renovar constantemente su oferta. “Se nos está exigiendo cada vez más crear contenido en exceso… Yo soy más partidaria de ir poco a poco y creer en mis intuiciones. Si haces cine para que sea un producto que funcione allí se pierde la magia de lo que es contar historias. Soy un poco romántica” , afirmó.
Farré también criticó la forma en que las nuevas generaciones consumen contenido. “El espectador más joven necesita cada vez de más estímulos, porque si no, cambia; el producto le aburre” , agregó. “Somos la primera generación que lo tiene todo a su disposición, pero tenemos la misma limitación que todas las que nos han precedido: solo tenemos una vida para ver, vivir, escuchar. En ese dilema de la abundancia estamos todos atrapados: en no saber qué hacer” ,
concluyó Ripoll.
De izquierda a derecha, Jaime García Cantero, en conversación con Sergio
Caballero,
cofundador de Sonar; Bárbara Farré, directora de cine; y
Jaume Ripoll, cofundador de
Filmin. M. MINOCRI
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Estas herramientas elevan exponencialmente la imaginación y enriquecen las conversaciones y los procesos de trabajo
Gracias a la IA la humanidad tiene una hoja en blanco donde todo es posible, pero siempre que se ponga a la persona en el centro
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