Periódico El país 26 de Noviembre 2023 (Sólo texto)

 www.elpais.com E L P E R I Ó D I C O G L O B A L


DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 | Año XLVIII | Número 16.925 | EDICIÓN NACIONAL | Precio: 3,50 euros


EN EL NOMBRE DE LAS VÍCTIMAS. Miles de personas se manifestaron ayer en varias ciudades de España para denunciar la violencia machista. En Madrid, fueron dos marchas: en la de la mañana estuvo la nueva ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, y por la tarde, la exministra 


Irene Montero. Las concentraciones fueron un homenaje a las 52 asesinadas por sus parejas y exparejas este año. / JAIME VILLANUEVA P34 Y 35


EL PAÍS SEMANAL Un número especial de gastronomía con grandes reportajes, además de la Guía Gastro, repleta de pistas sobre dónde comer y beber bien 


El Ejecutivo y el Legislativo afrontan una ofensiva judicial sin precedentes en democracia por la futura ley de amnistía, que eliminará los delitos de los encausados por el ilegal procés catalán. Desde hace semanas, togados de toda España protestan y lanzan invectivas pese a las limitaciones que les impone la ley. El Consejo General del Poder Judicial ha estado en los últimos 25 años bajo control casi exclusivo del PP, que ha impuesto así la mayoría de nombramientos y cargos. PÁGINAS 24 Y 25 


El poder Judicial


se manifiesta contra el Ejecutivo y Legislativo


Una ofensiva inédita de los jueces contra 


la amnistía


La vicepresidenta cuarta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, hace una contundente defensa de la polémica ley de amnistía para los encausados por el procés. Primero, porque ha frenado el paso a los ultras y “puede tener consecuencias positivas en el terreno de la convivencia” y en “el clima inversor” en Cataluña. Pero también porque despeja la aprobación de los Presupuestos. 


“Nos va a permitir mejorar el escudo social con leyes progresistas. Acometer grandes transformaciones con el Plan de Recuperación”, afirma. En una entrevista realizada el viernes, Montero condiciona la eliminación de las ayudas al comportamiento de la inflación en el primer semestre de 2024, anuncia ajustes para llevar el déficit al 3% del PIB, y llama a pactar la reforma de la financiación autonómica entre PSOE y Partido Popular. PÁGINAS 22 Y 23 Un agónico segundo intercambio de rehenes israelíes por presos palestinos evidenció ayer la fragilidad del pacto alcanzado por Israel y Hamás que ha dado un respiro a la población de Gaza. El grupo islamista denunció “violaciones” por parte de Israel —entre otras cosas, por la lenta llegada de la ayuda humanitaria al norte de la Franja— y la tregua de cuatro días a punto estuvo de saltar por los aires. Fue necesaria la mediación de Qatar, Egipto y EE UU para impedir que el ejército de Netanyahu reanudara los bombardeos y se concretara, con retraso, el canje: 13 rehenes israelíes por 33 prisioneros palestinos. Anoche flotaba cierto optimismo en el ambiente ante la posibilidad de que el alto el fuego pudiera extenderse uno o dos días más. PÁGINAS 2 Y 3 El insólito episodio del despido y la readmisión, en cuestión de días, de Sam Altman al frente de OpenAI tiene múltiples explicaciones, pero en su desenlace ha tenido mucho que ver el dinero. Tanto los empleados como los inversores de la empresa que ideó ChatGPT tenían poderosos incentivos económicos para la vuelta del directivo. La crisis puede darse por cerrada de momento, pero los problemas de gobernanza y las 


tensiones en su seno siguen latentes. PÁGI NAS50Y51


Un agónico canje de rehenes por presos


muestra el frágil pacto de Israel y Hamás Qatar, Egipto y EE UU tuvieron que mediar para evitar que se rompiera el acuerdo y volvieran los bombardeos sobre Gaza. Crece la esperanza en una extensión de la tregua 


MARÍA JESÚS MONTERO Vicepresidenta cuarta y ministra de Hacienda “La amnistía nos va a permitir 


mejorar el escudo social”


El dinero


impone su ley en la insólita 


crisis de OpenAI


No hay tiempo


para el mañana de los 


palestinos Luz Gómez P2


La guerra soterrada de Israel: cómo los espías actúan en Cisjordania P6 Sánchez, convencido de que su posición en el conflicto tiene el respaldo público P26 Gamarra sigue de secretaria general del PP pero pierde 


la portavocía P27


El PNV propone a Imanol Pradales como candidato


a lehendakari P30 Y 31 


Sumar y Podemos, una ruptura


anunciada


en tres actos P28 Y 29


JOSÉ MANUEL ROMERO, Madrid


LUIS DE VEGA, Jerusalén


CLAUDI PÉREZ


J. SÉRVULO GONZÁLEZ, Madrid MIGUEL JIMÉNEZ, Washington


INTERNACIONAL


Y


después de la tregua, ¿qué? Es una pregunta evidente, que sin duda le han hecho a Israel los mediadores más directos, Qatar y Egipto. Pero el mundo estaba necesitado de un respiro humanitario tras siete semanas de masacre. Hay tregua, pero no hay tiempo para el mañana de los palestinos. El Gobierno de Israel está ebrio de impunidad y odio, y eso es exactamente lo que está alimentando en la sociedad israelí.


Gideon Levy, periodista del diario israelí Haaretz, argumentaba hace unos días que habrá guerra, esta u otra, mientras los israelíes sigan aferrados a su victimismo, ignorantes de lo que sucede en Gaza/Palestina, narcotizados por unos medios de comunicación que les censuran las imágenes de las matanzas. Por ideas como esta, Shlomo Karhi, ministro de Comunicaciones, ha solicitado que se sancione al periódico. El genocidio palestino se obra en nombre del pueblo israelí, pero este no debe conocer lo que se hace.


¿Cómo es posible que tras la tregua vuelvan los bombardeos de hospitales, las masacres de gente que huye, la destrucción de refugios de la UNRWA, la muerte programada por el bloqueo de alimentos y medicinas? ¿Puede Israel asumir el coste de rematar el genocidio en marcha? Netanyahu piensa que sí, y no hay que menospreciar su talento político.


Las presiones internacionales que harían posible un alto el fuego permanente no existen. La Unión Europea hace tiempo que dejó de ser un interlocutor respetado por Israel, y el último episodio ha sido el escarnio diplomático al que ha sometido a España y Bélgica tras la visita de Pedro Sánchez y Alexander De Croo como representantes de turno del Consejo de la Unión Europea. Rusia está enfangada en sus propias guerras, en Ucrania y, en distinto sentido, en Siria (Israel le preocupa solo en la medida en que viven allí más de dos millones de judíos rusos, avanzadilla de sus intereses). Los países árabes siempre han sido despreciados por el supremacismo judío de la clase política israelí, que los toman como meras comparsas de sus planes de expulsión de los palestinos y anexión de Cisjordania y Gaza. Solo Estados Unidos podría lograr algo, pero la Administración de Biden carece de ambición para solucionarlo. 


A los palestinos no les quedan muchas opciones. La hamasización de la sociedad es un resultado inevitable, a pesar del alto precio que se está pagando: a fin de cuentas, Hamás ha sacado la causa palestina de la postración en que la política oficialista la tenía sumida. Hay otras vías de resistencia, como el movimiento pacífico de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel, aunque Occidente lo criminaliza igualmente. El derecho a la resistencia, reconocido por Naciones Unidas, no lo olvidemos, es innegociable a ojos de una juventud enterrada en vida por la ocupación, el bloqueo y el apartheid israelíes. Cuando algún día se ponga fin a la masacre, Israel comprenderá que ha perdido la guerra, aunque 


Netanyahu la gane.


Luz Gómez es catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Ma- 


drid.


La tregua entre Israel y Hamás cumplió ayer su segundo día pese a dar muestras evidentes de fragilidad. Está claro que cualquier chispa puede hacer que el pacto sellado el miércoles salte por los aires. Eso hizo, por un lado, que se retrasase varias horas el intercambio de rehenes por presos —se preveía que se canjearan 20 secuestrados (13 israelíes y siete extranjeros) por 39 prisioneros palestinos—. Hamás informó durante la tarde de ayer de que demoraba el intercambio porque Israel estaba incumpliendo lo pactado con “muchas violaciones” del cese de hostilidades, y su brazo armado, las Brigadas Ezedín al Qassam paralizaron el proceso por la tarde, cuando, según fuentes militares israelíes, ya estaba en marcha en la franja de Gaza la liberación de secuestrados. A última hora de ayer, tanto Hamás como el ejército israelí informaron de que los rehenes estaban de camino al cruce de Rafah en manos del Comité Internacional de la Cruz Roja. Posteriormente, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar informó de que Israel había empezado a liberar a los palestinos, según el diario Haaretz. 


Nuevamente, como principales mediadores, Qatar, Egipto y EE UU salieron al rescate. Eso permitió que se mantuviera la ausencia de bombardeos en Gaza, que Israel amenazó con retomar a medianoche; que finalmente se realizara el intercambio de cautivos de ambos lados, y que se agilizara el reparto de comida y ayuda humanitaria hacia el norte de la Franja. Precisamente ese insuficiente flujo a la zona más golpeada por la contienda fue el primer argumento esgrimido por los islamistas para echar el freno antes de que las aguas volvieran a su cauce ya avanzada la noche. 


El Gobierno de Qatar anunció la liberación de 13 rehenes israelíes y 7 extranjeros en Gaza, así como la excarcelación por parte de Israel de 39 palestinos, seis mujeres y 33 menores. Durante esas horas de incertidumbre, el emir catarí, Tamim bin Hamad Al Thani, conversó con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. 


Pese a las denuncias de Hamás, el movimiento islamista que gobierna Gaza se mostró dispuesto a seguir aceptando propuestas de los mediadores y avanzar en “nuevos acuerdos”, según dijo a la cadena catarí Al Jazeera Taher Al-Nunu, uno de los responsables políticos de la milicia. La destrucción del grupo islamista sigue siendo el principal objetivo de Israel en la guerra en reacción a la matanza de 1.200 israelíes el 7 de octubre. 


Biden también alberga esperanzas de que el alto el fuego pueda ser ampliado. Una delegación de Qatar llegó ayer a Israel en lo que algunos interpretan como un intento de avanzar en esa dirección. Egipto anunció también con cierto optimismo que trabaja para extender uno o dos días la tregua y que el intercambio de rehenes por presos pueda ser mayor de lo planteado inicialmente —el acuerdo alcanzado el miércoles contempla el canje de 50 prisioneros por 150 de los secuestrados por Hamás el territorio israelí—. 


Hamás, que informó hace días de la muerte de 60 rehenes y de que los bombardeos israelíes le impiden tenerlos bajo control a todos, habría localizado a un grupo de 10 o 20 más secuestrados en las últimas horas. Eso podría allanar el camino para ampliar el actual acuerdo de tregua, que concluye mañana. Israel estima que la milicia fundamentalista estaría en disposición de llegar a liberar a 30 secuestrados más de los 50 pactados en un principio, según fuentes citadas por Haaretz. 


La tarde, como la del viernes, estuvo salpicada de algunos incidentes en los alrededores de la prisión israelí de Ofer, ubicada en Betunia, en la Cisjordania ocupada, donde al menos dos palestinos resultaron heridos por 


ANÁLISIS / LUZ GÓMEZ


No hay tiempo para el mañana


Hamás e Israel logran un segundo


intercambio de rehenes por presos


La milicia había paralizado el acuerdo tras asegurar que se incumplía la entrega de ayuda


LUIS DE VEGA, Jerusalén


ENVIADO ESPECIAL


Un vehículo de la Cruz Roja trasladaba ayer supuestamente a varios rehenes tras ser liberados por Hamás, en el paso fronterizo de Rafah entre Egipto y Gaza./IBRAHIM ABU MUSTAFA (REUTERS)


CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ


Qatar, Egipto y EE UU acudieron de nuevo al rescate como mediadores El alto el fuego da más tiempo a la población para abastecerse 


O


INTERNACIONAL


Decenas de jóvenes corean una y otra vez “¡Hamás, Hamás, Hamás!”. El verde de las banderas de la milicia fundamentalista se impone en la celebración que tiene lugar en Cisjordania por la salida de presos palestinos de prisiones israelíes. Son el primer grupo de 33 excarcelados a cambio de rehenes israelíes, acordado en paralelo a la tregua de cuatro días en la guerra. Algunos de los beneficiados agradecen y apoyan al movimiento fundamentalista mientras son agasajados por el pueblo en la localidad de Betunia, donde se ubica el penal israelí de Ofer y donde fueron reunidos antes de ser excarcelados.


“Israel es el país de la injusticia. Hamás es el más grande y el más noble”, asegura convencida Hanan Barguti, de 59 años, enfatizando con el dedo índice tieso nada más recuperar la libertad después de tres meses entre rejas. Luce emblemas de Hamás en la frente y sobre los hombros para que no quede duda de a quién apoya. Apenas puede andar en medio de la masa. Son muchos los que rodean y tratan de saludar a esta mujer que mantiene en prisión a cuatro hijos. 


Queda claro que el grupo fundamentalista, cuyo brazo armado llevó a cabo el ataque del 7 de octubre en Israel con 1.200 muertos y que desató la actual contienda, cuenta con numerosos y orgullosos adeptos en Cisjordania. Este es territorio tradicional de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), pero muchos de los excarcelados se pavonean sacando pecho por Hamás en la celebración popular de la tarde del viernes. 


“Seguimos adelante a pesar del dolor, a pesar de la sangre, a pesar de la matanza de niños y mujeres en Gaza y de los hogares que fueron destruidos y demolidos. Hamás nos ha dado más orgullo y dignidad que los presidentes de todo el mundo... Los presidentes del mundo no podían ofrecernos la libertad, pero Hamás nos dio la libertad”, lanza Hanan Barguti en un mitin que improvisa rodeada de sus familiares y de decenas de jóvenes que la escuchan como si de un líder popular se tratara.


Barguti fue arrestada el 6 de septiembre por las fuerzas de ocupación de Israel en el pueblo cisjordano de Kobar. Desde entonces se encontraba en la cárcel israelí de mujeres de Damon. Allí debería haber permanecido bajo detención administrativa, hasta el 3 de enero de 2024, según la orden emitida por las autoridades israelíes, que la acusa de pertenecer a Hamás, y a la que ha tenido acceso EL PAÍS.


Minutos antes, con los nervios a flor de piel de cientos de personas ante la inminente llegada del grupo de expresos, dos operarios descargan dos grandes altavoces de un coche delante de la sede del Ayuntamiento de Betunia. Han de abrirles un pasillo para avanzar. Está claro que, pese a la exigencia de Israel de que no haya celebraciones, la fiesta no la para nadie.


Cuando todos los presentes calientan motores para la gran bienvenida, las ráfagas de viento recuerdan que los efectivos del ejército israelí están cerca lanzando botes de humo. Los gases lo inundan todo y las toses se generalizan junto a los picores de garganta y la dificultad respiratoria. Algunos temen una incursión militar para frenar los festejos, pero finalmente no la hay.


Desde primera hora de la tarde había disturbios con los militares israelíes apostados delante de la cárcel de Ofer, donde los 33 menores y mujeres fueron entregados a la Cruz Roja. Otros seis recuperaron la libertad en Jerusalén, con lo que el total del grupo son 39. El pacto prevé nuevas liberaciones hasta mañana a cambio de la salida de rehenes en manos de Hamás en Gaza. 


Laith Othman, de 17 años, es el primero de los presos en avanzar por la calle central de Betunia que lleva al Ayuntamiento. Comenta, sin bajarse de los hombros de quien lo pasea triunfal y mientras saluda, que Israel les amenazó con llevarlos de nuevo a la cárcel si había celebración. No hace caso ni él ni ninguno de los presentes.


Otra de las mujeres excarceladas, Sarah Abdallah, de Nablus, cumplía una condena de ocho años. “Hamás me liberó con el acuerdo y estoy extremadamente orgullosa y agradecida”, dice alzando la voz en la escalera del Consistorio. Abdallah pidió lanzar un mensaje a Yahia Sinwar y Mahamed Deif, los cerebros del ataque del 7 de octubre. “Estoy orgullosa de Sinwar y Deif porque son los únicos que estuvieron a nuestro lado”, añade delante de un grupo de autoridades. Uno de los presentes es el ministro encargado de prisioneros, Qadura Fares, sonriente y optimista. Tanto que, entre bromas, se ve en un día de estos en paro. “El día que liberen a todos, me quedaré sin trabajo”, afirma sin, al mismo tiempo, olvidar que en 


las cárceles israelíes quedan todavía unos 8.000 palestinos.


Palestinos excarcelados apoyan al


movimiento fundamentalista que mató a 1.200 israelíes el 7 de octubre “Nos da más orgullo que 


los presidentes”


disparos de militares apostados delante del penal. Es en esas instalaciones donde los reos cisjordanos son transferidos a Cruz Roja para su definitiva liberación y reencuentro con sus familias en el Ayuntamiento de Betunia. Otros, con residencia en Jerusalén Este, salen desde una comisaría israelí de esa ciudad. De forma paralela, Hamás entrega a Cruz Roja los rehenes para que esta institución, con décadas de experiencia en estos canjes, los lleve hasta las autoridades israelíes junto a la frontera de Gaza con Egipto.


El enclave palestino, donde Israel ha matado a más de 14.500 personas, sigue viviendo gracias al acuerdo de alto el fuego escenas inéditas en los últimos 50 días, marcados por el conflicto bélico que comenzó el 7 de octubre. Miles de personas se agolpan en las calles seguras de que no serán objetivo de las tropas de ocupación. En el lado israelí, los medios publican los rostros de los rehenes que han sido ya liberados y que, hasta ahora, engrosaban los carteles distribuidos por todo el país junto a la leyenda “traedlos a casa”. 


El alto el fuego otorga más tiempo a la población de la Franja para abastecerse y hacer frente a las enormes necesidades que arrastran tras más de siete semanas sin apenas acceso a agua, alimentos, medicina, electricidad o combustible. Un convoy de 59 camiones consiguió llegar al norte de la Franja con diversa ayuda. Seis llevaban alimentos de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) y 53 pertenecían a la Media Luna Roja, según confirmó a EL PAÍS la portavoz de esta institución, Nebal Farsakh. “Nuestros equipos pudieron descargar en el norte y regresar al sur de Gaza sin problemas”, añadió. Es la mayor caravana de este tipo hasta la fecha desde que se abrió el 21 de octubre el paso sureño de Rafah, fronterizo 


con Egipto.


Camiones


Dos centenares de camiones accedieron en las últimas horas a la Franja por ese punto con comida, agua, equipos sanitarios y material para facilitar el refugio de los habitantes, según las autoridades de Israel. Además, llegaron cuatro camiones con combustible, esencial para alimentar los generadores con los que hacer frente al apagón eléctrico con que Israel castiga a la Franja, y otros cuatro de gas que permitirán a algunos gazatíes cocinar. En todo caso, la propia ONU reconoce que el flujo de ayuda que se está distribuyendo, muy inferior a la que llegaba a la Franja antes de la crisis generada por la guerra, es insuficiente. 


La ONU informó también de la evacuación de 21 pacientes críticos desde el norte de la Franja, donde la situación de los hospitales por los ataques israelíes es crítica desde hace semanas, según las autoridades sanitarias locales. 


Israel ha distribuido imágenes de los encuentros de algunos de los 13 rehenes liberados el viernes con sus familias tras comprobar en un centro médico que no sufren daños físicos importantes. En el lado cisjordano, la localidad de Betunia fue una fiesta para recibir a 33 prisioneros palestinos. 


L. DE V., Betunia


Asil al-Titi, una mujer de 23 años del campo de refugiados ocupado de Balata en Cisjordania, es recibida por amigos y familiares poco después de ser liberada de una cárcel israelí, el viernes a última hora./ZAIN JAAFAR (AFP) CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ


“Seguimos adelante a pesar de la


matanza de niños”, cuenta un exrecluso Pese a la exigencia de Israel de que no haya celebraciones, la fiesta continúa Hamás cuenta con numerosos y fieles adeptos en Cisjordania 


INTERNACIONAL


Ziv Balensiano fotografía a su acompañante Galit ante una placa con mensajes en solidaridad con los rehenes israelíes en Gaza. Como otros miles durante la jornada, se han acercado a la hoy rebautizada como Plaza de los Rehenes y los Desaparecidos de Tel Aviv para celebrar el regreso de los primeros 13 de los 240 secuestrados israelíes en Gaza, y


en silencio decir al resto que no los olvidan. Balensiano, de 59 años, resume: “Para nosotros, los israelíes, no es como que nos hayan secuestrado a 240, sino a todo un país”. 


Todo un país es el mismo que se emociona y comparte en redes sociales las primeras imágenes del reencuentro entre los liberados (niños y mujeres) y sus familias tras 49 días de cautiverio: Ohad Munder-Zichri, de nueve años, corriendo por el pasillo en dirección a su padre; Yoni Asher de nuevo junto a su esposa y sus dos hijas; o la pequeña Amelia Aloni sonriendo mientras abraza a su abuela.


No es solo la emotividad universal del momento. Es también la importancia en el carácter israelí del regreso de los rehenes, sea a través de operaciones militares de rescate o de canjes por miles de presos. Y del contrato no escrito por el que el


Estado hará siempre todo lo posible por traer de vuelta a sus ciudadanos.


Es, por una parte, una extensión de la máxima militar del “no dejar a nadie atrás” en un país con servicio castrense obligatorio de entre dos y tres años —para hombres y mujeres— y en el que el ejército aparece, sondeo tras sondeo, como la institución más valorada. Estos días las empresas compiten por ofrecer los mejores descuentos a los soldados. Mokady-Eldan, profesora de 38 años, da una clave: la identidad judía. El valor que, como otras minorías históricamente perseguidas, sigue dando a la unidad, pese a contar hoy con un Estado en el que ejercen como una mayoría privilegiada. “Los judíos crecemos en el ethos [carácter] judío-israelí de que sobrevivimos desde hace 2.000 años porque estamos juntos. Voto a Meretz [el partido de izquierda pacifista], no soy religiosa, pero en mi educación está la sensación muy profunda de que si algo le pasa a uno, nos pasa a todos. Es algo de lo que uno no puede desconectarse”, cuenta. 


Son dos ideas muy presentes en las pancartas, pintadas y hasta cartas escritas a mano que personas anónimas dejan en la plaza en solidaridad con los secuestrados. “Hasta que ellos no estén aquí, nosotros estaremos allá”; “Nuestro corazón está preso en Gaza”; “Nunca más”. Este último, famoso lema extendido tras el exterminio de unos seis millones de judíos en el Holocausto. Una mesa de sabbat —símbolo de la cena que reúne cada semana a las familias judías— recuerda a los ausentes con 240 sillas vacías. Cuando los primeros rehenes liberados iban camino del hospital, la radio militar ponía una famosa canción de Arik Einstein, quizás el cantante nacional más querido: Qué bien que volviste a casa.


Es el “contrato sagrado”, como lo llamaba este jueves en el diario Maariv uno de los comentaristas políticos más influyentes de Israel, Ben Caspit, al comparar el actual canje con el del militar Guilad Shalit en 2011 por más de 1.000 presos palestinos. “El trabajo de un soldado es defender al Estado, a los ciudadanos, a los niños, y no al revés. Por eso el Estado tiene que pagar un precio, pero no cualquier precio, para liberar a un soldado capturado en acto de servicio. Cuando un niño es secuestrado en su cama, el Estado debe pagar cualquier precio. Si no, la empresa sionista deja de tener sentido y se viene abajo el principio organizativo de nuestra soberanía”, escribía.


No ha hecho falta pagar “cualquier precio”. Ha sido tan bajo (tres presos por cada rehén, acompañado de una tregua y la entrada de más ayuda humanitaria al sur de Gaza) que apenas ha generado protestas. Y muestra la capacidad de Israel —con su abrumadora superioridad militar y el crédito diplomático tras la incursión del 7 de octubre— de marcar el paso a Hamás, a diferencia de 2011, cuando entre los excarcelados por Shalit estaba Yahia Sinwar, el hoy escondido líder de Hamás que ideó el ataque sorpresa y al que Israel se refiere como “hombre muerto”.


Pasada la conmoción del 7 de octubre, Israel se encontró en una situación inédita, fruto de su inmenso fiasco de seguridad. Nunca le habían tomado tantos rehenes en sus 75 años de historia. En otros ataques sorpresa fueron más bien uno o dos soldados, como Hamás y Hezbolá en 2006. Y, si el precio por Shalit era la referencia, 239 secuestrados (un número al que Israel ha tardado en llegar y aún no tiene claro que sea definitivo) le obligaban a vaciar varias veces de presos palestinos todas las cárceles. Son hoy unos 8.000, a raíz de una oleada masiva de arrestos en Jerusalén Este y Cisjordania. Israel respondió pensando más en la venganza que en los rehenes, aunque el primer ministro, Benjamín Netanyahu, siempre los mencionase en sus discursos como uno de los objeti- 


vos de la guerra.


La ayuda humanitaria El paso de las semanas con muchos bombardeos y pocos avances inquietó a las familias de los rehenes, que veían cómo el Gobierno les decía una cosa, pero lanzaba en pocos días tantas bombas sobre Gaza como Estados Unidos en Afganistán en un año. No por las víctimas mortales palestinas (hoy cerca de 15.000, un 69% de ellas niños y mujeres), sino por el riesgo de que también muriesen los suyos. De hecho, el principal foro que representa a las familias puso el mes pasado el grito en el cielo cuando Israel permitió que entrase comida, agua y medicamentos (nada de combustible) desde Egipto al sur de Gaza, sin jugar con la ayuda humanitaria para arrancar contrapartidas sobre los rehenes.


La tradicional unanimidad en torno al asunto de los rehenes tiene jirones en esta crisis. Aunque los grupos que presionan para que sean liberados, sin importar que implique excarcelar a palestinos, insisten en presentarse como apolíticos; es un secreto a voces que suelen estar políticamente en el centroizquierda sionista, mayoritariamente secular. Es el denominado Primer Israel, de origen mayoritariamente europeo, que confía más en los militares que en los políticos y da gran importancia al acuerdo no escrito por el que el Estado siempre antepondrá traer de vuelta a casa a quienes se ponen en algún momento el uniforme para defenderlo. Lo prueba también que algunas organizaciones que han abrazado la causa eran las que se manifestaron durante meses contra la controvertida reforma judicial de Netanyahu, hoy en un cajón. El epicentro de las dos protestas es el mismo, Tel Aviv, y con manifestaciones en sabbat, que excluyen en la prática a los religiosos, más vinculados a la derecha. Muchos secuestrados vivían además en kibutzs, las antiguas colectividades agrícolas que no suelen votar a Netanyahu y, menos aún, a sus socios de coalición ultraderechistas y ultraortodoxos.


La derecha, sobre todo la más radical, en cambio, ve en los rehenes una cuerda que ata las manos a Israel para seguir reduciendo Gaza a escombros. Como Yossi Yehoshua, el comentarista militar del diario Yediot Aharonot, que llama “emboscada humanitaria” al actual cese de hostilidades, por temor a que la presión internacional impida retomar los bombardeos, como prometen una y otra vez que sucederá los líderes políticos y militares israelíes.


Esta semana dejó un ejemplo claro de esta brecha. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir (cuyo partido, el ultraderechista Poder Judío, fue el único del Gobierno de concentración que votó en contra del acuerdo con Hamás), insistió en llevar al Parlamento su propuesta de castigar con la pena de muerte el asesinato de israelíes judíos por motivos políticos. Los familiares lo acusaron de poner en peligro la vida de los rehenes, impulsando 


una iniciativa que no es urgente y puede producir represalias.


La emoción colectiva por la liberación de los primeros secuestrados es un símbolo del carácter de Israel


El rescate de rehenes, un pacto sagrado 


“Nuestro corazón está preso en Gaza” es uno de los lemas de la protesta


El ejército aparece en los sondeos


como la institución 


más valorada


Ohad Munder, de nueve años, al reencontrarse con su familia. / REUTERS


Amelia Aloni, de seis años, abraza a un familiar. / REUTERS


ANTONIO PITA, Tel Aviv


CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ


INTERNACIONAL


“Netanyahu no quiere amigos, sino aliados incondicionales. Su filosofía es: o estás conmigo o contra mí. No admite matices”, se quejan fuentes gubernamentales españolas. El primer viaje de Pedro Sánchez a Israel y Palestina concluyó el viernes con un choque diplomático sin precedentes entre los dos países. El primer ministro israelí reprochó al jefe del Gobierno español y a su compañero de gira, su homólogo belga, Alexander De Croo, que no condenaran los “crímenes contra la humanidad” de Hamás, aunque estos lo habían hecho hasta la saciedad. 


Como si quisiera avalar las acusaciones israelíes, el grupo islamista que controla Gaza y al que la UE ha incluido en la lista de organizaciones terroristas, difundió ayer un comunicado en el que elogiaba la “clara y audaz” postura de los mandatarios belga y español. También subrayaba la disposición de Sánchez a reconocer unilateralmente al Estado palestino si los Veintisiete no dan ese paso. El ministro de Exteriores israelí, Eli Cohen, que ya había acusado a los dos mandatarios europeos de “apoyar el terrorismo”, calificó el agradecimiento de Hamás de “vergonzoso e ignominioso”. “No olvidaremos quién nos apoya en estos tiempos y quién apoya a una organización terrorista asesina que mantiene a más de 200 rehenes”, escribió en 


la red social X.


Consultas diplomáticas El ministerio de Cohen convocó el mismo viernes a los embajadores de España y Bélgica para trasladarles su protesta, mientras que Madrid y Bruselas hicieron lo propio con los respectivos embajadores israelíes para quejarse por unas declaraciones que el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, tachó de “falsas e inaceptables”. La cita con la embajadora en España, Rodica-Radian Gordon, se retrasó a la semana próxima, ya que esta aún no ha regresado de Israel.


Se trata del último desencuentro en la relación entre dos países que no establecieron relaciones diplomáticas hasta 1986, con el Gobierno de Felipe González. La dictadura franquista no reconoció al Estado de Israel tras su nacimiento en 1948 y mantuvo una política exterior proárabe, con el telón de fondo de su aislamiento internacional (solo parcialmente roto con su entrada en Naciones Unidas en 1955, de mano de Estados Unidos, tras los acuerdos bilaterales de defensa) y el rechazo que generaba el Estado judío tanto en sus sectores más católicos y cercanos al fascismo como en parte de los más tecnocráticos. Israel tampoco olvidaba el alineamiento de Franco con los nazis en la Segunda Guerra Mundial y, de hecho, votó en contra de la admisión de España en la ONU. 


La llegada de la democracia aumentó los contactos, aunque los gobiernos de la UCD mantuvieron la línea de cercanía a los palestinos. El entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, recibió al mítico rais Yaser Arafat en La Moncloa en 1979. Fue el pragmático González con quien España e Israel establecieron unos lazos —en coincidencia con la entrada en la entonces Comisión Económica Europea— que han vivido otros episodios de tensión, como en la Presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero por sus críticas a la ofensiva Plomo Fundido en Gaza, en 2008-2009, que dejó más de 1.400 palestinos.


La airada reacción de Netanyahu y su ministro de Exteriores sorprendió al Gobierno español, que asegura que Sánchez dijo el viernes en Rafah, en la frontera de Gaza con Egipto, lo mismo que había dicho cara a cara en Jerusalén a su primer ministro. Fuentes diplomáticas israelíes alegan, sin embargo, que Sánchez dio una nueva vuelta de tuerca a sus críticas, al hablar de “matanzas indiscriminadas de civiles”; y apostillar, tras decir que Israel tiene derecho a defenderse de Hamás, pero respetando el derecho internacional: “No está siendo el caso”. Las fuentes israelíes subrayan la “inoportunidad” de unas palabras pronunciadas el mismo día y en el lugar por el que estaba previsto que salieran los primeros 24 rehenes de Hamás liberados tras 48 días de cautiverio. Además, concluyen, “llueve sobre mojado”. 


El jueves, la Embajada de Israel en Bruselas ya anunció que, por vez primera, dejará la silla vacía en la reunión interministerial que mañana celebra en Barcelona la Unión por el Mediterráneo (UPM), el foro que reúne a los países de la UE ribereños con del sur. Israel consideró una encerrona que se cambiara el orden del día para abordar la situación de Gaza, mientras que España y otros países alegaron que no se podían debatir sobre cooperación técnica y mirar a otro lado ante la tragedia que se están produciendo 


en la orilla oriental de dicho mar.


Opinión pública


Lo habitual es que, en las entrevistas entre mandatarios, los respectivos gabinetes den una versión edulcorada de su contenido o permitan la difusión del saludo inicial. Sin embargo, el Gobierno israelí ha hecho público el discurso que Netanyahu dirigió a Sánchez y De Croo, quizá porque su destinatario principal era la opinión pública. El primer ministro israelí presentó a Hamás como el mal absoluto, lo homologó a Hitler y, aunque aseguro que su objetivo es minimizar las bajas civiles, alegó que estas resultan inevitables en la guerra, sobre todo si el enemigo las utiliza como escudos humanos. “Vuestros valores no se mantendrán si no estáis dispuestos a luchar por ellos”.


Fuentes diplomáticas alegan que Netanyahu quiere que sus aliados se mantengan a su lado, incluso si el número de víctimas civiles palestinas resulta ya “insoportable”, como le dijo Sánchez. Pero las declaraciones de este, aseguran, son solo el pretexto, no la causa, de la crisis diplomática. Lo que de verdad separa a ambos gobiernos es la estrategia: mientras España reclama un alto el fuego humanitario, Israel solo admite pausas temporales a cambio de la liberación de rehenes y considera que detener la guerra antes de exterminar a Hamás sería una derrota. Además, Netanyahu rechaza de plano la conferencia internacional de paz que promueve España para Oriente Medio. Su estrategia, exitosa en los últimos años, ha sido pactar bilateralmente la paz con los países árabes soslayando a los palestinos. Mientras más apoyos reciba la conferencia de paz —de la UE, la Liga Árabe y la Conferencia Islámica—, más incómodo resulta su promotor, Pedro Sánchez, para el primer ministro israelí. 


Hace un mes, otras declaraciones, las de Antonio Guterres, secretario general de la ONU, indignaron a Israel, que abrió una crisis diplomática con la organización. El máximo responsable condenó en un discurso los atentados de Hamás, pero también aludió a las raíces del conflicto. “Los ataques de Hamás no han salido de la nada. Los palestinos viven una ocupación sofocante desde hace 56 años, su tierra ha sido devorada poco a poco por asentamientos, y sus esperanzas de una solución política se han desvanecido, pero sus reivindicaciones no pueden justificar los ataques de Hamás ni el castigo colectivo a la población palesti- 


na [como respuesta israelí]”, dij oGut erres.


La diplomacia israelí se revuelve 


contra los matices El viaje de Sánchez y De Croo es el último choque de Netanyahu con líderes críticos. 


Hamás aplaude al español y al belga


Sánchez y el presidente palestino, Mahmud Abbas, el jueves. / A. B. (AFP)


Sánchez con Netanyahu, y detrás De Croo, el jueves en una imagen de La Moncloa.


M. GONZÁLEZ / M. R. SAHUQUILLO A. P., Madrid / Bruselas / Tel Aviv


CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ


El grupo armado de la Franja subraya la disposición española a reconocer Palestina “No olvidaremos quién apoya a los terroristas”, escribió el líder judío


INTERNACIONAL


Varios cientos de personas se congregan en la plaza central de Ramala, la capital administrativa de Cisjordania, para protestar, como casi cada día, por los ataques de Israel en Gaza. Tras celebrar la oración de la tarde sobre el asfalto, un hombre es alzado en hombros. Toma el micrófono y empieza a arengar a los presentes, que van respondiendo al unísono “¡Alá es grande!”. Ese hombre es Jamal al Taweel, de 60 años, un exalcalde miembro de Hamás con un nutrido currículum de años en las cárceles de Israel. Aunque pertenece al Movimiento de Resistencia Islámica, pide que las distintas facciones armadas de los movimientos palestinos, sean islamistas o seculares, se unan. Dos días después de lanzar sus soflamas, militares israelíes se llevaron a Al Taweel, que vuelve a estar entre rejas. También fueron arrestados por unos días su mujer, sus dos hijos y su hija. Los detenidos por Israel desde el 7 de octubre al 19 de noviembre en Cisjordania acusados de pertenecer a Hamás son 1.100, según datos de ese país.


Otros presentes en esa marcha de Ramala, celebrada el 31 de octubre, recibieron en sus móviles advertencias y amenazas de los servicios secretos de Israel. Este país desarrolla una guerra soterrada más allá de las operaciones militares y choques con palestinos que han dejado casi 200 muertos en Cisjordania y Jerusalén Este desde el pasado 7 de octubre. Además, son más de 2.700 los detenidos. Las prisiones israelíes han pasado de tener 5.300 internos palestinos a unos 8.000 en estas semanas. Aparte, hay un millar de habitantes de Gaza en paradero desconocido que tenían permiso de trabajo en Israel. Son cifras ofrecidas por Qadura Fares, ministro encargado de los prisioneros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), durante una entrevista con EL PAÍS. De ese grupo ha salido la lista de 300 mujeres y menores de entre los que 150 esperan beneficiarse, a cambio de 50 rehenes israelíes, del acuerdo entre Israel y Hamás. 


Muchos no tienen nada que ver con Hamás y se enfrentan a detenciones administrativas, afirma Fares, para referirse a aquellas en las que Israel no presenta cargos ni celebra juicios. “La guerra no se libra solo en Gaza”, comenta el ministro, de 61 años. En Cisjordania, prosigue Fares, buscan también la “mayor de las operaciones de venganza”. 


Jamal al Taweel, exalcalde de la localidad de Al Bireh, junto a Ramala, es descrito por un antiguo compañero de celda como un reo con carisma, respetado por el resto y buen orador político. “Era buen cocinero y jugaba bien al ajedrez y al dominó. Nunca conseguía ganarle”, añade esta misma fuente, que coincidió con él en la cárcel israelí de Rimon. Hamás ha ganado popularidad en la calle palestina tras el ataque del 7 de octubre. Un ejemplo son las banderas verdes del Movimiento de Resistencia Islámico que ondean en las manifestaciones.


El número de teléfono israelí desde el que llegaban los mensajes a los que asistieron a la protesta en Ramala era siempre el mismo, según los casos confirmados por este diario. Se les advierte de que están jugando con fuego a tenor de la nueva legislación emanada a raíz del actual conflicto. 


Este es el texto que les llega, con una foto de la marcha en la que sale su rostro en un círculo rojo, según comprueba EL PAÍS: “Te hemos visto en las manifestaciones de apoyo al grupo terrorista Hamás. ¿Puedes haber elegido ser miembro del Estado Islámico? Para tu información, el 27 de octubre de 2023, el mando del ejército de Israel en Judea y Samaria [como denomina Israel a Cisjordania] emitió una orden para aumentar los castigos por estos crímenes. ¡¡Ten cuidado!!”. Una de las personas que ha recibido el aviso cree que el servicio secreto israelí emplea programas 


de reconocimiento facial.


“Mundo sin privacidad” “Hoy vivimos en un mundo sin privacidad”, destaca Fares, encargado del asunto de los prisioneros palestinos desde hace tres décadas pero que hasta el pasado agosto no fue oficialmente reconocido como ministro del ramo. Para llegar a su vivienda, en el pueblo de Silwad, hay que atravesar tramos de carretera bajo permanente vigilancia de cámaras de las Fuerzas de Seguridad de Israel, algo habitual en Cisjordania. Eso, unido al nuevo caldo de cultivo tecnológico de las redes sociales, conforma el ambiente en el que se llevan a cabo las pesquisas, acusaciones y detenciones. Aunque eso no impide, añade Fares, que Israel pueda seguir dependiendo del papel que tradicionalmente han jugado sus colaboradores.


En Cisjordania, bajo ocupación israelí, se han multiplicado las redadas militares en lugares donde Israel considera que la resistencia palestina —para ellos terrorismo— está más asentada, como los campos de refugiados de Yenín, Balata o Tulkarem. A veces, las incursiones por tierra están apoyadas por medios aéreos como drones como el que mató a seis personas el miércoles. En otros casos son las fuerzas especiales las que llevan a cabo operaciones a plena luz del día en un vehículo camuflado como la que tuvo lugar en esa localidad el 6 de noviembre y donde acribillaron a cuatro palestinos.


Qadura Fares, que permaneció en prisiones de Israel desde 1980 a 1994 como miembro de Fatah, cree que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, solo busca la calma para su país y no tiene intención de abordar de cara el conflicto con los palestinos para dar con una solución. Entiende el ministro que el plan del mandatario israelí pasa por debilitar a la ANP y desestabilizar a nivel interno a los palestinos. “Lo vemos en los arrestos, las humillaciones en los controles, los ataques a casas… Estamos expuestos al mensaje de los israelíes más extremos”, añade al describir cómo se vive la guerra en Cisjordania.


El ejército israelí aprovecha esas operaciones también para dejar avisos y advertencias a los vecinos que deseen colaborar y pasar información. Uno de los panfletos comienza con “queridos vecinos, el terrorismo ha destruido el campo”, y sigue acusando a los militantes de emplear viviendas y sedes de instituciones para almacenar explosivos y armas. “No te quedes de brazos cruzados, informa”, concluye el mensaje que firma un tal capitán Ismail, del campo de Tulkarem, junto a un número de teléfono. Los vecinos suponen que ese Ismail es uno de los encargados para esa zona por parte del Shin Bet (el servicio de seguridad interior de Israel).


El viernes por la tarde, en el primer día de tregua en la guerra y en pleno intercambio de rehenes israelíes por presos palestinos, dos hombres fueron ejecutados, colgados de una torre de electricidad, y sus cadáveres fueron pateados en Tulkarem. Se trataba, según aseguran en alguno de los vídeos grabados de las víctimas en la calle, de dos colaboradores que pusieron a Israel en la pista para liquidar a los cuatro miem- 


bros de la resistencia el 6 de noviembre en esa localidad.


La búsqueda de colaboradores


y delatores se extiende por territorio palestino La guerra del espionaje israelí 


en Cisjordania


Documento del ejército de Israel buscando colaboradores en Tulkarem.


L. DE V., Ramala


Jamal Al Taweel, de Hamás, dirigiéndose a los manifestantes en Ramala el 31 de octubre. / ÁLVARO GARCÍA


CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ


Entre la región y Jerusalén Este hay 200 muertos y más de 2.700 detenidos La gente recibe


mensajes: “Te hemos visto en marchas de apoyo a Hamás” 


INTERNACIONAL


LA MAYOR OLEADA DE DRONES. Rusia lanzó ayer contra Kiev 75 drones Shahed durante más de cuatro horas de alarma, en la que fue la mayor oleada de drones bomba de


toda la guerra. En la imagen, el edificio de una guardería atacada ayer en la capital ucrania. / VALENTYN OGIRENKO (REUTERS)


El encuentro tiene lugar en un almacén de Kiev donde se recogen medicamentos, kits de emergencias y otros productos para los soldados ucranios que luchan en el frente. Taras, un voluntario de 45 años que echa aquí todo el tiempo libre que le deja su trabajo, pide no desvelar la localización para no dar pistas al enemigo. “Por supuesto que estamos cansados tras casi dos años de invasión a gran escala”, admite en un momento de la conversación. “Mucha gente me pregunta por la fatiga de la guerra. Y sí, claro que existe. Pero además de fatigados, estamos furiosos con los rusos y muy orgullosos de nuestra capacidad de resistencia. A los que dudan tan solo les pido una cosa: que se aparten, que no entorpezcan en nuestro camino hacia la victoria”, remata solemne. 


Estas palabras resumen bastante bien el estado de ánimo de la docena de entrevistados del mundo político, militar y cultural a lo largo de esta semana, en un viaje organizado por la ONG cultural PEN Ukraine en las provincias de Kiev y Chernihiv al que asistió este periódico. La certidumbre sobre la victoria final —tan habitual en el discurso de muchos ucranios desde el 24 de febrero de 2022, cuando Rusia lanzó toda su furia contra el vecino del suroeste— empieza a mostrar ciertos matices a la vista de los problemas que se detectan en el horizonte.


Por una parte, la tan anunciada contraofensiva no ha dado los frutos esperados y la llegada del invierno —palpable ya esta semana en Kiev, donde han empezado las primeras nieves— anticipa un estancamiento en el frente. No se prevén grandes cambios por lo menos hasta después del verano de 2024, según analistas militares ucranios y estadounidenses. La capital, además, sufrió ayer el mayor bombardeo con drones bomba Shahed de toda la guerra, un movimiento que las autoridades interpretan como la señal de una nueva campaña rusa de bombardeos para interrumpir servicios energéticos esenciales durante el invierno. Pero casi peores son las noticias que llegan del extranjero.


La guerra de Gaza ha robado a Ucrania la atención de gobiernos y de la opinión pública mundial. Tras 21 meses de guerra, —a gran escala, coletilla que los ucranios añaden automáticamente, como si tuvieran un resorte, para recordar que la agresión del Kremlin no comenzó el año pasado, sino en 2014, con la anexión ilegal de Crimea— el riesgo de agotamiento en las capitales occidentales es palpable. Según publicó el viernes el diario Bild, Estados Unidos y Alemania quieren forzar al líder ucranio, Volodímir Zelenski, a una negociación con los rusos lo antes posible. Para ello, planean suministrar tan solo el armamento estrictamente necesario para que las defensas ucranias no se vengan abajo, según el tabloide alemán.


EE UU, el gran soporte militar y económico de Ucrania en estos dos años, parece ahora uno de los eslabones más débiles de la cadena. Los paquetes de ayuda a Kiev se enfrentan a crecientes dificultades para salir adelante en el Congreso. Pero más peligroso aún es el hundimiento de la popularidad del presidente Joe Biden. Los republicanos, que no ocultan su voluntad de cortar las transferencias milmillonarias a Ucrania, tienen bastantes papeletas para volver a la Casa Blanca tras las elecciones del próximo noviembre. Ahora, la peor pesadilla para Zelenski no se llama Vladímir Putin sino Donald Trump. 


Frente a todos estos fantasmas, en Ucrania repiten que el apoyo de Occidente a su causa es firme, como han demostrado esta semana las visitas del secretario de Defensa de EE UU, Lloyd Austin, y del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. Y niegan con vehemencia que se acerque el momento de asumir la dura realidad de que va a ser imposible recuperar el control total de sus fronteras.


“Cuando llegue el momento de negociar una salida a esta guerra, solo Ucrania podrá decidir qué paz está dispuesta a aceptar. No creo que ni la UE ni EE UU estén pensando en forzar a Zelenski a firmar un acuerdo con concesiones dolorosas, de paz por territorios”, asegura una fuente diplomática europea. 


Puede que esa posibilidad no esté sobre la mesa. Pero en algunas conversaciones se empiezan a advertir ciertos matices. La derrota completa de Rusia ya no es la única opción que barajan algunos militares. “No hay una sola forma de victoria. Lo fundamental es salvar nuestra cultura y una parte significativa de nues- 


tro territorio”, asegura en un res-


Yuri Matsarskii y Max Kolesnikov, el jueves en Kiev. /L. D.


El conflicto en Gaza y los problemas de Biden en Estados Unidos complican la ayuda a Kiev tras 21 meses de invasión 


El olvido, el otro enemigo de Ucrania 


LUIS DONCEL, Kiev


Tamila Tasheva, el martes en Kiev. / L. D.


“Hay fatiga, pero estamos orgullosos de la resistencia”, dice un voluntario La tan anunciada contraofensiva no ha dado


los frutos esperados EE UU y Alemania quieren forzar una negociación, según el diario ‘Bild’ 


GUERRA EN EUROPA


INTERNACIONAL


taurante de comida tártara Petró Yatsenko, antiguo escritor y ahora soldado. Él prefiere no decirlo así, pero cuando habla de salvar “una parte significativa” del territorio abre la puerta a que no sea su totalidad. 


Mijaílo Savva, experto que recaba pruebas sobre posibles crímenes de guerra cometidos por Putin, asegura que los aliados no van a olvidar a Ucrania porque este es un conflicto “sin precedentes” desde la II Guerra Mundial. “No puedo adivinar el futuro, pero no descarto que tengamos que hacer concesiones dolorosas. Si esto ocurre no será porque nuestros aliados nos olviden, sino porque su ayuda no habrá sido suficiente”, concluye.


Esta semana se han cumplido 10 años del inicio de las protestas proeuropeas que cambiaron la historia de Ucrania. Las marchas del Maidán comenzaron con una simple nota en Facebook. “Venga, chicos. No os limitéis a poner un me gusta. Decid que estáis preparados y tratemos de hacer algo”, escribió el periodista Mustafa Nayyem el 21 de noviembre de 2013. Este mensaje luce ahora enmarcado en una pared del restaurante La última barricada, situado en un sótano a pocos metros de esa plaza de la capital donde, meses después de que se publicara ese post, acabarían muriendo más de un centenar de personas a manos de las fuerzas de seguridad del presidente prorruso 


Viktor Yanukóvich.


Huida de Yanukóvich Estos acontecimientos derivaron en la huida de Yanukóvich en febrero de 2014 y, a los pocos días, en la anexión rusa de Crimea. Tamila Tasheva es la representante de Zelenski en esa península del mar Negro. Esta mujer tártara salió de Crimea cuando entraron las tropas del Kremlin. Desde entonces no ha vuelvo a ver a sus padres. No es la primera vez que los tártaros sufren el exilio. Stalin ya expulsó a más de 191.000 miembros de esta comunidad musulmana originaria de la región —entre otros, sus padres y abuelos— en 1944. Y ahora ve cómo se repite esa maldición. 


“La comunidad internacional fue incapaz de impedir en 2014 que los rusos se quedaran con nuestro territorio”, asegura en el edificio del centro de Kiev desde el que trata de imaginar cómo será una futura Crimea en manos de Ucrania. En ese momento —que nadie sabe cuándo llegará, si es que alguna vez lo hace—, asegura, habría que expulsar a los 800.000 ciudadanos rusos que en la última década han entrado en la península, que en 2014 tenía 2,3 millones de habitantes. Tasheva ve este repoblamiento como una iniciativa “neocolonial” rusa, cuyo objetivo es arrancar las huellas tártaras y ucranias del territorio. “Entendemos que habrá casos complicados, como los matrimonios entre miembros de las dos comunidades”, explica. La lengua sería otro elemento conflictivo en una futura Crimea liberada, donde el dominio del ruso es absoluto. “Tendríamos que ir introduciendo de forma gradual el ucranio y el tártaro”, añade.


Tasheva no tiene dudas. Está convencida de que Zelenski jamás aceptará un acuerdo de paz que suponga ceder ni un solo centímetro de territorio: “No hablamos solo de tierras, sino de personas. Los tártaros de Crimea solo podemos sobrevivir en Ucrania. Rusia destroza nuestra herencia cultural”. La guerra de Gaza no solo ha apartado el foco sobre Ucrania. También ha reducido el ritmo de entrega de armas, como ha reconocido el propio Zelenski. El líder ucranio —de origen judío— ha mostrado un apoyo sin fisuras a Israel. La muerte de cerca de 15.000 palestinos amenaza con alejar a una parte de la opinión pública mundial. Son los que critican el doble rasero occidental, que califica de crímenes de guerra los ataques rusos a la población ucrania, pero no hace lo mismo cuando provienen de Israel. Una fuente de una institución cultural de Kiev admite que Biden no hizo un favor a su país al equiparar la causa israelí y la ucrania.


Yuri Matsarskii, antiguo periodista y ahora soldado en la reserva, también nota cómo el paso del tiempo y la aparición de nuevos conflictos alimenta el desinterés por Ucrania. “Antes recibía constantes mensajes de amigos periodistas de otros países que me preguntaban por la situación. Ahora, cada vez son más raros. Para ellos, la guerra se ha convertido en algo normal”, confiesa este hombre de 43 años que sustituyó los micrófonos de la radio por un fusil. “Sí, la contraofensiva está siendo más difícil de lo esperado. Pero eran otros los que confiaban en una operación relámpago. Nosotros, los militares, siempre supimos que el avance no iba a ser tan rápido”, señala.


A su lado, Max Kolesnikov, 46 años, recuerda el horror de los 10 meses de cautiverio en una prisión de la provincia rusa de Briansk. Después de tres semanas defendiendo Kiev, su comandante se rindió ante la apabullante superioridad del invasor. Ese día de marzo del año pasado empezó un calvario de palizas, hambre y humillaciones. Perdió 35 kilos. Unos amigos reconocieron su tatuaje en el cuello en unas imágenes de presos que mostraba la televisión. Así se enteró su familia de que estaba vivo. Pasados los meses, sus carceleros le dejaron enviar a casa un mensaje de solo cuatro palabras. Escribió: “Vivo”, “sano” y “todo bien”. En la prisión, se dedicaban a memorizar los teléfonos de los compañeros para ponerse en contacto con la familia si eran liberados. 


En febrero salió libre gracias a un intercambio de prisioneros. Ahora está a la espera de que un tribunal evalúe si puede volver a la guerra tras la operación de rodilla a la que se sometió en mayo por una atrofia muscular ocasionada por los golpes de los guardianes de la prisión.


Las heridas de Iván Polhui, de 63 años, no son físicas, pero no por ello son menos evidentes. Este hombre pasó un mes encerrado en el sótano de una guardería con los más de 300 habitantes de Yahidne, un pueblo cercano a Chernihiv, al norte de Ucrania. Todos estaban aterrorizados ante lo que ocurría sobre sus cabezas esos días de la ocupación rusa de marzo de 2022. Más de un año después, la visita al sótano sobrecoge. En cada habitación se puede leer el número de personas que dormían allí, apiñadas: 28 adultos y cinco niños para una estancia de 10 metros cuadrados. El más pequeño era un bebé de mes y medio; el mayor, un anciano de 93 años. En otra habitación están escritos los nombres de la decena de personas que murió durante ese mes de tortura.


Polhui asegura que antes de la guerra tenía buenas relaciones con los rusos, que muchos se acercaban a su pueblo, a un centenar de kilómetros de la frontera, a comprar fresas. Pero ahora está convencido de que los rusos no son como ellos. Dice que llegaban con envidia, que estaban furiosos porque veían que en Ucrania vivían mejor. 


Y ahora, ¿cómo espera que acabe todo esto? “Lo único que deseo es que podamos volver a la vida normal. Y que los rusos 


se pudran en el infierno”.


MÁS INFORMACIÓN EN LA PÁGINA 40


Iván Polhui, el miércoles en Yahidne. / A. G. (PEN)


GUERRA EN EUROPA


Esta semana


se cumplen 10 años del inicio de las


protestas del Maidán Algunos ciudadanos ya no descartan que haya cesiones territoriales a Rusia 800.000 rusos se han instalado en una década en la península de Crimea 


INTERNACIONAL


No es una ola: es una corriente de fondo. El avance desde hace una década de candidatos y partidos ultranacionalistas, populistas o de extrema derecha en las democracias de Europa y América ha tenido altibajos. Acelerones y frenazos y, de nuevo, acelerones. El último, esta semana, con la victoria, con unos días de diferencia, de Javier Milei y Geert Wilders en dos países tan dispares como Argentina y Países Bajos. El éxito en las urnas de Milei, elegido presidente, y Wilders, que no tendrá fácil encontrar una mayoría para ser primer ministro, llega después de las derrotas de la derecha nacionalista en países como España y Polonia. En el Reino Unido, los laboristas se ven a las puertas del poder después de una travesía del desierto de casi tres lustros. Pero el año próximo también es el de las elecciones al Parlamento Europeo, donde pueden consolidarse los avances derechistas. Y en Estados Unidos, Donald Trump, inspirador y máxima expresión de este movimiento, podría regresar a la Casa Blanca. 


No existen las olas en la política: la realidad es más incoherente. Lo que existe son corrientes de fondo. El desafecto en la política. El rechazo a las élites. Las desigualdades económicas y territoriales. El sentimiento de una identidad amenazada. El resentimiento. Y, en este primer cuarto de siglo, pocos han sabido captar tan bien este descontento y estos miedos como los Trump, Wilders, Milei y otros miembros de esta variopinta familia ideológica. “Si el populismo prospera es porque, precisamente, atrae a una población que se siente injustamente tratada y despreciada”, dice el historiador Pierre Rosanvallon en una sala del Collège de France, la augusta institución educativa en París donde es profesor honorífico; “ante esto surge un doble chivo expiatorio: las élites y los inmigrantes”.


Hay una diferencia entre fenómenos populistas del pasado, como fueron el People’s Party en EE UU a finales del siglo XIX o en Francia el poujadismo en los años cincuenta, y los actuales, dice otro historiador, Marc Lazar. Antes eran “pequeños brotes de fiebre que desaparecían bastante rápido”. Ya no. “Desde hace una treintena de años”, resume Lazar, “nos hallamos ante un ciclo de protesta populista duradero y arraigado en la sociedad. Puede tener fracasos, puede tener victorias, pero el fenómeno está aquí, y se corresponde a tres crisis pro- 


fundas en nuestras sociedades”.


Tres crisis. La primera es la crisis de la democracia representativa. “Hay una desconfianza y un rechazo de la clase política y las instituciones, y la sensación de que los responsables políticos están alejados de las preocupaciones de la población”, explica Lazar, profesor en Sciences Po de París y en la universidad LUISS de Roma. “Estos movimientos populistas de derechas se presentan no como movimientos autoritarios, como en el pasado, sino como los más democráticos, los más cercanos al pueblo”.


La segunda crisis es social. No son solo las desigualdades. También “la sensación, en una parte de la sociedad, de que no se la toma en consideración”, dice el historiador.


La tercera crisis es cultural y tiene que ver con la identidad: “¿Uno es francés? ¿O europeo? ¿Neerlandés o europeo?” A esto, Lazar añade la inmigración: “El pluralismo cultural y religioso y los atentados islamistas provocan miedos e inquietudes que los populistas de derechas instrumentalizan”.


Sucedió el pasado fin de semana en Crépol, pueblo de 500 habitantes en lo que podría llamarse la Francia profunda. Se celebraba un baile. Apareció un grupo de jóvenes armados con cuchillos. Un adolescente de 16 años fue asesinado. Hay varios detenidos. Podría ser un simple suceso, pero era algo más. En las crónicas periodísticas se dio a entender que los agresores eran chicos de una ciudad de extrarradio próximo de la cercana ciudad de Valence. Es decir, chicos de origen inmigrante. La víctima era un joven local. Todos los ingredientes confluyen en Crépol: la idílica Francia rural perturbada por la violencia ciega venida de fuera y el fantasma del conflicto civil, repetidamente agitado por políticos e intelectuales de la extrema derecha francesa. 


“Ya nadie está a salvo en ningún lugar”, declaró a la revista Valeurs Actuelles Marine Le Pen, aspirante a suceder al presidente centrista Emmanuel Macron en 2027. “Se ha sobrepasado un nuevo umbral”. En Dublín, mientras tanto, estallaban disturbios xenófobos tras el apuñalamiento de tres niños y una mujer. Esto es Europa, otoño 2023.


“Algo pasa”. El ensayista Dominique Moïsi menciona los disturbios en Dublín, las elecciones en Países Bajos y las europeas que en Francia, salvo sorpresa, ganará el partido de Le Pen. “En una parte de la población hay una sensación de pérdida de control sobre sus propias vidas y la sensación, también, de que ante esta pérdida de control, los políticos y 


la política ya no son creíbles”.


Transición. ¿Qué está ocurriendo? “Aparece un hecho nuevo”, cuenta Moïsi, “que pueden ser los fenómenos migratorios y la cuestión de la seguridad, que se le asocia. O incluso la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Ya no se reconoce el mundo en el que vivimos, es un mundo que da miedo. En este contexto, la extrema derecha es algo que nunca se ha probado, o al menos no desde hace mucho tiempo, por lo que aparece como el último recurso”. 


El ensayista Alain de Benoist, pope de la llamada “nueva derecha” en los años ochenta y referente internacional del populismo de esta década y de figuras de esta extrema derecha, responde por correo electrónico tras las victorias de Wilders y Milei: “Es evidente que hay una ola, impulsada por el rechazo de los viejos partidos de gobierno, que está en el corazón de la actual crisis de la democracia liberal. Estos resultados son característicos de una época de transición entre el mundo de antes y el de después”. 


Hay un punto en común entre estos movimientos, según De Benoist: el estilo populista. Porque, afirma, “el populismo no es otra cosa que un estilo, lo que significa que puede combinarse con las políticas e ideologías más diferentes. A ello se añade el común denominador del rechazo a la inmigración población”. ¿Las diferencias? “Muy grandes”, responde. “El Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen, que llega ante todo a las clases populares y cuyo electorado congrega a un gran número de electores de izquierdas y de extrema izquierda, es un movimiento ante todo hostil al liberalismo económico y favorable al no alineamiento de Francia con 


las posiciones de EE UU. Más o menos lo contrario de las posicio-


Las victorias de Wilders y Milei son el más reciente episodio de un fenómeno variopinto que arrancó con Trump y que refleja cambios sociales duraderos


No es una ola ultra, es una corriente de fondo 


Marine Le Pen, el viernes en Lisboa. / TIAGO PETINGA (EFE)


MARC BASSETS, París


El líder de la extrema derecha neerlandesa, Geert Wilders, el jueves en La Haya. / REMKO DE WAAL (EFE)


El desafecto en la política y las desigualdades son el caldo de cultivo En Francia, la fuerza de Le Pen quiere ser el partido del orden, no el antisistema EL ASCENSO ULTRA EN EL MUNDO


O


INTERNACIONAL


nes delirantes de Milei, que quiere reemplazar la moneda nacional y disminuir los servicios públicos con la motosierra”.


“Estas derechas prosperan en un clima en el que la misma idea de futuro parece cancelada, donde todo es distópico, catastrófico”, apunta, en un café parisino, Pablo Stefanoni, autor de ¿La rebeldía se volvió de derecha? (Siglo veintiuno editores). “No parece haber un horizonte y estas derechas permiten, como se dice en Argentina, patear el tablero”. 


Quizá la última época en la que todavía hubo un futuro fueron los años noventa, tras la caída del Muro de Berlín. Era una utopía liberal. La de la globalización feliz y la expansión imparable de los derechos humanos y la democracia. Se truncó primero con los atentados de 2001, y más tarde con la crisis financiera de 2008, la crisis migratoria de 2015, y la pandemia de 2020 y la crisis medioambiental. Y, entretanto, irrumpe Trump. Y el Brexit. Y los gobiernos ultranacionalistas en Polonia y Hungría. Y Vox en España y los gobiernos apoyados por la extrema derecha en la Europa nórdica, modelo durante décadas de convivencia y valores democráticos. Y en Italia una heredera del neofascismo: Giorgia Meloni. Y finalmente Wilders en otro escaparate de la Europa más próspera y democrática, Países Bajos. Y en la otra orilla del charco, el fenómeno Milei con su “anarco-capitalismo” ideológico y sus exabruptos que reviven al Trump de 2016. 


Y, sin embargo, el mismo periodo es de la doble victoria de Macron contra Le Pen en las presidenciales en Francia, el retorno de los socialdemócratas en Alemania, las mayorías de izquierdas en España, la victoria de Joe Biden sobre Trump. ¿Hay algo en común en todo esto? ¿O, en cambio, es todo demasiado caótico para hablar de 


olas y tendencias?


América Latina. “Si uno compara América Latina con Europa, en América Latina falta un tema nuclear para la extrema derecha europea, el islam”, dice Stefanoni. “Lo que hay es una reacción antiprogresista con formas distintas. Han instalado la idea de que ahora las élites son de izquierdas y la gente común puede encontrar en la derecha un escudo para sus libertades y sus intereses”.


Aparece también lo que él llama una “emoción insurreccional de derechas”. Se vio con el asalto al Capitolio, las manifestaciones durante la pandemia en Alemania, el asalto a las sedes gubernamentales en Brasil tras la derrota de Jair Bolsonaro o las protestas de estas semanas ante la sede del PSOE en Madrid: “En 2010 los movimientos de indignados eran de izquierdas. Ahora son de derechas”. 


No todos siguen la misma vía. En Francia, Le Pen obliga a sus diputados —el primer partido de oposición en la Asamblea Nacional— a llevar corbata. Evitan los insultos y los exabruptos. Al mismo tiempo, se relaja el cordón sanitario que les impedía entrar en los salones del poder y ser homologados como un partido republicano. Ya no son antisistema. Quieren ser el partido del orden; no el de los altercados. La guerra en Oriente Próximo acelera la mutación de un partido fundado hace medio siglo por simpatizantes de la Alemania nazi y que hoy pretende abanderar la lucha contra el antisemitismo. 


¿Qué hacer?, se preguntan progresistas y liberales. ¿Cómo atender a las inquietudes sobre la inmigración, por ejemplo, o sobre el coste para los trabajadores de las medidas contra el cambio climático? “No podemos ceder en nuestros principios”, dice Dominique Moïsi; “al mismo tiempo, si no tenemos respuestas a los problemas que los populistas plantean, fracasaremos”. 


EL ASCENSO ULTRA EN EL MUNDO


Donald Trump, el día 18 en un acto con seguidores en Iowa. / JIM VONDRUSKA (GETTY)


“La sociedad siente que no se la toma en consideración”, dice un historiador 


INTERNACIONAL


El ultra Javier Milei asumirá el 10 de diciembre el poder en una Argentina que necesita un tratamiento de shock para reanimar una economía en terapia intensiva. Ha advertido que sus recetas no serán ni tibias ni graduales: se viene un duro ajuste fiscal que incluye la paralización de la obra pública, la privatización de las empresas estatales y todo lo que sea necesario para lograr el equilibrio fiscal en 2024. En la Argentina que imagina este economista de 53 años, al final de su mandato no hay inflación —hoy es del 142%— y sus ciudadanos han abandonado la moneda nacional, el peso, para lanzarse a los brazos del poderoso dólar. Tampoco contempla el aborto legal, la educación sexual integral ni las políticas de género. 


Los últimos presidentes han fracasado en la lucha contra la inflación y economistas de todo el mundo advierten de la inviabilidad de dolarizar un país que tiene reservas negativas en el Banco Central. Sin embargo, este admirador del economista Milton Friedman se muestra convencido de que es posible. Incluso le pone plazo a la recuperación del país: “La transición dura más o menos dos años”. 


“Se recortará lo que tengan que recortar”, advirtió Milei días atrás en una entrevista. Sus declaraciones pusieron a los trabajadores estatales en alerta: el nuevo presidente acababa de anunciar por televisión que no estaba garantizada la media paga extra de diciembre, establecida por ley desde hace casi 80 años. Un día más tarde rectificó su discurso: “A la gente no se la toca; el ajuste recaerá sobre los gastos que hace la política”. No calmó los ánimos: el miedo se había extendido como la pólvora por todo el país. Ha pasado una semana desde el triunfo de la ultraderecha en las urnas frente al peronista Sergio Massa, pero la incertidumbre se mantiene intacta. Su programa incluye “la paralización total de la obra pública estatal” y la amenaza comienza a sentirse en un sector que emplea a más de 400.000 personas. Algunos proyectos se han frenado por temor a que dejen de ingresarse los fondos estatales necesarios para sacarlos adelante, como ocurre con el plan de viviendas de la provincia de Catamarca, en el norte del país. Según la cartera de Obras Públicas, hay 2.329 obras en ejecución y 676 proyectos están en proceso de evaluación y aprobación. 


Milei quiere aplicar en Argentina el modelo chileno de concesiones a empresas privadas. El responsable de llevarlas a cabo, al frente del Ministerio de Infraestructura, será Guillermo Ferraro, un empresario y exmilitante peronista. Ferraro planea designar como secretario de Energía a Eduardo Rodríguez Chirillo, un experto en privatizaciones, otra de las puntas de lanza de Milei. La venta de empresas estatales arrancará con la petrolera YPF, la energética Enarsa y el conglomerado de medios públicos. “Todo lo que pueda estar en las manos del sector privado, va a estar en las manos del sector privado”, resume el presidente electo.


Su propuesta devuelve a la memoria de los argentinos “la cirugía sin anestesia” aplicada por el Gobierno del peronista neoliberal Carlos Menem, que no dejó empresa pública sin vender. YPF pasó a manos de Repsol en 1999, pero Cristina Kirchner la volvió a nacionalizar en 2012. El anuncio de una nueva privatización disparó las acciones de la petrolera argentina casi un 40% en un día tras los resultados electorales. Detrás está el gran negocio del yacimiento de Vaca Muerta, que tiene las segundas mayores reservas del mundo de gas no convencional, y el litio localizado en el noroeste del país, clave para la revolución del transporte mundial. 


Los argentinos conocen grosso modo el plan económico de Milei, pero dudan sobre cómo lo sacará adelante. Muchos de Tres días después de las elecciones que pusieron a la sociedad argentina patas arriba, tres mujeres toman el sol de espaldas al Río de la Plata en el exclusivo distrito de Vicente López, en la periferia norte de la ciudad de Buenos Aires. En esa zona de la provincia, el ultraderechista Javier Milei obtuvo el 62% de los votos. Lo mismo ocurrió en el llamado corredor norte, la zona más opulenta de la capital argentina y la provincia lindera, que abarca los barrios y distritos de Recoleta, Palermo, Belgrano y Núñez hasta Olivos y San Isidro. Allí viven gran parte de las personas adineradas de un país que ronda el 40% de pobreza. 


—Yo sí apoyo a los militares —dice una de las mujeres, intentado acomodarse en su silla. 


— Mirá, vos. No lo sabía —salta en el acto Marta, la única de las tres que quiere hablar abiertamente de su voto.


—Sí, mi consuegro era íntimo amigo de Videla.


Marta, no. Ella, a diferencia de su entorno, votó a Sergio Massa. “Yo tengo memoria histórica. Soy radical, cómo iba a votar a alguien que niega la dictadura o critica a Alfonsín, que nos trajo la democracia”. Marta habla de otras preocupaciones: que Milei complique la vida que les queda a los jubilados como ella; que dé al traste con el derecho al aborto; y el negacionismo de la vicepresidenta elegida por Milei, Victoria Villarruel.


En reposeras como esas, en mesas de miles de casas argentinas, en las calles, hay debates así estos días. Incluso en lugares como la zona norte donde el voto parecía cantado a favor de Milei.


Existe un votante tradicional de Propuesta Republicana (PRO), el partido de Mauricio Macri y Patricia Bullrich, que se quedó huérfano cuando ella salió de la contienda electoral y que jamás votaría al peronismo. Lisandro Varela es uno de esos votantes de hace años. Es creador del portal digital 50argentinosdicen, se define como un liberal popular y fue jefe de prensa del exministro de economía Domingo Cavallo, el padre de la convertibilidad del peso con el dólar durante el Gobierno del peronista Carlos Menem. “En parte, Milei es presidente por cómo se desdibujó el PRO en los últimos ocho años. Estuvo demasiado enfrascado en la competencia interna y no le habló demasiado a la gente”, señala Varela. 


Lo dice en Tabac, el bar al que suele ir el alcalde de la ciudad de Buenos Aires y excandidato presidencial Horacio Rodríguez Larreta, y el sector más distinguido del PRO. El Tabac está en el centro de uno de los barrios más exclusivos de la capital argentina, rodeado de parques, museos, embajadas y viejas mansiones, y que se define por su oposición visceral al peronismo. Varela votó a Bullrich en la primera vuelta, luego “venció algunos miedos” y votó por Milei. “Me asustaba su falta de estructura para enfrentarse a la oposición salvaje que le hará el peronismo. Argentina necesita un liderazgo providencial. Para uno normal, no estamos”, afirma mientras cuenta que no solo los clientes “chetos”, en referencia a los más adinerados, votaron a Milei; también los mozos, los de la cocina, los empleados del lugar, como confirma uno de ellos con orgullo.


Las dudas sobre el carácter irascible del presidente elector eran uno de los temas que asus- 


taban a varios votantes originales del PRO; pero en las últimas


En los barrios ricos que miran al Río


de La Plata, fieles a Mauricio Macri, Milei superó el 60% de los votos Viaje al corazón 


conservador en Buenos Aires 


Milei planea un tratamiento de choque para terminar 


con la inflación crónica El presidente electo de Argentina busca fórmulas para sacar a la economía del estancamiento de la última década Quiere aplicar


en el país el


modelo chileno


de privatizaciones


La venta de


empresas estatales


arrancará con


la petrolera YPF


Nadie duda de que


su hermana, Karina


Milei, tendrá un


cargo de confianza


CATALINA OQUENDO, Buenos Aires


MAR CENTENERA, Buenos Aires


EL ASCENSO ULTRA EN EL MUNDO


Son las zonas donde residen muchas de las personas más adineradas Para algunos, el simple odio al peronismo era suficiente 


O


INTERNACIONAL


quienes lo votaron están convencidos de que no podrá hacer todo lo que había prometido. Para lograrlo necesita unas mayorías parlamentarias de las que carece. El partido de Milei, La Libertad Avanza (LLA), tiene solo el 15% de los legisladores de la Cámara de Diputados y el 10% en el Senado. La debilidad inicial de la ultraderecha tampoco se resolverá con una alianza con Propuesta Republicana (PRO), el partido conservador encabezado por el expresidente Mauricio Macri y quien fue su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. En ese caso, la bancada oficialista sumaría 79 diputados de un total de 256 y 16 senadores de 72. En ambos casos, por debajo de los números necesarios para poner en marcha una sesión. 


El peronismo, por el contrario, tendrá un poder de oposición significativo: Unión por la Patria tendrá 104 diputados y 32 senadores. Milei busca erosionar ese bloque con negociaciones con las figuras disidentes, y en especial con los gobernadores provinciales, esenciales para influenciar en el voto de sus respectivos senadores.


La negociación es compleja también para la formación del futuro Gabinete. La Libertad Avanza es una nueva formación con escasez de figuras propias con peso político y necesita colaboradores con experiencia. En la última semana, el equipo ha quedado envuelto en rumores, desmentidos y cambios de última hora. El baile de nombres hace dudar de si es resultado de la inexperiencia de un outsider que saltó a la política hace solo dos años —y que no sabe evitar las filtraciones— o si se trata de una estrategia similar a la que usó el brasileño Jair Bolsonaro durante su presidencia para sembrar la confusión constante para tener ocupados a los medios y desviar la atención de las 


cuestiones de fondo.


Círculo más estrecho


De no haber sorpresas, Nicolás Posse será jefe de Gabinete; Diana Mondino, canciller; y Guillermo Francos, ministro de Interior. Los tres forman parte de su círculo más estrecho y lo han acompañado durante la exitosa campaña electoral que lo llevó a la Casa Rosada. Su hermana, Karina Milei, aún no tiene una función asignada, pero nadie duda que ocupará alguna de máxima confianza.


Las demás piezas siguen en el aire. El jueves, los medios locales daban por hecho que el macrista Luis Caputo sería el ministro de Economía, pero un día después esa negociación seguía abierta. Los rumores fueron idénticos con el radical Luis Petri, que iba a encabezar la cartera de Defensa. Portavoces de LLA confirmaron a Bullrich en la cartera de Seguridad, clave para controlar con mano dura la calle frente al aluvión de protestas que se esperan por el recorte del gasto anunciado. Sin embargo, horas después, desde el partido de ultraderecha se desdecían y aseguraban que su nombramiento no era un asunto cerrado.


En los tres casos se trata de nombres vinculados a Macri y se baraja la posibilidad de que el expresidente intente hacer una negociación en bloque para asegurarse algunos cargos, como la presidencia de la Cámara de Diputados.


La agenda inmediata de Milei es económica, pero la batalla a largo plazo es cultural. Esa cruzada, encabezada por su vicepresidenta, Victoria Villarruel, busca un radical giro conservador en un país de referencia para los derechos sociales en América Latina. El nuevo Gobierno quiere derogar la legalización del aborto, la educación sexual integral en las escuelas y cualquier política vinculada a la igualdad de género. “La brecha de género no existe”, asegura Milei, quien tampoco cree que el cambio climático se deba a la actividad humana. Las estadísticas que dicen lo contrario no parecen importarle. “Argentina tiene futuro y ese futuro es liberal”, repite una y otra vez. Si se cumple su plan, asegura, Argentina en 35 años será Estados Unidos. 


semanas de la campaña, Milei, por consejo del expresidente Mauricio Macri, comenzó a mostrarse más calmado. Se los terminó por conquistar, aunque para muchos de ellos el odio al peronismo era suficiente. “La mayoría de las personas votamos para que no quede el otro. No porque me guste mucho este, que nunca gobernó”, dice María Luisa, de 86 años, mientras camina por las calles de Olivos, cerca de la residencia presidencial. Ella también se quedó huérfana tras la derrota de Bullrich —en las generales la candidata del PRO obtuvo 49 % de votos en el corredor norte; mientras Milei obtuvo 20,16%— y migró su voto al ultraderechista, como hizo mucha gente de su edad en todo el país. “Yo voté a Macri [que ganó en 2015 y perdió la reelección en 2019] pero esta gente lo sacó. Perdió Bullrich y ya no me quedaba otra, cómo los iba a votar a ellos, imposible. Ahora todo es sorpresa”. 


En Vicente López siguen con atención las noticias de Milei. Lo último que aparece en las pantallas de un televisor es que Joe Biden, el presidente de Estados Unidos, lo llamó. Muchos respiran aliviados. Es casi imposible encontrar rastros de la campaña, no hay publicidad o despliegue de propaganda, allí el voto estaba internalizado y no solo entre personas ricas.


Mari Luz, dueña de una papelería en la zona comercial del distrito, dice que es “apolítica”. Tiene 70 años, está jubilada, pero necesita seguir trabajando y asegura que no votó con miedo sino con esperanza. “En esta zona es muy raro que alguien que haya votado a Sergio Massa [el candidato del peronismo y actual ministro de Economía]. El Gobierno regaló cosas y planes a las personas más necesitadas de la zona sur, donde ganaron”, comenta. “Todo está mal: la seguridad, la economía. Lo que tenemos no sirve, por eso hay que probar lo que viene”, dice frente a su comercio.


Esa sensación de incertidumbre se encuentra en cada paso. “Ya estamos en el baile, ahora nos toca bailar”, dice también Tomás Aliz, un empleado de seguridad de los trenes. Tiene 26 años, es de San Fernando y votó a Massa, a diferencia a su compañero de trabajo Roberto Cáceres, que apoyó a Milei. Es una sensación similar a la del bar Tabac, en lo más exclusivo de Palermo, donde Lisandro Varela trabaja y ve pasar el país bajo Milei. “Hoy en la Argentina estamos en manos de un hombre y de la lluvia”, afirma, una lluvia que riega los campos de donde sale el principal producto de exportación de Argentina.


Milei, en un mitin en Buenos Aires el 18 de octubre, entre su hermana Karina (derecha), y su vicepresidenta Victoria Villarruel. / V. FUSCO 


Lisandro Varela sale del café Tabac. / V. F.


EL ASCENSO ULTRA EN EL MUNDO


Su programa incluye la


paralización de la obra pública estatal Hoy hay 2.329 obras en ejecución y 676 proyectos están siendo evaluados 


INTERNACIONAL


Es sábado y día de mercado al aire libre en Venlo, la ciudad natal del líder holandés de ultraderecha Geert Wilders. De 69.000 habitantes y situada al sur de Países Bajos, a la orilla del río Mosa, un 36% de sus votantes se ha inclinado por el político, el más votado allí, que ha prometido devolverles el orgullo nacional y frenar la inmigración. Wilders ha sabido capitalizar la insatisfacción ciudadana con el Gobierno anterior y, al suavizar su postura contra el islam, ha atraído a amplias capas de población. “El país está lleno y no podemos subvencionar a todos los que vienen en busca de una vida mejor. Hay que ser realista”, dice Jan —ninguno de los consultados para este artículo ha querido facilitar su apellido—, que conversa con un amigo junto a los puestos de comida y ropa. La beligerancia del político con las mezquitas y las escuelas musulmanas, y sus llamadas a reducir la presencia de compatriotas a los que hace unos años llamaba “marroquíes” no se han olvidado. Sin embargo, ha calado el lema de que “los holandeses son lo primero”, con un efecto arrollador no previsto por los otros partidos. 


Venlo es un centro neurálgico de logística y comercio de horticultura. La cifra de paro en el municipio es del 3,9% (en el resto del país es del 3,5%). El Mosa la atraviesa majestuoso y el centro urbano combina edificios antiguos con calles comerciales repletas de tiendas y cafeterías. Anita, que vende vestidos en una esquina del mercado y llegó desde la India hace 40 años, tiene muy claro el futuro de Wilders, al que votó. “Si sigue aferrándose al tema del islam y la religión, le será muy difícil llegar a primer ministro. ¡Que no se meta con los musulmanes!”, reclama mientras se calienta con un café largo en una mañana fría y lluviosa. Es consciente de que “la gente ha mostrado con sus votos que quiere un cambio”. Pero insiste: “Los que llama extranjeros trabajan con tanto ahínco como el resto de la población y repite que va a trabajar para todos. Que lo demuestre”.


Wilders abrió su campaña electoral el 20 de octubre en un bar de Venlo cercano al mercado. Se llama De Blauw Trap (La escalera azul). Sus responsables, que se declaran políticamente “neutrales” —“esto es un negocio y aquí no tomamos partido”, dicen— recuerdan el enorme dispositivo de seguridad que rodeaba al político aquella noche. “Mucho mayor que la que solemos ver en televisión”, afirman. A Wilders le acompañan a todas partes varios 


guardaespaldas.


Cambio de casa


En 2004, la policía holandesa detuvo y acusó a dos personas de planear un atentado contra el político. En los planes de los arrestados figuraba también la entonces diputada liberal Ayaan Hirsi Ali. Desde entonces, el holandés cuenta con protección y cambia de casa constantemente para evitar que se localice dónde duerme. Una situación a la que ha tenido que acostumbrarse su esposa, Krisztina Marfai, una diplomática de origen húngaro. “Alguien así, de ultraderecha, no puede representar a Países Bajos en el extranjero. Divide a la gente y no entiendo su victoria”, lamenta la dueña de una tienda de ropa, que prefiere no dar su nombre. A micrófono cerrado, compara a Wilders con Silvio Berlusconi, el fallecido primer ministro italiano, y con Giorgia Meloni, su actual sucesora. “Aunque no se les puede tomar en serio”, relata, “permanecen años y años en el poder”. 


Jeanne, que está de visita en Venlo, emitió un voto “estratégico para que no ganase Wilders con sus ideas ridículas”. Ahora, duda de que pueda llegar a pactar una coalición. “Wilders afirma que trabajará para todos los holandeses. Quién sabe. Eso de que el país está lleno no es verdad. Con lo que dice su programa no creo que llegue muy lejos”, afirma. La sensación de que el resto de los partidos, en palabras de Jeanne, “solo piensan en sí mismos y en sus juegos de poder” ha sido otro de los motivos de la victoria de Wilders. Jan, el hombre que pasea con su amigo por los puestos, destaca que el ultraderechista “ha dicho que mejorará las pensiones y la seguridad social, mientras que el resto no se sabe bien qué decían”.


El olfato del político, que ha bregado durante 25 años en el Parlamento, ha facilitado el giro, a través de la retórica, de líder ultra hacia una aparente moderación. Mientras el resto de las agrupaciones mantenían intactos sus mensajes electorales, él ha arrinconado —según asegura— la confrontación a cuenta del islam y ha tocado dos fibras sensibles: la identidad nacional y el bolsillo. 


G., que se presenta así y vende bisutería, explica que ha votado a Wilders porque “es el único dispuesto a hacer lo que promete”. “Es hora de que pueda demostrarlo, ya que ha ganado”, añade. 


Un dato sobre el alcance del tirón de Wilders: aunque se declara agnóstico —viene de una familia católica, pero él no lo es—, este sábado se ha sabido que también ha cosechado numerosos votos en el denominado cinturón de la Biblia de Países Bajos, la zona de mayoría calvinista. “Allí es muy popular entre la juventud”, ha declarado a la televisión pública el 


geógrafo Josse de Voogd.


Victoria “inconcebible” Un grupo de amigos que juegan con sus móviles junto al Mosa, y tampoco quieren dar sus nombres, exclaman al unísono que les parece “inconcebible” la victoria de Wilders. “Ha sido muy listo, pero cómo le van a tomar en serio en el extranjero”, exclaman. “No le hemos votado”, aseguran. Subrayan también un detalle compartido por otros entrevistados: “Frans Timmermans [líder de la alianza entre ecologistas y socialdemócratas, GroenLinks-PvdA] se despertó tarde. La noche electoral, cuando vio que quedaban segundos [con proyecciones que les daban 25 escaños] habló con la emoción y la fuerza que tendría que haber usado antes”. Timmermans felicitó a Wilders para luego gritar a todo pulmón. “No excluiremos a nadie: en este país cabemos todos”, dijo el ex vicepresidente de la Comisión Europea. Después, hizo votos por ejercer una oposición vigorosa. “Habrá que ver si se acaba formando una coalición de centroderecha, como pretende Wilders. Si no, puede haber un Gobierno que dure un año y luego otros comicios”, aseveran desde el grupo de amigos. 


“Wilders es muy bueno con las redes sociales y eso le ha valido más votos”, admiten. Los problemas para pactar se han agudizado desde que Dilan Yesilgöz, jefa de los liberales de derecha (VVD), haya dicho que prefiere no estar en el próximo Gabinete. Si bien ha logrado la tercera plaza, con 24 diputados, como ha perdido 10, Yesilgöz mantiene que prestará su apoyo desde fuera. “Creo que es una maniobra táctica para negociar desde una posición más favorable. No la veo pactando con alguien como Timmermans o con la izquierda”, asegura Jan. 


A Radjan, ingeniero, votante también de Wilders, le parece que el líder radical tiene posibilidades de ser primer ministro: “No creo que sea tan extremo, hay otros partidos con los que tendrá que negociar y ejercerán de contrapeso”, afirma. “Todos los cambios son difíciles de aceptar”. 


Una de las formaciones candidatas a negociar el nuevo Gobierno es Nuevo Contrato Social, recién creada por el ex democristiano Pieter Omtzigt. Declarada de centro —y cuyo líder ha mostrado en el pasado su rechazo a pactar con la extrema derecha—, quedó en cuarta posición, con 20 escaños. Aún no se ha pronunciado sobre su disposición, pero tras la retirada del VVD, el líder de los 


centristas ha dicho que ve el acuerdo con el ultra “muy difícil”.


El mensaje de frenar la inmigración gana en la cuna y principal caladero del líder ultra de Países Bajos


Voto por el cambio pero


con reservas hacia Wilders


Un grupo de paseantes ayer por el centro de Venlo, lugar de nacimiento de Geert Wilders. / FRANCO GORI


ISABEL FERRER, Venlo


EL ASCENSO ULTRA EN EL MUNDO


El político ha bregado en el Parlamento durante 25 años “No creo que sea tan extremo”, afirma uno


de sus seguidores 


INTERNACIONAL


Irlanda necesitaba desesperadamente un símbolo, una moraleja, que la sacara de su congoja. La mayoría de los irlandeses que quedaron aterrados después de la noche de violencia callejera, vehículos incendiados, cristales rotos y consignas racistas y xenófobas que sufrió el centro de Dublín el pasado jueves se han aferrado al brasileño Caio Benicio, de 43 años, nacido en Río de Janeiro y repartidor de Deliveroo en esta ciudad desde hace un año. 


“No me veo como un héroe, por mucho que lo repita la gente. Yo también tengo dos hijos. Cualquiera habría hecho lo mismo. Cuando ves a un hombre corpulento, con un cuchillo grande, que está atacando a una niña… No se te pasa por la cabeza si tú eres un inmigrante o lo es él. Eres simplemente un ser humano que decide actuar. Es un instinto, no te planteas si es peligroso o no”, explica a EL PAÍS el hombre que más aplausos y elogios ha recibido esta semana de tanto dolor.


A las 13.40 (14.40 en horario peninsular español), un hombre armado con un cuchillo sembró el terror en Parnell Square, en el centro de Dublín. Salían a esa hora los alumnos de la escuela primaria Gaelscoil Choláiste Mhuire. Apuñaló a tres niños y una profesora. Tanto una niña de cinco años como la mujer permanecen hospitalizadas en estado crítico. 


Benicio dejó su motocicleta en el suelo y propinó un enorme golpe con su casco al agresor. Lo tumbó de inmediato y logró alejar el cuchillo. No antes de que el hombre se hubiera infligido a sí mismo varias puñaladas. Permanece hospitalizado bajo custodia. 


“Volví a golpearle cuando ya estaba en el suelo. Enseguida se acercó un montón de gente que comenzó a darle patadas. No se movía en absoluto. Alguien alejó de allí a la niña”, explicaba Benicio ayer frente a la puerta del colegio. “A partir de entonces, solo recuerdo destellos luminosos. Vi a tres señoras que intentaban protegerle, porque si no, me temo que hubieran acabado matándole”. 


La noticia se esparció por las redes. La rabia de los presentes se convirtió en la ira y la furia de cientos de fanáticos de extrema derecha. Corrió el rumor, no confirmado por la policía, de que el agresor era extranjero. Algunos lo identificaban como argelino. 


“Todos a la calle esta tarde a las siete. No hay excusas. Todos fuera. Ya basta”, escribió en la red social X (antes Twitter) Gavin Pepper, uno de los ultraderechistas más activos en las campañas contra la inmigración llevadas a cabo en los últimos meses. Luego lo borró, pero la mecha ya había prendido. “No podrán controlarnos a todos. Dividámonos en pequeños grupos. Cualquier puto extranjero que veáis, matadlo”, decía en Telegram un mensaje de voz de una cuenta que se hace llamar Kill All Immigrants (Matad a Todos los Inmigrantes). Lo contaba en The Irish Times el periodista de seguridad Conor Gallagher. Por eso, el brasileño Caio Benicio es la esperanza a la que se agarran muchos para intentar convencer a los compatriotas ante una ola migratoria que en Irlanda es tan alta como en el resto de Europa de que nunca abandonen el lado humano de esta crisis. 


El centro de Dublín se llenó de gritos contra los inmigrantes. Y algunos grupos de manifestantes intentaron ir a la caza de los refugiados. Unos 73.000, de los cuales más de 50.000 son de Ucrania. La mayoría de ellos, sin embargo, estaban más preocupados por quemar automóviles, vehículos policiales, autobuses, vagones del tranvía. Y por hacerse con un buen par de zapatillas deportivas después de reventar los cristales de Foot Locker o de JD Sports. 


“Reventaron también ese Spar”, señala el supermercado de la acera de enfrente la mujer que regenta una tienda Oxfam de libros de segunda mano con fines benéficos. “Solo les interesaban 


los cigarrillos”, ríe.


Despliegue policial


Se han desplegado por el centro de la ciudad cientos de policías para evitar la repetición de unos disturbios que, admite el Gobierno, han sido los peores registrados en Irlanda, al menos desde 2006. Varios de los agentes sufrieron ataques y heridas. Llevó trabajo controlar a 200 o 300 personas que se movían como una serpiente de múltiples cabezas. 


“La amenaza de la ultraderecha y los movimientos xenófobos lleva allí al menos dos años. Se ha agravado con la llegada de refugiados de Ucrania”, señala Peter Farrelly, coordinador de campaña de uno de los diputados del Fine Gael, uno de los tres principales partidos políticos irlandeses. El más escorado hacia el centro derecha en un escenario en que todos son, antes que nada, nacionalistas. “Pero hay un segundo factor. Existe una degeneración creciente en Dublín Uno [el distrito del centro de la ciudad al norte de la ría, cada vez más de moda, pero con serios problemas de seguridad]. Hay un consumo de droga masivo, y un aumento considerable de la delincuencia. Son esta gente, los que nada tienen que perder, los que combinaron sus fuerzas con la ultraderecha para arrasar la ciudad”, señala. 


Es un consuelo doble para muchos. No solamente resulta más fácil culpar a los maleantes de la violencia. Sirve además para preservar la imagen de Irlanda como un país de acogida y tolerancia. 


Las señales que emite la realidad, sin embargo, son más preocupantes. El año pasado llegaron a Irlanda, un país de cinco millones de personas con graves problemas de vivienda y servicios públicos, casi 150.000 extranjeros. Pueden ser minoría, pero los fanáticos ultras que recorren las calles de Dublín con carteles en los que exigen casas para los irlandeses se mueven a sus anchas. 


“Hoy vuelvo a sentirme a gusto, pero te admito que pasé miedo”, explica Promise Enofe. Es nigeriano. Lleva 20 años en Irlanda. Trabaja en la calle, solicitando donativos. Cerca de él, este fin de semana, hay un grupo considerable de agentes que patrulla la calle donde se mueve Enofe. 


“Me siento muy seguro en Dublín. Recuerda que vengo de Río de Janeiro”, bromea Benicio. “Conozco muchos irlandeses que me han tratado muy bien”, dice. En el optimismo del brasileño se apoyan hoy muchos, pero el Gobierno ya ha anunciado que endurecerá las leyes contra los delitos de odio y reforzará a la policía. Lo ocurrido esta semana en Dublín, 


admiten todos, es una señal de alerta que debe ser atendida.


Grupos de ultraderecha y delincuentes


callejeros revientan las calles de Dublín tras el ataque a varios niños el jueves Irlanda despierta de golpe ante la 


violencia xenófoba


La policía irlandesa detenía a un hombre la noche del jueves. / CLODAGH KILCOYNE (REUTERS)


Caio Benicio, ayer en Dublín. / R. DE M.


RAFA DE MIGUEL, Dublín


EL ASCENSO ULTRA EN EL MUNDO


“No me veo como un héroe”, dice el repartidor que redujo al apuñalador En la ciudad hay 73.000 refugiados; 50.000 de ellos son de Ucrania 


OPINIÓN


El que pueda hacer,


que haga


El que pueda presionar al nuevo Gobierno para que promueva una disminución del precio de los alimentos, que lo haga. También para que cumpla con los preceptos de la ley de vivienda, y para que suba el salario mínimo interprofesional. Y para que no se olvide de las personas dependientes ni de las niñas y niños víctimas de abuso. Quien pueda, que fuerce a tomar las medidas oportunas para enfrentar la emergencia climática. Y para continuar avanzando en la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. El que pueda hacer, que 


haga.


José Manuel Reyes Escobedo


Pegalajar (Jaén)


El tic patológico Cuando faltan argumentos dialécticos para rebatir al adversario, la rabieta del mal perdedor lo lleva a caer en el esperpento del insulto continuo, llegando al extremo de ridiculizar síntomas patológicos de la salud mental. No todo vale en política. Perder con dignidad es un mérito democrático y moral que deberían practicar los políticos de nuestra derecha. Nadie debe banalizar, y menos ridiculizar, la conducta de los que sufren una crisis o enfermedad mental que, desgraciadamente, en nuestro país recibe una atención psicológi- 


ca muy deficitaria.


Víctor Calvo Luna


Valencia


Carriles bici


o plazas de ‘parking’ Los relucientes carriles bici en Barcelona ofrecen una alternativa eficiente y sostenible para la movilidad urbana, pues priorizan el transporte en bicicleta. Es crucial comprender que su propósito principal es fomentar la ciclabilidad y no servir como espacios de estacionamiento para vehículos a motor, pues algunos conductores optan por utilizar los carriles bici como estacionamientos improvisados, impidiendo así la circulación segura de las bicicletas. Esta práctica no solo socava el propósito de los carriles bici, sino que también representa un riesgo significativo para los ciclistas y desalienta el uso de un medio de transporte más 


sostenible.


Gabriela Bencomo Arrufí


Sant Cugat del Vallès ( Ba r c e l o na )


T


ras el primer Consejo de Ministros, el nuevo Gobierno comienza una legislatura que se ha fijado como principal objetivo el despliegue de una agenda política de marcado carácter social. Eso debería significar que, además de poner en marcha nuevas iniciativas legislativas, el flamante Ejecutivo saque adelante aquellas que dejaron de aprobarse por el adelanto electoral. Se trata de más de 60 leyes, 25 de ellas procedentes de decretos leyes, otras ocho impulsadas por el Gobierno y alrededor de una treintena promovidas por grupos parlamentarios. Entre ellas se encuentra la ley de familias, la ley del olvido oncológico, la ley de salud mental y la de la ELA. Tampoco se aprobaron otras, como la ley de movilidad sostenible o la ley del cine y la cultura audiovisual. De igual modo, es urgente la aprobación de la ley de función pública para hacer frente no solo a los problemas que afectan a la Administración de Justicia, sino a todas las administraciones públicas en España, como es la falta de inversión y de racionalidad para mejorar lo que constituye la estructura básica del Estado. 


En la legislatura que comienza el Gobierno deberá combinar la ambiciosa agenda social que ha anunciado, con un talante dialogante que Pedro Sánchez ha pedido a sus ministros mediante una carta personalizada que les hizo llegar en su primera reunión en La Moncloa. Sería deseable que el propio jefe del Ejecutivo practicara esa apertura evitando comparecencias sin preguntas de la prensa para vincular de manera efectiva su acción gubernamental con una verdadera rendición de cuentas. La palabra de los ciudadanos manifestada en las urnas se disuelve en los recintos institucionales si los gobernantes se aíslan en burbujas que no interaccionan con los intermediarios entre la sociedad y las instituciones políticas. De igual forma, que una mayoría parlamentaria ha dado su confianza al presidente, es asimismo responsabilidad suya mantener al Parlamento en el centro de la vida democrática, evitando el abuso de los reales decretos y forjando acuerdos y consensos basados en el diálogo. La banalización del decreto ley —tanto en los parlamentos autonómicos como en el ámbito estatal— merma el debate político y empobrece la vida parlamentaria. El diálogo transparente en el Parlamento con la mayoría transversal que lo ha investido será importante, pero también lo será intentar romper la división de bloques para gobernar tendiendo puentes con una oposición que hasta ahora no ha buscado ninguna reducción en el nivel de enfrentamiento con el Gobierno, sino la confrontación más brutal. Encontrar en esa oposición a quienes sí estuvieran dispuestos a un mínimo grado de entendimiento es otra de las principales tareas del Ejecutivo.


Además de recuperar la centralidad del Parlamento, los grandes ejes por los que pasa la revitalización de nuestra cultura democrática son, en primer lugar, el restablecimiento del prestigio de las instituciones tan gravemente dañado por los partidos —especialmente por el escandaloso bloqueo que el Partido Popular mantiene para la renovación del Consejo General del Poder Judicial, una renovación que es de la mayor urgencia democrática—. Las malas prácticas del PP en relación con la justicia, tanto cuando gobierna como cuando está en la oposición, no justifican que el PSOE o sus socios caigan en la tentación de un comportamiento similar que sirva para intentar el contrapeso mediante la misma espiral de colonización partidista de las instituciones. Y en segundo, al Ejecutivo le toca liderar y buscar el diálogo e interacción con las comunidades autó- 


nomas en la capital, agenda que tienen pendient , mp e z n d op re mo d e od ef i n a c i a ó n .


E


l jueves comienza una nueva Cumbre del Clima, la COP28, en el controvertido escenario de Dubái, presidida por el sultan Al Jaber, ministro de Tecnología e Innovación de los Emiratos Árabes Unidos y consejero delegado de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi. Los trabajos preparatorios de la cumbre no han sido fáciles, pero el mundo no puede permitirse dar pasos en falso, y los científicos, las entidades sociales, muchas empresas y un buen número de Estados presentes lo saben. 


Esta cumbre es el examen de los compromisos adquiridos en París. Tras un balance global del cumplimiento de lo acordado en 2015, es la hora de adquirir nuevos compromisos de mitigación, es decir, de reducción de emisiones. La Unión Europea, cuya delegación encabezará Teresa Ribera al ostentar España la presidencia del Consejo, propondrá un acuerdo global para la reducción y progresiva eliminación del consumo y la producción de combustibles fósiles, piedra angular de la descarbonización. Es de prever que los Estados productores de petróleo no lo pondrán fácil e intentarán cuando menos ralentizar estas decisiones, pero no es menos cierto que las principales petroleras del mundo han iniciado planes de diversificación anticipando lo que a todas luces llegará más temprano que tarde, el abandono de estos combustibles.


Entre los asuntos pendientes se encuentra la necesidad de dotar de mayor protagonismo y recursos a las políticas de adaptación en el conjunto del planeta, apoyando de forma especial al sur global, en el que las consecuencias de la crisis se viven de forma más dramática y con menos posibilidades de hacerles frente, así como la financiación de las pérdidas y daños ya causados. Para hacer posible todo esto se requieren acuerdos ambiciosos en materia de financiación que garanticen que las transiciones se hacen con criterios de justicia tanto entre países como dentro de estos, en cada sector afectado.


El contexto en el que se va a celebrar la cumbre, pese a las dificultades señaladas por su ubicación en Dubái, contiene elementos que podrían jugar a favor: por un lado, los conflictos activos pueden suponer un incentivo para el desarrollo de energías renovables con menor dependencia de movimientos geopolíticos. Al mismo tiempo, puede ser muy relevante la reciente declaración conjunta entre China y Estados Unidos, publicada hace escasos días, en la que se comprometieron a trabajar más estrechamente para luchar contra el calentamiento global, al que consideran uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. 


En este contexto, que la Unión Europea siga siendo la adalid de una mayor ambición en la reducción de emisiones y la adaptación es clave para garantizar acuerdos sólidos, siempre que lo haga tejiendo alianzas con el sur global y con criterios de transición justa. La presidencia espa- 


ñola tiene una profunda responsabilidad.


Los textos tienen que enviarse exclusivamente a EL PAÍS y no deben tener más de 100 palabras (700 caracteres sin espacios). Deben constar nombre y apellidos, ciudad, teléfono y DNI o pasaporte de sus autores. EL PAÍS se reserva el derecho de publicarlos, resumirlos o extractarlos. No se dará información sobre 


estas colaboraciones. CartasDirectora@elpais.es


El día que salvé una vida


Trabajaba de camarera en un restaurante. De pronto, oí gritos: “¡Un médico!”. Salí de la barra corriendo y me encontré con una mujer joven con cianosis, su cara estaba azul, no dude ni un segundo: maniobra de Heimlich. Tras cinco intentos, el trozo de comida que le había obstruido la tráquea salió, lo sentí porque ella ya no era un peso muerto en mis brazos, movió su cuerpo hacia delante y en segundos ya podía volver a respirar. En pleno shock, me dijo: “Gracias”. Salí del restaurante, la adrenalina corría por mis venas. No me podía creer que yo, una auxiliar de enfermería recién titulada, podía haber puesto en práctica la teoría en la vida real, tuve la seguridad suficiente como para no dudar ni un segundo de que le iba a salvar la vida. El padre de la chica salió a la calle, me abrazó y me dio las gracias. Recuerdo decirle que esta maniobra de primeros auxilios salva vidas y que en internet había tutoriales. Me quedé en la esquina de la plaza tomando el aire y pensando que mi cuñada, profesora de instituto, me había dicho días atrás que le habían denegado la propuesta para dar unas clases de primeros auxilios a sus alumnos.


Ana Fernández Ortiz. Badajoz


MI QUELBARCELÓ


Mayor ambición en la COP28


CARTAS A LA DIRECTORA


Gobierno de estreno El Ejecutivo está obligado a sacar adelante leyes pendientes, explicar su proyecto y reforzar las instituciones 


OPINIÓN


J


avier Milei no ganó porque los argentinos quieran que vuelva la dictadura. No ganó porque nieguen los 30.000 desaparecidos, ni planeen poner un quiosco para vender los riñoncitos frescos de sus hijos (por ahora). Por cierto, Milei tampoco ganó: arrasó. Obtuvo el 55,8% del voto: lo votaron los indigentes y los ricos, los iletrados y los cultos, el campo y las ciudades, los jóvenes y los ancianos, en La Quiaca y Tierra del Fuego; algunos lo votaron con recelo, otros con euforia. Rasgarse las perlas europeas ante las decisiones democráticas de la tumultuosa Sudamérica es un privilegio emocional comprensible, pero que debe ser refrenado. Es mucho más interesante mirar la barbarie a los ojos (al menos es lo que la izquierda intelectual solía hacer). 


En su último rally, Milei rompió la negrura del escenario impostando con voz grave: “Yo soy el rey de un mundo perdido”, la canción de La Renga que devino su himno personal. Ese mundo perdido es la Argentina colapsada después de dos décadas de kirchnerismo (con un breve interregno de Mauricio Macri). La última vez que el país abrazó un candidato de forma tan categórica fue a Cristina Kirchner, cuyo 54% fue el cetro y manto de armiño que la elevó en monarca popular.


Sergio Massa fue el creador de Javier Milei: dispuso el branding de su partido con una agencia top, habilitó su llegada a los medios (así Milei se volvió un personaje del prime time televisivo por años); lo incubó y lo hizo crecer. En el último debate, ese pacto subterráneo emergió a la superficie. Massa era Víctor Frankenstein, enfrentado a su criatura deforme. Desplegó su control, autoridad y desprecio; el mensaje era “hasta acá llegaste”. Contó que Milei se había acercado a él, que había hecho una pasantía en el Banco Central que no le habían renovado, lo habían echado: ¡por eso lo quiere demoler! El creador explicaba a su criatura: Massa no pudo resistir mostrarse como un autor que brinda una pista del pasado del personaje, una explicación psicológica que lo clausura: el monstruo movido por traumas personales, para quien el poder es una venganza. Milei le dedicó una sonrisa amarga, encogiéndose de hombros: “Fracasos tenemos todos”. En Frankenstein de Mary Shelley, ¿a quién amamos como lectores? ¿Al calculador y egoísta Víctor, o a la criatura sensible y elocuente, aunque sea un esperpento? ¿Quién es el verdadero monstruo? Es alucinante la capacidad de Milei de mostrarse patético, cómo su vulnerabilidad es una fuerza que lo une a la masa.


Quien le dio a Milei un regalo inesperado fue la tenaz izquierdista Myriam Bregman: en el primer debate lo llamó “gatito mimoso” (del FMI), y sin querer instaló una conversación donde Milei no era realmente de temer, sino tan solo un gatito doméstico. El gatito mimoso venía sintiendo el maullido seductor del Gato Macri. Macri nunca escondió la fascinación (casi el orgullo) que le provocaba Milei, como si el león fuera su sucesor salvaje. Inmediatamente después de perder, Patricia Bullrich apoyó a Milei; con Macri y Patricia en escena, era como si de pronto el gatito callejero que dormía en una caja de cartón hubiera encontrado un papá y una mamá. El fenómeno Milei, con su corso de cosplayers y diputadas de onlyfans, de pronto era adoptado por “adultos a cargo”; así, el rechazo al peronismo (la auténtica pasión popular) se reagrupó detrás del carisma loco de Milei. La criatura era un político consumado: solo esperaba el momento (y el daddy) para rebelarse contra su creador.


El triunfo de Milei tiene rasgos preocupantes para el peronismo, porque tocan precisamente su identidad. Como fenómeno popular, Milei tiene muchas cosas que se parecen al surgimiento de Juan Domingo Perón en la década de 1940. Lo votaron masivamente los pobres, el grupo social que tradicionalmente acompaña al peronismo. Otro factor en común con el Perón original es el foco en el trabajo, una zona donde el peronismo actual quedó totalmente desfasado. A la clase trabajadora actual no la representan los sindicatos manejados por millonarios peronistas: el proletariado son los rappi, los ubers, los pedidosya, los programadores que ganan en dólares afuera y operan con “cuevas” porque el sistema bancario es un islote cubano. Se ven a sí mismos como emprendedores: todo lo que ingresa en su app de Mercado Pago se lo ganaron con su esfuerzo. Hay una dignidad del trabajo (núcleo de la prédica de Milei) que compite directamente con la dádiva y el plan social, eje de la relación del kirchnerismo con los pobres. Aunque Massa dispuso dinerales en obsequios, los pobres se montaron en sus bicis nuevas y le dieron la espalda. Votarlo a Milei era un gesto de indisciplina díscola, orgullosa de sí.


Milei, como Perón, encarna una emoción antiélites. Declara que viene a purificar el poder: el hombre común contra los privilegiados del sistema. Los privilegiados ya no son la rica oligarquía argentina de cuando Perón llegó al poder (aunque los peronistas lo repitan como si estuviéramos en 1950). Parece evidente que Milei no tiene problemas reales con la casta política (su Gabinete parece recrear el dream team 2015-2019 de Macri); el énfasis es cortar con la farsa ideológica. Los privilegiados actuales viven escondidos entre las capas torvas de la corrupción y militancia kirchnerista; Milei los señala como los blancos del ajuste. El día de su triunfo, Milei citó a Perón: “Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”.


Milei es un líder extraño, pero que encarna una forma de la libertad que los argentinos aprecian: la libertad de decir lo que se les pasa por la cabeza. La sinceridad, estar a flor de piel, equivocarse pero sin mala intención. En un país donde el dinero vale menos cada segundo que pasa, el presente físico, el ser y estar aquí y ahora, cobra una fuerza alucinatoria, donde la libertad es una forma tangible de esperanza. Vivir con una inflación del 143% por años basta para enloquecer a cualquiera; Milei podía ser un poco loco, pero eso lo volvía real. Es como si los votantes lo decodificaran, asumiendo una vida interior benévola como se hace con un actor de cine (o como muchos hacen con Cristina). 


El progresismo haría bien si mirase la derrota a los ojos, en lugar de arroparse con el chic de la victimización. La prensa europea es incapaz de imaginar la miseria argentina y reconstruye a Massa como un virtuoso líder de centroizquierda y a Milei como un Zemmour con peluca. ¿Qué significa el progresismo cuando el Gobierno soi-disant progresista multiplica los pobres (mientras sus políticos se enriquecen), o les dan planes que los mantienen en la miseria y les quitan la dignidad? ¿Qué significa “conservar los derechos”, cuando esos derechos son abstracciones inaccesibles? ¿Cómo resuena en alguien que trabaja y apenas le alcanza para sobrevivir ese “Estado presente” en un país con la presión fiscal más feroz del planeta? ¿Qué significa “te vas a quedar sin nada” cuando no se tiene nada? La dictadura, los derechos y el número de desaparecidos son white people problems en un país con un 143% de inflación y un 50% de pobres. 


Totalmente alienado de la realidad, el kirchnerismo promovía hace unas semanas el juicio político a la Corte Suprema (una cortesía palaciega a la reina Cristina, condenada por corrupción). El peronismo se autonomizó tanto de la sociedad que empezó a girar sobre su propio eje, autoalimentándose de sus dramas burocráticos; olvidó que existían los ciudadanos y así los perdió. Por mi parte, tengo el distinguido honor de haber sido acaso la pluma más crítica con Javier Milei y su fuerza, pero ante el mensaje de las urnas, mi trabajo implica escuchar. El pueblo argentino eligió a la criatura sobre Víctor Frankens- 


tein; ahora empieza otra novela.


Pola Oloixarac es escritora. Su último libro es Galería de celebridades argentinas (Libros del Zorzal).


El progresismo haría bien si mirase la derrota a los ojos 


en lugar de arroparse con el ‘ chic’ victimización


Javier Milei contra Víctor Frankenstein POLA OLOIXARAC


EL ROTO


ENRIQUE FLORES


El ganador de las presidenciales argentinas tiene rasgos preocupantes para el peronismo, porque toca precisamente su identidad e incluso cita en su gran noche a Juan Domingo Perón 


U


na entrevista al director del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INCTFF), Antonio Alonso, en la que afirma que no conoce “ningún caso confirmado de bebés robados”, aunque no descarta que existan, ha suscitado la confusión entre algunos lectores, que se preguntan si esto pone en duda la investigación de EL PAÍS sobre la supuesta sustracción de recién nacidos entre 


los años cincuenta y ochenta del siglo XX.


Antecedentes. La investigación comienza en noviembre de 2008, cuando el periodista Jesús Duva, hoy jubilado, publica el reportaje La llamada de la sangre, que pone el foco en la clínica San Ramón, en Madrid. En él recogía testimonios de personas que buscaban a sus madres biológicas, tras conocer que habían nacido en el centro y, luego, las habían dado a otras familias previo pago o con la simulación del parto. 


En sucesivas entregas, Duva amplía el foco a otros casos en Canarias y el País Vasco, mientras cae una avalancha de llamadas a la Redacción. A la investigación se incorpora Natalia Junquera y se abre un buzón para atender los testimonios. “Llegaban cientos de casos y muchos no podíamos publicarlos porque no teníamos 


de dónde tirar”, recuerda la redactora.


El bulo de la trama. “No se trataba de una trama, porque no cumple los requisitos que exige la Interpol para el crimen organizado: tener una jerarquía, una estructura y financiación”, explica Duva. Actuaban, añade, con una concepción “nacionalcatólica” y pretendían hacer el bien al dar bebés a matrimonios practicantes. Estos casos, añade, se cortan radicalmente al promulgarse, en 1987, la Ley de Adopción. El preámbulo, apunta Junquera, reconoce 


el tráfico de niños por falta de control.


El bulo de los 300.000. La estimación de centenares de miles de casos la hace en 2011 el abogado Enrique Vila en declaraciones a la prensa y es difundida por las asociaciones de familias. En septiembre se desdijo de ella, cuando el periodista de EL PAÍS, Manuel Ansede, le preguntó por sus cálculos. Ni Duva ni Junquera han usado nunca esta cifra, porque la consideran un disparate. Pero sí la ha publicado el periódico cuando otros periodistas la tomaron de declara- 


ciones de las asociaciones o de políticos.


Las investigaciones. Pese a las miles de


denuncias, muy pocos casos han llegado a la justicia. La memoria anual de la Fiscalía General del Estado del año pasado recoge que entre 2011 y 2022 se abrieron 2.197 diligencias de investigación sobre sustracción de recién nacidos, la mayoría en los tres primeros años. Casi todas fueron archivadas. En 2022 se abrieron 11 diligencias, de las que ocho fueron archivadas. Además, hay otros dos casos denunciados en juzgados de instrucción de Madrid y Córdoba, según esta memoria.


En mayo de 2017, el INCTFF elabora un informe técnico, que Ansede publica un año después, con los resultados de la identificación de ADN en 120 exhumaciones. Ante indicios de sustracción de niños, fiscales y jueces ordenaron abrir las sepulturas para ver si estaban allí. En 81 casos (el 90%) se identificó a los bebés como hijos de los 


padres que habían denunciado el robo.


Evolución científica. Uno de los argumentos usados al abrir las sepulturas era que la falta de restos evidenciaba el robo. Pero el informe del INCTFF demuestra que pudieron destruirse en determinadas condiciones de enterramiento. Es la 


tesis que ha defendido ahora su director.


Explicaciones. El director adjunto, Claudi Pérez, responde a los lectores que la entrevista no pone en duda la investigación anterior. “Sigue completamente vigente”, dice. “Ahora tenemos nuevas evidencias científicas que pueden arrojar luz, al menos sobre una parte de los casos, y seguimos acudiendo a expertos de toda índole para enrique- 


cer el punto de vista del diario”.


Conclusión. Al contrario de otras coberturas, como la de la pederastia en la Iglesia, en esta falta un recuento de casos o que se explique la marcha de las investigaciones. Se ha dado prioridad al relato de las víctimas, pero algunos testimonios fueron desmentidos por las pruebas de ADN. En otros no se ha contado el desenlace. 


La carga de la prueba de un delito es para quien acusa, como exige el principio de presunción de inocencia. En los casos investigados por jueces y fiscales lo único confirmado es que hubo irregularidades en muchas adopciones. Tampoco la indagación de EL PAÍS ha ido más allá. Sugiero publicar una información que clarifique el estado de situación y dimensione los hechos. Cuando se mezclan la historia, la ciencia, los sentimientos y la memoria, se debe contribuir con rigor a despejar las dudas. 


La carga de la prueba en el robo de bebés


E


sta historia es el esbozo de una novela que probablemente jamás será escrita. El protagonista es Lucas, hijo de una amiga escritora que vive en Nueva York. Si Lucas hubiera nacido en los años sesenta habría sido definido como inquieto, un poco impertinente, inconformista y peleón, pero como ha nacido en el siglo XXI y en Nueva York, a punto estuvieron de medicarlo en sus primeros años escolares para corregir su carácter indómito. Por fortuna, sus padres prefirieron encarar los inconvenientes de educar a un inconformista precoz. Lucas ha llegado a la preadolescencia con intereses muy relacionados con su meticulosidad: desea saber las leyes que rigen nuestras vidas, toca el violín con destreza y cocina con modos de gran chef. Desde niño nuestro héroe había estado obsesionado con tener una navajita automática, en parte porque sus padres les han inculcado, a Lucas y a su hermano, el amor a la naturaleza y en las excursiones veraniegas a Colorado se le fue despertando desde muy pronto un afán de explorador. Llevaba años pidiendo el chaval la dichosa navajita para su cumpleaños, pero su madre se resistía, por si al manejarla se cortaba. Las madres que hemos tenido hijos que maquinan aventuras que rozan el peligro o el desastre, sabemos del desgaste emocional que supone criar a un niño que siempre está a punto de liarla. Se trata, además, de criaturas tan empecinadas en sus deseos que planean sus hazañas en secreto, con una tenacidad que los convierte en sabios de saberes a menudo inútiles. Eso lo dirá la vida.


Lucas llegó a los 14 años sin navaja, pero descubrió que al lado de su escuela había una de esas tiendas neoyorquinas que son como diminutos bazares de maravillas. Allí brillaba esa joya que tanto anhelaba.


Buscó en internet las leyes que regían la compra del ansiado instrumento y, sintiéndose amparado por la ley, comenzó a ahorrar hasta reunir la suma necesaria. 


Una mañana, en la hora del recreo, va a la tienda y le pide al dependiente que le enseñe varios modelos. Los estudia, los sopesa como un profesional. Lo que no sabe Lucas es que una clienta está observando la operación con inquietud. Esa mujer, rigurosa defensora del bien, alerta rápidamente a la dirección de lo que ha visto y del aspecto del estudiante. No es difícil describir a Lucas: su indumentaria es la de un rapero, la de cualquiera de esos chicos que viven 50 calles más arriba, en Harlem. Cuando el niño, feliz de poseer el objeto tanto tiempo soñado, llega al colegio, ya lo está esperando el director que, tras comprobar que el arma está en el bolsillo del chico, le ordena recoger sus cosas e irse a casa. Irse a casa para siempre. Ni tan siquiera su madre podrá gozar de una reunión presencial. En un encuentro virtual le comunican que no quieren tener a un niño que puede atacar a otros o autoagredirse. Lucas se queda sin centro a final de curso. Le conceden, eso sí, el boletín de notas, pero lo dejan seriamente traumatizado. A menudo preguntará a su madre: ¿Pensaban que me iba a suicidar?, ¿creían que mataría a mis compañeros?


Las madres jamás claudican, por eso el mundo sigue girando. La madre de Lucas le pide al profesor de violín del niño que le permita asistirle en sus clases. Lucas se convierte así en ayudante del músico mientras prepara el ingreso en la escuela artística en la que ahora estudia. ¿Es este un final feliz? No tanto. Esta experiencia ha inoculado en el chaval una desconfianza hacia el mundo, la certeza de que puedes ser castigado con una crueldad implacable a pesar de ser inocente y que a cuenta de no ver contaminado su prestigio una escuela de ejemplares ciudadanos es capaz de confundir travesura con delincuencia. Y de esta manera esa buena gente pensará que hace algo por disminuir la terrible violencia que sacude un país lleno de almas solitarias que acumulan fusiles de asalto en los sótanos.


ELVIRA LINDO


Una navajita en el bolsillo 


FLAVITA BANANA


Los lectores preguntan por la investigación de adopciones irregulares entre los cincuenta y ochenta SOLEDAD ALCAIDE — DEFENSORA DEL LECTOR 


L


a tregua ha dado sus primeros pasos. La liberación de rehenes y prisioneros alivia el dolor de sus familias e insufla un soplo de esperanza en los corazones encogidos. Que haya empezado bien indica que puede seguir, alargarse e incluso conducir a la total liberación de los secuestrados.


Regresa la vida a Gaza, sin la negra lotería de los bombardeos que han destruido la mitad de la Franja y acabado con más de 14.000 vidas, en gran parte de niños y mujeres. Se interrumpe el asedio, la privación de agua, alimentos y medicamentos, y el sufrimiento de una población aterrorizada, exhausta y hambrienta.


Es una desescalada en una guerra de peligroso potencial expansivo. Un éxito de la diplomacia en la tierra disputada donde solo hablan las bombas. Son muchos los que han trabajado para alcanzar esa tregua, que unos entienden solo como una pausa técnica y otros quieren convertir en permanente. 


Netanyahu quiere guerrear hasta obtener algo que se asemeje a una victoria, pero ha concedido la pausa por la presión de los familiares de los rehenes y la demanda humanitaria exterior, sobre todo de Estados Unidos, su imprescindible aliado. Quiere mantenerse en el poder por encima de todo, sin desprenderse de la extrema derecha belicista y mesiánica, pero tampoco perder palancas internacionales. Su popularidad está por los suelos, pero de todo saca provecho, del cierre de filas patriótico ante el ataque de Hamás y de la tregua para liberar rehenes y proporcionar algo de alivio a los gazatíes. 


Todo es ambivalente en este Oriente complicado. Para Hamás la tregua alivia una inocultable y dura derrota militar, encajada tras su siniestra victoria terrorista del 7 de octubre. Los rehenes no le han servido para frenar la ofensiva israelí, ha perdido la mitad de Gaza, han caído muchos de sus comandantes y se cuentan a millares los milicianos muertos o detenidos. Pero políticamente es un éxito. Ha colocado a la causa palestina, eclipsada durante años, en el centro del paisaje mundial. Gracias al canje de rehenes, obtiene la hegemonía entera del nacionalismo palestino. Su rama militar podrá ser descabezada, pero su rama política tendrá un lugar en la negociación de la paz, y quizás en la gestión de la nueva Gaza junto a la Autoridad Palestina tal como demandan ya algunas voces sensatas. 


António Guterres, el deprimido secretario general de Naciones Unidas en sus horas más bajas de la historia, ha salvado los muebles con la tregua que demandó con tanto énfasis, hasta provocar la airada reacción de Israel, el país que más debe y el que menos atiende a la organización internacional. En diplomacia, los méritos se reparten entre Estados Unidos, Egipto y Qatar, pero solo tendrán pleno sentido si la tregua se alarga, se mantiene y al final se convierte en el alto el fuego definitivo y la ruta directa hacia la paz y el Estado palestino, contravi- 


niendo así los designios de Netany a h uys u sh a c o n sme s i á n c o s .


E


l camarero dejó los platos y salió corriendo como un loco hacia la calle”. La escena la describe Josep Pla, corresponsal en Berlín. Hace exactamente un siglo. Cada artículo que enviaba era una crónica que mostraba cómo la crisis económica iba corroyendo a una sociedad y la política no lograba estar a la altura de las circunstancias. Por ejemplo, 2 de octubre de 1923 en el Grill Room Haader de la calle de Nuremberg. Ahora en la página 207 del librazo que es La inflación alemana (Destino). El joven Pla está ensayando el estilo para contar la ciudad moderna. Su campo de pruebas es una gran capital en crisis. Se había fijado en el gesto de un comensal sentado en una mesa cercana a la suya. Entre plato y plato usaba un mondadientes para limpiarse. Lo que hacía no era tan raro, pero cada vez más infrecuente. Desde hacía pocos meses no era extraño ver a un cliente en un restaurante que se limpiaba los dientes con un cepillo con la mano derecha mientras con la izquierda se tapaba la boca para ocultar la operación dental. Pero el vecino de Pla sí había usado palillos. Pagó y se fue. El camarero recogía la mesa, vio que el cliente había usado tres palillos y salió disparado a buscarle. “Valen un millón y medio de marcos…”. Sobre la mesa dejó un montón de billetes.


A pesar de la crisis financiera que atraviesa el país, en Buenos Aires cada vez hay más restaurantes. El 19 de junio de este año lo contó un reportaje de The New York Times. Más restaurantes, mejores y llenos. La clase media depauperada ha asumido que tiene que gastarse lo ahorrado, según explicaba Natalie Alcoba. Ni de coña podría comprarse un coche o irse de vacaciones con la inflación disparada (un 140% antes de las elecciones), pero antes del colapso mejor pulirse los pesos. Nadie sabía qué costaría una buena cena el día de mañana, pero sí sabían que serían menos clase media y que cada vez hay más pobres. En una cadena de restaurantes, ya que la carne puede subir un 20% de un día para otro, solo usan códigos QR para modificar el precio de los platos para no tener que renovar las cartas cada dos por tres. Este viernes, otro reportero de The New York Times empezaba su artículo con un carnicero que votó a Javier Milei y que asumía que no vendería su mejor carne porque tras la elección había subido un 5%. “La vida caótica” tituló Pla un artículo en Alemania. “El catastrófico descenso del marco empieza de verdad a dar a la vida en este lugar un aspecto caótico y fantástico. No hay ningún precio seguro”.


“Debido a que los alemanes tienen que echar la culpa de la majestuosa y apocalíptica bajada del marco a alguien han encontrado en los judíos a quien cargar el muerto”. No era solo Hitler, ni mucho menos, pero al poco de llegar, Pla ya había presentado al líder fascista a sus lectores. “Es un histérico del nacionalismo. Es un hombre sin preparación alguna, es un botarate, pero a veces tiene golpes geniales y ataca con gran furor”. A finales de noviembre de 1923, Pla les dijo que lo había logrado entrevistar. “Es difícil ver a Hitler. Como buen revolucionario es un hombre de vida irregular y de actividad constante y desquiciada”. Aquel candidato a ser el hombre fuerte que parte del país pedía, había dado el paso al dar un golpe de Estado fallido en una cervecería de Múnich. Pla lo contó como si hubiese estado allí, pero es dudoso. Al cabo de pocos días, el periodista publicó un monólogo de Hitler construido con declaraciones que habría obtenido gracias a haber elogiado al general golpista Primo de Rivera. Es improbable. Apuesto por qué montó el artículo haciendo patchwork con textos leídos aquí y allí, pero era tan sagaz que acertó al descubrir cuál era la oscura conexión que el personaje quería establecer con aquel país caótico. “En todas partes del mundo han triunfado los hombres de orden, de puño de hierro, los patriotas, los verdaderos amigos de su país. Aquí estamos aún dominados por una serie de experimentadores siniestros, vendidos al extranjero, marxistas y judíos. Todo esto se debe expeler”.


LLUÍS BASSETS


Una desescalada bélica, por fin 


JORDI AMAT


Josep Pla explica a Milei


F


lotamos en las corrientes. Es una metáfora hermosa sobre nuestra política, pero no es mía. La utiliza el sociólogo Christophe Guilluy para describir la insatisfacción de quienes luchan diariamente para sacar adelante sus vidas. No tienen conciencia de clase, pero sí de haber sido despojados de lo que tenían, del lugar que ocupaban y, en cierto modo, también de lo que eran. Y en política, a juzgar por lo visto en Holanda y Argentina, la destreza para flotar en las corrientes que nos empujan parece pertenecer a los líderes de extrema derecha. Estos dos nuevos terremotos políticos son otro ejemplo de cómo los nacionalpopulistas comprenden bien los nuevos cauces hacia el poder, como ocurre en Italia, Suecia, Hungría o Eslovaquia, pero también en Alemania, Francia, Austria o Bélgica, donde son cada vez más fuertes. De ahí viene la dificultad de etiquetar un malestar al que la agenda ultra ha aprendido a adaptarse como las aspas del molino al viento que sopla. Es una incomodidad existencial y material, la sensación de haber sido desplazados, desarraigados. Sus protestas, su voto, su esfuerzo cotidiano no se dirigen tanto a construir un futuro que miran temerosos, sino a preservar aquel viejo mundo donde ellos, las clases medias y bajas, representaban el papel central en la economía y los discursos de la clase política.


El miedo al futuro y el desarraigo alimentan ese descontento al que los ultras ponen nombre: la estafa climática, los mena, la traición. Personalizan en chivos expiatorios y acrónimos deshumanizantes una narrativa prístina y directa que orienta ese malestar, y así se llevan el gato al agua. Los votantes prefieren el original a la copia, y cuando los partidos tradicionales sucumben a la tentación de dejarse llevar por los temas que fija la extrema derecha, es esta quien gana. Suecia, donde la coalición entre derecha y extrema derecha ha endurecido el discurso y las políticas migratorias, es un ejemplo evidente, pero también Alemania, donde la ofensiva ultra ha hecho virar la posición del socialdemócrata Olaf Scholz. 


Quizá la lección de Holanda para la izquierda sea que no se deje llevar por las agendas ultra y las confronte con la misma claridad que ellos utilizan, sin moralismo, clichés o jerga tecnocrática, porque lo cierto es que no ha sabido encontrar un lenguaje discernible para estos temas y no se muestra capaz de imponer su agenda, los temas con los que ella ganaría. Hay también aquí un recado a las fuerzas conservadoras, como explica el politólogo Cas Mudde. Cuando la sucesora de Rutte, Dilan Yesilgöz- Zegerius, habla de una coalición con el ultra Wilders, pensando que ella la encabezaría, lo que hace es desdiabolizar a la extrema derecha. Son dos lecciones importantes con vistas a las elecciones europeas. Existe el riesgo cierto de una Europa disfuncional y polarizada si los euroescépticos ganan escaños y tejen alianzas. Pero lo que nos jugamos realmente, lo que la nebulosa populista e iliberal desafía, es la idea de Europa como casa común, como sueño y promesa política, como espacio de justicia, igualdad y libertad.


MÁRIAM MARTÍNEZ-BASCUÑÁN La ofensiva ultra 


Pese a la crisis, en Buenos Aires cada vez hay más restaurantes. La clase media depauperada 


ha asumido que tiene que gastarse lo ahorrado


DEL HAMBRE


La paz y el Estado palestino podrían abrirse camino con la prórroga de la tregua y luego un alto el fuego ya definitivo 


ESPAÑA


Lugares comunes del pesimismo clásico: vivimos en una policrisis, con dos guerras en el vecindario y una marea ultra en Occidente. Vamos camino de una desaceleración —ya veremos cuán profunda— después de dos recesiones de aúpa en los últimos 15 años. España crece y crea empleo, pero tiene un talón de Aquiles en la competitividad, y en el otro pie una tendinitis aguda con una posición fiscal muy mejorable que tarde o temprano dará problemas, porque el viento ha cambiado. María Jesús Montero, vicepresidenta cuarta, ministra de Hacienda y alto cargo del PSOE (Sevilla, 57 años), maneja ese género arrítmico que es la economía con un mensaje moderadamente optimista: no ve dificultades insalvables en el horizonte. Ni tampoco por el flanco de la acusada inestabilidad política, con una polémica ley de amnistía en el horno y una legislatura endiabladamente compleja por delante. Sostiene Montero que la amnistía ha permitido barrarles el paso a los ultras. Sostiene Montero que va a permitir aprobar unos Presupuestos que mejorarán el escudo social. Sostiene, en fin, la vicepresidenta que a pesar de la querencia de la política a odiar con el hígado, España esquivó una bala el 23-J, y ahora le toca desmentir uno por uno los lugares comunes del pesimismo clásico con los que arranca el primer párrafo de esta larga entrevis- 


ta en la sede de Hacienda.


Pregunta. Bruselas, el FMI, el BCE: los organismos internacionales reclaman ya disciplina fiscal. Con un acuerdo de coalición que incluye numerosos compromisos de gasto y una mayoría parlamentaria que va a requerir contentar a varios socios, ¿qué presu- 


puestos se guarda en el cajón?


Respuesta. Bruselas acaba de avalar los planes presupuestarios españoles, cuando a la vez rechaza el de Alemania y ve problemas en Holanda, países habitualmente ortodoxos, frugales, con fama de cumplidores. Las nuevas reglas fiscales europeas, que espero que podamos aprobar en breve, deberían incentivar inversiones tecnológicas y verdes para apuntalar la autonomía estratégica de la UE. Con esos mimbres, estamos en condiciones de formular un presupuesto que nos permita seguir avanzando en las políticas de progreso. Es verdad que el margen fiscal es bastante menor del que veníamos teniendo en condiciones extraordinarias, como la pandemia o la guerra en Ucrania, pero podemos cumplir con el listón del déficit del 3%, bajando desde el 3,9% del PIB. Hemos hecho 


mayores esfuerzos otros años.


P. Sí, pero con un crecimiento robusto de los ingresos y de la economía. Ahora se avecina una desaceleración, y España no parece es- 


tar bien equipada fiscalmente.


R. Es verdad que la economía va a ir frenando progresivamente, pero el Presupuesto tiene que compatibilizar el esfuerzo de saneamiento de las cuentas públi- 


cas con los planes del Ejecutivo.


P. ¿Cuál va a ser la orientación


de la política fiscal?


R. Si queremos Estados del bienestar que protejan y que las democracias proporcionen seguridad, debemos tener capacidad para impulsar políticas públicas. Hay margen para ello. En Europa y en España. La evolución del mercado de trabajo español es un indicio de estabilidad en los ingre- 


sos para activar esas políticas.


P. ¿Eso se traduce en un Presupuesto moderadamente expansi- 


vo o Bruselas lo complica?


R. Reitero que aún tenemos


cierto margen. El Presupuesto tiene vocación de mantener el volumen de ingresos, aunque hay que absorber parte de las reducciones fiscales que nos vimos obligados a introducir ante las circunstancias extraordinarias de la pandemia y la guerra. Es urgente calibrar el impacto político, social y económico de esas medidas para ver qué conviene mantener y qué hay que retirar. Y elaborar las cuentas desde una perspectiva plurianual, especialmente en el capítulo inversor, para dar garantías de estabili- 


dad a empresas y trabajadores.


P. Pero el viento ha cambiado en los organismos internacionales, y tenemos un déficit estructural del 4% del PIB y una deuda del 110%. Los analistas apuntan a 


ajustes de unos 10.000 millones.


R. Nuestro objetivo declarado es llevar el déficit al 3% del PIB: eso exige ajustes al Estado y a las autonomías. Pero seguimos creciendo, el nivel de ingresos es sólido y disponemos de fondos europeos. Puede que no tengamos el potencial de otros años para ser más expansivos, pero seguimos teniendo cierta capacidad para impulsar el crecimiento y a la vez 


acometer la consolidación fiscal.


P. ¿Van a eliminar las ayudas a final de año? Teniendo en cuenta las facilidades a las empresas en toda Europa, ¿un Gobierno progresista no está obligado a hacer 


un esfuerzo por ese lado?


R. Dependerá de cómo se comporte la inflación en el primer semestre de 2024. Lo que ha trasladado Bruselas es que hay que ir desactivando las medidas extraordinarias. Hay un compromiso para mantener el transporte público gratuito, y estamos evaluando otras medidas, tanto las relacionadas con el transporte por ferrocarril como las rebajas fiscales. Se prorroga el IVA de los alimentos hasta junio. Y me temo que el resto dependerá de factores como qué sucede con la excepción ibérica o cómo se van a comportar los 


precios de la energía.


P. Las noticias económicas van a ser más negativas en adelante. Los tipos de interés ya hacen daño. ¿Cómo se gestiona ese escenario con un equipo económico 


pendiente de la salida de Calviño?


R. Con el liderazgo de Calviño, venimos de cinco años de gran cohesión en el área económica. La presidencia del Banco Europeo de Inversiones sería una excelente noticia; nos jugamos 20.000 millones en fondos europeos a través del BEI. Si al final Calviño se va, Pedro Sánchez tendrá que cu- 


brir un hueco muy importante. P. ¿Aspira usted a sustituirla? 


R. Mi aportación viene por el lado de Hacienda. Habría que in- 


corporar a alguien al equipo.


P. Da la impresión de que usted va a ser la vicepresidenta del área y Escrivá va a tener la interlo- 


cución con Bruselas.


R. Esa es su impresión. Escrivá ha sido un ministro estupendo. Ha hecho un trabajo enorme en Seguridad Social, con una reforma de pensiones complicadísima. Aporta muchísimo también ahora, desde Transformación Digital: es un peso pesado del equipo eco- 


nómico. Ya se verá.


P. La incertidumbre respecto al equipo económico convive con otras incógnitas más políticas. En particular con los efectos de la amnistía: si esa medida va a pacificar definitivamente Cataluña o si puede inflamar otros espacios. ¿No ve ahí un claro déficit de ex- 


plicación por parte del Gobierno?


R. A veces los tiempos de la comunicación no se compadecen con los de la negociación política. Más en un asunto como este, don- 


de algunos grupos políticos tenían que virar 180º grados desde


MARÍA JESÚS MONTERO Vicepresidenta cuarta y ministra de Hacienda


“La amnistía nos va a permitir mejorar 


el escudo social con leyes progresistas”


La vicepresidenta cuarta, María Jesús Montero, el viernes en el Ministerio de Hacienda. / CLAUDIO ÁLVAREZ


CLAUDI PÉREZ


J. SÉRVULO GONZALEZ, Madrid


“La evolución del mercado de trabajo español es un indicio de estabilidad”


“Nuestro objetivo declarado es llevar el déficit al 3% del PIB: eso exige ajustes” 


ESPAÑA


su posición previa. Hemos llegado a un pacto con Junts, que en la legislatura pasada no apoyó ni una sola ley. Ahora tiene que transitar el camino que antes recorrió Esquerra: el de la negociación, el diálogo, la gestión, y además el del reencuentro, la reconciliación. Ese es un movimiento complejo que requiere tiempo y una 


cierta contención.


P. Y que en un momento dado requiere también una cierta explicación que solo ha llegado parcialmente. Además de vicepresidenta usted es un alto cargo socialista. 


¿Detecta malestar en el PSOE?


R. Detecto en el partido una gran confianza en que el presidente sabe perfectamente cómo conducirse. El resultado de la consulta del PSOE revela hasta qué punto la militancia ha superado ese 


debate.


P. ¿No ve entonces la necesi-


dad de explicar mejor la ley?


R. Sin duda. Durante la negociación era imprescindible cierta discreción; ahora llega el turno de explicar, de contar. La amnistía es un instrumento para reconstruir los puentes que se derribaron en la legislatura de Rajoy. Los indultos fueron un intento de restablecerlos; la amnistía continúa en esa dirección. Es una oportunidad: nadie puede asegurar que vaya a ser un éxito definitivo, eso ya se verá, pero es un intento de restañar heridas, de cerrar cicatrices. Entendemos que haya gente que no la vea. Entendemos que haya gente a la que le parezca que quienes hicieron un quebranto tan importante del orden constitucional no deben beneficiarse de ella. ¿Pero cuál sería en- 


tonces la alternativa? P. ¿Cuál es?


R. En su día se produjo una fractura gravísima por la acción de unos y la inacción de otros. En ese momento el PSOE estuvo del lado del Gobierno del PP para activar el artículo 155 de la Constitución. Podemos quedarnos ahí, y en una situación de polarización extrema, con el centroderecha pactando con la ultraderecha en algunos territorios. O podemos concluir que el 23-J España votó otra cosa: pri- 


mar la convivencia.


P. Sugiere que la amnistía es a la postre lo que ha permitido que los ultras 


no lleguen al Gobierno.


R. Indirectamente, sí. Es preocupante lo que está sucediendo en medio mundo, desde Argentina a Países Bajos. Los ultras están llegando a lugares que no podíamos ni imaginar, esa reacción puede volver incluso en EE UU. Y en España estamos preocupados porque el PP, no la ultraderecha de Abascal, sino el centroderecha de Feijóo, alimenta un monstruo que luego es muy difícil de controlar: llevamos semanas de asedio a la sede del PSOE; es normal que el presidente subraye en sus discursos el contraste entre las visio- 


nes liberales y reaccionarias.


P. Hay voces que critican que el PSOE no llevó la amnistía en su programa, que es un mero inter- 


cambio de votos por investidura.


R. No llevamos la ley de amnistía igual que la legislatura pasada no llevábamos los indultos y también los aprobamos, y aun aprobándolos hemos podido gobernar. No veo cómo puede llamarse a esto fraude electoral. El ejercicio de la política consiste en leer el estado de ánimo de la ciudadanía y, a mi juicio, el 23-J deja dos mensajes. Uno: que los ciudadanos, a pesar de las encuestas, no querían un Gobierno de derechas. Y dos: que si los españoles hubieran querido que el Partido Socialista gobernara en solitario nos habrían dado más apoyo. No fue así. Las urnas nos dejan una España diversa, que nos obliga a acuerdos transversales. Y eso es 


lo que estamos haciendo.


P. ¿Qué tipo de legislatura espera? ¿Puede hacernos un análi- 


sis coste-beneficio de la amnistía?


R. Es radicalmente falso que la amnistía se hiciera para sacar la investidura: va mucho más allá. Vamos a una legislatura difícil, compleja: en lo relativo a la convivencia democrática, en asuntos económicos, en muchos otros aspectos. Creo que la amnistía puede tener consecuencias positivas en el terreno del entendimiento y la convivencia, pero también en términos de crecimiento, con efectos sobre el clima inversor, sobre la estabilidad: acabamos de ver cómo la patronal propone una subida del salario mínimo. Nos permite tener un presupuesto, mejorar el escudo social con leyes progresistas. Acometer grandes transformaciones con el Plan de Recuperación. Y puede permitir que Cataluña vuelva a ser un pulmón de la economía española, un polo tecnológico e inversor. No comparto la idea de algunos de mis compañeros de que eso se hace a costa 


del crédito del PSOE.


P. ¿Se refiere a Emiliano García-Page y a algún histórico, por 


ejemplo?


R. Estoy hablando de aprovechar las oportunidades. De dejar atrás fracturas para que a España 


le vaya bien.


P. Más allá de la amnistía, hay un eje Andalucía-Madrid-Comunidad Valenciana gobernado por el PP con una holgada mayoría. ¿Qué estrategia tienen los socialis- 


tas para recuperar terreno ahí?


R. Tiempo al tiempo. Para nosotros el 28-M supuso una pérdida real de capacidad de gobierno. La lectura que hizo el presidente Sánchez de someter también al Gobierno al criterio de los electores se valorará con el tiempo: hay osadía, valentía e inteligencia política detrás de esa decisión. Aún no tenemos distancia para calibrarlo. Pero eso es hacer política: convertir una situación adversa en una oportunidad. Es una juga- 


da magistral.


P. Para ello España debe dige-


rir la amnistía.


R. Seguro. Pero por lo pronto esa jugada posibilitó un escenario de entendimiento que le barra el 


paso a la ultraderecha.


P. ¿El próximo ciclo electoral, con elecciones vascas, gallegas y europeas, puede ser una suerte


de plebiscito sobre la amnistía?


R. No lo creo. Eso es lo que va a intentar hacer el PP en lugar de debatir sobre los verdaderos problemas: la salud, la educación, la dependencia o la vivienda. Es curioso, ahora el PP no quiere hablar de la gestión. Prefiere hablar de miedos y amenazas, de que se rompe España, de lo malísimo que es Pedro Sánchez, de que el PSOE no es constitucionalista. Son argumentos que repiten desde hace más de 40 años, cada vez 


que no gobiernan.


P. Acordaron con el PNV traspasar la Seguridad Social: usted dijo que eso ya se verá. ¿Está el PSOE firmando cosas que difícil- 


mente va a cumplir?


R. Hemos firmado lo mismo


que han firmado antes otros partidos con el PNV. ¿Cómo va a decir un Gobierno que no va a cumplir con el Estatuto de Gernika? El Estatuto vasco incluye ese traspaso de competencias; el Gobierno no 


puede hacer otra cosa.


P. Sin embargo se incumple


una y otra vez.


R. Es difícil arbitrar un traspaso que respete los principios que el propio Estatuto fija de unidad y solidaridad de la caja única de la 


Seguridad Social.


P. ¿Hasta dónde va a llegar el traspaso de competencias a las autonomías? ¿Cuál es el modelo te- 


rritorial del PSOE?


R. La Declaración de Granada sigue vigente. Tuvimos la capacidad de articular un proyecto político cuasi federal, que tiene entre sus elementos nucleares el respeto al derecho de igualdad. España será más fuerte si somos capaces de articular un modelo diverso y plural, respetando el orden constitucional. Eso está plenamente re- 


cogido en esa declaración.


P. ¿En el despliegue del modelo territorial no es mejor aprobar medidas por consenso y no por simple mayoría? ¿Se puede permitir este país que los dos grandes partidos vayan permanentemente 


al choque?


R. No, claramente no. O logramos pactar la reforma de la financiación autonómica entre los dos grandes partidos o difícilmente se hará. Pero el PP ahí 


no tiene una propuesta.


P. La propuesta debe


salir del Gobierno.


R. Ya la pusimos sobre


la mesa.


P. Y la rechazaron hasta comunidades goberna- 


das por el PSOE.


R. Cada comunidad, independientemente de quién la gobierna, tiende a defender posiciones de máximos en ese debate. Así es imposible avanzar. La financiación no la votan los territorios, la votan los partidos en el Congreso. Y los dos grandes partidos se tienen que sen- 


tar a hablar sin miedos.


P. Eso no parece realista: llevan un lustro sin pac- 


tar el poder judicial.


R. Será complejo, pero


hay que intentarlo.


P. En Europa es perfectamente posible un pacto entre la familia socialdemócrata y el PPE. ¿En España no? ¿Van a tenderle la mano al PP? ¿No faltó eso en el 


discurso de investidura?


R. Cuando el PSOE está en la oposición, llegamos a acuerdos con el PP en materia antiterrorista, apoyamos la aplicación del artículo 155, acordamos algunas leyes a pesar de las diferencias. En cambio, cuando gobierna el PSOE el PP habla automáticamente de fraude electoral, de Gobierno ilegítimo. Sucedió con González y con Zapatero, y vuelve a ocurrir con Sánchez incluso con ataques personales, que deberíamos excluir de la batalla política. Cabe preguntarse si es que tenemos una derecha que todavía no ha asumido que el poder no le pertenece. Así es muy difícil alcanzar grandes acuerdos. Pero no pier- 


do la esperanza.


Montero durante la entrevista el pasado viernes en Madrid. / C. Á.


“Junts ahora tiene que transitar el camino que antes recorrió Esquerra” “Ahora el PP no quiere hablar de la gestión. Prefiere hablar de miedos” 


“España será más fuerte si somos


capaces de articular un modelo diverso” “La medida de gracia puede facilitar que Cataluña vuelva a ser un polo inversor” 


ESPAÑA


El poder Judicial ha iniciado una batalla política contra los poderes Ejecutivo y Legislativo como nunca lo hizo antes en la reciente etapa democrática. Togados de toda España, muchos de ellos altos cargos de sensibilidad conservadora favorecidos en su día por el PP, lanzan desde hace dos semanas invectivas contra el Gobierno a cuenta de la futura ley de amnistía que borrará los delitos a todos los encausados por el ilegal proceso independentista catalán. 


Jueces progresistas contrarios a estas protestas porque consideran que comprometen la imagen de neutralidad de la Justicia recuerdan que la Ley del Poder Judicial castiga como falta grave la “censura a las autoridades y poderes públicos invocando la condición de juez o sirviéndose de esa condición”. Pese a estas limitaciones que impone la ley, las cúpulas judiciales conservadoras censuran estos días —con pronunciamientos, firma de comunicados y protestas en la calle— a las autoridades y poderes públicos que han impulsado la ley de amnistía y acordado la investigación de casos de persecución judicial a políticos. 


Un magistrado de sensibilidad conservadora resume así la pugna abierta entre los poderes del Estado: “De momento, vamos perdiendo…, pero todavía hay partido”.


El Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña instruyen casos con decenas de independentistas encausados a los que deberán aplicar la amnistía. Esos tres órganos prevén impugnar la futura ley, según altos cargos judiciales. Sus salas de Gobierno han aprobado ya un comunicado contra el acuerdo político de PSOE y Junts, aunque sin citarlo: “El Estado de Derecho en el que se fundan la Unión Europea y nuestro orden constitucional exige el absoluto respeto a la división de poderes”. 


La tesis que encierra esa frase sostiene que la futura ley no respeta la división de poderes, pues el artículo 117 de la Constitución atribuye únicamente al Poder Judicial “la competencia para juzgar y hacer ejecutar lo juzgado”. Una amnistía, según esta teoría, deja en manos del legislativo la posibilidad de eliminar lo juzgado o por juzgar y, por tanto, no respeta la división de poderes. “Me sorprende este argumento”, replica un fiscal progresista, “porque la Constitución dice que los jueces ejercen la potestad jurisdiccional… con sujeción a la ley. Luego su límite está en la ley, en lo que diga el Parlamento”.


Algunos jueces, minoritarios en las salas de Gobierno de la Audiencia Nacional o de los tribunales superiores de Cataluña o País Vasco, emitieron votos particulares contra los comunicados: “No tenemos competencia para emitir acuerdos sobre pactos entre formaciones políticas y estamos obligados a mantener la neutralidad en el debate partidista”.


Con argumentos parecidos, el presidente del Consejo General del Poder Judicial, el conservador Vicente Guilarte, se negó a apoyar un comunicado de nueve vocales elegidos a propuesta del PP contra la futura ley de amnistía: “Entiendo que la independencia judicial tiene una vertiente bidireccional: es deseable la falta de injerencia de otros poderes en lo que resulta ser actividad jurisdiccional y, paralelamente, lo es también el que desde el Consejo General del Poder Judicial evitemos la injerencia 


en la actividad política”, señaló.


25 años de hegemonía del PP. Los últimos 25 años de historia del Consejo General del Poder Judicial han estado bajo control casi exclusivo de la derecha (PP), imponiendo así la mayoría de nombramientos de cargos judiciales y de magistrados del Supremo. Esta hegemonía conservadora en la cúpula del Poder Judicial facilita ahora la conjura de jueces para combatir una ley de amnistía que ni siquiera ha comenzado a tramitarse en el Congreso y contra un acuerdo entre dos partidos (PSOE y Junts) que quieren investigar la actuación de jueces para probar que hubo una persecución ilegal e injusta —lawfare lo llaman— a 


independentistas catalanes.


Investigar a policías y al CNI,


no a jueces. La primera prueba de que ese juicio político a los jueces no se va a producir ha sido la creación de tres comisiones de investigación en el Congreso. En ninguna de ellas se va a juzgar el trabajo de los magistrados, sino el de comisarios de policía del Ministerio del Interior bajo las órdenes del PP; y el de responsables del CNI durante el primer mandato del Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos por espiar a independentistas con el sistema Pegasus.


Esas tres investigaciones par-


Manuel García-Castellón, juez de la Audiencia Nacional, perteneciente a la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM). Instruye dos de las causas principales contra independentistas afectadas por la ley de amnistía. Fue premiado por el Gobierno del PP como juez de enlace en París y Roma. “Yo únicamente, como ciudadano, puedo decir dos cosas. Uno: que en la Constitución tampoco está prohibida la esclavitud y, sin embargo, no es posible. Y no está prohibida expresamente. Y dos: bien, estos señores han dicho que en cuanto puedan van a volver a repetirlo, por lo tanto, ¿será esta amnistía la primera de muchas


otras después?”.


Jesús Barrientos, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Pertenece a la Asociación Francisco de Vitoria. Elegido por los vocales conservadores del CGPJ. “Hoy es más necesario que nunca insistir en que nadie se puede colocar por encima de la ley, o pretender eludir las consecuencias de su vulneración. Las leyes no pueden


crear espacios de inmunidad”.


Juan Pablo González. Presidente de la Audiencia Provincial de Madrid, elegido por 11 votos a 10 en el CGPJ. Exvocal del Poder Judicial elegido a propuesta del PP y premiado como juez de enlace en Francia. “La amnistía supone un proceso de regresión democrática, pretende anular y neutralizar la actuación del Poder Judicial de jueces y magistrados para conseguir la impunidad de delincuentes que han cometido delitos muy graves. La democracia se encuentra en peligro. Se cambian votos por investidura. Unos compran impunidad y 


otros compran investidura”.


Asociación Profesional de la


Magistratura (mayoritaria en la carrera judicial con 1.355 afiliados): “Se pretende ahora dar un paso más y situarnos en el principio del fin de nuestra democracia. Romper las reglas de la Constitución de 1978 y volar por 


los aires el Estado de derecho”.


Consejo General del Poder


Judicial (nueve vocales conservadores elegidos a propuesta del PP): “Este Consejo tampoco puede aceptar que se acometa una iniciativa que cercene de 


Declaraciones contra


la medida de gracia


El poder Judicial se manifiesta de manera preventiva contra el Ejecutivo y el Legislativo como nunca antes lo había hecho en la actual etapa democrática Conjura de togas contra la amnistía 


Manuel García Castellón.


JOSÉ MANUEL ROMERO, Madrid


Jesús Barrientos.


Las cúpulas de


los tribunales están dominadas por


jueces conservadores Los magistrados que aplicarán la ley estudian ya un doble recurso 


ESPAÑA


lamentarias, uno de los motivos de la protesta de togados, no juzgarán el trabajo de jueces, sino las maniobras de la policía contra independentistas catalanes; el funcionamiento de la policía y el CNI ante los atentados de Las Ramblas y de Cambrils de 2017; y el espionaje del servicio de inteligencia a independentistas ca- 


talanes.


“Volar por los aires el Estado


de derecho”. Las salas de gobierno de los Tribunales Superiores de Justicia están dominadas por la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, a la que están afiliados 1.355 de los 5.408 miembros de la judicatura. Esta asociación, mayoritaria en la carrera, emitió un comunicado dos semanas antes de que se conociera el texto de la proposición de ley de amnistía donde censuraba los planes del Ejecutivo: “Se pretende ahora dar un paso más y situarnos en el principio del fin de nuestra democracia. Romper las reglas de la Constitución de 1978 y volar por los aires el Estado de Derecho”. Un fiscal progresista considera muy grave ese comunicado: “Aunque parezca irreal, piensan así. Creen que el Poder Judicial es suyo porque lo heredaron de sus abuelos y de sus padres. No están en Ferraz manifestándose porque les viene mal ir por la noche”. Y cuestiona el comportamiento de las salas de gobierno al aprobar comunicados que indirectamente supone un ataque a determinados partidos: “Se están metiendo en política. No estamos en el ejercicio de una acción jurisdiccional, sino en un pronunciamiento político sobre el contenido de un acuerdo político. Los cauces del Poder Judicial para cuestionar una norma jurídica son otros, no los pronunciamien- 


tos públicos”.


Cascada de recursos para fre-


nar la aplicación de la ley. El cauce para impedir la aplicación de la ley de amnistía es doble. Por un lado, los jueces del Supremo, la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, estudian ya la presentación de una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al entender que la norma española es contraria al derecho de la Unión Europea. Además, planean una cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. Los magistrados consultados por este periódico entienden que las dos vías suspenden de hecho la aplicación de la amnistía a los condenados, procesados o imputados hasta que se pronuncie el tribunal europeo y el español. Sin embargo, el artículo 10 de la proposición de ley registrada en el Congreso de los Diputados establece que “las decisiones [sobre la aplicación de la amnistía] se adoptarán en el plazo máximo de dos meses, sin perjuicio de ulteriores recursos, que no tendrán efectos suspensivos”.


Un jurista de sensibilidad progresista entiende que al tratarse de una ley orgánica “singular” puede invalidar para estos casos otra norma de similar rango que regula el funcionamiento del Tribunal Constitucional y que señala (artículo 35.3) que el “planteamiento de una cuestión de constitucionalidad originará la suspensión provisional de las actuaciones en el proceso judicial hasta que se resuelva definitivamente sobre la cuestión”.


Sin embargo, otro magistrado del Supremo cree que esa interpretación es errónea y que la impugnación que plantearán sus compañeros podría añadir otro motivo más de inconstitucionalidad por la eliminación del carácter suspensivo de los recursos. “Es insólito lo que estamos viviendo. Esto no se lo puede tragar ningún jurista porque es un dislate que una ley incluya una previsión para neutralizar 


un recurso”, señala.


una forma tan ostentosa los derechos fundamentales de los ciudadanos y las potestades que la Constitución reserva al Poder Judicial. Y ello se afirma sin perjuicio del concreto contenido de la referida proposición, porque tan claros incumplimientos constitucionales se producen por el mero hecho de acometerse una ley —que deberá ser de naturaleza orgánica— 


que conceda una amnistía”.


El Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz (PP) entre 2012 y 2017 ejecutó operaciones policiales contra dirigentes independentistas catalanes que estaban en pleno desafío rupturista con el Estado y contra responsables políticos de Podemos, la fuerza que irrumpió en 2014 en las elecciones europeas y amenazaba futuros gobiernos conservadores. Esas operaciones, según las investigaciones abiertas por los tribunales, no estuvieron ni controladas, ni ordenadas ni autorizadas por ningún juez; en muchos casos fabricaron pruebas falsas que difundieron a través de medios de comunicación afines al PP y que judicializaron sin lograr en la mayoría de los casos que prosperasen en los tribunales.


Lo que sigue resume siete de esas operaciones que sus víctimas consideran un claro ejemplo de lawfare (guerra judicial) político y po- 


licial.


1. Un informe apócrifo para desacreditar al in- 


dependentismo. Noviembre de 2012. El entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, había convocado elecciones en Cataluña y miembros de la policía pusieron en marcha una campaña de intoxicación informativa a través de supuestos informes cargados de graves acusaciones que filtraron al diario El Mundo. El comisario José Manuel Villarejo admitió que fue el autor de esa campaña que le ordenaron sus jefes políticos en el Ministerio del Interior. Las grabaciones de Villarejo probaron esta maniobra ilegal, que quedó sin castigo en los 


tribunales.


2. Una extorsión a un banco andorrano para destapar los 


delitos de la familia Pujol. En la primavera de 2014, policías a las órdenes de Eugenio Pino (el número 3 de Interior) amenazaron a los dueños la Banca Privada d’Andorra (BPA) con intervenir la entidad si no les facilitaban información de las cuentas de los Pujol. Con ese método, no autorizado por ningún juez, la Policía logró un pantallazo de la cuenta de los Pujol con un saldo de 3,4 millones de euros que a continuación filtraron a El Mundo, antes incluso de tras- 


ladarlo al juez.


3. Una cuenta suiza (falsa)


del exalcalde de Barcelona. La policía filtró a El Mundo, su instrumento habitual para difundir informaciones contra sus adversarios políticos, una supuesta cuenta millonaria que el exalcalde de Barcelona, Xavier Trías, ocultaba en Suiza. El banco de la supuesta cuenta negó los hechos. Trías presentó denuncias pero el caso quedó im- 


pune.


4. El informe PISA contra Po-


demos. El máximo jefe policial, Eugenio Pino, ordena en la primavera de 2015 denunciar la supuesta financiación ilegal de Podemos ante el Tribunal de Cuentas, aportando un informe sin autor conocido sobre Pablo Iglesias y Podemos que había publicado dos meses antes Ok Diario, el medio que sustituiría a El Mundo en la difusión de estos ataques. El informe fue elaborado, según Villarejo, por otros policías de su departamento. Este 


caso también quedó impune.


5. La trama venezolana con-


tra Podemos. La primera semana de abril de 2016, El Confidencial y Ok Diario publican que Venezuela pagó siete millones a Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Jorge Verstrynge. La noticia se basaba en un supuesto documento firmado por Rafael Isea, exministro de finanzas de Hugo Chávez. Tres agentes de la Policía Nacional viajaron a Nueva York días después para reunirse con Isea y que avalara la autenticidad del documento. Los policías se comprometían a sacar de Venezuela a la familia de Isea y ofrecerle “una nueva vida” a cambio de su testimonio contra Podemos. El policía Fuentes Gago llegó a decirle: “Si nos ayuda a que no lleguen los de Podemos, me cagüen la mar, mejor para todos”. Los documentos eran falsos. Lo prometido a Isea no se cumplió y el exministro venezolano confesó a EL PAÍS: “Me manipularon con algo muy delicado, pusieron en riesgo a mi familia”. El caso sigue 


impune.


6. Las fotos de jueces a favor del derecho a de- 


cidir. La policía filtró a La Razón las fotografías de los DNI de jueces que habían firmado un manifiesto a favor del derecho a decidir en febrero de 2014. En las grabaciones del comisario Villarejo se oye al policía que supuestamente filtró las fotos hablar con el número tres de Interior para intentar destruir pruebas. Pedro Esteban (comisario de Cataluña): “Pero es importante si se pudieran borrar los registros”. Eugenio Pino (director adjunto de la Policía): “Están intentándolo”. La investigación judicial se archivó. El caso si- 


gue impune.


7. Una orden de pago falsa en


las Islas Granadinas. La policía filtró a Ok Diario en mayo de 2016 una orden de pago de 272.325 dólares (229.000 euros) por parte del Gobierno venezolano a favor de Pablo Iglesias en una sucursal del Euro Pacific Bank en las islas Granadinas. El documento resultó falso, según acreditó el Euro Pacific Bank. Toda la operación se gestó en el Ministerio del Interior, como acreditan los whattsaps intercambiados entre Eugenio Pino y el secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez. Pino: “Están buscando el cheque”. Martínez: “Pues me- 


jor, porque empiezan a decir los periodistas que es chungo”.


Los tribunales investigan todavía si el Gobierno del PP persiguió de manera ilegal a independentistas y a Podemos


Siete casos de ‘lawfare’


policial sin castigo judicial


Jorge Fernández Díaz, en 2019. / J. HELLÍN (EP)


J. M. R., Madrid


Concentración de jueces en contra de la ley de amnistía, el día 14 ante la Audiencia 


de Cádiz. / ROMÁN RÍOS (EFE)


Interior judicializó, con escaso éxito, algunas maniobras contra partidos Varios medios de comunicación afines al PP difundieron 


noticias falsas


Juan Pablo González.


ESPAÑA


PERIDIS


El Gobierno ha pasado tres meses muy duros. Hasta el último minuto, hasta que Junts mandó un mensaje tras el discurso de Pedro Sánchez en el que usó palabras clave pactadas como “negociación”, y no “diálogo”, la investidura no estaba cerrada. Durante todo ese tiempo, el Ejecutivo ha estado a la defensiva. La amnistía lo ocupaba todo. El Ejecutivo estaba en silencio para no perjudicar la negociación. La oposición mostraba su músculo con movilizaciones muy potentes en las calles. Pero esta semana, según analizan varios dirigentes del Gobierno y del PSOE, e incluso admiten algunos de la oposición, las cosas han cambiado mucho.


Ha tomado posesión el Ejecutivo y Sánchez ha hecho su primer viaje, a Israel, con una fuerte polémica por el conflicto diplomático que ha desatado Benjamín Netanyahu al acusar al presidente español y al primer ministro belga, Alexander de Croo, de “dar apoyo al terrorismo” de Hamás por sus críticas a los bombardeos indiscriminados sobre la población civil. Después de tres meses que dieron todo el margen a la oposición en su ofensiva contra la amnistía, Sánchez y su equipo han vuelto a ocupar todo el espacio, objetivo principal de cualquier Gobierno. 


Mientras, la oposición se concentra en reorganizarse, en especial el PP, con los cambios en su cúpula. En algunos sectores del partido están convencidos de que la legislatura será corta, y por tanto creen que Alberto Núñez Feijóo debe mantener al máximo la presión. La idea es que la mayoría es tan frágil que no aguantará, y entonces llegará la segunda oportunidad para el PP, que ve cómo en todo el mundo parece haber una ola conservadora que en España no ha sido suficiente para sacar a la izquierda del poder. 


Los populares apuestan a las elecciones europeas de junio para mostrar músculo frente a Sánchez. Pero en La Moncloa manejan un cálculo muy diferente. “Solo hay una cosa más difícil que montar esta investidura, y es desmontarla. Vienen cuatro años de estabilidad y una legislatura mucho más larga de lo que piensa el PP”, señalan en el entorno del presidente. “Se le va a hacer muy largo a Feijóo, es imposible mantener esa tensión cuatro años, tendrá que pensárselo bien, alejarse de Vox”, resume un ministro. 


El viaje a Israel, que estaba pensado como una manera de mostrar que ya hay un Gobierno, que Sánchez recupera su perfil internacional y que refuerza la idea de que la legislatura va para largo, ha generado una gran polémica con la oposición. Al contrario que en Bélgica, donde la crisis diplomática con Israel, exactamente igual a la española —el Gobierno de Netanyahu hace la misma acusación de connivencia con los terroristas a Sánchez y De Croo— no ha generado prácticamente polémica mediática ni política, en España tanto Feijóo como Santiago Abascal han cargado contra el presidente por criticar los bombardeos indiscriminados de Israel y porque Hamás ha hecho un comunicado alabando la “postura audaz” del español y del belga. 


Apoyado por su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que fue rotundo negando las acusaciones de Israel de connivencia con el terrorismo, Sánchez y su equipo se indignan con el PP, al que acusan de colocarse con los gobiernos extranjeros en cada crisis, ya sea la de Argelia o esta. 


Pero más allá de esa tensión con el PP, en La Moncloa están convencidos de que Sánchez, al denunciar en Israel, frente a Netanyahu, el “insoportable” número de palestinos muertos —más de 14.000, más de 5.000 de ellos menores, según las autoridades sanitarias gazatíes— se coloca donde está la mayoría de los españoles, incluso buena parte de los votantes del PP o Vox. “La sociedad española siempre ha sido propalestina, también en la derecha. Todos estamos viendo las imágenes cada día, los niños ensangrentados, el presidente ha conectado con eso”, señala un ministro. 


Otro recuerda que la posición del PP siempre fue similar a la que defiende Sánchez. Mariano Rajoy tuvo tensiones importantes con Israel. Tanto es así que en 2014, gobernando los populares con mayoría absoluta, el Congreso aprobó, con los votos del PSOE y el PP, una proposición de ley en la que se decía: “El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a reconocer a Palestina como Estado”. Es José María Aznar, ya fuera del Gobierno, y después Esperanza Aguirre y ahora Isabel Díaz Ayuso, quienes giran hacia una posición del partido mucho más cercana a la derecha israelí, ahora en el poder con Netanyahu. De hecho, Feijóo el sábado tuvo que hacer equilibrios, y mientras criticaba a Sánchez por la tensión con Israel, también defendía que se cumpla el derecho humanitario y que “el pueblo palestino tiene derecho a vivir en paz”, algo muy similar a lo que dijo el presidente. Durante el viaje, Sánchez y De Croo se mostraron convencidos de que su postura es la que está en el corazón de las sociedades europeas y la que se acabará imponiendo. Esto es, condena rotunda a Hamás —la hicieron en cada intervención, y además fueron al kibutz Beeri, epicentro de la masacre del 7 de octubre, y hablaron con supervivientes y con familiares de secuestrados— pero a la vez crítica a Israel por los bombardeos indiscriminados y por no proteger a los civiles, sobre todo a los niños. “La violencia solo lleva a más violencia. Este conflicto no tiene solución militar”, dijeron. 


Sánchez y De Croo, que no comparten corriente política —el belga es liberal— fueron igual de duros en Rafah, en la frontera de Egipto con Gaza, exigiendo a Israel que busque un alto el fuego definitivo y detenga las muertes de inocentes. Pero también se solidarizaron con los israelíes atacados, y Sánchez dijo que le había emocionado un joven superviviente que había vuelto al kibutz con la intención de reconstruirlo. “Solo quiere vivir en paz allá don- 


de pertenece”, resumió.


Contacto con el verificador A Sánchez, en el avión se le vio convencido de que esta posición es la que quiere la mayoría de la sociedad española y también la europea. En La Moncloa no le dan importancia al comunicado de Hamás, porque Sánchez condenó los atentados y lo va a seguir haciendo. Por el contrario, creen que el presidente ha dejado muy clara la posición y es Netanyahu quien ha desbarrado acusándole de estar con los terroristas. 


El Ejecutivo multiplicará ahora su agenda política y económica, confiado en poder salir del monotema de la amnistía. Aún se hablará mucho, y más esta semana, en la que está previsto que se vean en Ginebra por primera vez Santos Cerdán (PSOE) y Carles Puigdemont (Junts) con el verificador internacional. Pero la agenda del Gobierno empezará a competir con el tema que más interesa a la oposición.


Esta semana, en la que Felipe VI inaugurará la legislatura con un acto solemne, empezará la negociación con la patronal para el aumento del salario mínimo, que encabezará el equipo de Yolanda Díaz, y habrá despliegue de inversiones con la inauguración de la variante de Pajares, con el Rey y Sánchez, y además el nuevo ministro Óscar Puente, uno de los pararrayos que el presidente ha situado para que no pase como la anterior legislatura, cuando todos los dardos iban contra él. El principal escudo lo hará Félix Bolaños, pero también estará para esa tarea la portavoz, Pilar Alegría, y otros. 


El primer Consejo de Ministros demostró que, sin Podemos, las cosas van a ser diferentes. El ambiente cambió, señalan algunos veteranos. La coalición ha hecho votos para evitar la bronca y dar las batallas políticas de forma interna. Todo empieza a recolocarse tras meses de respiración contenida. La pregunta decisiva para ver las estrategias de todos —¿durará la legislatura?— no tiene aún respuesta fácil. Pero todos los movimientos de Sánchez parecen pensados para una contestación rotunda: esto va para largo.


Sánchez ocupa todo el espacio


El Gobierno vuelve a


dominar la agenda mientras 


la oposición se reorganiza


Los miembros del Gobierno, el miércoles tras posar en el palacio de la Moncloa. / CLAUDIO ÁLVAREZ


Con Podemos fuera, el ambiente en la coalición es de calma 


LA CRÓNICA


El viaje a Israel fue polémico, pero La Moncloa cree que 


conectó con la mayoría


CARLOS E. CUÉ, Madrid


ESPAÑA


El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, adelantó a ayer uno de los anuncios pendientes antes de final de mes sobre la remodelación de la cúpula del partido. El popular confirmó ayer a Cuca Gamarra (Logroño, 48 años) como secretaria general del PP pero no la ratificó en el de portavoz en el Congreso, el otro cargo que ostenta, durante su intervención en la clausura del congreso autonómico del partido en La Rioja. “Hemos visto cómo [Gamarra] ha sido una excelente alcaldesa de Logroño y ha sido una grandísima portavoz en el Congreso de los Diputados”, subrayó Feijóo hablando en pasado. “Ha sido una magnífica secretaria general a tiempo parcial y ahora va a ser una excelente secretaria general a tiempo completo”, remató. 


Gamarra no quería dejar de ser portavoz del PP en el Congreso, pero el líder popular tampoco quería que permaneciera en esa privilegiada posición política y mediática y todavía busca su sustituto. No se lo están poniendo fácil. Gamarra no tiene una organización territorial potente detrás ni la respaldan la mayoría de los barones, que concluyeron hace tiempo que las dos responsabilidades que ha asumido en el último año y medio “le vienen grandes”. Con esos dos cargos, Gamarra era, en teoría, la número dos del partido. Pero en el PP nadie reconoce que haya ejercido ni se le haya dado poder para ejercer como secretaria general real desde que Feijóo la nombró, para no complicarse la vida, en el congreso exprés de abril de 2022, cuando salió encumbrado como presidente nacional tras la crisis que desencadenó el enfrentamiento entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso por un asunto de corrupción.


En el PP se asienta una conclusión: el problema no es Gamarra, sino la confusa distribución de responsabilidades en la cúpula del equipo de Feijóo, como ha expresado el propio número tres, Elías Bendodo. Este ha trasladado esta incomodidad a numerosos compañeros —y, en especial, a su exjefe y mentor en Andalucía, Juan Manuel Moreno—, hasta el punto de considerar un error haber dejado aquel territorio para hacer política nacional, como anticipó EL PAÍS este viernes. A Gamarra, el propio Feijóo le ha entregado el control del partido y, a la vez, ha dado por hecho su cese como portavoz en el Congreso.


La carrera de Gamarra sigue una trayectoria paralela a la de la mayoría de la decena de miembros del comité de dirección del PP que rodean ahora a Feijóo. Este se había marcado un criterio para elegir candidatos ganadores con los que acompañarse: que tuvieran una trayectoria al margen y antes de la política, para que puedan volver en su momento a ella; y haber demostrado su valía en algún sector profesional de prestigio, tanto en el ámbito privado como en los cuerpos de élite de la Administración. En la cúpula actual del PP solo Juan Bravo, inspector de Hacienda, y Carmen Navarro, letrada de la Comunidad de Madrid, han trabajado en empleos de relevancia antes de llegar a sus cargos políticos de vicesecretarios generales del PP, el primero de Economía y la segunda de Estudios. Y esa diferenciación, además, no ha jugado precisamente a su favor para ser aceptados por el aparato del partido. Los demás proceden casi todos del vivero de las Nuevas Generaciones, desde hace décadas, o son periodistas contratados por Feijóo durante su largo periplo en Galicia.


Gamarra empezó en La Rioja en las Nuevas Generaciones del PP por razones familiares. A los 29 años era teniente de alcalde en Logroño, donde fue ascendiendo hasta que, en 2011, se convirtió en la primera alcaldesa de esa ciudad; y en 2018, cuando Pablo Casado ganó aquellas sorprendentes y peculiares primarias del PP, fue nombrada vicesecretaria nacional de Políticas Sociales. Para aquel partido, Gamarra era una “feminista socialdemócrata, una sorayista, partidaria del aborto y otros avances sociales”, según fuentes de aquel equipo. Pero Casado tenía para ella un plan. “Pablo quería convertir y transformar a Gamarra en algo como la Ana Pastor de Mariano Rajoy, en la mujer política transversal, que pudiera valer para cualquier ministerio o cometido y que cubría bien la cuota de una mujer progresista en un equipo que pretendía tener un poco de todo, pero estaba algo escorado a la derecha”, argumenta uno de los componentes de aquella dirección. No era estridente ni polémica, pero en los debates internos relacionados con avances para las mujeres, sí se significaba. 


En agosto de 2020, cuando Casado destituye a Cayetana Álvarez de Toledo, del sector más duro del PP, como su portavoz en el Congreso, por no compartir tras una entrevista en EL PAÍS ni su estilo ni la oportunidad de sus batallas culturales, Gamarra se les presenta como la mejor solución de emergencia. Es mujer y están seguros de que cumplirá bien sus mandatos. Y así resultó, cada vez con su perfil político particular más desdibujado, en una cadencia que le ha pasado factura y se ha agravado durante el liderazgo de Feijóo. Este la heredó y no se atrevió a cambiarla 


para no abrir más brechas.


Antigua casadista


Gamarra pasó de felicitar a Casado, aquel 18 de febrero de 2022, a traicionarlo, como casi todos los componentes de aquel equipo en la dirección del partido, del Congreso y el Senado y de la mayoría de los barones territoriales. El entonces presidente del PP acudió a la Cope para denunciar, como un acto grave de corrupción, que el hermano de Ayuso se hubiese beneficiado con una comisión de 280.000 euros por colocar mascarillas en lo peor de la pandemia para la Comunidad de Madrid que presidía su hermana. Y en el chat de la cúpula popular empezaron a tronar mensajes de felicitación. El de Gamarra, el primero: “Gran entrevista. Con claridad, seriedad y verdad”.


Ayuso no se amilanó, plantó batalla y Casado se empezó a echar atrás esa misma tarde, cuando intentó un pacto sin éxito con la líder madrileña. Al día siguiente, la guerra abierta en el PP se desató imparable y, en pocas horas, Gamarra pasó de participar en citas secretas del equipo de crisis de Casado a traicionarlo, como la inmensa mayoría de los demás miembros del PP. En una de aquellas reuniones a la desesperada, Gamarra derramó lágrimas delante de Casado y su equipo. Fue el momento más duro que ha vivido en política. Pero al mes y medio, en el congreso de Sevilla que entronizó a Feijóo, salió reforzada aparentemente como secretaria general y reafirmada como portavoz en el Congreso. Una aglomeración de cargos inédita, que se improvisó de emergencia para evitar la imagen de ruptura del partido y ante las dudas que le surgieron a Feijóo por falta de alternativas para el puesto más mediático en el grupo parlamentario. Y porque no se atrevió a situar a Esteban González Pons como su número dos.


En los 20 meses de etapa de Feijóo, Gamarra se ha convertido en una más del entorno del líder, casi más que los miembros de su troupe gallega, que ha importado a Madrid casi al completo. No ha molestado internamente, al no pretender ejercer de secretaria general para no incomodar al verdadero número dos en la sombra, Miguel Tellado, vicesecretario de Organización y mano derecha de Feijóo en el PP de Galicia. Ni tampoco se ha significado por nada.


Esta semana, en su entorno, sí ha transmitido malestar porque el líder no la haya llamado, ni compartido qué planes tenía para su futuro inmediato. Sí había transmitido que el cargo que más le agrada, por tener más pro- 


yección y alguna autonomía, es el de portavoz parlamentaria.


Feijóo le quita a su número dos


la portavocía del Congreso, pero la mantiene como secretaria general


Cuca Gamarra


se ciñe al partido


La dirigente popular no quería dejar su puesto de privilegio en la Cámara baja Pasó de animar a Casado en su pugna con Ayuso a


traicionarlo


El actual líder del PP la heredó y la mantuvo para 


no abrir brechas


JAVIER CASQUEIRO, Madrid


Cuca Gamarra y Alberto Núñez Feijóo, ayer durante el Congreso del PP de La Rioja, en Albelda de Iregua. / RAQUEL MANZANARES (EFE)


ESPAÑA


Jueves. Congreso de los Diputados. “Podemos va a utilizar su autonomía (...). Aspiramos a recuperar la fuerza política que tenía”, dice la secretaria general del partido, Ione Belarra. La formación ha pasado de tener 69 escaños y más de cinco millones de votos en 2015 a cinco diputados en 2023. La organización territorial está devastada, es un campo de gestoras, dimisiones y expedientes disciplinarios. Y la relación con Sumar, la coalición con la que se presentó a las elecciones hace cuatro meses, está públicamente rota tras meses de rencillas más o menos soterradas. 


Nadie cuenta con verlos juntos en las europeas, y si el divorcio definitivo (irse de casa para vivir en el Grupo Mixto) no ha llegado aún no es porque se aprecien posibilidades de reconciliación, sino por motivos económicos (los grupos reciben una subvención pública) y estéticos (el temor a perder el relato y ser señalado como culpable). EL PAÍS ha consultado a una decena de voces para analizar las causas y consecuencias de esa ruptura y el aislamiento de Podemos. Pocos aceptan que su opinión salga junto a su apellido. No hay grandes diferencias ideológicas. Casi todas las batallas han tenido que ver con cuestiones personales: con nombres, no con ideas; con filias y fobias, no con el programa. Esta es una historia en tres actos que se cuenta mejor empe- 


zando por el final.


Primer acto: fuera del Gobier-


no. Belarra e Irene Montero se despiden de sus ministerios denunciando que el PSOE las “echa” por haber hecho las cosas bien. El Partido Socialista quería recuperar Igualdad porque la etapa de Montero abrió graves divisiones en sus filas. Tienen 90 diputados más que su socio. Y en la negociación, Sumar acepta. 


Unos días antes, Josep Vendrell, director de gabinete de Yolanda Díaz, envía a Podemos un documento, revelado por eldiario. es, donde les ofrece un ministerio para Nacho Álvarez, en el partido desde su fundación y secretario de Estado de Derechos Sociales. Tiene condiciones: “Cesar los ataques públicos” a Sumar, y presentarse juntos en las europeas. 


Belarra critica el movimiento en X (antes Twitter) e insiste en que el ministerio del partido ha de ser Igualdad. “Los ministros de Podemos”, subrayan fuentes de la dirección, “los elige Podemos”.


Díaz había conversado con Álvarez unos días antes, pero este aseguró que no podía aceptar el cargo sin que su partido lo aprobase. Podemos no lo hace, pese a que en 2015 Pablo Iglesias se refería a él como su futuro ministro de Economía. Álvarez anuncia que deja la política: “Agradezco la confianza que Yolanda Díaz deposita en mí”, escribe en X, “pero en mi cultura política no es concebible aceptar un cargo al margen de la organización de la que uno forma parte”. Estampa ese mensaje en el chat interno de Podemos. La primera en contestar es Belarra: “Lo siento, Nacho. No me parece muy justo que esto haya acabado así, poniéndote a los pies de los caballos. Seguiremos caminando desde muchos lugares”.


En conversación con EL PAÍS, Juan Carlos Monedero relata: “Álvarez cometió muchos errores. Iba de árbitro en un derbi y al final le han tirado piedras de los dos lados. Sumar, que desde hace meses trabaja para matar a Podemos, lo utilizó. Que Podemos, que hizo posible un Gobierno de coalición y votó a favor de la investidura de Sánchez pese a sentirse maltratado haya quedado fuera es una señal de ingratitud que convierte la política en una pelea de hienas”.


Díaz llama a Belarra, pero la conversación, según fuentes de ambas partes, se limita a unos mensajes. Según Sumar, intentaron buscar una alternativa, pero la postura del partido es Montero o nada. Según Podemos, la decisión de echarles del Gobierno “estaba tomada mucho antes”. 


El diario Red, del canal Red, que dirige Iglesias, difunde que Belarra ha sido expulsada del Gabinete por apoyar al pueblo palestino y exigir sanciones contra Netanyahu. Una de las nuevas ministras de la cuota de Sumar es Sira Rego, de origen palestino. Díaz participó en manifestaciones propalestinas y pidió embargo de armas, sanciones e investigar a Israel por crímenes de 


guerra.


Segundo acto: dedazo de Igle-


sias y nacimiento de Sumar. Marzo de 2021. Iglesias anuncia que abandona el Gobierno de coalición para enfrentarse a Isabel Díaz Ayuso en las elecciones de la Comunidad de Madrid. “Tenemos que animar y apoyar a Yolanda [Díaz] para que sea la candidata de Unidas Podemos en las próximas elecciones generales”, afirma. La apuesta no sale bien: Podemos es la quinta formación en el Parlamento autonómico y su candidato deja la política. 


Antes de ese dedazo por plasma, Iglesias había compartido con Díaz su voluntad de que ella fuera su sustituta, y esta, según fuentes de su entorno, le había dicho que no quería asumir ese puesto. La amistad está a punto de saltar por los aires.


“La salida de Iglesias”, afirma Monedero, “fue precipitada. Díaz no era militante, no tenía ningún compromiso con Podemos. Los desencuentros empezaron a la semana”. El partido presiona a Díaz para que anuncie su candidatura y esta convoca un “proceso de escucha”. Las fricciones son cada vez más evidentes. El politólogo Pablo Simón, autor de Entender la política, señala dos hitos: “Antes de que estallara la ley del solo sí es sí, Podemos quería que Montero y Díaz fueran un tándem de candidatas en coalición. Las consecuencias de la norma la desgastan y esa operación se frustra. Luego sucede la moción de censura de Vox con Tamames, donde Díaz realiza un discurso que tiene muy buena aceptación y se produce una desbandada para apoyar a Sumar. Al acto de Magariños [la presentación oficial de la ministra de Trabajo como candidata a la Moncloa] termina yendo todo el mundo menos Podemos. Y eso abre otro debate: ¿qué es Podemos? Tenemos una dirección atrincherada que instruye a los suyos para no acudir a actos de Díaz, pero sus cuadros medios y militantes se han ido alineando con Sumar. Hay más ex de Podemos que gente en Podemos”. 


El 2 de abril de 2023, cerca de 3.000 personas asisten al acto de Magariños. En primera fila están la entonces alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de los Comuns; el todavía alcalde de Valencia, Joan Ribó, de Compromís; Íñigo Errejón, Mónica García y Rita Maestre, de Más Madrid; Juantxo López Uralde, de Alianza Verde; representantes del Proyecto Drago, que lidera en Canarias el ex número tres de Podemos Alberto Rodríguez, además de varios de los fundadores de la formación, que denomina a los asistentes “sumaritas”.


Díaz concede entonces una entrevista a EL PAÍS:


—¿Un Sumar sin Podemos sería un fracaso?


—En absoluto. Los movimientos ciudadanos los decide la gente, y sé que Sumar va a ser el revulsivo de la política española. 


En las elecciones de mayo, Podemos desaparece de Madrid, la Comunidad Valenciana y Canarias y pierde peso en la mayoría 


de ayuntamientos. Varios dirigentes y miembros de la organi-


Lo personal ha primado sobre lo ideológico, admiten ambas partes. 


El partido de los cinco millones de votos en 2015 se ha quedado en cinco escaños Sumar y Podemos, una ruptura 


anunciada


en tres actos


Carolina Bescansa, Pablo Iglesias y Nacho Álvarez, en 2016 en el


Congreso de los Diputados. / ULY MARTÍN


NATALIA JUNQUERA


MANUEL VIEJO, Madrid


Ione Belarra entregaba la cartera de Asuntos Sociales a Pablo Bustinduy ante Eduardo Garzón y Yolanda Díaz, el martes en Madrid. / CLAUDIO ÁLVAREZ


ESPAÑA


zación consultados reconocen que aquí hizo falta autocrítica. “Ahora mismo no tendría sentido un Vistalegre III, pero se necesita una estrategia que cohesione y que mire hacia los territorios”.


Tras el descalabro de la izquierda, Sánchez adelanta las generales a julio. El diario Red publica un artículo que dice: “Díaz no es la hija de un mozo de mudanzas, sino de un dirigente de las Comisiones Obreras de Galicia. Comisiones Obreras, con sus muchos defectos y muchas virtudes, representa por excelencia lo que se ha venido en llamar ‘franquismo sociológico”. Monedero resta importancia a esas declaraciones: “Iglesias puede enfadarse con el mundo mundial, pero no es Podemos. El conflicto no es ideológico. Cuando Díaz, que viene del PCE, apoya el envío de armas a Ucrania o no se posiciona con contundencia a favor de la ley del solo sí es sí no es porque sea de derechas, es porque quiere diferenciarse y no confrontar con Sánchez. El primer error de Sumar es pensar que Podemos está moribundo y hay que rematarlo; y el segundo, que debe disputarle al PSOE su lugar político. Cuando nacimos, teníamos que ocupar ese espacio. Pero Sánchez se recompuso, rehizo el partido, fue capaz de presentarlo como algo novedoso y hoy incluso es más canalla o antisistema que Díaz”.


Sumar cierra el 9 de junio acuerdos de coalición con una quincena de marcas que, en su mayoría, forman parte de la antigua familia política de Podemos, que finalmente acepta que Montero no vaya en las listas. La ministra de Igualdad está muy desgastada por lo que Sánchez ha llamado “los efectos indeseados” de la ley del solo sí es sí, un error colegiado del Consejo de Ministros que el PP puede explotar en campaña si es candidata. Simón cree que Podemos accede “porque de otro modo, está muerto”. 


Monedero afirma: “Podemos era consciente de su deterioro electoral. Había que formar un frente amplio y los que tuviéramos heridas teníamos que ponernos de lado porque para recuperar los fragmentos había que dialogar. Me parecía bien que se buscara a una persona para hacer esa tarea, pero se hizo mal. El comportamiento desleal de Sumar con Podemos es evidente”. 


—¿Sumar no es el frente amplio?


—Puedes montar un frente amplio con cabecitas de ratón, pero te falta el león.


—¿Podemos sigue siendo un león?


—En comparación con las demás fuerzas, indudablemente. Más de 55.000 inscritos participaron en la consulta sobre la investidura de Sánchez.


El 24 de julio, después de que las urnas muestren, contra todo pronóstico, que es posible reeditar el Ejecutivo de coalición, Belarra dice: “La estrategia no ha funcionado”. Simón destaca esa reacción: “Era un milagro que Sumar aguantase en tres millones de votos, siendo una plataforma creada de modo exprés, con una campaña de orientación bipartidista y el riesgo de voto útil al PSOE, pero la secretaria general de Podemos dice que los resultados son una decepción. Lo son para sus planes orgánicos, no del sostenimiento del Gobierno de izquierdas. Saben que no van a estar en él y si gobernaba la derecha tenían tiempo de recompo- 


nerse”.


Tercer acto: de los círculos al


aislamiento. “Podemos”, explica Simón, “se apoyó mucho en territorios de orientación plurinacional, en Compromís, los Comunes, las Mareas... pero todo eso no podía ser controlado desde el centro y las confluencias terminaron disgregándose de la madre nodriza”.


Monedero hace autocrítica: “Podemos nunca ha gestionado bien sus cuestiones internas, en parte por juventud y en parte por soberbia. Muchos asuntos se han solventado por relaciones personales. Pero también ha faltado generosidad en nuestros socios. Nosotros defendimos con uñas y dientes a Colau, a Oltra..., pero cuando todo el aparato del Estado vino a por nosotros, los socios de Podemos no se solidarizaron”. Otros dirigentes y exmiembros de la formación señalan como error la controvertida consulta sobre el chalé de Montero e Iglesias.


Covandoga Tomé, única diputada de Podemos en el Parlamento asturiano y suspendida cautelarmente de militancia por el partido, afirma: “Podemos decidió bunquerizarse. Quien discrepaba mínimamente era un traidor. Se fueron quedando sin gente, de forma que ese espacio político ahora lo ocupan casi las mismas personas, pero desde otros luga- 


res”.


Epílogo. Ambas partes han descartado que los cinco diputados de Podemos terminen en el Grupo Mixto, pero ambas dan por hecho que no irán juntas a las elecciones europeas, una forma, afirma Simón, de “cerrar el ciclo, porque Podemos empezó ahí”. El politólogo descarta que la formación de Belarra vaya a rebelarse o que forme con ERC y EH Bildu un grupo díscolo dentro del bloque de investidura: “Tienen un botón nuclear porque sin esos cinco diputados ni salen unos Presupuestos ni sale nada, pero ¿va a votar Podemos con PP y Vox? ¿Los intereses de ERC y Podemos van a estar siempre alineados? Creo que no. Para empezar, ERC gobierna en Cataluña y le interesa que el PSC, por ejemplo, apoye sus Presupuestos”. 


Monedero apunta: “Yo no veo solución. Sumar ha querido matar a Podemos y Podemos no se ha dejado. No hay puentes. Dicho eso, creo que Podemos tiene que dejar de expresar su rabia y ofertar de manera propositiva la vía ideológica hacia dónde debería ir este Gobierno. Para la crítica constante ya está el Canal Red. Para mí, el principal error ha sido perder la alegría con la que defendíamos la superación del régimen del 78. Se nos ha ido agriando el carácter y cuando se te enronquece la voz, dejas de ser atractivo. Si Podemos no hace eso, vendrá la derecha y la extrema derecha, y, por ir separa- 


dos, nos ahorcarán juntos”


Ione Belarra pide “aceptar el golpe” y “pasar página”. En una de sus semanas más difíciles, después de que este martes el partido consumara su salida del Gobierno, la secretaria general de Podemos se dirigió ayer ante el Consejo Ciudadano Estatal y calificó de “error político garrafal” su marcha de la coalición. Sin nombrarla, la secretaria general cargó indirectamente contra Díaz. “El PSOE solo tolera un socio que asuma sus límites”, dijo en su primera intervención ante el máximo órgano ejecu- 


tivo del partido sin estar ya enelGobi erno./P. CHOUZ A


L


a escena del traslado de la cartera ministerial de Igualdad a su nueva titular fue algo más que el seguimiento del rito. La presencia de las dos ministras de Podemos y el propio discurso de una Irene Montero al borde de las lágrimas apuntaban a algo más profundo. Había ganado la izquierda, pero en esa victoria perdía también Podemos. Su ministerio totémico, el más hiperpolitizado y ruidoso, daba paso a otro que seguramente estará marcado por una gestión más burocrática y convencional. De Podemos se podrá decir de todo, pero nadie puede afirmar que no murió con las botas puestas. Si es que ha fallecido, porque en política ya se sabe que nunca se puede decir nunca jamás. En todo caso, lo que ahora me interesa no es el posible futuro de esta formación, sino hacer un balance de su legado. Eso sí, dando por hecho que se ha convertido en casi marginal. Mi tesis aquí va a ser que Podemos ha vencido después de (casi) muerto, como el Cid. Bien es cierto que con la ayuda inestimable de su compañero de la entonces llamada “nueva política”, Ciudadanos. Si llegado el momento Rivera hubiera pactado un Gobierno con Sánchez —y si este hubiera aceptado— ahora estaríamos en una situación bien distinta.


Podemos ha ganado porque la política española está ahora mismo justo en el lugar soñado por sus fundadores. En buena aplicación del catecismo de Laclau/Mouffe, el tablero político —este término también es suyo— escindido en dos, con una clara división nosotros/ellos, fortificada con el muro erigido dialécticamente por Sánchez en su discurso de investidura; sujeto además con la argamasa de la moralización, nosotros somos los buenos, ellos los malos. No hay posibilidad de transacción alguna con quien representa el mal. Fueron los arquitectos del bibloquismo antes de que alguien empezara a utilizar ese nombre. Y el bloque de izquierdas ha hecho suya además la predicción de Iglesias de que la derecha nunca llegará al poder mientras aquel tenga la posibilidad de pactar con los nacionalismos vasco y catalán. Hasta ahora todo se cumple.


Si fueron tan astutos, ¿qué es lo que falló? ¿Por qué no han podido ser ellos quienes recojan los frutos de esta estrategia que ha resultado tan exitosa, algo parecido a lo que le pasó al UKIP en el Reino Unido al triunfar el Brexit? Los jóvenes idealistas que en su día participaron de ese movimiento dirían que fueron las purgas internas y el hiperliderazgo de Iglesias. Yo sugeriría otra razón: nunca fueron un partido propiamente dicho. Toda esa miríada de grupúsculos, círculos y confluencias regionales se correspondía bien con la pluralidad de sensibilidades que hicieron acto de presencia después del 15-M, pero carecían de un sustrato unificador sólido. Por eso resultó imposible el famoso sorpasso. Flor de un día, al final se imponen las inercias. Hasta el mismo 23-J, y sin negar la audacia de su líder, la fortaleza del PSOE se sustenta sobre una organización bien vertebrada territorialmente y enraizada en la identidad de una multiplicidad de votantes que siguen leales al partido, no necesariamente a quien lo lidera. Cuando se dice que en aquella agonía con Podemos Sánchez salvó al PSOE, yo opino que fue al revés, fue este partido más que centenario el que salvó a Sánchez de la embestida podemita. 


Lo que vino después con el acceso al poder de la coalición de izquierdas no hizo más que corroborar el contraste entre un partido cómodo con la gestión por su larga experiencia de gobierno, y otro diseñado para combatir al poder, no para ejercerlo. La dimisión de Iglesias como vicepresidente fue el comienzo del fin. Pero, ojo, ahora están en el lugar donde nadan 


mejor que nadie. Además, ya no tienen nada que perder.


Ione Belarra: “Hay que


aceptar el golpe y pasar página” 


OPINIÓN / FERNANDO VALLESPÍN


Podemos, el Cid de la política española


Ione Belarra e Irene Montero, ayer durante el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, en Madrid. / EP


ESPAÑA


Iñigo Urkullu supo a finales de septiembre que el PNV le estaba preparando la despedida. Fue a la vuelta del verano, en una reunión informal, cuando le sugirieron que no iba a presentarse a la reelección. En ese encuentro también le insinuaron un nombre, el de Imanol Pradales, la persona que tenían en mente para sucederle y a la que, finalmente, el PNV propondrá como candidato a lehendakari.


El nombre de Pradales como aspirante del PNV a Ajuria Enea se dio ayer a conocer tras una reunión extraordinaria de la Ejecutiva nacional (el EBB, Euskadi Buru Batzar), en la que se dio el pistoletazo de salida al procedimiento para designar al candidato definitivo entre las organizaciones municipales del partido. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, en nombre de la cúpula, agradeció y reconoció el trabajo que ha desarrollado Urkullu a lo largo de las últimas tres legislaturas: “Han sido casi 12 años de compromiso y dedicación al Gobierno de Euskadi, buscando siempre lo mejor para nuestra ciudadanía en momentos complicados por crisis económicas, pandemias y conflictos internacionales y sociales. Nuestro partido valora muy positivamente su actuación y la alta representación que ha ejercido de nuestro autogobierno”.


El adiós de Urkullu se consumó el pasado jueves, 23 de noviembre, en la sede del PNV Landaburu Etxea de Vitoria. Ese día el partido le notificó oficialmente la decisión: “Lehendakari, no vas a ser el candidato”. Al día siguiente salta la noticia en todos los medios informativos y causa un cataclismo en las filas peneuvistas.


El PNV prescinde de un valor seguro en las elecciones autonómicas —Urkullu ha ganado las tres elecciones a las que ha concurrido como cabeza de lista en 2012, 2016 y 2020— y apuesta por una promesa política al alza. Da por finiquitada una etapa al frente del Gobierno vasco caracterizada por la moderación, el pragmatismo y la defensa del diálogo que han distinguido al mandatario y fía la responsabilidad de revalidar la hegemonía electoral y pilotar el futuro político de Euskadi a un representante de la nueva generación del partido.


Pradales (Santurtzi, Bizkaia, 48 años), actual diputado foral de Infraestructuras de Bizkaia, cuenta con un buen bagaje académico (es doctor en Ciencias Políticas y Sociología) y sus mentores destacan su “probada capacidad de gestión” y su contribución en todos los procesos de reflexión en los últimos 10 años, “un profundo conocedor de la realidad vasca”.


Ortuzar ya venía sopesando la posibilidad de apartar a Urkullu de la carrera electoral desde antes del verano pasado, aseguran fuentes del entorno del lehendakari. Las siglas salieron debilitadas tras las elecciones municipales y después las generales, en las que EH Bildu, su mayor adversario en casa, fue comiéndole terreno y situándose a solo 1.000 votos. Algunas voces influyentes reprocharon este retroceso en las urnas y la pérdida de confianza en la ciudadanía al desgaste que estaba sufriendo el Ejecutivo que preside Urkullu, como consecuencia principalmente de los conflictos relacionados con la sanidad y la educación, y la alta conflictividad laboral (hasta junio se habían registrado 209 huelgas, el 60% de toda España).


La última legislatura liderada por Pedro Sánchez tampoco le benefició a Urkullu, muy descontento con la falta de compromiso del Gobierno central con el cumplimiento del Estatuto de Gernika y el traspaso de las competencias pendientes. Tampoco ha estado el mandatario vasco muy conforme con la forma en que se ha gestionado la investidura del líder socialista, apuntan desde su entorno. “Al PNV le han podido los nervios”, añaden. El relevo de Urkullu se produce a las puertas de abrirse un nuevo escenario electoral, al que el partido nacionalista quiere concurrir con savia nueva, aunque el elegido mantendrá un discurso en línea con el de su antecesor. “La ausencia del lehendakari solo puede beneficiar a EH Bildu y al PP vasco”, pronostican fuentes críticas con el modo en que se ha gestiona- 


do el relevo.


“Decepcionado”


El partido le propuso a Urkullu en la reunión del pasado jueves que saliera a anunciar públicamente que renunciaba a presentarse a un cuarto mandato. Se negó. Ese día el PNV ya tenía decidido el recambio. El nombre de Pradales, del que se habló en el encuentro de septiembre, no salió en ningún momento en esta ocasión pese a que Urkullu preguntó expresamente si el diputado foral vizcaíno iba a ser el elegido. Fuentes conocedores de este proceso aseguran que el lehendakari está “decepcionado”, pero “no va a reaccionar de forma desairada” en público.


Y ahora se abre una etapa nueva que deberá liderar Pradales si este resulta apoyado mayoritariamente en los batzokis (sedes del PNV) en un proceso interno que finalizará el 20 de enero. La afiliación podría proponer otros nombres, y postular incluso a Urkullu, quien goza de muchas simpatías en bue- 


na parte de la militancia nacional i st a.


E


l primer aviso público de que el lehendakari Iñigo Urkullu estaba cuestionado como candidato fue en septiembre, durante la celebración del Alderdi Eguna (Día del Partido) del PNV. Su presidente, Andoni Ortuzar, no mencionó su candidatura cuando faltaban pocos meses para las elecciones vascas, previstas para primavera. Y no lo hizo porque ya pensaba en un sucesor, desvelado ayer: Imanol Pradales, que combina una carrera profesional ascendente, trayectoria de gestión pública y militancia peneuvista. Su nombramiento supone un revulsivo en el PNV, un cambio imagen y de etapa traducido en relevo generacional. Pradales, de 48 años, a diferencia de Urkullu, al que reivindica como referente, no ha vivido el proceso constitutivo del autogobierno, sus crisis ni los peores momentos del terrorismo ni las peores conmociones del PNV. Ortuzar reconoce que entra una nueva generación en unos tiempos “con tantas incertidumbres como oportunidades”.


Este relevo generacional será extensivo el próximo año al propio presidente del PNV. Hace tres años lo protagonizó Idoia Mendía, secretaria general del PSE, que entronizó a Eneko Andueza, de 44 años. Y también será extensivo a EH Bildu. Su coordinador, Arnaldo Otegi, dio a entender la pasada semana que no sería candidato a lehendakari, lo que fortaleció la posición favorable a Pradales del PNV. De presentarse Otegi, el PNV hubiera tenido un problema porque Urkullu era un buen valladar frente al candidato abertzale por su trayectoria política y moderación. Estamos, pues, ante un relevo generacional no solo del PNV, sino de los grandes partidos vascos. 


Fue precisamente la covid la que mostró, con mayor claridad, la vulnerabilidad de la gestión del PNV en el Gobierno vasco. Tres de sus carteras han sido las más cuestionadas de la coalición. La prestigiosa sanidad pública vasca quedó cuestionada por fallos de gestión. Luego vinieron la crisis de la Consejería de Interior con la Ertzaintza y de la Educación y su enfrentamiento con partidos y sindicatos así como críticas a su distanciamiento de la calle. La alarma llegó a la dirección del PNV con las elecciones municipales y forales de mayo y las generales de julio, cuando perdió 90.000 votos y EH Bildu casi le igualó. El análisis del PNV no es descabellado cuando señala que hay desgaste de gestión, pero no pulsión de cambio. Atribuye la pérdida de votos, que buena parte fueron a la abstención, más a errores de gestión, la crisis del oasis vasco, que al auge del abertzalismo. 


Previsiblemente, el relevo del candidato a lehendakari venga acompañado de un cambio sustancial en las listas electorales. De otro modo, sería responsabilizar a Urkullu de una crisis colectiva, también del propio PNV, lo que, además de injusto, sería erróneo. El nuevo candidato responde a una tipología más tecnocrática que su antecesor. Pero todos apuntan que será continuista con las políticas peneuvistas: mantendrá su alianza con el PSE y las políticas públicas y sociales del Ejecutivo vasco de 


coalición, que disponen, además, de un import ant econsensosoci al .


El PNV propone a Imanol Pradales como candidato 


a lehendakari Urkullu sabía desde septiembre que el PNV preparaba su despedida 


ANÁLISIS / LUIS R. AIZPEOLEA


Relevo generacional ante la crisis


Imanol Pradales, en una imagen del partido.


MIKEL ORMAZABAL, San Sebastián


El presidente se negó a anunciar su renuncia, como le propuso el partido El aspirante deberá ser ratificado por la militancia antes de finales de enero 


ESPAÑA


Imanol Pradales es la persona propuesta para suceder a Iñigo Urkullu como candidato del PNV en las próximas elecciones vascas de 2024. Pradales, nacido en Santurtzi (Bizkaia) hace 48 años, tuvo a Urkullu como maestro de Ciencias Naturales y Lengua en la ikastola Asti Leku de Portugalete. El hoy presidente del Gobierno vasco fue el que le animó a dar el salto al servicio público y Pradales le considera uno de sus referentes, junto al lehendakari José Antonio Aguirre (“el gran inspirador”), el expresidente del PNV Xabier Arzalluz (“el mejor orador”) y el exdiputado general de Bizkaia José Luis Bilbao (“un animal político y grandísima persona”).


Las vidas de Urkullu y Pradales se cruzan ahora que el PNV ha decidido prescindir de aquel y apostar por este como cabeza de cartel. En 2005, cuando Urkullu presidía el PNV vizcaíno, le pidió a Pradales que le escribiera “un papel” sobre empleo y competitividad y, en vista del resultado de aquella reflexión teórica, le animó a que se comprometiera con el partido. Así es como dio el salto a la política. En 2007 ya estaba dirigiendo Bizkaia Talent, un servicio público para atraer talento. Al año siguiente, Urkullu volvió a llamarle para que coordinara los asuntos de cultura y educación del proceso de reflexión interna Think Gaur.


Antes de adentrarse en la política, Pradales fue “un chico de barrio” de una familia “trabajadora y humilde” que en los años ochenta pasó “penurias”, cuentan sus allegados. Es el mayor de cuatro hermanos. Sus padres no eran vascoparlantes, pero les inculcaron el gusto por esta lengua, que Pradales domina a la perfección y de la que es un “defensor a ultranza”, dicen fuentes de su partido. 


Fue un buen estudiante. Se matriculó en la universidad de Deusto para cursar Ciencias Políticas y Sociología. Pagó los estudios gracias a las becas que obtuvo y a la ayuda de su abuelo Manuel, herido en el bombardeo de Otxandiano (Bizkaia) durante la Guerra Civil. Felipe González aprobó ayudas para los damnificados y con aquellas pesetas pudo costearse los estudios en San Sebastián. 


Está casado y tiene una hija de dos años. Reside en Portugalete, aunque su vínculo con Santurtzi está sellado a fuego, sobre todo tras su etapa como remero de la Sotera, la trainera morada de esa localidad. “El remo me ha dado muchas cosas importantes. Gracias a este deporte conocí a mi mujer. Y también del remo he obtenido grandes lecciones aplicables a la vida diaria y a la política”. 


Mientras iba a acabando su etapa como deportista, comenzaba su ascenso en la política. Pradales fue nombrado en 2011 diputado de Promoción Económica de la Diputación de Bizkaia y cuatro años después pasó a dirigir la cartera foral de Desarrollo Económico y Territorial. En la actualidad, es el responsable de Infraestructuras en esta institución. El PNV le retrata como alguien a quien le gusta pasar el tiempo libre en familia y con su cuadrilla. Lee mucho, hasta el punto de tener colonizada su casa con libros, en especial novelas de misterio, históricas y ensayos. Entre libro y libro, hace sonar a Benito Lertxundi, Fito, Xabier Lete, Hertzainak, Springsteen o Dire Straits. 


El nuevo candidato del PNV a las elecciones vascas tiene al lehendakari como uno de sus referentes políticos


De alumno de Urkullu


en la ‘ikastola’ a sucesor


Imanol Pradales en su etapa como remero, en una imagen del PNV.


M. O., San Sebastián


COMUNIDADES


Sus voces no se escuchan, pero han dejado de ser invisibles. Los pinos halepensis, los pinos blancos mediterráneos que pueblan el Parque Natural del Garraf, se mueren por la sequía. De nada sirve su alta resistencia a la carencia de agua. Aunque a primera vista pueda parecer un fenómeno propio del otoño, el color marrón se abre paso entre estos árboles que se encuentran en los alrededores de las playas y junto a Port Ginesta, una de las marinas deportivas de Sitges (Barcelona). Pero no, no es marrón otoñal. Esta especie de conífera de hoja perenne se está secando a marchas forzadas. No en vano, el parque natural del Garraf, a escasos 25 minutos de Barcelona, es una de las zonas más castigadas por la sequía que ahoga a Cataluña. En esta zona se acumula un déficit hídrico de cerca de 900 milímetros en tres años. O lo que es lo mismo: han dejado de caer hasta 900 litros de agua en una zona ya de por sí poco dada a las lluvias. “Es una bestialidad. Nunca habíamos visto algo parecido”, afirma Mireia Banqué, coordinadora del programa Alerta Forestal del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), sobre la falta de lluvias que sufre este entorno natural.


Desde la carretera que une las tres urbanizaciones de Les Botigues de Sitges, la mayoría con piscinas, se puede ver cómo se propagan los esqueletos de los pinos. También desde el paseo marítimo donde los vecinos, enzarzados en su lucha para no depender de Sitges, hacen deporte o salen a caminar. “Para nosotros es normal, lo llevamos viendo desde hace meses. Nadie hace nada”, cuenta un matrimonio sexagenario que pasea por allí. Otra vecina que va escuchando música se encomienda a unas precipitaciones inesperadas: “En cuanto llueva un poco, se pasa”, resalta. 


Pero el suelo mediterráneo está vacío, seco. No hay agua. Ni se espera que haya. Es un reflejo de lo que sucede en gran parte de Cataluña. El terreno forestal funciona como una esponja que retiene todo el agua de las lluvias para que la vegetación pueda soportar los periodos estivales de sequía. Los estudios del CREAF concluyen que el 80% de esta agua caída del cielo es interceptada por los bosques, mientras que el 20% va a parar a los ríos y acuíferos. Sin embargo, esa esponja está seca hoy. Las cuatro gotas que han caído del cielo han sido capturadas por el suelo y no ha habido escorrentía que llegara a las reservas de agua, como demuestran el nivel de los embalses que nutren Barcelona y que se encuentran al 18% de su capacidad.


Los pinos son capaces de afrontar grandes periodos de escasez de agua, como los camellos en el desierto. A diferencia de los robles o encinas, adoptan una estrategia de ahorro máximo y se desprenden de forma natural de sus hojas más viejas para minimizar la succión de agua. “Los pinos nunca pierden toda la copa, siempre están verdes”, afirma Banqué. Sin embargo, la dureza de las temperaturas y la longevidad de esta crisis hídrica multiplican las ramas desnudas en el camino al Parque Natural del Garraf desde la urbanización del Rat Penat. “La sequía nos afecta a todos, incluso a estos árboles que se supone que casi no necesitan agua”, dice Josep, residente de la localidad desde la ventanilla de su coche.


El colapso de los pinos puede darse meses o incluso años después de haber superado un episodio de sequía, según los expertos, ya que una vez que entran en esa fase no hay marcha atrás. “Cuando la copa de un pino se pone marrón, ya está muerto. Y no puede rebrotar como hacen los robles”, subraya Banqué, quien advierte que la escasez de lluvias de los últimos 36 meses puede tener consecuencias hasta ahora desconocidas. Según los últimos datos de Deboscat (2022), una herramienta de seguimiento de los montes de Cataluña, en 2022 había 33.072 hectáreas de bosques afectadas por la crisis hídrica, de los que 5.993 eran coníferas (pinos y abetos, entre otros). La coordinadora de Alerta Forestal lleva desde 2012 haciendo un seguimiento de la sequía forestal y asegura que los datos de este año son mucho peores: “Ya anticipo que van a ser muy superiores al año pasado”.


Las altas temperaturas también desempeñan un papel fundamental en esta masacre forestal. Los 20 grados que registra a finales de noviembre Les Botigues de Sitges son ideales para los residentes que desayunan en las terrazas de los bares del paseo marítimo, pero letales para los pinos en esta época en la que captan agua. A mayor temperatura, más agua se requiere y más grande es la fuerza de succión de estos árboles, como explica Iñaki Gili, del Servei Metorològic de Catalunya. “Nosotros funcionamos igual. ¿Qué hacemos cuando vivimos olas de calor? Beber más y gastar más agua”, cuenta por teléfono. A pesar de su resistencia al calor y la escasez hídrica, las anomalías de los termómetros agudizan la mortalidad de los pinos y potencia el riesgo de incendio. La localidad se encuentra en el nivel 2 de los cuatro del Plan Alfa del Cuerpo de Agentes Rurales, del procedimiento para prevenir fuegos que puedan producirse por la sequía, el viento o el calor.


Los vecinos temen que los pinos secos y la hojarasca amplifiquen este peligro y los montes se conviertan en un polvorín, incluso en pleno invierno. Banqué asegura que la gestión forestal es prácticamente inexistente. “Necesitamos mejorar en las tareas de prevención y gestión forestal. Hay que seleccionar qué árboles se cortan y cuáles no. Es vital que en el ecosistema haya una diversidad entre las especies y 


las edades”, afirma.


En zonas próximas a la costa mediterránea como el Penedès, el Moianès, les Guilleries, les Alberes o l’Empordà también faltan alrededor de 900 litros de agua por metro cuadrado. La actual sequía es muy diferente a las de hace 30 años. “Nos encontramos en un contexto de borrascas muy intensas y periodos de sequía prolongada que destruyen el paisaje”, reitera Iñaki Gili, experto del Servei Metorològic de Catalunya.


La escasez de agua está convirtiendo las masas forestales catalanas en grandes bosques fantasma. “Apenas se habla de la gravedad que se vive en estas vertientes. Pero el paisaje es desmesurado y habla por sí solo”, afirma Gili. El escenario en el que se adentra Cataluña es desconocido y solo el tiempo dirá qué efectos tendrá la actual sequía, la más grave e intensa de la historia de la comunidad, en los bosques catalanes.


Borrascas intensas y escasez prolongada de precipitaciones


El parque natural del Garraf,


epicentro de la sequía en Cataluña


La grave falta de lluvias está matando a varias zonas forestales de la comunidad


Una urbanización en Les Botigues de Sitges (Barcelona), donde decenas de copas de pinos están secas a causa de la sequía. / ALBERT GARCIA


LUIS VELASCO, Barcelona Han dejado de caer 900 litros de agua


en una zona de


por sí poco lluviosa


“Vemos la afectación


desde hace meses,


pero nadie hace


nada”, dice un vecino


Los embalses que


nutren Barcelona


están al 18%


de su capacidad


SOCIEDAD


Madrid no lo es todo, pero sí el termómetro de cómo palpita el movimiento feminista ligado a las instituciones. Y Madrid, desde 2022, muestra la ruptura que nació por la ley trans, siguió con la prostitución, se avivó por las consecuencias de la Ley de Libertad Sexual —las rebajas de penas y excarcelaciones a reos de delitos sexuales—, y el choque que causó en las filas socialistas la entrada de Irene Montero como ministra de Igualdad en el primer Gobierno de coalición de la democracia. Este 25-N no ha sido distinto. El feminismo de la capital volvió a dividirse en dos marchas la jornada en la que el consenso no debería tener grietas: el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; y en un año en el que, en España, ya se contabilizan más asesinadas por sus parejas o exparejas (52) que en todo 2022 (50). Un año en el que la Fiscalía y el Ministerio de Interior han alertado del aumento de delitos sexuales; y también en el que la ultraderecha ha entrado tras las elecciones autonómicas de mayoa más instituciones regionales y locales de la mano del PP. 


En Madrid, a la marcha matinal —con una afluencia de unas 25.000 personas según la organización, y 2.000 según la Delegación del Gobierno—, convocada por el Foro 25N, fue la ministra de Igualdad, Ana Redondo, con otros ministros socialistas como Pilar Alegría, Diana Morant, Isabel Rodríguez o Fernando Grande-Marlaska, y compañeras de partido como Carmen Calvo. Redondo pidió “unidad” ante la violencia machista: “En una lucha compleja como la que llevamos dando tantos años no sobra nadie, todas somos imprescindibles. Da igual dónde nos manifestemos”.


A la de la tarde, convocada por la Comisión 8M, que calculó la asistencia en 50.000 asistentes (7.000 según la Delegación de Gobierno), se unió la exministra, Irene Montero, junto a la exsecretaria de Estado Ángela Rodríguez Pam, y la exdelegada del Gobierno Victoria Rosell. Montero aludió de otra forma a esa unión: “El grito de las mujeres traspasa fronteras para cambiar el mundo. El movimiento feminista siempre ha tenido debates, es parte de su riqueza”. Y añadió un recordatorio de su salida del Ejecutivo que, junto a la de Ione Belarra, deja al nuevo Gobierno con Sumar pero sin Podemos: “Hay mucha gente en España que cree que Sánchez ha cometido un error echando a Podemos del Gobierno”.


Del partido de Yolanda Díaz —que no pudo ir por motivos de salud—, asistieron a la de la tarde la ministra de Juventud e Infancia Sira Rego, la vicepresidenta tercera de la Mesa del Congreso Esther Gil de Reboleño, la portavoz de feminismos Elizabeth Duval y la coordinadora de Programa María Eugenia Rodríguez Palop. Las decisiones de dónde acudir este 25-N, sobre todo de Redondo y Montero, son la imagen de qué está ocurriendo en el feminismo, una suerte de dos bandos que se acercan más a uno u a otro partido y que a su vez está relacionado con cómo afrontar la prostitución —abolicionismo o regulacionismo—, con la ley trans y con la inclusión de la agenda queer (la de colectivos minoritarios) a la agenda feminista. Y la ruptura por esas cuestiones se ha filtrado a otros puntos de España. En al menos otras ocho ciudades hubo múltiples marchas, aunque no to- 


das las duplicidades respondían almi smomot i vo.


Un 25-N dividido: el feminismo


marcha separado en varias ciudades


La herida abierta por la ‘ley trans’, la del ‘solo sí es sí’, la prostitución y el choque entre Unidas Podemos y socialistas no se cierra tras casi dos años de turbulencias Emma Larreta hace un preaviso: “Me gusta tratar este tema con la crudeza que tiene, nada de adornarlo, me parece un absurdo. No me voy a regodear en el morbo, pero voy a contar las cosas como son, maquillarlo no nos lleva a nada positivo. El tema es crudo y es crudo”. El tema son 27 cuchilladas. Las que le asestó su expareja en la tienda en la que trabajaba, en la calle de San Martín en San Sebastián. Lo cuenta ella, llora a veces y a veces sonríe y se ríe, pero lo cuenta firme, lo cuenta del tirón. Y empieza por el principio, por el cómo, dónde y por qué lo conoció. Era 2 de abril de 2007, un lunes. Tenía 32 años:


“En 2004 vivía en Madrid, aunque crecí en San Sebastián y nací en Pamplona. Decidí irme un año a República Dominicana con mi pareja de entonces. Me quedé embarazada, acabamos rompiendo y me volví a San Sebastián. Mi madre tenía una tienda y las clientas conocían a mi hijo. Una de ellas, dominicana, me invitó un día a una comida popular, a un sancocho, y allí fue. Era muy majo, agradable, trataba superbién a mi niño.


Salimos seis meses. A él le gustaba mucho la coca y le dije que sus hábitos no eran compatibles con mi vida, con mi hijo. Él no cumple su promesa, lo pillo drogándose, lo dejo. Él me encuentra un día en la calle bailando con unas amigas, me zarandea y yo lo denuncio. Era domingo.


El lunes por la mañana va a una tienda que yo regentaba a pedirme perdón con unas flores. Que por qué le he denunciado. Le contesté que me ha faltado al respeto y me ha zarandeado y es suficiente para denunciarlo, que no quiero las flores, que se las lleve. 


Se va a una ferretería, compra el cuchillo, de más de 20 centímetros, y viene a por mí.


Le veo entrar, llevaba un corte en el dedo y me dice: ‘Dame una servilleta, que me he cortado’. Yo siempre digo que es mi abuelo Joaquín que me estaba cuidando y me estaba diciendo ‘no te acerques’. No lo hice, y le dije a una compañera: ‘Dale una servilleta’. Cuando se dio cuenta de que no me acercaba tiró la servilleta y sacó el cuchillo.


Era un local estrecho y largo. Yo estaba al final. En décimas de segundo supe que tenía que salir a la calle. Me defendí, me resbalé porque el suelo era de madera y yo llevaba tacones. Una película gore, ¿todo lo que puedas imaginar? Pues más. La oreja colgando, la cara reventada, los brazos. 


Conseguí salir y ahí fue cuando me caí. Ya no tenía fuerzas, no tenía sangre. Pasó entonces una concejala con el escolta. El escolta paró el coche y le encañonó, solo así me lo pudieron quitar de encima. Llegó una ambulancia medicalizada, llegué al hospital, nueve bolsas de sangre. Un cuadro.


A mi familia le dijeron que iba a morir. Me desperté en la UCI, sonriendo. Fui muy consciente de que me moría y pensé: ‘Hostias, qué librada’.


Creían que me moría de verdad, tenía tantos rotos. Grapas, escayola, puntos por todas partes. Con esta tuve mucha suerte [una cicatriz le arranca en la oreja derecha y le atraviesa el pómulo, una línea fina casi imperceptible]. Había una cirujana plástica que estaba de guardia aquel día y que es amiga íntima de una enfermera que es amiga mía, ella no sabía quién era yo, pero sin saberlo dijo: ‘Yo arreglo la cara’, y le respondieron: ‘Va a morir, no tiene sentido. Pero ella contestó: ‘Pues la entierro, pero con la cara bien’. Menos mal porque hago queloides [cicatrices que se engrosan y se levantan sobre la superficie de la piel] y se me quedan súper feas. 


Estuve como dos meses en el hospital. Intubada primero. Cuando me quitaron los tubos no podía casi tragar. Me subieron a planta. Operación de mano que luego tuvo dos años de rehabilitación. Pero no tuve ni un día de bajón. Yo sabía que me iba a poner bien, desde que subí a planta estuve contenta, feliz, y no por ha- 


cerme la fuerte, es que estaba feliz, vino mucha gente a verme y


El 2 de abril de 2007 su expareja intentó asesinarla;


ahora se dedica a enseñar a adolescentes qué es y qué implica la violencia machista


Emma Larreta despertó en


la UCI después de 27 cuchilladas


ISABEL VALDÉS, Madrid


Desde la izquierda, Carmen Calvo; Isabel Rodríguez; Diana Morant; la secretaria de Igualdad del PSOE, Andrea Fernández; Ana Redondo; la presidenta


del Congreso, Francina Armengol; Pilar Alegría, y Fernando Grande-Marlaska, ayer por la mañana en la marcha del 25-N en Madrid. / JAIME VILLANUEVA


EL PAÍS, Madrid


SOCIEDAD


Mientras que en La Rioja y Murcia la división también reflejó la fractura del movimiento feminista, en Castilla-La Mancha —donde unas 25.000 mujeres son atendidas al año en los centros de la mujer, según la Consejería de Igualdad—, la cuestión fue política. Los ayuntamientos de Guadalajara y Toledo, gobernados por PP y Vox, convocaron marchas aparte de las del feminismo. En Toledo la diferencia de asistencia fue enorme: 50 en la del Consistorio y unas 500 en la del movimiento feminista, según fuentes autonómicas. En Guadalajara, la marcha feminista fue ayer y la del Ayuntamiento, hoy.


En Sevilla, el movimiento feminista celebró el 25-N en dos espacios: por la mañana la Asamblea Feminista Unitaria, con 25 asociaciones detrás, convocó actividades y una concentración; y por la tarde el Movimiento Feminista y 42 asociaciones lideraron la manifestación, además de los sindicatos CC OO y UGT y el PSOE. Lidia Delgado, portavoz de la Asamblea sevillana, afirmaba que no lo veía “como una división”: “La Asamblea no es transexcluyente ni abolicionista, cada organización tiene que tener espacio para sus decisiones y las compañeras trans tienen que sentirse seguras”. Sin embargo, la elección de marchar en una u otra convocatoria tuvo esas dos cuestiones de fondo. 


Los avances en igualdad se encuentran de frente con los reaccionarios a ellos, no solo en España —a través de Vox y su ausencia ayer, como la del PP, en la mayoría de convocatorias—, sino en otros países como Italia, EE UU o Argentina. Y esto se recordó en pancartas o bloques dentro de las manifestaciones españolas: pañuelos verdes por la reciente victoria del ultraderechista argentino Javier Milei, grupos pro-Palestina y por las mujeres de Kirguistán, que según datos del índice Women, Peace and Security de 2021, es el país más inseguro de Asia Central para las mujeres. 


Según la Encuesta Europea de Violencia de Género, a más de 4,8 millones de mujeres en España su pareja o expareja las ha humillado, violado, amenazado o pegado. En lo que va de año se han interpuesto 94.554 denuncias por violencia machista; hay 4.293 mujeres con dispositivos de seguimiento para protegerlas; 14.130 órdenes de protección en vigor; 52 huérfanos; 13 feminicidios fuera de la pareja o expareja, y se disparan las llamadas de jóvenes por violencia machista. Se estima, además, que la bolsa oculta es inmensa: el Gobierno calcula que se conocen 1 de cada 10 agresiones sexuales. Los números de violencia sexual hablan de que se producen dos violaciones cada hora y media y de que las menores son cada vez un porcentaje mayor de las víctimas de delitos sexuales. 


Contra esa violencia cientos de miles de mujeres salieron a la calle ayer. Algunas por separado, pero muchas otras juntas. En Barcelona, por ejemplo, donde las asistentes se calculan en 6.000, las entidades feministas convocantes apelaron a hacer frente común “a las diversas formas de las violencias machistas” y a “derrocar el sistema capitalista, heteropatriarcal, racista y colonial” para construir una sociedad “en libertad, sin violencias machistas y con vidas dignas”. Allí, representantes del PSC, ERC y Junts formaron parte de la manifestación. 


En la marcha de Valencia, unitaria y con entre 2.000 y 3.000 personas, hubo representantes de la izquierda, como la delegada de Gobierno, la socialista Pilar Bernabé, o el portavoz parlamentario de Compromís, Joan Baldoví. No se vio a ningún cargo de la Generalitat, gobernada por el PP y Vox. 


Al freno a esta violencia, le cantó en Madrid la manifestación de la tarde, llegando a su final. Sonaba Se acabó, la canción de María Jiménez que sirvió como proclama en la marcha y que es parte del lema elegido por el Ministerio de Igualdad este 25-N junto a otra frase, sacada de esa canción: “Aho- 


ra ya España es otra”.


Con información de Ferran Bono, Bernat Coll, Javier Martín- Arroyo, Patricia Peiró, Eva Pé- 


rez e Isabel Valdés.


yo pensaba: ‘Qué afortunada soy’. 


Recuerdo al médico que me tocó en el hospital cuando llegué, muy joven, me estaban limpiando la sangre las enfermeras para poder empezar a ver qué había ahí y él se ve que estaba sobrepasado y ellas como que lo apartaron a un lado. Cuando desperté lo llamaron: ‘Ven que Emma ha despertado’. Vino y le empecé a hacer bromas, le dije: ‘Vamos a aprovechar, yo quiero mi cambio radical’, que me operara las tetas y eso. Me contestó que estaba mal de la cabeza. Pero lo que estaba era viva”. Larreta tiene ahora 48 años y narra la historia sentada en la cafetería del Caixaforum, en Madrid, el pasado día 16. Ese jueves se produjo el encuentro Claves para el progreso social, donde la Fundación la Caixa explicó a las entidades sociales su modelo para hacer frente a la cronificación de la desigualdad y Larreta es una de las protagonistas del proyecto documental de la fundación Vidas contadas: 14 historias de superación, donde personas en riesgo de exclusión hablan de lo que han atravesado para que la ciudadanía vea, entienda, que han pasado. Larreta atravesó aquel intento de asesinato, pero la vida siguió, y eso, en realidad, es lo que le importa. Todo en ella, ella misma, es un enorme foco sobre lo que puede ser, lo que quiere que sea, y no sobre lo que ya fue.


Poco antes de la pandemia le llegó una proposición: un documental para recoger la voz de cuatro mujeres con discapacidad que iba a grabar Marga Gutiérrez, y en el que colaboraba Cocemfe. Larreta dijo no: “No se lo había contado aún a mi hijo, tenía eso ahí, en letargo. Él, que es un saquito de emociones, pensaba que mis cicatrices eran por un accidente de coche”.


Pero entonces llegó la crisis sanitaria, el confinamiento. Aquellos días en casa dieron “mucho de sí”, y ahí se lo contó: “Fue terrible, pero le expliqué que había sido un escalón más en la vida, que no perdiera de vista lo bien que estaba, que era la misma que le había regañado antes de ayer”. 


Ahora, Emma dedica toda su energía al proyecto inVISIBLES, un programa que le ha valido un premio del Gobierno navarro y que consiste en acudir a centros educativos, de FP, y de menores tutelados. Allí, hablan de la familia, de sexo, de la importancia de “descubrir e investigar, y de cómo en la base tiene que estar el respeto al otro”; hablan de violencia verbal, de violencia machista, de cómo gestionan los impulsos, de lo corta que tienen a veces la mecha. Su objetivo, a través de todo eso, es dejarles ver todas las aristas de la violencia de género, los huecos por dónde se cuela, pasear por momentos y emociones que ellos puedan identificar como suyos: “Imagina 70 chavales dos horas sin tocar el móvil, escuchando, contándote cosas que no han contado nunca. ¿Cómo? No lo sé, tengo la capacidad de conectar, de empatizar con ellos”. 


Se cruza con decenas de adolescentes, con más o menos problemas, de distintos lugares, con distintas circunstancias: “Y para todos funciona lo mismo, ser honesta con ellos, hablar de lo malo y de lo bueno, no se les puede aislar de los problemas ni de la realidad, los hace inútiles para gestionar la vida a largo plazo. Si tú no les cuentas, cuando tengan un problema no van a acudir a ti y se ahogarán en un vasito de agua”. A veces, en esas sesiones, los hay que verbalizan cuestiones que en años no han verbalizado con los orientadores. Y cuando pasan los meses, le escriben desde los centros: “Emma, que sepas que sigues aquí, y aquí seguimos tirando del hilo”. Le escriben los adolescentes: “He aprobado tal examen, ahora tengo novia. Emma, me acordé de lo que me dijiste”. 


Ella a veces ni recuerda el 2 de abril de 2007, lo ha colocado ya como un día más en el calendario, pero sí marca cada instante que pasa con esos adolescentes, cada vida que cambia, aunque sea un poco, gracias a que ella 


siguió con la suya. “Estoy viva”.


El 016 atiende a las víctimas de violencia machista las 24 horas y en 52 idiomas, al igual que el correo 016-online@igualdad. gob.es o por WhatsApp en el 600 000 016. Los menores pueden dirigirse a la Fundación ANAR 900 20 20 10. 


Participantes en la manifestación contra la violencia machista convocada ayer por la tarde en Madrid por la Comisión 8-M, con Irene Montero y


Ángela Rodríguez Pam, en el centro. / J. V.


Emma Larreta, en el espacio CaixaForum de Madrid el día 16. / I. FLORES


Este año se han interpuesto 94.554 denuncias por


violencia machista “En esta lucha no sobramos ninguna”, afirma la ministra de Igualdad


SOCIEDAD


Cándida Rey, de 87 años, vivía sola en Madrid desde 2007, cuando su hijo pequeño dejó el hogar familiar. Tiene 11 nietos y cuatro bisnietos, pero a estos últimos aún no los conoce y de los primeros cuenta que, si se cruzara por la calle con alguno de ellos, quizás no lo conocería porque crecen rápido. “Las noches son difíciles, aunque ya me he acostumbrado a estar sola”, confiesa. Pero con dos habitaciones vacías y una casa que le quedaba demasiado grande, cuando vio anunciado el programa Convive —que pone en contacto a ancianos que viven solos con estudiantes que buscan un hogar— no dudó en apuntarse. Así, Andrea Ramírez, de 37 años, llegó a su casa en septiembre. Estudia un máster de Trabajo Social en la Universidad Complutense, procede de Lima y es su nueva compañera de piso. Proyectos de convivencia como este se desarrollan en diferentes provincias de España para combatir la soledad no deseada de las personas mayores y paliar el problema habitacional de los universitarios.


Ramírez acompaña todos los jueves a Rey a la peluquería y también al médico. “Si llueve, estoy más pendiente. Me da miedo que se caiga en la calle”, explica la mujer, que suele prepararle quinoa con piña para desayunar porque le encanta. Ambas muestran una preocupación mutua. “Le he dado una manta que ganchillé yo para que no se muera de frío. Antes de que llegue, ya enciendo la calefacción y bajo la persiana de su habitación para que la encuentre calentita”, cuenta Rey.


El responsable del programa Convive, Marcos Böcker, de la organización Solidarios para el Desarrollo, defiende la importancia de su proyecto, iniciado en 1995, en un contexto en el que “los lazos sociales son más frágiles porque los hijos, aunque estén presentes, se encuentran a mayor distancia”. Problema que se agrava en las grandes ciudades y que cada vez es más frecuente. “Se pretende alargar al máximo la estancia del mayor en su domicilio para que no pierda los vínculos con su entorno”, comenta.


Las convivencias pueden iniciarse en cualquier momento del año con la pretensión de finalizar el curso académico. Esta situación es positiva para las dos partes, pese a la diferencia de edad. 54 años exactos separan a Isabel González, de 82, de Gabriel Leal, de 28. Ambos nacieron un 27 de abril, aunque ella en la dictadura franquista y él en democracia, en Colombia. Viven juntos desde hace casi dos meses. González participa desde 2018 en el programa Viure i Conviure, promovido por la Fundació Roure en Barcelona y creado en 1996. “La soledad es un mal compañero de viaje, falleció mi marido y me quedé sola”, cuenta. Su hijo no vive en la ciudad. 


La soledad acorta la vida, según un estudio de la Universidad de Glasgow, publicado este mes en la revista BMC Medicine. Las personas que no reciben una visita al mes de familiares o amigos tienen mayor riesgo de muerte prematura, un 39% más. Por otra parte, en 2021 en España había 14 estudiantes por cada cama ofertada, según un informe de la consultora inmobiliaria JLL.


La sensibilidad para convivir con alguien mayor apremia para optar a ser partícipe de los programas. “Si la motivación de la persona es puramente económica, no suele funcionar”, aclara la psicóloga del programa de la Fundació Roure, Olga Ibáñez. Los diferentes proyectos también tienen un equipo que valora la compatibilidad de las personas cuando las solicitudes llegan, aunque la última palabra siempre la tienen las parejas cuando se conocen. 


En el salón de Manoli Pérez, de 78 años, hay dos libros. El tiempo entre costuras, publicado en 2009, y Los misterios de la taberna Kamogawa, en 2023. Comparte su mayor afición, la lectura, con su compañera de piso, Nerea Rodríguez, de 21 años, que cursa Estudios de Asia Oriental. “Es más lista que una ardilla”, ríe Pérez. Viven juntas en Salamanca desde hace dos años. La propietaria de la casa se sumó al programa de alojamientos compartidos entre personas mayores y estudiantes universitarios que ofrece el Servicio de Asuntos Sociales de la Universidad de Salamanca, desde 2005, en colaboración con la Junta de Castilla y León y los ayuntamientos de Ávila, Salamanca y Zamora. Nerea Rodríguez se decantó por esta opción tras una mala experiencia en un piso de estudiantes. “Ahora estoy en un hogar, es más tranquilo, como cuando vivía con mi abuela en Talavera de la Reina”, explica.


“Aunque soy joven, pensé que después de la pandemia tenía que apuntarme al programa porque había estudiantes con una situación económica difícil. Muchos padres habían perdido el trabajo”, cuenta Manoli Pérez, que ya tenía una referencia positiva porque su madre convivió con otra universitaria. Los estudiantes no pagan un alquiler. En Salamanca y Madrid asumen los gastos que genera su estancia en la vivienda (luz, agua, gas o internet). En Barcelona, aportan 60 euros mensuales a la Fundació Roure o a la persona mayor si atraviesa una situación económica difícil. En todos los casos, los universitarios costean su manutención personal (comida, ropa o transporte). 


Los estudiantes también se comprometen a estar dos horas y media diarias con las personas mayores y tienen que llegar al domicilio antes de las 22.30, en el caso de Barcelona y Madrid, salvo en el tiempo semanal de libre disposición y en los periodos vacacionales que marca la comunidad educativa. En Salamanca no se exigen horarios estrictos, pero sí compromiso y responsabilidad. 


Nerea Rodríguez sale de su casa pronto, pero come y cena con su compañera de piso. Si tiene tiempo, ve con su conviviente Amar es para siempre, la telenovela que le gusta a su compañera. “Aunque esté ocupada en la habitación, oigo la televisión en el salón y no me siento sola, que el silencio abruma mucho”, explica la estudiante. Además, están muy coordinadas, cuenta Pérez: “A mí me gusta mucho canturrear, pero ella estudia con tapones y dice que no la molesto”.


Gabriel Leal se forma en el Conservatorio Superior de Música del Liceo en Barcelona. Tiene clases por la mañana y por la tarde. “No se trata de tener una persona pegada a tu lado, se trata de compartir. Miras el reloj y piensas que ya tardará poquito en venir”, detalla Isabel González. “Cuando ves una película y comentas: ‘Ay, qué tontos que son’, pero no te contesta nadie, eso es la soledad en las personas mayores”, aclara. Ahora está contenta porque ya tiene compañero para ver el programa de Pasapalabra. “No nos lo perdemos nunca, a las ocho en punto estamos los dos de- 


lante del televisor”, cuenta.


Vínculo estrecho


El estudiante acompaña, pero no cuida. Por ello, las personas mayores, que deben tener 65 años o más y preferiblemente tienen que vivir solas, deben mantenerse en un estado psicofísico autónomo. González lleva una vez al mes en coche a Leal para enseñarle la ciudad. “Tampoco quiero sobrecargarle sus días de ocio”, matiza. Él invita a sus compañeros de clase a casa, con su permiso, y ella los escucha ensayar: “Es un lujo”. 


El estudiante tiene que estar matriculado en uno de los centros con los que el programa tiene convenio. En la capital participan siete universidades (UCM, UAM, UC3, UPM, URJC, UAH, U. Comillas), en Barcelona se suman todas las facultades públicas y privadas, y en la ciudad universitaria interviene la Universidad de Salamanca. Las parejas forjan un vínculo estrecho. “Su hija me dice que soy la hermana pequeña adoptiva”, explica Nerea Rodríguez. En las celebraciones familiares, siempre está presente porque solo se va a su casa en vacaciones. “Llevo toda la semana mala, y cuando llegué de la universidad me tenía preparada una sopa”, recuerda. Su compañera no puede estar más contenta: “El año pasado teníamos una amistad, pensaba ‘qué chica más linda’, pero este año ya somos familia”. Cándida Rey valora mucho tener a la estudiante en casa por las noches: “Si escucho un ruido, le pregunto si está bien y ella me contesta desde la otra habitación”. La estudiante cuenta, entre risas, que sus compañeras la llaman “Cenicienta” porque tiene que estar en casa antes de medianoche.


En Barcelona las convivencias de estos programas rondan las 90 y en Madrid hay 65. Participan más mujeres que hombres en soledad. Todos los jóvenes recomiendan el programa y las personas mayores también. Valoran la seguridad del amparo institucional. Los ayuntamientos de Madrid y Barcelona también respaldan los proyectos en sus respectivos territorios. Así como, la Generalitat de Cataluña y la Diputación de Barcelona.


Isabel González agradece mucho la experiencia: “El nido se queda vacío y estos estudiantes intentan llenarlo”. Cándida Rey lo único que no entiende es por qué no le presentaron antes a Ramírez. “Qué coraje cuando se vaya”, lamenta. Manoli Pérez, con la positividad que le caracteriza, cuenta que Nerea Rodríguez ha llenado su casa de alegría: “Sola se vive 


bien, pero acompañada se vive mejor”.


Los programas de convivencia intergeneracional


pretenden combatir la soledad de los mayores y el problema habitacional de los universitarios


Yo pongo la casa y tú, la compañía 


Cándida Rey y Andrea Ramírez, el día 16 en la casa donde viven en Madrid. / JAIME VILLANUEVA


SARA CASTRO, Madrid


Los estudiantes no pagan alquiler, pero sí gastos


y manutención


Los equipos valoran la compatibilidad de las personas antes de juntarlas 


SOCIEDAD


Por cada 100 angulas (alevín de la anguila) que llegaban a las costas españolas en los ochenta desde el mar de Los Sargazos (en la parte occidental del oceáno Atlántico Norte, dentro del Triángulo de las Bermudas), hoy entran nueve. En el mar del Norte la situación es todavía más crítica, con solo 0,4 ejemplares. El derrumbe de la población de anguila europea es tan pronunciado que en la península Ibérica se ha extinguido más del 80% de su hábitat. Si no se toman medidas globales —en toda Europa— y se deja de capturar, desaparecerá, advierten los científicos. 


Con él arrastrará los beneficios de pesquerías que venden angulas a precios muy elevados, sobre todo la primera captura, que este año alcanzó los 8.135 euros por kilo hace dos semanas en la lonja de Ribadesella. Es un precio simbólico que inmediatamente baja en picado y se mantiene entre unos 400 y 600 euros el kilo para los alevines (en un kilo pueden entrar hasta 3.500 ejemplares). La UE permite la captura de la especie tanto de cría como de adulta con limitaciones, a pesar de estar calificada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.


Las anguilas comienzan a llegar en noviembre a la Península Ibérica tras sobrevivir a un viaje casi imposible de unos 6.000 kilómetros desde el mar de los Sargazos. Tras este periplo, penetran en los estuarios de Europa y del norte de África y remontan los ríos, donde empiezan a crecer. En latitudes bajas maduran en unos cinco o siete años, periodo que sube a 20 ó 30 años en las más altas, de temperaturas más frías. Entonces llega el momento de regresar a los Sargazos, un trayecto que se reduce a seis meses al ser adultas. Allí se reproducen, mueren y vuelve a empezar el ciclo.


“La especie se encuentra por debajo del umbral biológico y eso implica que cualquier evento puede causar su desaparición, así que lo que no tiene sentido es que sigamos comiendo alevines o anguilas adultas”, explica Carlos Fernández, catedrático de zoología de la Universidad de Córdoba. España es el único país donde se pescan las crías para su consumo, pero los investigadores opinan que también es muy dañino capturar a las adultas, cuando ya han alcanzado la madurez sexual y se van a reproducir.


Las anguilas se enfrentan a presas y otros obstáculos en los ríos que impiden su paso (contaminación, pesca, tráfico ilegal), además del cambio climático. “Una de las peores lacras es el comercio negro con el mercado asiático, donde la anguila es muy apreciada. Se calcula que al año salen entre 100 y 200 toneladas ilegales de Europa”, indica el catedrático.


Pablo Riesgo lleva 28 de sus 46 años pescando angula en el río Nalón (Asturias), desde tierra, de forma artesanal. Se queja de que “cada vez baja menos agua y muy contaminada” y rechaza las limitaciones impuestas, como la que ha bajado de cuatro meses a 30 días la campaña de la angula. 


Una moratoria en la pesca le supondría perder alrededor de 20.000 euros al año. Riesgo pertenece a la cofradía de San Juan de la Arena, en cuya lonja solo se subasta angula. La temporada pasada, de noviembre de 2022 a febrero de 2023, se obtuvieron 918 kilos que se subastaron por 425.000 euros, a una media de 463 euros el kilo. El patrón mayor de la cofradía, Marino Manuel Díaz, asegura que “cada año hay menos angula” y recuerda el impacto económico que tiene en la 


zona: “Todos vivimos de ello, no solo los pescadores”.


Las anguilas están en peligro crítico de extinción, pero se siguen 


consumiendo y los alevines alcanzan precios astronómicos en Navidad


Dos años y 6.000 kilómetros


para acabar en una cazuela Una anguila en el río Ter (Girona). / LLUÍS ZAMORA 


ESTHER SÁNCHEZ, Madrid


CULTURA


Hay algunas veces (pocas) que al sistema se le abre una pequeña grieta y por ahí se introduce una luz capaz de hacerse paso entre la maleza y llegar al corazón de la gente. Esa luz se llama De todas las flores, disco firmado por Natalia Lafourcade, un trabajo que da la espalda a las leyes de un mercado musical actual regido por la inmediatez, la centella y los estímulos encadenados. 


De todas las flores lleva creciendo poco a poco desde su edición, en octubre de 2022, hasta erigirse en el triunfador de los Grammy Latinos (el sistema) celebrados la semana pasada en Sevilla. Se llevó tres premios. Shakira, Karol G y Bizarrap también cosecharon tres galardones, algunos de ellos compartidos con otros artistas. Lafourcade los consiguió en solitario por un disco hecho a fuego lento durante tres años. Un trabajo sutil, conmovedor, de músicas que no encabezan las listas de las plataformas de escuchas, compuesto por canciones largas (la mitad, media docena, duran más de seis minutos) y que surge de un profundo dolor, el de la protagonista, para, curiosamente, repartir felicidad a todo el que lo escucha.


El miércoles, Natalia Lafourcade (Ciudad de México, 39 años) se encontraba en Monterrey (México), donde ofrecía un nuevo concierto de la gira de este álbum tan especial. Se sentó en un lugar con luz de su habitación de hotel y contestó por videollamada. “Sí, es un trabajo que no cuadra con lo que se lleva. Me lo comentaban Jorge [Drexler] y Adan [Jodorowsky, productor del álbum] en la gala de los Grammy, que el triunfo había sido una especie de milagro”. Lo es. De todas las flores, que dura una hora y seis minutos y no decae, se abre con una introducción de violín de 1,30 minutos, luego unos acordes de guitarra y hasta el minuto dos no empieza a cantar Lafourcade, para entonar esto: “A este mundo vine solita, solita me voy a morir”. Así de sugerente y raro resulta todo.


La historia de este álbum mágico nace de un profundo dolor y habla mucho de la muerte de una forma tan natural que el oyente acaba bailando con su propia calavera. “No es fácil escucharlo, lo sé. Es un buceo interior doloroso, personal, íntimo y delicado. Son letras duras, fuertes, pero también hermosas, generosas, que hablan de la vida, con su dolor, pero también con su parte de luz. Yo sabía que no iba a ser fácil que se escuchara, pero ahora el disco me ha dicho: ‘Aquí estoy, haciéndome mi lugar’. Hay un punto en el que el control no es mío. Y eso es maravilloso”.


En 2020, cuando se paró el mundo por la pandemia, la artista se dio cuenta de que había cumplido cinco años (desde Hasta la raíz, 2015) sin editar un disco entero de canciones nuevas. En esos años había publicado cuatro álbumes, sí, pero llenos de homenajes y versiones y con pocos temas de su autoría. Con el encierro, decidió buscar en su “celular” para ver si encontraba algunas canciones. “Tengo cientos de notas de audio. De hecho, perdí un móvil en un bosque en Chile. Fue un drama: dos años de composiciones a la basura. Con el nuevo teléfono seguí componiendo mientras giraba. Y en la pandemia empecé a viajar por todos esos audios y fui encontrando canciones. Fue como un regalo hermoso que me dio la música”.


No resultó un trabajo fácil. De 2018 datan algunas grabaciones que tratan una ruptura sentimental especialmente amarga. Habla sobre la temática de algunos de estos temas: “Vine solita trata de cuando uno se rompe de amor, cuando ya no está más esa persona en su vida… Sientes un dolor en el pecho, en las piernas… Hasta cuesta andar. Es un dolor físico. Estos momentos son muertes en vida, y me lleva a la reflexión de que el amor tiene que ser amor propio. A este mundo vengo sola y me voy sola. Es un pacto conmigo misma”. De esa época es también la canción que da nombre al disco, De todas las flores: “Habla de un jardín de colores, pero que luego se ve marchito. La agonía que se puede llegar a vivir en una relación y todo el tiempo que estamos en ese ambiente de angustia hasta que decidimos salir”. 


Lafourcade había iniciado un camino oscuro, a veces incluso tenebroso, sin retorno. Una sacudi- 


da emocional. Hurgaba en viejas heridas, sacaba del armario ca-


La artista, que ha ganado tres Grammy Latinos con ‘De todas las flores’, trabajó en eldiscohuyendodelainmediatezactual.“Es un buceo personal y delicado”, afirma Lafourcade, creadora a la contra 


Natalia Lafourcade, con sus tres Grammy Latinos el día 17 en Sevilla. / JON NAZCA (REUTERS)


La artista, durante un concierto en julio en Madrid. / PATRICIA J. GARCINUNO (WIREIMAGE)


CARLOS MARCOS, Madrid


“No es fácil


escucharlo, lo sé”, reconoce


la mexicana


El álbum contiene media docena


de canciones que duran seis minutos La historia nace de un profundo dolor y habla mucho de la muerte 


CULTURA


charros rotos que sabía que jamás podrían arreglarse, pero que le iban a llevar a un lugar de luz. “Fue un viaje interior doloroso, pero necesario para encontrar la sanación”, apunta. Algunas de las 12 canciones del disco abordan esa ruptura, pero el sendero tenía que llegar hasta la actualidad. El bolero Caminar bonito está dedicado a su pareja actual. Es un homenaje a lo cotidiano dentro de la pareja, donde canta: “Qué bonito es saber que, si lejos me voy, cuando yo regrese un abrazo estará esperando en silencio hasta que despierte”. Su pasión por la naturaleza está presente en muchas partes del disco, destacando Llévame viento, inspirada en sus caminatas por las montañas de Ausangate, en Cuzco, Perú. En el desarrollo de esta historia que es el disco también surge la alegría y el sentido del humor, como en Mi mane- 


ra de querer o Canta a la arena.


Su sobrino Nicolás


El trabajo se cierra con Que te vaya bonito Nicolás, dedicada a su sobrino, que perdió la vida en 2021 por un resbalón en las montañas. Tenía 38 años. Fue la última canción que compuso. Mientras la escribía eran los días en los que no podían encontrar el cuerpo de Nicolás. Ella interpreta la pieza como un dictado para sus seres amados: como si sus familiares cantaran esa canción mientras el alma de Nicolás se elevaba.


La muerte abre y cierra el disco. “La muerte es parte de la vida, aunque no lo queramos ver. Creo que es importante desarrollar la capacidad de hablar de ella. Yo vivo en el campo y los ciclos de la naturaleza tienen esto muy claro. Si tienes esa consciencia de que te vas a morir o una persona cercana se va a morir o algo se va a terminar… eso te va a permitir valorar lo que estás viviendo”. En el proceso de grabación también se trabajó a la contra y se apostó por la vieja escuela: se registró en cintas, todos los músicos juntos en una habitación y sin efectos de sonidos. A los mandos, instrumentistas de postín como Marc Ribot, Emiliano Dorantes o Sebastian Steinberg, que van creando músicas variadas: bossa nova, folclor mexicano, jazz, sabores caribeños, guiños hawaianos… 


Mientras continúa presentando el disco en directo, Lafourcade teme el momento de enfrentarse a otra colección de canciones nuevas desde este trabajo tan brillante. “Estoy a-te-rrada”, se ríe enfatizando las sílabas. “Lo bueno es que ya conozco ese terror, ese vértigo. Y es necesario. Porque pensar: ‘Y ahora qué voy a hacer’ me coloca en un lugar de humildad absoluta. Tengo la fiel creencia de que a la música le gusta la humildad de las personas. Cuando eres humilde la música te va a buscar, y tengo la fe de que nos vamos a volver a encontrar”.


Y se despide con una confesión: “Una de las cosas que más me gusta hacer para desestresarme es ver vídeos de animales. Es mi hobby. Imágenes de búhos dándose amor. Es de una generosidad y ternura tremendas”. Generosidad, la condición necesaria para fabricar un disco como De todas las flores.


Las muertes prematuras contribuyen a menudo al nacimiento de mitos, pero solo las auténticas leyendas resisten al inapelable transcurrir de las estaciones. Han pasado ya 28 años de la pérdida de Antonio Flores, un periodo lo bastante extenso como para que su recuerdo se hubiera difuminado en las nebulosas del tiempo; pero aquel cancionero juvenil, confesional y corajudo, a veces juguetón, pero siempre escrito con una franqueza a quemarropa, perdura con creces en este siglo XXI. Todo esto quedó demostrado el viernes por la noche en el madrileño Palacio Vistalegre, que agotó sus 8.000 localidades con ocasión del concierto colectivo Arriba los corazones, el homenaje más ambicioso y multitudinario al malogrado Antonio Flores, casi tres décadas después de aquel aciago 30 de mayo de 1995, de cuantos han reivindicado la singular figura del músico.


Ya lo ven. La llama no solo no se extingue, sino que resulta cada vez más abrasadora. Lo certificó su hija, Alba Flores, actriz rutilante y cantante de solvencia aún poco divulgada, que dio cuenta del himno feliz que daba nombre a la velada. “No sabéis lo emocionante que es ver este sitio lleno de gente para cantar las canciones de mi padre. Cada versión es una ofrenda de amor”, se sinceró con tono de euforia agradecida. Y dio paso a “una reunión de amigos en el salón de casa”. 


El legado de Antonio Flores se ha vuelto duradero porque su amabilidad sagaz y contagiosa invita a un abrazo que no sabe de gremios, edades ni procedencias; o, dicho en términos tiktokeros, que provoca la complicidad tanto del pijo como del quinqui. Ha terminado sucediéndole lo mismo a Lola Flores, salvando las distancias: en este año del centenario muchos cayeron en la cuenta de que la teórica musa franquista tenía mucho de adelantada a sus tiempos. Y además sucede que en esa bendita familia no parecen consentir la ausencia de talento, a juzgar por el garbo y aplomo con el que Guillermo Furiase, hijo de Lolita (y sobrino, en consecuencia, de Antonio), dio cuenta de Mi habitación y de Juan El Golosina, con la inesperada incorporación de la guitarra de Raimundo Amador en el último tramo.


Y luego estaban los ilustres, que agrandaron el repertorio original desde esa misma perspectiva ecléctica que manejaba el bueno de Antonio González Flores. Rozalén imprimió una hondura casi de soul a No puedo enamorarme de ti, que ya en su origen aplicaba las enseñanzas del Knockin’ on Heaven’s Door dylanita. Isla de Palma, una de las más evidentes joyas de la corona, se la apoderó Víctor Manuel, siempre reseñable, pero instalado en un duradero estadio de gracia desde que abrazó la condición de septuagenario, y hace seis años de eso. Y tanto Andrés Suárez como Vanesa Martín radiografiaron con El indio y Siete vidas el alma de cantautor que también latía en las entrañas de aquella estrella atribulada y fugaz.


Todo sonaba sincero, auténtico y sentido en una noche donde se festejaba al familiar, amigo o icono sin necesidad de buscar la excusa de una efeméride; en el fondo, la mejor prueba de que ese repertorio dolorosamente exiguo es también imperecedero.


Rozalén equiparó a Antonio Flores con Enrique Urquijo y Antonio Vega en el triunvirato en que mirarse “en busca de la sensibilidad”. El Kanka se sintió tan cómodo con Ese beso que cualquiera la habría confundido con una de sus originales. Sole Giménez sublimó el aliento brasileño de un Sabor sabor que acabaría virando hacia el jazz latino. Y los nutrientes aflamencados, indispensables en último extremo para la fórmula, los fueron asentando Chonchi Heredia o Chambao antes de que la familia Carmona invitara a la jarana ya en el último tra- 


mo de la fiesta.


Colofón


Dispusieron los Flores esa banda suya tan curtida en muchos cruces de caminos (¡ese John Parsons a la guitarra!), una docena de efectivos que tan pronto acunaba con los aires de americana de Cuerpo de mujer a David Summers (su hijo Dani era el guitarrista) como afilaba metales y colmillo eléctrico para rubricar Tan solo rock and roll de la mano de Johnny Burning. Solo habría faltado que la acústica del recinto fuera un poco menos embarullada, pero hasta en eso Vistalegre ha mejorado desde sus años de pesadillas cacofónicas.


Y faltaba aún el colofón, impregnado de confidencias familiares compartidas en carne viva, sin circunloquios ni medias voces. Aguantaron el tipo todas, agigantadas por el recuerdo del ser querido, íntegras incluso entre mares de lágrimas. “Fue muy difícil perderle tan pronto, pero me sirvió para aprender que el amor no se puede medir en tiempo”, reflexionó Alba Flores, de vuelta a las tablas para rescatar La estrella, su más íntima debilidad del repertorio paterno. Pero la gran pregunta de la noche, la que ningún oráculo podrá nunca responder, la formuló Lolita: “Si no se hubiera ido, ¿adónde habría llegado Antonio Flores?”. Lo clamó medio pachucha y entre pucheros, pero suyo fue lo mejor de la velada: una desgarradora y enorme Una espina que le brotó desde las entrañas mismas.


“Después de tantos años sin él, parece que está aquí, que le voy a ver”, suspiró Rosario, arrodillada ante el público y ante la memoria del ausente. Y enlazó su primera composición propia, Qué bonito (“en realidad, me la mandó él desde el cielo”) con No dudaría, clásico fraternal entre los clásicos, aunque no necesariamente lo mejor que nos legó Antonio. Duele pensar en todo lo que se quedó sin compartir, pero queda el consuelo de saberle instalado para siempre en la octava de las 


vidas de todo buen gato: la de la inmortalidad.


Un homenaje al músico reúne a Lolita, Rosario y Alba Flores con amigos, compañeros y otras 8.000 almas


El legado inmortal de Antonio Flores 


Participaron artistas como Víctor Manuel Rozalén, El Kanka o los Carmona “Si no se hubiera ido, ¿adónde habría llegado?”, clamó su hermana mayor 


FERNANDO NEIRA, Madrid


Alba Flores, el viernes en el homenaje a su padre en el Palacio Vistalegre (Madrid). / RICARDO RUBIO (EP)


CULTURA


La primera confirmación que tuvo Alina Dotsenko de que la colección artística de su museo se encontraba en Crimea, se la dio la periodista de EL PAÍS Pilar Bonet. Dotsenko tenía constancia de que el saqueo del Museo Regional de Jersón, del que es directora, lo supervisó Andréi Malguin, director del Museo Tavrida de Simferópol (capital de Crimea). Pero no sabía si las más de 10.000 piezas que los rusos se llevaron en noviembre de 2022, pocos días antes de retirarse sus tropas, tuvieron como destino la península anexionada ilegalmente por Rusia. “Pilar habló con Malguin y este admitió que lo tenían en su museo”, recuerda. La obsesión de Dotsenko es recabar pruebas visuales del paradero de las piezas robadas. 


Unos 40.000 objetos han sido sacados de los museos en Ucrania por las autoridades rusas, según un informe facilitado a este diario por el Ministerio de Cultura ucranio. Con esas cifras, se trataría del mayor expolio de patrimonio cultural en Europa desde el perpetrado por los nazis en la II Guerra Mundial, según los expertos consultados. La Agencia Nacional Anticorrupción ucrania ha creado una división especializada en recuperar el arte robado. Según su principal responsable, Pavlo Kulik, hay 100.000 objetos del patrimonio ucranio que están aún en riesgo de ser expoliados. Y el Ministerio de Cultura ucranio estima que en las regiones ocupadas por Rusia hay más de un millón de piezas del patrimonio nacional repartidas en 57 museos.


Además de los museos en territorios ocupados, hay 27 museos en provincias que tras la invasión fueron liberadas en 2022. Mariana Tomin, directora de Conservación de Patrimonio del Ministerio de Cultura de Ucrania, indica que aún están comprobando qué objetos han sido sustraídos. El principal problema, según explica, es que en Ucrania no existía un registro oficial exhaustivo de su patrimonio, por lo que es fácil que desaparezcan piezas. Un ejemplo de esto fue la localización en octubre de una colección de 14 armas antiguas, —desde un hacha del neolítico a espadas del siglo XII—, cuando un ciudadano ruso fue detenido en EE UU transportando estas piezas. Tomin afirma que fueron robadas durante la invasión, pero admite que no puede precisar dónde exactamente. 


La Agencia Anticorrupción ucrania ha creado un catálogo del patrimonio expoliado abierto a la consulta del público. Cada pieza tiene una ficha detallada, pero de momento tan solo aparecen 235 objetos, entre los cuales hay sobre todo piezas arqueológicas de Crimea, y piezas destacadas de los museos de Jersón. El objetivo es que pueda ser consultada por museos, coleccionistas y organizaciones internacionales como la Interpol, para identificar piezas que llegan de forma ilegal al mercado. 


En Jersón, la única capital de provincia que conquistaron las fuerzas rusas, el saqueo fue masivo. Casi todo el fondo del Museo Regional fue transportado a Crimea. Lo más destacable eran piezas de plata y oro de los escitas (del siglo VII a. C. al siglo IV d. C.), cerámicas griegas y objetos del imperio ruso zarista. También fueron expoliados documentos del Archivo Provincial de los siglos XVIII y XIX. Una investigación de Human Rights Watch de diciembre de 2022 concluía que lo sucedido en Jersón es un claro ejemplo de crimen de guerra, según la ley internacional y la Convención de Ginebra.


Las fuerzas ocupantes se llevaron también elementos de la historia imperial rusa, como la escultura del almirante Fiódor Ushakov y el cadáver de Potemkin, valido de la emperatriz Catalina la Grande, enterrado en la catedral de Santa Catalina. El padre Ilya, de Santa Catalina, explica que ve imposible que Potemkin vuelva a Jersón, ciudad que fundó en el siglo XVIII.


Dotsenko afirma que no descansará hasta ver que los colaboradores de los rusos en Jersón son juzgados. El Museo Regional no atiende a los medios, asegura Dotsenko, “porque recibieron con flores y con los brazos abiertos a los ocupantes”. En la institución que ella dirige también hubo numerosos colaboradores —la provincia de Jersón ha mantenido fuertes lazos culturales e históricos con Rusia— que delataron dónde se escondían obras. En el museo quedan ella, su director adjunto y una secretaria. Trabajan en un edificio vacío, marcado por la metralla de las explosiones y con las ventanas protegidas con planchas de madera. Dotsenko cuenta que su misión es asegurarse del paradero de la colección. Por testimonios gráficos de televisiones rusas y medios de Crimea, y por fotos filtradas, la directora ha podido confirmar que por lo menos 70 cuadros se encuentran en Simferópol. No tiene claro dónde está el resto. Lo que le hace sospechar que no existen pruebas gráficas del paradero de las obras más importantes, entre ellas las de pintores de renombre del siglo XIX como Iván Aivazovski o Konstantin Makovski. También lamenta que no ha recibido imágenes que prueben que los fondos de autores extranjeros de su museo continúan en Simferópol. La directora del museo de Jersón revela que en Crimea deberían estar 34 grabados de Miró, colección donada por el artista Oleksandr 


Zhurba.


1.700 objetos arqueológicos Tomin confirma que tienen constancia de que la mayor parte del patrimonio sustraído por los rusos continúa en territorio ucranio. Su opinión es que si no ha salido del país también es porque daría pie a una situación legal diferente, en la que sería más fácil probar el expolio como crimen de guerra. Según la ley rusa, las provincias ucranias de Jersón, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Crimea ya son parte de la Federación Rusa, una anexión que no reconocen ni la comunidad internacional ni Naciones Unidas. 


Los museos de Mariupol y de Melitopol, dos ciudades bajo control del Kremlin, también han visto cómo las fuerzas rusas vaciaban sus galerías. Se estima que unas 2.000 pinturas de tres centros de Mariupol fueron trasladadas a Donetsk. En Melitopol se produjo el saqueo de más de 1.700 piezas arqueológicas. No hay información concreta sobre su localización. El Gobierno ucranio ha intensificado la colaboración con organizaciones internacionales para identificar su posible traslado al exterior. La Unesco ha organizado cursos de formación para las fuerzas de seguridad y el poder judicial de países de la Europa del Este para que identifiquen posibles objetos ucranios robados. El Consejo Internacional de Museos (ICOM) ha creado una lista especial de objetos culturales en riesgo que tiene como finalidad evitar el tráfico ilegal del patrimonio ucranio. 


Las autoridades rusas aseguran que su prioridad es proteger este patrimonio. Lo curioso, dice Dotsenko, es que no se llevaron 


los retratos de Lenin que tiene su colección.


Miles de las piezas de los museos del país


han sido expoliadas o están en riesgo de desaparecer en manos de los invasores Ucrania, en busca 


del patrimonio saqueado por Rusia 


Marcos de obras robadas por Rusia en el Museo Regional de Jersón. / C. S.


CRISTIAN SEGURA, Jersón


ENVIADO ESPECIAL


Estatua del duque de Richelieu protegida con sacos de arena en la ciudad de Odesa. / RICK MAVE (GETTY)


Las fuerzas de seguridad se han formado para


reconocer lo sustraído Human Rights


Watch concluyó que el robo en Jersón es un crimen de guerra Uno de los


problemas es que no existía un registro oficial de obras


CULTURA


Escribir 43 frases no parece la forma más locuaz de romper casi 30 años de silencio. Pero nunca se sabe con Bill Watterson (Washington, 65 años), creador de Calvin y Hobbes, una de las tiras de periódico más admiradas de la historia. El viñetista acaba de publicar The Mysteries (Los misterios) en EE UU, una lacónica fábula “para adultos” en blanco y negro a partir de un relato suyo con dibujos hechos en colaboración con John Kascht, conocido por sus alargadas caricaturas de famosos. 


Es la historia de un reino medieval en crisis, con quioscos de periódicos y autopistas que sobrevuelan los aviones, cuya vida está marcada por “los misterios” del título. “Nadie los había visto jamás, pero parecían estar por todas partes. Y la gente vivía en la sospecha y el miedo”, empieza la fábula. Los dibujos, impresos en las páginas pares de un libro oblongo de pasta dura, son intrigantes, una mezcla de fondos a carboncillo y algo que parecen fotografías de modelos de arcilla. Las 43 frases construyen un cuento moral abierto a las interpretaciones. ¿Esconden una reflexión sobre el cambio climático? ¿O tratan de inmigración? ¿Hablan de las mentiras del poder? ¿O de la cara oculta de la tecnología? Con Watterson, nunca se sabe. 


Nació en Washington hace 65 años, pero se mudó pronto con sus padres a Chagrin Falls, un pueblito cerca de Cleveland (Ohio), cuyo boscoso encanto sirvió de escenario a la serie que empezó a publicar en 1985. Sus protagonistas eran un niño de seis años llamado Calvin, audaz, imaginativo e inteligente, y su inseparable amigo de conspiraciones Hobbes, un animal extremadamente agudo o un tigre de peluche, según se mire.


En 1995, Watterson publicó la última tira, en la que Calvin soltaba una de las frases más famosas de la historia del cómic: “Es un mundo mágico, Hobbes, viejo amigo. ¡Vamos a explorarlo!”. Desde entonces, el dibujante se ha dedicado a sus exploraciones: a cultivar su pasión por la música, a su familia, a sabotear su cuenta corriente al negarse una y otra vez a convertir sus personajes en carne de merchandising, y a evitar los focos; como si de un yeti de la historieta se tratara, casi siempre circula la misma foto suya, en la que, sonriente, levanta la vista de su mesa de trabajo. En definitiva, se ha empleado en abonar sus propios misterios.


No es verdad que no haya hablado en estos casi 28 años desde que dejó a Calvin. Rechazó salir en un documental sobre él (Dear Mr. Watterson, 2013), pero ha concedido al menos tres entrevistas: al diario de su ciudad, el Cleveland Plain Dealer, en 2010, en la que declaró que nunca ha lamentado la decisión de jubilar a sus criaturas; a la web de curiosidades Mental Floss, en 2013; y, la de mayor profundidad, con motivo de la publicación de un catálogo para una exposición sobre su obra en 2015. Ha dibujado el cartel de un documental sobre la evolución del cómic en los diarios (Stripped, 2014) y, hace ocho años, también el del festival de Angulema. Abandonó su refugio con fines benéficos en honor a otro maestro de la viñeta estadounidense, Richard Thompson (1957-2016), autor de la inolvidable Cul de Sac, y colaboró de un modo un tanto inesperado con la tira Pearls Before Swine (Perlas a los cerdos).


Fue precisamente Thompson quien presentó a Watterson y Kascht. El fruto de una década de colaboración entre ambos es The Mysteries (aún sin traducción en español). El anuncio en febrero de la existencia del proyecto causó un gran revuelo. Tras la publicación del libro, Watterson hizo una excepción a su silencio con la difusión de un vídeo promocional de 15 minutos en el que los dos autores se turnan para describir con sus voces en off cómo ha sido ese trabajo a medias.


La historia del libro la puso Watterson, y la tenía guardada desde hace tiempo en un cajón. Se impusieron una regla: “Ninguno de los dos tendría la última palabra. Ninguno podría vetar nada, o cancelar el proyecto. Solo seguiríamos adelante con aquello en lo que estuviéramos de acuerdo”, dice el padre de Calvin y Hobbes en el vídeo sobre las imágenes de unas manos, las suyas, aparentemente, que trabajan en uno de los fondos del cómic. También dice que “no estaba buscando un asistente”. “No quería ser el jefe. Quería un compañero en el sparring, alguien cuyas ideas y habilidades desafiasen las mías”. 


Ambos describen la lucha entre un perfeccionista que necesita saber en todo momento adónde se encamina (Kascht) y un amante de la improvisación (Watterson). “Sería difícil exagerar la incompatibilidad de nuestros enfoques creativos”, explica el primero en el vídeo. “Ahora entiendo por qué las bandas se separan en el estudio de grabación. Nuestra colaboración no fue tanto una cuestión de compromiso, sino de choque. No resultó inteligente: creamos toneladas de desechos. Nunca nos enfadamos en lo personal. Trabajamos desde la diferencia para un propósito común. Lo cual es casi un acto desafiante en estos tiempos”. 


Watterson cuenta que al final del primer año no habían sido capaces de producir nada juntos. “Así que volvimos a empezar”, añade. Kascht creó un montón de modelos de arcilla con rostros de habitantes de ese mundo medieval, y se los envió a su contraparte. Hicieron algo parecido a un casting. La historia tuvo, pese a todo, un final feliz para Watterson, que concluye en el vídeo: “La colaboración genera fricción, pero también energía y a veces la combinación de talentos es mayor que la 


suma de las partes”.


Algunos defraudados


El resultado es un artefacto extraño, que ha sido recibido como un desconcertante acontecimiento en el mundo del cómic estadounidense. Le ha ido bien en las listas de títulos más vendidos, se entiende que por el arrastre de la leyenda de una tira que llegó a ser publicada cada semana en más de dos mil periódicos del mundo entero, entre ellos, EL PAÍS, pero ha defraudado a quienes esperaban algún rastro de la alegría y la ligereza de Calvin y Hobbes. En la entrevista con el Plain Dealer, concedida en 2010 cuando se cumplían 15 años de la desaparición de Calvin y Hobbes, su creador declaró: “Siempre es mejor dejar pronto la fiesta. Si hubiera seguido la popularidad de la tira y me hubiera repetido durante otros cinco, diez o veinte años, la gente que ahora está de luto por Calvin y Hobbes estaría deseándome la muerte y maldiciendo a los periódicos por publicar tiras tediosas y antiguas como la mía, en lugar de incorporar talentos más frescos”. Watterson también dejó temprano (o en el momento justo) otra fiesta, la de los diarios en papel. Para volver al universo imaginativo del niño bautizado en honor a cierto teólogo reformista y el tigre que inspiró Thomas Hobbes, no queda otra que ir al Museo y Bibiloteca de la Historieta Billy Ireland de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus, que atesora “la colección más grande del mundo de dibujos animados, novelas gráficas y materiales relacionados con el cómic”. Eso incluye 3.000 originales de la famosa tira que Watterson les dejó en depósito. Además de a las exposiciones, los visitantes son bienvenidos en la sala de lectura, donde pue- 


den consultar materiales de sus inagotables fondos.


Bill Watterson pone fin a casi tres décadas de silencio con la publicación de una lacónica fábula en blanco y negro


El misterioso regreso del


padre de ‘Calvin y Hobbes’


La historia tiene 43 frases, un cuento moral abierto a interpretaciones “Siempre es mejor dejar pronto la


fiesta”, dijo sobre su 


famosa tira cómica


Bill Watterson, en su casa en Chagrin Falls (Ohio) en 1986. Abajo, una viñeta de Calvin y Hobbes (izquierda) y


una de las ilustraciones de The Mysteries. / AP/LAPRESSE


IKER SEISDEDOS, Washington


COLECCIÓN CRÍMENES ILUSTRADOS


¿Eres capaz de resolver un asesinato observando simplemente la escena del crimen? Transfórmate en un auténtico detective de homicidios y empieza a atar cabos porque aquí la historia no te la cuentan, la tienes que desentrañar tú mediante la observación y la deducción.


Las 11 entregas de Crímenes ilustrados te atraparán por su inventiva, imaginación y originalidad. Poco a poco irás entendiendo lo ocurrido y acotando el círculo de sospechosos hasta encontrar al culpable. ¿Aceptas el reto?


Consíguela en tu quiosco o en colecciones.elpais.com


5,95 €


CRÍMENES


ILUSTRADOS


PRIMERA ENTREGA


DOMINGO 3


POR


¿QUIÉN ES EL ASESINO? 


Resuelve crímenes


sin mancharte las manos


@elpais_promociones facebook.com/elpaispromociones Para más información: colecciones.elpais.com o 914 400 135. Promoción válida solo en España.


DEPORTES


El fútbol avanza de manera tan incierta y pesarosa como la economía en el Barça. Los azulgrana cedieron dos puntos después de flirtear mucho rato con la derrota y apuntar a la victoria en unos minutos finales en que el árbitro no vio penalti en una entrada de Espino a Raphinha. Al equipo de Xavi le falta mucho juego para no dejar los partidos en manos de los detalles, de las decisiones de los colegiados y de la suerte, esquiva en el cuadrilátero de Vallecas. El empate sanciona precisamente el inmovilismo de los barcelonistas, que no encuentran el punto de inflexión, todavía demasiado insípidos y apocados, y sobre todo poco finos, para doblegar a rivales complicados como el Rayo.


El Barcelona no supo resolver un partido difícil de jugar por el rival y de afrontar por el catálogo de condicionantes que se daban en Vallecas. No es fácil reconocer al equipo sin Ter Stegen y Gavi —lesionados— ni Gündogan; tampoco la hora (14.00) y el momento parecían los mejores por las secuelas del virus FIFA y la amenaza de un calendario endemoniado (Oporto, Atlético, Girona y Valencia). Y los últimos resultados eran especialmente negativos y lo siguen siendo: Koeman fue despedido después de perder por 1-0, Xavi suma dos derrotas y dos empates y Tata Martino supo que se había equivocado de club cuando fue acusado de perder la posesión con un marcador a favor de 0-4. 


Xavi no solo fue sensible a las circunstancias, sino también a la necesidad de recuperar el fútbol después de tres partidos reprobables: Real Sociedad, Shakhtar y Alavés. El técnico agitó la alineación con seis cambios y un plan que evocaba a los orígenes: dos laterales, un mediocentro y dos extremos; 4-3-3. La mayor novedad era el regreso después de dos meses y 10 partidos ausente de Frenkie De Jong. El centrocampista asumió la capitanía sin querer —pareció que ni siquiera sabía que tenía que acudir al sorteo de campo— y se ofreció para construir el juego desde el área de Iñaki Peña, un meta con sólo cinco partidos disputados en el Barça. 


La salida de balón es uno de los mayores déficits del plantel de Xavi. Tampoco mejoró de inicio con De Jong porque la línea de pase quedaba interrumpida por las pérdidas de sus volantes y por la excelente presión de los muchachos de Francisco. Lo peor del Barcelona contra lo mejor del Rayo. Aunque tenían más la pelota, los barcelonistas no estaban precisos ni eran rápidos en un partido gobernado por un equipo local tan sincronizado como poco afinado ante el expectante Peña. Las llegadas al arco azulgrana eran frecuentes, aunque no picantes, menos intensas y sin la superioridad numérica de costumbre, igual de jaleadas en cualquier caso por la hinchada de Vallecas. 


La única amenaza del Barça era Yamal. El extremo atacaba y regateaba, tan hábil como individualista, demasiado tibio por lo demás en el remate contra Dimitriesvski. Al Rayo, siempre intenso, le faltaba Álvaro García para ser más agresivo por la izquierda, demasiado dependiente de Isi, aturdido por Iñigo Martínez. La falta, sin embargo, generó el gol del Rayo después de un segundo rechazo embocado desde fuera del área por Unai López. El árbitro concedió el tanto por entender que Óscar Valentín, en fuera de juego, no interfería en la acción previa y por tanto anterior a la tardía estirada de Peña. 


El 2-0 no llegó porque Balde se anticipó al portero después de un centro de De Frutos. El exterior del Rayo no paraba de superar a un descolocado Cancelo. El marcador obligó en cualquier caso a los azulgrana a adelantar líneas y dejar de remolonear por más que sus dificultades en el repliegue les expusieran a las contras del Rayo. El juego de los azulgrana se aceleró, la circulación mejoró así como la profundidad, y los muchachos de Xavi alcanzaron posiciones de remate mientras se sucedían las faltas tácticas y las pérdidas de tiempo del Rayo.


Aunque las ocasiones se sucedían —Ferran y Pedri no atinaron antes de que Raphinha chutara al poste—, el empate no llegó hasta que Lejeune remató en su propia portería después de ser acosado por un inédito Lewandowski. El polaco reapareció para disputar el centro de un buen Balde habilitado por una excelente apertura de Iñigo Martínez. La jugada iluminó un partido sin buen juego, demasiado espectador y discontinuo, peleado con el gol y clavado en el empate, un resultado que explica dónde está el Barça. 


RAYO VALLECANO 1


Rayo: Dimitrievski; Baliu, Mumim (Ciss, m. 73), Lejeune, Espino; Óscar Valentín, Unai López (Ratiu, m. 77); Isi, Trejo (Kike Pérez, m. 67), De Frutos (Bebé, m. 67); y Camello (Falcao, m. 73)


Barcelona: Iñaki Peña; João Cancelo, Christensen, Íñigo Martínez, Balde; Pedri (Femín, m. 73), Oriol Romeu (Gündogan, m. 54), De Jong; Lamine Yamal (Raphinha, m. 73), Lewandowski y Ferran Torres (João Félix, m. 54).


Goles: 1-0. M. 38. Unai López. 1-1. M. 83. Lejeune, en propia puerta.


Árbitro: Munuera Montero. Amonestó a Pedri, Oriol Romeu, João Félix, De Jong, Espino, Unai López y Falcao. VAR: Jaime Latre.


Vallecas: 14.148 espectadores. 


El Barça no espabila en Vallecas


Los azulgrana no responden a los cambios de Xavi y ceden un empate después


de un mal primer tiempo y una mejora insuficiente ante un esforzado Rayo


PT J G E P F C


J14


1


2


3


4


5


6


7


8


9


10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 


20


Girona


R. Madrid Atlético


Barcelona Athletic


R. Sociedad Betis


Getafe


Valencia


R. Vallecano Las Palmas Alavés


Osasuna Sevilla


Villarreal Cádiz


Mallorca Celta


Granada 


Almería


34 32 31 31 24 22 21 19 19 19 18 15 14 12 12 10 9


8


7


3


13 13 13 14 13 13 13 14 14 14 13 14 13 12 13 12 13 14 14 14 11 10 10 9


7


6


5


4


5


4


5


4


4


2


3


2


1


1


1


0


1 2 1 4 3 4 6 7 4 7 3 3 2 6 3 4 6 5 4 3 1


1


2 1


3 3 2 3 5 3 5 7


7


4 7


6 6 8 9 11 31 28 30 27 25 23 17 17 16 16 11 14 15 18 18 10 12 14 19 16 16 9


12 14 17 16 16 18 18 18 12 19 21 17 24 17 19 24 33 37 


DOMINGO 26


LUNES 27


14:00 16:15 18:30 21:00 


21:00


1 1


0 1



3 1


0 2 1


| | | | | Granada Barcelona Celta


Almería Mallorca 


Osasuna Sevilla


R. Madrid Las Palmas 


Athletic


Alavés


R. Vallecano Valencia Getafe


Atlético 


Villarreal R. Sociedad Cádiz


Betis


Girona


BARCELONA 1


RAMON BESA


Pedri trata de zafarse de la presión de Espino durante el encuentro del Barcelona en Vallecas. / ÓSCAR DEL POZO (AFP)


14ª JORNADA DE LIGA


DEPORTES


Griezmann no estaba. O eso parecía. Situado como interior, vagaba por uno de esos partidos en los que parece dosificar esfuerzos. Apenas había tenido trascendencia en el juego. Pero apareció cuando el empate a cero reinaba y el reloj apretaba con la hora de juego ya pasada y el Mallorca estaba bien encastillado. Se elevó Griezmann en el área para conectar un cabezazo precioso, lejano, por detrás del punto de penalti, que dirigió a la escuadra. Rajkovic ni se enteró. Emergió el delantero francés para ganar un partido que el Mallorca le hizo masticar al Atlético. Su aparición tuvo la oportunidad y la precisión de los futbolistas que están por encima de la media.


Empeñado en hacer historia, con 170 tantos, Griezmann ya ha superado a Escudero como el segundo máximo goleador de la historia del club. Ya está a solo tres goles del mito Luis Aragonés. Esta última diana permite al Atlético seguir en lo alto de la tabla y viajar a Rotterdam sin un rasguño moral para tratar de certificar ante el Feyenoord la primera plaza de su grupo en la Champions. Aunque bien pudo salir tocado si Amath no hubiera desperdiciado un mano a mano intimidado por Oblak, que le hizo cruzar en exceso el toque con el interior de su bota diestra.


Por segunda vez en lo que va de curso, Simeone dispuso esa alineación tan ofensiva, con la pompa de Griezmann ejerciendo de interior y con Correa y Morata como pareja de ataque. El plan esta vez no desencadenó la goleadora fiesta expansiva que produjo ante el Celtic (6-0). El Mallorca no se lo permitió. No contaba Javier Aguirre con Muriqi, su faro en ataque, el futbolista que le permite competir por la zona media de la tabla siendo uno de los equipos que menos pases da y que menos posesión de balón tiene del campeonato. Aunque no hay un entrenador que haya sacado más rédito a la zaga de tres centrales para armar estructuras defensivas que el mexicano. Lleva dos décadas haciendo carrera con ese dibujo, construyendo equipos incómodos difíciles de batir. Anoche no fue una excepción para el Atlético, que acabó nublado y frenado por la madeja defensiva del Mallorca después de un inicio centelleante comandado por Lino y Barrios.


Morata y Correa rozaron el gol en el primer cuarto de hora y después se espesó el equipo de Simeone. Se apagó e incluso permitió alguna aventura de Abdón y Dani Rodríguez. Con ese Griezmann a baja revolución, el Atlético no encontraba cómo engarzar con Correa y Morata. Tampoco le daban profundidad Lino, ya controlado por Gio González, y Llorente. Sin goles y sin chispa, Simeone enfiló el túnel de vestuarios con el gesto torcido. 


Necesitaban un paso más los rojiblancos para poder desmontar la bien armada defensa del Mallorca. Morata con un cabezazo y un remate defectuoso pudo abrir la lata en el inicio del segundo acto. Ya era otro Atlético, más mandón y más dañino. Sentó Simeone a Koke, como hizo en Las Palmas cuando el equipo perdía, pensando en el duelo del Feyenoord. Eso sí, esta vez no sentó a Griezmann también como hizo en el estadio de Gran Canaria.


Sobrevivía el Mallorca, bien colocado, pero ya sin fuelle para estirarse. Solo dobló la rodilla cuando Mario Hermoso puso una rosca muy tocada en el área para que Griezmann diera el golpe en la mesa con ese cabezazo imperial y ganador. Para lo que acostumbra, el atacante francés apenas había intervenido en el partido. Cuando lo hizo fue definitivo para ganarlo.


Tuvo ocasiones el Atlético después para cerrar el partido. No lo hizo y fue el momento de Simeone. De nuevo, apeló a la grada con sus aspavientos emocionales para que su equipo se mantuviera vivo y en tensión en el tramo final.


Carlo Ancelotti ganó la Liga y la Champions en 2022 con un Madrid que cogió altura cuando el italiano no se salió de la vieja letanía Kroos-Modric-Casemiro. Y la temporada pasada, ya sin el brasileño, recondujo la crisis de enero agarrado en los partidos gordos al Kroos-Modric de siempre, pese a todo el ruido que no dejaba de reclamarle nuevos aires. La última combinación superviviente de las tres Champions seguidas parecía irrompible, hasta que el verano dividió el binomio.


En solo tres meses, se pasó de un dúo inseparable a dos jugadores que han coincidido poco en el césped. El alemán (33 años) y el croata (38) han dejado de funcionar como una pareja y se han convertido en dos elementos independientes. Después de un arranque donde ninguno estaba en el once, ha sido uno u otro —con prioridad clara para Kroos—, pero rara vez ambos a la vez. Mientras en las dos campañas anteriores, en la mitad de los minutos del equipo los dos actuaban juntos; en esta apenas han coincidido en el campo el 18%.


Sin embargo, las lesiones de Tchouameni y Camavinga abren un escenario en el que Carletto puede recuperar la antigua fórmula. Empezando, quizá, por Cádiz (18.30, Movistar), para el que no anda sobrado en esa parcela: además de Kroos y Modric, vuelve Ceballos de otro problema físico, recupera a Bellingham y conserva a un Valverde exprimido en el parón. Alaba, con un pasado en la zona ancha, fue descartado por Ancelotti para esa función. En la portería, Kepa sigue de baja, igual que Vinicius, Arda Güler, Courtois y Militão.


Consumado el 4-0 del City en la vuelta de las semifinales de la Champions pasada, la planificación del club pidió un giro en la manida transición del centro del campo. Y eso ocurrió en agosto: en dos de las tres primeras citas (Bilbao y Vigo), ni Kroos ni Modric fueron titulares. Una ruptura en toda regla. El poder, para los jóvenes. Una decisión que fue peor recibida por el croata que por el germano. La medida, sin embargo, no tardó en ser matizada por Ancelotti: la capacidad de Kroos para la salida de balón lo devolvió al once. Aquellos días, alguna voz con acceso al vestuario advertía de que, aunque siempre se les había considerado un pack, los cinco años de diferencia los convertía en casos diferentes. 


Reconquistó el teutón su sitio en las citas de miga, pero los dos juntos, rara vez. Por eso sorprendió verlos en la alineación del Metropolitano (3-1), la única vez en los 17 partidos del curso. Algo que también llamó la atención de algunos empleados del club. Una prueba fallida que acabó con el balcánico en la ducha en el descanso. Desde aquella noche, Kroos y Modric solo han vuelto a coincidir en cuatro de los 10 siguientes encuentros. Y casi siempre en momentos muy cómodos. Ante Osasuna en casa, 12 minutos y ya con 3-0. Los últimos 25 minutos del Pizjuán, el único día con todo en el aire. Los 15 minutos finales en casa contra el Braga, con 3-0. Y la media hora final del Valencia, con 


4-0. En el clásico, por ejemplo, se marchó Kroos y entró Modric. Uno u otro. La separación se había dado tan por descontada que nadie reparó que fue la primera que Ancelotti no los alineó de inicio juntos en una gran cita (contra el Barça, eliminatorias europeas y finales). Hasta entonces, nunca en las 29 ocasiones anteriores rompió el binomio. 


Ahora, la acumulación de lesiones abre una ventana, sobre todo a Modric, titular las mismas veces desde septiembre con su selección (seis) que con el Madrid. En uno de sus viajes a casa, ya dejó constancia de su malestar: “Me dijeron que mi estatus no cambiaría, y por eso firmé”. Él y Kroos renovaron por otra campaña al terminar la pasada.


ATLÉTICO 1


Atlético: Oblak; Llorente, Azpilicueta (Giménez, m. 83), Witsel, Mario Hermoso, Lino (Saúl, m. 72); Barrios, Koke (De Paul, m. 63), Griezmann; Correa (Riquelme, m. 63) y Morata (Memphis, m. 83).


Mallorca: Rajkovic; Gio González, Nastasic, Valjent, Copete (Llabrés, m. 83), Lato (Maffeo, m. 83); Antonio Sánchez (Mascarell, m. 62), Samu Costa, Darder, Dani Rodríguez (Amath, m. 74); y Abdón Prats (Larín, m. 62). 


Goles: 1-0. M. 65. Griezmann.


Arbitro: Martínez Munuera. Sin amonestaciones. VAR: Pulido Santana. Civitas Metropolitano. 58.119 espectadores. 


Modri cyKroos,enelduel ol i gueroanteelAtl éti co. /B.AKBULUT( GETTY)


Kroos y Modric, trabajadores 


independientes


Las lesiones abren la vía para reunir a la


sociedad, separada en perjuicio del croata


Gri ezmannf estej asugolalMal l orcaj untoaMorata. /SERGI OPÉREZ( EF E)


Griezmann abre una lata


con un cabezazo imperial


El francés da una victoria apurada al Atlético ante un Mallorca que se defendió muy bien y resistió más de una hora El atacante está a tres tantos de Luis Aragonés, máximo goleador del club No hay un técnico que haya sacado más rédito a la zaga de tres que Aguirre 


MALLORCA 0 LORENZO CALONGE, Madrid


LADISLAO J. MOÑINO, Madrid 14ª JORNADA DE LIGA 


DEPORTES


H


oward Webb, aquel árbitro de nuestra final de Sudáfrica que dejó pasar sin tarjeta roja la escalofriante patada en el pecho de Nigel de Jong a Xabi Alonso, es hoy el jefe de los árbitros en Inglaterra. Hasta allí ha llegado el descontento con la antes respetadísima tarea arbitral y Webb sale cada poco a dar explicaciones. The Guardian comentó al respecto: “Sin ánimo de ofender a Webb, que en 11 meses ha hablado más que su predecesor, Mike Riley, en 13 años, ¿quién, en esta creciente atmósfera de enfado, quiere escuchar que el VAR es bueno?”. Un hombre de Sky Sports fue más allá: “¿En qué consiste tu show? Decirnos que tus árbitros lo hacen bien no tiene sentido. Deja ya de actuar como una estrella de televisión, Howard, y háblanos del desastre”. 


Sin ir tan lejos, veo superfluo el intento que ha hecho esta semana Medina Cantalejo por calmar el ambiente en torno a los arbitrajes, que aquí alcanza niveles furibundos. No sólo habló él, envió apóstoles a los cuatro puntos cardinales. El tradicional silencio se mutó en intensa prédica, con Figueroa Vázquez en Radio Nacional, Sánchez Martínez en la SER y EL PAÍS, Hernández Hernández en la COPE, De Burgos en Onda Cero, Alberola Rojas en El Chiringuito, Soto Grado en Movistar, Munuera Montero en As…


Siempre el mismo mensaje, el caso Negreira hay que aclararlo y que paguen los que tengan que pagar, ataques a la actitud coactiva de Real Madrid TV, alusiones al desconocimiento de las reglas… Junto a eso, alguna cuita privada: Hernández Hernández se empleó a fondo para combatir las sospechas de barcelonismo, Soto Grado comprueba en el descanso si ha cometido errores en la primera mitad (¿para compensar?), De Burgos no repetirá esas explicaciones


camino del vestuario


que desaconseja el


comité.


Nada que pueda satisfacer al aficionado ni vencer su recelo, legitimado por el


caso Negreira y


agrandado por la impresión de que su impunidad se consolida. Pero no nos pasa


sólo eso: el reglamento se toquetea


con reformas de ida


y vuelta, no sabemos


qué es mano ni qué


es fuera de juego y


el VAR ha sido un tiro por la culata. Nadie puede explicar,


por inexplicable,


cuándo avisa de un


error y cuándo no.


Eso suponiendo que


siempre que entra


es para reparar un


error, cosa no tan


cierta.


E x p l i c a c i o n e s concretas sobre decisiones concretas, como mucho el día siguiente; eso podría aclarar cosas, pero exigiría admitir los errores, y no están dispuestos. Prefieren la nebulosa de las discusiones de bar u oficina tras la emisión de las imágenes.


Y a todo esto, en la misma semana Gil Manzano, con Martínez Munuera y Del Cerro en el VAR, evaporó un penalti en el descuento del Ucrania-Italia (0-0) que hubiera podido meter en la Eurocopa a Ucrania en lugar de a Italia. Una ley de bronce del arbitraje dicta que, puestos a equivocarse, que sea a favor del grande. Lo volvimos a ver anteanoche, cuando de nada le pitaron un penaltito al Huesca que dio la victoria al Valladolid. Un proverbio húngaro dice: “Si la piedra cae sobre el huevo, malo para el huevo; si el huevo cae sobre la piedra, malo para el huevo”. Mucho VAR, pero sigue habiendo piedras y huevos.


Todo esfuerzo inútil conduce a la melancolía, dijo Ortega. Se valora el intento de Medina y sus árbitros en este movimiento por explicar lo inexplicable, pero es inútil mientras haya Negreira, VAR y este reglamento con normas de quita y pon. Y aun sin todo eso, seguirá habiendo piedras y huevos.


El presidente del CTA, Luis Medi-


na Cantalejo. / ZIPI ARAGÓN (EFE)


Caprichos del destino, en un intervalo inferior a una semana Novak Djokovic y Jannik Sinner han recorrido caminos invertidos: el que reía hace seis días ahora lamenta, y viceversa. Triunfaba el primero en Turín y se entristecía en casa el italiano, que ahora encuentra consuelo a la derrota en la final de la Copa de Maestros con un desquite personal en toda regla. Falta el lazo, piensa para sus adentros el de San Cándido, pero lo hecho hasta aquí no se lo quita nadie. Esta indiscutible temporada de Nole deja en la resolución una eclosión definitiva y con mayúsculas, muy a tener en cuenta de cara a lo que se avecina. Será Italia, 2-1 frente a Serbia, la que se juegue hoy (16.00, Movistar+) el título de la Copa Davis contra Australia. Y, quién lo iba a decir, lo hará después de que aquel que rara vez suele perdonar, Djokovic, lo hiciera ayer tres veces. 


Tres fueron las bolas de partido de las que dispuso el número uno, pero no atinó en el segundo turno individual (6-2, 2-6 y 7-5, después de que Kecmanovic venciera a Lorenzo Musetti por 6-7 (7), 6-2 y 6-0 en la apertura de la serie) y el desenlace posterior en el dobles (6-3 y 6-4) condenó a Serbia y clasificó a Italia, que no disputaba una final desde 1998, cuando cedió en el Forum de Milán ante Suecia, sobre tierra batida. Mucho han cambiado las cosas desde entonces; tantísimo que hoy ya no hay rastro de los suecos, la competición tiene otro formato y se resolverá por segundo año seguido en el Martín Carpena de Málaga, testigo simultáneo el público del dolor del rey y la alegría —siempre ponderada, siempre elegante— del efervescente Sinner. Indultó el italiano a Djokovic la semana pasada en Turín, evitando en la fase de grupos el biscotto que hubiera despachado al serbio, y se eleva ahora como la estrella de estas finales.


“Personalmente es una gran decepción porque asumo la responsabilidad después de haber tenido esos tres puntos de partido”, decía Djokovic en la sala de conferencias. “Pero esto es deporte. Cuando pierdes jugando por tu país, el sentimiento de amargura es mayor. Jannik ha jugado muy bien, tanto en el individual como en el dobles, así que solo puedo felicitar a Italia por una actuación como esta”, prolongaba el de Belgrado, que no podrá redondear el curso como pretendía. Después de haber conquistado tres grandes para encabezar en solitario el listado histórico masculino y de haberse coronado por séptima vez como maestro, sentía una deuda con la Davis que no ha logrado saldar. De este modo, en su historial seguirá apareciendo solo el éxito de 2010, fecha de la única vez que los serbios alcanzaron la cúspide de la competición. 


No perdía Nole un duelo individual en la Davis desde 2011, con 21 triunfos sucesivos hasta que se cruzó en su camino este sábado el bueno de Sinner, ese tenista cada vez más hecho y más imponente. Ni siquiera había nacido el transalpino en el 98 y le suena a tiempos remotos la Ensaladera italiana del 76, cuando sus predecesores (Panatta, Barazzutti, Bertorelli y Zugarelli) se impusieron a Chile en Santiago. Pero he aquí un jugador llamado a dejar huella. “Tiene uno de los golpes más potentes del circuito. Conozco su calidad, pero pensaba que, tal vez, podía bajar un poco el rendimiento en el dobles. No fue así”, expuso el balcánico, que evitó hablar de cansancio porque, dijo, “sonaría a excusa”.


El caso es que nadie le rendía en dos semanas consecutivas desde que lo hicieran en 2008 el escocés Andy Murray y Rafael Nadal, y el año previo Mikhail Youzhny. Esta vez, volaron esas tres bolas de partido y el sueño se esfumó. De nada sirvió la prometedora intervención de Kecmanovic al inicio de la tarde; desperdiciadas esas tres opciones, ese 5-4 y 0-40 del segundo parcial, Sinner contragolpeó al siguiente juego con una rotura y se redimió al final del día de lo sucedido en el Pala Alpitour turinés. Italia, por tanto, abunda en estos buenos tiempos por los que atraviesa sus tenis. La ambiciosa inversión de los últimos años en el proyecto de base le ha impulsado considerablemente y también presume con orgullo de figura: Sinner.


DE ÁREA A ÁREA / ALFREDO RELAÑO Medina envió a su 


gente a predicar


COPA DAVIS


El gozo de Italia, 


la pena de Djokovic


El equipo transalpino, liderado por Sinner, regresa a la final 25 años después a costa de Nole, que erró en un instante clave 


El serbio dispuso de tres bolas para sellar el pase, pero falló y luego cayó en dobles El cuadro de Volandri buscará su segundo título, hoy (16.00) frente a Australia 


ALEJANDRO CIRIZA


Kecmanovic y Djokovic se saludan con Sinner y Sonego tras el dobles. / JORGE GUERRERO (AFP)


DEPORTES


Jorge Martín sigue creyendo en el Mundial. No dará el brazo a torcer hasta el final, por muy difícil que se lo pongan las matemáticas. “Está complicado, pero mejor que ayer”, sonreía tras prolongar la lucha. Con su novena victoria del año en el nuevo formato al sprint, el piloto madrileño de 25 años recortó la brecha con Pecco Bagnaia, el defensor de la corona, a tan solo 14 puntos. El italiano y puntal de Ducati, tieso durante la carrera corta de ayer, solo pudo ser quinto y vio cómo el aspirante español le superaba ya en la primera vuelta.


“Quería ganar, pero no teníamos las mejores cartas, así que hemos decidido arriesgar”, explicó el piloto del Pramac. Su decisión de montar la goma blanda trasera para poder apretar al máximo durante la prueba resultó clave. “Ha sido precioso, he disfrutado mucho. El equipo ha hecho un trabajazo y, una vez más, hemos sido los mejores”, destacó. Martín prefiere mantener la cabeza fría y no montarse películas ante la dimensión del reto: “Prefiero no imaginarlo. Ojalá suceda. Es el sueño de mi vida y es cuando más cerca lo he tenido…, pero a la vez está lejos”.


El mismo resultado hoy (15.00h, La 1 y DAZN) daría todavía el título al defensor de la corona, pero el corazón de Martín no le permite rendirse: “Yo saldré a darlo todo, no tengo nada que perder”. Si vuelve a ganar en la carrera larga y el italiano fuera sexto, el título sería para él. Saber que nada es imposible le llevó al éxtasis tras cruzar la meta. La afición en Cheste también cree en el sorpasso. “¡Sí se puede, sí se puede!”, coreaba el público mientras el candidato del Pramac celebraba el triunfo en el podio. Junto a él, la KTM de Brad Binder y Marc Márquez, en su última carrera con Honda, se dieron un precioso baño de masas. Al ocho veces campeón del mundo se le escaparon algunas lágrimas.


No fue una jornada apta para cardíacos en el garaje del candidato español al título. La lucha por la pole position le salió rana y otro problema de neumáticos, como ya le ocurrió en Qatar, le fastidió sus planes. Solo pudo ser sexto en parrilla tras sentir fuertes vibraciones en su primera intentona, pero supo resetear y salir a por todas en un Ricardo Tormo lleno hasta la bandera.


La carrera se resolvió tras una magnífica salida de Bagnaia, que, sin embargo, vio cómo pronto le adelantaban Viñales, primero, Binder y Márquez, después. Era justo lo que necesitaba el candidato Martín, más pilotos de por medio. A partir de ahí, Bagnaia quedó rezagado y el español se creció y se fue para delante, una vez más intratable en el formato explosivo del sprint. Cuando alcanzó a los pilotos destacados, en la octava vuelta, sólo necesitó la mitad del corto trazado para rebasar a la Aprilia de Viñales y la KTM de Binder. El madrileño ya no volvió a mirar hacia atrás. 


Nunca un piloto había encarado el punto de partido viniendo de perder contra su gran rival el mismo fin de semana. Psicológicamente, no será sencillo superar el mal sabor de boca de una derrota tan reciente. “Espero dormir, el año pasado pude hacerlo”, confesaba el campeón. “Al final, llevo medio año perdiendo el sábado y recuperándome el domingo. Ninguno de los dos puede fallar”, analizaba el turinés, impertérrito gane o pierda. En su garaje, las caras eran largas; la tensión, evidente. “Nos hemos equivocado con la elección de goma”, reconocían.


Hoy la traca final del campeonato promete un espectáculo a la altura de uno de los desenlaces más emocionantes que se recuerdan. Martín cumplió con su plan el sábado, y solo le valdrá terminar en el podio y ver qué hace Bagnaia. Hasta ahora, el defensor del título siempre ha sido capaz de levantarse y responder en las carreras largas. Este ha sido el guion de todo el año, pero en MotoGP siempre hay giros inesperados. Es un final de película. 


MOTOGP


Jorge Martín exprime sus 


últimas opciones


El piloto madrileño se exhibe en Cheste


para alargar a hoy la lucha por el Mundial


Jorge Martín festeja el triunfo de la carrera al ‘sprint’. / BIEL ALIÑO (EFE)


GUILLE ÁLVAREZ, Valencia


DEPORTES


Hace dos años, el técnico del Madrid, Carlo Ancelotti, explicaba que había aspectos del juego que, como a veces no tenía tiempo de entrenar en el campo, lo hacía con imágenes. “Militão llegó ayer [de disputar un partido con Brasil], así que tengo que mostrarle vídeos de lo que ha hecho bien o no, porque no dispongo de margen para ensayarlo con intensidad”, señalaba en noviembre de 2021 en la previa de un duelo de Liga. La queja del entrenador blanco sigue sonando tan actual como entonces, o más, porque el calendario no ha dejado de crecer, y las lesiones durante los parones FIFA se han seguido sucediendo. 


Durante la última ventana de selecciones, mientras Xavi perdía a Gavi para toda la temporada por una rotura completa del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, en el Madrid cayeron Vinicius —rotura del bíceps femoral— y Camavinga —rotura del ligamento lateral externo en la rodilla derecha—, en una cruda realidad que lejos de subsanarse, se acentúa.


“Es un calendario que no se puede sostener”, sentenciaba ayer Ancelotti en un sentir compartido no solo por los profesionales del fútbol, sino por los de otras disciplinas deportivas que se ven afectadas por la saturación de los programas. El presente se traduce en más compromisos, mayor intensidad en la práctica, más viajes (más largos) y cada vez menos descanso, de peor calidad. Todo parece valer en pos del negocio y la facturación, de sacar la máxima tajada (todas las partes) mientras el espectáculo y los físicos de los protagonistas se resienten. Sufren también los más jóvenes. 


En un deporte tan exigente para las carrocerías como el fútbol, las naranjas se exprimen con más fuerza a edades más tempranas. Gavi (19 años), el último en caer por el cruzado, y Pedri (21), muy castigado desde el verano de 2021 (Eurocopa más Juegos), han rondado los 10.000 minutos antes de los 20 años. Bellingham (20) ya supera los 14.000. Sin embargo, Henry, Frank Lampard y Steven Gerrard (nacidos entre 1977 y 1980) no llegaron a esa edad a los 4.000, según Fifpro, sindicato mundial de futbolistas. 


“Se debería pensar más en el deportista, pero hay que llegar a una entente porque el deporte moderno no deja de ser un gran negocio. Tendrían que tener más cuidado con los deportistas más precoces, porque están todavía en fase de desarrollo y estamos empezando a ver muchas lesiones, sobre todo recaídas; y no una, sino dos o más”, apunta Carlos Villarón Casales, doctor en Fisioterapia y profesor de la Universidad Europea. Incide el especialista en el fútbol, pero extiende la reivindicación a otros deportes y subraya a la vez la “carga mental”, que repercute directamente en los cuerpos. Sucede en el verde, pero también en las pistas de tenis, donde la competición transcurre de enero a diciembre sin freno alguno, día sí y al otro también. No hay libranzas y las pretemporadas han ido reduciéndose a la mínima expresión.


“Los torneos son cada vez más largos y cada vez tenemos menos tiempo para recuperarnos. Siento que mi tanque está vacío”, comentaba en verano la número dos del mundo, Iga Swiatek. “El pobre hámster tiene que trabajar más por el mismo dinero. Esto no para”, denunciaba en mayo con ironía la rusa Daria Kasatkina, refiriéndose a cómo varios torneos se han prolongado de una a dos semanas, la misma extensión que los Grand Slams. “Es una cuestión de cansancio, físico y, sobre todo, mental”, razonaba Carlos Alcaraz recientemente, cuando se le preguntaba por el bajón sufrido a partir de septiembre. El murciano, de 20 años, ha disputado este curso 77 partidos (distribuidos en 17 torneos), pese a haberse perdido la franja australiana por lesión y a haber tenido que renunciar, al menos, a tres citas más por diferentes dolencias o mera precaución. En todo caso, el ránking obliga a jugar, al margen del estatus, y la exigencia pasa factura.


“En el caso del tenis”, introduce Carlos Rey, de UPAD psicología y coaching, “los partidos pueden durar horas y el jugador debe asumir en solitario la carga emocional, así que está perfectamente justificado que manifieste señales de fatiga”. Rey subraya que es “una época sin precedentes en cuanto a cantidad de espectáculos deportivos”. “El sector del entretenimiento no para de crecer y probablemente siga haciéndolo gracias al avance de la robotizacion y la inteligencia artificial”. En consecuencia, recalca, a los actores de la industria se les exige más y más.


En el fútbol, las competiciones crecen: con el nuevo formato de la Champions de la 2024-25, el finalista pasará de jugar 13 (hace un cuarto de siglo eran 11 y al inicio, siete) a 17 Algunos sabios, ironizando, aconsejan a los clubes que contraten pediatras, dada la edad tan tierna de muchas de las nuevas figuras del fútbol, del baloncesto o de cualquier deporte. Quizás dentro de unos años la realidad robe la ironía a la recomendación, como no es para nada irónico que en estos tiempos se celebren simposios sobre los efectos de los viajes en el rendimiento y en el mal sueño de los deportistas, y la prevención de la fatiga subsiguiente, como el que se está celebrando este fin de semana en Doha. O que, después de haber llegado a la conclusión de que la fatiga, hija de la sobrecarga de competiciones, es, justamente, la madre de la mayoría de las lesiones —más madre que los choques, las malas caídas o la mala suerte— los especialistas en ciencias de la salud reclamen que los clubes creen departamentos de rendimiento transversales para, si no prevenir o predecir las lesiones de los cracks, una panacea inalcanzable, sí, al menos, reducir su probabilidad. 


Es la nueva ciencia, las nuevas herramientas, IA, tecnología, big data, la nueva mirada. Los test metabólicos, que predicen, según, cómo y cuándo oxide el organismo grasas, lactato o carbohidratos, cuándo un deportista estará kaput; la termografía, que, detectando asimetría en la temperatura de la piel, avisa de la inminencia de una lesión y descubre que la fatiga por viajes y sueños baja la temperatura y que en ese caso está desaconsejada la ducha fría o el baño en hielo, y mejor un baño caliente para recuperar, empiezan a ser habituales en los clubes españoles, ma non troppo. 


“No es lo mismo una lesión en el minuto uno de un partido, cuando el organismo no está preparado, que en el 90, cuando influye la fatiga neuromuscular”, señala Xavier Reche, quien trabajó unos años en el FC Barcelona como responsable de Ciencias del Deporte y especialista en monitorización de cargas de trabajo en la parte condicional, la exigencia física a la que se somete el deportista, que se ha incrementado a lo largo de los últimos años. “Con la fatiga, el gesto técnico de alta intensidad, su calidad, se ve mermado. La calidad del movimiento depende del sistema nervioso, que con fatiga se deteriora”.


La fatiga se combate con buen entrenamiento, sueño y recuperación —lo imposible en temporadas con partidos cada 72 horas, domingo, miércoles, domingo, algunos en horario nocturno que hacen llegar al futbolista a su casa a las tres de la mañana— o con ciencia. “Los electrolitos, la nutrición, la gestión de la carga de trabajo, la monitorización las 24 horas”, explica Reche, quien, cuando dejó el fútbol creó R3ndurance, un centro de entrenamiento para ciclistas.


Como entrenador en el equipo ciclista UAE, el de Tadej Pogacar, el científico alavés Íñigo San Millán, propugna los test 


metabólicos para determinar la capacidad de rendimiento de los


La competición sigue sobrecargándose mientras los deportistas se resienten


El gran negocio del calendario La ciencia choca con el peso


de lo irracional en el fútbol Nuevas tecnologías intentan introducir orden en el entorno 


A. CIRIZA / L. CALONGE, Madrid


LAS LESIONES EN EL DEPORTE


El fútbol, el tenis y las motos multiplican la cifra de lesiones y la erosión mental Según un médico del CAR, el 90% tienen un origen “mercantilista” CARLOS ARRIBAS, Madrid


DEPORTES


partidos; y el Mundial de Clubes sube de siete a 32 equipos. A ello se añade la novedad de los descuentos interminables. Este curso, cada duelo de la Liga dura de media 101,3 minutos, según Opta. Se añaden tres minutos más que la campaña pasada.


“Se rentabilizan al máximo las posibilidades económicas exprimiendo a los deportistas. Como médico, puedo decir que el 90% de las lesiones de ahora están debidas a un calendario excesivamente mercantilista”, apunta Fernando Gutiérrez, director del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes-CAR de Madrid. “El cuerpo tiene un límite, y si no le dejamos descansar, no se recupera, no asimila el entrenamiento ni la competición y al sobrecargarse empiezan las lesiones”, prosigue Gutiérrez, que a su vez hace referencia al efecto de los viajes y a la incidencia del estrés, puesto que produce una falta de relajación general, y el aparato musculoesquelético se contrae, se ve afectado. “Eso genera lesiones. Lo físico y psicológico están muy conectados. Si falla una cosa afecta a la otra”, subraya.


Alertados, los cuerpos técnicos han hecho una apuesta (en la medida de lo posible) por el load management; esto es, el control del estrés físico y mental de los profesionales. “Popovich [técnico de los Spurs] fue uno de los primeros en emplearlo”, recuerda Villarón Casales, “pero fue sancionado [la NBA le impuso 250.000 dólares en 2012] por reservar a cuatro jugadores, al entender que repercutía en el espectáculo”. Y agrega: “Pero en el deporte de hoy va a ser un concepto esencial. La exigencia es cada vez mayor, así que ahora se controla todo muchísimo; al deportista se le supervisa igual que a un Fórmula 1”.


En el baloncesto, los quebraderos de cabeza de los clubes más fuertes son continuos. El calendario se multiplica por dos para Madrid, Barcelona, Baskonia y Valencia, los cuatro equipos españoles que disputan la Euroliga, ya que afrontan dos Ligas por curso: la doméstica, de 34 partidos de fase regular más las eliminatorias por el título, y la europea, de otros 34 encuentros de liguilla que dan acceso a los cuartos y de ahí a la Final Four. Y luego está el fin de semana de la Copa. El Madrid, por ejemplo, disputó la temporada pasada 88 encuentros y varias de sus estrellas superaron los 1.000 minutos. “Las competiciones quieren ser atractivas para el público y quieren ser rentables, y nos olvidamos de quienes están detrás, que son personas”, advertía el técnico blanco, Chus Mateo. Al otro lado del charco, la NBA también multiplica el negocio. Entre noviembre y diciembre se disputa un nuevo torneo copero, con semifinal y final en Las Vegas, para elevar el espectáculo dentro de una Liga de 82 partidos de temporada regular y que registra, incluso, citas en París y México como parte de la venta del producto.


El concepto de gestión de cargas de trabajo, mantra de ahora, objetivo soñado por fútbol y baloncesto, lleva años de aplicación en el ciclismo. Los mejores corredores de los mejores equipos cada vez compiten menos y se entrenan más, y son protagonistas en todas las carreras que corren. Si hasta hace 10 años, cuando algunas carreras se consideraban una preparación para objetivos más importantes, eran habituales para las figuras calendarios con 90 días de competición, en la temporada recién acabada, ninguno de los grandes ha llegado a 70. Vingegaard y Evenepoel, con 67, han sido los más exhibicionistas; Pogacar se quedó en 49 (una caída le tuvo dos meses parado), Roglic se quedó en 64, Van Aert en 55 y Van der Poel, quizá el mejor del año, solo corrió 46. Los 77 días de Sepp Kuss fueron la excepción. 


“Con el calendario de ahora, me hubiera retirado antes”, le confesaba Dani Pedrosa a Aleix Espargaró tras probar en Misano, como invitado, el nuevo formato de gran premio en MotoGP. Esta temporada, los pilotos han visto cómo su trabajo se multiplicaba con la introducción de las carreras sprint del sábado. El año que viene, se han programado 22 citas de récord y habrá 44 carreras puntuables en el calendario. “Las sprint están bien, pero tener una en cada parada es demasiado. Más carreras equivale a más posibilidades de caer. Y, por tanto, más posibilidades de lesionarse”, opina Pecco Bagnaia, vigente campeón del mundo.


“Son buenas para el espectáculo, pero demasiado exigentes para los pilotos. Hay demasiadas”, concuerda Marc Márquez. Dorna, organizadora del certamen, define como un éxito rotundo el estreno del formato, que ha permitido mejorar la asistencia de público a los circuitos y las audiencias televisivas. La gran preocupación de los pilotos, que están ultimando la creación de una unión para defender sus intereses, es el notable aumento de lesiones observado este año. “Físicamente llegamos al límite a este final de temporada”, concluye Àlex Márquez, mientras las cifras dicen que en ninguno de los 20 grandes premios disputados han competido los 22 pilotos titulares del certamen, y en total se han registrado 50 ausencias cuando el promedio de la última 


década ha sido de 19.


Con información de Carlos Arribas, Juan Morenilla y Guille Ál- 


varez.


ciclistas, tan válidos como las tradicionales pruebas de consumo de oxígeno o VO2max, y el entrenamiento en la llamada Zona 2, aquella en el que el organismo deja de usar las grasas como combustible y pasa a los carbohidratos, y se mejora la función mitocondrial, la calidad de las células. “Hay corredores o deportistas que utilizan mucho mejor las grasas, el reposo y el ejercicio, la glucosa, que recuperan mejor”, explica San Millán, que ha comenzado esta temporada a trabajar en el Athletic de Bilbao. “Podemos ver niveles de antioxidantes que antes no podíamos ver, y así vemos la capacidad catabólica y cómo asoma la fatiga”.


Hace unos años, Ismael Fernández Cuevas creó ThermoHuman, un laboratorio de termografía. “La tecnología consiste en una cámara térmica para medir la temperatura de la piel, que refleja procesos fisiológicos inflamatorios incluso antes de que haya problemas”, explica Fernández Cuevas, doctor en Ciencias del Deporte. “Nuestro cuerpo, por el principio de homeostasis, tiende a tener temperaturas muy parecidas en ambos lados del cuerpo, derecho e izquierdo, y nosotros procesamos la imagen para extraer asimetrías, que, a partir de una diferencia de 0,3 grados centígrados, puede ya ser síntoma de que el cuerpo tiene algún proceso de riesgo”.


Fernández Cuevas trabaja con clubes de 45 países, y no solo de fútbol, también de la NBA o la NFL. En todos ellos comprueba el choque entre la ciencia y lo irracional, y su enorme peso en el fútbol, como lo comprobó Xavier Re- 


che en el Barcelona. “Al final,


quien decide si un futbolista juega es el entrenador”, dice Reche.


“Dejar sin jugar a un jugador por


precaución es muy complicado


en un gran club. Pasaba con Leo


Messi. En cuanto lo proponías saltaban las alarmas por todas las


partes. Se apuntaba al médico, al


fisio, al recuperador, al preparador físico…”.


“Al final, el resultado no siempre depende de que las cosas se


hagan bien”, añade Fernández


Cuevas. “Si Messi aunque le duela


la rodilla marca un gol de rebote,


quién se va a acordar que le dolía


la rodilla, y al que propuso que


debía estar sentado le dirán que


no tiene ni idea. Y, al revés, hay


equipos que trabajan muy bien a


nivel tecnológico científico, profesional metodológico y luego pierden”. Messi, durante un encuentro con el Barça en 2019. / J. M. (AP/LAPRESSE) 


Gavi, lesionado con España en el parón de las selecciones; Swiatek, en un descanso de las semifinales de Cancún 


ante Sabalenka, y Yabusele, durante un duelo de la Euroli- 


ga ante el Mónaco.


M. FERNÁNDEZ (AP) / A. WIDAK (GETTY) Á. MARTÍNEZ


LAS LESIONES EN EL DEPORTE


El ciclismo, modelo para dosificar: las figuras corren menos y se entrenan más En MotoGP se han registrado 50 bajas, cuando el promedio era de 19 desde 2013 


ECONOMÍA Y TRABAJO


La insólita crisis de OpenAI tiene los ingredientes de múltiples tramas cinematográficas. En una película de suspense, Sam Altman es el héroe: el líder visionario despedido injustamente que vuelve a la empresa por aclamación. En otra de ciencia ficción, es el villano: el directivo que entregó la inteligencia artificial a los intereses comerciales y provocó la desaparición de la humanidad. El despido y readmisión de Altman tienen sus raíces en la tensión entre los catastrofistas y los pragmáticos a cuenta de la inteligencia artificial, pero también reflejan la pugna entre la concepción de OpenAI como una empresa sin ánimo de lucro y su ascenso como la start-up más valiosa de Silicon Valley. En esa última batalla, el dinero parece haber impuesto su ley, al tiempo que los múltiples giros de guion prueban los problemas de gobernanza de la firma.


Walter Isaacson, biógrafo de Elon Musk, cuenta que la decisión de fundar OpenAI surgió en una cena privada del fundador de Tesla con Sam Altman en Palo Alto (California), en pleno Silicon Valley. En aquel momento, Google encabezaba la carrera de la inteligencia artificial, pero Musk y Altman pensaban que lo hacía sin reparos sobre la seguridad y los potenciales riesgos para la humanidad. La idea inicial era crear un laboratorio de inteligencia artificial sin ánimo de lucro que diseñaría un software de código abierto e intentaría contrarrestar el creciente dominio de Google. Musk y Altman ficharon como científico jefe a un ingeniero de investigación de Google, Ilya Sutskever, con un salario de 1,9 millones de dólares (1,7 millones de euros) más bonus. Eso provocó la ruptura de relaciones entre Musk y Larry Page, cofundador de Google. 


OpenAI se fundó como una organización sin ánimo de lucro a finales de 2015 con el objetivo proclamado de “construir una inteligencia artificial general segura y beneficiosa para la humanidad”. Tras varios años había recaudado 130,5 millones en donaciones, que sirvieron para financiar su funcionamiento y su trabajo exploratorio inicial. La inteligencia artificial general (AGI por sus siglas en inglés) o superinteligencia, constituye un sistema altamente autónomo que supera a los humanos en la mayoría de los trabajos económicamente valiosos. 


Musk rompió con OpenAI en 2018, tras intentar que se integrase con los proyectos de Tesla, a lo que Altman se negó. Entonces buscó cómo acceder a más recursos. “Estaba claro que solo las donaciones no podrían compensar el coste de la potencia computacional y el talento necesarios para impulsar la investigación básica, poniendo en peligro nuestra misión”, explican en la empresa. 


Se creó una nueva estructura. Se mantenía la organización sin ánimo de lucro con su consejo como órgano rector, pero nacía una nueva filial con capacidad para emitir acciones, contratar nuevos empleados y captar capital. Esa nueva empresa tiene sus beneficios limitados, está obligada a perseguir la misión de la entidad sin ánimo de lucro y está controlada por ella “para investigar, desarrollar y desplegar la AGI, de forma que se equilibre la comercialización con la seguridad y la sostenibilidad”, según OpenAI.


La firma dejaba y sigue dejando claro que invertir en ella es una apuesta “de alto riesgo”. Los inversores pueden perder todo el dinero sin lograr ningún retorno, advierte en su página web: “Sería prudente considerar cualquier inversión en OpenAI Global, LLC [filial empresarial] con el espíritu de una donación, en el entendimiento de que puede ser difícil saber qué papel desempeñará el dinero en un mundo posinteligencia artificial general”. La firma establecía que el principal beneficiario debía ser la humanidad, no los inversores. Aun así, esa forma societaria fue suficiente para empezar a captar sumas multimillonarias. Inversores de capital riesgo también hicieron sus aportaciones en 2018 y poco después, la firma llegó a un acuerdo estratégico con Microsoft. La empresa inyectó primero 1.000 millones de dólares, además de convertirse en su socio tecnológico y de computación; luego otros 2.000 y, finalmente, 10.000 millones más, sin exigir representación en el consejo. Microsoft tiene acceso a licencias de propiedad intelectual y de comercialización de ciertos desarrollos, pero el consejo puede determinar que se ha alcanzado la AGI y Microsoft no tendría 


derecho sobre estos.


Heridas abiertas


Pese a las cautelas, el giro empresarial levantó suspicacias. Los hermanos Daniela y Dario Amodei, vinculados al movimiento del altruismo efectivo, que pone el acento en los riesgos de la inteligencia artificial, a la que ven como una caja de Pandora, una posible amenaza existencial para la humanidad. Dejaron OpenAI por sus diferencias con los acuerdos con Microsoft y con la dirección 


que estaba tomando y fundaron otra empresa de inteligencia arti-


Empleados e inversores tenían poderosos incentivos económicos para forzar la vuelta de Sam Altman a la empresa de inteligencia artificial que desarrolló ChatGPT


El dinero impone su ley en OpenAI


La idea de fundar la compañía surgió en una cena privada con Elon Musk


El objetivo inicial era crear


un laboratorio sin ánimo de lucro En 2018 se marchó el fundador de Tesla y comenzó la


búsqueda de fondos


MIGUEL JIMÉNEZ, Washington


ECONOMÍA Y TRABAJO


ficial, Anthropic, junto a otros empleados de OpenAI. Anthropic ha acabado recurriendo a Google y Amazon para financiarse. 


El propio Musk sigue sin aceptar muy bien aquel cambió de orientación de OpenAI. Según cuenta Isaacson en su biografía, Musk retó a Altman a principios de este año a que justificara legalmente el cambio con los documentos fundacionales de OpenAI en la mano. Altman trató de demostrarle que todo era legítimo, pero no le convenció. “OpenAI fue creada como una empresa de código abierto, sin ánimo de lucro para que sirviera como contrapeso de Google, pero ahora se ha convertido en una empresa de código cerrado y maximización de beneficios controlada en términos efectivos por Microsoft”, dijo, según Isaacson.


La herida de Musk, de hecho, no ha cicatrizado. Esta semana, al hilo de la crisis de la firma de inteligencia artificial, retransmitida en directo en buena medida en X, su red social, el multimillonario magnate ha difundido una carta de supuestos antiguos empleados de OpenAI con ataques a Altman y su aliado Greg Brockman. “A lo largo de nuestro tiempo en OpenAI, hemos sido testigos de un inquietante patrón de engaño y manipulación por parte de Sam Altman y Greg Brockman, impulsados por su insaciable afán de lograr la inteligencia general artificial. Sus métodos, sin embargo, han suscitado serias dudas sobre sus verdaderas intenciones y hasta qué punto priorizan realmente el beneficio de toda la humanidad”, decían en esa carta. 


El consejo de administración de OpenAI era disfuncional. De él habían ido saliendo varios miembros por diferencias con la empresa, por conflictos de intereses o por proyectos personales. Los consejeros eran incapaces de ponerse de acuerdo para cubrir las bajas. Había quedado reducido a seis. Tres de ellos, empleados y fundadores: Greg Brockman, presidente; Sam Altman, consejero delegado, e Ilya Sutskever, científico jefe. Los otros tres, independientes: Adam D’Angelo, fundador de Quora; Tasha McCauley, ingeniera y emprendedora, y Helen Toner, de la Universidad de Georgetown. Estas últimas, vinculadas al altruismo efectivo. 


Este movimiento levanta cada vez más contestación. Uno de sus críticos acérrimos, Marc Andreessen, otro inversor de larga trayectoria de Silicon Valley, recuerda que “el miedo a que la tecnología de nuestra propia creación se alce y nos destruya está profundamente arraigado en nuestra cultura”. Cree que con la inteligencia artificial se está repitiendo el mito de Prometeo, de Frankestein o de Terminator. “ El culto del riesgo de la IA tiene todas las características de un culto milenarista del apocalipsis”.


Steven Pinker, científico cognitivo de la Universidad de Harvard, coincide: “Yo era un fan del altruismo efectivo (...), pero se convirtió en un culto. Estoy dispuesto a donar para salvar el mayor número de vidas en África, pero no para pagar a técnicos que se preocupan de que la IA nos convierta en clips”, decía el viernes. 


El caso es que, basándose en cuestiones de seguridad, la consejera Toner publicó en octubre un artículo académico que arremetía contra algunas decisiones de OpenAI y elogiaba las de su rival Anthropic, algo que Altman se tomó como una afrenta.


Al tiempo, otras actuaciones del consejero delegado no gustaban al consejo. Venía de celebrar junto al jefe de Microsoft, Satya Nadella, una conferencia con desarrolladores al más puro estilo Apple. También estaba en un proceso de captar inversores con una valoración cercana a los 86.000 millones. En paralelo, buscaba financiación para nuevos proyectos. La víspera de su despido, el día 17, se refirió a un avance que “empujaba el velo de la ignorancia hacia atrás y la frontera del descubrimiento hacia delante”. 


La desconfianza se había instalado en el órgano de gobierno. En ese momento, Sutskever se alineó por sorpresa con los tres independientes y juntos decidieron despedir por sorpresa a Altman y echar a Brockman del consejo en sendas videoconferencias aquel viernes. La empresa acusaba a Altman de no haber sido sincero o franco. El directivo, de 38 años, se conectó a su despido desde un hotel de Las Vegas, a donde había acudido a ver el Gran Premio de Fórmula 1 de ese fin de semana. 


“La mayoría de las empresas del tamaño y la importancia de OpenAI tienen consejos de administración de entre 8 y 15 consejeros, la mayoría de los cuales son independientes y todos ellos tienen más experiencia en consejos de administración de esta envergadura que los consejeros independientes de OpenAI”, señalaba al estallar la crisis Marissa Mayer, directiva con una larga trayectoria de Silicon Valley. “No creo que cuenten con un asesoramiento jurídico sólido ni con buenas estructuras de gobernanza”.


El despido provocó un terremoto. Brockman decidió dejar no solo el consejo, sino dimitir de la empresa. Inversores y empleados empezaron a presionar, más aún cuando no se aportaron razones concretas para el despido. En una primera reunión del consejo con directivos, estos le reprocharon que estaba poniendo en peligro el futuro de la compañía. La sorpresa fue monumental cuando la respuesta fue que “permitir la destrucción de la empresa sería coherente con la misión” que consideraban que tenían encomendada, de proteger a la humanidad. 


Eso era demasiado para inversores y empleados. Unos consejeros independientes parecían dispuestos a llevarse por delante a la firma más prometedora en inteligencia artificial por unas supuestas amenazas para la humanidad poco fundamentadas. Para los empleados peligraba su creación, su trabajo y sus acciones. Se plantaron. En las redes sociales, corazones de colores de los empleados se alternaban con un mensaje: “OpenAI no es nada sin su gente”. Altman fue el domingo 19 a la sede de OpenAI a negociar su reincorporación. Llevaba una tarjeta de invitado. Tuiteó un selfi: “Primera y última vez que llevo una de estas”. Los consejeros independientes, sin embargo, se resistieron a ceder y ficharon a un consejero delegado provisional, Emmeth Shear, igual de apocalíptico. Para los inversores también era una pesadilla. Eran conscientes de que la estructura del grupo es peculiar, pero no podían imaginar que el propio consejo de administración actuase como un kamikaze. Microsoft, quien más se jugaba, se movió rápido y anunció el fichaje de Altman. Con eso se garantizaba no perder comba en la carrera de la inteligencia artificial. O mantenía la colaboración con OpenAI o se hacía con sus empleados. Para el resto, el riesgo era perder el grueso de su inversión.


Con la oferta de Microsoft (y la de otras empresas) encima de la mesa, los empleados amenazaron con marcharse si no se readmitía a Altman. El 95% de ellos firmaron una carta pidiendo la dimisión del consejo, entre ellos la de Mira Murati, la directora tecnológica, designada inicialmente como sustituta interina de Altman; y la de Sutskever, científico jefe, arrepentido de haber participado en el golpe, según un mensaje 


que publicó en la red social X.


Investigación independiente Los incentivos económicos para seguir en OpenAI en vez de irse a Microsoft eran muy fuertes. Los empleados tienen su participación en el capital y la valoración de la firma a antes de la crisis se había disparado hasta cerca de 90.000 millones de dólares a lomos del fulgurante éxito de Chat- GPT, de cuyo lanzamiento se cumple un año el jueves. Precisamente, estaba en marcha una venta de acciones de empleados a inversores que habría hecho millonarios a varios trabajadores de OpenAI. 


Pese al anuncio del fichaje, el jefe de Microsoft seguía dispuesto a que Altman volviese a ponerse al frente de OpenAI. Las negociaciones continuaron durante dos días. El propio Shear, segundo sustituto interino, apoyó la vuelta de Altman como el camino para “maximizar la seguridad sin dejar de hacer lo correcto para todas las partes implicadas”. Al final, la solución incluyó la dimisión de las dos consejeras independientes y de Sutskever. Se formó un consejo inicial con Bret Taylor, expresidente de X y ex consejero delegado de Salesforce, como presidente, con dos vocales: Adam D’Angelo, que se mantenía, y el exsecretario del Tesoro Larry Summers. Altman volvía a ser jefe ejecutivo, pero sin ser miembro del consejo. “Estamos colaborando para resolver los detalles. Muchas gracias por su paciencia”, decía el tuit de la empresa. Para la plantilla, fue una fiesta. “Des-dimito”, dijo Brockman. 


Los empleados de OpenAI tenían libre la semana de Acción de Gracias, aunque hasta el martes estuvieron pendientes de la vuelta de Altman. Cuando mañana se reincorporen, las cosas ya no serán iguales. En realidad, aún no se sabe cómo serán. Se anuncia una investigación independiente sobre las decisiones y actuaciones de Sam Altman y las circunstancias que llevaron a su despido. Al tiempo, el sistema de gobernanza está en cuestión y podría ser reformado en los próximos meses. El cofundador de OpenAI pasó la noche de Acción de Gracias con D’Angelo, el único consejero que ha sobrevivido al terremoto, y mandó felicitaciones de parte de las familias de ambos.


Sam Altman, en el evento OpenAI DevDay el día 6 en San 


Francisco. / JUSTIN SULLIVAN (GETTY)


Post en X de la plantilla de OpenAI el día 22 (izquierda) y de selfi de Altman en su visita a la empresa el día 19.


Hay un órgano


que ha de velar por la empresa y que puede captar capital La firma deja claro que invertir en ella es una apuesta “de alto riesgo” Microsoft es


su principal socio financiero


y tecnológico 


ECONOMÍA Y TRABAJO


A las 20.00 del jueves, Valentín Pino llevó a unos clientes desde un barrio de las afueras de Madrid hasta el centro. El taxímetro marcaba 40 euros. Los tecleó en el datáfono, pero nada. Repitió la operación un par de veces. No había manera. El taxista preguntó a los pasajeros si podían pagar en efectivo, pero solo lograron reunir 15 euros. Se ofreció entonces a llevarlos a un cajero automático, pero no hubo más suerte; el cajero tampoco daba señales de vida. Así que, para no perder más carreras, se conformó con los 15 euros, puso de nuevo la luz verde y siguió una jornada laboral que, justo a esa hora y en diferentes puntos de Madrid, también se les empezaba a complicar a la camarera Natalia Sokolova, al estanquero Luis Gallego, al pizzero Salvatore Santopietro o a Lucía García, responsable de atención al cliente de la tienda Mediamarkt de la calle de Alcalá. El motivo: la caída —por segunda vez en una semana— de la plataforma Redsys, que da soporte al pago por Bizum, a los datáfonos y a los cajeros automáticos. “Mire”, señala el taxista mientras sostiene en su mano un taco enorme de recibos, “la mayoría de los clientes, y sobre todo los más jóvenes, no solo pagan con tarjeta o con el móvil, sino que además no llevan ni un euro encima, así que ya se puede imaginar cómo fue la noche del jueves”. 


A las 21.15 de ese día llegó a la mesa de edición de EL PAÍS la primera alarma de la caída del sistema y, cuatro minutos más tarde, un tuitero escribía en la red social X: “Parece que se han vuelto a caer las tarjetas de crédito”. Hasta media hora más tarde, Bizum no advirtió —también a través de X— de que la cosa se estaba poniendo fea: “Es posible que hayas intentado operar con Bizum y no hayas podido. Estamos trabajando en su solución, os mantenemos informados. Sentimos las posibles molestias. Muchas gracias, bizumer”.


“¿Tardaréis mucho?”, fue la pregunta más repetida hasta que, a la 1.05 del viernes, Redsys afirma que el problema ya se había solucionado. Lo que se relata a continuación es un resumen, apenas un ejemplo, de lo que sucede en una ciudad española —en este caso Madrid— cuando el sistema de pago electrónico se viene abajo. Hay que tener en cuenta que, según el Banco de España, un 32% de los ciudadanos usan la tarjeta a diario para realizar pagos y que, durante los primeros meses de 2023, se realizaron un 33% más de compras por Bizum (una plataforma que ya cuenta con 25 millones de usuarios activos en España, casi la mitad de la población) que en todo el año anterior. Otro dato más: al menos un 54% de los pagos en 2023 se hizo con tarjeta. Y el último: Redsys es una tubería por donde transitan el 85% de los pagos para alrededor 


de 60 entidades financieras.


“Perdí un buen dinero” El taxista Vicente Pino buscaba a clientes en el centro de Madrid. Por culpa de la caída del sistema, solo había podido cobrar 15 de los 40 euros que marcaba la carrera. Los siguientes clientes tampoco pudieron pagar ni con tarjeta ni a través de Bizum, de modo que, a partir de entonces, advirtió a cada posible cliente que solo aceptaba pago en metálico. “Sentía que era una falta de respeto por mi parte”, explica, “pero no se me ocurrió otra solución. Algunos no se subieron, y calculo que perdí un buen dinero. Otros compañeros me dijeron después que habían acordado con los pasajeros que pagaran por Bizum cuando la avería se solucionara... Algunos cumplieron, y otros, pues no”. 


Natalia Sokolova es una de las responsables del bar Cris, en el distrito de Ciudad Lineal. El viernes, justo 24 horas después del colapso, aún ponía cara de susto: “Fue un caos, un estrés, una agonía”. A eso de las ocho de la tarde, el bar estaba lleno. Los clientes, muchos de ellos del barrio, que celebraban el inicio del fin de semana. “Los dos datáfonos se vinieron abajo”, relata, “y comenzaron a denegar todos los pagos. Con los clientes habituales, no hubo problemas, pero hubo quien se lo tomó mal. Un cliente nos dijo de mala manera que cómo no teníamos más datáfonos, pero cada uno cuesta entre 70 y 100 euros al mes; otro cliente, que tenía una factura de 27 euros en cervezas, se enfadó y los pagó tirando de malos modos un billete de 50 euros en la mesa”. Sokolova intentó pedir auxilio a través del teléfono de atención 24 horas del banco, pero tras dos esperas consecutivas de 30 minutos, la línea se cortaba. El último recurso fue salir del bar, datáfono en mano, para pedir ayuda a la tienda de alimentación contigua, regentada por una familia china, pero tampoco a ellos les funcionaba el datáfono. “Te sientes culpable de no atender bien al cliente y te llevas el disgusto a casa, pero lo que más me molestó fue la falta de atención del banco. Yo les pago, hago todo bien. Pero ellos prometen ayuda y luego, cuando más la necesitas, no la dan”.


En el centro de la ciudad, Salvatore Santopietro, recepcionista de la pizzeria Nap, en el barrio de Lavapiés, y Chistopher Rolón y Lorea Irazábal, del bar Covadonga, junto al metro de Antón Martín, también las pasaron canutas. Dice Santopietro que notó la avería entre las 21.00 y las 21.15 del jueves. “Fue justo en el momento en que cuatro o cinco mesas intentaron pagar y se formó una fila. Mientras, otros clientes estaban llegando al restaurante, y les tuvimos que advertir de que no nos funcionaba el datáfono. Hubo un par de grupos que decidieron irse a otros restaurantes”. Los camareros del Covadonga explican que también fue a esa hora, a las nueve de la noche, cuando se percataron del problema, pero que en su casa solo afectó a los clientes del Banco Santander. “No tuvimos demasiado problema, porque la mayoría de los clientes eran de la zona. A unos les fiamos, y otros fueron a su casa y regresaron con dinero en efectivo”.


Luis Gallego lleva dos años y medio con el estanco de la calle de Silvano. Dice que en este lapso ha notado un crecimiento exponencial del pago con tarjeta o con el teléfono. “Yo diría”, calcula, “que un 80% de nuestros clientes ya no pagan con dinero en efectivo. Esto es bueno porque no tenemos que ir al banco tan a menudo, cuadrar la caja es más sencillo y se reducen las posibilidades de robo. Eso sí, el sábado 18, cuando se produjo la primera avería del sistema de pago, ya perdimos mucho dinero, y el jueves, entre 800 y 1.000 euros”. Gallego advierte, eso sí, que en su caso no se produjeron situaciones tan incómodas como el del taxista que no puede cobrar a un cliente mientras otros coches se desesperan detrás o la del responsable de un negocio de hostelería que se ve atado de pies y manos, entre la urgencia de quien pide otras dos cañas y el que quiere pagar y marcharse. Un agobio que, de forma muy gráfica, refiere la ucrania Sokolova: “La comida y la bebida que yo sirvo a los clientes las he pagado previamente a los proveedores. Así que, si el cliente viene, consume y luego no lo puede pagar, ¿qué hago yo? No es culpa mía, pero tampoco del cliente. No puedes hacer que la gente vomite lo que ya ha consumido. Pero entonces, ¿qué hago? ¿Les pido que me den sus teléfonos o su DNI para tener la garantía de que van a regresar para pagarme? Eso es ilegal. ¿Los 


encierro aquí…?”.


Métodos alternativos


En la calle, ajenas al agobio de su madre, la hija de Sokolova juega con la de la mujer china del negocio de al lado. En la misma calle de Alcalá, pero ya en el centro de Madrid, Lucía García, de Mediamarkt, cuenta que notaron la avería sobre las 21.45. Había pocos clientes porque solo quedaba un cuarto de hora para el cierre. “Fue peor”, explica, “el sábado anterior. Estuvimos una hora y media con largas colas. El jueves hubo gente que pagó en efectivo, otros que decidieron esperar a que se solucionara y a los demás les ofrecimos un sistema que se llama Paygold y que consiste en enviar un mensaje a través de correo electrónico o SMS y a través del cual pueden pagar. El que ya hubiera sucedido el sábado anterior nos permitió reaccionar con más rapidez”. La preocupación residía en que el problema se repitiese en pleno Black Friday. 


El viernes, el Banco de España solicitó “información detallada” sobre lo ocurrido y anunció que llevaría a cabo un estricto seguimiento de las medidas aplicadas por Redsys. Este diario intentó ponerse en contacto con la empresa de pagos en reiteradas ocasiones, pero no obtuvo respuesta. La única contestación de Bizum, a través de un correo electrónico, fue que el incidente obedeció a “incidencias puntuales que ya han sido solventadas y que no se espera que se repitan”. Sin ninguna pista 


más de lo que realmente sucedió.


Información elaborada por Die-


go Sánchez, Luis Enrique Velasco y Pau Alemany.


Un fallo del sistema que facilita el pago


con tarjeta o Bizum frena una economía que cada vez usa menos efectivo 


Viaje al caos provocado por 


la caída de Redsys


EL PAÍS, Madrid


Un 32% de los ciudadanos usa la tarjeta a diario para sus abonos “Fue un caos, un estrés, una agonía”, recuerda 


una camarera


El taxista Valentín Pino y, abajo, la camarera Natalia Sokolova, el jueves


en Madrid. / JUAN BARBOSA


ECONOMÍA Y TRABAJO


El Ministerio de Trabajo reunirá el jueves a los representantes de los trabajadores y de los empresarios para abordar una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI), según confirmaron fuentes del departamento de Yolanda Díaz a este periódico. Ya se conocen las posiciones de partida: la patronal plantea un incremento del 3%, frente al 10% de los sindicatos. La decisión final corresponde a Trabajo, que estos días ha sugerido que el SMI debería crecer al menos tanto como los precios, entre el 3,7% y el 3,8%. El SMI está ahora en 1.080 euros brutos mensuales en 14 pagas. 


Los empresarios, representados por CEOE-Cepyme, fueron los primeros en fijar posición el miércoles. Esta vez dieron el primer paso con una propuesta cercana a la evolución de la inflación. A principios de año ofrecieron una subida del 4%, muy inferior a la inflación media del periodo de referencia, el 8,4% de 2022. Los patronos no participaron en aquel acuerdo y el SMI escaló un 8%. Fuentes de aquella negociación aseguraron que Trabajo habría estado dispuesto a firmar una subida algo inferior si los empresarios se hubieran sumado al pacto. La cifra que la patronal pone ahora encima de la mesa coincide con el incremento pactado por sindicatos y empresarios para los convenios. Propone elevar un 3% en 2024 y otro 3% en 2025, tal y como recoge el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, que firmaron con los sindicatos en mayo. De esta forma, los aumentos serían de 65 euros mensuales, repartidos en 32 y 33 euros al mes por año, respectivamente. 


Los sindicatos, UGT y CC OO, reaccionaron a esta propuesta con un comunicado conjunto el jueves, en el que afirman que valoran “positivamente” esta voluntad, pero la consideran “insuficiente”. Dicen que la subida del SMI tiene que garantizar lo suscrito en la Carta Social Europea, es decir, acompasar el SMI con el 60% del salario medio y que se debe tener en cuenta la evolución de los precios de los productos básicos. El IPC de los alimentos, por 


ejemplo, está creciendo en estos momentosentornoal10%.


Trabajo cita el jueves a sindicatos y patronal


para negociar la subida del salario mínimo Los empresarios plantean un incremento del 3%; los sindicatos uno en torno al 10% 


Cuando Shakira subió al escenario del Palacio de Congresos de Sevilla para recoger el Grammy Latino a la mejor canción pop había tomado ya una decisión respecto a la causa judicial por defraudar 14,5 millones a Hacienda sobre la que llevaba cinco años meditando. La gala se celebró el jueves 16 por la noche. Al día siguiente, por la tarde, la


cantante se reunió en Barcelona con sus abogados, del despacho Molins & Silva, con las ideas muy claras. Les comunicó que quería ser feliz por el bien de sus hijos y que ya no deseaba, como había sostenido hasta ese momento, someterse al juicio. Y les instruyó para que cerraran un acuerdo con las acusaciones (Fiscalía, Abogacía del Estado y Generalitat) que había estado sobre la mesa, en realidad, desde el verano de 2022, cuando una primera negociación acabó en fracaso. Entre el borrador de pacto inicial y el escrito de conformidad sellado el lunes 20 en la Audiencia de Barcelona no hay apenas diferencias. Shakira no lo aceptó entonces porque su expareja, el exfutbolista Gerard Piqué, le insistió en que peleara, y porque prefirió mantener sus opciones abiertas.


Hasta el día después de los Grammy, los abogados preparaban el juicio como si fuera a celebrarse. En el Palacio de Justicia estaban previstas 12 sesiones y la comparecencia de 117 testigos que mantuvieron relaciones profesionales y personales con la cantante entre 2012 y 2014, cuando, según la acusación, ya vivía en Barcelona. La penalista Míriam Company permaneció más de una semana en Miami preparando una declaración que iba a producirse en la primera sesión, el lunes.


La posibilidad de un pacto de última hora, una práctica habitual en los delitos fiscales, nunca se había perdido de vista. Pero el aterrizaje de Shakira en España hizo que esa opción ganara peso. La cantante comunicó a sus abogados sus dudas, más vinculadas a la exposición mediática del juicio y al desgaste para su carrera que al miedo a perder. Tras advertirles de que podía cambiar de opinión en cualquier momento, les pidió que negociaran con discreción el pacto y, a la vez, prepararan a conciencia la batalla por el calendario: la clave del caso fue siempre si pasó en España más de la mitad del año, condición para ser considerada residente fiscal. 


Shakira meditó y, según fuentes cercanas, consultó a personalidades de la música, que le aconsejaron pactar y cerrar un asunto que, según ella misma expresó después, le había “robado” tiempo y tranquilidad. Accedió al pacto a regañadientes y muy a última hora. El pacto de verano de 2022 seguía en vigor. La Fiscalía no iba a moverse de ahí. Si lo aceptaba, bien; si no, también.


Al aceptar el relato de la acusación, Shakira se ha convertido en defraudadora fiscal, pero ha eludido el juicio y ha visto reducida la pena de prisión y la multa. La Fiscalía pedía ocho años y dos meses de cárcel y una multa de 23,5 millones. Con el pacto sellado, modificó su escrito aplicándole una atenuante de reparación del daño, dado que había abonado más de 17 millones: la cuota defraudada y los intereses. El acuerdo deja la pena en tres años de cárcel y una multa del 50% de la cuota defraudada, o sea 7,2 millones. Es, según fuentes judiciales, todo lo que la Fiscalía puede ofrecer en estos delitos. “No ha recibido un trato especial, pero tampoco se ofrecen tratos mejores”, razona Pau Molins, quien hace un año y medio asumió el liderazgo de la defensa. Además del dinero, el otro punto clave del acuerdo era qué ocurría con la pena de prisión. La posibilidad de que Shakira acabara entre rejas era casi imposible. Pero había que ver si la ejecución quedaba suspendida o sustituida por una multa. En penas de prisión inferiores a dos años sin antecedentes, se suele suspender su ejecución con la condición de que no se cometan otros delitos. En este caso, la pena se sustituyó por una multa de 


432.000 euros.


Código Penal


La sustitución ya no la contempla el actual Código Penal, pero estaba en vigor cuando ocurrieron los hechos. Molins opina que esa circunstancia es más ventajosa para su clienta y es el gran logro del pacto. La cantante dispone de una green card que le permite residir en EE UU. Para renovar el permiso, las autoridades exigen un certificado de antecedentes. Shakira Isabel Mebarak Ripoll constará en el registro del Ministerio de Justicia y no podrá cancelar sus antecedentes hasta dentro de tres años. Pero para las autoridades estadounidenses, indican los abogados, la sustitución “facilitará el mejor trato posible”, ya que resulta más asumible que una pena privativa de libertad.


Shakira afronta, además, una segunda causa penal por presunto fraude fiscal en España que acaba comenzar. La Fiscalía se ha querellado contra ella por eludir el pago de seis millones en impuestos en 2018 mediante un “entramado de empresas” que le permitió “simular” la cesión de sus derechos a empresas fantasma. Shakira evitó así incluir una parte de los ingresos millonarios obtenidos gracias a la gira El Dorado. Molins augura que ese proceso tiene “buen pronóstico”. La Fiscalía, de momento, ha pedido a Interpol que se le notifique la querella y la citación. Es previsible que, esta vez, declare como investigada desde Miami y no se desplace a una Barcelona que, en lo personal y lo tributario, solo le brinda ya 


malas noticias.


Shakira, el lunes en la Audiencia de Barcelona, en una captura de la señal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.


Shakira, con dos pleitos tributarios pendientes en España, aceptó a última hora un pacto planteado hace año y medio


Historia de un acuerdo judicial a regañadientes 


JESÚS GARCÍA, Barcelona


EMILIO SÁNCHEZ HIDALGO, Madrid


Lo aceptado es muy similar a lo ofrecido por la acusación ya en verano de 2022 La sustitución de la pena por una multa resulta ventajosa para la artista 


GENTE Y ESTILO DE VIDA


Horizontales. 1. Famosa obra de Rudyard Kipling (cinco palabras, seguido del 12 vertical) / 2. En este mar se refleja Odesa. Informa de quién envía / 3. Polos de chocolate. En 2021 salió de Afganistán. Cibercorreo en inglés / 4. Labren. Sustentan o fundamentan. El signo de la victoria / 5. Acaba en dimisión. Gredos o Guadarrama. 


Especie de preceptora / 6. Sobre él se practican artes marciales. Portuguesa /


7. Parte poética de la moda. Eleven. Vinilo de larga duración / 8. Lo expulsa la uretra. Firme la espalda, en posición… / 9. Roman Polanski, con prisa. ¡Vaya merluza lleva! El sitio de la lumbre / 10. Trinques con cuerda. Se produce al pronunciar sumo por zumo. El quíntuple de X / 11. Para ampliar la moto. Prolonga el tronco / 12. Relativos 


a las ovejas. Fue mellizo de Esaú / 13. Una zona del tendido. Editada, la grabación. Verticales. 1. Algunos lo llaman duende. Individualmente estos soldados son tela / 


2. Ni eso ni escribir puede el pobre iletrado. Ese hijo no es biológico / 3. Coinciden en algo. La gente educada sabe… Cargo público local / 4. Fino humor. Autor de Casa de muñecas / 5. Robot acortado. Desprenda efluvios. Como en Cataluña / 6. En plena algarabía. La chica del mes. Fuese temerario / 7. Emperifollar. Dar el brazo a torcer. La última / 8. Deja a medias. Recipientes de mesa. Abrevian a Jesucristo / 9. La Watson de Harry Potter. Proporciona cohesión. Entre añojo y novillo / 10. Tarzán las usaba para sus desplazamientos. Canaliza inmundicias / 11. Así dicen así los tatos. Histórica conferencia de 1945. Modernista de los sesenta / 12. Ver 1 horizontal. 


Hablaba cual cotorra.


SOLUCIÓN AL ANTERIOR 


Horizontales: 1. Arepas. Heavy… / 2. … Metal. Pétreo / 3. Esnifar. Orad / 4. Reis.


Ruinosa / 5. Isa. Aten. Led / 6. C. Sij. Bull. O / 7. Ar. Decantar / 8. Seco. LSD. Des / 9. Mosca. Ámala / 10. Pon. Acabe. Lr / 11. Atore. Caldea / 12. Cocinad. Vano / 


13. Óseo. Echarás. Verticales: 1. Américas. Paco / 2. Reses. Remotos / 3. Etnias. Conoce / 4. País. Idos. Río / 5. ALF. Aje. Caen / 6. S. Art. Clac. AE / 7. Pruebas. AC DC / 8. He. Inundaba. H / 9. Eton. LT. Melva / 10. Arrollada. Dar / 11. Véase. Rellena / 12. Yodado. Saraos.


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12


1


2 a


3 a a


4 a a 5 a a


6 a a 7 a a 8 a a


9 a a 10 a a 11 a


12 a


13 a


CRUCIGRAMA


La tarde del 11 de noviembre, doña Letizia se enfundó en un jersey de punto rosa fucsia y una cazadora de cuero para asistir a un acto literario en El Corte Inglés de Callao (Madrid). Subió a la planta de libros e hizo la cola como el resto de asistentes para que la periodista Sonsoles Ónega le firmara Las hijas de la criada, premio Planeta de Novela 2023. La aparición sorpresa de la Reina se hizo viral. La lectura del gesto parecía clara. No estaba ahí solo para apoyar a una autora, sino también para respaldar a una amiga que un día antes había recibido una dura crítica en Babelia. “Mi querida Let, la que has liado”, le escribió Ónega en su dedicatoria. 


“De la empresa no hay declaraciones”, responden desde Planeta, tras ser consultados por este periódico sobre el impacto que ha tenido el espaldarazo real en la promoción de la novela de Ónega, quien fue testigo en la boda de don Felipe y doña Letizia. El silencio de la editorial lo llenan otros. Muchos han alabado el gesto y otros —pocos— lo han criticado. 


El guiño de la Reina a la ganadora del Planeta ha vuelto a poner de manifiesto su poder como prescriptora literaria. La revista Vanity Fair dedica la portada de su número de diciembre-enero a su influencia en el mundo cultural, recibiendo elogios de figuras como Ida Vitale, Elvira Lindo y Luis García Montero. “Es una persona culta”, sentencia el director del Instituto Cervantes. La coronación de Letizia como reina cultural es la culminación de un proyecto personal que empezó mucho antes de conocer a Felipe de Borbón.


Ya de pequeña, admiraba la afición por la escritura de su padre, el periodista Jesús Ortiz. Cuando tenía 13 años y asistía al colegio público La Gesta, sacaba notas altas en Lengua y Literatura. Por las tardes, solía hacer los deberes en la emisora donde trabajaba su abuela paterna, María del Carmen Álvarez del Valle. La abuela Menchu, como la llamaba ella, escribía aforismos, ensayos y leía poesía y fue una de sus primeras influencias culturales. También la alentó a dar sus primeros pasos en el periodismo. La Letizia niña llegó a dirigir el programa de radio El Columpio, en el que hablaba a un público infantil.


Cuando tenía 15 años, su familia se trasladó a Madrid. Dejar Oviedo le abrió nuevos horizontes. Prosiguió sus estudios en el instituto Ramiro de Maeztu, donde terminó bachillerato. Allí conoció al profesor Alonso Guerrero, que daba clases de Literatura Española. En las horas libres, el maestro y la alumna se encontraban en la cafetería del instituto para hablar de libros. “Yo discutía mucho de literatura con ella”, explicó Guerrero a Leonardo Faccio en Letizia, la reina impaciente (Debate). Tras nueve años de noviazgo y uno de matrimonio, Guerrero y doña Letizia nunca han dejado de verse. Según le contó a Faccio, de cuando en cuando la Reina esquiva a los periodistas y se reúne a conversar con él en cafés. 


Doña Letizia también destacó durante sus estudios de Periodismo. “Ella tenía hambre de saber”, recordó Fermín Bouza, su profesor de Opinión Pública en la Universidad Complutense de Madrid. “Andaba entre libros, no los leía todos pero los citaba. A ella le removió el mundo ilustrado. Es el mundo que más aprecia”, reveló el sociólogo y escritor a Faccio. Entre 1992 y 1993, hizo prácticas en el periódico asturiano en La Nueva España. No tardó en firmar una sección de reseñas de libros titulada La Brújula. Con 21 años, Letizia Ortiz ya le decía a los españoles lo que debían leer. 


Durante sus estudios de doctorado en Guadalajara (México), consiguió un trabajo en el diario Siglo 21, donde escribía ingeniosas piezas para el suplemento de ocio Tentaciones. Como cuenta Faccio en su libro, citaba a Galdós para recomendar un bar que tenía, según ella, “más importancia en la política que un ministerio”, o evocaba a García Márquez para hablar de otro cuyos cócteles merecían beberse “bien conversados”. Cuando saltó la noticia de su compromiso con el entonces Príncipe de Asturias, en noviembre de 2003, el padre de la periodista hizo una breve declaración en el programa Salsa Rosa:“A mi hija le encanta la cultura, la literatura, es una lectora empedernida”. Unos días después, ella lo confirmaba en la pedida de mano, regalándole el príncipe una edición de 1850 de El doncel de don Enrique el doliente, de Mariano José de Larra. La obra se convirtió en un superventas.


David Rocasolano, primo de la Reina, considera “un mito de la prensa lacaya” que doña Letizia sea una voraz lectora. “Mi prima no ha leído jamás otra cosa que periódicos, algún best-seller tipo Grisham o los libros que le obligaron a leer en el colegio y la facultad”, afirmó en su libro, Adiós, princesa (Akal, 2013). Pero como dijo Anna Caballé, autora de El feminismo en España, a Faccio, “la mujer culta se ha visto estigmatizada de 1.000 maneras en España por la cultura popular”. La escritora y crítica literaria no tiene dudas sobre las genuinas inquietudes culturales de la Reina y sobre la influencia que ejerce en el español de a pie. “Me encanta el interés que muestra por la cultura y cómo lo ejerce de una forma transversal”, explica Caballé. “Su poder de irradiación es indiscutible, pero, como digo, me gusta que lo ejerza con naturalidad, sin imponerse”, continúa.


Realidad o espejismo, el poder de doña Letizia en la cultura está a la vista. Su visita a la Feria del Libro de Madrid es una de las citas más esperadas por libreros y editores. Este año, pasó por la caseta de la librería Mary Read, especializada en el colectivo LGTBI y transfeminismos, donde adquirió El fin de la novela de amor, de Vivian Gornick, figura clave de la segunda ola del feminismo. 


“La Reina ha encontrado la forma, o las formas, de darse a conocer”, concluye Caballé. Por los libros que lee la conoceréis. 


El espaldarazo de doña Letizia a Sonsoles Ónega, ganadora del último Premio Planeta, pone de manifiesto su influencia en el mundo cultural La Reina, prescriptora literaria 


TARKUS


La reina Letizia, en mayo en la Feria del Libro de Madrid. / ISABEL INFANTES (EFE)


Ir a S MODA


Las páginas que hablan


de nuestro momento


Una mirada universal a la cultura y las tendencias desde la diversidad y la inclusión. Descubre cada mes en la revista nuestra selección 


de los temas y personajes más relevantes visitando


smoda.elpais.com y apuntándote a su newsletter Lo raro es vivir. 


Su visita a la Feria del Libro de Madrid es una de las citas más esperadas


En ‘La Nueva España’ firmaba reseñas. En sus prácticas, 


ya sugería lecturas


MARTÍN BIANCHI, Madrid


PASATIEMPOS TIEMPO INDICADORES MEDIOAMBIENTALES


Combinación ganadora del sábado: 21-35-36-42-43-46 (C 19, R 5) 


SUPER ONCE


© 2023 Conceptis Puzzles.


22084 SERIE 015


LOTERÍA PRIMITIVA


BONO LOTO


Complete el tablero de 81 casillas (dispuestas en nueve filas y columnas) rellenando las celdas vacías con los números del 1 al 9, de modo que no se repita ninguna cifra en cada fila ni en cada columna, ni en cada 


cuadrado.


SOLUCIÓN AL ANTERIOR 


TRÍPLEX DE LA ONCE: 065


Blancas: H. Niemann (2.659, EEUU). Negras: V. Ivanchuk (2.653, Ucrania).


Defensa Petrov (C42). Torneo de la Paz (3ª ronda). Zagreb (Croacia), 24-11-2023.


Como era lógico suponer, Hans Niemann está jugando mejor tras algunas semanas de descanso, y su 


Elo está subiendo. Un buen ejemplo: 1 e4 e5 2 Cf3 Cf6 3 C҂e5 d6 4 Cf3 C҂e4 5 d4 d5 6 Ad3 Cc6 7 0-0 Ae7 8 Cbd2 C҂d2 9 A҂d2 Ag4 10 c3 0-0 11 h3 Ah5 12 g3 Dd7 13 Rg2 Ag6 14 Af4 A҂d3 15 D҂d3 Ad6 16 Cg5 (novedad) 16... g6 17 A҂d6 


D҂d6 18 Tae1! Tae8 (dos pequeñas ventajas blancas: iniciativa para atacar en el ala de rey, y su monarca está mejor dispuesto para viajar hacia el 


centro si se cambiaran las damas) 19 h4! Cd8


20 h5 Ce6 21 Cf3! (el bando que ataca no contribuye a la defensa simplificando la posición) 21... c6 22 Th1 g5 (las máquinas prefieren 22... Cg7?!, pero Ivanchuk pensó probablemente que era demasiado pasivo) 23 Ce5 h6 (el problema de ser muy activo con 23... f5?! 24 h6 f4?! es que las negras no amenazan nada; por ejemplo, 25 Th5 Dd8 26 b4 Rh8 27 a4, con enorme ventaja) 24 Df5 Cg7 25 Dd7! (Niemann detecta que la dama es la principal defensora, y que cambiándolas, así como un par de torres, la presión blanca acabará siendo insoportable) 25... D҂d7 26 C҂d7 T҂e1 27 Cf6+ Rh8 28 T҂e1 Ce6 29 Te5! (Niemann tiene un plan ganador claro) 29... a5 30 Cg4 Rh7 (diagrama) (no está claro cuál es el plan preciso contra Rg7 tras la maniobra Ce3-Cf5+, pero probablemente pasa por llevar el rey a 


f5 y buscar el mejor momento para romper en f4 o c4) 31 Tf5! Rg7 32 Tf6 Th8 33 a4 b6 34 f4!


g҂f4 35 g҂f4 Tc8 (no se pueden defender a la vez las debilidades en c6 y h6; por ejemplo:


35... Cd8 36 f5, y no hay buenas jugadas) 36 f5 Cg5 37 T҂h6 Ce4 38 Rf3 Tc7 39 Rf4 Cd2


40 Td6 Cc4 41 h6+ Rh7 42 Td8, e Ivanchuk se ahorró la agonía.


Combinación ganadora del sábado: 1-5-12-14-40-41 (C 20, R 2) JOKER 3124031


SUDOKU


Niemann empieza a remontar


Alicante


Murcia


Valencia


Castellón Tarragona


Barcelona


Girona


Lleida


Huesca


Pamplona


San Sebastián Bilbao Oviedo


León


A Coruña


Lugo


Ourense


Pontevedra


Zamora


Salamanca


Cáceres


Lisboa


Oporto


Coimbra


Faro


Ciudad Real


Albacete


Ceuta Melilla Málaga


Cádiz


S.C. de Tenerife


Las Palmas de G. C.


Granada


Almería


Sevilla


Huelva


Jaén


Córdoba


Cuenca


Toledo


Badajoz


Madrid


Ávila


Guadalajara


Segovia


Soria


Logroño 


Valladolid Palencia


Santander Vitoria


Burgos


Zaragoza


Teruel


Palma


Madrid


París


Berlín


Roma


Estambul


Estocolmo


Varsovia


Budapest Viena


Helsinki Oslo


Atenas


Londres


/


/


/


/


/ /


/


/


/


/


/


/


/


/ /


/


/


/


/


/


/


/ / /


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


/


Partes por millón (ppm) en la atmósfera


Fuente: NOAA-ESRL CONSULTE MÁS CIUDADES https://elpais.com/especiales/ranking-de-temperaturas/


Fuente: World Air Quality Index


Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica


Año actual Media 10 años DUERO


Año actual Media 10 años TAJO


Año actual Media 10 años GUADIANA


Año actual Media 10 años GUADALQUIVIR Año actual Media 10 años SEGURA


Año actual Media 10 años JÚCAR


Año actual Media 10 años


EBRO


MAÑANA TARDE NOCHE MÁLAGA BARCELONA BILBAO MADRID SEVILLA VALENCIA


BARCELONA BILBAO MADRID MÁLAGA SEVILLA VALENCIA Promedios desde 1926 Desde 1947 Desde 1920 Desde 1942 Desde 1951 Desde 1937 


Mala Aceptable Buena


Promedio mínimas 


Promedio máximas Mínima Máxima 


Nivel seguro Hace 10 años Hace un año 


La semana pasada


350


Europa


Ámsterdam Atenas


Berlín


Bruselas Budapest Dublín


Estambul Estocolmo Fráncfort Ginebra Londres Moscú


Oslo


París


Praga


Roma


Viena


Mundo


Buenos Aires Bogotá


Caracas


Chicago


La Habana Lima


México


Miami


Nueva York Pekín


Rabat


Río de Janeiro Tokio


San Francisco Sant. de Chile 


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


°C


% % % % % % % % % % % % % %


17 5


17 2


22 19


11 3


20 8 16 6


16 5


16 9


12 1


14 3


18 0


13 3


12 5


20 10 10 19


19 12


8 18


18 7


17 1


20 6


8 20


16 4 11 3 13 0


14 2


15 4


20 6


11 2


15 3 14 1


21 12 14 4


18 0


17 7


16 3


11 1


2 16


21 -1


19 8


2 18


19 3


16 2


19 -1


14 3


19 12


19 5


15 12


14 1


20 11


16 1


11 2


19 8


22 17


21 14


19 7


14 4


56,3 50,5 56,7 45,7 25,3 49,6 18,7 45,6 19,8 33,8 46,1 39,1 51,9 56,3 Última


395,26 418,38 421,21 421,47 15


12


12,9


7,4


13


0


14,3


6,6


11


1


11,2


4,8


20


10


18,8


11,1


20


6


18,7


8,6


19


8


18,1


9,1


28 18 17 25 20 5


9


28 23 22 30 


2 29 19 29 2


14 0


7


-1 -2 7


5


5


-2 18 10 3


7


1


14 8


14


8


7


19


10


-4


1


22


8


17


22


-1


18


8


18


-1


4


-2


2


-4


-7


2


0


1


-6


3


7


-2


4


-2


5


3


Encontrará soluciones, pistas y juegos


para ordenador en www.sudoku.com 


Sigue el dominio de las altas presiones con un anticiclón situado al suroeste de Portugal y otro en el oeste de Francia. El extremo de un sistema frontal, poco activo, asociado a una borrasca situada sobre las islas Británicas alcanzará por la tarde el norte de Galicia provocando un progresivo aumento de la nubosidad con precipitaciones por la tarde-noche por el noroeste de la comunidad. Nubosidad abundante de madrugada con algunas lloviznas en el litoral central de Cataluña disminuyendo la nubosidad según avance la mañana. Poco nuboso gran parte de la jornada en el este del Cantábrico, de Valencia, Murcia, sur y este de Andalucía con nubes altas por la tarde. En el resto, cielo parcialmente nuboso, con nubes altas por la mañana en las dos Castillas, zona centro, Cantábrico occidental, oeste de Extremadura aumentando la nubosidad por la tarde desde el oeste. Intervalos nubosos en Canarias. Bancos de niebla en comarcas de Castilla y León, Extremadura, Cantábrico y Galicia. Descenso de las temperaturas diurnas.


AJEDREZ


SUELDAZO DEL SÁBADO


Combinación ganadora del sábado: 1-3-7-8-9-11-12-13-14-23-26-35-39- 47-48-61-70-73-74-80 


Aumento de nubes desde el oeste peninsular hacia 


el interior


Posición tras 30… Rh7.


SORTEOS


MUY DIFÍCIL


LEONTXO GARCÍA


Más pasatiempos en juegos.elpais.com


8 7 6 5 4 3 2 1 a b c d e f g h


PANTALLAS


En la sede de la productora Ganga se reúnen Imanol Arias, Ana Duato y el productor Miguel Ángel Bernardeau. La entrevista tuvo lugar el lunes, cuando aún quedaban 10 días para la emisión del capítulo de 85 minutos que cerrará Cuéntame cómo pasó. Será el próximo miércoles en La 1. Arias y Duato no necesitan presentación. Sus rostros han quedado ligados para siempre a los de Antonio Alcántara y Mercedes Fernández. Bernardeau es el autor de la idea original sobre la que se construyó la serie y su productor ejecutivo, además de marido de Duato en la vida real. Esta es la primera entrevista que conceden los tres juntos en los 22 años que ha durado la serie. A la cita se unirán, después, el director Agustí Crespi, con más de 120 capítulos de Cuéntame en su currículum y vinculado a la serie desde su concepción, y el guionista Jacobo Delgado, coordinador de la última tanda de episodios y en Cuéntame desde su segunda temporada.


En una de las paredes de la sala hay una representación de los más de 80 galardones que ha recibido la serie. Al instante, empiezan a surgir anécdotas. Como el recuerdo de momentos con Tony Leblanc, Fernando Fernán Gómez, Enrique San Francisco y tantos otros grandes nombres del cine español que han pasado por la serie emblema de TVE. O cómo se inspiraron en el madrileño barrio de Valdezarza, vecino a la sede de la productora, para la estética de San Genaro. O las vueltas que dieron por La Mancha hasta dar con los lugares que, en la ficción, harían las veces de Sagrillas, el pueblo de los Alcántara.


Duato llega a la cita con una foto en la que aparecen los dos actores caracterizados como Severo Ochoa y su esposa, Carmen García Cobián, para la miniserie sobre la vida del Nobel que TVE emitió en 2001. Y aflora otra anécdota: Ana Duato no iba a interpretar a Mercedes Fernández originalmente, sino otra actriz que no quiso vincularse a un proyecto que nació con idea de durar largo tiempo. Aunque Duato no daba, en principio, el perfil pensado para Mercedes ni físicamente ni en edad, aquella foto con ella envejecida los convenció de que sí podría ser Merche. 


“Yo quería hacer una serie sobre nuestra niñez, mi familia, el barrio…”, recuerda el productor Miguel Ángel Bernardeau. “Un fin de semana nos escapamos al parador de Altea [en Alicante, los guionistas] Patrick Buckley, Eduardo Ladrón de Guevara y yo, y ahí les conté la serie y salió un primer borrador que fue algo muy parecido a lo que estrenamos”. Desde que esa idea se plasmó en un papel hasta que se llevó a la pantalla pasaron ocho años en los que la serie estuvo circulando por despachos sin que nadie le diera luz verde. “La gente no quería acordarse de aquella época, de Franco y tal. Lo aprobaron en TVE y tuvimos que montar la serie en dos meses. Ese año hicimos 32 episodios, que acabaron nominados a los Emmy en 2002”, continúa el productor.


Lo que empezó siendo la historia personal del productor, terminó siendo la de una sociedad entera. “Yo le hablaba a Imanol de mi padre, que era cojito, e incluso hablamos de si Antonio debía ser cojito. Pero lo bonito ha sido el viaje de mi padre al suyo, que es a quien finalmente ha interpretado, y su padre y el mío se funden con el de muchos españoles. Esa es la grandeza de la serie, que se ha convertido en una creación colectiva, única e irrepetible”, añade el productor. 


El director Agustí Crespi recuerda el proceso de casting de los miembros jóvenes de la familia y los niños. “Hubo quien pensaba que para hacer un niño de siete años debías tener a uno de diez y luego Tito Fernández [otro histórico director de la serie] y yo estábamos empeñados en que tuviera la edad real. Había unos chicos de 10 años con mucho talento, y luego había un niño de ocho años, Ricardo [Gómez], que era Marlon Brando. Acertar con Ricardo fue uno de los grandes aciertos de la serie”. 


Ana Duato se muestra tremendamente orgullosa de la evolución de Mercedes Fernández y la posibilidad de reflejar a tantas mujeres a través de ella. “Tito Fernández, que creía mucho en este personaje, siempre decía que Merche era quien más podía evolucionar y cambiar”. Arias toma la palabra: “Hay algo en ti que destila que Mercedes es capaz, le has dado al personaje una capacidad que igual con otra actriz habría costado más. Al final, los personajes se han basado en nuestras habilidades comunicativas para evolucionar”, dice el actor.


Crespi, que ha dirigido episodios desde la primera hasta la última temporada, recuerda cómo en sus inicios era una especie de “sitcom desarrollada”, rodada con un sistema más teatral, con guiones más disparatados. Esa fue la fórmula durante siete temporadas hasta que la evolución de la ficción televisiva los hizo progresar. “Fuimos cambiando las tecnologías para que la imagen cambiara, buscando algo más naturalista, más realista”.


Cuéntame ha sobrevivido a cambios de Gobierno, crisis en RTVE, idas y venidas de actores y a varios terremotos internos. Resistir 22 años en la televisión no es sencillo. Y más en la televisión pública. “Sin duda, es un milagro, y es para hacer una serie aparte. Desde cómo se aprobó hasta cómo ha terminado, que también ha sido… digamos que bastante conflictivo. Pretendían que terminara con una tv movie [un largometraje televisivo] y yo dije que no”.


Antes de este final, Cuéntame ya pasó por un momento crítico. “Sí, con el conflicto de Hacienda”, dice Bernardeau refiriéndose al caso por el que Arias, Duato y Bernardeau fueron citados en 2016, y posteriormente procesa- 


dos, por supuesto fraude fiscal.


Hacienda


“Fue un conflicto que aprovechó la competencia para hacer[lo parecer] más gordo y que se convirtiera en un problema para la cadena. Estuvimos a punto de irnos a Antena 3. Finalmente la cadena acabó renovando. Queríamos continuar en TVE y seguimos aquí porque me empeñé yo. En esta casa cambian los puestos y pasa mucha gente, también mucho tonto y tonta, pero con el resto de la casa tenemos una relación maravillosa. Hubiera sido injusto”, continúa el productor. 


Los avatares políticos tampoco han podido con la serie. “Una pregunta que nos suelen hacer es si los guionistas recibimos indicaciones ideológicas. Y, sorprendentemente, jamás me ha llegado una indicación ni una sugerencia. Es curioso, porque al final se habla de política en todos los capítulos, y eso no es habitual en España, donde se hacen poquísimas series políticas porque quienes deciden tienen miedo a pisar callos. Cuéntame durante 20 años ha estado pisando callos”, dice Delgado. “En las primeras temporadas me decían: ‘Me encanta esa serie en la que trabajas, pero es muy roja’. ‘Me encanta esa serie que hacéis, pero es muy facha’. Eso quería decir que estábamos donde teníamos que estar. Es una serie sobre la reconciliación”, rememora Crespi.


Ahora, la ficción que ha contado nuestra historia para terminar convirtiéndose en historia se despide. “Yo creo que es más que una serie, es casi patrimonio nacional”, dice Ana Duato. “Ha sido como esos ríos largos que nacen en Teruel y desembocan en Portugal, con momentos en los que están secos, secos, y luego no sabes cómo lo hacen pero resurgen”, añade Arias. “Mis hijas tenían cinco y siete años cuando empezamos. Cuéntame era algo que yo hacía pensando que unas semanas después estaría viéndolo con ellas un jueves y sería una manera de comunicación con ellas y de enseñarles el mundo en el que he vivido”, dice Crespi. “Hace años que Cuéntame dejó de ser una serie más para ser 


patrimonio cultural de los españoles”, remata Delgado.


La historia de los Alcántara concluye el miércoles tras 22 años en televisión. “Ya es casi patrimonio nacional”, destaca Ana Duato


Adiós a ‘Cuéntame’, la serie


que ha narrado la España reciente


La propuesta


circuló ocho años por despachos


antes de aprobarse “Jamás me han


dado una indicación ideológica”, afirma un guionista


Miguel Ángel Bernardeu, flanqueado por Ana Duato e Imanol Arias el lunes en Madrid. / JAIME VILLANUEVA


NATALIA MARCOS, Madrid


Miembros del equipo de Cuéntame, en una imagen de 2003 de Ganga.


PANTALLAS


Imprescindibles analiza el proceso creativo de Blanca Portillo. Participan amigos y compañeros de profesión como Asier Etxeandia y Emma Suárez; directores de teatro como Andrés Lima, José Luis Gómez, Jorge Lavelli y Juan Mayorga; y directores de cine como Pedro Almodóvar e Icíar Bollaín. Todos se hacen cómplices del espacio creativo que habita en Blanca Portillo.


Otro alarde de singularidad de Shyamalan, que se muestra de nuevo como un cineasta casi de otro tiempo. El incidente, que arranca con una escalofriante cadena de suicidios en masa en un demoledor primer tramo de metraje, abandona la explicitud en favor de la sugerencia y maneja unas imágenes implacables. 


El Mundial de MotoGP se resuelve este fin de semana con el aspirante madrileño Jorge Martín buscando el milagro ante el vigente campeón, el italiano, Pecco Bagnaia, que le aventaja en 21 puntos y puede repetir corona. Emoción asegurada desde el circuito de la Comunidad Valenciana Ricardo Tormo de Cheste. Empezará a las 15.00, pero des- 


de las 11.30 La 1 ofrece las otras cat egor í asdelMundi al .


L


a casualidad es más elocuente que los argumentos, y para explicar cómo está el percal en la tele patria basta con poner en la misma frase dos noticas que han sucedido a la vez: el fichaje de Carlos Franganillo por Telecinco y el de Rocío Carrasco por Televisión Española. Los caminos del talento no son inescrutables, pero sí retorcidos. Quién nos iba a decir que llegaría un día en el que sería Telecinco la que buscase el rigor y la elegancia, y que TVE regatearía por los escombros de Sálvame. A ver si ahora quien se mira en el espejo de la BBC va a ser Mediaset. Este final sí que no lo vimos venir. Se marcha Franganillo a Fuencarral, y yo me lo imagino caminando desde Torrespaña con esos andares que lo han hecho célebre, esa cadencia de gentleman, ese aplomo de quien persigue la verdad y domina las claves. Qué maravilla de periodismo peripatético ha cultivado Franganillo. Cuando llegó al Telediario, ya sabíamos que los presentadores tenían piernas, pero tuvo que venir él a descubrirnos que sabían usarlas así de bien y que podían hacer de su propia locomoción una puesta en escena de lo creíble y una marca de seriedad y compromiso. A Franganillo se le queda pequeño el plató y necesita contar el mundo desde el mundo mismo, como decía Unamuno que había que ejercer el patriotismo, con las suelas.


Se lleva ahora toda su percha a Mediaset, y TVE se queda con Rocío Carrasco, lo que significa que España entera pierde: es como si nos privatizasen un cachito de patrimonio nacional. Creían en el ente que Carlos Franganillo siempre regresaría a Torrespaña tras el directo, pero esta vez se ha ido y no ha vuelto. Quizá lo dieron por seguro, no pensaron que sus paseos le llevarían tan lejos. Le van a echar mu- 


cho de menos.


‘El incidente’ ‚‚‚


Cuatro, 15.40


‚ Entretenida ‚‚ Interesante ‚‚‚ Buena y Cinéfilos


Blanca Portillo, en


‘Imprescindibles’


La 2, 21.25


Desenlace de


MotoGP La 1, 15.00 PROGRAMACIÓN


EN ANTENA SERGIO DEL MOLINO


Franganillo:


andares


Miguel Ángel Palomo


Ahora con EL PAÍS recibe la revista 


mensual TintaLibre


EL PAÍS e infoLibre se unen en esta nueva era de TintaLibre donde la crónica, el humor, sus {#7f}rmas y los temas exclusivos acercan cada mes el periodismo de cultura y pensamiento.


SUSCRIPCIÓN DIGITAL ANUAL A EL PAÍS + PDF TintaLibre


+ TintaLibre a domicilio (11 números) 


SUSCRIPCIÓN EL PAÍS FIN DE SEMANA Suscripción digital a EL PAÍS


+ EL PAÍS DIGITAL de lunes a domingo + EL PAÍS en papel en {#7f}n de semana + Suplementos


+ TintaLibre cada mes


1 € primer mes (después 14 €/mes)


22 €/mes


CONSÍGUELO AQUÍ


Si ya eres suscriptor y estás interesado,


llámanos al 914 400 135


RECOMENDACIONES


The Happening. EE UU, 2008 (90 m.). Dir.: M. Night Shyamalan. Intérpretes: Mark Wahlberg, Zooey Deschanel. 


12.30 Liga Endesa. ‘Real Madrid-MoraBanc Andorra’. (SS). 14.30 Luz en la oscuridad. ‘El niño pintor’. El 6 de abril 1987, en Málaga, David Guerrero sale de su casa y desaparece. A sus 13 años, es un niño prodigio de la pintura. (SS).


15.30 Ilustres Ignorantes. ‘Donaciones’. (SS).


16.00 Copa Davis Finals. ‘Final Individual 1’. (SS).


la’. Berto cuenta los entresijos de su serie “El otro lado”. Pucho demuestra su gran pulso ante situaciones difíciles y Aitana se enfrenta al análisis de sus fotos de Instagram. (SS). 1.15 El Día en las Carreras F1. ‘GP Abu Dabi’. (SS).


2.15 NFL. ‘Los Angeles Chargers-Baltimore Ravens’. (SS). 5.45 ¿Cómo lo haríamos hoy?. ‘Estatua de la Libertad’. (SS). 


10.25 DeportePlus+ con Lucía Villalón . (SS).


11.25 Informe+. ‘María Jesús Rosa, derecho a boxear’. A finales de los años 90 el boxeo femenino no era legal en España. Las mujeres que practicaban este deporte recibían, menosprecios y la negativa a cualquier solicitud de una licencia profesional. (SS). 12.15 Liga Endesa. ‘Previa Real Madrid-MoraBanc Andorra’. 


6.30 ¿Cómo lo haríamos hoy?. ‘Stonehenge’. (SS).


7.15 Encuentros. ‘Marián Álvarez y Alberto Rodríguez’. (SS). 8.00 Documental. ‘Rinoceronte: el último unicornio’. (SS). 8.55 Cine. ‘Los Minions’. Desde el principio de los tiempos los Minions han servido a los peores villanos. Ahora, tendrán que servir al jefe más malvado si quieren sobrevivir. (SS). 


18.15 DeportePlus+ Domingo . 18.30 Copa Davis Finals. ‘Final Individual 2’. (SS).


20.45 DeportePlus+ Domingo. ‘Segunda Parte’. (SS).


21.00 Copa Davis Finals. ‘Final Dobles’. (SS).


23.00 DeportePlus+ con Juanma Castaño . (SS).


0.15 Martínez y hermanos. ‘Berto Romero, Aitana Sánchez 


Gijón y Pucho de Vetusta MorCo op pa a Da av vi is s. .


Movistar Plus+


6.00 Noticias 24h. (SS).


11.30 Motociclismo Campeonato Del Mundo De MotoGP. ‘Gran premio de Comunidad Valenciana’. (SS).


16.00 Festival de Eurovisión Junior 2023. Niza acogerá la final de la 21ª edición del Festival de Eurovisión Junior. 16 países lucharán por alzarse con el ‘mini’ micrófono de cristal y el honor de escribir su nombre en la historia del certamen. 18.30 Cine. ‘El diario de Noa’. A pesar de ser de dos ambientes sociales muy diferentes, Noah y Allie se enamoraron profundamente antes de ser separados por sus padres y la guerra. (SS).


20.30 Aquí la Tierra. (SS). 21.00 Telediario . (SS). 


22.05 Cine. ‘Geostorm’. Un ingeniero diseñador de satélites se ve obligado a formar equipo con su hermano, con quien no se habla, y viajar al espacio para solucionar un grave problema que puede provocar una tormenta artificial de proporciones épicas. (12).


23.45 Cine. ‘El otro guardaespaldas 2’. Michael Bryce, que ha perdido su licencia de guardaespaldas, deberá enfrentarse a una misión para garantizar la paz y la estabilidad en Europa. 1.20 Cine. ‘Otra terapia peligrosa: ¡Recaída total!’. (12).


6.05 La 2 Express. (SS). 6.10 That’s English. (SS). 6.40 UNED. (SS).


7.35 Espiando en la manada. 8.25 Los conciertos de La 2. 9.15 Shalom. (SS).


9.30 Medina en TVE. (SS). 9.45 Buenas noticias TV. (SS). 10.00 Últimas preguntas. (SS). 10.25 Testimonio. (SS).


10.30 El día del Señor. (SS). 11.30 Pueblo de Dios. (SS). 12.00 Ruralitas. (SS). 12.50 La 2 Express. (SS). 13.00 Flash moda. (SS). 13.30 RTVE responde. (SS). 14.00 Zoom Tendencias. (SS). 14.30 La 2 Express. (SS).


14.40 Las recetas de Julie. (SS). 15.35 Saber y ganar . (SS). 16.20 Masái Mara. (SS).


17.10 El bosque místico de Alemania. (SS).


18.00 Planeta selva. (SS). 18.30 Espiando en la manada. 19.20 Cuaderno de campo. ‘Gineta’. (SS).


19.55 Un país mágico. ‘Ferrol’. 20.55 De seda y hierro. (SS). 21.25 Imprescindibles. ‘Blanca Portillo. Bajo Tu Nombre’. (SS). 


22.30 Versión española. ‘Un día más con vida’. Relato autobiográfico de Ryszard Kapuscinski, que narra los últimos días de Angola como colonia. (12). 23.49 Versión española. ‘Coloquio’. (SS).


0.25 Documental. ‘Rol & Rol’. 


6.00 Minutos musicales. (SS). 6.30 Remescar cosmética al instante. (12).


7.00 Pelopicopata. (SS). 8.30 Los más... Espacio musical protagonizado por los mejores videoclips y las últimas novedades. (SS).


13.00 Cocina Abierta con Karlos Arguiñano. (SS).


13.55 La ruleta de la suerte. Presenta Jorge Fernández. (SS). 15.00 Noticias Antena 3. (SS). 15.45 Deportes Antena 3. (SS). 15.55 La previsión del tiempo . 16.00 Cine. ‘Seducida por el peligro’. Charlotte es una profesora de instituto que conoce a un atractivo joven e inicia un breve romance con él. (12). 17.50 Cine. ‘Víctima del éxito’. 19.20 Cine. ‘Amigas inseparables’. Después de que Jess se divorciara de su esposo maltratador, Katie ha sobreprotegido a su amiga en lo que respecta a su vida amorosa. (12). 21.00 Noticias Antena 3. (SS). 21.45 Deportes Antena 3. (SS). 21.55 La previsión del tiempo . 


22.10 Secretos de familia. Un caso de asesinato provocará que los caminos del fiscal Ilgaz y de la abogada Ceylin se crucen. En este cruce de destinos, sus vidas cambiarán para siempre en la búsqueda de la verdad. (12).


3.00 Live Casino. (18). 


7.00 Mejor llama a Kiko. (SS). 7.30 ¡Toma salami!. (SS). 8.25 Volando voy. ‘El camino Lebaniego (Cantabria)’. Jesús 9.40 Iumiuky. (SS).


9.45 Volando voy. ‘Pola de Gordón, Alto Bresnega (León)’. (7). 11.15 Viajeros Cuatro. ‘Cádiz’. 12.05 Planes Gourmet. (SS). 12.10 Viajeros Cuatro. ‘Cádiz’ ‘Melbourne y Tasmania’. ( 16). 13.55 Cuatro al Día (Fin de Semana). ‘1ª edición’. (7).


14.55 Eldesmarque Cuatro . (7). 15.25 El Tiempo Cuatro . (SS). 15.40 Cine. ‘El incidente’. (12). 


17.20 Cine. ‘Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso’. Clary Fray es una adolescente aparentemente normal que descubre que forma parte de un largo linaje de guerreros mitad ángel mitad humano. (12). 19.55 Cuatro al Día (Fin de Semana). ‘2ª edición’. (7).


20.55 Eldesmarque Cuatro . 21.10 El Tiempo Cuatro . (SS). 21.20 First Dates. (12).


21.35 Cuarto Milenio. Un megalito construido hace miles de años en el yacimiento arqueológico de Gunung Padang en Indonesia podría ser la pirámide más antigua del mundo, según afirma un estudio científico. (12).


0.25 Inmunofitness. La salud tambien se entrena. (SS). 0.45 Cuarto Milenio. (SS). 


7.10 Enphorma. (SS). 7.25 ¡Toma salami!. (SS). 7.55 Mejor llama a Kiko. (SS). 8.30 Got Talent España. Momentazos. (SS).


9.40 Got Talent España. Una cantante a quien la música le ha ayudado a afrontar un trastorno alimenticio o la actuación de un productor musical con varios números uno en España. 13.15 Socialitè. Informativo del corazón, conducido por María Patiño, que repasa de forma amena las noticias de la crónica social y toda la actualidad sobre las ‘celebrities’. (16). 15.00 Informativos Telecinco . 15.35 Eldesmarque Telecinco . 15.45 El Tiempo Telecinco . 16.00 ¡Fiesta!. Magacín presentado por Emma García en el que los fines de semana se convierten en una ‘Fiesta’. (SS). 


21.00 Informativos Telecinco noche . Presentado por Ángeles Blanco. (SS).


21.30 Eldesmarque Telecinco . 21.45 El Tiempo Telecinco . 22.00 GH VIP. El debate. Carmen, Jessica, Laura, Michael y Pilar. De los cinco nominados de esta semana, la lista se reducirá a solo tres candidatos a la expulsión con la salvación de los dos menos votados. (16). 1.55 Casino Gran Madrid Online Show. (18).


2.20 ¡Toma salami!. (SS). 


6.00 Remescar cosmética al instante. (12).


6.15 Bestial. (SS).


8.30 Como el perro y el gato. Espacio dedicado a las mascotas y a su tenencia responsable. 9.00 ¿Qué me pasa doctor?. 10.20 Zapeando. Programa presentado por Dani Mateo que, junto a su grupo de colaboradores, comenta la actualidad televisiva con humor. (7). 11.20 Equipo de investigación. Presentado por Gloria Serra. 14.00 Noticias La Sexta. (SS). 


15.30 La Roca. presentado por Nuria Roca, este domingo nueva entrega con la actualidad y el entretenimiento, con Adrián Lastra y Alejandro Jato, para promocionar la serie ‘Jesucristo Superstar’. En clave social, se abordará el juicio al que se enfrenta Daniel sancho en tailanda. El lunes vuelve a los juzgados ya que el fiscal presentará todas las pruebas que s ehan encontrado contra él. (12). 20.00 Noticias La Sexta. (SS). 21.30 Salvados. ‘Imserso, rebeldes sin pausa’. (7).


1.00 Encarcelados. 2.500 españoles permancen encarcelados en prisiones extranjeras, muchos de ellos responsables de delitos vinculados con el tráfico de drogas. (16).


2.15 Pokerstars Casino. (18). 2.55 Live Casino. (18).


La 1 La 2 Antena 3 Cuatro Telecinco La Sexta


E j e m


p l a r i m


p r e s o


e n


p a p e l d e


o r i g e n


s o s t e n i b l e


Llega al centro de Madrid desde la estación de Atocha y después volverá en tren a Galicia, donde vive con su pareja y sus dos hijos, de 11 y 13 años. No se queda. Ya vivió tres lustros la locura de la capital antes de volver a su tierra, mitad por añoranza, mitad por militancia. A pesar de que su rostro, su cuerpo, su pelo, su voz, son los de Ramona, su personaje en Matria, una mujer de pueblo que cuida de todos menos de ella, la María Vázquez actriz lleva 25 


años robando plano en escena. ¿Cuánto trabajo le lleva pare- 


cer tan natural en pantalla? 


Mucho, y me gusta reivindicarlo. Para Matria me tiré un año trabajando en las bateas, hablando con mujeres de las conserveras para empaparme de su habla y de 


su espíritu. Me lo he currado.


Se echa la historia a la espalda. Me siento coautora de la película. El director, Álvaro Gago, es generoso, hemos trabajado mucho juntos y tiene una manera de trabajar tan bonita que incluye a 


todo el equipo como cocreadores.


¿Eso no sucede siempre? Para nada, las actrices hemos soportado maltrato: una forma de trabajar basada en gritarte, faltarte al respeto, creyendo que iban a sacar lo mejor de ti. He llorado muchísimo en los baños. Menos mal que las generaciones nuevas vienen con otro tipo de masculini- 


dad, menos de medirse la pirola.


¿Cómo elige sus personajes? Los personajes me eligen a mí. Vivo en un pueblo, no necesito mucho para vivir, entonces, dentro de mis posibilidades, elijo a los 


que creo que puedo aportar algo. Después de Ramona, ¿se ve ha- 


ciendo de una pija millonaria? 


Si la película me interesa, sí. Pero tengo un prejuicio con los ricos que me tengo que mirar: si se han hecho tan ricos, por algo 


chungo será, y no siempre es así.


¿Siempre fue tan peleona? Desde el cole. Me echaban de clase por feminista, porque reivindicaba poder jugar al fútbol, aunque no me gustara. Eso también es un defecto, porque a veces soy 


brusca. Estoy aprendiendo. ¿Cómo sentó en casa que se 


fuera a Madrid a estudiar danza? 


Tenía 18 años y ya había abierto el camino mi hermana, guionista, que vivía allí. La otra es restauradora. Cuando yo, la pequeña, dije que quería ser actriz, mi padre 


soltó: “Ni una normal” [ríe].


¿Por qué no es hoy bailarina? No era lo mío. Sacaba suficientes en técnica y sobresaliente en expresión. De niña, cuando me castigaban, me encerraban en el baño, y, allí, frente al espejo, jugaba a ser otras. Yo ya he ganado el 


Goya y el Oscar en ese espejo.


¿Y hoy, le gusta lo que ve? Me cuesta. Es una asignatura pendiente. Tengo esa cosa de las actrices, la sensación de vivir bajo una lupa. Ahora me obligo a mi- 


rarme, gustarme y decir: quiérete. Pero si su cuerpo es su instru- 


mento de trabajo, su templo. 


Sí, pero tengo un poco de tara ahí. Vengo de la danza clásica, donde te vendaban los pechos, no comías antes de los exámenes, y nunca tuve un cuerpo de palo. Hay cosas de la infancia que te marcan. Ahora aprendo mucho 


de mi hija, que es una disfrutona. Ramona cuida de todo el mun- 


do menos de ella. ¿Por qué? 


Porque no se quiere, no le han dejado quererse y le han hecho creer que no vale nada. Mi Ramona es un homenaje a todas esas mujeres que no pueden parar, porque si paran, se les viene la realidad encima. Y a mi madre, que se dedica a cuidar a su fami- 


lia y a personas con alzhéimer. ¿Qué les diría a quienes dicen 


que Galicia es un matriarcado? 


Cuando dicen que nosotras mandamos en casa, les digo: vaya morro. No, gracias, no nos deis esa parcela de poder, que a lo mejor no queremos mandar en casa, sino que lo queremos compartir, 


y de mandar fuera ya hablamos.


¿Cómo lleva la alfombra roja? Ahora mejor, con la edad. Antes fatal, me parecía una farsa horrible. Esa alfombra esconde la precariedad de esta profesión. Se oculta la miseria, y esa miseria te lleva a no posicionarte. Los poderosos lo saben y ejer- 


cen más poder sobre nosotros. Usted sí se moja. Tiene fotos 


con Yolanda Díaz en Instagram. 


Me gusta su manera de hacer política. Cuando dicen que es naif, contesto que no hace falta gritar, ni dar puñetazos, sino que se puede mandar desde otro sitio más amable. Discrepar está bien, 


pero no hace falta enfrentarse a v e rq u i é nl at i e n emá sg r a n d e .


E


l dueño de un perro peligroso, de un pitbull terrier o de un rottweiler, está obligado a tenerlo siempre bajo control, en la jaula, con la correa y el bozal. Si un día lo encuentras por la calle y una de esas mascotas se te echa encima dispuesta a arrancarte media pantorrilla de un bocado, el dueño tratará de controlarla y puede que lo consiga. ¡Quieto, Rex! —le grita—. A la quinta o sexta vez de tirar con fuerza de la correa, por fin el perro desiste y el dueño aprovecha el que no te ha destrozado una pierna para ponderar sus virtudes. En efecto, Rex es muy noble y cariñoso, el guardián más fiel y seguro de la casa. Pienso en esta raza de perros cuando en una manifestación pacífica veo a esos jóvenes salvajes que rompen escaparates, incendian contenedores y se enfrentan cuerpo a cuerpo con la policía. En medio de la violencia iluminada por las llamas se supone que estas camadas están dirigidas por unos mandos que las usan como fuerzas de choque en la lucha política. Pero la violencia se rige por las reglas de la orgía y se alimenta de sí misma sin que nadie pueda detenerla si se le suelta la correa. Quien pretenda controlarla se arriesga a ser devorado por ella. El dueño del rottweiler tenía la costumbre de dejarlo de noche suelto por el jardín. Cuando volvía a casa de madrugada, al abrir la cancela allí estaba el perro en la oscuridad recibiéndolo con grandes muestras de alegría. No se sabe qué sucedió aquella vez. Puede que al olisquearlo detectara un perfume femenino que no era el de siempre, puede que oliera el sudor de una bebida que no reconocía, puede que el perro hubiera optado por darse un buen festín. De hecho, el rottweiler lo tomó por un extraño que invadía su territorio, se abalanzó sobre su amo y por mucho que el amo le gritaba por su nombre, ¡Quieto, Rex!, el perro hincó los colmillos en su yugular y no cesó en su furia 


hasta matarlo.


ALMA ‘MATRIA’. María Vázquez (Vigo, 44 años) es el alma de Matria, película por la que ha sido nominada a los premios Forqué, los Feroz y, probablemente a los Goya. Ella prefiere no adelantar acontecimientos y disfrutar del “gran momento” que vive profesional y personalmente. 


“Me obligo a gustarme en el espejo”


MANUEL VICENT


¡Quieto, ‘Rex’! 


María Vázquez Actriz


Una combinación que no te esperas: flamenco y rock se unen en un 


mismo escenario


Escanea el QR y hazte ya con tus entradas 


María Vázquez, el jueves


en Madrid. BERNARDO PÉREZ 


LUZ SÁNCHEZ-MELLADO


GENTE CON LUZ


91 337 82 00.


BARCELONA: Caspe, 6, 3ª planta. 08010


Barcelona. 93 401 05 00.


PUBLICIDAD: Prisa Media, S.L. Valentín Beato, 44, 3ª planta. 


publicidad@prisamedia.com


ATENCIÓN AL


CLIENTE: 914 400 135. Depósito legal: M-14951-1976. © Ediciones EL PAÍS, SL. Madrid, 2023. 


En virtud de lo dispuesto en los artículos 8 y 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual, quedan expresamente prohibidas la reproducción, la distribución y la comunicación pública, incluida su modalidad de puesta a disposición, de la totalidad o parte de los contenidos en cualquier soporte y por cualquier medio técnico, sin la autorización de Ediciones EL PAÍS, SL”.


Unos despiden el año comiendo uvas.


Otros las beben


12 GRANDES VINOS DE BODEGAS RIOJANAS Se acaba el año, y qué mejor forma de terminarlo que con buen sabor de boca.


EL PAÍS te echa una mano seleccionando por ti el mejor vino riojano para disfrutar con los tuyos. Consigue esta exclusiva 


colección de 12 botellas y termina el año bebiendo las uvas.


Haz tu reserva a partir del domingo 12 de noviembre y recoge tu lote en tiendas y centros EL CORTE INGLÉS. 


Y si lo pre{#21}eres, recíbelo ya en tu domicilio por solo 10 € más. Cómpralo en colecciones.elpais.com. 


Consulta las bases de la promoción y los centros ECI aquí.


186 € 75 € 


ANTES POR


AHORA POR SOLO


RESERVA YA


@elpais_promociones facebook.com/elpaispromociones Para más información: colecciones.elpais.com o 914 400 135. Promoción válida solo en España.


Radiografía política de Milei


Nº 446


DOMINGO


26 DE NOVIEMBRE DE 2023


Noelia Adánez, politóloga. “El feminismo es contradicción, tensión, no es cómodo” PÁGINA 5


Psiquiatría de precisión. La medicina personalizada se abre paso en el campo de la salud mental PÁGINA 7


Los argentinos eligieron el domingo pasado como presidente a un candidato que aterrizó en política hace apenas dos años y cuyo perfil ideológico plantea numerosas dudas. Emergió con un discurso contra el Estado de bienestar, a favor de las privatizaciones y con la idea incluso de acabar con el Banco Central. Dice que aboga por las libertades, sí, pero no por todas: manga ancha para las económicas; no, por ejemplo, para las de los colectivos LGTBI o para el derecho al aborto. ¿Quién gobernará Argentina, el supuesto seguidor del economista Milton Friedman o el admirador de Donald Trump?


Ȝ Textos de Jahel Queralt, Fernando Tesón y Federico Rivas Molina 


T O M


Á S


C U E S T A


( G E T T Y


I M


A G E S ) / A G U S T I N


M


A R C A R I A N


( R E U T E R S )


E N P O R T A D A


encima de consideraciones relativas a la justicia distributiva y el bien común. Hay quien cree que, por estos lares, la distinción entre libertarios y liberales resulta artificiosa e innecesaria: son lo mismo. Pero cada vez son más los que usan “libertario” para designar a los liberales más extremos, los menos dispuestos a comprometer la libertad. Lo que está claro es que los libertarios son liberales, aunque, según a quien se pregunte, representan solo a los más fanáticos. 


El liberalismo no es homogéneo. Es una catedral con varias naves y unos cimientos comunes que podemos sintetizar en tres puntos respaldados por todos los liberales: 1) amplias libertades civiles, políticas y económicas; 2) mercados libres; y 3) un papel modesto del Estado. Estas premisas llevan a los liberales a rechazar, también unánimemente, sistemas políticos que otorgan gran peso a la autoridad del Estado: el fascismo y el comunismo, por supuesto, pero también el Estado del bienestar moderno. A partir de aquí comienzan las discrepancias internas que dan lugar a tres grandes familias liberales, de las que Milei participa en distintos grados.


POR JAHEL QUERALT Y F E R N A D O T E S Ó N


D


e forma inesperada, aunque comprensible, Argentina acaba de elegir presidente a Javier Milei. Se entiende que los argentinos no confiaran en Sergio Massa, el ministro de Economía que deja el cargo con un 140% de inflación interanual, uno de los peores índices del mundo, y 18,5 millones de argentinos pobres. Pero el triunfo de Milei es insólito. Por varias razones. Primera, llegó a la política hace apenas dos años aupado por youtubers, tiktokers y otros profesionales de las redes sociales. No tenía partido, ni el apoyo de los sindicatos, la Iglesia católica y la prensa convencional. Segunda, su carácter histriónico y los insultos a los que ha acostumbrado a sus contrincantes no son habituales, ni siquiera en la pintoresca política argentina. Tercera, la imagen personal de Milei dista bastante de la de un presidenciable. Vive solo con cuatro perros —bautizados en honor a sus economistas favoritos, Milton (Friedman), Murray (Rothbard), Robert y Lucas (Robert Lucas)— y su estilismo es un injerto entre Mick Jagger y Elvis Presley pasado por el tamiz latino. Cuarta, se presenta como libertario y propone reformas radicales encaminadas a acabar con lo que él identifica como la tríada enemiga: el comunismo, el estatismo y el colectivismo.


Este cuarto punto es el de mayor calado político. Algunos medios han señalado que es la primera vez en la historia que un país elige a un presidente libertario, una afirmación apresurada si tenemos en cuenta que Thatcher y Reagan compartían aspectos fundamentales de esta ideología. Pero de Milei no solo se dice que es un libertario. En España, la dere- 


Todas las caras del presidente 


argentino


Las propuestas que Javier Milei ha puesto sobre la mesa configuran un totum revolutum que conviene desenredar para entender el fenómeno


Milei saluda a seguidores en Córdoba, Argentina, el pasado 16 de


noviembre. TOMÁS CUESTA (GETTY IMAGES) 


cha, al menos la que representa Esperanza Aguirre, lo ve como un “liberal” más, mientras que la izquierda combina el superlativo “ultraliberal” con el sambenito de “populista”. Conviene desenmarañar este totum revolutum de conceptos políticos, no tanto para entregarnos al fetichismo de las etiquetas —al fin y al cabo, ya lo dijo Shakespeare, ¿qué hay en un nombre?—, sino para entender mejor la ideología de Milei y cómo es percibido.


Lo primero que debemos preguntarnos es si Milei es un libertario, el calificativo que él prefiere. El término suena artificial: “libertario” es una traducción automática del inglés libertarian, que en el contexto español genera, además, una cierta confusión, ya que remite al Movimiento Libertario, la organización anarcosindicalista de finales de los años treinta, que nada tiene que ver con lo que propugna Milei. El libertarismo tiene sus orígenes en el liberalismo clásico de John Locke y Adam Smith, que identifica la libertad individual como valor supremo y deriva de ella restricciones importantes al tamaño del Estado y sus imposiciones. Por razones poco claras, en Estados Unidos el término liberal pasó a designar toda idea nueva, estuviera o no emparentada con la concepción liberal clásica. El pensamiento progresista que abogaba por un Estado fuerte con gran capacidad impositiva pasó a ser identificado como “liberal” y de ahí que las propuestas de economistas como Friedrich Hayek o Milton Friedman, fieles al liberalismo original, fuesen encuadradas en la ortopédica categoría de “libertarias”.


En Europa este desplazamiento de etiquetas no se ha producido. La izquierda europea, a diferencia de la americana, reniega del apellido liberal, que sigue vinculado a la defensa de las libertades individuales por 


En la utopía de Milei no hay constituciones, sino contratos, no somos ciudadanos, sino clientes 


Los aranceles, el cierre de fronteras y la prohibición del aborto no pueden ser 


defendidos por un liberal


En primer lugar, están los liberales anarquistas, también conocidos como anarcocapitalistas. Son los más radicales, los que rechazan cualquier Estado, por mínimo que sea. Consideran que una relación social es legítima sólo si es voluntaria. Dado que el Estado no es una organización voluntaria, sino coercitiva —se nos aplican sus normas, querámoslo o no—, es ilegítimo. Punto. En varias ocasiones Milei ha declarado que, al menos teóricamente, se identifica con ellos. Influido por el economista e historiador Murray Rothbard, de la escuela austriaca, no duda 


2 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


E N P O R TA D A


P O R F E D R I C O R I V A S M O L I N A


A


Javier Milei le gusta que lo llamen “el león”. Lleva una tupida melena negra sin peinar y aún conserva la voz ronca de sus tiempos de cantante de rock. Sus seguidores extienden las manos hacia el todoterreno que avanza a paso de hombre entre la multitud. El nuevo mesías de la política toma entonces una motosierra y la acelera a fondo. El ruido hace zumbar los oídos y la gente entra en éxtasis. Milei agita el aparato sobre su cabeza. Así, grita, aniquilará todo lo conocido. La multitud corea el grito de guerra: “La casta tiene miedo, la casta tiene miedo”.


El hombre espectáculo repetirá la rutina en cada recorrido de campaña. Cuando el mitin es bajo techo, cambia la motosierra por vídeos


de explosiones nucleares y edificios que se derrumban. Milei camina entre el público, llega hasta el escenario y ruge: “Yo soy el león, llegó la bestia en medio de la avenida, todos corrieron sin entender…”. Viste de cuero, agita los brazos, salta sin guitarra. El 10 de diciembre próximo, asumirá como nuevo presidente de Argentina. Ha logrado convencer a 14,5 millones de argentinos de que la crisis perpetua argentina es culpa de una casta formada por políticos, empresarios y sindicalistas. Y que solo él los exterminará con una motosierra.


Sus ideas son extremas: Estado mínimo, dolarización para terminar con la inflación, el fin de la salud y la educación públicas y la anulación de leyes como las del aborto y el matrimonio igualitario. Niega el terrorismo de Estado de la última dictadura y también el cambio climático, “un invento de los socialistas para seguir robando”. Su agenda no espantó a un electorado harto de la crisis económica y también del peronismo. En menos de dos años, el votante cayó encandilado por este hombre que nació a la política desde un estudio de televisión. Sus gritos e insultos hacían subir las audiencias como la espuma, y pronto el periodismo se rindió ante la eficacia del espectáculo. Pero ahora, Milei es cosa seria.


Milei aprendió en menos de una semana que una cosa es hacer campaña a los gritos y otra armar un Gobierno. Al día siguiente de su triunfo, el león se hizo vegetariano. Apagó la motosierra, bajó la voz y dejó a un lado algunas de sus propuestas más polémicas, como la dolarización. Los integrantes de su círculo íntimo vieron uno a uno cómo los cargos que añoraban para sí iban a parar a miembros de la casta que había prometido eliminar. Con el correr de los días, la lista del futuro Gabinete sumó nombres vinculados al expresidente Mauricio Macri, muchos de ellos en los mismos cargos en los que fracasaron hace poco más de cuatro años.


Cómo reaccionará la masa embravecida a la voltereta de Milei está por verse. El presidente electo prometió que, en cualquier caso, habrá mano dura en las calles contra los díscolos. Milei se convirtió rápidamente en un político sin motosierra.


El león se hizo


vegetariano


El nuevo mandatario ha aparcado la idea de dolarizar la economía. Ha aprendido que una cosa es hacer campaña a gritos y otra armar un Gobierno


en presentar al Estado como una organización criminal que practica con los impuestos su particular forma de robo a mano armada. Reemplazar el Estado por el mercado significa reem plazar la violencia por la libertad: pasar de un sistema en el que unos pocos —los políticos— imponen su criterio al resto, a otro en el que decidimos todos, y nadie en concreto, de manera descentralizada. La etiqueta de ultraliberal, por tanto, cobra cierto sentido si tenemos en cuenta que en la utopía de Milei no hay constituciones, sino contratos; no somos ciudadanos, sino clientes. 


Pero presentarse a presidente con este cuerpo doctrinal es como decir “quiero presidir una organización criminal”, “quiero ser Al Capone”. Esto explica, en segundo lugar, que Milei haya virado hacia un lockeano o minianarquista, como Ludwig von Mises, Ayn Rand o Robert Nozick, que justifican la existencia de un Estado mínimo o gendarme centrado en la defensa contra los enemigos exteriores y en la protección del derecho a la vida, la libertad y la propiedad. Los únicos impuestos legítimos son los que se requieren para mantener las instituciones de este miniestado: el ejército, la policía, los tribunales, y el registro de la propiedad. Muchas de las propuestas de Milei tratan de minimizar el Estado pantagruélico cebado por el peronismo. Su programa de gobierno incluye, entre otras medidas, privatizar empresas públicas deficitarias, eliminar y bajar impuestos para potenciar el desarrollo de la iniciativa privada, acabar con las limitaciones en el acceso a divisas extranjeras, eliminar las retenciones a las exportaciones y, una de sus propuestas más osadas, deshacerse del Banco Central.


Por supuesto, el programa de Milei no va a transformar Argentina en un Estado mínimo. Pero para un tercer grupo de liberales, los kantianos, no es necesario que así sea. Consideran que, además de operar como un gendarme, el Estado puede tener una función asistencial limitada. Hayek, por ejemplo, se mostraba favorable, aunque de forma vaga, a asegurar un mínimo por debajo del cual nadie debería caer, especialmente quienes no pudiesen valerse por sí mismos. Milton Friedman propuso, algo más en firme, sustituir las prestaciones del Estado del bienestar por una especie de renta básica: el impuesto negativo sobre la renta, que permite al Estado proporcionar un complemento de ingresos a quienes no llegan a una renta mínima. Milei no ha abrazado esta forma de liberalismo, o no al menos de forma explícita, como sí que lo ha hecho con las dos anteriores. Pero en una entrevista en el semanario The Economist admitió que no es posible eliminar por completo las prestaciones sociales, de ahí que proponga optimizarlas. Un ejemplo en esta dirección es su propuesta de reemplazar el sistema público de educación por un modelo de vouchers o cheques, à la Friedman, que consiste en dar a los padres una cantidad de dinero — un bono canjeable— para abonar los gastos del centro educativo que elijan para sus hijos, lo que los economistas llaman “un subsidio a la demanda”. 


Milei se pasea por las distintas naves de la catedral liberal según le conviene. ¿Es además un populista de derechas? Las acusaciones vienen por su flirteo con Trump, Bolsonaro y Abascal —a Orbán dice no conocerlo suficientemente—. Durante la campaña, Milei se acercó a estos líderes con un discurso vehemente en contra del feminismo, el cambio climático y el colectivo LGTBI. Hay quien dice que se trata de un movimiento estratégico para captar votos conservadores, pero las liaisons dangereuses no salen gratis. Trump, Bolsonaro y Abascal tienen posturas abiertamente proteccionistas, nacionalistas, antiabortistas y contrarias a la inmigración que dinamitan los cimientos del liberalismo. Los aranceles, el endurecimiento de las fronteras, el Make America Great Again y la prohibición del aborto suponen restricciones a la libertad que nadie puede defender sin que su pedigrí liberal se vea cuestionado. Milei se mantiene firme en la protección de las libertades económicas, pero ha prometido derogar la ley del aborto y empieza a proponer mano dura con la inmigración procedente de los países vecinos, que supone un 5% de la población argentina.


La elección de Milei plantea serias preguntas. En los días pares es un economista que conoce la doctrina liberal y, en los impares, es un populista redomado. ¿Quién gobernará? ¿El discípulo de Friedman o el admirador de Trump? ¿Será Argentina el nuevo laboratorio del liberalismo como lo fue el Chile de Pinochet? ¿O cambiará el populismo de izquierdas por el de derechas? Falta poco para empezar a saberlo, Milei y sus “hijitos de cuatro patas” —Milton, Murray, Lucas y Robert— se mudan a la residencia oficial el próximo 10 de diciembre.


Jahel Queralt (Alcanar, Tarragona, 1982) es profesora de Filosofía Política en la Universidad Pompeu Fabra. Ha editado Razones Públicas. Una introducción a la filosofía política (Ariel, 2021).


Fernando Tesón (Buenos Aires, 1950) es profesor de Filosofía del Derecho en la Florida State University (EE UU), experto 


en libertarismo.


Al día


siguiente del triunfo, apagó la


motosierra, bajó la voz y dejó a un lado algunas


propuestas polémicas 


Niega el


terrorismo


de Estado de


la dictadura


y el cambio


climático,


“un invento de los


socialistas


para seguir


robando”


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 3 


estudios superiores. En otras palabras, la escuela francesa se atasca como motor de ascensor social. 


El sistema educativo francés sigue teniendo cualidades incuestionables, entre las que sobresalen el profesionalismo y el compromiso de sus docentes. Pero su profesorado cobra poco, sufre una pérdida del 25% de su poder adquisitivo en 20 años y apenas tiene acceso a la formación continua. Además, los neoconservadores saturan el debate público con críticas sin base a las escuelas públicas y su rechazo total del principio de la diversidad social. La desvalorización financiera de los profesores va de la mano de su desvalorización social. En promedio en la Unión Europea, sólo uno de cada cinco profesores siente que su profesión es valorada en la sociedad, lo que ya es muy poco. En Francia, la cifra es de siete profesores de cada cien. Por eso la educación francesa está perdiendo la batalla de la igualdad de oportunidades. Está frente a un debilitamiento sin precedente que además se traduce en una caída significativa del nivel general de los jóvenes.


El caso francés no es aislado. Alemania padece una situación similar. Supo mejorar los resultados escolares medios de los alumnos de 15 años en los 20 primeros años del siglo XXI. Pero el país apenas progresó en la lucha contra las disparidades; la conexión entre el estatus socioeconómico de las familias y los resultados escolares de los niños sigue siendo muy fuerte en las pruebas PISA. Por consiguiente, sólo el 25% de las personas escolarizadas en Alemania tiene un nivel de estudios superior al nivel de sus padres.


Incluso el modelo surcoreano presenta fallas. Los adolescentes surcoreanos encabezan la lista de los resultados PISA, pero la cultura del esfuerzo sin límite y más allá de lo razonable provoca ansiedad, angustia y malestar. El éxito o el fracaso académico deciden de manera excesiva en las vidas de los adultos. No es por casualidad que Corea del Sur es el país creador de la serie El juego del calamar. Esta serie escenifica una competición con 456 participantes que tienen grandes deudas sobre sus espaldas. Ponen en juego sus propias vidas para ganar el único premio (45.600 millones de wones; 321 millones de euros).


La igualdad de oportunidades va a menos en el mundo al que nos encaminamos. Los sistemas educativos ya no parecen capaces de promoverla porque las familias temen la mezcla social. Guetos escolares se constituyen por todos lados. La igualdad, la cohesión social y la convivencia democrática todavía son ideales colectivos. Aunque en el ámbito político, son muy pocos los líderes capaces de tomar medidas a largo plazo para mejorar los sistemas educativos y poner en riesgo las elecciones. Individualmente, la prioridad de la mayoría de la gente es garantizar el mejor porvenir a su descendencia, incluso a costa del aumento global de las injusticias. Es por eso por lo que España conoce un bum de las clases particulares, que ilustra a la vez el compromiso de las familias con la educación de sus hijos y una concepción de la educación como competición social. Cuando la movilidad social ascendente es escasa o nula, se refuerza el miedo a la movilidad social descendente en forma de estrategias para garantizar a sus hijos un acceso a carreras de élite.


¿La consecuencia de este panorama? Estamos construyendo sociedades en las que la gente no tiene un porvenir, sino un destino. Un destino entendido como en las tragedias antiguas, es decir, una situación en la que el engranaje del determinismo social es más fuerte que las voluntades y los esfuerzos individuales. Las tragedias griegas tienen versiones contemporáneas en la cultura popular. Es la serie británica Top Boy, en la que los residentes del barrio de Summerhourse intentan desafiar el aciago destino que les ha asignado el sistema y que no deja de alcanzarlos. También es la película dramática Los miserables, que representó a Francia en la entrega de los Premios Oscar de 2020, calificado por el novelista Éric Vuillard de “película universal sobre una sociedad de la segregación”, estructurada por las desigualdades. 


Obviamente no hay que pasar por alto los éxitos logrados en la expansión de la educación en todo el planeta desde el final de la Segunda Guerra Mundial: mejor acceso a la educación para todos los niños, especialmente las niñas, aumento del nivel general de formación, desarrollo de sociedades del conocimiento y de la innovación, etcétera. Pero la educación cumple para pocas personas su promesa de igualdad de oportunidades, su promesa de emancipación. La mayoría de los responsables políticos parecen despreocuparse de una pregunta tan simple como fundamental: ¿qué significa concretamente hoy en día dar a todos la oportunidad real de tener éxito en la vida? Necesitamos simultáneamente más educación y sistemas educativos que vuelvan a actuar como palancas hacia la igualdad.


Ante la Academia Sueca, la francesa Annie Ernaux, premio Nobel de Literatura 2022, citó en la lectura de su discurso una frase que había escrito cuando tenía 22 años y era estudiante de Literatura Francesa en una facultad de provincias: “Escribiré para vengar a mi raza. Era un eco del grito de Rimbaud: ‘Soy de raza inferior por toda la eternidad”. Para que los ciudadanos vuelvan a confiar en los sistemas educativos, necesitamos reedificar un mundo en el que la igualdad de oportunidades prevalece de nuevo sobre la transmisión de los privilegios y las aristocracias del nacimiento. 


Agathe Cagé (Metz, Francia, 1984) es politóloga. Su último libro es ‘Respect!’ (editado en francés en Éditions des Équateurs, 2021).


P O R A G T H E C A G É


M


ientras que la educación debería ser


sinónimo de emancipación para todos los niños, estamos construyendo un mundo en el que, de manera creciente en un alto número de países, es sinónimo de segregación social. Son muchos los sistemas educativos que no sólo no compensan las desigualdades socioeconómicas que existen entre los alumnos, sino que las perpetúan e incluso las amplían. 


Gracias a figuras históricas como el filósofo de la Ilustración Nicolas de Condorcet, el intelectual comprometido Victor Hugo, el ministro de la educación pública Jules Ferry o el político socialista Jean Jaurès, Comienzo de curso en una clase del colegio Pierre Mendes, en Quévreville-la- Poterie, Francia, 


en 2022. ANDÍA (UIP/ G E T Y I MA G E S )


La igualdad tiene cada vez


menos oportunidades


Los sistemas educativos de países europeos no solo no reducen las desigualdades socioeconómicas que existen 


de partida entre los alumnos, sino que las amplían


Francia fue uno de los primeros países en asociar el ideal de emancipación de los ciudadanos con la edificación de la educación pública. No obstante, hoy día, su sistema educativo sufre una crisis profunda. Francia posee el título de casi campeona del mundo del determinismo social. El azar de la situación socioeconómica de los entornos familiares condiciona el itinerario y el rendimiento académicos de los niños antes de que empiecen a estudiar. Un alumno cuya madre es titulada de la universidad tiene tres veces más oportunidades de acceder sin repetir al último año del bachillerato que uno cuya madre no cuenta con un diploma. El 20% de los niños de 15 años nacidos en situaciones desfavorecidas que logran buenos resultados en las pruebas PISA no planean hacer 


P O L Í T I C A


En la Unión Europea, solo uno de cada cinco profesores siente que su profesión es valorada 


La prioridad de la mayoría es garantizar el porvenir a sus hijos, incluso a costa del aumento de la injusticia 


4 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


nismo ha tenido un aliado en la terapia psicológica, las propias feministas la utilizaron y politizaron. Y al mismo tiempo se sigue señalando a las mujeres como si determinados dolores, por ejemplo los que tienen que ver con la maternidad, fueran una enfermedad. Seguimos estando muy expuestas a que se nos trate de locas, histéricas, lo vemos cada día. Es una tensión más que forma parte de estos conflictos. 


P. ¿Por qué eligió a estas dos mujeres?


R. Me permitía trabajar con dos estigmas: la mala madre [Lessing dejó a sus dos primeros hijos con su exmarido] y la loca [cita a Millett como neurodivergente]. También quería descanonizar a dos referentes de la segunda ola como ellas. Y reflejar lo difícil que es ser feminista, lo mucho que te peleas contigo misma y con la sociedad, que te da un mandato que no tiene que ver con la vida que quieres llevar. En el caso de Lessing, “sé buena madre”. En el de Millett, “sé feliz, sé ordenada, no seas boyera, sé feminista…”. Todos esos mandatos y la angustia que sienten cuando tratan de ser quienes son. 


P. Narra una escena de 1991 en la que el actor Oliver Reed planta un beso en un programa de televisión a Millett y ella reacciona. Parece lejano, pero a la vez hay momentos actuales que nos ponen ahí otra vez. 


R. Claro. Ha habido avances, nuevos derechos. Pero lo que no vimos venir era este revival reaccionario y machista con ese nivel de agresividad. Yo rescato ahí su reacción: la mezcla de vulnerabilidad tremenda, su angustia, la barbilla le tiembla, pero es capaz de exigir una respuesta que solo puede ser marcharse del plató. Ese es el feminismo que reivindico: el de poder responder en tus propios términos. Cuando hablo de feminismo burocrático me refiero a eso: a interiorizar las herramientas. La ley es una herramienta, pero no es la única. 


P. Ha ganado Milei. Trump puede volver. Vox está crecido, aunque haya perdido escaños. ¿Esta reacción amenaza los avances feministas? 


R. Se puede llevar por delante varios consensos. El peligro es tan grande que ya no lo advertimos. No estamos sabiendo leer el ciclo político pandémico. La pandemia fue una conmoción y un colapso del orden existente. Las decisiones que se tomaron eran excepcionales, pero tienen consecuencias. Y hay liderazgos políticos que no se entienden sin la pandemia, por ejemplo, el de Ayuso. Ella había perdido las anteriores elecciones y arrasó convocando otras al grito de “libertad”. No hay que ser muy listo para entender que es una líder construida sobre la pandemia, como Milei. Milei lo leyó muy bien, vio el momento y su lema es el mismo: libertad. Estamos en el ciclo político pandémico. Tenemos por delante una década en la que estas tendencias evolucionarán, se asentarán o se combatirán. Cuando nos preguntamos si va a pasar, es que ya está pasando, pero no nos queremos dar cuenta. ¿Quién está gobernando en Madrid? Milei ya gobierna Madrid. No queremos verlo.


P. ¿Lo políticamente correcto y los avances del feminismo han acelerado esta oleada reaccionaria? 


R. Quienes han señalado eso han sido las derechas, lo han utilizado como palanca para dar lo que llaman la batalla cultural, pero es de una enorme perversión, la corrección política no estaba cambiando el mundo. Han atribuido a la corrección y a la cultura de la cancelación una importancia que no tienen. Hablar de marxismo cultural o de lo woke es de una tremenda inconcreción, pero les ha servido para plantear una reacción a la cultura de los derechos humanos.


P. Algunos hombres sienten que han perdido su espacio.


R. También están viviendo su momento. Es como los que vienen a rezar a Ferraz, hay mucha gente que está viviendo su momento, no les vas a sacar de ningún equívoco, no hay interlocución posible, hay una fractura social muy grande. Quienes creemos en los derechos humanos tenemos que hablar para fortalecerlos y ver cómo nos defendemos de la reacción, afianzarnos en nuestros espacios.


P. ¿Seguimos en guerra de sexos? R. Ahora hay mujeres muy pesadas con ese tema, con Rubiales he visto bastante de eso. Hay una culpabilización del hombre constante. A mí no me gustan los señalamientos, ni las prohibiciones, me gusta la transgresión. No hace falta estar en confrontación permanente, desgasta y pierdes el foco. Ahora hay un gran énfasis en la identidad sexual. Yo estoy muy preocupada por asuntos más atravesados por la clase, como la feminización de la pobreza, y se está desatendiendo. 


POR BERNA GONZÁLEZ H A R B O U R


N


oelia Adánez no solo ha escrito un libro sobre la incomodidad del feminismo a partir de los legados de Doris Lessing y Kate Millett, sino que además se anima a trasladar sus reflexiones al presente. No hay complacencia en su literatura sino, por el contrario, una mirada crítica y exigente tanto hacia el interior del movimiento como de la sociedad. La doctora en Ciencias Políticas y Sociología nacida en Madrid en 1973 firma Parentesco animal (Galaxia Gutenberg), un repaso de los estigmas y contradicciones que pueden sacudir a las mujeres. Adánez ha escrito también textos teatrales, impartido talleres y trabajado desde distintos ámbitos por recuperar la obra de escritoras olvidadas (Emilia Pardo Bazán, Gloria Fuertes). Recibe a Ideas en la zona de Ferraz (Madrid), epicentro de una revuelta reaccionaria que analiza. 


PREGUNTA. ¿Qué es vivir una vida feminista?


RESPUESTA. Es un desafío. Tanto en los tiempos de Lessing o Millett, como ahora, es lidiar con contradicciones. Veo a muchas jóvenes que se aproximan al feminismo en términos de epifanía. Yo no he tenido esa vivencia. Soy hija de una madre feminista, a mí me llegó por otras vías y para mí es una contradicción. El feminismo es contradicción, tensión, no es cómodo. 


P. ¿Contradicción interna o con el resto de la sociedad?


R. Ambas. Dentro del feminismo hay conflicto todo el rato. Lessing se pelea bastante con el feminismo. Millett busca más la concordia, pero se pelea, la acusan de ser lesbiana, ergo de no ser feminista. El conflicto nos acompaña siempre, sobre todo en momentos de efervescencia. El feminismo además conflictúa con la sociedad, es una impugnación del régimen de privilegios, de uno de los que existen. Soñamos con una unidad del feminismo que nunca ha existido ni existirá. 


P. Asegura que se ha fortalecido “un feminismo burocrático que hoy se revuelve en defensa de sus privilegios”. ¿En quién está pensando? 


R. Hay muchos feminismos y ha habido uno muy concreto que hoy ha adquirido cierto protagonismo. Hemos visto un feminismo desde el Ministerio de Igualdad con una orientación debatible, que ha intentado hacer políticas con una contundencia y un afán de transformación que no sé si el BOE garantiza. La sociedad no se cambia por decreto. Se ha intentado con muy buena intención, pero hurtándonos debates necesarios. La ley del solo sí es sí necesitaba un debate sobre consentimiento que no hemos podido tener, también por el acoso extraordinario que ha sufrido el ministerio. A mí no me interesa quién es feminista y quién no o quién lo patrimonializa. Me interesa el feminismo de base. 


P. “La maternidad es un honor o una carga”, se debate en su libro. ¿Lo hemos superado?


R. El debate sigue, quizá sobre bases diferentes. Sigue habiendo mucho sufrimiento con relación a la maternidad, hay una reivindicación de las malas madres, las malas hijas. Sigue habiendo una gran presencia de dolor. 


P. Y la patologización que sufrían las mujeres como Kate Millett. ¿Qué ha implicado para el feminismo? R. Yo trato de contar cómo el femi- 


Noelia Adánez, fotografiada en el parque del Oeste de Madrid este lunes. JAIME VILLANUEVA


Politóloga. La socióloga y dramaturga madrileña dice que, como feminista, no le gustan los señalamientos, sino la transgresión


E N T R E V I S TA


Noelia


Adánez. “El feminismo es contradicción, tensión, no es cómodo”


“¿Quién está gobernando en Madrid? Milei ya gobierna en Madrid. 


No queremos verlo”


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 5 


en este sentido destaca la labor de la asociación MAV (Mujeres en las Artes Visuales), que lleva décadas denunciando la sobrerrepresentación masculina en el sistema del arte español, pese a que el 70% de los estudiantes formados en la Academia son mujeres. Y la necesidad de revisar los libros, textos y manuales de historia del arte a lo largo de la historia. “Cuando un joven no ve más que artistas hombres occidentales como representantes de la creación, no sólo recibe una visión distorsionada y falsa del pasado, sino que recibe la legitimación de una superioridad occidental y masculina en términos de creación. Y eso se llama ceguera epistemológica e injusticia cognitiva. Y es muy grave”, enfatiza. “Un ejemplo fue la expulsión de la genealogía cultural española de toda la generación intelectual femenina del 27, con Maruja Mallo a la cabeza, lo que impactó


en la construcción


simbólica de nuestra sociedad”. Siguiendo el pensamiento de López


Fernández-Cao, esta creencia instaurada de que solo las


acciones llevadas a


cabo por hombres


occidentales son valiosas y lo demás es


digno de olvido contribuye a una violencia simbólica que


propicia una deslegitimación real. De


continuar así “estamos jerarquizando


al ser humano. Por


ello muchos museos


están llevando a cabo una profunda revisión de su filosofía


y sus presupuestos, y


están cambiando los


paradigmas”.


El problema central reside en el canon artístico, que


define las normas y


valores para el reconocimiento histórico. Constanza Tobío, catedrática de


Sociología de la Universidad Carlos III de Madrid, destaca que aún en el caso de que la obra de estas mujeres llegue a ser muy reconocida en vida, pasan a ser olvidadas una vez muertas. “Así ocurrió con Artemisia Gentileschi, Lavinia Fontana, Francesca Caccini, Barbara Strozzi y Marie de Gournay, entre otras muchas”. Algo que secunda López Fernández-Cao: “Cuando esas brillantes trayectorias pasan a la historia escrita, son adaptadas al canon patriarcal y eliminadas de los ismos y las genealogías artísticas sólo de hombres occidentales realizadas por hombres occidentales”.


La clave está en una revisión histórica y una programación cultural objetiva e inclusiva que permita una amplitud de prisma y sea más representativa en cuanto a movimientos, obras y artistas. Como destaca Jamillah James, “las instituciones artísticas avanzan en la dirección adecuada”, pero conseguir una representación justa puede tardar décadas, incluso siglos.


¿Figurará Faith Ringgold en los libros de historia del arte?


P O R A N V I D A L E G A


L


a primera retrospectiva de la artista afroamericana Faith Ringgold (Harlem, Nueva York, 1930) en Chicago se inauguró el 18 de noviembre en el Museo de Arte Contemporáneo (MCA). Forma parte de la Iniciativa de Mujeres Artistas del MCA, que desde 2015 dispone de un millón anual para la adquisición de obras hechas por mujeres, buscando conseguir la equidad de género en el museo. Es, además, una de las primeras exposiciones bilingües, otra de las implementaciones del museo para ser más inclusivo con la comunidad hispanohablante. Pero, aunque reconocer la magnitud de la trayectoria artística de Faith Ringgold simboliza el reequilibrio del canon artístico, plantea muchos interrogantes: esta retrospectiva es también la primera exposición en solitario de la artista en la ciudad. ¿Por qué ahora, después de 60 años de carrera y a sus 93 años?


Hija de una diseñadora de moda, Faith Ringgold se dio a conocer por El 5 de junio de 2019, la artista Faith Ringgold, en las galerías Serpentine en Londres, en su primera exposición en Europa. (ALAMY / CORDON PRESS)


El reconocimiento


tardío, ¿de qué sirve?


Faith Ringgold no ha tenido una retrospectiva hasta los 93 años. Llevará décadas tener una representación justa de 


la obra de mujeres en los templos culturales


sus quilts (colchas narrativas) que empezó tejiendo con su madre. Narraba historias, denunciaba injusticias. Sus títulos lo dicen todo —Violación de esclava 1 o La bandera está sangrando—. La historia de Ringgold es la de una artista negra tratando de encontrar su lugar en una sociedad liderada por hombres blancos. La artista, con 16 doctorados honoris causa, ha sido clave para la concienciación sobre la necesidad de crear una sociedad más inclusiva. Durante los años setenta participó activamente en la lucha por los derechos civiles, fundando diversas organizaciones feministas y antirracistas. Protestó por el encarcelamiento de Angela Davis y comisarió una exposición en contra de la guerra en Vietnam. Su serie más conocida, American People, que da título a la retrospectiva, expone la tensión racial que estalló en EE UU con los Panteras Negras y que sigue vigente, reivindicándose a través del Black Lives Matter. 


Pese a la relevancia de sus piezas y a mantenerse presente y prolífica durante más de medio siglo, no fue hasta 2017 que uno de los museos 


A R T E


“Urge dejar constancia del compromiso en las colecciones permanentes. Cuesta más, pero es 


imperativo” M. Grynsztejn, del MCA 


más importantes del mundo, la Tate Modern de Londres, la incluyó en una exposición colectiva sobre arte negro. A partir de entonces las instituciones culturales de envergadura empezaron a mostrarse interesadas en su trayectoria. En 2019 su mural Die (morir), inspirado en el Guernica, fue colgado en el MoMA junto a Las señoritas de Avignon, de Picasso, convirtiéndose en uno de los principales reclamos del museo. Y en 2022, la revista Time reconocía a Ringgold como una de las 100 personas más influyentes del mundo, coronándola de repente como una de las grandes artistas de nuestro tiempo.


La historia del arte está llena de mujeres que obtuvieron un reconocimiento tardío, como Cecilia Vicuña o Carmen Herrera, que vendió su primer cuadro a los 89 años. Según un artículo de la periodista Jillian Steinhauer en la revista Believer, la mejor manera de tener éxito como artista siendo mujer es tener al menos 70 años, tener a la muerte acechando, y haber pasado la vida creando una obra que apenas ha sido mostrada. “De esta forma eres una apuesta segura al mismo tiempo que un descubrimiento”.


Según el informe Burns Halperin de 2022, que explora la representación en el mercado del arte en los últimos 12 años, en 2019 la media de adquisiciones de obras realizadas por mujeres en los museos de EE UU representó solo el 11%. “Es como si fuéramos cangrejos: si una o dos logramos salir del cubo, nos hace ilusión. ¿Por qué lo celebramos? ¡Deberíamos estar protestando!”, comentaba la artista Mickalene Thomas a Artnet, una web dedicada al mercado de compra y venta de arte. 


Pero ¿cómo evitar que las artistas sigan teniendo reconocimientos tan tardíos? En la sede del MCA, un museo de Chicago mayoritariamente dirigido por mujeres, Madeleine Grynsztejn, la directora, explica que para conseguir una representación igualitaria las instituciones “tienen que comprometerse profunda, intencional y estructuralmente con este objetivo, no por una cuestión de moda o estética”. Y añade rotunda: “Se deja constancia de este compromiso no solo en exposiciones temporales, sino en las colecciones permanentes y en las publicaciones. Este compromiso tiene un coste económico muchísimo más elevado, pero es éticamente imperativo”. En los 15 años que lleva al frente del MCA los resultados empiezan a brillar: ha sido el museo que ha adquirido más obras de artistas que históricamente habían sido pasados por alto. Han duplicado la media nacional, adquiriendo un 25% de obras de mujeres y cuatro veces más que el promedio al obtener un 10% de obras de artistas afroamericanos. Jamillah James, comisaria de la retrospectiva sobre Ringgold, dice, tras una visita guiada a la exposición, que “es fundamental que las instituciones contraten a comisarios que garanticen la diversidad en los artistas que exponen y que ayuden al público a ver el mundo de forma diferente”.


María Ángeles López Fernández-Cao, catedrática de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, señala que en el sistema del arte debe darse “una democra- 


cia efectiva y una igualdad real”. Y


“Estamos jerarquizando al ser humano. Por eso muchos museos están cambiando 


paradigmas”. Mª Ángeles López, teórica del arte 


6 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


do de lado, y algunas aún siguen allí, intentando persuadirnos. Pienso, por ejemplo, en técnicas de análisis genético, como el genotipado del citocromo P450, que se han establecido con más o menos éxito y se usan actualmente para predecir la tolerabilidad a ciertos fármacos. También me refiero a las puntuaciones de riesgo poligénico, en las que se estudia qué influencia tienen centenares de mutaciones distintas sobre el desarrollo de un determinado trastorno mental. Y, en clave más mundana, también pienso en todos aquellos datos que pronto van a recolectarse mediante nuestro smartphone: cantidad y calidad del sueño, patrón de actividad diurna, entre otros.


De un modo u otro, a nadie se le escapa que estos conjuntos inmensos de datos, casi infinitos, necesitarán de herramientas de análisis estadístico nuevas y más potentes. En efecto, parece el momento de la inteligencia artificial y la recién llegada psiquiatría computacional; herramientas que, desde su caja negra, nos ayuden a interpretar aquello para lo que la mente humana parece carecer de potencia algorítmica suficiente. 


Llegados ya al año 2023, el progreso científico parece haber alcanzado unas cotas hasta hace poco inimaginables. Una de las líneas de investigación más prometedoras son las vesículas extracelulares (VEC), unas gotitas de grasa microscópicas que se liberan continuamente de todas las células de nuestro cuerpo y que contienen información molecular (proteínas, ácidos nucleicos y lípidos) del lugar de origen. El punto importante, nuestro giro narrativo, es que estos últimos años hemos aprendido a aislar de la sangre aquellas que provienen del cerebro, hacerlas “explotar” y analizar su contenido. Este, a la vez, nos aporta información en vivo de lo que ocurre específicamente en nuestras neuronas: ¿están inflamadas?, ¿hay una alteración en su captación de glucosa?, ¿es más bien un problema en la función de sus mitocondrias, o de cualquier otro de sus componentes? Las vesículas funcionan como una especie de biopsia líquida, aportándonos datos directamente de nuestro órgano rey. Y es que, hasta ahora, muchos de los parámetros que medíamos en sangre eran generales, sistémicos, y podían estar hablándonos de problemas que tenían su origen en otros sitios; quizá en el riñón, tal vez en el hígado, pero siempre sembrando cierta confusión. Las VEC modifican el paisaje de variables que podemos captar y usar; un viraje no sólo más preciso en el ámbito cuantitativo, sino también diferente cualitativamente.


En definitiva, esta nueva manera de medir, terriblemente más específica y, por ende, científicamente más válida, nos facilitará muchísimo la transición de los fenotipos psiquiátricos (patrones de pensamientos, emociones y conductas, como cuando decimos “trastorno depresivo mayor”) a los endofenotipos o biotipos (nuestras características biológicas). Así, mediante el endofenotipado de los pacientes con trastornos mentales (en especial, los severos), seremos capaces de estratificarlos en cajetillas biológicas y será más fácil (y congruente) acotar el tratamiento farmacológico. Una analítica de sangre podrá llegar a ser determinante para acertar con la medicación psiquiátrica. Un cambio que, en las consultas, podría adoptar el siguiente formato:


Motivo de consulta: “Doctor, me encuentro tan mal que soy incapaz de salir de casa, y ya hemos probado cinco fármacos”.


El doctor, en la actualidad: “Entiendo, cambiemos de fármaco” (al siguiente de la guía clínica que corresponda, elaborada según los ensayos clínicos diseñados según los fenotipos).


El doctor, en unos años: “Entiendo, pidamos una analítica, analicemos tu endofenotipo y escojamos el tratamiento en función de los resultados”.


¿Revolución inminente? No lo sé. Pero es evidente que hay un nuevo jugador en la partida de cartas de la medicina personalizada: la psiquiatría de precisión. Y, aunque joven e inexperta, tiene, quizás, la mejor mano. Tomen asiento y agárrense; el espectáculo va a empezar.


Este es un texto escrito por el psiquiatra y biólogo Cristian Llach, al hilo de la publicación de su libro ‘En el laberinto’. Guía ilustrada de psiquiatría’ (Ariel). 


P O R C I S T A N L A C H


E


s una inquietud que conoce especialmente todo aquel al que le haya tocado entrar en una consulta de psiquiatría. ¿Llegará el día en que los trastornos mentales se midan, parcial o completamente, con parámetros objetivos? ¿Dejaremos los psiquiatras de interpretar de modo subjetivo, de improvisar y de funcionar mediante ensayo-error? No son cuestiones sencillas; tampoco baldías. Son preguntas que, aunque tímidas y tardías, están logrando salir de sus torres de marfil tradicionales: laboratorios, universidades y círculos de investigación. Pero, ¿podrán llegar algún día a los consultorios de salud mental? Para echar un vistazo a la psiquiatría del futuro, es necesario hablar de medicina personalizada y de psiquiatría de precisión. 


La medicina personalizada es un abordaje médico que pretende incorporar a los diagnósticos y tratamientos cuantos más parámetros o variables individuales sean posibles. Es decir, pasar de un tratamiento genérico para todo aquel que tenga un síntoma o enfermedad determinados a uno adaptado a la persona. No es algo nuevo; siempre se ha tendido hacia este modelo. Hipócrates, en el siglo V antes de Cristo, ya trabajaba así, intuyendo qué proporción de sangre, flegma, bilis amarilla o bilis negra estaba alterada en cada paciente. Claude Bernard, en pleno siglo XIX, afirmaba: “Un médico no es un médico para los seres vivos, ni tan siquiera para la humanidad, sino un médico para la persona; y aún más, un médico para un individuo en ciertas condiciones mórbidas particulares, en su idiosincrasia”.


La incorporación de variables plenamente objetivas a esta intención personalizadora es más reciente. Buen ejemplo de ello es el estudio Framingham, un proyecto de investigación que se inauguró en la ciudad homónima del Estado de Massachusetts, Estados Unidos, en 1948, ¡y que aún no ha concluido! Gracias a sus resultados, los cardiólogos son capaces de estratificar a sus pacientes en diferentes grupos de riesgo cardiovascular, y así predicen la probabilidad de eventos como un infarto de miocardio. Para ello tienen en cuenta variables clínicas (como la presión arterial), ambientales (como el tabaquismo) y bioquímicas (como el colesterol). Actualmente, en áreas como la oncología, conocer la estirpe genética del cáncer en cuestión es mucho más determinante para el tratamiento que describir bien sus síntomas o incluso su localización exacta. La definición de estos grupos basándose en la biología particular, definidos más allá de los síntomas externos o fenotipos (del griego phanein, “apa-Un paciente se psicoanaliza en un hospital psiquiátrico, en una imagen sin datar. HULTON 


DEUTSCH (GETTY I MAGE S )


Psiquiatría de precisión para


aliviar nuestros males


¿Cómo cambiará nuestra comprensión de los trastornos mentales con la irrupción


de los tratamientos personalizados en función de los datos biológicos del paciente?


recer”, “mostrar”), permite conocer qué le ocurre a cada persona y escoger el mejor tratamiento para ella. 


¿Y qué papel tiene la psiquiatría en todo esto? Trastornos mentales y mediciones objetivas. Psiquiatría y analíticas. ¿No son estas estupendas parejas de oxímoron? En efecto, el diván se ha asociado tradicionalmente a aquello subjetivo. Empezando por el psi co análisis: ¿qué significa este sueño, o este síntoma, para ti? O, entrando en cualquier consulta de hoy en día, ¿cómo está tu estado de ánimo? Este enfoque no tiene por qué ser necesariamente malo, ni tampoco bueno. Es eso: subjetivo, y también muy actual.


En cambio, en nuestro imaginario colectivo, el laboratorio encarna todos aquellos parámetros tachados de objetivos: gramos de glucosa por decilitro de sangre; milimoles de sodio por litro de sangre. Todos ellos inmutables, medidos con una precisión, fiabilidad y validez incontestables. Algo propio de tantas otras especialidades médicas.


Aquí es donde entramos con la psiquiatría de precisión. Este término, acuñado por primera vez en el año 2015 por el doctor Eduard Vieta, se erige como el reflejo de esta medicina personalizada, aplicada al estudio de los trastornos mentales. Hay diversas variables que han ido saltando a la palestra con un mensaje claro: “Yo soy la que te permitirá saber qué le ocurre al paciente”; “yo te voy a indicar cómo tratarle”. Pero muchas veces no podemos fiarnos de ellas. La mayoría han sido rechazadas de lleno, otras se han ido dejan- 


C E R E B R O


Una analítica de sangre


podrá llegar


a ser determinante


para que el


facultativo


acierte con


la medicación


psiquiátrica


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 7 


PA N O R A M A


D Í A S E X T R A Ñ O S / D A N I E L L A M A R T Í


U


n juez, quizá de los que mezclan el derecho y la política, calificó al presidente de Gobierno de “psicópata sin límites”. Sin ningún freno. La presidenta de la Comunidad de Madrid habla de Pedro Sánchez como un “hijo de puta”. Ambos términos, como otros muchos, se gritan todas las noches desde hace 15 días en las manifestaciones delante de la sede del PSOE en la madrileña calle de Ferraz, y solo se interrumpen para rezar el rosario o para intentar cantar el Cara al sol (sin éxito en muchos casos: no se saben la letra). El líder del PP opina que las risas de su oponente en el pleno de su investidura esconden una patología y pide que la estudie un especialista.


Estos ejemplos, y otros muchos que pueden ponerse, se unen a la desmesura en la crítica al adversario en las sesiones del Congreso y el Senado; en ese momento desaparece la política para dejar paso a la descalificación sistemática y hasta el insulto. En este caso no cabe equidistancia alguna. Se pueden encender las luces cortas y recordar lo que les sucedió a Felipe González a mitad de los años noventa y a Rodríguez Zapatero. El que pierde ha de aceptar rápidamente su derrota. En 1996 González la aceptó (equivocadamente, “una derrota dulce”) y en 2000 Joaquín Almunia asumió la responsabilidad de la suya y la misma noche de las elecciones presentó su dimisión irrevocable; las nuevas legislaturas se iniciaron en un clima de distensión y normalidad. Zapatero no volvió a presentarse. En contraste, bajo el liderazgo de Aznar, el PP disputó en 1989 la mayoría absoluta socialista impugnando los resultados en varias circunscripciones y la regularidad del recuento, porque los resultados del escrutinio desmentían los pronósticos de los sondeos. Por la misma razón, en 2004, el PP discutió el triunfo de sus adversarios atribuyéndolo a sus maniobras para capitalizar los atentados del 11-M. Las legislaturas que arrancaron entonces echaron a andar en un ambiente de tirantez porque el PP se resistió a reconocer sin reservas los resultados. Ahora, ese partido apela a que ha ganado las elecciones de julio al obtener el mayor número de votos y de escaños, obviando que en nuestra democracia parlamentaria manda quien obtiene, mediante acuerdos, la mayoría de los diputados. 


Si se alumbran las luces largas se puede mirar lo que le ocurrió a Manuel Azaña durante la II República, años en los que se sucedieron las campañas que buscaban su destrucción personal y, por ende, la liquidación de lo que significaba la política de la coalición republicana-socialista. 


El historiador Juan Pablo Fusi ha escrito que Azaña empezó a ser víctima de los caricaturistas que, con crueldad extrema, destrozaron su imagen. Los calificativos de “déspota y dictador” se multiplicaron y fue creándose la imagen de Azaña como hombre frío, arrogante, autoritario, que actuaba movido por extraños resentimientos. El político catalán Francesc Cambó declaró: “Se empeñan en crear el mito Azaña y lo están consiguiendo”. 


Los responsables del PP han anunciado una oposición durísima, implacable, al nuevo Gobierno. Ello no es habitual en las democracias maduras. Se dice de alguien que tiene “el rostro crispado” o que su presencia “crispa los nervios”, pero son estados pasajeros. El tipo de oposición que se anuncia, con la aspereza de formas que se está utilizando, es permanente. Pero para obtener el poder no vale todo y, sobre todo, no vale la deslegitimación permanente y sistemática del Gobierno. Esta estrategia de la crispación llegó a España de la mano de algunos politólogos norteamericanos identificados con los republicanos más duros (antes incluso de que Donald Trump existiese como presidente), e implica el desacuerdo sistemático sobre todo (iniciativas, propuestas, leyes, gestos, decisiones o actuaciones, etcétera), presentado como “golpe de Estado”, “dictadura”, amenaza a la Constitución, etcétera. 


Dicen los teóricos de la crispación que forma parte de ella responsabilizar de la situación a quien la padece y no a quien la provoca: ejercer de bombero pirómano. Generar crispación para a continuación responsabilizar de ella a los demás.


E N S AY O S D E P E R S U A S I Ó N J O A Q U Í N E S T E FA N Í A 


El insulto como política


El desacuerdo sistemático hacia el contrario no es 


propio de las democracias ma d u r a s


C


omprendo a todos los padres y madres convencidos de que sus hijos no necesitarán un móvil hasta los 16, porque yo fui una madre prohibicionista durante años. Hoy mis hijas han cumplido ya los 10 y los 13, y aunque la pequeña aún no tiene móvil, la mayor tiene el suyo desde los 12. Y si pudiera volver atrás, compraría el móvil a la mayor al menos un año antes. Respecto de la pequeña, no tengo ni idea de cuándo llegará su momento. Sus necesidades y madurez son muy distintas a las de su hermana y, además, yo ya no creo que la edad sea el factor más relevante a la hora de decidir cuándo entregar un móvil a un menor.


Durante mi etapa prohibicionista, mi pensamiento se basaba exclusivamente en mi propia experiencia. Después de todo, si yo no necesité un móvil hasta los 20, ¿por qué ellas podrían necesitarlo antes? O también, si el uso del móvil implica riesgos que los padres conocemos, ¿por qué iba yo a comprarles uno? El razonamiento parecía infalible pero resultó no solo inútil sino potencialmente peligroso. El primer problema al que me enfrenté fue al de la música. Descubrí que ya no existen walkmans ni discmans, ni reproductores mp4, ni equipos de música en las casas. Y como prohibir la música me pareció peor que prohibir la tecnología, cedí hasta la tableta, una con el debido control parental. Pero la tableta no salía de casa, así que, en ocasiones, prestaba a mi hija mi smartphone. Lo pedía para escuchar música, para jugar un ratito, para hacer una foto, para escribir a una amiga… Hay tantas cosas que se pueden hacer con un móvil a los 10 u 11 años que, poco a poco, mi hija fue arañando tiempo de uso en dispositivos que carecían de control sobre el contenido.


Sé que no existe el padre prohibicionista que crea que sus hijos ven porno cuando piden media horita de móvil a los abuelos, pero donde seguro no lo verán es en uno que adecue el contenido a la edad del menor. Hace poco, la madre de una amiga acusó a su marido de haber visto “bídeos porno” porque descubrió su rastro en el historial del móvil. No se le ocurrió que el único que escribía “bídeo” con b en casa era su nieto de ocho años. Por mi parte, no sé si mi hija googleó en mi móvil palabras como las que yo


busqué en el diccionario a su edad: orgasmo,


lefa, porno… De lo que


estoy segura es de que


cualquier niña puede


ver porno en el móvil


de sus padres sin problema, pero no entrar


en sus cuentas bancarias. Y eso es porque


nuestro dinero está


protegido en internet


pero nuestros hijos no.


Así las cosas, creo que el enemigo número uno no debería ser el móvil sino la desprotección de la infancia en entornos digitales. Los propietarios de las redes sociales y la industria del porno podrían verificar la edad de sus usuarios, pero gozan de impunidad para no hacerlo. La prohibición del móvil hasta los 16 no haría del entorno digital un lugar más seguro y nuestros niños padecerán los riesgos de la sociedad digital, tanto con móvil propio como sin él. Por eso creo que, en 2023, la pelea debería pasar por exigir una regulación capaz de proteger a la infancia con las mismas garantías con que cuida del dinero. Después de todo, los niños son lo más valioso. ¿O no?


L A C A S A D E E N F R E N T E


N U R I A L A B A R I


Para qué sirve un móvil a los 12 años 


Un niño con móvil. CONTACTO


8 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


dado discursos como la iniciativa de paz para Oriente Próximo de los años 2000 el entonces ministro alemán Joschka Fischer? Para el socialdemócrata Olaf Scholz no existe ni tan siquiera el derecho a manifestarse a favor de un Estado palestino.


Habrá que agradecer que dentro del pequeño círculo de voces que condenan el terrorismo de Hamás, pero denuncian la terrible e indiscriminada violencia del Gobierno israelí, figuren dos importantes voces españolas, socialistas ambas: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (que ha viajado a Jerusalén junto con el primer ministro belga, un país con dos grandes comunidades judía y musulmana), y el alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell. Pero, por muchas 


PA N O R A M A


U


nidos en la diversidad” es un lema comúnmente asociado a la Unión Europea. Pero también lo es de un país con una historia terrible, Indonesia, donde en 1965 murieron asesinadas entre medio millón y un millón de personas. Es decir, el lema significa poca cosa falto de contexto. La UE se enfrenta dentro de pocos meses a unas elecciones en las que tiene que decidir, precisamente, el entorno que rodeará ese lema en los próximos cinco años. En las elecciones al Parlamento Europeo (los españoles elegirán 61 de los 720 eurodiputados) se hablará quizás de nuevas tecnologías, de reformas fiscales y de políticas climáticas, pero no conviene engañarse a la vista de lo que está sucediendo en las elecciones nacionales de los últimos años. Está bastante claro que un punto fundamental será si los europeos nos creemos de verdad que la única manera de proteger nuestra buena vida es cerrar las fronteras, especialmente a inmigrantes árabes o negros, o si creemos, por el contrario, que si queremos preservar nuestro atractivo modo de vida necesitamos más población, es decir, inmigración regulada y organizada en el origen.


Quieran o no, los grandes grupos políticos del Parlamento Europeo (Partido Popular Europeo, socialdemócratas, liberales, Verdes) tendrán que explicar su posición y, por el momento, no hay buenas noticias. El camino hacia las elecciones europeas (junio 2024) no se está trazando sobre la esperanza y la confianza, sino sobre algo muy distinto, el miedo. Un miedo que fomentan grupos pequeños, pero cada vez más numerosos en toda Europa, y a los que los grandes partidos no saben cómo atajar, si no es apropiándose de parte de su mensaje. La última mala noticia es que Geert Wilders, un conocido dirigente ultraderechista y xenófobo, ha obtenido en las elecciones parlamentarias en Holanda el mejor resultado de su historia, precisamente con un mensaje sin trampa ni cartón: cerrar completamente las fronteras a los inmigrantes musulmanes e incluso expulsar a los sirios que obtuvieron asilo huyendo de la guerra. 


Es curioso que los mismos que quieren cerrar las fronteras de Europa reclamen que se amplíe el número de socios a toda velocidad. Quizás piensan que la mano de obra barata que necesitan imperiosamente la van a poder obtener de Moldavia, Albania o Macedonia del Norte. ¿O quizás tengan suerte y la guerra de Ucrania dure lo bastante y puedan seguir beneficiándose de asilados de ojos claros? 


La increíblemente desproporcionada respuesta de Israel al terrible atentado terrorista de Hamás y a la toma de rehenes (con más de 16.000 víctimas palestinas, de ellas 5.000 niños, y 30.000 heridos) ha sido acogida con un aborrecible silencio en la UE, quizás aplastados por esa misma corriente de miedo. ¿Dónde han quediferencias que existan hoy día entre el PSOE y el PP, por mucho enfado y rencor que se muestren sus líderes, lo cierto es que sería un destrozo importante para España que los dos partidos no pudieran encontrar una vía de diálogo dentro de la UE. La Unión necesita también de las voces del PP español para reforzar a sus colegas europeos más moderados, no a los más extremistas. El PP español nunca ha sido contrario a la inmigración reglada (de hecho, sus gobiernos han aprobado más regularizaciones de inmigrantes sin papeles que los socialistas), nunca ha temido a los árabes ni ha sido racista. Su actual líder, Alberto Núñez Feijóo, desarrolla una oposición brutal contra el Gobierno, pero no tiene mucho que ver con los grupos europeos más ultras, racistas y fanáticos anti-islam. Ojalá no se le olvide nunca.


P U N T O D E O B S E RVA C I Ó N S O L E D A D G A L L E G O D Í A Z 


Ojalá no se le olvide nunca a Feijóo


E


l otro día en el Congreso individuos con banderas de España insultaban a los periodistas. Qué recuerdos, en los noventa en el País Vasco lo hacían bravucones con ikurriñas que pintaban dianas en las paredes. En 2015 los que te insultaban en el Congreso eran chavalotes muy de izquierdas que presumían de cómo lo rodeaban. Luego, en Cataluña, otros pollastres con banderas catalanas. Ya ven, toda una vida manipulando todo a la vez en todas partes, incluso contra intereses opuestos. Finalmente, el otro día insultó a los periodistas de este diario un juez que chapotea en redes sociales. De todos estos sujetos el único que me preocupa es este último, los otros tienen derecho a decir tonterías, pero un juez se supone que no. Con los otros solo esperas no encontrártelos por la calle a solas, con un juez esperas que no te toque en un tribunal, aunque vayas con tu abogado. 


En este ambiente de nerviosismo general, una de las peores cosas que están pasando es este protagonismo de la judicatura, indeseado o deseado, según. Aquí todos ponen un poco de su parte y todos tienen razón en algo, nadie se ha vuelto completamente loco. El Supremo acaba de dar un palo al fiscal general, Álvaro García Ortiz, porque incurrió en una “desviación de poder” al ascender a su predecesora, Dolores Delgado. Pero el Gobierno le va a renovar. Que una ministra de Justicia, Delgado, pasara a ser fiscal general ya era raro. Pero casi más que otro ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, se sentara en el Constitucional hace un año. Claro, ahora se abstendrá en los recursos contra la amnistía porque como ministro dijo que era “claramente inconstitucional”. Hombre, más que abstenerse, podría mantener lo que dijo, pero no, según la ley no debe pronunciarse sobre asuntos en los que intervino, cosa bastante razonable. Igual que otra magistrada del Constitucional, Laura Díez, ex alto cargo del Ministerio de la Presidencia. Estas marcianadas han pasado con Pedro Sánchez. Obviamente, luego tenemos el mamoneo con la renovación de los miembros del CGPJ, bloqueada por el PP mientras clama que se incumple la Constitución. Podrían dimitir todos, pero ahí siguen cobrando, aunque se les acabó el contrato hace cinco años.


También hay un juez creativo que sostiene que lo del señor al que le dio un infarto en el aeropuerto del Prat con el Tsunami Democràtic fue terrorismo. Yo creo que se queda corto, el estrés que padecieron los patos del Llobregat merecería barajar también el delito ecológico. A ver dónde llega, yo tengo curiosidad, hay récords. Llevamos casi cuatro años con una macrocausa contra Podemos, el caso Neurona, en el que parece que bastaba eso, una neurona, para archivarlo desde el principio. Pero 10 líneas de investigación, que se han ido desinflando, han permitido un salaz entretenimiento a la prensa de derechas. 


Lo ideal sería que bajaran los humos. A mí que esté en riesgo la separación de poderes me parece una tontería, como que se rompe España y no digamos lo del golpe de Estado y la dictadura. Pasará el tiempo y veremos esto como una gran ida de olla de esas por las que pasamos de vez en cuando. Ya habrá otras elecciones y los ciudadanos decidirán. Según cómo llegue Sánchez en su marcador de trolas y cómo esté de asalvajada la ultraderecha, la gente verá. Pero los jueces deberían mantenerse al margen. Lo decía un árbitro esta semana: “Con este clima de crispación, los jóvenes no van a querer ser árbitros (…) Será un problema grande, porque no nos olvidemos que un 


partido de fútbol sin un árbitro es imposible”.


Hay un juez creativo que sostiene


que lo del señor al que le dio un


infarto en el Prat con el Tsunami Democràtic fue terrorismo El PP no ha sido contrario a la inmigración reglada y no tiene mucho que ver con los grupos europeos más ultras y racistas 


T R A B A J A R C A N S A


Í Ñ I G O D O M Í N G U E Z


Un partido sin


árbitro es imposible 


P A T R I C I A


B O L I N C H E S


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 9


Rellene la cuadrícula de modo que todas las columnas, filas y cada recuadro de 3×3 contengan los números del 1 al 9. Los cuadros entrelazados le darán más pistas, a la vez que aumentan la dificultad. 


D I S T . E N


E X C L U S I V A E N


E S P A Ñ A : W


W


W . C R E A T I V E S E R V I C E S . E S


S U D O K U S A M U R Á I © S K Y N E T C O R P O R AT I O N | G A K K E N C O . , L T D . S U D O K U K I L L E R C L A R I T Y M E D I A | P L A N E T S Y N D I C AT I O N


K E N K E N © 2 0 0 9 T E TSUYA M I YA M OTO | G A K K E N


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21


1


2


3


4


5


6


7


8


9


10 11 


12


Horizontales: 1. Frase de Alfred Hitchcock, director de cine británico conocido como el “maestro del suspense” (seis palabras, seguido del 21 vertical) / 2. Terreno que no posee altos o bajos. Ave fabulosa que renace de sus cenizas. Uno de los vecinos de los Simpson. Hombre refinado en los modales y el vestir / 3. Tipo de radiación. Conjunto de elementos que comparten una propiedad o tienen un fin común. Primate antropoide. Apellido de Immanuel, el filósofo prusiano de la Ilustración. Letra nasal / 4. Título de dignatario persa. El nazareno más conocido. Micrófono abreviado. El medio del artista. Rata inglesa / 5. Agítese “_” de usar. Libro de consulta inmediata en determinada materia. Desliza la lengua / 6. Milisegundo. Gas incoloro muy inflamable usado para soldar metales. Deseo intenso o aspiración de algo. Plato típico americano envuelto en hojas de mazorca / 7. Líquido anestésico. Antigua matrícula de los coches de Xinzo de Limia. Derrumbe violento de nieve. Relato fantástico que 


suele hablar de dioses o héroes. Prefijo que indica anterioridad /


8. Reposa y repone fuerzas. Palo de los naipes españoles. Embarcación de remo muy estrecha, sin quilla ni diferencia entre proa y popa. Una de las vitaminas / 9. Un romano. Marido de la mujer que se convirtió en estatua de sal. Removeré la tierra con el arado. Casualidad, caso fortuito. Espumoso muy seco / 10. Persigas a alguien sin tregua. Uniría una persona a otra para obtener un fin. Mayor o Menor, ambas son boreales. Dominio de Rusia / 11. Parte del norte. Expresad un parecer. Droga estimulante / 12. Domar, hacer dócil a 


un animal. Extrañezas, singularidades. Bifurcación, desviación.


Verticales: 1. Abel, anagrama de río europeo. Moderada, ni muy grande ni muy pequeña / 2. Arribaste a destino. Dominio de páginas de internet / 3. Quitan la vida. Longitud que tiene una nave medida de proa a popa / 4. Sufijo químico. Obstinados, tenaces. Norte / 5. Preposición: “debajo de”. Reactor. Aquellos que niegan la existencia de Dios / 6. Está dos veces en el Tíbet. Espacio de tiempo con el terapeuta. Ciudad termal por excelencia / 7. Fff. Nativa de Portugal. Caminar de acá para allá / 8. Conservé en la memoria algo. Valle ilerdense / 9. Indica negación o privación. Que goza de perfecta salud. Parte inferior del tejado / 10. Tomáis en consideración las alegaciones. Lo está la que padece un dolor físico / 11. Libera de culpas y obligaciones. La mayor parte de la orina. Recta / 12. Letra en la brújula. Consentido y malcriado. Institución cultural con sede en Madrid / 13. ONU para la infancia. Pilotos españoles, padre e hijo / 14. Prota- 


gonista de Matrix. Hermano de Sem. Quita los estorbos /


15. Texto que se añade a una carta concluida. Vestidura exterior amplia y larga. Existe / 16. La mitad de “D”. Kardashian o Basinger. Práctica adivinatoria con naipes / 17. Composiciones poéticas del género lírico. Apócope de tono. Sigla de búsqueda y salvamento aéreo / 18. Perro. La que sigue a sol. Entre Bush y Trump / 19. Engañar artificiosamente. Inyección intramuscular / 20. Sudán en la Red. Querer. Artículo funerario / 21. Véase 1 horizontal.


En el killer se siguen las reglas del sudoku, pero en vez de colocarse algunos números iniciales se agrupan casillas por medio de una línea punteada y se da la suma de estas. El objetivo, como siempre, es completar los números del tablero. No se puede repetir un número dentro de las líneas punteadas.


Las reglas del juego son las siguientes: debe colocar los dígitos del 1 al 6, sin repetirse, en cada fila y cada columna del cuadrado. En este aparecen bloques remarcados por una línea gruesa, y en cada uno de ellos hay un número junto al símbolo de suma, resta, multiplicación o división. Este dígito es el resultado, en cada caso, de sumar, restar, multiplicar o dividir los números contenidos en el bloque. Averigüe el número de cada casilla.


C R U C I G R A M A B L A N C O P O R C L AV I L E Ñ O


Horizontales: 1. Descanso de un día o unas horas / 2. Hincar el diente /


3. Típico de los feroces vikingos en sus expediciones / 4. Representan al dólar de EE UU. Revolucionó el país de Confucio / 5. Degustación de vinos / 6. Sin punta ni filo. A más de esto y de lo otro / 7. En la montaña nevada, un pequeño ruido puede causarlo. En una entran doce / 8. Muchos gurús lo practican. Región petrolera rusa / 9. Avivar el fuego. Tras- 


torno pilosebáceo / 10. Se le añade a las tortitas. Astillas y borracheras /


11. Sencillamente, lodo / 12. El rey del reggae: “_” Marley. Relacionada con el sueño / 13. Formar un torbellino / 14. De ellas se sale sudando. La 


de Neptuno es el tridente / 15. ¡Será astuta! Complicas las cosas, las… Verticales: 1. Abundan en los papeles pautados. Fundamenta / 


2. Olotense u olotino en catalán. A lo que llama el almuédano / 3. Lo hacen el toro y la vaca. Cava seco / 4. Se da para llamar la atención. Mes abreviado / 5. Con ella se pulsa el laúd. En reflexivo, adquirir serenidad, prudencia… / 6. Une a los camaradas. Capital campurriana / 7. Es posible que sea raso. Esos gramos tiene un kilo / 8. Comienza con https://. Una de las Guineas / 9. Ciudad y queso de Holanda. Mercedes catalana. Siglas bíblicas / 10. En efectivo, a 


toca… En ambos sentidos, jugosa piña. Para tumbarse y dormir /


11. Sutil soplo de aire. Solubles minerales de baño. Das reja al campo.


C R U C I G R A M A P O R E D U A R D O D E L G A D O


1


2


3


4


5


6


7


8


9


10 11 12 13 14 15 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11


PA S AT I E M P O S


10 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 


A U T O D E F I N I D O P O R TA R K U S


S


U


D


O


K


U


S


A


M


U


R


Á


I


S


U


D


O


K


U


K


I L


L


E


R


K


E


N


K


E


N


D A M E R O M A L D I T O P O R V I R G I N I A M O N T E S


S O L U C I O N E S


. OCNALB A MARG I CURC b .)sar gensa lli sacsa l a nednopserr oc „ soL(


„ x i néF „ona l L. 2/”l aut ce l et n i osecor p nuse o i r et s i m l E“. 1: se l at nozi r o H „ c i M „ súseJ „ agA. 4/ N „ t naK „o i m i S „ t eS „ at e B. 3/i dna D „de N „náf A „one li t E „ s M . 6/ e m aL „ m ucé m edaV „ set nA „ . 5 /t aR „S I T „ aona C „ sor O „ asnacse D. 8/ er P „oti M „du l A „u O „ r et É.7 /l a m aT 


/ uR „as O „a í r a il A „ sesocA. 01 /t ur B „ r az A „ér ar A „ t oL „ I . 9/ C 


.l a m aR „ sazer aR „ r asna m A. 21 / an i m at ef nA „dan i p O „ r o N . 11 / ar o l sE „nat a M . 3 / m oC „et sage l L. 2 / ana i de M „ab l E. 1: se l ac i tr eV 


„ sef E. 7 / apS „nó i seS „T. 6/ soet A „ t eJ „oS. 5 / N „ socr eT „an I . 4


/ ad i r o l oD „ s í O. 01 /r a l A „anaS „n I . 9/ „nár A „evut eR. 8/rI „asuL / zn i aS „ f ec i n U. 31 / EAR „oda m i M „S. 21 / R „aer U „e m i xE. 11 / „ t or aT „ m i K „R. 61 / sE „ac i núT „DP. 51 / af aZ „ m a C „oe N. 41 / M I „ r ap m art nE. 91 / a m ab O „aL „na C. 81 / RAS „noT „sad O. 71 


.l at noz i r oh1 esaéV . 1 2 / anr U „ r a m A „dS. 02 . A MARG I CURC b . DSU. 4/ e j a lli P. 3/r edr o M . 2 / ot eus A. 1: se l at nozi r o H .r az it A. 9/l ar U . agoY. 8/ anecoD . du l A. 7 / sá m edA . o m oR. 6/ at a C. 5 / oa M 


/ r an il o m err A. 31 / ac i rí n O. bo B. 21 / o m i L. 11 / saeT. epori S. 01 / énc A 


. sa í L. ar etr A. 51 / a m r A . sanuaS. 41 / enE. ozadoC. 4/t ur B.ri gu M . 3/r ar O .í t o l O. 2 / asa B. sayaR. 1: se l ac i tr eV /l a i r ot aucE. LRU. 8/li M . odad l oS. 7 / ason i eR . dat s i m A. 6/r a m o l pA . aúP. 5 


. sar A . se l aS. oer O . 11 / a m a C . ánanA . a j eT. 01 /I RN I. écr e M . m adE. 9 . OD I N I FEDOTUA b .r ac i P. a l uaJ. 3/ set A. nó i vu l A. né i ceR. 2: se l at nozi r o H .I ND. ar ot a l e D. 6 / m a B.í hA. ohcnA. 5 /li m í S. zer uda M . er boC. 4 / ada l aT -i cr uZ. 01 / o lli v O . odr oS. avr oC. 9/r o l a C . anE. aza C . 8/ or aneJ. so j A .7 / ono M 


. oner aza N . ser G . asor P. 21 /sa j aT . dasaT . nógar A . 11 /só i dA . o m or P . od


. at ce l E. 5 / sacr A. anr u i D. 4/ orr oZ.l aba C. 3 /r aucavE. o j e D. 2: se l ac i tr eV


/ et p O. d i L. 9 / sas A. apaP. 8 / GNO. nór o M. 7 / odae j o H. anA. 6 / ag i V


e i H . TNT. 41 / ad O . a j naZ. 31 / na m oC . eri A. 21 /soD . RAV. 11 /sarr A . úcuC. 01


/ naoL. ona i de M . 81 / e ji L.r ob m aT.71 /r ad i r a M .íl a M . 61 / at avo N .í s A. 51 / o l


. osso M . o m l aS. 91


. OT I DLA MORE MAD b //i v secev sacop o m oc / esr er euqi v so l oy or ep … “ atr eup us / a í r ba se l onar evl e / osap us a y, zu l a ll euqa / sodsose naba i darrI sad i net bo sar ba l ap sa l ed se l a i c i n i sa l et ne m l ac i tr ev sad í eL.” … et ne m ec l ud . sar dno l A:i sse ll e B . D :ri ced nebed, sadadseno i c i n if edsa l noc 


UN EJÉRCITO RECURSO ARBITRAL 


LA OBREGÓN ELEGIDA NI GRANDE NI CHICO ESPECIE DE TIMBAL 


QUE OBRA DE DÍA JUSTO, ÍNTEGRO SONIDO RELOJERO DISPUTA LO HACE EL MINERO FAMOSO ES SU GALLO IMITA UN DISPARO ENLAZAR O UNIR 


EN ESE LUGAR LO PIDE LA POLICÍA 


CASTRO DE LA FOTO ALIMÉN- TENSE


ARQUEADA COSIDO (EL ROTO) INCAPAZ DE OÍR ENTIDAD ALTRUISTA PATRIA MAÑA 


ESTILO LITERARIO ETAPA DE PLENITUD LEÍDO POR ENCIMA SE PASA EN VERANO UNO Y OTRO 


TÍPICAS DE LAS BODAS DECÍDASE ACORTADA PROMOCIÓN USE UN PAPEL


RASPOSO ALABAN AGENTE DEL ORDEN CATALÁN 


MUY PROPIO DEL REY DAVID


PREPARAS A LA PARRILLA ASIGNAD PRECIO 


DURO


MATERIAL CERÁMICO LÍO DE HILO POEMA ANTES DEL ESTÉREO INEXPERTA CHAO


CORTAS EN DOS 


SU TÚNICA ES MORADA 


MEDIA


MELENA MADERO DE SOSTÉN 


HOLGADO DESALOJAR O EXPELER BULBOS DE AJAR CAJAS DE CAUDALES 


PAJARERA ROJIZO METAL ¡SOPLONA!


PERMITO, TOLERO DE HACE POCO EL SUDÁN FRANCÉS DE HOY CORTADA POR EL PIE TRINCHERA COMPA-


RACIÓN


AGUA SÓLIDA LIGUES DE ESTA SUERTE 


BENDICE URBI ET ORBI 


TREMENDA TROMBA EL POINTER ES UN PERRO DE ESO


FIRMABA CON UNA Z TRINITRO- TOLUENO, 


QUE SE DICE PRONTO


A. Dichos, murmuraciones, reparos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . B. Dicho de un color: rojo, entre negro y leonado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . C. Forma de resistencia que adoptan las bacterias ante condiciones ambientales desfavorables . . . . . . . . . D. Ventana o claraboya abierta en la parte alta de los edificios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . E. Fiestas atenienses en honor de Baco, durante las cuales se efectuaban certámenes dramáticos . . . . . . F. Sin que sirva de impedimento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . G. Rigurosas, ásperas, duras en el trato o el castigo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . H. Ponga una cosa ladeada, de través u oblicua para pasar una estrechura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . I. Faja saliente de poco volumen, en la fachada de los edificios, que marca el forjado del piso . . . . . . . . . . . . . J. Dicho de una persona o de una creación humana: suscita en alguien una poderosa atracción . . . . . . . . . . 


K. Planta trepadora, muy común en varias partes de España, cuyos frutos, desecados, se emplean para


aromatizar y dar sabor amargo a la cerveza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . L. Dicho de un animal, especialmente de un caballo: de color parecido al del melocotón . . . . . . . . . . . . . . . . . . M. Nevada corta de copos menudos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . N. Equipan, proveen a una cosa de algo que la mejora . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O. Raspa o eje de una espiga o pluma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . P. Conjunto de valores o bienes culturales acumulados por tradición o herencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 


Q. Tela muy basta tejida de lana burda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


– – – – – – – 50 35 62 12 90 80 28 – – – – – – 83 61 15 36 46 72 – – – – – – 14 47 24 70 37 53 – – – – – – 7 88 98 104 75 23 – – – – – – 57 32 102 16 64 9 – – – – – – 91 22 67 30 17 78 – – – – – – – 69 74 10 2 92 39 49 – – – – – – – 87 48 18 60 94 5 71 – – – – – – – 41 100 1 21 65 93 76 – – – – – – 82 43 95 55 26 101 


– – – – – – 58 96 89 66 79 25 – – – – – 51 29 19 38 4


– – – – – – – 45 56 34 11 81 20 68 – – – – – 40 6 103 59 77


– – – – – – 3 42 54 13 85 33 – – – – – – 44 31 99 84 73 8 – – – – – 52 86 63 27 97 


I


...


G O L H N D P E G M


A O C B E F H L M I F D C


K J Q A L F P E O M A B


C L G N I O J P M B C H G


A L Q C O J M E K N H B A


,


Q E I K F M G C H B 


P G D I N F K A M J B P


O Q H D K A F G I H J K


Q D P I J E N D


...


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11


12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24


25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36


37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49


50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62


63 64 65 66 67 68 69 70 71 72


73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84


85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96


97 98 99 100 101 102 103 104


PA S AT I E M P O S


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 IDEAS 11 


L


os medios informativos que se dirigen a toda España cuentan con destacados periodistas catalanes. Su talento personal se une a la potencia de Cataluña, que favorece una gran presencia de redactores o corresponsales que residen allí. Esto ha hecho que proliferen en esos medios ciertos modos particulares del castellano que se habla 


en Cataluña. Veamos algunas de esas expresiones.


a la que. “A la que se dio cuenta, rectificó”. Se usa por “en cuanto” y “al” (“al darse cuenta”). Aunque habitual en el castellano coloquial entre catalanes, las academias la consideran ajena a un registro de len- 


gua culta; el que se le supone al estilo periodístico.


avanzar. Sustituye a veces a “adelantar” (pasar delante de alguien). Y desplaza a “anticipar”. “Como avanzó la Cadena SER…”, “le avanzó la propuesta”. En un castellano más preciso, en vez de “la noticia 


fue avanzada por la SER” se diría “fue anticipada”.


explicar. El castellano distingue entre “contar” y “explicar”, pero no el catalán común. Contar un chiste es una cosa (relatarlo); y explicarlo, otra (decir 


por qué es chistoso). Algunos no ven esas diferencias.


habían, hubieron. Entre buenos periodistas apenas se usa, pero se les oye de vez en cuando a otros. (“Habían muchas personas”). En castellano, “habían” —en plural— se usa como auxiliar (“habían venido”), no como impersonal. Aquí se toma equivocadamen- 


te el complemento como sujeto.


hacer. Este verbo muestra una presencia estadística muy superior entre catalanes bilingües, frente a la mayor variedad en el resto de los hispanohablantes: “Hacen una película” (la proyectan, la ponen), “hizo un error” (lo cometió), “hoy hago vacaciones” (me las tomo, me voy de), “hizo podio” (subió a él), “vamos a hacer una canción” 


(vamos a interpretarla).


ir, venir. “Dentro de un rato vengo a Madrid” (desde Barcelona). La confusión entre estos dos verbos se oye en la radio a catalanohablantes entrevistados en castellano, no tanto a los bue- 


nos periodistas.


la mayoría de (sin artículo).


Una plaga periodística. “El resto


de votantes”, “el 15% de españoles”, “la mayoría de escritores”. El Diccionario de dudas y dificultades (1995) de Manuel Seco advierte: “Es propio del castellano hablado por catalanes omitir el artículo del complemento que sigue a ‘la mayoría’, ‘la mayor parte’, ‘la mayor cantidad’ (…) u otras expresiones semejantes. (…) El uso de los catalanohablantes se ha difundido también entre algunos que no lo son. (…) El uso normal 


castellano sería ‘la mayoría de los’, ‘el resto de los’…”.


más bueno. La expresión catalana mès bo equivale por lo general al comparativo castellano “mejor”. “Aquest jugador és mès bo que l’altre” (este jugador es mejor que el otro). Pero se oye con frecuencia el ca- 


talanismo “más bueno”, fruto de la traducción literal.


media parte. (“A la media parte se llegó con empate”). En catalán se dice “van marxar a la mitja part” (se fueron en el descanso), pero en castellano eso sig- 


nificaría irse a la mitad de una de las dos partes.


tampoco no. “Tampoco no ha viajado con el equipo el presidente Joan Laporta”. Ese uso de “no” es superfluo en castellano cuando “tampoco” va antepuesto al verbo. Sí se dice “no ha viajado tampoco”. 


Estas expresiones le sonarán extrañas o confusas a parte del público castellanohablante monolingüe. Supongo que otro tanto le sucede a la audiencia catalana con locutores que hablan en catalán pero tienen el castellano como primera lengua, lo cual los inducirá a incluir a su vez castellanismos. Sólo imagino una diferencia: que en estos casos, alguien los avisa. 


S É P T I M O D Í A


Se extienden en los medios de comunicación


algunos


modos particulares del castellano que se habla en Cataluña 


L A P U N TA D E L A L E N G U A


Á L E X G R I J E L M O


Catalanismos mediáticos 


P O R E L N A S E V I L A N O


T


erry Reintke tenía “16 o 17 años” cuando se vivió el apogeo de las protestas contra los planes de ampliación de la central térmica de carbón de Datteln, un pequeño municipio a media hora en coche del suyo, Gelsenkirchen, en la cuenca del Ruhr. Aquellos activistas no entendían que la verde Alemania siguiera construyendo en el cambio de siglo plantas para quemar carbón, el combustible fósil que más contribuye al cambio climático. Ella, pese a ser solo una adolescente, tampoco. Aquel movimiento anticentral fue el detonante de una vocación ecologista que la encaminó hacia Los Verdes, el partido del que hoy es copresidenta en el Parlamento Europeo.


Pero Reintke, de 36 años, también es muy consciente de dónde procede. La cuenca del Ruhr, marcada por la minería del carbón y la industria del acero, fue durante muchas décadas el corazón del auge industrial alemán. Hasta que llegó la crisis, el cierre de las minas y una difícil transición hacia las energías renovables que dejó en la estacada a muchos. Reintke, que se postula, de momento en solitario, para liderar la candidatura verde de las próximas elecciones europeas, en junio de 2024, tiene claro que la justicia social debe ir de la mano de la lucha climática: “Me sale del corazón. Aunque no hubiera cambio climático me dedicaría a luchar por una sociedad más igualitaria”, asegura en una conversación desde Estrasburgo. 


Los Verdes son conscientes de que tendrán que ganarse a la clase trabajadora si quieren ser influyentes en Europa, y Reintke, parte del ala más izquierdista del partido, está decidida a dar esa batalla si, como todo parece indicar, en febrero es confirmada como spitzenkandidatin de su grupo. “Vamos a dejar claro a la gente que pasa dificultades, a la que le cuesta llegar a fin de mes, que tenemos una oferta para ellos en las próximas elecciones”. 


Los sondeos predicen que Los Verdes europeos no repetirán los buenos resultados de 2019, que les dieron sus 72 asientos actuales. El agregador de encuestas de Politico augura entre 48 y 50. La tendencia es similar en la Alemania natal de Reintke, donde Los Verdes, parte del Ejecutivo en una coalición con socialdemócratas y liberales, rondan el 15% de intención de voto cuando en abril de 2021 llegaron a liderar las encuestas con el 25%. Las responsabilidades de gobierno los han desgastado y no han conseguido sacudirse la fama de querer prohibir cosas —comer carne, viajar en avión— y obligar a los ciudadanos a hacer grandes desembolsos, como cambiar las calderas de gas por las más costosas bombas de calor eléctricas.


Reintke, que participó en las negociaciones del acuerdo de la coalición, reconoce que no han sabido explicar sus políticas y que cunde la idea de que no son sensibles al coste económico que estas tienen para las clases populares. En aquellas reuniones, cuenta que los socialdemócratas pelearon por dos o tres medidas sociales y les dejaron el resto a ellos, algo que los ciudadanos desconocen. “Mucha gente piensa que a los verdes solo nos interesa el green deal [pacto verde], y no es cierto. Tenemos que poner en primer plano lo que realmente defendemos para ganarnos su confianza y decirles que sabemos que los tiempos son difíciles, pero que les vamos a apoyar en esta transformación que en el futuro mejorará sus vidas”.


Asesora del eurodiputado Ulrich Schneider a los 24 años, elegida ella misma eurodiputada a los 27, su carrera ha sido fulgurante. Como copresidenta del grupo desde octubre de 2022, sus compañeros aseguran que los dirige “con una visión clara, dejando siempre espacio para el debate y la escucha de diferentes perspectivas”, dice el también alemán Rasmus Andresen, que la conoce bien. “En otros partidos la respetan como una negociadora justa, aunque dura”, añade. 


Reintke se dio a conocer más allá de Alemania cuando en septiembre de 2017, justo antes de que arrancara el movimiento MeToo, habló abiertamente de acoso sexual en el Parlamento Europeo. Relató su propia experiencia con un agresor en la estación de tren de Duisburgo y consiguió abrir una discusión sobre el acoso en las instituciones europeas. Además de la lucha feminista, Reintke, que vive en pareja con la también política verde francesa Mélanie Vogel, copreside el intergrupo del Parlamento que defiende los derechos LGTBI.


La misma franqueza con la que habla de estos temas la emplea esta graduada en Ciencias Políticas para referirse a la extrema derecha, que en su país supera el 20% de intención de voto y tiene en vilo al resto de los partidos. “El año que viene tendremos que luchar con todas nuestras fuerzas contra un giro a la derecha en el Parlamento Europeo”, subrayó Reintke este viernes en su discurso en el congreso de Los Verdes alemanes en Karlsruhe. Y alertó de que partes del Partido Popular Europeo (PPE) están buscando mayorías con partidos de ultraderecha. 


Esta complicidad es, al menos en Alemania, impensable hoy, ya que todas las formaciones rechazan cooperar con la ultraderecha. “Mi postura es de resistencia. Creo que no deben jugar ningún papel en el panorama político”, dice. Pero no es la única estrategia. “Tenemos que conseguir que las fuerzas conservadoras en toda Europa se alejen de ellos y desde los partidos progresistas ofrecer una alternativa a los votantes”.


Terry Reintke La líder de Los Verdes en Bruselas quiere ganarse a los


trabajadores europeos 


LA CARA DE LA NOTICIA Ecologista a fuer de laborista 


Con 36 años, no olvida sus orígenes: la cuenca del Ruhr, cuna de la minería y 


el auge industrial alemán


L U I S


G R A Ñ E N A


12 IDEAS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


Un hombre apila barriles de petróleo reciclados en la ciudad india de Narayanganj. AHMED SALAHUDDIN (NURPHOTO / GETTY IMAGES)


Holaluz. Baño de realidad para el grupo eléctrico


Gullón. La paz familiar da impulso a las galletas 


IRPF. Pistas para ajustar la factura con 


Hacienda


PÁG. 6 PÁG. 7 PÁG. 18


Hasta el último barril de petróleo


Los países productores de crudo aprovechan los altos precios y la fuerte demanda para maximizar sus beneficios antes de que las renovables ganen la partida 


Nº 1.986 DOMINGO 


26 DE NOVIEMBRE DE 2023


Empleo. Así son los


trabajos más 


deseados


PÁG. 21


Los amos del crudo exprimen la gallina de los huevos de oro La transición energética avanza, pero a un ritmo menor al deseado. Las potencias petroleras juegan sus cartas para maximizar los beneficios 


M O V I M I E N T O S C O R P O R AT I V O S


Fusiones antes del último baile. En los últimos meses se están acelerando los movimientos corporativos en el sector petrolero estadounidense. El primer golpe lo dio Exxon-Mobil a principios del pasado mes de octubre, al quedarse con Pioneer Natural Resources. A los pocos días contraatacó su rival, Chevron, quien anunció la compra de su rival Hess.


La voracidad del transporte.


El sector del transporte es, de largo, el que más petróleo consume. Coches, aviones, barcos... necesi- 


tan unos 50 millones de barriles de crudo diario para ar r ancar l a máqui na que muev el mundo. 50


L A C I F R A


Fuente: Bloomberg. EL PAÍS


Cotización del oro negro' Precio del barril de brent', en dólares 95


90


85


80


75


70


2022 2023


27 sep. 96,55


81,8


12 jun. 71,84


P R I M E R P L A N O


2 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 


mayor transferencia de renta de la historia económica mundial, con los países del golfo Pérsico como indiscutibles beneficiarios, el mundo encarará en los próximos tiempos un viaje en sentido inverso. Para los productores, el maná empieza a tocar a su fin; para los importadores —con Europa y China a la cabeza—, la penitencia de una factura comercial al albur de decisiones ajenas tiene los años contados.


La noticia apenas tuvo eco en las páginas salmón de los medios internacionales. El 18 de agosto, con medio Occidente de vacaciones, el jefe de la mayor petrolera de China, Zhou Xinhuai, soltaba la bomba: la demanda de carburantes en el gigante asiático —el mayor importador de crudo del mundo y uno de los mejores termómetros de lo que está por llegar en el bloque emergente—, sugería, ya había alcanzado su máximo. Un punto de no retorno a partir del cual, solo cabe esperar caídas. Las previsiones más fiables hasta entonces, que apuntaban a finales de la década, quizá 2028, quedaban en papel mojado ante el imparable empuje del coche eléctrico.


Ni un mes después de las palabras del mayor ejecutivo petrolero chino, era el jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE, el brazo sectorial de la OCDE) el que elevaba la apuesta. El mundo en su conjunto, decía Fatih Birol, alcanzaría ese ansiado pico de demanda de petróleo antes de 2030. Y lo haría —y esto es importante— en todos los escenarios posibles, incluso si el impulso de las políticas climáticas languidece; algo que nadie —ni siquiera los más férreos defensores de lo fósil— tiene en sus pronósticos.


La mirada del hoy suele ser miope: cuesta ver más allá del presente, y el presente sigue atravesado de principio a fin por la gasolina, el diésel y el queroseno. Pero lo que está por llegar es una sacudida de proporciones bíblicas para quien no sepa leer bien el mapa de coordenadas. Y esa cartografía dice, grosso modo, tres cosas. Una, que, por el bien de todos, una ingente cantidad de petróleo quedará recluida para siempre en el subsuelo: lo contrario sería agravar la ya de por sí agudísima crisis climática. Dos, que, aunque el petróleo, el gas y el carbón —el más dañino de todos— seguirán siendo una parte sustantiva de la ecuación energética global durante un par de generaciones, su cuota de mercado —y, por tanto, los jugosos réditos que obtienen sus productores— irá inevitablemente a menos. Y tres, que por primera vez hay hoy más dinero invertido en renovables y baterías que en exploración y producción de combustibles fósiles. 


Son varias las estampas que sugieren que, hasta en uno de los sectores más refractarios al cambio, se han puesto las gafas de lejos para esquivar esa peligrosa miopía. Su objetivo prioritario es extraer todo el jugo posible a la gallina de los huevos de oro —las reservas petroleras— antes de que muten de inagotable fuente de riqueza a oportunidad económica encapsulada bajo tierra. Antes, en definitiva, de que sea demasiado tarde para sus intereses.


El más ilustrativo de estos movimientos recientes es la pinza que Arabia Saudí y Rusia —y sus aliados en la OPEP+, la poderosa versión ampliada del cartel, que controla el 70% de las exportaciones a escala mundial y tiene el 90% de las reservas probadas— llevan meses aplicando sobre la oferta. Tras un primer —y drástico— recorte de oferta en octubre del año pasado, volvió a aplicar un segundo tajo la pasada primavera y —salvo sorpresa mayúscula— volverá a sacar la tijera el próximo jueves. Su lectura de los acontecimientos es cristalina: ante la debilidad de la demanda, que todavía crece pero que lo hace a un ritmo mucho menor de lo que sugieren las constantes vitales de la economía, reducir los bombeos es la única forma posible de reequilibrar el mercado y hacer subir los precios.


Movimiento de calado


Segunda estampa. La reciente fusión por absorción de Exxon- Mobil —la petrolera privada más grande del mundo— y Pioneer Natural Resources —un gigante en el campo del petróleo de esquisto, el que ha obrado el milagro de convertir a Estados Unidos en el mayor productor mundial de crudo— no solo es la mayor operación corporativa del año: es, también, un movimiento claro para “exprimir el negocio al máximo posible” a corto plazo, en palabras de Francisco Blanch, jefe global de materias primas y derivados del Bank of America. “Les permite generar mayores flujos de caja a corto plazo, ganan economías de escala y años de inventario, y pueden reinvertir más en descarbonización”. Algo que, a diferencia de sus pares al otro lado del Atlántico, no han hecho hasta ahora. “En Europa las petroleras han hecho esas inversiones, en gran medida forzadas por sus accionistas y por la opinión pública. Pero las estadounidenses cuentan con una enorme ventaja: tienen los ingenieros más punteros del planeta”, agrega Blanch.


La línea de puntos hacia la transición energética total todavía es discontinua y está plagada de claroscuros, de avances y retrocesos. Pero conduce, en última instancia, a un interrogante: ¿quién y cuándo bombeará el último barril de crudo? Pocas preguntas más evocadoras en el mundillo energético. Porque induce a un cierto optimismo en la erradicación —lenta, siempre más lenta de lo necesario— del petróleo como la gran fuente de energía que mueve el día a día de la humanidad. Porque lleva implícita una realidad palmaria: que las potencias petroleras, que tantos millones han amasado gracias a la lotería de la naturaleza, apuran los últimos compases de su suerte. Y también, Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano. “En el momento en el que los combustibles fósiles salgan del transporte por carretera, la industria extractiva pasará a ser mínima”.


¿Y qué pasará con los precios? Solo con las políticas ya anunciadas para hacer frente al cambio climático, la AIE proyecta una cotización del petróleo de 74 dólares por barril en 2030. Son 5 menos que hoy y 20 menos que hace un par de meses. La sangría se acelerará exponencialmente a partir de entonces: en el escenario de cero emisiones netas — uno de los más optimistas, pero al que apuntan prácticamente todos los gobiernos occidentales— el crudo debería rondar los 25 dólares por barril en el año 2050. Para dar con un número tan bajo —que solo cubre los costes de extracción en un puñado de localizaciones, prácticamente todas ellas ubicadas en Oriente Próximo— hay que remontarse a 2002, antes de la explosión del consumo de combustibles en los países emergentes.


“Cuando la demanda empiece a caer fuerte, pongamos que en 2030, 2035 o 2040, los incentivos para que los productores invadan el mercado con su crudo serán enormes. Y eso hará que los precios bajen aún más”, proyecta en la misma línea Jorge León, vicepresidente y máximo responsable de análisis petrolero de la consultora Rystad. Con todo, dice este experto, esta variable que hoy los mercados observan con lupa tendrá entonces —a solo una o dos décadas vista— una importancia incomparablemente menor. “¿Quién sabe hoy cuánto cuesta una tonelada de carbón? Pues lo mismo acabará pasando con el crudo”, desliza León durante una conversación telefónica.


No habrá gangas


Discrepa, desde Viena, el analista jefe de petróleo de la consultora energética Kpler, Viktor Katona. A su juicio, la falta de inversión en pozos en el periodo posterior a la pandemia de la covid-19 es “una señal de que el petróleo no será barato en el futuro: cada vez son menos países los que inviertan, y eso le dará la OPEP+ una gran ventaja competitiva. Porque ellos nunca han dejado de invertir en serio”, sostiene. 


En el citado escenario de cero emisiones netas para el ecuador del siglo, el consumo de petróleo en el sector del transporte —el más intensivo hoy en crudo y también el mayor contribuyente de emisiones a escala global— pasaría de los más de 50 millones de barriles diarios actuales a solo 4 millones, según el pronóstico de la AIE. El enorme hueco entre ambas cifras lo cubrirán la electrificación masiva del parque móvil, y la irrupción del hidró- 


geno y sus derivados, llamados a e s mp e ñ a r u n p a e s n c i a l


L


a agonía petrolera no será rápida. Pero el futuro está escrito. El crudo, el combustible fósil por antonomasia, que lleva décadas dominando la matriz energética sin apenas competencia, está a un paso de empezar su largo declive de consecuencias económicas y geopolíticas del todo desconocidas. Las incógnitas son muchas, sí, y el camino no será recto. Sin embargo, está trazado: el futuro es renovable, no fósil. No será un tango, sino más bien un vals lento, mucho más de lo deseable. Sin embargo, la música ya ha empezado a sonar.


Lo que está por llegar, con algunas trazas ya visibles en el horizonte, es un cambio radical en el mapa global del dinero. Si la consolidación del crudo como gran fuerza motriz del transporte y los servicios supuso la 


Río Shatt al-Arab 


junto al campo petrolífero de Nahr Bin Omar en el sur de Irak. HUSSEIN FALEH (AFP VÍA GETTY)


Pasa a la página 4


La AIE calcula que el pico en la demanda de petróleo llegará antes de 2030


La OPEP sigue abriendo y cerrando el grifo


cuando le conviene para controlar los precios 


Arabia Saudí asegura que serán ellos los que saquen el último barril por sus bajos costes Ya hay más inversiones en renovables que las destinadas a exploración y producción


P R I M E R P L A N O


porque, como todas las buenas


preguntas, no tiene una respuesta fácil.


Aunque con un enfoque bien diferente —si alguien quiere estirar al máximo el chicle petrolero


es él—, quien con más contundencia y conocimiento de causa


ha respondido a esta cuestión


ha sido el consejero delegado


del gigante estatal saudí, Saudi


Aramco, Amin Nasser, uno de


los ejecutivos más influyentes y


poderosos del negocio fósil. La


respuesta es sencilla: ellos. Por


una razón: “Somos los que más


barato producimos”. Un argumento tan palmario, inapelable,


que pocos en el sector son capaces de refutar. Con un coste medio de extracción de unos pocos


dólares por barril —a pesar de


que sus fiscos necesitan valores


muy superiores para mantener


su estructura de gasto, tan portentosa como clientelar—, Arabia Saudí y —en menor medida— Emiratos Árabes Unidos


tienen todas las papeletas de


sacar del subsuelo esas últimas


reservas. Según la media docena de especialistas consultados,


su destino más probable será la


industria química, que sigue teniendo al petróleo como insumo


número uno.


Mucho más difícil es responder al cuándo se producirá la


extracción del último barril de


crudo. “No es fácil dar una fecha


para que la extracción del último barril, pero hay una cosa clara: en las dos próximas décadas


se va a producir una reducción


brutal de ventas y de ingresos


de los países y las empresas petroleras”, sentencia sin ambages


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 3 


P R I M E R P L A N O


en la industria y en el sector aéreo, uno de los más difíciles de descarbonizar. O del amoniaco y el metanol verde, claves para la sustitución del petróleo en el muy contaminante negocio del transporte de mercancías por mar.


La eclosión de las energías renovables —y, muy particularmente, de la solar fotovoltaica— se ha acelerado exponencialmente en todo el mundo tras la pandemia y la crisis energética desatada por la invasión rusa de Ucrania. Tanto, que, según constataba esta misma semana el nada sospechoso think tank ambientalista Ember, la realidad del mercado está yendo incluso por delante de los objetivos de muchos gobiernos europeos. Entre ellos, el español. Sin embargo, para que ese auge renovable, del que ya casi nadie duda, dé una dentellada consistente sobre el consumo de petróleo y gas natural, hace falta un elemento más en la ecuación: el almacenamiento.


“La transición energética es, ante todo, un cambio de energía almacenada (crudo, gas, carbón…) a cinética (las renovables, mucho más baratas pero inter- 


Exajulios


Según el escenario más optimista de cero emisiones netas en 2050 Variación por fuentes de energía


Transporte en carretera


Exajulios


Transporte marítim o 


Exajulios


Transporte aéreo


Exajulios


Suministro de combustibles fósiles Millones de barriles al día


Producción de petróleo en 2022


El futuro de la energía


Fuente: AIE, O{#a0}cina del Censo de EE UU. EL PAÍS


Otras renovables


100%


50


0


2010


2010 2020 2022 2030 2040 2050 2015 2020 2022 2030 2040 2050


2022 2030 2050 2010 2022 2030 2050 2010 2022 2030 2050


Solar


Eólica


Biocombustibles Hidráulica


Nuclear


Carbón


Petróleo


Gas natural Otro


Total


500


250


0


–250


–500


2022 2025 2030 2035 2040 2045 2050


18


12


6


0


200


150


100


50


0


1990 2022 2050


EE UU


Arabia Saudí 


Rusia Canadá


Irak China


EAU


Irán


Brasil


Kuwait


Resto


20,3


12,44


10,13


5,83


4,61


4,45


4,23


3,67


3,17


3,01


25,87


Combustibles sintéticos Hidrógeno Electricidad Biocombustibles Gas natural Petróleo


Coches y autocaravanas Buses Camiones pesados


Combustibles fósiles


Biocombustibles


Petróleo


Gas natural


Carbón


Hidrógeno Amoníaco Metanol Electricidad Queroseno sintético


(SAF)


El almacenamiento de las renovables es clave para acercar el sorpasso energético 


La inversión en sistemas limpios de petroleras y gasistas es menos del 1% del total mundial


Los países productores deben reconvertir sus economías; y van con bastante retraso 


Viene de la página 3


4 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


P R I M E R P L A N O


L


os combustibles fósiles, los principales responsables de la crisis climática, tendrán un protagonismo indiscutible en la cumbre del clima que comienza esta semana. No solo porque esta cumbre, la COP28, se celebra en una de las sedes globales del petróleo y el gas: Dubái. De hecho, el presidente de esta cita, que se organiza bajo el paraguas de la ONU y en la que participan casi 200 naciones, será el sultán Ahmed al Jaber, ministro de Industria de Emiratos Árabes Unidos. Y director ejecutivo de ADNOC, la empresa pública de combustibles fósiles de este país. 


Su nombramiento, que se ratificará durante la apertura de la cumbre, movilizó a más de 450 grupos ecologistas, que pidieron al secretario general de la ONU, António Guterres, que frenaran esa propuesta. Su departamento explicó que tanto el lugar en el que se celebra cada cumbre como quién la preside es algo que deciden los negociadores de los 200 países que participan en las conversaciones sobre cambio climático. Las sedes son rotatorias y en 2023 le tocaba a la región de Oriente Próximo. Y la propuesta del presidente parte del país organizador y la suelen aceptar el resto de las naciones sin problema.


En cualquier caso, la sede y el presidente de esta cumbre (que tiene un papel crucial a la hora de dirigir las negociaciones) sirven para poner aún más en evidencia las contradicciones de la lucha climática internacional. Si se quiere que el calentamiento global se quede dentro de los límites de seguridad, el mundo debe completar una transición energética (tanto del sector eléctrico como del


transporte y la industria) para desengancharse de los combustibles fósiles, de los que viven muchas naciones, empresas e inversores. El carbón, el petróleo y el gas son los principales responsables de los gases de efecto invernadero que sobrecalientan el planeta. Y el sustituto tecnológico natural es la energía renovable, fundamentalmente la que se alimenta con sol y viento, cuyos costes se han desplomado mientras se hacen cada vez más eficientes.


Se da casi por descontado que de la COP28 saldrá un llamamiento explícito para que todos los países se comprometan a triplicar la potencia renovable de aquí a 2030. Eso supondría pasar de los 3.400 gigavatios (GW) de 2022 a los 11.000. No parece un objetivo descabellado viendo cómo evoluciona el sector en muchas partes del mundo.


Planes energéticos


Un análisis del grupo de expertos Ember apunta que los planes energéticos actuales de las principales potencias del mundo permitirán que en 2030 dupliquen las renovables instaladas, hasta llegar a los 7.300 GW. Estos expertos, que analizan los planes de 57 países, sostienen que es posible dar el salto perfectamente hasta los 11.000 GW y que, de hecho, las naciones no han trasladado todavía a sus planes los avances que se están dando en el sector solar y eólico. 


Tanto el G-20 como los dos principales actores de esta historia de crisis climática (China y EE UU) están de acuerdo con que de Dubái salga ese llamamiento para triplicar las renovables, además de impulsar la reducción del uso de energía aumentando la eficiencia. Esta es la parte más fácil, la más complicada es poner de acuerdo a las 200 naciones en fijar objetivos para el abandono progresivo de los combustibles fósiles.


La cumbre de Glasgow, celebrada en esta ciudad escocesa en 2021, se cerró con otro llamamiento al progresivo abandono del carbón sin disminuir (el que no cuenta con técnicas de captura y almacenaje de carbono). Y en la cumbre de Dubái algunas naciones —como las que acuden


juntas a las COP


bajo el paraguas


de la UE— pretenden que se haga lo


mismo para todos


los combustibles


fósiles, incluido el


carbón y el petróleo.


Esos llamamientos no tienen una


fuerza legal. Pero que se introdujera por primera


vez esa mención al


abandono de todos


los combustibles


precisamente en


esta cumbre es importante. Porque la


COP28 es la cita en


la que se realizará


un balance de los


planes climáticos


actuales de las naciones, que no son


suficientemente


duros y encaminan ahora al planeta a un calentamiento de entre 2,5 y 2,9 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales. El calentamiento está ya en 1,2 grados y el objetivo del Acuerdo de París es que se quede entre los 1,5 y los 2 grados. Por eso se necesitan actualizar los planes para que las naciones se comprometan a recortes de emisiones más duros. 


Partiendo del balance de esta cumbre, los países deberán presentar sus nuevos programas en 2025. Y António Guterres instó esta semana a los gobiernos a que “cubran toda la economía y que tracen un rumbo para acabar con los combustibles fósiles”. Sin embargo, eso no parece que esté sobre la mesa en estos momentos. Un informe apadrinado por la agencia del medio ambiente de la ONU, el PNUMA, advierte de que los planes de los países productores de combustibles fósiles actuales pasan por seguir incrementando la extracción mundial de carbón hasta 2030; y por hacer lo mismo con la de petróleo y gas hasta 2050. Estos planes, si se hacen realidad, hacen imposible cumplir con el Acuerdo de París. Además, solo el 4% de los países contemplan en sus planes climáticos ahora eliminar las ayudas públicas a los combustibles fósiles, que ceban todavía más la crisis climática. Por eso se necesita un cambio de rumbo. La du- 


da es si eso es posible que se produzca en esta cumbre de Dubái .


La lucha verde se tiñe de


contradicciones Dubái, una de las capitales de los hidrocarburos, es la sede de la COP28 que busca triplicar la potencia renovable 


POR MANUEL PLANELLES


mitentes). Ahora, el gran reto es darle la vuelta a eso y que se pueda almacenar la energía renovable para conseguir energía constante”, apunta Blanch. Eso se puede conseguir, básicamente, por dos vías: con el ansiado hidrógeno verde, fundamental en la sustitución del gas y en llevar la energía limpia a los sectores más complicados de descarbonizar, y las baterías. “Son las que van a marcar la pauta de salida de los combustibles fósiles”, añade el jefe global de materias primas y derivados del Bank of America. Con medio millón de tipos de pilas en desarrollo — que se dice pronto— y miles de ingenieros dándole vueltas a la imaginación, “es difícil pensar que no vayan a dar con la tecla”.


Exprimir la gallina de los huevos de oro es tentador y, en cierto modo, lo más racional e inteligente para los intereses de las oligarquías y las empresas petroleras. El riesgo, no obstante, es no ser capaces de ver lo cruda que será su realidad en unas pocas décadas si no abren otros caminos a toda velocidad. “Nadie en esta industria quedará al margen de la transición energética”, avisaba este jueves Birol. “La verdad incómoda que tienen que asumir es que la El sultán Ahmed Al Jaber, director de Abu Dhabi National Oil. CHRISTOPHER PIKE (BLOOMBERG) La parte más complicada de la cumbre es fijar


objetivos para el


abandono de los combustibles fósiles 


transición energética hará caer mucho la demanda de petróleo y gas, y eso implica que sus operaciones [fósiles] tendrán que disminuir, no expandirse”. El jefe de la AIE aprovechaba, además, para tirar de las orejas a los grandes nombres del sector petrolero: “Hasta ahora, su compromiso [frente al cambio climático] ha sido mínimo: menos del 1% de la inversión en energías limpias viene de las empresas petroleras y gasistas”. 


Nueva realidad


Pocos, muy pocos exportadores —o quizá solo uno: Noruega—, están preparados para este armagedón que se avecina en el mercado que les ha hecho ricos. Por mucho que la próxima COP28 sea en Dubái —toma contradicción—, los países de la OPEP están llamados a ser “los últimos mohicanos del petróleo”, en palabras de Escribano. “Ellos, sin embargo, también son conscientes de que les quedan unos años”. Su modelo rentista tiene los días contados: “La lotería te toca una vez en la vida, y la mayoría no se ha preparado suficientemente para lo que viene: es cierto que han invertido mucho a través de sus fondos soberanos, y eso les da margen financiero. Pero no han logrado reconvertir sus economías”.


Aún más difícil lo tiene la plana mayor de los países petroleros latinoamericanos. Venezuela — la nación con las mayores reservas del planeta, incluso por delante de la todopoderosa Arabia Saudí— opera ya con la certeza de que buena parte de su tesoro quedará bajo tierra: pese al balón de oxígeno que supone el reciente levantamiento de las sanciones estadounidenses, está desperdiciando los que podrían haber sido los mejores años. Algo similar se puede decir de Ecuador, México e incluso Colombia: su ventana de oportunidad para hacer dinero de verdad con el crudo es “limitada, de ocho o diez años como máximo”, opina León, de Rystad. Brasil, Argentina —con el yacimiento de Vaca Muerta— y Guyana — que tiene muchas papeletas de pasar a los libros de historia como el último gran milagro petrolero— dispondrán de algo más de tiempo, aunque no mucho. El compás del último vals petrolero, aún tenue, ya se escucha. Para quien quiere oírlo.


Campo


petrolífero de Montebello, California. J. BROWN (AFP / GETTY IMAGES)


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 5


Arriba, un operario instala paneles solares de Holaluz. Abajo, Carlota Pi, cofundadora.


tentes: los altísimos precios de la electricidad y los programas de ayudas del Gobierno vía fondos Next Generation”, abunda desde Unef José Donoso, su director. “Los precios de la energía siguen altos, pero la percepción ciudadana sobre ellos ha cambiado. Ha habido problemas de gestión de las ayudas, con una tramitación compleja que ha producido que se vaya con retraso en los cobros”.


Ho la lu z , q u e ha retrasado hasta 2025 la llegada al punto de equilibrio en sus cuentas, espera terminar el año con las mismas instalaciones que consiguió en 2022, pero sin esos 200 empleados. Desde GVC Gaesco hacen un análisis positivo del movimiento: “La empresa deberá demostrar que llega a las 600 instalaciones al mes y que ha ajustado la estructura para no generar pérdidas con ese nivel de actividad. Pensamos que incluso debería ajustarlas a menos instalaciones, ya que crecer en ese sector está siendo complicado”. 


No hay cruz sin cara, y para 2024 la compañía que prometió revolucionar el mercado fotovoltaico tiene varias cosas a su favor. Su negocio de distribución eléctrica, la otra pata de la compañía, aporta el margen de beneficio (siete millones en el semestre) que hasta ahora les ha permitido amortiguar las pérdidas en solar (-12 millones), gracias a la buena acogida de su “tarifa justa”, una propuesta comercial que les ha permitido bajar los costes de su servicio y mejorar la rentabilidad por cada cliente. Holaluz tiene unos 325.000 contratos (12.500 son de instalaciones solares), y asegura que el 75% de clientes con paneles han ahorrado más del 70% en la factura. La compañía ha reducido el coste de conseguir clientes un 44%: en vez de competir solo en el mundo digital han abierto otras vías de captación, como presentaciones comerciales, que les están dando buenos resultados. Y con el nivel de ventas actual mantienen sus inversiones.


Nueva coyuntura


Si levantan la vista, los instaladores de paneles tienen, sobre el papel, un futuro tan brillante como el astro rey: el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima habla de multiplicar por 10 la instalación solar en España de aquí a 2030. La electrificación de la movilidad aumentará, tarde o temprano, la demanda en las viviendas para cargar los coches, y la penetración de las baterías (Holaluz instala equipos de Tesla) ayudará a redistribuir a lo largo del día la energía captada. Además, asoman ya nuevas tecnologías, como las celdas de perovskita, que prometen mayor eficiencia de conversión que las actuales de silicio, lo que abaratará más las instalaciones. 


Sin embargo, a largo plazo todo va a depender, resume Martínez Aroca, de cómo evolucione el precio de la energía en el mercado mayorista: “Si sigue alto, los particulares y las empresas seguirán quitándole consumo a la red general. Si se contiene, el autoconsumo seguirá en línea decreciente pese a que su instalación sea más barata”. También hay elementos que pertenecen al ámbito de la política que podrían perjudicar o impulsar a Holaluz. La gran mayoría de los clientes trabajan fuera de casa cuando sus paneles están al máximo rendimiento, en esas horas que coinciden con la llamada campana solar. Si hay ayudas a la instalación de baterías o exenciones fiscales, les costará menos dar el salto. En cambio, si el país en su conjunto abraza las energías renovables, será más difícil que los ciudada- 


nos quieran individualizar sus i n s t a l c i n .


Q


ué les está ocurriendo a las empresas de instalación de paneles fotovoltaicos?


El mercado anda


muy revuelto, y la última prueba la ha dado la catalana Holaluz con su anuncio de un ERE para 200 empleados (de una plantilla de 739) tras apuntarse unas pérdidas de 21 millones en el primer semestre del año. La empresa que preside Carlota Pi cae en Bolsa un 62% este año y ha visto cómo la demanda de sus paneles para residencial se desinfla después de un 2022 récord que llenó de optimismo al sector.


Lanzó las campanas al vuelo, quizá, demasiado pronto. Solar- Profit, la sueca Svea Solar o la división de Renovables de General Electric han despedido a cientos de trabajadores por el mismo motivo que Holaluz: no necesitan tantos instaladores porque la demanda ha perdido intensidad. Aparentemente puede parecer un contrasentido: el mundo sucumbe a la crisis climática mientras los consumidores arrastran los pies para conseguir energía barata y limpia de sus propios tejados. Y, sobre todo, teniendo en cuenta que el precio de los paneles ha caído un 25% (o más) estos meses porque China ha inundado literalmente el mercado con sus productos. Pero, por desgracia, nada es tan simple.


En España el año pasado se instalaron alrededor de 2.600 megavatios de potencia en paneles de autoconsumo, tanto industriales como para hogares. Este año, con suerte, serán 1.900 megavatios, y el que viene, unos 1.500, en los cálculos que hace desde la asociación Anpier su presidente, Miguel Ángel Martínez Aroca. Han cambiado las circunstancias: las acaloradas discusiones ciudadanas por los altos precios de la luz han pasado a un segundo o tercer plano (el megavatio/hora no bajaba hace justo un año de los 120 euros y el viernes pasado estaba a menos de la mitad) y ya no hay esa urgencia de conseguir energía para evitar el disgusto en la factura. 


Holaluz ingresó en el primer semestre de este año un 47% menos tras un invierno bastante cálido y después de renunciar a su negocio de gas en 2022 (como consecuencia, mandó a sus 70.000 clientes al mercado regulado). Por si fuera poco, una buena parte de sus ventas son financiadas, de modo que la subida de tipos ha penalizado a sus clientes y ha alargado el periodo de amortización de las insta- 


En el primer semestre perdieron 21 millones de euros y la acción cae un 62% desde enero 


Tienen unos 325.000 clientes, de los que más de 12.500 han instalado paneles


EMPRESAS Y SECTORES


Holaluz sufre un apagón


La comercializadora eléctrica, que sobredimensionó su plantilla esperando un alza 


de instalaciones que no se ha producido, despedirá a 200 empleados


POR MARÍA FERNÁNDEZ


laciones. A eso se ha sumado otra


variable, según aprecian los expertos del sector consultados: las


grandes eléctricas se han querido sumar a la fiesta del mercado


con ofertas muy agresivas para


captar clientes con precios fijos. Y, por debajo, un ejército de


instaladores independientes se


han puesto a montar equipos a


diestro y siniestro, aunque no conectan las viviendas a la red de


proximidad, no facilitan la creación de comunidades energéticas y raramente ayudan a los


clientes con los trámites.


“En 2022 vivimos un pico por motores coyunturales y muy po-


6 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 


Fábrica de galletas Gullón en Aguilar de Campoo.


conlleva han acabado en muchas ocasiones con la venta de las compañías a la competencia o a grupos de inversores.


Así podía haber acabado también el grupo palentino hace una década. En ese momento había dos bandos enfrentados: en uno estaba la matriarca del clan, María Teresa Rodríguez Sáinz-Rozas, su hija y el director general por un lado; enfrente estaban el resto de hijos y sus tíos, quienes demandaban más transparencia en la gestión. Después de una dura batalla —con sucesos rocambolescos como la celebración de una junta de accionistas en un Mercedes— se firmó la paz con una salida de equilibrio entre las diferentes partes. Era una paz que parecía cogida con alfileres, pero que una década más tarde se ha traducido en un crecimiento consolidado y continuado del grupo.


Corría el año 1892 cuando un confitero del pueblo zamorano varios años. La presidenta había delegado prácticamente todos los poderes para hacer y deshacer en el nuevo director general, cuyas actividades fuera de la gestión del día a día, y el hecho de que dispusiera ya del 16% de las acciones del grupo, despertaron los recelos de los hermanos y herederos Hernán, Rubén y Félix Gullón, que demandaban una mayor transparencia. Con el apoyo de sus dos tíos, Raúl y Félix Rodríguez Sáinz-Rozas, decidieron en 2009 la destitución de su madre como presidenta de la compañía. 


Pero la madre volvía a retomar el control un año más tarde con el 55% de las acciones apoyada por su hija Lourdes, que pasaría a ocupar la presidencia años más tarde. Hijos y madre enterraban en 2014 el hacha de guerra. Hernán y Rubén seguían en la empresa como accionistas y ejecutivos centrados en áreas como la exportación y la planificación, mientras Félix optaba además por montar su propia empresa galletera en Jaén, Family Biscuits, en unas instalaciones antes propiedad del grupo Siro, empresa que siguió de cerca la guerra familiar de Gullón por tener su planta en Aguilar de Campoo y por el interés que conlleva una guerra interna en un rival de la competencia.


Desde la perspectiva de la gestión empresarial, el grupo Gullón había dado ya pasos adelante muy importantes en todo lo que habían sido tradicionalmente algunas de sus señas de identidad, como la política de diversificación e innovación. A eso se le unió una estrategia basada en el endeudamiento cero, la reinversión de los beneficios, la apuesta decidida por la investigación y una nueva mirada hacia los mercados exteriores. Gullón ya era pionero en el segmento de galletas integrales a finales de los años setenta, compaginándolas con la oferta de la galleta maría tradicional. Posteriormente, se adentró en el negocio de los productos saludables con las galletas bio, ecológicas, sin gluten, con fibra, complementos dietéticos y los productos para diferentes colectivos, como los diabéticos o con cero azúcar.


Cuota de mercado


La suma de la paz social, la estrategia comercial basada en la diversificación y una estricta disciplina financiera ha facilitado que la compañía tenga ahora una cuota del 8,5% del mercado. El volumen de ventas se reparte a la mitad entre productos de marca de fabricante y de marca blanca o de la distribución, mientras que, en valor, la marca de fabricante supone el 65% de los ingresos frente al 35% de la marca blanca. En cuota de mercado, el grupo ostenta el 35% en galleta saludable y el 60% en galletas sin azúcar, con un total de unas 700 referencias y con unas ventas que se han multiplicado por ocho en los últimos 20 años, hasta los 531 millones de euros. 


Gullón, que sigue siendo dirigida por Miguel Martínez Gabaldón, vende sus productos en 120 mercados. Esas exportaciones suponen el 55% de los ingresos, con predominio de la venta de marca frente a las de fabricante y con incrementos constantes en los últimos años. El grupo cuenta con cinco filiales en Portugal, Francia, el Reino Unido, Italia y EE UU. A corto plazo, los principales objetivos son los mercados centroeuropeos y los países asiáticos. Con vistas a los próximos años, la dirección contempla seguir ganando dimensión por crecimiento orgánico gracias a la reinversión de la caja generada, sin descartar compras siempre que aporten valor. 


Las inversiones, que en los últimos años han servido para esa diversificación de la oferta y para entrar en nuevos mercados, se han elevado a unos 40 millones de euros anuales. El destino de este monto incluye las compras para innovar en maquinaria o el apuntalamiento de la innovación, pero especialmente va a la puesta en marcha de nuevas instalaciones de fabricación con nuevas tecnologías como son las plantas Gullón y las más recientes, llamadas Vida uno y Vida dos, también en Aguilar de Campoo, con una superficie de 140.000 metros cuadrados y una 


treintena de líneas de producc i ó n .


C


on una producción de más de 200.000 toneladas de galletas, una facturación de 531 millones de euros, inversiones en los últimos años de más de 200 millones y una plantilla de casi 2.000 personas en Aguilar de Campoo (Palencia), Gullón es uno de los principales grupos galleteros de la Unión Europea. Sus números en la actualidad muestran un grupo pujante, pero no hace mucho la compañía se asomó al precipicio aquejada del virus más letal para cualquier empresa familiar: la guerra entre los miembros del clan. Con 130 años de historia, la paz sienta bien a Gullón tras haber esquivado los problemas y las turbulencias que han acompañado a múltiples empresas en España cuando llega el momento de la sucesión. Y es que el relevo generacional y las disputas que este 


Las ventas del grupo se han multiplicado por ocho en 20 años, hasta los 500 millones de euros 


Los beneficios se


conservan para poder


invertir del orden de


40 millones anuales


E M P R E S A S Y S E C T O R E S 


La paz familiar le sienta


bien a Gullón El enfrentamiento ha dado paso a una estrategia basada en la diversificación, las exportaciones 


y la disciplina financiera


de Mombuey, José Gullón Barrios, decidía iniciar una aventura empresarial en el campo del dulce. Y, para ello, optó por fundar una pequeña empresa en Aguilar de Campoo, localidad donde ya existían varias firmas en ese negocio y donde hoy el aire sigue impregnado de un olor a galletas. Había razones para elegir esta pequeña localidad encuadrada hoy en lo que se conoce como la España vaciada. No era casual la existencia ya de otras empresas en esa zona de la montaña palentina debido a la tradición de la elaboración de dulces en los monasterios de la zona. Pero a esa tradición se sumaban otras razones de logística y de aprovisionamientos: cercanía a la producción de harina de trigo de Castilla, proximidad para importar azúcar vía marítima desde Santander y leche y derivados desde toda la cornisa cantábrica. 


Los inicios de los años ochenta del pasado siglo fueron un momento clave para el futuro del grupo por unos acontecimientos que marcaron la trayectoria de la empresa para las siguientes décadas. En un accidente de coche, a los 40 años, pierde la vida José Manuel Gullón, heredero de la empresa, asumiendo la gestión de la misma su mujer, María Teresa Rodríguez Sáinz-Rozas, quien se ve en la necesidad de contratar a un profesional para la dirección. Ahí es donde desembarca en 1985 Juan Miguel Martínez Gabaldón, un ingeniero industrial procedente de otras parcelas de la economía y cuya presencia y gestión marcaría el futuro de la empresa en las décadas siguientes.


Desde la perspectiva de la gestión interna y de las relaciones personales, la matriarca, el director general, herederos y otros accionistas protagonizaron una guerra que se prolongó durante 


POR VIDAL MATÉ


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 7


funciona: “La línea Originals siempre ha venido al rescate en las crisis que ha tenido Adidas, como en 2015 y en 2018”, apunta el director de la cátedra Intent HQ de Cambios en el Comportamiento del Consumidor del IESE, José Luis Nueno. Para el experto en distribución, lo que le falta ahora a Adidas es cubrir el hueco que deja en la marca Jeezy, una línea “innovadora, de moda rabiosa, con la que se podía jugar con los precios”. Por lo pronto, Adidas ha sacado alguna colaboración exclusiva de las Samba, con, por ejemplo, la diseñadora Wales Bonner, que se agotó rápidamente tras su salida el 8 de noviembre.


El caso Yeezy


Cubrir el espacio creativo y de negocio de Yeezy no era fácil. Tras los comentarios antisemitas del famoso rapero, la marca decidió acabar su colaboración con Ye en octubre del año pasado, y se encontró en una encrucijada: qué hacer con los más de 1.200 millones de euros en productos Yeezy que tenía cogiendo polvo. La solución ha sido mixta: han ido dando salida a los productos —por un valor de 750 millones de euros— y han destinado una parte (140 millones) a donaciones y a la constitución de una fundación que gestionará los futuros donativos. Gulden señalaba en una videoconferencia con inversores a principios de noviembre que aún no han decidido qué hacer con el resto. 


Los movimientos convencen, por el momento, a los inversores: “El comportamiento en los últimos seis meses ha sido muy positivo”, apunta la analista del Banco Sabadell Arantxa Piñeiro. “Adidas ha ido tomando medidas que han permitido “amortiguar” las pérdidas iniciales que contemplaba”, señala. “La evolución de las ventas está siendo algo mejor de lo esperado”, a lo que ha contribuido la salida de productos Yeezy. De los 700 millones de pérdidas que esperaba si no lograba sacar al mercado el resto de la línea, ahora ha pasado a 100. En lo que va de año, las acciones de la compañía han subido más de un 45% y la capitalización en Bolsa es de 33.500 millones de euros. E impulsando esta remontada, el éxito inesperado de uno de sus modelos más antiguos. “Las zapatillas deportivas son cada vez más una industria de hits, que no se diferencia en nada con las películas o con la música: tienes éxito y tienes un buen año”, concluye Nueno. Son los caminos de la moda.


P


ocos en Adidas podrían haber previsto que unas zapatillas cuyo modelo original se lanzó para el Mundial de fútbol de 1950 lograrían tapar el agujero que ha dejado en la marca el final de su colaboración más moderna y rompedora. Pero los caminos de la moda son así. La marca de las tres rayas está consiguiendo dejar atrás a Yeezy, su lucrativa colaboración con el rapero Kanye West —ahora conocido como Ye— gracias a la salida progresiva del inventario que le quedaba y, sobre todo, al tirón de sus modelos Originals, como las Samba. Aunque sus beneficios se achican, las previsiones de pérdidas de hasta 700 millones que hacía a principios de año ya son cosa del pasado, y la compañía alemana está logrando convencer a los mercados de que ha superado el bache. 


En los primeros nueve meses de este año, la firma de calzado y material deportivo obtuvo un beneficio de 304 millones de euros, un 72% menos que en el mismo periodo de 2022. Aunque los datos reflejan una ralentización evidente de su negocio, son mejores de lo esperado: la empresa logró aumentar su margen y dar salida a la acumulación de existencias con la que ha cargado en los últimos meses. En el comunicado que acompañaba a los resultados, presentados a comienzos de noviembre, el consejero delegado, Bjørn Gulden —fichado a finales del año pasado desde Puma, su gran rival, para reflotar la compañía—, señalaba directamente al “calor” generado alrededor de los modelos lifestyles como Samba, Gazelle o Spezial como uno de los pilares de su negocio este año.


El “calor” por estos modelos de Adidas es fácilmente comprobable en la calle, ya sea en la calle de Serrano de Madrid o en los Campos Elíseos de París; pero sus razones, como todo en esta industria, son más difíciles de localizar: “Creo que se pusieron de moda porque la gente se saturó de otros modelos como las Dunk (Nike) o las Jordan 1”, apunta Fernando R. González, un coleccionista que combina su trabajo en una gran empresa con su afición por la compraventa de modelos exclusivos de zapatillas. “Las Samba blancas las tiene ahora todo el mundo, son la zapatilla de moda”, apunta este sneakerhead —como se conoce en el mundillo a los aficionados a las zapatillas—, que señala una clave: cuando se pusieron de moda, a mediados del año pasado, eran muy difíciles de conseguir. 


Una de las búsquedas más repetidas en Google acerca de estas zapatillas es, en inglés: “¿Por qué es tan difícil conseguir un par de Adidas Samba?”. El bum, impulsado porque celebridades como Rihanna —que tiene una colaboración con Puma— fueron vistas con ellas, pilló por sorpresa a la marca, que ha tenido que acelerar su producción: “Fuimos a las fábricas y les dijimos: ‘¿Tenéis capacidad?”, contaba Gulden en mayo a Bloomberg. La respuesta fue afirmativa y la empresa pidió mucha más producción: “A partir de mayo de este año empezamos a tener miles de pares en los canales de distribución adecuados. Solo de Samba habrá millones de pares a finales de año”. Sin embargo, los analistas advierten del peligro de que Adidas se pase de frenada e inunde el mercado de zapatillas a las que no pueda dar salida, viéndose obligada a usar descuentos. No sería la primera vez: Gulden ya avisaba en mayo de que el modelo Stan Smith —otro clásico de la marca, que sostuvo sus ventas la pasada década— acabó distribuyéndose de más, creando la necesidad de descuentos y “acabando con su popularidad”.


Ya sean las Samba o las Stan Smith, Adidas sigue aferrada al axioma de que lo clásico siempre 


Rihanna las llevó y la empresa tuvo que acelerar la producción ante la alta demanda 


Los inversores han dado su bendición: las acciones se revalorizan un 45% en 2023


E M P R E S A S Y S E C T O R E S


Modelo de zapatillas Samba de


Adidas. JEREMY MOELLER (GETTY IMAGES)


Adidas


deja atrás a Kanye West al ritmo de 


las Samba El éxito de estas


zapatillas, cuyo modelo original se remonta a 1950, sirve a la empresa de material deportivo para compensar en parte el agujero que supuso el fiasco de su colaboración con el 


rapero estadounidense


POR PIERRE LOMBA


8 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


El director de Five Guys en España, Daniel Agromayor, en uno de los locales de la cadena en Madrid. JAIME VILLANUEVA


Y el hambre por el mercado español sigue creciendo. La firma cuenta ahora con 29 restaurantes. Está presente en Madrid (con 14 locales), Barcelona (siete establecimientos), Sevilla (dos), Granada, Málaga, Murcia, Bilbao, Alicante y Valencia. “El próximo año queremos llegar a Baleares y aterrizar en Portugal. Lo íbamos a hacer en 2020, pero la crisis sanitaria frenó el plan”, arguye. “El año que viene tiene que ser muy buen año, queremos abrir una docena de restaurantes… Habrá una buena cosecha. Además, la familia [Jerry y Janie Murrell, fundadores del negocio en 1986 en Arlington, Virginia] tiene mucha confianza en España: este año vamos a mejorar sustancialmente el beneficio, porque las ventas van muy bien. La cifra de facturación de 2022 ya hace tiempo que se ha superado en 2023”, afirma en una entrevista con EL PAÍS.


Subida de precios


El contexto, sin embargo, supone un reto. La subida en los costes de la energía, las últimas alzas en los tipos de interés, la inestabilidad geopolítica en Europa y Oriente Próximo, así como la incertidumbre sobre el desarrollo económico global son buenas razones para que el directivo de Five Guys no baje la guardia. Tras la crisis sanitaria —que trajo las primeras disrupciones en las cadenas de suministro— y el estallido de la invasión rusa en Ucrania, la firma contuvo un aumento en el precio de sus productos. Fue hasta noviembre del año pasado cuando realizó una primera alza (de un 4,5% en promedio). Después, en marzo de este año, aplicó una nueva subida (del 5%). “Es normal, el coste de la carne se ha duplicado, y el aumento lo hemos sentido también en otras materias primas como el aceite, el queso o el beicon. No sabría decir un producto que haya reducido su valor”. 


¿Habrá más subidas? “Vamos a ver cómo evoluciona. El año que viene, el Banco de España estima una inflación de hasta el 4,3%, es decir, que va a repuntar, y tendremos que ajustar algo, porque quiero subirle el salario a los trabajadores y, para no erosionar más nuestro margen bruto, habrá que aumentar [los precios]”, aclara Agromayor, un viejo lobo de mar en el mundo de las hamburguesas. Antes de llegar a Five Guys, hizo una carrera de casi 20 años en McDonald’s, un gigante que junto con Burger King copa más del 79,3% del mercado español (en número de puntos de ventas), según datos de Euromonitor International. “Five Guys tiene una cuota de un 1,5%, y es relevante decir que hay otras marcas (por ejemplo, Goiko) que tienen una cuota mayor”, dice Robert Eveson, analista de Euromonitor International. “Nosotros somos muy pequeños”, confirma Agromayor. “Pero matones”, abunda con sorna.


Mercado, sin embargo, hay para todos. “La hamburguesa en España está de moda”, señala Edurne Uranga, vicepresidenta de Foodservice Europe en Circana, consultora experta en consumo. Antes de la pandemia, este producto estaba asociado a los dos grandes líderes, pero ahora hay mucha más oferta: tanto en servicio de comida rápida, en supermercados y en restaurantes con servicio en mesa, explica.


Mientras que el foodservice —que significa la visita a bares, restaurantes, establecimientos de comida rápida y otros canales— ha crecido en el último año un 6%, el segmento de las hamburguesas lo ha hecho en un 12%. Y en el caso de las cadenas de comida rápida (entre ellas McDonald’s, Burger King y Five Guys) ha repuntado un 13%, según los datos de Circana. “En


el país, anualmente, se realizan unos


620 millones de visitas a algún sitio


que ofrece comida


y en el cual se consume al menos una


hamburguesa”. Y


no solo están dando la batalla dentro de los locales,


sino también en la


calle: en la entrega


a domicilio.


Antes de la pandemia, en el 60%


de los pedidos de


entrega a domicilio había una pizza, según Uranga. Hoy en día, este alimento de origen italiano representa el 40% de la cuota. Mientras que la hamburguesa ha pasado de tener un 21% de participación (previo a la crisis sanitaria) a un 41% en la actualidad. Y aquí también ha crecido Five Guys. “El grueso de las ventas ocurren aquí [en los locales]. De cada 10 fans, a entre ocho y nueve les gusta venir al establecimiento”, reconoce el responsable de la empresa que cuando se estrenó en España no hacía repartos a domicilio. “Hoy por hoy no podemos negarnos a la evidencia del mercado, hay unas ventas enormes”, dice Agromayor. Ahora, en plena desaceleración de la economía española, la marca tiene algunos desafíos por delante. 


“Ha habido un incremento brutal de la oferta. El reto de la industria es asegurar el valor añadido que las empresas ofrecen a su consumidor”, subraya Uranga, de Circana. “El sector tiene que ser consciente de que muchos consumidores buscan opciones más saludables”, añade Eveson, de Euromonitor International. “Hemos visto un aumento en la popularidad de poke, por ejemplo”. Agromayor confía en que la firma tiene un gran futuro en España. La clave del éxito que han acumulado, comenta, está en la sencillez de su producto. “Eso es novedoso en el país. Hay una simplicidad del concepto: sin marcas en el empaquetado, con las cocinas abiertas 


en los locales…, no hay marketing”, c o n l u y .


A


ún no ha abierto


el local y el rock ya


suena a todo volumen. Es un jueves


lluvioso por la mañana, y una decena


de jóvenes vestidos con camisetas rojas y gorras del mismo color preparan el lugar para recibir a los “fans”. Así es como se les llama a los comensales en este restaurante de la Gran Vía, 44, donde desde temprano los trabajadores comienzan a cortar patatas y preparar el tocino para las hamburguesas de toda la jornada. Hace siete años aquí no se cocinaba nada. “En la planta baja había un banco y arriba una escuela de idiomas”, dice Daniel Agromayor (Bilbao, 54 años), responsable en España y Portugal de Five Guys. Hoy el sitio es parte de la historia de esta cadena de comida rápida estadounidense, pues ha sido el establecimiento pionero de casi una treintena que la firma tiene en España, donde ha logrado —tras la pandemia, una inflación desbocada y una incertidumbre creciente en el consumo— su primer año con las cuentas en positivo.


“Llegamos [en 2016] a un mercado donde básicamente había un duopolio y la percepción de la hamburguesa estaba muy denostada”, afirma Agromayor. “Así que abrimos este restaurante como piloto, para ver cómo funcionaba”, explica el directivo de la empresa, que ha facturado en el último año 61,7 millones de euros en el mercado español (un 83% más que en 2021), con un beneficio de dos millones de euros. “Si no hubiésemos tenido la covid, hubiésemos conseguido el beneficio mucho antes. En 2020 ya hubiéramos sido rentables”, asegura. “En 2019, nuestro ebitda [resultado de explotación] ya era positivo, pero claro, tenemos líneas que pesan mucho: toda la inversión financiera que se tiene que amortizar, por ejemplo”. Para este ejercicio, todavía en curso, la compañía espera seguir sumando éxitos en su balance. Actualmente, España es el mercado más rentable y de mayor crecimiento de Five Guys en Europa continental, por delante de Francia y Alemania (excluyendo al Reino Unido, donde llevan más de una década). 


En el último ejercicio, la compañía facturó en el mercado local 61,7 millones, un 83% más 


“Somos pequeños, pero matones”, dice Daniel Agromayor, responsable del grupo 


Tienen 29 locales y en 2024 aterrizarán en Baleares y darán el salto a Portugal


E M P R E S A S Y S E C T O R E S


Five Guys explota la moda de las 


hamburguesas La cadena de comida rápida estadounidense entra por primera vez en beneficios en 


España y prevé abrir más tiendas


POR ÓSCAR GRANADOS


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 9


te de EL PAÍS y CincoDías, en un evento organizado por este diario y Acciona, y celebrado en Madrid el jueves pasado. En un contexto de alta tensión (no solo climática, sino también geopolítica, que se adereza con una ola de negacionistas), se espera que la cita en el país —el sexto mayor productor de crudo y el cuarto mayor productor de líquidos derivados en la OPEP— se convierta en una plataforma donde los países pongan sobre la mesa sus compromisos reales para dejar atrás la economía de los combustibles fósiles y abracen un futuro más sostenible. “La cumbre es una llamada a la acción”, resaltó Mosquera, en el encuentro titulado Voces contra el calentamiento global: La cuenta atrás.


“Como ha dicho el secretario general de la ONU, António Guterres: somos la primera generación que tenemos a nuestro alcance el poder de erradicar el hambre y la última de poder resolver el problema del cambio climático”, comentó José Luis Blasco, director de sostenibilidad de Acciona, durante la bienvenida al encuentro. Pero a pesar de los esfuerzos que realizan los gobiernos, las empresas y ciudadanos, no se están alcanzando los objetivos para evitar una catástrofe climática. “Pese a la evidencia, actualmente el 83% de la energía primaria proviene del combustible fósil. Es absolutamente impresionante que el objetivo de limitar el calentamiento global se siga pensando como un objetivo político y no una evidencia termodinámica. La gente no puede negociar con las leyes de la física”, subrayó.


“Si seguimos por esta senda sin cambiar la manera, no solo de consumir y hacer negocios, sino de vivir, vamos hacia un aumento de 2,8 grados [hacia finales de este siglo]. Esto para la ONU sería un mundo peligroso e inestable. No hace falta insistir en ese mensaje de emergencia, pero sí recalcarlo”, comentó Cristina Sánchez, directora ejecutiva de la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas. Para dar ese golpe de timón es necesario el esfuerzo de todos, pero sobre todo el de las compañías, aseguró. “Es cierto que las grandes empresas tienen una capacidad importante de acelerar los cambios. Pero también quiero hacer una especial mención de las pymes, sin cuya implicación necesaria no vamos a conseguir los objetivos planteados”, dijo en su turno de intervención. 


Sánchez explicó que en el mercado existen diversas presiones externas que están condicionando la llegada de recursos frescos. Una de ellas está relacionada con el hambre de información relacionada con la acción climática que tienen los inversores, lo cual puede verse como una oportunidad de crecimiento o, en su defecto, como un riesgo si las firmas no logran adaptarse a las nuevas exigencias que se están imponiendo. En España, mencionó, el compromiso con el planeta avanza por buen camino, pero se puede apretar el paso un poco más. “El 89% de las empresas del Ibex 35 evalúa el impacto climático en sus operaciones. No es suficiente, pero hemos visto que se sigue avanzando en estos últimos años”. Las acciones que más practican las empresas del país tienen que ver con la economía circular, la gestión eficiente de los recursos, la evaluación del ciclo de vida del producto y el ecodiseño.


“A menos de una semana de la COP28, nos encontramos en un momento de reflexión en el que debemos valorar si realmente estamos realizando los esfuerzos suficientes para cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Todos los estudios apuntan, lamentablemente, que no. La cuenta de resultados climática está en negativo, y es hora de que todos los actores públicos y privados trabajemos para darle la vuelta”, agregó. “Nos encontramos como siempre ante una cumbre climática muy compleja”, acentuó Lara Lázaro, investigadora principal del Real Instituto Elcano. “En 2019, recordemos, se iba a celebrar en Chile, pero no se pudo. Se hizo un sobreesfuerzo para hacerla aquí. Después llegó la pandemia, la invasión rusa en Ucrania y los efectos sobre la energía en la economía. Ahora tenemos la guerra entre Israel y Hamás”, afirmó. Y aunado a todo este panorama, el mundo busca a marchas forzadas transformar las estructuras socioeconómicas imperantes desde la revolución industrial en un tiempo récord. “Las cumbres no van a darnos la solución, pero son las piezas del puzle que nos hacen avanzar hacia las emisiones netas nulas. Vamos tarde, demasiado despacio, según la ciencia, pero son imprescindibles para que la comunidad internacional avance en el mismo sentido”.


Búsqueda de financiación


Uno de los grandes retos es el de la financiación. Durante los días de la cumbre se aspira a incidir en la estructura financiera multilateral para dar respuesta a las necesidades de los países en desarrollo. “No podemos hacer la transformación dejando gente atrás, no podemos tener en cuenta que hay unos países de primera y otros países de segunda. No podemos no ver que hay personas que siguen el rumbo y otros no”, argumentó Ana Sainz, directora general de la Fundación Seres. “Se necesita una transformación real de todo el sistema productivo y las empresas son clave”, dijo. “Estamos en un momento que no es positivo”, abundó Mar Gómez, meteoróloga y doctora en Ciencias Físicas.


Sin embargo, los efectos de un clima más cálido para muchas personas parece un cuento de hadas que sucede en alguna parte remota del antártico, aseguró. Actualmente, las consecuencias ya se sienten en todo el globo. En España, según la experta, están afectando a 32 millones de personas. “Esto significa que tiene un impacto en su economía, en su salud, en la agricultura”, añadió. Las consecuencias también se sienten en la salud mental de las personas. “Hay diversos estudios que relacionan el calor con una cierta apatía y enfado e incluso con la criminalidad o la agresividad”, concluyó. Voces contra el calentamiento global forma parte del Ciclo Regeneración: Impacto Positivo, con el que EL PAÍS y Acciona buscan poner sobre la mesa los temas más impor- 


tantes de la economía y la socied a g l o b a .


M


uerte por calor,


sequías, hambruna, violencia, incendios, aire


irrespirable, guerras, plagas, colapso económico. Parece la lista de los elementos del caos propio de una saga bíblica, pero en realidad son los efectos que está dejando a su paso el aumento de las temperaturas a escala global. Hoy, el mundo está en máxima alerta ante el acelerón del calentamiento del planeta, consecuencia de miles de millones de toneladas métricas de CO₂ expulsadas a la atmósfera debido a la quema de combustibles fósiles. La meta (conocida como el Acuerdo de París) de que el termostato de la Tierra no sobrepase los dos grados Celsius respecto a los niveles preindustriales y, en la medida de lo posible, los 1,5 grados, pende de un hilo. Y ocupará, sin duda, un lugar destacado en las discusiones de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (la COP28), que empieza el 30 de noviembre en Dubái, y donde se hará un balance y un llamamiento acuciante para fortalecer las medidas de reducción de gases contaminantes.


“La COP28 será un punto de inflexión de la lucha contra el cambio climático”, dijo José Luis Gómez Mosquera, director geren- 


Desde la izquierda, Marta González Novo, Mar Gómez, Lara Lázaro y Ana Sainz. JUAN BARBOSA


José Luis Blasco (Acciona). J. B.


José Luis Blasco: “La gente no puede negociar con las leyes de la física”


Lara Lázaro: “Nos encontramos ante una cumbre climática muy compleja”


E M P R E S A S Y S E C T O R E S


Una contrarreloj para


frenar el cambio climático El PAÍS y Acciona reúnen a un grupo de expertos para debatir sobre el enorme reto que 


supone enfriar el calentamiento global


POR NEGOCIOS


10 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 


ca. “La Resilient Sydney Platform es un portal digital de datos que permite la visualización de huellas ambientales a escala de ciudad para que el Ayuntamiento planifique acciones climáticas. La plataforma —utilizada ya en 30 municipios— ha permitido evaluar de modo eficaz los riesgos de toda la ciudad, así como la planificación de acciones concretas sobre la misma”, explica Cristina San Juan.


No obstante, la adopción de estas prácticas en España, según Junestrand, “requiere no solo inversión en tecnología, sino también compromiso con la participación ciudadana, la sostenibilidad y la creación de una infraestructura digital que permita una gestión urbana ágil y adaptable”. Ugo Valenti, director del salón Smart City Expo World Congress, cree que una ciudad inteligente debe tener ante todo un esqueleto sólido y una idea clara de hacia dónde quiere ir: “Debe priorizar la sostenibilidad, incluyendo el uso de energía renovable y la optimización eficiente de recursos, la movilidad sostenible, la calidad del aire, la gestión de residuos y la participación”. 


El papel de los edificios


En este sentido, no se pueden concebir las ciudades inteligentes sin los edificios smart, que se están convirtiendo en un pilar esencial de la estrategia inmobiliaria de los promotores. “Este tipo de inmuebles tecnológicos y sostenibles se caracterizan por tener tasas de ocupación entre un 5% y un 10% más altas y una duración de los contratos, de media, de nueve meses más. En relación a las rentas, el comportamiento varía según cada mercado, pero, por ejemplo, en Nueva York, los edificios certificados tienen cerca de un 3% más de renta, o un 5% en Londres”, según Carlos Casado, director de Operaciones de CBRE España.


Pese al lento avance del desarrollo de las ciudades inteligentes en nuestro país, “las empresas tecnológicas están muy preparadas”, puntualiza Valenti. Bioo es una de ellas. El primer edificio biotecnológico de España, concretamente en la Diagonal de Barcelona, se construye con esta compañía, que se dedica a la generación de electricidad para el entorno urbano a partir de la naturaleza y por medio de tecnologías únicas y con patentes propias, como son las baterías biotecnológicas, que producen un ahorro del 50% de agua, una reducción de calor de hasta cuatro grados y una absorción de CO2 de más de 300 gramos por metro cuadrado. “Creamos naturaleza y espacios verdes donde no los había y además era improbable o imposible que los hubiese, y no solo cubiertas verdes en edificios, sino también directamente en techos interiores, paredes, tierras ganadas al mar o en áreas desérticas”, argumenta Pablo Vidarte, fundador de Bioo. “La ciudad del futuro, y del presente inmediato que ya está aquí, será inteligente, porque datos tenemos, y muchos, pero sobre todo será biotecnológica”, concluye. 


Kinsey Global Institute, solo se utilizan un 10% de los datos sobre la calidad del aire o el consumo de energía que se recogen. “En España todavía no tenemos las infraestructuras públicas digitalizadas y, en el caso de estarlo, nso disponemos de datos contextualizados ni plataformas abiertas que puedan gestionarlos y extraerles todo su valor”, justifica Patricia Pimenta, vicepresidenta de Schneider Electric Iberia.


Cristina San Juan, responsable de Transformación Digital de Arup en España, va más allá: “Debemos tener en cuenta que las soluciones de las ciudades inteligentes, aunque llevan muchos años en boca de todo el mundo, todavía no pueden considerarse tecnologías maduras. En muchas poblaciones están siendo testadas, y eso explica el bajo porcentaje de datos que se utilizan sobre el total de información que se genera”.


Si bien las urbes inteligentes tienen un gran potencial, se enfrentan también a importantes desafíos, como la limitación de datos, que puede obstaculizar la personalización y eficiencia de los servicios; la coordinación y colaboración público-privada, que, siendo crucial, es a menudo insuficiente, así como el acceso a la financiación. “Además, las ciudades inteligentes deben abordar activamente el riesgo de aumentar la desigualdad social, asegurando que los beneficios de la tecnología sean accesibles para todos”, apunta Stefan Junestrand, experto en ciudades inteligentes y director general de Grupo Tecma Red. 


Otro talón de Aquiles son las propias Administraciones, en ocasiones acostumbradas a tomar decisiones basadas en enfoques tradicionales o experiencias pasadas, en lugar de utilizar los datos disponibles. “Esto puede ser debido a una resistencia al cambio, a la falta de confianza en los datos o en la capacidad para interpretar y utilizar eficazmente esa información”, señala Carlos Carrasco-Farré, profesor adjunto de Ciencia de Datos y Sistemas de Información de la escuela de negocios TBS Education-Barcelona. 


A pesar del camino que queda por recorrer, existen ejemplos en España que podrían inspirar iniciativas en otras capitales del país, como son los implementados en las cinco más importantes, que engrosan el listado de Cities in Motion Index: Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla y Málaga. En cualquier caso, si comparamos la situación nacional con el exterior, hay espejos en los que mirarse si se quiere aprender en esta materia. Por ejemplo, Singapur. Esta ciudad-Estado está a la vanguardia a la hora de adoptar conocimiento sobre el uso de datos y modelos urbanos 3D, así como en la integración de tecnologías domésticas inteligentes para la eficiencia energética y el bienestar de los ciudadanos.


Otros referentes mundiales son Dubái, con la aplicación de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial y la impresión 3D para la construcción; Copenhague, que ofrece un modelo de datos en tiempo real capaz de optimizar el tráfico y la gestión energética; Boston, que demuestra la importancia de la participación ciudadana en la vida urbana y cómo la tecnología puede mejorar la movilidad, y Londres, que destaca por el potencial de sus redes avanzadas de telecomunicaciones y las plataformas de innovación para desarrollar soluciones inteligentes.


También es exportable el caso de Sídney, ya que el periodo de fuertes e intensos incendios, tormentas, inundaciones y olas de 


calor ha obligado a las ciudades a b o r d a l me r g n c i a l má t i -


A


la vuelta de la esquina, en 2050, Naciones Unidas prevé


que el 68% de la población mundial viva en ciudades, aumentando, en consecuencia, si no se detiene antes, la emisión de gases de efecto invernadero, poniendo con ello en peligro la sostenibilidad de las propias urbes y del planeta. 


Pero no todo está perdido. La concentración de estos gases, causantes del cambio climático, puede llegar a reducirse hasta un 90% en 2050 con respecto a 1990, según la Estrategia a largo plazo para una economía española climáticamente neutra, presentada por el Gobierno en 2020. Este objetivo, eso sí, solo es factible si se logra dotar de inteligencia a las ciudades. Y en ese campo aún hay mucho camino por recorrer. De hecho, aunque las aplicaciones urbanas pueden mejorar la calidad de vida de la población entre un 10% y un 30%, según un informe del Mc- 


Parada del tranvía en el distrito residencial de Salburua, en Vitoria, en una imagen de archivo. GOBIERNO VASCO


“Las soluciones aún no son tecnologías maduras”, reconoce Cristina San Juan 


Singapur, Dubái,


Copenhague, Boston o Londres son ejemplos en los que mirarse 


“La ciudad del futuro será, sobre todo, biotecnológica”,


asegura Pablo Vidarte 


I N M O B I L I A R I A Y D I S E Ñ O


Tenemos ciudades ‘listas’, pero pocas 


son inteligentes Las urbes españolas deben resolver varios desafíos para poder aprovechar los datos que generan y 


mejorar su sostenibilidad


POR JUANJO BUENO


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 11


LABORATORIO de IDEAS


ganaron tanto poder que podrían desencadenar el conflicto más mortífero de la era moderna: la Guerra Civil. No es diferente con el petróleo hoy. Rusia, Irán y Arabia Saudí tienen una ventaja comparativa en la producción de petróleo, por lo que los países industrializados los recompensan generosamente. Pero sus instituciones represivas garantizan que su pueblo no se beneficie de la riqueza de recursos y aprovechan cada vez más las ganancias de su ventaja comparativa para causar estragos en todo el mundo. 


China puede parecer diferente, al principio, porque su modelo exportador ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza y ha producido una enorme clase media. Pero China debe su “ventaja comparativa” en el sector manufacturero a instituciones represivas. Los trabajadores chinos tienen pocos derechos y a menudo trabajan en condiciones peligrosas, y el Estado depende de subsidios y crédito barato para apuntalar a sus empresas exportadoras. 


Esta no era la ventaja comparativa que Ricardo tenía en mente. En lugar de beneficiar en última instancia a todos, las políticas chinas se produjeron a expensas de los trabajadores estadounidenses, que perdieron sus empleos ante un aumento incontrolado de las importaciones chinas en el mercado estadounidense. La economía china creció, el Partido Comunista de China pudo invertir en un conjunto aún más complejo de tecnologías represivas. 


La trayectoria de China no augura nada bueno para el futuro. Puede que todavía no sea un Estado paria, pero su creciente poder económico amenaza la estabilidad global y los intereses estadounidenses. Contrariamente a lo que creían algunos científicos sociales y formuladores de políticas, el crecimiento económico no ha hecho a China más democrática. 


Entonces, ¿cómo puede EE UU poner la estabilidad global y a los trabajadores en el centro de la política económica internacional? En primer lugar, se debe disuadir a las empresas estadounidenses de colocar eslabones críticos de la cadena de suministro de manufactura en países como China. El expresidente Jimmy Carter fue ridiculizado durante mucho tiempo por enfatizar la importancia de los derechos humanos en la política exterior estadounidense, pero tenía razón. La única manera de lograr un orden global más estable es garantizar que prosperen los países genuinamente democráticos.


Los empresarios que buscan ganancias no son los únicos culpables. La política exterior estadounidense ha estado plagada de contradicciones durante mucho tiempo, y la CIA a menudo socavaba regímenes democráticos que no estaban en sintonía con los intereses nacionales o incluso corporativos de EE UU. Es esencial desarrollar un enfoque más basado en principios. De lo contrario, las afirmaciones de EE UU de defender la democracia o los derechos humanos seguirán sonando huecas. 


En segundo lugar, debemos acelerar la transición hacia una economía neutra en carbono, que es la única manera de quitarles poder a los petro-Estados parias (y resulta que también es buena para crear empleos en EE UU). Pero también debemos evitar cualquier nueva dependencia de China para el procesamiento de minerales críticos u otros insumos verdes clave. Afortunadamente, hay muchos otros países que pueden suministrarlos de manera fiable, incluidos Canadá, México, India y Vietnam. 


Finalmente, la política tecnológica debe convertirse en un componente clave de las relaciones económicas internacionales. Si EE UU apoya el desarrollo de tecnologías que benefician al capital sobre la mano de obra (a través de la automatización, la deslocalización y el arbitraje fiscal internacional), estaremos atrapados en el mismo mal equilibrio del último medio siglo. Pero si invertimos en tecnologías que favorezcan a los trabajadores y que generen mayor experiencia y productividad, tenemos una posibilidad de hacer que la teoría de Ricardo funcione como debería.


Daron Acemoglu es profesor en el Instituto de Economía del MIT. Simon Johnson fue economista sénior en el FMI y es profesor del MIT Sloan School of Management. © Project Syndicate 1995–2023


presidente Franklin D. Roosevelt en 1936, “la autocracia en los asuntos mundiales pone en peligro la paz”. 


En segundo lugar, ya no basta con apelar a “ganancias del comercio” abstractas. Los trabajadores estadounidenses necesitan ver los beneficios. Cualquier acuerdo comercial que socave significativamente la calidad y cantidad de los empleos de la clase media estadounidense es malo para el país y su gente, y probablemente provocará una reacción política. 


Históricamente, ha habido ejemplos de expansión comercial que han generado relaciones internacionales pacíficas y prosperidad común. El progreso logrado desde la cooperación económica franco-alemana posterior a la II Guerra Mundial hasta el Mercado Común Europeo y la UE es un buen ejemplo. Después de librar guerras sangrientas durante siglos, Europa ha disfrutado de ocho décadas de paz y prosperidad creciente, con algunos contratiempos. Como resultado, los trabajadores europeos están mucho mejor. Aun así, EE UU tenía una razón diferente para adoptar un mantra de siempre más comercio durante y después de la Guerra Fría: a saber, asegurar ganancias fáciles para las empresas estadounidenses, que ganaban dinero a través del arbitraje fiscal y subcontratando partes de su cadena de producción a países ofreciendo mano de obra a bajo coste. 


Aprovechar reservas de mano de obra barata puede parecer coherente con la famosa “ley de la ventaja comparativa” del economista del siglo XIX David Ricardo, que muestra que si cada país se especializa en aquello en lo que es bueno, todos estarán mejor, en promedio. Pero surgen problemas cuando esta teoría se aplica ciegamente en el mundo real. Dados los menores costos laborales chinos, la ley de Ricardo sostiene que China debería especializarse en la producción de bienes intensivos en mano de obra y exportarlos a EE UU. Pero todavía hay que preguntarse de dónde proviene esa ventaja comparativa, quién se beneficia de ella y qué implican esos acuerdos comerciales para el futuro. La respuesta, en cada caso, involucra a las instituciones. ¿Quién tiene derechos de propiedad seguros y protección ante la ley, y cuyos derechos humanos pueden o no ser pisoteados? 


La razón por la que el sur de EE UU suministró algodón al mundo en el siglo XIX no fue simplemente que tuviera buenas condiciones agrícolas y “mano de obra barata”. Fue la esclavitud la que confirió una 


ventaja comparativa al sur. Pero este acuerdo tuvo c o n s e c u n i s n f a s t . L o s p r i e t a r o s d e s c l a v o s


E


n lugar de asumir que un mayor comercio internacional siempre es bueno para los trabajadores estadounidenses y la seguridad nacional, la Administración del presidente estadounidense Joe Biden quiere invertir en capacidad industrial nacional y fortalecer las relaciones de la cadena de suministro con países amigos. Pero, por muy bienvenida que sea esa reformulación, es posible que la nueva política no vaya lo suficientemente lejos, especialmente cuando se trata de abordar el problema planteado por China. 


El statu quo de las últimas ocho décadas fue esquizofrénico. Si bien EE UU siguió una política exterior agresiva (y a veces cínica) consistente en apoyar a dictadores y, en ocasiones, diseñar golpes de Estado inspirados por la CIA, también abrazó la globalización, el comercio internacional y la integración económica en nombre de generar prosperidad y hacer que el mundo fuera más amigable con EE UU. 


Ahora que este statu quo se ha derrumbado efectivamente, las autoridades deben articular un reemplazo coherente. Con ese fin, dos nuevos principios pueden formar la base de la política estadounidense. Primero, el comercio internacional debe estructurarse de manera que fomente un orden mundial estable. Si la expansión del comercio pone más dinero en manos de extremistas religiosos o revanchistas autoritarios, la estabilidad global y los intereses estadounidenses se verán afectados. Tal como lo expresó el 


El verdadero problema de Estados Unidos con China


G E O P O L Í T I C A


D A R O N A C E M O G L U Y S I M O N J O H N S O N 


Para tener un orden global estable hay que garantizar que prosperen los países genuinamente democráticos 


T O M


Á S


O N D A R R A


12 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


H


ace 30 años, Dani Rodrik publicó su libro Las paradojas de la globalización, en el que planteó el trilema al que se enfrentaba el mundo: la imposibilidad de alcanzar simultáneamente los tres objetivos que aquella sociedad parecía perseguir, la soberanía nacional, la globalización y la democracia. Rodrik argüía que sólo se podían alcanzar dos de ellos. Como prueba el éxito del libro de Thomas Friedman El mundo es plano, el consenso de la época optó por perseguir la globalización y la democracia, y sacrificar la soberanía. 


Tras una crisis financiera homérica en 2008, el aumento de la desigualdad y el desfondamiento de las clases medias en el mundo desarrollado como consecuencia, entre otros factores, de la emergencia de China como la gran fábrica del mundo, y una pandemia que nos hizo sentir a todos vulnerables, el libro de Friedman ha sido sustituido por Cómo mueren las democracias, de Harvard Steven Levitsky y Daniel Ziblatt. Nuestras prioridades se han desplazado a qué cambios habría que hacer en la globalización para que la democracia pueda sobrevivir a la ola global de desencanto, bronca y polarización de la sociedad. La estrella ascendente es una recuperación de la soberanía —a veces, más modestamente, autonomía estratégica— que permita hacer lo que se asume que la globalización y las fallas del mercado impedían afrontar.


Leyendo a los más proclives al pasteleo estratégico —o a los más conscientes de que lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible— pareciera que lo mejor fuera abandonar el idealismo y apostar por un mundo de subóptimos de democracia, globalización y soberanía. La idea es que con un poco de liderazgo osado, arena en los raíles de la liberalización comercial y financiera, y la recuperación de un cierto margen para hacer políticas adaptadas a la realidad nacional, podemos seguir tirando un cierto tiempo. Una estrategia de juego de suma cero que, sin embargo, se presenta como capaz de mejorar el equilibrio global actual. 


Manuel Vázquez Montalbán decía que hay muchas apuestas que tienen a la historia por detrás, inspirándolas, y por delante, disuadiéndonos de que lo volvamos a intentar. Son los casos de la complacencia ante las regresiones de la democracia, la fragmentación comercial y el soberanismo activista. Estamos rodeados por datos que matan esos relatos.


Si dejamos al margen la hipérbole, no hay evidencia alguna de que se esté produciendo una desglobalización de la economía: como mucho, lo que hasta ahora podemos ver es un reequilibrio de los flujos comerciales, de inversión y financieros, pero no una caída del comercio internacional o de los flujos de capital. China exporta hoy a Estados Unidos más que antes que Trump iniciara la guerra comercial y, si se tuvieran en cuenta las exportaciones intermediadas por países “amigos”, el crecimiento aun sería mucho mayor. Además, si lo que importa es el empleo interno, da lo mismo que la desindustrialización la produzcan las importaciones de Asia, de la OCDE o de México. El problema es el mismo: la competencia de los más eficientes desplaza a los ineficientes, y para evitarlo solo queda subsidiarlos con regulación o transferencias. Es decir, con políticas industriales. Nunca estrenamos nada.


Obviamente, hay razones para hacer políticas industriales. Por ejemplo, una sociedad democrática —si hay alguien con el cuajo necesario para saltarse a Arrow y agregar las preferencias— puede optar por asegurarse el suministro y pagar a cambio un precio en términos de menos y más volátil crecimiento. Pensando en positivo, también se puede identificar con precisión la falla de mercado que impide alcanzar el objetivo perseguido, pensar en instrumentos para remediarla más allá de las subvenciones o las deducciones fiscales, crear una gobernanza transparente en la que participen el sector público y el sector privado, y evaluar sistemáticamente si esa política es exitosa o requiere ajustes. 


Probablemente, estas deberían ser las políticas industriales del siglo XXI. Pero los tiros hoy parecen ir más por los argumentos de “industria naciente” o de recuperación de la complacencia por las ayudas públicas nacionales. Queda por saber cómo el sumatorio de políticas industriales nacionales vintage nos va a permitir resolver problemas globales como el cambio climático o la salud global, y en el límite, si con ellas creceremos más y con más equidad para salvar la democracia. 


Por el momento, nos quedamos en tratar de recuperar la soberanía.


vos en eficiencia energética e intensidad de emisiones. Requiere también de políticas de alcance global, orientadas al largo plazo, atractivas para que empresas y hogares alineen sus decisiones de gasto, ahorro e inversión: ser rentables y buscar mejorar el bienestar. Y, lo que no es menor, sin estar sometidas en su esencia a los vaivenes electorales de corto plazo, las políticas climáticas han de ser resultado de las preferencias de la población, expresadas a través de sus representantes, que no tienen que ser las mismas entre distintas geografías (de hecho no lo son, basta mirar la diferente combinación de instrumentos en Europa, China o EE UU). 


Por eso el decrecimiento no sirve como estrategia: es éticamente injusto para la población en situación de pobreza, y contraproducente para incentivar tanto el I+D imprescindible para desarrollar tecnología y procesos “verdes” como los flujos financieros que lleven esas innovaciones a su desarrollo comercial. El mayor reto es lograr que la inversión sostenible sea rentable en economías emergentes. Se trata de reducir el coste de uso del capital donde la prima de riesgo es alta por la falta de fortaleza y estabilidad del entorno institucional, un obstáculo aún más relevante en un mundo con tipos de interés más altos. Algo que va más allá de la sostenibilidad ambiental.


Y para conseguir el apoyo de la población tampoco sirve tocar a rebato con el lobo de catástrofes climáticas. Encuestas como las analizadas recientemente por el Fondo Monetario Internacional señalan que los más pobres son los más favorables a políticas de mitigación, pero que el apoyo aumenta, también en niveles de renta más elevados, si se explican detalladamente y se plantean claros mecanismos de redistribución. No basta con gritar que viene el lobo, hay que decir cómo y quién va a pa- 


gar la cacería. J . u i á n Cu b e r o , BB V A Re s e a r c h .


L


a plataforma Cambio Climático Naciones Unidas recuerda un año más que los avances en los compromisos de reducción de emisiones que han hecho los países en el marco del Acuerdo de París no son suficientes, que la COP “XX” (póngase el numeral de la edición que toque, la admonición se repite) debe impulsar acciones inmediatas, más urgentes porque queda menos tiempo.


Con los compromisos actuales de los países, las emisiones mundiales en 2030 estarán entre el +4,2% y el -1,5% respecto a 2019, rango que bajaría hasta el -2,3%; -8,2% si los países que condicionan sus compromisos a recibir ayuda (financiera, tecnológica) la tuvieran (que no la tienen). Pero lograr el objetivo de cero neto en 2050 de modo gradual exige una caída de las emisiones de entre el 34% y el 60% en 2030.


Este descenso de emisiones requiere de políticas públicas transformadoras, que generen puntos de inflexión positi- 


M


A R A V I L L A S


D E L G A D O


¡Que viene el lobo!


(otra vez)


E M I S I O N E S J. JULIÁN CUBERO 


Soberanía y políticas industriales


G L O B A L I Z A C I Ó N


J O S É J U A N R U I Z 


L A B O R AT O R I O d e I D E A S


El problema es el mismo: la competencia desplaza a los más ineficientes y hay que subsidiarlos


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 13


gasto indica que están bastante satisfechos con su situación financiera personal. Supongo que creen que algo malo está pasando, pero solo a los demás.


En cualquier caso, los analistas de Briefing Book profundizaron en una de las posibles razones que explicarían esta desconexión, sobre la que yo ya había especulado desde el principio, pero ellos han hecho números. Ahora es un hecho comprobado que la orientación partidista afecta a las opiniones que se expresan sobre la economía: los demócratas se sienten más optimistas cuando un demócrata ocupa la Casa Blanca, y los republicanos cuando el presidente es republicano. Lo que Briefing Book demuestra es que este efecto no es simétrico: es válido para ambos partidos, pero el efecto partidista sobre la confianza es 2,5 veces mayor para los republicanos que para los demócratas.


Y calculan que esta “amplificación asimétrica”, por sí sola, explica el 30% de la diferencia entre la confianza en la economía y los fundamentos económicos.


Pero esperen, hay más. La importancia del partidismo en la formación de las percepciones económicas nos dice que gran parte de lo que la gente dice sobre la economía refleja lo que oyen, ya sea en los medios de comunicación o en las redes sociales, en lugar de sus propias experiencias. Los economistas con los que hablo bromean sobre el hecho de que incluso a los medios de comunicación convencionales les resulta difícil hablar bien de la economía de Biden. Cuando, por ejemplo, se publica un nuevo informe sobre el empleo, los titulares no suelen decir cosas como “El crecimiento del empleo supera las expectativas”, sino más bien algo como “El rápido crecimiento del empleo podría ralentizarse pronto, según los expertos, lo que plantea problemas para Biden”.


Ahora bien, no estoy diciendo que esta sea toda la historia. Es posible que la inflación se esté ralentizando, pero los precios han subido mucho en los últimos años, y eso sigue molestando a la gente. Aun así, podemos reconocer que hay otros factores en juego sin negar dos hechos claros sobre la economía: a la mayoría de los trabajadores estadounidenses les va, en verdad, mejor que en el pasado. Ah, y una cosa más: es posible que el sentimiento económico negativo no tenga tanta importancia para las elecciones de 2024, ya que gran parte de él proviene de personas que jamás votarían a un demócrata bajo ninguna circunstancia. 


Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2023.


Traducción de News Clips.


modelos funcionaban bastante bien; pero a estas alturas, los consumidores parecen sentirse mucho más pesimistas de lo que “deberían”.


Volveré a la explicación que da Briefing Book para la brecha. Pero antes, olvidémonos de las estadísticas económicas agregadas: ¿qué les pasa a los trabajadores? 


Durante un tiempo, muchos expertos insistieron en que, independientemente de lo que ocurriera con el producto interior bruto, el hecho era que los salarios no seguían el ritmo de la inflación, lo cual fue cierto durante un tiempo. Pero ya no. Yo ya lo sabía más o menos por el trabajo de Arin Dube, de Amherst, pero un nuevo y exhaustivo análisis de Joseph Politano lo confirma. Se mire como se mire, los salarios reales son más altos ahora que antes de la pandemia; en el caso de los trabajadores sin funciones de supervisión, que constituyen la mayoría de la fuerza laboral, son más altos de lo que cabría haber predicho a partir de la tendencia anterior a la pandemia.


Pero las cifras son lo de menos. Los estadounidenses afirman que las cosas van mal; ¿no deberíamos fiarnos de su palabra? 


Una respuesta es: fíjense en lo que hacen, no en lo que dicen. Resulta que el desplome de la confianza de los consumidores durante los años de Biden ha sido similar en magnitud al desplome durante y después de la crisis financiera de 2008, lo que ya es una observación sorprendente, teniendo en cuenta que la depresión posterior a 2008 se prolongó durante años, mientras que después de la covid volvimos rápidamente al pleno empleo. Sin embargo, el gasto de los consumidores, que se estancó durante la última crisis, esta vez ha seguido acelerándose.


De modo que, aunque los consumidor s d i g a n q u e l c o n mí a e s p é i ma , u


H


an pasado casi dos años desde que empecé a tratar de llamar la atención de la gente sobre la creciente brecha entre las percepciones económicas y la realidad económica. En aquel momento, el panorama económico era mixto, con un crecimiento rápido del empleo, pero también un aumento de la inflación; incluso teniendo en cuenta ese panorama mixto, la confianza de los consumidores parecía anormalmente baja. 


Creo que es justo decir que recibí muchas críticas. A fin de cuentas, la inflación seguía subiendo y muchos economistas advertían de que sería necesaria una recesión severa para que volviera a bajar. 


No ha sido así. El desempleo sigue cerca de su nivel más bajo en 50 años, y a pesar de ello, la inflación ha descendido rápidamente; los precios al consumo no subieron nada en octubre, aunque eso fue en parte ruido estadístico. Muchos economistas que analizan los datos están casi aturdidos por lo bien que van las cosas; el último gran informe de Goldman Sachs (cuyos economistas acertaron con la desinflación) se titula Lo duro ya ha pasado.


Sin embargo, las encuestas sobre la confianza de los consumidores y los sondeos políticos siguen mostrando que los estadounidenses tienen una visión muy negativa de la economía durante la presidencia de Joe Biden. Aún no hay consenso sobre las razones de esta desconexión. Pero hay algunos estudios nuevos que arrojan algo de luz sobre lo que está pasando. 


Empezaré con Briefing Book, un blog escrito por exfuncionarios. Han elaborado un modelo que establece la relación histórica entre elementos básicos como la inflación y el desempleo, por un lado, y la confianza de los consumidores, por el otro. Hasta la pandemia, esta clase de 


Nuevos puntos de vista sobre la economía del malestar 


PA U L K R U G M A N


Un obrero rehabilita un edficio en Washington. A. DRAGO (BLOOMBERG) 


L A B O R AT O R I O d e I D E A S


Se mire como se mire, los salarios reales son ahora más altos que los de antes de la pandemia


Los estadounidenses afirman que las cosas van mal: ¿no deberíamos fiarnos? Fíjense en lo que hacen, no en lo que dicen Recibe las claves económicas, empresariales y de mercado más importantes del día, de lunes a viernes a primera hora de la mañana. 


Apúntate a esta


newsletter 


NEWSLETTER LA AGENDA DE CINCO DÍAS


Imprescindible para tu jornada 


14 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


L A B O R AT O R I O d e I D E A S


En la práctica, esto significa que los criterios para otorgar patentes —inclusive patentes secundarias— deberían ser más rigurosos. Debería exigirse, incluso, la presentación de información adicional que pueda ayudar a los gobiernos a evaluar la escala del poder de mercado que otorgan. Las patentes deberían cubrir solo innovaciones fundamentalmente nuevas, y deberían estar confinadas, en general, a tecnologías transformadoras, para impedir la privatización de herramientas, procesos y plataformas de investigación básicos. El objetivo de la innovación médica debería ser el de mejorar la “Salud para Todos” —la misión central de la OMS—, que requiere un acceso oportuno y equitativo.


Brindar acceso a PI esencial y capital es crítico para establecer la infraestructura local y regional necesaria para generar productos basados en ARNm. La OMS ha reconocido explícitamente esta necesidad al lanzar un programa de transferencia de tecnología de ARNm, con un polo en Sudáfrica y nuevas alianzas de intercambio de tecnología entre empresas en por lo menos 15 países de bajos y medianos ingresos (LMIC, por sus siglas en inglés). 


Sin embargo, hará falta un fuerte respaldo financiero y político para garantizar el éxito de esta iniciativa. Por ejemplo, los gobiernos de LMIC podrían ir más allá y establecer polos de I+D regionales con el fin de fomentar la colaboración entre los actores públicos y privados en carteras de I+D conjuntas.


En términos más generales, en tanto los gobiernos muestran un interés renovado en la política industrial, deberían reconocer la oportunidad de movilizar más inversión, innovación y crecimiento en torno al objetivo de Salud para Todos. Brasil, a su favor, ya ha alineado la PPR con la política industrial a través de su Complejo Económico-Industrial de Salud, que utilizará las contrataciones públicas para crear un mercado doméstico para vacunas ARNm desarrolladas localmente, generando importantes beneficios sanitarios y económicos.


Mientras avanzan las negociaciones internacionales sobre un Acuerdo de Prevención, Preparación y Respuesta ante Pandemias, la cuestión de garantizar un acceso oportuno y equitativo a contramedidas médicas —incluidas las tecnologías de ARNm— debe ocupar un lugar central. La plataforma ARNm tiene el enorme potencial de ofrecer tratamientos y vacunas innovadores para enfermedades que afectan esencialmente a los LMIC y que se podrían producir local y asequiblemente bajo el régimen apropiado de PI.


Para construir esta forma de resiliencia, debemos empoderar a los investigadores, fabricantes y gobiernos de estos países para forjar ecosistemas de I+D y fabricación regionales en pro del bien común. Solo entonces la tecnología ARNm alcanzará su pleno potencial.


Mariana Mazzucato, directora fundadora del Instituto para la Innovación y el Propósito Público de UCL, es presidenta del Consejo sobre la Economía de la Salud para Todos de la Organización Mundial de la Salud. Es autora de ‘The Entrepreneurial State: Debunking Public vs. Private Sector Myths’ (Anthem Press, 2013).


© Project Syndicate 1995–2023 


deberían considerarse parte de un bien sanitario global, y estar disponibles y accesibles para todos los que las necesiten. 


Una comparación de las vacunas de Oxford-AstraZeneca y Pfizer-BioNTech (ARNm) muestra por qué esa gobernanza es importante. Ambas asociaciones recibieron un financiamiento público considerable —445 millones de dólares en el caso de BioNTech y 1.300 millones de dólares en el de Oxford-AstraZeneca— y ambas se beneficiaron de amplios compromisos de compra avanzados. Pero mientras que el financiamiento público para la producción de la vacuna de Oxford-AstraZeneca estuvo condicionado a que la empresa fijara precios más bajos en interés de la accesibilidad, a Pfizer-BioNTech se le permitió fijar precios más altos y que luego rechazara pedidos para ofrecer acuerdos de licencia y transferencias de tecnología. La próxima vez, los gobiernos deben garantizar que las cláusulas contractuales reflejen el bien común y regulen la obtención de un lucro excesivo. 


De la misma manera, la gobernanza de la propiedad intelectual debería apuntar a facilitar las transferencias de conocimiento entre países, en pro de una innovación y fabricación más descentralizadas. Necesitamos con urgencia rediseñar las normas y prácticas de propiedad intelectual (PI) para garantizar que las tecnologías sanitarias críticas —especialmente aquellas que dependen sustancialmente de fondos de los contribuyentes y capital humano (desde investigadores hasta participantes en ensayos clínicos)— estén reguladas para el bien común. Es por eso que el Consejo sobre la Economía de la Salud para Todos de la Organización Mundial de la Salud, organismo que presido, ha exigido que las patentes de las tecnologías ARNm estén reguladas sobre la base de una perspectiva de bien público, y no del propietario.


trado en países de ingresos altos y medio altos, mientras que apenas el 0,9% había llegado a países de bajos ingresos. 


Esta disparidad fue aún más pronunciada en el caso de las vacunas ARNm, que se utilizaron principalmente en países ricos que, en un principio, acapararon los suministros. Mientras tanto, las empresas farmacéuticas mantuvieron un control férreo de las licencias y la producción, lo que les permitió obtener ganancias extremadamente sorprendentes.


Otra lección de la pandemia, entonces, es que la plataforma ARNm no alcanzará su pleno potencial a menos que adoptemos una nueva estrategia que haga hincapié en el acceso equitativo y en el bien común. Esto implica intentar sellar alianzas público-privadas simbióticas que estén mejor diseñadas para compartir tanto los riesgos como las recompensas. 


Cuando las empresas se ven beneficiadas con fondos públicos —sean subsidios, garantías, préstamos, compromisos de compra o contratos de adquisición—, se les debería exigir que maximicen el valor público de esas inversiones. Las condiciones vinculadas al financiamiento público para investigación y desarrollo, producción y distribución relacionados con el ARNm, por ejemplo, podrían garantizar asequibilidad, acceso equitativo y reinversión de las ganancias en innovación sanitaria. Las tecnologías de ARNm que resulten de un esfuerzo colectivo no deberían estar bajo el control exclusivo de un puñado de empresas privadas. Más bien, 


Avances sanitarios para todos


VA C U N A S


M A R I A N A M A Z Z U C AT O 


Los gobiernos deben


garantizar que los contratos con las farmacéuticas reflejen el bien común


Laboratorio en Marburg, Alemania. 


ABDULHAMID HOSBAS ( G E T Y )


L


a pandemia demostró que tenemos las capacidades científicas e industriales para desarrollar y producir en masa vacunas seguras y efectivas de manera acelerada cuando aparecen nuevas amenazas. Pero el éxito de las vacunas contra la covid-19 también reflejó dos décadas de esfuerzos denodados por parte de los científicos del mundo académico y del sector privado. Y, cuando llegó el momento de la verdad, una inyección oportuna de fondos públicos llevó ese trabajo hasta la línea de llegada. 


Si hubo una tecnología que desempeñó un papel especialmente decisivo fue el ARNm —o ARN mensajero—, que ofrece un nivel de adaptabilidad y escalabilidad que lo torna altamente adecuado para la preparación y respuesta ante pandemias (PRP, por sus siglas en inglés). Las vacunas y los tratamientos de ARNm ya se están poniendo a prueba para una amplia variedad de enfermedades, y hay esfuerzos en marcha para expandir la usabilidad de la tecnología (como mejorar su estabilidad de temperatura). Cuando estalle la próxima epidemia viral, las vacunas de ARNm muy probablemente sean la primera solución en salir de las gateras.


Sin embargo, aunque este avance científico salvó innumerables vidas durante la última pandemia, los beneficios no se compartieron de manera equitativa. Un año después del despliegue de las vacunas contra la covid, aproximadamente el 73% de las dosis administradas estaba concen- 


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 15


Fuente: OCDE (estadísticas de ingresos {#5}scales), Eurostat y Funcas. EL PAÍS


La imposición sobre los hogares es ligeramente inferior a la media UE IRPF y cuotas de los asalariados


a la Seguridad Social.


Tipo impositivo, % del ingreso medio Tipo impositivo medio


Recaudación, % del PIB IVA Impuesto de Sociedades


Recaudación, % del PIB Tipo impositivo medio


Recaudación, % del PIB 


Tipos teóricos y recaudación efectiva del Impuesto de Sociedades y del IVA.


Se recauda menos en IVA y Sociedades, aun con tipos iguales o más altos 


España UE España UE 32 28 24


20


16


12


8


4


0


28 24 20 16 12 8


4


0


21,4


28,8


9,2 9,6


21 21


25


21,8


7 7,5


2,7 3,3


necesaria de recursos. Además, el panorama energético no justifica su mantenimiento. Los precios de la energía se han moderado y tanto los mercados a plazo como los vaticinios de la Agencia Internacional de la Energía apuntan a una estabilización. Los recortes del suministro de petróleo anunciados por la OPEP no parecen surtir efecto, y el riesgo de un encarecimiento abrupto del barril de brent parece alejarse de momento.


Los recortes de IVA sobre algunos alimentos también tienen un carácter general, lo que aconseja su desaparición a medio plazo, pero en este caso la evolución de los precios sigue siendo adversa, obligando a ponderar la decisión. El IPC de los alimentos sigue avanzando a un ritmo elevado, y los indicadores adelantados apuntan a una presión persistente en los próximos meses. El índice de precios de salida de fábrica en el sector alimentario, tras una breve pausa, recupera la tendencia alcista (tal vez por los efectos retardados de la sequía).


El replanteamiento de las medidas antiinflación puede ayudar a cumplir con el objetivo más inmediato de llevar el déficit hasta cotas cercanas al 3%, y así facilitar la financiación de la deuda en los mercados. Pero el agujero estructural persistirá, exigiendo un esfuerzo prolongado de racionalización del gasto y de reforma fiscal. 


Bruselas también puede jugar un papel destacado, no limitándose al despliegue de los fondos Next Generation o la vigilancia de los déficits. Los últimos informes de recaudación de la OCDE y de la propia Comisión evidencian la carencia de una armonización tributaria a escala europea. El resultado es una merma significativa de ingresos públicos para el conjunto de la Unión y una distorsión de la competencia, gravosa para la mayoría de las empresas europeas. La competencia fiscal desleal no solo perjudica el cumplimiento de las reglas fiscales, también es incoherente con el objetivo declarado de autonomía estratégica.


Raymond Torres es director de Coyuntura de Funcas. En X: @RaymondTorres_


C


uadrar las cuentas públicas en un contexto de desaceleración se asemeja a la cuadratura del círculo, sobre todo cuando el banco central, ocupado en la lucha contra la inflación, no puede echar una mano. Los gobiernos europeos no tienen más remedio que corregir los desequilibrios: compiten para que los mercados compren cantidades ingentes de deuda pública a un precio asequible. En el próximo año, el monto de bonos denominados en euros que vencen se eleva a cerca de 1,6 billones, con España representando un 12% del total. Además de renovar los bonos que vencen, los Estados tienen que cubrir las nuevas necesidades de financiación que surgen como consecuencia del déficit. Es decir, la oferta de bonos sube, al tiempo que la demanda del BCE desciende, ya que el banco central prevé deshacerse de buena parte de los bonos que había adquirido durante el periodo de abundancia monetaria y que llegan a vencimiento, por un total cercano a 250.000 millones en 2024.


No hay más remedio que realizar un esfuerzo de contención, pero sin afectar sobremanera a la economía como ocurrió en la crisis financiera. Esta lección también se ha aprendido en Alemania: ante el impacto nefasto de una aplicación estricta de la regla de equilibrio presupuestario, integrada en la Constitución desde 2009, la coalición encabezada por el canciller alemán Olaf Scholz ha invocado una cláusula de excepcionalidad, evitando un recorte del gasto público contraproducente para una economía que bordea la recesión. 


La economía española, por su parte, sigue creciendo, lo cual facilita la consolidación. Parece factible no reconducir una parte del paquete para reducir la inflación que expira a finales de año. Esto incluye los recortes de IVA energético, de impuestos especiales sobre la electricidad y demás medidas de reducción de la factura energética en vigor desde el estallido de la guerra en Ucrania, por un monto estimado de 7.500 millones de euros. Estas 


medidas no se focalizan en los colectivos vulnerables, entrañando una pérdida in-


Además de ajustes a corto plazo, es importante avanzar en la armonización europea


La consolidación fiscal


necesita cordura


R AY M O N D T O R R E S


Según las previsiones de otoño elaboradas por la Comisión Europea, el saldo de las administraciones públicas retrocederá en cerca de medio punto de PIB, hasta el 2,8% en 2024, de manera que, habida cuenta de la ralentización de la economía española, la política fiscal se puede calificar de contractiva. Pese a ello, los desequilibrios seguirían siendo más acusados que antes de la pandemia, particularmente en los países que ya arrastraban un elevado endeudamiento. El déficit superará el umbral del 3% en doce países, entre ellos Francia e Italia (4,4% en ambos casos) y España (3,2%).


D É F I C I T


C O Y U N T U R A N A C I O N A L


I N D I C A D O R E S D E C O Y U N T U R A D E L A E C O N O M Í A E S P A Ñ O L A


V Indicadores actualizados la última semana.


(1) Media del periodo para el que se dispone de datos. (2) Series corregidas de estacionalidad y calendario, a precios constantes. (3) Valor > 50 significa crecimiento de la actividad y < 50, decrecimiento. (4) Ventas en el mercado interior declaradas por las grandes empresas a la AEAT (corregidas de estacionalidad y calendario). (5) Corregido de los efectos temperatura y calendario. (6) Afiliados excluyendo cuidadores no profesionales de la Ley de Dependencia y empleados del hogar. (7) Cifras acumuladas desde el comienzo del año hasta el final del periodo de referencia. (8) Excluidas ayudas a inst. financieras. Suma móvil de los cuatro últimos trimestres. (9) Variación interanual del importe de las nuevas operaciones de préstamos y créditos a hogares e ISFLSH y a sociedades no financieras. (10) 31-12-89 = 3.000, datos de fin de periodo. Elaborado por la Dirección de Coyuntura y Estadística de la Fundación de Funcas.


Variación interanual en porcentaje, salvo indicación en contrario


Indicador Fuente 2022 2023 (1) Penúltimo dato


Último dato Periodo últ. dato 


PIB Y COMPONENTES DE LA DEMANDA (2)


PIB INE 5,8 2,6 2,0 1,8 III T. 23 Demanda nacional (aportac. al crec. del PIB en pp) INE 2,9 1,7 2,2 1,7 III T. 23 Saldo exterior (aportac. al crec. del PIB en pp) INE 2,9 0,9 -0,2 0,1 III T. 23 Consumo de los hogares INE 4,7 1,9 2,2 1,1 III T. 23 Formación bruta de capital fijo (FBCF) INE 2,4 0,7 1,7 0,6 III T. 23 FBCF construcción INE 2,6 3,0 3,8 1,8 III T. 23 FBCF equipo y otros productos INE 2,2 -1,7 -0,6 -0,7 III T. 23 Exportaciones de bienes y servicios INE 15,2 1,8 -1,1 -2,4 III T. 23 Importaciones de bienes y servicios INE 7,0 -0,5 -0,5 -2,9 III T. 23 OTROS INDICADORES DE ACTIVIDAD Y DEMANDA


PMI compuesto (nivel, entre 0 y 100, c.v.e.) (3) S&P Global 51,8 53,0 50,1 50,0 Oct. 23 Ventas totales grandes empresas, deflactadas (4) AEAT 5,9 2,1 -0,8 -2,4 Sep. 23 Índice producción industrial, filtrado calendario INE 2,9 -0,9 -3,7 -1,2 Sep. 23 Consumo de energía eléctrica (5) REE -3,8 -3,2 -3,4 0,8 Oct. 23 Consumo aparente de cemento (ajustado de calendario) M. Industria -0,8 -2,0 -8,8 -6,7 Oct. 23 Visados. Superficie a construir. Total (suma móvil 24 meses) M. Fomento 6,7 8,0 5,4 3,8 Ago. 23 V Pernoctaciones en hoteles INE 85,4 8,4 5,8 8,7 Oct. 23 Ventas al por menor (ICM), deflact. y ajust. por días hábiles INE 0,9 6,6 6,9 6,2 Sep. 23 Matriculaciones de automóviles ANFAC -5,4 18,5 2,3 18,1 Oct. 23 Indicador de confianza del consumidor (nivel) Com. Eur. -26,5 -19,3 -20,3 -19,7 Oct. 23 Importaciones de bienes de capital, volumen M. Economía 13,0 4,7 -7,2 -2,7 Sep. 23 EMPLEO Y PARO


Ocupados equiv. tiempo completo, según Cont. Nac. INE 3,7 3,0 3,1 3,5 III T. 23 Ocupados EPA INE 3,1 2,7 2,9 3,5 III T. 23 Población activa EPA INE 0,9 1,9 1,8 2,5 III T. 23 Tasa de paro EPA (% s/ población activa, datos c.v.e.) INE-Funcas 12,9 12,2 12,1 12,0 III T. 23 Afiliados a la Seguridad Social (6) M. Empleo 4,0 2,7 2,7 2,7 Oct. 23 Paro registrado (miles de personas, datos c.v.e.) M. Emp.-Funcas 2.962,8 2.776,0 2.764,5 2.743,7 Oct. 23 PRECIOS Y SALARIOS


Deflactor del PIB INE 4,1 6,3 6,5 6,1 III T. 23 Precios de consumo (IPC). Total INE 8,4 3,6 3,5 3,5 Oct. 23 Precios de consumo (IPC). Subyacente INE 5,2 6,4 5,8 5,2 Oct. 23 Diferencial IPCA con zona euro (puntos porcent.) Eurostat -0,1 -2,6 -1,1 0,6 Oct. 23 Coste laboral por trabajador (ETCL) INE 4,2 6,0 6,2 5,8 II T. 23 Coste laboral por unidad producida (CNTR) INE 0,9 5,5 6,2 5,9 III T. 23 SECTOR EXTERIOR


Exportación mercancías en volumen M. Economía 3,9 -4,7 -13,3 -12,5 Sep. 23 Importación mercancías en volumen M. Economía 7,4 -6,0 -9,7 -8,8 Sep. 23 B. Pagos, saldo bienes y serv.: mill. euros (7) BE 16.314 42.542 36.047 42.542 Ago. 23 


Variación interanual en mill. de euros 4.561 34.346 29.511 34.346 Ago. 23 B. Pagos, saldo c/c y capital: mill. euros (7) BE 20.745 34.288 29.640 34.288 Ago. 23 


% del PIB 1,5 3,4 3,6 3,4 II T. 23 SECTOR PÚBLICO (8)


Saldo consolid. Adm. Central, CC AA, Seg. Soc.: millardos euros (7) IGAE -62,19 -29,93 -31,37 -29,93 Ago. 23 


Variación interanual en millardos de euros 23,52 31,24 -4,57 -1,13 Ago. 23 Saldo total AAPP (% del PIB) IGAE -4,7 -2,2 -0,1 -2,2 II T. 23 INDICADORES MONETARIOS Y FINANCIEROS


BCE, tipo principal mínimo de financiación BCE 0,73 3,78 4,50 4,50 Oct. 23 Euríbor a 12 meses, % BE 1,09 3,87 4,15 4,16 Oct. 23 Rendimiento deuda pública 10 años, % BE 2,18 3,50 3,71 3,95 Oct. 23 Tipo interés crédito y préstamos empresas (nuevas operac.), % BE 1,91 4,43 4,91 4,97 Sep. 23 Tipo interés prést. a hogares para vivienda (nuevas operac.), % BE 1,96 3,63 3,86 3,85 Sep. 23 Tipo de cambio, dólares por euro BCE 1,054 1,081 1,068 1,056 Oct. 23 Aportación española a M3 Eurozona (fin de periodo) BE 3,2 0,7 -0,6 0,7 Sep. 23 Financiación a hogares y empresas (stock a fin de periodo) BE 0,3 -3,0 -3,0 -3,0 Sep. 23 Créditos nuevos a empresas y familias (9) BE 16,5 -8,0 -16,6 0,2 Sep. 23 Cotización acciones, IBEX 35 (10) Bolsa Madrid 8.229,1 9.017,3 9.428,0 9.017,3 Oct. 23 


16 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


ENERGÍA


Mercado ibérico


Hace años el premio Nobel de Literatura, José Saramago, propuso la idea de una gran Iberia. La unión de ambos países. Al escritor le habría gustado. Es un escenario. Una propuesta saramagista en las que todas las piezas del puzle deben encajar, aunque algunas parecen demasiado complicadas, como armonizar una regulación europea común. La idea es crear una Iberia energética de cara a la transición verde. Dos tierras que miren con una visión única al reto de las emisiones netas cero de 2050. España debería invertir 2,5 billones de euros — acorde con la consultora— y Portugal, 0,5 billones. Harían falta más de un millón de trabajos cualificados en 2035 si se quiere que este sector aporte entre el 10% y el 20% del PIB del país. Es reindustrializar la Península (acero verde, baterías, aluminio sostenible…) e impulsar más las renovables o el aún incipiente hidrógeno verde. “Hace falta un legislación estable, clara y duradera en el tiempo”, avanza José Pimenta da Gama, socio sénior de Mckinsey en Madrid y Lisboa. “Es una forma de reindustrializar nuestros países y hacerlos crecer”, incide. Reconoce que por ahora se trata de un “escenario” y no se lo han presentado a ningún cargo de la Administración. El impuesto a las eléctricas no le gusta, lo cual nada sorprende, pero sí el momento: Portugal ha convocado nuevas elecciones para el 10 de marzo y España intenta dar forma a su complejo encaje estatal. “La oportunidad es ahora y es el momento de actuar. Necesitamos ejecutarlo, y ejecutarlo bien”, destaca de Gama.


Robot en la feria Space Tech Expo en Bremen, el pasado 14 de noviembre. SINA SCHULDT (PICTURE ALLIANCE/GETTY)


Amazon en la UE. Pero la dependencia energética del exterior se ha reducido algo.


Acceso al capital


Quizá deberíamos sustituir el optimismo o la esperanza en vez del euro como moneda. “En los últimos años se han creado más de 200 fondos de inversión globales con un enfoque sostenible o verde”, desgrana Martin Linder, socio de la consultora. La palabra sostenibilidad es una de las que más se escuchan. Salta de un lado al otro de la sala al igual que un jilguero imposible de atrapar. “Tenemos estupendas empresas de reciente creación e innovadoras que pueden liderar este campo”. Falta, claro, más facilidad de acceso al capital. “Porque el talento está en casa. Aunque tenemos que contar más con el sur global”, admite Anja Huber, asociada también de Múnich. “Además, los inversores están apostando mucho por los criterios ESG [medioambiente, sostenibilidad y gobernanza, en su traducción al inglés]”. ¿Los brotes iniciales del Pacto Verde Europeo? 


Llegan las discusiones de la tarde y con ellas la inteligencia artificial. Plantea todas las dudas, bien conocidas, sobre privacidad, distorsión informativa o riesgo para los más vulnerables. Y aquí se mezcla el interés empresarial y la condición humana. “Todas las grandes compañías están interesadas en esta tecnología”, indica Ruben Schaubroeck, otro socio de McKinsey.


Esta idea recorre Europa. Dan ganas de preguntar de forma sencilla: ¿es buena o mala? ¿Mejora la vida del ser humano o la empeora? Ese es un libro distinto al de Buffett, y más complejo. “Creo en la necesidad de la curiosidad y, lo más importante, en el pensamiento útil”, sintetiza Eric Hazan, socio francés de la firma. Detrás —mientras habla el experto— transcurre una corriente de fondo. Cualquier tecnología, aunque le salgan los números, y técnicamente resulte viable, debe rechazarse si no sirve para mejorar la existencia de todos los seres humanos. Eso sí, nadie duda de que habrá más presión para que las compañías cumplan la normativa. El avión aterriza en Fráncfort, el chico guarda el libro y quizá esa noche sueñe con un multimillonario de más de 90 años que acumula tanto dinero que sin él resulta imposible explicar la inequidad que 


sufre el mundo. Tiempos de ídol o s o r a 1 0 . p i e s d a l t u r a .


A


10.000 pies de altura, en el vuelo de la


mañana que enlazaba el pasado 15


de noviembre Madrid y Fráncfort, un


treintañero anda concentrado entre turbulencias, y un viento que golpea el fuselaje, zarandeando el aparato, en la lectura del éxito de ventas The New York Times: El método Warren Buffett. Los secretos del mayor inversor del mundo (editorial Hoepli, 2022). El avión se desplaza a 900 kilómetros por hora hacia la capital europea del dinero. Allí donde el sol refleja la arquitectura (algo ya antigua) de cristal del Banco Central Europeo (BCE) y cotiza el poderoso índice DAX. 


La consultora McKinsey, LA, organiza su reunión anual con la prensa y entre los medios invitados estuvo EL PAÍS. Hasta la CNN cubre el encuentro en el hotel JW Marriot. La agenda es un repaso a la Europa de nuestro tiempo. Su infinidad de promesas, su infinidad de contradicciones. Tres ideas para varias horas de paneles. Marcan el ritmo la competitividad europea, la sostenibilidad y, claro, la inteligencia artificial generativa. Aunque, fuera de programa, una sorpresa —pensado en la Iberia geográfica— aguarda a los periodistas españoles y portugueses. Los paneles se suceden con el ine vitable discurso de las inmensas opciones de la IA, la robótica, la necesidad de la colaboración público-privada, la fabricación de chips o la urgencia de atraer y retener el talento. Bajo la fuerza que da ser la tercera economía del mundo y representar el 14,55% de la riqueza (PIB) de la Tierra. Sostenido en una Unión Europea con un 40% de mujeres.


Esta es la geografía humana. Sin embargo, o hay un cambio radical o podríamos convertirnos, como afirmaba en un canal británico Ana Patricia Botín, presidenta de Banco Santander, “en un museo”. La respuesta incluye dos intangibles: el optimismo frente al pesimismo. “Es una frase que ya he escuchado antes”, comenta Sven Smit, presidente del McKinsey Global Institute (MGI). “No se trata de una narrativa nueva y es- 


“Estamos lejos de ser


un museo, pero hay que


trabajar para que no


suceda”, dice un experto


E C O N O M Í A G L O B A L 


Tecnología: el tren que Europa 


no puede perder Mckinsey, la consultora más influyente del mundo, centra su cumbre anual en la robótica, la 


inteligencia artificial y los chips


POR MIGUEL Á. GARCÍA VEGA


tamos lejos de convertirnos en un espacio caduco, pero hay que trabajar muy duro para que no suceda”, avisa.


Su propuesta tiene un eco periodístico, cambiar, entre todos, el relato, que se vea al Viejo Continente como un lugar que ofrece “energía limpia a precios razonables”. Y tecnología. “¿Cuántas regiones del mundo pueden escribir estas líneas?”, sostiene. “Nos falla la educación, porque parte de la gente no ha hecho los deberes [actualizar su formación]. Tenemos una elevada densidad de población y esto garantiza que surja talento”. También materias primas valiosas e industrias verdes procesadoras.


Tenemos, desde luego, al famoso gato de Schrödinger metido en la caja. Smit, sin duda, cree que está vivo. “Cuántas personas no estarían dispuestas a teletrabajar desde España, Holanda o Alemania: hay que aprovecharlo”, avanza. “Europa puede ser el hogar de las mejores empresas y la automatización. Resulta muy fácil crear una narrativa negativa, pero la mía es la contraria”, defiende. Siempre existen complicaciones. “¿Acaso no se queja California por las ventajas fiscales de Texas?”, se cuestiona. Desde luego es más fácil gestionar un Gobierno Federal que 27 Estados distintos. “Vivimos un momento de aprendizaje tecnológico”. Quizá por eso no existe un Meta o un 


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 17


riales o de aportaciones del trabajador. En este límite de 8.500 euros es donde la nueva ley introduce algo más de flexibilidad para las aportaciones del trabajador, explican. “Hasta ahora, el trabajador solo podía aportar, como máximo, la misma cuantía que la empresa. A partir de 2023 el trabajador puede aportar más que la empresa en función de unos coeficientes”, lo que, de alguna manera, vuelve a incentivar fiscalmente las contribuciones a la previsión social. 


En el caso de las personas que trabajan por cuenta propia, según explican desde Abante Asesores, estas tienen la posibilidad de aportar a su plan de pensiones individual 1.500 euros y, adicionalmente, pueden complementar el ahorro a través de un plan de pensiones de empleo simplificado, con aportaciones de hasta 4.250 euros. Por lo que, en total, los autónomos pueden aportar hasta 5.750 euros. A un tipo medio en el IRPF del 40%, dicha cantidad supone un ahorro de impuestos de 2.300 euros.


En lo relativo a planes de pensiones, además de en las aportaciones, también es importante, según los técnicos, pensar en el rescate de los planes de pensiones. Es decir, si se hace este ejercicio o en otro año fiscal, y si se ejecuta en forma de renta o como capital. Respecto a 2023 en concreto, desde Abante Asesores se señala que “las aportaciones que se hayan realizado antes del 31 de diciembre de 2006 se pueden rescatar con una reducción del 40%, siempre que se cumplan estas fechas: los que se jubilaron a partir de 2015 tienen el año de jubilación en curso y los dos siguientes para poder aplicarse la deducción. Es decir, 2023 es el último año para los que se hayan jubilado en 2021”. 


Hay otras operaciones financiero-fiscales que pueden resultar convenientes para tratar de minimizar la próxima factura fiscal. Desde el REAF-CGE se señalan, entre otras, que si se está muy próximo a cumplir los 65 años y se desea vender la vivienda habitual, es mejor esperar a tener dicha edad porque en ese caso la posible plusvalía no tributa. Y, explican, que si en lugar de la vivienda habitual se transmite otro elemento patrimonial, “tampoco se tributará por la ganancia obtenida si el importe total se destina a la constitución de una renta vitalicia asegurada, con un límite máximo de 240.000 euros, antes de que transcurran seis meses desde la venta”. 


El Colegio de Economistas recuerda igualmente que “si adquirió algún bien antes de 1995 y lo ha transmitido, le conviene hacer números para optimizar la factura fiscal”. ¿La razón? Hay que tener en cuenta que se pueden aplicar los llamados coeficientes de abatimiento, de entre el 11,11% y el 25% según los activos, sobre un valor máximo de 400.000 euros. “De ahí que haya que analizar si interesa reducir la plusvalía de esta venta porque si esta es pequeña y hay otras alternativas futuras, podría ser más conveniente no reducirla y reservar el límite para otra operación posterior”. No hay que olvidar tampoco que las donaciones a fundaciones, asociaciones e incluso partidos políticos dan derecho a deducciones en el IRPF superiores al 10% de su importe, con algunos supuestos de hasta el 85% por los primeros 150 euros.


El caso de la vivienda


Respecto a la vivienda, desde Abante Asesores se hace una última precisión. Si se adquirió antes del 1 de enero de 2013, es posible deducir un 15% de lo aportado en 2023, sobre un máximo de 9.040 euros, lo que supondría hasta 1.356 euros. De ahí que estos expertos recuerden que “si el importe de nuestra hipoteca es inferior a esos 9.040 euros y no tenemos comisión de cancelación anticipada, deberíamos valorar si nos interesa amortizar anticipadamente parte de la hipoteca para llegar a ese límite y poder deducirnos sobre el máximo”. 


En el caso de las criptomonedas, según explican desde el RE- AF, “en el momento en que un contribuyente convierte una criptomoneda en euros, bien a través de una operación digital bien a través del pago de una compra con tarjeta de débito en moneda virtual, se produce una alteración en la composición de su patrimonio que genera una ganancia o pérdida patrimonial a integrar en la base imponible del ahorro”. Si se han obtenido beneficios, se ha de tributar por ellos. Eso sí, hay que tener en cuenta, para su cálculo, las comisiones de compra y de venta y que se aplica el método FIFO (primera entrada, primera salida), por lo que el hecho de que los bitcoins se adquieran y transmitan en diferentes casas de cambio o exchanges no altera su homogeneidad fiscal. De ahí la importancia, con vistas a final de año, de controlar todas las operaciones llevadas a cabo para determinar si conviene o no realizar alguna ope- 


ración adicional para compensar p é r i d a s o g a n c i s .


L


legarán abril, mayo o junio de 2024 y habrá que hacer, como todos los años, cuentas con Hacienda. En esa próxima declaración de renta, IRPF 2023, habrá que tener en cuenta las novedades aprobadas respecto, por ejemplo, a las reducciones aplicables a los rendimientos netos de trabajo (que aumentan). También las relativas al incremento hasta el 7% (frente al 5% anterior) del porcentaje de reducción por gastos de difícil justificación en el régimen de estimación directa simplificada o del 10% para quienes determinen el rendimiento neto de sus actividades económicas por el método de estimación objetiva. O adicionalmente, entre otras, la relativa a la posibilidad de aplicarse una nueva deducción del 15%, con una base máxima de 20.000 euros, del valor de adquisición de un vehículo eléctrico “enchufable” nuevo y no afecto a actividades económicas. En lo que respecta al ahorro y la inversión, hay también novedades importantes que conviene, a decir de los expertos, valorar antes de final de año para, en la medida de lo posible, reducir la próxima factura fiscal.


La primera y más significativa novedad del próximo IRPF tiene que ver con que se han regulado nuevos tipos de gravamen en la escala del ahorro, añadiendo dos tramos a la base liquidable entre 200.000 y 300.000 euros con un tipo del 27% (antes 26%), y a partir de 300.000 euros, del 28%. Por tanto, tal y como explican desde Abante Asesores, y dado que en la actualidad la ley nos permite compensar determinadas ganancias patrimoniales con pérdidas, bajo ciertos requisitos y plazos, si se tienen plusvalías reales y pérdidas latentes, puede convenir hacer efectivas estas últimas para dejar de tributar por las primeras. No solo se trata de ganancias y pérdidas por venta de acciones, viviendas, fondos de inversión…, sino también de dividendos, seguros o venta de bonos, pues se mantienen los porcentajes de compensación “cruzados” del 25%. En este terreno, recuerdan los expertos, han de cumplirse las normas antiaplicación, que dicen que cuando se compran valores cotizados —acciones, títulos de renta fija o fondos de inversión— y se venden con pérdidas, no es posible declarar dicha pérdida si se han adquirido títulos homogéneos durante los dos meses anteriores o los dos posteriores al momento de dicha venta.


La segunda de las grandes novedades toca de lleno a los planes de pensiones. La nueva normativa establece que la cantidad máxima que se puede aportar al plan de pensiones individual, reduciendo así el volumen de ingresos a declarar y con ello los impuestos a pagar, es de 1.500 euros. La cuestión es que, este año, este importe puede incrementarse en 8.500 euros más si, según el último estudio del REAFCGE sobre planificación de la Renta 2023, tal incremento proviene de contribuciones empresa- 


Una pareja es atendida en una


delegación de la Agencia Tributaria en Madrid, durante la presentación de la


declaración de la renta de 2022. CARLOS LUJÁN (EP)


DINERO


Cómo


aprovechar el final del año para ajustar la 


factura fiscal


La próxima


declaración de la renta incluye novedades que los ahorradores deben valorar con vistas a preparar la cita con 


Hacienda en 2024


POR PIEDAD OREGUI


Si se


tienen


plusvalías reales y


pérdidas latentes


puede convenir


materializar estas últimas 


18 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


Actualmente, la ley no contempla que la IA tenga derechos de autor, pero todavía queda por resolver la cuestión de si los creadores de esta clase de herramientas tienen derechos sobre las obras que nacen de estas aplicaciones. Una cuestión que “sigue siendo un terreno lleno de lagunas legales que, a día de hoy, se está definiendo”, comenta Lucía Sánchez Varela, socia responsable del departamento de música de Menta Legal, despacho especializado en música y nuevas tecnologías. 


Otro de los melones que se han abierto con las aplicaciones de IA es el del posible robo de la personalidad de los artistas con la copia de su voz. El timbre y modulación de este instrumento principal es la esencia de los cantantes. La viralización de nuevas canciones usando las cuerdas vocales es uno de los problemas que más afecta a la industria, porque les impide controlar su imagen y su carrera profesional. Un caso cercano es el ocurrido con Bad Bunny, que fue víctima del uso de esta tecnología a raíz de un tema llamado NostalgIA, que arrasó las redes y todas las plataformas digitales. Incluso llegó a tener más éxito que su nuevo disco, Nadie sabe lo que va a pasar mañana, que quedó en segundo plano. 


Bad Bunny manifestó públicamente su disconformidad hacia la obra. “Si les gusta esa mierda, no merecen ser mis amigos”, dijo. La canción calcaba tan bien la voz y el estilo del artista que hasta los propios fanáticos llegaron a creer que la obra era suya. Para el artista puertorriqueño, esta canción creada por la IA no solo le perjudica de forma económica, sino que también daña a su imagen como artista. 


Helena Suárez, socia de las áreas de propiedad intelectual, industrial y derecho audiovisual de Écija, apunta que la voz forma parte de la personalidad y en ningún caso puede usarse sin consentimiento, ya que se trata de una “intromisión ilegítima en su imagen y una violación de sus datos personales, porque la voz es parte de su identidad, circunstancia que podría afectar negativamente a su imagen al asociarla con contenidos no deseados”.


Sello discográfico


Ahora bien, la llegada de la IA a la música también golpea de lleno a las discográficas como empresa. El hecho de que cualquier persona pueda sentarse delante de un ordenador y grabar una canción para publicarla en plataformas digitales preocupa cada vez más a las productoras. Estas observan cómo la IA se asienta poco a poco en la música, y eso provoca una tendencia a que los usuarios prescindan de sus servicios, causando una evidente pérdida económica. También preocupa a los trabajadores de las compañías, que sienten el temor de ser sustituidos por máquinas. Sin embargo, al igual que en otros sectores, la esencia humana es irremplazable. “Algunos profesionales como los ingenieros de audio juegan un papel artístico, y sus toques finales hacen que un álbum sea único”, puntualiza Sánchez Varela.


Ante la vulneración de derechos que puede ocasionar el uso indebido de la IA, son las compañías las que deben dar un paso al frente para defender los derechos de los artistas y de la propia compañía discográfica. Como apoya Pablo Bernal, abogado en el área de protección de datos y derecho digital en Ceca Magán, “los sellos discográficos deben acabar con la producción de este tipo de canciones en las plataformas correspondientes, así como solicitar la eliminación de estas una vez lleguen a las plataformas de distribución digital como Spotify o YouTube”. Para ello, explica Pablo Fernández, las discográficas deben rellenar los formularios que tienen las plataformas para poder solicitar la retirada de la canción y cancelar la monetización del contenido al vulnerar los derechos de autor.


L


a inteligencia artificial (IA) ha llamado al timbre de la industria musical. Cada vez es más frecuente ver cómo algunos usuarios utilizan esta herramienta para calcar la voz de los artistas o simplemente utilizan esta tecnología para crear una canción desde cero y atraer beneficio económico, dejando así a las productoras en un segundo plano. A falta de una normativa que regule la aplicación de esta herramienta en Europa, han surgido cuestiones legales entre la industria musical y aquellos que aplican la inteligencia artificial para crear canciones.


Uno de los principales escollos que se esconde tras el uso de IA con funciones generativas tiene que ver con lo relativo a los derechos de autor (creador de la canción) y propiedad intelectual (propietario de los derechos de la obra artística). En la legislación española, al igual que en la mayoría de los países, la Ley de Propiedad Intelectual considera como autor de una obra a “toda persona natural que elabora un producto literario, artístico o científico”.


La IA no es un ser humano de carne y hueso, es una máquina y no una persona real. Por tanto, no puede ser propietario de ninguna obra a la luz de esta normativa. Pero, dado el alto rendimiento que están dando estas aplicaciones, Pablo Fernández, abogado en Sympathy for the Lawyer, firma legal especializada en el negocio musical y espectáculos, opina que “no sería descabellado pensar que en un futuro próximo se reconociesen derechos de autor a las obras creadas por IA, como ya ha sucedido en algunos países de tradición legislativa anglosajona como China o el Reino Unido”. 


Un concierto del cantante Bad Bunny. ALEXANDER TAMARGO (TELEMUNDO / GETTY)


L E G A L


Los robots se cuelan en la


música con su propio gusto La creación de canciones con inteligencia artificial plantea retos legales que chocan con el sector 


La viralización de baladas con la voz copiada de artistas es uno de los problemas que más


afectan a la industria 


POR JORGE VELASCO


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 19


A


mediados de 2020, la empresa de control de accesos que Juan Roca había fundado 10 años atrás entró en una etapa en la que la innovación dejó de ser una prioridad. Roca no quería renunciar a esa parte, así que decidió que él también tenía que empezar otro capítulo. Empezó a darle vueltas a una nueva aventura empresarial que estuviese relacionada con la conectividad y el internet de las cosas en un sector que no estuviera muy explotado. La respuesta la llevaba encima. Pykrs se estrenó en el mundo de la ropa inteligente con una chaqueta que, entre otras funcionalidades, cuenta con un sistema de detección de caídas y realiza notificaciones de socorro. 


Para desarrollarla, Roca se alió con Rafael Nieto, ingeniero electrónico, que ya había trabajado en el diseño de un chaleco “medio inteligente” para conductores de camiones y que sirvió como punto de partida para su prenda. “El primer desafío de todos fue encontrar un proveedor que quisiera hacer nuestro primer prototipo”, comenta este barcelonés de 32 años. Las especificaciones de la prenda, con materiales determinados, un sistema de calor y elementos electrónicos, entre otras, suponían un reto para los fabricantes. “Cuando vas a buscar un proveedor y le dices que tiene todo esto, lo primero, le peta la cabeza, y lo segundo es que te dice: ‘Vale, sí, ¿pero cuántas miles de unidades quieres hacer?”.


En aquel momento solo necesitaban una, un prototipo con el que acudir a una plataforma de financiación colectiva. Cuando lo consiguieron, el siguiente paso era preparar la campaña: “Hay muchísimo trabajo detrás, muchísimas horas de investigación, de fotos, de vídeos, de comparativas”, rememora este licenciado en Administración de Empresas. “Eso también nos llevó mucho tiempo”. 


Tras dedicar un puñado de miles de euros a promoción y conseguir recaudar unos 30.000, pusieron en marcha la producción en abril de 2022. Por el momento han desarrollado chaquetas para mujer y hombre, cuyo precio varía entre los 550 y los 700 euros, aproximadamente, que incorporan


luces y un sistema de calefacción gracias a baterías que aguantan


entre dos y siete


horas. Con dos


empleados y


tres colaboradores llevan facturados


50.000 euros de


los 100.000 que esperan alcanzar este ejercicio.


Ultiman nuevos productos,


como una mochila, una versión más urbana de su prenda original, y una chaqueta


de moto. También quieren


desarrollar e incorporar un


asistente de voz en el cuello y


conexión 4G y GPS. “Más género, pongámoslo así, más


tecnología y financiación para tener más equipo. Esas son


las tres bases de este año”, resume Roca.


Una de las cazadoras de Pykrs. VÍCTOR ESPADAS


E M P R E N D E D O R E S


Algo más que


ropa nueva Pykrs produce y vende chaquetas conectadas con un sistema de aviso 


en caso de accidente


POR NATALIA OTERO


Equipo de Cimico con Luis Larrea (abajo


izquierda) e Inés Larrea (tercera por la derecha). GORKA ESTRADA


un sistema que elimina la materia orgánica, el nitrógeno y el fósforo disueltos en el agua gracias a la rápida reproducción de las bacterias que lo hacen posible. Éstas, que nacen de manera espontánea, se reproducen con velocidad gracias a que Cimico crea para ellas un buen entorno de desarrollo. Lo hacen gracias a unas pequeñas piezas esféricas de plástico creadas por la empresa —denominada lecho móvil Mobed— que flotan en el agua: es en las paredes de sus minúsculas celdas donde crecen las bacterias en forma de biopelícula. “Y mientras más rápido lo hacen, gracias a las condiciones que creamos, mayor capacidad de depuración tienen”, asegura Inés Larrea.


Simulador matemático


Un simulador matemático calcula las variantes necesarias para su crecimiento. El resultado es un agua que puede llegar al mar o al cauce de un río sin generar ningún daño al medio ambie nte. También es posible reutilizarla para riego o limpieza de calles e incluso para su uso en torres de refrigeración, como demostró la compañía cuando fue seleccionada por la aceleradora Cajamar Innova en 2022. “Al final, lo que 


L


a arquitecta Inés Larrea se había jurado a sí misma no volver a emprender. Tuvo una mala experiencia con su primera start-up, relacionada con el diseño de moda, y en 2018 decidió cambiar de tercio. Pasó a trabajar en Bellota Herramientas, donde ejercía de responsable del calzado de seguridad. Mientras tanto, su padre, Luis Larrea, se prejubiló. Dedicado durante años a investigar sobre tecnologías de tratamiento biológico de aguas residuales, diversas ingenierías le seguían pidiendo labores de consultoría para solucionar sus problemas. Iba tan bien que le propuso a su hija que dejase de lado el pasado para crear una compañía juntos. Así nació, en 2021, Cimico, empresa que trata aguas residuales urbanas e industriales con un sistema propio que les llevó a facturar medio millón de euros en 2022. Cifra que esperan duplicar en 2023 gracias a diferentes proyectos, tanto en España como fuera.


El equipo dirigido por la familia Larrea ha conseguido desarrollar una serie de biotecnologías que consiguen replicar la depuración natural y hacerla más intensiva. Han diseñado hacemos es replicar lo que hace un río, pero de manera natural e intensiva”, insiste Larrea, que explica que la base de la tecnología que utilizan ya funcionaba en los años noventa, pero que han conseguido evolucionarla con innovaciones. “Es como los móviles: también existían hace 30 años, pero han cambiado muchísimo desde entonces”, ejemplifica. 


La empresaria señala que su tecnología tiene dos grandes ventajas. La primera es que multiplica entre dos y tres veces la capacidad de depuración de las estaciones, “lo que permite tratar el mismo volumen de agua en la mitad o un tercio del espacio”. Así, una planta actual puede multiplicar por dos o tres su capacidad de depuración sin ampliar sus instalaciones; y una de nueva creación tendrá menos coste de construcción. La segunda ventaja es la reducción de consumo eléctrico gracias a la automatización de los sistemas, que analizan el ambiente para mantenerlo siempre idóneo para las bacterias, ajustando así las necesidades hídricas o de aire y utilizando menos electricidad. Aseguran que seguirán invirtiendo en innovación gracias a los siete millones de financiación que recaudaron el pasado verano. Hoy, en sus nuevas instalaciones del parque empresarial Zuatzu, en San Sebastián (donde se acaban de mudar) cuentan con 23 empleados, que serán 25 a finales de año.


Uno de los primeros trabajos de esta empresa a nivel urbano ha sido la estación depuradora de Riumar (Tarragona) y ya desarrollan uno más en Fuenteheridos (Huelva), mientras que en el industrial ya trabajan en numerosos sectores como la alimentación, textil, papelero o de hidrocarburos en distintos puntos de la geografía española. “Donde esté la industria, allá vamos”, añade Larrea, que destaca que siempre lo hacen de la mano de las grandes ingenierías que se adjudican los contratos y a los que Cimico presta servicios. Ahora quieren crecer a nivel internacional con especial atención al sur de Euro- 


pa, México, Oriente Medio y nort e de Áf ri ca.


Ciencia para una depuración 


más eficiente Cimico, liderada por Luis Larrea y su hija Inés, desarrolla tecnologías para tratar aguas residuales


POR NACHO SÁNCHEZ


20 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 


prepara unas oposiciones y nunca hasta ahora había tenido un contrato. “Volvería a repetir la experiencia un millón de veces”, asegura.


El pasado octubre ella se presentó al anuncio de InfoJobs que más candidatos había tenido hasta entonces: 49.584 personas inscritas. Todos aspiraban a convertirse en probador de helados Maxibon, de Nestlé, y a ser la primera persona ajena a la multinacional suiza en degustar el helado que lanzará en 2024. La elegida fue ella. Dos días de trabajo, uno desde casa y otro en unos jardines lejos de su ciudad, con sus opiniones y reacciones grabadas para la posteridad, por los que percibió 1.000 euros brutos.


Actualmente. el portal de empleo tiene activa la cuarta oferta que lanza de este tipo, que ha superado a la anterior con 52.292 candidaturas hasta el pasado miércoles. Busca un probador de conciertos para el WiZink Center que durante tres días acuda a los recitales de artistas españoles como Aitana y Melendi para mejorar la experiencia del aficionado, pudiendo conocer a los cantantes, ir a las pruebas de sonido, entrar en los camerinos… y ganar 1.000 euros. Otro sueño. Como antes lo fueron los puestos de probador de montaña rusa de Port Aventura (10.150 aspirantes) y probador de aperitivos Grefusa (41.105). InfoJobs publicará el mes que viene su quinto cool job, como ha denominado a la iniciativa: probador de colchones. Una oferta similar a la que lanzó la empresa Emma hace unos meses y por la que ofrecía un contrato de tres meses con un salario de 2.000 euros al mes. 


“Los cool jobs son experiencias que se asocian a la diversión, a un hobby, y todos los seleccionados tienen que hacer una valoración de su experiencia”, explica Mónica Pérez, portavoz de InfoJobs, que utiliza estas campañas que realiza conjuntamente con empresas para que ambas partes consigan notoriedad y potencien su marca empleadora. “Tenemos dos tipos de beneficios con esta acción, conectar con el segmento de público al que nos dirigimos y también, desde el punto de vista del empleo, vemos que a mucha gente le encantaría trabajar con nosotros”, comenta Clara Vilar, responsable de marca de Maxibon. 


Colaboraciones


Las empresas con las que se asocia InfoJobs se encargan de sufragar la experiencia de la persona seleccionada, alojamiento y manutención incluidos, en tanto que el portal de empleo se hace cargo de la oferta, la selección y el salario del trabajador. Como se trata de unas colaboraciones que están teniendo mucho éxito, Pérez vaticina muchas más ofertas similares, empleos con los que todos hemos soñado en algún momento de nuestra vida, en palabras de Nilton Navarro, creador de los cool jobs y responsable de marca de InfoJobs, que pone a Port Aventura como ejemplo de su impacto: “Cuando publicamos la oferta de probador de montañas rusas, se multiplicaron por seis las inscripciones de aspirantes a sus ofertas de empleo”.


Para Sylvana Zamorano, de Talentify, este tipo de trabajos responden a campañas de marketing disfrazadas de ofertas de empleo, que buscan llamar la atención del público y promocionar una marca. Y lo consiguen, dice. “Por lo tanto, es una manera muy creativa y llamativa de dar a conocer los nuevos productos, servicios, empresas o incluso la propia oferta y atraer así mayor cantidad de usuarios, mayor difusión y repercusión en los medios audiovisuales y las redes sociales”.


En Adecco también se publicitan trabajos de ensueño que, como dice Pablo Gómez, no son puestos recurrentes ni masivos sino temporales, y que sirven para “que el público te conozca, hable de ti y te vea como una empresa atractiva para trabajar”. Para hacer ruido, en definitiva. Son ofertas que generan una respuesta masiva en muy poco tiempo. El programa estrella de esta empresa es CEO por un mes. Desde hace nueve años, Adecco selecciona a un joven que ha finalizado sus estudios o está a punto de hacerlo y con dominio del inglés para que actúe como consejero delegado (CEO), siendo la sombra del líder real de la firma en España por un mes. Por ello cobra un salario directivo, de miles de euros. Este año se han presentado más de 4.000 solicitudes para el puesto.


Muchos más del millar de candidatos aspiraron a convertirse en tennis lover manager en el Mutua Madrid Open de tenis, donde la firma de recursos humanos busca un apasionado del deporte para que retransmita la experiencia de la competición desde dentro en sus redes sociales. Durante la semana que dura el evento, acude a los partidos, a las ruedas de prensa, entrevista a los tenistas, etcétera, y le pagan por ello, claro. Otro de los empleos que ofrece Adecco es el de visionador de tráileres de cine, muy atractivo para los cinéfilos, que pueden pasarse entre dos y cuatro horas diarias viendo películas —y sus anuncios— y comentándolas. Suele ser un trabajo de fin de semana, según Gómez. 


En InfoJobs, junto a los cool jobs se ofrecen otros puestos que también pueden ser la envidia de jóvenes y mayores. Entre las profesiones soñadas destaca la de probador de videojuegos, una oferta que el gamer Miguel Ángel Román tiene activa y por la que paga 1.000 euros. También está la de probador de coches de concesionario, en este caso sin descripción salarial, de asientos de automóvil o de artículos de lujo. El portal de empleo gestiona asimismo los perfiles profesionales que reclaman 


Ibai Llanos o la Kings League ideaa p o r G e a r P i q u é .


S


e imagina viviendo un año con su pareja en una de las Islas Vírgenes Británicas a cargo de su cuidado y de hacer promoción turística de tan singular enclave de lujo? ¿Se imagina cobrar por ello nada menos que 160.000 libras (cerca de 184.000 euros), y que además le paguen los vuelos, el seguro médico, la casa y las comidas? Pues es una oferta de trabajo real, que el propietario de la isla ha anunciado a través de la agencia de contratación Fairfax & Kensington con sede en Londres, y que a buen seguro que ha despertado el deseo de casi todo el mundo.


En España también se publican puestos que provocan envidia y están bien pagados. Aunque quizás no tanto como el de las Islas Vírgenes. Paloma Pozanco, gaditana de 25 años, que ha desempeñado uno de ellos, así lo cree: “Que te paguen por comer un helado tras otro y encima cotizando a la Seguridad Social es increíble. Es un trabajo de ensueño”, afirma esta joven, que estudió Derecho, 


Paloma Pozanco, probando un helado Maxibon en su casa. Debajo, Miguel Calvo, contratado para contar su paso por el Masters de Tenis.


C A R R E R A S Y C A P I TA L H U M A N O


¿De verdad que me van a pagar 


por hacer esto? Las empresas reclaman personal para catar helados, cuidar islas en el Caribe o 


probar montañas rusas


POR CARMEN SÁNCHEZ-SILVA


NAVIDAD


Las ofertas que están por llegar 


Con la Navidad se presentan


otros momentos soñados


por muchos. Y multitud de


trabajos, generalmente más


mundanos y menos aspiracionales que los relatados


hasta ahora. Este año se


prevé que durante la campaña que va desde el Black


Friday de noviembre a las


rebajas de enero se realicen 347.000 contratos, un


3,5% por debajo del pasado,


según estimaciones de


Randstad. La hostelería será


el único sector que incremente sus contrataciones, al


contrario que el comercio y


la logística.


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 21 


El sector de las piscinas da trabajo a 70.000 personas en España.


sos de vanguardia podrá verse en la edición 2023 de Piscina & Wellness, que se celebra entre el 27 y el 30 de noviembre en el recinto de Gran Via de la Fira de Barcelona. 


El evento europeo de referencia en su sector reunirá este año a 360 empresas, el 68% de ellas de fuera de España. Compañías de hasta 30 países distintos exhibirán sus equipamientos, instalaciones y accesorios en una edición que pretende visibilizar “el compromiso de la industria con la sostenibilidad”, en palabras de los responsables del evento.


Eloi Planes, presidente del comité organizador de Piscinas & Spa, destaca que el principal vector de la innovación sectorial pasa ahora mismo por “propuestas que minimizan el consumo de agua, de energía y de productos químicos”. La tecnología de vanguardia que se está aplicando a las piscinas y a la cultura del bienestar asociado a ellas ha resultado ser una herramienta eficaz para “crear infraestructuras medioambientalmente responsables”. 


El certamen que está a punto de arrancar contará con una Innovation Zone reservada a las soluciones que optan a los Premios Piscina & Wellness Barcelona. Además, el salón ofrecerá a sus visitantes la llamada Wellness Experience, un centro de bienestar en funcionamiento hasta el día de clausura que contará con todas las innovaciones disponibles en materia de soluciones tecnológicas, equipo, tratamientos y terapias, incluida una experiencia inmersiva con realidad virtual.


En lo que a oferta formativa y divulgativa se refiere, INDESCAT, cluster de la industria catalana del deporte, coordinará unas sesiones sobre digitalización sostenible y la Asociación Europea de Paisajistas (AEP) repasará el impacto que el cambio climático está teniendo en el diseño de proyectos de arquitectura de exteriores. En paralelo, se desarrolla el IV Encuentro Empresarial Europa-Latinoamérica-Oriente Medio, un ejemplo más de la orientación empresarial y la dimensión global del certamen.


Mención aparte merecen las jornadas de debate Pool Horizon Summit, una reflexión sobre el impacto social y ecológico positivo que puede tener el sector a partir de historias de éxito como la piscina pública de nueva generación que permitirá a los neoyorquinos bañarse en el río Hudson, los contenedores de transporte marítimo transformados en piscinas portátiles en Sudáfrica o el ambicioso programa de promo- 


ción de la natación urbana Nàger a P r i s ( n a r n P a r í s ) .


L


a tecnología de vanguardia ha llegado al sector de las piscinas. En este ámbito de actividad económica, que reúne a más de 2.500 empresas y da trabajo a alrededor de 70.000 personas en España, se están registrando en los últimos años importantes novedades de carácter disruptivo. Sistemas de desinfección mediante cloración salina que pueden controlarse con el móvil, robots inteligentes de eliminación de residuos que se nutren mediante energía solar, bombas de piscina silenciosas, purificadores que reducen hasta en un 85% el uso 


de productos químicos. Gran parte est e compl et o arsenal de recur-


La vanguardia


llega a las piscinas Fira de Barcelona acoge una nueva edición del salón Piscina & Wellness del 27 al 30 de noviembre


F E R I A S


360 empresas de 30 países exhibirán las últimas novedades en sistemas acuáticos 


POR MIQUEL ECHARRI


Lo que tienes que saber


Lo que sabes 


Entra en Retina, el lugar donde entender el presente, imaginar el mañana y diseñar juntos el futuro 


22 NEGOCIOS EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


‘ A F T E R W O R K ’


EL LIBRO DE LA SEMANA


Una hoja de ruta para mejorar como país


España tiene prácticamente la misma renta real per capita que hace 15 años, mientras que otros países de nuestro entorno son mucho más ricos que entonces. Esto significa que en este largo periodo no hemos mejorado, de media, nuestro nivel de vida. Nos encontramos, por tanto, en el camino hacia dos décadas perdidas. Hay muchas razones que explican cómo hemos llegado hasta aquí, pero destaca un reto estructural de fondo, el más importante: España va rezagada en la carrera del conocimiento. Esta es la tesis principal de Un país posible. Manual de reformas políticamente viables (Deusto), un libro coordinado por Toni Roldán donde un grupo de economistas y politólogos plantean una serie de medidas concretas en 14 áreas distintas para avanzar hacia un nuevo modelo basado en el conocimiento y la igualdad de oportunidades. Además de mejorar el funcionamiento del sistema educativo y productivo, los expertos plantean en este libro una necesidad aún más imperante: reducir los obstáculos que agrandan las desigualdades, tanto económicas como sociales. D. F.


G a s o l i n e r a d e l a c d e n a Wa t a n i y a l o e s t d e E l C a i r o . S L A M F W A T ( B L O M E R G )


C


uando el FMI publicó el pasado enero el informe que incluía los compromisos de Egipto para cerrar un nuevo rescate —el cuarto en seis años— de 3.000 millones de dólares, todos los ojos se dirigieron a las promesas de El Cairo de reducir la huella del Estado en la economía a fin de atraer inversiones y estimular el sector privado. 


Apenas un mes después, el primer ministro egipcio, Mostafa Madbouly, presentó una lista compuesta por una treintena de compañías públicas que el Gobierno tenía la intención de privatizar, entre las que se contaban dos empresas propiedad del ejército: la embotelladora Safi y la cadena de gasolineras Wataniya. El acuerdo presentado por El Cairo también incluía otras reformas, como someter a las firmas propiedad de los militares a unas normas fiscales y de transparencia similares a las que se aplican a compañías civiles. 


La inclusión explícita en el programa de las empresas militares, que suelen vivir al margen de las estatales, fue un gesto notable. En la última década, el ejército egipcio, y la nebulosa de intereses personales y corporativos que lo rodean, han expandido de forma significativa su poder económico, gracias a su influencia política, a un acceso aventajado a capital y contratos públicos, y a sus privilegios fiscales y laborales, lastrando al sector privado. 


Un año después de que El Cairo y el FMI llegaran a un acuerdo, sin embargo, no solo casi ninguna de las reformas más ambiciosas se ha materializado, sino que los subterfugios para proteger los intereses de los militares han sido evidentes. Por ejemplo, el Parlamento debatió en julio un proyecto de ley para abolir exenciones fiscales a organismos estatales que participan en actividades económicas. Y la medida tiró adelante con un matiz no menor: no afectará, entre otros, a proyectos relacionados con la defensa y la seguridad. 


Allí donde los rodeos del ejército más cejas han levantado —bien por generar incredulidad, bien por rozar lo cómico— ha sido, no obstante, en el plan de privatización. Y en particular, en el proceso de la cadena de gasolineras Wataniya, que tenía la posibilidad de convertirse en símbolo de las reformas y lo ha acabado haciendo del afán de negocios de los militares. 


Operación rocambolesca


El lento camino hacia su privatización empezó a adquirir tintes un tanto rocambolescos ya en julio, cuando la Organización Nacional de Proyectos de Servicios (NSPO), el brazo económico del ejército, compró un 20% del gigante energético egipcio Taqa Arabia. Un mes después, Taqa Arabia se sumó a la carrera para hacerse con parte de Wataniya, y se reservó la opción de efectuar parte de dicha operación con moneda local en lugar de con dólares, a pesar de que lo único que les interesa a las autoridades estatales son billetes verdes. Otras empresas que también han expresado interés incluyen gigantes del sector de Arabia Saudí, Emiratos Árabes, China y el Reino Unido, y ahora está previsto que la decisión final se anuncie antes de que acabe este año.


En medio de este proceso, ha trascendido que Wataniya transfirió 174 de sus 300 gasolineras a otra entidad que no se ha revelado, según un documento de un centro de información vinculado al Gobierno que se filtró a la prensa local. ¿Qué siguió luego? A finales de octubre se supo que la NSPO inaugurará antes de que termine el año ni más ni menos que una nueva línea de estaciones de servicio, llamada A1, según informó Asharq Business, agencia asociada a Bloomberg. Y para acabar de dejar el círculo aparentemente bien atado, A1 se sumará a Chill Out, un minorista de combustible en plena expansión 


que es propiedad de quien a estas alturas ya se pueden imaginar.


El Gatopardo en Egipto viste de militar. Las promesas al FMI de que el ejército reduciría su huella en la economía han ido seguidas de maniobras para aferrarse a sus negocios 


POR MARC ESPAÑOL


C A RTA D E L C O R R E S P O N S A L En julio se aprobó una ley


para


abolir las exenciones fiscales,


pero la


medida no afecta a la defensa 


la salud mental es importante, estar con la familia y con mis amigos. En definitiva, con las personas que amo.


¿Toma suplementos alimenticios? Claro que sí. Hemos lanzado hace poco un complemento alimenticio para mayores de 50 años y se nota la diferencia, así que ya las tomo y con orgullo, aunque aún no tenga 50 años.


¿Le preocupa envejecer? Lo que de verdad me preocupa es hacerlo solo. Lo peor que te puede ocurrir en la vida es envejecer solo. Si puedo firmar ahora mismo, firmaría no vivir tantísimo, pero vivir bien. 


¿Qué le puede sacar de quicio? La hipocresía, la doble cara; prefiero la transparencia. Los extremos o las ideas dogmáticas no me gustan. Si tienes una idea dogmática no estás razonando bien. 


¿Cuál es su mayor virtud y su mayor defecto? Soy una persona muy pasional y transparente, no sé si es un defecto o una virtud. Mi mayor virtud es la determinación. No soy la persona más inteligente ni la que tiene más valores, pero soy una persona determinada y la determinación te puede ayudar mucho. Este es el mensaje que les digo a mis hijos. Hay que invertir tiempo y pasión, nada es gratis. 


¿Qué es para usted la felicidad? La felicidad es estar orgulloso de lo que estás haciendo y ver felices a las personas que están cerca de mí. Mi felicidad está muy conectada con la felicidad de las personas que amo.


¿Dónde se puede comer en Madrid una buena pizza? En mi casa. Fuera de bromas, en Madrid 


está Fratelli Figurato y también la c a d e n G r o N a p o l t a n o .


H


ace ya dos años que


Davide Fanelli, director general de


Haleon (antes GSK


Consumer Healthcare), reside en Madrid. Aunque estudia español a diario, su acento delata el origen italiano (Termoli) de este directivo de 42 años que dirige en España una compañía que es líder mundial en autocuidado gracias a marcas como Multicentrum, Voltadol, Parodontax, Rhinomer, Binaca o Corega. Fanelli, que antes trabajó en Nestlé o Johnson & Johnson, es un hombre práctico, familiar y feliz. 


¿Qué importancia da a la salud y el bienestar? Damos importancia a las cosas cuando estamos cerca de perderlas o las hemos perdido. La pandemia nos ayudó a entender el valor de la salud. A veces la damos por hecho, pero si tienes un problema de salud el resto va a ser secundario.


¿Qué hace para cuidarse? No tengo reglas súper estrictas. Trato de hacer las cosas que me hacen bien. Por ejemplo, como bastante bien, no bebo mucho, no fumo, hago deporte dos veces a la semana, fundamentalmente gimnasio, 


pádel, correr e ir a caminar por la naturaleza. Y, por supuesto, cuidar


Davide Fanelli


“No me preocupa envejecer, sino hacerlo solo”


M U Y P E R S O N A L


POR SANDRA LÓPEZ LETÓN


EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 NEGOCIOS 23 


Retos en un mundo cambiante EL PAÍS reúne a artistas, educadores, científicos, políticos y primeros espadas de las empresas, entre otros, para dialogar sobre los grandes temas destinados a explicar un planeta en transformación 


DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


Imagen del evento Tendencias 2023 celebrado la semana pasada en el multiespacio Platea Madrid. SANTI BURGOS


Miguel Ángel García Vega


C ontaba el periodis-


ta Iñaki Gabilondo


que lo más difícil, y


lo que todavía, tras


décadas en los medios, estaba aprendiendo es a “escuchar al otro” . Entenderlo, aunque piense de forma diferente. Escuchar en un mundo de 8.000 millones de voces dispares y reflexionar. Se escribe solo con once palabras pero resulta difícil. Llega un planeta nuevo y se puede afrontar desde la pesadumbre o la comprensión y el diálogo. EL PAÍS ha optado por la segunda vía. Escuchar, a lo largo de dos jornadas, temas que recorren el medio ambiente (con el actor Gael García Bernal, entre otros), la inteligencia artificial (junto a Sonia Contera, neuróloga y física de la Universidad de Oxford) o la salud (escuchando a Luz Casal, que representa la fortaleza de quien ha superado dos cánceres). 


Estos encuentros tratarán diez temas a lo largo de 2024. El nuevo trabajo y su actualización constante; la inteligencia artificial; el cambio climático y la construcción de un futuro sostenible; la desinformación y la polarización social y política; el impacto de las tecnologías en las relaciones personales; los retos económicos y geopolíticos para un nuevo contexto global; la transformación urbana de cara a unas ciudades sostenibles; las empresas disruptivas y con propósito; la educación, y la era de la medicina personalizada y la salud. 


Todos los tiempos viven sus desaPepa Bueno, di rect ora de EL PAÍ S. I NMA F L OR E S f í os. El peri ódi co cr ea l os pri mer os pá-


Voces para los desafíos globales


La inteligencia artificial, el cambio climático,


la polarización social y política, o los lances


económicos


y geopolíticos son algunos de


los temas que aborda el evento Tendencias 2023 


rrafos de una conversación que irá más allá con contenidos en la web, newsletter y espacios propios. Un diccionario para comprender nuestro tiempo y su mañana. La narrativa está acompañada por el patrocinio de Abertis, Enagás, EY, Iberdrola, Iberia, Mapfre, OEI, Redia, Banco Santander, Telefónica y el partner estratégico Oliver Wyman. 


Esta es la gramática de Tendencias. Una urdimbre de voces plurales que parte, como señala la directora de EL PAÍS, Pepa Bueno, citando al filósofo, Antonio Gramsci, “desde el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la realidad” . Una bienvenida a algo que quizá se ha ido perdiendo en este “brutal, y nada cálido, arranque del siglo XXI” , ese placer, que reivindicaba Gabilondo, de la conversación; de la pausa. Quizá así el planeta —propone el escritor y periodista Manuel Ja- 


bois— resulte más habitable.


Comprender los cambios Al final, las Tendencias son un elogio de la palabra. Por eso, tal vez, sea el momento, al igual que explica Javier Moreno, director de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS, de “fijar un tiempo muerto. Estamos en una nueva concepción de lo que significa avanzar provocado por la revolución digital que impacta en nuevas maneras de vivir, relacionarnos y trabajar. “La educación, las noticias, la salud, los gobiernos, la naturaleza. Entender esos cambios está en el ADN de este proyecto. El objetivo es liderar la conversación de todos los avances que nos esperan. Tendencias es un año complejo de análisis, conversación y reflexión en diferentes formatos, con el objetivo de explorar una decena de 


2 EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


vías que hoy redefinen nuestro futuro. Todo empieza aquí y ahora, las voces se entrelazan y generan conversación” . Al final, la materia prima, lo hemos visto, con la que están elaboradas las frases son las palabras.


Pocos las manejan tan bien como el actor, productor y director de cine Gael García Bernal. Cuando era muy joven, allá por 2000, interpretaba, la primera película del director Alejandro González Iñárritu, Amores perros. Con el fondo de Lucha de gigantes, de Antonio Vega: “/En un mundo descomunal” / “Siento mi fragilidad/” . 


El actor mexicano lleva tiempo comprometido con uno de los temas esenciales: el medio ambiente y su fragilidad. Publica sus columnas en la sección del periódico América Futura. “Para hablar del medio ambiente hay que hablar desde un lugar sin conclusiones porque desde luego que llegarán” , apunta. El desencanto de la política tradicional le condujo a la “verdadera política” . Esa que camina desde las relaciones familiares a los senderos de las comunidades ancestrales de su país. Y lanza varias preguntas: “¿Por qué quiero hablar sobre las personas enfrentándose a la catástrofe climática? ¿Qué puedo hacer para entender mejor la situación? ¿Y qué hago para detener la catástrofe que estamos viviendo? Algo tremendamente jodido está sucediendo en este hogar llamado vida” . Y advierte: “Transitamos un desastre que está fuera de control” . 


¿Las causas? Son los modelos económicos de los últimos años. El constante crecimiento exige extraer, envasar y matar para cumplir con su prosperidad. A veces han tenido “éxito” pero a un precio muy alto. 


Buenas empresas producen buenas sociedades


M. Á. García Vega


Las frases de Adela Cortina, catedrática emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación Étnor, dejan la sensación de un cubito de hielo recorriendo la columna vertebral. Y lo primero es orillar el título de Tendencias. “Hablar de tendencias se ha venido hablando desde hace mucho tiempo” . De las tendencias presentes tenemos que apoyar unas y rechazar otras. La empresa y la RSC (Responsabilidad Social Corporativa) ha vivido un cambio desde los tiempos del economista Milton Friedman (1912-2006), quien, en 1970, propugnó que el sentido de cualquier corporación es maximizar el beneficio para el accionista. “Ha habido un progreso que pasa por la responsabilidad social. Porque las compañías son indispensables para que existan buenas sociedades” , indica. El concepto que ha triunfado es aumentar el valor para todos los grupos de interés (stakerholders). Pero hablamos de la totalidad de los afectados por la compañía. “La empresa del futuro será social o no será, una firma que solo se mira a sí misma y no tiene en cuenta el conjunto de sus ciudanos no triunfará” , prevé la filósofa.


Ninguna sociedad debe permitir que nadie quede atrás y el trabajo de las organizaciones es fundamental. “Además, no existe una organización, grande o pequeña, despreciable” , comenta. Frente al modelo economicista de la máxima ganancia opone la reprocidad indirecta: dar y recibir. Por eso hay sociedades contractuales en las que nos comprometemos a cumplir unos deberes con tal de que alguien proteja nuestros derechos. “Creo que es una fórmula inteligente. Dar y recibir. No aquellas firmas dispuestas a obtener el mayor beneficio caiga quien caiga. Porque con eso se consiguen adversarios y no aliados. Lo inteligente es crear aliados” , recomienda.


Las compañías tienen que hacer cosas buenas y contarlo, pero de manera que la narración llegue a la gente. Sin embargo, para que el relato tenga éxito debe ser verdadero. Y esa es la clave. Hacer buenas cosas y contarlas es la forma de destruir la cosmética y que prevalezca la ética. Una ética preocupada por los trabajadores, por las personas, por todos aquellos que necesitan atención, y eso es lo que haría una compañía que tiene en su punto de mira el medio ambiente, el resultado económico y las personas. “Las que poseen un gran talento y las que quizá carecen de él, pues todas encuentran su lugar. Vayamos con cuidado y no sustituyamos a seres humanos por inteligencia artificial sin saber lo que estamos haciendo. Porque hay muchas cosas que aun necesitan corazón y sensibilidad” , reflexiona Adela Cortina. Más que nada, la vida. 


La actriz Leonor Watling, presentadora del evento. SANTI BURGOS


Arriba desde la izquierda: Emilio Tejedor, director de Medio Ambiente de Iberdrola; José Miguel Tudela, director de Sostenibilidad y Acción Climática de Enagás; Gael García Bernal, actor, productor y director; María Neira, directora del departamento de Salud Pública y del Ambiente en la Organización Mundial de la Salud (OMS); Manuel Franco, investigador en Epidemiología y Salud Pública en las universidades de Alcalá, España y Johns Hopkins en Baltimore (EE UU); y Eva Pagán, directora corporativa de Sostenibilidad 


y Estudios de Redeia. SANTI BURGOS


“Hay que destruir para estar mejor. “ Vivir mata” , decía el escritor mexicano Juan Villoro. ¿Soy el culpable?”, r e f l e x i o n a G a r c í a Bernal. Solo son 100 las compañías que produce más del 70% de los gases de efecto invernadero desde 1998. Niegan su responsabilidad. “Somos los responsables: cuánto se arreglaría si pudiéramos hablar de ello y comunicarnos en comunidad” , alerta. Resulta impresionante lo que sucede si logramos apelar a la literatura, a la poesía, el baile o la música. “/Me da miedo la enormidad”/ “Donde nadie oye mi voz”/.


Quizá por eso, el intérprete mexicano defiende que la solución está en los acuerdos internacionales, para que se escuche la voz: cómo regulamos a las empresas. Hay que cambiar la separación del ser humano y la naturaleza, acabar con el crecimiento económico constante (“hemos llegado a excesos ridículos”) y escuchar a los saberes ancestrales. Resulta necesario hablar de la catástrofe climática: acomodarnos allí donde nuestras angustias tienen sentido. 


Y si algo queda claro es que el medio ambiente es un vaso comunicante con la salud. La conversación sobre la naturaleza que parte de la idea general de las preguntas al compromiso comienza con una sin respuesta.


— ¿El mundo en el que vivirán los hijos de Gael será inhabitable?—, inquiere Patricia Fernández de Lis, redactora jefa de Materia.


— Me niego a contestar a esa pregunta porque sería aceptar una realidad que no podemos admitir—, responde María Neira, directora del departamento de Salud Pública y del Ambiente en la Organización Mundial de la Salud (OMS). De la misma forma que sabe —pero se guarda— el tiempo de vida que pierde un niño debido a la contaminación en algunas ciudades. Quizá no “exista” el ecologismo como tal y la verdadera base sea defender el territorio.


Tiene un relato positivo. La doctora irá a la Cop28 con el propósito de que comprendan que no hablamos solo de osos blancos o icebergs, sino de cáncer, asmas o enfermedades pulmonares producidas por la emergencia climática. Es un problema mundial de salud. No solo se trata de una negociación sobre cuotas de dióxido de carbono. Deben entender —resalta María Neira— que, realmente, negocian cuántos casos de asma, cáncer de pulmón o bronquitis tendremos los próximos años. Si se entiende, desde ahí se debería accionar el clip del cambio. Van ya 28 encuentros con resultados limitados. ¿Cuántos más se necesitan? “No existe el planeta B, ¿para qué lo queremos: para destruir el A?” , cuestiona Neira. Pese a todo, se filtra entre las grietas un ambiente de optimismo que refrenda Manuel Franco, investigador en Epidemiología y Salud Pública en las universidades de Alcalá, España y Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos). “Creo que la ciencia y el conocimiento nos harán avanzar. Podemos dejar de construir ciudades que sean un factor de riesgo y convertirlas en algo que nos ayude a mejorar” . Si vives en un barrio respecto a otro puedes descartar hasta decenas de años menos de esperanza de vida. Y esto hay que entenderlo en positivo porque se puede cambiar. 


García Bernal ha producido dos episodios web titulados El tema. ¿Por qué ese nombre? No hay ninguno más trascendente, abarca todo, lleva desde la diabetes a enfermedades mentales. Aun así, también comparte ese optimismo capaz de extraer poemas de las noticias. La experta de la OMS lo traduce de un forma sencilla: toda la estructura para mitigar, reducir o combatir el cambio climático es una agenda de salud pública: donde hay una prevención primaria (vas a las causas) y otra secundaria (tratamiento). Es de sentido común. La probabilidad de padecer dengue en algunas zonas de África subirá un 35%. “Si no aceleramos la transición se nos van los pulmones en ella” , alerta María Neira. 


La salud y la alimentación son carreteras paralelas en un día soleado. Los fertilizantes, la agricultura intensiva o cultivos fuera de temporada; hay sistemas que son sostenibles y otros que forman parte del problema. Tenemos que tener una dieta planetaria. Igual que existe la soberanía alimentaria debería acuñarse el concepto de soberanía medioambiental.


Pese a las evidencias algo falla para que el mensaje no llegue y existe quien todavía no lo asume. “Lo hemos politizado, el ecologismo se ha convertido en algo de derechas o de izquierdas, y probablemente al principio ha habido 


Pasa a la página 4


Análisis, conversación y reflexión en diferentes formatos con el objetivo de explorar las vías que hoy redefinen nuestro futuro 


Adela Cortina, catedrática emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la 


Fundación Étnor. JUAN BARBOSA


4 EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


una comunicación muy apocalíptica y como seres humanos siempre huimos del apocalipsis; al comienzo nos choca y tratamos de escapar” , reflexiona la profesional de la OMS. “Y también hemos distanciado el problema: afectará a las generaciones futuras” . Hay que darle a la gente esperanza. “Para mí la comunicación resulta clave” , defiende Manuel Franco. Aunque donde García Bernal se siente cómodo es en el “cómo me politizo ante esta situación. De qué manera lo incorporas a tú hacer cotidiano. El problema está en lo macro, ¡basta de echarle la culpa al ser humano!” .


Si entendemos lo macro como las compañías, estas suben ahora al escenario. No se trata de señalar, sino de escuchar sus propuestas. Redeia es la empresa que opera el sistema eléctrico integrando en el mismo la energía renovable desde cualquier lugar donde se produzca. “En octubre, por primera vez, más del 50% de la energía procedía de origen renovable” , describe Eva Pagán, directora corporativa de Sostenibilidad y Estudios de la compañía. Es la radiografía de su compromiso. Allí donde se genera la energía, Iberdrola aplica una visión holística; Emilio Tejedor, su director de Medio Ambiente, 


reivindica el valor de la circularidad.


Iniciativas como respuesta Dentro de la estructura del relato, García Bernal acierta. El espacio macro debe proveer de las respuestas y las iniciativas. El gas natural es una energía de transición. Y trata de ser neutro en carbono en 2040. Mirar al largo plazo y no solo “descarbonizarnos nosotros, sino todo el sector” , subraya José Miguel Tudela, director de Sostenibilidad y Acción Climática de Enagás. “Además tenemos la apuesta por el hidrógeno verde; hay que descarbonizar, pero no solo nosotros, sino también el resto” , insiste. Se alzan techos. Un sistema totalmente verde necesita una tecnología —para almacenar— de la que carecemos. Las centrales hidráulicas no pueden ser el único sistema. “Además, habría que hacer más fácil las tramitaciones de los proyectos” , reivindica Tejedor. El problema es cuadrar el círculo. “Redeia quiere un sistema robusto, halla o no sol o viento. Exige mallas precisas, aprovechar cualquier resquicio de energía que se produzca, para eso resulta necesario explicar que esas redes son imprescindibles pensando en la transición y, por eso, se debe hacer entre todos: no podemos dejar a nadie atrás. Tenemos que generar un impacto positivo en el territorio” , analiza Pagán. 


Ahora llega la Cop28 y se mezclan las esperanzas y los deseos. “Todos están desanimados porque hay promesas medio vacías” , asume García Bernal. Y María Neira recuerda que es su 28ª edición. “Cómo podemos creer que hay un sentido de urgencia cuando llevamos 28 años discutiendo. Si ese evento hubiera sido de salud, nadie en el mundo nos habría permitido mantener las discusiones casi tres décadas, y se ha creado una hipocresía tremenda. No hay una revolución. Este ejercicio, por primera vez, vamos a tener un ‘día de la salud’ y haremos mucho ruido” . Porque el cambio climático es inminente, augura José María Ezquiaga, arquitecto y urbanista: la adaptación de las ciudades dependerá de su resiliencia. “/No quieras ocultar” / “Que has pasado sin tropezar” . 


Vi ene de l a pági na 3 Inteligencia


artificial sí, pero regulada 


Reflexiones sobre experiencias


personales acerca del impacto de la nueva tecnología en el ámbito


creativo, científico y empresarial


Ramiro Varea


E l concepto de la inte-


ligencia artificial (IA)


ha impregnado desde hace algún tiempo


el debate público. Con


razón, por otra parte, porque este avance


tecnológico ha impactado en todos los ámbitos de nuestra vida: en las transacciones bancarias que hacemos a través del teléfono móvil, en la medicina, en las compras por la web, en los estudios por plataformas online, en los robots domésticos, en ver la tele en streaming, en el mercado de trabajo... Ni siquiera somos conscientes de que todas estas acciones cotidianas son posibles gracias a la IA, que abre unas oportunidades extraordinarias también en el universo de la creación audiovisual. Esto lleva aparejados muchos desafíos, como reconoció la directora de cine y exministra de Cultura, Ángeles González Sinde, en la charla que mantuvo con la periodista de EL PAÍS Patricia Gosálvez durante la segunda jornada del evento Tendencias 2023 celebrado esta semana en Madrid. 


“Lo que preocupa a muchas personas de nuestro sector y del mundo de las artes es en qué medida el trabajo que has hecho hasta ahora se está usando por otros sin que nadie te haya pedido permiso. Y qué pasa si tú estás utilizando la IA generativa y, sin saberlo, estás plagiando a otro autor, con las posibles consecuencias legales que eso implica” , reflexionó la actual presidenta del Real Patronato del Museo Reina Sofía.


La directora explicó que hace un mes participó en una conferencia de la UNESCO sobre las oportunidades y desafíos que la IA y el aprendizaje automático presentan en los sectores culturales y creativos. Durante las discusiones abordaron cuestiones fundamentales relacionadas con la ética, la diversidad cultural y la esencia de la creatividad humana. En aquella sesión, celebrada en París, algunas de las palabras más repetidas fueron transparencia, consentimiento, crédi- 


to, compensación, ética y diversidad.


Transformación del lenguaje


El uso de la inteligencia artificial en el


cine, recordó González-Sinde, no es


nuevo. Ya se utiliza, por ejemplo, en el


campo de la animación y de los efectos


especiales. “Lo interesante es ver cómo


puede transformar el lenguaje cinematográfico. Igual que en los años cincuenta surgió la nouvelle vague gracias a una


tecnología que la hizo posible [unas cámaras más ligeras con una óptica que


permitía grabar en exterior], ahora podré escribir guiones al mismo tiempo


que estoy visualizando las imágenes” ,


señaló. Eso cambiará la manera de


plantear historias, porque la IA generativa permitirá acelerar y simplificar


algunas fases de los procesos creativos.


“Será necesario que para su uso haya


unas reglas de juego perfectamente reguladas, transparentes y equilibradas,


que protejan a los creadores para no


meterse en problemas” , añadió.


La directora alertó sobre los peligros que supone para la industria cinematográfica estar sometida a los caprichos que marquen los algoritmos.


Javier Moreno, comisario de Tendencias EL PAÍS. SANTI BURGOS Si este indicador decide que vale la pe- 


Carreras con futuro que todavía no existen


Ramiro Varea


La velocidad a la que avanza la digitalización es enorme y sus efectos van a impactar de pleno en el ámbito del trabajo. La robótica, la inteligencia artificial y la automatización de procesos harán que en las próximas décadas desaparezcan millones de empleos. A la vez, surgirán nuevos puestos de trabajo que hoy ni siquiera imaginamos. “El 65% de las carreras que estudien los niños que están ahora en educación infantil todavía no existen” , avanzó el presidente de la Comisión Laboral y de Recursos Humanos de Foment del Treball, Luis Jesús Pérez López. Lo hizo durante el panel La carrera global por la actualización laboral, que moderó el redactor jefe de Cultura de EL PAÍS, Guillermo Altares. 


Que el mercado de trabajo se encuentra en plena transformación es una evidencia, aunque es algo que ha sucedido en todas las revoluciones industriales. También en la actual revolución digital. Los cambios son inevitables, pero no hay que temerlos. En ese futuro repleto de incertidumbres, los trabajadores exigirán cada vez más a las empresas que les garanticen “la posibilidad de un desarrollo profesional” , apuntó el director general de LinkedIn en la península Ibérica, Ángel Sáenz de Cenzano. De hecho, es algo que ya ocurre, y las compañías lo utilizan como un reclamo para retener talento.


Una de las preocupaciones generalizadas que trae consigo esta disrupción tecnológica es el aumento de la precariedad. La directora de Carreras Profesionales de la Universidad Francisco de Vitoria, Marta Montojo, señaló que a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral, más que la seguridad, “lo que de verdad les importa es que el trabajo se alinee con algo que tenga sentido en su vida” . 


“Es necesario que los jóvenes encuentren cuál es su lugar en el mundo, qué es lo que les apasiona y puedan aportar valor a la sociedad” , añadió. Eso implica resetear el sistema educativo, y adoptar los métodos de enseñanza y los contenidos a estas nuevas circunstancias. Se deberá formar a las personas para que tengan una capacidad creativa y de innovación, que es algo que no ofrece la inteligencia artificial. Profesionales con juicio crítico que estén abiertos al diálogo, que sepan negociar y gestionar equipos.


El aprendizaje continuo para toda la vida será indispensable para que nadie se quede atrás. “Surgirán demandas nuevas. Antes escuchábamos la música en casetes, hoy lo hacemos en Spotify. Necesitaremos trabajadores que tengan la capacidad suficiente de adaptarse a esos cambios tan profundos” , remachó Pérez López.


na o no compensa rodar una película “tenemos un problema, porque cohíbe la creación” , advirtió la invitada. “La libertad y la diversidad son elementos importantes a la hora de crear. El hecho de no obedecer a los algoritmos hace que las propuestas audiovisuales sean más arriesgadas y menos esperables” , insistió durante la charla. 


Otra de las cuestiones que se abordaron en el debate fue la necesidad de regular el uso de esta tecnología. La inteligencia artificial generativa de OpenAI, abierta al gran público a fines de 2022, ha generado una avalancha de temores en la sociedad. El propio creador de ChatGPT, Sam Altman, pidió hace algunos meses en el Senado de EE UU que los legisladores establezcan una normativa que limite el uso de estas herramientas. “Mi peor miedo es que esta tecnología salga mal. Y si sale mal, puede salir muy mal” , lamentó Altman. Algunos países, conscientes del riesgo, ya se han puesto manos a la obra. La UE aprobará la Ley de Inteligencia Artificial, la primera normativa de este tipo en todo el mundo, con obligaciones para proveedores y usuarios en función del nivel de riesgo de la IA. El objetivo es alcanzar un acuerdo entre los 27 Es- 


tados miembros antes de final de año.


Intereses de poder


La física y nanotecnóloga Sonia Contera, directora asociada del departamento de Física de la Universidad de Oxford, fue una de las voces que se sumó a la charla. La experta advirtió de “los muchos intereses de poder” que aguardan tras los marcos regulatorios. “¿Quién decide estos marcos? 


¿Quiénes los hacen? ¿De dónde salen estas personas?” , se preguntó la investigadora. La cuestión, dijo, es que esta tecnología avanza tan rápido que en demasiadas ocasiones los reguladores ni siquiera comprenden cuáles son las funciones de la inteligencia artificial. 


Cuando esto sucede, apuntó Contera, “lo que hacen es poner a unos académicos que hablan de apocalipsis, y, al final, lo que pasa es que se acaba regulando sobre una tecnología que puede ayudar en nuestras vidas y democracias” . La ponente explicó cómo la IA ha revolucionado el ámbito de la medicina y de la ciencia en muy pocos años. “Facilitará la creación de robots científicos, que nos van a ayudar a entender hacia dónde va el mundo y van a cambiar las carreras científicas” , vaticinó. Esta robotización de la ciencia “cambiará el conocimiento humano, aunque no todo se puede robotizar” , matizó.


Por su parte, la investigadora del CSIC Sara Degli-Esposti negó en rotundo que las ciencias sociales y la filosofía hayan llegado tarde al debate, sino que hace al menos una década que se plantean todos los dilemas éticos que trae asociada la IA. Degli-Esposti forma parte de uno de los grupos de investigación del Instituto de Filosofía del CSIC, y acaba de publicar el libro La ética de la inteligencia artificial. En este trabajo expone la necesidad de desarrollar una IA que contribuya al bienestar de la humanidad y cuenta, a través de ejemplos concre- 


tos, cómo cuestiones relacionadas con


En la foto principal, desde la izquierda: Ferrán García Rigay, director de Data y CRM de Iberia; Enrique Manso, socio responsable de IA en España de EY; Ángeles González Sinde, directora de cine; Sonia Contera, física y nanotecnóloga, y directora asociada del departamento de física de la Universidad de Oxford; Sara Degli-Espositi, investigadora del CSIC; y Elena Gil Lizasoain, directora de Inteligencia Artificial y Big Data en Telefónica Tech. A la derecha: Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis. En la foto de abajo: Luis Jesús Pérez López, presidente de la Comisión Laboral y de Recursos Humanos de Foment del Treball; Ángel Sáenz de Cenzano, director general de LinkedIn en la península Ibérica (centro), y Marta Montojo, directora de Carreras Profesionales de la Universidad 


Francisco de Vitoria. SANTI BURGOS / JUAN BARBOSA


Pasa a la página 6


6 EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023


la discriminación de género y de raza, desigualdad, pobreza, crimen y segregación social reaparecen en forma de inesperados sesgos algorítmicos. “El problema es que hay un gran desconocimiento en el público de estos temas, que suelen pasar desapercibidos hasta que de repente surge un escándalo y lo que se transmite es una visión apocalíptica” , ha reconocido la también directora científica del proyecto TRES- CA de la UE, que estudia cómo detectar noticias falsas en informaciones relativas a la comunicación científica. 


En su exposición, Degli-Esposti reflexionó en voz alta sobre el estado de los medios y las dificultades que tienen para aprovechar la monetización de los datos, lo que “quita recursos y valor a todos los que nos dedicamos a trabajos creativos” . Asimismo, lamentó las dificultades que padece la investigación pública para competir contra las inversiones privadas, que están detrás de muchos de los grandes avances tecnológicos. “¿Qué pasa si no tenemos suministros ni conocimientos para incorporar al sector público, y producir lo que nos hace falta?” , se preguntó. La experta insistió en que es necesario disponer de autonomía para preservar las instituciones de interés público, ya que muchas investigaciones que 


proceden de ese ámbito son punteras.


Modelos de negocio


En el último tramo del debate, tres representantes de empresas privadas explicaron a la audiencia cómo la inteligencia artificial ha impactado en sus modelos de negocio. El director de Data y CRM de Iberia, Ferrán García Rigau, confirmó que esta tecnología permite a la aerolínea mejorar su experiencia con los clientes y avanzar hacia la sostenibilidad. “Usamos datos en tiempo real para generar el menor residuo posible, lo que nos permite ser más eficientes” , sostuvo. Este ingeniero insistió en otra idea: la IA no destruye empleo, sino que lo transforma, y eso afecta a cómo trabajan las empresas. “La inteligencia artificial supone una ayuda para dejar de hacer algunas tareas que no nos gustan. Eso mejora las condiciones de vida, la calidad del trabajo y hace que seamos más productivos” , comentó. 


Mientras, el socio responsable de inteligencia artificial en España de EY, Enrique Manso, resumió cómo la consultora utiliza esta tecnología en tres grandes ámbitos de sus operaciones: la gestión del conocimiento, la gestión documental y la generación de líneas de código. Para trabajar, avanzó Manso, han creado una especie de ChatGPT propio para uso interno, que cuenta con más de 250.000 usuarios activos. “Hoy por hoy, cualquier compañía tiene entre sus prioridades la utilización de estos chats. Todo el mundo está haciendo pruebas” , constató. 


Por último, la directora de Inteligencia Artificial y Big Data en Telefónica Tech, Elena Gil Lizasoain, avanzó que la operadora está inmersa en más de 650 proyectos en los que está presente la IA. La experta reconoció que el uso de la IA generativa se ha “democratizado demasiado rápido” , antes de que los usuarios pudieran tener la posibilidad de “entender las limitaciones que tenía” . No obstante, lanzó un mensaje optimista. “Será la propia tecnología la que ayudará a las empresas a avanzar hacia su sostenibilidad” , concluyó. 


Viene de la página 5 Digitalización


para vivir más, y mejor


Testimonios y vivencias de primera mano de cómo las innovaciones


ayudan a combatir enfermedades como el cáncer 


Ramiro Varea


E n 2007, en plena gira


por Francia, Luz Casal recibió una noticia


que le cambió la vida:


le acababan de detectar cáncer de mama.


La enfermedad reapareció tres años más tarde, en 2010. El mazazo fue enorme, pero la cantante española tuvo clara una cosa desde el primer momento: la confianza en que iba a salir adelante. “Iba a poner todo de mi parte. Tuve la fortaleza, la actitud y el convencimiento de que estaba en buenas manos” , recordó la intérprete en el último diálogo del evento Tendencias 2023, en el que se debatió sobre cómo la tecnología abre la puerta a nuevas esperanzas en el ámbito de la salud al revolucionar la lucha contra las enfermedades.


Han pasado 13 años desde entonces, y hoy Casal considera que aquel trance le ha ayudado “a ser mejor persona” . “Doy importancia a cosas a las que antes no se la daba. Despertarme cada mañana es una celebración, y eso es algo que intento transmitir a la gente. Lo más importante de la vida es vivirla” , pronunció la cantante sobre el escenario de Platea Madrid, donde se celebró el evento. Junto a ella, dos eminencias mundiales del ámbito científico expusieron algunos de los grandes avances médicos en la lucha contra el cáncer y las enfermedades degenerativas, en un debate moderado por el jefe de la sección de Ciencia, Tecnología y Salud y Bienestar de EL PAÍS, Javier Salas. 


“La única manera de curar las enfermedades es conocer cuál es su origen, y el proceso de envejecimiento celular está detrás de muchas de ellas” , señaló María Blasco, directora cientí- 


fica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). En 2050,


España será uno de los países más envejecidos del mundo, por lo que es “urgente apostar por invertir e investigar”


en esta línea. Llegará el momento, vaticinó la experta, en que se logre frenar


estas dolencias degenerativas. “Será


un hito de la humanidad. Y cuando se


consiga, habrá que ver cómo prevenir


que aparezcan o retrasarlas. Aún no sabemos cómo será ese momento, aunque sí podemos imaginar algunas cosas” , añadió.


A su lado, la investigadora principal en el Instituto de Ciencia de Altos Labs


San Diego, Pura Muñoz Cánoves, expuso algunas iniciativas que parecen


una fantasía pero que son reales y ya


se están llevando a cabo. Una de ellas


tiene que ver con la reprogramación


celular. “Ya hemos visto en ratones que


es posible parar el reloj biológico y volver un poquito para atrás con la edad.


El concepto está ahí y es una vía más


para combatir enfermedades, aunque


aún tardará en llegar. No hay que crear


falsas ilusiones, es algo que no se va a


lograr por ahora” , comentó.


En este punto de la charla, Luz Casal se mostró tajante. “Creo que es preferible crear falsas esperanzas, a no


crear ninguna” , dijo. En momentos de


miedos e incertidumbre, los pacientes deben conocer que existen avances médicos, siempre desde la cautela y la prudencia. “Hay que saber que


algunos se pueden aplicar mañana, y


para otros habrá que esperar a lo mejor tres o cuatro generaciones. Pero es


mejor tener información a no tenerla” ,


remachó la cantante.


En esta batalla sin tregua contra las enfermedades, el uso de las nuevas tecnologías es esencial. Gracias a


ellas, cada día se llevan a cabo descubrimientos que en el futuro se convertirán en tratamientos terapéuticos, peJosé María Ezquiaga, arquitecto y urbanista. SANTI BURGOS 


La seguridad económica europea, un concepto por definir


Ramiro Varea


El mundo está más interconectado que nunca, y las consideraciones geopolíticas son un elemento determinante que las empresas deben tener en cuenta a la hora de diseñar sus estrategias a largo plazo. En torno a esta idea giró la ponencia Adaptación al cambio: geopolítica para un nuevo escenario empresarial, que moderó el corresponsal de Asuntos Globales de EL PAÍS, Andrea Rizzi. Hasta ahora, las compañías ubicadas en la Unión Europea sí estaban muy pendientes de aspectos como la seguridad jurídica. Ahora deben valorar, además, otras cuestiones como “la geopolítica, la sostenibilidad y la tecnología” , apuntó la exministra y presidenta de la Fundación Abertis, Elena Salgado. 


Basta con ver algunos acontecimientos mundiales acaecidos en los últimos años —como la pandemia, la guerra en Ucrania y la rivalidad entre China y Estados Unidos—, para comprobar que sus efectos impactan directamente en Europa. “En este contexto, las empresas deben tener en cuenta los riesgos, compararlos con la posibilidad de una inversión, establecer alternativas y diversificación…” , enumeró Salgado. La invitada lamentó que la UE no haya sabido reaccionar a tiempo ante determinados conflictos globales, entre otras cosas porque “el concepto de seguridad económica europea aún no está bien definido” . Salgado advirtió de otro desafío para las empresas, en forma de “populismos y de proteccionismo” que afecta fundamentalmente a los países del sur. “Debemos definir bien nuestra posición allí. Hemos de volver a interconectar el mundo desde otras bases más democráticas, y eso pasa por dar voz a quien históricamente no la ha tenido” , dijo. La economista habló además del enorme coste económico que supondrá la transición energética. “Hay que evitar que la competencia nos lleve a tomar decisiones que nos puedan pasar factura a largo plazo” , incidió.


Por su parte, el director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, se refirió a otro conflicto “crítico” tras la guerra entre Israel y Hamás en Gaza. “Es un momento muy difícil. Se nos va a acusar de tener un doble rasero entre Israel y Palestina, y eso va a afectar a nuestra credibilidad ante los países del sur global” , sostuvo. Para Powell, las elecciones presidenciales de EE UU que se celebrarán en 2024 pueden ser otro punto de inflexión, si Donald Trump vuelve a la Casa Blanca. El triunfo del republicano supondría una amenaza para la estabilidad. Por último, el experto descartó un posible conflicto armado entre EE UU y China, aunque admitió que la rivalidad entre ambos países “es sistémica y perdurará en el tiempo” .


ro el camino es largo. “Es un proceso poliédrico en el que caben iniciativas de todo tipo. Algunas están avanzadas, otras acaban de empezar, pero todas las aproximaciones cohabitan y aportan” , razonó Muñoz Cánoves. De hecho, “esto ya no va de ricos que quieren 


vivir más” , insistió la ponente.


Retrasar el envejecimiento El objetivo pasa por comprender a fondo en qué consiste el envejecimiento. Si se conocen las causas por las que se deterioran los órganos y las células es posible intentar frenar su desgaste para que las dolencias aparezcan más tarde y, de alguna manera, alargar más la juventud. Pero que nadie se llame a engaño. “No se trata de vivir muchísimos años más. Somos mortales y no vamos a ser inmortales. Se trata de vivir más años con salud. A mí me gustaría que nos muriéramos jóvenes después de muchos años” , expuso la investigadora. Y lanzó un deseo: “Si puede ser, con tres cifras” . Coincidió con ella María Blasco, ya que si hoy vivimos más que nuestros antecesores “es porque hay más salud y estamos más sanos” .


En este contexto, el uso de la inteligencia artificial y el big data supone un paso de gigante para avanzar con mayor rapidez hacia todas estas metas. Blasco admitió que la lucha contra el cáncer ha prosperado muchísimo en pocas décadas. Hace pocos años, el CNIO estaba muy centrado en investigar el origen de las mutaciones. Hoy ha puesto el radar en cuestiones relacionadas, sobre todo, con las metástasis y el metabolismo celular. En todas estas investigaciones, la IA juega un papel esencial.


“Tenemos un programa con el que podemos determinar la estructura de todas las proteínas del planeta. Esto es un proceso muy laborioso y complicado, y ahora se hace en unos segundos gracias a un algoritmo. Esto es una revolución, porque resulta esencial para diseñar fármacos” , describió Blasco. Pero los avances no se quedan ahí, sino que van mucho más allá. Estas tecnologías disruptivas han ayudado a analizar imágenes de tumores hasta el mínimo detalle. “La máquina aprende las mutaciones que puede tener, porque dispone de grandes cantidades de datos. Será un avance extraordinario, porque hay tumores que pueden presentar hasta 700 mutaciones” , añadió. 


Por eso, prosiguió la responsable científica del CNIO, hay que seguir investigando, por difícil que sea, para ser capaces de curar cualquier enfermedad. “No me parece de una sociedad civilizada no poder hacerlo y me gustaría avanzar hacia ahí. Aún hay en el mundo muchas muertes prematuras, con el sufrimiento que eso conlleva” , expuso.


Muñoz Cánoves deslizó durante la charla otra idea interesante. Conviene vivir felices, ya que ese estado de ánimo “facilita que las enfermedades se ralenticen un poquito, o al menos, a que las combatamos mejor” . Aunque de entrada pueda sonar algo frívolo, hay mucho de cierto en esta afirmación. Lo corroboró Luz Casal, para quien la actitud ante la vida es importante. “Es necesario asumir que la vida no es plana, que es una especie de montaña rusa con viajes de subida y de bajada. Hay que acostumbrarse a tener dificultades y poseer la capacidad de manejarlas para saber afrontarlas con cierta felicidad” , confesó. Al fin y al cabo, en la vida hay momentos buenos y malos, y la enfermedad siempre aparece de una manera u otra, en uno mismo o en los seres y amigos más queridos.


Cuando el cáncer irrumpió sin previo aviso en su cuerpo, la cantante se autoimpuso no apartarse de la música. Fue consciente de que durante un tiempo dejaría los conciertos y los escenarios para centrarse en su cura, pero sin dejar de trabajar. La música formó parte, pues, de su tratamiento. “Es mi alimento diario” , apostilló. La artista no lo duda. Acostumbrada a tener miles de admiradores a lo largo de su carrera, ella se considera “fan de todos los científicos y especialistas” que hacen posible que el cáncer tenga un impacto menor en los pacientes. Al fin y al cabo, “la vida también es enfermedad, hay que pasar por episodios que 


no son los más felices” .


Sostener la investigación Para la cantante es básico que investigadores, científicos y profesionales del ámbito de la medicina reciban todo el sostén económico necesario para que prosigan con su trabajo. Solo si se mantienen las investigaciones será posible desarrollar nuevos medicamentos, tratamientos y herramientas para combatir las enfermedades. En cambio, sí se mostró reacia a aplicar la inteligencia artificial en su esfera profesional, la de la canción. “La voz humana es el instrumento más particular que existe. La emoción que transmites y aportas con la voz es al- 


Pasa a la página 8


De izquierda a derecha: Pedro Díaz Yuste,


director general de Savia; Luz Casal, cantante; María Blasco, directora


científica


del Centro


Nacional de


Investigaciones Oncológicas (CNIO); y Pura Muñoz Cánoves, investigadora principal en el Instituto de Ciencia de Altos Labs San Diego. SANTI BURGOS. 


Elena Salgado, presidenta de la Fundación Abertis, y Charles Powell, director del Real Instituto Elcano. J.B.


O


Cuanto más desconectado, más libre


Ramiro Varea


Harto de leer lo que el público opinaba o dejaba de opinar sobre él, Javier Ambrossi se desconectó de Twitter (hoy X) porque entendió que coartaba su libertad y su forma de actuar. Han pasado seis años desde entonces y sigue ajeno a lo que se cuece en la plataforma. “Cuando estás más desconectado, eres más libre. Actúas como eres tú realmente” , opina. A su lado, Javier Calvo reconoce que hace algún tiempo también se sumergía en las redes sociales para ver qué decía de él la gente. “Acabé por entender que lo que escriben sobre ti no es lo que piensan sobre ti. Dicen una cosa y a los dos minutos cambian de opinión. La necesidad de valorar constantemente hace que la gente pase por delante de los sentimientos de cualquiera” , añade. 


Ambrossi y Calvo, Los Javis, son una referencia en el ámbito de la creación audiovisual. Su relación con las redes sociales tiene mucho de paradoja. Es cierto que se muestran críticos con ellas, aunque a la vez son conscientes del papel determinante que han jugado en sus vidas. “Nos conocimos por Facebook” , confesaron en la charla que mantuvieron con el periodista de EL PAÍS, Manuel Jabois, sobre las relaciones en la era digital. Los directores, creadores y guionistas atraviesan un momento dulce con La mesías, su última ficción. Una serie en la que se entremezclan fe, espiritualidad, familia, pop, sectas, religión y abusos a menores.


El éxito de esta combinación explosiva ha sido incontestable. “En cierta medida, La mesías es lo que es gracias a las redes sociales. La hiperconexión nos ha venido muy bien para enlazar con el público” , afirmó Ambrossi. Ya había sucedido lo mismo con La llamada, su debut cinematográfico y, sobre todo, con Paquita Salas y más tarde con La Veneno. Algo parecido ocurre en el periodismo, porque gracias a las redes, el redactor sabe casi al instante lo que opinan los lectores sobre lo que escribe. Esta interacción continua puede llegar a generar una especie de “nueva esclavitud” entre los periodistas, apuntó Jabois. “Para un creador, es muy peligroso estar constantemente pendiente de lo que dicen de uno. La propia idea de escribir no es para gustar o no a los demás. La gracia está en la búsqueda del impacto emocional” , reflexionó Ambrossi.


Los invitados apuntaron otros dos efectos perversos que emanan de las redes. Por un lado, la autocensura que muchos artistas se imponen a la hora de exponerse ante la opinión pública. Tampoco reflejan cómo es la realidad, porque “se mueven por un motor radical” .


Miguel Ángel García Vega


P ara entender la enseñanza


digital, y repartir los riesgos y las posibilidades, hay que retroceder algunas décadas. Quizá a los tiempos del Bachillerato. Y a la profesora diciendo: “abran el libro por la página 48” . Hoy esa página de ese mismo libro cuenta historias tan distintas que revelan que la educación digital aún cursa 1º.


Si el relato comienza en esa página con la voz y la experiencia de Mar España Martí, directora de la Agencia de Española de Protección de Datos (AEPD), resulta espeluznante. Hay niños de 11 años que ya cometen delitos —cuando ni siquiera tienen responsabilidad penal— usando inteligencia artificial; cada vez hay más abusos sexuales a menores; los pedófilos y los pederastas utilizan los juegos para encontrarlos, y “estamos viendo algo tremendo, y lo quiero decir alto y claro: el suicidio es la mayor causa de muerte en los jóvenes” . Uno de cada tres ado- 


lescentes se están medicando con sínt omas de depresi ón y ansi edad y eso


Las dos caras de las pantallas


Mientras el uso precoz del móvil genera un gran riesgo entre los más jóvenes, la tecnología ayuda al 


aprendizaje continuo de trabajadores y directivos


go único. Lleva una huella de lo que ha vivido, de lo que siente en ese momento, que no sé cómo la puede sustituir una máquina” , reflexionó. Pese a todo, es muy difícil diferenciar una voz real de otra generada a través de IA, lo que considera un reto. “En nuestro terreno, puede suponer una criba enorme. Me alegro por lo que les toes “porque no se puede dar un móvil con consumo ilimitado a internet a un niño de ocho años, que es la edad media, y cuando experimentan los primeros contactos con la pornografía” , critica Mar España. La respuesta es un pacto digital de Estado en el Congreso, donde no cuenten las ideologías, acompañada por una Ley de la Infancia y la Juventud en Internet. “Estamos hablando de la etapa del desarrollo de la empatía, y el retroceso resulta brutal” . Otra respuesta es el canal prioritario para denunciar cualquier situación de acoso grave. Está en marcha desde 2019. Se ha conseguido que X, Meta, Google y Tik-Tok se adhieran a la retirada de vídeos de contenidos inaceptables. Este año la Agencia ha dictado 20 órdenes de retirada, casi siempre sexuales y destinados a agredir a mujeres menores de 30 años, aunque hay casos también de humillación a hombres. En dos años se han eliminado 51 vídeos y evitado diversos suicidios. 


En otro de los libros, el que corresponde a María Acaso, jefa de Educción del Museo Reina Sofía, se analiza el impacto que ejercen las imágenes que los adolescentes consumen online. La idea es formarles en la diferencia entre lo inocuo y lo dañino. “Somos la primera generación que nos enfrentamos a este problema tan grande de la digitalización audiovisual. Y esa comunicación pasa por las imágenes. Cómo podemos alfabetizarnos visualmente, y de ahí nace el concepto de soberanía visual” , comenta Acaso. Que los chicos sepan qué imágenes ver y cuáles no. ¿Ejemplos? La serie Euforia. Es una propuesta que no sabemos si es una apología de las drogas o una crítica. Otro caso son los stickers de juegos violentos como Fornite que resultan una tapadera para enviar (fundamentalmente a chicos) imágenes pornográficas a compañeras o amigas. 


Ahora el libro se abre por la educación superior, un mundo distinto: la utilización en la escuela de negocios IE del reconocimiento facial para dar clase y analizar la capacidad de atención del estudiante. “El principio general es que la tecnología personaliza la educación” , defiende Santiago Íñiguez, presidente de IE University. Y añade: “Permite detectar necesidades especiales y acompañar al alumno en todo lo que es la analítica predictiva” . Las empresas se vuelcan en la formación online porque, asegura Íñiguez, resulta más eficiente y da mejores resultados. Por pasiva. Permite que los alumnos más introvertidos (suelen ser los creativos) tengan una mayor participación. También cambia el papel del profesor: con todas las fuentes en internet, el alumno llega a clase con más información y el tutor es más 


un orquestador del aprendizaje.


Educar a los educadores Vuelve el libro, abierto por la formación de adultos. La enseñanza continua, una meta y una barrera. “La formación nos debe acompañar toda la vida. Pero existen etapas en la que la incidencia de los educadores resulta importante. Educar a los educadores es fundamental para conseguir un buen uso de la inteligencia artificial en el aula” , analiza Anna Bajo Sanjuán, responsable global de Impacto Social de Santander Universidades. Profesores con los que trabajamos admiten que tienen un 80% de competencias digitales y las utilizan en los pupitres. Un porcentaje alto. Pero también afrontan dificultades para gestionar estos instrumentos porque nunca los han manejado antes. 


Y cierra las tapas Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, con una reflexión acertada: “¿Usted dejaría a su hijo de 12 o 13 años solo en el centro de Bogotá, Madrid o Ciudad de México a las 12 de la noche? Ese móvil son las 12 de la noche. Sin capacidad de defensa” , describe. El informe Mundial de Educación redactado con Unesco demuestra que la velocidad de avance de la educación resulta muy superior a la evaluación del impacto que tiene realmente. “El final de la pandemia nos ha dejado la lección de invertir en aquello que produce habilidades, competencias, retorno y bienestar” , aconseja Jabonero.


Viene de la página 7


8 EL PAÍS, DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE 2023 


Desde la


izquierda: la periodista de EL PAÍS, Ana Torres, charla con Anna Bajo Sanjuán,


responsable global de Impacto Social de Santander


Universidades; Mar España Martí, directora de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD); María Acaso, jefa del área de Educación del


Museo Reina Sofía; Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, y


Santiago Íñiguez, presidente de IE University.


SANTI BURGOS


ca a todos los investigadores y científicos, pero no me imagino escuchándome sin haber cantado” , añadió. 


El último ponente de este panel sobre salud fue el director general de Savia (Mapfre), Pedro Díaz Yuste, quien se mostró convencido de que las máquinas ayudarán a humanizar la relación entre doctores y pacientes. “Existe el miedo de que estas herramientas lleguen a sustituir a los médicos. No lo veo así. La tecnología les podrá ayudar a afinar mejor el diagnóstico o a dedicar más tiempo para valorar al paciente, y la inteligencia artificial puede facilitar más la tarea administrativa” , remachó. En ese sentido, la digitalización ha puesto a la disposición de los ciudadanos multitud de aplicaciones y de dispositivos electrónicos que les ayudan a tener más sensibilidad sobre su salud. Así se pueden conocer mejor y tomar decisiones acertadas basadas en hábitos saludables.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Periódico El país 17 de Septiembre 2023 (Sólo texto)

Periódico Reforma 12 de Noviembre 2023 (Sólo texto)

Periódico El país 16 de Noviembre 2023 (Sólo texto)